COMENTARIO DE LA DECLARACIÓN DEL SEGUNDO CONGRESO OBRERO DE LA AIT. HISTORIA DE ESPAÑA. EN ZARAGOZA

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COMENTARIO DE LA DECLARACIÓN DEL SEGUNDO CONGRESO OBRERO DE LA AIT. HISTORIA DE ESPAÑA. EN ZARAGOZA

  1. 1. DECLARACIÓN DEL SEGUNDO CONGRESO OBRERO DE LA AIT EN ZARAGOZA. CLASIFICACIÓN DEL TEXTO. 1. Localización del texto. Fragmento de la declaración del Segundo Congreso Obrero de la Asociación Internacional de Trabajadores celebrado en Zaragoza en 1872. 2. Naturaleza temática. Se trata de una fuente primaria, de naturaleza temática circunstancial o narrativa y de contenido sociopolítico. 3. Destino del texto. La declaración fue realizada por los delegados de la sección regional de la AIT, entre los que destacan Paul Lafargue, Pablo Iglesias (marxistas) y Anselmo Lorenzo (anarquista), por tanto su autoría es colectiva. Es un texto público, no oficial, destinado a las clases trabajadoras de España. 4. Contexto histórico. Anterior. En el ámbito político, la revolución de septiembre de 1868 supuso la aparición del sufragio universal y los derechos sociales en la vida política. De esta forma se inició un periodo conocido como Sexenio Democrático (1868-1874). En 1869 se elaboró una nueva constitución de carácter democrático que al reconocer todo tipo de libertades como las de reunión y asociación, permitió la legalización de la AIT en España, que celebró su primer congreso en 1870 en Barcelona. El poder ejecutivo tuvo que hacer frente a una etapa plagada de convulsiones sociales: guerra de Cuba; oposición de carlistas y alfonsinos; permanente acoso de los republicanos; y el descontento de las clases populares que veían sin respuestas sus demandas sociales. En el ámbito socioeconómico conviene destacar que la industrialización en España se inició en la década de 1830 y que a finales de siglo los niveles de producción eran muy inferiores a los europeos. Además, la industrialización fue muy desequilibrada sectorial (algodón y siderurgia) y regionalmente, centrada fundamentalmente en Madrid, Cataluña y el País Vasco. Por lo tanto, los obreros de la industria se concentraban en pocas ciudades, su cifra no era muy grande y sus condiciones laborales muy duras: jornadas interminables, despido libre y ausencia de seguridad social o coberturas por paro. A pesar de las duras condiciones de vida y de trabajo, hasta el último tercio del siglo XIX, la lucha obrera se plasmó en movimientos de protesta de carácter espontáneo, de ámbito local o regional (movimiento ludita). No fue hasta 1868 cuando surgió una toma de conciencia que dio inicio al movimiento organizado de las clases trabajadoras. La base del movimiento obrero se asentó en el anarquismo y el marxismo (socialismo) que se disputaron su hegemonía en la AIT, que a nivel internacional se encontraba dividida entre anarquistas (dirigidos por Bakunin) y marxistas (liderados por Marx).
  2. 2. Momento. El incipiente movimiento obrero español se inclinó hacia el anarquismo y la influencia de la I Internacional. Tras el viaje de Giuseppe Fanelli a España, Anselmo Lorenzo y Fraga Pellicer formaron los primeros núcleos anarquistas del país. La difusión del anarquismo tuvo mucho éxito sobre todo en Cataluña, por su vinculación con el republicanismo federal, y Andalucía, donde caló en las masas jornaleras. Por su parte, la ideología socialista proponía la transformación revolucionaria de la sociedad mediante la conquista del poder por la clase trabajadora y la conversión de la propiedad privada en social, entregada a colectividades de obreros que la explotarían en beneficio del interés común. En 1871 comenzó la primera experiencia de una monarquía democrática en España con Amadeo I. Este monarca se enfrentó a la indiferencia de los mandos militares y de la aristocracia y a la profunda división política del país. En el gobierno se sucedieron los unionistas de Serrano, los radicales de Ruiz Zorrilla y los progresistas de Sagasta. Este último, ante la agitación derivada de la difusión de los principios de la I Internacional y por temor a una revolución proletaria, prohibió las acciones de los internacionalistas, como puede verse en el texto. En este contexto de lucha del anarquismo y el socialismo por imponer sus ideas en la AIT se inscribe el congreso celebrado en Zaragoza. En él se criticó duramente al Congreso de los Diputados por prohibir las actividades de la AIT, acusándolo de estar al servicio de la burguesía. Además se estudió la forma de solucionar los principales problemas del proletariado: modificando la propiedad privada, mejorando la organización de las asociaciones de los trabajadores, exigiendo mejoras en la educación, etc. Posterior. La inestabilidad política y social por las actividades de la AIT, la oposición de los republicanos federales; la guerra en Cuba; y el estallido de la tercera guerra carlista, provocó la abdicación de Amadeo I (11 febrero 1873). Ese mismo día las Cortes proclamaron la república. A lo largo de sus once meses de vida, la I República intentó, sin éxito, consolidar el sistema democrático iniciado en 1868. Desde el primer momento, el nuevo régimen se vio obligado a enfrentarse a graves problemas que provocaron su fracaso, como la división interna entre los republicanos unitarios y los federalistas; la guerra carlista; la de Cuba; el cantonalismo; la falta de apoyos populares; y la inestabilidad social, en parte motivada por la actuación de los grupos obreros. En el campo obrero, tanto anarquistas como socialistas continuaron con sus reivindicaciones, aunque los resultados no fueron óptimos. En 1879, Pablo Iglesias fundó el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), como partido de clase que defendía los derechos del proletariado. Combinó el ideario revolucionario marxista con medidas más realistas, como la participación en la vida política o la creación de las sociedades de producción y consumo o la Mutualidad de Madrid. En 1888 fundó la Unión General de Trabajadores (UGT). Por su parte, el anarquismo fue la ideología obrera más influyente en la Restauración. Su oposición a toda forma de poder, la acción violenta y el ataque a las instituciones del Estado hicieron del anarquismo una amenaza al poder establecido: actuaciones de la Mano Negra, asesinato de
  3. 3. Cánovas y en Barcelona el atentado de 1886 contra la procesión del Corpus. Sin embargo, hubo otra tradición, surgida a fines del siglo, partidaria de la acción sindical, la educación racionalista y la prensa. IDEA PRINCIPAL. Ya ha sido expuesta en el contexto.

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