El hotel cuento de Fernando Silva

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El hotel, cuento de Fernando Silva, escritor nicaragüense.

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El hotel cuento de Fernando Silva

  1. 1. El hotelCuento de Fernando Silva
  2. 2. Como era la última noche que iba a estaren Boaco, no tenía ninguna razón parallegar temprano al hotel adonde se habíaapeado.Entonces se anduvo recorriendo elpueblo. Fue al cine y después se quedófresqueando en el parque, dándosecuenta al rato que ya casi nadie quedabapor ahí.
  3. 3. Se vino entonces tranquilo al hotel; pero a esa hora, ya estaba cerrado, y paramayor tuerce, cuando se buscó en el pantalón se fijó que tampoco andaba la llave...El hombre empezó a golpear la puerta.Consiguió, a pesar de llamar variasveces, que alguien del hotel le viniera aabrir.
  4. 4. Leyó después lo que había escrito y talvez cansado, se ha de haber quedadoadormilado, sentado en la acera bajo elreflejo de la luz del poste del alumbradoque le cortaba la cara. Sintió algo asícomo frío, o más bien como un repelo,tal vez por el miedo de sentirse solo.Entonces sacó de su camisa el cuaderno que llevaba de su diario y se sentó allímismo en el pretil de la acera y apuntó para no dejar fuera ningún detalle, lo quele estaba pasando esa noche.
  5. 5. —¿No será, tal vez que me estoy muriendo...? —se leocurrió pensar.—No. —Le dijo la muerte— Nadie se muere antes detiempo.—¿...ni yo, pues...?—Ni vos tampoco, le dijo la muerte.Eso también lo anotó en el cuaderno.
  6. 6. En ese momento alguien abrió la puerta delhotel; pero él como estaba ocupadoescribiendo no dijo nada.Esperó un rato todavía, cuando en eso, vio lamuerte que pasó a la orilla por donde estabasentado en la acera y entró al hotel por lapuerta abierta.
  7. 7. —¡Ajá! —le gritó el hombre riéndose—...entonces es por otro y no por mí por quiénvenís.La muerte salió enseguida del hotel. Elhombre la quedó viendo sin decirle nada,mientras seguía escribiendo en el mismolugar adonde se había sentado.La muerte dio unos pasos adelante y seinclinó después, leyendo sobre su hombro loque el hombre tenía escrito.
  8. 8. —Corrija eso.. —le ordenó la muerte. El hombre puso el cuaderno sinentender nada. La muerte le agarró entonces la mano para hacerloescribir lo que le iba a decir.—Escriba —le dijo la muerte— ...que el día de hoy 11 de marzo del año2001, a las 2:00 a.m., ya no le quedan a usted más páginas adondepueda seguir escribiendo.

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