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Ensayo sobre los locos de mi pueblo

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Ensayo sobre los locos de mi pueblo

  1. 1. Ensayo sobre: los locos de mi pueblo©® Autor: Andrés Rafael Barrios Tenorio Veracruz, Ver. Octubre del 2011
  2. 2. ¿No te llama la atención que en tu ciudad, algunas veces no los ves?Sin embargo, de repente y sin aviso de por medio:¡Aparecen!Uno, dos, tres, cuatro y más. Inexplicable, ¿dónde estaban?¿Quiénes son?¿Y su familia?¿Qué comen?¿Donde viven?Y muchas preguntas más, casi todas sin respuesta.Los así llamados: “locos”Me llamó tanto la atención, que busqué la definición de locura, odefiniciones y encontré que tiene diferentes connotaciones:“Que es un trastorno patológico de las facultades mentales, o es la faltade prudencia y sensatez en los actos, o es la exaltación del ánimocausado por una persona o cosa que gusta mucho, o es la acciónirreflexiva o desatinada, que implica imprudencia o temeridad o bien elentusiasmo o amor excesivos que siente una persona por alguien oalgo”.Definiciones dadas o hechas por otros locos, para calificar a aquéllosque no se ajustan a lo que ellos mismos, los calificadores, considerancomo normal.En este concepto de locura, caben personajes históricos como Calígulaque se consideraba divino, como costaban muy caros los animalespara el mantenimiento de las fieras destinadas a los espectáculos, lasalimentaba con la carne de los condenados a muerte, arrojándoselosvivos para que los devoraran. Un romano expuesto a las fieras gritó queera inocente. Le hizo sacar de la arena, le cortó la lengua y volvió amandarle al suplicio.Otra loca famosa fue la reina de Castilla, Juana, mejor conocida como"Juana La Loca", quien a los dieciséis años, fue casada con Felipe "ElHermoso", quien frecuentaba diversas féminas de su época y ellodesencadenó la fiebre de locura de Juana, surgiendo el terrible sentir
  3. 3. de los celos, celos rabiosos y fundados, pues Felipito se encargabanotoriamente de llevar una vida licenciosa y sin pudor alguno.Un claro brote psicótico, con estados de melancolía, llanto, noches sindormir...Con la muerte de Felipe, Juana se niega a aceptarlo, hasta el punto demantener el cuerpo del Hermoso, insepulto, mientras vaga junto almismo con una comitiva por los campos de Castilla.Aquí en nuestro país, también tuvimos otra desquiciada imperial, sellamó Carlota (María Amalia Carlota), quien al ver que Napoleón retiróal ejército francés del territorio mexicano, viaja a Francia para pedir elapoyo a su imperio de arena desmoronada y en ese periplo, esaprehendido y fusilado. Con la muerte de Max, se lleva a cabo otroviaje hacia el interior, como vitriol y no regresa jamás. Sus últimos días sele vio caminando por su mansión, acompañada por sus damas decuidado. Ya entrado el siglo veinte fallece, escuchando repetidamente:¡Pobre Carlota!¡Pobre Carlota!Y pensar que no conocía la seta teyhuinti.Otro famoso de la historia es Frederick Nietzsche, su padre tambiénmurió loco, se le diagnosticó "reblandecimiento cerebral", extraña formade llamarle a algo que viene de otro mundo y que no sabemos explicar.Después de todo, los males del cerebro son difíciles de conocer.Nietzsche, de carácter solitario, con sífilis, sufre las soledades hasta quela enfermedad se desató el día que abrazado a un caballo no paró dellorar y desde ese instante no volvió a recobrar el juicio nunca más. Laextraña sensación de ver hacia el otro lado y no poder regresar cuandouno quiere.Otro personaje es Vincent Van Gogh, uno de los más grandes maestrosde la pintura y genio loco. Gauguin pintaba un retrato de Vincent y ésteal contemplarlo, dice: "Soy yo, desde luego, pero yo loco".Sin duda que Hitler (otro orate más) tenía una tremenda capacidadoratoria (viene de orate). El supo expresarle a la gente lo que deseabaoír y así obtuvo el poder de Alemania hasta llevarla a una guerragigante y sin moral. Sus delirios de grandeza, su prepotencia le llevarona iniciar esta guerra. Síntomas inequívocos de un esquizofrénico,psicótico asesino.
  4. 4. Los locos de alguna manera, poseen esa capacidad del verbo, quepuede resultar creador o destructivo, con facilidad para la palabra,amén de su velocidad en la salida de su voz.Por algo después del silencio vino la voz y se hizo así mismo.De estos locos, sicópatas, han habido muchos en la historia, a éstos sí lesllamo locos o mejor aún orates psicópatas, su característica es siempreagresiva, ególatra, sin sentimiento de culpa, obsesiva, la sangre es elmejor ánimo y su elixir de vida. Algunos son capaces de robar niñospara cada ritual ofrecer la sangre de la inocencia desbordada por unpuñal.Así, en cualquier parte, en cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ellosexisten. Yo los observo, casi desde que tengo memoria.Ahora en especial, los de mi pueblo, porque mi pueblo no ha crecido,todos nos conocemos y sabemos de todas las familias, su origen.Cuando pequeño había una señora, la llamábamos La Novia, que supelo era enmarañado, como nido de calandria guardando sus polluelosde un amor que no fue.Unos decían que conservaba su pelo así, porque había sufrido unadecepción amorosa, que se iba a casar y el día de la boda el novio nollegó a la ceremonia. Otros dicen, que alguien avisó al cura de laiglesia, que el novio era casado y eso impedía la boda.Los invitados asombrados, tuvieron que dejar la iglesia, ahí alguien de sufamilia, esperó para avisar que la boda ya había ocurrido, sin poder ir ala fiesta, que al parecer sería con gran boato, derroche de manjares ymúsica hasta amanecer.Platican, los que lo vieron, que la casa estaba llena de regalos, mismosque fueron devueltos, que las viandas estaban listas para servirse, quealgunos de los invitados, de ésos que no van a la iglesia y que prefierenadelantarse al festejo para apartar lugar, tuvieron que ser amablementeatendidos fingiendo que la boda se había realizado por la mañana y losnovios ya se habían marchado. Pero La Novia, estaba encerrada en suhabitación llorando y viendo lo hermoso de su peinado. Ella esperaba lallegada de su hombre.Con el tiempo, se le vio caminado, recogiendo flores silvestres, entre lassombras de las casuarinas y los almendros, como buscando alguiensentado a su lado en alguna banca del paseo, unas veces volteaba yobservaba la cara de los hombres y al comprobar que no era él, sevolteaba hacia el cielo como pidiendo ayuda y continuaba su caminoy su silencio interior. Callada vino, callada se fue.
  5. 5. Cruzaba las Avenidas y las calles de la parte cercana al mar o bien porlas avenidas donde pasaba el tranvía de la ciudad, siempreconversando animadamente con ella misma, escuchando voces quesolo ella oía. Los niños, como yo, al pasar a su lado, la miraban, unoscon miedo y corrían y otros con curiosidad, abriendodesmesuradamente sus ojos esperando el momento de correr cuandola novia se dispusiera a llevárselos.Algunos médicos de hoy, dirán que era un comportamiento maniacodepresivo, pues sus vestimentas eran sucias y descuidadas, lo buenofue, que no se necesitó un galeno para dictaminar la locura y asídespojarla de sus bienes del reino, como en la antigüedad se estilaba.O bien, inventar algún viaje donde el gobernante sufriera un accidente,generalmente mortal y así desaparecer esa vergüenza en la personadel que gobierna.¡Y su peinado seguía sin cambiar!Así se fue desvaneciendo entre la memoria de la gente, de este puebloque sufre de locura ambiental.La canción, al estilo de la época, como aquella que describe Serrat, enPenélope, manteniendo la esperanza de recibir en sus brazos al amado.El amado que después de muchos años vuelve y que en su cerebrodistraído y escondido, su rostro se ha perdido. Sola esperando en unbanco en el andén… y sigue.La locura, un tema dejado de lado, que avergüenza a la sociedad, seles esconde, se les insulta, se les corre, se les tiene compasión. Creemosque ellos están mal, que no deben acercarse a uno. Los Gobiernos,como queriendo pagar su culpa, construyen grandes edificios, con unletrero que anuncia el nuevo “Centro de atención hospitalaria paraenfermos mentales”, con salas de espera relucientes, ventanas conprotecciones de hierro anti fugas, bocinas y jardines extensos conbancas vacías, enfermeras que entran y salen, espacios pintados deblanco y que algún gobernante de turno, corta el listón para inaugurarsu apertura, buscando de reojo al contratista para saludarlo yrecordarle que la locura es una cosa aparte y el reparto de la dadiva esotro: “¡En mi oficina nos vemos!”Con el tiempo, los años, las salas van quedando abandonadas, los locosse escapan, porque curiosamente las puertas siempre están abiertas.Además ellos saben qué es la libertad.Nadie ha escuchado jamás:
  6. 6. -¡Un loco se escapó!Hasta que el Hospital se queda vacío, telarañas en los rincones, camasdesvencijadas e hierros oxidados por falta de pintura y solo con lasvoces de ellos rebotando en las paredes.Huelen mal, no se bañan, la misma ropa, el calzado desaseado o roto,eso a ellos no les importa. Van por la ciudad, que por cierto, puede serla mía, la tuya, puede ser tu país o tu planeta, donde quiera que tehalles, ahí también existen, ahí los encuentras, son de temporada o bienpermanentes.Son colectores, coleccionan latas, botes, bolsas de plástico, tubos, sonsus enormes tesoros y no les gusta perderlos de vista, se colocan en unrincón y desde ahí ven el mundo. Caminan, son buenos caminantes, losves al Norte de la ciudad o en el Sur, o también vienen del Oriente sin laguía de una estrella o se dirigen al Poniente tal vez buscando algúnconsejo, son ajenos a la violencia, pasan inmaculados de pensamientoy acción.¿No te has fijado cómo ellos no conjugan todos los verbos?Su verbo principal es, Ser o Estar, como clase de inglés. Solo llevan conellos el “Soy” y ni siquiera presumen de ello, su amor por todo, serestringe a una esfera pequeña, que es su mente o bien a un mundo,que es su forma de existir o de ser. A veces pierden el soy, lo buscanentre sus bolsas, las latas o su zapato. Sacan su pie y lo observanbrillante de mugre, y eso no es mugre para ellos, son huellas del camino,experiencia arrastrada paso a paso.No poseen los otros dos verbos en su léxico, Hacer y Tener. Ellos nohacen, ni tienen, no conocen tales palabras.Ellos no hacen, pues no tienen nada qué hacer, no se atormentan conel hacer, sus tareas no tienen principio ni fin, trabajan incesantemente (yno tienen tarjeta), en algún palo al que van dando forma, formaimaginada en su cerebro diferente, le dan color, lo templan si esnecesario, al final lo observan como si fuera una obra de arte y locolocan a su lado.¡Obra terminada!Para nosotros los que nos creemos normales, el palo sigue siendo elmismo, no cambió en color ni nada, para ellos el arco iris vació suscolores sobre su espada, se forjó en el fuego de la pureza y laenfundaron en piel curtida, adornada con herrajes de plata y oro, comocorresponde a un Rey venido de las tierras de la ilusión.
  7. 7. Nadie les paga, ni les exige tarjeta de crédito o bien la exhibición de unbillete al portador, invento social para intercambiar recursos quealgunas veces no te sirven de nada. Algunos saben o intuyen, quenecesitan dinero para obtener comida, algún antojo de cuando eranlúcidos. Y aquí habría que preguntar ¿qué es la lucidez? O ¿Quiénes sonlos lúcidos?Su salario, no es de esclavitud, no sienten el ansia de ganar o tenerdinero, son quizá como San Francisco de Asís, cuando dice que es tanpoco lo que necesita que a veces necesita poco lo que necesita. Ellosson así.No sufren de estrés, ni tienen prisa por llegar a ninguna parte, su cara esenigmática y su rostro sin lavar no nos dice nada, yo deduzco que nodesean hablar con nosotros, los que los tratamos mal.Caminan balanceando los brazos rítmicamente, pasan junto a ti y semeten en su cápsula, para ellos no existes, su mundo es de otradimensión, es posible que cuando los dejas de ver se deslizan por unportal abierto sin vigilantes, por el espejo de Alicia en el País de laMaravillas o bien por el piso ajedrezado de alguna catedral.Tampoco tienen, ellos solo poseen lo que llevan consigo, latas decerveza o de alguna soda, botes de plástico, de la era de la estupidezporque pensamos que eso es ser civilizado y moderno, nos ayudan alimpiar la superficie del planeta o de la ciudad y no piden a cambionada.Mi amiga llamada Gordita, es una amiga de mi barrio, prefiero llamarleamiga en vez de loca, y de la misma forma trataré a los siguientes queaquí conocerás, pues son amigos buenos, decentes, algunas vecesgroseros, es su mecanismo de defensa.Pues bien, Gordita, gusta de comer, que digo comer, degustar pues ellaes un gourmet, su sobrepeso es evidente, no te mira, creo tiene sus ojosverdes o ¿serán marrones?, camina con prisa cada vez que va decompras para adquirir ese delicatessen que son las carnitas del barrio.Espera que Arturo el carnicero, voltee y le pregunte:-¿Cuánto quieres de carnitas?En su modo suave y amable que tiene el carnicero. Explícito yabundante de palabras. Si y No, son el resto de su vocabulario.Gordita, solo mueve su cabeza afirmativamente, toma el billete entresus dedos y se lo muestra a Arturo, quien presto toma una bolsa de
  8. 8. plástico de la era de la estupidez, introduce unos trozos de carne, cierrala bolsa y le entrega la misma a Gordita, quien le extiende el billete, conla sapiencia de que con ese papel logra la comida que tanto le gusta.Se da vuelta inmediatamente y encamina sus pasos hacia fuera dellocal, camina con pasos largos y en su mente lleva la canción queacompasa el ritmo de sus brazos, los balancea sin parar, los extiende lomás posible y del mismo tamaño son sus pasos.Durante un tiempo, dejé de verla, un mes, dos, tres, no lo sé.El tiempo para Gordita no existe, y como si regresara a su mundodimensional, desaparece, nadie pregunta por ella. Quizá Arturo sabe desu destino, pues últimamente no ha recibido el billete que Gordita lelleva.Hace unos días, la volví a ver. Ahora con menos peso, tal parece que sesometió a una liposucción o una dieta rigurosa, la de la luna, la de lapapaya, la de los 3 días, ¡qué importa!Nadie sabe donde estuvo, se le ve ligera, camina igual con sus pasosalargados y balanceando sus brazos. Y en su mente la misma canción leacompaña como cada vez que se le ve subir y bajar las callesempinadas, las únicas empinadas, de esta mi plana ciudad. Ella esrepresentante, aun sigue aquí, de aquellos que ya se fueron, que nomurieron, pues ellos no mueren, solo desaparecen, se van sin avisar. Esposible que pienses que ya se fueron y algún día los veas aparecer enuna esquina, cargando nuevas bolsas y cacharros para su colección.Gordita, tiene un hermano dimensional, se llama: El Arquitecto.El se fue, un buen día el sitio donde solía sentarse, estaba vacío, tanvacío que hasta su huella, su olor y su sombra se llevó. No dejó latas, nibotes, ni maleta, ni la nada dejó.El Arquitecto dicen, estaba casado y que su mujer lo abandonó porotro, otros dicen que sufrió la pérdida de un ser querido, en fin lo quehaya sido, desencadenó el que se desquiciara de la realidad, éstarealidad que desquiciada esta frente a nuestros ojos y ni siquiera nospercatamos de ello.Siempre sentado en su banqueta, dibujando, haciendo trazos rectosperfectos, de donde él vino está la perfección, simplemente trazos, unay otra vez.
  9. 9. Dicen, quienes se atrevían a conversar con él, que también enseñabamatemáticas y presto estaba a responder a los que le hacían algunacuestión.Los ricos de la ciudad sabían un poco más de El Arquitecto, puesalgunas veces les vi bajarse del auto y darle algunos billetes, quizá leconocían de cuando eran jóvenes y su mente estaba prisionera aún eneste mundo real, que tiene mucho de irreal, hasta que un buen día sebajó del mundo y ya no quiso subirse nuevamente.Decidió permanecer al lado del camino, sentado en la avenidaprincipal de la ciudad y convertirse en un observador del ir y venir de lagente, con rumbo a ninguna parte, con prisa de llegar a ningún lado,preocupada por enormes deudas o deudas sin fin, clásico síntoma deesclavitud moderna: trabajas, pagas, trabajas, pagas, trabajas, pagas.¿Quién sabe de qué lado está la locura?El Arquitecto, bajo de estatura, su pelo blanco y escaso en la corona desu cabeza, llamémosle gordito de complexión, siempre con un saco quetal vez, perteneció a un traje usado en la última gala terrenal y queahora le sirve de abrigo únicamente, aunque no sabe si es primavera,verano o invierno, solo lo usa, es parte de su elegancia al vestir, noimporta lo sucio o las manchas, las arrugas o si la línea del planchado yase borró. Su etiqueta nos vino a enseñar que para ser fino, no esnecesario el dinero ni estar bañado, ni tener las uñas limpias. Sus amigaslas bacterias, también lo respetaban.A menudo, se le ve hoy, del otro lado del muro, trazando arquitrabes ycolumnas dóricas, griegas y romanas, haciendo curvas de la bóvedaceleste, donde ellos habitan ahora, con su amigo Estanislao charlando.Estanislao, hombre fuerte de piel muy oscura, los que se piensandiferentes le llaman negro, de dientes blancos como la nieve, de fácilexposición a la menor provocación, de buena estatura, como 1.80metros.Aquí, en este plano, solía llevar un tubo cédula cuarenta galvanizado,como de dos brazos extendidos de largo, con el tubo, entonabacanciones a manera de trompeta, lo hacía muy bien. La gente de losbarrios por donde pasaba le pedía una melodía y él con su sonrisa a florde labios, asentía, complacía, y la gente se alegraba al escuchar estehombre sinfónica, que no orquesta, pues sus sonidos tenían todos losinstrumentos y su preferido era un oboe, que según nuestra cuerdavisión, era un tubo y que emitía sonidos venidos desde su hermosocerebro convertido en papel pautado.
  10. 10. Cariñosamente, le llamaban Tane, su misión era llevarnos a los brazos delos siete niveles sonoros, distinguir al Do y al Sol, sin tener llave, despuésde todo, vivió cercano a los ángeles que cantan los coros celestiales.Nadie se obligaba con Tane y él con nadie hacía una isla, suya fue estatierra calurosa y con ventiscas de arena, caminaba por avenidas y asítambién un día se fue con su música, no la llevó toda con él, nos dejóalgunos ecos que se escuchan todavía en mi cerebro desde niño. Porlas noches de fin de año, con el viento del Norte, me parece escucharel ulular de su oboe. Uuuuuuuu, suena suavemente. Con los sonidosllegaron las letras, y su hermano Leyton las traía en su mochila.Había un poeta, de esos que nunca son conocidos, su nombre: RobertoLeyton, en una calle cualquiera, no recuerdo cuál, su rasgo distintivo eraescribir, hacía letras mayúsculas y minúsculas, la letra bailaba al compásde su mano, su cadencia le hacía mover las caderas a las sílabas y élvivía para hacerlas bailar.Le decían sólo Leyton, escribía y leía, en cantidades fuera de lo común,su mundo giraba en un universo de letras, leía por las tardes , por lasnoches, al amanecer, a cada momento se le veía acariciar las letras yellas a su vez, le devolvían besos de versos. Las paredes de su cuartoestaban repletas de libros, sobre mesas, sobre estantes, en el escritorio,en el piso, sobre la silla, estaban en aparente desorden, pero él sabíadonde encontrar cada uno de sus hijos.Su cara morena, de playa , de mar, su pelo ensortijado , mezcla derazas negra y criolla, jugaba muy bien el basquetbol, fue buenestudiante, en su corazón la palabra se hizo grande y los momentos asolas crecieron. El silencio se hizo su amigo, le abrazó, igual que los libros,igual que las letras, enseñó poemas de Díaz Mirón, de Amado Nervo yJuan de Dios Peza.De este último le heredó a un cantante de voz de tenor, el gusto de suspoemas, tanto que más tarde leía poemas acompañando lascanciones. Leyton, no era muy conocido, sin embargo su paso por latierra dejó a los que lo vimos, la idea de leer, de disfrutar la letra, queviene después de la voz y ésta es poderosa, construye y destruye. Y ensu caso le hizo un templo, templo que más tarde un accidente se lollevó. Te recuerdo amigo, jugué contigo basquetbol y me quedaron tuspalabras de amigo y trato educado.A la hora de comer, le decía a su madre:-¡Mamá, a esta sopa de letras le falta algo!Su madre, que sabía el genio que vivía dentro de su hijo, le decía:
  11. 11. -¿Qué le falta: tomate, ajo, pollo?Y él contestaba:-No madre, le faltan las letras eñe, doble erre, doble ele, el acento, lahomofonía de las palabras, las diéresis, ¡esta sopa no es de letras enespañol, es en inglés!Siempre de buen humor y ligado a las letras, eran sus íntimas amigas,con ellas se acostaba y tenía sus orgasmos extenuantes hasta altashoras de la madrugada.Dentro de sus escritos, que su familia encontró al buscar entre suspertenencias, encontraron éste, escrito a una persona amada por él,quizá motivo de su desquicio y que aquí con el permiso de ellostranscribo:Corazón pulpa de papelSi tuviera el valor inmediato, te arrancaría de mi pensamiento,en jirones o pedazos,te sacaría como escoba rígida,barriendo los ásperos polvos o las grandes piedras,sin contemplaciones.Si tuviera el corazón tan suave como pulpa de papel,sólo pedazos alcanzarías a ver,las notas negras de la tinta en los periódicos,las notas rojas, sin interés,mi corazón marchito como papel arrugado,ahora no sabe que hacer.Si tuviera la vista ciega, nada vería tras de ti, nada en lontananza alcanzarías a observar,mis ojos cansinos, rojos de tanto llorar, nada pueden hacer,disminuido visual, ojos marchitos pues, ya no tienen tu camino.Si pudiera alcanzarte con mis manos,en la noche sería abrazado a ti,pero a la vida se le olvidó que los hombres amamos demasiado,que los hombres buscamos amor y encontramos confusión.Qué falta de valor no haber tomado tu destino,compartirlo, ser fuente de tu arrulloo bien con mis pasos sonando hacia los tuyos.
  12. 12. Por fin la voz se fue, sólo el silencio me acompaña,mañana podré ver las flores, el sol y el canto de las aves, ya sin tí,sin buscarte, ni necesitarte,después de todo nací solo, no soy gemelo de nadie,soy un alma que busca, sin entorpecer el camino.Ve, que después de todo mi corazón de pulpa de papel,se mezclará con agua, adoptará nueva forma,para así poder ser entregado a otra, nuevamente.Si no es mañana, será hoy, sino es hoy, quizá en la próxima vida,después de todo, contigo, luces de todo tipo compartí,mi amor se fundió contigo y quedará la energía que te dí.Mis besos son siempre para ti. Adiós LeytonCuando Leyton emprendió el camino tocó la mano de ella, le dijo en sutoque, que era su hermana y que su tarea estaba bien realizada. Ella seescapaba de su familia, unos dicen que era de Córdoba, otros de aquí.¿Cómo saber?¿Su nombre?¡Perlita!Perlita, pequeña de estatura, llevaba sus mejillas coloreadas con rubor,sus labios estampados de carmín, en las muñecas de sus brazos teníapulseras de oro figurado, eso no importa, después de todo los oros losguardan los Rothschild, que son banqueros “genoveses” por cientos deaños.Perlita, gustaba de bailar, la música penetraba en sus oídos y a su vez,por su interior, le hacía vibrar moviendo sus células o quizá unmecanismo de resorte acompasado, o bien las notas en un libropautado que en su corazón llevaba.La gente le obsequiaba monedas, aunque dicen que venía de unafamilia acomodada, sus piernas flacas como hilos, eran tan fuertes quebailaba por horas, su pañoleta en la cabeza, bien amarrada, de colorrojo, en el pelo una gran flor y su falda llena de flores, no estampadas,eran flores reales para ella, en cada giro se desprendían de su orla ydespedía olores de gardenia, como de su tierra.
  13. 13. Gustaba de bailar, le gustaba la rumba, la salsa, el danzón y en todoslos ritmos era una experta, para sus adentros ella era una maestra debaile, rodeada de sus chambelanes o aprendices a quienes instruía lospasos de una excelente guaracha. Al final, mediante un leve gesto y unabrupto giro los dejaba parados, ahí mismo donde los encontró. En lasiguiente canción, los volvía a aparecer, siempre estaban a sudisposición.Perlita, como todos, vivió y bailó entre nosotros, pertenecía al espacioreservado a ellos, los que se nos hacen diferentes, no cuerdos, pero noegoístas, no ambiciosos, no malvados, llenos de amor conectados conla inteligencia infinita e inspirados por El en cada momento.Sus manos delicadas, subían y bajaban, al ritmo de la música, de unaorquesta imaginaria, con músicos que le dedicaban sólo a ella laspiezas musicales. Se le vio, la última vez, bailando por un callejón de laciudad, de esos sin gente, limpio, adoquinado y lleno de sonidos,después de todo, ella llevaba los sonidos para bailar.Quienes volteaban al callejón, la vieron a lo lejos como entrando en unapuerta, entablerada, fuerte y robusta, pero esta puerta tenía un brilloespecial, era su puerta dimensional, la puerta de su mundo, dondenosotros ni siquiera alcanzamos a entender cómo es que se abren.Así, despacio, suave, en una rumba silenciosa, Perlita se marchóbailando. Hoy la gente se pregunta:¿Y Perlita, no la has visto?Caminando al lado de Perlita, él pasaba indiferente, era un Marqués obien un político de altos vuelos, se daba a respetar.Sentado el tipo era controversial, discutía, hablaba diversos tópicos,siempre con autoridad, su puro en la boca, su puro en la mano y lasvolutas de humo subiendo e incomodando a los de la mesa del lado.Hablaba de fútbol, conocía al dueño del equipo, a los jugadores, almasajista, al entrenador, él le daba consejos, sabía de tácticasdefensivas y tiros cruzados, pases filtrados y toda la jeringonza disponibledel futbol.De repente, giraba su conversación hacia las mujeres, se hacía elinteresante, las sacaba a bailar, tenía muchas novias y todas queríancon él. Platicaba de las pretensiones de Luisa, María, Lupita, las de sucalle. Su aire de suficiencia, era más que suficiente.
  14. 14. En política, era un experto, creo que tenía madera para diputado ogobernador, su espíritu fingía ser corrupto, parecía dispuesto para latranza o el negocio extra, la untada de mano y la manipulación de lasmasas, algunas veces mentía como tal. Al final guiñaba un ojo, comopidiéndote complicidad sobre lo que expresaba.Un poco alto, un poco gordo, más bien flaco al final.Supo hacer amigos, cualquier persona podía sostener una plática conél y así tenía un amigo más.¿Sabes como se llamaba?¡No lo sé!Todos lo conocían como Topeiro Cachucheiro.¿Sus apellidos?¡No los sé!¿Dónde vivía?¡Tampoco lo sé!Unos expresan que su modo de vida eran las rentas que percibía de unaherencia que su madre le dejó, quizá por eso diario estaba en el café,ése que tiene más de cien años y donde los meseros no te hacen caso ydesde cierta altura rellenan el vaso con la leche.En algunas ocasiones, ya por la noche, cuando el café cierra a las dosde la mañana, se escuchan los leves golpes sobre los vasos, en la mesa,sin vasos, donde el Topeiro siempre se sentaba.Un buen día, también desapareció, unos dicen que fue unaenfermedad progresiva y mortal, otros dicen que fue diabetes, sinembargo su cortesía era extrema, al cruzarte con él le saludabas y élcorrespondía inclinando levemente la cerviz.Del otro lado, en la dimensión desconocida bajo la verdad del yo.¿Hay alguien que sepa que hay del otro lado?Se les ve platicando animadamente, Topeiro siempre observando atodos, Tanislao tocando su música de Oboe haciendo bailar a Perlita, miamigo Leyton deseando llamar la atención de Topeiro leyéndole unpoema, la Novia, volteando para cualquier parte todavía buscando al
  15. 15. novio que nunca llegó, cuidando que su peinado siga intacto y en unabanca, como distraído nuestro hermano El Arquitecto, trazando ideasque quisiera compartir, así todos los días se les ve.Y el Grande los observa integrados a El, formando así la concienciauniversal.Aunque hay que aclarar algo:¿Me puede decir alguien cuánto es un día para los que están del otrolado?Existen más, existieron muchos, son como ángeles enviados del otro ladodel espejo, no quiero omitir a nadie. Mi pueblo, mi barrio, los extraña, mehace sentir desamparado su ausencia; eran mis amigos, se fueron ynadie sabe por donde, ni cuando, solo desaparecieron un buen día. Sitú notaste su presencia, quizá una lección te vinieron a dar.Es posible, si vuelven, no reconozcan la ciudad, las calles hancambiado, el rincón donde dormían ya no existe, su sombra ya noentraría donde antes entraba, su música se ha perdido.Me acuerdo de ellos, en su estado, me parece que su demencia no esúnicamente de ellos, poco a poco vamos siendo transformados,cambiados, no lo notamos, nos comportamos como ellos, llevamosaudífonos y nos aislamos sin escuchar a los demás, conversamos a solasen las paradas de camiones, en el auto, movemos las manos comoellos, nos falta bajarnos del mundo, nos falta renunciar al ego, nos faltano querer ser más que mi vecino, no sentirnos los mejores del planeta,llevar cualquier ropa, sin importar la marca, ayudar a los demás solo porayudar, sin esperar recompensa, dejar de querer tener o de hacer paratener.Dime, ¿qué es la locura?Cuando vemos que los cuerdos, lanzan bombas inteligentes, bombasque seleccionan el objetivo y al caer explotan en centros urbanos,donde los seleccionados son niños, mujeres, ancianos y no soldadoscontra los que hubiera de luchar. ¿Dónde están los locos?¿Cuales son los locos?Cuando vemos, que se inventan miles de formas de exterminio de laespecie humana, bombas atómicas, conflictos creados, revolucionariosdel medio oriente que luchan por su democracia, subsidiada por la CIAy la OTAN. Nadie puede ser revolucionario si recibe ayuda de estoslocos sicóticos asesinos.
  16. 16. ¿No es una locura el exterminio de humanos?De cualquier forma que sea, los niños africanos con sus estómagosvacíos, cráneos de venas saltadas, boca reseca de agua, ojos saltonesde desnutrición. Indígenas sin empleo, migración esclavizante ypeligrosa, no hay escapatoria, o esclavitud o muerte, como si fueran lostiempos de los esclavistas de Alabama o el Mississippi, indignados en laprincipales calles del mundo, con violencia en sus rostros, gritos queinsultan y nunca serán escuchados, pobreza extrema en Asia y AméricaLatina, sin opción de futuro, rapacidad de los que gobiernan, cómplicesde los que deciden, llámese del escudo rojo o compañero de la roca oCapéto, que importa, los reptiles como se llamen, ellos son iguales.¿Quién es el loco?¿Donde está la locura?Cuando vemos los países gritar y sufrir por dinero, como si fuera elmesías, como si la máxima fuera “In Gold We Trust”, se reparten númerosque simbolizan dinero, entre los ricos endeudan los gobiernos a suspaíses y trasladan esta miseria hacia la gente incrementando los pobresdel planeta.¿Dónde?¡Despierta imbécil!Olvida: “¡es caro pero creo que lo valgo!” o “¡viaje ahora y paguedespués!”, prescindir de los adornos, de las falsas posturas, pero bueno,eso es lo que yo creo. El ego nos hace competitivos y de ahídescendemos a la vanidad, a necesitar cosas que nunca te daránfelicidad.Me veo frente al espejo, uso las mismas ropas, me baño casi todos losdías, pero cuando no me baño, me convierto en loco, soy loco delamor, amo a mis amigos, amo a mis hermanos, a mis hijos, a mi esposa,a mi padre que se llevó su canto y dejo vacío el auditorio de misescuchas, veo que soy imprudente cuando hablo, expreso las cosascomo las pienso y luego soy impropiamente incorrecto, algunaspersonas se desconciertan con lo que digo, lo toman personal y seenfadan conmigo, no soy sensato, dejo que mis impulsos disfruten lo quehago, sudo en exceso o como dice mi hijo “hiperhidrosis”, caminoaceleradamente solo por llegar, me meto al agua sin nadar o me tiro enel sofá sin pensar en nada, cuando bailo, lo hago brincando, la músicaexalta mi ánimo y todos voltean a verme, aunque ellos también bailan,lo hacen estirados, almidonados, tiesos, sin sonreír.
  17. 17. ¡Ni siquiera sé bailar!Otras veces soy irreflexivo, respondo a la primera o actúo por impulso,sin pensar, desatinado o temerario, en fin las letras se me atascan, creo,creo que también estoy loco.Ya no deseo ver este planeta así como le veo, añoro el hogar de miPadre, no quiero trabajar, no me hace falta el dinero, ni bañarme, amotodo, los colores, el canto de las aves, el movimiento de las ramas de losárboles por el viento, amo el sol que me calienta en exceso y veo todaslas noches las estrellas, amo las montañas y a mi amigo el pinus que sebalancea e inclina cada vez que paso junto a él, llenar mis zapatos depolvo que se mete hasta mi nariz, donde por las noches meto el dedoen mis fosas nasales y saco un moco de esos duros para lanzarlo a lacara de cualquiera de mis amigos. Y a la mañana siguiente, salircorriendo hacia donde sale el sol, para sentir sus rayos calentar mi piel,dirigirme al estanque y darme un baño vaquero, de axilas, cara, pelo ymis vergüenzas, para luego expresar:-¡ta madre, pinche agua está helada!Respeto al mar y su fuerza infinita, su ir y venir, la espuma rabiosa deDiciembre y la espuma suave de la primavera, me fascinan los animalesy su diversidad, la cola de los perros cuando muestran su alegría ocuando comparan su altura con la de otro, cansado por las nochescaigo rendido a los pies de mis amadas, mi mujer y la almohada, paradespués de 4 o 5 horas despertar, en el silencio de la madrugada, sóloescucho los motores a lo lejos, los grillos de la noche, los perros ladrar y elllamado de las salamanquesas, reptiles que observan tus ojos parahacer su próximo movimiento.Le rezo al Creador por mi siguiente vida, le pido ser cometa para viajarpor todos los rincones de su universo y comprobar así que hay vida enlas demás esferas, ser como el “Shoemaker-Leavy” que impactó algrandote Júpiter, para que dentro de miles de años alguien sepregunte:- ¿Habrá vida en esa esfera azul?Torcidas rutas como cadena de ADN o miro por la ventana y les grito alos extraterrestres: ¡Maricones!Hay tantas interrogaciones y no creo que estemos solos en medio de lanada, solos habitando esta pelota de lodo colgada de un rayo de luzen medio de la nada.
  18. 18. Estoy loco porque cumplo con todas las acepciones de la definición yme bajo del planeta.¿Tú, cuándo te bajas? FIN

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