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Construir la convivencia

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Construir la convivencia

  1. 1. CONSTRUIR LA CONVIVENCIAEL NUEVO ORDEN MUNDIAL Y LAS RELIGIONESM. Dolors Oller i SalaEL SURGIMIENTO DE UN NUEVO IMAGINARIO DE LA SOCIEDADY DEL MUNDO ....................................................................................1. EL MUNDO QUE HEMOS CONSTRUIDO: UN MUNDO DESIGUAL,VIOLENTO Y NO SOSTENIBLE ...............................................................2. REPENSAR EL MUNDO O LA CONSTRUCCIÓN DE LA CASA COMÚN ..............3. LA APORTACIÓN DE LAS TRADICIONES RELIGIOSAS ................................... 171375INTERNET: www.fespinal.com • Dibujo de la portada: Roger Torres • Edita CRISTIANISME IJUSTÍCIA • R. de Llúria, 13 - 08010 Barcelona • tel: 93 317 23 38 • fax: 93 317 10 94 •info@fespinal.com • Imprime: Edicions Rondas S.L. • ISSN: 0214-6509 • Depósito legal: B-7490-07 • ISBN: 84-9730-202-8 • Depósito legal: B-40101-08. Octubre 2008.La Fundación Lluís Espinal le comunica que sus datos proceden de nuestro archivo históricoperteneciente a nuestrofichero de nombre BDGACIJ inscrito con el código 2061280639. Para ejercitar los derechos de acceso,rectificación,cancelación y oposición pueden dirigirse a la calle Roger de Llúria, 13 de Barcelona.M. Dolors Oller i Sala es doctora en Derecho por la Universitat de Barcelona, profesora deMoral Social en el Institut de Ciències Religioses de Barcelona (ISCREB) yprofesora colaboradora en el Departamento de Ciencias Sociales de ESADE(URL).Este Cuaderno tiene su origen en la conferencia que
  2. 2. tuvo lugar el 12 de marzo de 2007 en Girona, en el marcodel curso “Creencias y Sociedad”, organizado por laFundación Caixa Girona y el Obispado de Girona en elCentre Cultural de Caixa Girona-Fontana d’Or.Por esta razón, el Cuaderno no incluye los acontecimientosde las últimas semanas, y en especial la crisisfinanciera mundial de septiembre de 2008. No obstante,consideramos que mucho de lo que en el Cuaderno seexpone no solamente sigue siendo válido, sino más válidoaún después de estos acontecimientos que han conmocionadoel panorama internacional.Cristianisme i JustíciaOctubre 2008De hecho, todo este proceso es tambiénprofundamente excluyente y causa demuchas víctimas. Además, está haciendosurgir un nuevo imaginario de la sociedady del mundo, un nuevo escenarioarticulado en torno a cinco ideasmotriz1:1. Primacía del individuo contempladoen su vertiente de consumidor yproductor en constante innovación. Unindividuo que usa una lógica utilitarista,
  3. 3. imbuída de razón instrumental, parainteraccionar libremente con los otros afin de maximizar su utilidad individual,y establecer las reglas de comportamiento.2. El mercado es el modelo que permitela optimización de las transacciones.Este mecanismo se impone sobre elde las cooperativas, el de las mutualidades,o el del propio estado. Así, podemoshablar de economía de mercado, perotambién de sociedad de mercado, considerándolacomo la forma natural de organizacióny regulación ciudadana.3. Es el mercado el que realiza laverdadera justicia social, mediante la5EL SURGIMIENTO DE UN NUEVO IMAGINARIO DE LASOCIEDAD Y DEL MUNDOVivimos, sin duda, en una época de cambio histórico, inmersos en elllamado proceso de globalización. La Tercera Revolución Industrial haprovocado una redefinición en las relaciones de producción, de poder,de experiencia en las sociedades, y ha afectado, de manera muy profunda,a nuestra manera de vivir. Los avances científicos y técnicos,especialmente en el terreno de la automoción, de la información y de lacomunicación, con sus consecuencias sobre los sistemas de producción,
  4. 4. ocupación, mercado de trabajo y de la competencia internacional,han hecho surgir un nuevo escenario social. Hoy se habla de un trabajoen red y de una nueva economía.equidad. La sociedad de mercado esconsiderada justa cuando permite quecualquier individuo entre en competencia,dándole la posibilidad de asegurarsesu bienestar mediante sus iniciativasy su creatividad. En virtud del principiode equidad, un estado es justo si lleva acabo una política de acceso a la educaciónpara todos, sirviendo cada vez másel sistema educativo para la selecciónsocial.4. La empresa privada es la organizaciónque, en la sociedad de mercado,garantiza mejor la coordinación de lastransacciones en la competencia y permitela distribución más justa de costesy beneficios en el mercado mundial. Éstasson, por otra parte, las organizacionesque han sacado más provecho de lasnuevas tecnologías, transformándose enempresas-red que funcionan sobre estructurascada vez más horizontales y
  5. 5. descentralizadas, responsabilizando acada miembro de la organización y atentasa los intereses de todas las partes.5. El capital está en el origen del valor;es la medida de cualquier bien o servicio,tanto material como inmaterial,incluida la persona humana: reducida ala calidad de “recurso humano”. El individuoya no tiene valor si deja de serrentable, especialmente para el capitalfinanciero.Éstos son los cinco grandes ejesmotrices de la nueva narración societariaen el marco de la globalización.Ahora bien, hay que tener en cuentaque los procesos económicos de nuestrasociedad, generados por la globalización,nos afectan incluso en nuestrasconvicciones más íntimas, ya que «lamanera como vivimos depende en granparte de los modelos económicos vigentes» y «nuestra manera de vivirafecta a nuestra manera de pensar y desentir»2. Este proceso supone el triunfode la economía de mercado y sus leyes
  6. 6. sobre la política y su lógica del biencomún.6El Estado-nación ha quedado desbordado,ya que cada vez surgen más problemasde dimensión transnacional que reclamantambién soluciones con estalógica transversal, que va más allá de lalógica interestatal. Por ejemplo, el cambioclimático, las emigraciones que sonconsecuencia de la mala distribución dela riqueza mundial, el terrorismo global,los problemas de mercado que sobrepasanla dimensión del Estado-nación, etc.Para dar respuesta a esta situación, hanido surgiendo un gran número de organizacionestransnacionales de diversaíndole, y éstas han hecho aparecer nuevasestructuras transnacionales en elámbito de la economía, la producción,el trabajo, y también en el ámbito de diferentesmovimientos de defensa de losDerechos Humanos, de lucha en favordel medio ambiente o en favor del feminismo,movimientos pacifistas, etc.
  7. 7. Todas estas nuevas organizaciones, tanheterogéneas, no sólo se configuran almargen de los estados, sino que se caracterizantambién por su voluntad dellevar su actividad más allá del ámbitoterritorial estatal, haciendo emerger unanueva política, que algunos llaman subpolíticatransnacional y policéntrica que1. EL MUNDO QUE HEMOS CONSTRUIDO: UNMUNDO DESIGUAL, VIOLENTO Y NO SOSTENIBLEEl mundo de la globalización es un mosaico de redes. Los flujos queemanan de ellas transportan informaciones y mercancías, ignoran lasfronteras haciendo entrar en crisis el principio de territorialidad y, conél, el de soberanía. La lógica de la red –que se proyecta en áreas–domina la lógica del territorio: los estados ven desplazado su protagonismo,tienen que compartir su poder y su capacidad de decisión conotros actores que utilizan lógicas transnacionales. Aparece, así, unmarco de resolución de diferencias políticas, donde el bien común seescapa cada vez más de la jurisdicción interna del Estado, planteandoretos de gobernabilidad a nivel planetario.7rompe con el monocentrismo políticodel tradicional orden estatal3.Todo esto ha generado expectativasde profundización democrática –si
  8. 8. pensamos en una Sociedad Civil mundial,de carácter transnacional4–, perotambién ha transformado las democraciasen una especie de poliarquías: amenudo no sabemos a quien podemosexigir responsabilidades ni como ejercerun control efectivo del mismo poder.Las estructuras estatales democráticastradicionales no son las idóneaspara controlar poderes que ahora sontransnacionales.Si contemplamos el mundo en suglobalidad, nos llama la atención la faltade cambios, realmente importantes,capaces de hacerlo más humano, másjusto. Así, el gran problema de nuestromundo continúa siendo la desigualdad.La globalización que estamos viviendoes profundamente selectiva: mientrasunos privilegiados se ven claramentebeneficiados, las tres cuartas partes dela humanidad se sienten afectadas y sonvíctimas de las inexorables leyes delmercado. Por consiguiente, el crecimientoeconómico está perpetuando las
  9. 9. desigualdades, que se han mantenidotanto entre los países como dentro de laseconomías nacionales5. Las diferenciasentre los estados son notorias en lo queconcierne al acceso a la salud, a la educacióny a las oportunidades de participaciónsocial, política y económica6.Dicho de otro modo, el mundo se está globalizandoal ritmo y a la manera deseada porlos grandes poderes económicos.El modelo neoliberal de la globalizaciónlo deja todo en manos de la dinámicadel mercado y genera un procesoinsostenible que no garantiza a todo elmundo los mínimos para vivir con dignidad.El resultado es una situación dedesorden social global, que comprometela paz y la estabilidad mundial. En estesentido, no podemos olvidar que lapaz está siempre vinculada a la garantíade necesidades y condiciones mínimasde vida, o sea, a unos derechos socialesmínimos como el derecho a la educación,el derecho a la salud, el derecho altrabajo y a una vivienda digna, etc. Así,
  10. 10. podemos hablar de una paz positiva,más allá de la simple ausencia de la luchaarmada.Por una parte, el desarrollo de nuevasformas de organización política haprovocado la aparición de un mundomultilateralizado, pero por otra parte vivimosmomentos de un gran “desorden”en el escenario internacional y de un escoramientohacia el unilateralismo deuna potencia hegemónica, los EEUU.Vamos peligrosamente hacia un sistemaunipolar, de pax americana, basado enestrategias de unilateralismo y ataquepreventivo para frenar el eje del mal,mostrar la supremacía técnica y militar,asegurar la invulnerabilidad y la seguridadenergética con el control de las regionesclave (Golfo Pérsico, MarCaspio). Ytodo ello, para combatir el terrorismoglobal que pone en riesgo laseguridad. Esta tendencia imperial –yalo hemos apuntado– contrasta con el panorama,antes descrito, de difuminacióndel poder y de emergencia de una pluralidad
  11. 11. de formas de poder que hacenpensar en un multilateralismo.La situación que vive hoy la humanidades fruto de un gran número de injusticiasy “perversiones”.81.1. La perversión de lademocracia y de la políticaEl Estado Democrático de Derecho seha visto progresivamente reemplazadopor un Estado de Derecho Privado, reducidoa un código de reglas que se legitimanpor su buen funcionamiento. Seimpone, así, la racionalidad instrumentaly la política se convierte en gerencial:en las democracias actuales, los valoresdel mercado adquieren un claropredominio con sus leyes, que han acontecidoprácticamente como único referente,ya que el modelo de conducta esel de las estrategias empresariales que semueven por el beneficio, dejando de ladootros valores indispensables para laconvivencia, como la gratuidad o el biencomún. De este modo, las exigencias de
  12. 12. la competitividad se imponen a personasy territorios7.El proceso de globalización es marcadamenteasimétrico en otro punto: seha producido una fuerte globalizacióneconómica y, en cambio, una tímida globalizaciónpolítica. Esto genera un desequilibrioque provoca que las leyes dela economía y del mercado pasen por delantede las regulaciones de los estadosy no encuentren obstáculos en regulacionesinternacionales, prácticamenteinexistentes. Se ha roto el equilibrio entreestado democrático y mercado capitalista:hoy ya no es el estado el que marcalos límites a los mercados, sino quees el mercado global el que marca los límitesa la actuación del estado. El FMI,el BM, las Organizaciones deCooperación y Desarrollo Económico(OCDE), la OMC elaboran los marcospolíticos (el ajuste estructural) que despuéslos gobiernos locales tienen queimponer a sus respectivas sociedades,pervirtiéndose, así, el sentido de la democracia.
  13. 13. 1.2. Las injusticias de losmercados financierosUno de las principales característicasdel capitalismo global es la libre circulaciónde capitales, que es especulativa,inestable y generadora de crisis desastrosaspara los países pobres. Los mercadosfinancieros están dominados porlos grandes capitales financieros, lagran banca, los grandes fondos de inversión.Trabajan por sus intereses,buscando maximizar su rentabilidad,sin tener en cuenta las verdaderas necesidadesde los países en vías de desarrollo,que tienen una economía quedepende de alguno de estos mercados8.1.3. Unas relaciones económicasinternacionales injustasEl libre comercio, pilar fundamental dela globalización, no es una realidad paratodos: aunque los países en vías dedesarrollo hayan abierto sus economíasa los productos, tecnologías y capitalesde los países desarrollados; estos últimosactúan de forma proteccionista. El
  14. 14. Norte ha liberalizado todos los sectoresque le convienen en el marco de laOMC, pero no los sectores que convienena los países en vías de desarrollo,como por ejemplo el sector de la agricultura.Por ello, el comercio, en la erade la globalización, es fuente de riquezapero al mismo tiempo excluye a millonesde seres humanos que no puedencompetir en el mercado en condiciones9equitativas. Alo cual hay que añadir queel marcado acento neoliberal de institucionescomo el BM, el FMI y la OMCha roto con sus orígenes, que fueronkeynesianos. Por ello estas institucionesson percibidas como los brazos ejecutoresde las políticas de los países ricos yde los intereses de las grandes transnacionales9.1.4. El deterioro del medioambiente y la generación de lainjusticia ecológica mundialLa globalización neoliberal actual estáhaciendo más profundas las agresionesal medio ambiente. Los diversos agentes
  15. 15. económicos poco han tenido encuenta las consecuencias ecológicas dela producción y el consumo. Muchospaíses ricos consumen como si no hubieseun mañana. Desgraciadamente, elpobre también sigue esta línea peligrosa,ya que reivindica y asume nuestromodelo económico y nuestras pautas deconsumo.La geografía del daño ambiental indicaque los países ricos contribuyenmás al deterioro del medio ambiente,pero son los países pobres quienes sufrenmás pérdidas de vidas y los riesgosde salud derivados de este deterioro. Eldaño medioambiental y la preocupantedisminución de la biodiversidad no sóloamenazan la capacidad de vida y dealimentación de los habitantes del planeta,sino que también hipotecan la vidade generaciones futuras. Por ello, losMovimientos Sociales Ecologistas relacionanla protección de la vida y la sostenibilidaddel desarrollo con el tema dela justicia y hablan, así, de justicia medioambiental10.
  16. 16. Afirman que los diversosimperialismos y colonialismos hangenerado una enorme deuda históricapor el saqueo y expolio de los países delSur, decisivos para el proceso de acumulacióny enriquecimiento de diversospaíses del Norte. Esta deuda se conocecomo Deuda Ecológica11.1.5. La injusticia en el trato de lasdiferentes culturasResulta simplista la identificación unilateralentre globalización y homogeneizacióncultural. Más bien la globalizaciónse identifica con un procesoheterogéneo y multidireccional donde sehallan nexos entre lo global y lo local.Por lo tanto, el proceso no suprime lasidentidades; las reubica. Ahora bien, laamenaza para las identidades culturalesno hegemónicas proviene de la inexorableintroducción de la lógica del mercadomundial, también en la cultura.Hecho particularmente grave para lasidentidades culturales sin capacidad políticapara intervenir en el proceso. El peligro
  17. 17. está en que entonces aparezcanidentidades reactivas que de forma inclusoviolenta se resistan a la uniformidadcultural, proclamando su singularidad.Es en este sentido que podemoshacer una lectura de los fundamentalismoscomo tradiciones acorraladas.Lo que se pone en juego es la suficienciay la idoneidad de los mecanismosde democracia liberal para hacerfrente al reto de sociedades cada vezmás multiculturales, en gran parte a travésde los flujos migratorios12. Debemosrecordar que el reconocimiento de lasidentidades es en primer lugar, y como10condición sine qua non, un problema dejusticia entre grupos, de igualdad en elacceso al poder, en la toma de decisionesy en la distribución de resultados yriqueza. El multiculturalismo plantea,pues, problemas de acceso y participaciónpolítica, económica y cultural delos diferentes grupos sociales y, en particular,de aquéllos que no consiguen
  18. 18. igual integración en la distribución delpoder y de la riqueza, debido a su diferenciacultural, real o presunta.1.6. Un desgobierno globalSon numerosos los ámbitos en los cualesel estado va cediendo posiciones enfavor de los nuevos actores de la globalización.Todos ellos son ámbitosque exigen la adopción de medidasque superen el ámbito territorial estrictode los diversos estados, y que demandanacciones concertadas de caráctertransnacional. El Estado-nacióntradicional se ha hecho, como afirmóhace ya unos años D. Bell: «demasiadopequeño para los problemas grandesy demasiado grande para los problemaspequeños».–El Estado no puede determinar librementeen el campo económico –y derebote en el campo social– ya que su futurose encuentra influido por la dinámicaimpuesta por la economía mundialque tienen en instituciones como el BM,el FMI, la OMC, etc.
  19. 19. –Con la introducción de las nuevastecnologías, el poder estatal también semuestra incapaz de controlar los mediosde información y comunicación de losque depende la opinión pública.–Los estados tienen dificultades paraafrontar realidades desterritorializadasque sobrepasan sus límites, como lacriminalidad organizada, la seguridadmundial o los problemas relacionadoscon la ecología y el medio ambiente.–Bajo el punto de vista jurídico internacionalcobra enteros el concepto deingerencia humanitaria de estados ogrupos de estados dentro del ámbito territorialde otros para preservar losDerechos Humanos. Debe mencionarsetambién la creación de un Tribunal oCorte Penal Internacional para juzgarcrímenes contra la humanidad, que abrela puerta a la extraterritorialidad de ciertosdelitos.En la sociedad red, los estados formanparte de un sistema más complejoen el cual conviven con organizaciones
  20. 20. interestatales e internacionales. Esta diversificacióndel poder no ha hecho sinodificultar la exigencia de responsabilidadesy de control efectivo del mismopoder. Ante este desgobierno global,nos urge buscar formas de gobernar estacomplejidad.11El proceso de globalización actual noha hecho otra cosa que poner en evidenciade una forma nítida que todos estamossituados dentro de una red de relacionesy que no hay una pieza claveque haga funcionar el sistema, sino muchaspiezas que tienen que ser consideradasde forma complementaria y simultánea.Eso quiere decir que tenemosque evitar caer en la tentación de buscarsoluciones fáciles, simplificadoras delos problemas y retos que tenemos. Porello la necesidad de buscar un nuevo paradigmapara comprender la realidad,una racionalidad diferente, trenzada porlas iniciativas, la cooperación, el sentido
  21. 21. de la responsabilidad, la capacidadde relacionar unas cosas y fenómenoscon los otros y sobre todo la capacidadde saber descubrir en todo momento laemergencia de lo que es nuevo y, a lavez, plausible. Es el momento de ser lúcidosy creativamente atrevidos.2.1. Edificar el mundo sobreotras basesDeberían ponerse en marcha cuatronuevos contratos sociales13, pilares deuna nueva concepción del gobierno dela globalización desde una perspectivademocrática. Estos cuatro contratos socialesson: un contrato social para erradicarla pobreza; un contrato natural paraconservar el medio ambiente; uncontrato cultural para conseguir una2. REPENSAR EL MUNDO O LA CONSTRUCCIÓN DE LACASA COMÚNSin duda vivimos un momento de crisis, un momento idóneo parapreguntarse qué tipo de sociedad y de mundo queremos construir.Momento, en definitiva, en el cual se nos exige la lucidez necesariapara saber percibir las posibilidades emergentes que podemos encontraren la realidad presente. Las crisis son, pues, un toque de atención
  22. 22. para cambiar de rumbo y edificar un mundo sobre otras bases.13educación para todo el mundo a lo largode toda la vida; y un contrato éticoque vuelva a dar sentido y perspectiva ala aventura humana.Para que pueda tener éxito esta empresade erradicar la pobreza severa,conservar el medio ambiente y hacerllegar la educación a todo el mundo, esespecialmente importante articular unanueva arquitectura planetaria que sirvapara gobernar con justicia la globalización.Debemos apostar por un sistemainternacional consensuado, alejado detodo unilateralismo, con redes de tratamientode las grandes cuestiones mundiales.Pero no basta con la creación de institucionesy normas: adquiere vital importanciael ámbito de los valores. Espreciso tener presente que la ética proporcionareferentes, sentido, y que tambiénse muestra del todo necesaria paraabordar el reto de repensar los modelospolíticos, económicos y sociales que tenemos.
  23. 23. Si las patologías que hemos detectadoen nuestro mundo hacen referencia ala desigualdad, al daño medioambientaly a la violencia, si queremos sobrevivirdebemos trabajar para encontrar los antídotos.Y estos antídotos se nos muestrancon una claridad meridiana: la justicia,un desarrollo realmente sostenible,una cultura de la paz que ayude a gestionary solucionar los conflictos.2.1.1. Hacia una nueva concepciónde la justiciaHemos de tener una visión más ampliade la justicia, que presuponga evidentementela justicia distributiva y tambiénla conmutativa, pero que vaya más allá.Una justicia que manifieste una actitudglobal del ser humano en su relaciónconsigo mismo, con los otros –tantopersonas como pueblos–, con la naturalezay, si es creyente, con Dios. Una justiciaque fecunde una libertad concebidacomo “libertad para”, no sólo como“libertad de”, porque si sólo se da la segunda,la libertad personal acaba en desamor
  24. 24. y en injusticia y, por ello, una libertadque sólo puede tener realizaciónplena en su dimensión social14.2.1.2. Hacia una nueva concepcióndel desarrolloCuando el desarrollo sólo se define entérminos de crecimiento económico generauna insana dependencia destructivaen el aprovechamiento de recursosnaturales, que los países política y económicamentepoderosos llevan a caboen los países pobres. Por ello, tenemosque pasar:– Del bienestar a la justicia. El trabajopara una sociedad y un mundo máshumanos tendría que poner el acentomás en la equidad y la justicia que en elbienestar o incluso que en la calidad devida. Es necesario que la lógica económicase ponga al servicio del hombre yde sus necesidades reales, posibilitándoleser en relación con los otros. Ha llegadola hora de apostar por viviruna”solidaridad ascendente”, llamadatambién “solidaridad para el reconocimiento”,
  25. 25. que no consiste en repartir entre“los menos iguales” el excedente delos “más iguales”, sino en organizarlotodo desde los derechos y las necesidadesde los menos iguales, de los más débiles.14– De la dependencia de unas zonasdel planeta a la verdadera interdependencia.Si desde tiempos remotos siemprehemos funcionado de manera fragmentada,centrados en intereses yprácticas individuales o practicando eletnocentrismo, ya va siendo hora deprofundizar el encuentro entre continentes,culturas, religiones, y así aprenderunos de los otros. Tenemos la necesidadde introducir la redistribución, noya de renta, sino de investigación de lacomplementariedad de esfuerzos parahacer del mundo el hogar de todos, unacasa común.– Del consumismo incontrolado ydepredador a una ética de lo que es suficienteo de la moderación. Nuestrassociedades están sumidas en la cultura
  26. 26. del individualismo posesivo y de unconsumismo potenciado por los reclamospublicitarios. Se impone, pues, unamoderación en el consumo. Convienerecordar las palabras proféticas deGandhi: «Tenemos que aprender a vivirmás sencillamente, para que los otrossencillamente puedan vivir». He aquí elgran reto para el siglo XXI, «la civilizaciónno consiste en multiplicar hasta elinfinito las necesidades humanas, sinoen limitarlas deliberadamente a aquelloesencial».– De la indiferencia ecológica a lajusticia ecológica. No se puede repensarel combate contra la desigualdad al margendel impacto que puede tener en losequilibrios ecológicos: la justicia ecológicaimplica una relación adecuada conel medio ambiente, y ésta no se puededar en un mundo injusto. Es urgentepromover una ética de lo suficiente queayude a sentirse satisfechos con menos,así como avanzar hacia una cultura dela moderación y del límite.
  27. 27. 2.1.3. Hacia una justicia culturalglobal y de diálogo de civilizacionesNos es cada vez más necesario saber encontrarel difícil equilibrio entre democraciae identidad cultural, DerechosHumanos y el derecho a la diversidadcultural, visto como riqueza a compartir.Ytambién impulsar un diálogo de civilizacionescon carácter de igualdad,en el seno del cual debería tener un protagonismoimportante el diálogo interreligioso.Sólo así podrá salvaguardarserealmente la diversidad cultural. Y almismo tiempo esto ayudará a vivir condensidad ética y a impulsar una culturade la solidaridad que vincule nuestra vidaa la de los otros.2.1.4. De la cultura de la violenciahacia la cultura de la paz como basede una convivencia justa y humanaLas estrategias de prevención de conflictostendrían que ocupar un lugar centralen el quehacer de organizacionescomo la ONU, estrategias que tambiéndeberían estar presentes cada vez más
  28. 28. en la política y las relaciones entre losdiferentes estados. Del mismo modo,deberían invertirse esfuerzos en la construcciónde una paz positiva, más allá dela ausencia de conflictos armados, garantede unos mínimos existenciales paratodos y del respeto a los DerechosHumanos, con lo cual el mundo ganaríaen seguridad. La no violencia es el verdaderofundamento de la vida comunitariay el medio más adecuado para laresolución de los conflictos.152.2. Un nuevo orden internacionalalternativo al actualTransitar por los caminos anteriores dalugar y exige un orden internacionalmuy diferente al que peligrosamente seha ido diseñando a partir del derrumbedel mundo bipolar, fruto de la GuerraFría.Este nuevo orden mundial deberíatener las características siguientes:– Un orden mundial que fomente lapaz y, por lo tanto, un orden necesitado
  29. 29. de unas sociedades que apoyen el fomentode la paz y de la resolución pacíficade los conflictos.– Un orden mundial ecológico, y porello necesita de seres humanos sensiblesante las necesidades de los otros, de lanaturaleza y de todo ser vivo.– Un orden mundial que tenga másde verdadera comunidad mundial quede sociedad internacional, para que seconsiga fijar un núcleo de normas básicasaceptadas por todos los actores de laescena internacional, encaminadas aque todos los seres humanos gocen delos mismos derechos fundamentales yde unas condiciones de vida dignas.– Un orden mundial plural que reconozcano sólo el pluralismo ideológicosino también el pluralismo de culturas,tradiciones y pueblos y que valorela riqueza que eso comporta.– Un orden mundial fraterno, dondelas sociedades y los pueblos valoren entérminos de igualdad la aportación delas mujeres, y se vaya superando el patriarcalismo
  30. 30. presente en las diversasculturas.Todo esto comporta una gran responsabilidadque exige llevar a cabo unnuevo paradigma de entendimiento, decooperación y de integración política,económica y cultural. Y por ello es tanimportante poner las bases de una nuevaarquitectura mundial, capaz de gobernarla globalización teniendo encuenta todos estos criterios15.2.3. Globalizar la democraciapara gobernar la globalizaciónLa construcción de una globalizaciónalternativa sólo será posible con unanueva arquitectura política de gobiernode la globalización, que impulse una gobernabilidadmundial justa y eficaz16.De lo que se trata, en definitiva, esde globalizar la democracia porque nopodemos vivirla sólo “de puertas haciaadentro”, si el mundo no está estructuradoni regido democráticamente.Tendríamos que construir un sistema degobernación glocal17, concepto nuevo
  31. 31. que se ha puesto de moda para hacer referenciaa un sistema donde aquello quees global y aquello que es local no resultaexcluyente, sinó que más bien sondos caras de la misma moneda18. Ahorabien, esta nueva gobernación tampocodebe ser una mera liga o coalición de estados,sino un verdadero poder de alcancemundial que, si es democrático,debe ser al mismo tiempo descentralizadoy permeable a lo que es particular.163. LA APORTACIÓN DE LAS TRADICIONES RELIGIOSASAfrontar los retos que tenemos planteados como humanidad hacenecesaria la colaboración de todos, sin excepciones. Si somos partedel problema, también somos parte de la solución; esto debemos tenerloclaro. Una realidad tan compleja como la nuestra necesita buscarsoluciones que no pueden ser fáciles sino muy complejas. Una partesustancial de esta complejidad viene dada por las diferentes visionesde la misma realidad: nuestro mundo es multicultural, con seres humanosy pueblos con raíces, creencias y paradigmas diferentes. Ante elmiedo y la inseguridad que causa esta diversidad, necesitamos serconscientes que la diversidad cultural es la única garantía de libertad.Debemos recordar que «no es la libertad lo que asegura la diversidad,sino que es la diversidad lo que hace que la libertad esté llena de verdad.
  32. 32. »193.1. ¿Por qué hay que contar conlas religiones?¡Las religiones tienen mala prensa!Hablamos a menudo de culturas, perocuando de lo que se trata es de hablar dereligiones lo evitamos, especialmentecuando tenemos que hablar de su proyecciónpública. Hay quién piensa quela identidad religiosa es una amenazapara la convivencia y la libertad y es evidenteque existe un fanatismo religioso–no ajeno, por otra parte, a ninguna delas tradiciones20– que se muestra claramenteincompatible con planteamientosdemocráticos. Pero constatarlo no nosdebe hacer pasar por alto la importanciade las religiones: son aún una de las formasde identidad cultural más potentesen el mundo y de las más capaces demovilizar a las sociedades. Sólo porello, se merecen que les prestemos atención.El peligro de caer en el fanatismo1718
  33. 33. religioso no tendría que ser obstáculopara valorar el papel positivo de las tradicionesreligiosas en la cohesión social,así como la posibilidad de ser, ensegún que contextos, verdaderos agentesde cambio social, al ayudar a haceremerger una cultura del disenso, tan importantepara transformar la realidad.Culturas y religiones, además, noson realidades aisladas e independientes.En toda sociedad humana se da unainterrelación entre elementos culturalesy religiosos. «Cada cultura es en sí mismaun universo, el cuál, sin embargo, noestá cerrado. Las culturas proporcionana las religiones su lenguaje y las religionesofrecen a cada cultura su significadoesencial», nos dice la UNESCO21,y añade: «la paz no será posible si no reconocemosel pluralismo y respetamosla diversidad».Por ello, podemos decir que las religionesson fenómenos socioculturales.Todas las culturas poseen unos comportamientosreligiosos, que son como el
  34. 34. alma de cada una de ellas. El hecho religiosoes algo que incumbe a todos losmiembros de un grupo o de una comunidad,independientemente que seancreyentes o no. Y esto es así porque lasreligiones forman parte de las culturas ylas civilizaciones, siendo el hecho religiosoalgo inherente a las formas depensamiento y a los comportamientos yprácticas del ser humano.La religión es un fenómeno culturalque proporciona al grupo humano unaspautas mentales, unos valores, unas actitudesy unos comportamientos; es unhecho social que surge como exteriorizacióndel proceso, mental y vital, colectivo,del grupo. En este sentido podemosdecir que las tradiciones religiosasforman parte de las estructuras socialesque cada grupo humano va creando.Desde esta perspectiva, lasreligiones se tienen que entender, pues,como construcción social, y de ahí sutrascendencia pública, no sólo interior ode conciencia.
  35. 35. Es obvio, pues, que no podemos pasarpor alto el hecho religioso y su concreciónen las diferentes tradiciones.Por ello, cuando defendemos la diversidadcultural debemos defender también,sin reservas, la libertad de creer en el hechoreligioso (o de no creer en él). Sólosi lo hacemos así, aseguraremos de verdadla convivencia, imprescindible paraser libres, la cohesión social o el idealde igualdad y, consecuentemente, lapaz.3.2. Necesitamos una perspectivaespiritualAsimismo, tenemos que tener en cuentaque los foros económicos y socialesmundiales representan visiones importantesen orden a construir un mundomás justo22. Para solucionar los problemasque tiene planteados la humanidad,urge también trabajar desde una perspectivaespiritual, basada en el amorágape, a fondo perdido, y en la compasiónuniversal. Es la percepción de launidad de todas las cosas y la sacralidad
  36. 36. que impregna la existencia lo que nospuede aportar la fuerza necesaria paratener éxito en nuestro propósito de construirotro mundo, edificado sobre otrasbases.Las religiones no pueden resolverpor sí mismas los problemas ecológicos,19económicos, políticos y sociales denuestro mundo, pero sí que pueden conseguirlo que sólo con planteamientoseconómicos, políticos y sociales no sepuede conseguir: un cambio de mentalidad,una metanoia, una transformacióndel corazón humano mediante laconversión a una nueva actitud vital quepueda concretarse en nuevos estilos devida. Debemos pensar en las relacioneshumanas también desde la dimensiónreligiosa.De lo que se trata es de crear una masacrítica que permita establecer nuevosparadigmas. Es necesario hacer emergerla conciencia colectiva de la responsabilidadindividual y sustituir el egoísmo
  37. 37. por el altruismo, la competitividad extremapor la cooperación, el individualismopor la solidaridad, el consumismopor la sencillez, el tener por el ser, el materialismopor la espiritualidad.3.3. Un Dios de todos y de nadieAunque las tradiciones religiosas se expresenmediante la sabiduría, el amor, lacompasión y la vida de piedad, no soninmunes a la locura, al pecado, a la maldad.Las instituciones y tradiciones religiosashan apoyado y apoyan a veces sistemasde opresión y exclusión, o hanfuncionado y funcionan como tales en suinterior. Pero a la hora de construir unaconvivencia más humana, podríamos señalarque las religiones son las entrañastrascendentes de las culturas y, comotrascendentes, tienen la posibilidad de irmás allá de la pertenencia, pues afectanal sentido mismo de la vida. La religiónnos ayudará a convivir y afrontar losnuevos retos con la condición de que:a) La religión se viva como experiencia,en términos de espiritualidad
  38. 38. más que en términos de moral heterónoma23,a pesar de que la actuación hacialos otros, el comportamiento ético,se convierte en el test de calidad de lapropia vivencia. Las diferentes tradicionesreligiosas constituyen propiamenteuna de las matrices del comportamientoético, el núcleo de creencias, disposiciones,actitudes, que dan unidad, identidad,sentido a las personas en surelación con los otros, con la realidad ycon Dios mismo. Las tradiciones religiosasson altamente valiosas en la formaciónde una ciudadanía implicada enel quehacer social, pero para que eso seaasí, deben vivirse en profundidad. Sóloasí podrán dar lugar a éticas autónomas.b) No se caiga en la tentación deapropiarse del Absoluto, buscado por todaslas religiones, lo cual las pervierte,haciendo que su vocación universalistaesté permanentemente amenazada deconvertirse en totalitarismo. Entonces,en lugar de ofrecer las religiones comooportunidad para todo el mundo, éstas se
  39. 39. convierten en dominio sobre los otros.Se transforman así en ídolos que recluyeny bloquean el dinamismo de la experienciapersonal, en lugar de actuar comoiconos del Misterio, que remitensiempre más allá y abren al ser humanoa una realidad que siempre está por desvelar,nunca poseída, sino más bien porla que debe dejarse poseer24.3.4. Religar, releerLa palabra religión proviene de dos posiblesfuentes y ambas hacen referenciaclara no sólo a una experiencia interior,20sino también a la relación del individuocon el grupo humano25. Proviene de:– Religare: religar, que quiere decircrear vínculos, establecer vínculos; enprimer lugar con lo que llamamos Dios,Realidad Última o Trascendente; en segundolugar, entre los seres humanos, yen tercer lugar con el mundo y la naturaleza.Y en este sentido, cada religiónintegra creencias (en relación con Dios),códigos de comportamiento o vertiente
  40. 40. ética (en relación con el grupo humano)y ritos (que ponen en relación con elmundo y la naturaleza).– Relegere: releer, interpretar elMisterio de Dios, el sentido de la vida yde la muerte, el sentido de la existenciade cada cual, el porqué del mal, etc.Hacen inteligible y asumible a escalahumana el Misterio a pesar de que nopueden –de ninguna manera– alcanzarlo,pues siempre queda más allá de todainterpretación. Y éste releer el Misterionos hace percatar del nexo profundo conun mismo y con los otros, la naturalezay el cosmos entero.Las tradiciones religiosas son caminosdiversos para propiciar la experienciade Dios y, vividas a fondo, como experiencia,tienen en común latransformación espiritual de las personasy su capacidad de generar santidad.Juegan un importante papel en la cohesiónde las sociedades y no a partir deunos mínimos sino a partir de unos máximosdinámicos, siempre y cuando lleve
  41. 41. consigo la experiencia de unAbsoluto inmanipulable, inaprehensible.Todas ellas contemplan al ser humanocomo valor absoluto y abren alMisterio: hacen experimentar el caráctersagrado de la vida y la gratuidad desaberse don a entregarse gratuitamente.En este sentido, pues, ayudan a tejer unarealidad no dual, en la cual hay una conexiónmisteriosa de todo con todos,porque hay un soporte básico que nosimpulsa a la comunión desde la diversidad.Y también trabajan por la liberacióny el descentramiento del yo, conduciendoa una empatía con el otro: laexperiencia religiosa si es auténtica,nunca es individualista, sino relacional.Por ello, las diferentes tradicionesreligiosas pueden favorecer hoy la revisióndel proceso globalizador para quesea favorable a todo ser humano, nosayudan a caminar hacia el territorio delo que es colectivo, donde se inicia realmentela humanización. En su núcleoexperiencial está el descubrirse en comunión
  42. 42. con esta Realidad que nos desborday que a la vez es inmanente a nosotros,realidad que nos da sentido y nosposibilita realmente ser. Las religionespueden, pues, facilitarnos el vivir la dialécticaentre unidad y diversidad, globalidade identidad.3.5. Repensar la laicidadEn el mundo de la globalización, en sociedadescada vez más multiculturalesy, por lo tanto, con más pluralidad religiosaen su seno, todo este pluralismocosmovisional empuja a las sociedadesdemocráticas a entrar inexorablementeen la lógica del pluralismo no sólo ideológicosino también cultural. Y en estecontexto, el ideal laico ya no puede serla neutralidad ni la indiferencia, sino elreconocimiento de las tradiciones religiosascomo sabidurías que, enrique21ciéndose unas con otras, hacen emergerlo que es verdaderamente humano.Por ello, ante un laicismo que quierereducir la religión a un sentimientoíntimo y privado de las personas y que
  43. 43. intenta esconder su dimensión social,debe proclamarse la necesidad de normalizarel hecho religioso, asumiendosu existencia y el carácter público de suproyección. En este sentido, es precisotener clara la distinción entre la religiosidad,entendida como encuentro personalcon Dios, y la religión, entendida comoun hecho comunitario. Tenemosplanteado el reto de vivir la laicidad enel interior del pluralismo cultural, y repensarlacomo laicidad intercultural, loque lleva a recrear la forma de presenciapública del hecho religioso26.Dentro de un perfecto juego democrático,las tradiciones religiosas puedenayudar a la promoción de valores enla sociedad civil y también en las estructuraspolíticas. Las religiones sonfactores importantes en la construcciónde la vida social y pueden aportar suayuda en la creación de una cultura cívicay en la formulación de una nuevamoral pública dentro de los diferentespaíses. También pueden ser consideradas
  44. 44. factores importantes para ayudar auna gobernabilidad mundial con justicia.De un modo u otro, la religión darespuesta a las grandes cuestiones fundamentalesdel ser humano: las preguntassobre el amor y el sufrimiento, la culpay el perdón, la vida y la muerte. Elser humano aparece en el centro de todaslas religiones y en todas ellas es enaltecidocon una dignidad sin igual. Porello podemos decir que las tradicionesreligiosas han vehiculado la dignidad yel respeto absoluto al ser humano. Debehacerse justicia a las religiones, no desfigurarlas27.3.6. La propuesta de una éticamundialSe hace cada vez más evidente la necesidadde gobernar toda esta complejidadcreciente. Por ello, la importancia de organizarun espacio público transnacionalque ayude a hacer viable la democratizaciónde las relaciones internacionalesy la construcción de unas bases sólidaspara una gobernabilidad mundial.Espacio donde las principales tradiciones
  45. 45. religiosas puedan mantener un diálogofecundo entre ellas y con otros actores,sobre problemas comunes de lahumanidad. Espacio público, en definitiva,con capacidad para influir en elproceso de toma de decisiones sobrecuestiones globales y donde se puedagenerar una ética común. En un mundotan complejo como el actual, todas lasvoces tienen que ser escuchadas; la tomade decisiones no puede quedar reducidaa la representación de los gobiernosde los estados. Hoy más quenunca, es necesario ejercer la corresponsabilidadentre todos los actores dela escena mundial. En este sentido, debemostener presente:3.6.1. La necesidad de unos estándareséticos mínimos a nivel planetarioAcuerdo sobre unos estándares éticosmínimos que ayuden a orientar y regularnuestras relaciones interpersonales ylas relaciones a nivel planetario entrepueblos y culturas. Sin estos estándaresmínimos, la gobernación de la globali22
  46. 46. zación para que vayan llegando los beneficiosa todo el mundo no es más quepura entelequia.Llegados a este punto de nuestra exposiciónes obligado hablar del trabajoque ya desde hace tiempo están realizandodiferentes colectivos de diversaprocedencia y que van en esta dirección.Mención especial merece la labor realizadapor el teólogo Hans Küng, que partede la siguiente base:– No puede haber paz entre las nacionessin paz entre las religiones.– No puede haber paz entre las religionessin diálogo entre las religiones.– No puede haber diálogo entre lasreligiones sin unas normas éticas universales.– No puede haber supervivencia paranuestro planeta sin una ética de carácteruniversal, mundial28.En 1993, en el II Parlamento de lasReligiones del Mundo celebrado enChicago, salió a la luz pública laDeclaración hacia una ética mundial, elautor de la cual fue precisamente Hans
  47. 47. Küng29, donde se formuló un catálogode normas éticas universales, basado enlos preceptos básicos de las grandes religionesy sistemas éticos no religiosos.Ante la complejidad de los retos a afrontary la necesidad de hacer efectiva lacorresponsabilidad desde los diferentesfrentes, la Declaración parte del hechoque de la capacidad de movilización ymotivación de las religiones puedeemerger una gran esperanza para elmundo, a partir de una cooperaciónmundial de todas ellas, que se concreteen criterios que constituyan la base deuna “ética mundial”. Precisamente estoscriterios de comportamiento humanopresentes en las diferentes tradicionesreligiosas son lo que daría la cohesiónnecesaria y uniría a todos los pueblos yculturas para afrontar nuevos retos planetariosy, a la vez, la condición de posibilidadde un orden mundial perdurableen el tiempo.Así, Hans Küng transforma laReligión, o de forma más precisa, el indispensable
  48. 48. diálogo interreligioso enun ethos universal que no quiere decir,en cambio, una ética uniforme para todos.Cuando habla de ética mundial serefiere a un consenso social básico enrelación con determinados valores, derechosy deberes fundamentales; consensoque debe ser compartido por todoslos grupos sociales, por creyentesy no creyentes, por los miembros de lasdiferentes naciones, religiones, filosofíasy concepciones del mundo. Enotras palabras, este consenso social,que un sistema democrático no tieneque imponer sino presuponer, no consisteen un sistema ético común, sinoen una actitud ética común, o sea, unethos –manera de comportarse– de lahumanidad, que no es una nueva ideologíao superestructura, sino que enlazaentre sí los recursos religioso-filosóficoscomunes ya existentes de lahumanidad, sin imponerlos por leydesde fuera sino interiorizándolos demanera consciente.
  49. 49. 3.6.2. Dos principios y cuatro normasNo sólo el Parlamento de las Religionesdel Mundo, sino también la ONU, haasumido ya como principios fundamentales,como base para una éticamundial, que:23– Todo ser humano debe ser tratadode manera humana: debe respetarse lavida y la dignidad humana, la individualidady la diferencia.– Lo que no quieres que te hagan losotros, no se lo hagas tú a ellos. Todossomos responsables de lo que realizamos,de todas nuestras decisiones, actuacionesy negligencias, porque todasellas tienen sus consecuencias.Estos dos principios tienen queconstituir una norma inamovible e incondicionalpara todos, familia, agrupacionessociales, toda clase de razas, nacionesy religiones. Y sobre esta base,deben garantizarse cuatro normas indiscutibles:– El compromiso en favor de unacultura de la no violencia y del respecto
  50. 50. a toda vida («no matarás»).– El compromiso en favor de unacultura de la solidaridad y de un ordeneconómico justo («no robarás»).– El compromiso en favor de unacultura de la tolerancia y de una vida verazy un estilo de vida honrado («nomentirás»).– El compromiso en favor de unacultura de igualdad, de compañerismoentre hombre y mujer («no cometerásadulterio»).3.6.3. Las insuficiencias de unconsenso sobre los mínimos paraafrontar los retos que tenemosplanteados como humanidadEstos mínimos éticos, comentados en elpunto anterior, se hacen necesarios parapoder legislar sobre problemas queafectan a toda la humanidad y para gobernarla complejidad de la globalización.Porque éstos irrenunciables éticosnos remiten a la necesidad de una autoridadmundial que vele por su cumplimiento.Pero el problema que presenta toda
  51. 51. ética de mínimos, también mundial, surgidaésta del consenso social básicoaportado por las tradiciones religiosas,es determinar la manera de llegar a definirestos mínimos de manera que puedanser aceptados por todas las culturasy sistemas éticos. La base participativapara elaborar este consenso se convierte,así, en un elemento clave.Es evidente que cuanto más ampliasea la participación, más legitimacióntendrá la propuesta. Pero, al mismotiempo, si es muy amplia, más difícilserá el consenso. Entonces, el resultadoserá siempre de contenidos excesivamentegenéricos, abstractos, con lafinalidad de incluir todas las sensibilidades30.En el momento de concretarseposteriormente en legislación, podráser interpretada de diversas maneras,según los parámetros culturales en juego:o bien se decantará por una legislaciónque sea adecuada a los planteamientosde un determinado grupo,país, nación, civilización, según la correlación
  52. 52. de fuerzas presente en la gobernacióndel escenario mundial; obien el consenso a que se podrá llegarpara el texto legislativo concreto serátan mínimo que resulte insuficiente ypoco operativo para hacer frente a losretos que tenemos como humanidad.Por otra parte, en la obtención del consensose plantea también la cuestión delas condiciones de igualdad entre losinterlocutores, cuestión ésta imposible24de conseguir en un mundo tan desigual31.Otro punto débil es que una ética mínimapuede dar lugar a una mentalidadde mínimos, normativista, cuando loque se necesita hoy es poder ir, de formavoluntaria, más allá de los mínimos,porque sólo con el cumplimiento de estosno basta para solucionar muchas delas problemáticas actuales. En realidad,incluso para que estos mínimos lleguena cumplirse, es necesario que los individuosvivan personalmente éticas demáximos.
  53. 53. 3.7. Apostar por la diversidad entorno a grandes problemáticasDe forma paralela y complementaria ala ética de mínimos, debe propiciarseque ante una problemática común queafecta a toda la humanidad se puedaaprovechar todo el potencial que las diferentestradiciones religiosas y culturalesllevan dentro. Se trataría de actuar notanto pensando en aquello que las une atodas, como operando desde la diversidadque las diferencia.Es evidente que hay valores y prácticasque no son traducibles a una singularidadglobal pero que pueden ser vividosde forma sinérgica, en función dela participación en la solución de problemascomunes. Vigilando de no propiciarla hegemonía global de algún modeloo visión de la realidad, para no caeren el etnocentrismo.Debería llevarse a cabo, pues, un intentomultidimensional y global decomplementariedad entre la unidad (éticade mínimos común) y la diversidad
  54. 54. (aspectos diferenciales de cada tradición).Sería ésta una forma de liberar todala energía creativa y transformadoraque contienen las diferentes tradicionesreligiosas –y también las diferentes culturasen su globalidad– para que la pudieseninvertir en la búsqueda de manerasde afrontar los nuevos retos.3.8. ¿Cuál puede ser lacontribución de las religiones ala gobernabilidad mundial?Teniendo en cuenta que nuestra sociedady nuestro mundo no pueden cambiarhacia mejor si antes no cambiamosla mentalidad de los individuos, y quelas tradiciones religiosas están en una situaciónprivilegiada para que esto puedaconvertirse en una realidad, podemosapuntar, sin ánimo de ser exhaustivos,cuál puede ser la aportación religiosa alconvivir en sociedad. Así, las tradicionesreligiosas pueden ayudar a:3.8.1. Educar en las actitudes éticasdemocráticas fundamentalesLas religiones pueden contribuir de forma
  55. 55. eficaz a construir una cultura cívicay democrática. La construcción de unasociedad democrática tiene mucho quever con “tener cuidado” de la recuperacióndel concepto de bien común, contodo cuanto comporta y con prestaratención a las necesidades de los otros,a las necesidades reales de los conciudadanos32.Pensemos, por ejemplo, en eltrabajo de purificación interior, de autocontrol,disciplina y descentramiento deuno mismo que las tradiciones religiosashacen con los seres humanos, y quelos capacita por “estar presentes” en larealidad, o sea, para estar de forma ac25tiva donde cada cual está, para vivir elaquí y el ahora del presente con intensidad.Mención especial nos merece algotan importante como la educación de lamirada, uno de los frutos de la vivenciareligiosa.Esta capacidad de atención es unacategoría religiosa que está especialmentepresente en el budismo zen y enel cristianismo. La educación de la mirada
  56. 56. favorece la puesta en marcha, porparte de los dirigentes políticos, de unanueva política más sensible al bien común,que ponga en primer lugar al serhumano y esté a su servicio, y que tambiénayude a luchar contra la no-implicaciónpolítica y social y la baja capacidadde convivencia, otro mal de nuestromundo.Las tradiciones religiosas tambiénpueden hacer su aportación específicaante la necesidad de pasar de una libertadindividualista a una libertad que, poramor, se hace responsable. El sujetomoral –individual o colectivo– sólopuede construirse en el encuentro con elotro y, por ello, podemos afirmar que laética, lugar de encuentro de un yo conun tú, es el fundamento de la libertadque se hace responsabilidad33.3.8.2. Educar en el consumoresponsableAsimismo, podemos constatar que sintener cuidado de la “mirada”, sin “educar”la atención, es imposible superar la
  57. 57. mayor forma de “distracción” colectivaen la civilización occidental: el hecho decentrarse en el consumismo y en el dinero.Debemos evitar el predominio delas relaciones comerciales en las accionessociales, predominio cosificador dela realidad, al reducir a mero objeto omercancía todo aquello que es humano,y que ha penetrado en todas las esferasde la vida34.El sistema de valores consumista secentra, pues, en el poseer, el gozar, el ganar,el alcanzar el éxito, el aparentar antelos otros para no ser menos que ellos,y todo ello nos introduce en la sociedadde la simulación y la ostentación, alimentadapor los medios de comunicaciónque pervierten el deseo y conviertenla necesaria autonomía personal enaceptación ciega de opiniones extrañas(vivir al dictado de la moda)35. Es precisamentedetrás del estímulo del consumodonde se juega el modelo de vida yde persona.El deseo de tener genera una actitud
  58. 58. cognoscitiva, ya que la realidad es vistabajo el punto de vista del interés posesivo.Todo es contemplado como un objetoque se puede poseer y todo quedareferido a la utilidad y el interés. Por ellono tiene nada de extraño que el sujetoconsumista sea un sujeto explotador yexpoliador de la naturaleza y de losotros, individuos, naciones o colectivos,al desconocer el valor del otro en sí mismoy sólo verlo a partir de la utilidad osatisfacción que le puede proporcionar36.Ante esta exacerbación del individualismoegocéntrico, las tradicionesreligiosas pueden aportar su sabiduríaen la contención del deseo y en una mayorsobriedad de vida.3.8.3. Favorecer el diálogo a todosnivelesLas religiones nos capacitan para el diálogoy la escucha, cuestión básica siqueremos alcanzar un consenso funda26mental a partir de valores comunes, opinionesy normas reconocidas por todoslos seres humanos en el seno de sus respectivas
  59. 59. tradiciones culturales y religiosas.Por ello resulta cada vez más indispensabley urgente la creación deespacios nacionales y también transnacionalesdonde la diversidad cultural yreligiosa pueda dialogar para llegar a esteconsenso.El diálogo hay que propiciarlo a todosniveles, a nivel cultural y también anivel interreligioso, entre las diferentestradiciones religiosas y entre éstas y lastradiciones laicas37. En este sentido, debetenerse presente que para poder hablarcolectivamente y con autoridadmoral, las tradiciones religiosas tienenque saber discernir sus valores comunes.Este mundo único necesita un talantefundamental, pero al ser tan plural,ciertamente lo que no necesita esuna religión o un ideal unitario, uniformepara todos, ya que sería una pérdidade riqueza y potencialidades.3.9. Los dos grandes ámbitos deaportación de las tradicionesreligiosas
  60. 60. 3.9.1. La construcción de una culturadel tener cuidado y del respeto haciael ser humano y su hábitat naturalLas tradiciones religiosas pueden realizarvaliosas aportaciones en la construcciónde una cultura del tener cuidadoy del respeto hacia el ser humano yde su hábito natural; ya que puede capacitara los seres humanos de autodominioy de descentramiento, dos actitudesbásicas en la construcción de unaética de la justa medida entre el excesoconsumista del Norte y la extrema pobrezadel Sur38. En este sentido tambiénes necesario subrayar las aportacionesde las corrientes del llamado decrecimiento.Éstas niegan que la justicia socialse pueda alcanzar con una economíabasada en el crecimiento exponencial yla desmesura. No se trata, pues, ni de unestado estacionario ni de un planteamientoregresivo, sino de un verdaderonuevo paradigma de postdesarrollo, alconstituir una crítica radical al “desarrollismo”39.
  61. 61. La crisis ecológica que estamos padeciendopuede ser ocasión propicia parahacer el aprendizaje en el vivir de otramanera, recuperando esta justa medidaque reclama también la Carta de laTierra, declaración de principios éticosfundamentales y principios prácticos,que tiene por objetivo convertirse en códigouniversal de conducta para guiar alas personas y a las naciones hacia undesarrollo sostenible40.La propia globalización nos ha hechotomar una renovada conciencia deque formamos parte de una misma especieque comparte, por otra parte, unamisma biosfera. Y aquí se pone en juegootro aspecto importante que las religionespueden ayudar a desarrollar: elcuidar; cuidar del ser humano y del ecosistemapara evitar el exceso de consumoy la destrucción del entorno. La crisissocial que padecemos estáíntimamente ligada a la crisis ecológica,ya que ambas dañan a nuestra casa común,la Tierra, abren la puerta a la destrucción
  62. 62. de los ecosistemas y hacen imposiblela convivencia. Ambas tienenuna misma raíz: «la crisis de la sensibilidady de la mirada de los humanos»41.27Es del diálogo entre las diferentestradiciones culturales y religiosas dedonde puede provenir el antídoto contrael ansia devorador de la civilización occidental.Oriente tiene mucho que decirnosy que enseñarnos en este aspectode cuidar y respetar toda la Creación yen el control de las necesidades superfluas.No tenemos que olvidar que lastradiciones religiosas orientales (hinduismo,budismo, y también religionesindígenas) ponen el acento en la armoníadel ser humano y la naturaleza,mientras que las religiones de tradiciónsemítica (judaísmo, cristianismo e islam)lo ponen en el ser humano y tiendena imponer su control sobre la naturaleza.Las religiones y culturasorientales tienen una visión más holísticay equiparan al ser humano con el resto
  63. 63. de seres vivos, acentuando la armoníay el equilibrio.Si hacer política es tener cuidado delpueblo y de sus necesidades y realizaresto es hacer justicia42, podemos comprenderla importancia y el papel de lasmujeres en esta construcción de nuevosparadigmas, así como las sensibilidadesque tiene que incorporar una nueva manerade hacer política. Éste cuidar femeninoentronca perfectamente con lacompasión tan típica de las tradicionesreligiosas orientales, pero también conel Dios compasivo y benigno, con entrañasde misericordia de quién habla elAntiguo Testamento, y con la manera deser y hacer de Jesús de Nazaret.La humanidad tiene que aliarse paracuidar de la Tierra y unos de los otros.Lo que puede hacer viable esta alianzaes precisamente la sostenibilidad, o sea,tener un comportamiento benévolo, respetuosoy no agresivo hacia la naturalezaque «nos permite regenerar lo devastadoy atender celosamente lo que aún
  64. 64. queda de la naturaleza, de la cual formamosparte y con la que compartimosun destino común»43.3.9.2. La construcción de una culturade la pazEn un mundo tan lleno de violencia, nosurge dar pasos hacia una cultura de la noviolencia activa, capaz de transformarlas estructuras generadoras de violencia.En este ámbito también las tradicionesreligiosas pueden aportar su valiosasabiduría, porque para superar laviolencia es preciso ir al corazón del serhumano para pacificarlo y que así sevuelva pacificador en las relaciones interpersonalesy sociales. El cultivo de laespiritualidad es fuente de personas conlibertad interior, algo imprescindible siqueremos asumir actitudes de no-violenciaactiva, que implican un importantetrabajo anterior.La solución de los problemas de lahumanidad y del planeta pasa por propiciary privilegiar la fraternidad, íntimamenterelacionada con la paz. Por
  65. 65. ello la importancia de una experienciaespiritual arraigada en los mensajes defraternidad de todas las tradiciones religiosas,símbolo de la unión donde estamosconvocados por Aquél que es laFuente de toda Vida. En este sentido, lareligión expresa algunos de los más profundossentimientos y sensibilidades delos individuos y de las comunidades;ahora bien, al mismo tiempo es portadorade una profunda memoria históricay a menudo apela a solidaridadesconfesionales sin sentido crítico. Las re28laciones entre las tradiciones religiosasy el diálogo interreligioso tienen por objetoevitar este mal uso de la religión ydar oportunidades a los creyentes de seragentes de curación y reconciliación. Elanhelo de paz es un componente muyimportante en la dimensión espiritual entodas las tradiciones religiosas.El fomento de una cultura de la pazestá estrechamente enlazado con laapuesta por la solidaridad, tan necesariaen un mundo dividido, desigual y fragmentado
  66. 66. como el de hoy y en el marcode una globalización tan asimétrica.Asimismo, también tiene que ver con laconstrucción de puentes que derribenlos muros de nuestras culturas y denuestras tradiciones y hacerlas, así, máspermeables, ya que todos somos vecinosen una aldea global y tenemos queconvivir pacíficamente si queremos saliradelante como humanidad. Por elloes preciso recorrer el camino del miedohacia la confianza. Porque el miedo esun mal aliado y genera afirmacionesidentitarias que excluyen a los de fuera.-----------------------El diálogo entre las diferentes tradiciones religiosas y también con las tradicioneslaicas se nos muestra hoy necesario y urgente para romper estereotipos y para nocriminalizar al desconocido. Las migraciones económicas han hecho y están haciendoque muchas personas de diferentes religiones convivan en la sociedad y esto,en lugar de ser visto como un problema, puede ser vivido como una oportunidadpara promover un conocimiento más profundo de las otras religiones, que redundaen beneficio de la profundización en la propia. La humanidad tiene que aprender avivir identidades relacionales en lugar de cerrarse en identidades aisladas. Por otraparte, es más importante que nunca esforzarse a nivel mundial para impedir la polarizaciónentre comunidades religiosas. El compromiso interreligioso en los conflictos
  67. 67. puede ser una contribución esencial a la construcción de la paz y a la reconciliaciónallí donde haya estallado el conflicto. Construir la paz con justicia tiene queconvertirse en una estrategia mundial por parte de todo el mundo, porque el destinode unos es el destino de todos.Las tradiciones religiosas pueden interpelarse, enriquecerse, fecundarse recíprocamente,ayudarse a caminar desde los últimos y con los últimos, desde la austeridadsolidaria capaz de contener los deseos posesivos del ser humano, haciendo posible,así, la construcción de una tierra de todos. Los encuentros con otras tradicionesayudan a tomar conciencia del significado de una humanidad común “ante Dios”,compañeros todos en la investigación de la plenitud de la Verdad.1. Ricardo PETRELLA, «La desposesión delEstado», Le Monde Diplomatique, 29-IX-1999.2. Andreu MARQUÉS, Contribución a una críticafilosófica del economicismo, Lección inauguraldel curso académico 2000-2001,Barcelona, Facultad de Teología de Catalunya,2000, pág. 53.3. M. Dolors OLLER I SALA, Un futuro para lademocracia. Una democracia para la gobernabilidadmundial, Barcelona, Cristianisme iJustícia, 2002, Quadern 115. También, GurutzJÁUREGUI, La democracia planetaria, Oviedo,Ediciones Nobel, 2000, pág. 60.4. Integrada por ONGs de gran importancia,
  68. 68. desde Greenpeace, Amnistía Internacional oIntermón-Oxfam a, por ejemplo, World WildLife-ADENA. También forman parte de lasociedad civil mundial las nuevas élites ilustradasinternacionales, integradas por políticos,funcionarios civiles, empresarios, ejecutivos,expertos, etc., que se mueven en el marcode organismos intergubernamentales.5. Es un escándalo que 225 personas posean unariqueza superior a los recursos económicosanuales de 2.600 millones de seres humanosde los países pobres. O el hecho que la fortunade sólo tres personas supere el PIB de los48 países más pobres del mundo, donde viven600 millones de personas.6. Todo parece indicar que los Objetivos deDesarrollo del Milenio (ODM) –erradicar lapobreza extrema y el hambre; conseguir laeducación primaria universal; promover laigualdad entre géneros y la autonomía de lamujer; reducir la mortalidad infantil; mejorarla salud materna; combatir el VIH/SIDA, elpaludismo y otras enfermedades; garantizar lasostenibilidad del medio ambiente; fomentaruna Asociación Mundial por el Desarrollo– a
  69. 69. la cual se comprometieron los 191 estadosmiembros de las Naciones Unidas, así comolas instituciones de desarrollo más importantesdel mundo, en la Asamblea General que secelebró el septiembre del 2000, no se podránconseguir para la fecha prevista, el 2015, deseguir la tendencia actual. El último Informesobre Desarrollo Humano (PNUD 2006) señalaque 1.200 millones de personas viven en elmundo con menos de un dólar diario.7. La hegemonía de las políticas neoliberales hahecho que, en el terreno ideológico, se consi-29NOTASdere hoy, como única posibilidad realista,aquello que defienden dichas políticas, imponiéndosede esta manera el llamado pensamientoúnico que justifica el statu quo yrefuerza, de hecho, a las grandes empresastransnacionales Ver, al respecto, M. DolorsOLLER I SALA, «Democracia: presente oscuro,futuro posible», en José SOLS y otros, Aldeaglobal, justicia parcial, Barcelona, Centred’Estudis Cristianisme i Justícia, 2003; también,de la misma autora, Un futuro para la
  70. 70. democracia...8. La economía global, que depende en últimainstancia de los mercados financieros, ha provocadograves crisis en importantes zonas delplaneta (México, 1994; Indonesia, 1977),hecho que plantea la urgente necesidad deregular el capitalismo global, a fin de ponerlos mercados financieros al servicio del crecimientoeconómico de los países del Sur.9. Ver Joseph E. STIGLITZ, El malestar en la globalización,Madrid, Taurus, 2002; y tambiénToni COMÍN, Autoridad mundial para un liderazgoplanetario, Barcelona, Cristianisme iJustícia. 2005, Quadern 134.10. A principios de febrero, se ha presentado elInforme de Evaluación del Panel Intergubernamentalsobre Cambio Climático (IPCC) creadopor las Naciones Unidas. Los expertos,corroborando anteriores estudios, certifican laamenaza que cae sobre el planeta debido a uncambio climático que es ya irreversible y queen buena parte es causa del hombre.11. En los últimos años, el ecologismo de lospobres, surgido en numerosos países del Suren torno a conflictos relacionados con la
  71. 71. comunicación y el suministro de agua, ladefensa de bosques, selvas y ríos ante la penetraciónde las grandes transnacionales delpetróleo, gas, minería, madera, etc., ha convertidola reclamación de dicha deuda en unapropuesta central de los Movimientos de justiciaglobal.12. Ver al respecto, M. Dolors OLLER I SALA,«Identidades colectivas e idolatría: la absolutizaciónde lo que nos hace ser», en JoséIgnacio GONZÁLEZ FAUS y otros, Idolatrías deOccidente, Barcelona, Centre d’Estudis Cristianismei Justícia, 2004.13. Federico MAYOR ZARAGOZA y Jerôme BINDÉ,Un mundo nuevo, Barcelona, Centre Unescode Catalunya, 2007, pág. 27 y ss.14. Los movimientos del Foro de Porto Alegreluchan por una globalización alternativa; consideranque el patrimonio común de la humanidadestá constituido por un conjunto debienes universales que de ningún modo puedenser mercantilizados, privatizados. Estonos recuerda el gravamen social que pesasobre la propiedad según la Doctrina Social dela Iglesia, y que se fundamenta en la experiencia
  72. 72. de que sólo Dios es el verdadero propietariode los bienes de este mundo, siendo nosotrossus administradores y teniendo que llegaréstos a toda la humanidad.15. Ver, entre otros, Arcadi OLIVERAS, Otromundo, Barcelona, Angle, 2006, donde elautor considera que no sólo otro mundo esposible, sino también que es necesario ante lasinjusticias sociales y la degradación ambiental.16. Ver Gurutz JÁUREGUI, La democracia en laencrucijada, Barcelona, Anagrama, 1994.17. Debemos, pues, conjugar los procesos y lasexperiencias locales –las de nuestro entorno–con los análisis y las incidencias globales.18. Así es como se podría poner freno al peligrosounilateralismo que se ha abierto paso a partirde la caída del Muro de Berlín, que consagrala fuerza de una potencia hegemónica, losEEUU, en un sistema claramente unipolar.19. Agustí COLOMINES I COMPANYS, «Religiones ydiversidad, una de las formas de identidad culturalmás potentes del mundo», Avui.20. Todo lo que es humano, incluso lo más excelso,se puede pervertir. Por ello la necesidad deno absolutizar nada.
  73. 73. 21. Declaración sobre el papel de la religión en lapromoción de una cultura de la paz (1994).22. Para las reformas urgentes y a la vez plausiblesque se pueden hacer, ver, por ejemplo M.Dolors OLLER I SALA, «Por una gobernabilidadmundial con justicia», en Repensar laIgualdad y la desigualdad social, Valencia,Frontera pastoral misionera, oct-dic. 2005.23. Hoy podemos constatar que en las sociedadesdel Primer Mundo se valora la cuestión religiosaen términos más existenciales, más allá30de las instituciones y los dogmas y esto, eneste sentido, es esperanzador.24. Xavier MELLONI, Los ciegos y el elefante. Eldiálogo interreligioso, Barcelona, Cristianismei Justícia, 2000, Quadern 97, pág. 6-8.Asimismo, puede consultarse OLLER,«Identidades colectivas...», pág. 104-105,108-109.25. Hemos extraído la distinción de XavierMELLONI, «El Diálogo Interreligioso» enInvestigación (Barcelona), 33 (noviembre,2004), Framenors Caputxins de Catalunya iBalears, pág. 10 y ss.
  74. 74. 26. Hoy, la laicidad se encuentra en una encrucijada:o se transforma o no podrá afrontar losnuevos retos que se le presentan manteniendoel carácter emancipador originario que, dehecho, ha ido perdiendo a medida que el sistemasocio-político y económico ha ido evolucionando.Debe, pues, repensarse como laicidadintercultural, concebida como una laicidadincluyente, patria común del pluralismo,que descubra que también la esfera políticanecesita una responsabilidad moral, que naceen el interior del corazón de cada persona yque para los creyentes tiene mucho que vercon el Trascendente. Hay que tener en cuenta,por ejemplo, que al privatizarse la fe cristianase pervierte y pierde su capacidad de unir a laspersonas y de generar fraternidad.27. En este sentido, los fundamentalismos son unaperversión de las religiones. En ellos, el serhumano es considerado como un instrumento,no una finalidad en sí mismo.28. Hans KÜNG, Proyecto de una ética mundial,Barcelona, Planeta-De Agostini, 2004, pág. 9.29. La Declaración fue preparada en Tubinga yfue presentada en Chicago por un comité de
  75. 75. redacción del “Consejo” del Parlamento delas religiones del mundo. Allí se le añadió unaintroducción elaborada a partir de laDeclaración, a fin de ofrecer un breve resumenpara darla a conocer (http://-www.audir.org); también, Hans KÜNG, Karl-Josef KUSCHEL (ed.), Declaración delParlamento de las Religiones del mundo,Barcelona, Trotta, 1994.30. Al contrario, si participan pocos en el consenso,el diálogo será más fácil y también lo seráel ponerse de acuerdo, pero los acuerdos a quese llegue serán siempre parciales, porque responderánsólo al pensamiento de determinadosgrupos culturales.31. Sobre la necesidad de una ética común o mínimade carácter global y sus puntos débiles,ver, Joan CARRERA CARRERA, «Mundo global,ética global» en SOLS y otros, Aldea global...,pág. 146-152.32. Robert BELLAH, The Good Society, New YorkVintage Books, 1992, pág. 254, citado porPedro CODURAS, Discípulos y ciudadanos,Barcelona, Cristianisme i Justícia, 1995,Quadern 68, pág. 4.
  76. 76. 33. Tal y como señala Paul Ricoeur, citado porJuan M. ARTADI, Razón económica y razónética, Madrid-Santander, Cuadernos Fe ySecularidad, 1990, pág. 17.34. MARQUÉS, Contribución, pág. 26. Ver también,Juan CUETO, La sociedad de consumo demasas, Barcelona, Salvat, 1981.35. Podríamos decir que al ser humano se le considera“nacido para consumir” en “el granalmacén de la sociedad”; ver en este sentido,J. Mª MARDONES y Rafael AGUIRRE, «El hombrey la Sociedad de consumo ante el juiciodel Evangelio», Aquí y Ahora (Santander), 1(1989), Sal Terrae, pág. 9.36. Esta visión posesiva del mundo se convierteasí en la manera “natural” de vivir y relacionarseen la sociedad consumista. VerMARDONES y AGUIRRE, «El hombre...», pág. 9-11.37. El diálogo interreligioso tiene que adoptardiversas formas: así, diálogo de la vida, codoa codo, cooperando personas de diferentesreligiones en una tarea común; diálogo entrelas diferentes teologías, diálogo entre las diferentesexperiencias religiosas...
  77. 77. 38. Ver, Ramón ALCOBERRO, «Leonardo Boff:Una Ecología de la Liberación para el tercermilenio», USERDA (Suplemento de ElTriangle), marzo 2006.39. Ver en este sentido el artículo de SantiagoVILANOVA, «Decrecimiento o caos», Avui, 9-XII-2006. Consultar también la www.unasolaterra.org.40. Los principios de la Carta de la Tierra reflejanconsultas internacionales hechas durante31un largo periodo de tiempo, con aportacionesy debate de ONGs, grupos comunitarios,sociedades profesionales, expertos internacionalesen diversos campos, etc. El texto comenzóa gestarse en la Cumbre de Río de Janeirode 1992. Así, ha sido modelada tanto porexpertos como por representantes de lascomunidades de base. Contó con la participaciónde miles de individuos y centenares deorganizaciones de todo el mundo. Para consultarel texto, veáse www.cartadelatierra.org.41. Ramon ALCOBERRO, «Leonardo Boff: UnaEcología...»; consultar www.alcoberro.info.42. Leonardo BOFF, ¿Qué ética va a prevalecer?,
  78. 78. 13-X-2006, www.servicioskoinonia.org.43. L. BOFF, «Carta de la Tierra ¿nuevo reencantamientodel mundo?», artículo enviado el 16-XII-2005, ver www.servicioskoinonia.org.32

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