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Manual de fundamento de higiene corregido fa

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Manual de fundamento de higiene corregido fa

  1. 1. 1 MANUAL DE APOYO DOCENTE FUNDAMENTOS DE HIGIENE INDUSTRIAL HIFH01 - PLAN 4 AREA PROCESOS INDUSTRIALES Elaborado por: Katherine Rojas Gonzáles Mg Prevención de Riesgos e Higiene Industrial Experto Profesional S.N.S
  2. 2. 2 Pilar Institucional CALIDAD EDUCACIONAL Plan De Desarrollo del Área de Procesos Industriales “DISEÑO DE ASIGNATURAS, MANUALES PARA EL DOCENTE, GUÍAS DE TRABAJO, MANUALES PARA EL ALUMNO, PRESENTACIONES” Este manual de apoyo docente es parte de este pilar institucional y tiene como finalidad estandarizar y unificar criterios respecto a los contenidos establecidos en el programa de la asignatura La información seleccionada comprende bibliografía técnica del área de la especialidad que en general ha sido transcrita textualmente de los documentos originales. Además, incluye normativa actualizada, la cual ha sido relacionada con el material antes descrito.
  3. 3. 3 INDICE 1. Reseña histórica 5 1.1 Definición 7 AGENTES QUÍMICOS 2. Gases y Aerosoles 12 2.1 Exposición a agentes químicos 12 2.2. Efectos en la salud causados por los agentes químicos 12 2.3. Factores que determinan los efectos de las sustancias químicas 13 2.4. Metabolismo de los tóxicos 15 2.5. Vías de entrada de los contaminantes en los organismo 15 2.6. Distribución y depósito 18 2.7. Biotransformación 19 2.8. Excreción 19 2.9. Efectos de los tóxicos sobre el organismo 19 2.10. Criterios de valoración 23 2.11. Relación dosis-efecto 23 2.12. Relación dosis-respuesta 24 2.13. Valores límites permisibles y Referenciales 25 2.14. Cálculos 29 2.15. Métodos de Control 34 AGENTES FÍSICOS 3. Ruido 37 3.1. Física del sonido 37 3.2. Conceptos y unidades 38 3.3. Anatomía y fisiología del oído 40 3.4. Riesgos para la Salud por Exposición a Ruido 41 3.5. Valores límites Permisibles y Referenciales 43 3.6. Cálculos 48 3.7. Métodos de control 49 ILUMINACION 4. La Luz 51 4.1. Conceptos y unidades 51 4.2. Anatomía y fisiología del ojo humano 53 4.3. El color 56 4.4. Tipos de visión 57 4.5. Riesgos para la Salud por Exposición a Iluminación 57 4.6. Valores Límites Permisibles y Referenciales 59 4.7. Cálculos 62 4.8. Métodos de control 63
  4. 4. 4 TEMPERATURAS EXTREMAS 5.1. Calor 64 5.1.1. Termorregulación 65 5.1.2. Conceptos y unidades 65 5.1.3. Riesgos para la Salud 67 5.1.4. Valores límites Permisibles y Referenciales 68 5.1.5. Cálculos 69 5.1.6. Métodos de control 70 5.2. Frío 71 5.2.1. Conceptos y unidades 71 5.2.2. Riesgos para la Salud 72 5.2.3. Valores límites Permisibles y Referenciales 73 5.2.4. Cálculos 74 5.2.5. Métodos de control 75 VIBRACIONES 6. Vibraciones mecánicas 76 6.1. Conceptos y unidades 76 6.2. Riesgos para la Salud por Exposición a Vibración 79 6.3. Valores límites Permisibles y Referenciales 81 6.4. Métodos de control 84 RADIACIONES NO IONIZANTES 7. Radiaciones No ionizantes 85 7.1. Conceptos y unidades 85 7.2. Radiación ultravioleta 86 7.3. Radiación visible e infrarroja 87 7.4. Radiación láser 87 7.5. Microondas y radiofrecuencias 88 AGENTES BIOLÓGICOS 8. Agentes biológicos 90 8.1. Conceptos 90 8.2. Requisitos ambientales para el desarrollo de los microorganismos 92 8.3. Interacciones de los microorganismos con otros seres vivos 93 8.4. Efectos en la salud y mecanismos de defensa 94 8.5. Agentes biológicos y prevención de riesgos laborales 96 8.6. Métodos de control 96 9. BIBLIOGRAFIA 97
  5. 5. 5 HIGIENE INDUSTRIAL La palabra "higiene" procede del griego Hygiea, divinidad mitológica hija de Esculapio, dios de la Medicina, cuya función era de protección de la salud y la prevención de la enfermedad. La definición de Higiene Industrial que se considera oficial es la ofrecida en el año 1959 por la American Industrial Hygiene Association: La Higiene Industrial es la ciencia y el arte de la identificación, evaluación y control de aquellos factores o agentes ambientales, originados por el puesto de trabajo o presentes en el mismo, que pueden causar enfermedad, disminución de la salud o el bienestar, o incomodidad o ineficiencia significativos entre los trabajadores o los restantes miembros de una comunidad. 1. Reseña histórica: A lo largo de los siglos se ha acumulado un amplio caudal de conocimientos sobre la relación causa-efecto entre el trabajo y ciertas enfermedades asociadas a determinadas profesiones. Hipócrates ya describió correctamente en el siglo IV a.C. las enfermedades que aquejaban a los trabajadores ocupados en la extracción de mineral de plomo. El que podría calificarse de primer tratado sobre las enfermedades profesionales fue publicado en Módena el año 1700 por Bernardino Ramazzini, con el título De Morbis Artificum Diatriba. Ramazzini creía que el medio ambiente de trabajo podía afectar a la salud de los trabajadores, y su trabajo tuvo un gran efecto en el desarrollo de lo que posteriormente se llamaría Higiene Industrial. El nacimiento de la Higiene Industrial como disciplina independiente de la medicina preventiva puede considerarse simultáneo al despertar del sentimiento de necesidad de la prevención en el trabajo y se sitúa entre finales del siglo XIX (Ley de fábricas británicas de 1878) y principios del siglo XX (Ley de compensaciones de 1908 en los Estados Unidos). Los primeros higienistas industriales propiamente dichos aparecen simultáneamente en Gran Bretaña y los Estados Unidos a finales del siglo XIX y comienzos del XX. En esa época el personaje más carismático fue la doctora Alice Hamilton, quien en 1910 comenzó su andadura en el hasta entonces poco explorado campo de controlar los factores de riesgo que conducían a la aparición de enfermedades profesionales. Los trabajos de la doctora Hamilton tuvieron una gran influencia en la aparición, en los Estados Unidos, de reglamentaciones orientadas a controlar los riesgos laborales e hicieron que fuera la primera mujer que formó parte del cuerpo docente de la Universidad de Harvard. En 1938 un grupo de higienistas industriales que trabajaban en el U.S. Public Health Service fundó la American Conference of Governmental Industrial Hygienists (ACGIH), que algunos años más tarde empezó a publicar los mundialmente conocidos valores TLV. Casi simultáneamente, en junio de 1939, otro grupo de profesionales formó la American Industrial Hygiene Association (AIHA), otra gran asociación profesional que ha pervivido hasta nuestros días y que publica el conocido Journal que lleva su nombre. En estos momentos forman parte de la AIHA más de 9.000 higienistas industriales. Los esfuerzos de ambas asociaciones hicieron que, en los Estados Unidos, los empresarios empezaran a descubrir que un trabajador sano es un trabajador productivo y los sindicatos
  6. 6. 6 empezaran a considerar que la protección de la salud de los trabajadores debería ser un objetivo prioritario. Las técnicas de Higiene Industrial desarrolladas en Estado Unidos (y en menor medida en Gran Bretaña) fueron importadas y difundidas, a principios de los años setenta, por el Plan Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo, que más tarde se convirtió en el Servicio Social de Higiene y Seguridad en el Trabajo y finalmente fue refundado como Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. En Chile la Salud Laboral se encuentra reglamentada por normas legales que combinan aspectos laborales (Código del Trabajo y reglamentos), de seguridad social (Ley 16.744 y reglamentos) y aspectos sanitarios (Código Sanitario y reglamentos), además de algunas normativas técnicas sectoriales que indican medidas de seguridad para algunos sectores particulares (Minería). Dentro del marco sanitario, el Instituto de Salud Pública cumple la función de ser laboratorio nacional y de referencia a través de la Salud Ocupacional; el Decreto Supremo 594, reglamenta las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, e indica en su artículo 117 esta función, agregando que le corresponde fijar los métodos de análisis, procedimientos de muestreo y técnicas de medición para los riesgos que regula dicho Decreto. Dicho rol se complementa con funciones relacionadas con apoyo a la formación de recursos humanos, apoyo a la generación de normas, asesorías técnicas, difusión del conocimiento e investigación aplicada y prestaciones de servicios. El rol sanitario además pone un acento especial en el aseguramiento de la calidad de las prestaciones en el campo de la salud ocupacional, de este modo, el Departamento de Salud Ocupacional mantiene programas de evaluación externa de la calidad de laboratorios audiométricos, laboratorios de dosimetría personal y laboratorios que realizan diagnóstico de silicosis; además, mantiene programas de ensayos de aptitud para laboratorios analíticos. En el mismo marco, le corresponde autorizar, controlar y fiscalizar a las empresas certificadoras de elementos de protección personal utilizados por los trabajadores contra los riesgos de accidentes y enfermedades ocupacionales. Finalmente, el énfasis preventivo en un campo de alta complejidad y dinamismo como es el mundo del trabajo ha hecho que la salud laboral dentro de nuestra institución reúna especialistas de las Ciencias de la Ingeniería, Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales comprometidos en la tarea de mejorar el soporte legal, técnico, de conocimientos y de recursos humanos para la prevención. 1.1. Definición Aceptando la definición moderna del término “Salud”, en la que se contempla no tan solo la ausencia de enfermedad orgánica (funcionamiento deficiente del conjunto de células, tejidos, órganos y sistemas del cuerpo humano), si no el equilibrio físico, psíquico y social, podemos aceptar que el control de la “Salud Laboral”, sea algo más amplio que únicamente evitar la aparición de la enfermedad profesional, definida en la ley 16744 que indica: “Es enfermedad profesional la causada de una manera directa por el ejercicio de la profesión o el trabajo que realice una persona y que le produzca incapacidad o muerte.” 1.2. Higiene Industrial: Se define como una Técnica no médica de prevención de las enfermedades profesionales, mediante el control en el medio ambiente de trabajo de los contaminantes que las producen. La
  7. 7. 7 higiene industrial se ocupa de las relaciones y efectos que produce sobre el trabajador el contaminante existente en el lugar de trabajo. Mencionamos aquí para distinguirlas que la ERGONOMÍA es la técnica de estudio y adaptación mutua entre el hombre y su puesto de trabajo, mientras que la MEDICINA DEL TRABAJO es la parte de la ciencia médica dedicada a la vigilancia y prevención de los efectos de los distintos contaminantes y agentes físicos sobre el hombre. Dado que el objetivo fundamental de la Higiene Industrial es el de Prevenir las Enfermedades Profesionales, para conseguir dicho objetivo basa su actuación sobre las funciones del reconocimiento, la evaluación y el control de los factores ambientales del trabajo. 1.3. Relación entre la enfermedad profesional y el accidente del trabajo: Desde el punto de vista técnico, la enfermedad profesional se define como un deterioro lento y paulatino de la salud del trabajador producido por una exposición continuada a situaciones adversas, mientras que el accidente de trabajo se define como un suceso normal que, presentándose de forma inesperada, interrumpe la continuidad del trabajo y causa daño al trabajador. La similitud entre ambos radica en la consecuencia final: daño en la salud del trabajador. La diferencia, en el tiempo durante el cual transcurre la acción que acaba causando el daño. En la enfermedad, el tiempo es importante, ya que con la concentración, cantidad o energía del contaminante configura la dosis y el efecto que produce en la persona expuesta. En cambio en caso de accidente de trabajo, el tiempo es irrelevante, ya que no influye en el efecto causado; éste aparece de manera instantánea en el momento del accidente. 1.4. Factores ambientales y tipos de contaminantes El desarrollo de una actividad laboral cualquiera provoca modificaciones en el ambiente de trabajo que originan estímulos agresivos para la salud de las personas implicadas. Dichos estímulos, que reciben el nombre de contaminantes, pueden presentarse como porciones de materia (inerte o viva), así como manifestaciones energéticas de naturaleza diversa y su presencia en el entorno laboral da lugar a lo que conoce como RIESGO HIGIÉNICO. Este concepto puede definirse como “la probabilidad de sufrir alteraciones en la salud por la acción de los contaminantes, también llamados FACTORES DE RIESGO, durante la realización de un trabajo”. Contaminante químico es toda sustancia que durante su manipulación puede incorporarse al ambiente y penetrar en el organismo humano con efectos nocivos y capacidad para lesionar la salud de las personas que entran en contacto con él. Podemos clasificarlos atendiendo a su naturaleza, los factores de riesgo o contaminantes en: 1.4.1. Contaminantes químicos: Se entiende por tal, toda porción de materia inerte, es decir no viva, en cualquiera de sus estados de agregación (sólido, líquido o gas), cuya presencia en la atmósfera de trabajo puede originar alteraciones en la salud de las personas expuestas. Al tratarse de materia inerte, su absorción por el organismo no provoca un incremento de la porción absorbida. Dentro de este grupo cabe citar, a modo de ejemplo, polvos finos, fibras, humos, nieblas, gases, vapores, etc. 1.4.2. Agentes físicos : Son manifestaciones energéticas, cuya presencia en el ambiente de trabajo puede originar riesgo higiénico. Algunos ejemplos de formas de energía capaces de actuar
  8. 8. 8 como factores de riesgo son: ruido, vibraciones, variaciones de la presión, radiaciones (ionizantes y no ionizantes), etc. 1.4.3. Contaminantes biológicos: Se considera como tal, toda la porción de materia viva (virus, bacterias, hongos...), cuya presencia en el ámbito laboral puede provocar efectos adversos en la salud de las personas con las que entran en contacto. A diferencia de lo que ocurre con los contaminantes químicos, la absorción de un contaminante biológico origina en el organismo un incremento de la porción absorbida. 1.5. Factores ambientales Además de los factores ambientales existen otros factores adicionales que tienen una gran importancia en la posible nocividad de un contaminante y su acción biológica sobre el organismo. Los podemos clasificar en: 1.5.1. Factores intrínsecos: Aquellos sobre los que el hombre no puede ejercer ningún control (susceptibilidad del individuo, raza, edad, etc.) 1.5.2. Factores extrínsecos: Aquellos sobre los que se puede ejercer control (concentración del contaminante, duración de la exposición al riesgo, nutrición, sinergias debidas a la utilización de otras sustancias como tabaco, drogas, alcohol, etc.) Los factores ambientales pueden originar sobre el individuo trastornos biológicos en su organismo y dañar su salud, ocasionando diversas respuestas (crónicas, agudas, irreversibles, reversibles, envejecimiento prematuro, situaciones de malestar o disconfort,...) 1.6 Factores que determinan una enfermedad profesional 1.6.1. La concentración del agente contaminante en el ambiente de trabajo: Existen valores máximos permisibles, establecidos para muchos de los agentes físicos y químicos que suelen estar presentes habitualmente en el ambiente de trabajo, por debajo de los cuales es previsible que en condiciones normales no produzcan daño al trabajador expuesto. 1.6.2. El tiempo de exposición: Los límites comentados suelen referirse normalmente a tiempos de exposición determinados, relacionados con una jornada laboral de 8 horas diarias y 48 horas semanales . 1.6.3. Las características individuales: La concentración y el tiempo de exposición se establecen para una población normal por lo que habrá que considerar en cada caso las condiciones de vida y las constantes personales de cada individuo. 1.6.4. La relatividad de la salud: La definición legal de la salud no coincide con la definición técnica: El trabajo es un fenómeno en constante evolución, los métodos de trabajo y los productos utilizados son cada día más diversos y cambiantes, y también lo son los conceptos que de salud y enfermedad están vigentes en una sociedad, por lo que limitarse a lo establecido oficialmente, aunque esto sea muy reciente, no es garantía de enfocar el problema de las enfermedades profesionales en su real dimensión.
  9. 9. 9 1.6.5. La presencia de varios agentes contaminantes al mismo tiempo: No es difícil suponer que las agresiones causadas por un elemento adverso disminuyen la capacidad de defensa de un individuo, por lo que los valores límites aceptables se han de poner en cuestión cuando existen varias condiciones agresivas en un puesto de trabajo. 1.7. Objetivo de la Higiene Industrial: El estudio ambiente físico en cuanto puede afectar negativamente al hombre, su técnica fundamental de actuación es el estudio de la contaminación ambiental mediante la realización de lo que suele llamarse la encuesta higiénica. Los objetivos de una encuesta higiénica son la determinación de cuál o cuáles son los agentes agresivos presentes en el ambiente, las causas de generación de los mismos y cualquiera otra circunstancia que pueda estar relacionada con la magnitud de los efectos patológicos que pudieran producirse, con un interés especial en los efectos patológicos con periodos de latencia prolongados, o que requieren exposiciones prolongadas, para que los efectos sean perceptibles. Dentro de estas circunstancias ambientales se sabe que una de las más importantes es la cantidad de contaminante presente en el ambiente; dicha cantidad se suele determinar a través de la concentración en el caso de las sustancias químicas o de alguna magnitud energética en el caso de los agresores no químicos. De ahí el carácter relevante de las técnicas de medición que, en muchos casos, exigen el concurso indispensable de complejos y especializados laboratorios de análisis químico, hasta el punto de que algunos autores hablan de la Higiene Analítica como una rama específica dentro de la Higiene Industrial. Una vez obtenida la información cualitativa y cuantitativa necesaria para definir la agresión con el máximo grado posible de exactitud, es necesario evaluarla, es decir, juzgar cuán elevada es la probabilidad de que aparezca un efecto perjudicial para las personas que se encuentran en el ambiente estudiado. Evaluar será, pues, comparar la situación ambiental estudiada con unos “patrones de admisibilidad” que se elaboran estudiando previamente las acciones que los contaminantes ejercen sobre los individuos. Del resultado de esta comparación deduciremos si la situación es admisible o si, por el contrario, es necesario corregirla para reducir los niveles de contaminación hasta situarlos en una zona no peligrosa. De lo expuesto se deduce claramente que el punto más específico de la actuación de la Higiene Industrial reside en la encuesta higiénica; sólo una encuesta correctamente efectuada será capaz de aportar los datos necesarios para una adecuada labor de medición y una evaluación correcta, y permitirá realizar las correcciones más idóneas; por ello muchas veces se habla de la Higiene de Campo como la rama de la Higiene Industrial en la que se reúnen los conocimientos, técnicas y experiencias necesarios para realizar una encuesta higiénica correcta.
  10. 10. 10 METODOLOGÍA DE ACCIÓN Finalmente, es necesario implantar un sistema de vigilancia regular y periódica del ambiente para confirmar que la situación se mantiene en condiciones adecuadas. La necesidad de una vigilancia periódica en el caso de los riesgos que se manifiestan a largo plazo es casi evidente si se tiene en cuenta que el daño a la salud que se pretende evitar con la actuación de la Higiene Industrial no es consecuencia de un hecho puntual, sino de una continuidad en la exposición; por ello es necesario obtener una información continua. Una encuesta higiénica es una “foto” de un ambiente y lo que se necesita para evitar el riesgo es una sucesión de fotos, o sea una “película”, que muestre la idoneidad del ambiente. 1.7.1. Para conseguir su objetivo la higiene basa sus actuaciones en: 1.7.1.1. Reconocimiento de los factores medioambientales que influyen sobre la salud de los trabajadores, basados en el conocimiento profundo sobre productos (contaminantes), métodos de trabajo procesos e instalaciones (análisis de condiciones de trabajo) y los efectos que producen sobre el hombre y su bienestar. 1.7.1.2. Evaluación de los riesgos a corto y largo plazo, por medio de la objetivación de las condiciones ambientales y su comparación con los valores límites, necesitando para ello aplicar técnicas de muestreo y/o medición directa y en su caso el análisis de muestras en el laboratorio, para que la mayoría de los trabajos expuestos no contraigan una enfermedad profesional. 1.7.1.3. Control de los riesgos en base a los datos obtenidos en etapas anteriores, así como de las condiciones no higiénicas utilizando los métodos adecuados para eliminar las causas de riesgo y
  11. 11. 11 reducir las concentraciones de los contaminantes a límites soportables para el hombre. Las medidas correctoras vendrán dadas, según los casos, mediante la actuación en el foco, trayecto o trabajador expuesto. 1.8. Ramas de la Higiene Industrial La higiene del trabajo para evaluar y corregir las condiciones medioambientales partiendo de criterios de validez general se desarrolla a través de: - La Higiene Teórica - La Higiene de Campo - La Higiene Analítica - La Higiene Operativa 1.8.1. Higiene Teórica: Dedicada al estudio de los contaminantes y se relaciona con el hombre, a través de estudios y experimentaciones, con objeto de analizar las relaciones dosis-respuesta y establecer unos estándares de concentración. 1.8.2. Higiene de Campo: Es la encargada de realizar es estudio de la situación higiénica en el ambiente de trabajo (análisis de puestos de trabajo, detección de contaminantes y tiempo de exposición, medición directa y toma de muestras, comparación de valores estándares). 1.8.3. Higiene Analítica: Realiza la investigación y determinación cualitativa y cuantitativa de los contaminantes presentes en los ambientes de trabajo, en estrecha colaboración con la higiene de campo y la higiene teórica. 1.8.3. Higiene Operativa: Comprende la elección y recomendación de los métodos de control al implantar para reducir los niveles de concentración hasta valores no perjudiciales para la salud.
  12. 12. 12 AGENTES QUÍMICOS 2. Gases y vapores La exposición a agentes químicos está directamente relacionada con las líneas de producción o procesos industriales. Estos agentes químicos pueden ser utilizados como un componente de la línea productiva, pueden ser obtenidos como productos intermediarios o pueden ser parte de los residuos del proceso. En cualquiera de dichas situaciones, los agentes químicos deben ser evaluados como un factor de riesgo laboral y por tanto, monitoreados a fin de prevenir o controlar el riesgo. (ISP chile). 2.1. Exposición a agentes químicos Por exposición a un agente químico se entiende el contacto y la interacción de una sustancia o producto químico con el organismo humano, cualquiera que sea la forma o circunstancia en que dicho contacto se produzca. Si la exposición es consecuencia de la actividad laboral se habla de exposición laboral y, por extensión, de los riesgos para la salud que pueden derivarse de la misma. Dentro de este ámbito de la prevención de riesgos laborales es habitual distinguir entre exposiciones agudas y exposiciones crónicas. Por exposición aguda se entiende el contacto directo con productos químicos, o la inhalación de aire contaminado, que se produce durante un periodo corto de tiempo y de forma ocasional. El efecto perjudicial en la salud puede ser inmediato o diferido en el tiempo. Si el efecto es inmediato se puede hablar de un “accidente químico”. Ejemplos de estas situaciones pueden ser las quemaduras provocadas por salpicaduras de un ácido al realizar un trasvase, el edema pulmonar ocasionado por la inhalación de cloro al entrar en un recinto en el que se ha producido una fuga o la asfixia causada por inhalación de monóxido de carbono. Esta forma de actuación es muy similar a la de un accidente; en efecto, el daño a la salud tiene una causa inmediata, se produce en un momento definido y en un tiempo muy corto, todo ello permite diferenciar el antes y el después de un hecho y utilizar las metodologías propias de la seguridad del trabajo para analizar las causas y las consecuencias y deducir medidas preventivas o de protección. El ámbito clásico de actuación de la Higiene Industrial es el de las exposiciones crónicas, caracterizadas por un contacto con que no se aprecian efectos a corto plazo; no obstante, si la exposición se prolonga durante un periodo de tiempo suficiente, los daños a la salud se manifiestan. En este mecanismo de generación de daño a la salud, el patrón temporal de exposición y los mecanismos de interacción del organismo con las sustancias químicas son factores determinantes, que deben ser estudiados para poder conocer la magnitud de los riesgos y la necesidad de adoptar medidas preventivas. 2.2. Efectos en la salud causados por los agentes químicos Cualquier efecto sobre la salud causado por un agente químico es el resultado de la interacción del agente con el organismo humano; ahora bien, el organismo humano es un sistema muy complejo de interacciones con su entorno de forma que el resultado final (el efecto del agente químico) no
  13. 13. 13 es sólo una consecuencia de las propiedades intrínsecas del agente en cuestión, también el comportamiento del propio organismo y los factores ambientales influyen en el resultado. 2.3. Factores que determinan los efectos de las sustancias químicas Al considerar los efectos que pueden ocasionar las sustancias químicas en el organismo es útil agrupar todos los factores en los cuatro grupos que se indican en el esquema. Como hipótesis de trabajo se asume que la respuesta del organismo está relacionada con la concentración de la sustancia en el órgano diana (dosis activa), siendo dicha concentración, a su vez función de la concentración en el ambiente (dosis disponible). Factores que determinan los efectos de las sustancias químicas:  Propiedades fisicoquímicas de la sustancia.  Modalidad de la interacción.  Factores ambientales.  Factores biológicos. 2.3.1. Propiedades fisicoquímicas de la sustancia La capacidad de los mecanismos de defensa del organismo para impedir o dificultar el ingreso de las sustancias está relacionada con las propiedades fisicoquímicas de estas. Por ejemplo, las sustancias solubles en las grasas (liposolubles) atraviesan con más facilidad las barreras del organismo, cuyo contenido en grasas es alto; las sustancias con una reactividad química elevada tendrán mayor capacidad de ocasionar daños en el organismo que las sustancias más inertes; los contaminantes en fase gaseosa llegan fácilmente a los alvéolos pulmonares, así como las partículas de tamaño submicrónico, mientras que las partículas de tamaño grueso quedan retenidas en las vías respiratorias superiores. Como veremos después, la contaminación del aire con sustancias químicas es el origen más frecuente de las exposiciones laborales a agentes químicos. La forma que adopta esta contaminación tiene nombres específicos para identificarla. Se habla de gases o vapores cuando la sustancia está presente en el aire en fase gaseosa mientras que si el contaminante está suspendido en el aire en forma de partículas sólidas o líquidas se habla de un aerosol. La distinción entre gas y vapor obedece a un criterio termodinámico y su incidencia toxicológica es irrelevante. En ambos casos el contaminante se presenta en forma de moléculas aisladas, mezcladas con las moléculas de aire, que se comportan siguiendo las leyes físicas aplicables a cualquier gas. 2.3.2. Forma de presentación de los contaminantes Los aerosoles admiten una subclasificación. Se dice que un contaminante está en forma de polvo cuando se trata de partículas sólidas originadas en un proceso de disgregación mecánica a partir de partículas de mayor tamaño (polvo de aserrado, de pulido, etc.), mientras que si las partículas sólidas se generan por condensación de los vapores formados en un proceso térmico se habla de humo (humos de combustión, de soldadura, del tabaco, etc.). En general las partículas de polvo son de mayor tamaño que las de humo. Cuando las partículas del aerosol están formadas por pequeñas gotas de un líquido se habla de nieblas, independientemente de su proceso de generación.
  14. 14. 14 Un caso particular de aerosol sólido lo constituyen las fibras, que son un aerosol de partículas sólidas en las que la relación entre su longitud y su diámetro es superior a 3. En algunas ocasiones sólo tiene interés toxicológico la fracción del aerosol de polvo que debido a su pequeño tamaño puede llegar hasta los alvéolos pulmonares, en cuyo caso se habla de la fracción de polvo respirable. 2.3.3. Modalidad de la interacción Son muchas las variables que entran en juego cuando se considera la interacción de la sustancia con el organismo. Las más evidentes son la cantidad de sustancia presente en el ambiente (la concentración ambiental) y el tiempo de exposición. A mayor concentración ambiental o mayor tiempo de exposición, mayor efecto y, por tanto, en primera aproximación, el efecto es proporcional al producto de la concentración ambiental por el tiempo de exposición. Este producto indica el valor cuantitativo de la exposición y es proporcional a la dosis externa. La frecuencia de las exposiciones puede condicionar, a igualdad de dosis, el efecto, desde “ningún efecto” hasta la muerte. Una dosis única de una sustancia puede producir efectos muy graves que pueden no producirse si la misma dosis se administra fraccionada a lo largo de varios días o semanas. En general el fraccionamiento de la dosis reduce el efecto debido a los mecanismos de detoxificación y de excreción de la sustancia, así como de los mecanismos de reparación del organismo que, si tienen tiempo para actuar, pueden evitar concentraciones elevadas en el órgano diana (órgano blanco) Otros aspectos a considerar son la vía de entrada del tóxico y su velocidad de penetración. Los tóxicos pueden entrar en el organismo por vía respiratoria, vía cutánea, vía digestiva y vía parenteral (que agrupa diferentes vías intraorgánicas como la endovenosa, la subcutánea, la intradérmica y la intramuscular). El orden de mayor a menor efectividad es: vía intravenosa (parenteral), vía respiratoria, vía digestiva y vía cutánea, entendiendo por efectividad la intensidad y la rapidez de aparición del efecto. Por ejemplo: la sustancia que penetra por vía digestiva, antes de ser distribuida por todo el organismo, pasa por el estómago, que es un “reactor” a pH muy bajo, y por el hígado, donde puede ser “desactivada”. Esto no ocurre en la vía respiratoria, ya que la sustancia es distribuida por el torrente sanguíneo a todo el organismo, sin ser sometida a estos mecanismos de detoxificación. 2.3.4. Factores ambientales Uno de los elementos diferenciales, y dificultad añadida, de la toxicología industrial con respecto a la toxicología clínica es la influencia de las condiciones ambientales sobre el binomio sustancia química - organismo. La temperatura y humedad ambiental pueden condicionar la absorción de algunos tóxicos por vía dérmica. De igual manera, la hora del día influye en cuanto a la efectividad de los mecanismos de detoxificación y excreción del individuo, habiéndose demostrado una lentitud en dichos mecanismos por la noche; la consecuencia lógica de este hecho es una mayor permanencia del producto en el organismo y un aumento de la probabilidad de lesión.
  15. 15. 15 Efecto de las exposiciones combinadas A es el efecto producido por la sustancia A B es el efecto producido por la sustancia B Se dice que hay: Si ADITIVIDAD : AB= A+B SINERGIA : AB > A+B ANTAGONISMO : AB < A+B Finalmente, la presencia de varios agentes químicos puede dar lugar a interferencias que dan como resultado una modificación de los efectos y que responden a mecanismos de tipo químico (reacción entre ambos), fisicoquímico (aumento del tiempo de permanencia en el aparato respiratorio de un gas debido a su adsorción en un polvo inerte presente también en el ambiente), o biológico (por mecanismos de inducción o inhibición enzimática). 2.3.5. Factores biológicos Entre los factores biológicos que tienen importancia en la acción de las sustancias en el organismo cabe citar: el metabolismo de la sustancia en cuestión (procesos de absorción, distribución, biotransformación y excreción), la respuesta particular de los individuos y variables como edad, sexo, presencia de alteraciones genéticas, enfermedades intercurrentes, factores de modificación del metabolismo (tabaquismo), estado nutricional y grado de hidratación. La respuesta individual se refiere tanto a la susceptibilidad de algunas personas, que determina una respuesta cualitativamente igual que en otros individuos pero de intensidad distinta, como a la tolerancia a una sustancia, que no es más que una reactividad disminuida por exposiciones anteriores a la misma sustancia o a sustancias estructuralmente similares. 2.4. Metabolismo de los tóxicos Se denomina “tóxico” a toda sustancia externa que, al entrar en contacto con el organismo, puede provocar una respuesta perjudicial, daños serios o la muerte. Se entiende por toxicidad o acción tóxica la capacidad de una sustancia para ocasionar daños en los organismos vivos una vez que ha alcanzado un punto del cuerpo susceptible a su acción. Esta acción tóxica consiste en modificaciones de las funciones del organismo a nivel celular, bioquímico o molecular que darán lugar a una manifestación observable llamada “efecto”. La interacción de los contaminantes químicos con el organismo puede describirse a partir de la sucesión de los procesos de absorción, distribución, biotransformación y excreción. Tanto el depósito en el interior del organismo como los efectos genéticos son otras fases posibles, aunque no siempre se producen. 2.5. Vías de entrada de los contaminantes en los organismos La absorción de un contaminante químico por el organismo supone su incorporación a la sangre, tras franquear los obstáculos naturales constituidos por las diversas barreras biológicas (paredes
  16. 16. 16 alveolares, epitelio gastrointestinal, epidermis, tejido vascular, etc.) a las que se accede por distintas vías que son fundamentalmente la respiratoria, cutánea, digestiva y parenteral. También se considera una vía de entrada las mucosas, si bien pueden tener menor importancia en el plano laboral general. En el ámbito laboral, la vía respiratoria es sin duda la más importante, ya que cualquier sustancia presente en la atmósfera de trabajo es susceptible de ser inhalada. a) Vía respiratoria Está constituida por todo el sistema respiratorio (nariz, laringe, bronquios, bronquiolos y alvéolos pulmonares). Constituye la vía de entrada más importante para la mayoría de los contaminantes y la más estudiada, hasta el punto que los valores estándar están referidos, salvo determinados casos, exclusivamente a esta vía. El individuo necesita oxígeno para obtener la energía que le permita realizar sus funciones. Para conseguir este oxígeno aspira el aire que le rodea, mediante la nariz y lo conduce a los pulmones. Sustancias que no estén suspendidas en el aire, la probabilidad de que produzcan peligros higiénicos es muy pequeña, siempre y cuando sean manipulados convenientemente. Cualquier sustancia suspendida en el ambiente puede ser inhalada, pero sólo las partículas que posean un tamaño adecuado llegarán a los alvéolos influyendo también su solubilidad en los fluidos del sistema respiratorio, en los que se deposita. Por tanto todas las sustancias químicas que se encuentran en forma de gases, vapores, humos, fibras, etc… pueden ser arrastradas por corriente respiratoria de inhalación y dependiendo del tamaño y la forma de sus partículas, llegaran más o menos lejos en el recorrido de las canalizaciones que constituyen el aparato respiratorio. Así los gases y partículas más pequeñas de polvo o humos podrán llegar la sangre tal como hace el oxígeno. El aire que es inhalado pasa en primer lugar por las fosas nasales, siendo acondicionado tanto en temperatura como en humedad. Al mismo tiempo, las fosas nasales retienen las partículas de mayor tamaño. En la laringe y tráquea, las partículas de suficiente tamaño son retenidas por la mucosidad que recubre las paredes internas, siendo posteriormente eliminadas por expectoración y estornudos. En ocasiones estas partículas pasan al sistema digestivo (deglución). Los vapores, gases y aerosoles no rechazados por los mecanismos de defensa antes vistos, son capaces de llegar a los alvéolos, lugar donde se produce el paso del oxigeno a la sangre, produciendo daños locales o atravesándolos para incorporarse a la sangre y ser distribuidos por todo el cuerpo junto con el oxígeno. Si el contaminante es un gas, un vapor o un aerosol líquido, se absorbe por difusión, sobre todo cuando se trata de un compuesto liposoluble. De este modo, una vez alcanzados los alvéolos pulmonares, atraviesa la membrana alvéolocapilar con una velocidad de difusión que será proporcional, entre otros factores, al gradiente de concentración existente entre el aire alveolar y la sangre. También se han descrito casos de lesión local (fibrosis intersticial) por la acción de ciertos contaminantes líquidos, tales como las nieblas de aceite mineral.
  17. 17. 17 Si el contaminante es un sólido (polvos, fibras, humos...) o un aerosol, su acceso por esta vía está condicionado principalmente por el tamaño de las partículas. Así, mientras las mayores de 5 μm precipitan en la mucosa nasofaríngea o van quedando retenidas en el epitelio ciliado de la tráquea y bronquios superiores, las menores de ese tamaño tienen una mayor probabilidad de alcanzar la región alveolar. Una vez allí, las partículas pueden ejercer una acción agresiva local (neumoconiosis, fibrótica o no) o pasar al torrente sanguíneo. En definitiva, la porción total de contaminante absorbida por vía inhalatoria dependerá de su concentración en la atmósfera de trabajo, del tiempo de exposición y de la ventilación pulmonar. b) Vía dérmica Los contaminantes pueden entrar en el organismo a través de toda la superficie epidérmica de la piel, que es una cubierta de espesor variable que envuelve al organismo. Su función no es exclusivamente protectora, sino también metabólica, siendo capaz de segregar sustancias que protegen metabólicamente de agentes químicos y microbianos. La facilidad con que una sustancia se absorbe a través de la piel, depende fundamentalmente de sus propiedades químicas (capacidad de disolverse en agua o en grasas) y del estado de la propia piel. Así por ejemplo una piel cuya epidermis no esté intacta ofrece una menor resistencia al paso del tóxico. Un detalle a tener en cuenta es que la ropa de trabajo impregnada con alguna sustancia química puede originar la intoxicación por vía dérmica. La circulación periférica de la sangre, cuyo aumento puede provocarlo la temperatura ambiente y la carga física del trabajo, ayuda a una mejor distribución del tóxico por todo el cuerpo. Los tóxicos que ingresan en el organismo por esta vía, deben atravesar una serie de “capas” hasta llegar a las terminaciones capilares, pudiendo incorporarse a la sangre para ser de este modo distribuidos por todo el cuerpo. La superficie de penetración es importante, así como el estado de integridad de la piel, que puede estar debilitada por lesiones o por la acción de disolventes capaces de eliminar las grasas naturales que protegen su superficie. También la temperatura y la sudoración pueden influir en la absorción del tóxico a través de la piel. La vía cutánea es la segunda en importancia desde el punto de vista laboral y aunque la piel suele ser una buena barrera que impide el paso de los contaminantes químicos a la sangre, existen diversas sustancias para las que resulta bastante permeable. Entre dichas sustancias se encuentran algunos disolventes orgánicos (n- butanal, 2-butoxietanol, tolueno,etc.), así como ciertos compuestos inorgánicos, como algunos derivados de cromo hexavalente, que además de penetrar en el organismo por esta vía pueden producir un daño local en la piel, conocido como dermatitis de contacto. Este efecto también es producido por numerosas sustancias que no llegan a ser absorbidas por la piel. La absorción a través de la piel debe tenerse muy presente en Higiene Industrial, ya que su contribución a la intoxicación suele ser significativa y para algunas sustancias es incluso vía principal de penetración. La temperatura y la sudoración pueden influir en la absorción de tóxicos a través de la piel.
  18. 18. 18 c) Vía digestiva Se entiende como tal el sistema formado por la boca, el estómago e intestinos. Generalmente se considera de poca importancia, salvo en casos de intoxicación accidental, o cuando se come, bebe o fuma en el puesto de trabajo. No obstante es preciso tener en cuenta los contaminantes que se pueden ingerir disueltos en las mucosas del sistema respiratorio y que pasan al sistema digestivo siendo luego absorbidos en éste. La ingestión de substancias químicas durante el trabajo suele ser un hecho involuntario, que casi siempre va asociado a prácticas poco higiénicas, como fumar, comer o beber en el puesto de trabajo. En general, esta vía no tiene mucha importancia en Higiene Industrial, en determinados casos debe tenerse en cuenta, por ejemplo, cuando el contacto entre el individuo y la sustancia es continuo y ésta se encuentra en forma de polvo. La dosis absorbida por el organismo puede verse incrementada en estas situaciones debido a la ingestión del tóxico. El recorrido de las sustancias desde la cavidad oral, pasando por el estómago e intestinos, origina diversos grados de absorción, dependiendo de las características del producto. Esto se debe a las distintas substancias químicas que habitan en el tubo digestivo como ayuda a la digestión y que originan un “ambiente” químico diferente a lo largo del mismo. El aseo personal, así como la prohibición de comer, beber o fumar en los puestos de trabajo, minimiza la entrada del contaminante por esta vía. d) Vía parenteral Es la penetración directa del tóxico en la sangre, a través de una discontinuidad de la piel por ejemplo, a través de una herida. Constituye la vía de entrada más grave e importante para los contaminantes biológicos. Debe tenerse en cuenta cuando existen heridas en la piel o en aquellos casos en los que es posible la inoculación directa del tóxico. Su carácter es mayoritariamente accidental y tiene importancia en aquellos casos en que se manejan objetos punzantes con regularidad (por ejemplo, agujas hipodérmicas en centros sanitarios o laboratorios). Sin embargo ha de ser tomada muy en cuenta en estas ocasiones ya que el tóxico puede pasar directamente al torrente circulatorio sin que apenas existan barreras que se lo impidan. 2.6. Distribución y depósito Algunas sustancias ejercen sus efectos sobre la misma vía de entrada, mientras que otras son transportadas por el torrente sanguíneo hasta otras zonas del organismo que resultan lesionadas o donde se depositan. El sistema circulatorio (sangre y linfa) es el responsable de la distribución de los tóxicos por todo el organismo. Observando el esquema de la circulación se observa cómo los tóxicos que penetran por vía respiratoria o dérmica son distribuidos por todo el organismo, mientras que los que acceden por vía digestiva pasan por el hígado antes de ser distribuidos; esta circunstancia es una de las causas de la menor efectividad tóxica de esta vía citada antes. Habitualmente los tóxicos no se reparten uniformemente por todo el organismo sino que se concentran en un tejido determinado. En algunos casos se alcanza la concentración máxima en el
  19. 19. 19 lugar donde se ejerce la acción tóxica (por ejemplo, el monóxido de carbono se fija en la hemoglobina), mientras que en otros casos el tóxico se acumula en zonas distintas de sus órganos diana (por ejemplo, el plomo se acumula en los huesos). El lugar (tejido u órgano) donde se produce la acumulación se denomina depósito del tóxico. En muy pocas ocasiones el depósito de un tóxico produce lesiones en el tejido de acumulación, incluso se puede considerar el depósito como un mecanismo de defensa al evitar la acumulación de la sustancia en los lugares de acción. Los principales tejidos / órganos de depósito son las proteínas plasmáticas, el hígado, los riñones, el tejido graso y los huesos. 2.7. Biotransformación El organismo somete a las sustancias extrañas (xenobióticos) a una serie de transformaciones cuyo resultado suele ser la desactivación del efecto tóxico. En ocasiones, el cambio sufrido al metabolizarse la sustancia es totalmente contrario, como ocurre con el paraquat, cuyo metabolito es el producto tóxico, o con el metanol, que lesiona el organismo a partir del formaldehído y ácido fórmico resultantes de su biotransformación. El órgano más importante de la metabolización de los tóxicos es el hígado. Existen, sin embargo, órganos con una capacidad residual de transformación como el pulmón, los riñones, la piel, el corazón, los músculos y el cerebro. 2.8. Excreción Las vías de excreción son múltiples. La más importante es la vía renal, aunque no hay que olvidar otras vías como la respiratoria (por donde se eliminan los gases y compuestos volátiles), la biliar, la gastrointestinal y vías accesorias como las glándulas salivares, las sudoríparas o la secreción láctea. Evidentemente, la integridad de estos sistemas de excreción puede condicionar, y de hecho condiciona, la dosis activa de la sustancia. 2.9. Efectos de los tóxicos sobre el organismo Los factores mencionados condicionan una respuesta mayor o menor del organismo frente a los tóxicos. Esta respuesta constituye, de hecho, el efecto del tóxico en el organismo y su intensidad vendrá dada por el desequilibrio ocasionado por los agentes químicos en el organismo con respecto a un organismo sano. La clasificación de los efectos sobre el organismo puede hacerse sobre la base de múltiples criterios. Atendiendo al tiempo que transcurre entre la exposición y la aparición de los efectos, se habla de efectos agudos, si es inmediato a la exposición, o de efectos crónicos, si hay periodo de latencia; mientras que si se valora su evolución se clasifican en efectos reversibles o efectos irreversibles. Finalmente, la clasificación según el lugar de acción los divide en efectos locales y efectos sistémicos. Los primeros se producen en la misma vía de entrada, mientras que los segundos requieren la absorción y distribución del contaminante dentro del organismo, ejerciendo su acción en el/los órgano/s diana. Con relación a los efectos sistémicos, el sistema más frecuentemente afectado por fenómenos tóxicos es el nervioso y, en especial, el cerebro. Le siguen en importancia el aparato
  20. 20. 20 cardiocirculatorio, la sangre y el sistema hematopoyético y, finalmente, ciertas vísceras como el hígado, los riñones, el pulmón y la piel; y con frecuencia muy inferior, los músculos y los huesos. 2.9.1. Tipos de tóxicos y efectos en el organismo Irritantes : Inflamación en las áreas de contacto, piel y mucosas ocular y del aparato respiratorio Corrosivos : Destrucción del tejido sobre el que actúa Neumoconióticos : Alteración pulmonar por partículas sólidas, de sustancias insolubles en los fluidos biológicos, que se depositan y acumulan en el pulmón Asfixiantes : Anoxia por desplazamiento del oxígeno del aire (asfixiantes simples) o por alteración de los mecanismos biológicos de oxidación (asfixiantes químicos) Anestésicos : Depresión del sistema nervioso central Sensibilizantes : Efecto alérgico en presencia de pequeñas cantidades, que puede manifestarse de forma diversa (asma, dermatitis, rinitis) Tóxicos sistémicos : Alteraciones o daños en órganos o sistemas específicos (hígado, riñón, piel, etc.) una vez absorbido y distribuido por el cuerpo. 2.9.2. Efecto irritante El efecto irritante es la manifestación de la respuesta del organismo frente a una agresión externa, que se produce en el lugar de contacto del tóxico. Muchas sustancias son capaces de producir irritaciones o reacciones cutáneas o respiratorias, siempre y cuando se encuentren en concentraciones suficientemente altas y durante un periodo de tiempo suficiente. Su acción puede ser intensa (irritantes fuertes) o moderada (irritantes leves). Ejemplos de gases y vapores irritantes Cutáneos : Ácidos clorhídrico, nítrico, sulfúrico, cemento, Cal Respiratorios : Ácido sulfhídrico, Ácido fluorhídrico, Cloro,Acroleína En la piel las manifestaciones clínicas son diversas, desde un leve enrojecimiento a una úlcera. En el aparato respiratorio, en el caso de los irritantes con acción intensa, el síntoma principal suele ser una insuficiencia respiratoria inmediata acompañada de los síntomas propios de la irritación mucosa (lagrimeo, estornudos, dificultades para tragar). La condición que determina un mayor o menor efecto de los agentes irritantes que actúan sobre la vía respiratoria es esencialmente su solubilidad en agua. Los compuestos solubles en agua dan
  21. 21. 21 lugar a los síntomas más agudos, que, salvo algunas excepciones, son los menos graves. Los de baja solubilidad en agua producen una lesión difusa en los alvéolos (edema pulmonar), cuyos síntomas aparecen con cierto retraso respecto a la exposición, incluso 24 horas. Este retraso constituye un factor de riesgo adicional debido a la posibilidad de un diagnóstico equivocado, que inducirá un tratamiento no adecuado, ya que es probable no relacionar los síntomas con la exposición sufrida. 2.9.3. Efecto corrosivo Existe la falsa idea de que un efecto corrosivo es un efecto irritante muy fuerte. Esta confusión se sustenta en el hecho de que muchos productos son corrosivos a concentraciones elevadas e irritantes a bajas concentraciones. El efecto corrosivo consiste en la destrucción de los tejidos por la acción del producto, que es un fenómeno distinto a la respuesta del organismo frente a un irritante. Son compuestos corrosivos el bromo y los ácidos y álcalis inorgánicos de concentraciones elevadas. 2.9.4. Efecto neumoconiótico Las sustancias neumoconióticas son aquellas que producen algún tipo de efecto en los pulmones. Se trata de aerosoles de fibras o partículas que, acumuladas en los alvéolos y bronquiolos, generan una respuesta biológica en los tejidos pulmonares cuyo resultado es una insuficiencia respiratoria e, incluso, ciertos tipos de tumores. Son ejemplos de ellos, el amianto, la sílice cristalina o el talco. Resulta obvio que, además de la naturaleza química de la sustancia, el tamaño y la forma de las partículas del aerosol son factores que influyen de forma determinante en el desarrollo de daños en el pulmón. Si la respuesta del tejido pulmonar frente a la acumulación de las partículas en los alvéolos es nula o muy ligera se habla de “polvo inerte”. Esta denominación puede inducir a confusión. El término “inerte” sólo hace referencia a la ausencia de respuesta del tejido pulmonar, pero la acumulación de partículas en los alvéolos tiene efectos directos en la capacidad respiratoria y, por tanto, es un efecto perjudicial para la salud. 2.9.5. Efecto asfixiante Los asfixiantes son sustancias, normalmente en estado gaseoso, cuya presencia en el aire impide, por diversos procedimientos, que se lleve a cabo el aporte de oxígeno a las células. El monóxido de carbono, el cianuro de hidrógeno o el sulfuro de hidrógeno son ejemplos de sustancias asfixiantes. También se incluyen en este grupo los gases biológicamente inertes, es decir, que no ocasionan ningún efecto ni respuesta biológica, pero cuya presencia en el aire implica una menor concentración de oxígeno. Reciben el nombre de asfixiantes simples u oxiprivos. El nitrógeno, los gases nobles, el hidrógeno y muchos hidrocarburos gaseosos (metano, etano, etileno, etc.) son ejemplos de estos asfixiantes simples. 2.9.6. Efecto anestésico Los anestésicos o narcóticos son aquellos compuestos que actúan sobre el sistema nervioso central, limitando o reduciendo la actividad cerebral. En general, se trata de sustancias
  22. 22. 22 liposolubles (solubles en grasas) que actúan sobre el tejido nervioso del cerebro, de carácter graso. Los disolventes orgánicos son el ejemplo típico de estos compuestos. 2.9.10. Efecto sensibilizante o alérgeno Las lesiones de tipo alérgico normalmente se desarrollan en dos fases. Al inicio de la exposición no se producen síntomas aparentes, es la fase de sensibilización; posteriormente, cuando el individuo ya se ha sensibilizado, se observa una respuesta inmunitaria exagerada cuando se produce una exposición incluso de intensidad muy pequeña. Las respuestas pueden aparecer en la piel (dermatitis, urticaria), las mucosas (conjuntivitis, rinitis) y las vías respiratorias (asma). Los efectos de tipo sensibilizante son difíciles de detectar, ya que no se manifiestan en todos los individuos expuestos, pueden aparecer después de repetidos contactos con el producto sin efectos aparentes y pueden producirse sensibilizaciones incluso como consecuencia de exposiciones de muy baja intensidad. Ejemplos de gases y vapores sensibilizantes Cutáneos : Formaldehído, Resinas epoxi, Aminas, Fenoles Respiratorios : Etilendiamina, Anhídrido ftálico, Isocianatos (TDI, HDI, MDI), Anhídrido trimellítico 2.9.11. Efecto cancerígeno Con el nombre de cáncer se agrupan numerosos procesos, de pronóstico variable y no necesariamente fatal. Los agentes químicos que pueden inducir cáncer son múltiples. Algunos de ellos son perfectamente conocidos (amianto, arsénico, benceno) mientras que otros están en estudio (cadmio, dinitrotolueno). Las principales localizaciones del cáncer de tipo laboral son los pulmones, la piel, la vejiga urinaria, el hígado y la cavidad y los senos paranasales. Sin embargo, la cantidad de sustancias consideradas como “sospechosas de inducir cáncer en humanos” es muy elevada y varía en el tiempo en función de los sucesivos hallazgos toxicológicos y epidemiológicos. Por ello, diferentes organismos profesionales o de investigación biomédica disponen de listas con clasificaciones de diferentes “niveles” de carcinogenicidad. Ejemplos de cancerígenos y localización del cáncer Piel : Arsénico Pulmón : Amianto, cromo hexavalente Hígado : Cloruro de vinilo Vejiga urinaria : Bencidina, 2-naftilamina Sangre : Benceno 2.9.12. Efecto tóxico para la reproducción Este tipo de acciones se manifiesta en forma de alteraciones de la reproducción en la población. Un agente químico puede actuar sobre las células sexuales o germinales (espermatozoides y
  23. 23. 23 óvulos) produciendo un cambio tanto en la información genética (agentes mutágenos o mutagénicos), como en el producto de la gestación, embrión o feto (agentes teratógenos). Es importante señalar que las alteraciones cromosómicas pueden producirse tanto en las células sexuales masculinas como en las femeninas, por lo que, para realizar una correcta prevención del riesgo, es necesario tener en cuenta las condiciones laborales de ambos sexos. Al igual que con los compuestos cancerígenos, los compuestos con estas características, que de una manera u otra afectan a la reproducción humana, son objeto de estudio constante y las listas nunca pueden considerarse cerradas. 2.9.12. Efectos sistémicos Finalmente, los tóxicos sistémicos son aquellas sustancias que presentan efectos específicos sobre determinados órganos o sistemas, que normalmente no son la vía de penetración en el organismo. Por ejemplo: el mercurio y el metanol que afectan al sistema nervioso central, la mayoría de los metales pesados que afectan al riñón, el cloroformo y otros hidrocarburos clorados que afectan al hígado o las aminas aromáticas que afectan a la vejiga urinaria. 2.10. Criterios de valoración Se entiende por criterio de valoración la definición de una situación, o el valor de una magnitud, con la que comparar la realidad para evaluar, de forma objetiva, el riesgo debido a la exposición a un agente químico. Normalmente los criterios de valoración toman la forma de Valores Límite Ambientales (VLA), que son valores de referencia para las concentraciones de los agentes químicos en el aire y representan condiciones a las cuales se cree, basándose en los conocimientos actuales, que la mayoría de los trabajadores pueden estar expuestos sin sufrir efectos adversos para la salud. Se habla de la mayoría de trabajadores, y no de la totalidad, puesto que, debido a la amplitud de las diferencias de respuesta existentes entre los individuos, un pequeño porcentaje de trabajadores podría experimentar molestias a concentraciones inferiores a los VLA, e incluso resultar afectados más seriamente, sea por agravamiento de una condición previa o desarrollando una patología laboral. En general, se parte del hecho de que en casi todos los ambientes están presentes casi todos los contaminantes. En estas condiciones la pregunta clave nunca debe ser si en un ambiente hay una sustancia determinada (la respuesta siempre será “posiblemente sí”). La pregunta útil es si la exposición a ese ambiente puede ocasionar daño a la salud; la respuesta correcta debería ser “no”, o por lo menos “casi seguro que no”. Para obtener información cuantitativa se realizan ensayos biológicos para determinar la relación entre la exposición a una sustancia (dosis) y la intensidad del efecto (relación dosis-efecto) o el número de individuos que presentan un efecto determinado (relación dosis-respuesta). 2.11. Relación dosis-efecto Cuando el efecto es gradual, es decir, proporcional a la dosis recibida, dicha relación puede representarse gráficamente, tal como se muestra en la figura.
  24. 24. 24 El valor de la dosis por debajo de la cual no se manifiesta ningún efecto define el denominado umbral de efecto (o de toxicidad). Debe indicarse que no todas las sustancias con efecto gradual presentan este umbral. Relación Dosis - efecto Como ya se ha comentado anteriormente, a igualdad de dosis, no todos los organismos responden de igual manera e incluso un mismo individuo, en momentos distintos, puede responder de forma diferente. La obtención de la curva dosis-efecto pasa pues por el estudio de un grupo homogéneo de individuos en los que se observa el efecto obtenido a las diferentes dosis, consignándose para cada una de ellas el efecto medio. En todo caso la relación dosis – efecto es una aproximación a la relación que teóricamente debe existir entre la exposición a un agente químico y el efecto que produce en un individuo. 2.12. Relación dosis-respuesta Se observa que, a medida que se aumenta la dosis, crece la proporción de individuos que alcanzan un nivel predeterminado del efecto hasta que finalmente todos ellos lo presentan. La gráfica que se obtiene representando el número, o la proporción, de individuos que manifiestan el efecto en función de las dosis crecientes es una forma de expresión de la relación dosis – respuesta para el efecto considerado y responde a una distribución tal como se indica en la figura. La diferencia con la relación dosis-efecto reside en que al hablar de respuesta se define previamente cuál es el nivel del efecto que se considera significativo y ello permite clasificar a los individuos de la población en dos grupos, los que han experimentado un efecto de magnitud igual o superior a la predefinida y los que no lo han alcanzado. La forma de la curva cambia en función de la variabilidad de la respuesta: cambio brusco para una variabilidad del efecto entre los individuos pequeña y más aplanada para una gran variabilidad. La dosis efectiva media (dm) corresponde a la dosis para la cual el 50% de los individuos manifiesta el efecto considerado.
  25. 25. 25 Curva en función de la variabilidad de la respuesta Esta experiencia, realizada con un grupo de animales especialmente escogido a los que se administran dosis únicas, y fijando como efecto a observar la muerte de los individuos, permite obtener índices o criterios de toxicidad aguda. Los índices más usados son:  DL50, dosis letal al 50% por ingestión oral; corresponde a la dosis por vía oral que produce la muerte al 50% de los animales de experimentación.  DL50, dosis letal al 50% por penetración cutánea; corresponde a la dosis por vía dérmica que produce la muerte al 50% de los animales de experimentación.  CL50, concentración letal al 50% por inhalación; corresponde a la concentración ambiental que por exposición durante un tiempo determinado (4 horas, por ejemplo) produce la muerte al 50 % de los animales de experimentación en un plazo de tiempo definido. Otro tipo de ensayos, en los que se administran dosis diariamente durante un tiempo determinado, proporcionan información sobre los efectos tóxicos derivados de la exposición repetida. Existen asimismo otros datos de toxicidad que son interesantes desde el punto de vista del riesgo químico, por ejemplo: la dosis más baja a la que se ha descrito un efecto (o la muerte), la dosis a la que aparece un determinado efecto, o el valor de concentración en aire con Inmediato Peligro para la Vida o la Salud. 2.13. Valores límites permisibles y Referenciales: Artículo 55: Los límites permisibles de aquellos agentes químicos y físicos capaces de provocar efectos adversos en el trabajador serán, en todo lugar de trabajo, los que resulten de la aplicación de los artículos siguientes. Artículo 56: Los límites permisibles para sustancias químicas y agentes físicos son índices de referencia del riesgo ocupacional.
  26. 26. 26 Artículo 57: En el caso en que una medición representativa de las concentraciones de sustancias contaminantes existentes en el ambiente de trabajo o de la exposición a agentes físicos, demuestre que han sido sobrepasados los valores que se establecen como límites permisibles, el empleador deberá iniciar de inmediato las acciones necesarias para controlar el riesgo, sea en su origen, o bien, proporcionando protección adecuada al trabajador expuesto. En cualquier caso el empleador será responsable de evitar que los trabajadores realicen su trabajo en condiciones de riesgo para su salud. Artículo 58: Se prohíbe la realización de trabajos, sin la protección personal correspondiente, en ambientes en que la atmósfera contenga menos de 18% de oxígeno. De los Contaminantes Químicos Artículo 59: Para los efectos de este reglamento se entenderá por: a) Límite Permisible ponderado: Valor máximo permitido para el Ponderado promedio ponderado de las concentraciones ambientales de contaminantes químicos existente en los lugares de trabajo durante la jornada normal de 8 horas diarias, con un total de 48 horas semanales. Limite permisible ponderado
  27. 27. 27 b) Límite Permisible temporal: Valor máximo permitido para el Temporal promedio ponderado de las concentraciones ambientales de contaminantes químicos en los lugares de trabajo, medidas en un período de 15 minutos continuos dentro de la jornada de trabajo. Este límite no podrá ser excedido en ningún momento de la jornada. Límite permisible temporal b) Límite Permisible absoluto: Valor máximo permitido para las Absoluto concentraciones ambientales de contaminantes químicos medida en cualquier momento de la jornada de trabajo. Límite permisible absoluto Artículo 60: El promedio ponderado de las concentraciones ambientales de contaminantes químicos no deberá superar los límites permisibles ponderados (LPP) establecidos en el artículo 66 del presente Reglamento. Se podrán exceder momentáneamente estos límites, pero en ningún caso superar cinco veces su valor. Con todo, respecto de aquellas sustancias para las cuales se establece además un límite permisible temporal (LPT), tales excesos no podrán superar estos límites. Tanto los excesos de los límites permisibles ponderados, como la exposición a límites permisibles temporales, no podrán repetirse más de cuatro veces en la jornada diaria, ni más de una vez en una hora.
  28. 28. 28 Limite permisible temporal Límite permisible temporal Límite permisible temporal
  29. 29. 29 2.14. Cálculos Artículo 63: Cuando los lugares de trabajo se encuentran a una altura superior a 1.000 metros sobre el nivel del mar, los Límites permisibles absolutos, ponderados y temporales expresados en mg/m3 y en fibras/cc, establecidos en los artículos 61º y 66º del presente reglamento, se deberán multiplicar por el factor «Fa» que resulta de la aplicación de la fórmula siguiente, en que «P» será la presión atmosférica local medida en milímetros de mercurio: Factor altura (Fa) 𝐹𝑎 = ( 𝑃 760 ) Dónde: P= presión atmosférica (mmHg) 760 = presión atmosférica a nivel de mar Ejemplo: Determine el límite permisible del amoniaco (NH3) cuando se trabaja a una altura de 1946 m.s.n.m.: Respuesta: La altura es mayor a 1000 m.s.n.m. por lo que se debe calcular el factor altura, para ello se necesita conocer la presión atmosférica a 2800 m.s.n.m. Ésta se obtiene a través de la tabla de propiedades físicas de la atmosfera en altura del Instituto de salud pública (ISP). Altura (m) Presión Barométrica (mmhg) 0 760 250 737,8 500 716 750 694,9 1000 674,2 1250 654 1500 634,3 1750 615,1 2000 596,4 2250 578,1 2500 560,3 2750 542,9 3000 526 3250 509,5 3500 493,4 Interpolar datos: Fórmula de Interpolación (𝐵 − 𝐶) (𝐴 − 𝐶) = (𝑥 − 𝑐) (𝑎 − 𝑐)
  30. 30. 30 Altura (m) Presión atmosférica (mmhg) 1750 615,1 1946 X 2000 596,4 Altura (m) Presión atmosférica (mmhg) A 1750 𝑎 615,1 B 1946 x x C 2000 𝑐 596,4 (1750 − 3000) (2000 − 3000) = (𝑥 −596,4) (615,1, − 596,4) X =539,52  Presión atmosférica a 2800 m.s.n.m. es de 539,52 mmHg Se remplaza la presión en la fórmula para calcular el factor altura 𝐹𝑎 = ( 600,4 760 ) El factor altura es de 0,79 De acuerdo al decreto supremo 594 los siguientes son los límites permisibles del Amoniaco El factor altura de acuerdo a lo indicado en el articulo 63º trabaja con los Límites permisibles absolutos, ponderados y temporales expresados en mg/m3 y en fibras/cc, Los límites permisibles del amoniaco a 2800 m.s.n.m son: Límite permisible ponderado: 20 ppm = 20 ppm Límite permisible ponderado: 14 mg/m3 x 0,79 = 11,06 mg/m3 Límite permisible temporal: 35 ppm = 35 ppm Límite permisible temporal: 24 mg/m3 x 0,79 = 18,96 mg/m3 Factor jornada (Fj): Artículo 62: Cuando la jornada de trabajo habitual sobrepase las 48 horas semanales, el efecto de la mayor dosis de tóxico que recibe el trabajador unida a la reducción del período de recuperación durante el descanso, se compensará multiplicando los límites permisibles ponderados del artículo 66 por el factor de reducción ''Fj'' que resulte de la aplicación de la fórmula siguiente, en que ''h'' será el número de horas trabajadas semanalmente: 𝑓𝑗 = ( 48 ℎ ) × ( 168 − ℎ 120 ) Dónde: Sustancia Límite permisible ponderado (ppm) Límite permisible ponderado (mg/m3 ) Límite permisible Temporal (ppm) Límite permisible Temporal (mg/m3 ) Amoniaco 20 14 35 24
  31. 31. 31 168 = Horas que tiene una semana 120 = Horas de descanso 48 = Horas trabajadas en una semana h = Horas de exposición mayor a 48 horas semanales Ejemplo: Determine el límite permisible del amoniaco (NH3) cuando se trabaja 50 horas semanales Respuesta: La jornada laboral supera las 48 horas semanales por lo que se debe remplazar las horas trabajadas en la formula de factor jornada: 𝑓𝑗 = ( 48 𝟓𝟎 ) × ( 168 − 𝟓𝟎 120 ) 𝑓𝑗 = 0,94 El factor jornada solo se multiplica por los límites permisibles ponderados Los límites permisibles del amoniaco a cuando se trabaja 50 horas semanales es de: Límite permisible ponderado: 20 ppm x 0,94 = 18,8 ppm Límite permisible ponderado: 14 mg/m3 x 0,94 = 13,16 mg/m3 Límite permisible temporal: 35 ppm = 35 ppm Límite permisible temporal: 24 mg/m3 = 24 mg/m3 Cálculo con factor jornada y factor altura: Ejemplo: Determine los límites permisibles del amoniaco cuando se trabaja a 2800 m.s.n.m y 50 horas semanales: Límite permisible ponderado: 20 ppm x 0,94 = 18,8 ppm Límite permisible ponderado: 14 mg/m3 x 0,79 x 0,94 = 10,40 mg/m3 Límite permisible temporal: 35 ppm = 35 ppm Límite permisible temporal: 24 mg/m3 x 0,79 = 18,96 mg/m3 Efecto combinado (E.C.): Artículo 69: Cuando en el ambiente de trabajo existan dos o más sustancias de las enumeradas en el artículo 66, y actúen sobre el organismo humano de igual manera, su efecto combinado se evaluará sumando las fracciones de cada concentración ambiental dividida por su respectivo límite permisible ponderado, no permitiéndose que esta suma sea mayor que 1 (uno). Si la acción de cada una de estas sustancias fuera independiente de las otras o cuando actúen sobre órganos diferentes deberán evaluarse independientemente respecto a su límite permisible ponderado. 𝐸. 𝐶 = ( 𝑐1 𝑙𝑝𝑝1 ) + ( 𝑐2 𝑙𝑝𝑝2 ) + ⋯ + ( 𝑐 𝑛 𝑙𝑝𝑝 𝑛 ) 𝐸. 𝐶 > 1 Existe exposición 𝐸. 𝐶 ≤ 1 No existe exposición Dónde: E.C. = Efecto combinado C = concentración (ppm o 𝑚𝑔/𝑚3 )
  32. 32. 32 Lpp = límite permisible ponderado (ppm o 𝑚𝑔/𝑚3 ) Ejemplo: En un taller de artes gráficas se quiere evaluar la exposición a agentes químicos por inhalación en el puesto de trabajo de control de la máquina rotativa. A partir de las concentraciones ambientales que muestran en la tabla, evaluar el efecto combinado: Agente Concentración (ppm) Tolueno 9 Xileno 8 Etilbenceno 15 Acetato de etilo 18 De acuerdo al decreto supremo 594 los siguientes son los límites permisibles: Respuesta: 𝐸. 𝐶 = ( 9 𝑝𝑝𝑚 40 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 8 80 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 15 𝑝𝑝𝑚 80 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 18 𝑝𝑝𝑚 320 𝑝𝑝𝑚 ) E.C.= 0,57 ppm E.C.= 0,57 ppm < 1 El efecto combinado de los agentes químicos es inferior a 1, por lo tanto no existe exposición riesgosa. Ejemplo: Efecto combinado – factor jornada – factor altura: En un taller de artes gráficas ubicado a 3100 m.s.n.m. en el cual se trabaja 49 horas semanales, se quiere evaluar la exposición a agentes químicos por inhalación en el puesto de trabajo de control de la máquina rotativa. A partir de las concentraciones ambientales que muestran en la tabla, evaluar el efecto combinado: Agente Concentración (ppm) Concentración (mg/m3) Tolueno 9 34 Xileno 8 35 Etilbenceno 15 65 Acetato de etilo 18 65 Sustancia Límite permisible ponderado (ppm) Límite permisible ponderado (mg/m3 ) Límite permisible Temporal (ppm) Límite permisible Temporal (mg/m3 ) Tolueno 40 150 Xileno 80 347 150 651 Etilbenceno 80 348 125 543 Acetato de etilo 320 1150
  33. 33. 33 Calcular factor altura Interpolar datos: Fórmula de Interpolación (𝐵 − 𝐶) (𝐴 − 𝐶) = (𝑥 − 𝑐) (𝑎 − 𝑐) Altura (m) Presión atmosférica (mmhg) 3000 526 3100 X 3250 509,5 (3100 − 3250) (3000 − 3250) = (𝑥 − 509,5) (526 − 509,5) X = 519,4  Presión atmosférica a 3100 m.s.n.m. es de 519,4 mmHg 𝐹𝑎 = ( 519,4 760 )  El factor altura es de 0,68 𝑓𝑗 = ( 48 𝟒𝟗 ) × ( 168 − 49 120 ) 𝑓𝑗 = 0,97 Límites permisibles ponderados: 𝐸. 𝐶 = ( 9 𝑝𝑝𝑚 38,8 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 8 77,6 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 15 𝑝𝑝𝑚 77,6 𝑝𝑝𝑚 ) + ( 18 𝑝𝑝𝑚 310,4 𝑝𝑝𝑚 ) E.C.= 0,59 E.C.= 𝐸. 𝐶 = ( 34 𝑚𝑔/𝑚3 98,94 𝑚𝑔/𝑚3) + ( 35𝑚𝑔/𝑚3 228,88 𝑚𝑔/𝑚3) + ( 65 𝑚𝑔/𝑚3 229,54 𝑚𝑔/𝑚3) + ( 65 𝑚𝑔/𝑚3 758,54 𝑚𝑔/𝑚3) E.C.= 0,87 Sustancia DS 594 Límite permisible ponderado (ppm) Nuevo Límite permisible ponderado (ppm) DS 594 Límite permisible ponderado (mg/m3 ) Nuevo Límite permisible ponderado (mg/m3 ) Tolueno 40 (40 x 0,97) = 38,8 150 (150 x 0,97 x 0,68) = 98,94 Xileno 80 (80 x=0,97) =77,6 347 (347 x 0,97 x 0,68) = 228,88 Etilbenceno 80 (80 x 0,97) = 77,6 348 (348 x 0,97 x 0,68) = 229,54 Acetato de etilo 320 (320 x 0,97) = 310,4 1150 (1150 x 0,97 x 0,68) = 758,54
  34. 34. 34 2.15. Métodos de Control: Equipos de protección personal Un Equipo de Protección personal (EPP) es cualquier equipo destinado a ser llevado por el trabajador para que lo proteja de uno o varios agentes, que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin. Elementos de protección individual Las sustancias químicas pueden penetrar en el organismo, fundamentalmente, a través de las vías respiratorias o por absorción dérmica. Por este motivo, las protecciones personales respiratorias, los guantes y los trajes de protección frente a sustancias químicas son los tipos de elementos de protección personal. Protección personal de vías respiratorias Los elementos de protección personal de vías respiratorias tienen como finalidad evitar que el contaminante presente en el aire pueda llegar al trabajador por la vía respiratoria. Pueden ser independientes o dependientes del medio ambiente. Los equipos independientes del medio suministran aire respirable proveniente de depósitos portátiles (autónomos) o a través de una línea de suministro o mangueras (semiautónomos). Elemento de protección personal de vía respiratoria Los fabricantes suelen indicar en los folletos informativos el factor de protección de cada equipo concreto. Este factor es la cifra por la que se debe multiplicar el valor límite de la sustancia para obtener la concentración ambiental máxima a la que se puede usar el equipo. Normalmente son cifras obtenidas en ensayos y por tanto la eficacia real será generalmente inferior a la indicada.
  35. 35. 35 Adaptadores faciales Casco con aporte de aire Mascarilla autofiltrante Equipo de protección autónomo Equipo de protección semiautónomo Elemento de protección contra riesgos de contacto o penetración dérmica Para prevenir el contacto con sustancias o productos químicos evitando tanto los daños inmediatos al contacto como la posible absorción dérmica de las sustancias químicas, se utilizan guantes, ropas de protección y pantallas o gafas. Elementos de protección de manos
  36. 36. 36 Guantes de protección No todos los materiales con los que se confeccionan los guantes son impermeables a todas las sustancias, debido a esto debe elegirse el guante en función de los compuestos químicos que se manipulan. La certificación y marcado CE exigen que los guantes ofrezcan una determinada resistencia a la tracción y perforación además de la resistencia al paso de la sustancia química. Gafas y pantallas Un caso particular de la protección dérmica es la protección ocular y facial. Cuando el protector sólo protege los ojos se habla de gafas de protección. Si además de los ojos, el equipo protege parte o la totalidad de la cara u otras zonas de la cabeza se habla de pantallas de protección. Los riesgos de tipo higiénico que pueden protegerse con estos elementos de protección son básicamente los de salpicaduras de productos químicos. Si el riesgo es debido a la presencia en el ambiente de gases o aerosoles irritantes de las mucosas, el elemento de protección adecuado será uno de protección de vías respiratorias con adaptador facial tipo máscara. Para proteger adecuadamente frente a salpicaduras las gafas deben ser de montura integral para que proteja también de las salpicaduras laterales. Los oculares deben ser ópticamente neutros y con resistencia mecánica adecuada. Elementos de protección personal para ojos Ropas de protección Conviene no confundir la ropa o uniforme de trabajo con un elemento de protección individual. La ropa de trabajo proporcionan una protección muy limitada frente a los productos químicos, mientras que los elementos de protección están fabricados con materiales impermeables y cuidando la estanqueidad de las costuras y de los cierres. Ropas de protección
  37. 37. 37 AGENTES FÍSICOS 3. Ruido 3.1. Física del sonido Una definición de sonido es: “fenómeno físico que provoca las sensaciones propias del sentido humano de la audición”, y un ruido sería todo sonido peligroso, molesto, inútil o desagradable. Estas definiciones, que son subjetivas, inducen a interesarse por el tipo de fenómeno capaz de excitar el órgano humano de la audición; con ello se obtienen dos ventajas prácticas: se puede objetivar y cuantificar el fenómeno utilizando los métodos de la física clásica y se evita la subjetividad al intentar diferenciar lo molesto de lo agradable y lo útil de lo inútil. En otras palabras: se elimina la diferenciación entre ruido y sonido. Ultrasonido AGUDOS 20000 Hz 8000 Hz MEDIOS 3000 Hz 2000 Hz 400 Hz GRAVES 200 Hz 100 Hz 20 Hz Infrasonidos Frecuencias A partir del análisis de la anatomía y la fisiología del órgano humano del oído se llega a la conclusión de que el fenómeno citado consiste en perturbaciones (aumentos y disminuciones) de la presión atmosférica alrededor de su valor medio, con una frecuencia relativamente elevada (entre 20 y 20.000 veces por segundo). Este fenómeno implica que el sonido, o el ruido, necesita un soporte material (en nuestro, caso el aire) para existir, en el vacío no puede existir sonido. La toma en consideración de las propiedades físicas y termodinámicas del aire lleva a otra conclusión: Si en un lugar existe una perturbación de la presión, necesariamente esa misma perturbación se producirá en un lugar situado a una distancia con un cierto retraso, es decir, el sonido se propaga con una velocidad finita. Esta velocidad de propagación depende de la elasticidad y de la densidad del medio. En el caso del aire es de 340 m/s a 20ºC y es proporcional a la raíz cuadrada de la temperatura absoluta. Es fácil deducir que esta propagación se refiere a una propagación de energía mecánica en forma de frentes sucesivos de sobrepresiones y enrarecimientos, sin que exista desplazamiento de masas. Este tipo de energía se conoce con el nombre de energía sonora.
  38. 38. 38 3.2. Conceptos y unidades: Las magnitudes características que permiten cuantificar el ruido son la presión sonora y la frecuencia. La presión sonora está relacionada con nuestra percepción de volumen o intensidad del sonido y la frecuencia con la percepción del tono. a) Ruido: Desde el punto de vista físico, el ruido está conformado por la superposición de ondas sonoras de distintas frecuencias y amplitudes. Es una forma de energía mecánica generada por cuerpos que vibran (equipos, máquinas, herramientas, etc.), que se transmite por un medio elástico y al ingresar al sistema auditivo del ser humano puede causar daño o alteraciones a la salud. b) Onda sonora: Es una perturbación que se propaga a través de cualquier medio elástico, siendo su característica principal el transporte de energía sonora. El medio de propagación más común es el aire. c) Amplitud de una onda sonora: Representa el desplazamiento máximo longitudinal de las moléculas del medio por el cual se propaga; se asocia físicamente a las variaciones de presión en el medio de propagación. d) Frecuencia de una onda sonora: Es el número de oscilaciones que una onda efectúa en un determinado intervalo de tiempo. La unidad con la cual se mide la frecuencia es el Hertz (Hz), que representa el número de ciclos por segundo. e) Presión sonora: Variaciones de presión producidas por una onda sonora y que se superponen a la presión atmosférica, su unidad es el Pascal (Pa). f) Nivel de presión sonora (NPS): 20 veces el logaritmo (de base 10) de la razón entre una presión sonora y la presión sonora de referencia. Se expresa en decibeles (dB). La presión sonora de referencia es de 20 Pa: g) Tasa de intercambio de igual energía: Expresa cuánto tendría que aumentar o disminuir el Nivel de Presión Sonora para mantener constante la energía sonora equivalente cuando se duplica o se reduce a la mitad el tiempo de exposición. En Chile la legislación vigente considera una Tasa de Intercambio igual a 3 dB. h) Respuesta auditiva: El ser humano es capaz de detectar sonidos que se encuentran en un determinado rango de amplitudes y frecuencias. Respecto de las frecuencias el campo auditivo va de los 20 Hz a 20 000 Hz, y respecto de las amplitudes desde 20𝜇 Pa (0 dB) a 20Pa (120 dB). i) Espectro sonoro: Es la distribución del nivel de presión sonora en función de la frecuencia. Se puede representar en forma gráfica o tabular a través de un análisis de frecuencia. j) Análisis de frecuencia de banda de octava: El espectro audible se divide en 11 bandas de frecuencia, cada una de ellas se identifica por una frecuencia central, cuyos valores son: 16 Hz, 31.5 Hz, 63 Hz, 125 Hz, 250 Hz, 500 Hz, 1 000 Hz, 2 000 Hz, 4 000 Hz, 8 000Hz y 16 000 Hz.
  39. 39. 39 k) Curva de ponderación “A”: Es una curva de ponderación que simula la respuesta auditiva en frecuencia del oído humano. Al aplicar la ponderación A en una medición de ruido se obtiene el Nivel de Presión Sonora en dB(A). l) Nivel de presión sonora ponderado A (NPS dB(A)): Es el nivel de presión sonora obtenido utilizando la curva de Ponderación A, su unidad es el dB(A). Es una medición que no aporta información sobre cómo se distribuye la energía acústica en el espectro audible (20 Hz a 20 000 Hz), sino que indica el nivel de ruido total o en banda ancha, que es percibido por una persona. m) Nivel de presión sonora continuo equivalente (NPSeq): Es un nivel de presión sonora constante, que en un mismo intervalo de tiempo de medición, contiene la misma energía total que el ruido medido (estable o fluctuante). Este parámetro se puede utilizar para medir el ruido en forma total (dB(A)), como también, en cada una de las bandas de un análisis de frecuencia (dB). n) Nivel de presión sonora máximo (NPSmax): Corresponde al mayor nivel de presión sonora registrado durante el período de medición. Este parámetro se puede utilizar para medir el ruido en forma total (dB(A)), como también, en cada una de las bandas de un análisis de frecuencia (dB). o) Nivel de exposición normalizado a 8 h (NPSeq8h dB(A)): Nivel de Presión Sonora Continuo Equivalente (con ponderación A) correspondiente a una exposición sonora durante un período de tiempo normalizado de 8 h, que es la misma que la exposición sonora durante el período de tiempo efectivo de exposición. p) Ruido estable: Aquel que presenta fluctuaciones temporales del nivel de presión sonora menores a 5 dB(A), medidos en 1 minuto. q) Ruido fluctuante: Aquel que presenta fluctuaciones temporales del nivel de presión sonora mayores a 5 dB(A), medidos en 1 minuto. r) Límite máximo permisible (LMP): Nivel de Exposición a Ruido bajo el cual se cree que la salud de casi todos los trabajadores que puedan estar expuestos repetidamente, día tras día, no tiene efectos adversos para su salud (probabilidad baja). Para una exposición normalizada de 8 h el LMP es igual a 85 dB(A). s) Nivel de acción: Nivel de exposición a ruido que considera la susceptibilidad individual, por lo cual, la probabilidad de efectos adversos para la salud de los trabajadores es aún más baja que para el LMP. Para una exposición normalizada de 8 h el Nivel de Acción es igual a 82 dB(A). t) Exposición ocupacional a ruido sobre el límite máximo permisible: Es aquella en que el Nivel de Exposición Normalizado a 8 h (NPSeq8h dB(A)) es mayor al LMP de 85 dB(A). u) Exposición ocupacional a ruido bajo el límite máximo permisible: Es aquella en que el Nivel de Exposición Normalizado a 8 h (NPSeq8h dB(A)) es inferior o igual al LMP de 85 dB(A). v) Ruido de fondo en el puesto o lugar de trabajo: es el nivel de ruido que prevalece en el puesto o lugar de trabajo sin las actividades intrínsecas que en él se realizan.
  40. 40. 40 w) Confort acústico: Conjunto de condiciones acústicas que permiten realizar las actividades laborales de forma adecuada y con normalidad. El confort acústico se valora en base a la aplicación de curvas de criterio de ruido que relacionan la actividad con el ruido de fondo que se recomienda para el puesto o lugar de trabajo. x) Curvas de criterio de ruido: Corresponden a curvas de ruido de referencia en bandas de octava, que permiten valorar ambientes sonoros (ruido de fondo) en relación al confort acústico, según el grado de exigencia del puesto o lugar de trabajo respecto a comunicación, concentración, trabajo intelectual, salud de las personas, etc. y) Potencia sonora: Es la cantidad de energía sonora que radia una fuente sonora en la unidad de tiempo es la potencia sonora de la fuente y se mide en watts, aunque es normal utilizar una escala logarítmica relativa de nivel de potencia sonora, que se designa con el símbolo NWS y cuya unidad es el dB. La potencia sonora indica la totalidad de energía sonora que radia una fuente, y por tanto es una característica de la propia fuente. La presión sonora está relacionada con la intensidad del flujo de energía sonora en un punto del espacio, y su valor depende de la cantidad de energía radiada por la fuente y de las características de la incidencia o modificación que sufra el sonido al viajar desde la fuente hasta el punto considerado (distancia a la fuente, condiciones acústicas del local, pantallas, barreras, etc.). z) Intensidad sonora : La cantidad de energía acústica por unidad de tiempo que pasa a través de una unidad de área que es normal a la dirección de propagación. Para una onda sonora que se propaga libremente; los niveles de intensidad sonora se debe miden en dB. 3.3. Anatomía y fisiología del oído En el órgano humano de la audición se distinguen tres partes: el oído externo, formado por el pabellón auditivo, el conducto auditivo externo y la membrana del tímpano; el oído medio, que es una cavidad que contiene una cadena de tres huesecillos (martillo, yunque y estribo) y está conectada a la laringe a través de la Trompa de Eustaquio; y el oído interno, que tiene forma de concha de caracol de dos vueltas y media. A lo largo del recorrido del caracol se encuentran las terminales nerviosas del nervio auditivo. Cuando los sucesivos frentes de sobrepresión y depresión llegan al oído, provocan el movimiento de la membrana timpánica; este movimiento se transmite, a través de la cadena de huesecillos del oído medio, hasta el caracol; en este órgano las perturbaciones ocasionan la deformación de una membrana en zonas concretas en función de la frecuencia del sonido y como consecuencia de ello las terminales nerviosas de esa zona generan impulsos nerviosos que son conducidos hasta el cerebro por el nervio auditivo. Es en el cerebro donde se produce la percepción del sonido y donde se reconoce como fuerte o débil, agradable o desagradable, conocido o desconocido, etc.
  41. 41. 41 El oído Ya se ha indicado que el oído es un órgano muy sensible, capaz de detectar variaciones de presión de sólo 20 micropascales, y también tiene un margen muy amplio, en el límite superior puede detectar variaciones de presión de hasta 200 pascales. Variaciones de presión superiores no producen una sensación de sonido, sino de dolor, y pueden ocasionar la rotura de la membrana timpánica. 3.4. Riesgos para la Salud por Exposición a Ruido La exposición al ruido genera diversos efectos en el ser humano, siendo el más conocido la pérdida de audición inducida por ruido o sordera. Sin embargo, existen otros efectos que genera el ruido en las personas, considerados no dañinos para la audición, tales como: malestares o molestia, trastornos en la salud (stress, laringopatías y otros efectos fisiológicos), alteración en la eficiencia laboral, en las comunicaciones y la seguridad. 3.4.1. Sordera profesional La Hipoacusia inducida por el ruido o Sordera Profesional, se define como la disminución de la capacidad auditiva del tipo sensorioneural (afecta al oído interno), que se caracteriza por ser generalmente bilateral, simétrica, permanente, de instalación lenta y progresiva a lo largo de muchos años, como resultado de una exposición ocupacional a ruido en el puesto de trabajo. Los principales factores que influyen en la sordera profesional son los relativos a las características de la exposición a ruido, determinados por el nivel, la frecuencia, el tiempo de exposición y la naturaleza y tipo de ruido entre otros. En el trabajador con daño auditivo por ruido, el período inicial se caracteriza por la presencia de tinnitus (acúfenos) sobre todo al final de la jornada laboral, fatiga física y psíquica, junto a malestar general. La duración de este periodo es variable. Al principio el déficit auditivo no afecta las frecuencias conversacionales, por lo que, la persona no se da cuenta de la disminución de su audición, ya que al abandonar el ambiente ruidoso, cesan los síntomas descritos. En esta etapa se podrían adoptar medidas de control para estabilizar la lesión.
  42. 42. 42 3.4.2. Efectos no auditivos sobre la salud Además de los efectos auditivos, la exposición a ruido puede generar en las personas efectos no auditivos que la alteran o perturban. a) Estrés: Se está estudiando la relación entre ruido y estrés, y aún no es clara su interrelación. Estudios experimentales han demostrado que se produce un incremento de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y una elevación de los niveles de corticoide; efectos sobre el sistema de circulación que incluyen constricción de vasos sanguíneos e hipertensión; efectos sobre el sistema nervioso central tales como la dilatación de las pupilas, taquicardia y aumento de la conductancia de la piel. Todos esos efectos son respuestas fisiológicas normales. No obstante, se requieren más estudios para determinar hasta qué punto y a qué niveles, estos efectos temporales del estrés, después de una exposición habitual a largo plazo, pueden llevar o contribuir a cambios permanentes en la salud, tales como aumento de la presión sanguínea e hipertensión. (NCh 2572- 2001). b) Efectos de malestar o molestia: Es el efecto más común del ruido sobre las personas y la causa inmediata de la mayor parte de las quejas. La sensación de malestar no sólo se origina por la interferencia con la actividad en curso o con el reposo, sino también con otras sensaciones, menos definidas pero a veces muy intensas, como incomodidad. Las personas afectadas hablan de intranquilidad, inquietud, desasosiego, depresión, ansiedad o rabia. Todo ello contrasta con la definición de “salud” dada por la Organización Mundial de la Salud: “Un estado de completo bienestar físico, mental y social, no la mera ausencia de enfermedad”. El nivel de malestar no varía solamente en función del nivel de ruido y de otras características físicas del mismo que son menos objetivables (ruidos “chirriantes”, “estridentes”, etc.), sino también de factores tales como miedo asociados a la fuente de ruido o el grado de legitimación que el afectado atribuya a la misma. Si el ruido es intermitente influye también el nivel de presión sonora máximo de cada episodio y el número de éstos (Parsons 2000). c) Efectos sobre la eficiencia laboral: Los efectos del ruido sobre la eficiencia laboral no sólo dependen de las características del ruido, sino también de otras variables tales como la tarea y el individuo. Es claro que cuando una tarea depende de una señal de advertencia, enmascarar esas señales con ruido interferirá con el desarrollo de la tarea. Se requiere un nivel adicional de la señal auditiva para suplir esta disminución de la audición. Una evaluación de la eficiencia laboral se debe basar en la experiencia individual y en estudios de ambientes particulares. El ruido puede actuar como un estímulo distractor, el cual puede afectar el estado psico-fisiológico del individuo. Los ruidos imprevistos pueden producir sobresaltos, lo que puede influir en el normal desarrollo de una actividad o tarea. El ruido puede cambiar la atención de un individuo y aumentar o disminuir la eficiencia. En el caso de tareas monótonas, el ruido no siempre las afecta negativamente (música ambiental). Actividades mentales que involucran vigilancia, acumulación de información y procesos analíticos pueden ser particularmente sensibles al ruido. El efecto específico depende del tipo de ruido, su duración y la tarea a realizar (NCh 2572-2001).
  43. 43. 43 c) Efectos sobre la comunicación y la seguridad: El ruido puede enmascarar tanto la comunicación hablada, como las señales de alarma. Diferentes investigaciones han demostrado que en ambientes con niveles de ruido superiores a 80 dB(A) es preciso alzar la voz, y que por sobre los 85 dB(A) es necesario gritar para hacerse entender. En ambientes cercanos a los 95 dB(A) es necesario acercarse al interlocutor para poder comunicarse. En aquellos casos en que los trabajadores necesitan comunicarse en ambientes con los niveles anteriormente citados, y no disponen de sistemas de comunicación diferentes a los del habla, pueden desarrollar diferentes afecciones a la voz, como son afonías y otras anomalías en las cuerdas vocales. Por otra parte niveles elevados de ruido pueden comprometer la seguridad de los trabajadores, debido a la dificultad para escuchar alarmas, advertencias y avisos. En este sentido se puede afirmar que el ruido es un factor de riesgo de accidentes. 3.5. Valores límites Permisibles y Referenciales Artículo 70º.- En la exposición laboral a ruido se distinguirán el ruido estable, el ruido fluctuante y el ruido impulsivo. Artículo 71º.-  Ruido estable es aquel ruido que presenta fluctuaciones del nivel de presión sonora instantáneo inferiores o iguales a 5 dB(A) lento, durante un período de observación de 1 minuto.  Ruido fluctuante es aquel ruido que presenta fluctuaciones del nivel de presión sonora instantáneo superiores a 5 dB(A) lento, durante un período de observación de 1 minuto.  Ruido impulsivo es aquel ruido que presenta impulsos de energía acústica de duración inferior a 1 segundo a intervalos superiores a 1 segundo. Artículo 72º.- Las mediciones de ruido estable, ruido fluctuante y ruido impulsivo se efectuarán con un sonómetro integrador o con un dosímetro que cumpla las exigencias señaladas para los tipos 0, 1 ó 2, establecidas en las normas: IEC 651-1979, IEC 804-1985 y ANSI S. 1.4 - 1983. Del ruido estable o fluctuante Artículo 73º.- En la exposición a ruido estable o fluctuante se deberá medir el nivel de presión sonora continuo equivalente (NPSeq o Leq), el que se expresará en decibeles ponderados «A», con respuesta lenta, es decir, en dB(A) lento. Artículo 74º.- La exposición ocupacional a ruido estable o fluctuante deberá ser controlada de modo que para una jornada de 8 horas diarias ningún trabajador podrá estar expuesto a un nivel de presión sonora continuo equivalente superior a 85 dB(A) lento, medidos en la posición del oído del trabajador.
  44. 44. 44 Artículo 75º.- Niveles de presión sonora continua equivalentes, diferentes a 85 dB(A) lento, se permitirán siempre que el tiempo de exposición a ruido del trabajador no exceda los valores indicados en la siguiente tabla: NPSeq Tiempo de Exposición por Día [dB (A) Lento] Horas Minutos Segundos 80 24 81 20,16 82 16 83 12,7 84 10,08 85 8 86 6,35 87 5,04 88 4 89 3,17 90 2,52 91 2 92 1,59 93 1,26 94 1 95 47,4 96 37,8 97 30 98 23,8 99 18,9 100 15 101 11,9 102 9,4 103 7,5 104 5,9 105 4,7 106 3,75 107 2,97 108 2,36 109 1,88 110 1,49 111 1,18 112 56,4 113 44,64 114 35,43 115 29,12
  45. 45. 45 Estos valores se entenderán para trabajadores expuestos sin protección auditiva personal. Artículo 76º.- Cuando la exposición diaria a ruido está compuesta de dos o más períodos de exposición a diferentes niveles de presión sonora continuos equivalentes, deberá considerarse el efecto combinado de aquellos períodos cuyos NPSeq sean iguales o superiores a 80 dB(A) lento. En este caso deberá calcularse la dosis de ruido diaria (D), mediante la siguiente fórmula: 𝐷 = 𝑇𝑒1 𝑇𝑝 1 + 𝑇𝑒2 𝑇𝑝 2 + ⋯ + 𝑇𝑒 𝑛 𝑇𝑝 𝑛 Te = Tiempo total de exposición a un determinado NPSeq Tp = Tiempo total permitido de exposición a ese NPSeq La dosis de ruido diaria máxima permisible será 1 (100%) Artículo 77º.- En ningún caso se permitirá que trabajadores carentes de protección auditiva personal estén expuestos a niveles de presión sonora continuos equivalentes superiores a 115 dB(A) lento, cualquiera sea el tipo de trabajo. 1.2 Ruido Impulsivo Artículo 78º.- En la exposición a ruido impulsivo se deberá medir el nivel de presión sonora peak (NPS peak), expresado en decibeles ponderados «C», es decir, dB(C)Peak. Artículo 79º.- La exposición ocupacional a ruido impulsivo deberá ser controlada de modo que para una jornada de 8 horas diarias ningún trabajador podrá estar expuesto a un nivel de presión sonora peak superior a 95 dB(C)Peak, medidos en la posición del oído del trabajador. Artículo 80º.- Niveles de presión sonora peak diferentes a 95 dB(C) Peak, se permitirán siempre que el tiempo de exposición a ruido del trabajador no exceda los valores indicados en la siguiente tabla: [dB (A) Lento] Horas Minutos Segundos 90 24 91 20,16 92 16 93 12,7 94 10,08 95 8 96 6,35 97 5,04 98 4
  46. 46. 46 99 3,17 100 2,52 101 2 102 1,59 103 1,26 104 1 105 47,62 106 37,8 107 30 108 23,8 109 18,9 110 15 111 11,9 112 9,4 113 7,5 114 5,9 115 4,7 116 3,75 117 2,97 118 2,36 119 1,88 120 1,49 121 1,18 122 56,25 123 44,65 124 35,44 125 28,13 126 22,32 127 17,72 128 14,06 129 11,16 130 8,86 131 7,03 132 5,58 133 4,43 134 3,52 135 2,79 136 2,21 137 1,76 138 1,4 139 1,11 140 1

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