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N º 9 / 2 0 07

Una evidente necesidad

Voto electrónico

GOBIERNO DIGITAL

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GOBIERNO DIGITAL 9/2007: Voto electrónico

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Artículo publicado en la edición Nº9 de la revista Gobierno Digital, editada durante cinco años por la Asociación Civil Actuar. En los últimos quince años hemos asistido a declaraciones rimbombantes, experiencias de todo tipo y mucha palabrería entorno de la aplicación de mecanismos electrónicos de votación en la Argentina. Pero, a diferencia de países vecinos como Brasil y Venezuela, poco se ha avanzado en concreto hacia la modernización del sistema electoral. ¿Cuáles son las razones de este letargo?¿Cuáles las soluciones?

Published in: News & Politics
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GOBIERNO DIGITAL 9/2007: Voto electrónico

  1. 1. N º 9 / 2 0 07 Una evidente necesidad Voto electrónico GOBIERNO DIGITAL N º 9 / 2 0 07 En los últimos años hemos asistido a experiencias y opiniones de todo tipo en torno de la aplicación de mecanismos electrónicos de votación en la Argentina. Pero, a diferencia de países vecinos, poco se ha avanzado en concreto hacia la modernización del sistema electoral. MENDOZA Es una publicación de RED PÚBLICA Modernización del Estado e-Gobierno más allá de Internet www.gobiernodigital.org.ar Actuar GD09 Pl Tapa v02.indd 1 19/09/2007 04:43:02 p.m.
  2. 2. tema central e-Democracia ¿Botando el voto electrónico? Por Equipo de Investigación sobre Voto Electrónico de Actuar Asociación Civil Trabajo coordinado por Esteban Wood y Leandra Caramanico En los últimos quince años hemos asistido a declaraciones rimbombantes, experiencias de todo tipo y mucha palabrería entorno de la aplicación de mecanismos electrónicos de votación en la Argentina. Pero, a diferencia de países vecinos como Brasil y Venezuela, poco se ha avanzado en concreto hacia la modernización del sistema electoral. ¿Cuáles son las razones de este letargo? ¿Cuáles las soluciones? 22 gd09/2007 Actuar GD09 V04.indd 22 19/09/2007 05:04:28 p.m.
  3. 3. mapa del artículo l Introducción l La inexistente existencia de causales D pág. 21 l De tecnocracias y tecnomiedos ques básicos en los que se explicaba cada tipo de sistema de votación electrónica, las ventajas objetivas, los motivos y trabas para implementarlo, los beneficios filantrópicos y el mundo color de rosa pintado en declaraciones políticas, y presentar un breve abanico de evidencias neutrales y hasta contradictorias que, en definitiva, pueden ser las que hoy ponen freno o bien motorizarían el voto electrónico en Argentina. pág. 21 l En búsqueda de velocidad y de eficiencia esde hace no menos de quince años el voto electrónico es objeto de debate. Cuando en 2003 la ciudad de Ushuaia se convirtió en la primera en instrumentar una elección vinculante mediante este sistema, las voces de tecnólogos, politólogos, legisladores, periodistas y hasta neófitos ciudadanos se alzaron aventurando un futuro promisorio de transparencia, eficiencia y velocidad para el sistema electoral argentino. Desde aquella experiencia hasta la fecha, mucha agua ha corrido bajo el puente. Pasaron presidentes, gobernadores e intendentes. Diputados y senadores dejaron sus bancas para el recambio en el Congreso, y nuevos proyectos de ley asomaron reclamando la modernización de los comicios. Los especialistas en el tema se especializaron aún más. Se publicaron libros, revistas temáticas y también algún que otro artículo oportunista. Se diseñaron prototipos electrónicos para probar y elegir el mejor sistema posible y no caer en dependencias. Nuevas empresas irrumpieron en el mercado ofreciendo sus soluciones, y muchas de ellas se animaron a montar pruebas y demostraciones en lugares donde tenían más para perder que para ganar. En cada instancia de campaña, los candidatos de turno incluyeron en sus discursos algunas frases marketineras referidas a las ventajas del voto electrónico. Buenos Aires, Ushuaia, Mendoza, Quequén, Villa Mailín, Huanguelén, Junín, Berisso, Batán, Rosario, San Antonio Oeste... Entre pruebas, demostraciones y actividades de concienciación se pueden contabilizar no menos de quince experiencias de sufragio tecnológico. La acumulación de material teórico y práctico ya es lo suficientemente amplio como para abandonar los enfo- pág. 20 pág. 21 l Proselitismo y conveniencias reales pág. 21 l La cuestión económica pág. 21 l El evangelio según las empresas pág. 21 l Principio y fin del ovillo pág. 21 La inexistente existencia de causales El director nacional electoral, Alejandro Tullio, afirmó que “a nivel de todo un país, el voto electrónico se aplica solamente en India, Venezuela y Brasil. En estos últimos dos lugares, la modificación se debió a la existencia de fraudes”. En esa oportunidad decía que “en la Argentina, no tenemos ni las causas ni la estrategia diseñada para ello”. En sintonía con la afirmación de Tullio, Élida I. Rodríguez, coordinadora de la Unidad de Reforma del Estado de Mendoza, interpreta que el voto electrónico es apenas una nota marginal en la agenda política “porque en Argentina su implementación no responde a razones de corrupción estructural. Las razones apuntan a la eficiencia, celeridad y naturalmente, también transparencia, pero no es la causa fundamental”. Venezuela y Brasil tuvieron históricamente una alta tasa de fraude electoral y un reclamo unificado de transparencia. Pero en el vecino país también existió un grave inconveniente: el recuento de los sufragios y el anuncio público de los resultados definitivos demoraban en forma excesiva por la dispersión poblacional, las distancias y las complicaciones geográficas. La lentitud es un tema en común. gobiernodigital09 Actuar GD09 V04.indd 23 / 23 19/09/2007 05:04:30 p.m.
  4. 4. tema central e-Democracia sin una lógica única. Para Jorge Srur, actual director nacional de Educación Técnico Profesional y Ocupacional del INET y miembro del equipo de Beliz en aquella campaña, “no estábamos ante un fraude organizado, sino frente a un sistema obsoleto”. Esa obsolescencia, evidenciada en esta anécdota pero percibida por la ciudadanía en cada instancia electoral y resurgida luego de lo sucedido en los comicios provinciales en Córdoba, puede ser planteada desde dos enfoques complementarios. Por un lado, la necesidad de agilizar el conteo de votos y los resultados del escrutinio provisorio. Por el otro, la necesidad de modernizar la logística de la elección, el acto de emisión del voto en sí mismo, y de todo el contexto que lo rodea. En búsqueda de velocidad y de eficiencia Para su ejercicio comercial de este año en lo referido a elecciones, el Correo Oficial de la República Argentina SA presupuestó ingresos anuales por $43.806.000. En el primer semestre del año ya había acumulado la mitad. 24 El otro factor de debate es el de ineficiencia y complejidad del recuento manual de los votos, y de la permanente posibilidad del error humano (voluntario e involuntario). No hace falta remontarse a los confines del país para detectar incongruencias, demoras e irregularidades. En las elecciones del 14 de octubre de 2001, en la mismísima Capital Federal, Alfredo Bravo obtuvo más votos que Gustavo Beliz pero a través de dos listas distintas que no habían oficializado una alianza. La disputa por la tercera banca de senador porteño terminó en junio de 2003, dos años después y gastos judiciales mediante, cuando la Justicia instruyó una reapertura masiva de urnas. En una de cada cinco urnas abiertas para el recuento de sufragios, las cifras del escrutinio manual firmadas por los presidentes de mesa y fiscales de los distintos partidos no coincidían con el número de votos extraídos tras quitar el sello a cada urna. Las diferencias de 22.000 votos mal contados favorecían y desfavorecían a un partido u otro, Salvador Cavadini, de la Facultad de Matemática Aplicada de la Universidad Católica de Santiago del Estero, manifiesta que se le imputa lentitud al actual sistema de votación pues el resultado definitivo de las elecciones se conoce luego de horas de haber sido cerradas las mesas de votantes. “Un sistema que permita la automatización del proceso de recuento de votos y la recolección de los resultados de cada mesa de votación será capaz de brindar cifras definitivas más rápidamente”, dice. Es cierto que los sistemas de votación con recuento electrónico podrían rebajar a la mitad el tiempo en el que se acceden a las tendencias finales. A cambio de esta aceleración de resultados, tan reclamada a veces por la avidez de los medios de comunicación por obtener primicias y datos de impacto periodístico, los costos de los procesos electorales podrían verse incrementados a raíz de las nuevas urnas electrónicas, software, mantenimiento de los equipos, redes de gd09/2007 Actuar GD09 V04.indd 24 19/09/2007 05:04:30 p.m.
  5. 5. transmisión de datos, etc. ¿La calidad democrática de un país se mide en términos de disponer de los resultados electorales dos horas antes que la media actual, situada generalmente a la medianoche? Otra reflexión: en estos últimos años se ha multiplicado las voces en contra de la posibilidad de implementación del voto electrónico, o bien aquellas que ponen reparos desde lo tecnológico, desde lo jurídico o desde lo cultural. Pero nadie hasta el momento ha cuestionado la paulatina informatización del proceso electoral en su etapa más importante: la del recuento y procesamiento de la voluntad popular. En cada instancia electoral, el Ministerio del Interior a nivel nacional y ministerios equivalentes en lo provincial, requieren la contratación del servicio de carga, procesamiento y difusión del escrutinio provisional para las elecciones de autoridades y representantes. Basta un repaso por ciertas bases y condiciones particulares del pliego de Licitación Pública N°18/2007 para confirmar que se propicia la aplicación de tecnología en esta etapa crucial. Apelando al mismo argumento utilizado para cuestionar el voto electrónico, ¿cuántos ciudadanos, fiscales de partido, candidatos, funcionarios, legisladores, jueces y otros actores están capacitados para fiscalizar una de las etapas cada vez más informatizada? En 2000, una publicación del Tribunal Supremo Electoral reconoció que debido a la migración del voto manual hacia el voto electrónico el costo del voto por elector había aumentado más del 20%. Cavadini aporta un concepto interesante: “A pesar de que los promotores del voto electrónico en la Argentina lo presenten como una ventaja, el peligro más grande que implica la adopción de urnas electrónicas es la delegación de la fiscalización del acto electoral en una elite muy reducida de tecnólogos, en desmedro del poder de fiscalización que hoy posee el ciudadano común”. Para algunos, la sombra del megafraude planea sobre el voto electrónico. Para la legisladora porteña María Eugenia Estenssoro (ARI), es evidente que esas cosas pueden ocurrir, “pero no sin un costo político tan alto que resulta difícil imaginarlo. Estaríamos ante un plan orquestado en todos los niveles de ejecución y control.” En esta misma línea, el especialista Alejandro Prince sostiene que, “salvo De tecnocracias y tecnomiedos Muchos sostienen que el mecanismo de auditar completamente el funcionamiento de una urna electrónica o de los sistemas de recuento y procesamiento de datos es impracticable. Si a esto se le suma la utilización de software propietario, de nada serviría entonces un esquema digital de votación y de recuento si para entender y poder fiscalizar con conocimiento hay que ser ingeniero, programador o especialista. gobiernodigital09 Actuar GD09 V04.indd 25 / 25 19/09/2007 05:04:31 p.m.
  6. 6. tema central e-Democracia va a facilitar mecanismos de decisión amparados en argumentos de incapacidad es un típico argumento totalitario, usado por muchos gobiernos argentinos a lo largo de nuestra historia. La solución no es postergar el sistema, sino acelerar la capacitación”, afirma la legisladora. Proselitismo y conveniencias reales Más del 50% de los argentinos estaría a favor de la instrumentación del voto electrónico porque lo asocia a la posibilidad de un recuento de votos más rápido. 26 la creencia en una gran conspiración de fraude total, la emisión del voto por medios electrónicos presenciales no parece tener mayores problemas. Más irregularidades tenemos hoy con los pasos previos a la emisión del voto”. Al margen de la posibilidad del megafraude, otro planteo muy escuchado es el del excesivo apego cultural al papel. La necesidad de palpar el voto es aún tan fuerte que pareciera difícil confiar el voto ciudadano a una máquina. Para Prince, en esta etapa “ya no se trata de ser tecnofóbicos ni tecnofílicos, integrados naif ni apocalípticos conspirativistas. Se trata de analizar y discutir el uso posible y deseable de las TIC con los recaudos politológicos, económico-sociales y, por supuesto, tecnológicos y de seguridad que correspondan. A diferencia de cuando se impuso el voto universal a una población mayormente analfabeta, las presuntas barreras de la brecha digital no ofrecen problema”. En palabras de Estenssoro, la barrera cultural existe en la medida en que nos propongamos mantenerla. “La negati- Innumerables veces se ha leído en boca de candidatos y políticos que el voto electrónico sirve para tener un sistema electoral más austero, eficaz, que permitiría mejorar la calidad institucional y mejorar la representatividad del sistema democrático. Pero para muchos de esos políticos, las mismas promesas del voto electrónico no son deseables. Si una de las principales ventajas la da una seguridad de no manipulación del voto, ¿para qué atentar contra herramientas tan reivindicativas de los sistemas militantes? ¿Cuántos realmente pretenden mayor amplitud del sistema político? ¿El voto electrónico es políticamente marketinero? “Absolutamente”, Sergio Angelini, gerente de la empresa Magic Software Argentina. “El voto electrónico es a los políticos lo que el sexo es a los adolescentes. Ambos gustan hablar del tema y darse corte de expertos, aunque ninguno sabe muy bien de qué se trata…”. Para Prince, el tema del e-voto no debería ser tratado como “un temita para que algunos candidatos se muestren modernos y partidarios de la transparencia. Ninguna aplicación suelta del llamado e-gov cambiará, de un día al otro, la cultura política ni de gobernados ni de gobernantes. Lo más importante es estar y ser en red”. Élida Rodríguez también cree que el voto electrónico es “políticamente marketinero porque da una imagen de innovación, de actualización”. Como legislador, Cristian Ritondo (PRO) interpreta que la Argentina venía gd09/2007 Actuar GD09 V04.indd 26 19/09/2007 05:04:32 p.m.
  7. 7. constituida de un bipartidismo, y que antes que modificar la Constitución habría que modificar por lo menos muchos sistemas de la vida partidaria. Frente a esta disyuntiva, Ritondo está convencido de que las causales de la no instrumentación del sistema de voto electrónico tienen su origen en el sistema partidario vigente: “Al momento de una elección sólo dos partidos pueden cubrir con fiscales y supervisar la totalidad de las mesas”. Desde el sector privado, las empresas prestadoras sostienen que cualquier sistema de voto electrónico podría hasta dejar de lado al Correo, a los presidentes de mesa y a los fiscales. Pero la tan promocionada ventaja de que los partidos minoritarios no necesitarán reunir un gran número de fiscales para tener representación equitativa en las mesas electorales choca contra una pregunta: ¿esos mismos partidos tendrán la capacidad de contratar suficientes auditores informáticos para cubrir las necesidades impuestas por el sistema tecnológico? TRADICIÓN VERSUS MODERNIDAD La gráfica muestra tres momentos (A, B, C) que tienen los costos de la administración electoral con dos tipos de tecnologías aplicadas, el voto electrónico (e) y los procedimientos tradicionales (t) a lo largo de diversos procesos electorales (i, ii…n). Inicialmente (momento A), los costos del voto electrónico son mucho más elevados respecto al voto tradicional, pues toda instrumentación de nuevas tecnologías implica un costo superior respecto de la anterior por motivos diversos. Una vez superados los escollos iniciales, la dinámica de la reutilización de los sistemas de votación electrónica significarían una reducción de los costos totales en los subsecuentes procesos electorales, llegando a un momento (B) en el que los costos decrecen comparativamente respecto de los costos constantes de la tecnología tradicional. Éstos últimos son constantes en la medida en que prácticamente no cambian las modalidades de un proceso a otro y son costos elásticos a los cambios de precios de los insumos de un proceso a otro. Las nuevas tecnologías aplicadas en los procesos electorales tienden a ser inelásticas respecto a las tradicionales porque, al ser reutilizables, el cambio de los insumos es menor de un proceso a otro (momento C). Curvas de costos de la tecnología en los procesos electorales Costos de los procesos electorales bajo procedimientos tradicionales La cuestión económica Sin dudas, un gran elemento de propaganda es el ahorro de costos que implica la votación electrónica. Algunos funcionarios entienden esto es una probada falsedad, si se toma en cuenta que la inversión total costaría entre 400 y 500 millones de dólares. Aunque pertenezca a los impulsores del e-voto, Prince dice no poder dejar de atender que “desde el renacer de la democracia ninguna elección nacional ha sido percibida por la gente como fraudulenta. Los argentinos legitimamos los resultados y el método actual, sabiendo que hay errores. Más defectos percibe la gente en la salud, la seguridad, etc. ¿Es el momento de gastar esa plata?” Es cierto también que existe alguna tendencia a pensar que todo lo nuevo es más caro, por definición. Pero también sería bueno incluir en la Costos de los procesos electorales con procedimientos electrónicos e t i ii iii iv v n tabla comparativa lo que cuesta una elección por el método tradicional. Y cuánto más se complejiza el debate si se aprovechan estos tiempos de renovado activismo ecologista para introducir en el análisis de costos la variable del desarrollo sostenible. Porque si se introduce en la ecuación el impacto ecológico de los medios materiales necesarios para la impresión de todo el material electoral (padrones, boletas, sobres, urnas, tintas, sellos, etc.), gobiernodigital09 Actuar GD09 V04.indd 27 / 27 19/09/2007 05:04:33 p.m.
  8. 8. tema central e-Democracia El voto electrónico no puede ser aplicado en el actual contexto jurídico, pues salvo algunas excepciones, en todo el país tiene vigencia el Código Electoral Nacional (Ley 19.945 y sus modificaciones) que no prevé ningún mecanismo de voto electrónico y por lo tanto inhabilita esta posibilidad. 28 ba”, asegura el directivo. Por ser costos no reutilizables, según Angelini “la verdadera inversión hay que hacerla en conectividad y equipamiento para las escuelas”, que puedan ser utilizadas por los alumnos durante sus clases, y que en cada instancia electoral se destinen a la votación. El evangelio según las empresas posiblemente el costo electoral actual aumente todavía más. Por ejemplo en Brasil, en cada convocatoria electoral se distribuían cerca de ocho mil toneladas de papel para las papeletas de voto, que requerían el derribo de dieciséis millones de árboles. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los equipos necesarios para el voto electrónico son reutilizables. El argumento del elevado costo de montar un sistema electrónico para llevar adelante una votación de este tipo sólo tiene relevancia si se toma en cuenta un único acto eleccionario. Desde la empresa Transistemas aseguran que la adquisición de hardware y de software para un padrón como el de nuestro país costaría algo similar al presupuesto actual de una elección y que dados los ahorros que se producirían, el retorno de la inversión estaría en el orden de dos elecciones. Frente al supuesto de la amortización de costos, Angelini ubica el planteo en torno a la obsolescencia tecnológica. “El tiempo de vida útil de una urna electrónica no da tiempo a amortizar el gasto. Además esas urnas hay que guardarlas en lugares especiales, con estrictas condiciones de temperatura. Es una inversión millonaria a utilizar únicamente cada dos años, tiempo en el cual la tecnología te pasa por arri- Los países que ya instrumentan el voto electrónico de manera plena recurrieron a diferentes métodos para incorporar esta tecnología. En Brasil, por ejemplo, el uso del voto automático está extendido y el mismo Estado fue el que encaró el diseño y la producción de los equipos. Venezuela adquirió años atrás algunos de estos equipos brasileños y luego, compró otros más nuevos a la empresa Smartmatic. En Argentina, hasta ahora las experiencias de voto electrónico se realizaron con la colaboración de las empresas. Cuando se habla de que las empresas apoyan o acompañan, no queda del todo claro en qué consiste ese acompañamiento. ¿Cobrar costos operativos únicamente? En el caso de la elección electrónica en Batán, una de las experiencias más exitosas, la cooperativa local proveyó las conexiones a Internet y las conexiones telefónicas. El centro de totalización fue instalado en el Centro Cultural. Movistar proveyó en forma gratuita celulares para hacer la comunicación entre algunos centros de votación y el centro de totalización. La empresa Transistemas prestó los equipos Smartmatic y sólo cobró los gastos operativos. “Cuando se habla de que las empresas apoyan o acompañan las experiencias, el mensaje tiene mucho que ver con un espíritu evangelizador para todo aquel que esté interesado en el tema. En nuestro caso, estamos dispuestos a seguir adelante con las pruebas hasta gd09/2007 Actuar GD09 V04.indd 28 19/09/2007 05:04:33 p.m.
  9. 9. que el voto electrónico se adopte”, sintetiza Martín Wray, Gerente Adscripto de Transistemas. La provincia de Mendoza ha sido escenario de seis experiencias de concienciación. Élida Rodríguez explica que “siempre hemos contado con el apoyo de cada una de las empresas involucradas en las pruebas realizadas, y con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones, fundamentalmente para abonar gastos de la Comisión de Seguimiento y el Observatorio para la Democracia Digital y los Derechos Ciudadanos. En Mendoza no se está pidiendo más colaboración a título gratuito, por cuanto consideramos que la etapa demostrativa y de evaluación de la tecnología ya es suficiente”. Durante las semanas previas a la licitación para contratar el servicio de voto electrónico en Ushuaia, el intendente de la ciudad, Jorge Garramuño, utilizó una muletilla para seducir a las empresas proveedoras para presentarse: “Estamos ofreciendo que puedan utilizar como marketing la experiencia de Ushuaia”. Que Indra haya cotizado el monto sugerido por Garramuño habla a las claras de que algunos privados están dispuestos a asumir sus costos para seguir el denominado “camino de la evangelización”. Otros no lo ven de esa manera. “Magic Software no trabaja gratis y siempre accede por concursos o licitaciones. En algunos casos cobramos costos y la mayoría de las veces buscamos tener rentabilidad, mínima, pero rentabilidad al fin. No hacemos las cosas de favor, porque es la única forma de no deber favores. Los favores recibidos por una empresa pueden ser tremendamente caros para el sistema electoral y la transparencia”, sostiene Angelini. Alejandro Prince concluye que los principales proveedores de estas tecnologías de votación siempre han colaborado con gobiernos de distintas provincias y municipios. “¿Se les puede pedir más? Sí claro, es su negocio, pueden negarse. ¿Se les debe pedir más? Algunas de estas empresas tienen credenciales de sobra, otras son emprendimientos nuevos y menores. Yo no haría una regla.” Principio y fin del ovillo Está claro que las nuevas tendencias sobre el voto electrónico enfrentan opiniones de todo tipo. Sus partidarios consideran que este sistema permite una disminución de los costos, mayor velocidad y seguridad en el recuento de votos, transparencia y eficiencia para una mejor democracia. Sus detractores señalan que el gasto para introducirlo no se amortiza tan fácilmente y que el voto, como acto fundamental de la democracia, no puede ser arriesgado a manos de un discurso basado en la fantasía de la existencia de soluciones técnicas para problemas políticos. Esto se agrava si tomamos en cuenta que detrás de la implementación (o no) del sistema existen poderosos juegos de fuerza, que irían más allá de conceptos como secreto del voto, imparcialidad, transparencia y participación y que tendrían que ver con la punta del iceberg de un negocio mucho mayor. Como un anillo de Moebius, la madeja regresa a su punto de inicio. El voto electrónico no puede ser aplicado en el actual contexto jurídico. Hay plena coincidencia de todos los actores involucrados en que el único obstáculo a vencer en este proceso de modernización de erradicar las boletas de papel es la voluntad política de cambio. Tres pensamientos finales de posdata: “Lo que cuenta no es el voto, sino quien cuenta los votos”, José Stalin “Es la economía, estúpido”, Bill Clinton “Las nuevas tecnologías son la respuesta. ¿Cuál era la pregunta?”, John Daniel (Unesco). © GOBIERNO DIGITAL, 2007 fuentes • Entrevistas realizadas por el Equipo de Investigación de Actuar Asociación Civil en julio, agosto y septiembre de 2007. • Voto electrónico, la evolución del sufragio, Revista Gobierno Digital, Edición Nº 4, 2005 • El voto electrónico deberá seguir esperando, diario La Gaceta, Tucumán, 22/07/2007 • Límites y potencialidades del voto electrónico, Algunas hipótesis en torno al caso del Distrito Federal, Fernando Barrientos del Monte • Click electoral, José María Lamorte, Bloggers, 28/06/2007 • Mi proyecto de ley de voto electrónico, María Eugenia Estenssoro, 11/12/2006 • Entrevista realizada por Democracia Representativa al diputado nacional Cristian Ritondo • Declaraciones del intendente Jorge Garramuño al diario Sur54.com 30/07/2007 • Voto electrónico ¿Sí o No?, Salvador Cavadini • Las nuevas tecnologías en la gestión del voto, Giovanni Grasso 02/03/2007 • El voto electrónico en Brasil, Amílcar Brunazo Filho • Tecnología hay, falta decisión del Estado nacional, diario La Capital 23/042006 • Voto electrónico en Argentina, Alejandro Prince, Editorial Dunken, Buenos Aires, 2006 • El voto electrónico, la experiencia de Ushuaia, Jorge Garramuño, 2005 • Voto electrónico, las nuevas tecnologías en los procesos electorales, Centro para la Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), Grupo Editorial Planeta, 2005 en la web www.pjn.gov.ar www.mininterior.gov.ar www.buenosaires.gov.ar/dgelec www.votoelectronico.gba.gov.ar www.transistemas.com.ar www.indra.es www.msa.com.ar www.brunazo.eng.br gobiernodigital09 Actuar GD09 V04.indd 29 / 29 19/09/2007 05:04:33 p.m.

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