Hernias paredabdominaltextoydibujosbreve (1)

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Hernias paredabdominaltextoydibujosbreve (1)

  1. 1. Monográficos: Hernias HERNIAS DE LA PARED ABDOMINAL DEFINICIONES PREVIAS Desde un punto de vista general, una hernia puede definirse como la salida de un órgano, parte de un órgano, u otras estructuras anatómicas, de la cavidad donde normalmente se encuentran alojadas, a través de un defecto u orificio, natural o artificial. En este sentido, pueden producirse hernias en distintas áreas anatómicas: Hernia cerebral: salida de las amígdalas del cerebelo a través del agujero mayor de la base del cráneo. Hernia pulmonar: salida de parte del pulmón a través de un espacio intercostal. Hernia discal: salida del núcleo pulposo del disco intervertebral a través de un defecto del anillo fibroso que lo rodea. Hernia muscular: expansión de masa muscular a través de un defecto en la fascia que la recubre. En este monográfico, Saludlandia se ocupa de las hernias de la pared abdominal que salen al exterior a través de defectos de la pared anterior y lateral del abdomen. Otras hernias, mucho menos frecuentes, pueden salir a través de la pared posterior de la cavidad abdominal (hernias lumbares), de su pared www.saludlandia.com Página 1 de 19
  2. 2. Monográficos: Hernias superior o diafragmática (hernias diafragmáticas) o de la pared inferior (hernias pelvianas). Más raras aún son las hernias que pasan de una cavidad a otra, dentro de la propia cavidad abdominal (hernias abdominales internas). La palabra hernia deriva del término griego έρνος con significados tales como “brote de una planta” o “masa que aparece en la superficie de una planta”; ambos significados hacen referencia a la hernia entendida como tumoración o bulto; en otras acepciones el término griego έρνος se refiere a la acción de “salir de” (como “la roca que emerge del mar”). Una persona puede tener, transitoriamente, el contenido de la tumoración herniaria dentro de la cavidad abdominal (se dice en estos casos que la hernia está reducida) y, sin embargo, sigue teniendo potencialmente una hernia de la pared abdominal; en consecuencia, conviene subrayar en la definición de una hernia la existencia de un defecto en la continuidad normal de las paredes abdominales, a través del cual puede salir circunstancialmente su contenido. HERNIA ABDOMINAL Toda hernia abdominal consta de un defecto, de un saco peritoneal, formado a expensas del peritoneo que recubre interiormente la pared abdominal (peritoneo parietal), y de un contenido. El defecto es el camino que sigue lo que será el contenido de la hernia, para salir fuera de su cavidad natural; también se denomina trayecto, y puede ser un simple orificio o bien un conducto con dos orificios, como sucede en la hernia inguinal indirecta. www.saludlandia.com Página 2 de 19
  3. 3. Monográficos: Hernias El saco herniario es una bolsa de peritoneo parietal que, como un dedo de guante, sale a través del defecto, recibiendo en su interior el contenido herniario. Cuando el saco peritoneal pasa a través de un defecto de reducido diámetro, su calibre se estrecha a este nivel, para ensancharse una vez fuera de la cavidad abdominal: la porción estrecha, coincidente con el defecto de la hernia, se denomina cuello del saco. Hay hernias sin cuello (como la hernia inguinal directa) y hernias con un largo cuello (como la hernia inguinal indirecta). Una hernia en la cual tan solo una porción del saco está formada por peritoneo parietal es la hernia por deslizamiento, en la que el resto del saco está formado por el peritoneo visceral que recubre una víscera abdominal situada, parcialmente, en posición retroperitoneal, como el ciego o el colon sigmoides, la cual es arrastrada fuera de la cavidad abdominal; esta disposición plantea dificultades técnicas en su tratamiento quirúrgico. El contenido de una hernia abdominal es muy variado y puede decirse que todas las vísceras, a excepción del páncreas, se han encontrado en el interior del saco de una hernia abdominal, aunque el intestino delgado y el epiplón son las estructuras más frecuentemente implicadas. Las causas de una hernia abdominal Estas causas pueden agruparse así: www.saludlandia.com Página 3 de 19
  4. 4. Monográficos: Hernias a) Las que disminuyen la resistencia de la pared abdominal en un área anatómica determinada hasta originar el defecto que hace posible la hernia. b) Las que aumentan la presión dentro de la cavidad abdominal. De estos dos tipos de causas las más determinantes son las primeras. El defecto en la pared abdominal puede ser congénito, como sucede en la hernia inguinal indirecta a causa de un fallo, total o parcial, en las secuencias del desarrollo que conducen al cierre del denominado proceso vaginal peritoneal, que como un dedo de guante peritoneal que acompaña al testículo en su descenso a la bolsa escrotal. El defecto puede ser adquirido, mediante una acción traumática accidental (hernias diafragmáticas traumáticas) o bien operatoria (hernias a través de una previa incisión operatoria, denominadas hernias incisionales denominación que se corresponde con las también llamadas eventraciones). En otras hernias se combinan condiciones congénitas de debilidad circunscrita en la pared abdominal con una elevada presión intraabdominal, como suele suceder en las hernias inguinales indirectas. Signos y síntomas generales de las hernias abdominales El paciente suele consultar tras haber advertido una tumoración que aparece, tras un esfuerzo, en la región herniaria correspondiente (la ingle, la región umbilical, etc.) o bien porque que aqueja molestias dolorosas imprecisas en una región herniaria. Cuando el contenido de la tumoración herniaria es intestino, produce al tacto una consistencia blanda, e incluso se provocan por el médico ruidos hidroaéreos www.saludlandia.com Página 4 de 19
  5. 5. Monográficos: Hernias cuando se comprime; si el contenido no es intestino sino epiplón, para el médico que la explora la sensación al tacto es como granulosa. Si este epiplón ha sufrido procesos inflamatorios (epiplotítis herniaria), se fija a la pared interior del saco peritoneal, por lo que el contenido no puede ser reintroducido, mediante la presión ejercida por la mano del médico, en el interior de la cavidad abdominal: la hernia se califica entonces como irreducible o incarcerada. Por el contrario, la hernia reducible desaparece cuando el paciente se acuesta, a veces ayudándose con una cierta manipulación, y vuelve a salir cuando se pone de pie o bien cuando aumenta su presión intra-abdominal, tosiendo o agachándose. Reducida la hernia, es posible reconocer con el dedo la forma y el diámetro del orificio o defecto herniario. Complicaciones de las hernias abdominales La más importante, por su gravedad y por su frecuencia, es la estrangulación herniaria, que es la segunda causa responsable de las oclusiones intestinales. La hernia estrangulada es una hernia irreducible en la que la circulación de la sangre, venosa primero y arterial después, en su contenido se encuentra interferida por la presión ejercida sobre el intestino herniado, a nivel del cuello del saco herniario, en su travesía por el orificio o defecto de la hernia. Otras complicaciones de las hernias abdominales son las siguientes: La contusión herniaria, que no es otra cosa que un traumatismo cerrado de las asas intestinales contenidas en un gran saco herniario; www.saludlandia.com Página 5 de 19
  6. 6. Monográficos: Hernias La peritonitis herniaria, que tiene individualidad clínica cuando se limita la inflamación al peritoneo que constituye el saco herniario y no es la consecuencia de una peritonitis generalizada; así sucede en la rara apendicitis desarrollada en el interior del saco de una voluminosa hernia que acoge en su interior al ciego con el apéndice (apendicitis herniaria). HERNIAS DE LA INGLE En la ingle, definida como la depresión que marca los límites entre la pared abdominal y la raíz del muslo, se localizan casi el 90% de las hernias abdominales externas. En la vertiente abdominal de esa depresión, por encima de ligamento inguinal, aparecen las hernias inguinales propiamente dichas, y, por debajo, la hernia crural (femoral). El conducto inguinal Entre la espina ilíaca anterior y superior y el tubérculo del pubis (dos puntos de referencia de la región de la ingle) se extiende el ligamento inguinal, que se corresponde anatómicamente con el pliegue de la ingle. Este ligamento no es otra cosa que el borde inferior de la aponeurosis del músculo oblicuo mayor. www.saludlandia.com Página 6 de 19
  7. 7. Monográficos: Hernias Inmediatamente por encima de este ligamento inguinal los planos anatómicos que encuentra el cirujano que incide la piel son: 1) Piel. 2) Tejido celular subcutáneo. 3) Fascia superficial. 4) Aponeurosis del músculo oblicuo mayor. Este músculo, que ocupa la región anterolateral de la pared abdominal, se inserta por arriba en las últimas costillas y en la cresta ilíaca, transformándose después en una aponeurosis que dirige sus fibras hacia abajo y hacia dentro, en dirección al tubérculo del pubis, y termina dividiéndose en dos pilares, superior e inferior, que delimitan el orificio inguinal externo o subcutáneo. El llamado ligamento inguinal está pues constituido por la aponeurosis del músculo oblicuo mayor, la cual, al llegar una línea imaginaria que se extiende desde la espina ilíaca anterosuperior al tubérculo del pubis, se enrolla hacia el interior de la cavidad abdominal, formando el suelo de lo que será el conducto inguinal. Si se secciona con un bisturí la aponeurosis del oblicuo mayor, y se separan los bordes así producidos, aparece el músculo oblicuo menor, continuado por su correspondiente aponeurosis, la cual pasa por delante del músculo recto anterior del abdomen. A través de las fibras de este músculo oblicuo menor, y a una distancia intermedia entre la espina ilíaca www.saludlandia.com Página 7 de 19
  8. 8. Monográficos: Hernias anterosuperior y el tubérculo del pubis, emerge en el varón el cordón espermático, recubierto externamente por fibras musculares procedentes del músculo oblicuo menor, las cuales se independizan formando el músculo cremáster. Bajo el plano del músculo oblicuo menor de la pared abdominal se encuentra el músculo transverso, que también termina en una aponeurosis que pasa por delante del músculo recto anterior del abdomen; el borde inferior, arqueado, del músculo transverso, es el más elevado de los tres músculos de la pared abdominal considerados hasta ahora. La pared posterior de este conducto inguinal, expuesto al seccionar la aponeurosis del músculo oblicuo mayor y separar hacia arriba el borde inferior del músculo oblicuo menor, está formada por la fascia transversalis, que es la continuación hacia abajo del borde inferior del músculo transverso. En esta fascia transversalis, como pared posterior del conducto inguinal, se encuentra un orificio, situado en el punto medio de la distancia entre la espina ilíaca anteroposterior y el tubérculo del pubis, y a 1,25 cm del ligamento inguinal: es el orificio inguinal interno. Los vasos epigástricos se sitúan en el borde medial o interno (en relación a la línea media del cuerpo) del orificio inguinal interno o profundo. La posición de estos www.saludlandia.com Página 8 de 19
  9. 9. Monográficos: Hernias vasos epigástricos es fundamental para localizar el defecto a través del cual sale una hernia inguinal: si la hernia emerge en posición interna a los vasos epigástricos se trata de una hernia inguinal directa, y si lo hace en posición lateral a los vasos, emergiendo por el orificio inguinal interno, es una hernia inguinal indirecta. La posición del orificio inguinal interno en la fascia transversalis marca también la diferente consistencia de esta estructura anatómica, que es más resistente en su parte interna (en relación al orificio) que en su parte externa: la zona interna a los vasos epigástricos de la fascia transversalis se delimita como un triángulo, llamado triángulo de Hesselbach, formado por los siguientes lados: los vasos epigástricos, que se dirigen hacia arriba y hacia dentro hasta cruzarse con el borde lateral del músculo recto anterior del abdomen, el borde de este músculo y el ligamento inguinal: por este triángulo salen los hernias inguinales indirectas. Si ahora contemplamos a la pared posterior del conducto inguinal como si estuviéramos dentro de la cavidad abdominal, encontraremos los siguientes puntos de referencia anatómica que tienen relación con las zonas de emergencia de las hernias inguinales: en la línea media, la vejiga urinaria, que se continúa hacia arriba con una estructura en forma de cordón derivada del primitivo uraco que termina en la región umbilical. Lateralmente los ligamentos umbilicales laterales, cordones fibrosos constituidos por los restos de la arterias umbilicales del feto; más hacia fuera los vasos epigástricos. Todas estas estructuras se encuentran recubiertas sucesivamente, vistas desde el interior de la cavidad: el peritoneo www.saludlandia.com Página 9 de 19
  10. 10. Monográficos: Hernias parietal, el tejido graso preperitoneal y la fascia transversalis. Al disponerse estos cordones con una cierta tensión hacen que el peritoneo parietal cuelgue sobre ellas como “ropa tendida”, dando origen a depresiones o fositas: a) Fosita lateral o externa, situada por fuera de los vasos epigástricos. Por ella sale en el varón el conducto deferente, a través del orificio inguinal interno, y también la hernia inguinal indirecta. b) Fosita media, situada entre los vasos epigástricos y el ligamento umbilical. c) Fosita supravesical, entre dicho ligamento y el borde de la vejiga urinaria. Conocidos ya el orificio inguinal interno o profundo, y el orificio inguinal externo o subcutáneo (recordemos que esta denominaciones se hacen, en este caso, en relación con el plano de la piel y no con la línea media del cuerpo) estamos en condiciones de precisar el trayecto del conducto inguinal que une ambos orificios. El trayecto del conducto inguinal se dirige oblicuamente de arriba abajo, desde fuera adentro y desde la profundidad a la superficie. En el hombre, el conducto o canal inguinal contiene el conducto deferente junto con los vasos espermáticos internos, a los que se añaden el nervio inguinal y los pequeños vasos espermáticos externos o cremasterianos: estos elementos, tras atravesar el orificio inguinal externo o subcutáneo, penetran en la bolsa escrotal. www.saludlandia.com Página 10 de 19
  11. 11. Monográficos: Hernias www.saludlandia.com Página 11 de 19 En la mujer, el conducto inguinal contiene el ligamento redondo del útero, el cual unas veces extiende sus fibras, abiertas en abanico, hasta los labios mayores y el pubis, y otras termina en el propio conducto inguinal fusionándose con sus paredes. El conducto o canal crural Por debajo del ligamento inguinal se encuentra otro conducto o canal mucho más corto, por el que hace su salida la hernia crural, también llamada f moral. Los límites del canal crural son los siguientes: e a) Por arriba, el ligamento inguinal; b) Por dentro, el borde fibroso producido por la inserción del músculo transverso en una cresta, llamada pectínea, de la rama horizontal del hueso del pubis, y sobre un engrosamiento de la fascia conocido como ligamento de Cooper; c) Por fuera , la vena femoral; d) Por abajo, la cresta pectínea recubierta por el ligamento de Cooper. A. Hernia inguinal INDIRECTA Es la hernia cuya salida se produce a través del orificio inguinal interno o profundo, en la que el saco peritoneal, en su progresión (junto al cordón espermático en el hombre y el ligamento redondo del útero en la mujer) sigue la dirección oblicua del conducto inguinal.
  12. 12. Monográficos: Hernias www.saludlandia.com Página 12 de 19 Es la más frecuente de todas las variedades de hernias (cerca de un 60%); dentro de las hernias de la ingle, la hernia inguinal indirecta suma casi el 80%. ¿Cómo se produce el saco peritoneal de la hernia inguinal indirecta? La opinión predominante es la que sostiene que en toda hernia inguinal indirecta existe un saco preformado o congénito. El origen de este saco estaría en relación con la emigración testicular: En los últimos meses de la vida intrauterina el testículo pasa a través del orificio inguinal interno o profundo para alcanzar más tarde su posición definitiva en la bolsa escrotal. En este descenso el testículo arrastra una evaginación del peritoneo parietal, a modo de ded vaginal o funicular. En la mujer, una evaginación similar sigue al ligamento redondo del útero en la mujer, y cuando permanece abierta se conoce como conducto de Nuck. o de guante, que se conoce como proceso El carácter congénito de este pequeño saco no quiere decir que la hernia como tal aparezca en el momento del nacimiento, sino más tarde, incluso en la vida adulta. Para que la hernia se haga aparente ha de añadirse la acción determinante de aquellas causas que producen un aumento continuo o intermitente de la presión dentro de la cavidad abdominal, aumentos que introducen, poco a poco, el contenido intestinal o del epiplón dentro de saco, hasta alcanzar, en ocasiones, la bolsa escrotal (hernia inguinoescrotal).
  13. 13. Monográficos: Hernias En las hernias inguinales indirectas de la infancia el elemento fundamental en su génesis no es el defecto (ya que a esta edad el orificio inguinal interno o profundo es anatómicamente normal) sino el saco preformado que permanece ampliamento abierto. B. Hernia inguinal DIRECTA Es la hernia cuya salida se hace por el triángulo de Hesselbach. En la mayoría de los casos la hernia se produce a través de la fosita supravesical, en posición medial respecto al ligamento umibilical lateral, aunque puede hacerse por la fosita media. El camino que sigue el saco herniario es directo, por dentro de los vasos epigástricos, elevando, desde el interior de la cavidad abdominal, los siguientes planos anatómicos: peritoneo, tejido graso preperitoneal, fascia transversalis, aponeurosis del músculo oblicuo mayor, fascia superficial, y piel. El 20% de las hernias de la ingle son hernias inguinales directas. Predominan en la edad media de la vida y en los ancianos, y son muy poco frecuentes en la mujer y en los niños. Así como en la génesis de la hernia inguinal indirecta lo fundamental es la existencia de un saco peritoneal preformado o congénito, sobre el que actúan factores determinantes como la hiperpresión intraabdominal de causas diversas, en la hernia inguinal directa lo más importante es el deterioro biológico del suelo del triángulo de Hesselbach, debido a la acción traumatizante de los aumentos bruscos y repetidos de la presión intraabdominal (tos, estreñimiento, esfuerzos físicos). El amplio diámetro del cuello del saco explica porqué estas hernias inguinales directas raras veces se estrangulan. Cuando en la misma región de la ingle de un individuo se encuentran las dos variedades de hernias inguinales (la indirecta y la directa) se encuentra un saco peritoneal doble, a modo de pantalón o alforja ((hernia de la ingle “en www.saludlandia.com Página 13 de 19
  14. 14. Monográficos: Hernias pantalón”): los vasos epigástricos, separando los dos sacos o perniles del “pantalón”, corresponderían a la zona de la entrepierna en esta comparación. HERNIA CRURAL Es la hernia cuya salida se hace por debajo del ligamento inguinal, a través del conducto o anillo crural; el saco sigue el corto trayecto de este conducto (unos 2 cm) hasta llegar a situarse bajo la piel. La hernia crural representa alrededor del 7,5% de las hernias de la ingle, y del 3% al 4% de todas las hernias abdominales externas. La hernia crural es 4 veces más frecuente en la mujer que en el hombre, predomina en la edad media de la vida, y es extremadamente rara en el niño. En la mujer el 30% de las hernias de ingle son crurales, mientras que en el hombre lo son el 2%. El saco peritoneal de la hernia crural suele ir precedido de una masa de tejido graso preperitoneal, adherida a su cara externa, que contribuye el volumen visible y palpable de la tumoración de la hernia. El contenido de la hernia crural suele ser epiplon o intestino delgado; cuando la masa de grasa adherida a la cara externa del saco es voluminosa, el saco puede encontrarse vacío. La incarceración y la estrangulación, como complicaciones, son mucho más frecuentes en las hernias crurales que en las hernias inguinales, debido a la rigidez de los bordes del anillo crural por el que sale el saco. Síntomas, signos y diagnóstico de las hernias de la ingle Las hernias de la ingle se hacen aparentes, por lo general, como una tumoración (bulto) descubierta por el propio paciente de modo accidental, o por el médico en una exploración física sistemática (por ejemplo en exámenes médicos para el ingreso en un puesto de trabajo, y en el ejército). En ocasiones, el primer síntoma www.saludlandia.com Página 14 de 19
  15. 15. Monográficos: Hernias es una molestia imprecisa en la región inguinal que aparece tras aquellos esfuerzos que aumentan bruscamente la presión dentro de la cavidad abdominal; es ésta molestia la que conduce al paciente a la consulta médica y a la exploración física que demuestra la hernia. A veces la hernia (ya estrangulada) se descubre en un paciente que acude a un servicio de urgencias con una oclusión intestinal, durante el examen sistemático de los orificios herniarios que el médico debe realizar para descartarla como causa de la oclusión. Por lo general, la hernia suele ser más dolorosa en sus fases iniciales que cuando ya está claramente constituida y es visible. El paciente es examinado primero en posición de pie y, después, tendido en una camilla, en decúbito supino. Estando de pie, la tumoración de la hernia inguinal puede hacerse aparente, cuando es dudosa su existencia durante la inspección clínica, si se le pide al paciente que tosa para aumentar la presión intraabdominal. En otros casos la hernia es fácilmente visible en cuanto el paciente se coloca de pie frente al médico, incluso rellenándose la bolsa escrotal en aquellas voluminosas hernias inguinales indirectas que, por esta razón, se denominan hernias inguinoescrotales. A veces el médico que explora la hernia introduce el dedo meñique en el orificio inguinal externo (mediante la invaginación, como un dedo de guante, de la piel de la base del escroto) lo que le permite comprobar el diámetro de dicho orificio, e incluso puede detectar la presencia de un saco herniario en el conducto inguinal, que alcanza la punta del dedo si el paciente aumenta, tosiendo, su presión intraabdominal. En resumen, las hernias inguinales bien aparentes a la mirada del médico, y reducibles, ofrecen pocas dificultades para el diagnóstico: una tumoración en la ingle, tensa, fluctuante, alargada o redondeada, que propulsa cuando el paciente aumenta su presión intraabdominal, y que se reduce e incluso desaparece en el www.saludlandia.com Página 15 de 19
  16. 16. Monográficos: Hernias interior de la cavidad abdominal cuando el paciente se acuesta en la camilla, maniobra que puede facilitarse si el médico (o el propio paciente) exprime suavemente el saco herniario; la reducción de la hernia, si el contenido es intestino, puede acompañarse de ruidos hidroaéreos. Para diferenciar las hernias inguinales indirectas de las hernias inguinales directas el médico maneja los siguientes datos clínicos y exploratorios: 1. Las hernias inguinales indirectas se observan en edades más tempranas que las hernias inguinales directas (más frecuentes en la edad madura y en los ancianos). 2. Las hernias inguinales indirectas son frecuentes en los niños y no raras en las mujeres. 3. Las hernias inguinales directas son muy raras en la mujer y casi nunca se encuentran en los niños. 4. La hernia inguinal cuyo contenido rellena la bolsa escrotal (hernia inguinoescrotal) es, mientras no se demuestra lo contrario, una hernia inguinal indirecta. Principios generales en el tratamiento quirúrgico de una hernia de la ingle En las hernias de la ingle, los principios quirúrgicos fundamentales en los que se fundamentan su reparación operatoria son los siguientes: 1. Reintroducción del contenido del saco herniario en su cavidad habitual (reducción de la hernia), en el caso de que existiera este contenido y no simplemente el defecto u orificio herniario. 2. Ligadura del cuello del saco y extirpación de éste, siempre que la forma y el tamaño del saco lo haga posible. 3. Cierre del orificio o defecto herniario, con dos opciones técnicas: www.saludlandia.com Página 16 de 19
  17. 17. Monográficos: Hernias a) Cierre del defecto y reconstrucción reforzada de la zona de la pared abdominal a través de la cual se ha producido la salida de la hernia, sea el conducto inguinal (hernia inguinal indirecta), el triángulo de Hesselbach (hernia inguinal directa) o el conducto crural (hernia crural). Estos procedimientos, en los que se utilizan los propios músculos y aponeurosis de la pared abdominal para el cierre y la reconstrucción se incluyen genéricamente bajo el término de herniorrafia. b) Cierre del defecto y reconstrucción reforzada de la pared mediante la colocación y fijación de una prótesis en forma de placa, que cubre el defecto. Una técnica comparable a la aplicación de un parche en un neumático pinchado. Estos procedimientos se incluyen genéricamente bajo el término de hernioplastia. La colocación y fijación de la placa protésica que cierra el defecto puede realizarse: a. Exponiendo quirúrgicamente los planos anatómicos que han de ser reparados desde fuera de la pared y de la cavidad abdominal (cirugía abierta) para reconstruir el defecto y aplicar una placa protésica. Siguiendo con la comparación del parche en el neumático, la placa se aplicaría en la superficie externa de dicho neumático; por lo que en esta posición debe resistir la fuerte presión intraabdominal, como ha de resistir el parche la presión del neumático. b. Exponiendo quirúrgicamente el defecto desde el interior de la cavidad abdominal, mediante cirugía laparoscópica y colocando, desde dentro, la placa protésica que cubre el defecto. De este modo, la presión intrabdominal contribuye a mantener la placa protésica bien adosada a la zona del defecto que se pretende cerrar. www.saludlandia.com Página 17 de 19
  18. 18. Monográficos: Hernias Cada una de estas opciones técnicas tienen sus indicaciones según las características de la hernia y la edad del paciente. OTRAS HERNIAS DE LA PARED ANTERIOR DEL ABDOMEN Hernias umbilicales Estas hernias emergen a través de un defecto en el cierre de la cicatriz umbilical. Se distinguen dos variedades: Hernia umbilical infantil y hernia umbilical del adulto. La hernia umbilical infantil es muy frecuente entre los 6 meses y los 3 años de edad, especialmente en la raza negra. Es una hernia pequeña (de 1 a 5 centímetros de diámetro) que aparte de su aparición cuando el niño llora o grita, no produce habitualmente síntomas y muy raras veces se produce la estrangulación de su contenido. En la mayoría de las hernias umbilicales infantiles el defecto se cierra espontáneamente al llegar entre los 2 y los 3 años. Su tratamiento quirúrgico está indicado si la hernia persiste pasados los 3 años de edad, si su tamaño aumenta en lugar de disminuir progresivamente, o si producen síntomas que incomodan al niño. Por lo general, las hernias umbilicales infantiles con un defecto de 2 o más centímetros de diámetro tienen pocas posibilidades de cerrarse de modo espontáneo. La reparación quirúrgica del defecto se hace a través de una incisión transversal realizada inmediatamente por debajo del ombligo, al que respeta. www.saludlandia.com Página 18 de 19
  19. 19. Monográficos: Hernias La hernia umbilical del adulto es más frecuente en la mujer, sobre todo en las obesas y multíparas. También es frecuente en los individuos que padecen cirrosis con ascitis (líquido a presión en el interior de la cavidad abdominal) no controlada médicamente. El tratamiento de la hernia es quirúrgico, mediante una incisión transversa infraumbilical, respetando, si es posible, el ombligo. Hernias epigástricas Los defectos por los que emergen estas hernias están situados en la línea media del abdomen, entre el apéndice xifoides del esternón y el ombligo: esta línea media se corresponde con la denominada linea alba, en la que se emtrecruzan fibras aponeuróticas procedentes de ambos lados de la pared abdominal anterior y lateral. En la mayoría de los casos son hernias sin saco peritoneal en las que lo que sale a través del defecto es una bola de grasa preperitoneal. Son hernias adquiridas en las que la obesidad, los embarazos repetidos y los trabajos pesados que aumentan la presión intraabdominal juegan un papel determinante en su génesis. Su diagnóstico puede ser un hallazgo casual en una exploración sistemática de la pared abdominal (hernias epigástricas asintomáticas) o bien en una exploración propiciada porque un paciente que aqueja dolor en algún punto de la línea alba, y que incluso se ha palpado sobre dicha línea una pequeña tumoración (hernias epigástricas sintomáticas). Su tratamiento es quirúrgico. Fuente: Pera, C. Cirugía. Fundamentos, indicaciones y opciones técnicas, Tomo II, Masson S.A. Barcelona, 1996. www.saludlandia.com Página 19 de 19

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