Revista Rebeldia N* 16

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Revista zapatista con la mirada de compañeros zapatistas de Mexico y todo el Mundo.
Con escritos, historias y comunicados del EZLN, Chiapas, Mexico.

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Revista Rebeldia N* 16

  1. 1. 1En las últimas semanas, dos movimientos sociales han creado diversos niveles de polarización social en Méxicola lucha del pueblo de Tlanepantla, Morelos, por que se reconozca su derecho a elegir a sus gobernantes con supropias leyes, sus tradiciones y su cultura, y la lucha de los braceros mexicanos de la década de los 40 por que slesdevuelvaeldineroqueentrelosbanquerosnorteamericanosyloscorruptosgobernantesmexicanoslesrobaronAmbos movimientos han sacado a la luz la impresionante incapacidad de la clase política mexicana. Locual ha significado abonar más en la ausencia de legitimidad de los actos de gobierno.En Tlanepantla hemos visto cómo la actuación de los partidos políticos ha sido el factor esencial pargenerar una división en una comunidad que se distinguía por haber logrado una serie de consensos para creauna relación democrática entre gobernantes y gobernados.Al no respetarse los usos y costumbres de la comunidad y al registrar todos los partidos diversos candidatoa la presidencia municipal esa lógica se rompió, lo cual ha permitido la escisión en la comunidad y la posteriorepresión en contra de ese pueblo por parte del gobierno del estado y los diversos cuerpos policíacos.EditorialPrimero de enero de 1994, San Cristóbal de las Casas, Chiapas ANTONIO TUROAltamirano, Chiapas, 3 de enero de 1994 MARCO ANTONIO CRU
  2. 2. Atrás se deja ver esa innegable vocación de los partidos políticos por pisotear los derechos conquistadosen su angustia por obtener unos puntos más en los resultados electorales. Y, al mismo tiempo, su vocación porimpedir expresiones de autonomía que permitan sacar la conclusión de que la sociedad se puede gobernar porsí misma, sin intermediarios.El caso de los braceros es igualmente revelador: desde el poder se han dado muestras permanentes paradejar claro dónde se ubican sus prioridades. Han decidido utilizar el dinero público para “rescatar” a los banque-ros por medio del Fobaproa y a los grandes constructores por medio del rescate carretero; para no hablar del botínque han puesto en manos privadas por medio de los Pidiriegas, con lo que se avanza en la privatización de los sec-tores energéticos (en especial el petróleo y la electricidad) y al mismo tiempo se están pagando intereses suma-mente altos por medio de los impuestos de la ciudadanía. Entre estas tres deudas estamos hablando de alrededorde 125 mil millones de dólares, es decir el 20 por ciento del Producto Interno Bruto de México.Pero, no están dispuestos a reconocer la deuda que tienen con decenas de miles de braceros mexicanos.Cuando se trata de rescatar a los dueños del dinero y verdaderos hombres de poder, entonces no hay tardanza.Destaca también la reacción de Andrés Manuel López Obrador al criticar la acción de uno de los gruposde braceros de tomar el rancho de la familia Fox, señalando que no hay que minar lo más sagrado de las institu-ciones del país: la investidura presidencial, y que “no hay que astillar la silla del poder”. Con esta declaración,este señor que se da por muerto para la contienda electoral del 2006, deja en claro cuáles son sus auténticas preo-cupaciones: la investidura presidencial y la silla del poder. Nadie puede decir que no habla claro.Hace unos meses, en las páginas de nuestra revista Durito nos dijo lo siguiente: “Sólo hay una variación,cuando el rebelde topa con la Silla del Poder (así, con mayúsculas), la mira detenidamente, la analiza, pero enlugar de sentarse va por una lima de ésas para las uñas y, con heroica paciencia, le va limando las patas hasta que,a su entender, quedan tan frágiles que se rompan cuando alguien se siente, cosa que ocurre casi inmediatamente”.Estas son las dos lógicas: cuando la izquierda tradicional comienza a ver la posibilidad de sentarse en la silladel poder entonces se preocupa por que nadie la astille, que nadie la lime. Su idea es sencilla, si antes fue necesa-rio el movimiento social para acercarse a la posibilidad de “tomar” el poder (que para ellos es una silla, una casa oun palacio), cuando ya se piensa que se acerca ese momento, el movimiento social no tan sólo es inútil sino moles-to; “hay que ganar sin que se molesten los rivales, es más, mejor sin que se den cuenta”.Así piensan.Por eso, López Obrador se escandaliza porque un grupo de campesinos tome el rancho del presidente, nopor el actual sino por el próximo que sueña que va a ser él.Tlanepantla y los braceros son otros síntomas de lo que está pasando abajo y muchas veces más abajo queabajo. Estos síntomas nos hablan de un rencor acumulado en el pecho, de gente que también ha dicho ¡Basta!Mientras tanto la clase política se regodea en sí misma. Inventa y crea un escenario político en el que todose define por una especie de feria de las vanidades. Se regodean en pensar que la agenda nacional se mueve enfunción de esas vanidades; se parecen a esos señores obesos que van a la playa, se acuestan y solamente ven suombligo. Y cuando regresan hacen una larga narración sobre los colores que tenía el mar y el tipo de oleaje quehabía. Creen conocer el mar y lo único que realmente conocen es su ombligo. Pues bien hay que dejarlos quesigan obsesionados con esa parte de su cuerpo.Lo fundamental se encuentra abajo. Abajo los colores son cada vez más diversos y por lo tanto, cada vezmás ricos y la marea está subiendo. Los caracoles zapatistas dieron la señal de arranque para dar un salto cuali-tativo en el proceso de organización social. Lo que veremos en el futuro próximo será el estallido de más sínto-mas, colectivos que, con sus propias ideas, cultura, política y tradición, harán su experiencia en el proceso deorganizar su vida sin intermediarios.Autonomía es la palabra.Rebeldía.Año 2, número 16, febrero del 2004.Director: Sergio Rodríguez Lascano. Subdirectora: Adriana López MonjardinConsejo editorial: Javier Elorriaga Berdegué, Raúl Jardón, Gloria Muñoz Ramírez, Fernando Yáñez Muñoz.Fotografías: En este número se muestra la primera parte de la Exposición Fotográfica Colectiva “69 Miradas contra Polifemo”.En internet: www.revistarebeldia.org y correo electrónico: redaccion@revistarebeldia.org Impresa en:2
  3. 3. La campaña EZLN: 20 y 10,el fuego y la palabra cul-minó el 12 de enero con elEncuentro “El zapatismo yla sociedad civil”, convoca-do por la revista Rebeldía yrealizado en el Museo de laCiudad de México. A travésde 22 intervenciones se ex-presaron distintas voces queprovienen de los mundos delpensamiento, la poesía, lamúsica, la historia, la cultu-ra, las creencias religiosas,la participación política, lospueblos indígenas, la inves-tigación, e incluso de lasopiniones críticas que hansurgido en el seno del propioEZLNEZLN20 y10EEll zzaappaattiissmmoo yy llaa ssoocciieeddaadd cciivviillYo no soy pesimista, no quiero ser pesimista, no puedo ser pesimista. Soy poseedora de una gran fe y unagran esperanza. Quiero luchar, quiero seguir luchando a pesar de todos los años que ya cargan misespaldas, que no son pocos; quiero seguir luchando con optimismo, sin amargura, con alegría, como lohacen los hermanos zapatistas, que han sufrido por muchísimo tiempo, mucho más que nosotros.Palabras de Rosario Ibarra, integrante del Comité Eureka y madre de un desaparecido político.Destrucción del Palacio Municipal de Altamirano, Chiapas, 3 de enero de 1994 FRANCISCO MATA3Destrucción del Palacio Municipal de Altamirano, Chiapas, 3 de enero de 1994 MARCO ANTONIO CRUZ
  4. 4. es marcha, es manifestación, es caravana, es plantón y es fies-ta. La palabra zapatista nos invita a bailar. ¿Bailaremos,sociedad civil? Bailaremos. La palabra zapatista y el zapatis-mo nos invitan a hacer música con ellos. ¿Haremos músicacon ellos? Haremos música con ellos.El poder del dinero nos dice: la palabra no importa, notiene valor, utilízala solamente para conseguir lo que necesi-tas, lo que quieres; utilízala para ganar dinero; di libertadcuando quieras esclavizar, di democracia cuando quierasimponer tu dictadura, di libertad cuando quieras tener a lagente como autómatas. El zapatismo ha regresado el valor ala palabra, que la palabra tenga corazón, que nos haga sentir,que la palabra nos haga pensar, que tenga cabeza, que la pala-bra nos haga actuar, que vuelva, que siga caminando comopalabra. La poesía es palabra zapatista también, pues su pala-bra no solamente nombra, también sugiere, transforma, tienecabeza, tiene corazón y también hace actuar.El poder del dinero nos dice: no pintes, la pintura no exis-te; vende, vende, anuncia, vende. El zapatismo es creación, sonlas pinturas murales que podemos ver en Bonampack, en lapintura mural que cuenta las historias, son la infinidad de carte-les, de murales que pueblan todas las paredes de los Aguasca-lientes y ahora de los Caracoles; son los graffiteros que estánluchando y diciéndole a la gente: si la calle es un espacio públi-co, si la calle es de todos, ¿por qué solamente nos vendencosas? ¿por qué no podemos llenarla de dibujos, de preguntas,de sueños? ¿por qué no podemos contar nuestra historia? Lapalabra zapatista es celebración, es celebración de la vida enresistencia, es un baile de todos los que sobran, los que sobranpara el poder del dinero; es un baile de los que somos más, detodos los que somos más en el mundo.ejército mexicano. La conmemora-ción de los diez años del levantamien-to zapatista fue también un espacio dereflexión acerca de la emergencia dela sociedad civil, que en 1994 seencontró en las plazas y las calles,empeñada en detener la guerra y labarbarie del gobierno contra los pue-blos indígenas chiapanecos. En lassiguientes páginas recogemos algu-nas de estas intervenciones y frag-mentos de otras más, buscando dar aconocer las que siguen inéditas.Palabras de Roco, vocalista del grupoMaldita Vecindad:La palabra zapatista es flor y canto, Inxóchitl, In cuícatl, flor y canto del quehablaba Nezahualcóyotl, flor y canto,palabra sagrada, vivencia cotidianade los hombres, como lo dice el poetanáhuatl Natalio Hernández. Flor ycanto es la concepción indígena de lavida como acto creativo, la vida comocelebración, como acto colectivo decelebración; la vida entonces esdanza, la vida es música, la vida espoesía, la vida es pintura, la vida esuna fiesta, una fiesta cotidiana.El poder del dinero nos dice: lamúsica es aquella tonada machaconaque se repite hasta el cansancio, esatonada que a fuerza de repetirse acabapor gustarnos. La palabra zapatista esmúsica, que como toda buena músicaestá formada de sonidos y de silen-cios, como toda buena música nosinvita a participar, haciéndola juntocon ellos. El poder del dinero nosdice: no bailes, marcha disciplinada-mente a la guerra; no bailes, fórmateen la fila del banco; no bailes, vetecon prisa, corre por las calles, trabaja.La palabra zapatista es danza, es bailede marimba toda la noche, es caminata,¿Bailaremos, sociedad civil?Vivimos en el mundo de la comunicación masiva, la era electrónica de fibrasópticas, era en que la noticia es divulgada al instante... Ojalá esto realmentenos acercara unos a los otros, pero estamos en un proceso de deshumaniza-ción aterrador, no nos conocemos, no sabemos el nombre de nuestro vecino,no nos saludamos en la calle, y dicen nuestros compañeros en los altos deChiapas que así como el que viene de la ciudad no conoce la montaña, el queestá en la montaña tampoco conoce la ciudad y no puede moverse bien enella. En este gran país pluricultural, no nos conocemos los mexicanos. Elmovimiento zapatista ha sido un movimiento de orientación, de acercamien-to, de cohesión, de hermanamiento de nuestra sociedad, en el momento pre-ciso en que el mundo es víctima de ese golpe devastador, aniquilador deculturas y costumbres que nos ha dado la globalización. El movimientozapatista ha logrado el rescate de nuestra fortaleza y unión, que es nuestraidentidad, el orgullo de ser quienes somos y de saber quiénes somos.AngélicaAragón, actriz.4
  5. 5. 5El zapatismo nos invita a entrar a este baile, a esta cele-bración, y junto con la poesía nos hace una pregunta quesigue estando en nuestros corazones: ¿podemos imaginarnosun mundo donde quepan muchos mundos? ¿podemos, al verla semilla, ver claramente al árbol que vive dentro de ella? Elzapatismo, como flor y canto, como la vida, como un actocreativo, colectivo, nos invita a vivir y a reflexionar cada unode nuestros segundos en arte.El tiempo es dinero, dice el poder. No. El tiempo es arte,el tiempo es vida, contestan los zapatistas, y es por eso tal vezque la palabra zapatista, donde más resonancia ha tenido es entodo lo que es el medio cultural: los poetas, los músicos, lospintores. También donde más incide es en los jóvenes, en losjóvenes urbanos, en todos estos jóvenes que sabemos y senti-mos que la manera como vivimos, como hablamos, como nosvestimos, todos nuestros usos y costumbres, son nuestra vidaen sí. No queremos luchar por un mundo donde eso sea acepta-do, es nuestra vida misma la que va construyendo ese mundo.Como es desde la música desde donde ha tocado la pala-bra zapatista el corazón de muchas gentes y en especial el míoy el de los músicos con los que he trabajado, traigo una can-ción para celebrar, así como vimos en esa manifestación dehace diez años que estaba llena de canciones y de pinturas yde música y de tambores y de alegría. Bien dicen los zapatis-tas: la rebeldía, la resistencia, es una fiesta, es una celebra-ción. Y yo traigo una canción para celebrar, en memoria deesos diez años, con todos ustedes, la presencia y la continui-dad de esa memoria del porvenir que es el zapatismo. Esto sellama “Caracol”.Palabras del filósofo Luis Villoro, quien participó en elencuentro con un mensaje enviado por escrito:Hace diez años resonó un grito: “¡Ya basta!” El “¡Ya basta!”zapatista no era sólo una exclamación de rebeldía contra un sis-tema que se negaba a escuchar, era también un llamado al des-pertar de una nación. La voz del zapatismo era el anuncio de ungiro radical en nuestra manera de sentir y pensar la nación.Su llamado hacía callar la algarabía discordante en lasdisputas en las cámaras; con un gesto de desdén, hacía a unlado el lamentable espectáculo de la rebatinga por un pedazode poder. El grito zapatista de hartura daba un portazo a lafarsa. A la vez, era un llamado al despertar del verdaderoMéxico que ocultaba la farsa.Frente a la lucha de partidos y facciones, frente al apegoa sus intereses, el llamado del zapatismo descubría de nuevoDesgajar la voluntad de dominaciónel México auténtico: el país real, for-mado por comunidades de hombres ymujeres concretos, que se relacionanen redes de servicio recíproco, en larealización compartida de valorescomunes, cotidianos. Es el puebloreal, el que desdeña participar en lafarsa, el que aún guarda la dignidadcomo un valor, el que rechaza el poderdisfrazado de codicia.Porque hay un México real, vivoaún en la solidaridad de los pueblos,en la moral social de la convivencia ydel respeto recíproco. Es el Méxicoque opone el afán de lucro y el interéspor dominar, al “mandar obedecien-do” de las comunidades.El grito zapatista era una afirma-ción de rebeldía. Pero no por quererremplazar un poder por otro. La claveque distingue al zapatismo de cualquierotro movimiento rebelde es el rechazoradical de todo afán de poder. Su men-saje más profundo es la negación delpoder para sí. Al no querer el poderpara sí, desgaja de cuajo la voluntad dedominación. El poder que postula es elde los hombres y mujeres en comuni-dades concretas; es el que reside en lasociedad real, ajena a toda dominación.“Para todos todo, nada para nosotros”.Esa es la significación profundadel mensaje zapatista. Dice que lacomunidad real sólo se alcanza en lamedida en que pueda rechazarse elpoder.Yla realización de la comunidades el fin que da sentido a una nación.¿Utopía? No. Rebeldía perma-nente contra una realidad desgarrada.Afirmación de la voluntad de cons-truir una auténtica nación.Tal es el proyecto ético que debeorientar la marcha paulatina hacia unasociedad sin dominación, en el reco-nocimiento a todas sus diferencias.Ese es el proyecto de una comu-nidad ajena al poder, el proyecto delzapatismo.
  6. 6. personas ajenas, pero hoy estamos recuperando poco a poconuestro territorio, gracias también a nuestros hermanos zapa-tistas, que nos han encendido una luz del sur hacia el norte.Por eso queremos agradecer a nuestros hermanos zapa-tistas ese entusiasmo, porque sin ellos, la organización deellos, todavía no encontraríamos el camino por dónde salir.Las Juntas de Buen Gobierno hasta allá nos han llegado, lohemos analizado, traducido a nuestra lengua, para adaptarloen nuestro pueblo. Y nosotros apenas estamos renaciendo,nos falta mucho por aprender, pero aquí estamos, aún segui-mos vivos después de 500 años de resistencia.Palabras de José Carrillo de la Cruz,wixárika de la Comunidad San Sebas-tián Teponazhuatlán, Municipio Mez-quitic, Jalisco:Yo les traigo la palabra y elsentimiento de mi pueblo,mi región, mi comunidad.Hace diez años, éramospueblos muertos, no tenía-mos voz ni voto en lascomunidades. Si no fuerapor nuestros hermanoszapatistas, hoy estuviéra-mos como antes. Hoy meven vestido, porque esto esmi vestuario, pero antes nonos atrevíamos a salir así denuestro pueblo por temor aser objeto de curiosidad.Estaban nuestras comuni-dades tan pisoteadas por¿Por qué estamos aquí? ¿Para celebrar los20 y 10 años de la lucha del EjércitoZapatista de Liberación Nacional? ¿Paraconmemorar la marcha del 12 de enero de1994, esta movilización masiva de lasociedad civil? Sí, sí, claro que sí, peroeso no es lo importante. No estamos aquísolamente para festejar la lucha de losindígenas de Chiapas, para expresarnuestra solidaridad con ellos. Estamosaquí más bien porque reconocemos quesu lucha por la dignidad es nuestra luchapor la dignidad, su lucha para vivir esnuestra lucha para vivir.John Holloway,pensador y escritor crítico.A diez años de laerupción del volcánindígenaen ChiapasNosotros también llevamos más de un año viviendo en resistencia, esoquiere decir que estamos impulsando el mismo proyecto histórico de lospueblos indígenas. Estamos impulsando en los hechos los derechos quetenemos como pueblos originarios. En nuestras comunidades hay dostipos de gobierno, el gobierno tradicional y el gobierno constitucional.Nosotros supuestamente estamos fuera del Estado, pero en nuestrascomunidades gobiernan nuestras autoridades tradicionales elegidas enasambleas comunitarias.Estoy viendo que hay mucha gente que le gusta pensar, que legusta reflexionar la realidad y qué bueno, está bien; pensamos noso-tros, pues, que la teoría debe de surgir de la práctica. Entonces es tiem-po de actuar nuestro papel como actores de nuestro destino, comoactores principales para el desarrollo de nuestras comunidades.David Valtierra,amusgo del municipio autónomo de Xochistlahuaca, Guerrero.FRIDA HARTZ6Toma del Palacio Municipal, Las Margaritas, Chiapas, enero de 1994
  7. 7. 7Mensaje escrito, enviado por el politólogo Lorenzo Meyer alEncuentro “El zapatismo y la sociedad civil”:El trasfondo.Desde el arranque mismo de la construcción del Estadonacional mexicano al inicio del siglo XIX los cimientos fue-ron mal puestos. Los diseñadores de la nueva nación esta-blecieron, como principio fundamental, la igualdad jurídicade todos los miembros de la comunidad nacional recién crea-da, pero desde el inicio y hasta hoy esa igualdad resultó unaficción, una construcción ideológica que chocó con unaañeja realidad social donde la desigualdad en todos losórdenes era la gran regla política, económica, social y cul-tural.Por trescientos años, la Nueva España —pieza clave delimperio español deAmérica— se estructuró partiendo de unadicotomía tan básica como brutal: por un lado estaba la lla-mada “república de los españoles” o gente de razón y por elotro las “repúblicas de indios” con personas que por su natu-raleza estaban, supuestamente, impedidas de alcanzar ungrado de desarrollo moral e intelectual similar al de los euro-peos. Los mestizos no estaban contemplados en el orden ini-cial pero en la práctica fueron situados en algún puntointermedio de los dos polos originales, el de “los de razón” ylos “rústicos” permanentes.Formalmente México dejó de ser un país de indios, peroen la práctica estos permanecieron y dieron una gran luchapor preservar su identidad y propiedades comunales e inclusopor extender su autonomía. Al doctor Luis Mora, el ideólogodel liberalismo mexicano original, y como a tantos otros libe-rales, le pareció apropiado que en la nueva república se elimi-nara el concepto de “indio”. Al final, esta visión se impusopero no logró eliminar del todo eso que consideró un elemen-to de atraso y premodernidad: lo indígena.La Revolución Mexicana insistió en la igualdad políti-ca y jurídica de todos los mexicanos, pero reconoció la pro-piedad comunal de la tierra y diseñó programas especialespara esos descendientes de los “mexicanos originales” quese encontraban hasta el fondo de la pirámide social, progra-mas elaborados por no indígenas e impuestos casi sin con-sulta con los destinatarios. En todo caso, la idea era asimilara los indios al México mestizo hasta que la “moderniza-ción” exitosa los hiciera desaparecer y lo indio quedarasimplemente como historia y símbo-lo pasado de la identidad.Hace diez años.El Ejército Zapatista de LiberaciónNacional (EZLN) hizo su apariciónjusto cuando el proceso de “moderni-zación” mexicana en su fase neolibe-ral se encontraba en la cúspide, en sumomento de gloria nacional e interna-cional. Y por eso y de inmediato hizodos contribuciones fundamentales ymuy positivas al proceso de desarro-llo político del país.Por un lado, la crisis política desatadapor el EZLN en un año electoral(1994) obligó al gobierno de CarlosSalinas a aceptar una reforma electo-ral que, por primera vez, abrió la posi-bilidad de que en México hubiera unórgano electoral autónomo que per-mitiera que el proceso electoral pasa-ra de ser una formalidad a algorealmente sustantivo. Si el PRI fueobligado a dejar “Los Pinos” en el año2000, una parte de la explicación seencuentra en el EZLN y en la movili-zación política que impulsó en unaamplia zona geográfica y social delpaís.La otra contribución del EZLNfue hacer visible e insoslayable la per-sistencia de la injusticia histórica ori-ginal sobre la que se había fundado larepública: la división entre un paíssobrexplotado, humillado en extremoy discriminado de manera sistemática—el México del 10 por ciento máspobre, el México de los indios— y elotro país, donde también campea laexplotación, la humillación y la dis-criminación, pero no en el gradoextremo que los indicadores de lapobreza y atraso social muestra queprevalece en las zonas indígenas deChiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz,Hidalgo, Nayarit o Chihuahua, porsólo mencionar algunos ejemplosdramáticos.Los cimientos de Méxicofueron mal puestos
  8. 8. 8Fragmentos de lo dicho por el general Francisco Gallardo:¿Por qué llama la atención de la opinión pública inter-nacional la insurrección chiapaneca? ¿En qué se distingue deotros conflictos o movimientos armados del resto del mundo?Las condiciones de pobreza y marginación no explicanpor sí solas el surgimiento de una insurrección armada. Unasituación de opresión y autoritarismo tampoco basta para queEl EZLN ha hecho ya una grancontribución al desarrollo político,social y cultural de México, pero ni lademocratización de México ha avan-zado más allá del ámbito electoral —necesario e indispensable peroabsolutamente insuficiente— ni loque queda de las comunidades indíge-nas ha recibido de la autoridad elcambio que justamente ha demanda-do en sus condiciones económicas,sociales y jurídicas. Todo ha sidoinsuficiente.El EZLN ni puede ni debe ser elresponsable del cambio. Esa socie-dad urbana que con tanto entusiasmose movilizó en el inicio del 2001 porel llamado de los nuevos zapatistas afavor de una autonomía indígenareal, es a la que le corresponde hacerahora el esfuerzo mayor. El esfuerzodel 2001 fracasó, pero es una obliga-ción de todo el México democráticoinsistir en apoyar la demanda de unaautonomía indígena real y, sobretodo, en exigir las grandes reformasdel Estado y del modelo económico,para superar la injusticia original.Dentro de seis años se cum-plirán dos siglos de que se iniciaraen México la lucha por la inde-pendencia, pero el proyecto del curade Carácuaro y Necupétaro, donJosé María Morelos, de hacer de larecuperación de la soberanía mexi-cana la palanca para disminuir ennuestro país los extremos entre laopulencia y la pobreza extrema —larealidad creada por el sistema colo-nial— aún es sólo una meta y muydistante. El EZLN, en medio deenormes carencias y a un costo socialdemasiado alto, ya hizo su tarea porlograr enmendar el error de origencon que nació México. Ese esfuerzonos obliga al resto a hacer más delo que hasta ahora hemos hecho alrespecto.“Pero no sólo dijeron ¡Ya Basta! con los fierros. También se organi-zaron para darse sus propias leyes, gobernarse a sí mismos, educarse,cuidar su salud, garantizar el abasto y practicar la autogestión. Parahacer realidad sus sueños, pues.”Luis Hernández Navarro, analista político.¿Qué trataba de ocultarel alto mando militar?1 de enero de 1994, Subcomandante Insurgente Marcos,San Cristobal de las Casas, ChiapasCARLOS CISNEROS/LA JORNADA
  9. 9. se levanten en rebeldía grupos sociales. Para que se diera ellevantamiento armado en Chiapas, se conjuntaron dos tradicio-nes de lucha. De un lado, la herencia de la guerrilla de los seten-ta, curtida por la experiencia de la opresión. Del otro, laresistencia indígena chiapaneca que se mantiene desde el sigloXVI.Ambas tradiciones coincidieron en un momento históricocaracterizado por una pérdida de expectativas, propiciada porla farsa salinista de que ingresábamos al primer mundo.Pero no se trata de una vanguardia revolucionaria que semonta en una clase social oprimida para abanderar una revo-lución, sino de un movimiento de sublevación en el que lasociedad civil organizada y su élite que la dirige vivieron unproceso de fusión que, a través de un aprendizaje mutuo, con-siguieron estructurar un ejército simbólico que, con rifles demadera cargados con proyectiles de razón, hirieron mortal-mente al sistema político mexicano.Quiero platicarles una anécdota del impacto que tuvie-ron las armas que utilizaron los zapatistas en contra del ejér-cito mexicano, donde varios de mis compañeros perdieron lavida.Un día de abril de 1994, apareceen todas las instalaciones del ejércitoy en la prisión militar del Camponúmero Uno —lugar donde estabarealizando un estudio de campo paraelaborar mi tesis de maestría sobre lareforma del ejército— una pancartade difusión mensual llamada Tres deDiana. En ella aparecían fotografíasde una veintena de militares queserían condecorados por decreto pre-sidencial, con bombo y platillo enceremonia militar, por haber muertoen combate en Chiapas.El evento fue presidido por elcoamandante supremo de las FuerzasArmadas, Carlos Salinas de Gortari;el general Antonio Riviello Bazán,secretario de la Defensa; el almiranteRuano Angulo, secretario de Marina;el Dr. Jorge Carpizo Mc Gregor,secretario de Gobernación, el gabine-te en pleno, los familiares que iban arecibir la orden de honor y más de 20mil efectivos militares.Poco después de este gran acon-tecimiento donde se enarboló el honordel ejército y la memoria de los caídospor la patria, llegaron a la prisiónvarios militares procesados por diver-sos delitos. Decepcionados del ejérci-to, platicaban sus tribulaciones y laspersecuciones de que eran objeto.¿Qué era lo que trataba de ocul-tar el alto mando militar con esteencarcelamiento masivo?Concluí que varios de los caídoshabían sido muertos en un enfrenta-miento entre dos batallones de infan-tería, provocado por negligencia o contoda intención desde el Estado Mayorde la Defensa Nacional, en esa época acargo del general Tomás Enrique Sal-gado Cordero, secretario de SeguridadPública en la gestión del regente OscarEspinoza Villarreal y responsabledirecto del asesinato de los jóvenes dela colonia BuenosAires.9Carretera a Rancho Nuevo, Chiapas, 3 de enero de 1994 FERNANDO CASTILLO
  10. 10. supuestamente muertos en combate con los zapatistas, parasorpresa del Consejo de Guerra y de los asistentes militares,quienes son llevados a ese gran circo para recibir un mensa-je ejemplificador. El militar en el patíbulo fue absuelto ydado de baja por indigno de pertenecer al ejército, ademáscon la advertencia de no hablar porque socavaba la discipli-na militar y la “honorabilidad” del alto mando.Tanto el militar liberado, como los muertos y sus deu-dos condecorados quedaron abandonados a su suerte. Lospolíticos y militares responsables, viven en la impunidad bajoel manto protector del gobierno federal.Con todo respeto a los muertos y deudos de un lado yde otro, compañeros, compañeras, esto se los comento paraque vean en manos de quién está la defensa de la soberaníanacional.Finalmente, vaya un reconocimiento a la lucha indíge-na, que ha permitido la apertura de espacios democráticos ennuestro país, y un absoluto repudio al poder corrupto e insen-sible que nos gobierna.Fragmentos de las palabras del poeta chiapaneco JuanBañuelos, quien fue integrante de la Comisión Nacionalde Intermediación, Conai.En el año 2004 no hay más opciones intermedias, no hayizquierdas ni derechas, sólo pobrísimos y multimillona-rios. No existe más, en esta nueva confrontación, el tér-mino mediación: o se está a favor o se está en contra delos indígenas. Quiere el gobierno reeditar la batalla ideoló-gica y de medios de comunicación que bien maneja (ymejor que el PRI de hace una década), sin atender lascausas que lo originaron y sin reconocer como interlo-cutores a sus principales actores, los indígenas, porquesegún el gobierno ya no existe un conflicto armado.Pero al contrario, hoy el ejército mexicano es un actorpolítico, a veces visible otras veces invisible en la gue-rra de Chiapas, y si crecen la tensiones en la región y anivel internacional, no nos extrañe la influencia de losmilitares norteamericanos en la estrategia y acción denuestra armada, como está sucediendo en otros países,no vaya a ser que los indígenas mayas sean convertidosen terroristas.El colmo del cinismo y la sir-vengüenzada; uno de los militaresencarcelados estaba acusado de insu-bordinación causando la muerte alsuperior, se acercó a que lo asesorara,… me dio su expediente, al revisarlo,me percaté que al superior a quien lehabía causado la muerte aparecía enla lista de los condecorados.Entonces, ¿cómo que caído encombate?Al confirmar esta gran bajezade la autoridad militar me dio unagran rabia, por estar bajo el mandode una caterva de mentirosos y cri-minales. Durante el procedimiento,se aportó como prueba la pancartadel acuerdo presidencial que conde-coraba con gran pompa a los militaresEn el 2004,ya no existe eltérmino mediaciónCarretera San Cristóbal de las Casas-Rancho Nuevo,Chiapas, 3 de enero10FABRIZIO LEÓN/LA JORNADA
  11. 11. Según sabemos también, el Congreso de la Unión nosupervisa los presupuestos militares para la defensa nacional,menos sabe o intenta investigar de los grupos paramilitares yde las guardias blancas de los caciques chiapanecos o de otrogrupo civil militarizado. Si ya hay paz en Chiapas ¿qué espe-ran para actuar el señor Fox y el señor Salazar Mendiguchíaen el estado, para que regresen esos miles de soldados a suscuarteles?Los mexicanos bien sabemos que es la continuacióndel racismo, de la corrupción y del despotismo del poder sinningún respeto a la dignidad humana. Este es el momento enque la sociedad civil debe actuar como ya ha empezado,creo, en Monterrey, para reforzar la iniciativa de los indíge-nas mayas que se inició hace diez años, para luchar contraun gobierno que está vendiendo nuestra soberanía al mejorpostor.Cuando en las comunidades del sureste oímos frases,quejas, demandas, que se han vuelto trilladas para el gobier-no o que no las oye: “él me cortó la oreja izquierda”, “yo lequité el ojo derecho”, “él me sacó siete dientes”, “esos mili-tares violaron a mi hija”, “esos soldados le cosieron el culoa mis dos sobrinas”, “esos tipos quemaron nuestros culti-vos”, “él me cosió los labios para que no hablara”, “a ese lesaqué el corazón y se lo puse boca abajo”, “con su machete,aquél me sacó el hígado”, “me bebí su sangre”. Somos,somos todavía los huérfanos de Acteal, cuando oímos todoesto al recorrer las comunidades de los Altos de Chiapas,situación mantenida por militares y paramilitares gobiernis-tas, y descubrimos que en Chiapas la vida del hombre hadejado de ser la medida de la existencia y de que hay unaguerra, una guerra que el gobierno niega, argumentando quela causa son “los conflictos interco-munitarios”, que son parte de la gue-rra de baja intensidad que elgobierno promueve.En Chiapas se vive una tragedia,lo quieren borrar, pero aún así, paralos habitantes de la Selva y de losAltos de mi estado, el origen de lalibertad todavía está en la respiración,por eso luchan por la igualdad, el airees para todos y la libertad de respirares la primera acción notable de la dig-nidad.Amigos de la sociedad civil deMéxico y del mundo, no temamos sertocados por lo desconocido, aprenda-mos a defender una y otra vez losderechos humanos de todo el país ydel planeta. En este momento sobretodo, no temamos tocar la carne inde-fensa del agredido, cuando nos mez-clamos entre la gente por una causajusta se pierde el temor al agravio ynace la comprensión por los demás.Amigos de la sociedad civil, hoy nostoca reiniciar lo que empezaron losindígenas. La aparición de la sociedadcivil ciertamente es enigmática, perode pronto nace donde antes no habíanada. Cuando un gobierno traicionala voluntad popular y vulnera losSin ser el factor único, el levantamiento del EZLN y su posterior evolución políticafavoreció la conciencia y la organización de muchos de los pueblos indios de México; faci-litó el surgimiento de una nueva conciencia en el país respecto a los derechos y significadode los indígenas; animó el crecimiento y la participación de la sociedad civil; retó a lasociedad política a buscar caminos nuevos; incidió en algunos de los pocos avances en lareforma del Estado. Hizo más visible la necesidad de transformación de la situación de lasinstituciones y de las relaciones sociales y económicas, evidenció las graves deficienciasdel sistema político mexicano y el largo camino que falta por recorrer para tener una demo-cracia digna. Exigió una respuesta responsable, todavía pospuesta, a las causas del conflic-to, por parte de los poderes del Estado. Cuestionó a las iglesias sobre su disponibilidadhistórica en la búsqueda de la justicia; puso en la palestra internacional el tema de los pue-blos indios y la denuncia del sistema neoliberal y sus consecuencias.Samuel Ruiz, ex-obispo de San Cristóbal de las Casas,quien presidió la Comisión Nacional de Intermediación.11
  12. 12. 12Una democracia desde abajoEl EZLN, a fuerza de dirigirse a la sociedad civil, ha hecho deella un sujeto social, un actor político, un protagonista de acon-tecimientos nuevos. La sociedad civil ha devenido el principalespacio para la potencial expansión y transformación cualitati-va de la democracia, en países con regímenes formalmentedemocrático-liberales.Porello,aldirigirsealasociedadcivil,elEjército Zapatista está indicando el espacio donde se encuen-tran las mayores posibilidades de democratización del país.La idea de democracia elitista está emparentada más conla noción de mercado que con la de ciudadanía. En ella la socie-dad civil está integrada por votantes, esto es, por consumidorescautivos, y los partidos políticos desempeñan el papel deempresarios que ofrecen personal distinto en cada elección,previamente seleccionado por ellos. En el modelo elitista, lademocracia se agota en el voto y a partir de ese momento lasociedad civil no vuelve a interesarle a los líderes políticos. Aesta concepción de democracia de las élites, para las élites ypor las élites, el EZ propone una propuesta de conceptos articu-lados que combina democracia social, democracia directa,democracia participativa, y democracia representativa, enotras palabras: los zapatistas proponen una democracia desdeabajo, desde las comunidades indígenas y los poblados rurales,desde los barrios y las colonias, desde los sindicatos y las orga-nizaciones urbanas, desde los grupos ciudadanos y las ONG, osea, una democracia del pueblo, de la sociedad civil.Dra. Paulina Fernández, politóloga.derechos, las calles, todas las calles,adquieren una sola dirección, la direc-ción espontánea del pueblo reunido ysu crecimiento es la primera carac-terística de ese pueblo reunido, por-que la Nación no soporta más engañoni miseria.Por ultimo, que debió ser el pri-mer punto en esta conmemoración delos diez años de la erupción volcánicaindígena, el poder económico sigueen manos de la oligarquía y de lapotencia del norte, la pobreza aumen-ta en México y en el mundo, por lotanto, la sociedad debe transformar suacción mas allá de lo partidos políti-cos, en luchas de liberación nacionalen contra de las oligarquías con apa-riencias de legitimidad y combatien-do el totalitarismo imperialista delseñor Bush y sus limpiabotas enAmé-rica Latina. Empecemos amigos, porfavor, por descubrir dentro de lasociedad civil una ética política de losmexicanos y hagamos entre todos unproyecto auténtico de Nación, todos,todos juntos. Esas son mis palabras,gracias.Pero el EZLN hizo mucho más, y de lo mucho que hizo queremos destacar dos triunfospara el camino de la humanidad. Organizó el primer movimiento de los pueblos llamadosetnias, o considerados como minorías étnicas, o conocidos como “nacionalidades”, el pri-mer movimiento mundial de los pueblos indios por un mundo mejor en que prive la demo-cracia, la justicia y la libertad. E hizo otra aportación más, también de carácter mundial:con los Caracoles esbozó la práctica de un gobierno que es potencialmente mucho más queregional, mucho más que nacional o continental. El 6 de julio de 2003 anunció el fin de losAguascalientes, esos magníficos foros de discusión de lo universal y lo local, y su sustitu-ción por los Caracoles, nuevas estructuras de poder regional hechas para fortalecer lasautonomías de pueblos que antes estaban separados y que se unen a fin de decidir sobre sudestino en materia de educación y cultura, de alimentación y vivienda, de salud, seguridady “buen gobierno”, proyecto que llevan a la práctica hoy en una región de Chiapas, y quemañana otros y otros y otros más llevarán también a la práctica en distintas partes de Méxi-co y el mundo, con las más variadas aportaciones de los pueblos indios y no indios, minori-tarios y mayoritarios, sean de los países periféricos o centrales.Dr. Pablo González Casanova,investigador universitario, quien fue también integrante de la Conai.
  13. 13. Mensaje enviado al Encuentro “El zapatismo y la sociedadcivil” por José Saramago, Pilar del Río, Eduardo Galeano,Danielle Miterrand, Manu Chao y Ramón Chao:La tierra se nos rompe por muchos sitios. A las terriblescatástrofes naturales que asuelan regiones enteras hayque sumar las que causan algunos hombres ante elsilencio pavoroso de tantos otros: éstas, las evitables,pretenden reducirnos a todos a la condición de siervosy a la más espectacular de las sumisiones. El poder hacomprendido que sembrando miedo controla hombresy pueblos, economías y beneficios. Nos quieren insta-lar en la era de la resignación silenciosa, del acata-miento de sus injustas leyes, en la decrepitud de unsistema que para persuadir tiene que utilizar el pánicoy la amenaza sistemática ante la falta de otros argu-mentos.Sin embargo, no todos los hombres han bajado lacabeza ante las patrañas del poder: los zapatistas, quehace diez años nos mostraron que México y el continen-te americano eran mayores de lo que oficialmente seenseñaba y nos querían hacer creer, están ahí, y hoy,como hace años, son un ejemplo de que la insurgenciaes posible, de que no todo está perdido.Los hombres y las mujeres que en Chiapas empe-zaron a hablar para asombro de quienes tenían planifi-cado el decenio, hoy tienen existencia y voz ante elmundo, son ellos y por ellos, y está lección sostenida nopuede acallarse. Porque la tierra se rompe cada día pormuchos sitios, sí, pero en algunos se construye.Ojalá que el silencio que quierenimponernos no ahogue la voz de losindígenas zapatistas, de los pueblosque luchan. Ojalá que los demás, losque estamos fuera, no perdamos lacapacidad de oír, entender, colaborar,agradecer. Como humildemente agra-decemos diez años después.Tal parece que las luchas de los explotados y oprimidos no han servi-do para nada. Es precisamente esto lo que los poderosos nos quierenhacer creer. Y no es cierto… Veo el enorme papel que desempeña elEZLN, la repercusión mundial de su actuación, en un momento enque los poderosos quieren hacernos creer que ya se acabó la historia,que ya no hay posibilidad de pugnar por un mundo de todos y paratodos. Ahí veo y saludo el gran mérito del EZLN, con sus 20 y 10años de lucha, con su fuego y su palabra.Juan Brom, investigador universitario.La tierra se nos rompe13Ocosingo, Chiapas, 4 de enero de 1994 FERNANDO CASTILLO
  14. 14. 14que son grupos terroristas además,que son unas cuantas personas que notienen base social. Ejemplos clarosque los puedo dar: desde el 1 de enerode 1994, los medios de comunicación,algunos publicaban la verdad, perotambién hubo otros quienes inventa-ban mentiras y así mal informaban ala gente y diciéndonos que nosotrosno somos mexicanos, que somosextranjeros, que somos un grupoterrorista.Yya más después aquí en loaños más adelante del 1 de enero tam-bién empezaban a informar, a decir enlos radios, en la televisión, en losperiódicos, en las revistas, que ya loszapatistas ya se murieron, que ya noexisten, que ya no tenemos credibili-dad, que ya no tenemos base social,que el subcomandante Marcos ya estámuerto, que ya se murió, que loscomandantes David, Tacho y otroscomandantes que ya se rajaron, queya están trabajando pues su tierra,El sistema de televisión intergaláctica, presenta al compañeroInsurgente Adolfo del servicio de transmisiones del EjércitoZapatista de Liberación Nacional, en la mesa “Zapatismo ymedios de comunicación”.Buenos días, buenas tardes, buenas noches.Hermanos y hermanas de México y del mundo:Soy el Insurgente Adolfo del servicio de radio transmi-sión, también soy locutor de Radio Insurgente allá de la zonaselva fronteriza. Nosotros los de Radio Insurgente es nuestrodeber recordarles a los trabajadores de los medios de comuni-cación del planeta tierra que nosotros los zapatistas luchamospor el derecho a la información. Esto es una de nuestras trecedemandas.Sabemos muy bien que los malos gobernantes tratan decomprar a los medios de comunicación para que informenmentiras y oculten la verdad, beneficiando al poder del dine-ro. Por eso, les pedimos a los medios de comunicación que nose dejen de comprar, que ya es tiempo de hablar e informar laverdad, lo que sucede en México y en el mundo. Por ejemplo,las luchas por la libertad que se hacen en otros países pobres.En estas luchas por la libertad que se hacen en otros rinconesdel mundo, no lo informan toda la verdad. En la radio, la tele-visión, el periódico, comienzan a publicar de una maneramuy diferente, diciendo que no son luchas revolucionarias,EZLNEZLN20 y10Habla el Insurgente AdolfoCarretera San Cristóbal de las Casas-Rancho Nuevo, Chiapas, 3 de enero de 1994 FABRIZIO LEÓN/LA JORNADA
  15. 15. dedicándose a la producción, que yadejaron a un lado la lucha zapatista.Esto ustedes lo saben muy bien, a losque lo hicieron que esto es una menti-ra, son cosas falsas pues, que preparael mal gobierno junto con los mediosde comunicación como para despres-tigiar al EZLN.Por eso hoy les hacemos un lla-mado a todos los trabajadores de losmedios de comunicación: que trabajenpor el interés del pueblo y que no tra-bajen por el interés del gobierno —porque todo esto lo hacen porque soncomprados y son controlados por elmal gobierno—, y así serán queridosporque van a publicar, van anunciarnoticias de la situación real sin inven-tar ni ocultar nada, absolutamentenada. Así serán bienvenidos en todaspartes. Estoy haciendo este llamado alos medios de comunicación: la radio,la televisión, la prensa y los otrosmedios que existen, que ya es tiempode hablar la verdad y no inventar másmentiras.Nosotros los de Radio Insurgentedecimos cosas reales, publicamoscosas que le interesan a la gente, que lesirvan para desarrollar su mentalidad ysu pensamiento, que ayuden pues adesarrollar en todo tipo de pensamien-to que ellos quieran pensar para hacersus trabajos. Allá donde yo trabajo enla zona selva fronteriza, pues realmen-te el programa en que yo trabajo a lagente le ha gustado muchísimo, por-que hablamos no sólo de los zapatistas,hablamos de las diferentes organiza-ciones o partidos políticos y de lasdiferentes comunidades zapatistas yno zapatistas. Sabemos muy bien que ala gente el programa donde trabajo lesha gustado muchísimo. Hasta los sol-dados también comentan de que qui-sieran pues que trabaje RadioInsurgente las 24 horas, que no sola-mente por horas que esté trabajando; ytambién a los soldados hemos enviado mensajes para ellosespecialmente, también canciones revolucionarias que lesdedicamos a los soldados para que se den cuenta de la situaciónreal, que ellos también están sometidos sólo por ganar dinero,mientras su familia también quiere la liberación; que tambiénellos son pobres.Aunque ahorita allá donde yo trabajo en la zona selvafronteriza, en las montañas, los pueblos y los animales, lasaves, los tigres, los changos, etcétera, están de luto, porque eldía 4 de octubre del año 2003, como a las 21 horas empezaba allover y entre relámpagos y rayos, pues le tocó la desgracia alos aparatos de Radio Insurgente. Entonces la causa de su des-gracia y de su muerte de los aparatos de Radio Insurgente, queen esos momentos fue porque un rayo persiguió un radiocomunicación, impactando sobre la antena y pasando sobre elradio, también las instalaciones de Radio Insurgente le tocó; osea, todos los aparatos quedaron totalmente quemados y esto losentimos mucho, porque los pueblos realmente ya estabanacostumbrados de escuchar Radio Insurgente; ya saben exacta-mente qué hora iniciamos y qué horas terminamos. Entoncestodos los días sábado y domingo estaban totalmente pendien-tes, porque esos días transmitíamos nosotros en la zona selvafronteriza. Porque realmente Radio Insurgente —comentan loscompañeros y no compañeros—, es diferente que otras esta-ciones, porque todo lo que hace Radio Insurgente en otras esta-ciones no se escucha, ahí no pasa ese tipo de programa. Porqueeste es un programa que está interesado para el bien de todoslos hermanos y hermanas que viven en el planeta tierra. Elúnico problema es que no logramos llegar, mandar nuestraseñal en todo el mundo, pero adonde llegaba, sí hicimos todo loposible para hacer que se alegre la gente, porque ustedes sabenque nosotros los zapatistas estamos en resistencia, estamos enguerra. Pero cuando escuchas una música en un radio que televanta el ánimo, entonces, también nos ayuda muchísimo yeso es lo que hacía Radio Insurgente y, es ahí como entoncesdesgraciadamente ahorita, pues no está funcionando ahí en esazona lo que es Radio Insurgente.Pero no se pongan tristes, ya conseguimos otro aparato yvamos seguir transmitiendo lo que quedó pendiente. En eseradio donde transmitíamos allá por la zona selva fronteriza erala frecuencia del 99.7 mega hertz en FM, entonces de todo estono nos hace rendirnos, no le tenemos miedo de lo que sea de lamuerte, de por sí todos somos unos pasajeros en este mundo.Pero lo más importante es morir luchando y no rendirse jamás.Dondequiera que nos sorprenda la muerte bienvenida sea.Esto fue la voz de Radio Insurgente que transmite desdealgún lugar de las montañas del sureste mexicano, graciashermanos y hermanas.15
  16. 16. EZLNEZLN20 y1016Habla la Insurgenta AngelinaRancho Nuevo, Chiapas, 14 de febrero de 1994 EMILIANO THIBAUTLos Altos, Chiapas, febrero de 1994 ANTONIO TUROK
  17. 17. 17El Sistema Zapatista de Televisión Intergaláctica presenta ala compañera Insurgenta Angelina, del Servicio de Transmi-siones del EZLN en la mesa zapatismo y medios de comuni-cación.Muy buenos días, buenas tardes y buenas noches.Hermanas y hermanos de México, soy una compañeraInsurgenta Angelina, soy locutora de la Radio Insurgente,que transmite desde algún lugar de las montañas del surestemexicano. Es un trabajo en la Radio Insurgente, pues cuan-do iniciamos la transmisión así con el enchufe muy pobre,no tenemos buenos equipos pero sí sirve para el pueblo. Yadespués fue mejorando poco a poco y como yo, como mujer,soy locutora, ni conozco ningún equipo, ni una grabadorita.Ya después iba aprendiendo poco a poco, pues espero que sívoy a valer mi trabajo y sirve para el pueblo. Entonces comoahorita trabajamos más y ahorita escuchan varias personas:escuchan los zapatistas o no zapatistas, hasta los soldados ytienen volumen en sus radios, les gustan las canciones revo-lucionarias, músicas tradicionales y otras canciones tam-bién como cumbias, tropicales, todas las transmitimos,también de amores y esas sí les gustan a los muchachos, losjóvenes. Y es la que solicitan cuando mandan sus saludos,hasta mandan sus saludos a sus novias a Radio Insurgente yse alegran bastante escuchando todos los días. Hasta llegan20, 25 saludos; saludan a sus familiares, a sus mamás, a suspapás los que no están cerca ahí, y nosotros como locutor,locutora, transmitimos todos. Y así es la Radio Insurgente,como en otras radios estaciones no lo transmiten así, ni lopasan las canciones, ni lo pasan todos sus saludos, o sea,nada pues. En la Radio Insurgente sí lo pasamos todos, poreso a los compañeros zapatistas o no zapatistas les gustabastante. También lo producimos nuestro propio programa,lo editamos, lo armamos, hasta cuentos también los arma-mos, le ponemos ruidos o todo pues, lo que le conviene a uncuento.Así trabajamos en la Radio Insurgente, y también traba-jamos un locutor cada día, y un locutor-locutora tiene queha-cer, tiene que buscar su canción, las complacencias, las quepiden los compañeros y compañeras. Y estamos así mezclan-do pues, como poner músicas, seleccionar las canciones,pasando saludos, pues así alegre.Y esperamos también que ustedes así lo hagan; formensu radio que sirva para el pueblo, que no sea para el gobierno;es lo que queremos pues como indígenas. Y transmitimosnoticias, son las mejores noticias pues, en la Radio Insurgenteno transmitimos como quiera, transmitimos donde son ciertos,comunicados, demandas; todo lo quesucede en el pueblo sí lo transmiti-mos. Es así pues lo que hacemos en laRadio Insurgente, y también comomandan sus saludos y le pasamostodo en un día, hasta 20, 25 comodigo, los pasamos todos. Hasta pidensus canciones revolucionarias, can-ciones revolucionarias que les gustanbastante, hasta los priístas. Sí pues,así escuchan en la Radio Insurgente ypues por eso, me da mucho gustodecirles, contarles cómo trabajamos,y para que sepan también ustedescómo trabajamos, cómo nos organiza-mos. Y así trabajamos cada día, ytransmitimos quince horas cada día.La gente no quiere que lo apagamos latransmisión, quiere que esté así trans-mitiendo diario hasta en la noche,pues como tiene el horario y lo apaga-mos. Hasta el siguiente día otra vez setransmite, pues como ya saben quéhora inicia, qué hora se cierra, pues lagente también está… ya saben pues aque hora termina la transmisión. Puesasí, hasta mandan saludos al Subco-mandante Insurgente Marcos, y man-dan saludos a los niños chiquitos, ylas niñas también hasta mandan florespara él. Pues así les gusta muchísimo,hasta los comandantes, comandantasy mandan saludos y para que escu-chen pues sus saludos donde quieraque estén —dicen los niños—, esos símandan los saludos, pues los com-pañeros donde trabajamos en laRadio Insurgente.Es así compañeros y compañe-ras. Me da mucho gusto de platicarleseste día, pues espero que sí estén muycontentos y alegres.Muy buenas noches y buenas tar-des o buenos días. Pues me da muchogusto saludarles a todas y todos,muchísimas gracias por escuchar mivoz. Soy la compañera que soy Insur-genteAngelina. Muchísimas gracias.
  18. 18. Algunas tendencias delneoliberalismoSergio Rodríguez LascanoSelva Lacandona, Chiapas, insurgentes zapatistas, 1994 ARTURO TALAVERAComandante Tacho, Guadalupe Tepeyac, Chiapas, agosto de 1994 ARACELI HERRERA18
  19. 19. Desde hace ya varios años se ha veni-do desarrollando una polémica —algunas veces implícita y otrasexplícitamente— para tratar dedesentrañar la lógica con la que fun-ciona esta nueva fase del capitalismo(neoliberalismo). No tanto a partir desus “grandes” paradigmas (limitacióndel papel del Estado, en especial en elterreno de la regulación; proceso deprivatizaciones; eliminación del Esta-do social o benefactor; desregulaciónde la fuerza de trabajo; etcétera), sinoen función de su ubicación en rela-ción con otras fases del capitalismo.Esto ha generado una inflaciónde interpretaciones: la que planteaque el proceso de globalización de laproducción y del mercado generó unareestructuración productiva, políticay social que ya concluyó y, por lotanto, que lo que hoy estamos vivien-do es el surgimiento de un nuevoImperio, nada más que éste no tiene aningún Estado o grupo de Estadoscomo fuerza dominante sino a lanueva organización del capital(Negri-Hardt).O la de aquellos que, reivindi-cando la vieja idea braudeliana delsistema-mundo, no consideran que seviva una nueva fase de la organiza-ción del capital y analizan lo que estápasando como una continuidad de esesistema-mundo (Walerstein,Arrighi).O la de aquellos que consideranque el neoliberalismo no es otra cosaque el perfeccionamiento del sistemaimperialista y que las característicasesenciales de éste se mantienen comotales (Amin, Petras).Esto no nos debería sorprendermucho; normalmente la teoría marchasiempre con retraso de las grandestransformaciones sociales.El problema es trabajar con sis-temas cerrados que busquen la conse-cución de un nuevo concepto teórico,acabado, cuando lo que se está viviendo es el fin de una erapero no está claro todavía el inicio de qué. O bien, fortificarnuestras ciudadelas para impedir que nada nuevo se cuele alinterior del castillo y simplemente repetimos las mismas con-cepciones, en una historia circular carente de novedad.Quizá sería preferible ir despacio y, en lugar de caracte-rizar, tratar de desentrañar las tendencias fundamentales quehoy se están expresando en el marco de la dominación delcapital, siguiendo el método propuesto por los zapatistas: “Ennuestras reflexiones teóricas hablamos de lo que nosotrosvemos como tendencias, no hechos consumados e inevita-bles. Tendencias que no sólo no se han convertido enhomogéneas y hegemónicas (aún) sino que pueden (y deben)ser revertidas”1.La declinación estadounidensey los ciclos del capitalEn el marco del debate del que hemos hablado se ubica otro:en cada fase que ha vivido el capital ha existido una locomo-tora que ha jalado al resto del ferrocarril. El problema es quevarios de los teóricos que están escribiendo sobre la situaciónactual del capitalismo hacen énfasis en el proceso prolongadode declinación del imperio norteamericano, incluso algunosde ellos llevan treinta años repitiendo esta visión.Efectivamente, si uno analiza los datos fríos del com-portamiento de la economía de ese país no habría duda en lle-gar a esa conclusión:“En 1950, EEUU proveía la mitad del producto brutomundial, contra sólo el 21% actual. El 60% de la producciónmanufacturera en 1950 venía de EEUU, y en 1999 sólo el25%. La proporción de EEUU en el comercio —la parte demás rápido crecimiento en la economía mundial— era del24% en 2001, mientras la Unión Europea tenía el 23% —un40%, si se contaban las exportaciones intra-Unión Europea(…)“De las cien mayores corporaciones del mundo en elaño 2000, evaluadas según sus inversiones extranjeras, 23eran americanas. Juntos, Alemania, Francia, Reino Unido yHolanda, con un producto bruto combinado, de siete déci-mos del de los EEUU, tenían 40, Japón tenía 16. Durantelos 1990s, la participación de las multinacionales de EEUUen las ventas al extranjero de las cien más grandes multina-cionales decrecieron del 30 al 25 %, y la participación delas compañías con base en la Unión Europea creció del 40al 46%.“En el 2001, el 21% de los stocks mundiales de inver-sión directa eran norteamericanos, comparados con el 47%19
  20. 20. 20propias del capitalismo. Estamoshablando de todo lo que fue conocidobajo el nombre de “socialismo real”en el centro y el este de Europa, perono únicamente, sino también deChina. Un poco menos de una terceraparte de la humanidad ha sido reinte-grada a las leyes del mercadogenerándose un mercado mundialcapitalista como nunca antes se habíavisto. El resultado está a la vista: tansóloAlemania, hasta 1999, ha inverti-do 10,025 millones de euros en laindustria manufacturera de la Repú-blica Checa, Hungría, Polonia, Eslo-vaquia, Rumania, Bulgaria y laex-Yugoslavia; de los cuales 3,071están destinados a la industria auto-motriz. Con una mano de obra de 341mil obreros, de los cuales 68 mil estánubicados en la industria automotriz, el75 por ciento de los cuales —conexcepción de Polonia— son exporta-dos hacia Europa occidental. El otroejemplo lo podemos ubicar en Chinadonde la inversión japonesa pasó de 5mil millones de yenes en 1985, a 159mil millones de yenes en el 20013. Sibien en un inicio una buena parte delas inversiones fueron destinadas a laproducción de bicicletas, desde hacecinco años estamos viendo cómo esainversión se diversifica, incluso haciasectores claves como la industriaautomotriz. China es ahora el merca-do más grande, afuera de Alemania,de los automóviles Volkswagen. Siuna de las características fundamenta-les que permiten los reascensos de laeconomía capitalista es la transforma-ción de las relaciones no capitalistas(precapitalistas o poscapitalistas) enfunción de la relación trabajo asala-riado-capital, como nunca antes en lahistoria del capitalismo eso ha sucedi-do en los últimos diez años y, sinembargo, eso no ha repercutido en unnuevo ciclo del capital.de 1960. Durante 1996-2001, el 17% de toda la nuevainversión directa en el exterior vino de EEUU y el 16% deGran Bretaña; juntos, Francia, Bélgica y Luxemburgotenían el 21%.De las 25 grandes fusiones y adquisiciones (M&As) enlos EEUU en 1998-2000, cinco fueron capturadas por multi-nacionales extranjeras (tres británicas, dos alemanas). De lasveinte mayores corporaciones comprometidas en M&Asinternacionales entre 1987 y 2001, sólo dos fueron norteame-ricanas (General Electric y Citigroup)”2.Sin embargo, esta declinación se da en medio del mayordominio hegemónico que se haya expresado en la historia delcapitalismo. Efectivamente, en el terreno de la competenciaeconómica, la caída del Muro de Berlín liberó a los grandescapitales de las viejas ataduras y se inicio una lucha sin cuar-tel por los mercados. La inexistencia de una locomotora quejale al conjunto de los vagones está íntimamente relacionadacon la inexistencia de un “nuevo orden mundial”.Esa inexistencia explica la otra inflación de interpreta-ciones sobre el ámbito de los conflictos: se inició con lavisión eufórica del “fin de la historia” (entendida como el findel conflicto), para pasar posteriormente a la “guerra de civi-lizaciones”, y llegar finalmente a la “guerra de globalizacio-nes”, entre otras. Desde luego, todas estas visiones tienencomo común denominador un interés particular de algunaagencia del gobierno norteamericano.La realidad es, sin embargo, más compleja. La declina-ción del imperio norteamericano es quizá el elemento factualmás evidente, pero no es el único ni el más importante. Elhecho más significativo es que estamos viviendo una largafase de declinación mundial del capitalismo como tal, en loque tiene que ver con sus tasas de crecimiento, sus tasas deacumulación y sus tasas de ganancias. Si comparamos lastasas de crecimiento del capitalismo mundial veríamos cómoestamos lejos de los años de gloria. De 1914 a 1945 el creci-miento económico promedio de los países industrializadosfue de 2 por ciento, de 1945 a 1970 se viven los años doradosdel capitalismo y la tasa de crecimiento fue de 5 por ciento,mientras que de 1973 a la actualidad el crecimiento ha sido de1.8 por ciento.La teoría de los ciclos largos de la economía tambiénestá en cuestión. Más aún si tomamos en consideración queuna serie de elementos fundamentales que siempre fueronvistos como la clave para el relanzamiento del ciclo económi-co se han cumplido:a. La existencia de un proceso de reorganización delcapital a partir de la integración al mercado mundial capita-lista de una gigantesca región que no funcionaba con las leyes
  21. 21. b. Una nueva reorganización deltrabajo. El proceso de flexibilizaciónlaboral para crear nuevos estándaresproductivos —por medio de la intro-ducción de la polivalencia y de la eli-minación de una serie de conquistasobreras y desde luego de un ataqueformidable al salario real de los traba-jadores—, junto con la puesta en piede una nueva división internacionaldel trabajo —que ha significado unproceso de dislocación de la fuerza detrabajo—, han sido los mecanismosesenciales para lograr un incrementosustancial de la tasa de explotación yla tasa de beneficio. En primer lugar,ese proceso de dislocación permitióque las trasnacionales crearan unaserie de fábricas de punta en variospaíses subdesarrollados. Los ejem-plos son variados: las fábricas de laFord en Hermosillo o de la GeneralMotors en Ramos Arizpe, Coahui-la; o las fábricas de bicicletas enGhana o en China; o las acereras enCorea, que generaron la crisis yquiebra de varias acereras en elEstado Español o en Francia; o lasfábricas textiles en China, noshablan de ese proceso.Por otro lado, el mismo ClaudePottier nos da una serie de datosreveladores: mientras que en 1983las empresas trasnacionales conbase en los Estados Unidos conta-ban con 2,871,900 trabajadores, susfiliales en los países subdesarrolla-dos contaban con 1,357,700 traba-jadores. En el año 2000, estasmismas empresas contaban con2,904,500 trabajadores en EstadosUnidos —lo que significó un incre-mento de únicamente el 1.1 por cien-to—, mientras que la mano de obra deesas empresas en los países subdesa-rrollados fue de 2,162,900, lo que sig-nificó un incremento de 59.3 porciento4. La ansiedad por buscar manode obra barata para garantizar niveles de explotación másaltos ha significado el traslado de una buena parte de lasindustrias hacia países con niveles salariales muy bajos(México con salarios de 1.3 dólares la hora; el Caribe y Cen-troamérica con salarios de 1 a 1.5 dólares y más espectacular-mente China y la India con salarios de 60 centavos de dólar lahora). A pesar de ese proceso de sobreexplotación esto no seha traducido en un nuevo relanzamiento del capitalismo.c. La introducción de nueva tecnología que acorte losprocesos productivos y sustituya el trabajo vivo por el trabajomuerto. La biotecnología, la informática, la ingeniería gené-tica, etcétera, junto con la nueva organización del trabajo hanacortado como nunca los tiempos de producción de las mer-cancías. Muchas veces nos encontramos con inventos que nisiquiera tienen el tiempo suficiente para su introducción alproceso productivo, porque en el ínterin entre su creación yaplicación se descubren otros más avanzados. Como nunca laciencia y la educación están subordinadas a los procesos pro-ductivos, haciendo realidad las palabras de Federico Engels,cuando dijo: “Hasta ahora se ha alardeado de lo que la pro-ducción le debe a la ciencia pero es infinitamente más lo quela ciencia le debe a la producción”.d. Y el punto esencial en los análisis de los ciclos queplanteaba que la fase creciente del capitalismo solamente sepodía explicar en función de grandes derrotas de los trabaja-dores, en especial de los que estaban en el centro del proce-so productivo. Estas derrotas se produjeron, no sólo en loque tiene que ver con la caída del muro de Berlín (no porqueañoremos a esos viejos regímenes dictatoriales sino porque21Bases de apoyo zapatistas, Chiapas, agosto de 1994 ARACELI HERRERA
  22. 22. 22Pues bien, a pesar de todo estono se ha podido desencadenar unanueva fase de crecimiento generaliza-do de la economía capitalista y muchomenos la edificación de un nuevoorden mundial. Creo que las causasson muy variadas:a. Por un lado, todo ese impre-sionante proceso de reestructuraciónproductiva está limitado por lamisma esencia de esta fase del capi-talismo. Atrás se encuentra un típicoproceso de sobreacumulación y desobreproducción de mercancías. Unejemplo claro lo podemos observaren el sector automotriz. Como yaseñalamos, la dinámica de creaciónde fábricas de automóviles se haextendido por todo el mundo, enespecial hacia Europa del este yChina. Sin embargo, este sectorclave para el crecimiento económicopor su carácter multiplicador vive,desde 1990, un incremento que notiene comparación con la crecienteinversión. De 1961 a 1970 el creci-miento de este sector fue de 6.2 porel muro se cayó aplastando a millones de seres humanos, enespecial a los trabajadores del campo y la ciudad), sino tam-bién en lo que tiene que ver con las condiciones de vida delos trabajadores de todo el mundo. La reorganización deltrabajo ha implicado la pérdida de una serie de conquistasde los trabajadores en el terreno salarial, contractual y en lavida cotidiana (seguridad social, servicios, habitación, edu-cación, etcétera). La ofensiva global del capital no fue para-da en su momento y esto ha significado una afectaciónglobal a los trabajadores y a los pobres del mundo. Simple-mente pensemos en ejemplos como la situación social en losEstados Unidos: “A nivel social, sin embargo, el sueño nor-teamericano, lejos de recuperarse, ha dado paso a una socie-dad más dividida social y racialmente. El 1 por ciento de lapoblación recibe el 12.2 por ciento de los ingresos y contro-la el 34 por ciento de la riqueza; el 9 por ciento siguiente, el21 por ciento de los ingresos y posee el 34.7 por ciento de lariqueza; mientras que el 90por ciento restante (y hayque tomar en cuenta que elpeso del tercio superior esdeterminante) sólo recibeel 66.6 por ciento de losingresos y posee el 31.3 porciento de la riqueza. Si seaplica el índice Gini —elíndice Gini mide la desi-gualdad, de 0 (igualdadabsoluta) a 1 (todo enmanos de una única perso-na)— el resultado es de0.496 para la renta y 0.366para el patrimonio (…). El12.7 por ciento de la pobla-ción de los Estados Unidosvive por debajo del índicede pobreza absoluta, cifraque llega al 36.7 de todoslos niños negros y el 34.4 de todos los niños hispanos”5.La búsqueda por los salarios bajo no sólo ha significa-do un proceso de sobreexplotación de la mano de obra delos países pobres, sino un empobrecimiento absoluto de lostrabajadores de las grandes metrópolis. A esto hay que agre-gar el persistente y constante proceso de integración a lalógica del capital y la construcción de la gramática de laresignación de la inmensa mayoría de la izquierda mundial:de Blair a Lula, de Jospin a Fernández Huidobro, deSchröeder a López Obrador.Selva Lacandona, Chiapas, 1994 ÁNGELES TORREJÓN
  23. 23. ciento anual en promedio, mientrasque de 1990 a 2000 el crecimientofue de únicamente 1.3 por ciento y deesa fecha a la actualidad se ubica pordebajo del 1 por ciento. Esto a pesarde que se producen más automóvilesque nunca. Así, por ejemplo, se cal-cula que entre 2003 y 2006 llegarán alos Estados Unidos 708 mil nuevosautomóviles de las fábricas trasna-cionales de Asia, lo cual incremen-tará el ya de por sí alto número deautomóviles que no se venden en esepaís. Se calcula que de los 16 millo-nes de automóviles que año con añollegan al mercado norteamericano, 4millones no son vendidos; lo queimplica una sobrecapacidad del 25por ciento6. En la revista The Econo-mist, imposible de ser acusada deanticapitalista, se señaló lo siguien-te: “Debido a la enorme sobre inver-sión, especialmente en Asia, elmundo está saturado de sobrecapaci-dad productiva de chips para compu-tadoras, acero, coches, textiles yproductos químicos (…) la industriaautomovilística, por ejemplo, tiene ya una capacidad no uti-lizada del 30 por ciento, pero se siguen construyendo nue-vas fábricas en Asia (…) No parece que este exceso decapacidad vaya a desaparecer rápidamente, porque lasempresas con problemas financieros siguen teniendo incen-tivos para mantenerse en funcionamiento, incluso con pér-didas. El exceso de oferta mundial está empujando a la bajade los precios. La devaluación no puede desaparecer lasobreproducción, simplemente traslada el problema aotros”7. Los incentivos de los que nos habla esa revista tie-nen que ver con los procesos de corrupción que los gobier-nos de todos los países llevan a cabo para favorecer a tal ocual empresa, partiendo de la idea de que el incremento enla competencia lo que ha creado es la idea de que no sepuede abandonar el mercado, a lo más que se puede llegar esa la dislocación de la fábrica de un país a otro para buscarmejores condiciones y mejores “incentivos”.b. La burbuja finan-ciera, desde hace ya algu-nos años, comienza a ser ungrave problema del capital.La autonomía del capitalrentista creó la imagen deque lo que se estaba vivien-do era un nuevo ascensodel capitalismo mundial.Aún más tomando en con-sideración que el procesode privatizaciones que sevivió en el ámbito interna-cional favoreció el desarro-llo de la burbuja financiera.Sin embargo, se trataba deun gigante con pies debarro. Ya con la crisis deMéxico en diciembre de1994, o del sudeste asiáticoy Rusia en 1997, pero másclaramente en el crash del Nasdaq (índice que mide lasacciones de lo que se ha llamado pomposamente como la“nueva economía”, o sea los sectores productores de altatecnología) en el año 2000, la crisis comenzó a desplazarsehacia los Estados Unidos y las metrópolis europeas.“Entiéndase que la reproducción ampliada del capital y laacumulación se hacen más lentamente, pero no el movi-miento de centralización y concentración del capital. Favo-recidos por las políticas de liberalización, de desregulacióny de privatizaciones, los grandes grupos industriales han23Subcomandante Insurgente Marcos, 17 de noviembre de 1994,Guadalupe Tepeyac, ChiapasJESÚS RAMÍREZ
  24. 24. 24En cuanto a una teoría sobre elcapitalismo actual, la cuestión es queel proceso es todavía muy inicial.Sacar conclusiones terminantes ydefinitivas no sólo es apresurado, sinoprofundamente equivocado. Elmundo se mueve en medio de unagran inestabilidad; las certezas deayer se muestran como limitadas y almismo tiempo no es posible sacarconclusiones finales. Más aún sitomamos en consideración que, comonunca, la teoría del derrumbe delcapitalismo por sus propias contradic-ciones internas es totalmente ilusoria.Efectivamente, lo abrumador de ladinámica y de estas tendencias nospuede llevar a buscar refugio enteorías pasadas o a la búsqueda denuevas, que cuentan con una cargaideológica profunda pero que noresisten la prueba de los hechos. Espreferible tener una paciencia impa-ciente. En tanto entendamos que elmovimiento antagónico al capitalestá, todavía, en una fase inicial. Lomás probable es que de los nuevosconflictos y las nuevas movilizacio-nes salgan las herramientas teóricasno sólo para elaborar una teoría, sinopara algo más trascendental: cambiaral mundo.Notas:1.Subcomandante Insurgente Marcos: “Elmundo: Siete pensamientos en mayo del2003”. Revista Rebeldía No 7.2. Richard B. Du Boff: “La hegemonía deEEUU: declinación constante y peligro perma-nente”. Monthly Review. Traducción de F.García M. para Globalización, Sociedad yCultura.3. Claude Pottier: “Les multinationales et lamise en concurrente des salaries”. EditorialL’Harmattan 2003.4. Claude Pottier: (ídem.).5. G. Búster: “My name is Dubya and I’m myfather’s son”. Viento Sur No 55.6. The Economist: “The world in 2004”.7. The Economist: 22 de febrero de 1999.8. Francoise Chesnais: Herramienta No 23.9. Subcomandante Insurgente Marcos: “Otrageografía” Revista Rebeldía No 5.podido retrasar el momento en que los efectos de la baja tasade acumulación se hagan sentir. Las quiebras espectacularesque se suceden en los Estados Unidos deben ser considera-das a la luz de este hecho (…) Para estimular la cotizaciónbursátil de sus empresas, los dirigentes de los grandes gru-pos norteamericanos no han vacilado en endeudarse y ocul-tar la magnitud del endeudamiento para inflar sus gananciastrimestrales. Lo hicieron con la activa complicidad de losbanqueros, analistas financieros y auditores de cuentas ycon la complicidad activa de los organismos reguladores.Una especie de gangrena relacionada con el carácter rentistade las finanzas recorre a los Estados Unidos”8. Con el casode Parmalat y Danone es obvio que el asunto no se restringea los Estados Unidos. La captación bursátil que fue vistacomo un motor de la economía capitalista se está convir-tiendo, poco a poco, en uno de sus mayores problemas. Laposible conjunción de una fuerte recesión productiva con uncrash financiero se plantea como una de las posibilidadesviables de esta nueva fase del capitalismo. En ese escenario,quien menos pinta es el viejo Estado-Nación.c. Todo esto en medio de una competencia a rajatabla delas diversas empresas trasnacionales. Esa competencia noapunta a un nuevo orden mundial, sino a un gran desorden.Los mecanismos regulatorios, tanto nacionales como interna-cionales, evidencian su total incapacidad. La OrganizaciónMundial del Comercio ha fracasado constantemente en llegara una serie de acuerdos mínimos que permitan la creación deuna lógica interna. El mundo se asemeja más al paisaje previoa la primera guerra mundial que al bucólico que intentódiseñar George Bush a principios de los años 90.Frente a esta dinámica, en esta fase del capitalismo seestá utilizando la guerra como el mecanismo de definiciónde los procesos. La guerra busca solventar las contradiccio-nes en el seno de los grandes capitales (de eso se trata laguerra en Afganistán y en Irak; responder a la pregunta:¿Qué empresas o grupos de empresas controlan las reservasestratégicas del petróleo y del gas?). Y también, de unamanera fundamental, es una guerra contra la rebeldía, lainsumisión, contra el “otro”. “En las épocas modernas elEstado Nacional es un castillo de naipes frente al vientoneoliberal. Las clases políticas locales juegan a que sonsoberanas en la decisión de la forma y altura de la construc-ción, pero el Poder económico hace tiempo que dejó de inte-resarse en ese juego y deja que los políticos locales y susseguidores se diviertan… con una baraja que no les pertene-ce (…) En la nueva Torre, la arquitectura es la guerra al dife-rente, las piedras son nuestros huesos y la argamasa nuestrasangre”9.
  25. 25. Luis de la Peña Martínezla rebelión discursiva del zapatismoLa voz alzada:25Bases de apoyo zapatistas, primero de enero 2003, San Cristóbal de las Casas, Chiapas YAZMÍN ORTEGA CORTÉSAguascalientes de Guadalupe Tepeyac, Chiapas, agosto de 1994 RICARDO DENEKE
  26. 26. 26priísta de Zedillo y, luego, el panista de Fox) habrían deseguir.Así, el Hoy decimos: ¡Basta!, se convirtió lo mismoen un llamado fraternal y combativo a los muchos mexica-nos que se encontraban en desacuerdo con el gobierno deSalinas de Gortari y el sistema político que representaba,pero además se hizo a nombre de esos muchos. Se levantóla voz de unos para hablar (más que gritar) en voz alta por,para, y a esos muchos. La insurrección iniciada el 1 deenero de 1994 en Chiapas, aparte de ser un levantamientoarmado, fue, y ha sido desde esa fecha, una insurrección delas palabras. Una rebelión contra el orden discursivo impe-rante en el ámbito sociopolítico de México. La toma delpoder de la palabra por aquellos a quienes durante muchosaños les había sido negada la posibilidad de usarla paramostrarse ellos mismos como sujetos “de palabra” (asícomo durante la época dela Conquista se discutía silos indígenas eran sujetosde “razón” y, por tanto,susceptibles de ser evan-gelizados). Los indígenaschiapanecos del EZLN,más que decir que se“empoderaron“, se “empa-labraron” (si se me permi-te acuñar este otrocacofónico neologismo).Y desde entonces, elzapatismo ha ido definien-do su voz junto a otrasvoces. Ha creado un len-guaje propio y diferente ala vez, porque ha sabidoconjugar la multiplicidadde las voces (en ocasionesdiscordantes) de distintos sectores y agrupaciones en supropio discurso.Tal es el caso del vocero (o portavoz) de la Comandan-cia del EZLN, el Subcomandante Marcos, quien en sus dis-tintos textos ha llevado a través de su voz la voz de los otros.¿Quién habla (y escribe) en realidad bajo el seudónimo deMarcos? ¿Un único sujeto que algunos identifican con unprofesor de filosofía? ¿Aquién pertenece esa voz enmascara-da? Las “máscaras discursivas” de Marcos, como por ejem-plo esos personajes como El Viejo Antonio y Durito, ¿aquiénes representan? Ya que de eso se trata, precisamente: dela representación de los otros por medio de un tipo de discursoLa insurreción de laspalabras y las muchas vocesdel zapatismoDesde su irrupción en enero de 1994,el movimiento zapatista ha generadoun proceso de producción discursivava-riado y prolífico. De este modo,una de las características del discursozapatista es su heterogeneidad, estoes, la diversidad de sus orígenes, porlo que tendríamos que referirnos a sus“mu-chas voces”. Ya en la PrimeraDeclaración de la Selva Lacandona(en realidad, una declaración de gue-rra en contra del gobierno de CarlosSalinas de Gortari) firmada por laComandancia General del EZLN, sehablaba en nombre de los millones deexplotados y desposeídos del país.Todo esto en el marco socioeco-nómico que representaba el ingresode México al Tratado de LibreComercio con Estados Unidos yCanadá, con lo que se daba inicio alproceso de “globalización” de nuestraeconomía y a las políticas “neolibera-les” que los gobiernos (primero, elGuadalupe Tepeyac, Chiapas, octubre de 1994 MARCO UGARTE
  27. 27. “polifónico”, donde la voz del “autor” se entrecruza con la desus personajes, o donde su voz es la de uno más de esos per-sonajes. Es la de Marcos, en su anonimato (o seudoanonima-to) una palabra multiplicada, amplificada, que aunqueparezca hablar a nombre propio (como lo indica su firma alfinal de los textos), en verdad funciona como otra voz más enese coro de las muchas voces.Red, malla o tejido de voces que conforman la textu-ra, o sea, el entramado o trama de los textos. Como esa redque el zapatismo ha ido tejiendo de a poquito (paciente otestarudamente, como se quiera ver) con las otras vocesque han sido convocadas por ellos para participar en lasdistintas acciones dialógicas como las Consultas Públicas(que hasta antes de las de ellos, nadie se atrevía a imple-mentar), las Convenciones Democráticas o los EncuentrosIntergalácticos, las Mesas de Diálogo, la creación de losAguascalientes o los Caracoles, o la asistencia a las mar-chas multitudinarias como la “Del color de la Tierra”,etcétera. Pluralidad discursiva que surge desde abajo ytransversalmente, y que busca, a través del intercambio dela palabra, llegar al acuerdo, a los acuerdos.Con todo, la variedad discursiva del zapatismo es elresultado de una mezcla de distintos lenguajes (y de len-guas, por supuesto) que han dado origen a la aparición deeste singular fenómeno comunicativo y cuya combinatoriaparece obedecer más a una lógica de lo fragmentario ypolimorfo (como la lógica propia del deseo) que a lahomogeneidad autoritaria de la institución, para emplearun oposición señalada por Michel Foucault en relacióncon el funcionamiento de los discursos y sus mecanismosde control. En estos discursos el lenguaje de la política seacerca al de la literatura subversivamente, y viceversa: lasfronteras entre distintos “géneros discursivos” tienden adesaparecer. El lenguaje de los mitos y las leyendas seactualiza por medio de textos en los que lo oral y lo escritose empalman, así como éstos lo hacen con el lenguaje delos modernos medios audiovisuales. Y sin embargo, estasignificación dispersa y derramada que rebasa los límitesimpuestos a las formas y el sentido de los discursos, no esun mero capricho estilístico o de ornamentación, sino querepresenta una actitud madura hacia las implicaciones ylas consecuencias éticas y políticas del uso de los discur-sos no sólo como una forma de referencia a los hechos dela realidad social sino ante todo como una forma de trans-formación radical de esta misma realidad. Por lo que, másque descubrir la “eficacia de los discursos”, podemosdecir que el zapatismo ha entendido que hay que ponerlaen práctica.Apalabrarse o dar (unaoportunidad a) la palabra:la concepción dialógica deldiscurso zapatistaLa palabra es causa, medio y fin: apartir de ella, a través de ella y orien-tados hacia ella es que nos comunica-mos, es decir, formamos unacomunidad. La palabra es el puenteque nos conecta, que nos hace transi-tar de una a otra persona, de unacolectividad a otra. Somos un diálogoconstante, aun cuando monologamos,como M. Bajtín nos lo ha revelado, aldefinir a la palabra desde una pers-pectiva trans-linguística más quelingüística.En nuestro léxico contamos conuna palabra que es utilizada tradicio-nal y popularmente para designar unaforma de compromiso o acuerdo ver-bal: apalabrar. Así, al dar nuestrapalabra, quizá el más preciado detodos los bienes (y el más peligroso,según la fórmula enunciada por Höl-derlin y retomada por Heidegger), noscomprometemos, que significa quehacemos una promesa a alguien o conalguien. Donar la palabra, darla enprenda, empeñarla, entregarla, endeu-darla, supone una relación de inter-cambio y reciprocidad. Doy mipalabra, recibo la palabra y devuelvola palabra de y a los otros (como loplantea el esquema propuesto porMarcel Mauss en su Ensayo sobre eldon). Me apalabro siempre con otro.Estoy de acuerdo, pacto, trato y con-trato con mi palabra y con la de otros(verbos compromisorios denominaráa éstos Austin, o comisorios, Searle).Por eso, los llamados Acuerdos deSan Andrés (nombre de la poblaciónchiapaneca donde se signaron dichosacuerdos el 16 de Febrero de 1996)fueron deshonrados por el gobiernofederal al faltar a su palabra. Y por27
  28. 28. 28largo de diez años de comenzada la insurrección que losdiera a conocer en todo el mundo. Han sabido que el diálo-go es un proceso complejo, que la simetría del diálogoimplica también, para decirlo con I. Lotman, su asimetría.O por lo menos, esa forma de simetría especular, como lallama el mismo Lotman, como la del verso palíndromo, o lade esa figura retórica preferida por el zapatismo como lo esel oxímoron, donde los contrarios se funden y el silenciohabla, la oscuridad brilla, las máscaras muestran y la resis-tencia es una forma de vida que hace de los zapatistas “sím-bolos vivientes”, que parecen encarnar a su modo lapropuesta de Pierce de que “todo símbolo es un enteviviente”.La palabra como espejo o cristal, como materia refle-jante (y reflexiva) o refractora, o como Marcos escribe en suIntroducción a un texto titulado “El mundo: siete pensamien-tos en Mayo del 2003”, originalmente aparecido en la revistaRebeldía y publicado después por La Jornada:“Conforme se van deteriorando los calendarios delpoder y las grandes corporaciones de los medios de comuni-cación titubean entre los ridículos y las tragedias que prota-goniza y promueve la clase política mundial, abajo, en elgran y extendido basamento de la Torre de Babel moderna,los movimientos no cesan, y aunque aún balbuceantes,empiezan a recuperar la palabra y su capacidad de espejo ycristal. Mientras arriba se decreta la política del desencuen-tro, en el sótano del mundo los otros se encuentran a sí mis-mos y al otro que, siendo, diferente, es otro abajo”.Es el “excedente del otro”, para volver a Bajtín, quienen un “borrador”, conocido como “El hombre ante el espejo”afirmaba:“Yo no miro al mundo con mis propios ojos y desde miinterior, sino que yo me miro a mí mismo con los ojos delmundo, estoy poseído por el otro”.Y así más adelante del texto ya citado, Marcos señalarálas consecuencias de comprometer la palabra:“Nosotros creemos que la palabra deja huella, las hue-llas marcan rumbos, los rumbos implican definiciones y com-promisos. Quienes comprometen su palabra a favor o encontra de un movimiento, no sólo tienen el deber de hablarla,también el de “agudizarla” pensando en sus objetivos. “¿Paraqué” y “¿contra qué” son preguntas que deben acompañar a lapalabra”.Esto supone a su vez una crítica a eso que Marcos hadenominado, en un texto titulado “Otra geografía”, precisa-mente, como la “otra geografía de las palabras”, y en el que seindica el papel que los medios de comunicación juegan comoaliados del poder:eso, los zapatistas han preferido envarias ocasiones el silencio que dialo-gar con quien no cumple con su pala-bra. O mejor dicho, con su silencio esque le responden.Y así es como el zapatismo hahecho de su palabra (pero también desu silencio) no sólo un arma de luchasino además un motivo para la lucha.Los zapatistas nos han hecho ver y oír(sobre todo a quienes nos dedicamosa los estudios del discurso) el funcio-namiento de la palabra, las conse-cuencias y efectos de hablar, desimplemente hablar unos con otros.Cuestión en apariencia banal pero quesupone no pocos riesgos, tal como selo pregunta Foucault en su Orden deldiscurso: “…¿qué hay de peligroso enel hecho de que las gentes hablen y deque sus discursos proliferen indefini-damente?”Y es el mismo Foucault quiennos recuerda que se puede hablar decualquier cosa y que no cualquiera lopuede hacer (“tabú del objeto, ritualde la circunstancia y derecho exclu-sivo o privilegiado de quien habla”llamará a esta tripleta de prohibicio-nes que controlan los discursos entoda sociedad). Como sucedió con lapolémica generada cuando los zapa-tistas y otros grupos de indígenasintentaban (y finalmente lo lograronel 28 de Marzo del 20001) hablar enla tribuna principal del Congreso dela Unión para defender la “Iniciativade Ley de los Derechos y la CulturaIndígenas” propuesta por la Cocopa(siglas de la Comisión para la Con-cordia y Pacificación), luego de unamarcha que recorrió parte del país,conocida como la Marcha del Colorde la Tierra.¿En qué condiciones es puesposible dialogar? O mejor, cómo,con quién y para qué dialogar? Estolo han aprendido los zapatistas a lo
  29. 29. “Las palabras cambian y también las imágenes (…)Hoy es en las portadas de las revistas, periódicos y noticierostelevisivos y radiales, que el dogma guarda la memoria de símismo en las hemerotecas, y se asegura de servir de coartadapara los continuadores de la pesadilla fundamentalista…”“…las palabras cambian su geografía, no dicen ya loque dicen, sino lo que quieren ellos, los que son poder, quedigan”.Es pues este el panorama discursivo al que se enfrenta elzapatismo: por un lado buscar el acercamiento con aquellosque buscan también desde sus propias realidades e interesesel cambio social que beneficie a los muchos, y por otra, laconfrontación con el discurso de esa minoría de poderosos ysus aliados ideológicos, todo ello, en diferentes espacios, quellevan de lo local y regional a lo nacional e internacional (yviceversa).Sin embargo, lo anterior no implica un proceso sencilloy cómodo, donde la noción de “diálogo” estuviera definidadesde siempre, sino que se ha ido construyendo en la prácticacotidiana de los zapatistas, lo que no excluye tampoco erroreso conflictos con aquellos con quienes se intente o se ha inten-tado dialogar. Como ocurrió cuando bajo el lema de “Darleuna oportunidad a la palabra”, a propósito de la posibilidadde un debate entre Marcos y el juez español Baltazar Garzón,se propuso un encuentro entre los diferentes actores socialesy políticos del país vasco. Ni el debate ni el encuentro fueronrealizados, pero quizá esto sirvió para mostrar la forma comoel zapatismo ha buscado interlocutores incluso a nivel inter-nacional al solidarizarse con otros movimientos sociales,como es el caso de los piqueteros argentinos o los distintosmovimientos “globalifóbicos” (o si se quiere mejor llamarlos“altermundistas”) que luchan porque saben que “otro mundoes posible”, o por “un mundo donde quepan muchos mun-dos” para decirlo en lenguaje zapatista (o para decirlo tam-bién con el título del libro de John Holloway, por Cambiar elmundo sin tomar el poder). De este modo, el lema “Darle unaoportunidad a la palabra” (no exento de ecos lennonianos poraquello del Give peace a chance) podría significar: crear lascondiciones (subjetivas y objetivas) para poder apalabrarse yllegar así a acuerdos.Y esto sucede hasta entre los mismos zapatistas y enrelación con quienes se han propuesto dialogar con ellos. Eldiálogo no ha sido fácil, aunque lo parezca. Porque parahablar unos con otros hay también que aprender a escuchar ya ser escuchado. Quizá ésta sea la lección que el zapatismo haaprendido y ha hecho aprender a otros. Lo que Marcos hadefinido como “el principal acto fundamental del EZLN”. Osea, el aprender a escuchar y hablar. Proceso que describe29tanto con respecto a su vinculacióncon la “sociedad civil” como con lospueblos indígenas, en uno de los tex-tos de la serie de comunicados titu-lada “Chiapas: la treceava estela”donde se replantea la estrategia dediálogo de los zapatistas con las agru-paciones, en especial con las orga-nizaciones no gubernamentalesasistencialistas, que se han solidariza-do con ellos:“Nosotros aprendimos a escu-char y hablar, al igual, imagino, que lasociedad civil. También imagino queel aprendizaje fue menos arduo paranosotros. Después de todo ése habíasido el origen fundamental del EZLN(…) ¿Cuánto tiempo tardamos en dar-nos cuenta de que teníamos queaprender a escuchar y después aSubcomandante Insurgente Marcos, Guadalupe Tepeyac,Chiapas, octubre de 1994MARCO UGARTE
  30. 30. 30como las posibilidades que presupone todo diálogo (sea esteinterpersonal, intergrupal, intercultural o internacional) y quepermite cruzar o por lo menos rozar las fronteras semióticas,como las llama Lotman.Y así es como Marcos nos detalla la forma como setoman los acuerdos entre los zapatistas, a propósito de lacreación de los “Caracoles”, que sustituyen a los “Aguas-calientes”: “…desde la curva más externa del caracol sepiensa en palabras como ‘globalización’, ‘guerra de domi-nación’, ‘resistencia’, ‘economía’, ‘ciudad’, ‘campo’,‘situación política’ y otras que el borrador va eliminandodespués de la pregunta de rigor: ‘¿está claro o hay pre-gunta?’. Al final del camino de fuera hacia adentro, en elcentro del caracol sólo quedan unas siglas: ‘EZLN’. Des-pués hay propuestas y se dibujan, en el pensamiento y en elcorazón, ventanas y puertas que sólo ellos ven (…) La palabradispar y dispersa empieza a hacer camino común y colecti-vo. Alguien pregunta: ‘¿Hay acuerdo?’ ‘Hay’, respondehablar? No estoy seguro, han pasadoya no pocas lunas, pero yo calculounos dos años al menos. Es decir, loque en 1984 era una guerrilla revolu-cionaria de corte clásico (…) para1986 ya era un grupo armado, abru-madoramente indígena, escuchandocon atención y balbuceando apenassus primeras palabras con un nuevomaestro: los pueblos indios”.Esta dificultad y com-plejidad del diálogo quedarárepresentada mediante lafigura del caracol, una ima-gen metafórica que sintetizaun proyecto ético-político ala vez que una concepciónsimbólica de la comunidad yde la comunicación entrequienes la conforman, la quees expuesta por Marcos utili-zando una mezcla de recur-sos retóricos y estilísticosque van de la reiteraciónléxica y rítmica (que produ-ce una suerte de eco, simu-lando el sonido del caracol)hasta la sinestesia donde lossentidos se confunden:“…dicen que dicenque decían que con el cara-col se llamaba al colectivopara que la palabra fuera deuno a otro y naciera el acuer-do. Y también dicen quedicen que decían que el cara-col era ayuda para que eloído escuchara incluso lapalabra más lejana. Esodicen que dicen que decían.Yo no lo sé. Yo camino contigo de lamano y te muestro lo que ve mi oído yescucha mi mirada. Y veo y escuchoun caracol, el pu´y, como dicen enlengua de acá”.La espiral del caracol marca unrecorrido que lleva de afuera haciaadentro y de adentro hacia fuera,Selva Lacandona, Chiapas, 1994 EMILIANO THIBAUT Mayor Moisés, Guadalupe Tepeyac, Chiapas
  31. 31. afirmando la voz colectiva. De nuevo se traza el caracol,pero ahora en camino inverso hasta que sólo queda, llenan-do el viejo pizarrón, una frase que para muchos es delirio,pero para estos hombres y mujeres es una razón de lucha‘un mundo donde quepan muchos mundos’. Más despueci-to una decisión se toma”.De este modo, en la práctica discursiva del zapatismose concibe al diálogo no sólo en su aspecto “polifónico” y“heteroglósico” (para abusar un poco del buen Bajtín),como entrecruzamiento de las múltiples y hasta encontradasvoces que participan en la toma de decisiones políticas,sino también el diálogo es considerado en función de losdistintos destinatarios a quienes el discurso va dirigido, opara decirlo con Ch. Perelman, la “heterogeneidad de losauditorios”, o como la ha denominado el español TomásAlbaladejo, la poliacroacis. Según este último: “La oratoriapolítica se caracteriza por la poliacroacis, es decir por laaudición múltiple, por la multiplicidad de posiciones de lainterpretación que es llevada a cabopor el auditorio retórico”.Y muestra de ello fue la seriede discursos pronunciados por loscomandantes zapatistas en la inau-guración de los Caracoles en agostode este 2003, en la que se dedicó undeterminado discurso a un tipo dedestinatario específico como lo fue-ron los pueblos indios de México,los campesinos, las muje-res, los jóvenes, y los pue-blos del mundo en general,una buena costumbre queel zapatismo tiene de iden-tificar y de identificarsecon sus posibles recepto-res.De tal manera que elmovimiento zapatista hagenerado con sus discursos(que también son acciones)una situación inédita, porlo menos en nuestro país, alhacer de su palabra y consu palabra, como ya se dijo,una forma de interacciónsocial y política eficaz, queconvoca y provoca a otros aparticipar con sus propiosdiscursos (lo que no espoca cosa) en la toma dedecisiones colectivas: unade las características de unaauténtica vida democrática.Nos ha enseñado a escu-char y a reconocer el poderde la palabra más que lapalabra del poder, el poderde poder apalabrarnos, ytambién nos ha enseñado a darle unaoportunidad a la palabra de cada unode nosotros, que a la vez somosotros.Nota:Luis de la Peña Martínez es Profesor de Teoríadel Discurso en la Escuela Nacional de Antro-pología e Historia (apalabrar@yahoo.com).as, 2 de febrero de 1995 JESÚS RAMÍREZ Subcomandante Insurgente Marcos,Selva Lacandona, Chiapas, junio de 1994RAÚL ORTEGA/LA JORNADA31

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