SEÑALES Paul R. Ackerman, P. H. D. y M. Kappelman, M. D.Contenido   Qué le está diciendo su hijo realmente ..................
12 ..........................................................................................................................
Señales peligrosas: el niño emocionalmente perturbado........................................................... 221    Pr...
Qué le está diciendo su hijo realmente                                                  1                          Señales...
A partir de este momento, estas acciones las llamaremos señales. Son la manera infantil dedecirle a usted algo que él o el...
a un parvulario donde hay otros quince niños a los que usted no conoce. La idea de estar junto atantos extraños simultánea...
(c)Comportarse de la forma más encantadora posible, observando atentamente a Shirley paraaprender a ser tan graciosa y ado...
(d)    Rebajar sus notas sistemáticamente entregando tarde sus deberes, fracasando en laspruebas y desatendiendo sus traba...
sido una buena excusa para las malas notas del adolescente. Los padres deben tener cuidado con laseñal que fijan en la vid...
niosa señal que provoca su culpa. Su hijo intuitivamente hiere su punto débil y hace que usted quieragritar de rabia o de ...
¿cómo? Comience por hacersé a usted mismo algunas de las preguntas básicas acerca de lasseñales; preguntas que consignamos...
¿Es la relación con mi hijo lo bastante abierta y fácil para permitirle enviar un mensaje directo sin laintervención de la...
observación del comportamiento del niño, analizando señales, buscando mensajes y planificando losmedios de ayuda. Esto pue...
La señal de Chuck, como la de muchos otros niños, tenía el propósito de ser descubierta.Probablemente deseaba que le descu...
Las señales                                                 3                                         Berrinches      Uste...
Probablemente, Billy intentará usar nuevamente la táctica del berrinche. Los chiquillos amenudo repiten la señal varias ve...
actuando físicamente contra ellos. Ésta es la base del creciente número de peleas entre los varonesa medida que crecen. Si...
demasiado tarde para salvar las relaciones familiares, pero el berrinche sirvió para anunciar elinminente colapso emociona...
niños en la familia y viven en un ambiente esencialmente adulto. Cuando no están con suscompañeros de juegos, no tienen ot...
en la casa veraniega de los abuelos, vacaciones de Navidad en las montañas, paseos con subicicleta a la salida de la escue...
simular el inundo real, y conseguir la solución a problemas, que no hubieran logrado fácilmente através de los adultos inv...
cosa suya, pero no puede ser ignorada. De otra manera, su propia fantasía paterna de que no pasanada puede acabar en un de...
Una causa frecuente de las mentiras infantiles, durante los primeros años, es la exploración delo desconocido. Su chiquill...
luz el problema oculto. Sólo cuando descubra estos problemas podrá, como padre, ayudar a su hijo asuperar las mentiras enc...
enfrentarse al desafío. Planear juntos las actividades compartidas por padres e hijos elimina, por logeneral, la necesidad...
Si su hijo le dice una mentira exploratoria, usted debe castigarle por el acto de mentir, a pesarde que usted sabe que sim...
Una tarde, después de haber acompañado a su madre de compras, el niño de siete años estabajugando a su pasatiempo solitari...
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  1. 1. SEÑALES Paul R. Ackerman, P. H. D. y M. Kappelman, M. D.Contenido Qué le está diciendo su hijo realmente .......................................................................................... 4 1 ..................................................................................................................................................... 4 Señales: qué son y cómo actúan ................................................................................................... 4 2 ................................................................................................................................................... 10 La búsqueda del mensaje ............................................................................................................ 10 Las señales .................................................................................................................................. 15 3 ................................................................................................................................................... 15 Berrinches.................................................................................................................................... 15 4 ................................................................................................................................................... 18 Amigos imaginarios y fantasías ................................................................................................... 18 5 ................................................................................................................................................... 22 Mentir y robar............................................................................................................................... 22 6 ..................................................................................................................................................... 9 Mojar las sábanas y ensuciar ........................................................................................................ 9 7 ................................................................................................................................................... 15 Tartamudez.................................................................................................................................. 15 8 ................................................................................................................................................... 11 Hiperactividad .............................................................................................................................. 11 9 ................................................................................................................................................... 16 Timidez e introversión .................................................................................................................. 16 10 ................................................................................................................................................. 19 Escapar del hogar ........................................................................................................................ 19 11 ................................................................................................................................................. 16 Negarse a comer ......................................................................................................................... 16
  2. 2. 12 ................................................................................................................................................. 21Insomnio ...................................................................................................................................... 2113 ................................................................................................................................................. 25Rivalidad entre hermanos ............................................................................................................ 2514 ................................................................................................................................................. 29Comportamiento inmaduro .......................................................................................................... 2915................................................................................................................................................ 174Fobia escolar ............................................................................................................................... 17416 ............................................................................................................................................... 180Fracaso escolar ......................................................................................................................... 18017 ............................................................................................................................................... 188Reacción exagerada .................................................................................................................. 18818 ............................................................................................................................................... 193Falta de amigos ......................................................................................................................... 1939 ................................................................................................................................................. 199Apego excesivo ......................................................................................................................... 19920 ............................................................................................................................................... 204Malestares físicos frecuentes .................................................................................................... 20421 ............................................................................................................................................... 208Comportamiento antisocial ........................................................................................................ 20822 ............................................................................................................................................... 212Comportamientos masculinos afeminados y femeninos masculinizados................................... 21223 ............................................................................................................................................... 211Intentos de suicidio .................................................................................................................... 21124 ............................................................................................................................................... 216Promiscuidad ............................................................................................................................. 21625 ............................................................................................................................................... 221
  3. 3. Señales peligrosas: el niño emocionalmente perturbado........................................................... 221 Prevención ................................................................................................................................. 226 26 ............................................................................................................................................... 226 Paternidad preventiva ................................................................................................................ 226 Los profesionales........................................................................................................................ 233 La maestra ................................................................................................................................. 233 28 ............................................................................................................................................... 235 El pediatra y el médico familiar .................................................................................................. 235 29 ............................................................................................................................................... 237 El psiquiatra infantil, el psicólogo y el asistente social ............................................................... 237 La paternidad a través de las señales ....................................................................................... 242 30 ............................................................................................................................................... 242 Afrontando los problemas de su hijo .......................................................................................... 242Paul R. Ackerman, P. H. D. y M. Kappelman, M. D. SEÑALES A Joan, por su apoyo Miriam, por su ayuda Mary, por su amistadÉste es un libro para todos los padres, con hijos de cualquier edad. Trata de los niños, no de susproblemas. De cómo ellos (y usted) se comunican. Tomado en su conjunto, es un libro acerca de cómo ser un padre consciente, receptivo, eficaz y comprensivo. Su objetivo es ayudarle a usted a afirmar sus propias habilidades naturales, autoridad, comprensión y sentido común para ayudar a sus hijos a que lleguen a ser adultos libres y felices. Señales no trata de venderle un método sino que trata de enseñarle cómo puede usted, partiendo de la base de sus propios instintos, conocimientos y preocupación, formar su propia e individual manera de encarar la tarea más importante de toda su vida. Es, más que nada, un libro para escuchar, ver, evaluar y actuar. ¡La verdadera atención es el principio del amor! Paul Ackerman Murray M. Kappelman 1978
  4. 4. Qué le está diciendo su hijo realmente 1 Señales: qué son y cómo actúan Todos nosotros hemos tenido momentos en que nuestros hijos hacen cosas que nocomprendemos. Estos momentos nos asustan. Estamos perplejos y a menudo deseamos buscarayuda, asesoramiento y consejo. Buscamos respuestas sin saber muchas veces cuál es la pregunta,conscientes sólo de que nuestro hijo y la familia está atravesando un momento difícil. Buscamos condesesperación las etiquetas fáciles y los remedios rápidos cuando nos encontramos con quenuestros hijos hacen cosas tales como: • Nuestra hija de tres años tiene berrinches durante los cuales contiene la respiracióndurante tanto tiempo que se desmaya. • El más pequeño, cuatro años, comienza a tartamudear. • Nuestro hijo de cinco años juega solo y habla en susurros con Chester, su amigoimaginario. • Descubrimos que nuestro hijo de seis años tiene escondida bajo la cama una caja dedulces; ha robado los dulces y, cuando se ve descubierto, miente sobre ello. • Nuestra hija de ocho años es tan tímida que parece no tener amigas. La vigilamosatentamente y notamos que cada vez pasa más tiempo sola. • Nuestros tres hijos se llevan muy bien. Sin embargo, en cuanto los llevamos en el cochepara realizar un viaje, nos atormentan con sus discusiones y peleas. • Nuestra hermosa hija de trece años come tan poco y se ha adelgazado tanto, que todospiensan que está mal nutrida y enferma, pero cuando la atiborramos de comida se niega a comer. • Nuestro hijo adolescente se atrasa en la escuela. • Nuestro hijo de catorce años comienza a comportarse como una niña. • Nos enteramos, a través de un comentario casual, de que nuestra hija de dieciséis años«se acuesta con unos y con otros».
  5. 5. A partir de este momento, estas acciones las llamaremos señales. Son la manera infantil dedecirle a usted algo que él o ella no pueden expresar en el lenguaje común o a través de lasconversaciones familiares. Son mensajes de su hijo hacia otra persona —habitual- mente usted—,que transmiten un sentimiento o una necesidad demasiado compleja o demasiado terrible parahablar de ello de una forma natural. Una señal es un medio alternativo de comunicación quegeneralmente dice: «Por favor, ¡paren! ¡Escúchenme!» Este libro trata de esas señales. Los capítulos están titulados con los nombres que la mayoríada a las señales infantiles. Por ejemplo: mentiras, berrinches, mojar las sábanas, etcétera. Este librodescribe y analiza esas señales. Algunas de ellas, como verá usted, sólo anuncian un crecimientonormal, mientras que otras pronostican problemas mucho más serios. La edad es un factordiferencial; una señal usada habitualmente por los niños pequeños puede ser en ese caso inocente,pero en los mayores puede ser algo grave. Muchas señales llevan más de un mensaje; tal vezporque están dirigidas a varias personas. Los distintos tipos de señales y su uso común entre losniños de todas las edades se describirán ampliamente en los siguientes capítulos. Dar nombre a la señal, sin embargo, no es el propósito ni el fin de este libro. Ese hecho, por símismo, no tiene por qué ayudarle necesariamente a que se convierta en un buen padre. Para ayudara su hijo, de una manera efectiva y adecuada, primero debe usted descubrir el mensaje contenido enla señal y luego actuar sobre el mensaje. Deseará saber el probable mensaje que pueden contenerlos distintos tipos de señales. Querrá saber cómo otros padres v los profesionales perciben y manejan los mensajescontenidos en tales señales. Deseará conocer los éxitos y fracasos que otros han tenido al«responder» a los mensajes. Este libro le brindará esa información, a menudo a través de anécdotasde nuestra propia experiencia. Gracias a ellas podrá usted desvelar los misterios de las señales quese erigen como una barrera impidiendo que usted ayude a su hijo. En el proceso de determinar las formas que adoptan las señales de su hijo y luego descubrir susignificado interior, se le pedirá a usted que cumpla con un ejercicio muy importante. Se le pedirá quepiense como si usted fuera su hijo. Mientras usted lee estos dos primeros capítulos, aprendiendo a serun detective descubriendo las señales e interpretando el mensaje, se le pedirá constantemente queconsidere lo que aprende bajo la óptica de esta pregunta: ¿qué significa esto para mi hijo? Trate de reproducir el mundo de su hijo. No le será fácil pues encontrará que está modificadopor sus valores de adulto. Le será difícil pensar con la perspectiva inmadura de su hijo. Pero ustedpuede entrar en su mundo lo suficiente como para resolver algunos de sus problemas. A modo deejemplo, le proponemos que se enfrente a ese tipo de ejercicio ahora mismo. El objetivo del mismoes conocer cómo las señales actúan en la mente infantil. Imagine que es usted el niño descrito encada caso y responda a las preguntas como lo haría un niño. Compruebe si no emite usted ningunaseñal. Niño 1 Piense usted que es un niño de cuatro años de edad. Es usted hijo único. Vive en un vecindariodonde hay pocos niños. Su compañía habitual son mamá y papá y, en algunas ocasiones, los primoso amigos en las fiestas familiares. No sabe usted cómo hacer amigos. Ha sufrido algunasexperiencias desgraciadas cuando ha tratado de jugar con amigos de su edad; por lo general losniños se burlan de usted y no les agrada su compañía. Ahora mamá y papá están a punto de enviarle
  6. 6. a un parvulario donde hay otros quince niños a los que usted no conoce. La idea de estar junto atantos extraños simultáneamente realmente le asusta. ¿Cómo puede usted hacerle saber a sus padres que está asustado? ¿Cómo puede hacerlescomprender ese miedo interior? ¿Cómo puedes decirles que preferiría quedarse en casa y jugar conellos o jugar solo? ¿Qué haría usted?: (a) ¿Les diría que no está preparado para ir a la escuela? (b) ¿Decidiría utilizar la experiencia preescolar para aprender a hacer amigos y conservarlos? (c)¿Se preocuparía mucho y probablemente se pondría enfermo el día de la inscripción, y asíno estaría en condiciones de ir? (d) ¿Se convertiría en tímido y retraído durante la clase, con la esperanza de evitar el contactocon los otros niños, que pueden resultar desagradables o dolorosos? (e) ¿Cogería usted un berrinche el primer día de clase para mostrar a sus padres su rabia antesu falta de comprensión? Compruebe usted su habilidad para penetrar en la mente de este niño de cuatro años.Probablemente habrá eliminado las respuestas (a) y (b); son demasiado sofisticadas para un niño decuatro años. Esas respuestas son, sin embargo, las que los padres de este niño habrían deseado queél o ella hubiera dado. Las respuestas verdaderas a este acertijo son (c), (d) y (e), una o todas ellas.La elección del niño sobre cualquiera de estas tres opciones dependerá de dos factores: el grado demiedo e inseguridad y el temperamento básico del niño. Obviamente, el niño no puede confiar demanera directa sus miedos a sus padres: no posee el vocabulario adecuado o apropiado para elcaso. En consecuencia debe emitir este mensaje a través de una señal. Tanto (c), (d) o (e) puedenser esa señal. Todas llevan el mensaje: «quiero estar con ustedes y no en la escuela». Grande para su edad. Se siente todavía más torpe cuando los amigos de la familia la comparancon su «hermosa» hermana mayor Shirley —el talento de la familia—, jefa de majorettes, miembrodel gobierno estudiantil y ahora primera actriz del grupo teatral de su clase. Ha intentado decirle asus padres lo mal que le hacen sentir estas comparaciones pero ellos se han encogido de hombrosrespondiéndole: «probablemente cambiarás en unos pocos años. Shirley lo hizo». Usted sabe queno podrá cambiar tanto. Ahora sus padres ofrecen la fiesta de presentación de Shirley. Todos loschicos interesantes de la escuela, además de los amigos íntimos de sus padres, han sido invitados.Le han pedido a usted que sirva el ponche. ¿Es éste el escenario para una nueva sesión de com-paraciones? ¿Cómo puede usted decir a sus padres que sus amigos adultos pueden ser crueles sinintención? ¿Cuándo dejarán sus padres de ensalzar la belleza y los logros personales? ¿Cómopuede usted decirle a Shirley que deje de arruinarle la vida? Si usted tuviera diez años de edad ¿qué señales emitiría?: (a)Buscar refugio en la casa de una amiga la noche de la fiesta. (b) Sentirse fea, ser fea, actuar adrede de mala manera durante la fiesta.
  7. 7. (c)Comportarse de la forma más encantadora posible, observando atentamente a Shirley paraaprender a ser tan graciosa y adorable como ella. (d) Arruinar la fiesta de Shirley agriando el ponche, dejando caer platos de comida, volcandocopas, actuando siempre como si fueran accidentes. (e) Irse a la cama con dolores de estómago; que aquellos que de verdad la quieran vengan averla. ¿No se ha sentido usted capaz de hacer todas estas cosas, a excepción de (c)? Ha acertadousted. Esta niña necesita desesperadamente decirle a sus padres que hay cosas en su vida que vanmuy mal, pero no puede. Algo dramático tiene que suceder para conseguir transmitir el mensaje, asíque habrá que observar las reacciones (a), (b), (d) o (e). Si es de temperamento agresivo o airado,las señales (a), (b) y (d) son las más probables. Si es pasiva, las quejas físicas de (e) son posibles.Es obvio que necesita decírselo a sus padres pero con el lenguaje de las señales. Niño 3 Otro ejercicio puede ayudarle a comprender las complejidades de las señales. Hemosseleccionado un ejercicio del período más confuso de la vida: la adolescencia. Esta vez, tendrá ustedque intentar ponerse en la mente de un chico de quince años. Es usted tímido y torpe, dolorosamenteconsciente del rápido crecimiento de su cuerpo. Habitualmente es muy callado y tiene usted unsecreto: es muy inteligente. Sin embargo, trata de disimular su inteligencia porque no desea seridentificado con esos «cerebros» de la escuela de los cuales tanto se burlan sus compañeros declase. Sólo usted sabe el placer que obtiene quedándose a leer en casa libros, periódicos, revistas,cualquier cosa. Y su vida sufre unas complicaciones deliciosas gracias a Glenda. Usted cree estarrealmente enamorado de ella. Usted haría cualquier cosa para mantenerla a su lado, cualquier cosa.Dado que ella también odia a los «cerebros» y sus calificaciones son apenas regulares, cuando nomalas, usted tiene miedo de que ella le abandone si descubre que es un estudiante sobresaliente.¿Cómo puede ocultarle que realmente usted es un «cerebro»? Al mismo tiempo, ¿cómo puederesponder a las expectativas de sus padres (y las propias) sobre las buenas notas? ¿Qué es másimportante para usted? ¿Las buenas notas y la aprobación de los adultos o las atenciones de estachica tan importante? ¿Qué sucederá en la escuela? ¿Qué señales emitiría usted?: (a)Decidirá que Glenda conozca sus buenas calificaciones y que comprenda que usted vale lapena, después de todo. (b) No se presentará a los exámenes parciales pretextando esa semana encontrarse enfermo. (c)Hablar con sus padres acerca de su dilema, continuar obteniendo buenas notas y mentirle ala chica acerca de su cartilla de calificaciones.
  8. 8. (d) Rebajar sus notas sistemáticamente entregando tarde sus deberes, fracasando en laspruebas y desatendiendo sus trabajos, sin permitir que nadie conozca el motivo de su lento y continuofracaso escolar. ¿Cómo ha puntuado usted en este complejo problema adolescente? La mente de unadolescente no hubiera elegido (a). Otros chicos no cambian de la noche a la mañana. La (b) podríaresultar, pero no por mucho tiempo. Pronto tendría que recuperar el atraso y volver a conseguirbuenas notas. La opción (c) podría servir con los padres, pero ¿es ésta la forma de establecer unarelación? No es justo para la chica y tampoco para usted. Probablemente, (d) será la elegida. Suspadres no tienen muchas oportunidades para controlarle. Conserva a la chica. La señal es compleja;contiene varios mensajes para distintas personas. Sin embargo es una señal adolescente bastantefrecuente. ¿Puede usted imaginar cuánto tendrán que esforzarse los padres para podercomprenderla? Estos ejercicios han sido elegidos para enseñarle por qué los niños emiten señales en lugar decomunicarse directamente con sus padres. Ha entrado usted en la mente de un niño y ha visto cómose hacen las elecciones. Ha comprobado como las comunicaciones estaban bloqueadas de forma talque el niño tenía que formular un método para transmitir su mensaje. Ha comprendido el «cómo» ylos «porqués» de la señales. Ahora puede usted aplicar ese conocimiento a sus propiasexperiencias, mientras intenta penetrar en la mente de su propio hijo. Pero antes de que entre en el mundo de su hijo, permítase un punto de vista paternal. Piense através de lo que usted ha aprendido sobre las señales. Aquí tiene algunas recomendaciones que leservirán de ayuda en su labor detectivesca para encontrar los mensajes contenidos en las señales desu hijo: • Las señales se presentan cuando el niño no tiene las palabras para expresar a suspadres sus sentimientos o apuros. El «niño 1», de cuatro años de edad, simplemente no podía hablarconscientemente de su «inseguridad» para hacer amigos. Tenía que mostrarlo a los padres por susacciones, su señal. • Las señales se presentan cuando el niño cree que sus padres no pueden o no quierenescuchar sus palabras. La «niña 2», nuestro «patito feo», tiene el vocabulario para hablar de sussentimientos. Lo ha intentado, pero sus padres realmente no la escuchan ni la ayudan. Enconsecuencia siente que necesita probar un medio alternativo de comunicación. Tenía que señalar. • Las señales sustituyen a las palabras cuando un niño siente que debe conseguir unaacción o respuesta que las palabras no producirán. El adolescente, «niño 3», no podía decirle a suchica que era un «cerebro» y mantener su relación. Pensó que tenía que señalar a través de susacciones: rebajar sus notas. • Las señales algunas veces son aprendidas. En cada uno de nuestros ejemplos, el niñopodría haber usado la señal de dolencias físicas. A menudo cuando hace esto se le recompensa conatenciones y cuidados y entonces se convierte en una señal aprendida. En nuestros ejemplos, unasupuesta enfermedad habría pospuesto la experiencia preescolar del niño de cuatro años; podríahaber llamado la atención de los padres de la niña poco agraciada. Una enfermedad podría haber
  9. 9. sido una buena excusa para las malas notas del adolescente. Los padres deben tener cuidado con laseñal que fijan en la vida del niño al prestar demasiada atención a la misma. • Algunas veces las señales son emitidas por el niño como mensajes para sí mismo. Elniño está tratando de convencerse de que tiene un problema y no otro. Un niño pequeño puede nocomer; es más fácil decir «no tengo hambre» que admitir «necesito la total atención de mi papá y mimamá porque tengo miedo de que me abandonen». De la misma manera, un niño mayor que noconsigue hacer amigos admitirá más fácilmente «soy tímido» que «soy poco atractivo o no sécomportarme en sociedad». Las señales tienen otras características que usted debería saber, dimensiones que no haaprendido a través de estos tres simples ejercicios pero que aprenderá a lo largo de la vida de su hijo. • Casi siempre las señales ponen inquietos, ansiosos o enojados a los padres. Sondesafíos. Son rompecabezas, una acción diferente e inesperada de un niño. No encajan en lasexpectativas que usted tiene de su hijo. Le hacen pensar que están dirigidas expresamente haciausted, aun cuando no sea así. Tales señales colocan a los padres en un terreno poco firme porqueaparentemente surgen de la nada y no toman una dirección determinada. • Las señales representan a menudo un desafío a las reglas y valores familiares. Lasinesperadas acciones de los niños por lo general golpean con toda exactitud en los puntos débiles delos padres. Si usted distingue estas señales con palabras tales como «mentiras», «robo»,«promiscuidad», «comportamiento afeminado» temblará ante los sentimientos negativosdespertados por tales denominaciones. Usted puede reconocer una señal por la denominación perodebe tratar de ver lo que hay detrás para descubrir la verdadera razón. Cuanto más le inquiete laseñal, más importante será para su hijo. Él o ella está tratando de conseguir su atención. • No hay límites en los medios que los niños utilizan para señalar. Las señales pueden serfísicas o mentales; temporales o permanentes; verbales o no verbales; dirigidas contra la familia ohacia sí mismos; obvias o sutiles; simples o complejas; y también de cualquier otro tipo decombinación de adjetivos opuestos que usted pueda inventar. Su único punto en común es que sonsustitutivas de la palabra y son iniciadas por el niño. Busque las señales que se están convirtiendo enparte de su forma de ser, como también las señales temporales correspondientes al crecimiento delniño. • Las señales varían en los niños de edades diferentes. Una señal tal como mojar lassábanas tiene un tipo de explicación para un niño de cuatro años y otro completamente diferente enuno de catorce. Algunas señales nunca aparecen durante la infancia y otras se convierten en algomucho más grave cuando ocurren en la adolescencia. En consecuencia, una señal no puede sergeneralizada. Debe ser siempre interpretada dentro del conocimiento de la edad y el grado demadurez del niño que la emite. • Las señales no son fáciles de percibir. Tiene usted que esforzarse mucho para captarlascorrectamente, no importa lo receptivo que sea usted como padre. Ningún adulto es inmune a la inge-
  10. 10. niosa señal que provoca su culpa. Su hijo intuitivamente hiere su punto débil y hace que usted quieragritar de rabia o de frustración: ¿Por qué me haces esto a mí? Se olvida usted de que él puede estarhaciéndolo por razones completamente distintas a las que usted sospecha. Es poco consolador saber que todos los niños hacen señales. Siempre es difícil para un padreenfrentarse a una señal de su hijo. Siempre cuesta un esfuerzo captar el mensaje oculto en la señal.Ésta es la razón por la cual se ha escrito este libro. Para ayudar a los padres a percibir, comprendery actuar inteligentemente cuando reciban una señal de sus hijos. Este libro no promete solucionesfáciles, pero sí la oportunidad de conocer los entretelones, garantizando que ayudará al padre aconocer al niño —y a sí mismo— mejor, con mayor profundidad y comprensión. Explorar el mundo desu hijo, determinar sus mensajes ocultos al tiempo que escucha sus comunicaciones abiertas, veraparecer sus señales, que desaparecen a medida que usted le ayuda en el camino hacia un buendesarrollo físico y mental, son las alegrías y recompensas de la paternidad. Éstas son las respuestasque pueden tener una verdadera repercusión en la vida de su hijo. Éstas son las acciones quepueden recompensarle con la auténtica satisfacción de saberse un buen padre. 2 La búsqueda del mensaje Su hijo ha hecho una señal. Usted lo sabe porque lo ha sentido y observado. Algo vago,indefinido, impredecible está sucediendo en el comportamiento de su hijo y esto le preocupa. Su hijotiene un problema personal. Pero cuál. ¿Qué está tratando de decirle? ¿Cómo puede ayudarle?¿Cuál es el mensaje oculto detrás de lo que su hijo dice o hace? Ahora está usted empeñado en labúsqueda del mensaje oculto detrás de la señal exterior. Es una búsqueda que puede resultar fácil otal vez requiera toda su inteligencia, paciencia e ingenio. Tiene usted que penetrar en la mente de suhijo como un detective entra en el misterioso mundo de lo desconocido. Debe usted reconstruir elmundo de su hijo, considerar sus acciones y tratar de descubrir cuál es la razón de que actúe de esamanera. Usted trata de encontrar el mensaje de la manera en que su hijo lo piensa y lo siente.Cometería usted una injusticia si explica su mensaje diciendo que «necesita más atención», cuandorealmente él está diciendo «siento que nadie me presta atención porque soy callado». Estas tresúltimas palabras son muy importantes. Presentan un desafío completamente distinto, requiriendo deusted que busque, con mayor profundidad, y actúe adecuadamente si quiere ayudarle. Un padreperceptivo debe descubrir cuál es el mensaje real —el mensaje del niño—, si el resultado final esconseguir un niño más sano y feliz. ¿Cómo puede iniciar su labor detectivesca para encontrar el o los mensajes ocultos tras laseñal de su hijo? Leer sobre las señales en este libro desde luego le ayudará, pero en últimainstancia, usted deberá interpretar los consejos para aplicarlos al problema específico de su hijo:
  11. 11. ¿cómo? Comience por hacersé a usted mismo algunas de las preguntas básicas acerca de lasseñales; preguntas que consignamos un poco más abajo. Sea sistemático en su búsqueda.Formúlese todas las preguntas y asegúrese que no deja ningún cabo suelto. No cese en la búsquedahasta que la señal y el mensaje encajen en un esquema significativo: ¿Cuándo ocurre la señal? Compruebe si la señal se repite. ¿Ocurre en un momento determinadodel día? ¿Todos los días? Si usted encuentra, por ejemplo, que el niño señala todas las nochesantes de irse a la cama, tal vez esté demorando acostarse para alejar su auténtico miedo: laoscuridad. El niño tal vez esté diciendo mucho más que simplemente pretender quedarse levantadopara seguir viendo la televisión. En su observación del momento de la señal, trate de comprobar siocurre después de algún hecho en particular. ¿Es posible que alguna persona pueda provocarla?¿Es usted el detonante? ¿En qué marco ocurre la señal? ¿Ha notado usted si la señal ocurre tanto dentro como fuera de lacasa? Las señales se presentan muchas veces en la escuela y no en el hogar, y, a menudo, envíanun mensaje a sus iguales más que a los padres. Cuando su hijo señala, ¿hay personas cerca o estásolo? ¿Hay aspeaos poco usuales en el entorno de su hijo —disputas familiares, rivalidad entrehermanos, etcétera—, que están presentes en el momento en que el niño envía la señal? Un niñobien puede coger berrinches cuando hay discusiones entre sus padres. El mensaje no es elberrinche sino el deseo de sacar a sus padres de la disputa. ¿Ocurre la señal en entornos en que suhijo o usted pueden avergonzarse? En otras palabras, ¿cuál es el escenario en que se representa hseñal? Un buen detective psicológico dedica muchas horas a la reconstrucción del escenario. ¿Quién es, generalmente, el más afectado por la señal? ¿A quién está realmente dirigido elmensaje? Como padre, puede pensar que todos los mensajes están dirigidos a usted. Quiere ser elresponsable del desarrollo de su hijo y desea compartir todas sus comunicaciones. Pero algunosmensajes están dirigidos a otras personas. La rivalidad entre hermanos, por ejemplo, muy bienpuede estar dirigida al otro niño de la casa y no estar directamente relacionada con usted. Robar aotro niño bien puede ser un método para «tomar el desquite» de los insultos de ese niño y norepresentar un rechazo de los valores paternos. En la búsqueda de la persona a quien está dirigidoel mensaje, los padres pueden encontrar una pista acerca del mismo y saber, para alegría de ellos ono, que el mensaje puede no ser para ellos. ¿Tiene mi hijo el vocabulario suficiente para dirigirme un mensaje directo? ¿Responde usted a laseñal de su hijo con ansiedad, miedo, reprimendas, preocupación, atención, conversación? La señaltiene el propósito de motivar una o más de estas reacciones. El análisis sincero de sus respuestas alas señales de su hijo puede ayudarle a encontrar esa pista importante, aceptando las reglas dejuego del niño: ésta es la respuesta, ¿cuál es la pregunta? ¿Por qué mi hijo quiere esa reacción?¿Qué falta en su vida que desea atención, castigo o ansiedad de mi parte? ¿Cuando él repite laseñal, siempre provoca en usted la misma respuesta? Si es así, usted ha encontrado algo.¿Reacciona exageradamente cada vez que él está enfermo? En ese caso, las dolencias físicasserán la mejor señal para llamar la atención sobre un problema oculto. Encuentre usted qué es lo queél desea utilizando este «juego» y estará en condiciones de formular varias hipótesis sobre lasrazones. No permita que su reacción automática le ciegue impidiéndole percibir el pedido subyacentede ayuda. Trabaje partiendo de la reacción hacia la señal, así podrá encontrar el motivo de susacciones.
  12. 12. ¿Es la relación con mi hijo lo bastante abierta y fácil para permitirle enviar un mensaje directo sin laintervención de la señal? Analice esta respuesta con calma y objetividad. Si su hijo tiene problemas decomunicación con usted, él o ella pueden tener que hacer señales. Esto no significa necesariamenteque usted tenga la culpa de la señal. Casi todos los niños tienen, en algún momento, problemas decomunicación con sus padres. Éste es un hecho real. ¿Recuerda usted la enorme vergüenza que experimentó cuando tuvo que plantear a sus padres las primeras preguntas básicas sobre elsexo? ¿O discutir con ellos uno de sus fracasos escolares o sociales? Formúlese esta preguntasobre su propio pasado para buscar la pista acerca de los mensajes contenidos en la señal de su hijo.Después de que haya captado el mensaje, tendrá tiempo para contemplar los aspectos negativos ypositivos de la relación con su hijo. Entonces podrá preguntarse si su hijo está con usted el tiemposuficiente para comunicarse o si su relación con él o ella le permite la libertad necesaria para hablarabiertamente con usted. Sin embargo, primero debe descubrir el mensaje y actuar en consecuencia. ¿Cuánto me hiere la señal? Una característica de la señal es que, por lo general, «pega» en unpunto vulnerable. Tal vez el niño se burla de la iglesia en una familia religiosa. Tal vez sus modalesson atroces y su modo de comer es repulsivo. Si la hora de la cena es un grato momento familiar,entonces podría ser el campo de batalla apropiado. ¿Se molesta usted por su apariencia física o sufalta de higiene? El niño sucio perturba al padre limpio y ordenado. Al tratar de encontrar el mensaje,debe usted preguntarse: ¿Qué hay en la señal que me enfada, perturba o hiere? En otras palabras,¿cuál es la reacción que mi hijo intenta provocar y por qué? Si el niño hace una diana en lasemociones, es probable que el mensaje sea muy importante para él. Está tratando de decirle: «¡Alto!¡Prestadme atención!»: Si la señal no motiva ninguna reacción en usted, es posible que esté dirigidaa otra persona. Use esta pista para tratar de descubrir tanto el destinatario del mensaje como elsentimiento que oculta la señal. Una vez que haya obtenido todas estas pistas, trate de montar el rompecabezas para descubrirel mensaje real de su hijo. Haga un intento de diagnóstico; escriba sus ideas sobre el mensaje y cuálpodría ser la «respuesta» al problema. Piense bajo la óptica de lo que el niño realmente quiere decir,a través de lo que dice o hace, y cómo puede usted ayudarle. Tal vez necesite la ayuda de un amigo,un compañero o un profesional para elaborar un plan de acción. Pero intente elaborarlo en el lenguajedel niño. Esto es muy útil. Una vez que haya hecho esto, estará en condiciones de hablar con él sobre elproblema con palabras que ambos comprenden. Se habrá preparado usted para alcanzar el puntodonde puede ayudarle a buscar una solución a sus problemas. Su trabajo de detective habrá sidorecompensado. Sin embargo, el proceso de ayuda a su hijo no se detiene al encontrar el mensaje. Hay otrapregunta vital: ¿Es el mensaje que usted ha descubierto el único mensaje contenido en la señal? Talvez no. A menudo las señales llevan más de un mensaje. Un padre muchas veces puede no percibiruna petición de ayuda muy importante al haber detenido la búsqueda al descubrir un mensaje demenor importancia. Haga su labor detectivesca de la forma más concienzuda posible; no deje piedrasin mover en la búsqueda de todos los posibles mensajes contenidos en la señal de su hijo. Al concluir nuestra discusión sobre el esquema de funcionamiento de las señales y mensajes,en la relación padre-hijo, es hora de que pongamos la búsqueda de las señales bajo una perspectivaque ofrezca alguna esperanza. En nuestras explicaciones sobre la importancia de buscar las señalesy mensajes, esperamos no haber dado la impresión de que deben dedicarse cientos de horas a la
  13. 13. observación del comportamiento del niño, analizando señales, buscando mensajes y planificando losmedios de ayuda. Esto puede ser válido para algunos momentos críticos de la vida de un niño enparticular; cuando sus problemas son muy serios o caóticos. Pero, para la mayoría de las señalesemitidas durante la infancia, una observación inteligente, ayudada con algunas preguntas bienformuladas serán suficiente para descubrir e interpretar las señales y mensajes. «Afrontando losproblemas de su hijo», como se explica en el capítulo final de este libro o la «paternidad preventiva»,descrita en el capítulo 26, pueden ser guías de su estilo paterno. Ambos le ofrecen una comunicaciónabierta con su hijo y minimizan la necesidad de los mensajes a través de las señales. Cerramos este capítulo con una historia, que ilustra el proceso de descubrir las señales ymensajes en el caso de Chuck. Este caso trata de una señal enviada para cubrir un mensaje que,según él, sus padres no estaban en condiciones de recibir. La historia demuestra que estaba en unerror. De los cuatro niños en la familia de Chuck, él era el más «responsable», un hecho del cual suspadres estaban muy orgullosos. Era el mayor y habia sido capaz de cuidar de sus hermanos me-nores desde que tenia siete años. Se le había confiado la responsabilidad de hacer los depósitosbancarios de la familia y todos los cajeros del banco local le conocían. Si sus hermanos o hermanasle pedían que les llevara al centro en el autobús, él les dedicaba la tarde. Tenía una pequeñaasignación que a menudo no cubría sus necesidades personales. Sin embargo, ahorraba todo eldinero que ganaba repartiendo periódicos, para «el colegio». Hasta sus clientes le considerabancomo el más «responsable» de los repartidores de periódicos que recordaban. Nunca falló en unaentrega. Chuck sólo tenía doce años de edad, pero era un niño «modelo». Una noche, cuando la madre de Chuck pasaba con su coche por la esquina donde su hijorecogía los periódicos para el reparto, le vio salir de una tienda de discos con un álbum. Cuando lepreguntó sobre el disco, él contestó que un cliente le había dado una propina y que había usado eldinero para comprarlo. Una semana después, la madre encontró un nuevo álbum sobre el tocadiscos. Esta vez larespuesta fue: «He encontrado el dinero en la calle». Cuando un tercer álbum apareció en el cuartode Chuck, su madre calló. Pero, instintivamente, sabía que algo andaba muy mal. Percibía una señalque no podía —no quería— comprender. Fue hasta la cocina y contó el cambio suelto que guardaba en una vieja tetera, en una alacena.Esperó hasta que otro flamante álbulm apareciera sobre el fonógrafo de Chuck, antes de contar eldinero. Faltaban siete dólares. Esa noche, cuando se enfrentó a Chuck, preguntó repetidas veces: ¿Por qué? Él no pudocontestarle. No podía explicar por qué había cogido el dinero. Sólo pudo decirles que «deseaba sercomo los otros niños». Chuck quería poder hablar de los discos con sus amigos. Pero su confesiónno explicaba por qué había robado el dinero para comprar los álbumes. Todavía tenía todo el dineroahorrado en el cajón de la cómoda. La madre de Chuck finalmente habló del incidente con su mejor amiga y se sorprendió de laspalabras de ésta: «¿No esperas demasiado de Chuck? Desde luego no puedes permitir que robe ymienta. Pero ¿le permites ser un niño de doce años o esperas que sea tan responsable como tú? Chuck, a través de su señal, estaba diciéndole «¡alto!» a sus padres. «Dejen de empujarme auna adultez prematura. Permítanme ser normal. Permítanme ser como mis amigos. No meconviertan en el hijo modelo. Déjenme cometer una equivocación por una vez en la vida.¡Permítanme ser un niño de doce años!».
  14. 14. La señal de Chuck, como la de muchos otros niños, tenía el propósito de ser descubierta.Probablemente deseaba que le descubriesen robando porque no podía expresarse libremente. Nohabía ocultado los discos. Había tomado el suelto y sabía que su madre contaba regularmente eldinero. Sus excusas habían sido transparentes. Chuck estaba señalando. Estaba tratando de hacerclaro un mensaje que él sentía que sus padres no querían escuchar: que él era un niño y no unadulto. ¿Qué hubiera hecho usted en el caso de los padres de Chuck? ¿Castigarle por robar? Sí, consuspensión de privilegios y reposición del dinero. Pero los padres de Chuck también interpretaron elmensaje oculto tras su señal. Sabían que Chuck necesitaba algo más que un castigo inmediato.Ayudaron a Chuck para que aumentara sus ingresos y pudiera comprar más discos. Sus padres leofrecieron otras oportunidades de trabajo, en la casa y el jardín para que consiguiera más dinero. Sele alentó a que tuviera más tiempo libre para estar con sus amigos, y se le permitió que encontrara aun repartidor suplente en los días que tenía alguna fiesta. Se le relevó del cuidado de sus hermanosmenores. Los padres de Chuck estaban empezando a tratarle como a un niño normal de doce años.Él había señalado con éxito su mensaje. Sus padres lo habían percibido e interpretadocorrectamente. La historia de Chuck ilustra la importancia de las señales en el proceso de comunicación entrepadres e hijos. Ofrece un ejemplo de buena paternidad y, al mismo tiempo, formula un aviso a losotros padres para que se mantengan alertas y receptivos. Ayudar a los niños a madurar requiereconocerlos como personas y aprender sobre su mundo. Eso sólo puede hacerse asumiendo que notoda la comunicación es verbal, que algunas comunicaciones serán transmitidas por medio deacciones algunas veces sorprendentes, perturbadoras, simbólicas o dolorosas. El proceso de descubrir las señales y mensajes a menudo requiere una ayuda adicional. Éstees el propósito de este libro, Le ofrece una exploración objetiva de las señales comunes a la infanciay adolescencia, en un orden cronológico y de desarrollo. Estas señales pueden ser problemas gravesen potencia, o simples fases del desarrollo del niño. Use este libro para ayudarse a abreviar lasinvestigaciones sobre las señales y mensajes de su hijo. Busque los consejos y advertencias quemás le convengan para ayudar a su hijo. Lea y medite los métodos de buena paternidad expuestosen esta obra. Luego, elabore sus propios métodos. Al leer y utilizar este libro estará señalándole a su hijo que usted se preocupa, que le ayudará yguiará a él o a ella hacia la madurez. La transformación futura de su hijo en un adultoemocionalmente sano será su mensaje hacia usted. Le estará señalando: muchas gracias.
  15. 15. Las señales 3 Berrinches Usted le ha dicho a su hijo de tres años, Billy, que no puede coger otro caramelo. Él hace unpuchero y dice con .beligerancia: «Yo quiero más». Mientras niega con la cabeza, usted cierra la cajade caramelos y dice con firmeza: «No». De pronto, él se arroja al suelo, gritando a voz en cuellopalabras ininteligibles, agitando brazos y piernas mientras da vueltas por el suelo. Billy ha cogido elclásico berrinche. ¿Qué significa una reacción tan exagerada ante una simple negativa? ¿Cuál es laseñal? Comprender la señal detrás del berrinche en el niño pequeño ayuda a los padres a reaccionarsensiblemente frente a un comportamiento tan inesperado y salvaje. La tendencia natural de lospadres es tratar de calmar al niño o convencerle con palabras para que salga del berrinche. Elespectáculo de su hijo revolcándose furiosamente en el suelo puede ser muy perturbador y, paramuchos padres, alarmante. Un padre normal intuye que debe hacer algo para frenar el desagradableespectáculo del berrinche infantil. Sin embargo, ésta es la manera equivocada de enfrentarse alproblema. Hacer algo significa que el padre ha recibido la señal del berrinche, pero no la hainterpretado actuando sobre las acciones del niño de la manera más adecuada y educacional. Elmensaje en el berrinche de Billy es claro y simple. Está tratando de forzar a sus padres a que cedana sus deseos por medio del comportamiento más escandaloso de que es capaz. Un niño que utiliza laseñal del berrinche a menudo, percibe correctamente que los padres se intranquilizan frente almismo y que harán algo por calmarle. Los niños criados en hogares donde los límites disciplinariosestán claramente definidos saben que el berrinche será interpretado. Sus mensajes ya han sidocontestados. Pero los chiquillos cuyos padres van a tientas e inseguros sobre lo rígidos que debenser con sus hijos, utilizarán el berrinche. El mensaje, en la señal del berrinche de estos niños, es denaturaleza pura y simplemente manipuladora. Esto debe ser comprendido por los padres antes deque puedan dar el próximo paso importante. La palabra «interpretar» ha sido usada como verbo para describir el berrinche. Ahora podemosusar la misma palabra como sustantivo significando que el berrinche es una representacióndramática en toda regla interpretada por el niño frente a un auditorio selecto: sus padres.Normalmente, el niño no está tan furioso ni trastornado como el pataleo y los gritos parecen indicar.Pero para lograr su objetivo, y forzar a los padres a cambiar de opinión, el drama tiene que serinterpretado con todo realismo. Recuerde que ningún actor quiere interpretar ante una sala vacía depúblico. Billy es un actor y el berrinche su obra. Su audiencia uno o los dos padres. En consecuencia,habiendo recibido la señal de Billy a través del berrinche, su madre puede romper el ciclo quitando laaudiencia. Si ella abandona tranquilamente y sin decir palabra el cuarto donde Billy está aporreandoel suelo, estará dejando al niño que interprete su obra para sí mismo. Muy pronto, los gritos y elpataleo cesarán. La señal habrá terminado. El mensaje ha sido recibido e inteligentementerechazado.
  16. 16. Probablemente, Billy intentará usar nuevamente la táctica del berrinche. Los chiquillos amenudo repiten la señal varias veces hasta que está muy claro que el complot manipulador no fun-ciona. Con los niños un poco mayores, una señal manipuladora fallada será reemplazada por otra.Aprenden las tretas del oficio rápidamente. Pero el berrinche es la señal de los más pequeños ypuede ser repetida. Si el padre, tranquilamente y sin comentarios, abandona el cuarto cada vez, laseñal caerá en el olvido y cesarán los berrinches. Los berrinches pueden tomar otras formas cuando los niños se hacen mayores. No sólodistintos de forma, sino de significado. Karl, de seis años de edad, con frecuencia volvía del patio desu casa, donde había estado jugando con otros niños, y se quedaba en la cocina llorando y dandopuñetazos contra la mesa. Su comportamiento impulsivo, su rabia aparentemente sin razón y losinsultos que dirigía a gritos contra los objetos inanimados de la cocina, le conferían la apariencia deun chiquillo más pequeño que hubiera cogido un berrinche. Parecía inalcanzable para sus padres.Los caracteres físicos de su rabia y frustración debían disminuir antes de que se le pudieran formularpreguntas. Entonces se echaba a llorar y corría a su cuarto. Los padres estaban confundidos. ¿Quésignificaba todo aquello? ¿Cuál era la señal? Los padres de Karl discutieron el problema. Era obvio que los episodios ocurrían después deque su hijo estuviera jugando fuera de la casa con los otros niños del vecindario. Nunca se habíacomportado de esa manera cuando estaba con los niños en el interior de la casa. Por fuerza, elmensaje debía de estar contenido en algo que sucedía en el exterior. Al día siguiente, su padre seapostó en una esquina para observar, mientras Karl intentaba nuevamente jugar con los otros niñosen el patio trasero del vecino. La causa de la señal de Karl, su rabieta, apareció rápidamente.Mientras que los otros niños de seis y siete años formaban sus equipos para jugar a la pelota, Karlera excluido. Su padre vio cómo Karl rogaba que se le incluyera en uno de los equipos, pero los otrosniños le respondieron que debía ser otra vez el árbitro. En pocos minutos, Karl había abandonado elárea de juego y estaba de vuelta en su casa, furioso, aporreando las paredes de la cocina y llorando.La señal de Karl era de completa frustración ante una situación que no podía hacer nada pormodificar. Ahora su padre había comprendido y podía ayudar a su hijo. Se acercó al niño y le dijo que sehabía dado cuenta de que los otros niños no le incluían en el equipo. « ¿Por qué?», le preguntódemostrando su interés. El niño se volvió avergonzado. Finalmente, respondió tartamudeando:«Porque no sé tirar bien la pelota. No quieren que les estropee el juego». Su padre asintió. «Esto tedebe enojar mucho» dijo, suavemente. Karl le miró con afecto. «Así es, papá.» Su padre le pasó unbrazo por los hombros diciéndole: « ¿Qué tal si practicamos un poco tú y yo en tirar y recoger lapelota hasta que seas lo bastante bueno para formar parte del equipo?». El padre abrazó al niñofuertemente. «Somos amigos y no quiero verte enojado. Recuerdo que yo también tuve que practicarcon mi padre hasta que fui lo bastante bueno.» El padre de Karl no sólo captó la señal e interpretó el mensaje, sino que actuó de la maneramás comprensiva y significativa. Le ofreció a su hijo una solución a su problema, haciendo constarque no tenía por qué avergonzarse de ella. A lo largo de los días, continuaron las prácticas entrepadre e hijo; Karl aprendió a manejar la pelota y la relación padre-hijo pasó a ser de un profundoafecto y mutuo respeto. Los otros niños comenzaron a observar las prácticas de Karl con su padre ypronto le invitaron a que se uniera al equipo. No hubo más golpes en la pared de la cocina. La señalhabía funcionado. Los niños hacen más uso de la fuerza física a medida que maduran. Crecen sus tendenciasagresivas. Los varones, generalmente más que las mujeres, intentan resolver sus problemas
  17. 17. actuando físicamente contra ellos. Ésta es la base del creciente número de peleas entre los varonesa medida que crecen. Sin embargo, cuando se enfrentan al deseo de devolver el golpe y laimposibilidad de hacerlo, el niño mayor puede explotar y emitir una señal similar al berrinche, ya seaen el hogar o en la escuela. Los varones que son molestados o provocados por los niños mayorespueden volver al hogar y comenzar a dar golpes en las paredes. A algunos niños se les ha enseñadoque «nunca deben golpear a otro niño». Estos jóvenes intentan obedecer las reglas familiares, peroles resulta cada vez más difícil acatarlas cuando son atacados por otros niños. No pelear en elmomento oportuno y tener que soportar el calificativo de «mariquita» puede forzar al niño a queprotagonice un berrinche en su casa. Es cierto que la violencia física debe ser aborrecida y conde- nacía por todos los padres. Sinembargo, hay momentos en que la defensa propia se hace esencial, tanto en los niños como en lasniñas, durante los años de crecimiento. Por cierto que el aprendizaje de métodos de defensa personalpuede prevenir los berrinches en los niños mayores. Enseñar a los jóvenes el concepto de soportartodo lo posible, aceptando una pelea justa, cuando sea necesaria, y evitar en todo momento causarheridas serias en la otra persona debe ser un precepto paternal. Unas lecciones de boxeo ayudaránal pequeño, al asustado, al torpe, al tímido, a defenderse correctamente en un momento dado. Vi-vimos en un mundo muy real donde «poner la otra mejilla» no siempre es posible. La madre de uno de nuestros amigos nos llamó pidiendo nuestra ayuda. Su hijo, un estudiantede preuniversitario, había destrozado todos los muebles de su dormitorio y luego se había encerradoen el cuarto llorando. ¡Vaya señal de un grave berrinche! Los abiertos estallidos de violencia de unadolescente, o una persona mayor, en general indican que el mensaje que incluye la señal esaltamente significativo. ¿Qué le estaba sucediendo a nuestro amigo para que se viera forzado a usaruna señal tan violenta e inapropiada? Stan, el único varón de los tres hijos de la familia, tiene un padre exigente y riguroso. Todas lasaspiraciones y sueños frustrados del padre han sido volcados sobre el hijo adolescente. No se le hapermitido ir al colegio que él deseaba, sino que se ha visto obligado a asistir al que fue su padre,cerca del hogar. Con el fin de mantener un estricto control sobre Stan y sus estudios, el padre hadispuesto que Stan viva en la casa. La tensión en el hogar ha alcanzado límites intolerables. Stantiene que informar diariamente de sus actividades. Se le permite salir y reunirse con sus amigos, conpermiso de su padre, siempre y cuando esté convencido de que Stan ha hecho todas sus tareasescolares. Stan ha sido criado para ser respetuoso, obediente y cumplidor. No puede negarseemocionalmente a cumplir con las irrazonables demandas de su padre. Pero, a medida queaumentan las exigencias del colegio. Las sofocantes restricciones en el hogar se haceninsoportables. Finalmente, un sábado por la tarde, Stan explota señalando un berrinche denaturaleza grave. Ha perdido todo control y destrozado su cuarto en un desesperado mensaje deayuda. Fue muy difícil convencer a esta familia de que la señal no era tan importante como elmensaje que llevaba. Finalmente, aceptaron que Stan recibiera auxilio psiquiátrico. Al cabo de unaspocas semanas, el psiquiatra habló con el padre de Stan para que permitiera su traslado al dormitoriodel colegio. Al padre no le quedaba otra opción, a la vista de las malas notas de su hijo. Stan se mudó,consiguió un trabajo y ayudó a pagar su apartamento. Terminó el colegio con honores y fue admitidoen una facultad de medicina. Pero, tan pronto como fue económicamente independiente, se marchóde la ciudad y sólo vuelve a visitar a su familia en contadas ocasiones. La señal de Stan llegó
  18. 18. demasiado tarde para salvar las relaciones familiares, pero el berrinche sirvió para anunciar elinminente colapso emocional eficazmente. La señal de Stan le salvó. Cumplió con su propósito. ¡Quétrágico es que la señal deba ser tan destructiva, tan violenta antes de que alguien preste atención! Alrecordar nuestros años junto a Stan, antes del día de la explosión, podemos recordar otras señalesque, de haber sido atendidas por sus padres, podrían haber evitado el berrinche y probablementesalvado la relación padre-hijo. Los berrinches en los adolescentes pueden ser un signo de graves problemas en el niño y lafamilia. También representan el último intento de enviar una señal desesperada a la familia que haignorado todas las señales previas. 4 Amigos imaginarios y fantasías La madre de Gwen está ocupada, en la cocina. La casa está en silencio. De pronto escucha lavocecilla de su hija de tres años conversando en su cuarto. Deja la bayeta y presta atención. Gwenestá manteniendo una conversación con alguien, habla con excitación y luego hace una pausa comosi estuviera escuchando la respuesta. Pero su madre sabe que Gwen está a solas en su cuarto.¿Con quién puede estar hablando? Sale en silencio de la cocina, cruza la sala de estar y entra depuntillas en el cuarto de la niña. Gwen está sentada en el suelo en medio del cuarto, con las piernascruzadas y los brazos extendidos. En un círculo a su alrededor están colocados tres animales depeluche: un osito, un panda y un ciervo. La cabeza de Gwen se mueve de un lado a otro a medidaque mira a sus mudos amigos, mientras les habla alegremente por turno. Les formula preguntas,espera las respuestas, hace una pausa y vuelve a hablar. La madre de Gwen se divierte con laescena y sonríe. Pero entonces se detiene un momento; se apoya contra la pared del corredor yreflexiona, ¿Es normal que su hija esté hablando con esos animales de peluche? ¿Es que acaso nocomprende q u e no están vivos y que no responderán? ¿Por qué se inventa las respuestas?¿Debería preocuparse por los amigos imaginarios de su hija? ¿Hay un mensaje oculto en tanencantadora señal? Desde luego que hay un mensaje, y la primera reacción de la madre de Gwen, de tolerancia ydiversión, ha sido la correcta. Los amigos imaginarios son parte normal de la vida de muchos niñospequeños. El mundo que les rodea es tan nuevo, tan excitante que desean compartir su deleite. Lossonidos de las palabras que pronuncian y recibir respuestas de los otros son milagros reciéndescubiertos. El niño desea experimentar con sus palabras y su conversación, tanto y tan a menudocomo sea posible. Como otros niños de su edad no están disponibles, Gwen ha escogido la soluciónutilizada por muchos otros niños. Crear sus compañeros a partir de los juguetes, muñecos y animalesde peluche que les rodean. Es especialmente común en el hijo único, o en el primer hijo de la familia, el crear amigosimaginarios con quienes hablar y compartir experiencias durante sus primeros años. No tienen otros
  19. 19. niños en la familia y viven en un ambiente esencialmente adulto. Cuando no están con suscompañeros de juegos, no tienen otros niños con quienes compartir las exquisitas alegrías de lainfancia. El chiquillo percibe correctamente que los adultos no son capaces de compartir elentusiasmo de la misma manera que otro niño y todos estos placeres inesperados deben de sercompartidos. No pueden ser guardados para más tarde. Los niños arden en deseos de expresarseahora mismo, sin perder un instante. Sólo otro niño (o el amigo imaginario como sustituto) puedendesempeñar ese rol inmediato, entusiasta y sin restricciones. Como resultado, el hijo único o elprimer hijo a menudo crearán estos amigos imaginarios como substitutos perfectos de loscompañeros de juegos. Esto no significa necesariamente que el niño se sienta solo o marginado.Simplemente, es que el momento de compartir no puede ser demorado; los amigos imaginariosdeben servir a ese propósito. Desgraciadamente, el amigo imaginario algunas veces puede ser la señal de que el niño estádemasiado solo. Los padres cuyo hijo tiene un amigo imaginario pueden descifrar el mensaje dedemasiada soledad considerando los siguientes factores: 1. ¿Hay otros niños de su misma edad disponibles y con qué frecuencia tiene su hijo laoportunidad de jugar con ellos? Si la respuesta es «unos pocos» (menos de tres) o «muy pocos» (dos veces a la semana omenos) entonces es probable que esté señalando un mensaje de soledad. 2. ¿Qué tal se lleva su hijo con los otros niños? Si hay otros niños jugando y riendo en el patio,frente a la ventana del cuarto de su hijo, pero éste prefiere jugar con los muñecos transformados enamigos imaginarios, entonces los mensajes de alienación y soledad deben preocuparnos. 3. ¿Es realmente feliz su hijo cuando sustituye a los amigos imaginarios por los reales? Si ellaes una niña callada y triste, que se aferra a sus amigos imaginarios, mientras desespera por lacompañía de otros niños, entonces los amigos imaginarios no son una solución eficaz para suaislamiento. Existen otras señales de vida imaginaria que pueden ser motivo de preocupación para lospadres y que deben ser atendidas. El niño no debe llevar su fantasía a la vida real insistiendo que suspadres y sus amigos de juego compartan su mundo imaginario. La mayor parte de las actividadesdiarias del niño no deben estar dedicadas a comunicarse con los amigos imaginarios. El niño no deberehusar la comunicación con el mundo real. En primera instancia los amigos imaginarios no deben irmás allá de los tres primeros años de la vida del niño. En caso contrario, los padres estánenfrentados a mensajes potencialmente peligrosos, en lo que es una señal benigna. Todos nosotros cuando soñamos despiertos, por lo general fantaseamos. El soñar despierto,de cuando en cuando, es normal y casi esperado en nosotros. Como Cándido, cada uno de nosotros,incluyendo a los niños, fantaseamos sobre el mejor de los mundos. Pero, cuando el soñar despiertoreemplaza a nuestra capacidad para enfrentarnos con la rutina diaria, entonces estamos en unproblema. Los niños entran dentro de la misma categoría. El niño que sueña despierto está emitiendouna señal. ¿Cuál es el mensaje? George pasaba la mayor parte de su tiempo en la escuela, mirando a través de la ventana,soñando despierto. Podía contar a sus padres y a la maestra el tema de sus sueños: fines de semana
  20. 20. en la casa veraniega de los abuelos, vacaciones de Navidad en las montañas, paseos con subicicleta a la salida de la escuela. Lo que no puede decirles el niño de ocho años es por qué haelegido soñar despierto, fantasear y descuidar su trabajo escolar. La señal de George era soñardespierto. El mensaje era que estaba eludiendo sus obligaciones escolares. Pero la pregunta basees ¿por qué? Hasta que esto fuera descubierto la señal y el mensaje se repetirían continuamente yGeorge fracasaría en la escuela. La maestra del niño resolvió el problema. Un día hizo que George se quedara después de clasepara hablar sobre sus tareas. Inició su conversación explicándole lo brillante que creía que era él y lobuen alumno que sería si lo intentara. George hizo un gesto. Al captar la pista visual, la maestrapreguntó: «¿No crees George que tú eres un niño listo?». El niño hizo una mueca y permaneció ensilencio. La maestra no estaba dispuesta a renunciar. Insistió gentilmente: «¿Por qué no crees queeres listo?». Finalmente George siseó exasperado: «Nunca seré tan listo como Harold». La maestrahabía tenido a Harold como alumno dos años antes. Sabía que el hermano mayor era también muyinteligente y que había obtenido notas sobresalientes. Había comenzado a descubrir el secretooculto en el mensaje de George. Dijo: «Pero nadie espera que seas como Harold. Tan sólo esperoque seas tú mismo; que lo hagas lo mejor que puedas». Él frunció el ceño: «Entonces usted no escomo mi padre. Él sí que quiere que lo sea». La maestra comprendió. Cerró la conversación diciendosuavemente: «Yo no te comparo con nadie, George. Sé tú mismo y me harás muy feliz». La maestra llamó a los padres de George. Les habló de la conversación mantenida con el niñoy les repitió su comentario final como una guía a seguir. Les pidió que le ayudaran en la tarea dehacer comprender a George que no tenía que ser igual a su hermano mayor, que él tenía muchascualidades propias. Esta sensitiva y perspicaz maestra alertó a los padres de George sobre la sutilcompetencia que estaban alentando en su hogar, una competencia que había forzado al niño aconsiderarse el segundón. Como resultado, había fallado en la escuela. Su señal era soñardespierto... Estaba claro que George utilizaba la fanta- sla para escapar de una situación en la quesentía que nunca podría triunfar. Muchos otros niños usan el mundo de la fantasía y de los sueñoscomo protección en estas situaciones de Ilustración. Es una señal obvia, pero el mensaje puede serborroso y poco claro sin una investigación cuidadosa y gentil. A medida que nuestros hijos crecen, desarrollan una serie de necesidades y deseos. No todasellas son reales o posibles. Pero desean tanto algunas cosas. A menudo no pueden comprender porqué no se les puede dar todo lo que piden. Para dejar bien establecido cuál es su deseo, un niñopuede llevar ese deseo o necesidad al campo de la fantasía. Los niños pueden pasar días «jugandoen el campamento» en sus patios traseros, provocando un sentimiento de culpa en sus padres quehan tenido que negarles las vacaciones en el campamento de verano por falta de presupuesto. Elmensaje es un ruego de «lo deseo tanto». La reacción debe ser una evaluación real por parte de lospadres de lo acertado de su decisión original y luego discutir con el niño sobre el porqué de ladecisión. Para enfrentarse con problemas hogareños difíciles, los niños pueden elaborar situacionesfantásticas para poder así tratar el problema. En el hogar de una colega profesional, una separaciónv el consiguiente divorcio eran evidentes. Se les advirtió a los niños sobre ello. En menos de unasemana, la hija había creado una situación de divorcio para una de sus muñecas, pedido a suhermano que actuara de abogado y juez, y juntos vivieron el proceso de la próxima ruptura familiar,convenciéndose el uno al otro de que podían entender y enfrentarse con el súbito y terrible cambio ensus vidas. Aquí la señal del juego fantástico contenía el mensaje de usar objetos inanimados para
  21. 21. simular el inundo real, y conseguir la solución a problemas, que no hubieran logrado fácilmente através de los adultos involucrados. Nuestras vidas están continuamente bombardeadas por la fantasía a través de nuestradevoción por la televisión y las películas. Los niños permanecen pegados al televisor, rodeados porsituaciones imaginarias o imposibles, que tienen toda la apariencia de realidad. Las películas semueven cada vez más hacia el reino de la ciencia ficción. Calificadas como «aptas», nosapresuramos a llevar a nuestros niños al cinematógrafo. Una cosa debe tenerse en cuenta. El niño esuna criatura literal. Tiene poca habilidad para enfrentarse con lo abstracto y, en consecuencia,traslada todo lo concreto, lo real. Mucha de la fantasía que ve la interpreta como real, a menos quenosotros intervengamos y digamos lo contrario. Si tal carga de estímulos produce en su hogar unniño cargado de fantasías que vive sus horas como cadete especial o Pedro Picapiedra, no tiene porqué sentirse alarmado. Pase a la actividad. Mire la televisión con él y ayúdele a separar la fantasía delo real. Haga lo mismo con las películas. No contribuya a crear una próxima generación de adultosque, intrínsecamente, crean que el escape total de la realidad es mejor que enfrentarse y vivir en elmundo real, aunque a veces doloroso, de todos los días. La ciencia-ficción de hoy es la realidad demañana. Pero, enseñemos a nuestros hijos a aceptarla sólo cuando llegue y no a estar a la esperairreal del viaje fantástico. Los padres tienen que poner el mundo en su punto real, para poderreconocer las señales. Los adolescentes también fantasean. Se imaginan a sí mismos como su ídolo cinematográficoo el cantante favorito. Estas fantasías sólo se convierten en un problema cuando el adoles; centetrata de emular a su ídolo en el aspecto o en el comportamiento. Entonces la fantasía se convierte enuna parte peligrosa del mundo real del adolescente. Al considerar el estilo de vida y la apariencia dealgunas de las estrellas del rock o del cine de hoy en día, es muy importante que los padres esténalertas a los sutiles signos de aferrarse demasiado a la fantasía y del paso gradual del adolescente alas formas del ídolo. Traer a la perspectiva del adolescente el mundo real de la familia puede ayudara convencerle de que el estilo de vida inusual no resultará adecuado al contexto del mundo donde seespera que viva el adolescente. Tener el aspecto de Elton John, o vivir como Mike Jagger, por logeneral, resulta desastroso para el adolescente. Las «estrellas» son oportunistas que a menudofundan su éxito en aparecer completamente diferentes a todos los demás. El adolescente debe serayudado a comprender que esa «diferencia» no es aceptada en su mundo cotidiano. Las señales deidentificación fantástica son fáciles de descubrir. El mensaje es universal: «aceptadme y dadmeprestigio, posición». Pero la habilidad para hacer comprender la realidad al adolescente, sin enfure-cerlo, requerirá la más inteligente y sutil de las comunicaciones paternas. En contadas ocasiones, lasfantasías de los niños son señales de serios trastornos mentales. Cuando el niño pasa del mundoreal al imaginario y cree que lo irreal es tan concreto como lo actual, entonces se evidencia uncomportamiento esquizofrénico. La enfermedad mental en la niñez no tiene edad favorita, pero lasposibilidades de enfermedad mental son mucho mayores en el adolescente que en el niño pues esteperiodo de la vida contiene las mayores exigencias de responsabilidad, loma de decisiones,problemas sexuales, problemas escolares. Si la señal es un niño perdido en el mundo de la fantasía,que no puede ser traído de vuelta a la realidad, el mensaje es de enfermedad mental. Debe ustedactuar rápidamente. Consulte al medico de la familia para que le recomiende un psiquiatra com-petente. Su hijo necesita ayuda y ¡pronto! Nos han dicho que «estamos hechos del material con que se hacen los sueños». Las fantasíasforman parte de esos sueños. Pueden ser señales de una mente imaginativa, de una actitud esquiva,de un niño esquizofrénico. La gama es amplia, las señales obvias. La interpretación del mensaje es
  22. 22. cosa suya, pero no puede ser ignorada. De otra manera, su propia fantasía paterna de que no pasanada puede acabar en un desastre, o en desesperación para usted y su hijo. 5 Mentir y robar MENTIR Al volver a su casa después de| trabajo, encuentra que su hijo Larry, de siete años de edad, noestá. Llega tarde para la cena, diciendo que estaba en la casa del vecino de al lado. Días después,una mujer vecina que vive a cierta distancia le dice que su hijo Larry estuvo en su casa y que habíacenado temprano con ellos. • Amy, su hija de catorce años, no llega a tiempo a casa para poner la mesa. Dice que haestado toda la tarde en la escuela, en el ensayo de una obra teatral. Al dirigirse hacia su trabajo, la vefrente a la cafetería del barrio con sus amigos. • Oye a su hija Sharon, de ocho años, decirle a la niña del apartamento vecino que supapá es jefe de policía. En realidad, su marido es un patrullero. • «No he perdido mis zapatos de tenis, mamá. Me los han robado del casillero.» Ustedencuentra los zapatos bajo la cama de Matt, a la mañana siguiente. • «No he sido yo.» Está usted frente a Dave, su hijo de seis años, señalándole las marcasde tiza roja frente a la puerta de entrada. Al tomarle de la mano para entrar en la casa, el polvo de latiza se adhiere a su palma. • Estos son sus hijos y le han hecho una señal a través de una mentira. ¿Debe ustedhacer algo de inmediato o esperar a calmarse y estar menos enfadado? ¿Le castigará? Porsupuesto, y en ese caso ¿cómo y qué severo será el castigo? Tal vez debe usted hacer caso omiso.Su mayor preocupación es el miedo de que las mentiras signifiquen que algo está mal en el carácterde su hijo. Durante esos primeros momentos de enojo trate de permanecer calmo y aguardar hastaque pueda pensar y razonar cuidadosamente. Para elaborar un plan acertado de acción debedescubrir la respuesta a los «qué». Una vez que haya comprendido algunos de los posiblesmensajes ocultos por las mentiras infantiles, estará en condiciones de poner en práctica el métodomás apropiado para tratar con la mentira específica. En algunas ocasiones, el castigo es por lamentira; en otras usted castigará la acción que motivó la mentira. Usted y su hijo deben saber ladiferencia entre la mentira y las razones para la misma.
  23. 23. Una causa frecuente de las mentiras infantiles, durante los primeros años, es la exploración delo desconocido. Su chiquillo puede mentir, como hacen muchos otros niños cuando son pequeños,para descubrir el otro lado de la verdad y encontrar lo que puede estar oculto allí. Los chiquillos creenen las reglas y normas establecidas por sus padres. Aceptan las consecuencias, hasta que llega esedía en que cada uno de ellos trata de explorar y encontrar si las reglas son realmente firmes. ¿Quépasará si rompo las reglas? ¿Cómo me sentiré al decir una mentira? La mentira «exploratoria»representa el primer paso titubeante de su hijo hacia la independencia. Esto puede denominarlocomo «mentir por la mentira misma». El niño está obviamente comprobando los límites paradescubrir qué es la mentira. Es muy difícil que se pueda impedir al niño que diga la primera mentira exploratoria. En algúnmomento del camino del desarrollo, cada uno de ellos tiene que probar la verdad. La mayoría denosotros hemos dicho y aprendido de los castigos recibidos. Su hijo necesita la misma experiencia.Hablarle de las consecuencias nunca reemplazará el experimentar la disciplina real. Espere la mentira «exploratoria». Como padre, puede estar relativamente tranquilo cuando sepresente. Su mensaje generalmente señala una etapa normal en el desarrollo infantil. Otra razón muy común para mentir, entre los niños, es la mentira encubridora, que trata deocultar algo que él o ella han hecho y saben que está mal. El niño dice la mentira para protegerse deser descubierto. Ser descubierto significa ser castigado y el niño trata de evitar las consecuencias desu mala conducta. A medida que nuestros hijos van entrando en la adolescencia, la mentira encubridora tomaproporciones más significativas. A menudo no es una mentira espontánea, sino más calculada yplaneada. Muchos padres han pasado la experiencia de la mentira encubridora por parte de sus hijosadolescentes. ¿Por qué el acto de mentir prevalece tanto entre la población adolescente? Losadolescentes están constantemente enfrentados con las presiones de «estar con ellos», deajustarse al código no escrito de su grupo de iguales. «Estar con ellos», a menudo requiere que eladolescente se comporte de una manera que sabe que no será perdonada ni aceptada por suspadres. ¿Cuáles son algunas de estas presiones que perciben diariamente y que fuerzan a losadolescentes a la mentira encubridora? Citarse con chicas, las prohibiciones de salir de noche,fumar, beber, experimentar con drogas y faltar a clase son presiones de grupo que rodean a losadolescentes de hoy como invitaciones tentadoras. Cada vez que aceptan el desafío de su grupo aparticipar, terminarán volviendo a su casa con la mentira encubridora. ¿Cuántas veces hemosescuchado que «el coche del padre de Jim ha sufrido una avería y...», cuando nuestra hija dedieciséis años vuelve a casa una hora más tarde de lo indicado? Muchos de nosotros nosenfrentamos con ese problema a diario. Los padres que comprenden las razones que hay detrás de la mentira encubridora puedenminimizar esas mentiras instando a sus hijos adolescentes a que expliquen las presiones (no la men-tira) que motivan las acciones indeseables. Comprender las presiones de grupo no hacen aceptablela mentira. Pero este conocimiento puede ayudar al adolescente a reducir las presiones sociales, loque a su vez reducirá las mentiras utilizadas para «mantener la paz» en la familia. Ocasionalmente, la mentira encubridora oculta un mensaje mucho más importante que la malaconducta. La «pérdida» de la cartilla de calificaciones puede ser la primera señal importante de queel niño está teniendo serias dificultades escolares. El «llegar tarde de la escuela» puede significarque su hija ha tomado un camino de regreso a casa mucho más largo, para evitar ser molestada porlos gamberros en su camino habitual. Estas son mentiras de encubrimiento de situacionesembarazosas o de fracasos. Al investigar en profundidad las razones que las provocaron saldrá a la
  24. 24. luz el problema oculto. Sólo cuando descubra estos problemas podrá, como padre, ayudar a su hijo asuperar las mentiras encubridoras. ¡Las mentiras pueden producir resultados! Los niños lo saben; usted debe estar preparado aformularse esta pregunta muy difícil, después de que su hijo le haya mentido: ¿Está mi hijo buscandoalgo de mí? ¿Atención? ¿Alabanzas? ¿Reconocimiento? ¿Le he dado ese «algo» cuando mi hijo meha mentido? Nosotros, como padres, a menudo mantenemos viva la mentira cuando respondemos aella pasándola por alto o sin reconocerla. Como consecuencia, estamos recompensando a nuestrohijo por mentir. De esta manera, la mentira se transforma en un medio para sacar ventajas, paraconseguir un objetivo, para ganar una recompensa psicológica. Si esta mentira manipulativa espermitida libremente en el hogar, pasará a formar parte de la vida del niño fuera de la familia. Cuandoesto ocurre, al niño le aguardarán problemas serios. Un padre nunca debe recompensar la mentirainfantil permitiendo que persista. La «bola» ejemplificada por la historia del «jefe de policía» presentada al principio, es unamentira frecuente entre los niños pequeños. El mensaje detrás de ese engaño es que el niño deseaalcanzar mayor importancia a los ojos de sus amigos, parientes y/o sus padres. Muy a menudo estoparece como una forma extrema de fanfarronear o de exageración. No obstante, el chiquillo dice la«bola» por orgullo o deleite. Al exagerar la verdad, la historia parece mejor. Puede haber algoinocente en este tipo de historias, pero el niño que dice la «bola» para ganar amigos e influir en laspersonas, tal vez esté tratando desesperadamente de comprar amistad con una gran mentira. Aquílos padres pueden ayudar descubriendo el problema básico tras la mentira —la soledad— y entoncesayudar a su hijo a llenar losmomentos vacíos con amigos de verdad y no amigos conseguidos conuna mentira. Relacionada con la «bola» está la mentira descarada. Esta es la mentira que es totalmenteobvia. Se dice la mentira aún ruando el niño sabe perfectamente bien que sus padres saben laverdad. La primera cosa que la mayoría de los padres se preguntan asombrados al enfrentarse con lamentira descarada del niño es: ¿por qué? El mensaje detrás de la mentira descarada es que el niño, ya sea por razones válidas o no, estábuscando la atención de los padres. Al niño no le importa si la atención es negativa o positiva. ¿Porqué un niño, cuyo padre cree que está bien cuidado y atendido, de pronto dice una mentiradescarada? ¿Hay un nuevo niño en la casa que recibe la atención de la familia y los vecinos,despertándose en medio de la noche para ser amamantado, llorando para recibir atención yrecibiéndola constantemente? ¿Está un hermano mayor consiguiendo notas sobresalientes en laesencia o se le menciona en el periódico por su excelente actuación en el equipo de fútbol o béisbol? Las conversaciones a la hora de la cena pueden apartarse del niño hacia otros niños de la casao los padres que tienen problemas hogareños o en el trabajo. El niño siente que está viviendo en lasombra y necesita la luz de la atención paterna. A menudo, el niño busca esta atención diciendo unamentira descarada. El castigo por esta mentira no es la respuesta. Desde luego, puede ser que el niño desee sercastigado. ¿Por qué? Porque el castigo a veces es mejor que no recibir atención alguna, al menos enel razonamiento de un niño que cree que él o ella son ignorados o no queridos. El niño encuentra en el momento del estallido de la ira de sus padres una atención concentradaen su persona, un breve momento de iluminación y de ser la atracción. El padre de un niño que diceuna mentira descarada debe empezar a buscar los mensajes detrás de esa conducta. Debedescubrir qué es lo que el niño desea, determinar si realmente lo necesita y entonces intentar
  25. 25. enfrentarse al desafío. Planear juntos las actividades compartidas por padres e hijos elimina, por logeneral, la necesidad de la mentira descarada. Un delicioso, pero al mismo tiempo confuso problema, se presenta con la mentira fantástica.«Lo hizo Juan Grillo, papá» fue la explicación dada a uno de los autores por su hija de tres años,cada vez que ella quebrantaba una regla o cometía una falta de conducta. Esta era la mentirafantástica, la mentira surgida del mundo imaginario y que la chiquilla no podía o no quería distinguirdel mundo real. Su pequeña carita y sus ojos brillantes resplandecían mientras repetía una y otra vezque su amigo imaginario era el que se portaba mal. ¿Cómo podía haber dejado ella la puerta abierta,si Grillo venía detrás? El amigo imaginario puede ser muy real para el niño muy pequeño, pero la mentira fantástica nopuede ser aceptada o alentada; el padre debe marcar la diferencia entre lo imaginario y lo realcuando se confunden en la mentira fantástica. El autor y su hija hablaron seriamente de su amigo «Juan Grillo». Él era SU amigo particular,indicó el padre, y no era conocido por ningún otro miembro de la familia. «Juan Grillo» debíaobedecer todas las reglas de la familia, sin excepciones. «Espero que tu amigo se comportecorrectamente —advirtió el padre—. Está bajo tu responsabilidad, porque él es únicamente amigotuyo. La próxima vez serás tú la que recibirá el castigo». Ella frunció el gesto. «Pero él lo hizo»,insistió. «Para ti, él lo hizo. Para mí, tú eres la responsable», fue la suave pero firme respuesta. Nomucho después de esta conversación, «Juan Grillo» se fue a vivir con alguna otra amiga o amigoimaginario. Cuando una mentira es descubierta, usted, como padre del niño mentiroso, debe enfrentar elproblema del castigo. ¿Deberá usted hacer el castigo especialmente duro? ¿Cómo deberá explicarla disciplina a un niño? ¿Qué clase de castigo impedirá que la mentira se repita? Cada familia tiene castigos que se emplean para corregir las faltas de conducta y los mismosvarían desde ligeras reprimendas, tales como no poder ver un determinado programa de TV, a unenfrentamiento mayor terminado con una zurra o el retiro de privilegios importantes. Las formas decastigo deben estar adecuadas al niño y al incidente. Los padres deben saber exactamente quéestán castigando cuando reaccionan ante la mentira infantil. ¿Están castigando el acto de mentir olas razones que originaron la mentira? Estas diferencias deben estar perfectamente claras tanto enla mente de los padres como en la del niño. La efectividad del castigo para prevenir futuras mentirasdepende de la comprensión del niño sobre el motivo del castigo. Si se castiga al niño por una mentira encubridora, él o ella deben ser castigados tanto por el actode mentir como por la falta de conducta que motivó la mentira. Dos castigos pueden ser adecuadosen este caso, tal vez la pérdida de dos privilegios diferentes o la inflicción de un doble castigo.Cualquiera que sea su decisión, es importante que el niño esté enterado que él o ella son castigadospor la falta de conducta y además por la mentira. Si esto queda claro, entonces el niño sabrá que lapróxima vez que tenga una falta de conducta, recibirá un castigo inferior si le cuenta a usted laverdad. Esto alienta la mejor comunicación entre padres e hijos. Además, el niño sabrá que seguirásiendo castigado por las faltas de conducta, a pesar de las mentiras encubridoras. Ambos problemas,la mala conducta y el acto de mentir deben ser enfrentados por los padres, cada vez por separado. Al administrar el castigo a un niño que ha dicho una mentira encubridora, recuerde que un niñomayor se da más cuenta de que ha mentido. La mentira es más deliberada. Pero el niño mayortambién tiene una mayor habilidad para controlar su conducta mentirosa. Trate de encontrar laspresiones exteriores que actúan sobre su hijo. Debe comprender estas presiones para evitar nuevasfaltas de conducta.
  26. 26. Si su hijo le dice una mentira exploratoria, usted debe castigarle por el acto de mentir, a pesarde que usted sabe que simplemente está comprobando los límites de libertad. El ñiño estápreguntando hasta dónde él o ella pueden llegar, y su respuesta debe ser «hasta aquí». Usted sabelas razones para la mentira exploratoria —el niño quiere más independencia— y tal vez deberádeterminar si ha llegado el momento, en la vida de su hijo, de ampliar algunas de las reglaspermitiendo al chiquillo una mayor independencia. Pero este cambio en las reglas tiene que serdiscutido después de que se administre el castigo por la mentira exploratoria. Son dos cosas distintas. Un padre que se enfrenta a la «bola», o a la mentira mani- puladora, debe también analizar lasrazones para este tipo de mentiras. Puede ser un mensaje de su hijo de que algo va mal en susrelaciones con otras personas. Los padres deben preguntarse: «¿Necesita realmente mi hijo la 6atención que consigue con esas mentiras, o simplemente está buscando cómo ser más im-portante?». Si el niño de verdad se siente abandonado o solo, los padres deben dar los pasosnecesarios para crear unas actividades que brinden al niño la atención y la gratificación buscada. Noobstante, la «bola» o la mentira manipuladora deben ser castigadas por sí mismas, porque son unmedio inapropiado para el niño de conseguir atención y alabanzas. La necesidad de atención y deaprobación deben ser separadas del acto de mentir y tratadas como un problema aparte. En casocontrario, la «bola» y la mentira manipuladora se convertirán en un modo de vida para el niño, unaforma de ajustar su entorno y su mundo a sus necesidades. El castigo por la mentira fantástica puede ser suave, dado que generalmente ocurre en laprimera infancia, pero también debe ser firme puesto que no se puede permitir que continúe lamentira. Una explicación acerca de lo que es real en las reglas del hogar debe acompañar al castigo.La mentira fantástica no se extiende más allá de los primeros años. Algunos padres se enfrentarán con un niño cuyas mentiras no cesan, no importa lo firme delcastigo, lo comprensivo de los padres o la solidez de las reglas familiares. En estos casos, el niñopuede estar «marchando con otro compás»; él o ella pueden sufrir una seria confusión acerca de larealidad. El joven puede tener una grave falta de conducta que ocultar. El o ella pueden estarrecibiendo consejos equivocados por parte de sus amigos. Si las mentiras son persistentes, nopueden ser explicadas, o vuelven a presentarse a pesar de los castigos correctos y la comprensiónpaterna, el niño puede necesitar ayuda profesional. Dé a las primeras mentiras la oportunidad de quedesaparezcan, pero si continúan o aumentan a través de cierto tiempo, busque ayuda. Mentir es unaconsecuencia natural del crecimiento y madurez, pero debe ser detenida dentro de un periodorazonable, en particular si dentro del hogar se respeta la verdad. Robar, como mentir, es algo previsible dentro del desarrollo. Descubrir que el niño ha robadoalguna cosa, por lo general sorprende mucho a los padres. Esta respuesta refleja, tiene reaccionessimilares a aquellas de los padres que descubren que sus hijos les han mentido —tales como dudassobre la moralidad del niño, enfado, miedo y desilusión—. La mentira y el robo son utilizados en elmismo contexto por los adultos, al referirse al «mal» comportamiento de los niños. Ambos sonconsiderados como actos de desobediencia. Son rechazos flagrantes de las reglas familiaresestablecidas. Un análisis de los mensajes, detrás de la señal de mentir y robar, mostrará que de hecho los dosactos pueden estar diciéndole a los padres la misma cosa. Una comparación entre la mentiraexploratoria y el robo exploratorio puede ser ilustrada con el siguiente ejemplo: Uno de los hijos de los autores nunca había mentido a sus padres. Cuando se portaba maltrataba de evitar hablar de ello pero, si se le insistía, terminaba por admitir su falta con todos losdetalles. Nunca había intentado una mentira exploratoria.
  27. 27. Una tarde, después de haber acompañado a su madre de compras, el niño de siete años estabajugando a su pasatiempo solitario favorito: los coches en miniatura. Cuando su hermana le preguntósobre el nuevo modelo, el niño no le prestó atención. Ella insistió y su hermano abandonórepentinamente el cuarto. Para sus padres, esta acción era una señal de problemas. El niño fuellamado al salón y se le preguntó abiertamente sobre el nuevo modelo. Admitió que lo había robadoesa tarde. Éste era el acto exploratorio. No necesitaba el juguete; podría haberlo comprado con sudinero. No había preguntado si podía tener el modelo, por lo cual su acto no era un gesto de rebelión.El robo había sido un acto impulsivo, hecho con plena conciencia de que podía ser descubierto.Estaba explorando, por medio de esta señal, la solidez de las reglas familiares y la firmeza de lospadres en hacerlas cumplir. Como una forma de castigo, el niño tuvo que devolver el modelo al 7gerente de la tienda. La reprimenda aplicada por este extraño en el negocio fue dura, furiosa y muchomás severa que la que sus padres le hubieran dado. El niño aprendió así sobre las reglas yreacciones de su familia, y también de las más estrictas y duras reglas y reacciones de la sociedadexterior. Una lección muy instructiva por cierto. El acto del robo exploratorio tiene ciertas claves, que pueden ser fácilmente reconocidas por lospadres. Por lo general, es realizado a una edad temprana, cuando el niño comienza a probar supropia independencia. El acto, con frecuencia, es realizado torpemente, sin premeditación o finura. Elobjeto robado tiene poco valor para la tienda o para la persona a quien se le roba. Como en el casode la mentira exploratoria, el niño aguarda y aún puede estar a la expectativa de ser descubierto. Lasconsecuencias del acto son mucho más importantes para él que el objeto robado. Como en la señal de mentir, robar también puede ser un mensaje de que el niño necesita y pidemayor atención. El robo descarado, que es fácilmente detectado y algunas veces denunciado por "elpropio niño, es como la mentira descarada. El niño quiere ser el centro de la atención familiar inclusocuando esa atención sea negativa. Las pistas para este tipo de robo son muchas. El niñogeneralmente roba a un miembro de su familia y lo hace torpemente; admite el robo fácilmente yrepetirá el comportamiento, si no se le presta atención o la respuesta que se le da es mínima. El remedio para este tipo de robo es similar al remedio para la mentira descarada. El acto debeser castigado, pero el pedido subyacente de atención debe ser escuchado por la familia. Se le debeenseñar al niño el camino acertado para conseguir sus fines, o lograr un mayor reconocimiento yatención a través de acciones aceptadas y positivas. Otra similitud entre la señal de robar y la de mentir es que el robar también es más frecuentedurante la adolescencia y suele representar una respuesta directa a la presión de su grupo. Losadolescentes, como parte de su exploración del mundo de los adultos necesitan saber los límites delas leyes adultas. Robar es uno de los experimentos más comunes. El mensaje del robo adolescentees de exploración fuera de las reglas familiares. Robar también tiende a unir, los grupos deadolescentes en una «pandilla», los amigos permanecen unidos por medio de compartir el secreto deque están violando la ley. Si usted descubre que su hijo adolescente está robando, deberá, como en el caso de la mentiraadolescente, separar la causa de la acción, a ser posible con la ayuda de su hijo. El acto de robardebe ser castigado, pero también deberá usted preparar a su hijo para resistir a las presiones de susamigos o amigas. Las lecciones de moral no son remedio suficiente. Cuando el adolescente vuelva a pasar frente al «drugstore» local con cuatro amigos que leestán desafiando a robar algo «sólo para divertirse», sus palabras de lo que es «bueno» y «malo»serán olvidadas. El adolescente debe saber y estar convencido de que tiene el derecho y laobligación de decir «No». Es duro para un chico de hoy enfrentarse a un grupo de sus amigos más

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