Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

La discrecionalidad en el derecho administrativo autor josé maría pacori cari

25 views

Published on

DISCRECIONALIDAD ADMINISTRATIVA: Cuando la norma lo permita la autoridad administrativa basada en cuestiones de mérito puede solucionar casos que se le presenten según su experiencia (Autor José María Pacori Cari)

Published in: Law
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

La discrecionalidad en el derecho administrativo autor josé maría pacori cari

  1. 1. 2 opinión La Paz, MARTES 26 de diciembre de 2017 resultado del ejercicio regular de la dis- crecionalidad. Esto último nos lleva a establecer la importancia del mérito en la creación de los actos discrecionales. EL MÉRITO EN LOS ACTOS DISCRECIONALES La discrecionalidad debe ser siempre analizada sobre los aspectos de la legalidad y de mérito. El mérito signifi- ca que la administración pública tiene la función de atender los intereses públicos dentro de los límites de la ley. La administración pública y, por tanto, la autoridad administrativa tie- nen como dimensiones la oportunidad (elemento motivo) y la conveniencia (elemento objeto), que componen el mérito del acto administrativo. De esta manera, el mérito está com- puesto de dos elementos: el motivo (oportunidad), que es el presupuesto de hecho o de derecho, que posibilita o determina el acto administrativo; y el objeto (conveniencia), que es la altera- ción jurídica que se pretende introducir en las situaciones y relaciones sujetas a la actividad administrativa del Estado. De esta manera, el mérito del acto administrativo deriva en la valoración de los motivos en la elección del objeto del acto. El mérito del acto administrativo es el producto de un juicio de valor realiza- do por la autoridad pública, el cual debe ser realizado teniendo en cuenta el pre- supuesto de la actividad administrativa. Siendo así la idea de mérito envuelve la discusión sobre la oportunidad, con- veniencia, elección de los motivos, utili- dad del acto, finalidad y objetivo psíqui- co observado por la autoridad. Lo indi- cado entra en la construcción de un acto administrativo como si fueran sus ingre- dientes de más alta relevancia, esto cuando nos referimos al ejercicio de las facultades consideradas discrecionales. DIFERENCIA CON LA ARBITRARIEDAD Es común confundir la discrecionali- dad con la arbitrariedad, esto es por los abusos cometidos por las autorida- des administrativas en el ejercicio de sus funciones. Ahora bien, cuando la autoridad actúa fuera de la ley, esta actuación es arbitraria, produciéndose así un acto ilícito que será sujeto al control judicial correspondiente. Por su parte, la discrecionalidad significa libertad dentro de la ley, sien- do diferente de la arbitrariedad, ya que esta es una contravención a la ley o al ordenamiento jurídico. La discrecionalidad no autoriza que la autoridad administrativa tome decisiones basadas en su voluntad propia, de esta manera, está prohibida cualquier finalidad que no sea de inte- rés público, igualmente, todo acto debe “adecuarse a las finalidades de interés público asumidas por las nor- mas que otorgan las facultades al órgano emisor, sin que pueda habili- társele a perseguir mediante el acto, aun encubiertamente, alguna finalidad personal de la propia autoridad, a favor de un tercero, u otra finalidad pública distinta a la prevista en la ley” (artículo 3 TUO LPAG, Perú). En efecto, todo acto administrativo debe responder a un interés público, más no a un interés particular, por ejemplo, el acto emitido como conse- cuencia de nepotismo al sustentarse en un interés particular no es lícito y se encuentra afecto de nulidad. ACTOS VINCULANTES Y ACTOS DISCRECIONALES Dentro de la esfera de los actos admi- nistrativos podemos clasificarlos en actos vinculados y actos discreciona- les, los primeros poseen una previa tipificación legal, mientras que en los discrecionales la administración públi- ca utilizando cierta libertad atribuida por la norma, decide sobre la conve- niencia u oportunidad de su práctica. La discrecionalidad solo puede exis- tir como un poder infralegal y estricta- mente dependiente de la ley, es decir, estrictamente subordinado a la ley. * Es miembro de la Asociación Argentina de Derecho Administrativo. La discrecionalidad en el derecho administrativo n el ordenamiento jurídico boli- viano se considera acto admi- nistrativo a toda declaración, disposición o decisión de la administración pública de alcance general o particular, emitido en ejerci- cio de la potestad discrecional (Cfr. artículo 27, Ley 2341, Bolivia). Esta definición de acto administrati- vo nos lleva a establecer qué debemos entender por un acto emitido en ejerci- cio de la potestad discrecional de la administración pública. ¿QUÉ ES LA DISCRECIONALIDAD? En principio, la fuente de la discreciona- lidad es la ley, por lo que su sustento es el principio de legalidad por el cual las actuaciones de la administración públi- ca deben estar sometidas plenamente en la ley presumiéndose legítimas (Cfr. ar- tículo 4 g), Ley 2341, Bolivia). Establecida la premisa fundamental, podemos indicar que la discrecionali- dad es la libertad de acción administra- tiva, dentro de los límites permitidos por la ley, es decir, la ley deja cierto margen de libertad de decisión dentro de un caso concreto, de tal modo que la autoridad podrá optar por una de varias soluciones posibles. Es, por tanto, un poder que el derecho concede a la administración, de modo explícito o implícito, para la práctica de los actos administrativos, con la libertad de escoger siguiendo los criterios de con- veniencia, oportunidad y justicia. La discrecionalidad implica escoger entre muchas posibles soluciones, atendiendo al interés público propio de la atribución y competencia de la auto- ridad administrativa, como una función final respecto de un hecho real. El objetivo principal de la discrecio- nalidad es la buena administración y las autoridades administrativas no pue- den ser desvinculadas de ese objetivo bajo pena de anular tales actos, por constituir una ilegalidad. Debemos de precisar que la autori- dad, en el ejercicio de sus funciones, debe, necesariamente, actuar de acuer- do no solo con la norma jurídica impues- ta, sino conforme al ordenamiento jurídi- co como un todo, por eso la discreciona- lidad debe ser relativa y no absoluta. La naturaleza jurídica de la discre- cionalidad es el poder-deber de la admi- nistración pública y el mérito es el E Ahora bien, en el ejercicio del poder vinculado, la autoridad administrativa está integralmente sometida a la legis- lación, siendo obligada a ejecutar lo que expresamente indica la ley, esto se denomina acto administrativo vincula- do, en este tipo de acto la ley delimita una única solución para determinado caso concreto, no siendo posible que el administrador que tomó la referida decisión lo haga de acuerdo a su juicio de conveniencia y oportunidad. En el poder discrecional que deriva en actos administrativos discreciona- les, el administrador también se encuentra sujeto a la ley, sin embargo, tiene la libertad para aplicar la hipóte- sis más conveniente para el caso. DISCRECIONALIDAD TÉCNICA Y DISCRECIONALIDAD ADMINISTRATIVA La discrecionalidad técnica, también denominada impropia, difiere de la dis- crecionalidad administrativa, puesto que no permite la decisión siguiendo los criterios de oportunidad y conveniencia. La discrecionalidad técnica no com- prende una forma de clasificación de los poderes de la administración, es apenas un criterio técnico emanado de personas u órganos especializados a fin de solucionar la laguna de normas que necesitan de un experto. Por su parte, la discrecionalidad administrativa no comprende criterios técnicos, los cuales necesitan del pare- cer de un profesional capacitado para emitirlo. En la discrecionalidad admi- nistrativa, el administrador tiene la libertad de tomar decisiones basadas en su experiencia como gestor, obser- vando el mejor camino a ser escogido para el interés público. …el mérito del acto administrativo deriva en la valoración de los motivos en la elección del objeto del acto. El mérito del acto administrativo es el producto de un juicio de valor realizado por la autoridad pública… Publicum at laborisPublicum at laboris José María Pacori Cari* Referencias Ley 2341 de 23 de abril de 2002. Ley de Procedimiento Administrativo, Bolivia. Decreto Supremo 006-2017-JUS de 20 de marzo de 2017. Decreto Supremo que aprue- ba el Texto Único Ordenado (TUO) de la Ley Nº 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, Perú. 2 Pág. 26_2 PAG. 15 22/12/17 19:46 Página 1

×