CreacióN Literaria No Sexista

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CreacióN Literaria No Sexista

  1. 1. TALLER “CREACIÓN LITERARIA NO SEXISTA” ANA JIMÉNEZ, SEXÓLOGA
  2. 2. En este Taller de Creación Literaria no-sexista, alumnas y alumnos del C. P. Federico García Lorca analizaron y reflexionaron sobre los estereotipos de género presentes en los cuentos infantiles, y crearon nuevas historias en las que no estuvieran presentes. Aquí recogemos algunas de estas historias, que también ilustraron con mucho cariño. Mayo - Junio 2009
  3. 3. HISTORIAS DE 2º A
  4. 4. “Érase una vez un cerdito que quería ser pianista. Pero su madre no le dejaba. Éste decidió irse de casa. Cuando se fue de casa se encontró con una exploradora y la exploradora le preguntó: – ¿Qué haces por aquí? Y el cerdito le contestó: – Me he perdido. Y la exploradora le dijo: – Ven conmigo, te ayudaré. Y entonces se encontraron con una pastelería donde un duende trabajaba haciendo pasteles, y los dos almorzaron allí. Cuando salieron se encontraron con una tienda de muebles y se metieron a comprar, luego salieron y se encontraron a un príncipe donde todos salieron en la radio”.
  5. 5. “Érase una vez una reina que construye una casa para los que no podían estudiar por la mañana ¡Había clases particulares de verano! Y el lobo pintor puso cuadros por las paredes del teatro del mago. Y les llevó de excursión al teatro y celebraron una fiesta”.
  6. 6. HISTORIAS DE 2º B
  7. 7. “Una familia muy pobre de un molinero casado con una bruja con un hijo. La bruja daba clases de teatro, el molinero viajaba por el espacio y el hijo leñador arreglaba ordenadores. Un día la familia viajando por el espacio tuvieron un accidente y aterrizaron en un planeta extraño. De repente se encontraron con una ratita que construía casa, casada con un gato con botas que era diseñador de ropa. Como les gustó el planeta, se quedaron a vivir allí”.
  8. 8. “Era un lobo que escribía muchos libros. Un día quiso vender los libros para ganar dinero. Un día fue al circo, allí conoció a una payasa que bailaba ballet. Enfrente del circo había un restaurante, el cocinero era un mago y cocinaba con su varita mágica, el lobo fue a comer allí, una gamba le sentó mal y tuvo que ir al médico de la abuelita que curaba a la gente enferma. La abuelita curó al lobo y así el lobo pudo seguir vendiendo libros y ganar más dinero. Publicó un libro sobre lo que le pasó”.
  9. 9. HISTORIAS DE 6º A
  10. 10. “Esto fue algo que no sucedió ni en un país lejano ni hace mucho tiempo, sino que fue algo que simplemente sucedió. Un profesor de piano que vivía en el castillo en el que daba clase al mismísimo príncipe, hasta ahí todo normal, ahora comienza lo extraño; su mascota era una ratita que bailaba ballet y que bajaba a la cocina a por comida para los dos, y aquí sigue lo extraño; que la cocinera no era tal, sino que era una arquera que vivía en el bosque al lado del castillo y todas las mañana acudía a éste para cocinar. Un día mientras comenzaba el aprendizaje del príncipe la ratita se puso sobre el piano sin que nadie la viera. Y mientras el príncipe aporreaba las teclas y el sonido iba saliendo de aquel maravilloso instrumento de ébano, madera y marfil, la ratita sentía que la melodía recorría todo su cuerpo y, de repente, sin darse cuenta, comenzó a bailar el tipo de baile que a ella le había apasionado siempre: ¡El ballet!
  11. 11. Entretanto, en las cocinas del castillo una silueta entraba por la ventana deslizándose sigilosamente hasta colocarse delante de la freidora casi al mismo tiempo que la ratita se deslizaba por los conductos de ventilación. – Hola! – dijo al entrar la ratita - ¿sabes qué…? – No, cuéntame ¿qué te ha pasado? – dijo la arquera. – Hoy mientras el príncipe daba clases de piano… – ¿Qué? ¿El príncipe ha empezado a dar clases de piano? – Sí, sí, sí, pero eso no viene al caso. Mientras el príncipe tocaba yo sin darme cuenta empecé a bailar ballet. – Mira qué bien… ¿no era lo que a ti te gustaba? – Sí, pero … me hubiese gustado que lo hubieras visto. – Pues entonces mañana cuando el profesor vaya a darle la clase al príncipe, vienes, me avisas y yo subo y te veo.
  12. 12. - Pues… así lo haremos. Ahora me puedes dar lo de siempre: un trozo de queso para mí y un filete con patatas para el profesor. Unos minutos más tarde… – Aquí tienes amiga… hasta mañana – dijo la arquera al entregarle la comida. Después la arquera se deslizó de nuevo por la ventana hasta su casa en el bosque, y la ratita se fue por los conductos por los que había venido, con los platos se dirigía a la habitación del maestro. Al día siguiente como habían acordado, la ratita se puso su tutú rosa y bajó a la cocina a avisar a la arquera, subieron la dos y se asomaron a la puerta y picaron. El profesor les abrió extrañado y la arquera dijo: – Vengo a ver las clases y a la ratita bailar. La ratita se subió al piano a bailar mientras el Y aquí se acaba una príncipe tocaba. historia más como siempre en el final… o tal vez sólo sea el comienzo de una nueva historia”.
  13. 13. “Érase una vez un rey una reina, que tenían una hija muy bonita. El rey se llamaba Gravensen. Era gordo, tenía una nariz picuda y las orejas grandes. Y lo que más le gustaba era pintar cuadros abstractos porque le daban buenas sensaciones. Una reina que se llamaba Enriqueta. Era delgada, pequeña y con los cabellos lisos. A ella lo que más le gustaba era cantar en las orquestas de los pueblos canciones alegres y divertidas. Y por último su hija la princesa Naiara, que era joven, delgada y tenía unos pies muy pequeños. A Naiara lo que más le gustaba era nadar. Era tan guapa que tenía muchos pretendientes..
  14. 14. Un día llegó una pretendienta y un pretendiente, los dos le pidieron al rey la mano de su hija. El rey les dijo que darían una vuelta en caballo por sus tierras y el primero que llegara tomaría la mano de su hija. También les explicó que partirían al día siguiente con sus caballos. Cuando amaneció partieron, la exploradora que lo que más le gustaba era buscar tesoros llevó sus artilugios por si descubrían algo extraño. Mientras el otro pretendiente, que era molinero pero arreglaba ordenadores, llevó dos pilas y un ratón de ordenador. La pretendienta al ir más cargada, iba más despacio. Mientras que el molinero que iba también muy despacio, porque su caballo era muy viejo, pero muy valioso. Primero entraron en el bosque oscuro, por lo que se separaron. Cada uno tomó su camino, el pretendiente pensó que cruzando el río saldría antes del bosque. Mientras la pretendienta atravesó una cueva, porque ella pensaba que saldría antes del bosque. Cuando el molinero intentó pasar el río, un besugo gigante le atacó. Él no se imaginaba lo que estaba ocurriendo, se asustó. Subió rápidamente a su caballo y echó a cabalgar.
  15. 15. La pretendienta cruzando la cueva se encontró un ogro montado en su caballo; ella paró y le preguntó qué hacía allí. El ogro le contestó que vendía nitrógeno líquido que hacía al caballo que corriera más rápido. Le preguntó cuál era su precio en oro, y él le respondió que no quería nada de oro, que sólo quería sus artilugios para encontrar tesoros.. . Estaba muy enamorada de la princesa, así que se los dio. Cogió todos los nitros y se los colocó al caballo y continuó su camino de nuevo. Activó los nitros y el caballo salió rapidísimo y tardó sólo una hora en llegar al castillo. Y el caballero taró un día.
  16. 16. Se reunieron los dos pretendientes con el rey la princesa. El rey que sabía que había llegado primera la pretendienta le cedió la mano de su hija, y al pretendiente le dejó el puesto de jardinero. El rey les preguntó: – ¿Cómo os llamáis? Y contestaron: – Somos hermanos y no tenemos nombre Y el rey les bautizó llamando a la pretendienta Ana Rosa y al pretendiente Carlos Alberto. Y al final se casó Naiara con Ana Rosa y se dieron un beso. Y colorín colorado este cuento se ha acabado”
  17. 17. “Érase una vez unos huérfanos que no tenían donde vivir. La abuelita, que se llamaba Hermenegilda, que tenía el cuerpo muy pequeño y la cabeza muy grande, tenía un gato con botas que era muy especial, porque iba vestido con sombrero y botas. Era domingo día de misa a la doce de la mañana, no se perdían ninguna. Cuando acabó se acercaron al tablón de anuncios y vieron una payasa que en sus ratos libres hacía casa para los más necesitados y la llamaron, cuando vino se sorprendieron de la payasa porque llevaba una peluca de color y unos zapatos gigantes (que parecían de la talla 50). De repente sonó el móvil al gato con botas, era el duende que se llamaba Jacinto, era pequeñito, tenía una barba muy grande y su piel era verde.
  18. 18. El gato con botas le dijo: – ¿Puedes venir a la iglesia?. Y el duende le contestó: – Sí, estoy cogiendo el coche Al cabo de diez minutos llegó el duende. Ya estaban todos donde el tablón de anuncios. Había un anuncio que llamaba mucho la atención. Les gustaba a todos el anuncio porque todos podían ayudar en ese trabajo para los más necesitados. Después llegó un cerdo, de altura media que también se apuntó al plan con los demás. Llegaron al prado donde iban a trabajar. Era un prado muy llano. Tenían un mes para acabar la casa para los huérfanos.
  19. 19. Lo primero que hicieron fue ir a por los materiales para construir la casa ya a continuación fueron a avisar a los huérfanos, que se pusieron muy contentos. Mientras la payasa construía la casa, el cerdo construía los muebles, el gato con botas hacía la ropa y la abuela curaba a los huérfanos. Cuando la abuelita acabó, el duende les hizo clases de teatro para entretenerles. Al cabo de un mes acabaron la casa y los niños estaban muy contentos, les agradecieron su trabajo. Iria, Jairo, Yeyo, Enrique y Mario Y aquí acaba la historia”
  20. 20. HISTORIAS DE 6º B
  21. 21. “Érase una vez en un reino muy lejano en medio de Francia, vivían en un palacio de diamantes un príncipe y una princesa. En el palacio tenían de criada a una campesina que hacía pan, tartas y pasteles de chocolate, y tenían también un gato con botas que se comía los pasteles de chocolate cuando salía de nadar, que era lo que más le gustaba. El príncipe era un chico de estatura media, tenía el pelo rubio y los ojos azules, él presentaba unos programas de radio. La princesa era mediana, con el pelo castaño oscuro y los ojos verdes, la princesa estudiaba chino para hacer realidad su sueño de ir a China.
  22. 22. Un buen día, el gato con botas se fue a nadar a la piscina en el centro del palacio. Al llegar se encontró con Carla la exploradora, que se preparaba para salir de excursión a la montaña. Y le dijo: s¿Qué vas a la mina de kklllll? sSí, dicen que ahí hay esmeraldas y diamantes s¿Crees que le traerán un rubí a la princesa? sSupongo…. En ese momento el reloj del campanario dio la una. s Me tengo que ir o si no me quedaré sin ellas. s¿Por qué? s Dicen que alguien a las 3:30 las roba. Me voy. Adiós. s Hasta luego
  23. 23. Así Carla se fue hacia la mina, sobre las 3:30 el gato hizo como de costumbre sus clases de Karate. Al acabar, el gato vió llegar a Carla corriendo. s ¿Ya sabes quién se lleva los diamantes? s Sí De repente detrás de Carla salió Sarah, la criada. s ¿Tú? s Sí, es una larga historia. Del palacio salieron Verónica, la princesa, y Sergio, el príncipe. Verónica le dijo: s Tienes tiempo para contárnosla, pero… s Pero ahora ya no vas a ser nuestra criada. Sarah sobresaltada dijo: s ¿No? s ¿Por qué no? s Porque ahora has demostrado que eres muy valiente y que mereces ser libre. s Gracias, dijo llorando de alegría.
  24. 24. “Érase una vez un enanito al que le iba de miedo, era bajo, con una gran barba blanca y un gorro azul muy grande, era alegre aunque a veces está serio y a la vez muy amable, tenía puesta una chaqueta amarilla y un pantalón rojo. Él quería tocar el piano, pero no llegaba a las teclas, con lo cual se fue a la juguetería en autobús. – Buenos días – le dice el conductor, que era un lobo. – Buenos días – le contestó el enanito Al cabo de treinta minutos había llegado a la juguetería y se compró un piano pequeño. Cuando salió de la juguetería volvió para el autobús y vió otra vez al lobo. Se fijó que el lobo se había cambiado de ropa. Ahora tiene un uniforme de conductor de autobús.
  25. 25. A la parada siguiente se subió una hada madrina con su traje rosa claro y con su pelo amarillo, largo y claro. Por supuesto. Se sentó al lado del enanito porque estaba tocando una canción preciosa. A las tres paradas se subió una ratita. Su hobby es ser animadora del Sporting de Gijón aunque por desgracia no puede ser porque su madre le alquiló un restaurante y por desgracia tiene que trabajar en él. La ratita le miró con una cara de “cuando pueda te comeré”. Al final todos se bajaron en la misma parada. La rata se fue para el restaurante, la hada para su zapatería y el enanito a la juguetería a por otro piano.

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