El país que llevamos en la piel final

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El país que llevamos en la piel final

  1. 1. Publicaciones y Materiales Pedagógicos La Fundación para la Educación y el• Diez Lesiones Personales para Llegar a la Media- Desarrollo –FEDES fue creada en ción de los Conflictos. Bogotá, 2006. 1994 por un grupo de profesionales• Tierra de Fantasmas. Narraciones Infantiles, Cazu- cá. Bogotá, 2005. con experiencia en investigación, tra-• Conflicto y Narrativa. Ética, Convivencia y Derechos bajo comunitario, protección y pro- Humanos en la Escuela. Bogotá, 2005 moción de los derechos humanos.• Altos de Cazucá. De instantes a instantes una sen- sación juvenil. Bogotá, 2004. FEDES es una entidad de derecho pri-• Vida en Pareja. Un acercamiento a la vida de pare- jas en Altos de Cazucá. Bogotá, 2003. vado, sin ánimo de lucro, con domici-• Una Mirada a Altos de Cazucá. Desde la perspecti- lio principal en la ciudad de Bogotá, va de los derechos humanos. Bogotá, 2003. que fomenta procesos educativos y• Familias en Situación de Desplazamiento en Altos sociales dentro de la perspectiva de de Cazucá. Caracterización y Alternativas de Re- construcción Social. Bogotá, 2003. un desarrollo integral y duradero de• Organización y Promoción Comunitaria. Sistemati- las comunidades especialmente mar- zación de la experiencia comunitaria. Bogotá, 2003. ginadas y excluidas.• Comités Conciliadores. Módulo de capacitación. Bo- gotá, 2002. En este marco, FEDES ha desarrolla-• Juntas de Acción Comunal. Módulo de capacita- ción. Bogotá, 2002. do programas específicos de forma-• Asociación de Padres de Familia. Módulo de capa- ción, organización y autogestión con citación. Bogotá, 2002. grupos de mujeres, jóvenes, perso-• Conflicto y Negociación. Hacia una cultura de ne- país que llevamos en la piel nas en situación de desplazamiento gociación de los conflictos. Bogotá, 2001.• Derechos Humanos para la Convivencia. Cartilla. forzado y población en general afec- Bogotá, 2000. tada por violaciones a sus derechos• Luchando contra la Adversidad. Relato de la expe- humanos, en los departamentos de riencia de trabajo de FEDES en Urabá y Medellín, con jóvenes, mujeres y población desplazada. Bo- Antioquia, Cauca, Córdoba, Cundina- gotá, 2000. marca, Nariño, Valle del Cauca y Pu-• Diagnóstico: Convivencia, Escuela y Familia. Loca- tumayo. lidad de Bosa, Bogotá, 2000.• Refugiados Colombianos en Panamá. Investigación La Fundación participa de espacios de de campo. Bogotá, septiembre, 1998 coordinación interinstitucional en te-• Mujer y Participación: Construyendo Autonomía. Cartilla, Bogotá, 1997. mas como: derechos humanos, des-• Despertares. Boletín del proceso Mujer y Desarro- plazamiento forzado, desarrollo, de- llo, Programa de Fedes en Urabá. 1996 – 1997, mocracia, mujeres y prevención de la Soacha, 1999-2000.• Educación en Población. Cartilla. Convenio FAO – vinculación de niños, niñas y jóvenes FEDES. Bogotá, 1995. al conflicto armado en Colombia.• Sueños del Desierto. Cuentos Infantiles Wayúu. Bo- gotá, 1994. FEDES agradece el apoyo decidido a• Derechos Humanos, Paz y Conflicto Armado. Bo- la labor institucional de las agencias letín. 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13 1998-2005. de cooperación internacionales: SCIAF Audiovisuales (Escocia), Agir Ensamble pour les Droits de l’Homme (Francia), KFB• Nos Vemos a la Salida. Audiovisual sobre Media- ción de Conflictos, situaciones problema en la Es- Mujeres Católicas (Austria), Trocaire (Irlanda), Terre Des Hommes (Alema- El cuela. Bogotá 2006.• “El Cumpleaños de Sharik”. Película animada de nia), Manos Unidas de España, Unión niños y niñas de Altos de Cazucá. Bogotá, 2005 Unión Europea Delegación de la Europea - Delegación de la Comisión• “Días de Flores”. Película-documental, Localidad de Usme, Bogotá, 2005. Comisión Europea Europea para Colombia y Ecuador y para Colombia y Ecuador• “Allá arriba, en aquel alto”. Video Institucional. Bo- Movimientos Laicos para América La- gotá, 2003. tina MLAL (Italia) que hacen posible• “Y Llegaron los Papas y...” Vídeo. Bogotá, 2000.• “Aprendiendo a Volar”. Video. Convenio FAO-FE- los procesos de educación y desarro- DES Urabá antioqueño. Bogotá, 1997. llo de nuestra fundación.
  2. 2. El país que llevamos en la piel La expresión de las mujeres ante el conflicto, el poder y la cultura
  3. 3. © FEDES ParticipantesCalle 25B No. 35 - 30, Tel. (57)2440276 Mujeres que hacen parte de las organizacionesfedes@etb.net.co que integran la Mesa de Interlocución, GestiónBogotá, Colombia - 2007 y Desarrollo de Organizaciones en Situación de Desplazamiento de Soacha y Cundinamarca.DirecciónMatilde Quintero Valencia Dirección Editorial Fernando González SantosCoordinación Programa Organizacióny Promoción Comunitaria Coordinación EditorialHugo Gómez Nieto Helena Gardeazábal GarzónAsesoría y orientación psicosocial TextosHilda B. Molano Casas Fernando González SantosCoordinación Proceso de Formacióny Organización de Mujeres FotografíasMariana Sáenz Uribe Ramsés Benjumea TorresEquipo Pedagógico Diseño y DiagramaciónRamsés Benjumea Torres Ramsés Benjumea TorresLuisa Fernanda Duque Garzón Marcela Otero MoralesFernando González SantosMaritza Granados Ulloa ImpresiónMariana Sáenz Uribe Ediciones Antropos Ltda.Liliana Catalina Suárez BaracaldoRaúl Vidales BohórquezAna María Zapata Muñoz ISBN: 978-958-44- 723-7 1 Unión Europea Delegación de la Comisión Europea para Colombia y Ecuador
  4. 4. “Se les debe una felicitación a las primeras mujeres que empezaron a armar este grupo de la MIGD.Revisar el pasado de la vida es muy duro. Uno con ese dolor en sucorazón y destrozada. Yo creo que la persona que sacrifica algo esnoble, uno lo que debe es ayudar a la gente que más lo necesita ytener esa valentía de salir adelante. Que mañana no seamos cincuenta sino miles de mujeres reunidas”.
  5. 5. ContenidoIntroducción.................................................... 9Cuando no vivíamos aquí................................... 13Recobrando el rostro...................................... 29El poder de la memoria.................................... 6 1Volar es nuestra ley........................................ 89
  6. 6. Ayudadas de la pintura, la escritura y el lenguaje oral, así como de metáforas relativas al agua, el fuego y el viento, nos dimos cuenta del gran significado de esta fuerza parala transformación de la sociedad.
  7. 7. Introducción El país que llevamos en la pielA través de este libro hemos hecho un largo recorrido por nuestra experiencia como mu- jeres, desde las diferentes regiones que nosvieron crecer, hasta la situación que cada una viene afron- fueron aflorando muchas angustias y alegrías. Pero, al compartir con quienes ahora leen nuestras reflexiones, pensamos que aquí no se habla de una persona, de un grupo de mujeres o de un género. Detrás de ello haytando. Para que un grupo de mujeres logre nuevos fru- un país y más allá miles de historias que en un momen-tos es muy importante retomar aquellas facetas singu- to dado se vieron ante la inclemencia de cambiar delares, que nos ayudan a entender por qué terminamos rumbo. Historias que guarda nuestra piel y que en unjuntando nuestro tiempo, nuestras manos y voces, en- momento dado han confluido para reinventar el paístorno a un proyecto. Si deseamos descubrir el sentido que merecemos.que hay en la lucha de una mujer, requerimos de unacercamiento a las diferentes facetas de su percepción, Con estas páginas deseamos poner en evidencia nues-a sus huellas ancestrales, afectivas y familiares. Una tras sensaciones más profundas ante el conflicto social,manera de acercarse a tal propósito, es que la propia político y personal, que nos ha tocado vivir. Lo hemossociedad logre abrir un espacio para escuchar lo que en hecho espontáneamente y sin juicios de valor, pues esocasiones quiere ocultar en aras de mantener sus viejos la mejor manera de comprender lo que somos. Hayesquemas de poder. En realidad no se trata de una lu- quizá una ruta que poco a poco se fue decantando encha, sino de múltiples luchas. el presente texto, relacionada con la fuerza que desde siempre nos ha movido a continuar aferradas a la vida.El contacto con el pasado y el presente, podríamos ver- Ayudadas de la pintura, la escritura y el lenguaje oral,lo como un encuentro con la vida individual y cultural. así como de metáforas relativas al agua, el fuego y elCuando estábamos dando forma a cada una de las viento, nos dimos cuenta del gran significado de esta 9imágenes y de los textos que componen estas páginas, fuerza para la transformación de la sociedad.
  8. 8. IntroducciónEl país que llevamos en la piel La primera parte es una evocación al territorio donde ner un espacio de reencuentro con sí mismas y con el nacimos y crecimos. Con nuestros propios cuerpos lo- grupo. gramos dar forma a los murales que la componen. Las prohibiciones, los deberes impuestos e igualmente las Por último, logramos el más importante momento, sin profundas alegrías que acompañaron los primeros años, el cual los otros carecerían de sentido, se trata de la nos hacen caer en la cuenta de la fuerza que ha impul- libertad, la sensación de vuelo. Con papel de colores sado lo que hoy somos en este nuevo escenario de dimos forma a cada detalle de esa mariposa en la que lucha cotidiana. La segunda parte constituyó un reco- cada mujer se fue convirtiendo al diseñar este libro. nocimiento personal, ya que implicó hacer un recorrido Invitamos a vivir lo que aquí se dice y sobre todo a por los diferentes matices de nuestro rostro, para lo cual enriquecerlo con sus propias experiencias. utilizamos colorantes vegetales, espejos, hojas y lápices, que más allá de los hitos a la vanidad dieron forma a la experiencia que hemos recorrido. Luego de haber reunido los objetos que acompaña- ron el dramático momento del desplazamiento y guar- darlos en el baúl de los recuerdos, hicimos un rito con velas, música y palabras. Así surgieron las histo- rias que componen la tercera parte. Le hemos llama- do el poder de la memoria, porque aunque todas ellas se repletaron de lágrimas, aflicciones y tormen- tos, actualmente dichos relatos nos permiten mante- 10
  9. 9. Ustedes no se imaginan cómo llegué. Estaba asustada y aterrorizada por todo lo que había ocurrido. No puedo todavía olvidar el dolor, pero el apoyoy la confianza que he recibido en este espacio me han devuelto la vida. Cecilia
  10. 10. En nuestro cuerpo está la fuerza que nos lleva a inventar juntas lareparación de lo pasado y a trazar un presente que agita su marcha. Amamos lo que fuimos, pero hoy, entre los otros, somos otras.En efecto, estemos donde estemos,el vuelo es y será nuestro destino.
  11. 11. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la pielB ajar a la quebrada, caminar por el campo, subirse a los árboles, correr, respirar, sentir que el tiempo es inmenso. Y sobre todo volar comola mariposa. Así, poco a poco, lentamente, quizás sin multáneamente con la violencia y la libertad, dentro de un contexto hecho de implacables amenazas y múl- tiples opciones. Algo adentro nos dice que tiene senti- do continuar, por sí mismas, por los demás y por losdarnos cuenta, aprendemos a vivir. En medio de la na- que llegarán más tarde. De manera que todo crece conturaleza, de la danza y del primer dolor, descubrimos el nosotras, el dolor, la risa, el llanto, la nostalgia y el amor.cuerpo. De pronto sentimos que una gran fuerza co-mienza a poseernos, se trata de una fuerza indescripti- Al cabo de los años nuestro corazón se llena de secretosble y a la vez arrasadora, es la fuerza singular de ser y los afectos cosechados crean lazos terriblemente in-mujer. Aunque el mundo se da a la tarea de ubicar tensos, como para afianzar la identidad con un territo-nuestro lugar en sus esquemas sociales y mentales, esa rio, una cultura y un lenguaje, que terminamos volvién-fuerza no deja de inducirnos a experiencias que son dolos tan propios como nuestras entrañas. Para bien oatraídas por la dificultad del sueño y la fluidez de la para mal, la intuición nos otorga un saber con el poderpasión. de vincular el pasado y el futuro, la tradición y la reno- vación, la idiosincrasia de los padres, los hijos y los hijosEn algún momento de este intenso crecimiento emer- de los hijos. En el preciso instante en el que la edad dege la mayor tensión de nuestro femenino ser, pues la experiencia toca el alma, sabemos que nuestra fuer-mientras la piel busca el reconocimiento del placer, la za es el soporte de este mundo, especialmente en lasagresión también traza sus huellas y cuando nuestros épocas de mayor crisis para la familia y la comunidad.sentidos se abren a la exploración del mundo, un aba-nico de deberes intenta imponerse. Sencillamente el Aún así, muchas veces la fisonomía del autoritarismo 13contacto con el deseo nos ha implicado convivir si- que esconden nuestros pueblos logra cundirnos de un
  12. 12. Cuando no vivíamos aquíEl país que llevamos en la piel inmenso miedo a la transformación y la culpa no nos deja romper con ciertos yugos. Es como si nuestra obe- diencia a lo establecido estuviera ya garantizada, bien sea porque los costos familiares y sociales de los cam- bios parecen resultar muy altos o bien porque simple- mente no nos lo planteamos. Realidad que contrasta cuando vemos cómo el padecimiento del conflicto re- gional con el cual se han removido cada uno de los sentimientos y valores locales, nos ha llevado a actuar sin pensarlo dos veces, develando que una mujer de- fiende la vida de los suyos con la misma tenacidad con que una hembra afronta todos los peligros de su cría. En nuestro cuerpo está la fuerza que nos lleva a inven- tar juntas la reparación de lo pasado y a trazar un pre- sente que agita su marcha. Una diversidad de acentos, ritos, gustos y maneras, están con nosotras, son el ali- mento ancestral indiscutible. La música, el aroma, el amanecer, el agua, los caminos y el hogar de la región, acompañan nuestro encuentro. Amamos lo que fuimos, pero hoy, entre los otros, somos otras. En efecto, este- mos donde estemos, el vuelo es y será nuestro destino. 14
  13. 13. Más allá del choque está la destreza de cortar la corriente del viento, invitando a los otros a volar. Volar en comunión significa afrontar estereto, con la prudencia y el equilibrio necesarios, pero con la firme decisión de inventar la libertad.
  14. 14. Pienso que la naturaleza es muy linda y bella. Perotengo un problema, a pesar de ser campesina le tengodemasiado miedo a los bichos, culebras y gusanos.Mi cuerpo es una membrana, el carnaval de las floresy la danza de los olores que me embriagan en lafrescura del viento, que me invitaba a cabalgar enlas palabras y el recuerdo de mi infancia deaquellos inolvidables momentos de mi vida.
  15. 15. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• Era muy niña, me prohibían que jugara con los niños, me gustaba mucho jugar a la bolita y al trompo. Aprender a bailar bambuco, bailábamos rico y mis tíos me decían que no, que eso era cosa mala. El vestido lo mismo, tenía que ser hasta la rodilla. Me prohibían que fuera a bañarme al río, eso era una de las delicias para mí. Me gustaba mucho la lectura. Esa fue mi niñez desde los ocho hasta los doce. Ya más grande me sentía autónoma, estaba en la escuela. He sentido toda mi vida libre de ideas y pensamiento.• Con esta actividad me sentí libre porque puede expresar todo lo que sentía y sacar esos dolores de mi pecho, me desahogué y por primera vez me sentí bien.• A mí me gustaba mucho bailar, solo compartía con los amigos del colegio. Me siento en el mar, me encantaba pasar el día allá con mi familia. Hice un corazón y entre el corazón hice una parejita, un hombre con una mujer, pero en el medio una barrera.• En las escapadas yo me salía de mi casa y cogía quebrada abajo. Me sentía libre, limpia y con muchas ganas de seguir haciendo las labores que me tocaban. Reflejos y añoranzas de un pasado feliz, con dificultades de su época pero envidia- ble. Volver a vivir con la tranquilidad de esa persona.• Irme a bañar al río, coger un camino a donde mi abuelita, treparme a los árboles de frutas, árboles de café, de plátano. Otra cosa es el gusto por la quebrada y el río.• Plasmé un sitio de descanso, desde muy niña me tocó cocinarle a mis hermanos, lavar planchar. Aquí estoy pintada en el campo, descansando, con mucha música. 17
  16. 16. Después de haber hecho el cuadro me sentísatisfecha de lo que sentía por dentro yno lo había podido sacar.Me gustaba mucho ir al río a nadar, después acoger lombrices para pescar, me gustaba visitar amis vecinos y sembrábamos en compañía maíz, yucay plátano y en un solo charco cogía seis pescados.
  17. 17. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• Este de acá es mi primer desplazamiento, por eso los colores tristes, es mi pueblo, con un bonito paisaje. Está la finca donde fui criada, con un jardín que de niña cultivé y dejé florecido. La iglesia, la salida del pueblo, el carro en que salí. En mi pueblo hacíamos muchos centros literarios y hacía muchas cosas.• En la parte de mi espalda dibujé lo que fue mi niñez, mi sufrimiento cuando me tocaba ayudarle a mi mamá, lavar, recoger moras y las prohibiciones que nos hacían, que no podíamos ir a bailar. La parte de mi cabeza es la juventud, donde yo estudié, la adolescen- cia es la vida más bonita que uno puede tener, el colegio que uno nunca olvida.• Me gustaba mucho ir al río a nadar, después a coger lombrices para pescar, me gustaba visitar a mis vecinos y sembrábamos en compañía maíz, yuca y plátano y en un solo charco cogía seis pescados.• Allá fue donde me crié, con toda mi familia, tuve mis hijos, me casé, hasta que hubo ya una tragedia. Eso sig- nifica una mata de coco, ahí están los pajaritos que sa- can los pescado del mar, y bueno esto es una base de paramilitares, aquí va el camino. Hay varias cruces encima. Y bueno acá es una mata de plátano que también se ve mucho por allá. Esta carretera va hacia mar. El pasto echa florecitas.• Me fui de la casa con el marido mío, que siempre desde chiquiticos habíamos sido novios. Habíamos nacido en la misma vereda. Me fui desde los trece años y él empezó a maltratar- me, a pegarme y a decirme cosas, palabras feas. Tuve la niña, la mayor y él siguió con lo mismo. Pero entonces ya gracias a Dios cambiaron las cosas. Aquí es la finca mía, la parcela, el hogar de nosotros allá. 19
  18. 18. En nuestro pueblo estaba la escuela ruraldonde estudiábamos, aquí está el folkloretolimense y llanero. Tenemos que estar alegres.Salir adelante para poder darle ese ejemplo a loshi jos. La cartelera refleja todo lo del pasado,esperemos a ver que pasa en el presente.
  19. 19. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• En nuestro pueblo había un lugar donde todos llevábamos los mercados y nos transportábamos hacia las veredas. Ahora aquí en la ciudad no es igual porque el campo es mejor, todo se conse- guía allá.• Hay dos figuras que están dando como una salida, lo veo reflejado en la expresión de las manos, en la vista. Aquella mujer quedó como una luchadora, hablando, como una mártir.• Las flores son alegría y vida, si una casa no tiene flores se ve opaca. Eso significa que el campo vuelva a florecer, que esperamos que vuelva a suceder. Sobre las figuras lo que se refleja es el maltrato de los esposos hacia las espo- sas y tampoco estoy de acuerdo con esto. Las banderas, es que los políticos se están peleando por los colores, ahora pelean por la plata. Queremos que esas angustias que tenemos dentro salgan como esas estrellas que flotan.• El sol, las estrellas, la noche. Me gusta mucho la noche porque me recuerdan las cosas más bonitas de mi vida. Ellas dibujaron el fo- lklore, cuando se criaron eso eran lo que más vivieron. Pero a mí me gusta la noche, significa los amoríos, los bailes, las escapadas y las libertades.• Con la actividad realizada me desahogué, me sentí libre, expresé lo más profundo de mi alma. 21
  20. 20. Cuando vivía en el campo yo soñaba con tenermuchos juguetes, muchas muñecas, jugábamoscon palitos, con piedras, con matas. Ahí mereflejo ya más grande, estoy llorando porquede pronto me hace falta haber vivido más esaniñez. Más adelante fue cuando nos tocóvenirnos para la ciudad.
  21. 21. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• En la casa de mi mamá siempre nos cohibían, tenían el vicio de halarnos las orejas, que no podía- mos hablar y menos con hombres. Yo pinto cosas alegres, he soñado con tener una casa así, con hartas flores, con hartos árboles frutales. Después que nos íbamos a la escondida a bailar, ella iba y nos sacaba o nos castigaba cuando llegábamos.• Esta es mi persona y mi hermano y vamos al río a bañarnos. Acá nosotras tenemos la edad entre los doce y catorce años, nos divertimos sanamente. Me parece que fue ayer. En mi persona están aquellos sentimientos, amor para dar a mis hijas y sacarlas adelante.• A nosotras siempre nos pegaban era con un látigo, que se hace con cuero de ganado, eso pega más bueno, cuando me daban la oportunidad salía co- rriendo. Como todo se arreglaba a fuete. Mi papá tenía una casa en el pueblo, pero cuando nos llevaba a la finca tocaba recorrer un camino largo con piedri- tas pintadas de colores. Esta es la rumba de mis quince años, que fue una rumba bien buena, parte de la gente bailaba dentro de la casa y parte de la gente bailábamos en el patio.• Me ha gustado todo de esta actividad, los paisajes que hemos dibujado porque me recuerdan el campo de donde vengo. 23
  22. 22. La casita donde nosotros vivimos. Todos lospollitos que teníamos. Mi marido no me dejabahablar con las vecinas, ahí está, que no asomasino la cabeza, pues no hacía sino mirar. Estede aquí significa café, de lo que nosotrosvivíamos. Allí las huellas que quedaban.
  23. 23. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• Fui feliz en mi niñez y aun en la juventud, cuando tuve mi primer novio toda la vaina. Vino después de esto fue la prohibición, lo que nosotras hacíamos al hombre no le gustaba. Decidimos formar un equipo de tejo, fue un escándalo terrible, ya nosotras dejábamos de pertenecer a las mujeres sanas. De ahí mismo nació también hacer un campeonato de billar pool, nosotras las mujeres lo hicimos entre profesores, los de la junta y enfermeras, sólo mujeres. También hay música, porque la música relaja y divierte.• Me llené de hijos, tuve seis, no tenía derecho de salir a ninguna parte, me iba para mi casa y me acostaba a llorar con mis hijos. Las estrellitas significan que era de noche, los chulitos nos muestran que uno no hacia más que mirar para el cielo.• La parte lúdica es una sensación muy bonita. Al recordar esos momentos tan divertidos me sentí muy bien, dibujando esos momentos de rumba, tranquilidad y diversión.• El palo que está allá era de naranjo, en el patio de mi casa. Él me colgaba de un lazo con los pies, así de para arriba, como una gallina, me daba patas, trompadas, palmadas en la cara y me daba con una correa, contra el mundo. Colgada de ese palo le decía que lo quería mucho, le ponía las chanclas, cuando llegaba del trabajo le tenía su cafecito. Estoy aquí acurru- cada, era que cuando me daba esas palizas, según él había un muchacho de al frente. Me bajaba del pelo y me daba contra el mundo, me estrellaba contra las paredes. Me ponía las patas aquí en el pescuezo, decía que me odiaba. La mano así es que yo estoy pensativa.• Cómo me gustaría tener libre expresión en cualquier parte como lo hemos hecho e este maravillo- so dibujo. 25
  24. 24. Lo que más me gustaba era colaborar en losjardines, los bolsos significan todo el trabajosocial que hacemos con las mujeres. Aquíestoy bailando, cuando eso no había baldosa,eso sí le bailaba donde fuera. Me volaba enlos caballos de mi finca, me gustaba salir apaseos. Eran caballos de paso.
  25. 25. Cuando no vivíamos aquí El país que llevamos en la piel• Bueno, aquí está el campo, mi casa, la gente que pesca, los árboles que tienen bastante fruta y las palmas de coco, me prohibían tomar, enamorarme, no podía tener novio, me lo prohibían, eso era algo totalmente prohibido, y aquí dibujo unas flores, representan pues el trabajo, a mí me gustaba mucho ayudar a trabajar, sobre todo cuando eran cultivos de flores, me gustaba muchísimo limpiar cuando había desorden, me gustaba ayudar.• El cuadernito que puse es como un deber, pues ya tengo mi estudio, comencé a estudiar y es mi deber, no me prohíben tener novio, si me dejan, y me toca también lavar la loza.• Ha sido una gran experiencia en la cual los recuerdos vuelven a mi mente y me siento más aliviada de todas mis pesadillas, del estrés que tenía en mi interior. La gran nostalgia de mi vida fue cuando nos sacaban de la finca a la ciudad y que a veces de vacaciones no podía- mos disfrutar montar a caballo, galopar, correr por el campo.• Me gustaba mucho bailar, eso se ve mucho en mi tierra. La vida es bella con todo lo que nos rodea, yo pienso que hay que disfrutar cada momento de la vida, la sensación de sentir y vivir los momentos maravillosos que me ha ofrecido la vida, y a pesar de las dificultades sé que debo seguir luchando, siempre acompañada de la mano de Dios. 27
  26. 26. Cuando las fuerzas de estos rostros se miran entre sí, brota una nueva forma en laque es posible leer algo más allá del mundo inmediato. Hemostrascendido la imagen y llegamos a la percepción del tiempo.
  27. 27. Recobrando el rostro El país que llevamos en la piel“ Todos los pasos del tiempo se dibujan en el espectador. La vida pública trata de imponer la imagen rostro. Cada señal, cada línea, cada fisura, de- de quien está enfrente. Hay por ello un modelo develan esa infinidad de momentos que nos han atrave- político, un modelo de líder y un modelo de mujer. Losado. Cuando observamos el espejo tratamos de fijar en local se va pareciendo a lo nacional y lo nacional a lola memoria ese instante de sí mismas que se nos refleja internacional. La ciudad por excelencia, le exige al indi-al otro lado, a la manera de una fotografía que apare- viduo un rostro. Pese al anonimato que contienen susce cada mañana. Además de vernos, intentamos com- lugares, le indica un comportamiento, una personali-ponernos un poco, cual actrices de alguna fantasía, un dad y unas reglas de aparición en sociedad. Es como sitoque de pintura, un peinado, un poco de crema, hasta varios rostros confluyeran en una sola imagen.hacemos aquel gesto que deseamos mantener a lo lar-go del día. Pero es muy distinto fotografiar el rostro Pero pintar el rostro es un proceso totalmente distinto,que pintarlo”. pues a medida que el lápiz o el pincel avanzan, vamos hallando aquellos accidentes y marcas que muchas ve-En la mirada de una foto existe cierta pose y tal vez ces queremos ocultar en la imagen. Al pintar nos en-cierta prevención ante lo que realmente somos. La pu- contramos con las vibraciones de nuestra piel, con susblicidad y la televisión, por ejemplo, sobreviven de la percepciones más profundas. Afloran nuestras alegríasimagen, crean estereotipos y por eso reelaboran las iden- y dolores. Todo un historial de los trayectos recorridos.tidades de la sociedad, unifican los rostros, la belleza y El dibujo o la pintura tienen como fin hacer visible loslas expresiones de los individuos. Del mismo modo, la rasgos que a simple vista no aparecen, recobrando asípolítica cada vez más se edifica a partir de la imagen. la sensación de la imagen. En un momento dado laEs como si en el fondo supiéramos que es posible enga- expresión consigue captar las fuerzas que han consti- 29ñar, así sea por un momento, a la mirada y a los ojos del tuido nuestro devenir como mujeres, para reafirmarnos
  28. 28. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel en nuestra experiencia. Cuando las fuerzas de estos ros- tros se miran entre sí, brota una nueva forma en la que es posible leer algo más allá del mundo inmediato. Hemos trascendido la imagen y llegamos a la percep- ción del tiempo. La línea de un rostro tiene mucho que ver con la del otro y sin embargo una diversidad de signos logra emerger, porque la naturaleza de cada tra- zo es distinta. Siempre que recurrimos a criticar la imagen de una persona o un grupo, está presente la idea de unificar y modelar, dejando de lado la diferencia de la percep- ción, que es la que en últimas provoca los grandes cam- bios. Por ello, al pintar las vibraciones del rostro traspa- samos la propia imagen y la de la sociedad. Por un instante todos los sentidos confluyen en las profundi- dades de la faz de nuestra vida. Exactamente en esto radica la experiencia de pintar un rostro. 30
  29. 29. Recobrando el rostro El país que llevamos en la piel El espejo es también una forma de olvido.Olvido de aquellos otros rostros que tenemos. 31
  30. 30. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel Pintar no es sólo entrar en el rostro, sino salir de él con el valor de reconocer un poco más de lo que somos. 32
  31. 31. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielEl rostro habla, susurra y grita.Busca resonar en quien lo mira. 33
  32. 32. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Yo me miro, creo que cada una cuando vamos dibujando las figuras estamos reflejando lo que nosotras somos, aunque los hubiéramos hecho con el mismo tono no hay ninguna que sea la misma”. 34
  33. 33. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielEl día despierta en el rostro. De pronto somos otros 35
  34. 34. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Estamos viendo cómo la naturaleza equilibra nuestra mente, nuestra piel y nuestro cuerpo”. 36
  35. 35. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielEl arte de ver no consiste en identificar, sino en volver a descubrir lo conocido. 37
  36. 36. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel Dibujar las sensaciones del rostro, sin dar la espalda en el intento. 38
  37. 37. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielPara cambiar nuestros grandes o pequeños universos, hay que mirar con otros ojos. 39
  38. 38. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Recorremos la diversidad, no sólo de culturas sino de personalidades. Ahí se van plasmando la vitalidad que cada una tenemos”. 40
  39. 39. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielTodo lo vivido, lo perdido, lo llevado. Infinitud de la mirada que continúa en su asombrosa labor. 41
  40. 40. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “¿Por qué decimos que llevamos dentro de nosotras la fuerza de valor? Porque a nosotras nos palpita el corazón y se nos trasmite en la piel la necesidad que pueda tener la otra compañera o ese compañero”. 42
  41. 41. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielSi es cierto que todos los rostros son diferentes, ¿acaso hemos aprendido a distinguir la diferencia? 43
  42. 42. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel País de la imagen: ¿Dónde está tu rostro? 44
  43. 43. Recobrando el rostro El país que llevamos en la piel Hombre que cruza por la ciudad deshabitada¿recuerda que habita en la agitación de aquellos labios? 45
  44. 44. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Pienso que voy descubriendo cosas nuevas de mí. Son sensaciones que nunca había experimentado. Sentir la piel en el cuerpo, pero dentro del alma uno tiene desconfianzas porque alrededor hay muchas energías negativas”. 46
  45. 45. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielPasa el tiempo en los ojos que vuelven a pasar. 47
  46. 46. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Sentir la confianza de la persona, siento la fuerza de la vida, uno ahí siente que es liviana y sensaciones de frescura, pero sobretodo la confianza, una confianza total”. 48
  47. 47. Recobrando el rostro El país que llevamos en la piel Cuando el hombre y la mujer miran sus rostros,recuerdan que un nuevo encuentro está pendiente. 49
  48. 48. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel Quizá el mayor desafío de un rostro consiste en evitar la indiferencia. 50
  49. 49. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielLa vida es un largo misterio, que el rostro insiste en develar y ocultar. 51
  50. 50. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Ver el rostro, y detrás del rostro imaginar el cielo lleno de estrellas, fue una sensación muy especial porque uno nunca se da cuenta de las cosas bonitas que tiene, uno nunca se da cuenta de lo que verdad puede haber”. 52
  51. 51. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielDescifrar los signos del rostro es poblar el sentido de una época. 53
  52. 52. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel “Otra cosa es la sensación del viaje a través de nuestro cuerpo y que en realidad nuestro cuerpo queda como sumido en un viaje, y siente muchas cosas al ver que el rostro guarda un significado”. 54
  53. 53. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielQuienes no logran ver un rostro jamás logran ver el mundo. 55
  54. 54. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel La vida no deja de vibrar en el rostro. La vida que es azar y es permanencia. Historia y oportunidad. 56
  55. 55. Recobrando el rostro El país que llevamos en la pielMirar a los ojos para hablar. Aun así, la mirada continúa diciendo lo que la voz no alcanza. 57
  56. 56. Recobrando el rostroEl país que llevamos en la piel Cuando vemos a los otros caemos en la cuenta de que aún tenemos rostro. 58
  57. 57. Recobrando el rostro El país que llevamos en la piel “Aceptar a las personas tal como son con sus virtudes y defectos, tratar de llevar a cabo una meta para lograrlas alcanzar sin unobstáculo y sacar esa valentía que cada persona tiene para uno salir”. 59
  58. 58. Los objetos siguen aferrados a la piel, tal como aquella fotografía que también atravesó a nuestro lado este largo y doloroso camino. Evidencian que la destrucción nos puso a prueba, que nuestra impotencia se enfrentó a su propio rostro y la desolación colectivaquedó guardada en la desolación individual.
  59. 59. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielR esulta asombroso que todos los objetos conoci- dos por la humanidad tengan una historia. Pero más asombroso es que algunos terminen siendoel signo existencial de nuestras penurias y que conten- borrar cualquier símbolo que mantenga nuestro víncu- lo con la historia subjetiva y colectiva, en su doble jue- go de arrasar y repoblar.gan el límite exacto entre la vida y la muerte, el pasado Dejándonos ante la prohibición del ayer, los efectos de lay el porvenir, el antiguo y el nuevo territorio, la presen- guerra pretenden que la mente ensimismada siembre uncia y la ausencia de los demás cuerpos. Los objetos van silencio sepulcral con respecto a la muerte, la desapari-avanzando al compás de nuestra suerte, cual testigos ción y el desarraigo que nos trajo a esta anónima ciu-de los cambios que irremediablemente se dibujan. dad. Así, el pasado es considerado un mísero secreto del trauma interior, al cual es preferible no volver. ACuando nos toca abandonar aquello que queremos, los veces terminamos convenciéndonos de que es mejorpasos padecen la traumática decisión de emprender un callar, aunque la mente siga empeñada en recobrar lasnuevo destino, la mente persiste en mantenerse en el imágenes o sensaciones pasadas. Una mentira falaz pa-lugar del cual nos vamos alejando y que aún vivimos rece dominarnos, pues creemos que es posible inventarcomo nuestro, mientras el cuerpo avanza desorientado nuevos proyectos sin realizar un recorrido que transfor-sin ninguna voluntad. Es el horror del desprendimiento me nuestra trágica experiencia y entonces acudimos aque sufre la madre y el hijo, la cultura y la persona, el la simple fantasía, presas de profundas desconfianzas.hombre y la mujer. Es el cruel desprendimiento del indi- Entretanto, miles de discursos se apoderan de la angus-viduo consigo mismo. Por todos los medios la guerra tia, destituyendo la sensibilidad de la voz pública.intenta imponer su poderío, con el sonido del arma, lavoz de mando, el sufrimiento del cuerpo o la penetra- Pero otro asombro se aproxima, ya que los objetos si- 61ción sexual. Junto con el desarraigo, la guerra intenta guen aferrados a la piel, tal como aquella fotografía
  60. 60. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel que también atravesó a nuestro lado este largo y dolo- va a creer que si volvemos a los eventos dolorosos va- roso camino. Por desalmado que parezca, los objetos mos a desfallecer, sino con la certeza de que la fuerza evidencian que la destrucción nos puso a prueba, que en todo momento constituyó nuestro motor. nuestra impotencia se enfrentó a su propio rostro y la desolación colectiva quedó guardada en la desolación Esa fuerza que aprendimos hace mucho como mujeres individual. Los objetos son nuestra memoria. ¿Qué sen- y con la cual podemos liberar la vida que se encuen- tido tiene convertir esta memoria en un relato? ¿Qué tra aprisionada. Con esa misma fuerza, la memoria es pasa cuando nuestros relatos se entrecruzan? Es aquí capaz de limpiar nuestra sensación de impotencia, donde la memoria enfrenta su reto más difícil: no dejar culpa y soledad, bajo el famoso postulado de que envuelto el drama en un rincón del corazón, como algo aquello que no logra aniquilarnos nos hace más fuer- que encierra silenciosamente nuestro ser dentro del la- te. Por eso, la simple historia de un objeto advierte la berinto del mundo. Eso sería perder la mayor de las potencia que tiene la memoria y que nos vincula hoy batallas, referida a la restauración de la confianza, el como mujeres, en este país que vamos construyendo equilibrio y el poder. Más que la venganza, el pesar o la en plena destrucción. mera justificación para crear otros horizontes, la me- moria puede señalarnos ese recorrido que un día reali- zó nuestra acción para llegar a donde estamos. Salir del territorio, atravesar caminos con la amargu- ra a tientas y llegar al nuevo vacío citadino. Pero no ya con la incertidumbre total de la zozobra a que nos enfrentamos en el momento del destierro y que nos lle- 62
  61. 61. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielMe da mucha, pero mucha tristeza, ya que loúnico que me quedó de cuando vivía en la fincafueron los recuerdos, todo quedó atrás y ahoratengo que vivir alejada de mis hermanos y mispadres. Lo único que me quita la gana de verloses el licor, cuando veo los lugares con abuelos qui-siera que así fuera el mío. Por eso me siento de-masiado sola y como que me hace falta algo, esealgo es mi familia. Aunque tengo muchas amista-des, nada llena el vacío de mis padres y herma-nos, de mi abuelita. 63
  62. 62. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Le doy gracias a Dios que no he pasado por el desplazamiento, porque veo el llanto de mis com- pañeras. Es un recuerdo muy duro para ellas. Les cuento mi historia de estas fotografías, ya que las cargo porque ellos son el todo para mí vida, los llevo en mi mente en cada minuto que pasa por mi vida, que son mis hijos y mi esposo y mi ma- dre, ya que soy hija única y mi padre ya falleció, sólo me quedan ellos para luchar y sacarlos ade- lante. Quiero que mis hijos sigan adelante, el ejem- plo que les doy para que el día de mañana ten- gan éxito en su vida. 64
  63. 63. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielMi historia fue muy sufrida con mimadre, con mis tíos, con mis herma-nos y con mi esposo. Primero fue lamuerte de mi padre, por culpa del gobierno queme quedé sin padre y sin mis tíos por parte realmente node mi papá, que también fueron asesinados. estuviera él conmigoMi abuela paterna sufre y llora por sus hijos, y nos dijeron “nosotros vamosella tiene setenta y cinco años y todavía los a volver y no queremos encontrarlasrecuerda. Después de lo ocurrido que fue a aquí porque no se la perdonamos”. En esoslos ocho años, fueron hombres armados a la días nos fuimos a la parcela de mi mamá y avereda del Municipio, mataron a dos perso- los ocho días íbamos a hacer embarque denas cruelmente, desde ahí empezó la masacre plátano cuando vimos toda la platanera mo-donde vivíamos. Hasta que un martes, ese cha. Entonces nos fuimos a la cruz roja a quedía sentía mucho miedo, pero yo decía “el nos diera el pasaje para irnos, llegamos a unque nada debe, nada teme”. Eso era mentira, pueblo de Risaralda, y a los once meses ma-porque ese día nos tumbaron la puerta a las taron a mi abuelo en las parcelas de nosotros,dos de la mañana, nos hicieron acostar boca se llevaron a mi abuela y a mi tía, o sea quebajo. Nos decían que dónde estaban las ar- ya no tengo abuelos maternos, no les sigomas y nosotras decíamos cuáles armas y nos contando más porque no quiero volver a re-decían: “no se hagan hijo deputas”. Ese día se cordar, aunque uno nunca olvida. Y sobre lallevaron todas nuestras cosas, ese día sentí mi prenda es algo que mi marido me regaló hacebebé de un mes en el vientre, que yo del tres años, porque a pesar de que ya no tengosusto pensé que iba a morir junto con él. Gra- padre, tengo un maravilloso marido. Soy unacias a Dios mi esposo no estaba ese día por- mujer campesina a mucho honor. 65
  64. 64. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Quiero contar mi historia porque este pa- lombia y no es nada fácil desprenderse uno ñuelo fue el objeto que llevo hoy acá. Cuan- de su pueblo y su familia”. Pero quiero dar do salí de mi pueblo mi madre me lo regaló. gracias a Dios y a muchas personas que me Lleva muchos años conmigo, con él me lim- han colaborado y acá estoy tratando de sa- pio las lágrimas cuando lloro, ya sean de ale- lir adelante, sinceramente este momento es gría o de tristeza. Él me recuerda a mi ma- muy triste pero también tiene algo muy es- dre, mi familia y mi pueblo y todas las cosas pecial que nunca había vivido. Le doy gra- bellas que hay allá, porque como dice la can- cias a Dios porque nos sigue dando vida y ción: “el llano es lo más lindo que tiene Co- ganas de seguir luchando. 66
  65. 65. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielTengo esta fotografía, son recuerdos de la fincaque dejamos atrás hace unos años. Ahora lo re-cuerdo con mucha nostalgia. Está conmigo por-que mi madre la tenía en una cajita de los hilosde coser, la mochila es una reliquia para mí, eshecha por las manos de mi madre, fue lo únicoque se me ocurrió echar, unas pocas cosas queencontré a la mano, porque siento que tiene unvalor grande para mí, me acuerdo tanto que echéel monedero con treinta mil pesos, mis lágrimas yel dolor más grande de mi vida. 67
  66. 66. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Tengo ese rosario o escapulario, lo conservo darles un buen futuro, por eso yo quiero mu- porque fue una de las cosas que pude sacar cho a mi escapulario, porque siempre lo cojo ese día del desplazamiento. Por eso yo lo uso en mis manos y le pido a mi Dios que me ayu- y con él le pido a mi Dios que me perdone de a salir adelante, que me supere de todas todas las cosas malas que he cometido y que las cosas malas, de todo lo malo que he vivido, me dé valor, muchísimo valor para poder salir que me ilumine y me de paciencia. Cargo ese adelante con mis hijos, porque mi pensado es rosario, lo cuido y lo aprecio muchísimo. 68
  67. 67. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielEse anillo y esa foto que tengo de mi hermanitofue lo que me dio la fuerza para salir a buscar ami madre, algunos bandidos me la habían quita-do. Es de lo poco que conservo, ya que me sientosin apoyo de nadie. 69
  68. 68. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Este anillo es un único recuerdo que me que- dó de alguien que está muerto y con él pasé los más duros momentos de mi vida, junto a mi familia. Aunque yo estaba muy pequeña nunca imaginé que tantas cosas malas juntas nos iban a pasar. 70
  69. 69. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielTodo en mi vida ha sido un gran sueño, papá y mamá se separaron y se dijeron adióssueños en los cuales no sólo yo hago parte para siempre, y mi sueño desde que yo te-de ellos sino todas aquellas personas que nía cuatro años es ver a mis padres juntosme rodean, en especial mis padres. Jamás otra vez, cosa que aunque lo desee conpodré olvidar cuan feliz me sentía al tener- ansias locas, no volveré a ver por estos ojosles, criándome, sacándome adelante y el que han llorado, se han enamorado y handisfrutar de su compañía. Sólo me queda estado llenos de alegrías en mis más dulcesen mis recuerdos aquel momento en el que recuerdos. 71
  70. 70. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel partes salía gente humilde y conmovida. En noviembre decapitaron a otros en presencia de todos. En febrero siete días en medio de disparos, durmiendo en los cafetales con mi madre enferma, en mayo cadáveres por la ca- lles. Saliendo ocho integrantes de mi familia, Esa noche del 2003 nos abrieron las puertas, mi madre, hermana e hijo, dejándolo todo, nos sacaron de nuestras propias casas, rom- con las mismas pertenencias y lo que traía- piendo ventanales, ingresaron bruscamente, mos puesto. Ese día llegamos a otra ciudad salvajemente, y nos sacaron a hombres, muje- fría de calor humanitario, sin tener dónde dor- res y niños, separándonos como ato de gana- mir, ni tener qué comer, viendo llorar de frío, do. Parecía una película del oeste, un pueblo de hambre, dejando un sitio con unos recuer- de alegrías convertido en segundos en ruinas dos grandes de infancia, con el eco de lo gri- y soledad. Salí al municipio y duré hasta el llos y la luz de las luciérnagas. veintitrés de diciembre, amarga navidad, re- gresando a esos escombros de impactos por A Dios ni siquiera nunca le contaría de las las balas en las paredes de nuestras hermosas atrocidades que se vivieron en el parque, don- viviendas. El diez y siete de febrero regresa- de antes era de recreación y deportes. Dios lo ron, en marzo también me aguanté, pero en sabe que el recuerdo que traje conmigo fue- abril salimos de ahí dejándolo todo, de todas ron mis seres queridos. 72
  71. 71. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielBaúl de los recuerdos: anillo de compromiso. es el recuerdo de lo que el viento se llevó,Es el símbolo de nuestro amor y el recuerdo porque este anillo lo llevo puesto y es el re-de lo único que no se perdió en ese diluvio cuerdo de lo único que me quedó de valor yde sangre, fuego y destrucción, de lo que que- bienes. Lo llevaré hasta el día de mi muerte ydó atrás, nuestras ilusiones y nuestro porvenir, será testigo de ese gran sufrimiento y pérdi-abandonando nuestras pertenencias, familia, da de todas mis ilusiones y esperanzas, deamigos, departamentos, ciudad, comodidades, una ciudad a la que no podré regresar nuncabienestar y trabajo. Este objeto me acompaña por mi seguridad y de los míos. “Lo que ely me acompañará para siempre, porque este viento se llevó y jamás lo recuperaremos”. 73
  72. 72. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Ver la edad que yo tenía y hubiera querido que mi hija hubiera llegado a esa edad, pero le cortaron las alas y no la dejaron soñar como niña. Maduró siendo demasiado niña llevan- do a carga de los hombros una gran amargu- ra dentro de su corazón. 74
  73. 73. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielBueno, este anillo me lo encontré en la vere-da. Me acompañó en toda ésta odisea cuan-do por el orden público entre los grupos ar-mados se formaban esos tiroteos donde ha-bía muchos muertos, no había respeto ni paralos niños, ni para las mujeres, se llevaban losjóvenes para que ingresaran a los gruposarmados y por todo esto y amenazas y porfavorecer a mis dos niñas y al jovencito metocó salir, dejando todo mi negocio, perdien-do los niños huérfanos que me quedaron deuna hija que me asesinaron con el esposo.Pues por ellos lucho con todo el dolor delalma para sacarlos adelante. 75
  74. 74. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel En el año de 1995 fueron masacrados veinti- criminales sueltos y que no fueron ni los pri- siete hombres. Ese día nació mi primer nieto, meros ni los últimos. De enero a diciembre el único niño que nació ese día en la clínica. mataron más de sesenta personas, hombres y Desfilaban los familiares retirando sus muer- mujeres. La foto de mi nieto fue el puente tos del hospital, los mataron como cerdos para volver a recordar esos momentos tan amarrados y a mi lado, les dieron tiro de arma difíciles para las familias y amigos que cayera pero no fue uno, fueron muchos en la cabeza ese día. Este año también, dos de mis herma- y en el cuerpo, mientras un niño nacía mata- nos de los cuatro cumplieron año de muertos. ban a veintisiete hombres. Cuántas viudas, Mi historia en esta hoja de papel fue cuando cuántos niños sin papá, huérfanos y cuántos nació mi primer nieto. 76
  75. 75. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielYo me aferré a este objeto porque con ellosbuscábamos verdad. Por eso para mí es im-portante. 77
  76. 76. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Yo no soy desplazada, ni tengo objeto, pero mi no nos pasó nada grave, sólo se quemó la vida no ha sido ningún camino de rosas. Cuan- cocina. Mi papá estaba lejos, en seguida se do tenía siete años mis padres se separaron, vino y me colocó a estudiar, pero se casó y éramos cinco hermanos y yo era la mayor, me esa mujer no me quería, empezó otro sufri- tocaba cuidar a mis hermanos. Mi madre era miento. Mientras tanto mis hermanitos sufrían prostituta y nosotros no le importábamos para con mi madre que no se volvió a interesar nada. Una vez yo estaba cocinando para mis por mí. Después de un tiempo mi padre se hermanos en la estufa de petróleo, el frasco separó y yo seguía viviendo sola con él, ya se rompió y se incendió la cocina y fui a lla- tenía diez y siete años, luego mi padre se fue marla pero ella estaba con un cliente y no le para un pueblo y yo me quedé sola en Bogo- importó lo que estaba pasando, gracias a Dios tá. Luego me casé con un buen hombre. 78
  77. 77. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielYo no soy desplazada gracias a Dios, pero me hedado cuenta de los que son como han sufridograndes penas y mayormente necesidades mate-riales y espirituales porque mucha gente no losayuda, es decir, no les presta atención a sus penasy amarguras. Y sobre mi reloj, pues yo lo apreciomucho porque me lo regaló mi ex marido. Se mehabía dañado y lo tuve un tiempo guardado perome hacía tanta falta que lo mandé a arreglar y lotengo conmigo otra vez aunque se me perdióuna vez y lo busqué hasta que lo encontré, por-que aunque no vale mucho materialmente paramí tiene un valor sentimental. 79
  78. 78. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Una mañana hermosa iluminada con alegría, su dolor es tan profundo, ella fue y lo reco- con amor de mis padres salía para el colegio, gió, viéndolo tirado con una mata de pláta- el bus me había dejado, entonces me devolví no encima, derramada su sangre, entonces para mi casa. Cuando de repente me llega lo enterramos. Mi abuela a mi tía hasta el una noticia que habían matado a mi abuelo momento no la ha encontrado, no se sabe y que se habían llevado a mi tía y abuela. No si está muerta o viva. Nos amenazaron y lo podía creer, qué habían hecho para mere- nos tuvimos que ir, el reloj y la manillita es- cer esa desgracia, no entendía lo que pasa- taban ese momento conmigo. Me pregun- ba, al ver a mi mamá con los ojos aguados, to si algún día podré superar la muerte de gritando como loca, yo no sabía qué decirle, mis seres queridos. 80
  79. 79. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielEsta foto me trae el recuerdo de cuando vivía enla finca, cuando nos sentábamos a mirar otras fo-tos y mirando precisamente esta foto fue el díaen que llegaron a desplazarnos de la finca. Esemismo día era un domingo, yo había llegado dehacer mercado del pueblo y como esa foto eraparte del comedor de la finca me la traje, perocomo esas fotos me traje otras más para yo teneraunque sea aquel amargo recuerdo de lo quefue ese día del desplazamiento. 81
  80. 80. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Cargo conmigo la foto de mis dos hijos, por lo cual le doy muchas gracias a Dios, por haberme dado esa oportunidad de sacar mis hijos con vida de este conflicto ya que presencié a muchos ami- gos que les mataron a sus hijos, sus esposos, en- tonces son familias desplazadas pero completa- mente desintegradas. En mi caso, con el despla- zamiento perdí cosas materiales pero le doy gra- cias a Dios nuevamente por encontrarme con mi familia, todos unidos y con mucha esperanza de salir adelante nuevamente. 82
  81. 81. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielEl objeto fue una calabaza con la que gana- La segunda foto era cuado fue a la escuela, lamos un premio el día de los niños, el cual es un tercera foto el grado de quinto de primaria.recuerdo que evoca la niñez, siempre jugaba Era el mes de abril cuando los cafetos y naran-con él, también es la costumbre de la región, jos están florecidos y el aroma de los arrayanesdonde los que trabajaban en el campo llevan la lo embriagan con su aroma. Bellos recuerdosbebida y calman la sed que deja el arduo traba- que ni en momentos de angustia se puedenjo. Imposible de dejarlo, qué objeto tan valioso, dejar en el olvido, en la la foto más queridarecuerdo de una fiesta campesina. Las fotos está el rancho, mis más queridos amigos y don-recuerdan que mi hijo era un bebé y sentado de dio sus primeros pasos gratos. Han pasadocuando aun no caminaba, aquel sitio era don- veinte años, recuerdo del desplazamiento, esde pasábamos momentos de mucha armonía. una sombra que aún nos persigue, que tristeza. 83
  82. 82. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Yo tengo mi libreta de calificaciones que me acom- paña desde hace unos doce años, porque desde que tuvimos que salir de mi pueblo y mi finca la había tenido mi papá en las cosas que él guarda- ba en el baúl de los recuerdos. Desde entonces nos ha tocado vivir de un lado para otro como veletas, sin dirección, sólo con la dirección de nues- tro padre celestial. 84
  83. 83. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielCuando salimos desplazados del Tolima fue duroporque quedó el cultivo, yo cargaba con muchoamor mi maleta porque me recordaba a mis hijosy a mi esposo. 85
  84. 84. El poder de la memoriaEl país que llevamos en la piel Es el momento del velorio de mis hijos, me cuesta mucho recordar, lo estoy viendo. Dios me da la fuerza para seguir adelante. 86
  85. 85. El poder de la memoria El país que llevamos en la pielLa fotosCada una de ellas son historia, me aferré aellas porque son de mis familiares los cualessignificaron mucho para mí y ya no están y esde la única manera que no olvido sus rostrosde los que están vivos, es el sentir que siem-pre están conmigo porque siempre las llevoconmigo a todas partes que voy.El anilloEn la escuela conocí un muchacho con el cual nos tuvimos que separar, fue lo único que meyo peleaba mucho, no la íbamos muy mal pero quedó de él, claro y su gran amor, hoy estátranscurrió el tiempo y nos encontrábamos en muerto y cada vez que me siento triste mirootro ambiente, nos volvimos novios, al año nos mi anillo y recuerdo como él me enseñó quefuimos a vivir juntos, el anillo fue el primer todas las tristezas las debemos convertir enregalo que me hizo porque nos íbamos a ca- alegría y que debemos superar cada obstá-sar pero por la violencia y mi desplazamiento culo o tropiezo que tengamos en la vida. 87
  86. 86. Bajar a la quebrada, caminar por el campo, subirse a los árboles, correr, respirar, sentir que el tiempo es inmenso. Y sobre todo volar como la mariposa. Así, poco a poco, lentamente, quizás sindarnos cuenta, aprendemos a vivir.
  87. 87. Volar es nuestra ley El país que llevamos en la pielA sí como la mariposa comienza a volar luego de una intensa metamorfosis y de una terri- ble lucha con la naturaleza y con su propiaespecie, la mujer aprende el vuelo a partir de cada una Nuestra actitud dentro del caos es la de crear. Esto no es gratuito, ya que volar consiste en un aguerrido en- frentamiento con el vacío, lo que nos otorga la capaci- dad de percibir siempre una salida cuando nos halla-de sus complicadas mutaciones. mos con la incertidumbre de un conflicto que pone en riesgo la vida de la especie. Más sin embargo, el vueloSe trata de un descubrimiento paulatino de la libertad, de la mariposa no tiene por fundamento la trivial deli-que supone atravesar los bosques, los caminos, las coli- cadeza; como toda metamorfosis, su naturaleza pro-nas, los arbustos, los valles, las selvas, los jardines. Des- viene de la rudeza que conlleva la creación del movi-cubriéndose en el calor y en el frío, en la sequedad y en miento. Precisamente, lo más difícil de volar es decan-la humedad. El vuelo no es nada fácil, hay que medir tar los diferentes ritmos del aire que permiten la avan-las posibilidades del cuerpo, sopesar la carga que lleva- zada. ¿No es acaso esta una nueva forma de ejercer elmos, la proporción de las alas y obtener el alimento poder en nuestros escenarios culturales, en nuestra vidanecesario. A veces el viento está a favor y otras en con- cotidiana y en el estilo de nuestras organizaciones?tra, de la misma manera que la realidad, el mundo o eltiempo, se nos presentan en forma de obstáculo o de Algunas otras especies, por ejemplo, buscarían dominarposibilidad. La fuerza de la mariposa no choca con aque- su territorio, mantener la rigidez del comportamientollas otras fuerzas, sino que más bien vibra con ellas. He o doblegar con su fuerza a los demás. Pero la mariposa,aquí el secreto de nuestro vuelo, pues la acción de vo- en cambio, crea ciclos dinámicos con la flor, con el árbollar no consiste en el ejercicio de una fuerza que desplo- y con el viento. En épocas de florecimiento aquellasma, que destruye o que rompe ciertas estructuras, así otras especies afianzan su poderío y en tiempos de 89sea con el fin de producir unas nuevas. penuria o desarraigo, llegan al ensimismamiento, agre-
  88. 88. Volar es nuestra leyEl país que llevamos en la piel sión, resentimiento o escarmiento. El aprendizaje del vuelo, por el contrario, nos ha demostrado que en cual- quier condición, por drástica que resulte, nos abrimos siempre a nuevas oportunidades, no desfallecemos, y sobre todo, que logramos renovar, repensar y descubrir el horizonte. Más que ejercer el poder desde el centro y ganar la legitimidad del grupo, tratamos de enseñar a trascender obstáculos, a imaginar la libertad, a multipli- car las posibilidades. Pero el vuelo de la mariposa también tiene el peligro Para volar hay que irse desprendiendo poco a poco de caer en el detenimiento, en la rigidez y en la unifor- de las ataduras políticas, culturales, familiares y perso- midad de lo establecido. Es entonces cuando puede nales. Más allá del choque, está la destreza de cortar morir en su propio intento. Un conjunto de mariposas la corriente del viento, invitando a los otros a volar. puede cruzar estas fronteras, si el principio que les in- Volar en comunión significa afrontar este reto, con la duce radica en la búsqueda de un nuevo sentido vital. prudencia y el equilibrio necesarios, pero con la fir- El vuelo no es un momento, es la actitud permanente. me decisión de inventar la libertad. En cualquier lugar Estacionarse sólo tiene razón de ser para tomar el im- del campo o la ciudad que nos espere, el vuelo es pulso necesario que advierte el siguiente movimiento. nuestra ley. 90
  89. 89. Volar es nuestra ley El país que llevamos en la piel Fantasía Esta mariposa mantiene en los lugares más solitarios, ya que vuela demasiado bajito. Es importante tener en cuenta que a veces nues- tro vuelo es corto, por eso hay que medir la fuerza de quienes perturban el habitad. No hay que ir totalmente contra la corriente, pero sí lograr mantenerse en el vuelo hasta encon- trar las fantasías. EsperanzaLe gusta de alimento pétalos de flores. Sim-boliza pasión y viven en las montañas. Comoellas siempre nos abrimos al movimiento, aun-que constantemente quieran someternos. 91
  90. 90. Volar es nuestra leyEl país que llevamos en la piel Esperanza tricolor Admiro la mariposa por sus colores, por su belleza y es cuando creo que Dios es tan ma- jestuoso y hace los animales tan perfectos que no se olvida del más mínimo detalle. Mu- cho menos nosotras olvidamos lo que nos ha dado la fuerza de la experiencia. Riqueza y anhelo Yo anhelo ser como la mariposa, volar y triun- far. Quiero vibrar con el viento, con las opor- tunidades y con el mundo. El color de esta mariposa es el símbolo de la riqueza y la paz que necesitamos conquistar. 92
  91. 91. Volar es nuestra ley El país que llevamos en la piel Esperanza El significado es que yo tengo una esperan- za y una fuerza que me impulsa a sacar a mis hijos adelante. No olvido el pasado, pero todo lo que he vivido me sirve para ver el futuro. Pureza LibertadVuela alto, va por muchas regiones, está entodos los lugares, son hermosas, vuelan li-bres, hay de diferentes colores. Tratamos asíde armonizar la vida y el equilibrio, dondeamenaza la destrucción. 93
  92. 92. Volar es nuestra leyEl país que llevamos en la piel Alegría Es una hermosa mariposa que vuela muy alto, alrededor de la villa Marianella. ¿Por qué este nombre? Porque espero que siempre esté muy alegre y sonriendo. Mandy Yo le puse ese nombre a mi mariposa porque es única, como cada una de nosotras. Somos diferentes pero nos alimentamos con la fuer- za de todas. Nos solidarizamos con lo que nos ha tocado vivir. 94
  93. 93. Volar es nuestra ley El país que llevamos en la piel Pura Próspera Es pura porque el color verde significa el cam- po donde vivimos. No destruimos el alimen- to, sino que apenas tomamos el néctar nece- sario que nos dan las flores. Libertad y tranquilidadLibertad en su vuelo, es la sensación de tran-quilidad, de estar en un espacio, sin condicio-nes, ni críticas que destruyan; paz para viviren su propio ambiente. 95

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