existencia de dios

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existencia de dios

  1. 1. La Existencia de Dios 1DIOS. Dios existe, y puede ser conocido. Estas dos afirmaciones forman la base yla inspiración de todas las religiones. La primera es una afirmación de fe, lasegunda de la experiencia. Como la existencia de Dios no está sujeta ademostración científica, debe ser un postulado de la fe; y dado que Diostrasciende toda su creación, sólo podemos conocerlo en la medida en que serevela a sí mismo. La religión cristiana se distingue en que afirma que se puede conocer a Dioscomo Dios personal solamente en la revelación que de sí mismo hace en lasEscrituras. La Biblia no fue escrita para probar que Dios existe, sino pararevelarlo por medio de sus actos. Por ello la revelación bíblica de Dios es denaturaleza progresiva, y alcanza su plenitud en Jesucristo, su Hijo. A la luz de su propia revelación en las Escrituras, tenemos variasafirmaciones acerca de Dios. Rev. Julio Torres.
  2. 2. La Existencia de Dios 2I. Su existenciaDios existe por sí mismo. Su creación depende de él, pero él es completamenteindependiente de la creación. No sólo tiene vida, sino que sustenta la vida de suuniverso, y tiene en sí mismo la fuente de esa vida. Este misterio de la existencia de Dios le fue revelado a Moisés en épocasmuy tempranas en la historia bíblica, cuando, en el desierto de Horeb, seencontró con Dios en forma de fuego en una zarza (Ex. 3.2). Lo distintivo deaquel fenómeno fue que “la zarza ardía en fuego, … y … no se consumía” (Ex.3.2). Para Moisés esto debe haber significado que el fuego era independientedel medio ambiente; que se autoalimentaba. Tal es Dios en su ser esencial: escompletamente independiente del medio o ambiente en que desea hacerseconocer. Esta cualidad del ser de Dios probablemente encuentra expresión en sunombre personal Yahvéh y en su propia afirmación “Yo soy el que soy”, esdecir “Yo soy el que tiene ser dentro de sí mismo” (Ex. 3.14). Esta percepción se insinúa en la visión que Isaías tuvo de Dios: “… Dioseterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra … No desfallece, ni sefatiga con cansancio … Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas alque no tiene ningunas” (Is. 40.28–29). Él es el Dador, y todas sus criaturas sonlos receptores. Cristo dio su más clara expresión a este misterio cuando dijo:“Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo eltener vida en sí mismo” (Jn. 5.26). Esto hace de la independencia de la vida unacualidad distintiva de la deidad. En toda la Escritura Dios se revela como lafuente de todo lo que existe, animado e inanimado, Creador y Dador de la vida,el único que tiene vida en sí mismo. Rev. Julio Torres.
  3. 3. La Existencia de Dios 3II. Su naturalezaEn su naturaleza Dios es espíritu puro. Muy al principio de su revelación comoautor del universo creado, se representa a Dios como el Espíritu que produjo laluz en medio de las tinieblas y el orden en medio del caos (Gn. 1.2–3). A lamujer samaritana Cristo le hizo la siguiente revelación acerca de Dios comoobjeto de nuestra adoración: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu yen verdad es necesario que adoren” (Jn. 4.24). Entre estas dos afirmacionestenemos frecuentes referencias a la naturaleza de Dios como espíritu puro yespíritu divino. Se le llama Padre de los espíritus (He. 12.9), y frecuentementese usa la combinación “Espíritu del Dios vivo”. A este respecto debemos distinguir entre Dios y sus criaturas que sonespirituales. Cuando decimos que Dios es espíritu puro lo hacemos para ponerde manifiesto que no es parcialmente espíritu y parcialmente cuerpo, como es elcaso del hombre. Es espíritu simple sin forma ni partes, razón por la cual notiene presencia física. Cuando la Biblia dice que Dios tiene ojos, oídos, manos,y pies, lo hace en un intento de trasmitir la idea de que está dotado de lasfacultades que corresponden a dichos órganos, porque si no habláramos de Diosen términos físicos no podríamos hablar de él de ninguna manera. Por cierto Rev. Julio Torres.
  4. 4. La Existencia de Dios 4que esto no sugiere ninguna imperfección en Dios. El espíritu no es una formalimitada o restringida de existencia, sino la unidad perfecta del ser. Cuando decimos que Dios es espíritu infinito, nos encontramoscompletamente fuera del alcance de nuestra experiencia, ya que nosotrosestamos limitados con respecto al tiempo y el espacio, como así también conrespecto al conocimiento y el poder. Dios es esencialmente ilimitado, y cadaelemento de su naturaleza es ilimitado. Llamamos a su infinitud con respecto altiempo eternidad, con respecto al espacio omnipresencia, con respecto alconocimiento omnisciencia, y con respecto al poder omnipotencia. Su infinitud significa también que Dios trasciende todo su universo. Pone demanifiesto su independencia de todas sus criaturas como espíritu autoexistente.No está limitado por lo que llamamos la naturaleza, sino infinitamente exaltadopor encima de ella. Incluso aquellos pasajes de la Escritura que dan realce a sumanifestación local y temporal también nos muestran su exaltación yomnipotencia ante el mundo como Ser eterno, Creador y Juez soberano (cf. Is.40.12–17). Rev. Julio Torres.
  5. 5. La Existencia de Dios 5 Al mismo tiempo la infinitud de Dios expresa su inmanencia. Con elloqueremos hacer referencia a su presencia en todo lo creado y su poder dentro desu creación. No se mantinene apartado del mundo, como simple espectador dela obra de sus manos. Está en todo, lo orgánico y lo inorgánico, y actúa desdeadentro hacia fuera, desde el centro de cada átomo, y desde las más recónditasfuentes del pensamiento, la vida y el sentimiento, como una continua secuenciade causa y efecto. En pasajes como Is. 57 y Hch. 17 tenemos una expresión de la trascendenciay la inmanencia de Dios. En el primero vemos su trascendencia en la expresión“el alto y sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo”, y suimanencia en cuanto “habita … con el quebrantado y humilde de espíritu” (Is.57.15). En el segundo pasaje Pablo se dirige a los atenienses afirmando latrascendencia del “Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay,siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manoshumanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo;pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas”, y luego afirma suinmanencia como el que “no esta lejos de cada uno de nosostros. Porque en élvivimos, y nos movemos, y somos” (Hch. 17.24, 28). Rev. Julio Torres.
  6. 6. La Existencia de Dios 6III. Su carácter:Dios es personal. Cuando decimos esto afirmarnos que Dios es racional, quetiene conciencia de sí mismo, que se autodetermina, que es un agente moralinteligente. Como mente suprema es el origen de toda la racionalidad en eluniverso. Dado que las criaturas racionales creadas por Dios poseen carácterpropio e independiente, Dios debe poseer un carácter que sea divino tanto en sutrascendencia como en su inmanencia. El AT nos revela un Dios personal en función de su propia auto revelación yde las relaciones entre sus criaturas y él, y el NT muestra claramente que Cristohablaba con Dios en términos que solo resultan significativos en una relaciónde persona a persona. Por ello podemos hablar de ciertas cualidades mentales ymorales de Dios en la forma en que lo hacemos del carácter humano. Se hatratado de clasificar los atributos divinos bajo títulos como mentales y moraleso comunicables e incomunicables, o relacionados y no relacionados. Rev. Julio Torres.
  7. 7. La Existencia de Dios 7 Aparentemente la Escritura no apoya ninguno de estos tipos declasificaciones y, de todos modos, Dios es infinitamente más grande que lasuma de todos sus atributos. Para nosotros los nombres de *Dios sondesignación de sus atributos, y resulta significativo que sus nombres aparecenen el contexto de las necesidades de su pueblo. Por lo tanto, parecería másacorde con la revelación bíblica tratar cada atributo como una manifestación deDios en la situación humana que la hizo necesaria: compasión en presencia delsufrimiento, paciencia y tolerancia ante aquello que merece castigo, gracia enpresencia de la culpa, misericordia frente a la penitencia, todo lo cual sugiereque los atributos de Dios designan la relación en la cual él se brinda a quieneslo necesitan. En ello encontramos la indudable verdad de que Dios en toda la plenitud desu naturaleza se encuentra en cada uno de sus atributos, de modo que nunca haymás de un atributo que de otro, nunca más amor que justicia, o misericordia querectitud. Si existe un atributo de Dios que lo comprende todo y se encuentra entodo, ese atributo es su *santidad, rasgo que caracteriza todos los otros atributosdivinos: su amor es santo, su compasión es santa, su sabiduría es santa. Rev. Julio Torres.
  8. 8. La Existencia de Dios 8IV. Su voluntad:Dios es soberano. Esto significa que prepara sus propios planes y los lleva acabo en su propio momento y a su manera. Es simplemente una expresión de suinteligencia, su poder, y su sabiduría supremos. Significa que la voluntad deDios no es arbitraria, sino que actúa en completa armonía con su carácter. Es laexpresión de su poder y su bondad, por lo que es la meta final de toda laexistencia. Debemos hacer, sin embargo, una distinción entre la voluntad de Dios queprescribe lo que debemos hacer nosotros, y la voluntad por la cual determina loque él mismo ha de hacer. Los teólogos distinguen entre la voluntad decretivade Dios, por medio de la cual decreta todo lo que va a pasar, y su voluntadpreceptiva, por medio de la cual asigna a sus criaturas los deberes que lescorresponden. La voluntad decretiva de Dios siempre se cumple, mientras que aveces se desobedece su voluntad preceptiva. Cuando consideramos el imperio soberano de la voluntad divina como labase última de todo lo que acontece, ya sea activamente, haciendo que ocurra, opasivamente, permitiendo que suceda, reconocemos la distinción entre lavoluntad activa de Dios y su voluntad permisiva. Por lo tanto, debemos atribuirla entrada del pecado en el universo a la voluntad permisiva de Dios, ya que el Rev. Julio Torres.
  9. 9. La Existencia de Dios 9pecado es una contradicción de su santidad y su bondad. Hay así una esfera enla que predomina la voluntad de Dios, y una en la que el hombre tiene libertadpara actuar. La Biblia nos muestra ambas en acción. La nota predominante en elAT es la que expresa Nabucodonosor: “… él hace según su voluntad en elejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga sumano, y le diga: ¿Qué haces?” (Dn. 4.35). En el NT encontramos unimpresionante ejemplo de la voluntad divina resistida por el descreimiento delhombre, cuando Cristo dio expresión a su grito de dolor ante la actitud deJerusalén: “¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta suspolluelos debajo de las alas, y no quisiste!” (Mt. 23.37). Sin embargo, lasoberanía de Dios nos asegura que un día todo se rectificará a fin de quecontribuya a su propósito eterno, y que finalmente será contestada la peticiónde Cristo: “Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.” Es verdad que no podemos reconciliar la soberanía de Dios con laresponsabilidad del hombre porque no entendemos la naturaleza delconocimiento divino, y porque nos falta la comprensión de todas las leyes quegobiernan la conducta humana. En la Biblia vemos que toda la vida se vivesegún la voluntad de Dios, quien la sostiene, “en quien vivimos, y nosmovemos, y tenemos nuestro ser”, y que de la misma manera en que el ave eslibre en el aire y el pez en el mar, el hombre encuentra su verdadera libertad enla voluntad de Dios que lo creó para él. Rev. Julio Torres.
  10. 10. La Existencia de Dios 10V. Su subsistenciaEn su vida esencial Dios es una comunión. Esta es quizás la revelación supremade Dios que nos ofrecen las Escrituras: que la vida de Dios es, eternamente ydentro de sí mismo, una comunión de tres personas iguales y a la vezperfectamente distinguibles entre sí: el Padre, el Hijo, y el Espíritu, y que en surelación con su creación moral Dios es estaba extendiendo esa comunión queesencialmente es propia de sí mismo.Quizás se pueda inferir esto de la orden divina que expresa la voluntaddeliberada de crear al hombre: “Hagamos al hombre a nuestra imagen,conforme a nuestra semejanza”, que fue expresión de la voluntad de Dios, nosolamente de revelarse como comunión, sino también de abrir esa vida decomunión a las criaturas morales que hizo a su imagen, y a las que dotó paraque la disfrutaran. Si bien es cierto que por el pecado el hombre perdió sucapacidad de gozar de esa comunión santa, también es cierto que Dios quisoque fuera posible devolvérsela.En efecto, se ha observado que probablemente fue ese el supremo fin de laredención, la revelación de Dios en tres Personas actuando en aras de nuestrarestauración: con amor electivo que nos reclamaba, con amor redentor que nosemancipaba, y con amor regenerador que nos recreaba para la comunión con él.(* TRINIDAD ) Rev. Julio Torres.
  11. 11. La Existencia de Dios 11VI. Su paternidadComo Dios es persona puede tener relaciones personales, la más cercana ytierna de las cuales es la de Padre. Es la designación más común que empleabaCristo para Dios, y en teología se la reserva especialmente para la primerapersona de la Trinidad. En las Escrituras hay cuatro tipos de relaciones en lascuales se aplica a Dios el término Padre. Está la paternidad creadora. La relación fundamental entre Dios y elhombre que creó a su propia imagen encuentra su más completa y adecuadailustración en la relación natural que comprende el don de la vida. Al llamar asu pueblo a la fidelidad a Dios y la consideración del prójimo, Malaquíaspregunta “¿No tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismoDios?” (Mal. 2.10). Isaías, cuando pide a Dios que no abandone a su pueblo,exclama: “Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el quenos formaste” (Is. 64.8). Pero es más particularmente en lo que hace a lanaturaleza espiritual del hombre que se afirma esta relación. En He. se llama aDios “Padre de los espíritus” (12.9, y en Nm. “Dios de los espíritus de todacarne (16.22). Cuando Pablo predicó desde el monte de Marte, utilizó esteargumento para hacer comprender la irracionalidad del hombre racional cuandoadora ídolos de madera y piedra, y cita al poeta Arato (“Porque linaje suyosomos”) para indicar que el hombre es criatura de Dios. Por lo tanto el hombrecomo criatura es la contrapartida de la paternidad general de Dios. Sin el PadreCreador no habría raza ni familia humana. Está la paternidad teocrática, que es la relación entre Dios y el pueblo de supacto, Israel. Como esta es más bien una relación colectiva y no personal, Israelcomo pueblo del pacto era la criatura de Dios, y se la intimó a reconocer y Rev. Julio Torres.
  12. 12. La Existencia de Dios 12responder a esa relación filial: “Si, pues, yo soy Padre, ¿dónde esta mihonra?” (Mal. 1.6). Pero como la relación del pacto era redentora en susignificado espiritual, podemos considerarla como anticipación de la revelaciónneotestamentaria de la paternidad divina. Luego está la paternidad generativa, que pertenece exclusivamente a lasegunda persona de la Trinidad, designada como Hijo de Dios e Hijo único. Porlo tanto es única, y no se aplica a ninguna otra criatura. Mientras estuvo en latierra Cristo habló con la mayor frecuencia de esta relación, que erapeculiarmente suya. Dios era su Padre por generación eterna, lo que expresauna relación esencial e intemporal, que trasciende nuestra comprensión. Essignificativo que Jesús, cuando enseñaba a los Doce, nunca empleó la expresión“nuestro Padre” como algo común a él y a sus discípulos. En el mensaje de laresurrección por medio de María indicó dos relaciones diferentes: “Mi Padre,y… vuestro Padre” (Jn. 20.17), pero ambas partes de la afirmación estánrelacionadas de tal manera que una se convierte en el fundamento de la otra. Sucondición de Hijo, aunque en un nivel totalmente único, constituía la base parala condición filial de sus discípulos. También tenemos la paternidad adoptiva, que es la relación redentora quepertenece a todos los creyentes, y en el contexto de la redención se la consideraen dos aspectos, en el de su relación en Cristo, y en el de la obra regeneradoradel Espíritu Santo en ellos. Esta relación con Dios es básica para todos loscreyentes, como les recuerda Pablo a los cristianos de Galacia: “Pues todos soishijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gá. 3.26). En esta unión viva conCristo, se los adopta en la familia de Dios, y se convierten en objeto de la obraregeneradora del Espíritu Santo, que les otorga la naturaleza de hijos: uno es el Rev. Julio Torres.
  13. 13. La Existencia de Dios 13aspecto objetivo, el otro el subjetivo. Debido a su nueva condición(justificación) y relación (adopción) con Dios Padre en Cristo, llegan a sercoherederos de la naturaleza divina, y nacen en el seno de la familia de Dios.Juan lo aclaró perfectamente en el capítulo inicial de su evangelio: “Mas atodos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad(autoridad) de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados desangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” (Jn.1.13). Y así reciben todos los privilegios que corresponden a esa relación filial.La secuencia natural es, por lo tanto: “Y si hijos, también herederos” (Ro.8.17). La enseñanza de Cristo sobre la paternidad de Dios claramente restringe larelación al pueblo creyente. En ningún caso vemos que considere que estarelación exista entre Dios y los que no creen. No sólo no nos da ningún indiciode una paternidad redentora de Dios para con todos los hombres, sino que lesdice elocuentemente a los judíos que lo criticaban: “Vosotros sois de vuestropadre el diablo” (Jn. 8.44). Si bien es en esta relación de Padre que el NT nos muestra los aspectos mástiernos del carácter de Dios, su amor, su fidelidad, y su cuidado, también nosmuestra nuestra responsabilidad de manifestar a Dios la reverencia, laconfianza, y la obediencia amorosa que los hijos deben manifestar hacia suspadres. Cristo nos enseñó a orar no solamente a “nuestro Padre” sino a “Padrenuestro que estás en los cielos”, inculcándonos de esta manera reverencia yhumildad. Rev. Julio Torres.
  14. 14. La Existencia de Dios 14BIBLIOGRAFÍA. H. H. Esser, H. Seebass, “Dios”, °DTNT, t(t). II, pp. 31–45; W.H. Schmidt, “Dios”, °DTMAT, t(t). I, cols. 242–262; Ringgren, aeloµhé÷m(“Dios, dioses”), °DTAT, t(t). I, cols. 282–302; G. H. Clark, “Dios”, °DT, pp.157–167; J. Auer, Dios, uno y trino, 1982; H. Küng, ¿Existe Dios?, 1979; A.Pink, Los atributos de Dios, 1964; id., La soberanía de Dios, 1966; W.Eichrodt, Teología del Antiguo Testamento, 1975, t(t). I, pp. 163–262; H. K.Schelkle, Teología del Nuevo Testamento, 1977, t(t). I, pp. 363–467; L.Berkhof, Teología sistemática, 1972, pp. 19–116; R. Schnackenburg, “Dios”,°DTB, cols. 273–295; °J. I. Packer, Hacia el conocimiento de Dios, 1979. T. J.Crawford, The Fatherhood of God, 1868; J. Orr, The Christian View of Godand the World, 1908; A. S. Pringle-Pattison, The Idea of God, 1917; G. Vos,Biblical Theology, 1948; H. Bavinck, The Doctrine of God, 1951; J. I. Packer,Knowing God, 1973; J. Schneider, C. Brown, J. Stafford Wright, en NIDNTT 2,pp. 66–90; H. Kleinknecht, et al., en TDNT 3, pp. 65–123.11Douglas, J. D., Nuevo Diccionario Biblico Certeza, (Barcelona, Buenos Aires, La Paz, Quito: EdicionesCerteza) 2000, c1982. Rev. Julio Torres.

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