Mayo de 201349 de abril“De los viajes de Ali Bey alDesastre de Annual: África y elMundo Árabe en el imaginarioespañol”Sr A...
El pasado viernes 12 de abril, tal y como estaba previsto, a las 13,00 h finalizaronlas actividades de las “I Jornadas Div...
6 Mayo de 2013En una entrevista concedidaal SAC, Alejandro Bescós serefiere a su experiencia enGuinea Ecuatorial durante c...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Páginas

226 views

Published on

  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Páginas

  1. 1. Mayo de 201349 de abril“De los viajes de Ali Bey alDesastre de Annual: África y elMundo Árabe en el imaginarioespañol”Sr Angel Gomez Moreno.Catedrático de Literatura de laUniversidad Complutense deMadridAli Bey, pseudónimo deDomingo Francisco Badia yLeblich (1767-1818),autor de laobra “Viajes por África y Asiadurante los años 1803 a1807”publicado en 1814 abrió elentonces desconocido Norte decontinente africano a la curiosi-dad europea. En su obra semuestra como solido geógrafo,apasionado zoólogo, botánico,geólogo y antropólogo valioso.Durante la guerra de Marruecosde 1859-60 dará cumplida cuen-ta Pedro Antonio de Alarcón consu “Diario de un testigo de laGuerra de África” (1859) dondemuestra una visión real de mise-ria, suciedad y hedor alejada deaquellas odaliscas con quesoñaba el Occidente maurolofi-lo. De la Guinea Española no sepodría olvidar al vitorianoManuel Irradiar Bulfy (1854-1911) que no solo exploró ytrazó números mapas pues com-piló datos de las culturas y len-guas que fue encontrando.“El tratado Hispaño-Francesde 1912”José Antonio Salas Auséns.Catedrático Historia ModernaUniversidad de ZaragozaEl tratado de 1912 marcabael comienzo del protectoradoespañol sobre la zona norte deMarruecos, situación que se ibaprolongar hasta 1956, perotenía además otras consecuen-cias. En el largo camino desdelos primeros contactos conFrancia sobre las zonas deinfluencia en el reino marroquíiniciado en 1902 la política exte-rior hispana había logrado supe-rar el aislamiento de la épocaprecedente. Reducido su papelal de potencia en el ámbitomediterráneo, pretendía prime-ro alejar el riesgo de desmem-bración de los territorios extra-peninsulares acogiéndose a la“protección forzada” de Franciae Inglaterra frente a las aspira-ciones del Imperio Alemán depreguerra, y segundo no involu-crarse activamente, lo que al finy a la postre le permitiría man-tener la neutralidad en el con-flicto europeo que se iniciaría en1914.“La guerra de Marruecos:campañas y hechos relevantes”General de Brigada SalvadorFontenla Ballesta (retirado).Doctor en HistoriaTras la firma del acuerdoentre Francia, España y el Sultánde Marruecos por el que seconstituyó el Protectorado, loprimero que había que hacerera proporcionar seguridad a lazona asignada, que como sabe-mos estaba habitada por cabilasrebeldes al sultán, con unaestructura social medieval rea-cia a cualquier control externo yen constantes conflictos arma-dos internos, y en una difícil oro-grafía montañosa, muy aptapara la defensiva y la guerra deguerrillas. Es indudable que enel año 1927 el ProtectoradoEspañol quedó completamentepacificado, y fue un territorioseguro. La pacificación delProtectorado Español deMarruecos se hizo por la doblevía de la negociación y delenfrentamiento bélico. Hubovacilaciones políticas y erroresmilitares que alargaron el proce-so, pero hay que tener en cuen-ta que se eligió una vía lenta depacificación, en vez de la ocupa-ción militar pura y dura. Con elconvencimiento que el contactocon la civilización occidental, ysus indudables ventajas, iríanatrayendo las voluntades de laspoblaciones indígenas y de susdirigentes, debilitando o aislan-do las de los más fanáticos yxenófobos10 de abril“Influencia en las operacio-nes de la organización, tropas,tácticas y armamento”D. Roberto Muñoz Bolaños.Profesor Universidad CamiloJose CelaEl origen de la presenciaespañola a principios del sigloXX en Marruecos se debe alDesastre del 98 con la pérdidade las colonias, la lucha por elcontrol de la orilla Sur del estre-cho del Gibraltar dentro de unacorriente imperialista de losestados europeos volcado espe-cialmente hacia el norte del con-tinente africano. Las caracterís-ticas físicas del territorio erancontrarias a la penetración delos ejércitos y de la acciónmodernizadora de cualquierEstado condicionando en granmedida las operaciones milita-res. Las tribus y clanes indígenaseran de antiguo hostiles alpoder del Sultán y más aun anteun ejército extranjero, cristianoy ocupador de su territorio. Elplaneamiento estratégico de lasoperaciones careció de unalínea definida reflejo de la ines-tabilidad política del país dondelos gobiernos se sucedían conrapidez. Dentro del propioEjército las opciones estabandivididas entre africanistas yjunteros. Se abandonó la tácticaclásica de grandes concentracio-nes en beneficio de las colum-nas interarmas móviles parahacer frente al excelente com-batiente irregular en que derivóel rifeño. La oposición popular alas bajas en esta guerra impopu-lar condujo a la creación de lasUnidades de Regulares porBerenguer (1911) y la Legión deMillan Astray (1920).“La retirada de Annual”Coronel de Caballería JesúsMartínez de Merlo. Director dela Revista de Historia MilitarEn el nombramiento delGeneral Silvestre comoComandante General de Melilla(1920) se veía la intención delAlto Comisario Berenguer decontinuar la penetración en lazona oriental prácticamenteanclada en el rio Kert desde1912. Silvestre, de acuerdo conun Plan de Operaciones perfec-tamente conocido por sus supe-riores, avanza sin prácticamenteoposición, con escasas bajas enambos bandos. Las operacionesmilitares eran precedidas deacciones políticas y pactos paraobtener en la medida de lo posi-ble la adhesión a la causaespañola. Abarran e Igueribenson dos posiciones de funestorecuerdo que significarán elpunto de inflexión ante la for-mación de un ejército rifeño ali-mentado por el contrabando dearmas y la asistencia táctica demercenarios y desertores proce-dentes de los ejércitos europe-os. Se pasó del pequeño grupoirregular, que hostigaba y reali-zaba disparos aislados, al com-batiente encuadrado que realizadescargas cerradas, cava trin-cheras y se mueve de formacoordinada. Ante el cambio enla situación, Silvestre ocupanuevas posiciones para protegerel despliegue y envía al frentesus reservas dejando una reta-guardia debilitada. Los esfuer-zos ímprobos por romper elpasa a pg 5Las conferencias de lasI Jornadas de Hª MilitarÁngel Gómez MorenoJosé A. Salas Auséns.Salvador Fontenla BallestaRoberto Muñoz y GonzaloEscalona.Cátedra “Miguelde Cervantes” yDepartamentoHumanístico Militarde la AcademiaGeneral MilitarLa mayoría de los participantes en las jornadas fueron CAC., de la Guardia Civil, aunque también hubo algunos de otras Armas y de la Policía Nacional.ArmasyCuerpos
  2. 2. El pasado viernes 12 de abril, tal y como estaba previsto, a las 13,00 h finalizaronlas actividades de las “I Jornadas Divulgativas de Historia Militar” siendo, por tanto, elmomento de hacer un breve balance con alguna conclusión.Desde el punto de vista de la asistencia a estas Jornadas, que se cifró en 115 alum-nos, prevista mayoritariamente para alumnos de los últimos cursos de los CentrosDocentes de Enseñanza de Formación, tanto de las FAS. como de las FCSE., a los quese cursó la invitación correspondiente, se puede considerar que se ha alcanzado elobjetivo, ya que hubo representantes de la Escuela Nacional de Policía, Academia deOficiales de la Guardia Civil (Con una masiva asistencia de 39 C/DAC,s.), AcademiaGeneral del Aire, y Academias de Infantería e Ingenieros del Ejército. Algunos C/DAC,s.y C/DC,s. de la AGM., se integraron en la Comisión Organizadora prestando una valio-sa ayuda en las tareas de conducción de estas Jornadas.Por otra parte la respuesta de los centros universitarios, a los que se cursó invita-ción (Universidades de Zaragoza, San Jorge, Granada, San Pablo CEU), ha sido más bienescasa, con cinco representantes de la Universidad de Zaragoza.El objetivo humano de las Jornadas se ha conseguido plenamente, gracias a la con-vivencia entre los alumnos de diferentes Centros y el alojamiento de la mayoría deellos en dependencias de esta Casa, adaptándose a los horarios y vicisitudes de lamisma. Esta convivencia y conocimiento mutuo, establecido como objetivo prioritario,favorecerá cualquier contacto o colaboración que, tal y como ya sucede hoy día, setenga que producir en el futuro, entre personal de las FAS. y las FCSE., en beneficio dela eficacia de la Defensa Nacional, en todos sus aspectos, de nuestra Patria.En cuanto al objetivo Cultural establecido en “No permitir que la Historia de Españaen África caiga en el olvido”, además de despertar interés por los asuntos derivados dela misma, también puedo afirmar que se ha conseguido. Ha sido gracias a la interven-ción de prestigiosos ponentes quienes supieron adaptarse a las necesidades y niveldivulgativo de las Jornadas, además de algunas actividades complementarias. En otroapartado de esta misma publicación se da cumplida, y resumida, cuenta de todo ello.Es triste llegar a comprobar cómo, solamente tras 100 años, se borra del conoci-miento colectivo de la juventud y gran parte de la sociedad española una fracción tansignificativa de nuestra Gloriosa Historia. Sería deseable que la situación docente yfinanciera futura permita que se puedan realizar otras Jornadas de este tipo, sobre otraparte relevante de la envidiable Historia de España, de indudable beneficio para todoslos que tengan la ocasión y fortuna de asistir a las mismas.Solamente resta expresar mi más profundo agradecimiento a los Directores deCentros Docentes, que con su decisión de facilitar la asistencia de sus alumnos hancolaborado a alcanzar el objetivo de las jornadas, a las Cortes de Aragón junto con laInstitución Fernando el Católico, la Residencia Logística Militar “Palafox”, laComandancia de Obras 3 Zaragoza, y a la comisión organizadora de las mismas, basa-da en el departamento íntegro de Humanística Militar con la colaboración puntual deC/DAC,s., C/DC,s. y personal de Apoyo de la AGM., desde la Unidad de Música y elServicio de publicaciones, hasta el de automovilismo, pasando por el deMantenimiento, Ayudas a la Enseñanza, CCTV, Seguridad y aquellos otros que, habien-do sido partícipes de estas imprescindibles tareas de apoyo y sostenimiento de estasJornadas, por error u omisión no haya mencionado.El Coronel Gonzalo Escalona Orcao es Director de la Cátedra “Miguel de Cervantes”Mayo de 2013 5cerco de Igueriben llevarán másallá del límite a las fuerzas queno serán capaces de rehacerseante el avance rifeño. La retira-da no fue tan caótica ni desorga-nizada como los testimonios delos supervivientes recogen. Escierto que algunas posiciones seabandonaron y ciertas unidadesse entregaron al enemigo sinórdenes para ello. El mayornúmero de bajas no se produ-cirá en combate sino en lasmasacre de las tropas desarma-das tras las rendiciones pactadascomo es el caso de Monte Arruity Zeluan.“El Desembarco deAlhucemas: Vanguardia mun-dial de la acción de conjunto-combinada”Capitán de Navío Jose MariaBlanco Nuñez (retirado).Miembro de la ComisiónInternacional de Historia MilitarEn Gallipoli durante la PGMdonde los aliados fracasanestrepitosamente dictaminandoque las operaciones anfibias encosta hostil eran impracticables.Ya antes del derrumbamientode la Comandancia de Melilla,en Julio de 1921, el GeneralBerenguer y el propio Silvestreeran firmes partidarios de undesembarco definitivo enAlhucemas por ser el centro degravedad del poder rifeño. Enmayo de 1925 nos retiramos deXauen, como parte del replieguegeneral a la línea Estella, propi-ciando que Abd el Krim lance unataque sobre las posicionesfrancesas en el río Uarga provo-cando entre los franceses supropio Annual. Esto obliga algobierno francés a iniciar con-versaciones con el español parasolucionar el problema definiti-vamente. Una adecuada coope-ración entre Ejército y Armada,la aparición en el teatro de ope-raciones de la aviación deambos bandos y la entrada enjuego de Francia convertirán laoperación anfibia combinada yconjunta en un modelo querecoge las características defini-torias de un asalto anfibioactual. El reconocimiento aéreoreveló que las playas interioresde la bahía estaban fortificadasdisponiendo de artillería y nidosde ametralladoras. Se seleccio-naron otras más al Oeste desdelas que se pudo atacar de flancoa los rifeños. El éxito del desem-barco fue total hasta tal puntoque cuando Eisenhower planeóla desembarco en Normandíapidió los informes que hubierade Alhucemas.“El Desembarco deAlhucemas: AccionesTerrestres”Coronel de Infantería JuanSalafranca Alvarez (retirado)Instituto Historia y CulturaMilitar.Se organizaron dos colum-nas correspondientes cada unade ellas a una ComandanciaGeneral. Abd el Krim intentóuna operación en fuerza enKudia Tahar como forma dedesestabilizar los planes dedesembarco previstos pero laenérgica y rápida reacción de lasfuerzas españolas rompiendo elcerco a la posición no sin bajasanuló la intentona permitiendoal mando centrarse en la opera-ción anfibia. El desembarco delas fuerzas fue un éxito. Losobjetivos iniciales próximos a lasplayas se lograron. En la pene-tración era preciso el ganadoque debían cargar con el mate-rial de fortificación para asegu-rar las líneas antes de continuarel avance. El agua para los mulosestaba previsto obtenerla depozos pero era salobre y portanto no fueron desembarcadoshasta que se pudo asegurar elsuministro once días despuéspor lo que hubo de trasportarsela mayor parte de los recursos abrazo. La operación terrestre sediseñó con un adecuado equili-brio entre maniobra y apoyo.Los combates fueron cortos yviolentos con un número apre-ciable de bajas que gracias a laorganización sanitaria fueronrápidamente atendidas lo quereforzó la moral de las tropas ycontribuyó al éxito final.11 de abril“Avatares del ProtectoradoHispano-Francés en Marruecos:1939-1956”D. Víctor Morales Lezcano.Catedrático Emérito de Historia.UNEDEl final de la Guerra Civil enEspaña y el estallido de laSegunda Guerra Mundial enEuropa abrieron un período de“dislocación” en las relacionesinternacionales. Las colonias yprotectorados de los imperios -Gran Gran Bretaña y Francia,muy en particular- sufrieronimportantes turbulencias inter-nas que abrieron el período depostguerra también a escalamundial. El Magreb no fueexcepción a esta fenomenologíahistórica. Las relaciones franco-hispano-marroquíes (y argeli-nas) se vieron alteradas por eldesafío del nacionalismo pana-rabista de los años 50 del sigloXX. En este “clima” se produjo elacceso a la independencia deviejos países convertidos enjóvenes Estados norteafricanos.En consecuencia, Marruecos yEspaña se vieron atrapados en lavorágine internacional de unosaños que fueron inaugurales enla Historia Contemporánea.“La Guerra de Sidi Ifni: unconflicto en la memoria”Comandante del Ejércitodel Aire Marcelino SempereDomenech. Doctor en HistoriaA menudo se define al con-flicto de Sidi Ifni como la guerraolvidada, la última guerra colo-nial de España, o incluso comola guerra secreta. El 23 denoviembre de 1957 la coloniaespañola de Sidi Ifni, luego pro-vincia, fue atacada por unasbandas armadas que se llama-ban así mismas Ejército deLiberación El conflicto duróaproximadamente ocho meses,entre noviembre de 1957 y juniode 1958, provocando 852 bajas.Un conflicto breve y duro, quepuso a prueba a unas fuerzasarmadas en plena transforma-ción, a caballo entre la alpargatay el radar y que sufrieron lasconsecuencias de la erráticapolítica del régimen franquistaen temas de política exterior. Laguerra se afrontó con improvisa-ciones ante la situación depenuria que atravesaban lasfuerzas armadas españolas,pero hay que destacar el extra-ordinario valor de que hicierongala los militares españoles, gra-cias a lo cual se pudo paliar engran parte esta situación Estaguerra puso de manifiesto loscondicionantes que tenía laayuda norteamericana. En esteconflicto se realizó el primer lan-zamiento paracaidista en com-bate y supuso la consagraciónde este tipo de unidades enEspaña. La ambigüedad de lapolítica exterior española fue engran parte responsable de lagénesis del conflicto y dificultósu solución. Amén de poner tra-bas a la colaboración conFrancia, que al final resultó deci-siva en el Sáhara.“Las claves de la evacuacióndel Sahara Español”Teniente Coronel deArtillería Jose Ramon Ortiz deZarate. Licenciado en HistoriaSe trata con especial aten-ción, el auge del nacionalismosaharaui a partir de 1970, la fasede internacionalización (74-75),con el Estatuto de Autonomía, laconsulta de Soberanía sobre elSahara de Marruecos yMauritania al TribunalInternacional de Justicia de laHaya y finalmente el virajeespañol desde Mayo de 1975.En la Crisis del Sahara, el des-pliegue militar marroquí, motivola activación de los planes dedefensa, y la Marcha Verde tuvocomo consecuencia la evacua-ción del territorio, con laOperación Golondrina. Las con-clusiones finales revelan queEspaña en la “Crisis del Sahara”se encontraba en una situaciónde debilidad con un vacío depoder interior, enfermedad deFranco, y de aislamiento exte-rior, que forzó al Gobierno deArias a optar por una soluciónpolítica, apoyada por el lobbypro marroquí y sectores delEjército. El Rey Hassan II tuvo elliderazgo y la oportunidad deaprovechar este momento.Finalmente la retirada deEspaña enfrentó a dos naciona-lismos intransigentes, el marro-quí, legitimador de su monar-quía con esta anexión y elSaharaui, representante de unestado sin territorio, que opta-ron por la vía de la guerra parasolucionar el conflicto.Juan Salafranca Álvarez. Marcelino Sempere Domenech.Balance de las “I Jornadas Divulgativas de Historia Militarpasa a pg 6Víctor Morales Lezcano.José R Ortíz de Zárate.Jesús Martínez de Merlo.
  3. 3. 6 Mayo de 2013En una entrevista concedidaal SAC, Alejandro Bescós serefiere a su experiencia enGuinea Ecuatorial durante casi8 años, “hasta el 27 de febrerode 1969, que fue cuando seevacuó el país”. Hubo de todo,asegura, Guinea era muy espe-cial, “teníamos que tenermucho tacto, no lo pasamosmuy bien”.Explica que personalmenteno tuvo ningún problema. “Losque tuve fue por defender a losmíos en la empresa madereraque tenía; es importante queno se ignore lo que allí pasó”.Y de Guinea se marchó aotro país africano, a Gabón, quele abrió las puertas, le dejó tra-bajar. LLegó a conseguir laempresa modelo del país, res-petada por todos los gobiernos.“Incluso tengo varias cartas deSu Majestad el Rey felicitandomi actuación y también he teni-do la satisfacción de estar con élpara agradecerle su considera-ción”.Recuerda Alejandro Bescóscómo durante esta trayectoriaen África empleaba “200 millo-nes de pesetas al año en bene-ficio social. Me lo podía permi-tir y llegamos a tener a 1.200chicos en escuelas financiadaspor nosotros”, comenta. Así fuecomo recibió el grado deComendador en Gabón, que esla más alta consideración quese da en el país. Y Su Majestadle entregó la Gran Cruz deIsabel La Católica.Hoy en día, incluso, con-tinúa manteniendo esa relacióncon las escuelas porque “se lasdimos al Gobierno y seguimosfinanciando bastantes cosas. Loque pasa es que a mi familia nonos gusta demasiado la propa-ganda, sino colaborar y cumplircon nuestro deber”.En total, pasó en África alre-dedor de 45 años: primero en elSahara, después en Guinea paraterminar en Gabón. Está tansatisfecho de esta trayectoriaque considera que “nada ninadie me puede ofender. Notengo miedo a nada porquepienso que he cumplido con mideber y he hecho todo lo quehe podido”.El futuro de África consideraque es muy relativo. “Existemucha riqueza petrolífera, porejemplo, pero no la empleandonde deberían, así que cuan-do se termine no sé cómo van asufragar los gastos. No hay cosapeor que recibir dinero que nolo ganas”, concluye Bescós.Bescós: “Cumplí con mi deber e hice lo que pude en África”ArmasyCuerposAlejandro Bescós, poco antes de su intervención.Las actividades culturales tuvieroncomo objetivo completar el pro-grama de actividades lectivas, conotras, relacionadas tanto con eltema de las Jornadas: “Dos siglosde España en África”, como con laHistoria de la AGM.Así, se organizó una visita a laAcademia para todos los alumnosde las Jornadas. Para esta visitacontamos con la ayuda de nues-tros alumnos de PromociónInterna, quienes fueron los encar-gados de hacer de “cicerones” delos distintos grupos que se esta-blecieron para la misma. El reco-rrido incluyó el Salón de Actos, laSala de Banderas, donde se guar-da la Bandera de la General, laSala de Directores, el Campo deDeportes y Polideportivo y final-mente conocimos los edificiosnuevos y, en concreto, una cama-reta del Edificio Medrano, cons-truido en 2012. Tras esto, tuvimosla oportunidad de conocer elMuseo de la General, donde nossorprendió ver la riqueza y varie-dad de fondos en sus distintassalas, desde uniformes militaresdel Ejército Español, hasta unifor-mes de Academias extranjeras,pasando por armamento pesado yligero, miniaturas, banderas ydiversos recuerdos de laAcademia en sus distintas épocas.También se celebró un conciertoinolvidable interpretado por laUnidad de Música de la Academia.Nos ofrecieron un extraordinarioy virtuoso concierto compuestode 9 piezas, todas ellas relaciona-das con las Campañas militares deEspaña en África. Pudimos delei-tarnos con piezas como, la Polkadel General Prim, la Batalla deCastillejos, Los Voluntarios, Himnode Taxdirt, La toma del Gurugú, Lacanción del Soldado, LasCorsarias, Tercios Heroicos ySoldadito Español, para terminarcon los Sitios de Zaragoza.Además asistimos a una exposi-ción monográfica de libros sobreÁfrica, en la Biblioteca Históricade la AGM. Para la ocasión, seseleccionaron 48 obras, cuyatemática giró en torno a la acciónde España en las diferentes zonasde influencia (Guerra de África,Protectorado de Marruecos, Ifni,Sahara o la Guinea Española). Esemismo día, se organizó una visitaal Palacio de la Aljafería deZaragoza, a la que asistieron unatreintena de alumnos. El Palaciode la Aljafería es una joya del artehispano-musulmán, siendo en laactualidad sede de las Cortes deAragón además de ser uno de losmonumentos más visitados de laciudad.En suma estas actividades sirvie-ron para fomentar la cultura dedefensa, la convivencia y el apre-cio mutuo entre los alumnos asis-tentes a las Jornadas.Departamento HumanísticoMilitar de la AGMActividades culturalesUn momento de la visita al Museo de la Academia.12 de abril“La presencia de España enGuinea: Aspectos sociales, polí-ticos y económicos”D. Alejandro Bescós Iglesias.Fundador de la FundaciónBescósRelato de la verdad en pri-mera persona de lo que vio,vivió y sufrió en sus propias car-nes durante su estancia desde1962 hasta la evacuación variosmeses después de la indepen-dencia del país. Llegó a Guineaprocedente de la minas de fosfa-to del entonces Sahara Españolpara encontrase con un paísinhóspito, insano, plagado deenfermedades tropicales yanclado en costumbre ancestra-les donde se precisaba una con-ducta recta, gran tesón y fuerzamoral para no abandonar derro-tado y volver a España. Elespañol debía de ser firme paraconseguir que el nativo trabaja-ra pero nunca fue un verdugo.Les dimos escuelas, hospitales ypusimos orden donde habíainseguridad. Nunca supieron verel progreso que traíamos. Laoposición a la presencia españo-la declaró una huelga generalque tuvo éxito. Por primera vezse hicieron dueños del país. Enlas elecciones tras la indepen-dencia triunfó la oposición aEspaña en base a promesas demejoras en las condiciones devida para el pueblo con losbeneficios del petróleo. Unosmeses después, el presidenteMacías desencadenó una cam-paña contra los residentesespañoles que generó inseguri-dad, amenazas, y hasta coaccio-nes por la fuerza armada. Serequisaron las armas a los blan-cos, se obligó a retirar la bande-ra de la embajada española ydesde Madrid no se reacciona-ba. Al final nos expulsaron y pro-tegidos por los guardias civilestuvimos que abandonar comopudimos nuestras casas, traba-jos, posesiones y casi con lopuesto embarcarnos de vuelta.“La guarnición militar y lasFuerzas de Orden Publico enGuinea”Teniente Coronel de laGuardia Civil Jesus Nuñez Calvo.Licenciado en HistoriaLa soberanía y labor españo-la en la Guinea Ecuatorial (1778-1969) es, a pesar de su cercaníaen el tiempo, una gran descono-cida. La presencia española en lazona tomará mayor fuerza enlos primeros años del siglo XX yserá cuando se cree en 1904 laPolicía Indígena para losTerritorios del Golfo de Guineacon mandos de la Guardia Civil ytropa nativa con misiones poli-ciales y de orden público. En1907 se convierte en GuardiaCivil de los Territorios Españolesde Guinea con misiones, organi-zación y procedimientos simila-res a la Benemérita en España,sustituyendo a las fuerzas deInfantería de Marina presentesdesde 1869. El primer problemaque se planteó fue el recluta-miento de la tropa. Esta estruc-tura variará su dependenciaministerial y de denominaciónpero seguirá manteniendo suscometidos sobre el terreno. Apartir de los años cincuenta seinició un lento proceso de des-colonización que finalizaría en1968 con la independencia. Estetránsito y la evacuación de losresidentes españoles se hicieronsin derramamiento de sangre nifuertes movilizaciones indígenasa lo que contribuyo en granmedida la presencia y actuaciónde la entonces GuardiaTerritorial.“Las Fuerzas Armadas y ladescolonización de Guinea”Luis Togores Sanchez.Universidad San Pablo CEUEl 12 de octubre de 1968España dio la independenciasu única colonia en elÁfrica Subsahariana, a GuineaEcuatorial. España renunciaba asu provincia del golfo deGuinea. En las eleccionesdemocráticas y libres propi-ciadas por el Gobiernoespañol fue elegido comoprimer presidente MacíasNguema. Muy pronto la ines-tabilidad psicología del futu-ro dictador se empezó amanifestar en un virulentoodio a todo lo español, altiempo que una incitación apueblo guineano contra losmás de seis mil españolesque vivían en el territorio. Elacoso contra los españolesempezó con la expulsión delembajador Durán Loriga, enfebrero de 1969, degeneran-do en un enfrentamientoabierto entre las autoridadesguineanas y los españoles.Desde Madrid se ordenaponer en marcha laOperación Ecuador. Fuerzasde la Guardia Civil, una com-pañía de COE,s., tropas deinfantería marina, junto auna importante flotilla debuques de guerra y barcosciviles, comienza la evacua-ción de los españoles, civilesy militares, de la AntiguaGuinea Española. Estamosen marzo de 1969.En lo mili-tar la operación fue modéli-ca, aunque los antiguos colo-nos perdieron todo su bienesy propiedades, que fueronrobadas por las autoridadesguineanas ante la impasivi-dad de las autoridades políti-cas madrileñas. En Guineacomenzaba una larga y san-grienta dictadura que supusoel fin de la libertad y la pros-peridad de la ex coloniaespañola.Alejandro Bescós Iglesias.Jesús Núñez Calvo.

×