Tema 10. Lecciones 3, 4, 5. Bach

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Tema 10. Lecciones 3, 4, 5. Bach

  1. 1. Lección 3. Los primeros movimientos sociales Tema 10. Sociedad y movimientos sociales en el siglo XIX
  2. 2. Introducción <ul><li>A mediados del siglo XIX, España contaba con un número de obreros mucho menor que en el resto de las sociedades europeas. La mayoría de este grupo se localizaba en Cataluña y, posteriormente, a medidas que se expandía la industrialización, en País Vasco, Asturias o Valencia. </li></ul><ul><li>Paralelamente a este sector, el importante número de obreros agrícolas (unos dos millones) y las desigualdades en la propiedad de las tierras en lugares habituales de latifundio, condujeron al estallido de importantes agitaciones labriegas. </li></ul>
  3. 3. Los comienzos del sindicalismo <ul><li>El primer sindicato de España fue la Sociedad de Tejedores de Algodón , nacido en Barcelona en 1840 , con el motivo de crear comisiones que negociasen con los patrones de las fábricas salarios acordes con el trabajo que se estaba haciendo. </li></ul><ul><li>Los primeros sindicatos, que experimentaron una gran expansión durante la década de los cuarenta, eran federaciones que agrupaban a los trabajadores por oficios , por lo que, después de la creación de la Sociedad de Tejedores se creó la de hiladores, impresores, tintoreros, etc. </li></ul><ul><li>Además de su función reivindicativa para conseguir mejores condiciones laborarles y salariales, también funcionaban como Sociedades de Protección Mutua , es decir, los trabajadores pagaban una cuota para sostener una caja de resistencia destinada a pagar el jornal al trabajados en caso de enfermedad, despido o huelga. </li></ul><ul><li>¿Con qué oposición se toparon los primeros sindicatos?: </li></ul><ul><ul><li>Con empresarios, que negaban a los obreros su derecho a defender de forma colectiva sus reivindicaciones. </li></ul></ul><ul><ul><li>Con las autoridades gubernamentales, que prohibían este tipo de asociacionismo obrero. </li></ul></ul>
  4. 4. La expansión del obrerismo <ul><li>La época del Bienio Progresista (1854-56) fue la que permitió el desarrollo del obrerismo por otras zonas de España, fundamentalmente por dos motivos: </li></ul><ul><ul><li>Su mayor tolerancia con las asociaciones. </li></ul></ul><ul><ul><li>La subida del precio de los alimentos, que favoreció la generalización de las reivindicaciones obreras, que ya habían comenzado a hacerse notar años antes (Además de los conflictos laborales de Granada o Valencia, destaca la huelga sostenida en Béjar –Salamanca- en 1856 o la de los trabajadores de Alcoy –Valencia- y los hiladores de Antequera –Málaga- un año más tarde). </li></ul></ul><ul><li>El sindicalismo llevado a cabo durante el Bienio Progresista, lejos de ser sindicalismo moderno todavía, sí marca las pautas del sindicalismo de clase, además de consolidar la huelga como el instrumento de defensa más eficaz dentro de las reivindicaciones obreras. </li></ul><ul><li>Ejemplo de ello lo tenemos en la primera huelga general de la historia de España, que tuvo lugar en Barcelona en 1855, principal centro industrial (mayoritariamente textil), como muestra de rechazo de los trabajadores a la introducción de las selfactinas (del inglés self-acting , &quot;de acción automática&quot;), que mecanizaban una parte importante de trabajo del hilado: </li></ul><ul><ul><li>A raíz de la protesta, se produjeron incidente ludistas y paros en otras industrias diferentes a la del hilado, en una muestra de solidaridad obrera. Los primitivos movimientos obreros pronto se encauzaron en reclamaciones más amplias: legalización de sindicatos y asociaciones, horarios fijos y creación de comisiones entre patrones y trabajadores para resolver disputas laborales. </li></ul></ul><ul><ul><li>La situación llegó a tal punto que el Capitán General de Cataluña tuvo que prohibir las nuevas máquinas. A pesar de ello, la patronal no acató sus órdenes y buscó el apoyo del gobierno central, que prohibió los sindicatos y reprimió los disturbios, llegando a ejecutar a un líder obrero. A pesar de todo, se establecieron acuerdos sobre salarios y sobre los comités mixtos en un intento de apaciguar la situación. </li></ul></ul>
  5. 5. Las revueltas agrarias andaluzas <ul><li>Fueron una constante en los campos andaluces a partir del Bienio Progresista, después de que la nueva desamortización hicieron pasar la mayoría de las antiguas tierras comunales a manos privadas (y no a los jornaleros); sin embargo, además de la desigual distribución de la propiedad, la proletarización del campesinado también contribuyó a la radicalización de estas revueltas. </li></ul><ul><li>La forma más habitual de la revuelta era la ocupación ilegal de las tierras y su posterior repartición entre los jornaleros; además, se solían incendiar los registros notariales de la propiedad y enfrentarse con la autoridad pública. </li></ul><ul><li>Comunidades enteras de Andalucía, Aragón o Castilla durante los años cincuenta y sesenta llevaron a cabo centenares de protestas. Las más sonadas fueron las llevadas a cabo en Loja (Granada), en donde seiscientos campesinos levantaron cuarenta y tres villas de Cádiz, Granada, Málaga y Jaén y consiguieron formar un ejército de varios miles de hombres armados. Sin embargo, la falta de apoyo político y el miedo a las represalias, condujeron al fracaso a la revuelta. No obstante, los movimientos campesinos no cesaron. </li></ul>
  6. 6. Lección 4. La llegada del internacionalismo (1868-1874) Tema 10. Sociedad y movimientos sociales en el siglo XIX
  7. 7. Utopismo y republicanismo <ul><li>UTOPISMO : </li></ul><ul><ul><li>Fue Cádiz la ciudad por la que entró y se difundió la ideología de algunos socialistas utópicos como Saint-Simon, Cabet o Fourier. </li></ul></ul><ul><ul><li>En España destacaría la figura de Joaquín Abreu, fourierista nacido en Tarifa (Cádiz) que defendía la creación de falansterios (cooperativas de hombres y mujeres en que cada uno elegía su trabajo, y producían y consumían todo lo necesario para sus habitantes), a través de los cuales promover un orden social más equitativo (sin el actual reparto desigual). </li></ul></ul><ul><ul><li>Sus ideas se expandieron desde Andalucía: </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Hacia Madrid , con la figura de Fernando Garrido, importante defensor del corporativismo. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Hacia Barcelona , en donde destacaron Felipe Monlau (defensor de las ideas de Saint-Simon) y Abdón Terradas y Narcís Monturiol (seguidor acérrimo de las ideas de Cabet). </li></ul></ul></ul>
  8. 8. <ul><li>REPUBLICANISMO : </li></ul><ul><ul><li>La difusión de las ideas democráticas expuestas por el republicanismo federal fue mucho mayor que la del utopismo y tuvo en las clases medias y las masas obreras y campesinas más politizadas sus mayores seguidores. </li></ul></ul><ul><ul><li>En resumen, el programa del republicanismo (desde la Revolución del año 1868) sería así: </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Exigencia de un régimen republicano. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Descentralización del Estado. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Reformismo social que implicase una mejora en las condiciones laborales. </li></ul></ul></ul><ul><ul><li>Sin embargo, a pesar del éxito inicial, la falta de apoyo político y, sobre todo, el no conseguir llevar a cabo buena parte de sus premisas, condujo a que muchos de sus seguidores se decantasen hacia otro tipo de ideologías (anarquismo o socialismo). </li></ul></ul>
  9. 9. La Internacional en España <ul><li>La Gloriosa dio origen a un período conocido como Sexenio Democrático (1868-74), en el que la tolerancia política permitió que el movimiento obrero organizado dejase de actuar en clandestinidad y pudiese expandirse públicamente. </li></ul><ul><li>De este modo, llegaron a España las primeras ideas anarquistas y socialistas, así como los primeros núcleos vinculados a la Primera Internacional , creada por Karl Marx en Londres (1864). </li></ul>
  10. 10. La Primera Internacional. 1864 <ul><li>En 1864 se fundó en Londres la Asociación Internacional de trabajadores (AIT) o Primera Internacional. </li></ul><ul><li>En seguida se manifestaron dos tendencias: </li></ul><ul><ul><li>Lo s marxistas , que creían en la victoria ineludible del proletariado sobre la burguesía y pretendían que se organizasen en partidos políticos revolucionarios para tomar el poder. </li></ul></ul><ul><ul><li>Los anarquistas , seguidores de Bakunin , que deseaban abolir toda autoridad y rechazaban la participación en el sistema electoral. </li></ul></ul><ul><li>En 1872 se consumó la ruptura; los anarquistas abandonaron la Internacional. </li></ul>
  11. 11. <ul><li>La Primera Internacional se dio a conocer en España gracias a un viaje de Giuseppe Fanelli , enviado por el dirigente anarquista Bakunin (octubre 1868). Fanelli viajó a Madrid y Barcelona con el propósito de crear los primeros núcleos de afiliados a la AIT, entre los que destacan dirigentes sindicales como Anselmo Lorenzo o Ramón Farga Pellicer . </li></ul><ul><li>Fanelli , como anarquista , difundiría las ideas bakunistas como si fuesen las de AIT , por lo que los primeros afiliados españoles a la Primera Internacional, pensaron que el programa de Fanelli (basado en principios bakunistas: Alianza Internacional de la Democracia Socialista) eran los principios generales de la AIT, lo que implicó que ideas como la supresión del Estado, la colectivización o el apoliticismo, se expandiesen de forma rápida y exitosa entre el proletariado catalán o el campesinado andaluz . </li></ul><ul><li>En 1870 se fundó en el Congreso de Barcelona la FRE (Federación Regional Española) de la Primera Internacional, que promulgaba: </li></ul><ul><ul><li>La aprobación del recurso a la huelga como medio de acción. </li></ul></ul><ul><ul><li>La necesidad de preparar al obrero para la revolución social. </li></ul></ul><ul><ul><li>El carácter apolítico del movimiento (a pesar de que este asunto no sería bien visto por todos sus miembros). De este modo, se recomendaba a todas las asociaciones obreras que se abstuviesen de participar en agrupaciones que tuviesen como objetivo la transformación de la sociedad por medio de reformas políticas. </li></ul></ul><ul><li>La dirección de la FRE quedaba en manos de un Congreso Federal , con sede en Madrid y posteriormente en Alcoy. Rápidamente se hicieron con un gran número de afiliados, sobre todo en Cataluña, Valencia y Andalucía. </li></ul>
  12. 12. Crisis y escisión en la Federación Regional <ul><li>Mientras que las ideas del bakunismo vinieron de la mano de Fanelli, las del marxismo legaron a través de Paul Lafargue , instalado en Madrid a principios de los años setenta (s. XIX) para impulsar las ideas internacionalistas más vinculadas con el marxismo. </li></ul><ul><li>El grupo madrileño desarrollado por Lafargue, integrado por personajes de la FRE como Francisco Mora, José Mesa o Pablo Iglesias , publicaría en el periódico La Emancipación , una campaña a favor de la necesidad de la conquista del poder político por parte de la clase obrera. </li></ul><ul><li>Las discrepancias entre las dos corrientes internacionalistas (anarquismo –bakunismo- y marxismo) condujeron a la expulsión de la FRE al grupo madrileño y a la fundación de la Nueva Federación Madrileña , de carácter marxista (minoritario en comparación con la FRE). </li></ul><ul><li>El punto álgido del internacionalismo en cualquiera de sus dos vertientes tuvo lugar durante la Primera República , momento en que los anarquistas tenían la esperanza de provocar la revolución y el derrumbamiento del Estado; sin embargo, con el fracaso de la primera experiencia republicana, comenzó a perder fuerza, hasta el punto de que, con la Restauración fue declarado ilegal, obligándolo a actuar en la clandestinidad. </li></ul>
  13. 13. Lección 5. Anarquistas y Socialistas (1874-1898) Tema 10. Sociedad y movimientos sociales en el siglo XIX
  14. 14. Las corrientes anarquistas <ul><li>Orígenes : El ascenso de los liberales al gobierno en 1881 , trajo consigo una mayor permisividad y las asociaciones obreras pudieron salir de nuevo a la legalidad, sin embargo, la FRE (Federación Regional Española, de características bakunistas), adaptándose a la nueva legalidad (que prohibía la organizaciones de carácter internacional) cambió su nombre por Federación de Trabajadores de la Región Española . </li></ul><ul><li>Esta nueva federación, de gran implantación en Andalucía y Cataluña, contó desde el principio con desacuerdos internos, que llevaron a la creación dentro de la misma de una movimiento anarquista formado por grupos autónomos revolucionarios que optaba por la acción directa ante la constante represión del movimiento obrero, acción directa contra los pilares básicos del capitalismo: Estado, burguesía e Iglesia ; de este modo, en los años noventa, estos grupos revolucionarios produjeron destacados actos de violencia social: </li></ul><ul><ul><li>Contra el Estado: atentando contra personajes de la vida política de la Restauración, como Cánovas o Martínez Campos. </li></ul></ul><ul><ul><li>Contra la burguesía: a través de la bomba la liceo de Barcelona (entidad representativa de la sociedad burguesa). </li></ul></ul><ul><ul><li>Contra la Iglesia: contra la procesión del Corpus. </li></ul></ul><ul><li>Cualquiera de estos atentados fueron respondidos de una gran depresión, generando, con el tiempo, una espiral de violencia basada en una dinámica de acción-represión-acción, que tuvieron como momento clave los procesos de Montjuïc (1897), en los que cinco anarquistas fueron condenados y ejecutados. </li></ul><ul><li>La ola de atentados durante estos años dividieron el anarquismo en: </li></ul><ul><ul><li>Partidarios de continuar la acción directa. </li></ul></ul><ul><ul><li>Partidarios de comenzar una acción de masas. Esta rama tuvo éxito en Cataluña, puesto que se dieron cuenta de que era imposible llevar a cabo la revolución a partir de pequeños grupos de activistas, por lo que consideraban que sí debía hacerse una revolución, un cambio, pero a largo plazo (una vez se hubiesen fundado nuevas organizaciones de carácter sindical. A comienzos del siglo XX esta rama comenzó a dar sus frutos, con la creación de Solidaridad Obrera y de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo. Barcelona,1910). </li></ul></ul>
  15. 15. Las organizaciones socialistas <ul><li>Orígenes del PSOE: La Nueva Federación Madrileña también cambiaría su nombre por el de Agrupación Socialista Madrileña (1879), fundada por Pablo Iglesias, considerada el núcleo originario del PSOE (Partido Socialista Obrero Español). </li></ul><ul><li>A finales de los años 80 (s. XIX) los socialistas impulsaron la creación de un sindicato socialista, la UGT (Unión General de Trabajadores), de gran presencia en Madrid, Vizcaya y Asturias, al igual que la Agrupación Socialista. </li></ul><ul><li>Programa del PSOE: </li></ul><ul><ul><li>Se definía como un partido marxista de orientación obrerista y partidario de la revolución social. </li></ul></ul><ul><ul><li>Sus reformas incluían el derecho de asociación, reunión y manifestación. </li></ul></ul><ul><ul><li>Promulgaban, entre otras medidas sociales, el sufragio universal, la reducción de horas de trabajo o la prohibición del trabajo infantil. </li></ul></ul><ul><li>El partido se afilió a la Segunda Internacional, participó en la celebración del Uno de Mayo de 1890 y consiguió su primer diputado en las Cortes en el año 1910. </li></ul>
  16. 16. <ul><li>UGT : </li></ul><ul><ul><li>Este sindicato abarcaba a todos los sectores de la población y se organizaba en secciones de oficios en cada localidad. </li></ul></ul><ul><ul><li>Para conseguir una mayor base social, se declaró apolítico y el único requisito para poder entrar en él sería respetar sus normas y acuerdos aprobados. A pesar de esta declaración, los dirigentes de la UGT y el PSOE tenían una relación estrecha en cuanto a sus propuestas de actuación. </li></ul></ul><ul><ul><li>Elaboraría un programa reivindicativo de mejoras en las condiciones laborales de obreros, basada en la negociación colectiva entre obrero y patrón y en el recurso a la huelga. </li></ul></ul>
  17. 17. Reformismo y cuestión social <ul><li>Tres circunstancias motivaron que, alrededor de 1880, algunos sectores liberales del propio Estado se planteasen regular y tutelar las relaciones económicas y laborales de los ciudadanos: </li></ul><ul><ul><li>Las duras condiciones de vida y trabajo de la mayor parte de la clase obrera. </li></ul></ul><ul><ul><li>La masiva utilización de la fuerza de trabajo femenino e infantil . </li></ul></ul><ul><ul><li>La creciente presión obrera . </li></ul></ul><ul><li>Con este motivo se comenzó a llevar a cabo un incipiente reformismo social que no vería la luz hasta las primeras décadas del siglo XX, manifestado en: </li></ul><ul><ul><li>La Comisión de Reformas Sociales (1883): </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Trataba de informar sobre la condición obrera. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Se pretendían regular mínimamente las condiciones laborales. </li></ul></ul></ul><ul><ul><li>La aprobación en 1878 de: </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Leyes de regulación de trabajos peligrosos para los niños. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Creación de asilos para minusválidos. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Construcción de barrios para obreros. </li></ul></ul></ul>
  18. 18. Comentarios: <ul><li>Doc. 20 (página 207). </li></ul><ul><li>Doc. 21 (página 209) </li></ul><ul><li>Doc. 27 (página 211) </li></ul>

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