03 hablando con el poder del espíritu

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3ro de una serie de 4 sobre el Evangelismo Público, preparado por la División Interamericana.

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  • El título de nuestro curso enfatiza el lugar del Espíritu Santo en la predicación. La importancia del Espíritu Santo en el proceso de predicación puede ser difícilmente sobre enfatizado.
    PREDICAR ES IMPORTANTE
    Ruskin dijo que la hora de la predicación es “esa hora cuando hombres y mujeres llegan, exhaustos, agotados por el trabajo de la semana, y un hombre “enviado con un mensaje” que es un asunto de vida y muerte tiene solo 30 minutos para llegarle a esos corazones separados... convencerlos de sus debilidades, avergonzarlos por todos sus pecados, prevenirlos del peligro, tratar de esa manera de hacer girar las bisagras de esas puertas... Treinta minutos para hacer resucitar los muertos”
    Hay solo 168 horas en la semana. Muchas personas gastan las otras 167 en persecuciones seculares y llegan a la hora del culto “sin aliento, agotados por la semana de labores”, esperando que de alguna manera una hora de culto, la predicación de una hora, compensara el resto de la semana y proveerá suficiente alimento espiritual para mantener saludable su alma.
    Qué vergüenza, pues ellos están desperdiciando su propia persecución espiritual. Que vergüenza porque ellos esperan demasiado de una predicación. Pero, no obstante, ellos están allí. Qué vergüenza con nosotros por no tomar el tiempo para la predicación lo suficientemente en serio y darles lo mejor de nosotros.
    La gente llega a las reuniones evangelísticascon – tal vez – muy poco conocimiento de la Biblia - casi analfabetas bíblicos. Qué vergüenza con ellos. Pero qué vergüenza del predicador por no dedicar tiempo a su Biblia y presentarles una verdad de tal manera que abra los ojos a las cosas espirituales.
  • 1. EL ESPÍRITU SANTO NOS HA DADO LA BIBLIA, EL LIBRO FUENTE DE RECURSOS DEL PREDICADOR
    “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:19-21)
    Sin el Espíritu Santo no habría Biblia. Sin la Biblia el predicador no tendría mensaje.
    “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16,17)
  • A menos y hasta que el Espíritu Santo haya movido su propio corazón con el mensaje bíblico, usted no podrá ser efectivo en mover los corazones de los otros. El fuego debe quemarlo por dentro antes que usted pueda esperar encender el fuego de los otros.
  • EL ESPÍRITU SANTO, A TRAVÉS DEL PREDICADOR, MUEVE LOS CORAZONES DE LOS OYENTES A ACTUAR BASADOS EN EL MENSAJE DE LA BIBLIA.
    “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino como un estruendo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen...
    “Entonces Pedro poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló...
    “Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas...” (Hechos 2:1-4, 14, 41)
  • 5. EL ESPÍRITU SANTO QUIERE HABLARLE ATRAVÉS DE ESTE CURSO PARA QUE ÉL PUEDA HABLAR A TRAVÉS DE USTED Y GANAR ALMAS PARA JESÚS.
    ¿Por qué está usted tomando este curso? ¿Realmente usted quiere el Espíritu Santo hable a través de usted? ¿Busca usted la experiencia de David?
    “El Espíritu de Jehová ha hablado por mi, y su palabra ha estado en mi lengua” (2 Samuel 23:2)
    ¿Por qué quiere predicar? ¿Hay alguna opción que usted quiera servirse a sí mismo, su propio ego? Pocas experiencias pueden ser tan auto-servidoras como estar ante una audiencia donde usted llega a dar toda la charla y se espera que todos los demás escuchen. Puede ser una experiencia pesada. El Espíritu Santo no nos guía para que nos auto sirvamos. Necesitamos ser como los profetas:
    “A estos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles” (1 Pedro 1:12)
    Mientras inicia este curso, primero, por favor dedique un tiempo para orar, pida al Espíritu Santo que llene su vida para Él le pueda usar para llevar a otros a Jesús
  • Un médico, después de haber oído un sermón muy útil, me escribió, “Después de escuchar un sermón efectivo en su presentación y con una evidencia tal de haber sido el objeto de mucho pensar, tendré que rejuvenecer mi desesperada esperanza. Esta esperanza ha sido ese algo del que nacieron nuestros predicadores, habrá alguien que capta ese hambre espiritual que nosotros experimentamos.
    “Alguien que tiene esa clase de sensitividad preceptora de la devoción de la gente que viene a la iglesia semana tras semana buscando alimento y a quienes muy a menudo esos esfuerzos son premiados con muy pocas migajas. Será mi esperanza que los predicadores pudieran estar impregnados con el vibrante significado de “alimenta mis ovejas”.
    Discuta:
    ¿Puede presentar ejemplos de su propia experiencia como oyente, cuando una predicación le trajo reavivamiento y reforma a su propio corazón?
    ¿Cómo pasó?
    ¿Por qué pasó?
  • UNA BUENA PREDICACIÓN REVIVE AL PREDICADOR
    Ya entrado en sus años de predicación, Henry Ward Beecher dijo “He sido joven y ya tuve mi edad media, y ahora soy un viejo. He visto todo, y puedo dar testimonio que mientras hayan sencillos momentos de gozo en otros asuntos que, tal vez, llevan a un hombre a la cima de sus sentimientos, aun por sus experiencias constantes y repetitivas, pero no hay un placer en este mundo comparable con el que tiene un hombre que habitualmente se para frente a una audiencia con un mensaje de verdad, que el siente en cada rincón de su alma y en cada fibra de su cuerpo, a quien el Señor le ha dado libertad de expresarse, para que el derrame su humanidad completa en la congregación. Nada en el mundo es comparable a eso. Es un eco en usted aunque ya se haya terminado. De vez en cuando y predico ese tipo de sermones que me dejan tal estado de delicia en mi mente que yo no puedo quitármelo durante dos días.”
    Ahora también tengo que admitir que he predicado algunos sermones que eran tan pobres que me dejaron en un estado de mortandad en mi mente por días. Aun más, cuando usted da un paso hacia el púlpito sabiendo que Dios lo ha usado para que le hable a su gente, cuando usted sabe que ha sido de alguna ayuda significativa para alguien, usted agradecerá a Dios por el privilegio de haber sido llamado a predicar.
  • LOS LÍDERES DE IGLESIA DEBEN MANTENER MUY EN ALTO SUS PRIORIDADES
    Si usted es un líder de iglesia, sus responsabilidades en la iglesia son muy numerosas. Pero si predicar es una de sus responsabilidades, eso debe tener la primera prioridad, porque, todas las cosas son iguales, una predicación le hace muy bien a la mayoría de la gente en la menor cantidad de tiempo.
    Desgraciadamente, lo menos importante a menudo tiende a ser lo más exigente. El césped necesita ser podado, la iglesia necesita ser aseada, las cajas para el servicio a la comunidad necesitan ser cargadas, pero todo eso no debería quitar el tiempo para la preparación del sermón.
    Al llevar a cabo las reuniones evangelísticas, el lugar de las reuniones debe ser mantenido, la publicidad debe ser hecha, pero no debe todo eso tomar el tiempo de preparación de su sermón evangelístico.
    Uno de los mejores consejos que he recibido fue “ Nunca dejes que lo urgente opaque lo importante”
    Discuta:
    Su libro de texto da dos razones del por qué los Adventistas en particular tienden a
    ser negligentes con la predicación.
    ¿Las puede mencionar?
    ¿Puede añadir algunas más?
  • LA PREDICACIÓN LAICA ES IMPORTANTE
    Eran laicos aquellos a quienes Dios envió a predicar:
    “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Y les dijo; No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas. Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y saliendo pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes” (Lucas 9:1-6)
    Discuta:
    Del texto anterior:
    ¿Qué evidencia le dice a usted que aquellos fueron predicadores laicos?
    ¿Qué lecciones puede sacar para los predicadores laicos de hoy?
    ¿Qué lecciones puede encontrar para los predicadores del Movimiento 1,000 Misioneros?
    ¿Qué puede aprender del evangelismo laico?
    Jesús dijo: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado” (Mat 10:7)
    De acuerdo con el versículo anterior, ¿Cuál era el mensaje que tenía que ser predicado por estos predicadores laicos?
    ¿Cuál debería ser el mensaje de los predicadores laicos de hoy?
    En la temprana iglesia del Nuevo Testamento la predicación fue hecha por los laicos. En la edad Media, cuando la iglesia estuvo todo el tiempo en u estado espiritual bajo, la predicación fue hecha por el clero. En el recorrido histórico, cuando la iglesia fue tomada por el clero, invariablemente siempre se fue cuesta abajo. El clero es importante, pero la mayor parte del trabajo de la iglesia debería ser hecho por los miembros de la iglesia.
    ¿Cómo es que la iglesia, originalmente una organización laica, es tomada por clero profesional? Eso pasa solamente cuando los laicos se vuelven demasiado tibios para hacer el trabajo de la iglesia- escasamente se interesan lo suficiente para pagarle a alguien más para que lo haga.
    Continuando con la historia, la abuela estaba de cumpleaños y la familia hizo el regalo de cumpleaños más inusual. Ellos iban a hacer que ella volara sobre el campo donde ella había vivido toda su vida. Por primera vez ella tendría la misma visión que los pájaros sobre su casa. Ahora, la abuela nunca había puesto un pie fuera de la tierra, y no estaba segura si ella quería hacerlo ahora. Pero ella era una mujer de esas a las que les encantan los desafíos. Y además, ¿qué más puedes hacer con un regalo de cumpleaños?
    Todo iba muy bien hasta que llegaron con ella al aeropuerto. Bien, pues el avión no era muy grande, y para decir la verdad, la abuela si lo era. Ella le dio una mirada al pequeño aeroplano que parecía temblar con el viento y empezó a mover su cabeza, “No me harán mover un pie de la tierra – no me harán mover un pie de la tierra”
    Finalmente la lograron amarrar en el asiento, despegó ruidosamente hacia el cielo azul, dieron vueltas alrededor varias veces y aterrizaron. El piloto llevó el avión al hangar y apagó el motor. Bromeándole, se volteó a mirar a la abuela y le dijo “Bien, ¿Se convenció ahora que yo si le iba a hacer despegar un pie de la tierra?”
    Ahora, una cosa más acerca de la abuela es que ella no había perdido muchos argumentos en su día. Rápida como la luz, ella refutó “No sea muy inteligente joven, tendrá que saber que no puse mi peso completo”
    Muchos laicos en la iglesia son como la abuela en el aeroplano. Están en eso, pero nunca han puesto su peso completo. Nunca disfrutará la experiencia de su iglesia hasta que usted ponga su peso completo. Ponga ambos pies en la iglesia de Cristo y su misión. Ponga su peso completo en la tierra.
  • LA PREDICACIÓN LAICA ES IMPORTANTE
    Eran laicos aquellos a quienes Dios envió a predicar:
    “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Y les dijo; No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas. Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y saliendo pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes” (Lucas 9:1-6)
    Discuta:
    Del texto anterior:
    ¿Qué evidencia le dice a usted que aquellos fueron predicadores laicos?
    ¿Qué lecciones puede sacar para los predicadores laicos de hoy?
    ¿Qué lecciones puede encontrar para los predicadores del Movimiento 1,000 Misioneros?
    ¿Qué puede aprender del evangelismo laico?
    Jesús dijo: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado” (Mat 10:7)
    De acuerdo con el versículo anterior, ¿Cuál era el mensaje que tenía que ser predicado por estos predicadores laicos?
    ¿Cuál debería ser el mensaje de los predicadores laicos de hoy?
    En la temprana iglesia del Nuevo Testamento la predicación fue hecha por los laicos. En la edad Media, cuando la iglesia estuvo todo el tiempo en u estado espiritual bajo, la predicación fue hecha por el clero. En el recorrido histórico, cuando la iglesia fue tomada por el clero, invariablemente siempre se fue cuesta abajo. El clero es importante, pero la mayor parte del trabajo de la iglesia debería ser hecho por los miembros de la iglesia.
    ¿Cómo es que la iglesia, originalmente una organización laica, es tomada por clero profesional? Eso pasa solamente cuando los laicos se vuelven demasiado tibios para hacer el trabajo de la iglesia- escasamente se interesan lo suficiente para pagarle a alguien más para que lo haga.
    Continuando con la historia, la abuela estaba de cumpleaños y la familia hizo el regalo de cumpleaños más inusual. Ellos iban a hacer que ella volara sobre el campo donde ella había vivido toda su vida. Por primera vez ella tendría la misma visión que los pájaros sobre su casa. Ahora, la abuela nunca había puesto un pie fuera de la tierra, y no estaba segura si ella quería hacerlo ahora. Pero ella era una mujer de esas a las que les encantan los desafíos. Y además, ¿qué más puedes hacer con un regalo de cumpleaños?
    Todo iba muy bien hasta que llegaron con ella al aeropuerto. Bien, pues el avión no era muy grande, y para decir la verdad, la abuela si lo era. Ella le dio una mirada al pequeño aeroplano que parecía temblar con el viento y empezó a mover su cabeza, “No me harán mover un pie de la tierra – no me harán mover un pie de la tierra”
    Finalmente la lograron amarrar en el asiento, despegó ruidosamente hacia el cielo azul, dieron vueltas alrededor varias veces y aterrizaron. El piloto llevó el avión al hangar y apagó el motor. Bromeándole, se volteó a mirar a la abuela y le dijo “Bien, ¿Se convenció ahora que yo si le iba a hacer despegar un pie de la tierra?”
    Ahora, una cosa más acerca de la abuela es que ella no había perdido muchos argumentos en su día. Rápida como la luz, ella refutó “No sea muy inteligente joven, tendrá que saber que no puse mi peso completo”
    Muchos laicos en la iglesia son como la abuela en el aeroplano. Están en eso, pero nunca han puesto su peso completo. Nunca disfrutará la experiencia de su iglesia hasta que usted ponga su peso completo. Ponga ambos pies en la iglesia de Cristo y su misión. Ponga su peso completo en la tierra.
  • El título de este curso es “Hablando con el poder del Espíritu. Es un curso de predicación, - predicación llena del Espíritu. El versículo de arriba nos habla 7 veces acerca del Espíritu, que es lo básico en este curso. Un curso de predicación debería enseñar exégesis, interpretación de las Escrituras. Debería enseñar hermenéutica, aplicar la verdad Bíblica a la vida contemporánea. Así que vamos a dedicar algo de tiempo a interpretar el pasaje y aplicarlo a su predicación:
  • El título de este curso es “Hablando con el poder del Espíritu. Es un curso de predicación, - predicación llena del Espíritu. El versículo de arriba nos habla 7 veces acerca del Espíritu, que es lo básico en este curso. Un curso de predicación debería enseñar exégesis, interpretación de las Escrituras. Debería enseñar hermenéutica, aplicar la verdad Bíblica a la vida contemporánea. Así que vamos a dedicar algo de tiempo a interpretar el pasaje y aplicarlo a su predicación:
  • “a cada uno... da a cada uno”
    Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    1 Corintios 12 une la iglesia como un cuerpo humano. Hay una parábola acerca de un amigo que se levantó en la mañana, estiró su mano sobre la mesa de noche para alcanzar sus anteojos como de costumbre. No podía ver nada sin ellos. Pero en el instante en que se los iba a colocar sobre la nariz, la nariz habló muy duro, “Alto ahí. No más anteojos sobre esta nariz. Ves los horribles puntos rojos que me han hecho en cada lado de mi? Si los ojos quieren anteojos, déjenlos que ellos lo hagan. No más anteojos en esta nariz!”
    Pobre hombre, no tenía más opción, así que puso los anteojos en la mesa de noche. Se levantó de la cama, caminó hacia la puerta, se enredó y se golpeó la nariz contra la puerta. Ve, era cierto que los ojos necesitaban la nariz, pero también es verdad que la nariz necesitaba los ojos.
    De eso era que Pablo hablaba en 1 Corintios 12. Todos los dones espirituales son necesarios, pero al menos que todos obren bajo el mismo Espíritu Santo, cada uno despreciará al otro.
    Si Dios le ha dado dones espirituales para predicar, alábelo por eso. Pero nunca asuma que su don es mejor que cualquier otro. Predicar puede ser una experiencia tremenda. Toda nuestra vida hemos tratado que se nos escuche y a menudo sentimos que nadie nos oye. Pero cuando predicamos, el protocolo demanda que nosotros damos la charla y los otros tienen que estar quietos y escuchar. Eso es suficiente para hacer enorgullecer a cualquier predicador!
    Discuta:
    Mientras usted estudia los dones espirituales mencionados arriba y en otros
    tópicos, ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene?
    ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta?
    Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
  • “a cada uno... da a cada uno”
    Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    1 Corintios 12 une la iglesia como un cuerpo humano. Hay una parábola acerca de un amigo que se levantó en la mañana, estiró su mano sobre la mesa de noche para alcanzar sus anteojos como de costumbre. No podía ver nada sin ellos. Pero en el instante en que se los iba a colocar sobre la nariz, la nariz habló muy duro, “Alto ahí. No más anteojos sobre esta nariz. Ves los horribles puntos rojos que me han hecho en cada lado de mi? Si los ojos quieren anteojos, déjenlos que ellos lo hagan. No más anteojos en esta nariz!”
    Pobre hombre, no tenía más opción, así que puso los anteojos en la mesa de noche. Se levantó de la cama, caminó hacia la puerta, se enredó y se golpeó la nariz contra la puerta. Ve, era cierto que los ojos necesitaban la nariz, pero también es verdad que la nariz necesitaba los ojos.
    De eso era que Pablo hablaba en 1 Corintios 12. Todos los dones espirituales son necesarios, pero al menos que todos obren bajo el mismo Espíritu Santo, cada uno despreciará al otro.
    Si Dios le ha dado dones espirituales para predicar, alábelo por eso. Pero nunca asuma que su don es mejor que cualquier otro. Predicar puede ser una experiencia tremenda. Toda nuestra vida hemos tratado que se nos escuche y a menudo sentimos que nadie nos oye. Pero cuando predicamos, el protocolo demanda que nosotros damos la charla y los otros tienen que estar quietos y escuchar. Eso es suficiente para hacer enorgullecer a cualquier predicador!
    Discuta:
    Mientras usted estudia los dones espirituales mencionados arriba y en otros
    tópicos, ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene?
    ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta?
    Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
  • “a cada uno... da a cada uno”
    Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    1 Corintios 12 une la iglesia como un cuerpo humano. Hay una parábola acerca de un amigo que se levantó en la mañana, estiró su mano sobre la mesa de noche para alcanzar sus anteojos como de costumbre. No podía ver nada sin ellos. Pero en el instante en que se los iba a colocar sobre la nariz, la nariz habló muy duro, “Alto ahí. No más anteojos sobre esta nariz. Ves los horribles puntos rojos que me han hecho en cada lado de mi? Si los ojos quieren anteojos, déjenlos que ellos lo hagan. No más anteojos en esta nariz!”
    Pobre hombre, no tenía más opción, así que puso los anteojos en la mesa de noche. Se levantó de la cama, caminó hacia la puerta, se enredó y se golpeó la nariz contra la puerta. Ve, era cierto que los ojos necesitaban la nariz, pero también es verdad que la nariz necesitaba los ojos.
    De eso era que Pablo hablaba en 1 Corintios 12. Todos los dones espirituales son necesarios, pero al menos que todos obren bajo el mismo Espíritu Santo, cada uno despreciará al otro.
    Si Dios le ha dado dones espirituales para predicar, alábelo por eso. Pero nunca asuma que su don es mejor que cualquier otro. Predicar puede ser una experiencia tremenda. Toda nuestra vida hemos tratado que se nos escuche y a menudo sentimos que nadie nos oye. Pero cuando predicamos, el protocolo demanda que nosotros damos la charla y los otros tienen que estar quietos y escuchar. Eso es suficiente para hacer enorgullecer a cualquier predicador!
    Discuta:
    Mientras usted estudia los dones espirituales mencionados arriba y en otros
    tópicos, ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene?
    ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta?
    Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
  • “a cada uno... da a cada uno”
    Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    1 Corintios 12 une la iglesia como un cuerpo humano. Hay una parábola acerca de un amigo que se levantó en la mañana, estiró su mano sobre la mesa de noche para alcanzar sus anteojos como de costumbre. No podía ver nada sin ellos. Pero en el instante en que se los iba a colocar sobre la nariz, la nariz habló muy duro, “Alto ahí. No más anteojos sobre esta nariz. Ves los horribles puntos rojos que me han hecho en cada lado de mi? Si los ojos quieren anteojos, déjenlos que ellos lo hagan. No más anteojos en esta nariz!”
    Pobre hombre, no tenía más opción, así que puso los anteojos en la mesa de noche. Se levantó de la cama, caminó hacia la puerta, se enredó y se golpeó la nariz contra la puerta. Ve, era cierto que los ojos necesitaban la nariz, pero también es verdad que la nariz necesitaba los ojos.
    De eso era que Pablo hablaba en 1 Corintios 12. Todos los dones espirituales son necesarios, pero al menos que todos obren bajo el mismo Espíritu Santo, cada uno despreciará al otro.
    Si Dios le ha dado dones espirituales para predicar, alábelo por eso. Pero nunca asuma que su don es mejor que cualquier otro. Predicar puede ser una experiencia tremenda. Toda nuestra vida hemos tratado que se nos escuche y a menudo sentimos que nadie nos oye. Pero cuando predicamos, el protocolo demanda que nosotros damos la charla y los otros tienen que estar quietos y escuchar. Eso es suficiente para hacer enorgullecer a cualquier predicador!
    Discuta:
    Mientras usted estudia los dones espirituales mencionados arriba y en otros
    tópicos, ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene?
    ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta?
    Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
  • “a cada uno... da a cada uno”
    Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    1 Corintios 12 une la iglesia como un cuerpo humano. Hay una parábola acerca de un amigo que se levantó en la mañana, estiró su mano sobre la mesa de noche para alcanzar sus anteojos como de costumbre. No podía ver nada sin ellos. Pero en el instante en que se los iba a colocar sobre la nariz, la nariz habló muy duro, “Alto ahí. No más anteojos sobre esta nariz. Ves los horribles puntos rojos que me han hecho en cada lado de mi? Si los ojos quieren anteojos, déjenlos que ellos lo hagan. No más anteojos en esta nariz!”
    Pobre hombre, no tenía más opción, así que puso los anteojos en la mesa de noche. Se levantó de la cama, caminó hacia la puerta, se enredó y se golpeó la nariz contra la puerta. Ve, era cierto que los ojos necesitaban la nariz, pero también es verdad que la nariz necesitaba los ojos.
    De eso era que Pablo hablaba en 1 Corintios 12. Todos los dones espirituales son necesarios, pero al menos que todos obren bajo el mismo Espíritu Santo, cada uno despreciará al otro.
    Si Dios le ha dado dones espirituales para predicar, alábelo por eso. Pero nunca asuma que su don es mejor que cualquier otro. Predicar puede ser una experiencia tremenda. Toda nuestra vida hemos tratado que se nos escuche y a menudo sentimos que nadie nos oye. Pero cuando predicamos, el protocolo demanda que nosotros damos la charla y los otros tienen que estar quietos y escuchar. Eso es suficiente para hacer enorgullecer a cualquier predicador!
    Discuta:
    Mientras usted estudia los dones espirituales mencionados arriba y en otros
    tópicos, ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene?
    ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta?
    Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
  • CONÓZCASE A SÍ MISMO
    EXAMINE SUS MOTIVOS
    Discuta:
    Pregúntese
    ¿Por qué estoy en este curso?
    ¿Por qué quiero predicar?
    ¿Realmente quiero servir? O ¿Sólo digo eso para esconder mi deseo de ser importante?
  • Su sermón es su experiencia a la fecha. Al cierre de un servicio de culto en un barco, un marinero fue donde el capellán. “Ese fue un gran sermón, señor”, le dijo. “Dígame que lo hace pensar eso” le indicó el capellán. El marinero replicó muy concienzudamente “Fue fabuloso porque sacó algo de su corazón y lo puso en el mío”. Lo que sale del corazón llega al corazón.
    El paralítico en la puerta del templo le pidió a Pedro y Juan dinero. Pero Pedro le dijo, “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazareth, levántate y anda” (Hechos 3:6) Pedro no le dio dinero porque no tenía para dar. Pero las palabras que él habló le trajo sanidad porque él tenía a Cristo. Nuestro negocio al predicar a nuestros oyentes es llevarles sanidad a través de Cristo. Pero nosotros debemos tenerlo a Él nosotros mismos antes que lo podamos dar a otros. No hay nada más difícil que tratar de dar lo que no se tiene.
    Como predicadores, nuestro propósito primario en el estudio de la Biblia no es encontrar algo que decir a otros, sino algo que nos cambie. Deberíamos leer la Biblia no tanto como predicadores en búsqueda de un sermón, pero como seres humanos en búsqueda de alimento para nuestras almas. Esto en turno, es lo que hace un sermón de apelación. Nosotros interesamos a otros en aquello que nos ha interesado intensamente a nosotros.
    Fidelidad al llenar la copa acaba con el vacío. Recientemente visité un país donde casi todas las casas tenían un gran contenedor en la esquina del edificio para almacenar agua potable. El agua lluvia caía del techo por una pipa al tanque y de ahí a la casa. En una casa noté que no había pipa. Miré dentro del tanque. Estaba equipado para mantenerse vacío, pero no para llenarse. Por algo estaba seco.
    A menudo ese es el dilema al predicar: usted trata de mantener la predicación mientras se olvida de su vida devocional. Usted está dando perpetuamente, pero no tiene forma de recibir. Con razón es que su predicación es tan poco efectiva. Usted se sienta y desesperadamente trata de preparar un sermón valioso, pero nada más pasa. Cuando trata mucho, los jugos creativos se congelan en sus venas.
    Para obtener lo mejor de nuestro material para predicar lo más indicado es como una dama consigue su novio. No entre a buscarlo. Solo siga con sus negocios normales de una vida de fiel devoción diaria. Los sermones le llegarán a usted.
    Programas devocionales privados efectivos producen sermones efectivos. Las ideas para sermones vendrán a usted tanto que usted difícilmente podrá esperar para predicar.
    Discuta:
    Mientras usted medita en su vida devocional por un momento, ¿está satisfecho?
    ¿Hay algunos cambios que usted quisiera hacer?
    ¿Cuándo?
  • VÍVALO ANTES DE PREDICARLO
    Sea lo que usted predica. Sea lo que usted quiere que sus oyentes lleguen a ser.
    Predicar es persuadir. Eso puede sonar muy secular, muy manipulativo. No es así. Cada vez que usted se coloque de pie para predicar, usted tiene la esperanza de persuadir a la gente acerca de alguna verdad cristiana, persuadirlos de su valor o persuadirlos para que actúen en esa verdad. Predicar es persuadir.
    Así, que, ¿Cómo se persuade a la gente? Los griegos, que fueron los primeros en desarrollar la oratoria pública como un arte, insistieron que había sólo tres medios propios para persuadir y que tenía el expositor a su disponibilidad. La primera es logos –lógica, argumento. La mayoría de los predicadores gustan de ese, pero muchos de forma equivocada asumen que el razonamiento sólido es todo lo que ellos necesitan para persuadir a la gente.
    El segundo medio para la persuasión es pathos-emoción, sentimientos. Los predicadores a regañadientes admitimos que la gente es más dada a hacer algo porque lo siente que por raciocinio. Estamos muy conscientes, sin embargo, esa emoción es peligrosa. La lógica sin emoción produce pocos resultados. Emoción sin lógica puede producir resultados desastrosos. Lo que buscamos es una lógica que engendre emociones.
    Pero hay una tercera manera en la que un predicador persuade a la gente. Los griegos la llamaron ethos – el carácter del predicador como la audiencia lo percibe. Enfoquémonos en este tercer modo de persuasión, porque es lo que los predicadores a menudo omiten – el carácter del predicador como es percibido por sus oyentes.
    (REVISAR ANTES DE ESTE PARRAFO....POR SI SE OMITIÓ ALGO)
    Los laicos pueden predicar bien con poco entrenamiento y mucho trabajo. Al llegar al corazón de este curso de preparación, lo desafío a dar lo mejor de usted. Predicar parece muy fácil. Preparar la prédica es un trabajo muy duro. Si está dispuesto a trabajar esta clase puede, junto con sus dones del Espíritu Santo, hacer de usted un predicador efectivo real.
    Jesús contó una parábola acerca de tres siervos a los que su amo les dio cinco, dos y uno talento. El siervo que tenía cinco talentos hizo otros cinco talentos. El siervo que tenia dos talentos hizo otros dos. Pero el siervo que tenía un talento rechazó usar lo que él tenía y de esta manera enojó al amo. Por el otro lado, el maestro estaba muy complacido con el siervo que tenía dos talentos y con el que tenía cinco. ¿Por qué? El siervo que tenía cinco talentos había hecho el doble. Pero el premio no dependía en cuánto logró adquirir cada uno, sino en si hicieron lo mejor con lo que ellos tenían.
    Usted puede ser un predicador de un talento, pero si el Maestro lo llama para predicar, todo lo que El espera es un sermón de un talento. Pero el mejor sermón de un talento que usted sea capaz de dar. El Maestro se complace tanto con el sermón de dos talentos como con el de cinco talentos. Ahora, ¿Qué si el predicador de cinco talentos solo predica un sermón de tres talentos? Aun él está haciendo mejor que el de dos talentos. El maestro estaría feliz. Y ¿Qué si el predicador de un talento dice que no es lo suficientemente bueno para intentar tratar? La lección que enseñó Jesús es que lo mejor que usted tiene siempre será suficiente. A menos que lo mejor que usted tiene nunca será suficiente.
    Movámonos al corazón de nuestro curso ahora, determinados a hacer lo mejor.
    Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • VÍVALO ANTES DE PREDICARLO
    Sea lo que usted predica. Sea lo que usted quiere que sus oyentes lleguen a ser.
    Predicar es persuadir. Eso puede sonar muy secular, muy manipulativo. No es así. Cada vez que usted se coloque de pie para predicar, usted tiene la esperanza de persuadir a la gente acerca de alguna verdad cristiana, persuadirlos de su valor o persuadirlos para que actúen en esa verdad. Predicar es persuadir.
    Así, que, ¿Cómo se persuade a la gente? Los griegos, que fueron los primeros en desarrollar la oratoria pública como un arte, insistieron que había sólo tres medios propios para persuadir y que tenía el expositor a su disponibilidad. La primera es logos –lógica, argumento. La mayoría de los predicadores gustan de ese, pero muchos de forma equivocada asumen que el razonamiento sólido es todo lo que ellos necesitan para persuadir a la gente.
    El segundo medio para la persuasión es pathos-emoción, sentimientos. Los predicadores a regañadientes admitimos que la gente es más dada a hacer algo porque lo siente que por raciocinio. Estamos muy conscientes, sin embargo, esa emoción es peligrosa. La lógica sin emoción produce pocos resultados. Emoción sin lógica puede producir resultados desastrosos. Lo que buscamos es una lógica que engendre emociones.
    Pero hay una tercera manera en la que un predicador persuade a la gente. Los griegos la llamaron ethos – el carácter del predicador como la audiencia lo percibe. Enfoquémonos en este tercer modo de persuasión, porque es lo que los predicadores a menudo omiten – el carácter del predicador como es percibido por sus oyentes.
    (REVISAR ANTES DE ESTE PARRAFO....POR SI SE OMITIÓ ALGO)
    Los laicos pueden predicar bien con poco entrenamiento y mucho trabajo. Al llegar al corazón de este curso de preparación, lo desafío a dar lo mejor de usted. Predicar parece muy fácil. Preparar la prédica es un trabajo muy duro. Si está dispuesto a trabajar esta clase puede, junto con sus dones del Espíritu Santo, hacer de usted un predicador efectivo real.
    Jesús contó una parábola acerca de tres siervos a los que su amo les dio cinco, dos y uno talento. El siervo que tenía cinco talentos hizo otros cinco talentos. El siervo que tenia dos talentos hizo otros dos. Pero el siervo que tenía un talento rechazó usar lo que él tenía y de esta manera enojó al amo. Por el otro lado, el maestro estaba muy complacido con el siervo que tenía dos talentos y con el que tenía cinco. ¿Por qué? El siervo que tenía cinco talentos había hecho el doble. Pero el premio no dependía en cuánto logró adquirir cada uno, sino en si hicieron lo mejor con lo que ellos tenían.
    Usted puede ser un predicador de un talento, pero si el Maestro lo llama para predicar, todo lo que El espera es un sermón de un talento. Pero el mejor sermón de un talento que usted sea capaz de dar. El Maestro se complace tanto con el sermón de dos talentos como con el de cinco talentos. Ahora, ¿Qué si el predicador de cinco talentos solo predica un sermón de tres talentos? Aun él está haciendo mejor que el de dos talentos. El maestro estaría feliz. Y ¿Qué si el predicador de un talento dice que no es lo suficientemente bueno para intentar tratar? La lección que enseñó Jesús es que lo mejor que usted tiene siempre será suficiente. A menos que lo mejor que usted tiene nunca será suficiente.
    Movámonos al corazón de nuestro curso ahora, determinados a hacer lo mejor.
    Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • VÍVALO ANTES DE PREDICARLO
    Sea lo que usted predica. Sea lo que usted quiere que sus oyentes lleguen a ser.
    Predicar es persuadir. Eso puede sonar muy secular, muy manipulativo. No es así. Cada vez que usted se coloque de pie para predicar, usted tiene la esperanza de persuadir a la gente acerca de alguna verdad cristiana, persuadirlos de su valor o persuadirlos para que actúen en esa verdad. Predicar es persuadir.
    Así, que, ¿Cómo se persuade a la gente? Los griegos, que fueron los primeros en desarrollar la oratoria pública como un arte, insistieron que había sólo tres medios propios para persuadir y que tenía el expositor a su disponibilidad. La primera es logos –lógica, argumento. La mayoría de los predicadores gustan de ese, pero muchos de forma equivocada asumen que el razonamiento sólido es todo lo que ellos necesitan para persuadir a la gente.
    El segundo medio para la persuasión es pathos-emoción, sentimientos. Los predicadores a regañadientes admitimos que la gente es más dada a hacer algo porque lo siente que por raciocinio. Estamos muy conscientes, sin embargo, esa emoción es peligrosa. La lógica sin emoción produce pocos resultados. Emoción sin lógica puede producir resultados desastrosos. Lo que buscamos es una lógica que engendre emociones.
    Pero hay una tercera manera en la que un predicador persuade a la gente. Los griegos la llamaron ethos – el carácter del predicador como la audiencia lo percibe. Enfoquémonos en este tercer modo de persuasión, porque es lo que los predicadores a menudo omiten – el carácter del predicador como es percibido por sus oyentes.
    (REVISAR ANTES DE ESTE PARRAFO....POR SI SE OMITIÓ ALGO)
    Los laicos pueden predicar bien con poco entrenamiento y mucho trabajo. Al llegar al corazón de este curso de preparación, lo desafío a dar lo mejor de usted. Predicar parece muy fácil. Preparar la prédica es un trabajo muy duro. Si está dispuesto a trabajar esta clase puede, junto con sus dones del Espíritu Santo, hacer de usted un predicador efectivo real.
    Jesús contó una parábola acerca de tres siervos a los que su amo les dio cinco, dos y uno talento. El siervo que tenía cinco talentos hizo otros cinco talentos. El siervo que tenia dos talentos hizo otros dos. Pero el siervo que tenía un talento rechazó usar lo que él tenía y de esta manera enojó al amo. Por el otro lado, el maestro estaba muy complacido con el siervo que tenía dos talentos y con el que tenía cinco. ¿Por qué? El siervo que tenía cinco talentos había hecho el doble. Pero el premio no dependía en cuánto logró adquirir cada uno, sino en si hicieron lo mejor con lo que ellos tenían.
    Usted puede ser un predicador de un talento, pero si el Maestro lo llama para predicar, todo lo que El espera es un sermón de un talento. Pero el mejor sermón de un talento que usted sea capaz de dar. El Maestro se complace tanto con el sermón de dos talentos como con el de cinco talentos. Ahora, ¿Qué si el predicador de cinco talentos solo predica un sermón de tres talentos? Aun él está haciendo mejor que el de dos talentos. El maestro estaría feliz. Y ¿Qué si el predicador de un talento dice que no es lo suficientemente bueno para intentar tratar? La lección que enseñó Jesús es que lo mejor que usted tiene siempre será suficiente. A menos que lo mejor que usted tiene nunca será suficiente.
    Movámonos al corazón de nuestro curso ahora, determinados a hacer lo mejor.
    Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • VÍVALO ANTES DE PREDICARLO
    Sea lo que usted predica. Sea lo que usted quiere que sus oyentes lleguen a ser.
    Predicar es persuadir. Eso puede sonar muy secular, muy manipulativo. No es así. Cada vez que usted se coloque de pie para predicar, usted tiene la esperanza de persuadir a la gente acerca de alguna verdad cristiana, persuadirlos de su valor o persuadirlos para que actúen en esa verdad. Predicar es persuadir.
    Así, que, ¿Cómo se persuade a la gente? Los griegos, que fueron los primeros en desarrollar la oratoria pública como un arte, insistieron que había sólo tres medios propios para persuadir y que tenía el expositor a su disponibilidad. La primera es logos –lógica, argumento. La mayoría de los predicadores gustan de ese, pero muchos de forma equivocada asumen que el razonamiento sólido es todo lo que ellos necesitan para persuadir a la gente.
    El segundo medio para la persuasión es pathos-emoción, sentimientos. Los predicadores a regañadientes admitimos que la gente es más dada a hacer algo porque lo siente que por raciocinio. Estamos muy conscientes, sin embargo, esa emoción es peligrosa. La lógica sin emoción produce pocos resultados. Emoción sin lógica puede producir resultados desastrosos. Lo que buscamos es una lógica que engendre emociones.
    Pero hay una tercera manera en la que un predicador persuade a la gente. Los griegos la llamaron ethos – el carácter del predicador como la audiencia lo percibe. Enfoquémonos en este tercer modo de persuasión, porque es lo que los predicadores a menudo omiten – el carácter del predicador como es percibido por sus oyentes.
    (REVISAR ANTES DE ESTE PARRAFO....POR SI SE OMITIÓ ALGO)
    Los laicos pueden predicar bien con poco entrenamiento y mucho trabajo. Al llegar al corazón de este curso de preparación, lo desafío a dar lo mejor de usted. Predicar parece muy fácil. Preparar la prédica es un trabajo muy duro. Si está dispuesto a trabajar esta clase puede, junto con sus dones del Espíritu Santo, hacer de usted un predicador efectivo real.
    Jesús contó una parábola acerca de tres siervos a los que su amo les dio cinco, dos y uno talento. El siervo que tenía cinco talentos hizo otros cinco talentos. El siervo que tenia dos talentos hizo otros dos. Pero el siervo que tenía un talento rechazó usar lo que él tenía y de esta manera enojó al amo. Por el otro lado, el maestro estaba muy complacido con el siervo que tenía dos talentos y con el que tenía cinco. ¿Por qué? El siervo que tenía cinco talentos había hecho el doble. Pero el premio no dependía en cuánto logró adquirir cada uno, sino en si hicieron lo mejor con lo que ellos tenían.
    Usted puede ser un predicador de un talento, pero si el Maestro lo llama para predicar, todo lo que El espera es un sermón de un talento. Pero el mejor sermón de un talento que usted sea capaz de dar. El Maestro se complace tanto con el sermón de dos talentos como con el de cinco talentos. Ahora, ¿Qué si el predicador de cinco talentos solo predica un sermón de tres talentos? Aun él está haciendo mejor que el de dos talentos. El maestro estaría feliz. Y ¿Qué si el predicador de un talento dice que no es lo suficientemente bueno para intentar tratar? La lección que enseñó Jesús es que lo mejor que usted tiene siempre será suficiente. A menos que lo mejor que usted tiene nunca será suficiente.
    Movámonos al corazón de nuestro curso ahora, determinados a hacer lo mejor.
    Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • Vemos los tres significados de la persuasión ilustrados dramáticamente en toda elección política. Invariablemente, cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero a través de todo, los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    Si un político debe convencer a la audiencia que el es un buen hombre antes que ellos crean su mensaje, cuánto más esto es verdad con un predicador. No mal interprete. No es que los predicadores están en un concurso de popularidad. Su meta es atraer oyentes a Cristo, no hacia ellos. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta. Así que, una buena audiencia debería de estar de acuerdo con el predicador – pero no es fácil. Aquí está el por qué:
    Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo. Cuando la video grabación se estaba convirtiendo en algo práctico para el aficionado, yo estaba en la escuela de graduados, y experimenté con eso con un medio de enseñanza práctica. Eventualmente, el colegio donde yo enseñaba me puso a disposición una video cámara. Ahora los estudiantes predicadores podían verse como las audiencias los verían! Fue excitante y de alguna manera muy útil pero eventualmente nos olvidamos de eso. Los jóvenes predicadores estaban sobrecogidos con los mensajes que no querían dar sus voces, apariencia y maneras comunicadas. Los mensajes ethos que ellos pensaron habían estado enviando eran diferentes de los mensajes que ellos vieron de sí mismos y que con dificultad podían creer que ellos estaban escuchando sus propios sermones.
    Imagine que usted tiene su propio púlpito en una pequeña caja negra. En la caja están enumerados los rasgos característicos, cada uno con un botón debajo. Además de la estantería con los himnos en frente de cada adorador, están las otras cajas negras, idénticas a las suyas, excepto que ellas tienen pequeñas luces en vez de botones.
    Mientras usted predica, usted quiere que su congregación lo mire como alguien con quien puede congeniar, una persona cuidadosa, así que usted busca su caja negra y presiona el botón de amigable. Usted lo hace, por supuesto, asumiendo que amigable iluminará la caja de sus oyentes, pero en vez de eso las luces de pegajoso se encienden ante la mayoría de ellos. Presione ternura en su púlpito, y débil o afeminado podrá aparecer en la banca. Envíe espiritual, y ellos pueden recibir el mensaje de poco práctico o cerrado. Entusiasmo y a ellos les puede aparecer como emocionalismo, brillante como un gallo, estudioso como un burro o retraído, y Dinámico como enojado. Ellos no están recibiendo lo que usted piensa que usted está enviando.
    Ahora, usted siempre tendrá algunos en su audiencia aquellos con cajas negras que se ven pobres y gastadas que ellos obtienen diferentes mensajes de todas las personas. Solo podemos tratar de entender y amor estas personas. Pero si muchos están recibiendo mensajes ethos equivocados, entonces usted está enviando los mensajes equivocados.
    Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, lo más probable que será para usted enviar a su audiencia los mensajes que usted intenta demostrarles y lo más parecido a Cristo que sus oyentes percibirán que usted es. Y recuerde, nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta.
  • Muy a menudo, los predicadores solo damos a la gente algo para creer. Dios no los dejará quedar satisfechos hasta que ellos hayan encontrado a alguien para amar. Y ayudar a sus oyentes a amar a Cristo, usted deberá amarse a sí mismo.
    No hay ninguna diferencia en cuál es el tema o pasaje, todas las predicaciones deberían ser Cristocéntricas – o no es una predicación de Cristo del todo. Spurgeon insistió, “Pónganme en el lugar que quieran, Antiguo o Nuevo Testamento y yo miraré recto hacia la cruz” Así su sermón sea sobre Mayordomía, las 2,300 tardes y mañanas, o Educación Cristiana, el predicador que conoce al Señor encontrará el camino para centrar su sermón en Él.
    Incidentalmente, hay poca oportunidad de acertar en el trabajo aquí. Aunque no prediquemos a Cristo para que nuestros oyentes nos amen, ellos lo harán. Confieso que me gusta ser amado. Y me atrevo a decir que usted también. Escuchar a los miembros contarnos acerca de su jornada espiritual y ellos casi de forma invariable hablarán con mucho entusiasmo de quien los llevó a Cristo. El pecador invariablemente ama a quien le presentó a Cristo.
    Pero ¿Qué es una predicación Cristocéntrica? ¿Cómo podrá darse cuenta si usted es un predicador Cristocéntrico? He conocido predicadores que le piden a alguien que cuente las veces que incluyeron el nombre de Jesús en el sermón, esperando que eso les diga si fue o no un sermón Cristocéntrico. Pero eso no es tan exacto. Si el número de veces que el nombre de Jesús es mencionado determina si somos Cristocéntricos o no, algunos plomeros son más Cristocéntricos que la mayoría de los predicadores.
    ¿Cómo se puede dar cuenta si usted es un predicador Cristocéntrico?
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba. En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    Predique mucho basado en los evangelios. Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    2. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y salvación- La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio.
    Pablo aconsejó, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8)
    Revisando la lista anterior de Pablo, vemos que no es suficiente el predicar lo que es verdadero, honesto o justo. Lo que predicamos debe ser amable, de buen nombre y lleno de alabanza. Demasiados sermones enfatizan la forma pero olvidan el fondo.
    La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza. El oyente que está cayendo, ya es probable que sepa eso sin que usted se lo diga. La predicación cristocéntrica llega hasta el fondo como lo hizo Cristo y ofrece esperanza a los pecadores.
    Ahora, haciendo una porción de su sermón negativa, llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo. Nunca termine un sermón con una nota negativa. No envíe a la gente a la casa con el ánimo desinflado.
    3. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba. Cristo fue un predicador centrado en la vida. En la mayoría de las sociedades de hoy El no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían.
    Cristo fue un predicador interesante. Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. Hoy, Él estaría hablando mucho acerca de tales problemas como soledad, un tema especial en nuestros tiempos. El movimiento de “ Libertad Individual” ha dejado a la gente en soledad. La gente vive más largo, se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Habla a las necesidades de las personas y usted será un predicador tan interesante como lo era Jesús.
    Cristo fue un predicador ilustrativo. “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    4. Predicación Cristocéntrica predica un Cristo bíblico. El predicador atlético es tentado a predicar de un Cristo atlético, el artista a un Cristo artístico. Lo mismo es verdad para el extrovertido, el introvertido, el liberal, el conservador, el estudioso, el gregario.
    El predicador joven predica a un Cristo joven. Pero, ¿Cómo entonces alcanza a los mayores? El predicador anciano, predica un Cristo anciano. Pero ¿Cómo puede alcanzar a los jóvenes?
    A menos que nosotros continuamente estudiemos el retrato bíblico de Jesús, nosotros tenderemos, todos intencionalmente, a retratar su personalidad muy probable como la nuestra. Pero el verdadero Cristo Bíblico crucificado atraerá todas las clases de personas.
    Más que todo:
    5. La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo. Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación.
    Taylor Smith, un renovado predicador londinense, llegó a Estados Unidos y fue enviado a predicar a la iglesia Dwight L. Moody de Chicago. Harry Ironside era el pastor. Pero Taylor Smith tuvo un caso severo de laringitis y le dijo a Ironside que no sería posible para él predicar. “La gente más allá de las primeras filas, no podrá escucharme” dijo él. Ironside le rogó “La reunión ha sido anunciada. La gente va a venir. Por favor haga lo mejor que pueda” Y eso hizo.
    Por supuesto, solo las personas de la primera banca le escucharon. Después del servicio un hombre fue a la plataforma y dijo “Yo estaba bien arriba en el balcón. No pude oír una palabra de lo que usted dijo Pero no pude escapar el brillo de su rostro. Y si Cristo puso esa clase de brillo en la cara de un hombre, quiero aceptarlo como mi Salvador”.
    ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    Antes de prepararse para predicar, asegúrese que Jesús ha puesto una esperanza en su corazón y un brillo en sus ojos. Cuando Cristo está en su corazón, El aparecerá de forma natural en sus predicaciones.
    Y una medida segura de su amor por Cristo es su amor por sus oyentes. El verdadero cristianismo nunca no aparta a la gente, sino que lleva la gente a Jesús.
    El cura de la parroquia
    De Austeridad
    Subió el campanario más alto de la iglesia
    Para estar más cerca de Dios
    Para así poder agarrar de su mano
    La palabra y pasarla a su gente.
    Y un sermón
    Diariamente escribía
    Lo que él pensaba era enviado del cielo,
    Y eso lo transmitía
    A su gente
    Dos veces en un día durante siete.
    Entrado en años Dios le dijo
    “Baja y muere!”
    Y él gritó desde el campanario
    “¿Dónde estás Señor?”
    Y el Señor replicó,
    “Aquí abajo en medio de la gente”
  • 1. LOS PREDICADORES BÍBLICOS CREEN EN LAS OBRAS DE LA BIBLIA
    El predicador cristiano usa su Biblia como un recurso porque Jesús lo hizo. Lucas 4:17 explica “... y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito” Jesús no solo estaba empezando su sermón, pero su entero ministerio de predicación. El empezó con el Libro. Y así lo deberíamos hacer nosotros.
    Dos de las palabras más importantes que usted pudiera tomar de esta clase son:
    Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. No hay forma que yo lo pueda decir muchas veces. Ahora yo no estoy hablando de iniciar su presentación en el púlpito con un versículo. Eso puede o no ser la mejor manera de iniciar. Lo que estoy diciendo es que se debe poner la Biblia de primero en la preparación de su sermón.
    Hay una historia graciosa pero que nos hace pensar acerca de un Cuáquero que se levantó en la noche sintiendo la punzada del codo de su esposa en sus riñones. “Levántate, levántate. Hay un ladrón en la casa” El se sentó en su cama y escuchó. Era cierto, alguien estaba revoloteando cerca de las escaleras.
    Continuando con la historia, el tomó su rifle de la pared y empezó a bajar cuidadosamente las escaleras y tenía puesta su camisa de noche. Había un truhán tomando los cubiertos de plata de la familia. Ahora, el cuáquero estaba en un dilema, porque a él no le gustaba la violencia. Pero tampoco aceptaba que se perdiera la plata de la familia.
    El tomó su arma, aclaró su garganta y dijo tranquilamente, “Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está”
    Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está. Me temo que casi ninguno de nosotros es un verdadero predicadores bíblicos. La mayoría no sigue la regla de Primero la Biblia.
    El verdadero sermón bíblico no solo incluye la Biblia. Inicia con la Biblia. El predicador bíblico va a la Biblia primero en la preparación de su sermón. Tanto como le sea posible, él va con su mente en blanco, sabiendo nada, excepto su pasaje o tópico. El no abre la Biblia buscando algo que le agrade para lo que necesita decir. El la abre pidiendo que lo que tenga que decir deba ser dicho.
    Eso es lo que significa Biblia primero. Eso es predicación Bíblica.
    Discuta:
    ¿Es usted un (a) verdadero (a) predicador (a) bíblico?
    2. LOS PREDICADORES BÍBLICOS PASAN TIEMPO CON SU BIBLIA.
    Por años he tenido una pesadilla repetitiva que todavía me asalta en algunas semanas. Aparece en versiones cambiadas, pero el contexto es el mismo: Voy a predicar y no estoy listo. No puedo decidir acerca de qué predicar o he olvidado prepararlo, o estoy perdido en mis notas. Casi puedo oír a Jeremías 23:2 “Por tanto así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo; vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis” Siempre me levanto con un sudor frío y mi corazón latiendo en forma salvaje.
    Para un predicador no hay peor pesadilla que esa de fallar en la alimentación del rebaño o echar a la gente del lado de Dios porque no tiene nada significativo que decir de él.
    ¿Cómo podemos evitar eso? De alguna manera buscando tiempo para un acercamiento al Espíritu para estudiar la Biblia. Mientras nos colocamos de pie en el púlpito el Sábado, desesperadamente queremos decir algo que valga la pena. Pero cuando la alarma se apaga a las cinco de la mañana, para nuestro compromiso de estudio el jueves en la mañana, oh, qué difícil es salirse de la camita caliente.
    Los mejores sermones resultan de un tiempo suficiente con nuestras Biblias para tener mucho más material del que necesitamos. Si cortamos la preparación cuando casi tenemos suficiente, los sermones por cierto serán casi mediocres. Cuando tenemos exceso significativo y oración escudriñadora hasta que podemos obtener lo mejor, entonces sabemos que estamos haciendo lo mejor.
    3. LOS PREDICADORES BÍBLICOS APLICAN LA BIBLIA A ELLOS MISMOS
    El diario vivir provee una de las fuentes más segura para ideas en el sermón. En sus devociones privadas, cuando usted encuentre una verdad bíblica que realmente toque su corazón, escríbala. Hágalo, no solo porque lo necesita para un sermón, si no porque la idea es significativa para su propio caminar espiritual.
    Cuando llega el tiempo de preparar un sermón, si usted ha sido fiel al escribir ideas que le han interesado, ellas le volverán a interesar de nuevo. Y, si ellas le interesan a usted, ellas probablemente le interesarán a sus oyentes. Usted no necesita volver a llegar al momento del sermón sin algo que realmente usted quiere decir.
  • 1. LOS PREDICADORES BÍBLICOS CREEN EN LAS OBRAS DE LA BIBLIA
    El predicador cristiano usa su Biblia como un recurso porque Jesús lo hizo. Lucas 4:17 explica “... y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito” Jesús no solo estaba empezando su sermón, pero su entero ministerio de predicación. El empezó con el Libro. Y así lo deberíamos hacer nosotros.
    Dos de las palabras más importantes que usted pudiera tomar de esta clase son:
    Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. No hay forma que yo lo pueda decir muchas veces. Ahora yo no estoy hablando de iniciar su presentación en el púlpito con un versículo. Eso puede o no ser la mejor manera de iniciar. Lo que estoy diciendo es que se debe poner la Biblia de primero en la preparación de su sermón.
    Hay una historia graciosa pero que nos hace pensar acerca de un Cuáquero que se levantó en la noche sintiendo la punzada del codo de su esposa en sus riñones. “Levántate, levántate. Hay un ladrón en la casa” El se sentó en su cama y escuchó. Era cierto, alguien estaba revoloteando cerca de las escaleras.
    Continuando con la historia, el tomó su rifle de la pared y empezó a bajar cuidadosamente las escaleras y tenía puesta su camisa de noche. Había un truhán tomando los cubiertos de plata de la familia. Ahora, el cuáquero estaba en un dilema, porque a él no le gustaba la violencia. Pero tampoco aceptaba que se perdiera la plata de la familia.
    El tomó su arma, aclaró su garganta y dijo tranquilamente, “Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está”
    Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está. Me temo que casi ninguno de nosotros es un verdadero predicadores bíblicos. La mayoría no sigue la regla de Primero la Biblia.
    El verdadero sermón bíblico no solo incluye la Biblia. Inicia con la Biblia. El predicador bíblico va a la Biblia primero en la preparación de su sermón. Tanto como le sea posible, él va con su mente en blanco, sabiendo nada, excepto su pasaje o tópico. El no abre la Biblia buscando algo que le agrade para lo que necesita decir. El la abre pidiendo que lo que tenga que decir deba ser dicho.
    Eso es lo que significa Biblia primero. Eso es predicación Bíblica.
    Discuta:
    ¿Es usted un (a) verdadero (a) predicador (a) bíblico?
    2. LOS PREDICADORES BÍBLICOS PASAN TIEMPO CON SU BIBLIA.
    Por años he tenido una pesadilla repetitiva que todavía me asalta en algunas semanas. Aparece en versiones cambiadas, pero el contexto es el mismo: Voy a predicar y no estoy listo. No puedo decidir acerca de qué predicar o he olvidado prepararlo, o estoy perdido en mis notas. Casi puedo oír a Jeremías 23:2 “Por tanto así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo; vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis” Siempre me levanto con un sudor frío y mi corazón latiendo en forma salvaje.
    Para un predicador no hay peor pesadilla que esa de fallar en la alimentación del rebaño o echar a la gente del lado de Dios porque no tiene nada significativo que decir de él.
    ¿Cómo podemos evitar eso? De alguna manera buscando tiempo para un acercamiento al Espíritu para estudiar la Biblia. Mientras nos colocamos de pie en el púlpito el Sábado, desesperadamente queremos decir algo que valga la pena. Pero cuando la alarma se apaga a las cinco de la mañana, para nuestro compromiso de estudio el jueves en la mañana, oh, qué difícil es salirse de la camita caliente.
    Los mejores sermones resultan de un tiempo suficiente con nuestras Biblias para tener mucho más material del que necesitamos. Si cortamos la preparación cuando casi tenemos suficiente, los sermones por cierto serán casi mediocres. Cuando tenemos exceso significativo y oración escudriñadora hasta que podemos obtener lo mejor, entonces sabemos que estamos haciendo lo mejor.
    3. LOS PREDICADORES BÍBLICOS APLICAN LA BIBLIA A ELLOS MISMOS
    El diario vivir provee una de las fuentes más segura para ideas en el sermón. En sus devociones privadas, cuando usted encuentre una verdad bíblica que realmente toque su corazón, escríbala. Hágalo, no solo porque lo necesita para un sermón, si no porque la idea es significativa para su propio caminar espiritual.
    Cuando llega el tiempo de preparar un sermón, si usted ha sido fiel al escribir ideas que le han interesado, ellas le volverán a interesar de nuevo. Y, si ellas le interesan a usted, ellas probablemente le interesarán a sus oyentes. Usted no necesita volver a llegar al momento del sermón sin algo que realmente usted quiere decir.
  • 1. LOS PREDICADORES BÍBLICOS CREEN EN LAS OBRAS DE LA BIBLIA
    El predicador cristiano usa su Biblia como un recurso porque Jesús lo hizo. Lucas 4:17 explica “... y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito” Jesús no solo estaba empezando su sermón, pero su entero ministerio de predicación. El empezó con el Libro. Y así lo deberíamos hacer nosotros.
    Dos de las palabras más importantes que usted pudiera tomar de esta clase son:
    Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. Biblia primero. No hay forma que yo lo pueda decir muchas veces. Ahora yo no estoy hablando de iniciar su presentación en el púlpito con un versículo. Eso puede o no ser la mejor manera de iniciar. Lo que estoy diciendo es que se debe poner la Biblia de primero en la preparación de su sermón.
    Hay una historia graciosa pero que nos hace pensar acerca de un Cuáquero que se levantó en la noche sintiendo la punzada del codo de su esposa en sus riñones. “Levántate, levántate. Hay un ladrón en la casa” El se sentó en su cama y escuchó. Era cierto, alguien estaba revoloteando cerca de las escaleras.
    Continuando con la historia, el tomó su rifle de la pared y empezó a bajar cuidadosamente las escaleras y tenía puesta su camisa de noche. Había un truhán tomando los cubiertos de plata de la familia. Ahora, el cuáquero estaba en un dilema, porque a él no le gustaba la violencia. Pero tampoco aceptaba que se perdiera la plata de la familia.
    El tomó su arma, aclaró su garganta y dijo tranquilamente, “Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está”
    Amigo, no quiero causarle daño, pero estoy a punto de dispararle allí donde usted está. Me temo que casi ninguno de nosotros es un verdadero predicadores bíblicos. La mayoría no sigue la regla de Primero la Biblia.
    El verdadero sermón bíblico no solo incluye la Biblia. Inicia con la Biblia. El predicador bíblico va a la Biblia primero en la preparación de su sermón. Tanto como le sea posible, él va con su mente en blanco, sabiendo nada, excepto su pasaje o tópico. El no abre la Biblia buscando algo que le agrade para lo que necesita decir. El la abre pidiendo que lo que tenga que decir deba ser dicho.
    Eso es lo que significa Biblia primero. Eso es predicación Bíblica.
    Discuta:
    ¿Es usted un (a) verdadero (a) predicador (a) bíblico?
    2. LOS PREDICADORES BÍBLICOS PASAN TIEMPO CON SU BIBLIA.
    Por años he tenido una pesadilla repetitiva que todavía me asalta en algunas semanas. Aparece en versiones cambiadas, pero el contexto es el mismo: Voy a predicar y no estoy listo. No puedo decidir acerca de qué predicar o he olvidado prepararlo, o estoy perdido en mis notas. Casi puedo oír a Jeremías 23:2 “Por tanto así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo; vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis” Siempre me levanto con un sudor frío y mi corazón latiendo en forma salvaje.
    Para un predicador no hay peor pesadilla que esa de fallar en la alimentación del rebaño o echar a la gente del lado de Dios porque no tiene nada significativo que decir de él.
    ¿Cómo podemos evitar eso? De alguna manera buscando tiempo para un acercamiento al Espíritu para estudiar la Biblia. Mientras nos colocamos de pie en el púlpito el Sábado, desesperadamente queremos decir algo que valga la pena. Pero cuando la alarma se apaga a las cinco de la mañana, para nuestro compromiso de estudio el jueves en la mañana, oh, qué difícil es salirse de la camita caliente.
    Los mejores sermones resultan de un tiempo suficiente con nuestras Biblias para tener mucho más material del que necesitamos. Si cortamos la preparación cuando casi tenemos suficiente, los sermones por cierto serán casi mediocres. Cuando tenemos exceso significativo y oración escudriñadora hasta que podemos obtener lo mejor, entonces sabemos que estamos haciendo lo mejor.
    3. LOS PREDICADORES BÍBLICOS APLICAN LA BIBLIA A ELLOS MISMOS
    El diario vivir provee una de las fuentes más segura para ideas en el sermón. En sus devociones privadas, cuando usted encuentre una verdad bíblica que realmente toque su corazón, escríbala. Hágalo, no solo porque lo necesita para un sermón, si no porque la idea es significativa para su propio caminar espiritual.
    Cuando llega el tiempo de preparar un sermón, si usted ha sido fiel al escribir ideas que le han interesado, ellas le volverán a interesar de nuevo. Y, si ellas le interesan a usted, ellas probablemente le interesarán a sus oyentes. Usted no necesita volver a llegar al momento del sermón sin algo que realmente usted quiere decir.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • Aplicar a usted mismo las verdades bíblicas le ayuda a hacerlas más comprensibles a los otros. Es un hecho real y curioso que nosotros predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos. Esto hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Aunque nuestra responsabilidad es hacer más entendible la verdad a nuestra audiencia.
    Cualquier simplicidad puede hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles de entender. Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios. El necesita excavar. Pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    Amo la historia de la alimentación de los cinco mil porque ilustra la predicación. Los discípulos no hicieron ningún pan. Jesús hizo el pan. Entonces, ¿Fueron superfluos los discípulos? ¿Cuál fue su parte en el milagro?
    Los discípulos fueron a Jesús buscando pan. Ellos no estaban en los negocios de la panadería. Todo lo que ellos tenían que hacer era ir a Jesús. ¡Qué descanso fue para mí cuando aprendí esa lección en mi predicación! Cuando inicié mi ministerio estaba asustado. Yo sabía que no sabía lo suficiente para tener algo de valor que decir semana tras semana. Pero eventualmente aprendí que no estaba en el negocio de la panadería. Todo lo que tenía que hacer era ir a las manos de Jesús a través de su Palabra. Proveer el pan era su negocio.
    Ahora, cuando la alimentación de los cinco mil terminó, he aquí, aun había quedado pan. A las manos de Jesús nunca les hace falta pan. Si usted está temeroso por no saber lo suficiente para tener algo de valor que decir sermón tras sermón, aprenda la lección. Mientras usted se mantenga yendo a Jesús, a través de las Escrituras, a usted nunca se le acabará la verdad para compartir. Cuando sus años de predicación se hayan acabado, aun habrá más pan allí.
    El trabajo de los discípulos era tomar el pan de las manos de Jesús y llevarlo en cantidades a las personas. Y esa es la tarea del predicador. Tomamos el pan de la palabra de Jesús y lo llevamos de manera entendible a la congregación.
    Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros. Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente. La gente tiende a ser muy atraída por un fuego. Cuando el púlpito está en fuego, la gente vendrá a verlo quemarse.
    Las verdades que le interesan y lo mueven a usted casi ciertamente para interesar y mover sus oyentes.
    El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros. Fosdick hizo uno de las más agudas declaraciones acerca de la predicación jamás publicada en el siglo XX. “Nadie además de un predicador asumiría que la gente viene a la iglesia desesperadamente ansiosa por saber cualquier cosa acerca de lo qué pasó con los Jebusitas” El mensaje es, no dejes que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente. Remueva las arenas de Palestina de su Biblia. Deje que sus oyentes sepan que usted sabe algo acerca de Palestina y el pasado, pero que usted está hablando a la gente de las necesidades que más les presionan en el presente. La más simple y segura manera de completar esto es primero aplicar su verdad a usted mismo y sus necesidades prácticas propias. Entonces es más fácil hacer sus verdades prácticas a sus oyentes.
    Un intelectual puede amar la verdad y usar la gente. Un predicador debe amor a la gente y usar la verdad. Los predicadores están en los negocios de las personas y no sólo en la verdad de los negocios.
    Nuestro negocio no es dar exposiciones acerca de la botánica, sino en como cultivar flores. Ahora, si usted va a cultivar flores, es importante saber algo acerca de las flores. Pero el propósito de saber son las flores. El predicador necesita saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    Puede sonar herético, pero si usted lo analiza, pienso que usted estará de acuerdo en que la verdad no es realmente verdadera a menos que ayude a la gente. Dese cuenta, la verdad Bíblica viene de Dios y el primer amor de Dios siempre es la gente. El no ama el conocimiento o la teoría para el bien de ellos, sino lo que ellos pueden hacer para ayudar a su gente. Con Dios, la gente siempre es primero. El predicador bíblico debería amar a la gente y buscar las Escrituras continuamente, no solo para el conocimiento, sino por el conocimiento que ayuda a la gente.
    Un predicador bíblico necesita al menos tres cosas para preparar un sermón bíblico: Uno la Biblia y dos sillas.
    Ahora, la silla puede ser lo suficientemente cómoda como para pasar un tiempo allí. Es la silla de su estudio y él sabe que la preparación de los verdaderos sermones bíblicos toma mucho tiempo.
    Mientras se sienta en esa silla el abre la Biblia con una oración “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amos esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros”
    Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra.
    Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón.
    Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Tendemos a predicar sobre las cabezas de nuestros oyentes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, usted terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven?
    Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. Por ejemplo, la gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día. ¿Cómo les puede ayudar esta lección?
    Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial. Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección?
    Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”
    Así es como nosotros oramos para que la gente responda a la verdadera predicación bíblica.
  • El título de nuestro curso enfatiza el lugar del Espíritu Santo en la predicación. La importancia del Espíritu Santo en el proceso de predicación puede ser difícilmente sobre enfatizado.
    PREDICAR ES IMPORTANTE
    Ruskin dijo que la hora de la predicación es “esa hora cuando hombres y mujeres llegan, exhaustos, agotados por el trabajo de la semana, y un hombre “enviado con un mensaje” que es un asunto de vida y muerte tiene solo 30 minutos para llegarle a esos corazones separados... convencerlos de sus debilidades, avergonzarlos por todos sus pecados, prevenirlos del peligro, tratar de esa manera de hacer girar las bisagras de esas puertas... Treinta minutos para hacer resucitar los muertos”
    Hay solo 168 horas en la semana. Muchas personas gastan las otras 167 en persecuciones seculares y llegan a la hora del culto “sin aliento, agotados por la semana de labores”, esperando que de alguna manera una hora de culto, la predicación de una hora, compensara el resto de la semana y proveerá suficiente alimento espiritual para mantener saludable su alma.
    Qué vergüenza, pues ellos están desperdiciando su propia persecución espiritual. Que vergüenza porque ellos esperan demasiado de una predicación. Pero, no obstante, ellos están allí. Qué vergüenza con nosotros por no tomar el tiempo para la predicación lo suficientemente en serio y darles lo mejor de nosotros.
    La gente llega a las reuniones evangelísticascon – tal vez – muy poco conocimiento de la Biblia - casi analfabetas bíblicos. Qué vergüenza con ellos. Pero qué vergüenza del predicador por no dedicar tiempo a su Biblia y presentarles una verdad de tal manera que abra los ojos a las cosas espirituales.
  • 03 hablando con el poder del espíritu

    1. 1. Divis ió n I ra m e ric a na nte
    2. 2. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Glor if icar , a Dios y baj o la inf luencia del Espír it u Sant o guiar a cada cr eyent e a una exper iencia de ¡Hablando con el Poder del Espíritu! r elación per sonal y t r ansf or mador a con Cr ist o, que lo capacit e como discípulo par a compar t ir el Evangelio Et er no con t oda per sona
    3. 3. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Cada miembr o del cuer po de ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Cr ist o pr epar ado par a el r eino de Dios
    4. 4. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Integridad Excelencia Unidad Humildad Respeto Compasión Dar gloria a Dios Justicia Estilo de vida Compromiso
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    8. 8. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Hablando con el Poder del Espíritu Por Floyd Bresse
    9. 9. “Tenemos también la palabra profética más Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” 2 Pedro 1:19-21
    10. 10. INTRODUCCIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Espíritu Santo Interpreta la Biblia “lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Corintios 2:13) Sólo el Espíritu Santo que dio la Biblia puede interpretarla correctamente. El predicador es tan dependiente de la interpretación del Santo Espíritu de la Biblia como lo estaba el profeta al escribirla.
    11. 11. INTRODUCCIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Espíritu Santo mueve el corazón del Predicador El mensaje no solo va de la Biblia a los oyentes por medio de la boca del predicador sino también por medio del corazón. El mensaje de la Biblia debe moverlo primero a él antes que él pueda moverlos a ellos: – “Se enardeció mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió fuego, y así proferí con mi lengua” Salmo 39:3
    12. 12. INTRODUCCIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Espíritu Santo, a través del Predicador, Mueve los Corazones de los Oyentes “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino como un estruendo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen... “Entonces Pedro poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló... “Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas...” Hechos 2:1-4, 14, 41
    13. 13. INTRODUCCIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Espíritu Santo quiere hablar a través de Usted ¿Realmente usted quiere el Espíritu Santo hable a través de usted? “El Espíritu de Jehová ha hablado por mi, y su palabra ha estado en mi lengua” 2 Samuel 23:2 “A estos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles” 1 Pedro 1:12.
    14. 14. Evangelismo Publico Evangelismo Publico PREDICANDO Hablando CON EL PODER DEL SANTO conESPÍRITU el Poder del Espíritu ¡Hablando con el Poder del Espíritu! ¿Por Qué la Predicac ión Laica?
    15. 15. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico Jesús Enfatiza la Predicación Laica PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! “Y les dijo; ‘Id por todo el mundo y PREDICAD el evangelio a toda criatura’” Marcos 16:15
    16. 16. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico La Iglesia Temprana Enfatizó la Predicación Laica PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! “Y ellos saliendo, PREDICARON en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían” Marcos 16:20
    17. 17. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico Una Buena Predicación Reaviva a la Gente PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Pedro respondió: "Sí, Señor. Tú sabes que te amo". Le dijo: "Apacienta mis ovejas“ Juan 21: 16
    18. 18. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Una Buena Predicación Revive al Predicador “…no hay un placer en este mundo comparable con el que tiene un hombre que habitualmente se para frente a una audiencia con un mensaje de verdad, que el siente en cada rincón de su alma y en cada fibra de su cuerpo, a quien el Señor le ha dado libertad de expresarse, para que el derrame su humanidad completa en la congregación. Nada en el
    19. 19. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La Predicación, Una Prioridad Los líderes de iglesia tienen numerosas responsabilidades, pero si predicar es una de esas responsabilidades, debe tener la prioridad. Una predicación le hace muy bien a la mayoría de la gente en la menor cantidad de tiempo: El césped necesita ser podado, la iglesia necesita ser aseada, Etc. pero todo eso no debería quitar el tiempo para la preparación del sermón. Al llevar a cabo las reuniones evangelísticas, el lugar de las reuniones debe ser mantenido, la publicidad debe ser hecha, pero no debe todo eso tomar el tiempo de preparación de su sermón evangelístico.
    20. 20. Evangelismo Publico ¿Por qué los adventistas en general tienden a ser negligentes con la predicación? PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu!
    21. 21. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La predicación laica es Importante “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Y les dijo; No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas. Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y saliendo pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes” Lucas 9:1-6
    22. 22. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La predicación laica es Importante 1. 2. 3. ¿Qué evidencia le dice a usted que aquellos fueron predicadores laicos? ¿Qué lecciones puede sacar para los predicadores laicos de hoy? Jesús dijo: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado” (Mat 10:7) a) De acuerdo con el versículo anterior, ¿Cuál era el mensaje que tenía que ser predicado por estos predicadores laicos? b) ¿Cuál debería ser el mensaje de los predicadores laicos de hoy?
    23. 23. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Adventismo apoya la Predicación Laica
    24. 24. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el ESPÍRITU es el mismo. A cada uno le es dada la manifestación del ESPÍRITU para provecho. Porque a este es dada por el ESPÍRITU palabra de sabiduría a otro palabra de ciencia según el mismo ESPÍRITU, a otro Fe por el mismo ESPÍRITU, y a otro dones de sanidades por el mismo ESPÍRITU…
    25. 25. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO “A otro el hacer milagros, a otro profecía, a otro discernimiento de espíritus, a otros diversos géneros de lenguas, y a otro interpretación de ¡Hablando con el Poder del Espíritu! lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo ESPÍRITU repartiendo a cada uno en particular como él quiere” 1 Corintios 12:1, 4, 7-11
    26. 26. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Adventismo apoya la Predicación Laica “a cada uno... da a cada uno” Cada uno que recibe el Espíritu Santo, recibe un don para alguna clase de ministerio. Decir que usted no tiene dones es decir que usted no tiene al Espíritu Santo.
    27. 27. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Adventismo apoya la Predicación Laica “a cada uno... da a cada uno” “para provecho” El propósito de sus dones espirituales no es para auto engrandecimiento, sino para el servicio. El Espíritu Santo le ha bendecido así que usted debe bendecir a otros. Ahora Pablo menciona nueve de los dones del espíritu. Algunos de estos son especialmente relevantes para la predicación: sabiduría, conocimiento, fe, profecía. Usted debería tener algunos de esos dones antes de presumir que usted ha sido llamado por el Espíritu para predicar.
    28. 28. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Adventismo apoya la Predicación Laica “a cada uno... da a cada uno” “para provecho” “El los da... como él quiere” En otras palabras, usted no escoge su don, el Espíritu Santo lo hace. Sin embargo, usted escoge el ministerio, el lugar del servicio donde usted usará su don para servir a otros.
    29. 29. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Adventismo apoya la Predicación Laica “a cada uno... da a cada uno” “para provecho” “El los da... como él quiere”. “Hay diferentes clases de dones, pero el Espíritu es el mismo” Cristo hizo una división peligrosa cuando él le dio diferentes dones a su iglesia. Mucha de la disputa en una congregación local puede ser por la variedad de dones representados en la iglesia. Si yo tengo el don de enseñar, siento que más énfasis debería colocarse a la educación. Si tengo el don de ayudar, quiero que la asistencia debería ser enfatizada. Si tengo el don de sanar, quiero evangelismo en salud, clínicas y escuelas de cocina. Si tengo en don de predicar, quiero que el púlpito sea enfatizado.
    30. 30. PORQUE LA PREDICACIÓN LAICA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! ¡Reflexión! ¿Cuál de los dones requeridos para predicar usted tiene? ¿Cuáles de los dones requeridos para predicar le hacen falta? ¿Por cuál de los dones requeridos para predicar normalmente usted busca el Espíritu Santo ahora?
    31. 31. Evangelismo Publico Evangelismo Publico PREDICANDO Hablando CON EL PODER DEL SANTO conESPÍRITU el Poder del Espíritu ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Antes de empez a preparar el ar Sermón
    32. 32. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Llene su Vaso Nuestro negocio al predicar a nuestros oyentes es llevarles sanidad a través de Cristo. Pero nosotros debemos tenerlo a Él nosotros mismos antes que lo podamos dar a otros. No hay nada más difícil que tratar de dar lo que no se tiene Como predicadores, nuestro propósito primario en el estudio de la Biblia no es encontrar algo que decir a otros, sino algo que nos cambie Nosotros interesamos a otros en aquello que nos ha interesado intensamente a nosotros A menudo el predicador trata de mantener la predicación mientras se olvida de su vida devocional
    33. 33. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Predicar es Persuadir Cada vez que usted se coloque de pie para predicar, usted tiene la esperanza de persuadir a la gente acerca de alguna verdad cristiana, persuadirlos de su valor o persuadirlos para que actúen en esa verdad
    34. 34. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! ¿Cómo se Persuade a la Gente logos – lógica, argumento: La mayoría de los predicadores gustan de ese, pero muchos de forma equivocada asumen que el razonamiento sólido es todo lo que ellos necesitan para persuadir a la gente
    35. 35. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¿Cómo se Persuade a la Gente logos – lógica, argumento: pathos-emoción, sentimientos: ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Los predicadores a regañadientes admitimos que la gente es más dada a hacer algo porque lo siente que por raciocinio. Estamos muy conscientes, sin embargo, que esa emoción es peligrosa. La lógica sin emoción produce pocos resultados. Emoción sin lógica puede producir resultados desastrosos. Lo que buscamos es una lógica que engendre emociones.
    36. 36. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! ¿Cómo se Persuade a la Gente logos – lógica, argumento: pathos-emoción, sentimientos: ethos – el carácter del predicador como la audiencia lo percibe:
    37. 37. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Carácter del Predicador y la Persuasión Ejemplo de ethos en la política: Cada candidato nos habla acerca de su programa (logos), luego se envuelve en la bandera o besos del bebé del votante (pathos) Pero los votantes están escuchando algo más. “¿Qué clase de hombre es él?” “Realmente me atrevo a creer lo que él dice?” “¿Puedo confiar en él?” A menos que un candidato pueda conseguir más votantes para responder a esas preguntas positivamente, no es probable que sea elegido.
    38. 38. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Carácter del Predicador y la Persuasión La meta del predicador es atraer oyentes a Cristo, no hacia el. Solo que nadie es ganado para Cristo por una persona que no le gusta Los mensajes acerca de nosotros mismo que pensamos que estamos enviando no son necesariamente los mensajes que nuestros oyentes están recibiendo
    39. 39. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / Predicar es Persuadir Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! El Carácter del Predicador y la Persuasión Lo más genuino que sea usted en su experiencia cristiana, hará más probable que su audiencia reciba los mensajes que usted intenta mostrarles Recuerde: ¡nadie es guiado a Cristo por una persona que no le gusta!
    40. 40. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La Predicación debe ser Cristocéntrica Muy a menudo, los predicadores solo damos a la gente algo para creer. Dios no dejará a los oyentes quedar satisfechos hasta que hayan encontrado a alguien para amar Spurgeon insistió, “Pónganme en el lugar que quieran, Antiguo o Nuevo Testamento y yo miraré recto hacia la cruz” Así su sermón sea sobre Mayordomía, las 2,300 tardes y mañanas, o Educación Cristiana, el predicador que conoce al Señor encontrará el camino para centrar su sermón en Él.
    41. 41. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! ¿Qué es una Predicación Cristocéntrica? Algunos predicadores le piden a alguien que cuente las veces que incluyeron el nombre de Jesús en el sermón, esperando que eso les diga si fue o no un sermón Cristocéntrico. Si el número de veces que el nombre de Jesús es mencionado determina si somos Cristocéntricos o no, algunos plomeros son más Cristocéntricos que la mayoría de los predicadores.
    42. 42. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica 1. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba: En la preparación de un sermón, pregúntese continuamente “¿Qué dice Jesús acerca de esto?” “¿Qué hizo Jesús?” A menudo cite a Jesús.
    43. 43. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica 1. 2. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba: Muy basada en los evangelios: Su bien arrugada y utilizada Biblia tiende a mostrarle el énfasis de su predicación. Un predicador de la Biblia Cristocéntrico será un experto en los cuatro evangelios.
    44. 44. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica 3. La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y la salvación: La palabra “evangelio” significa buenas nuevas. Si nuestro sermón no es de buenas noticias, no estamos predicando el evangelio La gente usualmente no tiene que venir a la iglesia para ser pecadores, pero ellos tienen que venir para saber que en Cristo hay esperanza Llamar al pecado por su nombre no está fuera de lo lógico. Pero nunca debería ser el énfasis del sermón. Si hay una porción negativa del sermón, debería ser al principio, seguido por un énfasis positivo de esperanza en Cristo
    45. 45. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica 4. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba: Cristo fue un predicador centrado en la vida: En este tiempo él no hubiera estado hablando acerca de ovejas, sino acerca de supermercados, super autopistas, viajes espaciales, y redes de telecomunicaciones. Él hablaba de la vida como sus oyentes la vivían. Cristo fue un predicador interesante: Él respondía a las necesidades de sus oyentes. Muchos predicadores fallan al no dar “donde le duele a la gente”. La gente se mueven más, se divorcian a menudo y se crían niños en hogares de padres solteros. Cristo fue un predicador ilustrativo: “Sin parábolas no les hablaba a ellos”
    46. 46. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica 4. 5. La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba: La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo: Si Cristo está en su corazón, de manera natural Él saldrá durante su predicación. ¿Es Jesús tan real en su vida que él hace que su rostro brille? Sus oyentes, especialmente los niños, tienen el derecho de presumir que si ellos hacen lo que usted les pide, ellos lucirán como usted.
    47. 47. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Cristocéntrica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Características de la Predicación Cristocéntrica (R) 1. 2. 3. 4. 5. La predicación Cristocéntrica usa a Cristo como prueba: Muy basada en los evangelios: La predicación Cristocéntrica es centrada en la esperanza y la salvación: La predicación Cristocéntrica es predicar como Cristo predicaba: La predicación Cristocéntrica es predicada por un predicador cuya vida está centrada en Cristo:
    48. 48. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La Predicación Debe ser Bíblica Los predicadores bíblicos creen en las obras de la Biblia: El predicador cristiano usa su Biblia como un recurso porque Jesús lo hizo. Lucas 4:17 explica “... y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito” El predicador bíblico va a la Biblia primero en la preparación de su sermón.
    49. 49. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La Predicación Debe ser Bíblica Los predicadores bíblicos creen en las obras de la Biblia: Los predicadores bíblicos pasan tiempo con su Biblia: “Por tanto así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo; vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis” Jeremías 23:2 Los mejores sermones resultan de un tiempo suficiente con nuestras Biblias para tener mucho más material del que necesitamos.
    50. 50. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! La Predicación Debe ser Bíblica Los predicadores bíblicos creen en las obras de la Biblia: Los predicadores bíblicos pasan tiempo con su Biblia: Los predicadores bíblicos aplican la Biblia a ellos mismos: Cuando usted encuentre una verdad bíblica que realmente toque su corazón, escríbala. Hágalo, no solo porque lo necesita para un sermón, si no porque la idea es significativa para su propio caminar espiritual.
    51. 51. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Bíblica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Aplicar la Biblia a la vida del Predicador Ayuda a hacer las verdades bíblicas más comprensibles a los otros: Cuando predicamos verdades que no estamos seguros de entenderlas nosotros mismos hace que nuestros sermones sean borrosos aun para nosotros, mucho más para los pobres oyentes Una buena predicación hace las cosas difíciles fáciles de entender. Nunca intente impresionar su audiencia tratando de anonadarlos con su conocimiento superior de la Escritura o teología. Eso es el ego hablando, no el Espíritu Santo.
    52. 52. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Bíblica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Aplicar la Biblia a la vida del Predicador Ayuda a hacer las verdades bíblicas más comprensibles a los otros: El predicador debe buscar profundamente en la Palabra de Dios pero no debe llegar al púlpito con la actitud que sus oyentes no son capaces de entender como él entiende. Es su negocio presentar la verdad a la superficie en tal forma que esté disponible para cada adorador sincero.
    53. 53. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Bíblica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Aplicar la Biblia a la vida del Predicador Ayuda a hacer las verdades bíblicas más comprensibles a los otros: Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros: Entusiasmo en el predicador tiende a transmitir entusiasmo a los oyentes. Primero, el fuego debe quemarlo a usted, antes de encender un fuego en la gente.
    54. 54. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Bíblica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Aplicar la Biblia a la vida del Predicador Ayuda a hacer las verdades bíblicas más comprensibles a los otros: Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros: El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros: No deje que su sermón sea acerca de lugares donde la gente nunca ha estado, pero sí de los lugares donde ellos están ahora. No dejen que sean del pasado sino acerca del presente
    55. 55. ANTES DE EMPEZAR A PREPARAR EL SERMÓN / La Predicación debe ser Bíblica Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Aplicar la Biblia a la vida del Predicador Ayuda a hacer las verdades bíblicas más comprensibles a los otros: Al aplicar las verdades a usted mismo le ayuda eso a hacerlas más interesantes a los otros: El aplicar primero las verdades a usted mismo le ayuda a hacerlas prácticas a los otros: Los predicadores están en los negocios de las personas. Necesitan saber algo de la doctrina cristiana, pero nunca debe olvidar que el propósito de ese conocimiento no solo para saber, sino para ayudar a la gente.
    56. 56. ¡Una Biblia y dos sillas! Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Mientras se sienta en una de las sillas el predicador abre la Biblia con una oración: “Señor, ¿Qué tienes para nuestra gente esta semana? Amo esas personas y sé que tu los amas mucho más. Por favor dame algo que les ayudará a ellos. Te pido que envíes el Espíritu Santo quien escribió el Libro que lo interprete para mi y así yo también lo puedo usar para ayudar a otros” Mientras el predicador estudia la Biblia, de repente una luz llega. Ahora, todo hasta este punto solo ha sido trabajo, requiriendo una autodisciplina significativa. Pero viene lo excitante! El Espíritu Santo planta una lección en su mente que le llegó a usted de la Palabra
    57. 57. ¡Una Biblia y dos sillas! Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Ahora necesita la segunda silla – probablemente imaginaria. En su imaginación, usted coloca en la silla las diferentes clases de personas que usted espera que estarán escuchando su sermón: Ponga en esa silla a los jóvenes. Siempre predique a los jóvenes. Pero si usted va a recordar las personitas de doce años, terminará con un sermón que todos pueden entender. ¿Qué hay en esta lección que le ayudará a los chicos y chicas, la gente joven? Ponga en esa silla los ancianos de su congregación. Su situación en la vida es diferente. Sus necesidades son únicas. La gente joven rara vez piensa en la muerte. La gente mayor piensa en eso todo el día.
    58. 58. ¡Una Biblia y dos sillas! Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Ponga en esa silla a los educados que requieren significativa profundidad de pensamiento y están y aburridos de lo superficial Ponga en esa silla a los ignorantes, que deben tener las cosas de manera sencilla y plana antes que ellos las puedan asimilar. ¿Cómo les puede ayudar a ellos esta lección? Ponga en esa silla al hombre que acaba de saber que tiene cáncer, el esposo que acaba de casarse, la esposa que acaba de sepultar a su esposo, la madre soltera que está tratando desesperadamente de apoyar y levantar su familia ella sola. Pregunte al Espíritu Santo como esta lección podría ser usada para ayudarlos.
    59. 59. ¡Una Biblia y dos sillas! Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Trate y podría decirse de usted como se dijo de Spurgeon: El niñito toca a su madre y le pregunta mientras Spurgeon predicaba “¿Mamá, por qué el siempre me está hablando?”.
    60. 60. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO ¡Hablando con el Poder del Espíritu! Hablando con el Poder del Espíritu Por Floyd Bresse

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