Entre cantos y llantos

3,558 views

Published on

0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
3,558
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
1,497
Actions
Shares
0
Downloads
29
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Entre cantos y llantos

  1. 1. “Vamos a flechar el cielo y por las flechas vamos a subir.”Entre Cantos y Llantos Tradición oral sikuani Francesc Queixalós / Rosalba Jiménez Compiladores FUNDACIÓN UNION EUROPEA COAMA ETNOLLANO MINISTERIO DE CULTURA República de Colombia
  2. 2. PRESENTACIÓNL a Fundación Etnollano publicó en 1991 una recopilación de relatos de los indígenas Sikuani*, reco- gidos por el lingüista catalán Francesc Queixalós y editados con la colaboración de la educadora e investigadora Sikuani Rosalba Jiménez. La publicación iba dirigida a los entonces nacientesprogramas de etnoeducación en la región de los Llanos Orientales de Colombia, donde habita la ma-yoría de los hablantes de esta lengua. La obra, editada en dos volúmenes independientes, uno en cadalengua, tuvo una gran demanda en las escuelas indígenas y entre el público general, hasta el punto dequedar totalmente agotada.Casi 20 años después, los lectores Sikuani se han incrementado notablemente, así como el interés delos no indígenas por estas tradiciones orales. El sikuani es hablado por cerca de 50.000 personas, en losdepartamentos colombianos de Casanare, Meta y Vichada y en el Estado Amazonas de Venezuela. Aho-ra, más aún que antes, la producción de materiales de lectura en esta lengua es de vital importancia.Esta segunda edición, revisada y corregida, se publica en el marco del proyecto “Fortalecimiento de lagobernabilidad local para la conservación de los bosques en la Amazonia de Colombia, y la construc-ción de programas transfronterizos con Brasil y Venezuela”, auspiciado por la Unión Europea y ejecuta-do por las fundaciones Gaia Amazonas y Etnollano, Programa COAMA (Consolidación Amazónica).Como parte de este programa que apoya, entre otras cosas, la formulación y manejo de proyectos edu-cativos por parte de los pueblos indígenas de la región, se organizaron varias reuniones con docentese intelectuales Sikuani, para la revisión de los textos en esta lengua. Las historias contenidas en el librofueron también leídas a grupos de niños Sikuani, en talleres que se organizaron en las escuelas indíge-nas de Barranco Colorado, sobre el río Vichada y Calarcá, sobre el río Orinoco. Estos niños recrearon lasnarraciones a través de numerosas ilustraciones, algunas de las cuales se incluyen en esta edición.La publicación de esta segunda edición ha sido posible gracias al auspicio de la Unión Europea, de laCátedra UNESCO de Lenguas y Educación, Institut d’Estudis Catalans, y del Programa de Protección dela Diversidad Etnolingüística (PPDE), del Ministerio de Cultura de Colombia. Fundación Etnollano Etnodesarrollo en la Amazonía y los llanos de la Orinoquía* A lo largo de este texto, el lector encontrará muchas veces la palabra “sikuani”, en ocasiones escrita con S mayúscula y, en ocasiones, con minúscula. El criterio que orienta esa diferencia es que cuando se refiere a la lengua, se escribe con minúscula y cuando se refiere a la etnia se escribe con mayúscula. Entre Cantos y LLantos 1
  3. 3. ENTRE CANTOS Y LLANTOS Tradición oral sikuani Primera edición, 1991 Bogotá, D. C. Segunda edición, 2010 Bogotá, D. C. ISBN XXXX Edición y coordinación editorial Fundación Etnollano Niños Sikuani participantes María Acosta © Derechos Reservados en los talleres de ilustración Apartado 103.263 Portada Revisión de la versión castellana Bogotá, Colombia Génesis Getsimar Sotillo Miguel Lobo−Guerrero enred@etnollano.org Revisión de la versión sikuani Carlos Arango www.etnollano.org Celsor Baruc Arango Rosalba Jiménez Neira Yibel Arango Rafael Ramírez Damián Armando Caribán Juan Bautista Nariño Flor Nidia Caribán Ilustrador Rafael Darío Caribán Didier Galeb Galindo Juan Manuel Arreaza Gleydy Adalid Galindo Diseño Joel Galindo Studio Visual EU. Ruth Araceli Jiménez Nixon Vladimir Nariño Director de arte Nelly Marai Rivero Camilo Jaramillo Rengifo Marila Rivero Armada gráfica Sergio Contreras Elber Contreras Nancy Cuéllar Castillo Carlos Santiago Guarín Escáner John Jairo Leudo Javier Tibocha Ferney Moncada Jeison Perdomo Tráfico Hernán Prada Aura Rosa Camargo Ismael Prada Gloria Rincón O. Jessica Prada July Andrea Ramírez Angie Milady Rojas Angie Marcela Terán Sonia Amelia Villegas2 Entre Cantos y LLantos
  4. 4. Entre Cantos y Llantos Tradición Oral Sikuani Francesc Queixalós / Rosalba Jiménez (Compiladores) Entre Cantos y LLantos 3
  5. 5. 1 2IntroducciónPrimera parte Segunda parteEl origen del mundo y de los seres Consejos y enseñanzas 13 El Génesis 69 La amante del pez valentón 13 Kaliawiri, el árbol de todas las plantas 74 La niña llorona 17 Palameku y la primera negociación 76 El baile de los espíritus 21 La caída del árbol Kaliawirinae 79 Upisiri, el niño camarón 22 El cultivo de las plantas y los árboles frutales 80 La mujer celeste 23 El gran diluvio 82 El pene de tierra 23 Kusubawa nos dio nuevos cultivos 85 El hombre del pene descomunal 25 La fabricación de elementos para el trabajo 87 El tigre y la enferma de la yuca 90 El pájaro Makoko 25 El origen del fuego 94 Búho y los pescadores 26 Adai y las transformaciones 95 Búho y los jóvenes imprudentes 28 Ibaruawa y su novio el caimán 96 Oso palmero y la niña con la primera 29 Tsamani devorado por el caimán menstruación 30 Los niños raptados por el Rayo 97 La amante de Tsawali 31 La subida de los Tsamani al mundo de arriba 100 La amante de la raya 33 Los Tsamani en el mundo del Rayo 102 El perro hablador 38 El hijo de Tsuwawiri 39 Kuwai 44 Maduedani, hijo de Matsuludani 48 Kuliwakua, la luna caníbal 52 El ave Kotsala 54 Los peces 56 Belutuawa, la suegra sapa 58 Bakatsolowa la sirena 59 Los descendientes del sapo 60 El yopo 61 Waxaninü y la tela de vestir 62 La colibrí y el parto de la mujer 63 El árbol de las chaquiras 64 El fuego 65 El arco iris 4 Entre Cantos y LLantos
  6. 6. índice3 5Tercera parte Quinta parteLos espíritus guardianes Los animales enseñan 105 Espantos de la selva 137 Oso palmero y tigre 105 Los Yaje 139 Conejo y tigre 106 Masifefere 142 Las tortugas morrocoy y matamata 106 Bumapa 6 143 La tortuga morrocoy 106 Etjebere 107 Jmjmjmjm 107 Yalu Sexta parte 108 Jirujiru Crónicas 108 Kaesitonü 147 Los Kawiri, antropófagos 109 Otros espantos 152 Los combates de Keleto 109 Yawiki 155 Andrés Bonilla, chamán 111 Munuanü y Banajuli 159 El enfermo 113 Encuentro con Munuanü 114 La esposa de Munuanü 161 Crónica de ultratumba 164 Encuentro con un espíritu4 115 Munuanü y las dos hermanas 116 Daladala y las dos hermanas 165 Autobiográficas 167 Crónica del fuegoCuarta parte 172 Ramón GaitánRezos y conjuros 180 Encuentro de dos mundos 121 Comentarios a la oración de la cacería 128 La muerte Glosario 133 El colibrí y el amor Entre Cantos y LLantos 5
  7. 7. INTRODUCCIÓND e entre los hechos del lenguaje que más llaman nuestra atención se hallan su unidad y su diversidad. La primera, por cuanto todos los pueblos poseen una lengua que es completa en su estructura y capaz de expresar las necesidades comunicativas de las gentes que latienen como propia. La segunda, por cuanto, dentro de unos límites que definen la facultad hu-mana del lenguaje, las diferencias de una lengua a otra son notables, hasta el punto de que en elmundo se hablan alrededor de 6.000 lenguas, por dar una cifra redonda y aproximada.Cada una de estas lenguas constituye una creación única de la mente humana, un elemento deidentificación y comunión para cada uno de los individuos y los pueblos que las hablan, una ela-boración singular de las relaciones humanas y un conocimiento experto del medio natural inme-diato, en la medida en que unas y otro están codificados en ellas. Dicho de otro modo, toda len-gua constituye un fragmento significativo de la experiencia acumulada por el género humano alo largo de milenios. Por ello, la desaparición de una lengua tiene un impacto enorme a nivel localy global, puesto que no hay lengua que pueda reemplazar en sentido estricto a otra lengua. Esteimpacto afecta al bienestar y al equilibrio de la humanidad.Esta situación ha inducido que ciertos organismos internacionales y locales e incluso ciertos go-biernos hayan manifestado un interés creciente por lenguas que podrían hallarse en peligro de ex-tinción. Así, la UNESCO desarrolla un programa sobre “la salvaguarda de las lenguas amenazadas”y otro programa sobre “el conocimiento de los pueblos indígenas”, entendiendo que la diversidades un “frágil tesoro que se encuentra amenazado por la globalización” y “una forma renovable deriqueza” que es promesa de un desarrollo más equilibrado, justo y pacífico de la humanidad.La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural (2001) reconoce que “esta di-versidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan a losgrupos y las sociedades que componen la humanidad”, que “es tan necesaria para el género hu-mano como la diversidad biológica para los organismos vivos” y que “debe ser reconocida y conso-lidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras”. Al fin y al cabo, la diversidad culturales un “medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual más satisfactoria”.Este texto es una declaración de principios, pero tuvo una consecuencia práctica importante enla adopción por la 33ª Conferencia General de la UNESCO de la Convención sobre la Protección yPromoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005), cuyo contenido y valor jurídico esvinculante para los Estados miembros. Por ella se reconoce que “la protección y la promoción de6 Entre Cantos y LLantos
  8. 8. la diversidad de las expresiones culturales presuponen el reconocimiento de la igual dignidad detodas las culturas y el respeto de ellas, comprendidas las culturas de las personas pertenecientes aminorías y las de los pueblos autóctonos”.Asimismo, a la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1972),cuyo objetivo es la conservación del legado cultural material y de los parajes de especial rele-vancia por su belleza o biodiversidad, la UNESCO añadió la Convención para la Salvaguarda delPatrimonio Cultural Inmaterial (2003), con el objetivo de velar por el patrimonio intangible de laHumanidad. Según ella, “este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación engeneración, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno,su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y conti-nuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad huma-na”. El concepto abraza las “tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vehículo delpatrimonio cultural inmaterial.”En efecto, las lenguas no son sólo un objeto mental de individuos aislados, sino que existen en unentorno determinado, se crean, se transforman o se desintegran mediante la interacción de losmiembros de una comunidad –y de ésta con otras comunidades– y viven y perviven en sus con-versaciones, en sus narraciones, en sus mitos, en sus cantos y ensalmos, en sus fórmulas mágicas oreligiosas y en un gran número de géneros verbales propios. En una palabra, en sus textos –enten-didos como construcciones culturales más o menos abiertas, más o menos conclusas; entendidoscomo bloques culturales que funcionan y circulan siguiendo ciertas normas comunicativas, comorecursos de los que disponen los miembros de la comunidad, aunque sea de forma desigual. Así,aunque ni todos los individuos tienen idéntico conocimiento de tales recursos ni cualquiera –se-gún sea su posición o función social, su género, su edad, según sea la situación– puede usar demanera efectiva ciertas formas de lenguaje, muchos conocen su significado social y todas surtensu efecto en condiciones de enunciación apropiadas.Los fragmentos de tradición oral sikuani que a continuación se presentan son el fruto de una laborque se extiende por más de veinte años, habiendo comenzado a principios de los setenta cuandoel lingüista Francesc Queixalós llegó al pueblito Sikuani de Kotsipa, a unos cincuenta kilómetrosde la desembocadura del río Vichada en el Orinoco. La meta del investigador era descubrir laestructura de la lengua, en sus niveles fonológico y gramatical. Sin embargo, la convivencia pro- Entre Cantos y LLantos 7
  9. 9. longada con los Sikuani lo llevó a interesarse por todos los aspectos no sólo de su cultura, sinotambién de sus quehaceres cotidianos y hasta del mundo material que los rodeaba. Por ejemplo,dedicó muchas horas a observar y fotografiar insectos y serpientes. En estas condiciones, el interéspor la tradición oral surgió de forma natural. En efecto, cuando un lingüista estudia en situaciónde inmersión una lengua poco documentada, se vuelve sumamente receptivo a todos los detallesdel mundo en que se halla sumido porque cualquier cosa puede ser importante para su estudio.Así, pongamos por caso, la llamada de un niño en llantos a su mamá puede desvelarle algo acercadel paradigma de pronombres personales. Durante muchos años el investigador estuvo recogien-do material de la tradición oral, primero con los habitantes de Kotsipa, después en varias otrasregiones de los Llanos del Orinoco.El trabajo consistía en 1) grabar una narración en la lengua sikuani, la mayoría de las veces porsolicitud del investigador a partir de una evocación surgida en el contexto de la vida cotidiana, 2)transcribirla sobre el papel con ayuda de un hablante, 3) traducirla de forma global, es decir que elhablante colaborador escuchaba la narración una o más veces y después la contaba en español, 4)traducirla enunciado por enunciado y, finalmente, 5) segmentar las palabras en morfemas y dar acada morfema una equivalencia en español. Naturalmente la fase 5 es el producto directamenteutilizable para el análisis lingüístico. A su vez, los resultados del análisis lingüístico permiten volversobre la fase 2, la transcripción, para pulirla, dándole, por ejemplo, al texto original una forma másfonológica, menos fonética, ya que la escritura debe reflejar no tanto la realidad física de los so-nidos como la realidad, psicológica, del sistema lingüístico, fonológico y también, con frecuencia,gramatical. Estos resultados permiten asimismo afinar la traducción, porque la comprensión delsistema gramatical, y el conocimiento del léxico, claro está, revelan que en ocasiones el hablanteque colaboró en las fases 3 y 4 omitió o desfiguró algún detalle, pues a quien no ha tenido estaexperiencia le resulta difícil imaginar el grado de cansancio y hastío que tales ejercicios puedeninducir en quien no está directamente, personalmente, movido por el resultado de esta labor.Más o menos la totalidad de los textos en español, y unas dos terceras partes de los textos ensikuani, fueron elaborados de esta forma, sin olvidar una última fase. Esta tiene dos facetas. Lostextos en español fueron reelaborados en un par de aspectos. Uno es la secuencia de los aconteci-mientos. Las narraciones tradicionales, en situación de normalidad social y cultural, son oídas re-petidamente por los niños desde su más temprana edad. Todos los miembros de una comunidad8 Entre Cantos y LLantos
  10. 10. conocen lo básico de esta tradición, lo que hace que el narrador no se preocupe en demasía porrespetar a la letra la secuencia temporal de los acontecimientos. Si en medio de un lance recuerdaque hubiera debido mencionar un detalle unos minutos antes, lo coloca en el punto en que se ha-lla, sin poner, naturalmente, ninguna nota a pie de página. Las consecuencias sobre el conocedory el desconocedor de aquella narración son drásticamente opuestas. A este último, lo sume en untotal desconcierto la acumulación de tres o cuatro incidentes de esta índole en un mismo trechode texto. La noción básica de quién hace qué sobre quién se le vuelve un lío. El segundo aspectode la reelaboración de los textos en español llevó en su tiempo a un antropólogo a poner en dudala autenticidad de las narraciones. El léxico de las lenguas de gran difusión como el español pre-senta una diversificación geográfica notable. Un sinnúmero de palabras de los Llanos es ignoradopor los habitantes de otras regiones de Colombia, como son innombrables las palabras de Colom-bia que desconocen, o a las que dan significado diferente, los habitantes de otros países de hablahispana. Si consideramos que la forma en que los Sikuani conciben el mundo merece ser conocidano sólo en los Llanos, no sólo en Colombia, sino en el mundo, entonces la traducción al españoldebe ser asequible a una mayoría de hispanohablantes. Al antropólogo de marras le parecía queun mito indígena presentado en español debía estar plagado de regionalismos para ser de ver-dad. Y es que, en aquella época al menos, muchos antropólogos recogían la tradición oral no enla lengua original sino directamente narrada en español. En el español local, claro, y esto acababasiendo, para algunos, la forma normal de frecuentar las narraciones tradicionales.Los textos en sikuani aquí reunidos también pasaron por una reelaboración minuciosa. Y ello gra-cias a una fecunda colaboración que surgió, a fines de los años ochenta, entre Rosalba Jiménez,Majalu, sikuanihablante y aspirante a lingüista, y el investigador. Majalu revisó todos los textostranscritos anteriormente y transcribió el tercio que quedaba por hacer. Ambos trabajaron sobreotros aspectos tales como la secuencia de los acontecimientos o la inter-inteligibilidad de las for-mas dialectales sikuani, con el fin de clarificar los contenidos para lectores Sikuani oriundos deregiones que podían tener versiones algo diferentes de la tradición y/o variaciones en el habla. Unhueso difícil de roer fue la cuestión de la grafía. Los Sikuani habían padecido durante dos décadasla atomización de las normas alfabéticas utilizadas para escribir su lengua. Ello se debía sobretodo a la rivalidad entre facciones proselitistas que se combatían para conseguir atraer a los Sikua-ni hacia su propia versión de la religión cristiana. Debido a la extensión del área ocupada por los Entre Cantos y LLantos 9
  11. 11. Sikuani, o aprovechándose de ella, los misioneros se repartieron las zonas, y cada facción actuabaa espaldas de la otra, lo que significa que una división con motivaciones foráneas acabó por frac-cionar la etnia. No para el bien de la sociedad Sikuani, con toda seguridad, pues al afán de aislar asus adeptos de los demás Sikuani se juntaba la impericia de los religiosos para con el análisis lin-güístico y también la preocupación de algunos de ellos, principalmente los fundamentalistas pro-testantes, por inducir a los Sikuani a escribir su lengua de la forma más parecida posible al español.La llegada de personal cualificado para el estudio de las lenguas podía haber contribuido a sim-plificar el panorama de la grafía, pero, por lo menos de inmediato, lo que hizo fue complicarlo. Lapropuesta del lingüista por una grafía más respetuosa del sistema de la lengua no consiguió crearconsenso, y se sumó a las ya existentes cinco variedades de alfabeto. Sin embargo, y gracias al im-pulso de una organización indígena del Meta y de una misión católica del Vichada, fue creándoseconsciencia de la necesidad de unificar las grafías sobre bases más adecuadas que las que habíanprevalecido hasta entonces. A ello se llegó a fines de la década de los ochenta, coincidiendo con elmomento en que empezaba la colaboración entre Majalu y el investigador. Su decisión de adop-tar el alfabeto unificado para escribir la colección de textos de tradición oral fue algo espontáneo.Identificaron sin embargo una letra que iba a plantear problemas y que, supusieron, acabaría sien-do reemplazada a medio o largo plazo. Después de mucha discusión optaron por un símbolo mássencillo para el fonema fricativo velar sordo. Esta es la grafía en que vienen presentados los textosen su versión original.Es difícil imaginar, ya con el libro en las manos, de cuántos cientos de horas de trabajo arduo éstees resultado. Démoslas por bien empleadas si han de servir para que semejante riqueza tenga ladifusión que merece dentro y fuera de la etnia, y contribuya a crear orgullo entre esos desde siem-pre indomables Sikuani.Joan A. Argenter Francesc QueixalósCátedra UNESCO de Lenguas y Educación CNRS1Barcelona París 1. Centre National de la Recherche Scientifique.10 Entre Cantos y LLantos
  12. 12. 1 El Origen del Mundoy de los Seres Entre Cantos y LLantos 11
  13. 13. “... danzó mucho para irse hasta las alturas más allá del cielo.Y es que miró la hoja de un árbol secoY ahí se dio cuenta de que esta tierra estaba destinada para la muerte, La muerte lo iría destruyendo todo, Nada sería inmortal. Decidió buscar un mundo donde no muriera.”12 Entre Cantos y LLantos
  14. 14. El GÉNESISEl Génesis es una historia central de la mitología sikuani y fue narrada en una sola sesión, por José del Carmen Gaitán,en el centro Unuma, en 1988. En esta edición, con el propósito de hacer más ágil su lectura, se ha dividido en variossubcapítulos, que conservan el contenido y el orden narrativo originales.K aliawiri, el árbol de todas las plantas −¡Ah, ya viene de regreso mi nieto! De uno de los huevos salió una mujer con Llegó el niño, pero ya no era pequeño, estaba crecido. un niño. La mujer era una anciana y el niño Entonces los huevos empezaron a reventar.no era hijo suyo, pero ella lo crió, porque era peque- Del primero salieron todos los animales pequeñitos yñito. Hasta que el niño estuvo grandecito la viejita lo se esparcieron por el mundo. Lo que los blancos lla-fue criando. Él crecía, crecía. El agua de lavar al niño man microbios. Esos animalitos se perdieron de vistase convertía en almidón, viendo eso la viejita pensa- inmediatamente, pero a través del tiempo se fueronba: “¡Qué cosa tan rara!” conociendo. También salió el agua y se formaron el Gran Río1, o sea el mar y los ríos. De ahí también salió laCon el paso del tiempo, mucho tiempo, lo que los culebra Tsawaliwali. Salieron unos pescados grandesblancos llaman siglos, se produjeron unos cambios y que hoy día empezamos a conocer por su nombre,el niño se convirtió en un joven. Dijo: ballena, tiburón. ¡Animales peligrosos, esos, grandes!−Abuelita, me voy a ir por encima de esta tierra y voy Así salieron las cosas que acabo de mencionar. a caminar hasta donde llegue esta tierra. Cuando en- Del primer huevo salieron, además del niño y la an- cuentre algo, sonará un estruendo y cuando yo llegue ciana, Tsawaliwali y los habitantes de los ríos. Los pes- acá de regreso, sonará también un estruendo. Cuan- cados, las tortugas, el caimán, el güío, toda clase de do usted oiga ese ruido piense: “¡Ah, mi nieto ya des- habitantes del agua. cubrió un mundo!” Cuando vuelva a sonar piense: “¡Ya viene regresando mi nieto!”. Otro huevo venía destinado a dar origen a los habi- tantes de las partes altas, o sea los animales que viven−Bien− dijo la viejita. encima de la tierra. El segundo huevo iba a originarDespués de dar esas explicaciones a la abuelita, el todo lo terrestre, ahí estaban el futuro danta, el futuroniño emprendió viaje por la superficie de la tierra. capibara, el futuro zaíno, el futuro cajuche, todas lasPasó mucho tiempo desde que el niño se había ido. Y clases de animal de cacería. También saldrían de ahí lasonó el estruendo de la tierra. La abuelita pensó: “¡Ya res, el caballo, el cerdo, el tigre2, el venado, los picures,llegó mi nieto!” los venados de monte, la lapa, las pavas, las diferentesPero ella no sabía adónde había llegado el niño. En clases de paujil, el ave tukuluwa.cambio él, tenía el don de la videncia, conocía el futuro,sabía los pensamientos de la viejita. El niño se quedó 1. Los Sikuani llaman Gran Río o mar al Río Orinoco.donde estaba. Después de mucho tiempo sonó otra 2. En los llanos orientales de Colombia y Venezuela suele llamarse tigre alvez la tierra. La viejita oyó el ruido y dijo: jaguar americano. Entre Cantos y LLantos 13
  15. 15. En ese huevo venían todos los que viven en la selva y Esa familia no tenía nada de comida, sólo se alimen-salen de noche. taban de chucherías, raíces, hongos, madera podrida, frutas silvestres, eso buscaban para comer. Pero MonoY los que viven debajo de la tierra, como el cachicamo de Noche se acostumbró a irse solo a buscar comida yocarro. De ahí salieron. un buen día la encontró.El tercer huevo estaba destinado a los grandes anima- Mono de Noche siempre volvía por la mañana dondeles que vuelan y los grandes árboles que iban a formar estaban sus nietos.las selvas. El niño se transformó en el árbol más gran-de de todos, el Kaliawiri, que iba a dar origen a otros. Una mañana llegó y dijo:Ahí venían los futuros grandes Zamuros. −Nietos, vengan a sacarme esto que tengo entre losDespués de estos acontecimientos la viejita cambió dientes. He estado comiendo karkara. Miren, aquí es-sus pensamientos y dijo: tán las hilachas.−Yo me voy. Los niños fueron sacando esas hilachas de pulpa.Y se subió al cielo para alumbrar al nieto. Subió por la −¡Uy, esto huele delicioso!− decían. −¡Qué olor tanparte de arriba1, hacia el territorio Waü y se convirtió bueno!en la luna. No quería abandonar al nieto, entonces lo Fueron a mostrarle a su mamá:acompañaba alumbrándolo. En la parte de abajo sequedó el niño. Eso fue el principio de las metamor- −Mamá, mire lo que come nuestro abuelo. Dice que esfosis. karkara. ¡Huele muy rico!Pasó el tiempo y el árbol Kaliawiri fue expandiéndo- −¡A ver, traigan!se, conformando la selva. Ya los árboles grandes po- Lo olió.blaron las selvas y Kaliawiri alcanzó su madurez. Pordebajo de los árboles vivían todos los animales, el ti- −¡Dígame! Es un olor que da ganas de comer− dijo ella.gre, el oso palmero, el oso hormiguero, el cajuche, el Otra mujer olió y lo mismo.mono de noche, todos esos; los micos, las lapas, lostigrillos, los patos y todos se comunicaban entre ellos, −Vamos a esperar que llegue nuestro abuelo Tsamaniutilizaban la misma lengua, en esa época. y le damos para que huela. Él nos va a decir qué es eso.Dentro de ese grupo había dos que sabían más quelos demás, por cuenta propia, sin que nadie les hu- Al cabo de un rato llegó Tsamani. Le dijo una de lasbiera enseñado. Sus nombres eran: Futuro−Tsamani y madres:Futuro−Liwinai. En ellos se originaron los que hoy día −Abuelo, aquí los niños le sacaron unas hilachas dellamamos Tsamani y Liwinai. Ellos caminaban, corrían, entre los dientes a nuestro abuelo Mono de Noche.pensaban, mientras los demás dormían. Él dice que esto es karkara; tiene un olor buenísimo,Entre esos que dormían estaban Futuro−Mono de huélalo.Noche y Futura−Lapa, o sea los que iban para Mono −¡Ah, sí! Esto es un resto de pulpa de fruta. ¿De quéde Noche y Lapa. será?14 Entre Cantos y LLantos
  16. 16. Lo olió.−Sí, huele a mawiru.−¿Eh? ¿En qué lengua está hablando? ¿Qué significa eso?−Es en una lengua diferente, lo que será el idioma de los Piapoco. Mawiru en nuestra lengua es dunusi, piña.Así quedó entonces la palabra para lo que iba a sernuestra propia lengua. Mono de Noche ya iba lejos; Lapa no le perdía la pista,−¡Dunusi! −dijo Tsamani. hacía sonar las hojas al caminar.Esos mismos cunchitos de pulpa fue Tsamani a mos- “¿Quién anda por ahí debajo de mí?” Pensó Mono detrarlos a su hermano menor Liwinai: Noche. “Yo hago este recorrido y nunca nadie hace ruido debajo de mí, nunca se oye un solo sonido.”−Vea lo rico que huele esto. Lo trajo nuestro abuelo el Mono de Noche, en sus correrías por las noches. ¿Qué Habló fuerte: hacemos? −¡Lapa, yo creo que es usted el que anda debajo de mí,Liwinai se quedó pensando. porque usted es el único que sale de noche! ¡Segura- mente piensa que yo como unas cosas que ustedes−Lapa es otro que anda de noche. Entonces lo vamos no comen! ¡Mire, esto es lo que yo como! ¡Ah, ah, ah! a mandar a él, que siga a Mono de Noche. −dijo, abriendo toda la boca.Fueron en busca del abuelo Lapa. Se puso a partir ramas podridas y a tirar los pedazos−Abuelo Lapa, venimos a hablar con usted porque us- desde allá arriba. ted anda de noche. Nuestro abuelo Mono de Noche, −¡Esto! ¡Esto es lo que yo como, las larvas que están en que también anda de noche, encontró algo muy bue- la madera podrida! ¡Yo no como ningún manjar! no. Hoy usted sale tras él y llega hasta donde él llegue. Cuando él regrese, usted también. Lapa se quedó callado, no abrió la boca. Mono de No- che estaba furioso, alegando solo allá arriba. Siguió su−Bueno− respondió Lapa. camino. Era pasada la medianoche, cuando todo loMono de Noche y Lapa durmieron todo el día. Llegó que duerme está quieto y silencioso.la hora de despertarse. Mono de Noche se despertó Más tarde, en la misma dirección en que iba, se vio unde pronto. Se levantó, se puso a andar por ahí, dando claro. Lapa, que seguía caminando, pensó:vueltas como si nada y de un momento a otro se es-fumó. Pero Lapa había estado observando todos suspasos y se fue detrás de él. Mono de Noche trepó a 1. Para los Sikuani hay dos puntos cardinales que tienen que ver con ellos árboles. Iba oscureciendo rapidito. Lapa iba detrás, curso de los ríos, río arriba, o arriba corresponde a occidente (waü) y ríocaminando por el suelo. abajo o abajo corresponde a oriente (parawa). Entre Cantos y LLantos 15
  17. 17. −¡Uy, se me perdió Mono de Noche! Se reunieron todos, contentos. Tsamani metió el dedo por los ojitos de la piña y comió. Después repartióPero alcanzó a verlo colgado de una rama allá lejos a toda su familia, a todos les dio un pedazo de piña,hacia abajo. Lapa avanzaba bajo una maleza muy tu- ninguno se quedó sin su partecita, todos comieron ypida, por eso iba más despacio. Lapa nunca se pierde, comieron.tiene mucho olfato, llegó a la orilla del agua, en segui-da se zambulló y salió al otro lado. −¡Ah, esto es lo que hace Mono de Noche!Los ancianos dicen que de la orilla del Gran Río salía Después de que todos comieran, Mono de Nocheun bejuco. Ahí trepó Mono de Noche, pasó al otro confesó:lado y llegó al Árbol, subió y empezó a buscar por to- −Allá hay fruta de toda clase y se desperdicia. Allá estádos lados. Subió muy alto. De repente todo quedó im- el Árbol de las Frutas al otro lado del Gran Río.pregnado de un olor delicioso, olía a frutas sabrosas. Entonces le pregunta Liwinai a Tsamani:Entonces llegó Lapa al pie del árbol, encontró de todoregado por el suelo, medio podrido: chontaduro, cai- −¿Y qué hacemos?mito, cáscaras de plátano, de piña, nueces de merey. −Pues como nuestro abuelo Lapa conoce el camino,¡Hm, había de todo! Arriba estaba Mono de Noche que nos guíe hasta allá. Vamos a ver eso.cantando lleno de contento: −¡Vengan, vamos allá!−¡Kutsi! ¡Kutsikutsi! Kutskutskutskutsi! Se llamaron unos a otros, para ponerse en camino yDe la alegría desparramaba las frutas. se fueron en fila. Abandonaron su sitio, caminaron−¡Sua, que caiga un mawiru! −dijo Lapa desde abajo−. hasta que llegaron a la orilla del Gran Río.¡Sua que caiga una piña grande! Dijo Liwinai a Tsamani:En ese momento Mono de Noche estaba partiendo −¿Y ahora qué?una piña enorme, se le zafó de las manos y cayó. −Mm… ¡No sé qué vamos a hacer, esto es todo extra-−¡Aaaaah! ño!Mono de Noche se vino detrás de él. Lapa agarró la Estaban desprovistos de todo.piña y desapareció. −Juntemos unos cuantos troncos de palma de ma-−¡Lapa desgraciado! ¡Me cogió mi piña! guey, amarrémoslos y hagamos unas balsas para queLapa se vino por el mismo camino de ida. Se zambu- quepamos todos.lló en el río con la piña y salió a este lado. Amanecía Se fueron a buscar los palos, los pusieron en fila, apre-cuando llegó junto a los demás. tados. Tsamani hizo su balsa, Liwinai lo mismo.−¡Miren esto! ¡Esto es lo que come nuestro abuelo Cada uno hizo su balsa, las echaron al agua y empe- Mono de Noche! ¡Y nosotros nada! zaron a remar.−¡Caramba, qué bueno! Dijo Tsamani a los Bachacos:16 Entre Cantos y LLantos
  18. 18. −Ya comimos. ¿Y ahora qué hacemos? −¡Hay que tumbar este árbol! −¡Sí, vamos a tumbarlo! Eh, ¿y con qué lo tumbare- mos? No hay hacha. Como siempre, Liwinai se le acercó a Tsamani: −Bueno, Tsamani, ¿qué vamos a hacer? ¿A dónde va- mos a ir a buscar algo con qué tumbar? −Por allá abajo1 está nuestro abuelo Palameku. Él tiene herramientas metálicas. Hay que ir a negociar−Ustedes son muy pequeñitos, este bejuco los aguan- con él. ta a todos. Váyanse por ahí, nosotros nos vamos en balsa. Ese fue el origen de nuestra costumbre de negociar. Cuando un Sikuani va a pedir algo dice “voy a nego-Remaron, remaron, remaron y llegaron al otro lado. ciar”, aunque vaya con las manos vacías. Ellos nosDijo Tsamani: dejaron esa costumbre y esa palabra negociar.−¡Parientes, conviertan sus balsas en canoas de Toma- linae! Palameku y la primera negociaciónPor eso hoy día, cuando se ve relampaguear sin ruidolejos hacia abajo, decimos: Palameku estaba por los lados de Cuidad Bolívar. Pero hacia allá no salió toda la familia, sino únicamen-−¡Ahí viene Tomalinae navegando! te ellos, los mismos de siempre. Se fueron a negociar.Y cuando tumbamos un árbol sobre un río para cru- Salieron hacia abajo. Se fue Liwinai, se fue Tsamanizarlo decimos: y Kajuyali también se fue. Y el pequeño Madueda- ni y el pequeño Tsaparali. Pumeniruwa igualmente,−¡Sua, que se convierta en la canoa de Tsamani! la hermana fue la única mujer que viajó con ellos.Bueno, todos ellos alcanzaron la otra orilla; Liwinai También iban Futuro−Tigre, Futuro−Oso Palmero ytambién. Cuando estuvieron al pie del árbol: Futuro−Oso Hormiguero, así como Futuro−Pájaro−¡Ah, vean eso! Carpintero y Futuro−Tsalamai. Todos esos fueron a negociar a Ciudad Bolívar, al sitio de Palameku.Se tiraron a comer todo lo que encontraban, sin repa-rar en si estaba bueno o dañado, todo era extraordi- Según nuestro calendario, ellos caminaron duran-nario. te tres lunas hacia esa tierra. Por fin divisaron el sitio donde vivía Palameku. Acamparon cerca.−¡Esto está muy bueno! −Mañana vamos hasta allá.Recogieron todo lo que había por ahí esparcido, enunos canastos de hojas de palma de moriche. 1. Río abajo. Entre Cantos y LLantos 17
  19. 19. Descansaron y al día siguiente cuando aclaró: verdad.−¡Abueeeloooo! ¡Venimos a verlo! Se estaba ocultando el sol.Palameku era un ser gigantesco, con una barriga −Bueno, dejemos la cosa por hoy. Mañana seguiremos.enorme. −¡Bieeen, aquí estaré!−Bueno, bueno. Se fueron, pensativos; llegaron al campamento y Liwi-Tenía una voz gruesota. nai dijo:−Siéntense aquí. −Nuestro abuelo no quiso saber nada. No se ve rastro de metal. ¿Qué hacemos, será cierto que no tiene?Ellos tenían su costumbre de sorber yopo. Entoncessorbieron. −Él tiene, lo que pasa es que se lo guarda para él y está tomándonos el pelo. ¡Mañana verán que sí!−Abuelo, ¿usted no suerbe yopo? El día siguiente se fueron más tardecito, pues estuvie-−Sí, claro. Por eso estoy aquí con ustedes. ron planeando la visita y sorbiendo yopo. Pasó el día−¿Va a sorber? como el anterior, conversando y sorbiendo yopo con−¡Sí! Palameku. Al atardecer estaban tan borrachos que veían a través de las cosas por transparencia, como−Tome el polvito. hacen los chamanes.El polvo de yopo era parte de la negociación. Veían a través del cielo, a través de la tierra, a travésEntonces le dieron a probar. En voz baja preguntó Tsa- del cuerpo de las personas.mani a Liwinai: Entonces empezaron a negociar.−¿Se lo decimos hoy? −Abuelo, nosotros venimos muy en serio hasta aquí−Esperemos. a buscar cosas de metal, hachas, machetes −dijeron ellos.Pasaron la mañana sorbiendo yopo. Ya por la tarde,cuando estaba por ponerse el sol, le soltaron lo que −¡Es que no hay! ¡No hay nada de nada, lo que se dicele querían decir: nada, de verdad!−Abuelo, nosotros venimos a conversar una cosita pe- −Mire, nosotros no tenemos nada. Venimos a verlo queñita con usted. Resulta que usted es alguien de porque usted es nuestro abuelo. mucha fama porque tiene herramientas de metal. −Bueno, está bien, nietos. ¡Pero no hay nada!−¡Ooooh, nietos, qué va! ¿Por qué me dicen eso? Si yo −Mañana venimos a verlo por última vez. Después co- tuviera herramientas de metal, ustedes verían algún gemos el camino de vuelta. pedazo de machete o de hacha por ahí tirado. ¡Pero no hay naaaada! Perdieron su tiempo. −Bien. Mañana los espero.−¡No, abuelo, esto va en serio! Venimos a negociar de Volvieron al sitio donde estaban acampados.18 Entre Cantos y LLantos
  20. 20. −Nuestro abuelo nos mintió. ¡Mañana nos salimos con −¡Hhh! −inspiró Palameku en el momento de hablar. la nuestra! Hay que planear algo. En ese momento Tsamani se convirtió en zancudo,−Bueno Tsamani, será usted el encargado de llevar entró por su boca y se colocó en el sitio de la garganta a cabo el plan −dijo Liwinai−. Mañana, cuando esté que produce las náuseas. por ocultarse el sol, le preguntamos una sola vez. En −¡Hah! el momento de responder, nuestro abuelo tiene que tomar aire. Usted, Tsamani, ahí mismo se le mete por Palameku empezó a sentir la molestia, trató de torcer la boca convertido en zancudo y se le pega en la gar- el cuello hacia todos los lados, pero llegó el momento ganta. en que no aguantó más.−Bueno, bueno, así haremos. −¡Koh, koh, koh, koh!Al otro día se pusieron en camino ya enyopados. Una Tosió.vez allá siguieron sorbiendo. Al atardecer, cuando lle- −¡Haaah! ¡Ueeeek! ¡Uek!gó la hora de negociar, estaban totalmente borrachos.En ese momento todos podían verse uno a otro por Le llegaron las arcadas.transparencia. En el lugar mismo donde estaban ha- −Oigan el sonido de lo que primero salga. No sonarábía mucha tensión. Era peligroso. Yo no hubiera po- tsili, tsili como los metales. Eso no lo tocamos.dido estar ahí. Cuando él termine de vomitar, entonces vamos a oír−Abuelo Liwinai, ¡tenga! el sonido ¡Tsili! Eso saldrá con fuerza, dando tumbos,−Sí. es lo que vamos a recoger.Y Liwinai sorbió: Ya no aguantó más, le dieron unas náuseas tremen- das. De repente se le vino todo y comenzó a vomitar.−¡Iiiissss! ¡Ah! −¡Uuueeek! ¡Tili Tai! ¡Uuueeek! ¡Tili! ¡Tai! ¡Uuueeek! ¡Tili!Al yopo que le iban a dar a Palameku le echaron otras ¡Tai! ¡Ueeek! ¡Tili Tai!cosas. Sorbió Palameku: Vomita y no suena mucho. Luego vomita y suena−¡Iiiissss! ¡Ah! más. Al final ya casi no tiene fuerzas y es cuando sue-Ya iba emborrachándose. Se pusieron a hablar. na más:−Bueno abuelo, queremos la verdad. Vamos a hacerle −¡Uuueeek, tsili, tommm! una pregunta. Nosotros le preguntamos a usted con Sonó el montón de hierro: toda corrección, muy a las buenas. Ahora le toca a us- ted −le murmuró Tsamani. −¡Talai!−¿Sí es cierto, abuelo, que usted no tiene nada de he- Cuando acabó de vomitar dijeron: rramientas metálicas? Tenga en cuenta que nosotros −¡Oigan, miremos lo que salió primero! somos sus nietos. ¡Dénos aunque sea una hachita, vea, ayer le estuvimos rogando todo el día! −¡Aaah! ¡Ya les vomitééééé! ¡Ah, ya les vomité todo! Entre Cantos y LLantos 19
  21. 21. ¡Hasta el zancudo les vomité! −decía Palameku. −¡Caramba, esto es lluvia! No sigamos destapando más. Dejemos eso.Ya recogieron y fueron clasificando las cosas. Carpin-tero recogió una herramienta americana, Oso Palme- Decidieron seguir caminando porque el tiempo se ha-ro recogió una escopeta para matar, Tsamani agarró bía puesto muy feo y venía la tempestad, venía rugien-varias cosas, Tigre agarró una cachiporra. Por eso el do. Dejaron tapados los paquetes y alcanzaron a me-tigre tiene las patas como navajas. Oso Hormiguero terse al monte, tan pronto entraron cayó el aguacero.cogió un revólver y así, cada uno fue cogiendo su he- −Tsamani, ¿dónde va a acostarse usted?rramienta. −Me voy a colgar debajo de una hoja, convertido en−¡Esperen un momentito, nietos! −dijo Liwinai. gusano.−¡Vamos a recoger otras cositas que quedaron ahí! −¿Y usted, Liwinai?Así todos los demás fueron cogiendo las cosas. −Yo me voy a convertir en murciélago y quedaré col-Los Carpintero cogieron sus cosas y las amarraron gando debajo de un palo.para el transporte. Después acabaron de recoger y −Y usted Tigre, ¿cómo se va a proteger de la lluvia?Palameku se los quedó mirando: −Yo me voy a quedar agarrado debajo de un árbol.−¿Ya se van? −¿Y usted, Oso Palmero?−Sí, ya nos vamos. −Yo, con las uñas...Regresaron. Andaban sin chichorro en esa época. Ca-minaron de regreso, un buen rato. Ya iban muy lejos y El aguacero no lo dejó terminar.se detuvieron a mirar lo que traían. Carpintero desta- Llovió toda la noche. Por la mañana preguntaron:pó los paquetes: −¿Abuelo, todavía está ahí?−¡Uy! ¡Ah! ¡No puede ser, son zancudos! −Sí, aquí estoy, vivo todavía.Ahí se originaron los zancudos. Destapó otro paquete: Ahí estaba, debajo de la hoja. Oso Palmero estaba−¡Uy! ¡Salió viento! tapado con sus uñitas. No pudo protegerse de otraDespués destapó otro paquete: forma. Oso Hormiguero estaba en un hueco del suelo. Tucán, de tanto frío, se había vuelto de colores, sobre todo azul morado. En eso escampó. Empezaron a hablarse uno a otro a ver si todos estaban vivos. Pasaron revista: −¿Usted está? ¿Usted está? ¿Usted está? Pudieron percatarse de que a nadie le había pasado nada, se habían salvado de milagro, pero Oso Hormi- guero no estaba muy bien.20 Entre Cantos y LLantos
  22. 22. −¿Ahí está usted? mitad.Resolvieron auxiliarlo, lo sacaron de su hueco, trata- −¡Mañana volveremos!ron de levantarlo y revivirlo. Ya estaba tieso. Trabajaron tres días; el árbol seguía intacto.−¡No! ¡Nuestro abuelo Oso se va a morir! ¿Qué vamos −¡Uh! ¡Esto es bien raro! ¿Qué pasa? a hacer, Tsamani? Preguntaron a Tsamani:−No sé, no se me ocurre nada. ¡No hay ni agua! Tocará orinarle encima. ¡Todos van a orinarle encima! Con el −¿Qué hacemos para tumbar este árbol? Está difícil. calor de los orines puede que reviva. Cada día talamos y el árbol se vuelve a cerrar. ¿Qué hacemos?Todos le orinaron encima y con el calor de los orines re-vivió. Por eso el oso hormiguero hoy día huele muy feo, −Mañana les daremos trabajo a los bachacos. Hablare-porque todo el mundo le orinó encima. mos con abuelo Bachaco, para que ponga a su gente a trabajar.Se salvó Oso Hormiguero y emprendió camino con losdemás. Caminaron de regreso largo tiempo, hacia occi- Fueron donde abuelo Bachaco:dente. −Bueno, abuelo. Nosotros estamos tumbando el árbolSe reunieron con la familia a las tres lunas, trayendo lo de la comida, el Kaliawiri. La comida es para todos,que habían ido a buscar. pero tenemos un problema. Como más tumbamos, más se vuelve a cerrar el tronco del árbol.Traían a cuestas grandes canastos de metal. Los abrie-ron y se pusieron a pensar qué hacer. Tenían mache- Ustedes nos van a ayudar, van a encargarse de reco-tes grandes. Buscaron pedazos de palos, los cortaron ger los pedacitos de madera.y los labraron para hacer mangos para las hachas. −¡Está bien! Al día siguiente todos los bachacos se fueron allá. LosLa caída del árbol Kaliawirinae otros talaron, talaron y los bachacos recogían las as- tillas, las llevaban bien lejos y las esparcían. Ya por laEmpezaron a tumbar monte y a limpiar, como se hace tarde regresaron a la casa.para el conuco, alrededor del árbol, los palos tumba-dos les sirvieron de andamio para talar el árbol gran- Al otro día volvieron:de. Comenzaron a talarlo dando la vuelta al tronco. Se −¡Ah, hombre! ¡El trabajo está tal como lo habíamosfueron a descansar por la noche. Cuando llegaron al dejado! ¡Hay que continuar así!otro día, el árbol estaba intacto. Trabajaron otro día Les dijeron a los bachacos:entero, talaron hasta el atardecer. −No se vayan a desanimar, que nosotros también se-−¡Vámonos a descansar! guiremos animados para tumbar el árbol.Volvieron al otro día para continuar el trabajo y el Los bachacos cargaban la madera, los otros talaban yárbol otra vez estaba intacto. Como si no hubieran talaban. Ya no les quedaba más que un pedacito.hecho nada. Volvieron a trabajar, ya iban casi por la Entre Cantos y LLantos 21
  23. 23. −¡Ya se va a caer! plantas que contenía.Entonaron un canto sagrado, estaban contentos. De ahí salieron los alimentos para todos. Para Danta, quien recogió de todo, y especialmente la fruta caimi-−¡Ya se va a caer! to. Para Morrocoy, quien sólo se preocupó por reco-Los bachacos se habían llevado todas las astillas. De- ger el ají. Todos los que estaban allá estaban ocupa-jaron las cosas así hasta el otro día. No quedaba más dos sólo en eso, en las frutas que estaban recogiendo,que el puro centro. cada uno a su gusto.−¡Sólo nos queda el último esfuerzo! Ardilla macho andaba perdido, todos se pregunta-Sin embargo, cuando debía caerse el árbol, no cayó: ban:estaba colgado de un bejuco de barbasco y otro de −¿Dónde está?capi, que se perdían arriba en el firmamento. −Se perdió. Se moriría en el momento de caer.−¿Y ahora qué hacemos? −Todo no sucede bien. Algo tiene que salir mal.−No, aquí tenemos, entre nuestros parientes, a Pájaro Mentira. Ardilla venía bajando del árbol con el sol bri-Arrendajo. llándole alrededor. Llegó hasta el otro extremo delFueron a tratar con él. tronco. Por eso nosotros, los Sikuani, decimos que−Mire, usted que vuela, irá a cortar esos bejucos que Ardilla nos alumbra a la puesta del sol, por el color de están sosteniendo el árbol y no lo dejan caer. Ardilla cuando iba bajando hacia el occidente.−¡Bueno!Se fueron allá. Arrendajo llegó primero al bejuco de El cultivo de las plantas y los árboles frutalesbarbasco. Todos estaban recogiendo plantas, Liwinai y TsamaniAl dar el picotazo le saltó la savia en el ojo izquierdo. recogieron las semillas de yuca y de piña. En ese tiem-−¡Uy! ¡Uy! ¡Uy! ¡Uy!Era una mala señal. Trataron de terminar de talar elárbol pero no se caía.−¿Qué vamos a hacer?−Hablemos con abuelo Ardilla. Es más grandecito y tiene más fuerza.Lo llamaron y aceptó. El macho y la hembra treparonhasta los bejucos y ambos se pusieron a cortar rapidi-to. Cuando uno de los bejucos reventó, la hembra al-canzó a tirarse al suelo. El árbol quedó inclinado haciael oriente. El macho cayó con el árbol y con todas las22 Entre Cantos y LLantos
  24. 24. po ambos estaban en esta tierra, recogiendo plantas. único que comían, unas salían buenas, otras malas. Al cabo de un tiempo estaban al borde de la muerte.Mientras los demás comían, ellos dos comenzarona abrir la tierra y a enterrar las semillas de yuca. Ellosdos fueron los responsables de la multiplicación delas plantas recogidas en ese sitio. Sembraron de todo, Kusubawa nos dio nuevos cultivosplátano, caña, caimito, chontaduro, todas las clases Un chamán soñaba con una mujer llamada Kusubawa.de yuca; todo eso sembraron. En cambio los otros se En sueños le decía la mujer:dedicaron solamente a comer, no pensaban en traba- −¿Cómo están ustedes?jar. Lo que hacían era machacar las frutas o llevárselaspara otro lugar. Pero los dos que más sabían, Tsama- −Muertos de hambre −contestaba el chamán.ni y Liwinai, lo que hicieron fue sembrar. Los dos más −Cerca de ustedes hay un conuco grande lleno de co-pensantes. mida. Voy a explicarle algo. Mañana por la mañana us- ted sorberá yopo; sorberá en gran cantidad hasta que esté borracho. Entonces se va al sitio donde el aguaEl gran diluvio es honda, al lugar donde van las mujeres. Siéntese enDespués de la historia del árbol de las frutas, cuando la orilla, verá que el agua se agita como saliendo algose desperdiciaba la comida de tanta que había, voy a del fondo, se oirá un estruendo; no se asuste.contar la forma en que se inundó la tierra. Eso le dijo ella.Cuando ocurrió la inundación, las plantas que habían −Bien −respondió él.salido del árbol Kaliawiri se perdieron. Toda esta tierra −No cuente su sueño.se inundó, lejos hacia abajo todo se perdió. De nues-tros antepasados sólo se salvaron los que estaban −Bien.por el río Vichada en el cerro Omanabo. Todos los de- Y despertó.más se murieron. En ese lugar vivían los Descendien-tes del Sapo; a medida que el agua subía, ellos se iban −¡Eh! ¡Fue un sueño!hinchando, hinchando, hinchando de aire. Entonces Le dieron ganas de contar el sueño, pero no habló,flotaron. Cuando las aguas menguaron, todos los de- hizo lo que le habían dicho en el sueño. En el momen-más habían desaparecido, ese único grupo se salvó. to indicado, después de mediodía, se puso en camino.Tras la inundación quedó un suelo cenagoso de alu- Caminó, caminó y llegó. Se sentó donde le habían di-viones. Las malezas estaban muertas. Los sobrevi- cho; estuvo sentado un buen rato esperando, hastavientes caminaban y encontraban nueces de la palma que salió, en medio de la laguna un conuco de yuca.de cucurito. Las partían para sacar lo de adentro pero −¡Vaya y arranque la yuca! −oyó que le decía una voz.no salía nada. O una almendra diminuta. Eso comíanpara vivir, hasta chupaban los restos que quedaban. Pegó un brinco. Se puso a arrancar, arrancó muchaNo había lo que se llama nada para comer, los niños yuca, toda la que pudo, también había plátano. A me-lloraban de hambre, todos gemían. Esas nueces era lo dida que andaba encontraba otras cosas, piña, pláta- Entre Cantos y LLantos 23
  25. 25. no y las demás clases de plantas cultivadas. Arrancaba a ir, estaban ahí todos al acecho para saber adónde iba. las plantas y las tiraba a la orilla. Mientras recorría el −¡Ahhh! ¿Qué hago? ¿Voy o no voy? conuco arrancaba las matas de yuca enteras. Todo lo iba tirando hacia la orilla. Al tiempo empezó a oírse Entonces uno le dijo: un temblor: −¡Oiga, cuñado, yo voy con usted!−¡Diriririri! −¡No! ¡Voy solo, porque me dijeron que debía ir solo!Saltó al otro lado, quitó los tubérculos de las matas de −No, hombre, no.yuca y amontonó las semillas1. Se fue de allí; se llevabauna brazada de yuca. Consiguió hacer dos viajes solo. Al tercero ya iba su cuñado con él.−¿De dónde sacó usted yuca? −le preguntó su mujer- cita. −¡Bueno, cuñado! Usted no se vaya a asustar, esto que va a presenciar es asunto de los ainawi.−¡Cállese! Unos momentos después de haber llegado surgióTodos fueron llegando a mirar eso. otra vez el conuco de en medio de las aguas. El cha-−¿Qué pasó? ¿Qué es eso? mán dio el salto hasta el conuco y el cuñado lo imitó. Le preguntaron a ella: −¡Phuk, phuk, phuk, phuk!−¿De dónde sacó su marido eso? Iban recogiendo las plantas. Hasta ahí todo les había ido bien. Regresaron.−Yo no sé. El cuñado no pudo guardar el secreto, a su mujercita−¡Yo quiero saber! le contó: Entonces él les dijo: −¡Allá hay un conuco grande, muy bonito! ¡Hay de−Tengan paciencia, que yo les voy a explicar. Por ahora todo! coman, yo traje esto para que comamos todos. −¡Eeeeh! ¡Vamos todos allá! Pero ellos seguían insistiendo, que querían ir también. Con una mujer de por medio se dañó la cosa.−¡No, yo solo! Lo que vi y lo que traje es para todos, Al día siguiente se fueron todos, hasta las mujeres pero no les voy a contar. fueron. Llegaron, salió el conuco y en el momento Él se resistía: en que iban a saltar desapareció todo. Pero la mu- jer Nupaiwa ya había dado el salto. Seguramente−¡Esperen! ella también desapareció. En ese viaje no recogieron Pero insistían. Por eso nosotros los Sikuani somos así: nada, pero como se habían podido hacer tres viajes nos dicen que no y seguimos ahí insistiendo. Nos dicen: transportando semillas de yuca, ellos se dedicaron a“¡Esperen, no hagan esto!” y nosotros ¡déle! sembrar. El chamán había oído la voz: El día siguiente en el momento en que el hombre se iba −Sembrarán la yuca en nombre mío.24 Entre Cantos y LLantos
  26. 26. Por eso hoy día sembramos yuca en nombre de ella. La fabricación de elementos para el trabajoDecimos: de la yuca−¡Sua, Kusubawa! ¡Sua Kusubawa, Kusubawa, Ku- Ya después, cuando el tiempo pasó, lo que habían subawa! ¡Sua! sembrado estaba en su punto.Este fue el origen de nuestros cultivos de yuca. Gracias −Tsamani, ya tenemos yuca, pero no tenemos instru-a ella tenemos yuca y por ella rezamos esta oración: mentos para elaborarla. ¿Qué vamos a hacer? Kusubawa Kusubawa −Está nuestro abuelo Atsakato, vamos a agarrarlo y Sus plantas cultivadas examinarlo. Él tiene la piel con dibujos pintados. Son mis plantas cultivadas Lo cogieron, lo examinaron por todos lados. Entona- ron un canto sagrado: ¡Ah! Kusubawa nuestras plantas cultivadas ¡Las manos le vibran! ¡Ah! Kusubawa nuestra comida ¡Las manos le vibran!Eso fue el inicio de la tradición que hoy seguimos.Ella fue quien nos dio las plantas cultivadas. ¡Su tierra termina!En la oración se nombran todas las clases de yuca. ¡Su tierra termina!Todo el mundo debe conocer las diferentes clases de Entonces tejieron el sebucán; después tejieron elyuca, los viejitos las conocen, yo también las conoz- cernidor.co. Necesito saberlas para poder decir el rezo. Unoaprende una clase nueva cada año que transcurre. Se dedicaron a cosechar la yuca y traerla; las mujeresLa oración de la siembra empezó con Kusubawa. Lo comenzaron a rayarla. Por la mañana trajeron peda-mismo para rezar el casabe. zos de la palma de araco. Con eso empezaron a expri- mir la yuca, pero con dificultad.Así fue como, después de que se perdieran las fru-tas del árbol Kaliawari, las recuperamos gracias a Ku-subawa, pasada la inundación. El origen del fuegoTenemos estas clases de yuca: kaniweniwesi, o sea la −¿Tsamani, de dónde sacamos el fuego para asar esoyuca que brilla, kajuyalisi, la de Kajuyali, tulikisikaisi, para nuestra familia?la del collar de cuentas, wawialikai, la del río Guaviare,metakai, la del río Meta, wanapabükai, la del pez pa- −Esto está como difícil. Vamos a ver qué hacemos, estávón. Toda clase de yuca y además plátano, caña, piña, difícil conseguir el fuego para asar la yuca.lulo, granadilla. En ese conuco isla cogieron todo eso. Se quedó pensativo.Tras la inundación que acabó con todo lo recogidoen Kaliawiri. Lo que tenemos hoy día viene de lo que −¡Ya lo pensé! ¡Ya tenemos la solución! Nuestro abueloellos sembraron en ese entonces. 1. Las semillas de la yuca son los tallos cortados de la planta, los esquejes, que luego se siembran de nuevo. Entre Cantos y LLantos 25
  27. 27. que está más acá del sol tiene el fuego. −Hay que ir con mucho cuidado. Si vamos más allá de donde él está, nos quemamos, es un ser muy peligroso.Era un anciano con brazos de fuego. Todo él era fue-go y sacaba brazos de fuego, se llamaba Ikotiawereni. Llegaron, agarraron fuego y regresaron. Desde ese momento no se ha acabado el fuego. Pudieron hacer−Abuelo, venimos a que nos regale un poquito de fue- todos los trabajos. go.Pero aquello era muy caliente. El viejo les dio un tizón.−Aquí está el fuego. ¡Váyanse rápido porque se les apa- Adai y las transformaciones ga! Después de mucho tiempo se puso Tsamani a bailarEl tizón echaba humo. Se vinieron de allá, llegaron a unas danzas muy largas. Danzó mucho tiempo, dan-su sitio y prendieron el fuego. zó mucho para irse hasta las alturas más allá del cielo.−No lo vayan a dejar apagar −les advirtió el anciano−, Y es que miró la hoja de un árbol seco y ahí se dio si se les apaga se quedarán sin nada. Ustedes vinieron cuenta de que esta tierra estaba destinada para la una vez y no podrán volver. muerte. La muerte lo iría destruyendo todo. Nada sería inmortal. Decidió buscar un mundo donde noLlegaron y prendieron unos leñitos, pero mientras es- muriera.taban en otra parte llegó Caimán Cachirre; tan prontovio el fuego se le abalanzó encima y se puso a comer −¡Tenemos que irnos de esta tierra!las brasas. Se robó el fuego y ellos se quedaron sin Todos se pusieron a bailar con Tsamani, bailaron mu-fuego. cho, toda la familia. Los Patos danzaron, los Patos−¡Qué desgracia! Nuestro abuelo Fuego nos dijo que Codúa danzaron, toda la gente danzó: los Monos, los sólo nos daría una vez. ¿Qué vamos a hacer? Venados, todos los que estaban ahí, toda la familia.Se pusieron a insultar a Cachirre.−¡Maldito Cachirre! ¡Nos quitó el fuego!Por eso hoy día cuando un niño se quema con el fue-go o con caldo lo rezamos con la oración del cachirrepara aliviarlo. De esa época es el origen de la oracióncontra las quemaduras. Esa es la oración: ¡Coge el fuego! ¡Coge el fuego!...Como Cachirre comió fuego y no le pasó nada, poreso se utiliza esa oración.Después volvieron a emprender el viaje hasta el sitiode abuelo Fuego.26 Entre Cantos y LLantos
  28. 28. Danzaron, danzaron, danzaron mucho tiempo. Salió malvado nuestro abuelo. ¿Qué será eso que sorbió ya danzar el chamán que suerbe yopo, salió el chamán que le dio el poder de dañar a la gente?que hace el mal, salió el viejo y malvado Adai. Tsamani dijo:El chamán Adai sorbió yopo y observándose las en- −Mire, mañana nos toca el turno a nosotros dos. Ma-trañas vio sus enfermedades. Para eso se emborrachó ñana se realizará nuestro destino, él lo ha dicho así.mucho. Al otro día volvió a emborracharse y a mirarse. ¿Qué vamos a hacer? Nos quiere acabar.Miró a Mono de Noche y lo transformó en el animaldel mismo nombre. −Bueno, Tsamani, a usted le va a tocar hacer algo −dijo Liwinai−, usted soplará y dirá: “¡Que el abuelo deje suAdai tenía polvo de yopo. Era un hombre de malas mochila descuidada!”mañas. Se puso a iniciar a Mico haciéndole sorberyopo, Mico se emborrachó, su mente se aceleró y sa- Adai salió y se emborrachó, entonces hicieron lo quelió corriendo. Adai sopló y pensó: habían planeado: aprovecharon el descuido para qui- tarle la mochila, le cambiaron la posición de los reci-−¡Vuélvase mico! pientes de yopo que tenía ahí. Adai entró y dijo:Y Mico se convirtió en el animal. −Nietos, les voy a dar yopo.Al otro día Adai volvió a bailar, sorbió yopo; tenía malas No se daba cuenta de que le habían trastocado susintenciones. Perjudicó a mucha gente de esa manera, cosas. Le dio su dosis de yopo a Tsamani, que no seasí tenía que suceder. Escogió a otro. El muchacho se emborrachó, quedó igual. Adai pensó: “¿Qué pasaembriagó y salió corriendo. Adai sopló. con éste? No le hace nada.”−¡Vuélvase venado! Dijo:Al otro día escogió a otro, a quien tenía odio. Adai era −¡Ahora le toca a usted!el único que tenía el poder de transformar a la gente;así tenía que suceder. Se emborrachó y cogió a otro. −¡Bueno!Éste se tiró al agua y quedó convertido en el Pato Co- Le dio a Liwinai. No le pasó nada, quedó igual. Pensódúa. Adai: “¿Qué es esta cosa?”Al siguiente día volvió a lo mismo. Se embriagó, esco- El viejo se aplicó unos pases mágicos.gió a otro y lo mandó al monte. El muchacho se pusoa gañir. −¡Abuelo, ahora nosotros le vamos a dar yopo!−¡Vuélvase tigre! −¡Bueno!Fue de esta manera como ocurrió la metamorfosis, Y sorbió sin vacilar, se emborrachó. ¡Uuuuuuuu! Per-acabó con los seres humanos, los dañó transformán- dió la noción de las cosas. Se puso a cantar.dolos en animales. Sólo quedaron dos, Tsamani y ¡Eeeeee!Liwinai. Éste exclamó: ¡Pejiali!−¡Este tipo es peligroso! Acabó nuestra familia. Es muy ¡Pejiali! Entre Cantos y LLantos 27
  29. 29. ¡Aquí estoy borracho! −¡Tseboko! ¡Venga que aquí está su comida! ¡Aquí estoy borracho! Salía el caimán al llamarlo ella. Ella y el caimán copu- Adaile Adai laban. Adaile Adai Liwinai comentó: ¡Pejiali! −Parece que nuestra abuelita se está comportando ¡El borracho! mal. Está haciendo cosas raras. Mañana vaya a espiar- la −le dijo a Tsamani−, así sabremos lo que hace. ¡Ay mi cabeza en vano! Por la tarde ella llegó de su trabajo y como siempre, se ¡Viene del otro lado del mar! fue al río corriendo. ¡Hoy estoy borracho! −Ya se fue nuestra abuelita. ¡Váyase tras ella, a ver qué−¡Caramba! Estoy completamente borracho. hace!Entonces Tsamani dijo: Tsamani la siguió. Ella llegó al río y comenzó a llamar- lo:−¡Conviértase en el oso perezoso Adai! −¡Tseboko! ¡Tseboko! ¡Su comida!Se fue lejos, no se sabe dónde. Kuwai le indicó a Tsa-mani cómo deshacerse de Adai y éste se perdió más Así lo llamaba. De repente salió el caimán.allá del firmamento. Ahí fue cuando se acabó ese mal- −¡Oh Tsamani, es usted! −dijo la vieja−. ¡Éste nos ha es-vado y quedaron los buenos. tado fisgoneando por ahí! Tsamani salió a encontrarse con los hermanos. HabíaIbaruawa y su novio el caimán descubierto el secreto de la viejita.Bailaron por largo tiempo. Solamente ellos. Liwinai, −¡Ya sé cómo es la cosa! Nuestra abuela tiene relacio-Maduedani, esos danzaban toda la noche, todo el día. nes con un animal feo. Nuestra abuela se está com-Tsamani les dijo: portando mal. ¡Es inmenso, ese caimán que vi!−¡Nos vamos a ir! ¡Vamos a bailar hasta que nos volva- Danzaron otra vez. mos livianos! −Debemos matar al amante de la abuelita. Tsamani,La abuelita Ibaruawa estaba encargada de ir a buscar usted se encargará de eso. Nuestra abuelita acostum-la yuca para alimentar a los nietos que estaban dedi- bra a quitarse el vestido y lo deja ahí colgado. Ustedcados a las danzas. sabe en qué momento llega.Sin embargo ella hacía cosas malas. Allá en el río tenía Al otro día, antes de que regresara la abuelita del tra-al caimán por amante. Cuando llegaba por la tarde lo bajo, calculando la hora, Tsamani se puso su vestido yprimero que hacía era buscar su calabazo para ir al río. se fue al río.Siempre llamaba al caimán golpeando el calabazo −¡Tseboko! ¡Tsebokoli! ¡Aquí está su comida, estoy aquíencima del agua. Le decía: sentada! ¡Un poquito más cerca!28 Entre Cantos y LLantos
  30. 30. Le dieron garrote, le mataron el amante a la viejita y lo −¡El caimán está en lo más hondo de la laguna, contiraron al centro del río. nuestro abuelo Tsamani adentro!Al poco rato, al atardecer, llegó la abuela corriendo. Lo Pumeniruwa, la hermana menor de ellos, dijo:primero que hizo fue meter la comida en la totuma y −¡Usted, Liwinai, que es el que sabe, diga las palabrasdespués irse rápido al río. Lo llamó: mágicas para que el caimán devuelva aunque sea los−¡Tsebokoli! ¡Su comida! ¡Venga rápido! huesos de Tsamani!No pasó nada, no se asomaba el caimán. −¡Suaaa! ¡Que el caimán vomite encima de una laja de piedra! ¡Que no vomite dentro del agua!−¡Tsebokoli! ¡Tome! ¡Tome! Y así sucedió. Al día siguiente el caimán vomitó losPasaba el tiempo y nada. huesos encima de una laja. Ellos salieron a buscarlo;−Nuestros nietos seguramente lo mataron. ¡Yo creo iban gritando: que ya lo mataron! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Tome su comida, Tse- −¡Tsamaniii! bokoli! ¿Qué se hizo? ¿Sí, lo matarían? ¡Ese malditoTsamani, ayer debió verlo conmigo! Tsebokoli, tiene −¡Eh! que tomar su venganza matándolo a él. Tsamani es el −¡Tsamaniii! que se baña primero, usted lo matará para vengarse¡Tsamani lo mató! −¡Eh! −¡Tsamaniii! −¡Eh!Tsamani devorado por el caimán Lo encontraron:Al otro día Tsamani se fue al río temprano como siem-pre, a bañarse. Ahí venía Tsamani corriendo hacia la −¡Miren, allí está!orilla. El caimán estaba en el agua, con toda la boca Llegaron hasta el montón de huesos. Los recogieronabierta. Tsamani se tiró y fue a parar derechito a la y se los llevaron, rumbo hacia arriba. Luego empeza-boca del caimán y acabó en su estómago. ron a reconstituir su figura con los huesos. CuandoLos demás se percataron de la desaparición de Tsamani. terminaron le soplaron humo de tabaco, lo soplaron en el cráneo, soplaron mucho tiempo, por todas par-−¡El abuelo Caimán ha debido de tragárselo! tes. Después de un buen rato hizo un movimiento. Si-Se fueron a buscarlo y revisaron todos los sitios, hasta guieron soplándolo, en la coronilla, en las palmas deen el río. No dieron con él. las manos, en la coronilla otra vez, en las rodillas, en las plantas de los pies; por último en el corazón.−Nuestro abuelo Perro de Agua ve debajo del agua.¡Abuelo, zambúllase en la laguna y busque a Tsamani donde esté Tsebokoli con la panza llena!Se zambulló el abuelo Perro de Agua, bajó hasta lomás hondo de la laguna y lo vio. Entre Cantos y LLantos 29
  31. 31. −¡Aaaah! obligado a abandonar la danza; debían estar como en un estado de limpieza.Tsamani resucitó y se levantó. Sus familiares lo habíanvuelto a la vida. Como ellos eran los creadores, por Cuando ya se iban poniendo livianos, aquél que re-eso fueron capaces de hacer semejante cosa. sistía hasta lo último era el que emprendía la subidaEntonces comenzaron a bailar. Bailaron largo tiempo. al cielo.Estas danzas son estáticas, la gente no da vueltas, es-tán en círculo y brincan en el mismo sitio en que están.Bailan durante muchas horas, siempre mirando hacia Los niños raptados por el Rayoarriba. Ni se come ni se bebe. No están atentos a nadamás que la danza para volverse livianos. Los familiares de Tsamani bailaron mucho tiempo. Durante el día ellos trabajaban, se iban con mujeresAyunaban y no tenían relaciones sexuales. No debían y todo, sólo quedaban en el caserío los niños. Por lapensar en cosas materiales de la vida, ni hacer mal- tarde regresaban.dades como brujería. Podían permanecer dos mesesbailando. Claro que tomaban yucuta, pero nada de Un día, mientras los adultos estaban fuera trabajando,pescado. Tampoco sorbían yopo ni mascaban capi. bajó un hombre de las alturas. Venía en una tierra re-Pero fumaban, creo, la hoja de tabaco. donda dentro de la cual había toda clase de comidas. En esa tierra bajó a este mundo y llamó a los niños.Bebían un líquido venido del cielo, que tenía un olora flores muy bueno. De esa manera no les daba ham- −¡Niños, acérquense! ¡Coman esto!bre. A ellos les daba miedo, no querían ir, pero se fueronNo todo el mundo se metía en esas danzas, eran per- acercando.sonas escogidas, hombres y mujeres. Niños no, por- −Vengan, no tengan miedo.que no podían aguantar eso. Decían a los jóvenes queellos no podían porque todavía no estaban prepara- ¡Hay frutas buenas para ustedes! ¡Coman! ¡Vengan!dos para eso. Los convenció, se fueron acercando y entrando a laEs una danza destinada a facilitarles la subida al cielo tierra del hombre. Ahí estaban todos junticos de pie,en cuerpo y alma. Una danza sagrada, la misma que comiendo. De un momento a otro esa cosa desapa-practica el que recibe la revelación de Kuwai para serchamán. Cantan todos los cantos de Kuwai y se acom-pañan con la maraca. No es un baile cualquiera, katsi-pitsipi u otro. Es un rito.Uno iniciaba la danza. Los que estaban motivados sele juntaban. No todos aguantaban por igual. Los queabandonaban la danza volvían a su vida normal. Nobailaban continuamente, tenían sus descansos. El quepor la noche había tenido relación sexual ya estaba30 Entre Cantos y LLantos
  32. 32. reció, se elevó en los aires. El hombre se llevó a esos −¡Un momento, dejen de desesperarse! Por lo me-niños a su propio mundo. nos sabemos dónde están −les dijo Tsamani−, den- tro de unos días estaremos más livianos, vamos aPor la tarde venían llegando los adultos. Las muje- quedarnos en esta tierra durante un mes comiendores en seguida se pusieron a buscar a los hijos. sólo lo que nos llegue de lo alto.−¿Adónde irían los niños? ¡No tenemos ni idea de Yo conseguiré yopo celeste y tomaremos jugo de dónde están! fruta celeste; es lo único que consumiremos.Comenzaron a llamarlos a gritos. Nada. Las mujeres Eso nos alimentará y danzaremos bien.se dirigieron a Tsamani y Liwinai: Iniciaron la danza.−Bueno, Tsamani, ustedes son los que saben y adivi- nan. ¿Dónde están los niños? Estuvieron en eso muchos días.−¡Danzaremos para averiguarlo!Liwinai conversó un rato con las mujeres sobre lo La subida de los Tsamani al mundo de arribaque habría pasado a los niños, e iniciaron la danza. −Vamos a flechar el cielo y por las flechas vamos a subir.Mientras los demás danzaban, Tsamani colocaba el −¡Bueno!oído en el suelo, para ver si se oía algo desde abajo.Nada. Después lo dirigió hacia los lados. Nada. Por Danzaron largo tiempo.último escuchó hacia lo alto. Empezó a oír las voces −¡Hoy vamos a hacer el ensayo de flechar! ¡Hoy es elde los niños. Los oía llorar. día! Pruebe usted, Liwinai.−¡Eh! ¡Ya encontré a los niños! ¡Allá en las alturas es- Liwinai se puso en posición. tán! Me dicen que el Rayo los raptó. Están llorando−les dijo Tsamani. −¡Tsiuuuuuuu!−¡Ay! ¡¿Y cómo vamos a poder recuperarlos?! ¡Ay! Cayó en la tierra la flecha.Las madres lloraban. −¡Ahora usted, Kajuyali! −¡Tsiuuuuuuu! Cayó en la tierra la flecha. −¡Ahora usted, Tsamani! −¡Tsiuuuuuuu! Cayó en la tierra la flecha. Ese día los pajaritos que acostumbran a volar por la sabana oyeron silbar las flechas, por eso hoy día esos pajaritos cantan lo mis- mo que las flechas. Los hombres no lograron flechar el firmamento, todos habían ensayado en vano. Entre Cantos y LLantos 31
  33. 33. −¡Oh, nosotros no fuimos capaces de hacer eso! Ya llegaron hasta arriba. Se bajaron todos:Entonces se adelantó la hermanita menor de Tsamani. −¡Está listo!−¡Hermano mayor, yo voy a flechar el cielo! La familia de Tsamani se fue por el huequito hacia arri- ba. Llamaron a todas las especies, a las tortugas, a los−Mm… Usted es una mujercita. murciélagos:−¡Si yo disparo, doy en el blanco! −¡Vengan todos, descubrimos otro mundo, subámo-Pumeniduwa, la hermana, se dispuso a flechar el cielo. nos!−¡Pero tiene que flechar rápido! En esos tiempos los bachacos eran nuestros animalesCorrió para tomar impulso: domésticos, como si fueran nuestras gallinas. No las quisieron dejar en la tierra, cada uno de ellos se llevó−¡Tsiuuuuuuuuuuuu! ¡Teee! una clase diferente de esas hormigas. El primero enLa flecha se incrustó en las alturas. Ellos fueron fle- partir fue Tsamani, nadie se dio cuenta en qué mo-chando detrás, flecha con flecha. Primero Tsamani: mento se fue. Luego Liwinai, después Pumeniduwa.−¡Te! Por eso hoy en día cuando vuelan los bachacos, la gente dice:Le siguió Liwinai. −¡Va a subir Liwinai! ¡Vuela mucho bachaco! ¡Va a subir−¡Te! Tsamani! ¡Vuela tal especie, la mejor! ¡Va a subir Pume-Luego Kajuyali. niduwa! Vuelan todas las hormigas, hasta las peque- ñas.−¡Te! Murciélago también subió, pero cuando iba en la mi-Luego Tsaparali. tad quebró la cadena de flechas.−¡Te! −¡Xiiio!De esa forma hicieron como una cadena de flechas Se dobló todo, por eso hoy día el murciélago se alojahasta el suelo. como en una escalera en la selva, por haber dañado−¿Y ahora qué? −preguntaron a Tsamani. la escalera de flechas.−Vamos a llamar a los abuelos Termitas Upitsili para Desde ese instante nadie más pudo subir. La abuela que perforen el centro de las flechas. de ellos, Ibaruawa, se quedó en este mundo, peroLos llamaron y les pidieron eso; ellos aceptaron. después de mucho tiempo ellos pensaron:−¡Pho, pho, pho, pho! −¿Qué hacemos? ¡Dejamos abandonada a nuestra abuelita!Fueron carcomiendo, abrieron el corazón de las fle-chas. Ya iban en la mitad. En la época en que ellos se fueron ella estaba talando un árbol.−¡Pho, pho! −No se preocupen, seguramente acabará por llegar32 Entre Cantos y LLantos

×