6. desamortizaciones

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6. desamortizaciones

  1. 1. TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS, CAMBIOS DEMOGRÁFICOS Y SOCIALES DURANTE EL REINADO DE ISABEL II: LAS DESAMORTIZACIONES Y LOS INICIOS DE LA INDUSTRIALIZACIÓN
  2. 2. LA DESAMORTIZACIÓN: CONCEPTO Y SIGNIFICACIÓN La desamortización, forma parte del proceso de “revolución agraria” que acompaña a la revolución industrial y al desarrollo del capitalismo y tiene como objetivo un cambio en la estructura de la propiedad agraria con el fin de facilitar su liberalización y eliminar los obstáculos que la agricultura oponía al desarrollo económico general. Es uno de los fenómenos más interesantes e importantes del proceso de construcción del sistema liberal en España.
  3. 3. DESAMORTIZACIÓN Forma parte del proceso de la REVOLUCIÓN AGRARIA Acompaña a la Revolución Industrial Objetivo Cambio en la estructura de la propiedad agraria: LIBERALIZACIÓN Eliminar los obstáculos que la agricultura oponía al desarrollo económico general
  4. 4. La agricultura era en el Antiguo Régimen y durante bastante tiempo en el Nuevo Régimen la base de la economía; la propiedad de la tierra su elemento principal. El paso del Antiguo al Nuevo Régimen tiene un elemento fundamental en el cambio de estructura en la propiedad de la tierra . CAMBIO EN LA ESTRUCTURA DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA De la propiedad “feudal” a la propiedad capitalista
  5. 5. En el Antiguo Régimen la propiedad de la tierra estaba en su mayor parte amortizada ; es decir, vinculada a instituciones como la nobleza (a través del mayorazgo), la Iglesia, los Ayuntamientos (bienes propios y bienes comunes) y el propio Estado. ANTIGUO RÉGIMEN PROPIEDAD AMORTIZADA Vinculada a <ul><li>La Nobleza (mayorazgos) </li></ul><ul><li>La Iglesia </li></ul><ul><li>Los Ayuntamientos (propios y comunes) </li></ul><ul><li>El Estado </li></ul>
  6. 6. Los ilustrados consideraron que esta forma de propiedad era poco racional e impedía una explotación y unos rendimientos más intensivos. Ahora se van a desvincular las tierras de la nobleza y desamortizar los bienes eclesiásticos y municipales. Al estar vinculadas a instituciones estas tierras no se podían vender, dividir, etc., es decir, estaban fuera de los mecanismos capitalistas. Régimen de propiedad amortizado o vinculado. Régimen de propiedad inamovible, por el cual el bien poseído pertenece más a la persona jurídica (Título, convento, municipio) que a la física Su poseedor o poseedores, aunque pueden hacer uso de él, no pueden enajenarlo, ni venderlo, ni repartirlo entre los herederos, ni le puede ser embargado.
  7. 7. La amortización podía ser municipal, eclesiástica o señorial. A la señorial pertenece la institución del mayorazgo que obligaba a dejar la herencia al primogénito (sistema por el que las casas nobiliarias habían podido consolidar sus patrimonios). Desvincular o desamortizar las tierras de la nobleza supuso abolir los señoríos y suprimir los mayorazgos. En la España del Antiguo Régimen, aproximadamente el 60% de las tierras estaban amortizadas o pertenecían, en el lenguaje de la época a manos muertas. Ya los ilustrados del siglo XVIII veían esto como uno de los factores del estancamiento agrario y, por tanto del inmovilismo económico, es decir, de la falta de progreso. Para la doctrina liberal la libertad de producción y de propiedad es fundamental para alcanzar el objetivo final de la felicidad de los individuos.
  8. 8. Incautación estatal de bienes raíces de propiedad colectiva amortizada, bien eclesiástica o bien civil, que, tras la correspondiente nacionalización y posterior venta, pasan a formar una propiedad nueva, privada, con plena libertad de uso y disposición. En sentido literal En sentido histórico la transformación de la propiedad amortizada en libre Se trata de un proceso político y económico de larga duración en España , en el cual, la acción estatal convirtió en bienes nacionales las propiedades y derechos que eran patrimonio amortizado (sustraído al mercado libre) de diversas entidades civiles y eclesiásticas para enajenarlos inmediatamente en favor de ciudadanos individuales Hay que señalar que las medidas legislativas desamortizadoras coinciden con gobiernos progresistas , que se caracterizan por sus reformas económicas (Cortes de Cádiz, Trienio Liberal, Mendizábal o Madoz).
  9. 9. ANTECEDENTES * Ilustrados. * Godoy ,  política belicista  crecimiento brutal de la deuda pública obliga a iniciar la desamortización. En 1798 el gobierno declaró en venta, los bienes de una serie de instituciones eclesiásticas. * Guerra de la Independencia : tanto el gobierno bonapartista como las Cortes de Cádiz elaboran leyes de supresión de conventos y órdenes religiosas y de puesta en venta de sus propiedades , destinando el producto a amortizar la deuda del Estado . La restauración del absolutismo en 1814 significó la anulación de las exclaustraciones y la devolución de los bienes vendidos a los frailes. * Trienio : vuelven a entrar en vigor las decisiones de las Cortes de Cádiz: Decreto de supresión de monacales (octubre de 1820) y se emprendió la desamortización de bienes de propios y baldíos. * En 1823 retornó el régimen absolutista , y Fernando VII obligó a restituir los bienes vendidos. Antes de 1836 los impulsos desamortizadores habían sido tímidos y discontinuos
  10. 10. LA DESAMORTIZACION DE MENDIZABAL A partir de 1833 el proceso de desamortización se precipita. a) la guerra carlista. b) difusión de un clima anticlerical , a causa del apoyo del clero al bando carlista  asaltos a conventos, incendios, profanaciones y matanzas frecuentes (1834-1836). c) los antiguos compradores de bienes desamortizados en el Trienio, expropiados en 1823 , presionaban al gobierno para que les devolviera sus bienes . Los gobiernos liberales poco a poco avanzan hacia la desamortización: - confiscación de bienes de los conventos destruidos (1834), - reintegro de sus bienes a los compradores del Trienio (1835) y - decreto de exclaustración general (1836), que legalizó lo que ya se había producido: el abandono masivo de los conventos, ante el miedo de los frailes a los asaltos populares.
  11. 11. En 1836 se suprimieron definitivamente los mayorazgos y en 1837 se puso en práctica la Ley de Señoríos . Supuso la “ desamortización señorial ”, que convertía las tierras señoriales en propiedad particular y libre, pero que no implicaba la incautación de las mismas por el Estado. Ley de Señoríos: Desamortización señorial LA DESAMORTIZACIÓN ECLESIÁSTICA DE MENDIZÁBAL Juan Álvarez Mendizábal, como presidente del gobierno y después ministro de Hacienda en el gobierno de Calatrava, es el principal responsable de la más importante ley de desamortización eclesiástica aprobada en España.
  12. 12. La primera de las dos grandes leyes de desamortización de la revolución liberal: en febrero de 1836 se declaraban en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular, y se destinaban los fondos obtenidos a la amortización de la deuda pública . 1836-37.- Se plasmó en dos disposiciones: - la primera suprimía las órdenes religiosas y nacionalizaba sus bienes ; -la segunda determinaba el sistema de venta y forma de pago, (pública subasta y en efectivo o mediante Deuda Pública) . Sus grandes motivaciones vienen especificadas en los decretos; la política (atraerse al liberalismo a una masa importante de compradores ) , la económica (reducir la Deuda Pública y paliar la crisis de la Hacienda, agravada por la guerra carlista) y la social ( crear una clase media agraria de campesinos propietarios)
  13. 13. “ Señora: Vender la masa de bienes que han venido a ser la propiedad de la Nación no es tan sólo cumplir una promesa solemne y dar una garantía positiva a la deuda nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las rentas; es abrir una fuente abundantísima de felicidad pública; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria y de la circulación ; apegar al país por el amor natural y vehemente a todo lo propio; ensanchar la patria, y crear nuevos y firmes vínculos que liguen a ella; es, en fin, identificar con el trono excelso de Isabel II, símbolo del orden y de la libertad . No es, señora, ni una fría especulación mercantil, ni una mera operación de crédito (...); es el elemento de animación, de vida y de ventura para España. Es, si puedo explicarme así, el complemento de su resurrección política.
  14. 14. El decreto que voy a tener la honra de someter a la augusta aprobación de V.M. sobre la venta de esos bienes adquiridos ya por la nación , así como en su resultado material, ha de producir el beneficio de minorar la fuerte suma de la deuda pública , es menester que en su tendencia, en su objeto y aún en los medios por donde aspire a aquel resultado, se enlace, se encadene, se funde en la alta idea de crear una copiosa familia de propietarios, cuyos goces y cuya existencia se apoye principalmente en el triunfo completo de nuestras actuales constituciones. Artículo 1º: Quedan declarados en venta desde ahora todos los bienes raíces de cualquier clase que hubiesen pertenecido a las comunidades y corporaciones religiosas extinguidas, y los demás que hayan sido adjudicados a la nación por cualquier título o motivo, y también todos los que en adelante lo fueren desde el acto de la adjudicación. Artículo 2º: Se exceptúan de esta medida general los edificios que el gobierno destine para el servicio público o para conservar monumentos de las artes o para honrar la memoria de hazañas nacionales. (...) En el Pardo, a 19 de Febrero de 1836 Decreto Real de 19 de Febrero de 1836
  15. 15. OBJETIVOS El Decreto formaba parte de un programa que perseguía -allegar fondos, -restaurar la confianza en el crédito del Estado y, a largo plazo, -permitir una reforma de la Hacienda. Mendizábal, en el preámbulo, exponía otros objetivos básicos de la desamortización: 1.- sanear la Hacienda reduciendo la deuda, 2.-conseguir el acceso a la propiedad de sectores burgueses, que mejorarían la producción y la revalorizarían, y 3.-crear un sector social de nuevos propietarios vinculados al régimen y al bando isabelino.
  16. 16. Las fincas fueron tasadas por peritos de Hacienda y subastadas después , alcanzando una puja media del 220% sobre el precio de salida. Dado el distinto tamaño de los lotes, eran en teoría asequibles para grupos sociales de bajos ingresos, pero en la práctica los grandes propietarios y los inversores burgueses acapararon las compras, puesto que eran los únicos que tenían liquidez, sabían pujar y podían controlar fácilmente las subastas. Además, comprar era un excelente negocio : sólo se abonaba el 20% al contado, el resto se pagaba aplazado, y se admitían para el pago los títulos de Deuda Pública por su valor nominal. . Como estaban muy desvalorizados en el mercado (75-80%), adquirirlos en bolsa y pagar con ellos era una ganga para el comprador.
  17. 17. La forma de pago : en el momento de la compra el 20% del valor de remate y el restante 80% en un plazo de 16 años a un interés del 5%. También se admitía el pago en vales del Estado (títulos de Deuda Pública), sólo que en este caso el plazo era de 8 años y el interés del 10%.
  18. 18. Los terrenos desamortizados fueron exclusivamente eclesiásticos (clero regular) , y lo fueron sin indemnización. La iglesia excomulgó tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras. En 1838 las ventas se aceleraron, y sobre todo desde 1840 , cuando la derrota carlista hizo irreversibles las ventas. Además, desde agosto de 1841 , bajo la regencia de Espartero, se desamortizaron también los bienes del clero secular . Fue finalmente con la vuelta de los moderados, en 1844, cuando se suspendieron las subastas , aunque el gobierno del general Narváez garantizó las ventas ya realizadas.
  19. 19. En total, entre 1836 y 1844 se habían vendido propiedades por valor de 3.274 millones de reales, quedando aún por vender bienes expropiados por valor de 910 millones, de los que tres cuartas partes pertenecían al clero secular. Se había desamortizado el 62% de las propiedades de la Iglesia. El resultado es que, sumando lo vendido en el Trienio y en el período 1836-1851 (año en que aún se cobraron plazos), el Estado recaudó unos 4.500 millones de reales, de los que sólo 500 lo fueron en dinero , cuando la Deuda Pública ascendía ya por entonces a unos 14.000 millones .
  20. 20. El sistema de venta puede justificarse por la urgencia de la guerra y la desesperada situación de la Hacienda Pública, pero también hay que precisar que Mendizábal no buscaba ni un reparto de las tierras ni una reforma agraria, sino beneficiar a quienes, como él mismo, pertenecían a la elite financiera y comercial.
  21. 21. Consecuencias de la desamortización de Mendizábal. 1-El desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de riqueza , (el diezmo, su otra alternativa, fue igualmente suprimido en 1837). En 1845 se establecería una Contribución de culto y clero . Para entonces la Iglesia había dejado de ser el estamento privilegiado, aunque conservaba su enorme influencia en las mentalidades y en la educación, que casi monopolizaba.
  22. 22. 2-La desamortización no resolvió el problema de la deuda, pero sí contribuyó a atenuarlo . Se consiguió rescatar 5.000 millones de reales de los 14.000 acumulados y se pusieron a tributar una enorme cantidad de propiedades que hasta entonces habían permanecido exentas, aumentando así los ingresos de la Hacienda . Sólo desde los años cincuenta, con la segunda desamortización de Madoz y el desarrollo económico, se disminuiría de forma drástica la deuda del Estado, aunque siempre quedará una parte de ella consolidada hasta el siglo XX.
  23. 23. 3- La desamortización no produjo un aumento de la producción agraria , contra lo que pretendían sus promotores. Los nuevos propietarios, en general, no emprendieron mejoras , sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas y las incrementaron, al sustituir el pago de los derechos señoriales y diezmos por nuevos contratos de arrendamiento. Además, las nuevas tierras que se pusieron en cultivo eran marginales , de baja calidad, por lo que la productividad media descendió. Muchos de los nuevos propietarios vivían en las ciudades, completamente ajenos a los problemas agrícolas . 4- La desamortización trajo consigo un proceso de deforestación , pese a las prohibiciones del gobierno en ese sentido.
  24. 24. 5- La desamortización provocó un reforzamiento de la estructura de la propiedad de la tierra: acentuó el latifundismo en Andalucía y Extremadura y el minifundismo en el Norte . Las tierras y las fincas urbanas fueron a parar a los antiguos terratenientes locales, a nuevos inversores de la burguesía financiera, industrial o profesional (sobre todo abogados), a especuladores e intermediarios, que traficaron con las tierras o con los títulos de deuda que suministraban a los compradores. Unos y otros, amigos de políticos, caciques o viejos señores, constituirán la nueva elite terrateniente que detentará el poder durante el reinado de Isabel II, ya sea en el partido moderado o en el progresista, y, por tanto, plenamente identificados con el régimen liberal, tal y como había previsto Mendizábal.
  25. 25. 6-Los que desde luego no compraron, en general, fueron los campesinos : o no recibían información de las subastas, o no sabían pujar, o no tenían dinero para hacerlo. Cuando lo intentaron se encontraron con lotes demasiado grandes, pujas muy altas o subastas amañadas por los potentados locales, frecuentemente en connivencia con quienes presidían las subastas UN GIGANTESCO TRASVASE DE PROPIEDAD DE LA IGLESIA A LA NOBLEZA Y BURGUESÍA A UN PRECIO “MÓDICO”
  26. 26. El papel de la Iglesia en el Estado Liberal Tras la desamortización la Iglesia dejó de ser un estamento del Antiguo Régimen y se adaptó a su nuevo papel en el nuevo Estado liberal. Como institución mantuvo una importante influencia en un Estado que se reconocía en todas sus constituciones católico. El excesivo número de clérigos disminuyó desde 200.000, en 1800, a 60.000, en 1860. Privada de sus riquezas, la Iglesia perdió, sobre todo, su autonomía, pasando a depender por completo del Estado liberal-burgués. El Estado se comprometió a compensar a la Iglesia. El procedimiento sería el de convertir a los clérigos en una especie de “funcionarios del Estado con sotana” que se mantendrían ahora gracias a los presupuestos del Estado, en concreto al fondo de “dotación del culto y clero” .
  27. 27. El papel de la Iglesia en el Estado Liberal Vencido el absolutismo-carlismo en la primera guerra carlista, la Iglesia, sobre todo el alto clero , fue abandonando aquella ideología y se acercó a las posiciones liberales moderadas. El cambio está marcado por el Concordato de 1851   que “reconcilió” a la Iglesia Católica con el Estado liberal y concedió a aquella un conjunto de privilegios en diversas esferas de la vida política y social: mantiene su influencia en la enseñanza, en la censura, en las conductas....  El Estado protegía y financiaba a la Iglesia y ésta legitimaba el sistema político.
  28. 28. En el Bienio Progresista además de reanudarse las ventas a buen ritmo, el ministro de Hacienda Pascual Madoz inició la segunda gran fase desamortizadora , con la Ley de Desamortización General 1855: LEY DE DESAMORTIZACIÓN GENERAL BIENIO PROGRESISTA Nacionalización y venta en pública subasta de los bienes, entre otros, de los Ayuntamientos, tanto los “ bienes de propios ” (propiedad de la Corporación y que solían arrendarse a colonos), como los “bienes comunales” (que explotaban los vecinos colectivamente) NOVEDADES: -El producto de las ventas se destinó a amortizar Deuda Pública y a la financiación del ferrocarril -Sólo se admitió dinero en metálico
  29. 29. Ley declarando en estado de venta todos los predios rústicos y urbanos (...) pertenecientes al Estado, al Clero y cualesquiera otros pertenecientes a manos muertas. Doña Isabel II, por la gracia de Dios y la Constitución, reina de las Españas, a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed que las cortes constituyentes han decretado y Nos sancionamos lo siguiente: I.- Se declaran en estado de venta, con arreglo a las prescripciones de la presente ley, y sin perjuicio de las cargas y servidumbres a que estén sujetos, todos los predios rústicos y urbanos pertenecientes: Al Estado, al Clero, a las Órdenes Militares (...), al secuestro del ex infante D. Carlos, a los propios y comunes de los pueblos, a la beneficencia, a la instrucción pública y a cualquiera otros pertenecientes a manos muertas , ya estén mandados vender o no por leyes anteriores (...) Pascual Madoz 1/5/1855
  30. 31. La Ley Madoz se desarrolló a gran velocidad. Entre 1855 y 1856 se subastaron más de 43.000 fincas rústicas y unas 9.000 urbanas, por un valor cercano a los 8.000 millones de reales, mediante el pago de un 10% de entrada y el resto aplazado, y admitiéndose sólo el abono en efectivo . El dinero obtenido fue casi el doble.
  31. 32. VALORACIÓN GENERAL Entre 1836 y 1856 se transfirió la propiedad de 10 millones de hectáreas, el 20% de la superficie nacional. Significó el traspaso de una enorme masa de tierras a los nuevos propietarios y la fusión de la antigua aristocracia feudal con la burguesía urbana para crear la nueva elite terrateniente.
  32. 33. RESULTADOS Se desmanteló el poder económico de la Iglesia, pero los presupuestos del Estado se vieron recargados por el compromiso de financiar los gastos del culto y del clero. Además la tensión con el Vaticano aumentó con las medidas de Madoz que violaban los acuerdos del Concordato de 1851 . Los Ayuntamientos, aunque inicialmente recibieron una buena cantidad de dinero, a la larga quedaron sin recursos y hubieron de prescindir de servicios como médicos y maestros. Pasaron a depender económicamente de la Administración Central
  33. 34. La mayor parte de las tierras pasaron a manos de nobles y burgueses, especialmente en la primera fase. Es decir, reforzó la antigua clase latifundista y creó otra de carácter urbano y burgués . En la desamortización municipal de Madoz la participación en la compra de los pequeños propietarios rurales fue más elevada. Los campesinos más pobres (pequeños arrendatarios de las tierras de la Iglesia y de las “de propios”) salieron muy perjudicados. Muy pocos pudieron acceder a una parcela y la mayoría pasó convertirse en jornaleros (proletarización del campesinado). Las familias más pobres que obtenían algunos recursos de las tierras comunales quedaron sin ellos. Miseria, hambre y desesperación. Así se agravaron las condiciones de vida del mundo rural que estimularon el “rencor” de los campesinos hacia el liberalismo.  Factor de inestabilidad social
  34. 35. Económicamente, la Deuda Pública fue reducida en parte . Pero una parte de los capitales españoles quedaron “enterrados” literalmente, es decir convertidos en tierra y, por tanto, no pudieron acudir a otro tipo de inversiones más productivas y con más futuro como la industria, la minería o el ferrocarril. En definitiva, aunque las consecuencias de la obra desamortizadora siguen todavía en discusión, puede afirmarse que, no solamente no propició un más equitativo reparto de la propiedad territorial, sino que tampoco contribuyó a la modernización económica de España; es más, algunos consideran al proceso de desamortización y, sobre todo, a la forma en que se realizó, responsable de una parte importante de la culpa del retraso de la industrialización española .
  35. 36. Se produjo una ampliación de las tierras cultivadas , sobre todo de tierras marginales (bosques, zonas de pastos, yermos), pero el sistema productivo agrario no se modernizó por falta de capitalización, siendo el rendimiento y la productividad muy bajas. Como resultado de las desamortizaciones muchos conventos e iglesias de gran valor artístico se abandonaron o derribaron, desapareciendo. Igualmente, muchos libros y bibliotecas conventuales se dispersaron
  36. 37. Pese a insuficiencias y errores, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz cambiaron de forma radical la situación del campo español. Se pusieron las bases del capitalismo en la agricultura . Bases muy precarias, pues no se produjo ninguna reforma agraria que modernizara social y económicamente el campo español, al provocar la aparición de una gigantesca masa de proletariado agrícola (abundante mano de obra barata) que vivía en el límite de la supervivencia, por una parte; y, por otra, hizo aparecer una burguesía terrateniente que pretendía emular a la vieja aristocracia, viviendo de las rentas, pero sin interés por modernizar el sistema agrario. EN CONCLUSIÓN
  37. 38. <ul><li>Estos dos elementos, el latifundio sin capitalizar y la </li></ul><ul><li>abundante masa de mano de obra barata explican: </li></ul><ul><li>el escaso poder adquisitivo de estos jornaleros que ralentizó el proceso de industrialización español </li></ul><ul><li>sus malas condiciones de vida dan lugar a sublevaciones y levantamientos en el campo español que caracterizan buena parte de nuestra historia contemporánea </li></ul>
  38. 40. LOS ORÍGENES Y EL DESARROLLO DE LA INDUSTRIALIZACIÓN A lo largo del siglo XIX, en toda Europa se van asentando las estructuras del modelo de desarrollo económico surgido de la Revolución Industrial que se había iniciado en Gran Bretaña, y, por lo tanto, se produce la expansión, desarrollo y consolidación del sistema económico capitalista que sería la vertiente económica del liberalismo político. En España, el reinado de Isabel II supone el periodo de construcción del liberalismo político y de consolidación de las estructuras capitalistas de forma paralela al resto de Europa
  39. 41. La industrialización española en el siglo XIX fue tardía, lenta y desequilibrada a causa de: Factores políticos : inestabilidad política, pérdida de las colonias americanas y continuas guerras ( Independencia, Carlistas, Cuba). Factores económicos y estructurales: - escasez de carbón y materias primas (algodón), - deficiente red de comunicaciones , - atraso tecnológico y falta de capitales y, por lo tanto, dependencia del exterior en los aspectos técnicos y financieros, - debilidad del mercado interior español (consecuencia de la escasa capacidad adquisitiva del medio rural) - falta de competitividad  exigencia de medidas proteccionistas , lo que, a su vez agravaba el problema de la relación calidad y precio, - estancamiento de la agricultura , resultado de la desamortización que no consiguió crear una masa de pequeños propietarios que estimulara el mercado y absorbió una gran cantidad de capital
  40. 43. Sin embargo, la situación española presenta unos rasgos particulares que harán que el desarrollo económico español sea menor, quedando España muy atrasada con respecto al resto de países de Europa Occidental. Para desarrollar un mercado capitalista se precisa de una infraestructura de vías de comunicación abundante y variada. España, a la altura del primer tercio del siglo XIX, no lo tenía. Su orografía accidentada  carreteras y ferrocarril opciones muy costosas. El plan de carreteras isabelino (Bravo Murillo), radial y con seis grandes rutas nacionales, ha subsistido hasta hoy. Después el trazado ferroviario seguirá la misma disposición. En 1867 se contaba con 20.000 Km de carreteras, la mitad de ellos de primer orden. Las carreteras fueron construidas por el Estado.
  41. 44. EL BOOM FERROVIARIO <ul><li>El ferrocarril.- </li></ul><ul><li>1829 .-Primera solicitud de concesión de una línea ferroviaria  dar salida hasta el mar a los vinos de Jerez. </li></ul><ul><li>Primer ferrocarril español  La Habana-Bejúcal, en 1837. </li></ul><ul><li>El primero de la metrópoli, Barcelona-Mataró, se dejaría esperar hasta 1848. Le siguieron Madrid-Aranjuez y Gijón-Sama de Langreo, líneas de cercanías desde ciudades importantes. </li></ul>Hasta 1855 el total de kilómetros construidos era sólo de 440. Las concesiones recayeron sobre grupos afines al partido moderado , que en gran parte se dedicaron a especular en Bolsa con ellas y provocaron algunos de los graves escándalos de corrupción que jalonaron el final de la década.
  42. 46. Los progresistas , en 1855 , aprobaron la Ley General de Ferrocarriles . Esta ley fijaba condiciones muy favorables para la construcción: regulaba la formación de las compañías de construcción, garantizaba las inversiones extranjeras en caso de guerra, eximía de aranceles a los materiales necesarios para tender las líneas , subvencionaba hasta un tercio del coste de construcción y permitía a las compañías financiarse emitiendo obligaciones. Entre 1855 y 1865 se construyen 4.310 Km, totalizando 4.750 al término del periodo  boom ferroviario . En aquellos años de euforia, coincidentes con el periodo de la Unión Liberal, buena parte del ahorro nacional y de los recursos del Estado se invirtieron en el ferrocarril: se calcula que el 40% de la financiación fue de los inversores españoles, otro 40% de capitales extranjeros y un 20% del Estado.
  43. 47. LEY GENERAL DE FERROCARRILES. 1855 (....) Art.8 . Podrá auxiliarse con los fondos públicos la construcción de líneas de servicio general: - Ejecutando con ellos determinadas obras. -Entregando a las empresas en períodos determinados una parte del capital invertido... (....) Art.20 . Se conceden desde luego a todas las empresas de ferrocarriles: - Los terrenos de dominio público que haya de ocupar el camino... - El beneficio de vecindad para el aprovechamiento de leña, pastos... - La facultad de abrir canteras ... - La facultad exclusiva de percibir... los derechos de peaje y de transporte... - El abono, mientras la construcción y diez años después , del equivalente de los derechos marcados en el Arancel de Aduanas... todo lo que constituya el material fijo y móvil que deba importarse del extranjero...
  44. 48. Se ha dicho que el ferrocarril absorbió una buena parte de los capitales que hubieran debido invertirse en la industria , y que al permitir importar hierro del exterior sin aranceles se perdió una oportunidad de lanzar la siderurgia nacional . Pero también es verdad que sin ferrocarriles difícilmente hubiera podido crecer la siderurgia y que ésta no estaba en condiciones de cubrir la demanda de hierro y carbón para su construcción. Además, no es seguro que los capitales invertidos en el ferrocarril hubieran ido a parar a la industria. La crisis financiera internacional de 1866 prácticamente paralizó su construcción, que se reanudaría después de 1876, aunque a ritmo más atenuado. 1850 1870
  45. 49. En 1868 se llevaban construidos más de 5.000 Km., siendo la extensión de la red española superior a la de Austria, Prusia y Rusia. Pero en densidad quedaba muy por detrás de Bélgica, Gran Bretaña y Francia. Ahora bien, la red construida, en sentido radial desde Madrid a la periferia, adolecía de serios defectos : la escasez de ramales y enlaces, el carácter foráneo de las principales compañías y, en particular, la poca rentabilidad de la mayoría de las líneas existentes. No cabe duda de que el ferrocarril contribuyó al desarrollo económico de la España isabelina, pero es cuestionable que fuese el motor básico que impulsó el crecimiento español en el segundo tercio del siglo XIX.
  46. 50. SECTOR PRIMARIO Escasez de capitales Tanto en las grandes explotaciones Como en las pequeñas Por falta de iniciativa Por falta de recursos F A V O R E C E El inmovilismo de la agricultura
  47. 51. <ul><li>A) Los efectos de la desamortización.- </li></ul><ul><li>Eliminación de la legalidad del Antiguo Régimen (vinculación, señorío, precio tasado,..) </li></ul><ul><li>Acumulación de la propiedad de la tierra en pocas manos y reforzamiento de la tradicional estructura de la propiedad de la tierra (latifundio-minifundio) </li></ul><ul><li>No se introdujo innovación en las técnicas agrícolas. Mentalidad rentista. Abundante y barata mano de obra agraria  rendimiento y productividad agrícola no aumentan, aunque si hubo un aumento de la producción al cultivarse tierras que antes no lo estaban. </li></ul><ul><li>Decadencia de la ganadería ovina tradicional. </li></ul>
  48. 52. B) La política proteccionista.- El proteccionismo de los gobiernos moderados, garantizaba la venta de los productos agrarios a precios elevados. Los grandes propietarios acumulaban enormes ganancias sin invertir en mejorar el sistema productivo, pues contaban con un mercado reservado y abundante y barata mano de obra  sector agrario estancado , el gran obstáculo para el despegue industrial. Durante todo el siglo XIX, la agricultura siguió siendo la rama esencial de la economía española , aunque en situación de estancamiento debido al atraso técnico y a la desigual distribución de la propiedad de la tierra.
  49. 53. SECTOR SECUNDARIO <ul><li>Despegue de la industria textil.- </li></ul><ul><li>En 1830 sólo el sector textil de Barcelona. A partir del 1832 </li></ul><ul><li>Comienza una nueva fase de expansión que se acelera en 1840 y </li></ul><ul><li>se prolongará hasta 1862. </li></ul><ul><li>Causas : Mecanización acelerada y política proteccionista </li></ul><ul><li>Efectos :* Disminución de costes y precios  aumento de las ventas </li></ul><ul><li>* Concentración empresarial (1840: 4583 fábricas, 1860: 3500 fábricas) </li></ul>
  50. 54. La política proteccionista de los moderados (prohibición de importar telas de algodón) El intento librecambista de Espartero explica el rechazo y la revuelta de Barcelona y su posterior caída (1843). Pero el proteccionismo, aunque favoreció el incremento de la producción, sin embargo al impedir la competencia ralentizó las inversiones y la modernización de la industria. Cuando estalló la crisis en 1862-3  encarecimiento del algodón (guerra de Secesión en USA), las fábricas se encontraron sin recursos y muchas quebraron  paro. Hacia 1860 es, con diferencia, la industria más avanzada y moderna del país.
  51. 55. <ul><li>B) Siderurgia .- </li></ul><ul><li>A pesar de un cierto aumento de la demanda no puede hablarse de despegue industrial hasta la Restauración. </li></ul><ul><li>Causas: </li></ul><ul><li>Inexistencia de un proceso de mecanización en el campo y en la industria (salvo la textil)  NO HAY DEMANDA </li></ul><ul><li>La ley del ferrocarril de 1855 permitió la libre importación sin aranceles de los materiales del extranjero, mucho más baratos que los españoles. </li></ul><ul><li>La escasez, baja calidad y alto coste del carbón español aumentaba los precios del hierro nacional. </li></ul>
  52. 56. Tres etapas: 1830-60 : Predominio de los altos hornos andaluces (Málaga) con hierro de alta calidad, pero muy caro 1860-80 : Predominio de los altos hornos asturianos , de igual calidad, pero más barato. A partir de 1880 : Predominio vizcaíno . Procedimientos más modernos y baratos y mayor concentración empresarial.
  53. 57. En general, hasta los años setenta la siderurgia española era escasa, arcaica, con poca demanda y de altos precios.
  54. 58. C) MINERÍA- Las dificultades financieras de la Hacienda habían llegado a entregar la explotación de las minas a los acreedores extranjeros , como garantía del cobro de los créditos que los sucesivos gobiernos se habían visto obligados a pedir desde la época de Carlos IV. Mercurio, cobre, plomo,.. eran recursos aún muy importantes en el s. XIX. Pero el capital extranjero (británico, francés, belga, alemán) explotó las minas, comercializó el mineral y se llevó los beneficios. A partir del segundo tercio de siglo experimentó un gran crecimiento debido a la demanda europea de materias primas minerales. Así España se convirtió en una gran exportadora de plomo, mercurio, hierro y cobre.
  55. 59. En conclusión, la economía española durante el periodo entre 1833 y 1874 puede considerarse como dual , debido a la persistencia de estructuras económicas arcaizantes, junto a focos aislados de desarrollo propios de estructuras económicas avanzadas. La incorporación a la industrialización fue tardía y con muchas limitaciones y, aunque las transformaciones fueron importantes, estuvieron muy alejadas de los países que realmente se industrializaron. Al final de este periodo la economía seguía siendo principalmente agraria e incapaz de competir en el mercado internacional. ECONOMÍA DUAL persistencia de estructuras económicas arcaizantes focos aislados de desarrollo propios de estructuras económicas avanzadas

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