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la Universidad Central (Madrid) en 1902, doctorándose en Filosofía por laUniversidad de Madrid, con la tesis “Los terrores...
trayectoria.   En el “Diccionario de Filosofía Contemporánea” encontramos alrespecto:       “…Las polémicas que, a su vuel...
planteamientos volcados en “España Invertebrada” 8 siguen siendo de vigenciaplena.Justificación del trabajo y elogio de Or...
Universidad de Verano de Santander. Notas que originalmente fueron publicadasdurante el año 1935 en forma de artículos (un...
para afrontar con más oportunidades de éxito la vida real; a la vez que losIngenieros parecen alejarse de la tan convenien...
Retornando a Ortega y su “Meditación…” este nos plantea que en el Medioevo lavida extrauniversitaria ponía suficientemente...
caso), es decir, con la técnica por antonomasia… ” La gran pregunta que elfilósofo nos formula para el desarrollo de su cu...
El hombre actúa de manera contraria a los animales que siempre dependen desus necesidades biológicas u orgánicas. Sucede q...
humana abarca lo objetivamente necesario así como lo superfluo: “… De dondese deduce que el empeño del hombre por vivir, p...
3º     Otra cuestión es si no hay en todas las técnicas pasadas un torso      común que ha ido acumulando sus descubrimien...
que su porción extranatural es una pretensión de ser, un proyecto de vida, eso quellamamos personalidad. Así, a todo aquel...
largo de la historia muy distintos y variados, explayándose como ejemplos en ladescripción y características del bodhisatv...
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absoluta sobre la que se apoya el hombre, que sigue siendo todavía lo natural;pero la técnica se complica y es necesario q...
capacidad para hacerlo mientras que actualmente el técnico se dedica a inventarporque sabe que tiene esa capacidad de inve...
Ortega finaliza la última sesión de su curso citando a Allen Raymond11 y su librito“¿Qué es la tecnocracia?”12 ofreciendo ...
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hablar de la técnica se olvida que su víscera cordial es la ciencia pura, y que las      condiciones de su perpetuación in...
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A) Minibiografía de Don José Ortega y GassetMadrid 1883 – Madrid 1955“...Doctor en Filosofía y Letras, filósofo y ensayist...
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"Elogio de Ortega", ensayo por @darioalvarez para Seminario Doctor Vallota - 2007

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Mi ensayo "Elogio de Ortega"
(Acerca de:)
Don José Ortega y Gasset, su "Meditación de la Técnica"

Trabajo Final para el Seminario "Técnica y Meta-Técnica", dictado por el Doctor Alfredo Vallota para el Doctorado en Arquitectura UCV (2007)

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"Elogio de Ortega", ensayo por @darioalvarez para Seminario Doctor Vallota - 2007

  1. 1. Universidad Central de Venezuela – UCVFacultad de Arquitectura y Urbanismo – FAUDoctorado en Arquitectura Seminario: Técnica y Meta-Técnica. Trabajo Final del CursoFUE UN GUSTO LEERLO. PARA ESTO UNO OFRECE UN CURSO. NO TENGOOBSERVACIONESProfesor: Alfredo VallotaEstudiante: Darío ÁlvarezTema: Don José Ortega y Gasset, su “Meditación de la Técnica”
  2. 2. Julio – septiembre de 2007JustificaciónDurante el Seminario navegamos, a manera de viaje, por las ideas e implicacionessobre la Técnica presentes en los Filósofos Ortega y Gasset, Heidegger, GarcíaBacca y Mayz Vallenilla, bajo la guía experta del Doctor Vallota al timón;acostumbrado a la experiencia de cursos anteriores con el mismo Profesor, sabíaque para finalizar el Curso debería presentar una monografía o trabajo final, que apriori visualicé como un escrito sobre la lectura de Mayz Vallenilla y su importanteaporte al pensamiento a través de la meta-técnica: siendo común la tendencia deaprovechar los avances en las materias como pequeños escalones en eldesarrollo del Doctorado en Arquitectura, el “ir-mas-allá-de-la-técnica” sugerido porla expresión meta-técnica, a primera vista me resultaba de perlas para continuartrabajando las ideas que pretenden orientar mi investigación sobre el nuevo oficiodel arquitecto en la era digital.Pretensión reforzada con la lectura del programa seminarial que ofrecía atender“…principalmente la propuesta de Mayz Vallenilla acerca de la meta-técnica comoun modelo de la sociedad que podría desarrollarse en el siglo XXI y cuyos indiciosya están entre nosotros…”Hasta aquí, todo perfecto. Tan ideal como los amores a primera vista, pero comomuchos de esos enamoramientos repentinos: duró hasta que la sumatoria depequeñas imperfecciones acumuló tal energía que me hizo huir de aquel objeto deadoración inicial. El seguimiento del Seminario me deja como aprendizaje quepoco o nada sabía de la Técnica (más concretamente que nunca acostumbraba areflexionar sobre el tema y que mis ideas respecto a la Técnica eran pobres onulas)Aún más grave al aceptar que ni tan siquiera había rasgado la superficie delpensamiento técnico y ya pretendía escalar las alturas de la meta-técnica, material 2
  3. 3. aun en desarrollo, con enorme y posiblemente aún inusitado potencial, muy lejostodavía de ser explotado eficientemente. Mi aterrizaje de emergencia no se hizoesperar. Ya en terreno firme, recuperándome de los daños causados por micomplejo de Ícaro, debo atender sin más dilaciones mi necesidad de regresar a lasfuentes, a las ideas primordiales, partiendo del intentar comprender ¿qué es latécnica?, para lo cual asumo la conveniencia de entregarme a la lectura de unviejo conocido: Ortega y Gasset.Elogio de OrtegaComo porteño me resultó muy frecuente escuchar el nombre de Ortega durante miinfancia: Ortega y Gasset en el colegio, en la televisión y la prensa, “el viejoOrtega” más de una vez mencionado en los programas de radio 1; parecía estarpor doquier, su huella fue profunda en la Argentina del pasado siglo, pero en mimente infantil lo percibía distante, inalcanzable, mayormente por las resonanciasdel término “filosofía” que me resultaban oscuras, herméticas, sólo comprensiblespara iniciados. Hasta que entre libros de Verne y Salgari (en tiempos que lasbibliotecas todavía podían prestar libros en la certeza que serían devueltos endecente integridad) cayó entre mis manos la “Rebelión de las Masas” – norecuerdo muy bien como ni porque, aunque no sería extraño atribuirlo a una tarea1 Eran muchas las figuras de la radio argentina en los setentas, pero la voz que más recuerdo citando “al viejoOrtega” es la del locutor Antonio Carrizo, aun activo por la misma emisora AM, Radio Rivadavia,http://www.rivadavia.com.ar (agosto de 2007) Carrizo surgió en la era en que reinaba la radio – sininterferencia de la ahora omnipresente televisión - , época en que lo que hoy conocemos como locutores eranllamados por su denominación inglesa de “speakers”. Por referencias supe que Carrizo fue el primero deestos speakers – locutores en leer sus libretos directamente al aire, con claridad y precisión, de manera natural,evitando engolamientos de la voz tan frecuentes por aquellos días, y lo más importante, sin los acostumbradosensayos previos : con todo esto creo escuela, y fue para nosotros, los oyentes, un modelo de “hombre culto”,ejemplo del ciudadano formado en la primera mitad del siglo XX en que Argentina era primer mundo, dondevivió Ortega y era leído con asiduidad en la prensa nacional – junto a otras destacadísimas plumas, muchastambién provenientes del duro exilio español a quien La Reina del Plata recibió con los brazos abiertos.Disquisición adicional que mi paranoia temporal no me permite dejar por fuera de este escrito: el programaradial de Antonio Carrizo en los setentas se llamaba “La Vida y el Canto”, pero en la conversación diaria yosolía mencionarlo como “La Vida y el Tango”, no tanto porque su musicalización contuviera cantidad depiezas del género rioplatense por excelencia, sino porque en mi corto entender, al interior de mi universoinfantil, el Tango era compendio de la Vida, creía firmemente ya por entonces que nada en la Vida es temáticaajena al Tango, situación que reafirmo en mi existencia adulta. 3
  4. 4. escolar de esas que imponían “leer un libro a la semana y escribir sobre el”-.“Rebelión” que en mi pensamiento de por aquel entonces tuvo ecos de“revelación”: la filosofía, al menos de la mano de Ortega, si eso era lo quellamaban así, no era criptica ni obscura, tampoco pesada, más bien el libritotermino siendo de estos que al tomarlo uno lee de principio a fin sin detenerse, conauténtico placer por la lectura, encontrando ecos en las cosas que uno veía adiario y cuya razón no entendía o simplemente que uno no había analizado (yporque no decirlo: tampoco contaba uno con elementos suficientes para hacerlo)Descubrir al “hombre masa” en la convulsa Argentina de los setentas me resultórevelador e incluso, perturbador: ¿cómo este hombre, este tan español Ortega, detan castillo castellano, se adelantó décadas a lo que estábamos viviendo y lo pudoexplicar de manera tan comprensible, con prosa tan elegante, digna de envidia? –aún hoy quisiera poder escribir con una fracción de la calidad y claridad que elautor exhibía en sus razonamientos. Amaba a mi idioma (tal vez herencia de mispadres inmigrantes, hijos de la Guerra Civil, quienes a corta edad pusieron en mismanos “El Quijote”) y Ortega me hizo redescubrir la fuerza y belleza del castellano.Ya mayor, en Venezuela, en tiempos que la internet aun era tierra deelucubraciones propias de la ciencia ficción y en que las lecturas se limitaban a loslibros que uno se agenciaba (entonces todavía a precios accesibles) o lo publicadoen prensa, siempre que llegaba a mis ojos algo de Ortega y Gasset era un placerque había que saborear con detenimiento. Su célebre dualidad de “hombre ycircunstancia” me resultó invaluable en el intento de interpretar a un mundo delque formaba parte pero que por mucho que me devanara los sesos terminaba portarea imposible el poder entender.Siéndome la Filosofía aun distante y misteriosa, en buena medida por su ausenciaen nuestros programas de estudio (hecho inexplicable e injustificable: ¿qué clasede profesional forma nuestra sociedad sin darle herramientas básicas paraformular preguntas?) ya en carrera académica me es revelada la Reforma 4
  5. 5. Universitaria, que sencillamente me cautivó; en gran medida por la desilusiónacumulada ante un organismo llamado Universidad que se muestra a destiempode los días y necesidades que vivimos. Reforma de la esencia de la Universidadmisma impulsada por quienes eran en razón su potencia: los estudiantes,aquellos que seguramente nutridos de ideas orteguianas, en su proclamación deCórdoba sembraron cual reguero de pólvora su “Manifiesto” – no es sorpresa notarluces de Ortega entre un movimiento que proclamaba “…Toda la educación esuna larga obra de amor a los que aprenden…”, surgiendo la Reforma en 1918 trasel primer viaje de Ortega a la Argentina en 1916 (a la que viajó junto a su padre,dando charlas y conferencias, alguna de ellas precisamente en “la docta” Córdoba)La magnitud de Ortega y Gasset en la idea de Universidad moderna, más propiadel siglo XX que de sus raíces aristotélico – tomistas, forma parte de su amplísimatrayectoria dentro de la cual abordó exhaustivamente la problemática de estaentidad en crisis (destacando su lúcida obra “La Misión de la Universidad y otrosEnsayos” de 1930, recogida en el Tomo IV de sus Obras Completas) Tambiénmuy de Ortega fue la actividad política ligada a la intelectualidad: el 23 de marzode 1914 pronuncia un discurso en el Teatro de la Comedia de Madrid titulado“Vieja y Nueva Política” que se considera el acto fundacional de la Liga deEducación Política Española, tomando como principios el liberalismo y lanacionalización, postulándose como la vanguardia de la “España vital” enfrentadaa la “España oficial”.Luego del regreso de su primer viaje a Argentina, desde 1917 Ortega se dedicó ala política con mayor intensidad, en la búsqueda de respuestas al problemaconstituyente español (Juliá 2005); prosiguiendo con la creación de la “Agrupaciónal Servicio de la República”, grupo político en el que participaron otrosintelectuales de renombre como, por ejemplo, Gregorio Marañón ( 1887 – 1960 ) oRamón Pérez de Ayala ( 1880 – 1962 ). Esta agrupación permitió en 1931 laelección de Ortega como Diputado a las Cortes Constituyentes de la SegundaRepública Española, puesto que abandonó ante el descontento que le causara la 5
  6. 6. orientación ciertamente radical de la Constitución de aquel año marcada por laaprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña (circunstancia que en estenuevo Siglo permanece aún abierta con las disputas por un nuevo Estatuto paradicha Comunidad Autónoma) manteniendo siempre la posibilidad de ejercerinfluencia en asuntos de Estado, aspiración que sostuvo incluso, según algunosautores, durante la terrible Guerra Civil y los primeros años de la cruel dictadurafranquista, momentos en que ya se encontraba exilado, en el largo periplo que noterminaría hasta poco antes de su muerte y que le llevara a largas temporadas enParís, Holanda, Argentina y Portugal.Su prolífica labor como articulista contribuyó en buena medida a que el granpúblico asociara a Ortega con la imagen de “hombre culto”: prácticamente nohubo tema que el gran filósofo no abordara, que no hiciera llegar a las masasaprovechando la claridad y contundencia de su escritura. Labor que acometiódesde su primera juventud, primero en las páginas de “El Imparcial”, periódicofundado por su abuelo, prosiguiendo con “El Sol” del cual fue fundador,mayormente en carácter de inspirador, ya que el aporte económico fue realizadopor el empresario vasco Nicolás de Urgoiti (quien a su vez en 1920 fundó laEditorial Calpe, que se uniría mas tarde a la Editorial Espasa para dar lugar a laprestigiosa organización que hoy conocemos como Espasa – Calpe donde Ortegacumplió el aserto borgiano que mientras otros se jactaban de lo que escribían, else enorgullecía de lo que había leído, hecho demostrado al dirigir la influyenteColección “Biblioteca de Ideas del Siglo XX”) Sus comentarios en periódicos yrevistas fueron habituales en variadas publicaciones internacionales y recopiladasoportunamente en los ocho tomos de “El Espectador”( 1916 – 1935 )Como fundador de publicaciones contó con la experiencia de la Revista “España”(1915) aunque marcó el gran hito con la empresa de “La Revista de Occidente”(1923) que sirvió para difundir hasta 1936 (inicio de la Guerra Civil) las tendenciasfilosóficas y culturales vanguardistas en el primer cuarto del siglo pasado,principalmente las de procedencia germánica y las obras de españoles, por 6
  7. 7. ejemplo, los célebres hermanos Machado y otros jóvenes poetas que seríanconocidos como la Generación del ´27. La publicación de “La Revista” fuereemprendida por sus herederos, desde 1962 por su hijo José Ortega Spottorno yposteriormente por su hija Soledad Ortega Spottorno (quien aún la encabeza,como puede comprobarse en el sitio web de la publicación,http://www.ortegaygasset.edu/revistadeoccidente/revista.html)Como anécdota personal he trabajado asiduamente en el área de la RealidadVirtual, relación que surgió en forma eminentemente técnico – informática y por midesempeño en las redes, pero que ante el descubrimiento del monográfico que“La Revista” (Nº 153) dedicó en 1994 al tema, se enriqueció con ideas másamplias y relevantes que me ayudaron sobremanera en la investigación de miTesis de Maestría.Otro aspecto apasionante en la vida de Ortega y Gasset es su pericia en unvaliosísimo arte en vías de extinción: la Tertulia, que presidía diariamente y a laque asistían colaboradores, amigos y estudiantes, siendo marca distintiva de sustiempos en “La Revista de Occidente”.Funda en 1948 junto a su discípulo Julián Marías ( 1914 – 2005 ) el Instituto deHumanidades, tras lo cual y hasta su muerte en 1995 pronunciará variasconferencias en Estados Unidos de Norteamérica, Alemania (donde destaca la deDarmstadt en un evento del cual no había sido informado suficientemente conanterioridad a su celebración y en el que se encuentra con Heidegger, de lo cualescribiremos más adelante) y Suiza.Más sobre Ortega por la radioRecientemente (y antes de inscribirme formalmente en el presente Seminario, delcual al menos en voluntad formo parte desde hace más de dos años 2) redescubrí2 Tiempo que demoraron las instancias administrativas de la Facultad (particularmente las de Postgrado) paraque este Seminario pudiera convertirse en realidad. Destacado reconocimiento merece el Profesor Antonio 7
  8. 8. la importancia de Ortega escuchando la emisión del Programa Radial “Travesíasdel Pensar”. Para la realización de este trabajo sentí conveniente volver aescucharlo varias veces, y tomar nota de algunos contenidos, los cuales citaré acontinuación para completar esta panorámica del universo orteguiano.Fueron dos afirmaciones en la audición radial sobre Ortega y Gasset las que mecausaron mayor impacto:  la gran "…aptitud para visiones amplias y generales…" demostrada por Don José Ortega y Gasset  el programa me reveló que"…tenemos ideas pero somos creencias…" (sic)Afirmaciones válidas aún en estos nuestros inicios de nuestros nuevos siglo ymilenio: donde la planetarización de la sociedad exige este tipo de visiones lúcidasy generosas para una interpretación de que está sucediendo; y en que frente albombardeo constante de información y el poder de los medios aun seguimossiendo, en esencia, creencias – y los grandes asuntos globales siguenrespondiendo a esta realidad. Ortega, como gran pensador del Siglo XX, sigueiluminándonos el camino en el Siglo XXI, el que pretende ser el de la “Sociedaddel Conocimiento”3.La edición de “Travesías del Pensar” que nos ocupa constituye de por sí un granelogio de Ortega y Gasset, indicando que durante la mayor parte del Siglo XX elpersonaje fue sinónimo de Filosofía en nuestro idioma. Según el Profesor Vallotadurante más de 30 años Ortega demostró que se podía hacer filosofía encastellano, divulgándola en forma clara, brillante y de calidad, con prosa galante yConti sin cuyo tesón (rallante en la testarudez) no se habría ofertado. Ahora el reto es que se mantenga yevolucione, que el estudio de la Filosofía de la Técnica y los principios meta-técnicos arraiguen en nuestrascasas de estudios.3 Tan cierto parece resultar su carácter visionario que recorriendo la web topé con el sitio de la “Casa delLibro” ( http://www.casadellibro.com ) que se autoanuncia “Desde 1923, tu librería de confianza y tu comprasegura de libros en Internet” donde ofrecen a la venta la obra “Qué es Conocimiento” de Ortega y Gasset enpublicación de Alianza Editorial, S. A. (1992); traté de agenciarme un ejemplar, aprovechando también deadquirir “Que es Filosofía” del mismo autor, edición Espasa-Calpe, S. A. de este año. Ya me llegaron amboslibros y sinceramente, no veo la hora de terminar con el compromiso que representa este trabajo para poderdedicarme de lleno al placer de leerlos con detenimiento. 8
  9. 9. accesible, siendo fuente de inspiración para muchos pensadores de nuestralengua que hallaron en él un Maestro del pensar y del lenguaje filosófico. Logrótranscender el ámbito académico alcanzando un público amplio, al que despertó elinterés por la filosofía al difundir sus ideas de manera accesible, en la que elpropio Ortega y Gasset llamaba “la gentileza del que sabe”.Tras su muerte su obra se opacó durante algunos años, tal vez por el hecho desiempre considerarlo como propio en latinoamericana, porque Ortega y Gasset es,ante todo, nuestro, sigue siendo uno de los grandes pensadores de la culturahispanoamericana. “Travesías…” señaló altibajos en la valorización que se hahecho de Ortega, dueño de un pensamiento que fluía en grandes intuiciones, aveces geniales pero también muy generales, no se detenía en problemascircunscriptos, sino que discurría en temas que resonaban en múltiplescuestiones, como por ejemplo las relaciones de la razón con la vida, las relacionesdel individuo con la multitud, el origen del poder, la esencia de la Historia y laesencia de la Técnica. Ortega se movía con talento y visión sin par porprogramas enteros de pensamiento y gran repercusión, pero que muchas vecesdescubierta una nueva vía, avistando una idea novedosa, no se detenía aanalizarla en todos sus alcances, no las sometía a exámenes minuciosos, aexhaustiva autocritica, sin plantear dificultades o formular contra argumentos demanera sistemática.Destacaba la emisión radial que Ortega y Gasset parecía desarrollar sus ideas porimágenes, que prefería ejemplos llamativos a la definición precisa de conceptos,privilegiando las metáforas sugerentes antes que la precisión, apelando "..al brillode la expresión cautivante, más que al análisis detallado..", lo cual lo caracterizacomo genial ensayista, género que privilegió. El propio Ortega definió el Ensayoen sus "Meditaciones del Quijote" 4 como “…una ciencia menos la prueba4 Primer libro del autor, fechado en 1914 y contenido en el Tomo I de sus “Obras Completas” (desde 1902,cuando dio su primer artículo a la prensa, hasta 1915)Fuente: Centro de Estudios Orteguianos, http://www.ortegaygasset.edu/cortega/oc/t1.htm (agosto de 2007) 9
  10. 10. explicita…”, lo cual expone muy bien su estilo, en que el ensayo resulta másadecuado para exponer una visión intelectual que para desarrollar un procesoargumentativo o de análisis exhaustivo.Y así como la obra de Ortega se opacó tras su deceso, renace precisamente porsu destacada aptitud para las visiones amplias y generales; al volver a leerloencontramos vislumbres que siguen vivos, que todavía son precursores, que nossugieren caminos para la reflexión y brindan ayuda para situar los problemas dehoy. “Travesías…” destacó la distinción orteguiana de Ideas y Creencias,contenida en el Tomo V de sus “Obras Completas”5: las ideas son pensamientosnuestros que podemos tener o no tener, "... tenemos ideas pero estamos en lacreencias… " (dice Ortega) “… las creencias son independientes de nuestrorazonamiento, están fuera de nuestra elección… ”. “… Aceptamos o no nuestrasideas pero nuestras creencias se nos imponen… " resultas de lo cual “… tenemosideas pero somos nuestras creencias… "Durante el programa radial el Profesor Vallota expuso los principios orteguianossegún los cuales “… pensamos con las ideas, contamos con las creencias …” asícomo que “… un hombre queda mejor definido por aquello en lo que cree que poraquello en lo que piensa …” Narra que Ortega vivió bajo la admonición delcambio, de las innovaciones, de los hallazgos, el aire de los nuevos tiempos querepresentaba el siglo XX y por el que se sintió afectado al punto de hacerlo centrode su preocupación filosófica. Siempre encaró la tarea filosófica con actitud dedescubrimiento, como si de avanzar sobre tierras vírgenes se tratase, que otorgóEsta publicación inaugural de Ortega referida en el programa radial que nos ocupa resulta vital paracomprender la obra del pensador español; es precisamente su discípulo más directo, Julián Marias, quiendestacará el valor germinal de las “Meditaciones”, donde ya se esboza lo que será la tesis central de lametafísica de Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia” y que "… la reabsorción de la circunstanciaes el destino concreto del hombre …" Marias, en su prólogo a la tercera edición de este texto fundamentaldestaca que: “…Meditaciones del Quijote no es un libro más de Ortega. Es el punto de partida de toda suobra posterior, aquel en que su autor llegó a sí mismo, empezó a poseer su propia filosofía, a instalarse enella para seguir adelante. Si no se comprende en toda su hondura este libro, todo el conocimiento de la obraorteguiana es penúltimo, privado de su primer fundamento; y más aún: de sus estímulos originarios, delnacimiento de una vocación, del dramatismo de un pensamiento germinal…” (Madrid, abril de 1984)5 Para un índice exhaustivo de los contenidos del Tomo V de las “Obras Completas” (1932 – 1940) visitar elPortal del Centro de Estudios Orteguianos, http://www.ortegaygasset.edu/cortega/oc/t5.htm (agosto 2007) 10
  11. 11. al filosofo la misión de anunciar a la gente los nuevos tiempos, viéndose a simismo como un explorador que avanzaba sobre temas desconocidos paramostrarlos al resto del mundo; presentó al filósofo atisbando nuevos horizontes,las necesidades de un nuevo tiempo, enfrentando a la crisis más radical de lahistoria moderna, crisis de fundamento, el final del tiempo que comenzó hace tressiglos con Galileo y Descartes, fundado en la creencia en la razón y en suproducto la ciencia.Ortega considera que la ciencia se encuentra en plena crisis ante la aparición dela física probabilística, la física cuántica y la física de la relatividad, un nuevotiempo signado en el cambio de creencia, que sería el tiempo del cambio de la feen la razón por la fe en la vida. Cambio radical de los fundamentos, donde Ortegay Gasset se ve como pensador comprometido con su tiempo, obligado a tratar deentenderlo y conceptualizarlo, para lo cual acuñó la noción de creencia, másconcretamente del cambio de creencia. Persiguió entender las maneras en que seproducen los cambios en el mundo, no la suma de cosas existentes, sino el objetoglobal de nuestros pensamientos y de nuestras opciones, no agotó el análisis desus propuestas, tuvo el mérito de los primeros que avistaron los nuevos tiempos ytrataron de entenderlos.Según “Travesías…” Ortega cumplió con la misión que el mismo asignó a losfilósofos, anunciar el advenimiento de nuevos tiempos, de nuevas creencias quemarcarían los tiempos por venir, desde nuestras raíces hispanoamericanas, conpoderoso influjo en nuestra América.Sobre la formación y desarrollo de OrtegaEl presente “Elogio” de Ortega y Gasset no estaría completo sin detallar suformación académica e intentar aproximarnos a la evolución de su pensamiento.En etapas tempranas estuvo ligado a los jesuitas (Colegio de San Estanislao enMiraflores del Palo – Málaga -, estudios superiores en la Universidad de Deusto –Bilbao -), tras lo cual obtuvo su licenciatura de la Facultad de Filosofía y Letras de 11
  12. 12. la Universidad Central (Madrid) en 1902, doctorándose en Filosofía por laUniversidad de Madrid, con la tesis “Los terrores del año mil”6 (1904, 58 páginas)Los estudios que desde 1905 y hasta 1907 realizó en Alemania marcaron supensamiento y obra: Leipzig, Nuremberg, Colonia, Berlin y muy particularmenteMarburgo que es donde toma contacto con las llamadas “musas alemanas”,destacando el “neokantismo” de Herman Cohen ( 1842 – 1918 ) y de Paul Natorp( 1854 – 1924 ) entre otros, que dejaron huella profunda en Ortega, quien en suprimera juventud fuera lector voraz de Nietzsche. Destacó durante toda su vida lagrandeza de la filosofía, la ciencia y la técnica alemanas, llegando su admiraciónal punto de considerar al país germano como su “segunda patria”; experiencia quecontribuyó a imbuir en Ortega y Gasset un tan férreo como certero y visionarioeuropeísmo, que Miguel de Unamuno llegó a calificar despectivamente “propio depapanatas”7El acendrado europeísmo orteguiano contribuyó en gran medida a signar lasfuertes polémicas que sostuvo desde los inicios mismos de su amplísima6 Así que el viejo Ortega ¡me resultó milenarista!… con el loable mérito de su capacidad para presentar unaTesis relativamente corta (hoy por hoy en mi Universidad exigen al menos el doble de páginas para aceptaruna tesis, como si claridad y aportes pudieran medirse con la cantidad de papel, otro soberano disparate al queestamos sometidos)7 Unamuno y Ortega sostuvieron fuertes polémicas, originadas en cartas cruzadas desde que el segundo eraapenas un principiante; según José Sobrino Diéguez ambos “…divergían fundamentalmente en cuatro puntos:el personalismo, la poesía, España y la mística. Cuatro temas eternos…” Sabemos por Ramón Gómez de laSerna que el enfrentamiento Unamuno vs. Ortega perduraba aún en los días de la “Revista de Occidente”,donde al entrar Don Miguel, el aún joven José se levantaba y se iba: “…El Viejo (refiriéndose a Unamuno)nunca notaba esa ausencia…”Ahondando en las diferencias entre ambos, Villar Ezcurra nos señala que: “…Si Unamuno se preocupó por el“hombre de carne y hueso”, Ortega se interesó por el ser humano y su circunstancia vital. Junto al esfuerzoorteguiano por hacer presente la filosofía en la vida, la misma vida se convierte muy pronto para Ortega enla realidad radical, la realidad a la que deben referirse todas las otras realidades. Sin embargo, estaatención a la vida no implicaba identificarse con determinados vitalismos. Es conocida la postura que Ortegaquiere adoptar y que ya en 1924 califica como “Ni vitalismo, ni racionalismo”…”Tranquiliza que Sobrino Diéguez informe que finalmente “…ambos eran demasiado grandes para persistirhasta la muerte en ese absurdo alejamiento…” y nos remite a palabras del propio Ortega: “…Unamuno, dequien había vivido unos veinte años distante, se aproximó a mí en los postreros días de su vida, y hasta pocoantes de la guerra civil y de su muerte reculaba a prima noche en la tertulia de la “Revista de Occidente”con su cuerpo ya muy combado, como el arco próximo a disparar la última flecha…” Para profundizar en tanrica polémica recomendamos acudir a las fuentes epistolares, oportunamente enriquecidas por la propia hijade Ortega, Soledad, con las necesarias introducción y notas: ORTEGA Y GASSET, José, Epistolariocompleto Ortega-Unamuno / introducción y notas de Soledad Ortega Spottorno, edición y notas adicionalesde Laureano Robles Carcedo, Editorial El Arquero, Madrid, 1987, 190 páginas. 12
  13. 13. trayectoria. En el “Diccionario de Filosofía Contemporánea” encontramos alrespecto: “…Las polémicas que, a su vuelta de Alemania, sostiene con los intelectuales de la generación del 98 tienen como fondo la europeización de España y lo que ello supone: aprender la ciencia europea. Detrás de esta fachada se halla el afán de liderazgo del joven Ortega. Sus polémicas con las máximas figuras de la intelectualidad española le proporcionan un prestigio que, unido a la formidable plataforma editorial que Ortega hereda de su propio medio familiar, le coloca a la cabeza de los notables de la cultura. … En su primer libro, “Meditaciones del Quijote” (1914), se destacan ya los temas centrales de su filosofía: perspectivismo y raciovitalismo. El perspectivismo, que desarrolla en “El tema de nuestro tiempo” (1923), es la orteguiana teoría del conocimiento según la cual no hay un punto de vista absoluto sobre la realidad, sino diversas perspectivas complementarias. El raciovitalismo consiste en considerar la vida como la «realidad radical», como la instancia a la que se subordinan todas las demás realidades, incluida la razón. Sin embargo, Ortega no pretende fundar un irracionalismo biologista, sino establecer la indisolubilidad entre razón y vida o, lo que viene a ser equivalente, entre razón y fluencia o historia. De ahí que la razón vital pueda llamarse también razón histórica...” (páginas 362 y 363)Mi admiración y empatía por Ortega se acrecientan en esta etapa existencial enque, como argentino de origen español, el camino de la vida me trajo en sendainversa al país del Maestro, mientras que redescubro día a día el valor de susenseñanzas de brillante visionario en los hechos que una y otra vez se repiten enla Madre Patria en particular y Europa en general, que tan bien supo el analizar,interpretar con prolijidad de disección: sin ir muy lejos presiento que sus 13
  14. 14. planteamientos volcados en “España Invertebrada” 8 siguen siendo de vigenciaplena.Justificación del trabajo y elogio de Ortega y Gasset que se han extendido más delo que inicialmente me proponía: largo sendero sin atajos a la vista, preferido porla conveniencia de comprender al hombre y su circunstancia, entender ladimensión y alcances de su vasta obra y abundante pensamiento a la luz de lostiempos que vivió y reflexionó, dándonos luces para interpretar con rumbo ciertoeste inicio de siglo y milenio.La Técnica según Ortega y GassetYa entrando en materia con la lectura de “La Meditación de la Técnica” de Ortegay Gasset debo aclarar que para su escogencia contribuyó en buena medida el“sabor” a clase magistral que la caracteriza, resultando tarea amena, diferente,inteligente… algo que añoro de los cursos que tuve el honor de compartir con ungrupo de amigos bajo la dirección del Doctor Vallota. Y que tratando de alejarmede mi área de conocimiento (Arquitectura) para enfrascarme solamente en Ortegay la Técnica encuentro la sorpresa de su conferencia entre arquitectos realizadaen su querida Alemania, para entonces inmersa en plena reconstrucción depostguerra – tema que retomaremos hacia el final del presente trabajo.La obra leída se integra con las notas preparadas por Don José Ortega y Gassetpara el desarrollo del Curso “¿Qué es la Técnica?” que dictó en 1993 en la8 El subtítulo de “España Invertebrada” es "Bosquejo de algunos pensamientos históricos"; su intención es"…definir la grave enfermedad que España sufre…"; Ortega y Gasset hace la advertencia que muchas deestas dolencias españolas resultan comunes a toda Europa, aunque puedan resultar menos visibles,anticipando que paulatinamente se irían manifestando… “…una falta de deseos…”, observaba Ortega, “…secierne sobre Europa, no hay apetitos, no se estima el presente…” Ortega se refiere a la nación como unsistema dinámico, una empresa, que por lo tanto está integrándose o desintegrándose; para el lo que defineuna nación es “…un proyecto sugestivo de vida en común…”, los grupos nacionales "…no conviven por estarjuntos, sino para hacer juntos algo…" Bajo esta óptica interpretaba Ortega a principios del siglo XX elnacimiento en España de regionalismos, separatismos, nacionalismos, a manera de empecinada continuaciónde la tendencia disgregadora iniciada durante el Imperio a fines del siglo XVI. 14
  15. 15. Universidad de Verano de Santander. Notas que originalmente fueron publicadasdurante el año 1935 en forma de artículos (un total de doce, titulados “Sobre laTécnica”) en el Diario “La Nación de Buenos Aires”, del cual Ortega fue asiduocolumnista de opinión. Siendo el caso que unos “editores fraudulentos de Chile”(Ortega dixit) formaban con estos y otros de sus escritos volúmenes quepublicaban sin autorización alguna, el Filósofo aclara en el Prólogo que procedió a“…cometer el fraude de publicar yo estos libros suyos, que son míos…” (1939)Sobre la esencia de este conjunto de lecciones de Ortega nos dice Cordero delCampo (2002): “…La técnica, en el pensamiento de Ortega, no es satisfacción sino liberación de la necesidad, pues lo único verdaderamente necesario es lo superfluo, determinado según el proyecto vital de cada ser humano. Así, la técnica está al servicio de este proyecto, y su facultad no es la inteligencia mecánica sino la imaginación. Por ello, no es probable la tecnocracia. Sin embargo, en mi opinión, el proyecto orteguiano exhibe características y actitudes propias de un proyecto técnico. Posición que podría llamarse "romanticismo técnico"…”En la Introducción al Curso, que Ortega titula “La Universidad y la Técnica”, elautor manifiesta de forma clara y tajante que. “…Sin la técnica el hombre noexistiría ni habría existido nunca. Así, ni más ni menos…” (p. 13)El Maestro nos muestra a la Universidad separada de la técnica, quedando amorbosa lejanía … del destino humano, es decir de la vida real. Mientras que “…los ingenieros, sumergidos cada cual en su tecnicismo especial, sin la educaciónpanorámica y sintética que sólo la Universidad puede dar eran incapaces deafrontar ni prever el problema que la técnica plantea hoy a la humanidad …” Creono errar afirmando que la Universidad permanece estancada en una pretensióndel “Saber” en franco desfase con los tiempos que corren, mientras que losIngenieros tienen por ocupación el “Saber Hacer”, necesitando aquella de estos 15
  16. 16. para afrontar con más oportunidades de éxito la vida real; a la vez que losIngenieros parecen alejarse de la tan conveniente universalidad que laUniversidad ofrece (sin ánimo de caer en reiteraciones o perogrulladas, pero noencontramos otra forma de escribirlo) Separación radical de la Universidad y laingeniería (en cuanto técnica) como una de las grandes calamidades que haacarreado la increíble torpeza que el hombre de hoy está revelando en eltratamiento de sus grandes angustias presentes.Ortega no dice que la falta de contacto de la Universidad (que “… tuvo sus horasde plena eficacia histórica …”) con la técnica siempre existiera, pero niega “…quehaya paridad entre la situación del hombre entonces (la edad media) y ahora, conrespecto a la técnica…” Ante esta circunstancia la Universidad se nos revelacomo no muy distante de su situación hace seis siglos, en que la porción detécnica que intervenía en la existencia humana … era superlativamente menor quela de hoy. Entonces todavía las actividades no técnicas del hombre contabanmucho más que las técnicas; la Universidad medieval… no necesitaba ocuparsede la técnica; actitud que luce similar en nuestra Universidad actual, nuestra UCV,donde la técnica no es suficientemente estudiada, pensada, como parecierandemostrar las dificultades y el tiempo que requirieron que este Seminario sedictase – situación manifiesta en las restantes casas de estudio nacionales y queda a la Universidad un carácter abstracto, ajeno a la realidad. Resulta paradójico(trágico incluso) que sea en este marco circunstancial donde precisamente, unvenezolano, se dedique a pensar allende la técnica, Mayz Vallenilla 9 con supropuesta meta - técnica.9 Rector Fundador (y Jardinero) de la Universidad Simón Bolívar (USB) institución que al menos en susorígenes y primeros tiempos mostró un modelo (pretensión de ser en acciones) más cercano, coherente, connuestros tiempos. Hoy también parece mostrarse estancada en el marasmo de cierta abstracción pura, incapazde dar respuestas a los complejos tiempos que vivimos, construyendo su propia irrealidad que como en elconjunto de nuestras casas de estudio superior pareciera “ombligocéntrica, narcisista, endogámica y conmarcadas tendencias a cierta clase particular de autismo” (el encomillado para identificar mi postura personalfrente a nuestras universidades – la explicación de estas ideas queda para otra ocasión ya que puede dar lugara todo un tratado) 16
  17. 17. Retornando a Ortega y su “Meditación…” este nos plantea que en el Medioevo lavida extrauniversitaria ponía suficientemente en contacto con la técnica sencilla,transparente del tiempo, y nos presenta la paradoja actual: La técnica, cuya misiónes resolverle al hombre problemas, se ha convertido de pronto en un nuevo ygigantesco problema. Situación que se previó desde finales del siglo XIX, por loque algunos preocupados por todo ello quisieron reformar la educación yespecialmente la Universidad, pero no se les hizo caso y la reforma no se hizo atiempo. La Universidad siguió anquilosada en su tradición, creyendo que su misióncentral era hacer latinistas o helenistas.Con visión que sorprende por lo actual el filósofo prosigue diciendo que: “… Espenoso observar a lo largo de la historia la incapacidad de las sociedadeshumanas para reformarse. Triunfa en ellas o la terquedad conservadora o lairresponsabilidad y ligereza revolucionarias …” Lo cual complementamosafirmando que cualquier similitud con la problemática venezolana no es simplecoincidencia, las circunstancias en que estamos inmersos no distan notoriamentede las propias del medioevo (salvo en una fuerte carencia de valores religiosos,que muchos venezolanos han reemplazado por actividades mágico –supersticiosas, a lo que desde la calle del estado nuevo socialista del siglo XXI senos pretende atender con el culto al bolivarianismo)Cerrando las notas de esta sesión introductoria y antes de entregarnos unapregunta que será la clave para el desarrollo del curso, Ortega dice algo quehacemos nuestro en este Seminario: “ …Ya es algo, para constreñirme a miasunto, que por vez primera se haya puesto en contacto dentro de ella (laUniversidad) la cultura universitaria con la ingeniería (arquitectura 10 en nuestro10 Arquitectura, disciplina compleja a la que interpreto con ciertas ventajas competitivas frente a la puraingeniería, ya que nuestro oficio de arquitecto, para ser tal, debe perseguir el ideal equilibrio de lohumanístico con lo técnico; el triunfante modernismo arquitectónico del siglo XX causó un grave daño alcomponente humanístico sin lograr que la predominancia de la técnica cubriera el vacío generado. Luegotendencias recientes como el posmodernismo buscaron el regreso a las fuentes humanísticas perdidas (estimoque sin mayor éxito, deviniendo muchas de sus posturas en mera moda) 17
  18. 18. caso), es decir, con la técnica por antonomasia… ” La gran pregunta que elfilósofo nos formula para el desarrollo de su curso resulta ser: ¿Qué es la técnica?En lo que da a llamar “primera escaramuza” nos dice que “ Uno de los temas queen los próximos años se va a debatir con mayor brío es el del sentido, ventajas,daños y límites de la técnica… ” Expone que el hombre tiene una serie denecesidades tales como por ejemplo calentarse (cuando llega el invierno, elhombre siente frío) “… El frío es tal que el hombre se siente morir, esto es, sienteque el frío le mata, le aniquila, le niega. Ahora bien, el hombre no quiere morir; alcontrario, normalmente anhela pervivir…” Ortega deja de lado salir del paso (porvarias razones que explica claramente) alegando el instinto de conservación,dando entonces por fallida tal explicación y preguntándose entonces: ¿Por quénormalmente quiere el hombre vivir? ¿Por qué no le es indiferente desaparecer?¿Qué empeño tiene en estar en el mundo? Afirmando de seguidas que al menospor hoy nos basta “…con partir del hecho bruto: que el hombre quiere vivir y,porque quiere vivir, cuando el frío amenaza con destruirle, el hombre siente lanecesidad de evitar el frío y proporcionarse calor. El rayo de la tormenta invernalincendia una punta del bosque: el hombre entonces se acerca al fuego benéficoque el azar le ha proporcionado para calentarse. Calentarse es un acto por el cualel hombre subviene a su necesidad de evitar el frío, aprovechando sin más elfuego que encuentra ante si…”Otras necesidades además de calentarse como alimentarse, beber, etc. “…sonellas condiciones naturalmente necesarias para vivir. El hombre reconoce estanecesidad material u objetiva y porque la reconoce la siente subjetivamente comonecesidad…” Pero estas son necesidades puramente condicionales, es decir, quesegún la propia voluntad del hombre este puede o no satisfacerlas, de maneradiferente a cuando se deja caer una piedra, ésta cae necesariamente, connecesidad categórica o incondicional. Todas estas actividades permiten al hombrevivir su verdadera necesidad. “…Este vivir es, pues, la necesidad originaria deque todas las demás son meras consecuencias…” 18
  19. 19. El hombre actúa de manera contraria a los animales que siempre dependen desus necesidades biológicas u orgánicas. Sucede que el animal “… no tiene lasdotes intelectuales del hombre para defender su vida…” Si el hombre dependieracomo los animales exclusivamente de sus necesidades biológicas u orgánicas,entonces estas no serían necesidades sino imposiciones; pero no lo siente comoaquello en lo que su vida consiste.La técnica está constituida por todos los medios que utiliza el hombre paraconseguir sus fines, entonces podemos intentar una definición primaria de latécnica como la reforma que el hombre impone a su circunstancia o naturaleza …en vista de la satisfacción de sus necesidades. Concluyendo esta primeraescaramuza con el tema también podemos definir a la técnica como: “…lareacción enérgica contra la naturaleza o circunstancia, que lleva a crear entreéstas y el hombre una nueva naturaleza puesta sobre aquella, unasobrenaturaleza…”En la segunda lección del curso que Ortega encabeza en su título con la dualidad“El Estar y el Bienestar” nos expone que un hombre sin técnica no es un hombre,pero que la técnica no se reduce a facilitar la satisfacción de necesidades sino que,quizá en mayor medida, se destina a proporcionarle cosas y situacionesinnecesarias, como la embriaguez. Explica que: “… tan viejo y tan extendidocomo el hacer fuego es el embriagarse – quiero decir, el uso de procedimientos osustancias que ponen al hombre en estado psicofisiológico de exaltación deliciosao bien de un delicioso estupor. La droga, el estupefaciente es un invento tanprimitivo como el que más… ” Prosigue manifestando que esto “…nos revela queel primitivo no sentía menos como necesidad el proporcionarse ciertos estadosplacenteros que el satisfacer sus necesidades mínimas para no morir; por tanto,que desde el principio el concepto de “necesidad humana” abarcaindiferentemente lo objetivamente necesario y lo superfluo…” Su discurso nosdemuestra que desde los inicios de la humanidad el concepto de necesidad 19
  20. 20. humana abarca lo objetivamente necesario así como lo superfluo: “… De dondese deduce que el empeño del hombre por vivir, por estar en el mundo, esinseparable de su empeño de estar bien …” Luego para el hombre la vida nosignifica simplemente estar, sino que también el estar bien, bienestar. Sólo esto leparece necesario, el bienestar, las necesidades biológicas se convierten ennecesidades cuando aparecen como condiciones del estar en el mundo.Paradójicamente observamos al hombre como un animal para el cual sólo losuperfluo es necesario.En esta sesión topamos con la técnica como la satisfacción de lo superfluo, elmedio para satisfacer las necesidades humanas. Hombre, técnica y bienestarestán ligados íntimamente, las necesidades humanas lo son sólo en función delbienestar. Entonces sólo podremos averiguar cuáles son estas necesidadeshumanas cuando sepamos qué es lo que el hombre entiende por bienestar. Pero,mientras vivir en sentido biológico es algo fijo para cada especie, el bienestar esun término móvil en función de las necesidades: como la técnica está muy ligada alas necesidades, su definición será también múltiple.Una breve pausa en la lectura de Ortega para cerrar el tema sobre la relaciónhombre – naturaleza (y lo “artificial” que en esencia resulta el primer componentede este binomio indisoluble) conviene recordar la cita lapidaria del filósofo J. D.García Bacca: “…Quien a estas alturas históricas viva y sea su ser de hombre finy final, cual naturaleza, es un anacronismo viviente…” (referenciado por Vallota,2004)Ortega y Gasset presenta las notas de la tercera sesión encabezadas con elsugestivo título de “El esfuerzo para ahorrar esfuerzo”. Resume su propuesta entres puntos antes de proseguir: 1º No hay hombre sin técnica; 2º Esta técnica varía en sumo grado y es sobremanera inestable, dependiendo cuál y cuánta sea en cada momento de la idea de bienestar que el hombre tenga a la sazón… 20
  21. 21. 3º Otra cuestión es si no hay en todas las técnicas pasadas un torso común que ha ido acumulando sus descubrimientos, aún a través de no pocas desapariciones, retrocesos y pérdidas.De seguidas expone que la técnica disminuye el esfuerzo y que actos técnicos sonaquellos en que el hombre dedica el esfuerzo para inventar y ejecutar un plan deactividad que le permita: asegurar la satisfacción de las necesidades, por lo ponto,elementales; lograr esa satisfacción con el mínimo esfuerzo; y crearnosposibilidades completamente nuevas produciendo objetos que no hay en lanaturaleza del hombre. Entonces con la técnica vista como el esfuerzo paraahorrar esfuerzo, en que este esfuerzo ahorrado se emplea en la creación delbienestar arriba descrito. Tiempo y esfuerzo ahorrados por el hombre gracias a latécnica, que entonces se dedican a una serie de quehaceres no biológicos, que seinventan a sí mismos: vida inventada que el humano llama vida humana obienestar.En el apartado (sesión) que Ortega titula “Excursiones al subsuelo de la Técnica”“… nos encontramos con que en el universo acontece el siguiente hecho: un ente,el hombre, se ve obligado, si quiere existir, a estar en otro ente, el mundo, o lanaturaleza…” para “… ese estar el uno en el otro – el hombre en elmundo …“ considera que nuestra existencia consiste en estar rodeadossimultáneamente tanto de facilidades como de dificultades, y que si noencontrásemos facilidades no podríamos estar en el mundo, es decir, que noexistiríamos. Mientras que el hallar dificultades hace que la existencia del hombreno sea pasiva, sino conllevar que este tenga que sobreponerse y luchar contra lasdificultades, tiene por tanto que hacerse el hombre su propia existencia en cadamomento; ya que le es dada la posibilidad abstracta de existir, pero no la realidad,a la cual el hombre tiene que conquistar.Todo esto causado porque el ser del hombre y el ser de la naturaleza no coincidenplenamente. Lo que el hombre tiene de natural se realiza por sí mismo, mientras 21
  22. 22. que su porción extranatural es una pretensión de ser, un proyecto de vida, eso quellamamos personalidad. Así, a todo aquello cuyo modo de ser consiste en ser loque ya es y en el cual coincide su potencialidad con su realidad (lo que puede sercon lo que es) lo llamamos cosa.Ya en la sesión que titula “la Vida como fabricación de si misma” discurre hastallegar a las esencias de la Técnica y de los Deseos: afirma que la vida esproducción, fabricación y, después, pensamiento, teoría y ciencia; que la historiadel pensamiento humano es una serie de observaciones hechas por el hombrepara descubrir el mundo, razón por la cual al invento técnico también se le llamadescubrimiento. El hombre tiene una tarea extranatural, diferente a las tareasbiológicas propias de los animales y debe ahorrar esfuerzo, además de satisfacersus necesidades elementales, para dedicarlo a realizarse a sí mismo y a su vida.Entonces todas las actividades humanas que son llamadas técnicas sonespecificaciones de ese carácter general de autofabricación propio a nuestro vivirhumano.Mientras que el deseo original es la invención por excelencia, el técnico o lacapacidad técnica del hombre tienen a su cargo inventar procedimientos paralograr las necesidades del hombre. Pero estas necesidades también son unainvención, constituyen lo que en cada época o pueblo el hombre pretende ser, porlo cual esta primera invención pre − técnica es el deseo. Los deseos referentes acosas siempre se mueven dentro del perfil del hombre que deseamos ser. Este esel deseo radical, la fuente de todos los demás deseos; cuando alguien no tieneclaro un sí mismo que realizar, entonces tiene pseudo − deseos. Siendo este y nootro el problema del hombre actual: no sabe qué ser, al humano actual le faltaimaginación para inventar el argumento de su propia vida.En este momento Ortega exhibirá parte de su gran conocimiento de las culturas, yle veremos citar coloridos ejemplos tibetanos, ingleses o castizos españoles. Altratar la sesión dedicada al “destino extranatural del hombre y los programas deser”, expresa que los programas extranaturales del hombre han sido muchos y a lo 22
  23. 23. largo de la historia muy distintos y variados, explayándose como ejemplos en ladescripción y características del bodhisatva hindú y del gentleman de 1850 enInglaterra. Bodhisatva y gentleman que son muy diferentes entre sí, ya que ser elprimero es creer que existir en este mundo de meras apariencias es no existir deverdad y es aspirar a vivir lo menos posible, recogido en la meditación que ayudaa llegar al éxtasis, por lo cual sus técnicas no producirán reformas de la naturalezamaterial, sino en el cuerpo y la psique del hombre; mientras que en cambio, ser elsegundo, es ser un hombre que tiene que luchar en la vida, ya que el gentlemantiene que ejercer todas las profesiones y oficios, sobre todo los prácticos.Ahondando en la idea del gentleman manifiesta que este quiere vivir conintensidad en este mundo y ser lo más individuo que pueda, aspirando a ser unbuen jugador en la mundanal aspereza; su elemento principal reside en el dominiosobre la circunstancia y los hombres, persigue en toda su vida el decoro: alma ycuerpo limpios, todo esto le supone riqueza. El gentleman ha sido el gran políticoy el gran técnico. Pero ya que la riqueza de los hombres ha ido decayendo hayque pensar en un tipo ejemplar de vida que conserve lo mejor del gentleman y sea,a la vez, compatible con la pobreza. En este punto es donde surge la figura delhidalgo, que a diferencia del gentleman, no trabaja, se limita a reducir susnecesidades materiales sin crear técnicas, pero sabiendo dar soluciones dignas atales condiciones existenciales.Ortega define cosa como la serie de condiciones que la hacen posible, es decir,como su ser más profundo; para él la definición de una cosa, al enumerar susingredientes, sus supuestos, se convierte en la pre - cosa, o sea, en el ser de lacosa. Señala que aunque hombre y animal tienen inteligencia, esta es diferenteen ambos: ya que el hombre tiene inteligencia capaz de descubrir nuevasrelaciones entre las cosas que le rodean, inteligencia que le permite inventarinstrumentos y métodos para la satisfacción de sus necesidades; mientras que elanimal cuenta con capacidad para producir instrumentos elementales, pero sumemoria e inteligencia creadoras son escasas. Afirma que al contar el animal con 23
  24. 24. poca imaginación, será incapaz de formarse un proyecto de vida y que por eso lainteligencia se convierte en una función puramente mecánica, mientras que sóloen un ente donde la inteligencia funciona al servicio de una imaginación creadorade proyectos vitales puede constituirse la capacidad técnica, topándonos entoncescon el hombre como técnico.Tratado el tema de los estadios de la técnica, Ortega dice que para dividir suevolución en períodos, atenderemos a la relación entre el hombre y su técnica o,para decirlo de manera más precisa, la idea que el hombre ha ido teniendo de sutécnica. Hecha la tarea, se pueden distinguir tres grandes estadios:  La técnica del azar;  La técnica del artesano; y,  La técnica del técnicoLa técnica primitiva del hombre pre y proto - histórico es la técnica del azar,detentada actualmente por los grupos menos avanzados. Es propio de esteestadio que el hombre ignore su propia técnica, ya que no se da cuenta que poseela capacidad de reformar la naturaleza para satisfacer sus necesidades. Latécnica del azar se caracteriza por el hecho que los actos técnicos son muyescasos y sencillos, el hombre primitivo es más cercano al animal que al propiohombre ya que desconoce el sentido de la técnica, ignora su capacidad de cambioy progreso. El desarrollo de la técnica es colectivo, la única diferencia se produceen el reparto de las tareas, hombres y mujeres se ocupan de asuntos diferentes yno son conscientes de la invención ya que su técnica es fruto del azar, piensan latécnica como algo mágico, la interpretan como un dimensión más de la naturaleza.El segundo estadio lo constituye la técnica del técnico, la técnica como artesanía,la técnica del artesano, propias de la antigua Grecia, de la Roma preimperial y dela Edad Media. La técnica del artesano se caracteriza por el enorme crecimientode los actos técnicos, pese a que aún lo técnico no se ha convertido en la base 24
  25. 25. absoluta sobre la que se apoya el hombre, que sigue siendo todavía lo natural;pero la técnica se complica y es necesario que ciertos hombres se encarguen deella dedicándole sus vidas: surgen entonces los artesanos. En este momento seadquiere una conciencia de la técnica como algo especial y particular, aunque aúnno se sabe que hay técnica, todavía no se concibe la conciencia del invento. Elartesano tiene que aprender, es la época donde se instituye la relación entremaestros y aprendices que cultivan técnicas ya elaboradas que les vienen portradición y a las que sin embargo introducen modificaciones y mejoras. Duranteeste estadio de la técnica sólo se han llegado a producir instrumentos, nomáquinas, y cada técnica consiste en una invención y una ejecución, por lo cual elartesano es a la vez técnico y obrero.Arribados al tercer estadio, la técnica del técnico, observamos la invención de laprimera máquina, el telar de Robert (1825), primer instrumento que actúa por símismo a la vez que produce el objeto. Es característico de este estadio que ya sediferencian el Obrero y el Técnico, mientras que el hombre adquiere conciencia deque posee capacidades diferentes a las de los animales o las de la naturaleza,presentándosele la técnica como una capacidad ilimitada.Tratada la relación en que se encuentran hoy el Hombre y su Técnica, Ortega nosindica que la evolución de esta se caracteriza por el fabuloso crecimiento de actosy resultados técnicos que integran la vida actual: los supuestos técnicos de la vidasuperan hoy a los supuestos naturales, de manera que el hombre ya no puedevivir sin técnica. El hombre actual está tan envuelto en la técnica y rodeado porella que puede llegar a perder la conciencia de la técnica. Hemos migrado delinstrumento a la máquina, ya no es el utensilio quien ayuda al hombre, sino que esel hombre quien queda reducido a controlar y auxiliar la máquina en algunosmomentos. La separación entre técnico y obrero ya es definitiva: el primeroqueda convertido en la expresión pura de la técnica, el ingeniero. En el primerestadio, inventar no podía ser un oficio porque el hombre ignoraba su propia 25
  26. 26. capacidad para hacerlo mientras que actualmente el técnico se dedica a inventarporque sabe que tiene esa capacidad de invención, es consciente de ello.El método intelectual que opera en la creación técnica es lo que conocemos comotecnicismo, sin él no hay técnica. El tecnicismo moderno es completamentedistinto a los anteriores, ya que cuando el técnico de antaño buscaba un invento loque hacía era partir del resultado propuesto y buscar medios para ello, entoncesbuscaba actos o procedimientos que con una sola operación produjeran elresultado deseado: esto llevó a que el medio para conseguir una cosa separeciera a la cosa en sí misma, y como en muchos casos esta similitud no esposible entonces el técnico se dedicaba a probar empíricamente diferentes medios.Insiste en que el tecnicismo de la técnica moderna es totalmente diferente a losanteriores y surge al mismo tiempo que la física como ciencia: las guerras defines del siglo XV y principios del siglo XVI dieron lugar al surgimiento del nuevotecnicismo. Ortega detalla que hacia 1540 están de moda las “mecánicas” (lasmáquinas y su arte) y que en 1600 aún continúa dicha corriente, con Galileo,padre de la ciencia mecánica. Es el momento en que todo el mundo quiere teneraparatos, por ejemplo Carlos V, cuando se retira a Yuste, lleva consigo sólo doselementos del mundo que abandona: relojes y Juanelo Turriano (gran inventormecánico, el más famoso de su corte) Es propio del nuevo tecnicismodescomponer el resultado total en los resultados parciales del que surge, en sus“causas” o ingredientes: esto es lo que hará Galileo en su ciencia, cuando vemoverse un cuerpo, se pregunta de qué movimientos elementales se compone.Surge entonces el nuevo modo de operar con el intelecto, aparece el “análisis dela naturaleza”.Para este momento la técnica ya no es inspiración mágica ni puro azar, sino quealcanza la categoría de “método”, se constituye en camino preestablecido, firme yconsciente de sus fundamentos: se establece la física mediante análisis yexperimento. 26
  27. 27. Ortega finaliza la última sesión de su curso citando a Allen Raymond11 y su librito“¿Qué es la tecnocracia?”12 ofreciendo datos extraídos del mismo sobre lo quepodido y puede hacer el tecnicismo, poniendo de manifiesto la casi ilimitación deposibilidades en la técnica material contemporánea; ya para la década de lostreinta estas cifras resultan sorprendentes como veremos en la cita referida a unode materiales que utilizamos los arquitectos con mayor frecuencia: “…Los fabricantes de ladrillos, durante más de cinco mil años, nunca lograron, por término medio, más de 450 ladrillos por día y por individuo, en jornada de más de diez horas. Una fábrica moderna de fabricación continua de ladrillos producirá 400.000 ladrillos por día y por hombre…”Si este crecimiento resultaba exponencial en la producción tecnocrática de losaños treinta, pensar en las magnitudes actuales, ochenta años después, remarcadrásticamente la postura de Ortega y Gasset; la casi ilimitación de posibilidades enla técnica material contemporánea podría bien acabar con la vida humana sobre elplaneta, sea por el desarrollo incontrolado o por las armas de destrucciónmasiva… ya nada volverá a ser como se plasmó en su “Meditación…”Advertencias: Primitivismo y Técnica en “La rebelión de las masas”Ortega siempre tuvo presente el problema de la técnica, años antes aun de reunirlas notas que dieron lugar a la “Meditación…” que acabamos de leer. En la queconstituye tal vez su obra más ampliamente conocida, “La rebelión de las masas”(publicada nueve años antes), utiliza su Capítulo X para abordar la temática de los11 Reportero del New York Herald Tribune, publica en 1932 un conjunto de cuatro artículos sobre el tema queposteriormente dará origen al libro citado por Ortega y Gasset en su “Meditación de la Técnica” (Fuente:Anales de la Facultad de Derecho, Universidad de Chile,http://www.analesderecho.uchile.cl/CDA/an_der_articulo/0,1361,SCID%253D3091%2526ISID%253D253,00.html (septiembre de 2007)12 Traducido del inglés por G. Sans Huélin es publicado por la “Revista de Occidente” en Madrid, 1933. 27
  28. 28. progresos técnicos frente al primitivismo, sin dejar de efectuar oportunasadvertencias que estimo convenientes citar en este trabajo. “…A toda hora se habla hoy de los progresos fabulosos de la técnica; pero yo no veo que se hable, ni por los mejores, con una conciencia de su porvenir suficientemente dramático. El mismo Spengler, tan sutil y tan hondo -aunque tan maniático-, me parece en este punto demasiado optimista. Pues cree que a la “cultura” va a suceder una época de «civilización», bajo la cual entiende sobre todo la técnica ... Spengler cree que la técnica puede seguir viviendo cuando ha muerto el interés por los principios de la cultura. Yo no puedo resolverme a creer tal cosa. La técnica es, consustancialmente, ciencia, y la ciencia no existe si no interesa en su pureza y por ella misma, y no puede interesar si las gentes no continúan entusiasmadas con los principios generales de la cultura. Si se embota este fervor - como parece ocurrir-, la técnica sólo puede pervivir un rato, el que le dure la inercia del impulso cultural que la creó. Se vive con la técnica, pero no de la técnica. Esta no se nutre ni respira a sí misma, no es causa sui, sino precipitado útil, práctico, de preocupaciones superfluas, imprácticas…”Valga aquí una apreciación personal: los arquitectos parecemos sufrir el mal deSpengler; mucho se ha sacrificado el componente cultura en función de latodopoderosa técnica en nuestro ámbito profesional, cuando en realidad estamosconstruyendo toda una nueva cultura, cuyos alcances aun se muestraninsospechados y sobre la cual echará raíces todo el nuevo conjunto de avancestécnicos. “…Voy, pues, a la advertencia de que el actual interés por la técnica no garantiza nada, y menos que nada el progreso mismo o la perduración de la técnica. Bien está que se considere el tecnicismo como uno de los rasgos característicos de la “cultura moderna”, es decir, de una cultura que contiene un género de ciencia, el cual resulta materialmente aprovechable. Por eso, al resumir la fisonomía novísima de la vida implantada por el siglo XIX, me quedaba yo con estas dos solas facciones: democracia liberal y técnica. Pero repito que me sorprende la ligereza con que al 28
  29. 29. hablar de la técnica se olvida que su víscera cordial es la ciencia pura, y que las condiciones de su perpetuación involucran las que hacen posible el puro ejercicio científico. ¿Se ha pensado en todas las cosas que necesitan seguir vigentes en las almas para que pueda seguir habiendo de verdad «hombres de ciencia»? ¿Se cree en serio que mientras haya dólares habrá ciencia? Esta idea en que muchos se tranquilizan no es sino una prueba más de primitivismo…” “…Pero las ciencias experimentales sí necesitan de la masa, como ésta necesita de ellas, so pena de sucumbir, ya que en un planeta sin fisicoquímica no puede sustentarse el número de hombres hoy existentes…”Ortega frente a Heidegger y la ArquitecturaPor experiencias previas sé que no suele resultar afortunado llevar esto al campode la propia experticia, pero la lectura de la participación de Ortega y Gasset en elColoquio de Darmstadt (1951, publicada en alemán en 1952) titulada “El Mito delHombre allende la Técnica”, efectuada ante arquitectos, hecho de lo cual no fueprevenido pero si de la temática de la técnica y la presencia de Heidegger (a quienen varios sentidos refutará, en parte, por lo oscuro de su trabajo, crítica hecha a lafilosofía en la Introducción de este trabajo y que Ortega aborda con su habitualclaridad de “traer a la superficie”) me hace ineludible citar algo en torno a laArquitectura, por lo lúcido, y, entendiendo que se produjo hace décadas, visionarioque resulta lo disertado: “...El arquitecto se encuentra en una relación con su oficio, con su arte, muy diferente de la que forma la relación de los demás artistas con sus artes respectivas. La razón es obvia: la arquitectura no es, no puede, no debe ser un arte exclusivamente personal. Es un arte colectivo. El genuino arquitecto es todo un pueblo. Este da los medios para la construcción, da su finalidad y da su unidad. Imagínese una ciudad construída por arquitectos “geniales” pero entregados, cada uno por si, a su estilo personal. Cada uno de 29
  30. 30. estos edificios podría ser magnífico y, sin embargo, el conjunto sería bizarro e intolerable. En tal conjunto se acusaría demasiado y como a gritos un elemento de todo arte en que no se ha reparado bastante: lo que tiene de capricho. La caprichosidad se manifestaría desnuda, cínica, indecente, intolerable. No podríamos ver el edificio consistiendo en la soberana objetividad de un grandioso cuerpo mineral, sino que en sus líneas nos parecería ver el impertinente perfil de un señor a quien “la ha dado la gana” de hacer aquello...” (p. 111)(Cualquier similitud con el perfil arquitectónico de Caracas no es coincidencia;Ortega describe con lúcida precisión las razones de la pobreza urbana eincoherencia en el carácter edilicio de la ciudad)Algunos fragmentos de la conferencia dictada allí por Ortega y Gasset reafirman,redondean por así decirlo, las enseñanzas de su “Meditación de la Técnica”, por locual los transcribiremos a continuación: “…Una de las leyes más claras de la historia universal es el hecho de que los movimientos técnicos del hombre han aumentado continuamente en número y en intensidad, es decir, que la ocupación técnica del hombre – en este sentido estricto – se ha desarrollado con un indudable progreso; o, lo que es lo mismo, que el hombre, en una medida creciente, es un ser técnico…”Para su presentación narra un mito donde diferencia al hombre de otros animales,“… los animales superiores que preceden al hombre, conforme se ha demostrado, tienenentendimiento, pero no tienen, o apenas tienen memoria; o, lo que es lo mismo, no tienenfantasía, la cual, igual que la memoria, es productiva a veces y otras, improductiva …”Luego el hombre “… Estaba “naturalmente” loco; tan lleno de fantasía como no lahabía tenido ningún animal antes que él, y esto significa que frente al mundo circundanteera el único que encontró, en sí, un mundo interior. Tiene un interior, un dentro, lo queotros animales no pueden tener en absoluto… se encontró tal riqueza de imágenes internas,la dirección de su atención realizó el más grande y patético giro desde fuera hacia dentro. 30
  31. 31. Empezó a prestar atención a su interior, es decir, entró en sí mismo: era el primer animalque se encontraba dentro de sí, y este animal que ha entrado en sí mismo es el hombre…”Concluye la narración de su mito con un párrafo que actúa a manera de resumen: “…Este mito nos muestra la victoria de la técnica: ésta quiere crear un mundo nuevo para nosotros, porque el mundo originario no nos va, porque en él hemos enfermado. El nuevo mundo de la técnica es, por tanto, como un gigantesco aparato ortopédico que ustedes, los técnicos, quieren crear, y toda técnica tiene esta maravillosa y – como todo en el hombre – dramática tendencia y cualidad: la de ser una fabulosa y grande ortopedia…”Comentarios FinalesDurante la Defensa de mi Tesis de Maestría, mi Tutor, como Jurado Principal, citócon énfasis de sentencia indiscutible a un conocido Profesor de la FAU quien afines de los setentas declaró con todo el dramatismo y seriedad del caso que “…la arquitectura ha muerto…”Minutos después, comentando la exposición que realicé durante la Defensa deTesis de Maestría (precisamente en el área tecnológica), mi Tutora del Doctoradoen Arquitectura me preguntó durante el receso en que el jurado deliberaba: ¿hayun cambio de paradigma en nuestro oficio? La respuesta es un sí rotundo.Porque la Arquitectura no ha muerto, ha cambiado radicalmente y jamás volverá aser lo mismo. Se nos presentan nuevos problemas, que requieren nuevassoluciones. La arquitectura se enfrenta a novedosas circunstancias, radicalmentediferentes a las que le tocaron en suerte en las centurias previas. Los queejercemos este Oficio deberemos establecer nuevos consensos. 31
  32. 32. La Arquitectura no ha muerto, ha cambiado, mutación en que la técnica actúacomo agente fundamental. Pero intuyo que intentar explicar estas mutacionesbajo la óptica de la técnica no será suficiente: que de ahora en más deberemosconsiderar la meta - técnica para comprender la naturaleza de la crisis queatravesamos y enfrentarnos así con mayores posibilidades de éxito a los cambiosradicales que registra el oficio de arquitecto.Insisto entonces en que refuto que la arquitectura haya muerto: cambio parasiempre, nunca volverá a ser lo mismo. Experimentamos profundos y ràpidoscambios de paradigmas en el más puro estilo kuhniano. El Oficio de Arquitecto yaes otro, no simplemente lumínico - óptico (técnico) sino que deviene en meta -técnico, conservando su necesario acervo humanístico (la “cultura” que en citaanterior de “La rebelión de las masas” Ortega contrapone a “civilización” en ladiscusión de primitivismo vs. Técnica) Las circunstancias han cambiado, elhombre como poseedor del oficio tampoco volverá a ser el mismo.Comprender las raíces y llegar a la consecuencias de estos cambios en el oficiode arquitecto no será tarea fácil… baste con una breve cita del prólogo que Mayzrealiza a la segunda edición de sus “Fundamentos de la meta - técnica” paracomprender que es mucho lo que debemos analizar, reflexionar, comprender: “… con mayor nitidez y claridad se advierte la radical crisis de los supuestos creenciales sobre los cuales se erige la civilización en que vivimos… Este libro aborda el fondo de semejante crisis y aspira a desentrañar su crisis: aquello que subrepticiamente la provoca. En efecto: su acción y realidad se hacen patentes al ser detectada la raigal transmutación sufrida por el logos que alimenta la racionalidad humana… como fruto de un proceso acicateado por los agentes que movilizan el avance y desarrollo de la ratio technica. Se produce, de tal modo, la sustitución del ingenito logos óptico – lumínico, que funciona como código ordenador de la innata racionalidad humana, por un logos meta - técnico, trans – óptico y trans – lumínico, desde el cual la alteridad se vertebra y organiza mediante 32
  33. 33. recursos, sintaxis y límites absolutamente distintos a los que prevalecen dentro de los tradicionales confines del logos óptico – lumínico…”(Nota muy personal: sólo desearía que Mayz tuviera la claridad de Ortega, sugenerosidad de hacerse comprender; por otra parte, tal vez ya la tenga y quienesto escribe aun no se encuentre preparado para una interpretación adecuada, ocuando menos digna)Hasta lo que teníamos por cierto, nuestras creencias, hoy se tambalean. Para losarquitectos ha llegado del momento de imitar menos a Gehry 13 o Eisenman 14 yleer más, de manera reflexiva, buscando claves y caminos, a Ortega y a Mayz.Tengo perfectamente claro que nada de esto será ajeno a la dualidad de laarquitectura como saber y saber hacer humanista y técnico, y que los grandescambios vienen dados por la técnica, o más precisamente aún, allende la técnica,es decir, por la meta – técnica.Ante la opinión de quienes ven la arquitectura como ciencia y arte, contrapongoque esta ha mutado, que ambas se cobijan en nuestro caso bajo el todopoderosoresguardo de la técnica. El arte como cultura, la ciencia como “saber” quedanminimizadas, arrolladas e inmersas en la Técnica: en nuestra Sociedad delConocimiento lo que vale es el “Saber Hacer”. La técnica subvierte todos losórdenes y ya nada volverá a ser lo mismo – ni tan siquiera nuestro oficio, menosaun la vana pretensión de conocerlo, dominarlo aparece de ahora en más comouna quimera. Llegó, para quedarse, el tiempo de la meta – técnica.Apéndices13 Frank Owen Gehry (1929) arquitecto estadounidense de origen canadiense (nacido en Toronto bajo elnombre de Ephraim Goldberg), famoso principalmente por su bizarro Museo Guggenheim en Bilbao, España.14 Peter Eisenman (1932) arquitecto norteamericano descendiente de emigrantes judíos alemanes deEstrasburgo, internacionalmente reconocido por su visión provocadora de la arquitectura; actualmente en elcentro de la polémica por su Memorial del Holocausto en Berlín (que apenas dos años después de inauguradoya presenta agrietamientos que deberán repararse urgentemente) y la fallida “Cidade da Cultura” en el monteGaiás, a las afueras de Santiago de Compostela (faraónica construcción interrumpida, entre otros motivos, porfalta de fondos, cuyo presupuesto ya superó al menos en cuatro veces la cantidad total destinada para suejecución) 33
  34. 34. A) Minibiografía de Don José Ortega y GassetMadrid 1883 – Madrid 1955“...Doctor en Filosofía y Letras, filósofo y ensayista español. Estudió en los jesuitas deCádiz, y luego en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en Filosofía y Letras en 1904.Marchó a Alemania para ampliar sus estudios en las universidades de Leipzig, Berlín yMarburg. De vuelta en España en 1910, obtiene la cátedra de Metafísica en la universidadde Madrid, desde la que impulsó el regeneracionismo cultural español. Toda su filosofíaestá influida por Kant, filosofía que estudió a fondo en su estancia en Alemania. Además denumerosas obras como La deshumanización del arte (1925), España invertebrada (1921) oLa rebelión de las masas (1930), publicó numerosos artículos primero en el periódico ElImparcial, fundado por su abuelo, y posteriormente en el diario que él mismo fundó: El Sol,o revistas como España (1915) o La Revista de occidente (1923). Mostró su repulsa a ladictadura de Primo de Rivera (1923-1930), creando la Agrupación al Servicio de laRepública, partido político por cuyas listas fue elegido diputado en 1931, abandonando sucargo por su desacuerdo con la Constitución de 1931. Al estallar la Guerra Civil, dejóEspaña y vivió en países como Francia, Argentina y Portugal. En 1945, vuelve a España ypublica obras como: Papeles sobre Velázquez y Goya (1950) y póstumamente,Meditaciones sobre Europa (1957)…”(Tomado de: LIBROdot,com disponible enhttp://www.librodot.com/searchresult_author.php?authorName=O)B) El pensamiento de Ortega y Gasset según Ferrater Mora“...Nació en Madrid, ha sido profesor de metafísica a partir de 1911 en la Universidad Central.Aunque jubilado sólo en 1952 sus enseñanzas activas en la Universidad cesaron en 1936. Discípulode Hermann Cohen en Marburgo y educado, por tanto, en la tradición del neokantismo sus ideasfilosóficas no responden, sin embargo, al sentido de la tradición marburgiana. Cierto que en unaprimera etapa en el desarrollo de su pensamiento, aproximadamente desde 1902 hasta 1910,defendió una tendencia objetivista que llegaba hasta a afirmar el primado de las cosas (y de lasideas) sobre las personas. Pero ya a partir de 1910 y especialmente desde 1914 su pensamiento seorientó en la forma ulteriormente desarrollada. Dentro de la continuidad manifestada en tal 34
  35. 35. desarrollo se destacan, sin embargo, dos períodos. el primero, que abarca hasta 1923aproximadamente, puede llamarse perspectivista; el segundo, desde 1923 hasta la fecha,raciovitalista.Característica del período 1910-1923 es el perspectivismo (véase), llevado hasta tales consecuenciasque Ortega indica que la substancia última del mundo es una perspectiva. El perspectivismo no es,empero, solamente una doctrina accidental; se convierte en la piedra angular de la teoría delconocimiento. En esta última se opone Ortega por igual al idealismo y al realismo. Contra elidealismo, afirma que el sujeto no es el eje en torno al cual gira la realidad; contra el realismo, queno es un simple trozo de la realidad. El sujeto es una pantalla que selecciona las impresiones o lodado. No es un ser abstracto, sino una realidad concreta que vive aquí y ahora. Es, por lo tanto, unavida (v.). Tal vida no es sólo biológica; la defensa de lo vital, en la que Ortega insisteahincadamente, no equivale a la defensa de lo primitivo. Si bien la cultura (v.) es producida por lavida y para la vida –y, por consiguiente, la vida es anterior a la cultura–, ello no significa que losvalores culturales sean secreciones de actividades vitales y menos aun meramente biológicas.Significa que los valores culturales son funciones vitales, aunque funciones vitales que obedecen aleyes objetivas, y que, por consiguiente, hay una continuidad completa entre lo vital y lo transvital ocultural. Como consecuencia de esto puede afirmarse que la razón (v.) no está fuera de la vida nitampoco es la vida, sino una función de la vida.El desarrollo de los temas a que le había conducido el perspectivismo lleva, pues, a Ortega a lasposiciones que hemos calificado con el nombre de racio-vitalismo. Algunas de estas posicionesaparecen claramente en una de las primeras tesis filosóficas de Ortega: la tesis formulada en 1914según la cual «Yo soy yo: yo y mi circunstancia». Esta tesis había conducido a Ortega a unaelaboración del concepto como cultivo de la espontaneidad en que la vida consiste, es decir, a unadoctrina del concepto como auténtico «órgano» de conocimiento. En el desarrollo posterior la tesisen cuestión adquiere un papel todavía más fundamental: permite entender la noción de razón vitalsobre la cual va a girar su filosofía. Contra la abstracción del racionalismo y contra lasinterpretaciones pragmatistas, biologistas y exclusivamente intuitivistas del vitalismo (v.), Ortegamantiene que si quiere llamársele vitalista, habrá que entender por tal adjetivo la posición del queafirma que el conocimiento, aunque siendo racional, está arraigado en la vida. Por lo tanto, ladoctrina de la razón vital (o razón viviente), el raciovitalismo, desconfía solamente de ciertasinterpretaciones dadas a la razón. En particular desconfía de la reducción de la razón a razón física yabstracta y mantiene que toda razón es razón vital. Razón es, pues, un término que designa todoslos actos que «dan razón de» y especialmente que dan razón de los hechos vitales. Por eso lafilosofía no es un pensamiento acerca de la vida, sino un partir del hecho de que toda razón esviviente. En suma: razón vital puede traducirse por vida como razón. De ahí que el hombre no seapara Ortega un ente dotado de razón, sino una realidad que tiene que usar de la razón para vivir.Vivir es tratar con el mundo y dar cuenta de él, no de un modo intelectual abstracto, sino de unmodo concreto y pleno. De ello se deriva el saber (v.) como un saber a qué atenerse: el hombre hatenido que inventar la razón, porque sin ella se sentiría perdido en el universo. Ahora bien, la razónvital no es solamente un método, sino también una realidad: es una guía en el sistema de la realidady la propia realidad que se guía a sí misma dentro del universo.El hecho fundamental de que la vida tenga que saber a qué atenerse explica la diferencia entre lasideas y las creencias (v. Creencia); Vivir en la creencia –lo mismo que vivir en la duda– constituyeun segmento fundamental –si no el más fundamental– de nuestra existencia. La doctrina orteguianadel hombre lo tiene constantemente en cuenta. Pero esta doctrina necesita una fundamentacióntodavía más radical. Ésta está dada en la tesis de que la vida es la realidad radical, dentro de la cualse hallan las demás realidades. La vida no es, según Ortega, una cosa, pero tampoco un espíritu. Enrigor, no «es», propiamente hablando, nada: es un hacerse a sí misma continuamente, un 35
  36. 36. «autofabricarse». La vida de cada cual es la existencia particular y concreta que reside entrecircunstancias haciéndose a sí misma y, sobre todo, orientándose hacia su propia mismidad,autenticidad o destino. El hombre puede, ciertamente, alejarse de su propia autenticidad, peroentonces será menos «real». A diferencia de las cosas, la vida humana admite grados de realidadsegún su mayor o menor acercamiento a su propio destino. Por eso la vida puede ser caracterizadapor medio de la siguiente serie de notas: la vida es problema, quehacer, preocupación consigomisma, programa vital y, en último término, «naufragio» –un naufragio del que el hombre aspira asalvarse agarrándose a una tabla de salvación: la cultura. Por eso la vida es también drama y por esono puede ser una realidad biológica, sino biográfica. El método para acercarse a ella no es elanálisis, sino la narración. Sólo así puede entender el hombre que la propia vida es su fin y que, porconsiguiente, no hay que buscar ninguna trascendencia: lo trascendente para cada uno es la propiaexistencia humana, la cual se descubre, así, como una realidad desilusionada.El descubrimiento de la vida como «la realidad radical» –no, pues, como «realidad única», sinocomo realidad en la cual «radican» todas las demás– supone, entre otras cosas, una superación tantodel idealismo como de la fenomenología. Nos hemos referido a este punto en el artículo PONER,POSICIÓN. Aquí nos limitaremos a destacar que, en relación estrecha con la idea de la vida comorealidad radical, y fundadas en ella, se encuentran en Ortega una serie de ideas filosóficas queafectan a las cuestiones fundamentales de la metafísica. Una de estas ideas es la de que lo que losfilósofos han llamado «ser» es algo inventada por el hombre (para responder a una cierta situaciónvital, especialmente a la situación en la cual se produjo un vacío dejado por la falta de creencia enlos dioses). Por lo tanto, Ortega no considera el ser como la realidad, sino lo contrario: la realidad esanterior al ser. Éste es una interpretación –una entre otras– de «lo que hay». Ahora bien, «lo quehay» no es algo que el hombre «pone», sino aquello que se le impone por sí. Descubrirlo, esto es,sacarlo a luz, equivale a sacar a luz toda una serie de supuestos de que se han valido hasta ahora losfilósofos –supuestos tales como «lo que hay es lo racionalmente comprensible», «lo que hay es loexperimentable», &c., &c. En esta busca de lo que subyace en las diversas interpretaciones que sehan dado de «lo que hay», Ortega descubre que lo que hay es más bien algo incompleto –en otrostérminos, lo que hay es más bien un «intento de ser» que un ser completo. Con ello Ortega procedea «desmontar» la filosofía misma, la cual no aparece como algo perteneciente a la naturalezahumana, sino como una reacción ante una cierta situación histórica. Superficialmente se trata de un«historicismo» o, si se quiere, de un «realismo historicista», pero hay que tener en cuenta que paraOrtega la historia misma está hecha de una serie de «invenciones» que produce el hombre con el finde mantenerse a flote.La exposición anterior se refiere principalmente a las ideas metafísicas y gnoseológicas de Ortega,pero conviene completarla con referencias a sus doctrinas que se hallan en otros artículos de lapresente obra (por ejemplo: CREENCIA, CULTURA, HISTORICISMO, IDEOMA,NAUFRAGIO, PENSAR, PERSPECTIVISMO, RACIOVITALISMO, RAZÓN VITAL, VIDA,VITALISMO, SABER). Diremos ahora algunas palabras sobre varios de los resultados de losanálisis sociológicos de Ortega, destacando sus aspectos teóricos.El más importante de ellos está constituido por la doctrina de la sociedad. Según Ortega, no hayninguna «sociedad como tal». En su descripción de los rasgos fundamentales de la vida humanahabía declarado Ortega que el hombre no tiene, propiamente hablando, una naturaleza, sino unahistoria. Lo mismo cabe decir de la sociedad. El ser de ésta no puede, pues, captar la razón pura(racionalista o naturalista), sino la citada razón vital. De ésta se desprende que la sociedad o mundosocial es un elemento en el cual el hombre-vive, que ejerce presión sobre él por medio de usos (v.USO), costumbres, normas, &c.; que esta presión puede ser social pura y simplemente, o bienestatal (la presión estatal es sólo «el superlativo de lo social»); que la presión en cuestión tiene unadoble característica: nos ayuda a vivir, pues el hombre no puede hacerlo todo solo, y nos oprime 36
  37. 37. hasta el punto de que necesitamos salir de ella para no asfixiarnos por completo. La última doblecondición permite explicar ciertos fenómenos concretos de la vida histórica de las sociedades,especialmente el hecho de que lo social puede a veces aparecer como la piel flexible que se pliega atodas las articulaciones del organismo (y a ello podemos llamar libertad) y a veces ser como unaparato ortopédico que nos oprime, pero del cual no podemos prescindir (y a ello podemos llamaradaptación).Las dificultades que plantea esta tesis, y sobre todo el conflicto entre ella y la doctrina de que lasociedad es siempre, frente al individuo, algo inauténtico, pueden solucionarse, según apareceprobable, mediante una serie de distinciones. La más destacada de ellas es la teoría orteguiana deque junto a las relaciones sociales hay las relaciones interindividuales (como el amor, la amistad,&c.). De este modo puede entenderse la relación persona-sociedad como una relación no unívoca,sino regida por una compleja red de relaciones e interdependencias en la que ciertas formas deagrupación podrían tomar el camino intermedio entre la vida personal y la francamente «social».El pensamiento de Ortega ha influido considerablemente no sólo en España y países de lenguaespañola, sino también en otros países, especialmente en Alemania. Entre los filósofos españolesque más o menos directamente han sido influidos por Ortega o han sido incitados por susenseñanzas y sus escritos mencionamos a Manuel García Morente, Xavier Zubiri, Joaquín Xirau,José Gaos, Julián Marías, María Zambrano, Luis Recaséns Siches, Pedro Laín Entralgo, José LuisL. Aranguren (véanse). También han recibido su influencia, entre otros: Manuel Granell (Cartasfilosóficas a una mujer, 1946. – Estética de Azorín, 1949. – Lógica, 1949. – El hombre, unfalsificador, 1956. – El humanismo como responsabilidad, 1919. – Ortega y su filosofía, 1960[colección de artículos, 1950-1957]), el cual ha aplicado tesis de Ortega a varias descripciones de lavida humana y ha elaborado una nueva teoría de la naturaleza y significación del humanismo; LuisAbad Carretero (nac. 1895 en Almería, y actualmente profesor en la Universidad Nacional deMéxico: Una filosofía del instante, 1954. – Niñez y filosofía, 1957. – Instante, querer y realidad,1958. – Vida y sentido, 1960. – Presencia del animal en el hombre, 1962. – Aparición de lavisciencia, 1963. – Sentido vivo de la historia, en preparación) a cuyo pensamiento nos hemosreferido en los artículos INSTANTE y VISCIENCIA; Paulino Garagorri (Ortega: una reforma dela filosofía, 1958. – La paradoja del filósofo, 1959)...” José Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1965, Tomo Segundo, páginas 347-350(Fuente: Proyecto Filosofía en español, disponible enhttp://www.filosofia.org/enc/fer/52347.htm)Bibliografía Consultada:LibrosPrincipalORTEGA Y GASSET, José (1939). Meditación de la Técnica y Otros Ensayos sobreCiencia y Filosofía. Revista de Occidente en Alianza Editorial. Colección editada por 37
  38. 38. Paulino Garagorri (nuevas ediciones revisadas y ampliadas con textos inéditos) Quintareimpresión en “Obras de José Ortega y Gasset”, 1998. 170 p.ReferenciasJULIÁ, Santos (2005) España sin Guerra Civil. ¿Qué hubiera pasado sin la rebeliónmilitar de julio de 1936? En: - Historia Virtual - ¿Qué hubiera pasado si?, bajo ladirección de Niall Fergusson. Páginas 11 a 40 inclusive.MAYZ VALLENILLA, Ernesto (1990) Fundamentos de la meta-técnica. Fundación para laCultura Urbana, Caracas 2005. 206 p.ORTEGA Y GASSET, José (1921) España Invertebrada. Bosquejos de algunospensamientos históricos. 1ª Ed. Alianza Editorial, Madrid, 2001. En Tomo III de las“Obras Completas”. (1930) La Rebelión de las Masas (con un prólogo parafranceses, un epílogo para ingleses y un apéndice: Dinámica del Tiempo) .4ª Ed. Espasa- Calpe, Madrid, 1981. 264 p. En Tomo IV de las “Obras Completas”. (1914) Meditaciones del Quijote. Ed. Cátedra, Madrid,2001. 167 p. En Tomo I de las “Obras Completas”.QUINTANILLA, Miguel A. – Director (1976) Diccionario de Filosofía Contemporánea.Ediciones Sígueme, Salamanca (España) 481 p.Artículos en RevistasSERRANO, Máximo Martín (1998) El mito del hombre allende la técnica. José Ortega yGasset. En: Teorema, Revista Internacional de Filosofía, Vol. XVII/3.VALLOTA, Alfredo D. (2004) La Técnica y el desafío del Siglo XXI. En: El Cuervo. Año16, Número 31, enero a junio de 2004. Páginas 56 a 67, ambas inclusive.Artículos en InternetCORDERO DEL CAMPO, Miguel Ángel (2002) La Idea de la Técnica en Ortega.(Resumen) En: Revista de estudios orteguianos, ISSN 1577-0079, Nº. 5, 2002 , pags.169-181 Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=620234 (agostode 2007)FERRATER MORA, José (1965) Diccionario de Filosofía. Editorial Sudamericana,Buenos Aires (Argentina) Segundo Tomo, páginas 347 a 350. Portal “Proyecto Filosofíaen Español”, disponible en http://www.filosofia.org/enc/fer/52347.htm (agosto de 2007)ORTEGA Y GASSET, José (1940) Ideas y Creencias. Creer y Pensar. Texto escrito porel autor para su inclusión en el volumen Nuestra raza, libro de lectura manuscrita escolar.Editorial Hispano - Americana. Reus, 1928. Contenido en el Tomo V de sus “Obras 38
  39. 39. Completas”. Descarga del documento disponible desde: http://www.librodot.com (juniode 2007) (1930) Misión de la Universidad (y otros ensayos afines)Texto incluido en el Tomo IV de sus “Obras Completas”. Descarga del documentodisponible desde: http://www.librodot.com (junio de 2007)PROYECTO FILOSOFÍA EN ESPAÑOL (2003) José Ortega y Gasset 1883 – 1955.Biografía y bibliografía. Disponible en: http://www.filosofia.org (julio de 2007)SALDIVIA MALDONADO, Zenobio (¿?) La Técnica en Ortega. Portal de la UTEM –Universidad Tecnológica Metropolitana del Estado de Chile, disponible en:http://www.utem.cl/trilogia/p_18_7.htm (agosto de 2007)SOBRINO DIÉGUEZ, José (1952) Ortega y Gasset: ¡yo te perdono!. Artículo en PrensaLibre, La Habana, Cuba, 29 de septiembre de 1952, versión digital disponible en el Portal“Proyecto Filosofía en español”: http://www.filosofia.org/hem/195/pl520929.htm (agostode 2007)VILLAR EZCURRA, Alicia (2006) Una filosofía desde la vida: Unamuno y Ortega. Portal“Cuenta y Razón del Pensamiento Actual”, disponible en:www.cuentayrazon.org/revista/pdf/144/Num144_002.pdf (agosto de 2007)Audio“José Ortega y Gasset” en “Travesías del Pensar”, programa radial del Doctor AlfredoVallota emitido por la Emisora Cultural de Caracas, auspiciado por el “Centro de EstudiosTeóricos y Filosóficos” – CETIF y la “Cátedra de Filosofía” de la UNESCO en Venezuela.Guiòn de Alfredo Vallota. Disponible en formato podcast (mp3) desdehttp://culturalibre.org.ve:9000/FCT/stories/390/ yhttp://www.archive.org/details/Ortega_y_Gasset 39

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