Las decisiones de Marketing deCamisetas, S.A.      Durante aquellos primeros meses locos, habían aprendido bastante sobre ...
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Las decisiones de camisetas sa

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Talleres de fomento de iniciativas empresariales.

Resolución, después de las dinámicas de grupo, para el Caso práctico diseñado para el Centro de Emprego del Concello de A Coruña para estudiantes de Formación Profesional.

Curso 2008-2009

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Las decisiones de camisetas sa

  1. 1. Las decisiones de Marketing deCamisetas, S.A. Durante aquellos primeros meses locos, habían aprendido bastante sobre el“proceso de producción”, pero muy poco de los gustos y preferencias de los clientes. Enrealidad, todo había sido a través de su “red de personas conocidas” por lo que nohabían tenido que “vender”. Tras su visita al Centro de Emprego del Concello de ACoruña y a la Asociación de Ilustradores, empezaron a plantearse seriamente sufuturo… aunque por caminos bien diferentes. Mientras que Luis se había entusiasmado viendo su firma en ilustraciones deéxito, Ana se imaginaba en medio de operaciones comerciales expandiendo su negocio.Fueron necesarios algunos paseos más por la playa de Caión y mucha sinceridad porambas partes para que llegaran a conciliar sus sueños en una visión compartida pero, alfin, se pusieran manos a la obra. Empezaron por planificar un pequeño muestrario a su gusto para ponerlo a laventa en la mercería de la abuela de Ana, reservando una parte para visitar y ofrecer suproducto en diferentes tipos de tiendas en la comarca: de ropa, de regalos, de“curiosidades”… Necesitaban experimentar para poder decidir. Lo más difícil fue decidir los precios. Echaron cuenta de lo que les costaban losmateriales, pero no sabían como valorar su trabajo así que decidieron mirar los preciosde productos similares para no “espantar” a los clientes. Eso les llevó a fijarse ycompararse por primera vez en “la competencia. Sus camisetas les parecían mejores,pero si subían los precios nadie las compraría. ¡Ya no parecía tan buen negocio!. Estaban tan preocupados que empezaron a comentar sus problemas en casa: Losmateriales eran caros, y la estampación de sus diseños, con tanto colorido y tandiferentes entre si, les salía por un ojo de la cara. Al verlos tomarse las cosas tan enserio, las familias empezaron a implicarse en su proyecto y, entre todos, fueronaportando ideas y soluciones. La abuela de Ana ya les ayudaba dejándoles espacio en la
  2. 2. tienda y la experiencia en el sector textil del padre les sirvió para, poco a poco,aprender a encontrar y negociar con nuevos proveedores. La familia de Luis también se fue ilusionando. La madre les enseñó como colocary presentar sus productos y su hermana, abogada recién licenciada, les ayudó a registrarsu propia marca: saldoiras (el mar de Caión seguía inspirando sus proyectos). En unos meses habían montado ya su “pequeña red de distribución”. Inclusohabían diseñado sus propios folletos que repartían con más imaginación que medios(tiendas, pubs, discotecas, colegios, centro de salud…) y les empezaban a llegar algunasconsultas y encargos por teléfono. Eran buenas noticias, pero también un problemaporque la gente quería ver las camisetas. Tenían que desplazarse y no era rentable. Para solucionar este problema, y aprovechando la afición de la de la gente joven aInternet, decidieron hacer fotografías de todas las camisetas y abrir un fotolog. A partirde entonces ya no daban abasto y tuvieron que empezar a pedir ayuda para atender lassolicitudes que les llegaban a través del correo electrónico. En aquel momento no fueron conscientes pero años después se dieron cuenta deque aquellas rudimentarias fotos les hicieron pasar un punto sin retorno: el camino aléxito. Fue entonces cuando el equipo empezó a crecer y decidieron convertirse ensociedad limitada, la sociedad anónima vendría tres años más tarde, aceptando unnuevo socio, el hermano de Ana que estaba acabando sus estudios de ingenieríainformática, y que haría su aportación “en especies” con la elaboración de la tiendaelectrónica y el blog: www.saldoiras.com Con todo, lo que más les gustaba recordar de sus primeros tiempos, fue cuandoconocieron a una chica que buscaba desesperadamente financiación tras haber pasadocon poca fortuna por Operación triunfo. Ella creía en si misma, no aceptaba el fracaso,por eso decidieron invertir una parte de sus incipientes ingresos en patrocinar y apostarpor su nuevo proyecto. Ahora NENA DACONTE había aplazado un concierto para serla estrella de la inauguración de sus nuevas instalaciones en el Polígono de Pocomaco. Recordar les estaba sirviendo de terapia. En el fondo, estaban siguiendo el mismoesquema de sus primeros pasos y su empresa podía seguir creciendo al tiempo queapoyaban los sueños de otras personas. De hecho, su modelo de franquicia, estaba a
  3. 3. punto de recibir el premio a la innovación en mercados que convocaba desde hacíatres años el ministerio. La idea había surgido al ver el impacto en sus ventas tras el éxito de NenaDaconte. En todos y cada uno de los lugares que actuaban, la demanda de sus camisetasaumentaba de forma espectacular. Sin embargo, una red de tiendas propias no era lasolución porque para venderlas, hacía falta una pasión que sólo habían encontrado enlas personas con sueños propios. Por eso tampoco les valía la fórmula habitual defranquicia y la idea estuvo aparcada durante algún tiempo. Aquella extravagante propuesta de Enric desde Tarrasa, que buscaba algo especialpara la pequeña tienda que quería abrir con sus artículos de cuero, les llevó a diseñareste nuevo modelo de expansión en el que sus camisetas se convertían enpatrocinadoras del talento local. Menos mal que su equipo asesor ya estabaacostumbrado a sus rarezas y, en el fondo, habían disfrutado con el diseño de estenuevo modelo de acuerdo, mucho más humano que los habituales contratos queproponían los franquiciadores que a ellos tanto les había asustado años atrás. Incluso lo perfeccionaron cuando apoyaron a Lucía, fotógrafa free lance, quequería abrir su estudio en Zaragoza. Ahora Enric y Lucía podían desarrollar su talentodesde un espacio exclusivo creado por Camisetas, S.A. e incluso se promocionabanentre ellos a través de un escaparate virtual en el que unos exponían los productos ylocales de los otros. Mañana también estarían allí Lorena y Juan, que pronto inaugurarían unrestaurante-librería en Madrid. Otros dos locos como ellos que habían conseguido unirdos pasiones tan diferentes en el mundo de los negocios, libros y comida, con unconcepto que iba a dar mucho que hablar. Le habían dado muchas vueltas a su nuevo modelo de negocio porque el éxito,para que se mantenga, tiene que beneficiar a todos. Ahora, incluso con el crecimientoactual, se planteaban seguir manteniendo una línea de elaboración artesanal ycolecciones de no más de 200 camisetas para no perder originalidad. Crear y compartir,eran los dos pilares de su empresa.

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