Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Por qué la competitividad es importante

277 views

Published on

Por qué la competitividad es importante

  • Be the first to comment

Por qué la competitividad es importante

  1. 1. Thesis Statement: “La competitividad es el principal motivador para alcanzar la excelencia en una especialización.” Por Deiby Gómez Guatemala, Febrero 2016. Competitividad Especialización Excelencia
  2. 2. Thesis Statement:.................................................................................................1 Introducción ..........................................................................................................3 Desarrollo .............................................................................................................4 La consecuencia de la falta de competitividad: La comodidad.........................4 La Historia Se Repite ........................................................................................6 La competencia es contigo mismo....................................................................8 Competitividad no es igual a rivalidad...............................................................9 La importancia del enfoque o especialización ..................................................9 Susan Polgar.....................................................................................................9 Bobby Fischer .................................................................................................11 Garry Kasparov...............................................................................................14 Muhammad Ali ................................................................................................15 Lionel Messi ....................................................................................................17 La competitividad en las Empresas: ...............................................................18 An Iron Will......................................................................................................19 Race to Nowhere ............................................................................................22 Estrés y rendimiento .......................................................................................24 Conclusión..........................................................................................................24
  3. 3. Introducción Las personas suelen verse envueltas diferentes contextos en donde la competitividad toma un papel muy importante. Desde pequeños, nos inscriben en Párvulos, luego primaria, básicos, diversificado, Universidad, Maestría , doctorado. Un proyecto de estudios de nunca acabar. Pero no solo estamos envueltos en este tipo de proyectos, solo porque el sistema educativo así lo dicta. También nos vemos involucrados en un equipo de futbol, clases de piano, formamos empresas, clases de ajedrez, practicamos algún estilo de baile, entre otros, hay de todos colores y sabores en la vida. No importa el tema a lo cual se dedica una persona. Lo que importa es la búsqueda de la excelencia y no todas esas personas lo logran. “Si vas a ser un lustrador, tienes que ser el mejor lustrador.” “Si vas a ser ingeniero, tienes que ser el mejor ingeniero.” “Si vas a ser un payaso, tienes que ser el mejor payaso que haya.” Si desde ya te encuentras identificado con la búsqueda de esa excelencia con estas frases definitivamente este ensayo es para ti. ¿Por qué no puede ser para todas las personas? Así como hay colores y sabores en la vida, así también hay “objetivos en la vida” y no para todas las personas el objetivo es buscar la excelencia, si de algo hay que estar seguros es que no hay una única verdad. Existen personas que dicen “No todo en la vida es dinero”, otras que dicen “No todo en la vida es el amor”, otras que dicen “No tiene importancia estar en el cuadro de honor” y otras “el ser el pionero es lo más importante”; y a todo esto ¿Quién tiene la razón?, Todos. Todos y cada uno de ellos tienen la razón, porque no hay una única verdad. Es correcto dependiendo de quién lo diga. La felicidad en un colectivo se basa en respetar la verdad del otro, tolerar y respetar. Por lo anterior es que este ensayo no puede ser para todas estas personas. Si eres de las personas que trata de dar siempre lo máximo de si mismo en busca de ser el #1, en busca de la excelencia, entonces acá encontrarás la razón de porque la competitividad forma parte importante en tu camino hacia esa búsqueda. En este ensayo se abordará el tema de la competitividad desde varios puntos de vista, y se darán ejemplos reales en donde la competitividad fue el elemento decisivo en la búsqueda de la excelencia para todas estas personas que la alcanzaron en un área en específico. Para esto asumo que “alcanzar la excelencia” es lograr sobresalir a niveles inimaginables en determinada área, realizar éxitos tan asombrosos que en su momento nadie había logrado y nadie esperaba que hubiese una persona que lo logrará hacer. Sin la competitividad solo eres una persona que quisiera ser el número uno en el área en donde se desempeña, pero nada más. Y la competitividad sin una estrategia o un plan te llevará por el camino más largo, gastando más tiempo y recursos. Tanto el tiempo (años de vida) como los recursos invertidos son ambos muy importantes. Si una persona se logra armar de la competitividad con una estrategia o plan bien diseñada, el éxito es inevitable y solamente es cuestión de tiempo que suceda.
  4. 4. Desarrollo La consecuencia de la falta de competitividad: La comodidad Desde pequeño aprendí de manera empírica que la competitividad era un aspecto muy importante en la búsqueda del conocimiento. Allá por 1994, cuando tenia 3 años mi madre intentó inscribirme a una escuela parvularia, pero se lo denegaron, la razón fue que era una persona muy pequeña y que no iba a seguir las normas del colegio, no iba a ser ordenado, no iba a obedecer las indicaciones de los maestros y que en resumen, sería un problema para el colegio. Sin embargo mi madre insistió tanto que luego de varios días de insistencia, finalmente la directora de la escuela aceptó mi inscripción. En ese año me daría cuenta que la competitividad es importante. Al iniciar mis estudios parvularios por algún motivo buscaba siempre realizar un buen trabajo con el objetivo de alcanzar el punteo mayor, habrían otros niños que buscaban lo mismo, de alguna manera siendo tan pequeños creo que lo hacíamos con el objetivo de ganarse el agrado de la profesor o el de nuestros padres. Sin embargo, luego de realizar tareas muy buenas producto de una competición con los otros estudiantes me llevaron a que ese mismo año, un 15 de septiembre de 1994, en el típico evento de todas las escuelas en donde te sacan a la cancha (área para hacer deporte) en filas a celebrar el “acto cívico”, yo estaba enfrente de todos los demás niños diciendo “Por favor levantar la mano derecha a la altura del hombro y repitan conmigo: Bandera nuestra…” y a la par mía la bandera de Guatemala1 . Había sido el niño abanderado como le llaman en esa escuela o alumno distinguido como le llaman en otras. Al final, no solo seguí las normas, y no solo aprendí rápido sino que también fui el alumno con promedio más alto y fue gracias a la competitividad, al no conformarme con un promedio bajo. A lo largo de la educación primaria siempre tuve personas muy buenas con las que competí, nunca me hacia falta competencia, siempre encontraba más de algún alumno con grandes capacidades académicas (Siempre he dicho que en Guatemala hay mucha gente talentosa) y la competencia me mantenía alerta, me mantenía estudiando, me motivaba a siempre dar lo mejor de mi. Sin embargo, en 4to. Diversificado sucedió algo muy interesante que demostraría que la competitividad forma parte importante en la búsqueda de la excelencia y por ninguna razón debemos dejarla ir. En 4to. Diversificado conocí a Jonatán. Rápidamente, después de pocos días, nos dimos cuenta que íbamos a competir. En el primer proyecto de nuestra clase favorita (Programación) lo supimos. Ambos sacamos la misma nota y ambos fuimos la nota más alta del salón. Ambos pusimos nuestro máximo esfuerzo en ser el mejor del salón. Proyecto tras proyecto, en todos los cursos. Éramos por supuesto amigos, pero en el salón éramos competidores (no rivales). Compartíamos ideas, intercambiábamos apuntes, solíamos estudiar juntos, una competencia limpia. Rápidamente nos colocábamos en una situación en la que los exámenes de los cursos nos parecían muy fáciles, de alguna manera habíamos aprendido todos los conceptos que el pensum de la escuela nos 1) En Guatemala, el alumno que suele llevar la bandera de Guatemala es el que logró el mejor promedio mientras que el alumno que lleva la bandera del colegio es el segundo mejor promedio.
  5. 5. enseñaría, rápidamente los entendimos y rápidamente nos colocamos en una situación en donde ya no estudiábamos por el simple hecho de ganar los exámenes, sino era una situación de la búsqueda de la excelencia. Algo nos había llevado hasta ese punto y no nos habíamos dado cuenta: fue la competitividad. Ese motor que nos motivó a siempre llegar más lejos, ese motivador que nos indicaba que un libro que no leyéramos era una ventaja para el otro competidor. Una hora que no estudiáramos era una hora que el otro aprendía un teorema nuevo y sacaba ventaja. Ese motor que no solo te hace soñar, sino te mantiene despierto para cumplir tus sueños. Sin embargo todo cambió en el siguiente año, el ciclo escolar de 4to terminó con altas notas para ambos, pero a inicio del 2006 la sorpresa fue que Jonatán no continuaría sus estudios en el mismo colegio. Jonatán se fue a un colegio al occidente de Guatemala llamado Quetzaltenango y yo me quedé en el mismo colegio en donde empecé. Ese año no tuve competencia, los maestros ya sabían que el que no entrara a clases no significaba que no estuviera al tanto con los temas, ellos sabían que era porque el tema ya lo había cubierto y prefería prepararme yo mismo, de manera autodidacta. Eso era en el 2005, pero lo que no sabían los maestros, ni yo, era que eso no aplicaba en el año 2006. Al no competir, ya no me exigía lo mismo que lo hacia el año anterior, si bien estudiaba era solo por el hecho de que tenia que ganar los exámenes, pero ya no me encontraba en el mismo punto que hace un año, buscando la excelencia. Estudiaba solamente hasta tal punto en que consideraba era suficiente para aprobar. Incluso seguir manteniéndome como el mejor promedio ya no fue tan difícil. De alguna manera me había acomodado.
  6. 6. Mientras que Jonatán en su nuevo colegio encontró a personas muy capaces (es lo que siempre digo, ¡en Guatemala hay patojos talentosos!) con las cuales siguió compitiendo. Jonatán ingresó a las olimpiadas de la ciencia ese año a nivel departamental en 2 categorías diferente: Física y Química. Comúnmente vemos a alumnos inscribiéndose en matemáticas o en física o en química, pero raramente vemos un mismo alumno inscribiéndose en 2 categorías simultáneamente, bueno, Jonatán lo hizo. Al finalizar la competencia Jonatán fue acreedor del primer lugar en las olimpiadas de la ciencia en Química y segundo lugar en Física, ambos a nivel departamental. No solo ganó, sino ganó en las 2 categorías, ¡Asombroso! Cuando a finales del año 2006 volví a ver a Jonatán para prepararnos juntos para los exámenes de admisión de la Universidad de San Carlos de Guatemala, vi la gran diferencia en conocimiento que se había formado entre él y yo. Jonatán tenia conceptos avanzados de matemática, física y química, mientras que mis conocimientos aún seguían estando casi en donde estaban al final del 2005 cuando nuestra competitividad había concluido. Fue ahí en donde me di cuenta que el haber dejado de competir me había colocado en una zona de conformismo que ni siquiera yo me había dado cuenta. Yo siempre pensé que era bueno en matemáticas, sacaba buenas notas y eso lo confirmaba, pero la falta de competencia hizo que no tuviera un “punto de comparación” y me llevo a una situación en la que inconscientemente yo pensaba que era bueno, pero esa sensación de excelencia estaba muy alejada de la verdad. De aquí puedo resaltar que la competitividad debe ser el motivador principal en la búsqueda de la excelencia. Cuando la competitividad no existe, el competidor suele entrar en un estado de comodidad, pensando que aún seguirá aprendiendo a la misma velocidad en que lo hacia, sin hacer un mínimo esfuerzo. La comodidad es el peor enemigo de la excelencia, hace grandes mentes pensantes quedar obsoletas. Y la competitividad hace incluso que personas que carecen de talento, obtengan dicho talento por medio de la disciplina. La Historia Se Repite En el año 2007 a la edad de 16 entré a estudiar a la Universidad de San Carlos de Guatemala. Jonatán y yo nos pareció muy interesante encontrar a mucha gente alrededor de la Universidad jugando Ajedrez. Caminábamos desde el edificio S11 hasta el edificio T3 y no había nunca un día en que no encontráramos gente jugando Ajedrez en nuestro recorrido. Decidimos aprender a jugar. Nos compramos un Tablero de Ajedrez portátil y empezamos a aprender las reglas del juego. Rápidamente nos tornamos competitivos en dicho juego. La gente que no conoce el Ajedrez lo suele ver como un juego de mesa más. Pero no es así, el ajedrez es ciencia, existen miles de libros escritos sobre ajedrez, cientos de libros especializados en aperturas, cientos especializados en medio juego, cientos en el final, cientos de libros con problemas, cientos de libros con estrategias, también existe software para entrenamiento y análisis. Si quieres realmente ser bueno en ajedrez, vas a tener que gastar un buen tiempo leyendo libros, entrenando,
  7. 7. analizando, participando en torneos, así que ser bueno en Ajedrez no es cosa tan sencilla. Fue así, ambos, Jonatán y yo queríamos ser el mejor. Aprendimos a jugar ajedrez en marzo del 2007, recuerdo. Diariamente leíamos textos cada uno por su propia cuenta, sus propios libros, cada uno buscaba una estrategia de acuerdo al temperamento que tenia. Paralelo a nuestro entrenamiento intensivo debido a nuestra competitividad empezamos a conocer a la gente que encontrábamos cuando solíamos caminar por la universidad. Ya que podíamos mover piezas y sabíamos una que otra teoría nos atrevimos a jugar partidas con ellos, siempre nos ganaban, ¡y de manera aplastante! Pero no nos importaba, nosotros estábamos empezando y la competencia no era con ellos, era con entre nosotros. Pasábamos horas jugando ajedrez pues no había un resultado sólido del quien era mejor. Yo solía ganar 2 partidas él las próximas 2 y así sucesivamente lo que demostraba que ambos éramos jugadores de casi el mismo nivel y no estábamos conforme con ello, ambos queríamos tener un resultado sobre el otro muy marcado. Nos enfocamos tanto en competir entre nosotros que no nos dimos cuenta de lo que pasaba a nuestro alrededor. Un día allá por Mayo-Junio del 2007 volvimos a jugar con aquellas personas que nos ganaron de forma aplastante cuando Jonatán y yo empezamos a Jugar Ajedrez y fue tan asombroso para mi ver el resultado. Jugar con ellos me parecía una cosa tan fácil, entendía sus estrategias (¡sorpresa! jugaban sin estrategia), entendía las jugadas que pronosticaban (apenas lograban analizar 2 jugadas a futuro) , era casi como jugar con un niño y fácilmente le ganamos a todos. En algún punto superamos el conocimiento de ajedrez de esas personas que al inicio nos ganaban de manera aplastante, y no nos dimos cuenta. La competitividad que teníamos entre Jonatán y yo nos llevó a ese punto, algo que por supuesto ya había pasado en diversificado, aquí simplemente la historia se repetía. Lo que vuelvo a concluir acá es que la competencia nuevamente nos llevo a un estado de conocimiento del Ajedrez que ya había sobrepasado a todas las personas con las que habíamos solido jugar al inicio cuando apenas sabíamos las reglas básicas, ¡Y no nos dimos cuenta! Tal cual pasa cuando dejas de competir y te alejas de un estado de excelencia y tampoco te das cuenta. Mientras te mantengas compitiendo siempre tienes la garantía que estas progresando en una determinada área. Aunque no te des cuenta de tu progreso, sabes que te estas superando a ti mismo. El resultado que tuvimos fue tema de discusión con Jonatán pero luego, ambos seguimos nuevamente el rumbo que traíamos, seguimos compitiendo entre nosotros. En Julio se llevó a cabo un torneo para seleccionar las personas que conformarían la selección de Ajedrez de Ingeniería, convocaron a todos los estudiantes que jugaban Ajedrez en la facultad y por supuesto Jonatán y yo nos hicimos presentes. No fue sorpresa para nosotros saber que al final del torneo nuestros nombres estaban en la lista de clasificados.
  8. 8. Nosotros seguimos como si nada hubiera pasado. Jugando y entrenando largas horas durante el día, siempre compitiendo. Recuerdo un día en que mi intención era llegar a una clase del curso de matemática básica 1 pero preferí jugar unas partidas primero, era de mañana cuando empecé. Varias partidas es lo único que recuerdo antes de levantar la mirada y observar que ya todo estaba oscuro ¡había anochecido y no nos dimos cuenta! En Agosto del mismo año 2007 se llevó a cabo el torneo Inter-Facultades de la Universidad de San Carlos de Guatemala, torneo para el cual se había creado la selección de Ingeniería. Dicho torneo fue realizado en las instalaciones de la Federación Nacional de Ajedrez de Guatemala (FENAG). Fue la primera vez que entraba a dicho lugar, la primera vez en un torneo “profesional”, con piezas profesionales y con árbitros. Mi primer encuentro causó demasiada preocupación para mi equipo, el primer juego que enfrenaría era con Sergio García. Sergio García en ese entonces era el campeón Nacional Juvenil de Guatemala. Sí, el campeón juvenil de mi país. Había ido a representar a Guatemala a varios países y yo estaba ahí a punto de enfrentarlo. De alguna manera quería que algo como lo que sucedió con aquellas personas que al inicio nos ganaban sucediera, en el fondo quería que la fuerte competitividad que había tenido con Jonatán diera resultados en esa partida. Y fue así. Luego de varios minutos de juego, y ya cuando todos los demás juegos habían concluido, toda las personas estaban rodeando la mesa en la que me encontraba jugando. En esa mesa estaba yo, una persona completamente desconocida, alguien que nunca nadie habían visto en la Federación de Ajedrez jugando un ajedrez que ponía en problemas al campeón juvenil de Guatemala. Finalmente, el resultado del juego fue tablas (empate). Fue una experiencia que jamás olvidaré. Mientras que para toda la gente que rodeaba mi mesa el resultado fue “suerte”, yo sabia que era el resultado de la competitividad constante. La competencia es contigo mismo Según la historia de Jonatán contada en primera persona, se puede ver que se necesitó de una persona, en este caso Jonatán, para permanecer en un estado competitivo. Una vez Jonatán desapareció la competitividad que la primer persona tenia desapareció también. Esto es porque en realidad el enfoque estaba mal. En realidad la competencia no debe de ser contra otra persona, la competencia debe de ser con uno mismo. Cada día debemos de superarnos, debemos aprender algo que el día anterior no sabíamos. Debemos esforzarnos en mejorar al máximo cada día sin necesidad de tener una competencia materializada en una persona. Nos debemos preparar para grandes retos aunque estas situaciones no estén presentes y ni siquiera tengamos la seguridad de que se presenten algún día. Ese espíritu competitivo no debe perderse, diariamente tenemos que despertarnos con ese espíritu de competencia, nuestra propia competencia, la competencia hacia la excelencia.
  9. 9. Ahora imaginémonos la historia de Jonatán, pero tomando en cuenta este principio. ¿La ausencia de Jonatán afectaría a la primer persona? Definitivamente no. Por supuesto, el progreso depende de la capacidad de cada individuo, pero si la primer persona hubiera sido competitivo consigo mismo y se hubiera esforzado al máximo como si se tratara de una competencia real, y en verdad lo es, la diferencia en conocimientos no se hubiera tornado tan grande. Competitividad no es igual a rivalidad Competitividad no es igual a rivalidad. La rivalidad está ligada al egoísmo, es más bien una pelea y muchas veces se recurren a trampas o formas de hacerle daño al rival, mientras que la competitividad está ligada a la excelencia. En todos los deportes, se le llama a cada participante “deportista” cuando se encuentra fuera de la “competencia”, y dentro de ella se le llama “competidor”. Nunca nos referimos a ellos como “rival” porque se trata de la búsqueda de la excelencia, en primer lugar respetando al otro competidor y siguiendo ciertas normas que definen la competencia. Claramente todos los competidores buscan el primer lugar dentro de cada competencia. Pero ninguno hace trampa o daña al otro competidor con el objetivo de ganar el primer lugar. Es más, si se recurren a métodos ilegales para ganar se puede caer en sanciones e incluso la expulsión de la competencia. Debes ser capaz de ganar por tus propios medios dejando que cada quien compita como pueda y con sus propios recursos. La importancia del enfoque o especialización Es claro que no podemos dedicarnos a todo y al mismo tiempo ser bueno en todo. En el mundo existe una cantidad de información inimaginable que se hace necesario enfocarnos en algo o especializarnos en algo si queremos alcanzar la excelencia, esos niveles tan asombros en los que una persona no ha podido llegar. Es mejor que compitas contra ti mismo, en lo que sea que te estés dedicando, con el objetivo de alcanzar niveles inimaginables de excelencia en el área que te desenvuelves. A continuación expondré algunos casos reales en los que la especialización hicieron de las personas alcanzar niveles asombrosos de excelencia. Susan Polgar Susan nació en 1969, es hija de Lazlo Polgar un pedagogo húngaro. Lazlo tenia una teoría interesante, él estaba seguro que un genio se hacia, no nacía, pero es una teoría que este artículo no cubre. Lazlo quería que Susan lograra buenos éxitos en matemáticas, sin embargo, un día cuando Lazlo estaba trabajando, Susan siendo tan solo una niña abrió la puerta de un armario y por accidente una caja cayó desde lo alto. Al caer la caja, esta se abrió y salieron de ella muchas piezas que Susan no conocía. Era un juego de Ajedrez. A Susan le causó curiosidad qué clase de juego era ese, siendo una niña, se sentía atraída por toda clase de juegos. La madre de Susan le indicó que ella misma no sabia cómo jugar
  10. 10. ajedrez, pero que cuando Lazlo (su padre) regresara, ella le pediría que le enseñara. Así fue cuando al regreso Lazlo, que no era un experto en el ajedrez sino más bien un principiante, le enseñó a Susan las reglas básicas del juego del Ajedrez. Susan quedó fascinada con el juego. Lazlo hizo que la niña desarrollara una competitividad con ella misma, tanto que la niña a diario practicaba ajedrez, a diario leía libros de los grandes maestros por varias horas al día y no por imposición, sino más bien por competitividad. La niña simple y sencillamente quería ser la mejor. Pero hubo algo que Lazlo hizo, y que en esa época causó una gran revolución y preocupación dentro de la gente que conocía a la familia Polgar, algo que incluso hoy en día se ha repetido en varios jóvenes genios como Magnus Carlsen. Lazlo decidió que Susan tenia que enfocarse o especializarse. Lazlo pensó que el enviar a Susan a la escuela, no era algo que le fuese a ayudar en convertirse en un genio del ajedrez por eso hizo que la niña se enfocara únicamente en el ajedrez y en los idiomas, pues Lazlo estaba seguro que Susan triunfaría y se tornaría una chica importante para el mundo del ajedrez y estaría viajando por todo el mundo. Es por eso que ayudó a Susan a estar preparada para esa situación y la ayudó a aprender varios idiomas. Susan se especializó al 100% en el ajedrez, todos los días, desde pequeña y a aprender 5 idiomas para poderse desenvolver en sus viajes fluidamente. Esto, en aquella época fue muy polémico y se vieron muchos artículos publicados y criticas sobre porque las niñas habían sido privadas de la educación convencional, de ese sistema común y simple que la mayoría de personas suelen seguir, ese sistema que te obliga a ir a la escuela, llegar a la universidad y graduarte de algo. Pero Lazlo pensaba y confiaba fielmente en que la especialización hacia que una persona lograra descubrimientos, avances y demás cosas asociadas a un área determinada. El resultado de la especialización a tiempo completo hizo que Susan se convirtiera en la Campeona del Mundo de Ajedrez. Solo el hecho de llegar a ser la campeona del mundo a la edad de 27 años ya es un logro digno de admirar, el ser el #1 en el mundo no es para todos. Anteriormente las mujeres tenían un torneo separado para el campeonato mundial al torneo de los hombres. Es decir el campeón del mundo femenino era un torneo distinto al torneo del mundo masculino y por lo tanto habían dos campeones del mundo de Ajedrez, una mujer y un hombre. Y para esos años el Ajedrez femenino no estaba tan maduro, mientras que en el Ajedrez masculino grandes personajes de todo el mundo con una fuerte preparación en el ajedrez ya se estaban enfrentando. Podríamos argumentar entonces que Susan no necesitó de un mayor esfuerzo para consagrarse campeona del Mundo del Ajedrez. Y sería un argumento muy valido. Sin embargo, la historia no termina ahí, Susan empezó a retar a los hombres, pues rápidamente el nivel ajedrecístico del resto de mujeres en el mundo no le era suficiente, Susan era la #1 entre las mujeres y se encontraba en ese puesto totalmente en solitario y no se conformó con eso, la competitividad que había desarrollado desde pequeña la motivaba a objetivos mucho más grandes. Luego de algún tiempo, Susan empezó a jugar los torneos masculinos y ¡vaya sorpresa! Susan llegó a estar entre los mejores puestos del ranking mundial masculino. Es decir, Susan, siendo mujer, en una época en donde
  11. 11. las mujeres tenían poca preparación Ajedrecística llegó a estar en los primeros puestos masculinos en el mundo. Susan incluso fue motivo de una investigación de National Geographic Channel (https://www.youtube.com/watch?v=M2IQpzr-GPg) en donde una nueva teoría surge: La especialización en algo desde temprana edad produce que la estructura del cerebro se modifique para alcanzar niveles inimaginables en determinada área. Una teoría muy interesante pero que se queda fuera del alcance este articulo. Bobby Fischer Bobby Fischer nació en Chicago, Illinois en 1943. La mamá de Bobby solía dejarlo solo con su hermana todos los días mientras ella iba a trabajar. La mamá, con el objetivo de evitar el aburrimiento en sus hijos compró un set de juegos de mesa y se los regalo para que ellos pudieran divertirse mientras ella iba a trabajar. Fue así como Bobby y su hermana aprendieron las reglas del juego del Ajedrez desde el manual de instrucciones que venia en el set de juegos. En pocos días la hermana ya no era un competidor para Bobby, y fue así como Bobby empezó a buscar más competidores que lo pudieran hacer crecer en el juego, más competidores que llevara a perfeccionar su juego y alcanzar la excelencia. Cuentan las biografías de Bobby que La madre, lo llevó a uno de los clubes más famosos de Brooklyn para que pudiera encontrar todos los competidores que quisiera. El primer día, hablaron con el director del club quien en ese tiempo había sido uno de los mejores jugadores de Estados Unidos. El director del club retó a Bobby a una partida y luego de varias horas de juego (porque Bobby no se la dejó fácil) finalmente Bobby perdió la partida. Se dice que Bobby entró en llanto luego de haber perdido esa partida. Se había acostumbrado tanto a ganar, que cuando perdió impactó mucho su espíritu de competición. La historia de Bobby es un poco más asombrosa que la historia de Susan Polgar, en realidad si vemos los años en que ambos nacieron, Bobby nació mucho antes que Susan. Es de admirar que Bobby siendo tan pequeño se dio cuenta de las siguientes cosas por él mismo: • Si quería ser alguien en el mundo del Ajedrez tenia que Enfocarse con el Ajedrez. (Luego veremos que Messí nunca pensó en ser algo más que no sea un futbolista, su mente se había enfocado en el futbol desde pequeño) • Ir a la escuela no iba de acorde al Ajedrez. En la escuela no le enseñaban nada que él necesitara para convertirse en lo que él quería: Ser el número 1 en el mundo. Y por eso dejó de ir a clases. ¿Recuerdas la historia de Susan? • La competitividad con él mismo lo llevaría a alcanzar niveles inimaginables en el Ajedrez. Tenia que trabajar mucho, con una preparación fuertísima que ni siquiera otra persona había soportado. Y para esto Bobby siempre andaba con un tablero de Ajedrez, entrenando en todo momento (Luego veremos que Messi de igualmente andaba todo el tiempo con un balón de
  12. 12. futbol). Fischer incluso en un bus, iba entrenando con su Ajedrez de Bolsillo. Fuente: http://www.jotdown.es/ Es asombroso que Bobby llegara a esas tres conclusiones siendo tan niño y por el mismo. Susan tuvo la suerte de tener a su padre Lazlo quien prácticamente le dio a conocer que la escuela convencional nada tenia que ver con su especialización. Lazlo también identificó que solo especializándose en el ajedrez y manteniendo el enfoque en el ajedrez convertiría a Susan en un genio del juego ciencia. Bobby Fischer dejó la escuela por su propia decisión, siendo pequeño. Antes de dejar la escuela cada vez que le preguntaban a Bobby sobre ella contestaba “Los profesores son más tontos que los alumnos”. Bobby habiendo descubierto por él mismo que la competitividad era con él y solo con él, empezó a prepararse de manera asombrosa, no había día que no entrenara, no había libro que no leyera, cada día para él contaba. Incluso habían personas que solían decir que antes de un torneo era frecuente que Bobby prácticamente desapareciera, no sabían en donde estaba, simple y sencillamente no lo volvían a ver hasta la fecha del torneo. Lo que no sabían era que Bobby se preparaba mucho más fuerte que cualquier otro ajedrecista. Y toda esta competitividad y preparación tuvo una consecuencia: “Bobby se convirtió en el Gran Maestro (GM) más joven del mundo”, Una marca que nunca antes había logrado. ¿Consecuencia de la competitividad consigo mismo? Seguro. Bobby siempre se preparaba para retos inimaginables, para un
  13. 13. rival de ajedrez que ni siquiera sabia si existía o si iba a conocer algún día. Como consecuencia de esa preparación logró marcas como esta. Luego los libros y estudios en ingles no le bastaron. Empezó a leer todos los análisis rusos. Bobby para ese entonces ya había creado una imagen de “Genio” en el mundo que nosotros por este ensayo sabemos que esa imagen no es más que el resultado de empezar una carrera en algo a temprana edad (Luego veremos que “temprana edad” podría ser peligroso, es algo de lo cual debemos tener cuidado), especializándonos en ella y compitiendo con nosotros mismos. Los torneos pasaron, los años pasaron, sus estudios y análisis fueron acumulándose, Bobby cada vez se superaba a sí mismo, día con día hasta que en el año 1972 Bobby se enfrentó con el Ruso Boris Spassky por el titulo mundial de Ajedrez. Según cuenta el libro “Bobby Fischer” escrito por “Dimitrie Bjelica”, Bobby Fischer se dio el lujo de faltar a la primer partida del match, y de perder la segunda partida (él voluntariamente quiso perderla porque el Bobby que conocemos nunca hubiera comido el peón con el Alfil) y aún así decía que él era el jugador No. #1 en el mundo. ¿Como podía estar tan seguro de ser el #1 si tenia una desventaja de 2- 0 en el match contra Boris Spassky? En todo caso cualquier persona con ese resultado pudo haber pensado que él era el segundo mejor, pero no el primero. Esa seguridad de ser el mejor había sido una consecuencia de prepararse cada día debido a la competitividad con él mismo que había desarrollado. La acumulación de conocimiento lo llevo a estar en un nivel de excelencia en donde él sabia que no estaba su competidor Boris. Por eso mismo sabia que aún estando 2-0 en desventaja seguía siendo el #1 y así lo demostró. Luego de muchos juegos más, Bobby finalmente se convirtió en el Campeón del Mundo de Ajedrez derrotando a Boris Spassky con un marcador de 12½–8½ a favor de Fischer. Estaba en desventaja ante el Campeón del mundo y termino con mucha ventaja, ¡Asombroso! Hoy por hoy, es el año 2016 y Bobby Fischer sigue siendo el único Estadounidense que ha sido campeón Mundial de Ajedrez en toda la historia. El único norteamericano con marcas y logros tan impresionantes. El único estadounidense que venció a todo el imperio de Ajedrecistas Rusos y en plena guerra fría. Pocas personas se atreven a especializarse en el ajedrez como Bobby lo hizo y pocas se atreven a llevar una preparación diaria tan fuerte como la que Bobby hacia producto de la competitividad consigo mismo. La falta de personas que se atrevan a algo tan intenso como eso tiene como resultado que no haya otro “Bobby” en Estados Unidos, hasta la fecha. Pareciera como si Bobby logró alcanzar un nivel de excelencia único. Pareciera como si ya hubiera nacido para estar ahí. Pero este ensayo demuestra que la especialización en el Ajedrez más la competitividad con él mismo provocó que él se preparara de una manera robusta, diariamente, durante varios años hasta llegar a una situación de excelencia que ningún otro estadounidense ha podido alcanzar.
  14. 14. Garry Kasparov Garry Kasparov también hizo historia en el mundo del Ajedrez, Garry Kasparov posee el record de ser el campeón del mundo más joven de toda la historia. Pero no hace falta explicar cómo logró alcanzar ese record, pues ya para este punto el lector ya debió detectar que la clave es Competición más especialización, por supuesto acompañado de un Plan o estrategia. Lo que me interesa que el lector vea es que que Garry Kasparov también esta de acuerdo con lo que este ensayo expone: La competitividad debe ser el principal motivador. Y para esto citaré una parte de su libro “Cómo la vida imita al Ajedrez”: “Sabemos que la complacencia es un enemigo peligroso. La satisfacción puede llevar a relajar la vigilancia, a errores y a oportunidades perdidas”. Garry K. ¿Recuerdas la historia de Jonatán y el estado de comodidad? “La competencia debe ser la razón principal que nos mantiene motivados. Para mi hubiera sido imposible desarrollar mi potencial sin un némesis como Karpov, que durante toda mi carrera me impulsó hacia delante. Cuando una nueva generación de jugadores de ajedrez emergió en la década de 1990, y Karpov dejó de ser la principal amenaza para mi liderazgo, tuve que centrarme de nuevo en encontrar nuevas fuentes de inspiración. En aquel momento mi nueva motivación era vencer a la reciente oleada de jóvenes y dotados talentos”. Garry K. Acá Garry Kasparov demuestra estar de acuerdo con lo que este ensayo expone. Necesitas competir con alguien, necesitas tener un némesis, alguien que te empuje a alcanzar niveles de excelencia, alguien que te mantenga despierto. Garry Kasparov compitió casi toda su vida con Karpov, y fruto de esa competitividad lo llevó a prepararse para situaciones fuera de lo común, y esa preparación indirectamente lo llevo a ser el campeón del mundo más joven de toda la historia (22 años). Sin Karpov, Garry Kasparov posiblemente sea un buen jugador de ajedrez, pero sin grandes logros. Garry logró identificar que la falta de un competidor hace caer a las personas en una situación de comodidad, y fue así que cuando vio que Karpov no era un competidor más, se preparó para poder ganarle a todos los jóvenes talentos que surgieron en 1990 y así se siguió manteniendo en la cima. Siempre buscaba alguien con quien competir para poder seguir en un sitio de excelencia ajedrecística. “Hemos de ser exigentes con nosotros mismos, crear nuestras propias normas y cumplirlas siempre. Puede parecer paradójico que tengamos que ser los mejores y seguir compitiendo como si estuviésemos obsesionados. Es tan difícil como cambiar de sistema de trabajo, pero todo el que quiera destacar durante una trayectoria profesional larga comprobará que ambas cosas son necesarias. Pese a ganar ocho medallas de oro en tres
  15. 15. olimpiadas, Carl Lewis, a los treinta y cinco años, seguía queriendo más. Para estar en forma de cara a los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, se embarcó en un programa de entrenamientos completamente nuevo, olvidando todo lo que le había funcionado hasta ese momento. Sabía que su edad y las lesiones supondrían nuevos desafíos. Consiguió ganar otra medalla de oro y una de plata en Atlanta”. Garry Kasparov. Aquí Garry Kasparov deja en claro que nos debemos superar a nosotros mismos día a día, cada día que pase tenemos que exigirnos aprender algo nuevo, una competencia con nosotros mismos sin fin. Para estas alturas el lector podría estar pensando: ¿Entonces debemos ser lunáticos y siempre estar compitiendo? Parece muy intenso, pero es así. Mientras quieras estar en los niveles más altos de la excelencia, deberás armarte con tu arma más importante: La competitividad. Garry pone como ejemplo a Carl Lewis, pese a ya haber acumulado varias medallas de oro Carl quería más, Carl quería seguir manteniéndose en los límites de la excelencia y siguió tan competitivo como siempre, tanto que tuvo que cambiar su forma de entrenamiento hacia un plan de trabajo que se adaptara a su edad, el resultado fue que se mantuviera en ese sitio de excelencia en donde había estado y así ganó una medalla de oro más y no solo eso, también una de plata. A todo esto me gustaría también agregar la historia del match de Kasparov contra su rival de casi toda la vida Karpov. En dicho match en el cual Kasparov era el retador y Karpov era el actual campeón del mundo, Kasparov se vio en una desventaja considerable. Las partidas que resultaban en tablas (empate) no contaban y la primer persona que llegara a 6 puntos ganaba el match. En ese match es tan asombroso la gran capacidad que tenia Kasparov para competir, la gran capacidad para confiar en sí mismo y no dejarse caer pues llego a estar en una desventaja de 5-0 a favor de Karpov. Es decir, Kasparov estuvo a tan solo 1 punto de ser derrotado de manera humillante al tener ninguna sola partida ganada, había jugado ¡27 juegos! en los cuales solo había logrado entablar partidas y 5 derrotas. Cada juego suele durar como mínimo 9 horas, ¿Puedes imaginarte el cansancio provocado por jugar una partida de 11 horas y que exige altos niveles de concentración?. Cualquiera en esa situación podría haberse quebrado, cualquiera hubiera aceptado el resultado tan aplastante de 5-0 y retirarse en la última partida. Luego de 27 juegos y no lograr absolutamente nada, eso algo tenia que indicar. Sin embargo Kasparov jugó hasta el final, en la partida 28 logró su primer punto, a esto siguieron más partidas y al llegar a la partida número ¡48!, Kasparov había logrado 5-2, ¡otro punto más!, y luego de otras 24 partidas más finalmente Kasparov se coronó campeón del mundo a la edad de 22 años. Un excelente ejemplo de competitividad. Muhammad Ali Ya pusimos tres ejemplos en el contexto de Ajedrez, esto podría hacer suponer al lector que este ensayo solo aplica para jugadores de Ajedrez pero no es así. Ahora plantearemos un ejemplo en el Boxeo, al famoso Mohammad Ali.
  16. 16. Expondré mi análisis sobre las palabras publicadas en http://fightcamptravel.com de un reportero cuando le pregunto a Alí “¿Cuantas abdominales haces?”: “No lo sé, no cuento los abdominales que hago. Sólo empiezo a contar cuando duele y cuando me arde el estómago, pues esas son las que realmente cuentan y las que te convierten en el campeón.” Mohammad Alí. La esencia de la competitividad. La esencia de no estar en una zona de conformismo. Siempre esforzarse más que el día anterior y más aún importante, él no se preparaba para superar a otra persona, él se preparaba para superarse a sí mismo. Si se hubiera preparado contra otra persona, fácil es ver que si la otra persona hace 100 abdominales él podría hacer 150, pero ¿150 es la máxima capacidad que su cuerpo podría dar? Mohammad Ali se superaba a sí mismo, si ayer hizo 100 abdominales , entonces hoy hacia 110, mañana 120 y así sucesivamente hasta alcanzar niveles inimaginables. Esa competitividad que tenia lo llevo a buscar métodos y nuevas formas de entrenarse logrando ser la leyenda que hoy por hoy conocemos. “Odié cada minuto de entrenamiento pero me dije: No abandones, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón” – Muhammad Alí El se preparaba diariamente para ganarse a él mismo, dejaba hasta la última gota de sudor en el gimnasio. Cuentan que su entrenador había comentado que Mohammad ya estaba en el gimnasio desde antes que lo abrieran y era la última persona que se iba cuando lo cerraban. Con el afán de superarse a él mismo, buscaba métodos nuevos que otras personas quizás ni se imaginaban, como entrenar bajo el agua: Fuente: http://img.europapress.net
  17. 17. Lionel Messi Empecemos analizando un párrafo muy interesante publicado por el artículo en http://canchallena.lanacion.com.ar: “Su mentalidad (la de Messi). No la de ahora, sino la que tenía a los 12 o 13 años. (…) . Ya entonces, Leo era consciente de que los jugadores deben pasar por ciertos sacrificios para llegar a lo más alto. Ahora estoy escribiendo el libro de Cristiano y pasa lo mismo. Tienen una inteligencia competitiva y un foco tan enorme que pueden con todo.” De este texto podemos extraer nuestro principio, la competitividad. Messi era ya extremadamente competitivo desde muy pequeño, y no solo desde de los 12 años, sino posiblemente desde mucho tiempo atrás. Pero a esa edad, muy difícilmente pudo haber encontrado a otros niños tan competitivos cómo él, y es porque la competitividad se desarrolla más durante y después de la adolescencia y es ahí donde el complemento de nuestro principio se demuestra. Al no encontrar a otros niños tan competitivos como él, no se limitó al conformismo y se preparó cada día para superarse a él mismo. La repetición diaria de la superación individual, dio cómo resultado el asombroso Messi que hoy por hoy conocemos. Otra parte interesante que podemos extraer del texto es que se menciona a Cristiano Ronaldo con un comportamiento como el de Messí, con la diferencia que Cristiano depende de otra persona para entrar en competitividad y eso probablemente haya impactado su preparación. La ventaja de competir con uno mismo y que no tienes cuando compites con otra persona es que cuando se compite con uno mismo y no logras tus objetivos, sabes que fuiste tu, no fue el clima, no fue el día, no fue por otra persona, fuiste tu quien no se preparó lo suficiente y las consecuencias son solamente tuyas. Mientras que cuando compites con otra persona, dependes en todo en esa persona. Si pierdes, no fuiste tu, probablemente culpes a cualquier factor externo para no doblegarte ante tu competidor y esto solo daña el rendimiento de tu progreso. Es ahí donde vemos cuando le preguntan a Messi sobre Cristiano, suele contestar sin ninguna carga, sin ninguna molestia; mientras que cuando le preguntan a Cristiano sobre Messi suele contestar con molestia e incluso con insultos hacia los reporteros. Finalmente vemos que Messí estaba ya consiente que para alcanzar niveles de excelencia asombrosos tenia que tener algunos sacrificios. Dedicarse y especializarse en el futbol. Su entrenamiento era fuerte, desde pequeño. Desde temprana edad, su familia solía decir que Messí nunca soltaba la pelota, si tenia que ir a algún lugar, iba con una pelota. Acá encontramos una similitud a Bobby Fischer que nunca iba a algún lugar sin un tablero de Ajedrez de bolsillo. O sacrificios como el que hace Cristiano Ronaldo al pasar muchas horas en el gimnasio. Por ejemplo el sitio http://www.vitonica.com/ publica que Cristiano Ronaldo suele ser la primer persona que llega a los entrenamientos y la última en
  18. 18. irse, luego de cada entrenamiento suele pasar 2 horas en el gimnasio (cualquier persona luego de un entrenamiento lo que buscaría es descansar), realiza 3,000 abdominales diarias ¿Cuántas personas conoces que soportan 3,000?) y finalmente nada 1 hora en la piscina de su casa. Muchos hablan del éxito de Cristiano Ronaldo, pero pocos saben el entrenamiento fuera de lo común que realiza producto de la competitividad que lo mueve. Pocas personas saben de los sacrificios que conlleva esforzarse al máximo, buscar métodos de entrenamiento para exigirse cada día más y más como lo hizo Allí y especializarse completamente desde pequeño en algo. La competitividad en las Empresas: Es común hablar dentro de las empresas sobre competitividad. A menudo escuchamos la pregunta “¿Cómo somos competitivos?” o “¿Cómo superamos a nuestra competencia?”. Las empresas por muy pequeñas que sean buscan ser competitivas y eso implica, hacer reingeniería de sus procesos, automatización de sus procesos, reducir sus tiempos, aumentar la calidad de sus servicios o productos, contratar a personal competente que les ayude a llevar la empresa al éxito que tanto desean. La consecuencia de ser competitivos es que eventualmente la empresa alcanzará una madures adecuada para poder entrar a mercados internacionales. La ventaja de entrar a mercados internacionales es que las ventas aumentan considerablemente, más aún en países en donde la moneda tiene un valor aun mayor que la moneda local al país de donde la empresa se fundó. El principio de crear una empresa es generar empleo y ganancias. Por lo que toda empresa fiel a la competitividad es fiel a su visión, a la visión de alcanzar la excelencia. Si una empresa no es competitiva tiene como destino final una baja en la calidad de sus productos o servicios, la perdida de clientes, la perdida de mercados objetivos, grandes pérdidas monetarias y finalmente la quiebra. El ensayo “Competitividad: Causas y Efectos del Comercio Internacional” realizado por el señor Manuel R. Moreno en Argentina propone los siguientes niveles de competitividad: 1. Micro a. La empresa b. El sector 2. Macro a. El País Las empresas buscan que el personal sea competitivo dentro de la empresa, luego buscar ser competitivos en un sector determinado para finalmente ser competitivos a nivel de país y continente. El ensayo también deja claro que hoy en día las empresas buscan ser competitivas a toda costa, incluso bajando sus precios tolerando perdida de ganancias por tal de ingresar a mercados muchos más grandes, generando ganancias mayores a largo plazo. Son diferentes estrategias que cada empresa adapta para buscar la excelencia.
  19. 19. En base a lo anterior, se puede observar que la competitividad también existe en el ámbito laboral y es tomada como la principal motivación para alcanzar la excelencia de servicio o la excelencia en el (los) producto(s) que se están proporcionado con la meta de aumentar las ganancias. An Iron Will El libro “Iron Will” fue publicado por el señor Orison Sweet Marden el 11 de Agosto del año 2004 y lo que expone en su libro es muy parecido a lo que se está planteando en este ensayo. En su libro Marden atribuye el éxito de una determinada persona a su voluntad de hacer realidad las cosas independientemente de que problemas, retos, y frustraciones la persona tenga que pasar. A continuación voy a comentar alguna extracciones de texto de su libro y haremos una comparación con los principios que estoy proponiendo en este ensayo. “The man without self-reliance and an iron will is the plaything of chance, the puppet of his environment.” Sin autosuficiencia y una voluntad de hierro no somos mas que simples juguetes. El mensaje está tan claro que no hace falta agregar ni quitar mayor cosa. Si se quiere llegar a los niveles de excelencia se tiene que ser en primer lugar autosuficiente, no depender de algo o alguien (¿recuerdas el problema de competir con otra persona vs competir contigo mismo?) y al mismo tiempo tener una voluntad de hierro, una voluntad que nos permita levantarnos cada vez que caigamos, cada vez que fracasemos o que cometamos errores. No debemos dejarnos vencer, debemos tener una voluntad tan grande y tan fuerte que nos haga poder contra cualquier cosa, que nos permita superarnos a nosotros mismos. “The world takes us at our own valuation. It believes in the man who believes in himself, but it has little use for the timid man, the one who is never certain of himself; who cannot rely on his own judgment, who craves advice from others, and is afraid to go ahead on his own account.” Al inicio expuse un caso en el que si no nos esforzamos y nos superamos diariamente a nosotros mismos, o superamos a un rival, entraríamos tarde o temprano en un estado de comodidad en el que muchas veces no nos damos cuenta que estamos ya ahí. Como una persona alcohólica no sabe que tiene una enfermedad y constantemente argumenta “Yo puedo dejar de tomar en cualquier momento porque no estoy enfermo”, así pues la persona que ya no compite suele pensar que esta aprendiendo al ritmo que lo hacia, sin embargo ya no es más así. Suele quedarse estancado en un estado en el que cada vez se aleja de un estado de excelencia. Con las Palabras de Marden confirmamos esto. Si no compites no tienes voluntad no tienes retos no crees que puedes lograr algo, no tienes dirección, y por lo mismo la consecuencia es que el mundo te lleva a un estado de
  20. 20. acomodamiento en el que no logras la excelencia, por el contrario si compites sí tienes metas grandes y estas convencido que lo vas a lograr, el mundo te lleva hasta la cima, allá en donde pocos se atreven a llegar. “As a rule physical vigor is the condition of a great career. Stonewall Jackson, early in life, determined to conquer every weakness he had, physical, mental, and moral. He held all of his powers with a firm hand. To his great self-discipline and self-mastery he owed his success.” Nuevamente confirmamos que competir contigo mismo es mejor que competir con otra persona y mucho mejor que no competir. En este texto Marden habla sobre Stonewall Jackson, una persona que se propuso superar “sus propias” debilidades, superarse “a sí mismo” físicamente, mental y moralmente. ¿El resultado? El éxito. Se superó a él mismo en cada uno de los aspectos propuestos. Ahora, pregunto: ¿Qué pasa si hacemos esto un ciclo y diariamente lo repetimos? Qué pasa si establecemos un “Baseline” de nosotros mismos, nos superamos, volvemos a establecer otro “Baseline” y lo superamos. No se necesita de mucho para visualizar que tarde o temprano estaremos superando a cualquier rival que conozcamos, tarde o temprano estaremos en solitario en el conocimiento de una determinada área en la cual nosotros nos hayamos especializado y tarde o temprano estaremos entrando en límites de la excelencia en donde posiblemente ninguna persona haya estado antes y ahí, ahí es en donde estaremos aportando progresos. Ahí es en donde la ciencia avanza, ahí es en donde nuevos métodos para realizar algo se crean, ahí es en donde estamos aportando algo nuevo a la humanidad, ahí es en donde todos y cada uno de nosotros debemos estar si queremos que este mundo avance. “The power to hold on is characteristic of all men who have accomplished anything great; they may lack in some other particular, have many weaknesses or eccentricities, but the quality of persistence is never absent from a successful man. No matter what opposition he meets or what discouragement overtakes him, drudgery cannot disgust him, obstacles cannot discourage him, labor cannot weary him; misfortune, sorrow, and reverses cannot harm him. It is not so much brilliancy of intellect, or fertility of resource, as persistency of effort, constancy of purpose, that makes a great man. Those who succeed in life are the men and women who keep everlastingly at it, who do not believe themselves geniuses, but who know that if they ever accomplish anything they must do it by determined and persistent industry.” A lo largo de este ensayo también se expuso algo que la mayoría de personas que se pusieron como ejemplo tuvieron en común: Todos estuvieron consientes de los sacrificios que tenían que hacer. La preparación que tuvieron no fue de ninguna manera igual a la de las personas que no logran la excelencia. Se prepararon a límites inimaginables, de la forma en que nadie pensaba que una persona podía prepararse. Por ejemplo Mohammad Ali al entrenar bajo el agua, a Bobby Fischer desaparecer por semanas, a Garry Kasparov al no dejarse caer cuando estuvo en
  21. 21. el match en una desventaja de 5-0 luego de 27 partidas jugadas. Cualquiera pudo aceptar rotundamente la derrota ante tal resultado tan aplastante. Pero no, Kasparov nunca se dejó caer ni siquiera por ese resultado tan aplastante y luego de 72 partidas jugadas contra Karpov se coronó como el campeón más joven del mundo en Ajedrez. “Persistency of purpose is a power. It creates confidence in others. Everybody believes in the determined man. When he undertakes anything his battle is half won, because not only he himself, but every one who knows him, believes that he will accomplish whatever he sets out to do. People know that it is useless to oppose a man who uses his stumbling-blocks as stepping-stones; who is not afraid of defeat; who never, in spite of calumny or criticism, shrinks from his task; who never shirks responsibility; who always keeps his compass pointed to the north star of his purpose, no matter what storms may rage about him.” Este texto resalta algo que inevitablemente es cierto. Si eres exitoso otras personas van a querer seguirte, aprender de ti, entender cómo lo hiciste, te vas a llegar de clientes si eres una empresa, vas a incrementar las ventas, la gente en el mundo te va a conocer y te va a preguntar la receta del éxito. Pero tu sabes que al final tu competitividad y tu especialización te llevó a tal punto y para eso voy a citar el siguiente texto del libro de Kasparov “cómo la vida imita al Ajedrez”: “En 1985 me proclamé campeón del mundo a la edad de veitidós años, y a partir de ese momento las preguntas que me hacían cambiaron radicalmente. En vez de interesarse por las partidas y los torneos, la gente quería saber cómo habia conseguido aquel éxito legendario. ¿Cómo habia conseguido esforzarme tanto? ¿Qué comía? ¿Qué hacía por las noches antes de acostarme? En resumén, ¿cuáles eran los secretos de mi éxito?. Respuesta de Kasparov: Mi memoria era buena, pero no fotográfica. Solía hacer una comida abundante a base de salmón ahumado, bistec, cosas normales. Todas las noches antes de acostarme lo que hacía era cepillarme los dientes. Nada fuera de lo normal. Aparentemente, todo el mundo esperaba un método concreto, una receta universal que se pudiera aplicar para obtener siempre grandes resultados.” Se logra apreciar cómo el campeón del mundo confirma que no hay una receta mágica, eres tu quien competió contigo mismo por muchos años, eres tu que constantemente te estuviste superando y que el tiempo se encargó de llevarte a limites de excelencia que la gente normal le llama “Genialidad”. “The persistent man never stops to consider whether he is succeeding or not. The only question with him is how to push ahead, to get a little farther along, a little nearer his goal. Whether it lead over mountains, rivers, or morasses, he must reach it. Every other consideration is sacrificed to this one dominant purpose.”
  22. 22. Este texto revela algo muy importante y con lo cual voy a finalizar el análisis del libro “An Iron Will”. Nunca te pongas límites, aunque ya hayas llegado a tu objetivo, siempre mantente superándote, tu deber como ser humano es ayudar a este mundo a avanzar, y para ayudarlo a avanzar tienes que llegar a esos niveles de excelencia a los que poca, pero muy poca gente llega. Si te detienes al llegar a tu meta, estas desperdiciando tus capacidades, nunca vas a ver de lo que realmente eres capaz y nunca vas a ver hasta dónde pudiste haber llegado. Siempre, siempre mantente superándote a ti mismo, incluso si te mantienes en la excelencia en solitario. Nunca te detengas. Race to Nowhere Hasta el momento he estado tratando el tema de la competitividad como principal motivador para alcanzar la excelencia en determinada área. Pero, como lo indicaba desde el principio ¿Es esto lo que todos queremos en la vida? “Race to nowhere” fue un documental realizado en estados unidos que trata muchos temas importantes que tenemos que tener en cuenta. Este documental investigó la forma en que lo niños y adolescentes estudiaban y detectaron que se mantenían en altos niveles de estrés, por todas las tereas que suelen entregar hoy en día, pero también por el pensum tan largo que suelen tener escuelas modernas enseñando hasta cuatro idiomas simultáneamente. El documental explica que los niños y adolescentes hoy en día pasan al menos 4 horas haciendo tareas, y algunas veces hasta 8 horas. Es asombroso como la “niñez” se ha tornado una profesión también. Una profesión en la que tienen que ser “exitosos” y ese éxito está dado por las calificaciones. La mayoría de ellos ni siquiera entienden porqué sacar calificaciones altas es bueno, lo hacen porque los padres así lo quieren, porque se los imponen. El documental es muy interesante porque expone que la exigencia que se les hace a los niños en obtener altas calificaciones no necesariamente determina el éxito del niño en la etapa adulta. y según el documental, esto se cumple en la mayoría de los niños. Si esto es así, entonces, ¿estamos corriendo hacia dónde?, le estas exigiendo calificaciones tan altas tus hijos, lo estas haciendo pasar por niveles altos de estrés y ¿para qué?, no tienes garantía que en su vida adulta será exitoso. Creo que se ha sobrepasado los límites entre el ser un adulto y el ser un niño. Cómo adultos consideramos lo importante que es competir, lo importante que es exigirse y llegamos a pensar que competir desde una etapa temprana es incluso mejor pues el alcance podría ser mayor. Sin embargo, muchas veces no es así. Está bien si el niño o el adolescente voluntariamente se esfuerza y compite consigo mismo, como lo hizo Fischer siendo tan solo un niño, pero es él (el niño) el que voluntariamente está renunciando a las horas de diversión que podría tener
  23. 23. con otras personas de su edad. El niño tiene que estar consciente de lo que está dejando ir y lo que está ganando. Nosotros como adultos sabemos que son pocos los niños que voluntariamente están renunciando a su etapa de niñez por dedicarse completamente a los estudios. Son pocos y eso no quiere decir de ninguna manera los otros niños estén mal. Al principio te expuse que hay muchos colores y sabores en la vida. No todos están interesados en sacar altas notas en las clases, pero podrían estar interesados en el piano, en el ajedrez, en el atletismo, en la danza, en la poesía, ¡hay de todo! y no podemos aplicar el mismo camino, el mismo sistema a todos los niños, pues cada uno es diferente. Ya lo decía el pedagogo húngaro Lazlo Polgar en su teoría “Un genio de hace, no nace”, una de las reglas de su libro es la siguiente: “El niño que se hará genio, deberá escoger el área en que será genio por afinidad”. Es decir, un ingeniero no puede obligar a su hijo a leerse libros de ingeniería y matemática, ¿y si el niño le gusta la música?. Un Físico no puede obligar su hijo a leerse todos los teoremas de Newton, sus leyes, teorías de Albert Einstein, etc., ¿y si al niño le gusta la danza?. Lazlo Polgar quería que Susan fuera una genio en Psicología o matemática pero terminó aceptando el Ajedrez, pues era lo que Susan había elegido voluntariamente. Definitivamente los adultos nos hemos tornado muy exigentes con nuestros niños, reflejándonos en ellos, y pensando que si ellos inician a una edad muy temprana en nuestra carrera, posiblemente lleguen tener un alcance mayor al que nosotros conseguimos. En parte esta bien, desde la perspectiva de padre, del adulto, pues queremos que nuestros niños sean un “yo” pero mucho mejor, lamentablemente esto está mal desde la perspectiva del niño si esto no es lo que el niño desea y lo único que se va a lograr es que el niño saque buenas calificaciones pero por el simple afán de ganar el curso o satisfacer a los padres, pero no va a ganar el curso por pasión, porque le llama la atención lo que está haciendo y estudiando, porque el tema le interesa. Considero que siendo adultos y siendo la edad adulta en donde la competitividad está mas marcada entre las personas; nos hemos vuelto peligrosos y dañinos para nuestros niños. No los respetamos, les imponemos lo que nosotros queremos que hagan y en la mayoría solo los lastimamos y matamos la capacidad de desarrollar su propia creatividad en lo que a él o ella le gusta. Matamos esa creatividad propia a ellos y les imponemos nuestras ideas. Considero que la competitividad debe empezar a una edad adecuada en la que una persona entienda en qué quiere alcanzar la excelencia. Un niño de 5 u 8 años difícilmente va a tener una visión de lo que quiere alcanzar en la vida, y más aún en qué área lo quiere alcanzar, por lo que competir a esa edad lo llevaría a una “Carrera a ninguna parte”.
  24. 24. Según el sitio http://familiaycole.com/, la siguientes son algunas de las muchas consecuencias que un niño podría llegar a tener si se le impone la competitividad siendo pequeños: • Sensación injustificada de fracaso • Sentir que han decepcionado a sus padres • Se viven situaciones traumáticas sin serlo • Los compañeros pasan a ser rivales • Se justifica el “juego sucio” • Se pierde la perspectiva Estrés y rendimiento El ensayo sobre “estrés y competitividad” realizado por el señor “ Jesús Martín García” concluye que si se llega a competir a límites en los cuales se lleve a la persona a estar dentro de una situación de estrés intenso, en lugar de alcanzar las metas y acercarse a la excelencia, se tendrá un resultado completamente distinto. La competencia debe tener un inicio, y ya lo expuse en la sección de “Rase to nowhere” pero también debe de tener un fin, y ese fin es en donde inicia los niveles dañinos de Estrés. El ensayo de Jesús Martín concluye que los resultados de desempeño de una persona son peores que el resultado de las personas que incluso no compiten. Asombroso pero interesante la forma en que el estrés puede afectar a una persona, no solamente en la obtención de las metas sino también en cuestiones de Salud. Para esto citaré el siguiente texto extraído del ensayo del señor Martín: “Un modelo teórico ampliamente estudiado es el desarrollado por el grupo de Michigan (Khan et aL, 1964). El modelo hipotetiza que el estrés experimentado por el trabajador, lleva a consecuencias de carácter conductual: absentismo, fatiga, reducción de la producción, etc., de carácter psicológico: insatisfacción laboral, propensión al abandono, tensión; y de carácter médico: aumentos de presión arterial, del colesterol, reducción inmunológica, etc.” Se debe tener cuidado con los límites de la competitividad, en este caso en donde empieza los niveles dañinos estrés. Como dicen por ahí, los extremos son malos. Conclusión Analizando varios casos reales, las observaciones sugieren que el común denominador de varios casos de éxitos, ¡y no cualquier éxito! sino un éxito que ha dejado marca en la historia de un país o deporte, ha sido gracias a la competitividad que las personas han desarrollado desde una edad aceptable, llevándolos a prepararse para siempre ser los mejores, para siempre estar listos para un reto tan grande que ni siquiera ellos saben si podría suceder, dándoles como resultados indirectos el dejar marcas en la historia que jamás otra persona había dejado antes y llevándolos a niveles de excelencia en los que jamás otras
  25. 25. personas habían estado anteriormente. También las observaciones nos llevan a pensar que una competitividad que se basa en una tercera persona no es tan eficaz como la competitividad con uno mismo y que la falta de competitividad nos lleva a una zona de conformismo y mediocridad. Por otro lado también expuse las consecuencias de la competitividad desde muy temprana edad: los niños. Expuse que la competitividad da resultados cuando la persona sabe a dónde se dirige, cuando la persona sabe lo que quiere ser en la vida y lo tiene claro. Esto en los niños no pasa, los niños asumen que es bueno aquello que los padres dicen que es bueno y lo que es malo aquello que los padres dicen que es malo. Si los obligamos a que sean competitivos, lo serán, porque nosotros (los padres) estamos diciendo que eso es bueno, pero ellos no tienen un raciocinio maduro y solo los estamos introduciendo a una “carrera a ningún lado”. Esto muchas veces a provocado que los niños siendo adolescentes, cuando pueden tomar sus propias decisiones terminen cambiando de carrera universitaria o simplemente dejen de estudiar lo convencional y se dediquen a las artes, entonces toda la competitividad y estrés a los que fueron expuestos desde su niñez no serviría de nada pues habrían avanzado con mucha presión sobre una camino en el que al final ya no siguieron. Es por eso que la competitividad debe de empezar cuando la persona está consiente de lo que quiere ser en la vida. Por otro lado también expuse el problema de competir a grandes escalas que la persona sobre pase su punto máximo de rendimiento y entre en decaimiento producto del estrés. Se debe estar consiente de cuando empezar a competir pero también estar consientes de hasta donde presionarnos. Si nos presionamos demasiado en lugar de rendir a nuestra máxima capacidad entraremos en una situación de estrés en que nuestro organismo, nuestra memorización, nuestro estado físico no darán los mismos resultados y nos llevarán no solo a un rendimiento por los suelos sino que en algunos casos nos llevarán a una situación de salud inadecuada y en el peor de los casos la muerte.

×