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Revista ADIP Nº4

Revista Digital de la Asociación de Diplomáticos del Servicio Exterior Ecuatoriano

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Revista ADIP Nº4

  1. 1. Foto: Ricardo Dávila CONSEJO EDITORIAL: Coordinador: Emb. Ramiro Dávila Grijalva Miembros: Emb. Eduardo Mora Ministro Carlos Borja, Ministro: Lotty Andrade Señora: Thalia Cedeño. La revista no se responsabiliza por las opiniones vertidas por los articulistas.
  2. 2. Tabla de contenido EDITORIAL..................................................................................................................... 3 POLITICA INTERNACIONAL ...................................................................................... 5 Balance de la política exterior 2007 a 2013, José Ayala Lasso. .............................. 5 PRESENTACION DEL LIBRO ―UN MUNDO EN CAMBIO‖DEL EMBAJADOR JOSE AYALA LASSO ................................................................................................ 9 POLITICA NACIONAL................................................................................................ 11 El COIP ...................................................................................................................... 11 Del concubinato entre el progresismo teórico y la regresión práctica........................ 11 DERECHO ..................................................................................................................... 18 EL DERECHO HUMANO A LA CULTURA Y A LA LENGUA........................... 18 REALIDAD NACIONAL.............................................................................................. 26 DE LAS CUOTAS A LA PARIDAD – EL CASO DE ECUADOR......................... 26 RELIGION ..................................................................................................................... 33 LA SANTERIA Y EL CULTO CHAVISTA............................................................. 33 ECONOMIA................................................................................................................... 35 NOTAS PETROLERAS, YASUNÍ E ITT................................................................. 35 HISTORIA ..................................................................................................................... 48 JULIO ZALDUMBIDE.............................................................................................. 48 LITERATURA............................................................................................................... 52 TE CUENTO DE MIS SÁBADOS - EVOCACIÓN DE UN POETA..................... 52 MUTIS: UN BEL MORIR ......................................................................................... 57 PENSAMIENTOS CELEBRES................................................................................. 60 HUMOR ..................................................................................................................... 61 LIBROS...................................................................................................................... 69
  3. 3. EDITORIAL La Asociación de Diplomáticos de Carrera del Servicio Exterior Ecuatoriano (ADIP), ha venido cumpliendo con esmerado interés, los objetivos y finalidades de los Estatutos que rigen a la Asociación, especialmente los relacionados con la defensa del buen nombre y prestigio del país y del Servicio Exterior, así como, entre otros, la publicación de libros, revistas, estudios sobre asuntos de carácter internacional y temas afines, con el propósito de interesar a los miembros del Servicio Exterior, diplomáticos y administrativos, a escribir y estudiar temas de interés nacional e internacional que tienen relación con el acontecer externo. En este sentido la ADIP, propició la creación de una Revista Virtual que cumple estas expectativas y que sirve. Al mismo tiempo. Para que sus artículos y estudios sirvan como base o puntos de referencia para actividades profesionales cuando quieran ser consultados algunos temas específicos. Igualmente la Asociación ha propiciado la publicación de libros sobre aspectos internacionales, como los titulados ―Ecuador VS el Mundo. 10 años de análisis internacional‖ de la doctora Grace Jaramillo, coordinadora del Programa de relaciones internacionales y profesora de la FLACSO, así como el libro ―Un Mundo en Cambio‖ del Embajador, José Ayala Lasso, brillante internacionalista y ex Canciller de la Republica. Este último libro, cuya iniciativa corresponde a la ADIP, fue co-auspiciado por la Universidad Internacional del Ecuador UIDE y por el Diario El Comercio, y su lanzamiento se realizó el 11 de diciembre del año anterior en el Salón Galo Plaza de la referida Universidad. En este número de la Revista Virtual, que corresponde a su cuarta edición, constan las palabras de presentación del libro antes mencionado, en donde se explican las razones de su publicación y más aspectos relacionados con el fondo y contenido del mismo, que sirve de referencia para el análisis de un lapso de nuestra historia institucional e internacional. Esta referido además en esta publicación, un sintético trabajo del Embajador José Ayala Lasso, que recoge sus criterios sobre la política internacional del Ecuador desde el año 2007 hasta la fecha, con una visión clara y sin tapujos sobre lo que considera la trayectoria externa del país en el actual periodo del gobierno. A más de lo anterior, en un estudio sobre política nacional del doctor Raúl Moscoso Álvarez, constan los criterios y preocupaciones del autor sobre el nuevo Código Integral Penal. Por otro lado, la Secretaria Ejecutiva Nacional, Red de Mujeres Políticas del Ecuador (REMPE), señora Francisca Morejón Ruiz, escribe un importante trabajo titulado ―De las cuotas a la paridad el caso de Ecuador- Acción Proactiva del Movimiento de Mujeres‖ que inicia tratando sobre la relegación de la mujer por la división del trabajo y analiza los cambios que habría sufrido el derecho de participación de la mujer, desde la Constitución del 2008, cuando en el primer mandato del Presidente Correa su gabinete estuvo conformado con una paridad casi exacta hasta las elecciones de febrero del 2014 en donde, según mantiene, ya no existe paridad de género en el gabinete Ministerial.
  4. 4. Es parte además de la revista, un documentado estudio del Analista de Política Petrolera, Henry Llanes titulado ―Notas Petroleras, Yasuni e ITT‖ en donde analiza la situación petrolera del país, el proceso y el fracaso de dicha iniciativa. El Derecho Humano a la Cultura y a la Lengua es otro de los temas tratados con gran solvencia por el Embajador Jaime Marchan Romero, miembro de número de la Academia Ecuatoriana de la Lengua en donde analiza y reafirma estos conceptos incluyéndolos conjuntamente con la libertad de expresión, como parte del Derecho Internacional y, a su vez, de los Derechos Humanos. En la parte cultural de la Revista el comentarista y escritor Bruno Sáenz A, analiza la vida y obra de Julio Zaldumbide Gangotena y el Embajador Eduardo Mora Anda incluye un trabajo denominado ―La santería y el grupo chavista‖, para culminar con un escrito de carácter literario, cultural y humorístico, del Embajador Ramiro Dávila titulado ―Entremés de Raulin y sus fantásticos temas‖. Finalmente se reitera, como se ha venido solicitando en circulares y editoriales anteriores, la necesidad de participación y/o colaboración de los funcionarios del Servicio Exterior diplomáticos y administrativos, para que enriquezcan con sus artículos y estudios el creciente esfuerzo que, en este campo, esta realizando la Asociación a través de su Revista Virtual. Embajador Francisco Martínez Presidente de la ADIP
  5. 5. POLITICA INTERNACIONAL Balance de la política exterior 2007 a 2013, José Ayala Lasso. Quito, febrero de 2014. José Ayala Lasso. La política internacional del presidente Correa, según anuncios hechos desde cuando inició su campaña electoral el año 2006, se fundamentaría en lo que llamó la plena recuperación de la soberanía nacional. En sus discursos de campaña había hecho referencia permanente a lo que, en términos genéricos, denominaba el entreguismo ecuatoriano a los intereses extranjeros definido, en otros términos, como sujeción al imperialismo. Desde entonces era posible observar que la posición ideológica de Correa le llevaba a acusar a sus predecesores de una falta de sentimiento nacional al haber -en su concepto- enajenado o, por lo menos, no haber dado la importancia necesaria, a la defensa de la soberanía nacional como expresión de los intereses de la nación. Sobre este ataque implícito e injusto a cuantos le habían precedido en la función a la que aspiraba, Correa fundamentó su campaña en temas internacionales. El referente usado no podía sino merecer el apoyo popular. En efecto, en términos generales no era concebible dejar de apoyar una política que se proclame partidaria del pleno ejercicio de los derechos nacionales, de la personalidad independiente y soberana del estado. Una de las más condenables expresiones de lo que Correa considera la soberanía nacional ha sido su lucha contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Han sido permanentes sus críticas al sistema interamericano y su campaña para conseguir su debilitamiento. A pesar de que el Ecuador no ha tenido éxito en las instancias en que ha presentado sus iniciativas para ―reformar‖ al sistema, Correa ha hecho pública su decisión de separarse del sistema interamericano de derechos humanos si a mediados del presente año la Asamblea de la OEA no acepta sus puntos de vista. Sus planteamientos sobre la deuda externa, a la que clasificó en legítima o ilegítima, le ganaron simpatía popular pero sembraron desconfianza en los organismos financieros internacionales. Durante el ejercicio de su mandato, después de una renegociación de la deuda no exenta de decisiones discutibles y frecuentemente arbitrarias, obtuvo indudables ventajas o condiciones positivas que, sin embargo, en opinión de muchos expertos, no compensaron el daño infringido al país al haber difundido una imagen de falta de seriedad en el cumplimiento de sus compromisos, todo ello agravado por episodios oscuros durante el proceso de renegociación. La expulsión del representante del Banco Mundial y los duros calificativos y desplantes en contra de los organismos financieros multilaterales aumentaron el desconcierto y las dudas. Hay que señalar, por otro lado, que la renuncia de hecho a las fuentes multilaterales de crédito a las que generalmente acuden los países, llevó paulatinamente al gobierno de Correa a estrechar sus vínculos con China, país abierto a la concesión del dinero que necesita su gobierno, en condiciones más onerosas que las vigentes en las instituciones financieras multilaterales y con garantías consistentes en la entrega del petróleo ecuatoriano. En la actualidad, China es la principal fuente de crédito para el Ecuador, con lo cual la dependencia financiera contra la que Correa se pronunció tan duramente parecería estar volviéndose cada vez más evidente, con la sola diferencia de la fuente del dinero. Progresivamente, el gobierno amplió sus ataques al multilateralismo regional y mundial. La ONU fue criticada, la OEA descalificada, la Comunidad Andina considerada inútil. El Ecuador llegó a anunciar su eventual separación de este esquema regional. La creación de otras entidades integracionistas como la UNASUR y la CELAC se inscriben, de alguna manera, en la anunciada voluntad de lograr la desaparición de la OEA a la que Correa -siguiendo la terminología cubana- ha considerado como el ―ministerio de colonias‖ de los Estados Unidos de
  6. 6. América. La ALBA no pasa de ser un entendimiento de base ideológica que, al fallecer su mentor, el presidente Chávez, parece condenada a morir por consunción. Correa anunció una lucha frontal contra el ―imperialismo‖, al tiempo de denunciar el acuerdo sobre la base ecuatoriana de Manta. Al mismo tiempo, se frenaron las conversaciones tendientes a concluir acuerdos comerciales a los que calificó de ―bobo-aperturistas‖ , por considerarlos una nueva forma de ―colonialismo‖, y se anunció la denuncia de todos los convenios suscritos por el país sobre protección de inversiones. Por supuesto, las reacciones internacionales no se hicieron esperar. El gobierno se identificó con ideologías políticas de izquierda que, vagamente definidas como el ―socialismo del siglo XXI‖, pusieron de manifiesto una especie de alianza no escrita con Venezuela, Nicaragua y Bolivia, países con los que, posteriormente, se constituyó el núcleo de la Alianza Bolivariana para las Américas. La conducción eficaz de las relaciones internacionales exige el respeto al derecho internacional, así como la coherencia y previsibilidad de las decisiones que se adoptan. Hasta hace más de veinte años, al asumir sus funciones, los Cancilleres anunciaban los principios que orientarían su gestión, los objetivos que se propondrían alcanzar y la metodología para lograrlo, dando de esa manera una concreción específica a los grandes rincipios y objetivos de la política externa tradicional del país. Esa sana costumbre fue creando un conjunto de valores aptos para definir la personalidad nacional. A pesar de sus limitaciones de poder, el Ecuador ganó respetabilidad por su sujeción al derecho y su reconocimiento del ser humano como el valor supremo, cuyos derechos promovía y protegía. El Ecuador se prestigió gracias a la seriedad y al trabajo de sus autoridades y de sus representantes en el exterior. Distinguidas personalidades ecuatorianas recibieron el respaldo de la comunidad internacional. La aprobación de la Ley Orgánica del Servicio Exterior y la sistemática preparación profesional en la Academia Diplomática fortalecieron el respeto hacia nuestro país y su servicio exterior. Por otro lado, el patriótico concurso de la Junta Consultiva de Relaciones Exteriores, organismo asesor del presidente y del canciller, contribuyó a garantizar el acierto en las decisiones. El actual gobierno abolió de facto la Junta Consultiva e hizo desaparecer prácticamente a la Academia Diplomática. Igualmente, dejó de lado el trabajo de planificación de política exterior aprobado el año 2006. No hay duda de que el gobierno se ha empeñado en la destrucción sistemática del servicio exterior profesional a fin de reemplazarlo con una nueva diplomacia cuyas características, hasta el momento, se han demostrado inconvenientes para el país. Basta recordar el Memorandum de fines de noviembre de 2013 en el que el Gabinete del Canciller expone los criterios que deben primar para cambiar la diplomacia profesional -a la que ofende injustamente- por la diplomacia ciudadana a la que pretende formar con caricaturas y sainetes. El rechazo general obligó a las autoridades a desvincularse de tan arbitraria actitud. Su afán revolucionario llevó al gobierno a olvidar los principios tradicionales de la política externa, sus objetivos fueron reemplazados por enunciados generales y el instrumento de trabajo profesional preparado a través de años de estudios y experiencia, fue descalificado y ofendido. Embajadores experimentados fueron reemplazados por asesores extranjeros, se olvidaron las jerarquías basadas en el mérito y se confiaron las delicadas funciones de la diplomacia a políticos afines en ideología. Las relaciones bilaterales se condujeron con el ingenuo convencimiento de que las decisiones del ―Ecuador soberano‖ debían ser aceptadas sin reservas por los demás países. Se produjeron entonces incidentes que pudieron ser evitados con Brasil y los Estados Unidos. Probablemente, lo más criticable haya sido la equivocada visión gubernamental de los sistemas interamericano y mundial de derechos humanos. Los informes de los relatores especiales sobre determinados derechos humanos fueron descalificados e ignorados. Se
  7. 7. pretendió encontrar en tales sistemas inaceptables influencias de culturas extrañas a la de América Latina y se anunció, por tanto, la voluntad de reemplazarlos. La preparación de leyes consideradas por muchos como atentatorias contra las libertades de información y opinión dio lugar a numerosas reacciones internacionales de crítica y censura, que el gobierno presentó como una prueba adicional del ―poder fáctico‖ de la prensa, a la que calificó como su ―principal enemigo‖. Los juicios interpuestos, a título particular, por Rafael Correa contra el diario El Universo y los autores de un libro fueron considerados por la opinión interna e internacional como un atentado a la libertad de información y opinión. Igual criterio puede aplicarse a la expedición de una nueva ley de comunicación, bajo cuya vigencia acaba de aplicarse una dura sanción administrativa al autor de una caricatura y al diario que la publicó, lo que significa que el gobierno ha tomado partido por la censura previa -prohibida por la Constitución y los tratados internacionales- que deberá ser ejercida por los medios al publicar informaciones u opiniones ajenas, sin que el advertir esto último les libere de responsabilidades. Organismos de derechos humanos, intelectuales y políticos han criticado severamente al gobierno ecuatoriano por todos estos excesos, en el Ecuador y en el extranjero. Las duras respuestas del presidente Correa afectaron más la deteriorada imagen externa del país. La aproximación al gobierno iraní en la época de Ahmadineyad, cuando este se encontraba sometido a un escrutinio internacional por su política nuclear, los abrazos con el tirano Lukachenko de Bielorrusia, la indefinición frente a la violencia represiva de Gadafi en Libia y de Asaad en Siria -regímenes sancionados por la ONU, la Unión Europea y la Liga Arabe- contribuyeron también a poner de manifiesto la naturaleza ideológica de las decisiones del gobierno de Correa. En materia comercial, el Ecuador se ha aislado tanto en nuestro hemisferio como a nivel mundial. Sus políticas frente a la Comunidad Andina y el Mercosur no le han sido útiles. Las contradicciones entre ministros del mismo gobierno prácticamente le habían cerrado las puertas de una negociación con la Unión Europea, hasta el momento en que Correa decidió visitar personalmente algunos países de Europa para expresar su voluntad de negociar. Actualmente, parecería que está en marcha un proceso serio de negociaciones que, según se ha anunciado, debería culminar con la suscripción de un acuerdo antes de terminado el primer semestre de 2014. En cuanto a los Estados Unidos, las críticas a la USAID y los incidentes diplomáticos con el embajador norteamericano han disminuido si no anulado las posibilidades de una negociación próxima que resulta cada vez más necesaria. Las gestiones hechas por el Ecuador, con anterioridad a Correa, para vincularse a los organismos de la Cuenca del Pacífico fueron olvidadas. El Ecuador ha cerrado sus ojos a los importantes fenómenos económicos que allí se están produciendo. El progreso de la Alianza del Pacífico de la que forman parte México, Colombia, Perú y Chile, pone de manifiesto de manera gráfica el aislamiento del Ecuador. El presidente Correa parece propiciar, en compensación, una vinculación cada vez más estrecha con China, como lo demuestra la reciente visita del vicepresidente Glass a Peking, como resultado de la cual se ha informado sobre la presentación de una carpeta de proyectos de más de 10 mil millones de dólares. Otro tema apto para identificar las razones que orientan las decisiones ecuatorianas en política exterior sería el del asilo. Assange, perseguido por la justicia sueca, recibió asilo en la Embajada del Ecuador en Londres. Desde allí, como en oficina propia, ha venido actuando no solo en defensa de su causa sino, inclusive, tomando decisiones en delicadas materias propias de la soberanía ecuatoriana, como lo comprueba la concesión de un salvoconducto para que Snowden -perseguido por la justicia norteamericana- viajara de Hong Kong a Moscú. En ambos casos, no se ve en qué medida las decisiones del gobierno ecuatoriano hayan tomado en consideración los verdaderos intereses de nuestro país. También se inscribe en el ámbito de las relaciones internacionales la fallida gestión ecuatoriana en lo tocante al proyecto ecológico del Yasuní. Presentado bajo la óptica de una contribución humanitaria e idealista en favor de la ecología del planeta, el proyecto fue mal manejado porque el gobierno sembró, desde el comienzo, dudas sobre la autenticidad de sus
  8. 8. ideas. Los países cuya contribución se solicitaba directa y frontalmente, fueron objeto de ofensas y desplantes que no podían dejar de producir efectos negativos. Como quiera que hubiere sido, el radical cambio de posición del gobierno y su decisión de explotar el Yasuní ha transmitido al exterior un mensaje de falta de convicción o de seriedad en la concepción y administración de proyectos importantes. Algo parecido sucedió en lo tocante a la ―ciudadanía universal‖ y a la consiguiente apertura de las fronteras ecuatorianas para todo tipo de migrantes, medida que tuvo que limitarse posteriormente por las consecuencias negativas que produjo. En resumen, parecería que quienes afirman que el Ecuador carece de una política exterior definida y que su gobierno se limita a reaccionar frente a los problemas permanentes o coyunturales en el ámbito externo, tuvieran buenos argumentos para defender tal criterio. José Ayala Lasso
  9. 9. PRESENTACION DEL LIBRO “UN MUNDO EN CAMBIO”DEL EMBAJADOR JOSE AYALA LASSO POR FRANCISCO MARTINEZ SALAZAR La Asociación de Diplomáticos de Carrera del Servicio Exterior Ecuatoriano (ADIP), bajo cuya iniciativa se realiza este importante evento, es una persona jurídica sin fines de lucro y regulada por disposiciones legales en vigencia. Entre sus principales fines, a más de la defensa del buen nombre y prestigio del país y del servicio exterior ecuatoriano en el acontecer mundial consta, de modo determinante, el propender a la publicación de libros y temas de nivel académico con profundo contenido internacional, así como destacados estudios de carácter externo, con el propósito de contribuir a que la política exterior ecuatoriana mantenga la coherencia y claridad necesarias, que son aspectos básicos para una efectiva inserción del país en la comunidad internacional. Otro de los objetivos, no menos importante que el antes expuesto, constituye el reconocimiento a los mas destacados personajes del acontecer externo, no solo a través de merecidos homenajes públicos, sino impulsando a que se reconozca su importante trayectoria mediante la publicación de sus obras más destacadas que constituyen, sin lugar a dudas, un imprescindible aporte en el ámbito de las relaciones internacionales. En esta ocasión la ADIP, ha escogido a uno de los más importantes internacionalistas del país y de nuestra región, el varias veces Canciller de la Republica y Primer Alto Comisionado de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, Embajador José Ayala Lasso, distinguido y honroso miembro de nuestra Asociación, cuya brillante trayectoria, como se aprecia en el resumen de su hoja de vida, trasciende las fronteras del país, para que puedan ser publicados los artículos que sobre materia internacional ha escrito en el tradicional y prestigioso diario ―el comercio‖, toda vez que este hecho viene a conformar parte de la historia del ecuador, no solo por los temas tratados con profundo y profesional análisis, sino porque ha sido protagonista, en muchos casos, de trascendentales capítulos de la trayectoria externa del ecuador, como en el caso de la firma de la paz con el Perú. Bajo estas consideraciones, no puedo dejar de exponer el especial agradecimiento de la Asociación que me honro en presidir al señor Rector de la Universidad Internacional del Ecuador, economista Marcelo Fernández, por la entusiasta e inmediata decisión de apoyo y co- auspicio para la cristalización de ese trascendental e histórico proyecto. La UIDE viene caracterizándose, sin duda alguna, por impulsar el conocimiento y difusión de los principales hechos de carácter internacional en los que el Ecuador ha tenido una participación privilegiada, como en el caso de los antecedentes de la Declaración de Santiago de 1952 en donde la delegación del Ecuador estuvo encabezada por Jorge Fernández y la importancia de la suscripción del Ecuador a la CONVEMAR, entre otros. Igualmente expongo la cordial gratitud de la ADIP por el co-auspicio para la edición del libro "Un Mundo en Cambio" del Embajador José Ayala, a la señora Guadalupe Mantilla de Acquaviva, Directora del diario El Comercio y al ―Grupo El Comercio‖ en general. Tradicional es la trayectoria de este importante rotativo dada su continua contribución para proyectar en el país el verdadero y efectivo ejercicio de prensa, trasladando a sus lectores una información veraz, sin manipulaciones y sin cadenas. En la actualidad nuestro país se encuentra atravesando momentos difíciles en el devenir, muchas veces errático y sin rumbo determinado, de su política internacional. Nace de ello la necesidad del estudio minucioso, profesional y seriamente crítico de aquellos acontecimientos
  10. 10. que necesariamente reflejan la imagen internacional del Ecuador, que constituyen una base importante y única para su ubicación lógica y conveniente en el universo internacional. Conocida es la clara trayectoria que en un pasado cercano ha realizado nuestra diplomacia bajo el acatamiento de los principios universales del derecho internacional y del respeto a la propia soberanía nacional, con su exclusiva meta que debe estar orientada al beneficio del país y no a la de algún proyecto político, por mas bien configurado que pudiera encontrarse. De estos conceptos se deslinda necesariamente la importancia del trabajo del embajador José Ayala Lasso, en el que el contenido de cada uno de los artículos compilados en esta única publicación, contiene un cúmulo de serias investigaciones profesionales, en donde traslada y conjuga las múltiples experiencias adquiridas en el desarrollo de una vida dedicada a la diplomacia, no solo con los amplios conocimientos que ha venido acumulando en su vida profesional sino además con el amor y servicio que siempre ha trasladado a su país. Por otro lado, el prolijo análisis del acontecer de la política internacional del Ecuador, así sea en un corto periodo determinado, constituye una parte de la historia aun no escrita del país en el aspecto externo. Un concepto de historia en sentido lato, escogido al azar, la define como ―la exposición sistemática de acontecimientos dignos de memoria, ya sean los públicos o políticos relativos a los pueblos y a los que afectan a sus instituciones, ciencias, artes o a cualquiera de sus actividades‖. Es por ello que esta publicación que compila artículos de orden internacional no debe ni puede culminar con el lanzamiento de este libro, que es sin duda base del conocimiento de futuras generaciones sobre un accidentado periodo de nuestro acontecer externo, sino que debe continuar con la publicación en el futuro de otro u otros tomos en donde el estudio y análisis del acontecer internacional del país igualmente ayude a dirigir el pensamiento nacional del ser y del deber ser en el campo de la política internacional del ecuador. Hoy mas que nunca, cuando autoridades intermedias, de medio mando de la Cancilleria, se atreven a circular –sin autorización alguna- documentos temerarios, ofensivos y mal intencionados con burlescas parodias a lo que denominan ―diplomacia tradicional‖, es cuando surge la imperiosa necesidad de afianzar una memoria colectiva con asertos históricos que contengan los importantes avances, hechos y realidades que dieron brillo a nuestra diplomacia y al Servicio Exterior Ecuatoriano. Espero comprometer para el futuro al querido amigo y experto de ciencias internacionales, José Ayala Lasso, en este esfuerzo de gran beneficio para nuestra patria, con la continuación y Publicación a futuro de sus críticos análisis a través de los cuales se pueden desmenuzar los hechos sucedidos, sus efectos y sus consecuencias. Finalmente en lo que se refiere a esta asociación debo destacar que la ADIP está y estará siempre pendiente en que la política exterior del país, esté siempre orientada a impulsar y fortalecer el prestigio del Ecuador, a través de la defensa y proyección del servicio exterior ecuatoriano, así como con la defensa de su institucionalización, hoy seriamente menos cabada, y de aquellos principios internacionales que han sido, desde inicios de la republica, el norte de su actuación en la comunidad internacional.
  11. 11. POLITICA NACIONAL El COIP Del concubinato entre el progresismo teórico y la regresión práctica Por Raúl Moscoso Álvarez Incógnita sobre los genes del nuevo código orgánico integral penal 1. En código penal por nacer contiene valiosos principios que se hallan a la altura de los nuevos tiempos. El bebe se halla encajado en el vientre de la Asamblea Nacional y solo la aplastante mayoría de Alianza País sabe lo que llevan los genes del nasciturus. Opino sobre alguno de los proyectos. Esta es una de las debilidades del análisis Carezco de la versión final que me permitiría hacer afirmaciones con mayor propiedad. Temor a un Estado vigilante y castigador 2. Más que el mismo código por nacer, me preocupa el empleo que el poder político y los jueces sumisos y timoratos le pudieren dar. Pues, al igual que la Constitución vigente, que por un lado es archi-garantista y por otro hiper-presidencialista, el código por aprobarse, teniendo formidables principios, distinciones finas sobre los distintos tipos de responsabilidad penal y preceptos para la reparación de las víctimas, incrementa, de manera exacerbada, los tipos penales y las penas y buena parte de aquellos son abiertos, dando espacio para que los jueces tengan que someterse, en su sentencia, a las presiones dominantes del poder político. Temo que en este código, de manera velada, se halle una herramienta para consolidar un Estado Panóptico, vigilante y castigador, y que mentes jurídicas, inspiradas en Karl Schmitt, y en los jueces nacional-socialistas, consideren que, en caso de colisión, el proyecto político, que exige la represión del supuesto enemigo, debe imponerse a la Constitución y la ley. Según estos postulados, se debe de manera permanente confrontar con el enemigo. Si este no existe, entonces hay que crearlo. Excepción a la prohibición de doble juzgamiento 3. Hablando de principios, el precepto que contempla “la prohibición de doble juzgamiento”, el principio “non bis in idem”, según el cual a nadie se le puede juzgar y sancionar dos veces por el mismo hecho, no se aplica, no corre ni es pertinente, en caso de sanciones administrativas. Por manera que si un periodista es sancionado administrativamente, de conformidad de la Ley de Comunicación, puede ser juzgado y castigado en sede penal por el mismo hecho. En una sola disposición se choca el progresismo teórico expuesto en el principio y la regresión práctica manifiesta en la excepción de la sanción administrativa. Teoría penal del enemigo
  12. 12. 4. El principio del respeto a la intimidad personal y familiar se quedaría en el mundo ideal de Platón si el tierno cuerpo legal responde, en puridad, a lo que los entendidos denominan “la teoría del derecho penal del enemigo”. Principio que sería pasado por encima si un gobierno considera a un grupo político o social como su enemigo y, por lo tanto, como un enemigo de la sociedad, en tanto aquél encarna artificiosamente a ésta. Antes que nazca el código, ya hemos visto los alcances de los que lo concibieron, en el caso de “los 10 de Luluncoto”; caso en que, al igual que los de Mary Zamora y de los estudiantes del Central Técnico, se vulnera asimismo el principio de objetividad proclamado en el COIP, por la injerencia del poder sobre los jueces y tribunales penales. Populismo penal 5. El artículo 13, se resiste a expresar de manera diáfana el principio in dubium pro reo, ya que es electoralmente incorrecto vender al ciudadano común, intimidado e indignado por la rampante delincuencia, la idea de que el acusado de un delito goza de esta preferencia interpretativa. Visto de este modo, asistimos a una suerte de “populismo penal”, que considera ante todo lo que quieren los electores: más encarcelados, mayores penas, más hechos tipificados como delitos, más figuras penales abiertas, imprecisas y equívocas, que permitan a los jueces mayor discrecionalidad. Este populismo penal responde a las tesis penales del pensamiento conservador. Un prestante líder de la derecha ha sostenido que el código por nacer está hecho para favorecer a los delincuentes, pues según él, todavía le falta más dureza. Otro político, numerario del OPUS DEI, ha felicitado al presidente de la república por su oposición a despenalizar el aborto en caso de violación a cualquier mujer pero observa que se habría sido mejor que elimine también los dos casos excepcionales de despenalización del aborto que nos viene del viejo código: el terapéutico para salvar a la madre, y en caso de violación a una mujer con discapacidad mental. Riesgo de violación a la privacidad 6. En relación al principio indiscutible de la privacidad y confidencialidad, podría verse lesionado, cuando el poder considera que debe intervenir subrepticiamente el teléfono y acceder a la computadora de un adversario político, periodista de investigación o activista de derechos humanos o ambientales. Se debe considerar a las víctimas indirectas 7. La atenuante consistente en la reparación voluntaria del daño a la víctima debe extenderse asimismo a la reparación de los daños materiales y morales a las víctimas indirectas (artículo 48.4 del proyecto). Responsabilidad penal de las personas jurídica
  13. 13. 8. La responsabilidad penal de la persona jurídica consagrada en este proyecto es controvertida. La ubicación resulta extraña, en tratándose de un tema, que debe ventilarse en sede civil. Según el principio de la igualdad ante la ley, esta responsabilidad debe extenderse a las personas jurídicas de derecho público. Conozco del caso del asesinato del coordinador de alianzas operativas de PETROPRODUCCIÓN y estimo que se trata de un crimen empresarial, ya que de sus informes dependía la terminación unilateral del contrato, pero que se lo juzga como delito de robo agravado con la muerte de la víctima. Pensando mal, este precepto tiene puesta la mira en los medios de comunicación colectiva que operan como personas jurídicas. Terreno para la represión del ejercicio de la libertad de expresión 9. El artículo 46.3 del proyecto, que trata de la coautoría, abre un amplio terreno de represión a la libertad de expresión, pues tal como está redactado, podría afectar al jefe de redacción o de producción o a los accionistas de un medio de comunicación colectiva. Los castigos ejemplares para intimidar 10. La prevención del delito como fin de la pena, aserto respecto del cual no tengo objeción, ofrece un sólido fundamento para la represión de la protesta social, pues los castigos ejemplares, propinados por tribunales dependientes, en contra de los activistas sociales, por la vía de la intimidación, cumple el objetivo de acallar el descontento e inhibir el ejercicio del derecho constitucional de resistencia de la población civil organizada. Selectividad en el castigo 11. El artículo 71.2 e) del proyecto castiga a quién se haya beneficiado del delito cometido por otro. Habría sido saludable que una disposición similar, que sí se halla en el código viejo, se aplique en contra de la persona jurídica PETROBRAS, que se aprovechó, durante más de doce años, de un fraude técnico sustentado en un informe técnico falso elaborado por técnicos de PETROECUADOR, según el cual se determinó que el bloque 18 y Palo Azul compartían un mismo yacimiento. En vez de confiscar los activos de esta petrolera, el Estado ecuatoriano se comidió en indemnizarla en más de doscientos millones de dólares, cuando se retiró de operar Palo Azul y de desarrollar el bloque 31. Sanciones a las personas jurídicas 12. Artículo 71, referido a la penas para las personas jurídicas, su clausura, multa, comiso penal y otras, extinción como persona jurídica, podría perjudicar a las dueñas de medios de comunicación colectiva, a cualquier organismo no gubernamental, a cualquier hospital o clínica particular Blindaje preventivo
  14. 14. 13. Artículo 81 referido al genocidio blinda al Estado y a sus autoridades del riesgo de enjuiciamiento penal a nivel interno, al incorporar tres requisitos necesarios para la configuración del tipo penal: lo sistemático, lo generalizado y lo intencional de actos de destrucción total o parcial de grupos humanos. Persigue liberarse, en estos días, de su responsabilidad por la inevitable destrucción de pueblos hermanos en situación de aislamiento y de la naturaleza del YASUNI. Eliminación de dos preceptos nuevos del viejo código 14. Con este propósito, elimina los tipos penales, de reciente creación, señalados en los siguientes artículos del viejo código: 440.5, que dice: “Sanción a quién no respete al autodeterminación de los grupos humanos.- Quien irrespetare la autonomia de grupo nacional, étnico, racial o religioso, o su voluntad de permanecer en aislamiento voluntario, incurrirá en delito de etnocidio y será sancionado con pena de reclusión menor ordinaria de tres a seis años.” El artículo 440.6, que señala: “Sanción a quién altera la forma de vida o identidad de los pueblos en aislamiento voluntario. - Quién realizare, con conciencia de que puede producirse la desaparición total o parcial de grupos humanos, actividades tendientes a alterar, o de cualquier manera cambiar la cultura, forma de vida o identidad de los pueblos en aislamiento voluntario, será sancionado con pena de prisión de dos a cuatro años”. 15. Cuando encontrábamos que los artículos 440.5 y 440.6 del Código Penal, tipificaban las acciones, sin requerir la intencionalidad ni poner otros elementos de configuración de las infracciones de genocidio y etnocidio, el nuevo Código Penal Integra habría incorporado tres artículos sustitutivos (81, 82 y 83), que dan pie a la comisión impune de los delitos de genocidio y etnocidio, por estos requisitos necesarios para la configuración de los delitos de genocidio, etnocidio y exterminio: lo sistemático, lo generalizado, lo intencional o deliberado. Se queda el requisito de la intencionalidad 16. Ante las críticas, conozco por rumores, que la Asamblea Nacional, para curarse en salud, ha decidido reproducir el texto pertinente del Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional. Pero en todo caso, tiene el buen cuidado de no recoger el contenido de los artículos 440.5 y 440.6 del código viejo, que, en este tema, tuvo un refrescamiento con estas reformas de abril del 2009, con el firme propósito de imponer el requisito, tan difícil de probar, de la intencionalidad de destruir o exterminar total o parcialmente a los pueblos en aislamiento voluntario. Leve protección a la libertad de expresión
  15. 15. 17. El artículo 161, referido al delito de restricción a la libertad de expresión, solo castiga cuando se emplean medios violentos. Así que el despido de los representantes de los comités de empresa de PETROECUADOR, que fueron botados de la empresa por publicar un remitido, llamando a adoptar una política más nacionalista y denunciando conflicto de intereses del ministro del ramo, de acuerdo a esta disposición no sería delito. Castigo por difundir información producida por la fiscalía 18. La difusión de información producida por la fiscalía en el marco de la investigación previa, se halla tipificada como delito en el artículo 182.2. Si la fiscalía interpreta de manera abierta el alcance de información producida, incluiría las que quiera aportar el denunciante. Por ello Cabodebilla no quería entregar su libro como medio de prueba. Pues entonces no habría podido difundir los demás ejemplares. Sobre la práctica profesional 19. El artículo 146 trata del delito de homicidio culposo por mala práctica profesional, que afecta especialmente a los médicos que por su especialidad o tipo de cuidado que tienen que asumir, se hallan expuestos a que el paciente fallezca. Algo anda mal en esta tipificación. A todo lo cual se suma lo que dispone el artículo 218, que termina por acorralar a un cirujano que tiene que realizar una operación de alto riesgo para la vida del paciente y que no quiere hacerlo por el temor de ser sancionado penalmente; tiene que operar a si no quiera, porque de no hacerlo, igual será penalmente sancionado. A pesar de estas disposiciones, los médicos optarán por atender a estos pacientes, por ética profesional. Protección del derecho de huelga que no se aplicará a los trabajadores públicos 20. El artículo 239 que tipifica el delito de impedimento o limitación del derecho de huelga, aún cuando no lo diga expresamente, no se aplica cuando la víctima un comité de empresa de una entidad pública. Elusión a favor de las actividades extractivas 21. El artículo 243 que se refiere a la invasión de áreas de importancia ecológica, elude deliberadamente las actividades extractivas realizadas o propiciadas por el Estado, con toda la intención de asegurarse una patente de inmunidad y una licencia para depredar la naturaleza
  16. 16. Permiso para contaminar 22. La gestión de sustancias peligrosas para el ambiente a cargo de mineras o petroleros y que de hecho causare daños ambientales irreversibles no sería punible si es autorizada, de acuerdo al artículo 248; si goza del permiso para contaminar. Solo los jueces prevarican 23. El artículo 262, referido al prevaricato, solo se refiere a los jueces o árbitros y no incluye a otras autoridades y funcionarios públicos ni a los fiscales, al contrario de lo que dispone el código viejo. El imperio del SRI 24. De acuerdo al artículo 291, un contribuyente despistado podría ir a la cárcel por incurrir en errores en sus declaraciones. Existen 20 tipos de defraudación tributaria Castigo por elogiar a un activista social 25. La apología de un delito o de una persona sentenciada por delitos es castigada con pena privativa de la libertad. O sea que destacar la inocencia y virtudes de Mery Zamora, José Acacho será punible. Castigo al ejercicio del derecho de reserva de la fuente 26. El artículo 510, que hace parte del derecho penal procesal, atribuye responsabilidad por la comisión del delito cometido por medios de comunicación para los directores, editores, propietarios de un medio de comunicación no informe el nombre del autor, reproductor o responsable de la publicación. Choca con el derecho del comunicador de la reserva de la fuente y al secreto profesional. Curiosidad 27. El nuevo código elimina asimismo los delitos de violación del derecho fundamental de petición y de violación de los derechos y garantías constitucionales, cometidos por funcionarios públicos, previstos en los artículos 212 y 213 del código penal por fenecer. La alusión a la violación a los derechos del buen vivir y a otros derechos humanos han sido pensados para asegurar el respeto por parte de los particulares y se ha olvidado que el mayores conculcadores de éstos son precisamente las autoridades y agentes estatales, es decir el Estado, el mismo que no solo que tiene que respetar (obligación pasiva o de abstención)
  17. 17. sino que debe proteger, garantizar, satisfacer y promover los derechos fundamentales de la persona humana, las comunidades, pueblos y nacionalidades y de reparación integral a las víctimas (obligaciones activas). Neutralidad reprochable Ojalá que mis temores sobre el modelo de Estado vigilante y castigador que se intenta construir no tengan asidero y que el código que nace no sea el instrumento más útil para conseguir tal propósito. Pese a la falta de certezas, ante una amenaza tan grave, no debemos permanecer impasibles, pues en tiempos peligrosos no hay peor pecado que la pasividad y la neutralidad. Por lo menos, manifestemos nuestra opinión discrepante Raúl Moscoso Álvarez, doctor en Derecho, diploma académico en Planificación en Seguridad y Desarrollo, diploma académico en Derechos Humanos y Democracia, estudios de profundización en la Universidad de Bonn, ex vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales, ex Defensor de Pueblo Adjunto Primero, docente que fue de la PUCE, SEK y UPS, abogado litigante en materia de derechos humanos, colectivos y ambientales.
  18. 18. DERECHO EL DERECHO HUMANO A LA CULTURA Y A LA LENGUA Por Jaime Marchán La Academia Ecuatoriana de la Lengua me ha conferido un alto honor al designarme como miembro de número. Ocupar una silla vitalicia—es decir, hasta la muerte— no deja de intimidarme. Me sosiegan las sabias palabras de Séneca, quien nos recuerda quela duración de la vida sólo se mide por eltrabajo que logremos realizar en ella. Disipado este inicial temor, me asalta otro: saber que por azar del destino voy a ocupar —no digo sustituir— el lugar de un hombre singular: Renán Flores Jaramillo, quien nos dejó un legado que perdurará más allá de su ejemplar existencia. Al escoger la cultura como tema de mi disertación, un flujo de pensamientos me lleva, como caudaloso río, a Renán Flores Jaramillo. Porque fue en la cultura, ese ámbito vasto y vital, envolvente y rico, donde descolló con mayor brillantez. Mis recuerdos de él, aunque remotos, son vívidos. Corría el año 1971 cuando, siendo un tímido muchacho, llegué a Madrid al inicio de mi carrera diplomática para desempeñar las funciones de segundo secretario de la embajada. Fue allí donde, desembarazado apenas de los farragosos trámites de instalación, asistí con asombro de aprendiz a una tertulia literaria en la que, entre otros memorables personajes, conocí a Renán. De él, me impresionaron el cristalino resplandor de esos ojos redondos y plenos, y la calidez humana que emanaba de su amable figura. ―No pierdas de vista a este hombre —me aconsejó Paco Tobar, compañero de embajada, con su voz vibrante y torrencial— ; es lo mejor que tenemos aquí‖. En efecto, Renán estaba muy bien conectado con la intelectualidad española. Diariamente tejía, con la sabiduría de una paciente araña, los hilos cada vez más abundantes de la relación del Ecuador con España, y de España con Iberoamérica. Gracias a su amistad con el poeta Pío E. Serrano, quien acababa de abrir en Madrid la Editorial Verbum, consiguió que las primeras cuatro obras de literatura publicadas en 1991 por dicha editorial fueran de escritores ecuatorianos. Así salieron a luz, simultáneamente, las novelas El furioso oleaje de los días, Sobre sismos y otros miedos, y La otra vestidura, de Renán Flores Jaramillo, Filoteo Samaniego y Jaime Marchán, respectivamente, al igual que el libro de poemas Palabras personales, de Eduardo Mora Anda. Las cuatro obras se presentaron ese mismo año en el Ateneo de Madrid, suscitando interés por la literatura ecuatoriana desde un mirador privilegiado. Junto a su reconocida labor como escritor, Renán Flores Jaramillo, ilustre exdirector de esta Academia, desempeñó distinguidos cargos, como la presidencia de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, atalaya desde la cual actúo como ―un fervoroso demócrata y se mantuvo siempre alerta para denunciar los regímenes autoritarios y dictatoriales del continente‖. Comparto a plenitud las palabras de Marco Antonio Rodríguez, referidas a Renán: ―No sé qué admirar más de él, si su vida o su obra‖. Al entrar como miembro de número detrás de sus huellas, tendré la fortuna de caminar sobre surcos nutridos por el limo espiritual de este gran hombre de letras. Ello me da ánimo para pronunciar ante este culto auditorio mi discurso de incorporación, como lo han hecho en el pasado y lo seguirán haciendo a futuro colegas con más méritos que yo. No hace mucho tiempo, desde este mismo podio, hablé como miembro correspondiente. En esa oportunidad, tras varios viajes por el mundo y diversos libros leídos y releídos a lo largo de mi trashumante trayectoria como diplomático y escritor, compartí con ustedes los
  19. 19. comentarios que me suscitara la lectura de una de las obras más emblemáticas de la literatura universal: Moby Dick, de Herman Melville. Lo hice no sólo porque dicha novela hace reiteradas referencias al Ecuador, sino también porque uno de los principales escenarios de la épica historia es el mar que baña nuestras costas, por cuyas aguas la enorme ballena blanca pasaba y repasaba en su desplazamiento natural por las aguas del ancho mundo, hasta encontrar la muerte a manos de los balleneros comandados por el obstinado capitán Ahab. ¿De qué hablar esta noche, cuando diversos temas se han plasmado con tanta sabiduría en los anales de esta insigne institución? Si mis maestros no me hubieran formado en el hábito de la lectura de las grandes obras que han forjado nuestro espíritu, y si la diplomacia no me hubiera dado la oportunidad de acumular diversas vivencias sobre el sentimiento y la representación del mundo, estaría totalmente desvalido para esta tarea. Así, pues, tras honda reflexión, me he decidido a hablar sobre cultura. Frente a un tema de tanta vastedad, mi enfoque partirá de una visión singular. Se trata, distinguidos amigos y amigas, de la cultura como derecho, y con mayor precisión aún, de la cultura como derecho humano. He pensado que en este momento en que los derechos humanos —entre ellos la libertad de expresión— sufren una serie de violaciones, abordar la cultura y la lengua desde esta perspectiva es una tarea necesaria. Por lo demás, al escoger este tema he querido apegarme también al carácter y espíritu de esta Academia, definida en sus Estatutos como ―la institución cultural más antigua del país‖. A lo largo de este ensayo académico señalaré los principales elementos que caracterizan a la cultura como derecho humano, condición que le confiere la más elevada categoría ético-jurídica, por encima de toda otra concepción histórica. Como miembro, relator y expresidente del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas he sido testigo privilegiado y, a la vez, uno de los actores cercanos de esta evolución. En efecto, al haber recibido el honroso encargo del Comité de actuar como relator de su posición doctrinal sobre el derecho humano a la cultura, a lo largo de muchos años examiné con particular atención este tema y participé en un amplio número de reuniones y consultas internacionales. Como resultado de este proceso, en 2009presenté mi propuesta interpretativa sobre el ―Derecho de toda persona a participar en la vida cultural‖, instrumento aprobado por el plenario del Comité en Ginebra, en diciembre de ese año. La cultura como derecho humano Los derechos humanos no tuvieron un desarrollo uniforme y compacto. A lo largo de su evolución, un dilatado periodo de tiempo se dedicó a la afirmación de los llamados derechos civiles y políticos. Parecía que éstos, al contener entre ellos el derecho a la vida y las libertades fundamentales, requerían de un inmediato grado de protección. Si bien este enfoque inicial puede justificarse históricamente por las razones antedichas, cabe advertir que desde un comienzo la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 reconoció que todos ellos tienen el mismo valor en virtud del principio de la indivisibilidad, interrelación e interdependencia de los derechos humanos. Debido al desarrollo progresivo de los derechos humanos, la concepción de la cultura como derecho humano fue producto de un largo y lento proceso de construcción jurídica en el ámbito del derecho internacional. Antes de la Declaración Universal, la cultura y la lengua se habían venido abordando principalmente desde el punto de vista de la antropología y de la filología. La primera nos explica que la cultura es toda forma de expresión del espíritu humano, y la segunda, que la lengua es uno de los principales instrumentos de esa manifestación. A lo largo de los años, los avances conseguidos en ambas ciencias permitieron esclarecer el carácter sumamente complejo de la cultura. Ello no obstante, pese a estos progresos, la cultura seguía entendiéndose por parte de los actores estatales como un hecho fáctico, como algo dado. Se asumía que todos los pueblos del mundo tenían una cultura y que, por el mero hecho de tenerla,
  20. 20. las personas disfrutaban de ella. Desde semejante perspectiva, la cultura se acercaba más a la noción de acervo histórico, asociada a lo patrimonial y a lo museográfico,con ciertos ribetes de folclore que diferenciaba a unas de otras. Pero ¿qué es la cultura? Quizá no haya término con mayor riqueza conceptual. En todos los tiempos y lugares, la cultura ha significado, como primera cosa, el conjunto de valores y características de una determinada sociedad, el sello que la distingue de otras culturas ajenas o periféricas. Durante muchos siglos prevaleció esta concepción etnocentrista, y fueron repetidas las ocasiones en que, como consecuencia de la invasión o de la guerra, el vencedor trató de imponer al vencido su cultura, aunque hubo también casos —como ocurrió con Roma frente a Grecia— en que entre ambas culturas se produjo una suerte de mutua aceptación y enriquecimiento. Conocido es el debate de cuño occidental entre los conceptos de cultura y civilización a raíz, sobre todo, de la obra de OswaldSpengler, La decadencia de occidente. No hay tiempo para hablar en detalle de este tema. Baste decir que mi idea de cultura se acerca más a la visión expuesta por el filólogo alemán Werner Jaeger en su célebre obra titulada Paideia: los ideales de la cultura griega. Según Jaeger, los griegos de la época clásica utilizaron el término paideia para describir ―el proceso espiritual mediante el cual llegaron a la construcción de su idea de humanidad‖. Así, pues, la concepción griega de la cultura como formadora del espíritu humano arranca de un enclave tópico y se transforma en un imperio sin fronteras para dar paso, actualmente, a la cultura universal. Con todo, conviene subrayar que la cultura pertenece, en esencia, al espíritu de individuos y pueblos. No es admisible, por tanto, el concepto de ―cultura oficial‖, delirio del poder político, el cual en muchas ocasiones se apodera de la cultura para sus fines. Tomemos por caso el mito del superhombre en la construcción del estado nazista. Cabe preguntarse entonces qué avances se han logrado en los últimos tiempos para nutrir a la cultura con un contenido que supere las concepciones históricas del pasado. Al abordarla cuestión, advertimos quedichos avances no vienen dados esta vez por disquisiciones intelectuales en el campo de las ciencias sociales o políticas, sino por significativos logros alcanzados en el ámbito del derecho internacional. En concreto, su revolucionario aporte al concepto de cultura consistió en situar a ésta —en forma definitiva, irreductible y unívoca— en la categoría ético-jurídica de un derecho humano. Para comprender el valor implícito en esta afirmación, pensemos que antes de la Declaración Universal de Derechos Humanos ningún sistemajurídico, incluso de los estados más avanzados y progresistas del mundo, había reconocido a la cultura como un derecho humano per se. Ni siquiera la Carta de las Naciones Unidas se refiere explícitamente a ella en ese sentido. Si bien la Declaración Universal fue el primer paso en esa dirección, al no tener un carácter jurídico vinculante, la comunidad internacional dio un paso decisivo en 1966, al adoptar el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. La inclusión de los derechos culturales en este tratado significó reconocer a éstos, por primera vez, como derechos humanos exigibles. Concebidos de esa manera, los derechos culturales nos llevan a la esencia y raíz de la dignidad humana. Su plena observancia conlleva, por tanto, el mismo grado de juridicidad que los demás derechos humanos consagrados en los instrumentos internacionales. Este carácter se reforzó en forma definitiva con la entrada en vigor, en mayo de este año, del Protocolo o instrumento que permite que las víctimas de violaciones de estos derechos —ya fueran individuos o grupos— puedan presentar reclamos contra los estados en busca de justicia y reparación.
  21. 21. El concepto de cultura desde la perspectiva de los derechos humanos Basado en mi experiencia en derechos culturales, intentaré acotar los términos, contenidos y aportes más significativos del derecho internacional a la conceptualización de la cultura como derecho humano, es decir, como una facultad que no ha sido creada, ni mucho menos otorgada por el estado a las personas, sino que es inherente a la dignidad humana. Tan pronto partimos de esta premisa, advertimos que el derecho a la cultura, así como el derecho a la lengua —instrumento expresivo y vehicular de aquélla— es masivamente violado en muchos estados del mundo. Esta afirmación podría parecer exagerada, pero si tomamos en cuenta que el derecho a la cultura comprendeel libre uso de la lengua y formas de expresión;la protección e integridad de la memoria histórica fuera de toda manipulación política; los derechos colectivos de los pueblos indígenas, comprendidas sus tierras ancestrales, recursos naturales, conocimientos tradicionales y formas de vida; la protección del patrimonio cultural, incluidos los bienes de la naturaleza, entonces, sin ir muy lejos,podemos opinar que el derecho a la cultura no sólo no se respeta plenamente, sino que algunas de sus expresiones no son consideradas siquiera como derechos humanospor ciertos estados. Al plantear la cultura como derecho humano, es necesario penetrar en el conceptojurídico de cultura, término que el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales no define. Dicho instrumento —en su artículo 15— se limita a reconocer ―el derecho de toda persona a participar en la vida cultural‖. Punto. Resultaba indispensable, por consiguiente, desentrañar el significado de los términos contenidos en tan escueto enunciado normativo. En mi propuesta interpretativa puse de manifiesto que la expresión ―vida cultural‖, contenida en dicho artículo, denota claramente que la cultura es, por su propia naturaleza y complejidad temática, un concepto íntimamente asociado con la vida. ―Vida‖ y ―cultura‖ son, ambos, conceptos que comprenden y a la vez reflejan valores que rebasan toda clase de estratificación o museización cultural, por lo que es preciso concebir a la cultura como la ―forma de vida‖ de una sociedad determinada frente a sus valores y a su destino histórico. En mi propuesta expresé, además, que la cultura es un proceso viviente y evolutivo; como tal, tiene un pasado, un presente y un futuro, y se manifiesta —con sus propias especificidades— en diversos contextos geográficos e históricos. A la luz de ello, la cultura no debe entenderse como una serie de expresiones aisladas o compartimentos estancos, sino como un proceso social e interactivo, a través del cual individuos y comunidades, manteniendo sus particularidades, expresan su humanidad, el sentido que dan a la existencia y su visión del mundo frente a las fuerzas externas que afectan a sus vidas. Así, pues, lejos de definir la cultura, se optó por señalar algunos de sus principales elementos, al considerar que la cultura, por su propia naturaleza y amplitud, no puede ni debe ser reducida o encapsulada dentro de los límites de una fórmula semántica o expresiva. Quedó claro, entonces, que, desde el punto de vista del derecho internacional, los derechos culturales son aquellos que, referidos a la cultura, se encuentran reconocidos en los instrumentos universales y regionales de derechos humanos.¿Y cuáles son esos derechos, en concreto? En apretada síntesis, consisten en el derecho de toda persona: 1) a la educación; 2) a participar en la vida cultural; 3) al libre uso de la lengua, incluida la libertad de expresión; 4) a gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones; 4) a la propiedad intelectual de producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora;
  22. 22. 5) a la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora; y, 6) en el caso de los pueblos indígenas, el derecho a sus tierras yrecursos naturales. Cabe subrayar que este contenido es normativo, es decir, se compone de una serie de obligaciones jurídicas bien definidas, contraídas por los estados en virtud de tratados internacionales de carácter vinculante. Derechos individuales y colectivos Otro notable avancefue el reconocimiento de los derechos colectivos. Esto es de vital importancia en el campo cultural, ya que por largo tiempo había prevalecido la opinión — principalmente de cuño europeísta— de que los derechos humanos eran de naturaleza exclusivamente individual. Sin embargo, mi propuesta interpretativa puso en evidencia que existen derechos culturales colectivos que sólo pueden existir si son practicados por una comunidad per se, como los derechos de los pueblos indígenas. La coexistencia de derechos culturales individuales y colectivos se consagró también en relación con las minorías, pues antes sólo se reconocían estos derechos en favor de ―las personas pertenecientes a las minorías‖ , mas no, también, de las minorías en sí mismas. Diversidad cultural El mundo que habitamos siempre fue diverso, pero tuvo que pasar mucho tiempo antes de que aceptásemos esta realidad. Al principio, los poderes dominantes soñaban con construir naciones homogéneas, sometidas a su visión etnocentrista. Lo ajeno era lo bárbaro, lo pagano, lo peligroso. Poco a poco, con el discurrir de los siglos y el desplazamiento de las poblaciones, el mundo se descubre a sí mismo pluriconfesional, multirracial y multicultural. La diversidad plantea la necesidad de aceptar el pluralismo cultural, es decir, la coexistencia de diferentes experiencias humanas, así como la noción de que la cultura es un principio generador y regenerador de la sociedad humana. Comprender lo humano es comprender la unidad en la diversidad, así como la diversidad en la unidad. Tras muchos años de debate, se consagró el principio de que, si bien es preciso tener en cuenta las particularidades nacionales y regionales, así como los diversos entornos históricos, culturales y religiosos, los estados —cualesquiera sean sus sistemas políticos, económicos o culturales—, tienen la obligación de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. En otras palabras, el reconocimiento de la existencia de especificidades culturales diferentes no puede ser justificación para el relativismo cultural, el cual socava el sistema de valores comunes de los derechos humanos, base de la comunidad internacional y de la familia humana. En tiempos más recientes, a raíz del fenómeno de la globalización, uno de cuyos principales efectos ha sido la dilución de las fronteras, las culturas de los diferentes pueblos del mundo han entrado en mayor contacto entre sí, por encima de decisiones políticas o de hitos marcados por formas convencionales de soberanía nacional. Pese a que este fenómeno ha actuado como fuerza expansiva, no ha logrado eliminar la especificidad ni la importancia de las diferentes culturas. Por contraste, ha puesto de manifiesto la riqueza particular de cada una de ellas, y así hemos aprendido que todas las culturas tienen un determinado valor que las hace únicas, singulares, pero al mismo tiempo universales y colectivas. El antropólogo Claude Lévi- Strauss nos advierte que la diversidad cultural constituye un proceso rico en yuxtaposiciones de todo orden. ―No hay —nos dice—, no puede haber, una civilización mundial en el sentido absoluto... ya que la civilización implica la coexistencia de culturas que ofrecen entre ellas el máximo de diversidad y que consiste incluso en esta coexistencia. La civilización mundial no podría ser otra cosa sino la coalición a escala planetaria de culturas que preservan cada una su originalidad‖.
  23. 23. En este contexto, el entendimiento de y la experiencia en derechos humanos es un elemento indispensable para la vida en una sociedad democrática y pluralista. A tal punto, que las ciencias políticas han propuesto nuevos modelos de ciudadanía,con un enfoque en la ciudadanía global, dirigido a la diversidad cultural y a los cambios que se están produciendo a nivel mundial. En suma, la cultura de los pueblos y entre los pueblos es el mejor vehículo de unión entre ellos y los seres humanos, por encima de toda frontera. La diversidad es la mejor prueba de la vitalidad de la cultura. Es un proceso vivo, dinámico y enriquecedor, sin el cual la vida sería una experiencia átona y ensimismada, carente de toda textura, de toda ilusión. Como escritor, mi mayor desafío —hasta ahora— consistióen crear la novela Destino Estambul. Ambientada en Turquía, significó atreverme a entrar en una cultura diferente para tratar de comprenderla a través de la literatura. La historia real de un muchacho ecuatoriano que llegó muerto a Civitavequia (Italia) en las bodegas de un buque bananero —al momento de encontrarme como embajador en Roma—, me dio el motivo humano de este relato. Decidí ―revivir‖ al inmigrante fallecido, reencarnarme en él, en ese ―otro‖, para contar la vida que habría soñado vivir en la nación otomana. Viajé varias veces a Estambul en el mismo buque en que él murió, y viví en la ficción la vida que él hubiera querido vivir en la realidad. Al haberse traducido al turco, mi novela ha servido como un pequeño puente para unir dos culturas diferentes, lejanas, diversas. La escritura de esa novela me llevó a la íntima convicción de que la literatura no es realmente una forma de escribir, sino una forma de vivir y de que no importa dónde uno esté ni sitúe la acción y los personajes. Ni ellos escaparán a la palabra, ni ésta, como simple instrumento de la escritura, podrá huir jamás de la vida ni de la realidad que subyace en el fondo más profundo de nuestra conciencia herida. Lengua y cultura En la lucha por la afirmación progresiva de los derechos humanos, ha quedado fuera de toda duda que la elección y libre uso de la lengua son derechos humanos inherentes a la dignidad de la persona. Los derechos lingüísticos son instrumentales ya que —además de su conexión con los derechos culturales, de los cuales constituyen parte esencial— son una herramienta imprescindible para el ejercicio de otros derechos humanos, como la libertad de expresión e información, que requieren del uso de la lengua para su pleno goce y ejercicio. Jorge Semprún, en su profunda y estremecedora obra testimonialLa escritura o la vida, resume con estas bellas palabras el poder de la lengua: ―Siempre puede decirse todo, el lenguaje lo contiene todo. Se puede expresar el amor más insensato, la más terrible crueldad. Se puede nombrar el mal, su sabor de adormidera, sus dichas deletéreas. Se puede expresar a Dios, lo que no es poco. Se puede expresar la rosa y el rocío, el lapso de la mañana. Se puede expresar la ternura, el océano tutelar de la verdad (...), corriendo el riesgo de no salir victorioso del empeño, de prolongar la muerte, llegado el caso, de hacerla vivir incesantemente en los pliegues y recovecos del relato, de ser tan solo el lenguaje de esta muerte, de vivir a sus expensas, mortalmente.‖ Y mi distinguido colega y escritor Juan Valdano nos dice con sumo acierto: ―Ser parte de un idioma es respirarlo, es habitarlo, es compartir con otros un torrente de experiencias acumuladas por la tradición de un pueblo. Como ecuatoriano, como hispanoamericano — proclama— soy un ciudadano de la lengua española‖. Cultura y libertad
  24. 24. La libertad de las personas y comunidades para ejercer sus derechos culturales en forma individual, en asociación con otros o a través de una comunidad determinada es una elección cultural que debe ser reconocida, respetada y protegida sin restricción alguna. Sólo en algunas circunstancias puede ser necesario arbitrar ciertas limitaciones, como, por ejemplo, aquellas destinadas a impedir determinadas prácticas negativas atribuidas a la costumbre y la tradición. En efecto, la experiencia ha demostrado que el concepto de ―prácticas culturales‖ era utilizado en algunos casos para tratar de justificar la persistencia de ciertos estereotipos, costumbres o tradiciones reñidas con los derechos humanos, como la ablación genital femenina o los castigos corporales en determinadas comunidades. Al respecto, en mi propuesta se incorporó el criterio de que la cultura refleja y configura los ―valores de bienestar‖ de individuos y comunidades en una sociedad democrática. Sobre esta base, el Comité decidió emplear en adelante la expresión ―práctica cultural‖ para referirse sólo a aquellas que transmiten valores culturales, excluyendo cualquier otra contraria a los derechos humanos. Defender los derechos humanos es defender la cultura. La libertad de expresión, parte esencial de aquélla, merece nuestra particular atención en el momento actual, puesto que toda forma de negación o limitación de esta libertad no sólo constituye violación de un derecho humano, sino que desvela temor al pluralismo intelectual y al espíritu crítico.Significa, asimismo,regresión y barbarie.Prohibir la publicación de un libro, por ejemplo, equivale a apagar la luz que alumbra la palabra, o a echar en la hoguera de la intolerancia las ideas ajenas. Por ello, no es extraño que las medidas políticas contra la libertad de expresión constituyan la cédula de identidad de los regímenes totalitarios y autoritarios. Nada complacería más a los constructores del poder omnímodo que conseguir, por cualquier medio a su alcance, que todos pensemos igual que el régimen dominante o que callemos frente a la maquinaria oficial encargada de fabricar verdades que no son tales o de clonar siervos sumisos y dóciles ovejas. Una maquinaria semejante proyectó en la ficción —con espeluznante crudeza— AldousHuxley en Un mundo feliz. Y en la novela 1984, George Orwell creó la figura del Gran Hermano, un ente omnipresente capaz de escudriñar nuestras más íntimas actividades. La libertad de expresión —que es una de las facultades de la lengua— es un derecho humano en sí mismo y, como tal, no admite restricciones. Los derechos humanos no son material maleable que se pueda acortar o alargar según convenga al poder político. Al ser un derecho humano, su plena realización implica la necesidad de regular que los actores estatales no interfieran en el libre ejercicio de la libertad de expresión, y no al revés. Los derechos humanos son de las personas, y las obligaciones, del Estado. Así de simple y de complejo. Con acierto, esta noble Academia ha reivindicado la libertad de la lengua y de la palabra. Así, mi distinguido colega Hernán Rodríguez Castelo defendió hace poco ―el clima de libertad absolutafrente a cualquier poder estatal y de jubilosa servidumbre al poder de la palabra‖. Muy recientemente, nuestra distinguida directora, Susana Cordero de Espinosa, tuvo el acierto de recordarnos al respecto las palabras de Don Quijote a su fiel escudero Sancho: «La libertad (...) es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos: con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida‖. He aquí, distinguidas amigas y amigos, mis comentarios sobre la cultura y la lengua. Durante mi exposición he tratado de trazar, desde mi experiencia, los avances conseguidos en el campo del derecho internacional para reafirmar un concepto esencial: la cultura, y la lengua y la libertad de expresión como partes esenciales de ella, no son sólo conceptos antropológicos o de
  25. 25. las ciencias políticas sino, sobre todo y ante todo, derechos humanos. Comprender esto es alcanzar el núcleo mismo de la condición humana, su verdad intemporal. No puedo concluir mi discurso sin plasmar en él mi profundo agradecimiento al embajador Francisco Proaño Arandi por haber aceptado generosamente contestar a mi intervención. He tenido el privilegio de compartir con él no sólo las tareas propias del oficio literario, sino también la carrera diplomática y la promoción y defensa de los derechos humanos, ámbito en el cual él desempeñó, con ejemplar brillantez e independencia crítica, altas funciones directivas en la Cancillería ecuatoriana. Francisco Proaño Arandi es uno de los grandes escritores del Ecuador contemporáneo; los productos de su pluma, un paradigma de estilo, claridad y agudeza intelectual; y sus novelas y relatos, obras que han enriquecido la literatura ecuatoriana, proyectándola fuera de nuestras fronteras. Pero, sobre todo, Francisco Proaño Arandi es un hombre cuya integridad moral e intelectual es la marca insobornable de un espíritu libre, un caballero de las letras a quien admiro y respeto profundamente. Gracias, señora directora, por haber realzado usted con sus finas palabras y presencia esta ceremonia.Desde la silla que paso a ocupar deseoexpresarle públicamente mis felicitaciones más sinceras por liderar esta Academia con su reconocida solvencia intelectual y por haberla conducido—en feliz seguimiento de gestiones iniciadas por ilustres predecesores— hasta la nuevasede que ella merece en el centro histórico de la capital ecuatoriana.
  26. 26. REALIDAD NACIONAL DE LAS CUOTAS A LA PARIDAD – EL CASO DE ECUADOR Acción proactiva del Movimiento de Mujeres Francisca Morejón Cruz Secretaria Ejecutiva Nacional Red de Mujeres Políticas del Ecuador –REMPE Las mujeres en el ecuador al igual que muchas otras en el mundo han tenido que desarrollar su vida desde el espacio privado, a donde fueron relegadas por la división del trabajo, en productivo y reproductivo. El pensamiento liberal, el acceso a la educación, los avances científicos que permitieron a las mujeres controlar su fecundidad y la lucha por la igualdad de los derechos desplegada por el Movimiento de Mujeres a nivel mundial, ha permitido que las mujeres salgamos al espacio público. Alrededor del mundo las mujeres han debido dar grandes batallas a fin de que los estados garanticen su derecho al voto. Ecuador fue el primer país en América Latina en reconocer este derecho; sin embargo, el ejercicio del derecho al voto por parte de las mujeres, no permitía tomar decisiones e incidir en políticas públicas que afectaban el desarrollo de sus vidas; votar no significó que las mujeres hayamos alcanzado en tratamiento equitativo que garantice la igualdad ante la ley. En el Ecuador la Ley de Cuotas entró en vigencia en Febrero de 1997, con la llamada Ley de Amparo Laboral de la Mujer, y con un porcentaje del 20% de participación de mujeres en las listas pluripersonales. La Constituyente de 1998, por las razones que la inspiraron y la presencia de nuevos actores en la arena política especialmente los movimientos social, los indígenas y las mujeres, se constituyó en un interesante esfuerzo para construir un estado más incluyente e igualitario, que se vio reflejado en el reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos y nacionalidades indígenas y de los derechos específicos de las mujeres, niños, niñas y adolescentes. Respecto de las mujeres se constitucionalizó el derecho a una vida libre de violencia, los derechos sexuales y reproductivos, políticos, laborales y el acceso a los recursos y a la igualdad y corresponsabilidad de hombres y mujeres en la familia; también se establecieron algunas garantías como la de incorporar la perspectiva de la igualdad de género en la educación, en el sistemas de salud, así como crear institucionalidad propia. En el año 2000, el Congreso Nacional reformó la Ley de Elecciones, aumentando al 30% la representación de mujeres e incorporando un 5% en cada elección hasta alcanzar la paridad. Conjuntamente se introdujeron en la norma los principios de alternancia y secuencialidad para la conformación de las listas de candidatos emitiendo una acción afirmativa por la cual el Tribunal Supremo Electoral, en todas sus delegaciones - de oficio o a petición de parte - podía negar la inscripción de listas por no cumplir con la cuota. La consecución de la cuota y la paridad, que de forma incisiva incidió en el ingreso de las mujeres ecuatorianas a la política formal, coincidió con una
  27. 27. etapa de inestabilidad política del país, íntimamente relacionado con una crisis de representatividad de las organizaciones políticas que trajo consigo su desprestigio y una creciente protesta social que exigía la reorganización del Estado. En 1996, sin la ley de cuotas en Congreso tenía 5 Diputadas mujeres de un total de 82, lo que significaba el 6,09%. En 1998, en aplicación de la Ley de Cuotas que otorgaba el 20% de participación de mujeres, llegaron 16 de un total de 121, lo que equivalía al 13,22%; y en el año 2002 la cuota electoral aplicada fue del 35%. Varios estudios sostienen que las mujeres tienen mejores posibilidades de ser electas, aún ahora con la paridad constitucional, cuando ocupan las primeras candidaturas; así mismo, la aplicación de la alternancia y secuencia, permite a las mujeres alcanzar mayores dignidades en el espacio público La paridad en el Ecuador, es producto de un debate público sobre participación política de las mujeres - librado por las mujeres organizadas – que exigían la aplicación de la Ley de Cuotas y las élites políticas que se negaban a cumplir. Ese debate tuvo la virtud de tocar el imaginario social de que las mujeres tienen derecho de participar y compartir el poder igualitariamente con los hombres, ya que su ausencia del escenario político, habla de una democracia inexistente que debía ser corregida. En la Asamblea Constituyente del 2008, en Montecristi, se logró la constitucionalización de la paridad en todos los espacios del poder público. Las mujeres fueron actoras principales en todo este proceso, preocupadas por los problemas nacionales, pero reivindicando sus agendasy demandando del Estado la garantía de los derechos alcanzados en la Constitución del 98; así, fueron parte de las movilizaciones ciudadanas y de los movimientos sociales que reclamaban cambios en el ejercicio del poder; se plantearon propuestas de reforma política desde una perspectiva de género y abonaron con sus luchas a demonstrar la debilidad institucional provocada por las élites partidistas. Cabe señalar que el proceso reivindicativo de las mujeres ecuatorianas tiene una historia más antigua que 1997. El Ecuador es el pionero en América Latina en el ejercicio del voto (1924) con Matilde Hidalgo y el Movimiento de Mujeres tiene un acumulado de décadas en la lucha por la participación y visibilización política de las mujeres. También ha influenciado enormemente el contexto internacional, los aportes del feminismo mundial, la incorporación de los derechos humanos de las mujeres en el sistema de Naciones Unidas, el haber declarado en 1975 el Día Internacional de la mujer, la Declaración y Plataforma de acción de Beijin y el seguimiento que se hizo por parte de Naciones Unidas y de la cooperación internacional, de los acuerdos y convenios que el Estado Ecuatoriano había suscrito en esta materia orientado hacia el impulso de los derechos políticos de las mujeres desde la participación ciudadana. La Constituyente del 2008, se desenvolvió en circunstancias distintas a las del año 98, pues contaba con una elevada legitimidad social; la tendencia política de izquierda obtuvo una gran mayoría de asambleístas constituyentes, fue declarada de plenos poderes y en su composición fue importante los nuevos liderazgos políticos de: jóvenes, mujeres y diversidad étnica y sexual. Las mujeres por efectos de la paridad alcanzaron el 35% de los escaños. Al interno de las discusiones, la defensa de la paridad y alternancia se sustentó principalmente en el principio de igualdad material o real, en el derecho a ser elegidas y en las medidas de acción positiva como mecanismos
  28. 28. compensatorios de las situaciones de desigualdad fáctica; argumentos que sirvieron para contrarrestar a los detractores de las cuotas, que no perdieron su oportunidad de intentar echar abajo la Ley de Cuotas y regresar al pasado. Las organizaciones políticas justificaban su rechazo a la Ley de Cuotas y por consiguiente a la paridad, señalando que no había mujeres dispuestas a postular. Decían que convocarlas requiere un espacio previo de desmonte de los obstáculos relacionados principalmente con la familia. Argumentaban que la gestión política de las mujeres rinde menos, porque son nuevas en el escenario lo que duplica y hasta triplica los roles que tienen que cumplir. Las respuestas de las organizaciones de mujeres frente a este argumento, consistía en identificar estas expresiones como propias de un sistema patriarcal; y, que en lugar de detenerse había que buscar mecanismos para contrarrestarlo. Se decía también que la paridad atenta contra el fundamento de cualquier organización que es la autonomía de sus integrantes; con este argumento inclusive se interpuso un recurso de amparo en contra de la resolución del Tribunal Supremo Electoral que aprobó en el año 2007 el 50% de mujeres y hombres y la forma alternada y secuencial como se debían llenar las listas de candidatos/as para las elecciones pluripersonales, demanda que fue rechazada por el juez, basándose en los derechos de participación igualitaria. La paridad y alternancia buscan alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres en su derecho de participar, proclama elemental de un sistema democrático y un deber cívico de las Organizaciones Políticas, que debieron promoverla por iniciativa propia, frente a lo cual el Estado tiene la obligación de intervenir para corregir sus falencias, poniendo límite en este caso a la autonomía partidista. Las mujeres somos más del 50% de la población en Ecuador – y como diría Magdalena Adum – madres del 50% restante. Se apuntaba que las mujeres debíamos llegar por capacidad y no por cuotas, ya que podría considerarse un privilegio ocupar puestos excluyendo a hombres que podrían estar mejor preparados; este argumento fue contrarrestado por las mujeres acudiendo a las estadísticas de los Centro Educativos Superiores que daban cuenta del gran número de mujeres estudiantes universitarias con mejores promedios de evaluación. Con ello hicieron notar la desconexión de los partidos políticos con la realidad social. De otro lado, los líderes de opinión, voceros de otros grupos sociales y algunas feministas – desde su perspectiva – criticaron que las cuotas había sido la vía de acceso a la política de mujeres que no representaban los intereses de las mujeres; y, por el contrario reproducían con fuerza, el sistema vertical y patriarcal de los partidos manejados por hombres. Se referían a quienes fueron convocadas a participar como candidatas, porque gozaban de gran popularidad por haber sido reinas de belleza, artistas, presentadoras de televisión y no precisamente por tener una trayectoria política y de servicio. Esto también ocurrió con los hombres que bajo el concepto de ganar las elecciones, fueron convocados como candidatos, locutores y presentadores conocidos, artistas populares, deportistas, etc. Estos hechos evidenciaron las falencias del sistema político ecuatoriano y la debilidad en formación política de los militantes al interior de los partidos y movimientos políticos. Las mujeres organizadas señalaron que estos errores electorales de ninguna manera podrían ser atribuidas a las cuotas de género. El trabajo de las mujeres organizadas, al interior de las instituciones del Estado respecto de la promoción de los derechos políticos de las mujeres, siguió una
  29. 29. hoja de ruta bien establecida en la que se elaboró un documento de estrategias e incidencia y mapas de poder para visualizar a los aliados, opositores e indecisos; se establecieron alianzas con autoridades sensibles a los asuntos de género, con mujeres de los partidos políticos y con medios de comunicación. El cabildeo directo con quienes tomaban la decisión, el acercamiento indirecto con quienes podían influenciar en ellos; la creación de espacios de coordinación e incidencia pública; la inclusión de opinión en los medios de comunicación; así como el envío masivo de cartas, mensajes, correos electrónicos y más sobre el tema pero sobre todo las movilizaciones, plantones, vigilias, fueron desplegadas de acuerdo con la acción emprendida y cada una de éstas se convirtió en un proceso en si mismo porque pasó por la formulación de la propuesta, el mecanismo de alianzas estratégicas, el cabildeo y la exigibilidad. Las acciones más destacadas de este proceso promovido por mujeres son: la formulación del Proyecto de la Ley de Cuotas; el proceso de aprobación; los diversos proyectos de reglamentos planteados a lo largo de la vigencia de la Ley; las dos demandas de inconstitucionalidad y otros recursos de carácter constitucional; las acciones judiciales y las impugnaciones electorales frente a listas mal presentadas; la veeduría y observancia del sistema electoral; las propuestas de normas internas para las organizaciones políticas y las demandas ante organismos internacionales, constituyeron la hoja de ruta para lograr las cuotas y la paridad. Las mujeres que ocupaban puestos de poder fueron vitales en la lucha por la Ley de Cuotas y su posterior exigibilidad hasta alcanzar la paridad, cada una cumplió un rol sustancial; las legisladoras, especialmente las integrantes de la Comisión de la Mujer, el niño, la juventud y la familia, fueron las que impulsaron conjuntamente con el Movimiento de Mujeres el proyecto de ley hasta su aprobación y posteriormente fiscalizaron su cumplimiento; el Consejo Nacional de las Mujeres CONAMU, que como institución ejecutora de la política pública sobre la igualdad de género, tenía en su agenda institucional, promover la participación política de las mujeres; la Defensoría del Pueblo, contribuyó significativamente con la formulación de los informes requeridos para dar paso a las demandas de inconstitucionalidad de las normas emitidas por el Tribunal Supremo Electoral. El Foro de Parlamentarias Ecuatorianas, la Asociación de Mujeres Municipalistas, la Asociación de Consejeras Provinciales y las Mujeres de Juntas Parroquiales, reivindicaron y posicionaron en las estructuras a las que pertenecían, la ley de cuotas y la paridad como un derecho a la participación política de las mujeres. Uno de los principales aportes de estas asociaciones ha sido la capacitación política permanente de sus asociadas en el fortalecimiento organizacional y el empoderamiento de los derechos. Las organizaciones de mujeres de la sociedad civil, tuvieron una acción contestataria, proactiva y reivindicadora y fueron protagonistas de fuertes movilizaciones como la toma pacífica de instituciones. Fueron estas organizaciones las que protagonizaron la acción más desafiante al poder de los partidos políticos como fue el impugnar las listas de candidatos. En el año 2004, por ejemplo, cuando ya contábamos con el 40% de la cuota de mujeres, candidatas de los partidos políticos impugnaron sus propias listas por no cumplir con la alternancia, obligando al organismo electoral a pronunciarse en resoluciones con carácter de sentencia.
  30. 30. El Presidente Rafael Correa, luego de su triunfo en el año 2006, consulta al pueblo sobre la pertinencia de convocar a una Asamblea Constituyente de plenos poderes para redactar la nueva constitución. Varias organizaciones de mujeres plantearon tener una propuesta unificada frente a la Asamblea Constituyente, con reivindicaciones irrenunciables que no serían objeto de negociación o retroceso y que pasarían a ser prioridades de las mujeres. Se planteó la firma de un “Pacto por los Derechos de las Mujeres” en el que se contemplaba: Mantener todos los derechos conquistados en la Constitución del 98 El estado laico que significa la libertad de conciencia El derecho a la igualdad real y la aplicación de acciones afirmativas para compensar las desigualdades históricas producto de la discriminación. Derecho a tomar decisiones libres y responsables sobre su cuerpo, salud sexual y reproducción. Representación paritaria de hombres y mujeres en todas las funciones del Estado y en los cargos públicos sean estos de elección popular o designación. Justicia de género, protección especial a víctimas de delitos sexuales y violencia de género. Prohibición de ser candidatos y candidatas a elección popular, quienes adeuden pensiones alimenticias. Erradicación del Sexismo, machismo, androcentrismo y prácticas discriminatorias. Determinación del valor productivo del trabajo doméstico y la universalización de la seguridad social. El lograr que en la Constitución de la República del año 2008 la paridad se inscriba como derecho de participación no sólo en el campo electora sino en el sector público en general, tuvo como principales actoras en la asamblea constituyente a mujeres identificadas como feministas, otras provenientes del trabajo en organizaciones de mujeres y otras que voluntariamente se adhirieron a la agenda de la defensa de los derechos de las mujeres. Su rol fue el promover la paridad como mandato constitucional. Para tener el “país que soñamos” decía el Presidente Corre en el año 2007 “hay que ser solidario, incluyente, no discriminatorio, en el que se respeten los derechos humanos de las mujeres y se considere a la paridad y a la alternancia como los mejores aliados de la democracia” En el primer mandato el Presidente Correa conformó su Gabinete con una paridad casi exacta; indudablemente cuando la Matriz productiva tenía prioridades sociales. Con las elecciones de febrero del 2013 y el inicio de su nuevo mandato se cambia la matriz productiva y ya no existe paridad en el Gabinete Ministerial. Contrariando el Art. 65 de la Constitución, se han nombrado a 33 hombres y 11 mujeres en Ministerios Coordinadores, Ministerios y Secretarías Nacionales, por citar los más relevantes. La paridad en el sistema ecuatoriano se aplica para la conformación de listas de candidaturas pluripersonales, sin que esto signifique que todas las inscritas van a llegar a una curul. En las elecciones para Asambleístas Nacionales y
  31. 31. Provinciales celebradas en febrero del 2013, las mujeres obtuvimos el 40,8% de los escaños (53 mujeres) de los cuales 6 son de la oposición. Por primera vez tres mujeres son autoridades máximas de la Asamblea Nacional, sin embargo su gestión no refleja un compromiso con la agenda de las mujeres. También es cierto que la incorporación de mujeres en puestos de decisión no es equivalente al acceso al poder, las preocupaciones por los temas de género y derechos se quedan en el nivel declarativo y retórico porque no constituyen una prioridad para los cálculos de quien ejerce el poder verdadero. Se percibe que aunque se legisle a favor de las mujeres, muy poco se hace para implementar políticas públicas que efectivamente atiendan sus intereses. La buena voluntad no es suficiente, en muchos casos por falta de claridad conceptual, para conducir políticas diferenciadas, se expiden normas que en la práctica constituyen retrocesos; funciones legislativas como la fiscalización que en otro tiempo fueron tremendamente útiles para la exigencia de los derechos de las mujeres, hoy se encuentran inactivas. El tener derecho de entrada, no fue suficiente. Hoy se cuestiona que la incorporación de más mujeres en la política, no ha traído consigo transformaciones sustantivas que cambie el esquema de hacer política en el país como se deseaba; y muchas de ellas forman parte de las lógicas que alimentan el clientelismo, el caudillismo, la defensa de intereses particulares y de grupo; entrando en la disputa de élites y su lealtad juega más con la lealtad al partido o al caudillo que inclusive con su propia condición de género. En la sustancia no se ha modificado la relación entre lo público y lo privado; ni la relación de poder entre hombres y mujeres, porque las manifestaciones de dominación y subordinación de unos a otras, continúan. La experiencia en la aplicación de las cuotas y la paridad demuestran que éstas, por sí mismas, no son agentes de cambios cualitativos. Se requiere por tanto el concurso de otros elementos, entre ellos el trabajo al interior de las organizaciones políticas en la generación de agendas y propuestas, así como en la construcción de condiciones políticas favorables para su implementación, aspectos que pasan por la formación y capacitación de cuadros que mejore la condición de participación política de las mujeres, estableciendo códigos de conducta que erradiques los comportamientos sexistas y de violencia política. Es muy importante que las mujeres organizadas no bajen la guardia y estén siempre atentas a los cambios de legislación, o de comportamiento político de las actoras y actores que puedan poner en riesgo el camino recorrido y los logros conseguidos. Hoy, frente a la coyuntura ecuatoriana, el Movimiento de Mujeres - que ni el patriarcado ni el capitalismo pudieron callar - esta movilizado; las mujeres organizadas venimos de la creación de espacios emancipatorios; y la fuerza de la acción colectiva es nuestra mejor estrategia. Dolores Cacuango decía: Somos como los granos de quinua, Si estamos solas en viento lleva, Pero si estamos unidas en un costal, No hay viento ni tempestad que mueva.
  32. 32. BIBLIOGRAFIA: Burbano de Lara Felipe – “ El impacto de la cuota en los imaginarios maculinos de la política” Cañete María Fernanda – “ Reflexiones sobre Mujer y Política” GoyesSolanda - “De la Ley de Cuotas a la Paridad” Consejo Nacional Electoral - “Nueva Democracia – Revista Institucional” Valdez Anunzziata – “Informe de la Comisión Especializada y Permanente de la Mujer, el Niño, la Juventud y la Familia- Período 1998-2000”
  33. 33. RELIGION La Santería y el culto a Chávez, por Eduardo Mora Anda LA SANTERIA Y EL CULTO CHAVISTA La llamada santería es una religión sincretista que resultó del tráfico de esclavos que fueron llevados desde el Africa a las islas del Caribe, Venezuela y al Brasil. Combina elementos de la religión africana Yoruba (v), el Catolicismo popular y las supersticiones locales. La Santería se ha dado sobre todo en Cuba, donde lleva este nombre. En el Brasil la influencia de los yorubas y también las tradiciones y leyendas de la etnia africana bantú produjeron el Candomblé y la Umbamda. Parecido a la Santería es el Shango de la isla caribeña de Trinidad. La Santería confunde o equipara a los santos católicos con los dioses yorubas (orishás). Así por ejemplo, Oxalá (el principio masculino) es Jesús, Agayu es San Cristóbal, Yemanyá o Iemanjá es la Virgen María, Xango en Cuba es Santa Bárbara (aunque cambia de sexo) y en Brasil, San Jerómino y, en fin, Oruba es San Francisco. (En los Estados Unidos no ocurrió lo mismo: una evangelización distinta, de rigor protestante y el uso de la Biblia hicieron que la población de origen africano se hiciera cristiana, generalmente bautista o metodista, aunque posteriormente algunos se pasaron al Islam o al Judaísmo). La confusión que se da en la Santería es doble porque, como ha señalado el obispo cubano Eduardo Boza, la santería es politeísta y la Virgen y los santos cristianos ¨no son dioses¨ sino seres humanos virtuosos, que han dado ejemplo de fidelidad a Dios y de amor. ―La santería, añade, es la religión del temor, del miedo‖: hay que cumplir con actos y ritos especiales para liberarse de males y apartar a los poderes maléficos, o para tener suerte. ―Se teme más que se ama‖. El creyente en Dios- cristiano, parsi, sikh, islámico o judío – no tiene necesidad de vivir en estos temores pues está protegido por el amor del Padre Creador, que vela por todos nosotros… La Santería incluye ritos, adivinación y danzas que llevan a trances así como ―trabajos‖ que practican los llamados santeros o balbados para liberar de males y enfermedades y dar suerte y protección. Muchos de estos así llamados ¨trabajos¨ en realidad son un negocio de explotación comercial. También se suelen realizar sacrificios de animales, que nos parecen inútiles y un pecado contra inocentes criaturas que no merecen morir por vanas supersticiones. En Haití la religión africana se combinó con la magia negra y dio origen al maléfico Vudú, que ha hecho tanto daño a esa pobrísima y atrasada nación. El vudú fue practicado por Duvalier y otros tiranos y ―presidentes‖ del país isleño. A Venezuela la Santería llegó también con los esclavos y, parecidamente a lo que ocurrió en Haití y aun en Cuba con ciertos ―gobernantes‖, fue practicada por el caudillo ―bolivariano‖ Hugo Chávez. Se dice que Chávez se sometió incluso a ceremonias sangrientas, con tal de asegurar su poder. La muerte de este pintoresco dictador puso a temblar a sus herederos, corruptos y mediocres, los cuales no hallaron mejor soporte para sus menguadas figuras y para el régimen ―revolucionario‖ que beatificar a Chávez e iniciar un culto de este tirano que convirtió a uno de los países más ricos de América Latina (dueño de hierro, petróleo, pesca y extensos territorios fértiles) en uno de los más más aquejados por la escasez de alimentos y la delincuencia. Chávez, con sus nacionalizaciones, con su gigantesca burocracia, con el gasto desmesurado en armas y en propaganda, con los regalos de petróleo a una serie de países para socorrer a gobiernos incompetentes, y con el asalto a los fondos fiscales, dejó en las manos del mediocre Maduro un país casi en ruinas, que tendría que ser reconstruido desde los cimientos. Pero como los demagogos saben bien que al pueblo iletrado se lo convence con emociones y supersticiones, pronto Maduro habló de apariciones y milagros de Chávez: ya era un pajarito que representaría al fallecido caudillo (¡grave ofensa para criaturas tan nobles como las aves!), ya apareciéndose en alguna pared de los túneles del Metro caraqueño. Pero como nada hay
  34. 34. como las peregrinaciones para afirmar ciertos mitos, el gobierno bolivariano no sólo ha construido un museo y una gran tumba para que descanse Hugo Chávez, sino que también ha erigido una capilla, para que se le rece a este nuevo santo de la más oscura santería. Y allá van los más ingenuos y también los que quieren mostrar su filiación revolucionaria, y allá llevan a los niños…Para consolidar el mito, para seguir repitiendo esa misma mentira hasta que parezca verdad e Historia. Para que el poder no se les escurra…Y mientras tanto, no hay víveres para los venezolanos, no hay orden para los ciudadanos de Venezuela, no hay paz para los habitantes del Llano y de Caracas. ¡La revolución ha inventado otro santo falso! Eduardo Mora-Anda.

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