Leche de vaca

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la leche de vaca ha sido declarada un producto no saludable por la OMS. dad o que esta relacionadacon cuadros diversos. demas recuerda que los desechos industriales de la elaboracion de la leche como el suero esta prohibido verter a rios y desagues. por lo que los venden a latinoamerica com alimento de niños.

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Leche de vaca

  1. 1. 1EFECTOS NOCIVOS DE LA LECHE DE VACA.Me parece interesante, ya saben, no todo lo que nos venden es bueno!!Sean felices.La historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British GeologicalSurvey –una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación enmateria de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres yaque ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales paratratar su cáncerY lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla: eliminando todos loslácteos de su dieta. Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismopánico cuando le diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer delos oncólogos se sometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque ledijeron que así se provocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y sepodría curar el cáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4veces. Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a unaquimioterapia muy dolorosa.Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuero interno estabasegura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirar la toalla,cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos) en elque relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvado su vida: Araíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar en que mienfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada 10.000mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido lascifras oficiales hablan de una de cada 12.Entonces mi marido -quien también es científico- y yo misma, empezamos a investigarsobre la forma de vida y alimentación de los orientales hasta que llegamos a la idea queme salvó la vida: las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombresdesarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, nola toman. Es más, supimos que los chinos son incapaces de comprender la preocupaciónoccidental por tomar leche de vaca.Ellos nunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo nopuede ser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial haya sidoincapaz de digerir la lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisamos atiempo de que estamos comiendo un alimento equivocado.Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quintotumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos,incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: Sopas, galletas, pasteles,margarinas, etc.¿Y qué sucedió? En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó aencogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semanadespués de haber suprimido la leche y sus derivados, el tumor empezó a picarme. Luegose ablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido.
  2. 2. 2De hecho mi oncólogo del Charing Cross del Hospital de Londres no pudo reprimirexclamar un maravillado ¡No lo encuentro! cuando examinó la zona donde había estado elbulto.Por lo visto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido misistema linfático- pudiera sobrevivir.Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su escepticismo inicial y en la actualidadrecomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes.Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida, Jane Plantdecidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y deinmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto conella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron.Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan natural como la leche pudiera tenertales repercusiones para la salud -explica Plant-ahora no me cabe duda de que la relaciónentre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco yel cáncer de pulmón.Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel Cramer de laUniversidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados en la aparicióndel cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen a conclusionessimilares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el número dehombres que padecen este cáncer en China es de0,5 por cada 10.000 mientras que en elReino Unido la cifra es 70 veces mayor.La clave está pues, sin duda, en el consumo de lácteos. Para la profesora Plant la lechede vaca es un gran alimento... ¡pero sólo para los terneros! Y afirma convencida que lanaturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otra especie. De hecho estoyconvencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar de consumir leche de vaca. Sólodeseo que mi experiencia puede servir a más mujeres y hombres que, sin saberlo, puedenestar enfermos a causa de los lácteos que consumen. En su libro, además de detalles desu propia experiencia e interesantes datos sobre sus investigaciones acerca de los efectosde la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen una serie de recomendacionesnutricionales que se resumen en alimentarse básicamente de leche de soja, té de hierbas,semillas de sésamo, tofú, nueces, mucha fruta y verduras frescas.Healing HugsAlways,JeannettePUBLICADO POR MIREYA LOS 24.10.07 ETIQUETAS: SALUDEN contra delos productos lácteos
  3. 3. 3Perpetuar la ridícula creencia de que no podemos satisfacer nuestras necesidades proteínicas sin comerproductos animales es pura tergiversación y comercialismo.Me encantaría ver a quienes no están de acuerdo cazando un conejo, despedazándolo con dientes y manos(si han podido atraparlo) y devorarlo crudo, con sangre, tripas, huesos, piel y carne, tal como lo haría unauténtico carnívoro que se respete. Y tras haber dado cuento del conejo, me gustaría verles ir a un pasto,ponerse a gatas y succionar la leche de las ubres de una vaca, para hacer bajar el conejo. También eso esun poco repulsivo, ¿no? ¿Por qué? Porque no es nuestra inclinación natural. Si no obtuve la leche de lossenos maternos, ¿es demasiado tarde? El hecho es que la mayoría de la gente reacciona a la leche de vacaenfermando. Acudir a otra especie en busca de leche es un insulto al magnífico proyecto de la naturaleza.Es realmente asombroso que la gente siempre trate de imaginar una manera de hacer las cosas opuesta a loque es natural, y para justificarlo siempre recurren a verdades a medias. Por ejemplo en Estados Unidos haygrandes vallas publicitarias y anuncios en página entera en las revistas que muestran diferentes productoslácteos con la leyenda que dice: “Calcio de la manera señalada por la naturaleza.” Se han olvidado de añadirdos palabras muy importantes: “¡Para los terneros!” Calcio: ¡de la manera señalada por la naturaleza paralos terneros! ¡La leche de vaca es para los terneros! ¿Por qué resulta tan difícil entender eso? Una vezdestetada, ni siquiera una ternera seguirá bebiendo leche... ni de su propia clase ni de ningún otro animal.Tiene una inteligencia innata para no interferir en el magnífico plan de la naturaleza. ¡Lástima que a nosotrosnos falte esa inteligencia!La naturaleza es demasiado espléndida y perfecta para que tengamos la arrogancia y el descaro deatrevernos a intentar ser más listos que ella. Existe un motivo por el que todos los mamíferos disponen deleche cuando nacen sus hijos, y es que la leche de cada especie es beneficiosa exclusivamente para esaespecie. ¡Así es la naturaleza! Por eso hay dos cosas comunes a todos los mamíferos de la tierra, exceptonosotros:1. No consumen la leche de otra especie. Eso significaría extralimitar su adaptación biológica, y no harían talcosa. (Recuerde que no nos referimos a animales domésticos o encerrados en zoos, a los que hemosconseguido pervertir tanto como a nosotros mismos.)2. Una vez destetado, ningún animal jamás vuelve a consumir leche. Este es el alimento designado por lanaturaleza para alimentar a los pequeños de la especie. Está diseñada específicamente para el crecimientorápido de una cría. ¡Ése es su objetivo! Es idiota insistir en que sigamos tomándola después de la infancia,hasta que somos octogenarios, si podemos vivir tanto. Es algo ridículo y lamentable. ¿Hemos de creerrealmente que, una vez finalizada la lactancia de nuestras madres, han de sustituirlas las vacas?¿Cómo es que la especie con el cerebro más sofisticado, la mayor inteligencia y la capacidad única delraciocinio es demasiado torpe para ver esta simple verdad? Y luego está el hecho irónico de que LOSPRODUCTOS LÁCTEOS CAUSAN ENFERMEDADES. Son nocivos, originan sufrimientos, son los que unodebe comer si quiere tener una salud precaria y enfermar. Los dietistas y expertos en nutrición, que son losportavoces y los jaleadores de la industria láctea y nos dicen que esos productos son un buen alimento,deberían ocultar sus cabezas avergonzados, no sólo por hacer creer al público inocente que los productoslácteos son realmente valiosos, sino también por no mantenerse informados al día en el campo en que sesupone que deberían saber algo.Decir que los productos lácteos son un buen alimento para los seres humanos es una prueba deimperdonable ignorancia de los hechos. Es demasiado evidente que los productos lácteos son un peligroclaro y presente. Puedo entender esta idea equivocada en quienes son ajenos al campo de la salud, peropara un profesional, a quien se recurre en busca de consejo fidedigno, engañar a la gente por pereza,ignorancia, orgullo o de beneficios económicos, o todo eso a la vez, es algo despreciable. Es un desafuerocriminal liquidar la salud de la población para enriquecerse. Y, como verá, las pruebas no están saliendoahora mismo a la luz, sino que se sabe desde hace décadas lo nocivos que son los productos lácteos. Ya heofrecido datos sobre las enfermedades que pueden causar los productos animales con alto contenido degrasa y colesterol (incluidos los productos lácteos). Y existen muchas pruebas, confirmadas por el sentidocomún y la literatura científica.
  4. 4. 4La leche de vaca sirve para criar un animal enorme, de grandes huesos, y con cuatro estómagos, y deninguna manera nosotros respondemos a esos criterios (aunque, por desgracia, he visto que algunaspersonas empiezan a tener un aspecto peligrosamente bovino). Piense que la leche de vaca está diseñadapara hacer que una ternera que pesa 40 kilos al nacer, llegue a pesar 900 kilos en sólo dos años. Los niñoshumanos suelen pesar entre 2, 7 y 4 kilos al nacer y alcanzarán un peso de sólo 45 a 90 kilos en 18 años.Comer productos lácteos es comer un alimento diseñado por la naturaleza para hacerle muy corpulento,como una vaca, con mucha rapidez. Si en la actualidad consume productos lácteos, espero que no estéintentando perder peso. Será más fácil que intentará apagar un fuego echándole gasolina. Pero los productoslácteos tienen tantos otros aspectos nocivos, que no sé por dónde empezar.La leche de vaca produce más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso, denso, que obturatodo el sistema respiratorio del organismo, un moco que tapiza el interior del cuerpo y le impide funcionar confluidez; un moco denso, pegajoso, que dificulta de un modo enorme las facultades eliminadoras delorganismo, atasca las delicadas membranas mucosas e invita a la enfermedad. La fiebre del heno, el asma,la bronquitis, la sinusitis, los resfriados, el goteo nasal y las infecciones de oído se deben principalmente a losproductos lácteos. Éstos son la causa principal de las alergias. Prácticamente cada libro, informe y estudiosobre las alergias mencionan los productos lácteos. No cabe ninguna duda de la intervención que tienen enesa clase de afecciones.Además de muchas otras fuentes, dos de los investigadores mejor cualificados en el campo de los productoslácteos, afirman la existencia de esos efectos nocivos. Ambos son médicos y tienen una credencialesimpresionantes. El doctor William A. Ellis, casi octogenario, ha investigado los efectos de los productoslácteos durante cuarenta años; el doctor N.W. Walker, autor de ocho libros, realizó investigaciones sobrenutrición y salud durante ochenta años y falleció apaciblemente en 1985, de causas naturales, a la edad de109 años. Estos dos doctos caballeros han hecho las afirmaciones más despectivas sobre los productoslácteos. También han informado de que causan enfermedades cardíacas, así como intensos dolores en elpecho. Como señala el doctor Ellis, desde hace dos siglos se sabe que el queso es uno de los principalesfactores que causan dolores de cabeza. Un estudio publicado por la revista Nature el 6 de julio de 1974,muestra que una proteína presente en muchas clases de queso es responsable de migrañas. He vistocentenares de personas que dejaban de tener dolores de cabeza tras haber dejado de tomar productoslácteos, o simplemente reduciendo su ingestión.¿Tiene usted hijos? ¿Ha sufrido su hijo alguna vez una infección de oído? Teniendo en cuenta que laprofesión médica y los dietistas las consideran algo normal en la infancia, no me sorprendería querespondiera que no. Si su hijo ha tenido o tiene infecciones de oído, existen muchísimas posibilidades de quetome productos lácteos, leche especial para biberón o ambas cosas. Durante diecisiete años, no he vistotodavía a un solo niño con infecciones de oído que no se tomara productos lácteos. He aquí como puedecomprobar lo que digo y, al mismo tiempo, evitar a su hijito más sufrimiento: elimine todos los productoslácteos de su dieta, o redúzcalos en gran manera, y vea qué sucede. Después de un período inicial, duranteel cual el niño puede seguir teniendo goteo nasal y quizá otra infección de oído mientras el cuerpo limpia lamucosidad residual, el goteo cesará del todo y no se producirán más infecciones de oído. Hemos sidotestigos de este resultado centenares de veces. El cuerpo de un niño reacciona con mucha rapidez a loscambios positivos. Las narices tapadas y los oídos que duelen hasta provocar el llanto no son normales.Naturalmente, usted está preocupado por la ingestión de calcio. Le han manipulado cuidadosamente y haninvertido miles de millones para que tenga esa reacción. No se preocupe. Enseguida me ocuparé de estetema y mitigaré sus temores. El temor es exactamente lo que blanden contra usted para hacerle consumirproductos lácteos. Piense en ello. ¿Qué mejor treta publicitaria que la de hacerle pensar que, sin un productodeterminado, sufrirá deficiencias, dolor, malestar? El temor es una treta eficaz que se ha utilizado durantedécadas para hacer que la gente actúe de determinada manera para lograr un resultado deseado. LO másfrecuente es que el resultado sea malo para su salud pero bueno para los negocios.Veamos un ejemplo. Durante los años veinte, cuando se generalizó la vacunación contra la viruela, algunaspersonas optaron por no vacunarse ni permitir que vacunaran a sus hijos debido al número de muertes quelas vacunas causaban (algo similar al fracaso de la gripe porcina). Así pues, se usó la mejor estrategiaconocida, el temor. (...)Recuerde que los productos lácteos tienen un contenido elevado de colesterol y grasa y no contienen fibra,una mala combinación, en lo que coinciden todos cuantos tienen unos conocimientos mínimos de nutrición.
  5. 5. 5Resulta extraño que los dietistas y expertos en nutrición se obstinen tanto en alabar los productos lácteos,sabiendo que los alimentos con mucha grasa y poca fibra son contraproducentes. ¿Qué más pruebanecesitan? Al fin y al cabo, ¿de quiénes son las necesidades que intentan satisfacer?A pesar del hecho abrumadoramente científico, el sentido común básico y la lógica, la publicidad de laindustria láctea y las incitaciones de dietistas y expertos en nutrición contratados por la misma nos hanconvencido de que el alimento de los terneros es esencial para la supervivencia humana.En los productos lácteos existen dos elementos que han de ser descompuestos por las enzimas del cuerpo:la lactosa y la caseína. A la lactosa la descompone la enzima la lactasa, mientras que la encargada dedescomponer la caseína es la renina. Hacia los tres o cuatro años de edad la renina no existe en el tractodigestivo humano, y lo mismo sucede con la lactasa, salvo en un número muy pequeño de personas. Eltérmino intolerancia a la lactosa se maneja como si fuera un hecho extraño que se manifiesta en ocasiones,pero la verdad es que más del 98 % de la población tiene intolerancia a la lactosa, porque carecen delactasa. Pero en vez de reconocer esto como una parte del plan soberbio de la naturaleza e interrumpir laingestión de alimentos que exigen lactasa (todos los productos lácteos), las empresas farmacéuticas seaprovechan de la circunstancia y empiezan a hacer publicidad de preparados químicos que uno puede tomarpara ayudar a descomponer la lactosa. Como si el público ya no ingiriese suficientes fármacos (MÁS DE 25MILLONES DE PÍLDORAS CADA HORA) hay que producir más para ayudarnos a mover algo en el interiorde nuestro cuerpo que, en primer lugar, ni siquiera tiene por qué estar ahí. La madre naturaleza hace cuantoestá en su mano para ayudarnos a reconocer ese hecho.La caseína es el componente proteínico de la leche. Es una sustancia muy espesa y áspera, utilizada parauno de los pegamentos para madera más fuertes que se conocen. ¿A alguien le apetece un bocadillo depegamento? La leche de vaca contiene un 300 % más de caseína que la leche humana. Los productossecundarios de la descomposición bacteriana de la caseína terminan convertidos en un moco espeso,parecido a una cuerda, que se pega a las membranas mucosas y nos atasca el cuerpo. El cuerpo humanocarece por completo de los mecanismos digestivos necesarios para descomponerla. Antes hemosmencionado al doctor N.W. Walker, reconocido en todo el mundo como una autoridad en este tema y expertoen el sistema glandular. Sus estudios le convencieron de que el bocio de la garganta y otros trastornos de laglándula tiroides eran el resultado directo de la caseína procedente de la leche de vaca, y señalóespecíficamente que el problema se complica de un modo considerable cuando los productos lácteos sepasteurizan.Durante años se ha aconsejado a los pacientes de úlceras a que consumieran leche para aliviar el dolor. Loshigienistas naturales expresaron desde el principio su postura contraria ante un consejo tan absurdo, puessabían que los alimentos formadores de ácido eran lo peor que podía suministrase a un enfermo de úlcera, ytodos los productos lácteos, excepto la mantequilla, son formadores de ácido. Los higienistas naturalesfueron los primeros en recibir los ataques de la elite con las credenciales de “expertos” en salud, pero sipregunta a los médicos o los dietistas de hoy, verá que ahora están de acuerdo con los mismos higienistas alos que antes atacaban. Los productos lácteos agravan las úlceras.La colitis ulcerativa es otra dolencia muy dolorosa e incómoda. Con frecuencia es precursora del cáncer decolón. Los productos lácteos no sólo contribuyen a la colitis, sino que la eliminación de esos productos de ladieta tiene como resultado una mejoría espectacular de la colitis. Y, como hemos dicho antes, los productoslácteos, junto con todos los demás alimentos con alto contenido proteínico, son uno de los principalesfactores desencadenantes del cáncer de colonUn estudio reciente realizado en Italia indica que la mortalidad a causa de cáncer de próstata es un 60 %más alta en el norte que en el sur. Se consideró que el consumo frecuente de leche y queso era un factor deriesgo.El síndrome de la muerte infantil súbita (SMIS) es una tragedia especialmente atroz. Un bebé inocente gorjeay sonríe y un momento después está muerto. Es cierto que el SMIS puede achacarse a cualquier otra causa,pero es incuestionable que los productos lácteos son culpables en parte. Soy consciente de que estainformación no hará muy felices a las madres a causa del SMIS, pero las pruebas son irrefutables y hay quetenerlas en cuenta.
  6. 6. 6En realidad, la lista de dolencias que pueden vincularse a los productos lácteos es tan extensa, que apenasexiste un problema de salud al que por lo menos no contribuyan. Un libro que presenta una acusación de losmás convincente y cabal contra los productos lácteos es Don´t Drink Your Milk, de Oski y Bell. Entre lamultitud de enfermedades y problemas de salud que los autores atribuyen a los productos lácteos figuran laenfermedad de Lo Gehrig y la esclerosis múltiple. Esta última abunda más en áreas del mundo donde se críaa los niños más con productos lácteos que con el pecho materno. Una dieta con bajo contenido de grasaanimal, utilizada durante treinta años por un médico de la Universidad de Oregon, ha ayudado de un modoespectacular a los pacientes de esclerosis múltiple.Si no fuera por la moderna tecnología, todos los mamíferos se limitarían a alimentar a sus hijos y, una vezdestetados, todos ellos se mantendrían con los alimentos a los que están adaptados biológicamente. Enestado salvaje, ingerir la leche no constituye un problema para ningún mamífero; sólo lo es para el únicomamífero demasiado “inteligente” para confiar en el plan de la naturaleza. Naturalmente, un gran negocio sepreocupa por sus beneficios y hace cuanto puede para perpetuar el mito de que la leche de vaca es unalimento apropiado para los seres humanos.Antes de que llegara a convertirse en un reembolso asesor en nutrición de la Empresa Nacional de ProductosLácteos, el profesor E.V. McCollum recalcó el hecho de que la leche no es un elemento esencial en la dietahumana. (Véanse las ediciones anteriores de su libro The Newer Knowledge of Nutrition). Señaló que loshabitantes de Asia meridional jamás toman leche. Si dieta se compone de arroz, semillas de soja, boniatos,brotes de bambú, y otras verduras. Según el profesor MacCollum, esas personas son excepcionales por eldesarrollo de su físico y su resistencia, y su capacidad de trabajo está fuera de lo corriente. No sufrendefectos óseos en la infancia y tienen las mejores dentaduras del mundo. Esto contrasta intensa yfavorablemente con los pueblos bebedores de leche. Por desgracia, al profesor le pareció convenienteeliminar estos hechos de todas las ediciones de su obra publicadas con posterioridad a su ingreso comoasesor de la Empresa Nacional de Productos Lácteos. La verdad debe suprimirse cuando amenazabeneficios y salarios. Esta es la triste verdad de la vida en Estados Unidos. Una vez más, se sacrifica la saludde la gente por el omnipotente dólar.Extracto del libro Vida Sana de Harvey y Marilyn Diamond, Ediciones Martínez Roca, S.A. 1987Leche.Esta es una de las cuestiones más polémicas y peorcomprendidas de toda la dieta occidental. Los orientales ylos africanos evitan tradicionalmente el consumo de leche,excepto como purgante. Pero en el mundo occidental, lagente se acostumbra a tomar leche a diario durante toda suvida.Si observamos la naturaleza, veremos que los animales sealimentan exclusivamente de leche hasta ser destetadoscon otros alimentos. La desaparición natural de la lactasa(la enzima que permite digerir la leche) del organismohumano a la llegada de la madurez demuestra claramente
  7. 7. 7que los humanos adultos no tienen más necesidad de leche que los tigres o loschimpancés adultos.Aunque la leche es un alimento proteínico completo cuando se consume al natural,también contiene grasa, lo cual quiere decir que combina mal con cualquier otro alimentosalvo con ella misma. Sin embargo, muchos adultos tienen la costumbre de acompañar suscomidas con leche fría. La leche se cuaja nada más llegar al estómago, de modo que, sihay otro alimento presente, los grumos se coagulan en torno a las partículas de comida ylas aíslan de la acción de los jugos gástricos, retrasando su digestión el tiempo suficientepara que comience la putrefacción. Por ello, la primera y más importante norma a tener encuenta sobre el consumo de leche es beberla sola o no beberla.Hoy en día, la leche se vuelve todavía más indigerible a causa de la práctica generalizadade la pasteurización, que destruye todas las enzimas naturales y altera sus delicadasproteínas. La leche al natural contiene las enzimas activas lactasa y lipasa, que hacenposible que se digiera por sí misma.La leche pasteurizada, desprovista de lactasa y demás enzimas activas, no puede sercorrectamente digerida por los estómagos adultos, e incluso resulta difícil para los niños,como lo demuestran los cólicos, erupciones, problemas respiratorios, gases y demásafecciones tan frecuentes en los bebés alimentados con biberón.Además, la ausencia de enzimas y la alteración de las proteínas vitales hace que el calcioy los restantes minerales contenidos en la leche no sean bien asimilados.Hacia 1930, el Dr. Francis M. Pottenger realizó un estudio de 10 años de duración sobrelos efectos relativos de una dieta de leche pasteurizada y otra al natural en una poblaciónde 900 gatos. Uno de los grupos no recibía nada más que leche entera al natural, mientrasque el otro era alimentado exclusivamente con leche entera pasteurizada de la mismaprocedencia. Los gatos alimentados con leche natural evolucionaron bien, manteniéndosesanos, activos y alerta durante toda su vida, pero los alimentados con leche pasteurizadapronto se volvieron inquietos, confusos y sumamente vulnerables a un gran número deenfermedades degenerativas crónicas que normalmente se relacionan con el ser humano:enfermedades cardíacas, afecciones renales y tiroideas, problemas respiratorios, pérdidade dientes, fragilidad ósea, inflamación hepática, etc.Pero lo que más llamó la atención al Dr. Pottenger fue lo que les sucedía a la segunda ytercera generaciones. Los primeros descendientes del grupo de la leche pasteurizadanacieron todos con mala dentadura y huesos pequeños y débiles, síntomas evidentes deuna deficiencia de calcio que indicaban a su vez una mala absorción del calcio de la lechepasteurizada. Los descendientes del grupo de la leche al natural nacieron tan sanos comosus progenitores. Muchos de los gatitos de la tercera generación del grupo pasteurizadonacieron muertos, y los que sobrevivieron eran todos estériles e incapaces dereproducirse.El experimento debió terminar ahí porque no hubo una cuarta generación de gatos alimen-tados con leche pasteurizada, aunque el grupo de la leche al natural siguióreproduciéndose y criando indefinidamente. Si esto no le parece prueba suficiente de losefectos nocivos de la leche pasteurizada, tenemos que tener en cuenta que incluso losterneros recién nacidos que son alimentados con leche pasteurizada obtenida de sus
  8. 8. 8propias madres suelen morir antes de seis meses, un hecho comprobado que la industrialechera comercial se resiste a reconocer.A pesar de todas estas pruebas científicas a favor de la leche al natural y contra la lechepasteurizada, y a pesar del hecho de que hasta comienzos del siglo XX la especie humanamedró con la leche al natural, en la actualidad está prohibida la venta de leche natural alconsumidor en casi todos los Estados occidentales.Para la industria lechera resulta mucho más rentable pasteurizar la leche a fin de alargarsu tiempo de vida en el comercio, aunque esta leche desnaturalizada no haga ningún bienen absoluto a la salud humana. Además, la pasteurización hace que la leche de las vacasenfermas en vaquerías poco sanitarias resulte relativamente “inofensiva” para el serhumano, ya que mata algunos de los gérmenes peligrosos (aunque no todos), y estotambién contribuye a abaratar los costes de producción de la industria.Sólo hicieron falta tres generaciones para que los gatos del Dr. Pottenger alimentados conleche pasteurizada se volvieran estériles y debilitados. Y éste es el número aproximado degeneraciones que europeos y norteamericanos llevan alimentándose con leche pasteuri-zada. Hoy en día, la esterilidad se ha convertido en un problema de importancia entre lasjóvenes parejas occidentales, mientras que la deficiencia de calcio se ha extendido tantoque más del 90 por ciento de los niños norteamericanos padecen de afecciones dentalescrónicas.Para empeorar aún más la situación, actualmente se ha impuesto la costumbre de“homogeneizar” la leche con el fin de evitar que se separe la nata. La homogeneizaciónconsiste en fragmentar y pulverizar las moléculas grasas hasta el punto de que no puedansepararse del resto de la leche. Pero los minúsculos fragmentos de grasa así obtenidos sefiltran con facilidad a través de las paredes del intestino delgado y aumentanconsiderablemente la cantidad de colesterol y grasas desnaturalizadas absorbidas por elcuerpo. En realidad, se absorbe más grasa láctea bebiendo leche homogeneizada queconsumiendo nata pura.Las mujeres preocupadas por la osteoporosis deberían tomar buena nota de todos estosdatos sobre los productos lácteos pasteurizados. Esta leche desnaturalizada no aporta elcalcio suficiente para combatir la citada enfermedad, como queda plenamente demostradopor el hecho de que las mujeres occidentales, que consumen grandes cantidades dediversos productos lácteos pasteurizados, presentan una mayor incidencia de osteoporosisque las de cualquier otra zona del mundo. La col cruda, por ejemplo, proporciona muchí-simo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados,como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados.El elemento boro es también un factor esencial para la absorción del calcio de losalimentos y para su utilización por el cuerpo en la formación de los huesos. Aún más dignode mención, el nivel de estrógenos en la sangre de mujeres que recibían cantidadesadecuadas de boro ascendió a más del doble, eliminando la necesidad de una terapia deadministración de estrógenos, que es un “parche” habitual contra la osteoporosis en lospaíses de Occidente.Y, ¿dónde se encuentra el boro? En las frutas y verduras frescas, sobre todo enmanzanas, peras, uva, nueces, col y otras verduras de hoja, donde también encontramos
  9. 9. 9calcio. La naturaleza nos proporciona abundantes fuentes de todas las sustanciasnutrientes que necesitamos, pero el ser humano insiste en cocerlas y elaborarlas hastaeliminarlas todas, y luego se pregunta por qué no da resultado su dieta.Todos los adultos deberían reflexionar seriamente sobre la conveniencia de la leche comoparte integrante de su dieta cotidiana, salvo en el caso de que puedan obtener leche alnatural certificada, que constituye un excelente alimento. Atiborrar a los niños con lechepasteurizada para que crezcan “fuertes y sanos” es una pura aberración, porque les resultaimposible asimilar los nutrientes. De hecho, hombres, mujeres y niños por igual deberíaneliminar de su dieta todos los productos lácteos pasteurizados, pues únicamente sirvenpara atascar sus intestinos con capas y más capas de un fango limoso que impide laabsorción de los nutrientes orgánicos.Tenemos que eliminar completamente de nuestra dieta la leche homogeneizada ypasteurizada. Si podemos encontrar leche al natural, consumirla como una comidacompleta por sí misma, nunca combinada con otros alimentos.La otra cara de la LecheT O D O E L M U N D O H A B L A D E L A S I N N U M E R A B L E S P R O P I E D A D E S D E L A L E C H EP E R O E N E S T E A R T Í C U L O H A B L A R E M O S D E L A O T R A C A R A D E L A L E C H E OE F E C T O S I N D E S E A B L E S . ¿ P O R Q U É S O M O S L O S Ú N I C O S M A M Í F E R O S Q U ET O M A M O S L E C H E U N A V E Z H E M O S R E B A S A D O L A E D A D D E L A C T A N C I A ?La leche materna es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Los análisis delaboratorios nos muestran que tiene proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas de una formatotalmente asimilable por el lactante. Por eso nos han hecho creer que si no tomamos lácteos se nos caerán losdientes, se nos desintegrarán los huesos y que nuestros hijos no crecerán.Sin embargo, el sentido común nos dice que la leche es para los lactantes y que en la naturaleza los animalesadultos no maman y menos de hembras de otra especie. El sentido común no engaña, la leche es para mamarla;de hecho en cuanto se ordeña empieza a estropearse a una velocidad de vértigo. El hombre lo solucionaesterilizándola con calor. Así ya es "potable", pero os habéis preguntado ¿si tiene los mismos beneficios y esigual de asimilable que la que se mama? y ¿será lo mismo "mamar" de la madre que de la vaca? "Nos nutrimosde lo que asimilamos, no de lo que comemos". Numerosos estudios científicos señalan la leche como uno de losfactores implicados en muchos problemas de salud actuales.L A T R A N S F O R M A C I Ó N D E L A L E C H E
  10. 10. 10Desde que en 1856 Louis Pasteur descubrió que cociendo los alimentos se destruían los microorganismoscausantes de su descomposición, la pasteurización ha sido aplicada profusamente en la industria alimentaria,especialmente en la láctea. En el proceso de pasteurización (calentamiento a 74º C durante 15 segundos,seguido de enfriamiento rápido a 4º C) se destruyen los microorganismos indeseables, pero también vitaminas yenzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico. Estos inconvenientes son mayores en la lecheesterilizada a altas temperaturas, la U.H.T. de larga duración (calentamiento durante 3 segundos a 150 º Cseguido de enfriamiento a 83º C y envasado).En la leche sin pasteurizar los micro-organismos se multiplican a velocidades enormes, pero esto también ocurre,aunque a velocidades menores, en las leches pasteurizadas, tal como se desvela de la lectura de la leyamericana a este respecto: "La leche pasteurizada no debe contener más de 20.000 bacterias por mililitro y nomás de 10 organismos de especies coliformes".A pesar de refrigerar nuestras botellas de leche una vez abiertas, la población microbiana (buena y mala) puededoblarse en 35 horas.La homogeneización es otro rutinario proceso al que es sometida la leche para mejorar su textura. En él sereducen el tamaño de los glóbulos de grasa al menos diez veces, y esto puede aumentar el riesgo de padecerataques de corazón a los grandes consumidores de la misma. La razón parece ser la siguiente: con los pequeñosglóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales, llegar a lasangre, y destruir un componente de las membranas celulares del tejido cardíaco (el plasmógeno).E L C A R Á C T E R A N T I G É N I C O D E L A S P R O T E Í N A S L Á C T E A SEl bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con lascaseínas de la leche de vaca, que pasan al intestino delgado parcialmente digeridas, debido al efectoneutralizador que ejerce la leche sobre la acidez estomacal necesaria para su ruptura. Este problema se agravaen los adultos, ya que con la edad disminuye la cantidad de renina gástrica, que es la primera enzima necesariapara comenzar la cadena de rupturas de las grandes moléculas de la caseína.La caseína no hidrolizada (fragmentada) es una sustancia viscosa (se emplea como pegamento en relojería y encarpintería), que en algunas personas se deposita en los folículos linfáticos que rodean al intestino, impidiendo laabsorción de otros nutrientes y contribuyendo a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales diversas.Además, los fragmentos pequeños procedentes de la hidrólisis parcial de la caseína (péptidos), pueden atravesaren ciertas condiciones las paredes intestinales. Allí, los linfocitos B de la mucosa intestinal fabrican anticuerpos(las inmunoglobulinas) que se unen con los péptidos (antígenos) formando complejos antígeno-anticuerpo.Dos de las 25 proteínas antigénicas de la leche de vaca, la caseína y la gammaglobulina bovina, son altamenteinmunogénicas, lo que quiere decir que plantean una fuerte demanda sobre el sistema inmunitario para producirgrandes cantidades de anticuerpos y complementos. En condiciones ideales, las proteínas de la leche nodigeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos, son retenidos en el intestino y expulsadosjunto con la materia fecal. En las personas con deficiencia de IgA, proteínas como la difícilmente digeriblecaseína, son absorbidas en el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad deenfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres...La leche materna proporciona las necesarias IgA para realizar el desarrollo y la integridad funcional del tractorespiratorio e intestinal del niño, mientras que la leche de vaca está totalmente desprovista de su anticuerpoesencial.En resumen: los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolomás vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
  11. 11. 11Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos. Entre ellos podemos citar: problemascirculatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma,acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo.Según el doctor francés Gauvin, las enfermedades de garganta, nariz y oídos se deben al elevado consumo deyogures y de leche y el doctor Oski, jefe de hospital pediátrico Johns Hopkins, asegura que muchos casos deasma y sinusitis mejoran o incluso desaparecen cuando se eliminan totalmente los lácteos de la dieta.Otra serie de complicaciones que resultan del consumo de la leche de vaca es la nefrosis. Un grupo deinvestigadores de la Universidad de Colorado y otro de la Universidad de Miami, han identificado estaenfermedad en niños con edades comprendidas entre 10 y 14 años. La nefrosis es una alteración de los riñonesque provoca una pérdida permanente de proteínas por la orina. Cuando la leche era eliminada de la dieta deestos niños, se recuperaban rápidamente.Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan dealergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales quecontengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo másproblemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando lostiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.Autor: Olga CuevasPrecauciones lácteas: leche A1 - leche A2Autor: Juan Carlos MirreArea: Nutrición » Artículos
  12. 12. 12Según demuestran ciertas investigaciones, es el contenido de la leche en beta-caseína de un tipo uotro (según la raza de vaca) lo que parece determinar la posible relación del consumo de lácteos conalgunas enfermedades comunes en nuestra civilización.Hoy en día nos mareamos frente a las estanterías del supermercado: mas de veinte marcas, desnatada o semi,nutrientes, vitaminas. ¿Que fue de aquella simple leche de vaca que en medidas de litro nos vertía la lechera ala puerta de casa hace unos 50 años?.Ahora contamos con todas las garantías de calidad e higiene, modernas técnicas de ordeño, transporte yenvasado del producto vacuno por excelencia. ¿Pero es esto suficiente para nuestra salud?.La leche ha sido y es un alimento fundamental para el hombre, una de las mas importantes fuentes de calcio,fósforo y vitaminas del grupo B en nuestra dieta. Es universalmente reconocida su importancia para elcrecimiento y desarrollo de los niños y con la excepción de los vegetarianos, nadie pone en duda su papelbeneficioso en la nutrición humana.Sin embargo, los profesores Bob Elliot y Corran McLachlan de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda),plantean una seria duda sobre tan beneficioso papel.Estos investigadores y su equipo de bioquímicos, biólogos y médicos, trabajan desde hace mas de 10 años sobrela base de una sospechosa relación estadística entre las muertes por accidentes cardiovasculares y el consumode un particular tipo de caseína (beta-caseína A1) que se encuentra en la leche de vaca.Como muestra la figura 1, en los países donde se consume mas leche con beta-caseína A1 (como Finlandia oIrlanda) hay mayor incidencia de decesos por enfermedades cardíacas y –por el contrario- donde el consumo esmínimo (Japón, Francia o Suiza), son escasas las muertes por esta causa.¿PERO QUE ES LA BETA-CASEÍNA A1?Como se puede ver en la figura 2, todas las leches contienen caseína, que se divide en 3 tipos: alfa-caseína,beta-caseína y kapa-caseína. La beta-caseína se compone a su vez de 5 tipos distintos de proteínas que sedenominan: A1, A2, A3, B y C.Los contenidos de estas moléculas en la leche varían con la composición genética de cada raza vacuna. Así, porejemplo, la mayoría de las vacas de raza "Guernesey" producen leche rica en A2 y muy escasa A1. La raza "RedDanish" por el contrario produce leche rica en beta-caseína A1.El Dr. McLachlan mantiene que los bóvidos salvajes primitivos que habitaban el Oriente asiático tenían solo lavariedad de beta-caseína A2. Estos fueron domesticados y traídos a Europa hace unos 7.000 años y en eltranscurso de esta gran migración, el gen original de la beta-caseína A2 fue evolucionando, hasta mutar deforma natural a la variante de la beta-caseína A1.
  13. 13. 13La investigación sobre los efectos de la leche A1 continúa todavía y ha saltado de los laboratorios y grupos deinvestigación de N. Zelanda y Australia a los Estados Unidos y varios países europeos. A pesar de lasconclusiones del estudio sobre conejos realizado por la Dra. Julie Campbell, directora del Centro de BiologíaVascular de la Universidad de Queensland (Australia), que reafirma la relación entre la A1 y enfermedadescardíacas, muchos otros investigadores apuntan que la repetición de ensayos similares en otros laboratorio noconfirman tal relación.Según McLachlan, Elliot y Campell, habría por tanto dos tipos de leche: la "mala" rica en A1 y la "buena" rica enA2. Pero, además de su posible incidencia en nuestra salud cardiovascular, los investigadores neozelandesestambién señalan que detrás de la leche A1 podrían encontrarse también el origen de otras enfermedades, comoel autismo infantil y la diabetes tipo 1 (insulino-dependiente).DIABETESHace muchos años que se conocen enfermedades y alergias derivadas de la ingestión de leche por personasintolerantes a algunas de sus proteínas.Sin embargo, en Islandia, el mayor consumidor de leche del mundo, se registran bajos índices de diabetes yenfermedades coronarias. La leche que se consume allí, proviene de una raza de vaca muy peculiar, introducidahace unos 1.000 años por los vikingos y que no contiene beta-caseína A1 en su leche.El Prof. Elliot, trabajando en relaciones entre diabetes infantil y consumo de leche de vaca en la Fundación deInvestigación de la Salud Infantil (CHRF) de la Universidad de Auckland, observó en los niños de Samoa que setrasladaban a vivir a N. Zelanda desarrollaban diabetes, algo que no pasaba en Samoa, con la peculiaridad deque el principal cambio en su dieta era un marcado aumento de ingestión de leche de vaca.También sabía que los niños masai de Kenia no desarrollaban diabetes a pesar de beber abundante leche. Losmasai tiene ganado Cebú, que produce leche con beta-caseína A2, en tanto que la leche producida en N.Zelanda contiene mezcla de beta-caseína A1 y A2.Esto dio origen a un Programa de Investigación entre la Oficina Láctea de N. Zelanda (NZDB) y la CHRF queculminó con estudios sobre la aparición de diabetes en ratones no-diabéticos alimentados con beta-caseína A1.En 1994 la NZDB y la CHRF demostraron que la A1 causa diabetes (tipo1) en ratones, e inmediatamentepatentaron un método para reconocer el tipo de leche que produce una vaca (y su raza).AUTISMOEl Prof. Paul Shattock dirige un equipo de investigación sobre autismo en la Universidad de Sunderland (GranBretaña) y señala que los estudios realizados por la NZDB apuntan a que el consumo de leche A1 puede induciro agravar distintos desórdenes mentales o neurológicos, incluidos el autismo y el síndrome de Asperger.El Dr. Robert Cade de la Universidad de Florida (USA) informó en 1999 que los niños con autismo y
  14. 14. 14esquizofrenia tenían altos niveles de BCM-7 (péptido beta-casimorfina 7), producido por el estómago durante ladigestión de la beta-caseína A1.Sin embargo, la comunidad médica del Reino Unido, Australia y N. Zelanda mantiene mucha cautela al respectoy sostiene que hacen falta más investigaciones hasta concluir una relación definitiva entre estas enfermedades yla leche A1.ORIGEN DE LA "A2 CORPORATION"En el 2000, los profesores McLachlan y Elliot se asociaron al magnate neozelandés Howard Paterson para formarla empresa "A2 Corporation" con el triple objetivo de patentar los procedimientos para obtención y detección deleche A2, continuar las investigaciones sobre la incidencia de la A1 en la salud y la comercialización de leche"garantizada A2"TODAVÍA NO ESTÁ DEMOSTRADOTanto los médicos como los técnicos relacionados con la industria lechera sostienen que aún no se han probadode forma concluyente las supuestas desventajas de la leche A1 y que la mayoría de los argumentos de losdefensores de la leche A2 se basa en correlaciones y evidencias circunstanciales, aún no demostradas.El grupo que destaca en la oposición a las hipótesis de la "A2 Corporation" y del Prof. Mc Lachlan es la poderosacentral lechera Fonterra, un gigante a escala mundial e importante exportador de leche a Japón (la lecherepresenta el 20% de las exportaciones de N. Zelanda). Esta empresa domina el mercado lácteo de N. Zelanda yagrupa a casi todos los ganaderos de ese país, productores de leche A1.QUIÉN PRODUCELa leche A2 ya se encuentra en los supermercados de las mayores ciudades de N. Zelanda y Australia (a unprecio de 1 euro/litro, unos 15 céntimos mas cara que la leche "normal") y la "A2 Corporation" la introducirá enbreve en los Estados Unidos y Europa.Actualmente la empresa lechera "Fairbrae Farm" de la isla de Jersey produce una leche con menos de 0,1% debeta-caseína A1, derivada de vacas de raza "Guernesey".Debe señalarse que la beta-caseína A1 no se encuentra en la mantequilla (sólo grasas), y en el queso sedesactiva durante el proceso de fabricación.Juan Carlos MirrePublicado en la revista La Clave, noviembre 2003
  15. 15. 15¿ES LA LECHE ANIMAL ADECUADA PARA EL CONSUMO HUMANO?La leche animal y sus derivados -nata, natillas, yogures, helados, batidos, etc.- seencuentran actualmente entre los alimentos de mayor consumo del mundo. Sealaban sus propiedades nutritivas, lo ricos que son y lo imprescindibles que resultanpara mantener los huesos sanos merced a su riqueza en proteínas, vitaminas yminerales, especialmente el calcio. Pero, ¿es eso verdad o más bien se trata deproductos no precisamente saludables que causan muy diversas patologías?El ser humano es único en la naturaleza por múltiples razones destacando entre ellas elhecho de que se trata del único mamífero que ingiere leche procedente de otro animalpasado el periodo de lactancia. Y lo hace a pesar de saberse que la leche que producecada mamífero es específica para su especie y que la naturaleza la ha hecho idónea paralas necesidades de su cría y no para las de otra. Es más, la madre Naturaleza previó quelos mamíferos -es decir, los animales que maman- obtengan la leche directamente de lasmamas de sus madres sin contacto con agente externo alguno ya que se trata de unasustancia que se altera y contamina con gran facilidad. Los humanos, sin embargo, en elconvencimiento de que es sano seguir tomándola siendo ya adultos hemos alterado hastalas leyes de la naturaleza para poder mantenerla en condiciones adecuadas de consumo.Y, sin embargo, son muchas las evidencias que indican que tan preciado líquido estádetrás de muchas de las dolencias que hoy nos aquejan.Obviamente la composición de cada leche varía en función del animal, de la raza, delalimento que haya recibido, de su edad, del periodo de lactancia, de la época del año y delsistema de ordeño, entre otras variables. Y si bien su principal componente es el agua supresunto interés nutritivo radica en que además contiene grasas (ácidos grasos saturados ycolesterol), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas), hidratos de carbono(lactosa, fundamentalmente), vitaminas (cantidades moderadas de A, D y del grupo B) yminerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio). Las proporciones dependen ya del tratamientoque se haya dado a la materia prima por lo que no contiene la misma grasa la "lecheentera" que la "leche descremada" (vea el recuadro que se adjunta al respecto). Ahorabien, ¿es realmente saludable ingerir leche y productos lácteos? Porque no sólo sonmuchos los investigadores que discrepan de esa opinión sino que hay cada vez másestudios que cuestionan esa aseveración.EL PROBLEMA DEL CALCIO
  16. 16. 16La razón fundamental por la que los nutricionistas occidentales -no así los orientales-recomiendan tomar leche y sus derivados es porque la consideran muy nutritiva yespecialmente rica en calcio agregando que la ingesta periódica de ese mineral esimprescindible para mantener la salud, sobre todo la de los huesos. Y en eseconvencimiento muchas personas beben cantidades importantes de ella al punto de quealgunas -es el caso de millones de norteamericanos- prácticamente la toman en lugar deagua. Sin embargo es precisamente en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial deleche, donde más incidencia de osteoporosis hay entre su población. ¿Alguien puedeexplicar razonadamente tan singular paradoja?Lógicamente no puede extrañar que cada vez más expertos alcen su voz abiertamenteafirmando que la leche y sus derivados no sólo no son alimentos adecuados para el serhumano sino que ni siquiera constituyen una buena fuente de calcio porque una cosa es lacantidad de ese mineral presente en ella y otra muy distinta su biodisponibilidad. Ademásestá por ver si la necesidad de él que precisa el organismo es la que publicitan lasempresas lácteas.Resultan ilustrativos a ese respecto los resultados del estudio que con 78.000 mujeres deentre 34 y 59 años llevaron a cabo durante 12 años varios profesores de la Universidad deHarvard en Estados Unidos y que fue publicado en el American Journal of Public Health en1997. Porque sus conclusiones desmienten la tesis de que un mayor consumo de leche uotras fuentes alimenticias de calcio por mujeres adultas las proteja de fracturas propias dela osteoporosis como son las de cadera o antebrazo.También es interesante recordar el Proyecto Cornell Oxford-China de Nutrición, Salud yMedio Ambiente que se inició en 1983 con un estudio pormenorizado de los hábitoscotidianos de 6.500 habitantes de 65 provincias dispersas de la China rural ya queconstituye una de las investigaciones más rigurosas y concluyentes efectuadas en materiade salud. Y ese trabajo demostró -entre otras cosas- que la leche animal desmineraliza alos adultos. Es decir, se comprobó que las mujeres que no tomaban leche de vaca y suúnico alimento eran el arroz, los vegetales, la soja y sus derivados no padecíanosteoporosis. Y que, sin embargo, si dejaban esa dieta e introducían la leche de vaca susniveles de calcio bajaban y aumentaba la incidencia de esa patología.Gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el doctor John McDougall -médiconutricionista del St Helena Hospital de Napa (California, Estados Unidos)- sabemostambién que la mujeres de la etnia bantú no toman leche pero sí calcio procedente defuentes vegetales y, sin embargo, a pesar de que tienen una media de 10 hijos y losamamantan durante largos periodos no padecen osteoporosis.Otro ejemplo de la relación entre leche y osteoporosis lo constituye el trabajo deldoctorWilliam Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada,quien estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan losniveles más bajos de calcio en sangre. Agregando que tomar mucha leche implica ingerirgrandes cantidades de proteínas lácteas y éstas producen un exceso de acidez que elorganismo intenta compensar mediante la liberación de minerales alcalinos.En esa misma línea se expresa un estudio publicado en el American Journal of ClinicalNutrition que afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más
  17. 17. 17importantes en el avance de la osteoporosis. En dicho estudio -publicado ya en 1983- sedemostraba que hasta la edad de 65 años las mujeres que no toman leche y sonvegetarianas tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen unapérdida ósea del 35%.Y estudios más recientes muestran que con una ingesta de 75 gramos diarios de proteínaláctea se pierde más calcio en la orina del que se absorbe a través de la dieta.A todo esto hay que añadir que la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no esadecuada para el ser humano pues su contenido es demasiado elevado en fósforo y poreso su ingesta acidifica el organismo. Con las numerosas implicaciones negativas para lasalud que ello implica.LA OPINIÓN DE JEAN SEIGNALETComo por otra parte ya publicó Discovery DSALUD en los números 78 y 79 también elfinado doctor Jean Seignalet -hematólogo, inmunólogo, biólogo, catedrático de Medicinade laUniversidad de Montpellier durante muchos años y autor de más de doscientaspublicaciones en prestigiosas revistas médicas- denunció en su obra La Alimentación, la 3ªMedicina que muchas patologías y la proliferación actual de otras se debe básicamente acinco razones: el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y susderivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminaciónalimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. Afirmando en lo que a laleche se refiere lo siguiente:"Muchas personas piensan que prescindir de la leche puedeprovocarles pérdida de calcio y problemas como la osteoporosis pues la televisión, laprensa y la mayoría de los médicos repiten que la solidez de los huesos depende de sucantidad de calcio y sólo el consumo diario de productos derivados de la leche puedeaportarles en cantidad suficiente ese precioso calcio. Sin embargo, yo digo firmementeque NO. El peligro de la falta de calcio es una ilusión. Es cierto que la leche de vaca es ricaen calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría del mismo esprecipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a través de las heces fecales. Sólouna pequeña parte es absorbida. El calcio asimilable es aportado en cantidad más quesuficiente por los vegetales: hortalizas, legumbres secas, verduras, carnes crudas y frutossecos y frescos. Además el calcio es un mineral muy abundante en el suelo donde esrecuperado por las raíces de las plantas. En definitiva, eliminar de la alimentación la lecheanimal no provoca carencia de calcio. Al contrario, el régimen hipotóxico -desprovisto dederivados de la leche- acompañado de magnesio y silicio bloquea 70 veces de cada 100 laevolución de la osteoporosis e incluso permite a veces recuperar parte del terrenoperdido".LA CASEÍNA DE LA LECHEMencionábamos al describir la composición de la leche que una de sus proteínasprincipales es la caseína. Pues bien, se sabe que el niño lactante asimila completamentelas caseínas de la leche materna... pero no las de la leche de vaca. Tales proteínas sólo sedigieren parcialmente por el efecto neutralizador de la leche sobre la acidez gástrica,indispensable para su ruptura.
  18. 18. 18¿Y qué efectos provoca esa sustancia viscosa que es la caseína animal en nuestroorganismo? Pues hay que decir que en algunas personas se adhiere a los folículoslinfáticos del intestino impidiendo la absorción de otros nutrientes (de hecho la caseína seutiliza como pegamento para papel, madera, etc.). Además su hidrolización parcial tieneotras consecuencias. Por ejemplo, desembarazarse de sus residuos metabólicos suponeun gasto energético suplementario para el organismo y puede provocar problemasinmunológicos. Así, en personas que presentan deficiencias de inmunoglobulinas IgA estaproteína pasa al torrente sanguíneo y genera gran variedad de reacciones autoinmunes(las mencionaremos más adelante al hablar de las enfermedades relacionadas con elconsumo de leche). Y si tenemos en cuenta -como se recoge en un informe del MemorialKettering Hospital de Nueva York (Estados Unidos)- que la deficiencia de antígenos IgA esuno de los problemas más comunes en cuanto a deficiencias inmunitarias el problema pasaa tener dimensiones mucho más preocupantes.LAS GRASAS DE LA LECHELa leche humana contiene 45 gramos de lípidos por litro de los que el 55% son ácidosgrasos poliinsaturados y un 45% saturados. Y tiene, sobre todo, un elevado contenido enácido linoleico, precursor de prostaglandinas y leucotrienos antiinflamatorios. En cambio laleche de vaca -la más consumida- contiene un 70% de ácidos grasos saturados y un 30%de poliinsaturados. Una estructura que favorece la formación de prostaglandinas yleucotrienos inflamatorios. Además ese 30% de poliinsaturados pierde sus propiedadescuando por efecto del calor -entre 40 y 45 Cº- se desnaturalizan y ya no pueden serprecursores de sustancias antiinflamatorias. Por lo que la leche tratada para poder serconsumida es ¡una sustancia 100% inflamatoria!Por otra parte la pasteurización y la homogeneización provocan que las grasas saturadasatraviesen las paredes intestinales en forma de pequeñas partículas no digeridas lo queinexorablemente aumenta los niveles de colesterol y grasas saturadas en sangre. Ademásel contenido en colesterol de la leche es superior al de otros alimentos famosos por serricos en ese elemento. De hecho algunos países ya han retirado la leche de la lista dealimentos fundamentales para la dieta porque se ha observado que los niños queacostumbran a tomar varios vasos de leche al día tienen sus arterias en peorescondiciones que los que no la toman. Una información que, curiosamente, no parece haberllegado a Estados Unidos pues según su Departamento de Agricultura casi el 40% de lacomida diaria que ingieren los norteamericanos consiste en leche y/o productos lácteos. Locual significa que un estadounidense medio toma diariamente sólo con los productoslácteos 161 miligramos de colesterol. Y eso es tanto como ingerir ¡53 lonchas de tocino aldía! Y luego se extrañan de que la cuarta parte de la población norteamericana sea obesao padezca sobrepeso.Añadiremos finalmente un dato importante que aporta el ya mencionado doctor JohnMcDougall: en el afán por aumentar sus ventas la industria lechera relaciona el contenidode grasa de la leche... con el peso. Lo que le permite decir que la de vaca contiene "sólo"un 2% de grasa por cada 100 gramos. Y, claro, dicho así parece que estemos hablando deun producto bajo en grasa. Sin embargo debemos entender que el 87% de la leche es agua
  19. 19. 19por lo que si descartamos ésta el porcentaje real de grasa sobre la sustancia sólida esmucho mayor. ¡Y no hablemos ya de la leche condensada!LA CARGA HORMONALConviene saber también que la leche contiene aproximadamente 59 tipos diferentes dehormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- siendo las más importanteslas hormonas del crecimiento cuya acción, unidas a la riqueza proteica de la leche de vaca,hacen posible el rápido crecimiento de los terneros de forma que en breve plazo llegan adoblar su peso. Y es evidente que los humanos no tenemos precisamente esa necesidad.Además niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causade la aparición de diversas enfermedades degenerativas.Hay que añadir a ese respecto que resulta kafkiano tener que reseñar que ya en 1994laFood and Drug Administration (FDA) -es decir, la agencia del medicamentonorteamericana- aprobó que la compañía Monsanto usara la Hormona Recombinante deCrecimiento Bovino (rBGH) -también conocida como bovine somatotropin o rbST- paraaumentar la producción de leche en las vacas entre un 10 y un 25%. Porque según sepublicó en The Ecologist en 1998 "el uso de rBGH incrementa los niveles de otra hormonaproteica -el factor de crecimiento 1 tipo insulina (IGF-1)- en la leche de las vacas. Y dadoque el IGF-1 es activo en los humanos -causando que las células se dividan- algunoscientíficos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH podría darpaso a la división y crecimiento incontrolados de células en los humanos. En otraspalabras: cáncer". De hecho son tantos los peligros potenciales de esa hormona que suuso está prohibido actualmente en Canadá y la Unión Europea así como en otros países.La profesora Jane Plant, sobre cuya ilustrativa experiencia personal hablamos en elrecuadro adjunto y que es autora del libro Your life in your hands (Tu vida en tusmanos),explica en él que el IGF-1 es además especialmente activo durante la pubertad y elembarazo. En el caso de las niñas púberes -explica- esta hormona estimula el tejido de lamama para que crezca. Y durante el embarazo ensancha los tejidos mamarios y losconductos de la leche materna para favorecer la lactancia. Agregando conrotundidad:"Niveles altos de esta hormona incrementan hasta tres veces el riesgo depadecer cáncer de mama o de próstata por parte de quienes consumen tanto la lechecomo la carne de las vacas lecheras. Y en contra de la afirmación de que la pasteurizaciónla destruye entiendo que la caseína evita que eso ocurra y que la homogeneización facilitaque la IGF-1 alcance el torrente sanguíneo. Asimismo, los propios estrógenos que seañaden a la leche bovina son otro de los factores que estimulan la expresión nociva de estahormona y que, indirectamente, acaban provocando la aparición de tumores".TÓXICOS EN LA LECHEDebemos añadir que la leche puede además estar contaminada por productos químicos,hormonas, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis -tan frecuentes en lavacas ordeñadas permanentemente-, virus, bacterias, priones... Sin olvidar que hoy se"enriquece" tanto la leche como los productos lácteos con aditivos, vitaminas y mineralessintéticos, semillas, plantas, frutas, proteínas, ácidos grasos... En algunos casos, por cierto,
  20. 20. 20con grasa de animales distintos. Con lo que uno puede estar ingiriendo leche de vacaenriquecida con grasa de cerdo... sin saberlo.¿Y cuáles son las sustancias tóxicas que con más frecuencia puede uno encontrarse en unvaso de leche de vaca, la más consumida? Pues son éstas:Metales y plásticos. El equipo utilizado en la explotación ganadera para obtener,conducir o almacenar la leche puede contaminarla. De hecho se ha llegado a detectar enella hierro, cobre, plomo, cadmio, zinc, etc., o sus aleaciones. Lo que puede provocar unaactividad catalítica nefasta sobre las reacciones de oxidación que se producen en ella.Detergentes y desinfectantes. Hablamos de formol, ácido bórico, ácido benzoico, salesalcalinas, bicromato potásico, etc., sustancias que se emplean en la limpieza y desinfeccióndel material que se pone en contacto con la leche. Su uso está justificado ya que el aguapor sí sola es incapaz de arrastrar los restos de materia orgánica y destruir las bacteriasque contaminan las instalaciones y que pueden pasar a la leche.Pesticidas y fertilizantes. En la comida que se da a las vacas se pueden encontrarcompuestos químicos con los que se ha procurado tanto el incremento de las cosechascomo su mejor conservación. En este grupo se incluyen acaricidas, nematicidas,fungicidas, rodenticidas y herbicidas. Compuestos químicos -DDT, dieldrin, lindano,metoxiclor, malation, aldrín, etc.- que pueden ocasionar cáncer.Micotoxinas. Procedentes del alimento que se da a las vacas cuando éste estácontaminado por mohos, muy especialmente por el aspergillus flavus.Antibióticos y otros fármacos. Actualmente se emplean de forma habitual en eltratamiento y prevención de las enfermedades infecciosas y parasitarias de las vacas peropueden pasar a la leche contaminándola. Un problema que se agrava al saber que el usoexcesivo y continuado de estos fármacos en animales ha acabado provocando quedeterminadas cepas de gérmenes patógenos se hayan hecho resistentes y al pasar a loshumanos éstos encuentren dificultades para superar la enfermedad con antibióticos. Poreso es peligroso el consumo de leche extraída de vacas así tratadas. Ya en 1976 eldiario Daily Herd Management publicaba que "la mayoría de las fábricas [de leche] usancerca de 60 clases de tratamientos químicos [antibióticos] para tratar la hinchazón depezón después de cada ordeñada y para reducir la propagación de mastitis (inflamación deubres) en sus rebaños. Hay evidencia de que algunas de esas zambullidas químicas dejanresiduos en la leche que pueden ser peligrosos para los humanos". Diez años despuéstodo seguía igual y el prestigioso The New York Times afirmaba que "los residuos deantibióticos en la leche están causando reacciones alérgicas en algunas personas debido atratamientos rutinarios para prevenir la hinchazón de los pezones de las vacas y programasde infusión en las fábricas lecheras."Contaminación radioactiva. Es otro de los problemas que preocupan en la actualidad ysi bien los residuos producidos por el uso específico de la energía nuclear no ocasionanproblemas más que en raras ocasiones es necesario prestar atención.Dioxinas. Estos derivados del cloro merecen atención especial. Además de estarrelacionados con el cáncer de pulmón y los linfomas la exposición a las dioxinas se harelacionado con la diabetes, los problemas de desarrollo del niño y diversos desarreglos delsistema inmune.
  21. 21. 21ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL CONSUMO DE LECHEAnte todo lo expuesto son cada vez más las voces que alertan de la posible relación -máso menos directa- entre el consumo de leche y las dolencias que se relacionan acontinuación:Anemia ferropénica. El doctor Frank Oski -director del Departamento de Pediatría dela Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins (Estados Unidos)- asevera ensu libro Dont Drink Your Milk! (¡No bebas tu leche!) que en su país entre el 15 y el 20% delos niños menores de 2 años sufren anemia por deficiencia de hierro y que la mitad delresto de las anemias que se producen en Estados Unidos están relacionadas con elconsumo de leche y sus derivados por los pequeños sangrados gastrointestinales que laleche puede provocar.Artritis Reumatoidea y Osteoartritis. Está constatado que los complejos antígeno-anticuerpo generados por la leche se depositan a veces en las articulaciones provocandosu inflamación y entumecimiento. Estudios realizados en la Universidad de Florida (EstadosUnidos) confirman que los síntomas se agravan en pacientes con Artritis Reumatoidea queconsumen leche. Por otro lado, en un artículo publicado en la revista Scandinavian Journalof Rheumatology se afirmaba que en personas afectadas de esa patología que dejaron deingerir lácteos y tomaron sólo agua, té verde, frutas y zumos vegetales entre 7 y 10 días lainflamación y el dolor disminuyeron significativamente. Agregando que cuando algunovolvía a una dieta lacto-ovo-vegetariana los síntomas reaparecían. Por su parte, un grupode investigadores israelíes demostró en 1985 -por primera vez- que la leche puede inducirtambién la artritis reumatoidea juvenil. La asociación de la leche con la artritis reumatoideadel adulto ya se había establecido anteriormente pero no se había hallado ningunaasociación con la juvenil hasta el hallazgo de esos científicos.Asma. Se sabe que la leche puede estimular la producción excesiva de moco en lasvías respiratorias y que la alergia a la leche es causa de asma. Además estácompletamente demostrado que los niños con exceso de moco y dificultades respiratorias alos que se les retira la leche de vaca mejoran de forma sorprendente.Autismo. Investigadores italianos descubrieron que los síntomas neurológicos de lospacientes autistas empeoran cuando consumen leche y trigo. Se cree que los péptidos dela leche pudieran tener un efecto tóxico en el sistema nervioso central al interferir con losneurotransmisores. En sus investigaciones los doctores de la Universidad de Roma notaronuna mejoría marcada en la conducta de esos enfermos tras dejar de ingerirla ochosemanas. En su sangre había altos niveles de anticuerpos contrala caseína, la lactoalbúmina y labetalactoglobulina.Cáncer de estómago. Investigadores del Instituto Nacional de Salud Publica de Morelos(México) encontraron un aumento significativo del riesgo de contraer cáncer de estómagoen pacientes que consumían productos lácteos. En los que además consumían carne elriesgo se triplicaba.Cáncer de mama. La leche está considerada por muchos expertos causa directa deeste "tipo" de cáncer. Si a ello añadimos la influencia que tiene la hormona insulínica lasprobabilidades de sufrirlo aumentan considerablemente en las grandes consumidoras de
  22. 22. 22leche (Discovery DSALUD publicará el mes que viene un artículo sobre este importanteasunto que tanto preocupa a las mujeres).Cáncer de ovarios. La galactosa -uno de los azúcares de la leche- se ha relacionadotambién con el cáncer de ovarios. Algunos investigadores consideran que las mujeres quebeben más de un vaso de leche entera al día tienen tres veces más probabilidades decontraer cáncer de ovarios que las que no lo ingieren.-Cáncer de páncreas. Investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos)afirman que existe una relación "positiva y fuerte" entre el cáncer del páncreas y elconsumo de leche, huevos y carne.Cáncer de próstata. Un estudio presentado hace más de veinte años en una reunión delaAmerican Association of Cancer Research en San Francisco y publicado en OncologyNewsya revelaba, según el doctor Chan -epidemiólogo de la Universidad de Harvard-, queel consumo de mucha leche y sus derivados está asociado con un incremento del riesgo decáncer de próstata en los hombres. Explicando que ello se puede deber a que el altocontenido de calcio de la leche hace disminuir la cantidad de vitamina D del cuerpo,encargada de proteger del cáncer de próstata a pesar de que la propia leche la contiene.Epidemiólogos italianos del Aviano Cancer Center calcularon ese aumento del riesgo yestablecieron que es 1,2 veces mayor entre quienes beben de 1 a 2 vasos de leche diariaque entre los que no la consumen. Sin embargo, si se toman dos o más vasos de leche aldía el nivel de riesgo de padecer ese cáncer aumenta a 5.Otro estudio -realizado por el mismo equipo de investigadores de la Universidad deHarvard- descubrió que los hombres que consumen grandes cantidades de leche y/olácteos tienen un 70% de riesgo de contraer cáncer de próstata. Opinión que comparte ungrupo de científicos noruegos de la Universidad de Oslo quienes afirman que consumirleche es un riesgo para contraer cáncer de próstata. Añadiendo que, sorprendentemente,el consumo de leche desnatada está asociado con un mayor incremento que la lecheentera.Cáncer de pulmón. Investigadores holandeses concluyeron en 1989 que las personasque toman tres o más vasos de leche diaria tienen dos veces más probabilidad dedesarrollar cáncer de pulmón que los que no la toman. Y que, sin embargo -contra lo queafirman sus colegas noruegos- las personas que toman esa misma cantidad pero de lechedesnatada parecen estar más protegidas. También se coligió en el Roswell Park MemorialInstitute de Nueva York que entre las personas que beben tres o más vasos de lecheentera al día aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en un 200% (comparadocon aquellos que nunca la toman). Además se ha documentado que existe relación directaentre la hormonasomatotropina y el cáncer de pulmón, y entre éste y las dioxinas quecontaminan la leche.Cáncer de testículos. Investigadores británicos descubrieron que también hay relaciónentre el cáncer testicular y el consumo de leche. El riesgo encontrado fue 7,19 veces mayorque en la población general y aumenta en un 1,39 por cada cuarto de leche adicional quese consume.Cataratas. Hay una creciente evidencia de la relación entre el consumo de leche y lascataratas. Según diversos estudios científicos las poblaciones humanas que consumen
  23. 23. 23grandes cantidades de productos lácteos tienen mayor incidencia de cataratas queaquellos que los evitan. Este defecto se ha relacionado con la lactosa y la galactosa.Siendo la relación más evidente entre la mujeres que entre los hombres. El tipo másfrecuentemente es lacatarata cortical.Colitis ulcerosa. También el consumo de leche se ha asociado a esta dolencia.Colon irritable. Hay diversos estudios que vinculan igualmente la ingesta de leche conel desarrollo de esta patología.Diabetes Mellitus Tipo I. Diferentes investigaciones demuestran que los lactantesalimentados con leche de vaca presentan un mayor riesgo de padecer diabetesinsulinodependiente -conocida como diabetes tipo I- ya desde su niñez. Un estudiopublicado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica la leche como "elementoresponsable o factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles" . Losmédicos que realizaron la investigación descubrieron que los diabéticos analizados teníanunos niveles de anticuerpos más altos de lo normal que reaccionaban con una proteína dela leche llamadasuero de albúmina bovina atacándola como invasora y destruyéndola. Peroresulta que -¡fatal coincidencia!- una sección de esa proteína es casi idéntica a unaproteína de la superficie de las células productoras de insulina por lo cual, según afirman,las defensas de las personas sensibles a ella terminan atacando a sus propias célulascausando así su autodestrucción. Por lo que coligen que eliminar la leche y sus derivadosde la dieta infantil podría disminuir drásticamente la incidencia de este tipo de diabetes.Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa. Existe una estrecha correlación -no discutida- entre la indigestión que causa la lactosa, la intolerancia a la lactosa y laintolerancia a la leche.Enfermedad de Crohn. El doctor John Hermon-Taylor -director del Departamento deCirugía de la Escuela de Medicina del Hospital St. George (Gran Bretaña)- afirma trasestudiar la enfermedad de Crohn durante 20 años que la Paratuberculosis -una subespeciedel Mycobacterium Avium- está indudablemente asociada a esa patología. Y que esemicroorganismo se transmite fundamentalmente a través de la leche porque lapasteurización no la destruye. En un estudio realizado entre 1990 y 1994 sobre envasespara leche se encontró con que el 7% estaba contaminado con la Paratuberculosis.Enfermedades coronarias. Numerosos investigadores relacionan algunoscomponentes de la leche -el colesterol, las grasas, su alto contenido en calcio, la presenciade xantina oxidasa, etc.- con este tipo de dolencias. En el caso de la enzima bovina xantinaoxidasa se sabe que sólo causa problemas cuando la leche es homogeneizada y que sudaño se centra en los vasos sanguíneos. La posible explicación está en que esta enzimaatravesaría intacta las paredes intestinales, se trasladaría a través de la sangre y destruiríael masmógeno, uno de los componentes de las membranas de las células que forman eltejido cardiaco. Uno de esos investigadores es el doctor Kurt Oster, jefe del servicio deCardiología del Hospital Park City en Bridgeport (Estados Unidos). Durante un periodo decasi cuatro años Oster estudió a 75 pacientes que sufrían angina de pecho yarteriosclerosis. Pues bien, se eliminó la leche de sus dietas y se les dio ácido fólico yvitamina C -ambas combaten la xantina oxidasa- y en todos los casos el dolor disminuyó.Es más, a ese respecto el doctor Kurt Esselbacher -miembro de la Escuela de Medicina
  24. 24. 24de la Universidad de Harvard- afirma sin tapujos: "La leche homogenizada, debido alcontenido de xantina oxidasa, es una de las mayores causas de enfermedades coronariasen Estados Unidos".Hay también estudios realizados en Rusia según los cuales quienes beben tres o másvasos de leche al día tienen 1,7 más probabilidades de padecer enfermedades isquémicascardíacas que quienes no la consumen. Igualmente se sabe que el consumo habitual deproductos lácteos aumenta el colesterol malo (LDL) sin afectar al bueno (HDL) por lo queya en sí mismos constituyen un factor de riesgo. Y debemos añadir que el consumo deproteínas lácteas parece tener relación directa con la mortalidad coronaria ya que se hacomprobado que los anticuerpos creados contra la caseína activan el sistema plaquetarioestimulando la trombogénesis. Además se las relaciona con la inflamación de las paredesde las arterias favoreciendo así el proceso arteriosclerótico.En cuanto al calcio de la leche cabe decir que parece existir relación entre elendurecimiento de las arterias y el excesivo contenido de este mineral en sangre.Añadiremos que la leche desnatada se ha asociado con enfermedades coronarias noisquémicas en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 75. Se cree que lasproteínas de la leche contribuyen a la formación de la homocisteina. Para muchos laconjunción de este tipo de leche, la lactosa, el calcio y la homocisteína podría serresponsable de la calcificación de las arterias.Esclerosis múltiple. Científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) estánllevando a cabo en la actualidad extensos estudios acerca de los factores asociados con laesclerosis múltiple y si bien hasta ahora sólo han obtenido conclusiones parciales hanpodido establecer relación entre la esclerosis múltiple y un excesivo consumo de leche.Estreñimiento. La leche es causa conocida de estreñimiento en niños y ancianos. Sueliminación de la dieta y un mayor consumo de vegetales y fibra suele resolver eseproblema. Asimismo, tanto el estreñimiento crónico como las lesiones perianales se hanasociado con una clara intolerancia a la leche de vaca.Fatiga crónica. Según un estudio realizado con niños en Rochester (Nueva York) en1991 beber leche aumenta 44,3 veces el riesgo de padecer esta enfermedad.Fístulas y fisuras anales. Podría deberse al parecer a la alergia a una proteína de laleche de cabra.Incontinencia urinaria. Muchos niños que mojan las sábanas ya crecidos dejan dehacerlo en cuanto eliminan de su dieta la leche, los productos que la contienen y losderivados lácteos.Intolerancia a la lactosa. Para poder ser utilizada por nuestro organismo este azúcar dela leche debe ser previamente hidrolizado y eso se consigue gracias a una enzimallamadalactasa que va desapareciendo lentamente cuando comienzan a salirnos losdientes. Parece que en la raza blanca la lactasa permanece durante más tiempo que en laraza negra. Algo que podría deberse a la relación existente entre la melanina y la lactasa.Las personas que viven en lugares fríos tendrían por eso la piel más blanca a fin deaprovechar al máximo las radiaciones solares y sintetizar vitamina D para fijar el calcio.Se ha observado también que en la mayoría de las personas que no producen lactasa o lohacen a niveles muy bajos la lactosa no hidrolizada pasa al intestino donde es atacada por
  25. 25. 25las bacterias y las consecuencias son fermentaciones, meteorismo, cólicos, diarreas, etc.Todo lo cual provoca la irritación de las paredes del intestino e incluso microheridas conpérdida de sangre. Y si esas pequeñas hemorragias se producen de forma continuadaacaban provocando deficiencias de hierro.Además la lactosa puede provocar otros trastornos no menos graves ya que esresponsable de la asimilación de metales pesados como el cadmio, el mercurio y el hierroasí como de otras sustancias tóxicas.Linfomas. Un estudio realizado en la Universidad de Bergen (Noruega) durante año ymedio con casi 16.000 pacientes observó que las personas que consumen dos vasos deleche al día presentan un riesgo 3,4 veces mayor de padecer linfomas que los que bebenmenos. El mecanismo por el cual eso se produce todavía no está claro a pesar de que sesabe que la leche de vaca puede transmitir el virus de la leucemia bovina. Este mismoestudio encontró una asociación, aunque débil, entre el consumo de leche y el cáncer deriñones y de los órganos reproductivos femeninos.Otro mecanismo por el cual se pueden contraer linfomas es a través de leche contaminadacon dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano The WashingtonPostse afirmaba que las personas que consumen grandes cantidades de grasa -comocarne y productos lácteos son 10 veces más propensas a contraer cáncer, especialmentede pulmón.Migraña. Se ha comprobado experimentalmente que cuando se suprime la leche de ladieta de pacientes afectos de migraña se reducen significativamente sus síntomas.Oídos, garganta y sinusitis. En 1994 la revista Natural Health publicaba una serie dehallazgos que relacionan a la leche con el aumento de las infecciones de los oídos y lagarganta. Los estudios demostraron que las amígdalas y las adenoides reducían sutamaño cuando se limitaba el consumo de leche.Reacciones alérgicas. La alergia a las proteínas de la leche de vaca se ha definidocomo"cualquier reacción adversa mediada por los mecanismos inmunológicos a una o másde las proteínas de la leche (caseína, alfa lacto-albúmina, betalactoglobulina)". Actualmentemuchos estudios médicos reconocen la relación entre la leche y las reacciones alérgicasestableciéndose su prevalencia entre un 2 y un 5% de la población mundial. La reacciónalérgica puede ser inmediata -es decir, en menos de 45 minutos- o tardía -presentándosehoras o días más tarde.Sangrado gastrointestinal. El sangrado gastrointestinal secundario a la intolerancia alas proteínas de la leche de vaca en niños ha sido adecuadamente documentado. Tan serioes el sangrado que se le coloca como una de las causas más comunes de anemia enniños.Síndrome de mala absorción. Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia)han comprobado la relación entre las proteínas de la leche y el daño a la mucosa intestinal.Este daño es el responsable del síndrome de mala absorción que se caracteriza pordiarreas crónicas, vómitos y retardo del crecimiento.Trastornos del sueño. Estudios realizados en la Universidad Free de Bruselas entre losaños 1986 y 1988 confirmaron la relación entre el consumo de leche y los trastornos delsueño en los niños. Éste y otros estudios han hallado relación entre la alergia a la leche y
  26. 26. 26los problemas para dormir. Todos los síntomas mejoraban cuando se excluía la leche de ladieta y empeoraban cuando era reintroducida. El tiempo promedio para notar la mejoría erade cinco semanas. La agitación que manifestaban esos niños también mejoró.Úlceras pépticas. En el pasado se aconsejaba tomar leche a las personas quepadecían problemas estomacales, en especial en caso de úlceras. En la actualidad esapráctica se desaconseja por considerarse peligrosa y porque se sabe que la leche y susderivados agravan todos los síntomas. El alivio temporal que sentían esos pacientes sepodía deber simplemente al hecho de que normalmente la leche se tomaba fría y era latemperatura del líquido lo que hacía mejorar la situación transitoriamente.Otras reacciones provocadas por la leche. Además de las expuestas existen otrassituaciones y dolencias que se relacionan con la ingesta de leche. Por ejemplo la acidosisláctica severa asociada a la alergia a la leche de vaca, el aumento del riesgo depreeclampsia en mujeres sensibles, la dificultad de aprendizaje en niños o algunos casosde infertilidad femenina. Por último es importante señalar que las madres que toman lechede vaca durante el período de la lactancia exponen a sus hijos a los riesgos asociados aeste alimento.José Ramón LlorentePD: el autor de este texto es presidente de la Sociedad Española de NutriciónOrtomolecular y los estudios que se citan en el artículo están perfectamente documentadosy si no se mencionan es por razones de espacio.Problemas que puede provocar la preparación de la leche y así poder ser consumidatiempo después de ser extraídaLa naturaleza previó que la leche -humana o animal- sirviera para alimentar a las críasdirectamente, en el momento y sin intervención mecánica, física o química. Sin embargo, ladecisión del ser humano de seguir ingiriendo leche tras el periodo natural de lactancia lellevó a ordeñar a los animales domésticos y, con el tiempo, a buscar métodos quepermitieran conservarla largo tiempo en condiciones lo más higiénicas y saludablesposibles. Búsqueda que desembocó en los sistemas actuales. Hablemos pues de ellos.La homogeneización. Se trata de un proceso mecánico mediante el cual se reduce eltamaño de las partículas de grasa de la leche evitando que la crema se concentre en lasuperficie. Y para que ese tamaño sea homogéneo se dispara el chorro de la leche apresión contra una plancha de acero a una temperatura de entre 50 y 60º C. Se consigueasí una leche más blanca que luego se mantiene líquida en el envase. El inconveniente esque con ello también se rompen gran parte de las estructuras lipídicas y proteicas por loque si esa leche se expone a luz artificial durante varias horas se convierte en unasustancia no apta para el consumo. Además, según algunos expertos al disminuir en diez
  27. 27. 27veces el tamaño de las partículas de grasa este procedimiento puede incrementar el riesgode padecer ataques al corazón en quienes consumen grandes cantidades. La posibleexplicación está en la enzima bovina xantina-oxidasa que atravesaría intacta las paredesintestinales y, utilizando la sangre como vehículo, destruiría el masmógeno, un componentede las membranas celulares del tejido cardiaco.Pasteurización. Consiste en la aplicación de altas temperaturas durante un tiempodeterminado. Con este método se destruye la mayor parte de los microorganismos quepueden alterar la leche pero no todas las esporas (formas de resistencia de losmicroorganismos). A través de la pasteurización se obtiene la "leche fresca del día" -así secomercializa- que se mantiene en condiciones adecuadas sólo durante 2 o 3 días. Existendos tipos de pasteurización: la pasteurización alta -que tiene una duración de 15 segundosa una temperatura de 72º C- y la pasteurización baja -que dura 30 minutos a 65º C-.Posteriormente la leche es sometida a un enfriamiento rápido pero si este últimotratamiento no se realiza de forma correcta se corre el riesgo de que germinen las esporasque hayan sobrevivido al tratamiento térmico. Además con este método se produce lacoagulación de las proteínas, se eliminan las bacterias propias de la leche que serviríanposteriormente para la elaboración de quesos y se pierde el 5% de las vitaminas B1 y B6,el 10% de la B12 y el 25% de la vitamina C.Esterilización. Se trata de un proceso que combina altas temperaturas en un tiempobastante largo. Así se asegura la ausencia de gérmenes patógenos y toxinas y el productose mantiene en buenas condiciones durante más tiempo. Sin embargo con este proceso sepierden las vitaminas B1, B2, B3, B6, B12, A, C y D así como algunos aminoácidosesenciales.UHT. Hablamos de leche que ha sido tratada a temperaturas muy altas en un tiempomuy corto. El problema es que las alteraciones bioquímicas que sufren las proteínas coneste tratamiento son muy importantes.Tipos de leche de vacaLeche entera. Presenta el mayor contenido en grasa láctea. Su aportación calórica y decolesterol es muy elevada: un vaso de leche aporta 7,2 gramos de grasa y unas 123calorías. De ahí que el impacto de esta sustancia sobre el sistema cardiovascular sea muysignificativo.Leche descremada. Tiene menos calorías que la leche entera. En función de lacantidad de grasa se la llamará desnatada (<0.18%) o semidesnatada (0.5-2%). Tiene unsabor más suave y su valor nutritivo disminuye.Leche condensada. Es leche entera a la que se le retira aproximadamente un 60% desu contenido acuoso y se le añade un 40% de su peso en azúcar impidiendo así en buenamedida la proliferación de bacterias aunque cabría cuestionar las consecuencias para lasalud de tan alta cantidad de azúcar.Leche en polvo. Se consigue calentando la leche líquida hasta que pierdeaproximadamente el 60% del agua que contiene. En el proceso se pierden ente un 25 y un
  28. 28. 2850% de las vitaminas hidrosolubles (vitamina C y complejo B).En cuanto a los quesos las materias primas utilizadas pueden ser muy diversas así comolos procedimientos de elaboración y las variedades pero todos tienen un denominadorcomún: necesitan la coagulación de la caseína por medio del cuajo. Y lo que no todos losvegetarianos saben es que el cuajo se elabora con mucosa desecada de la cuarta cavidadestomacal de los rumiantes y, en ocasiones, del cerdo. Por lo que al tomarlo se estáingiriendo un derivado animal.Una historia realLa historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British GeologicalSurvey -una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación enmateria de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres yaque ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales paratratar su cáncer. Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla:eliminando todos los lácteos de su dieta.Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismo pánico cuando lediagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer de los oncólogos sesometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque le dijeron que así seprovocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se podría curar elcáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4 veces."Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a una quimioterapiamuy dolorosa. Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuerointerno estaba segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirarla toalla", cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tusmanos) en el que relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvadosu vida: "A raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar enque mi enfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada10.000 mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unidolas cifras oficiales hablan de una de cada 12. Entonces mi marido -que también escientífico- y yo misma empezamos a investigar sobre la forma de vida y alimentación de losorientales hasta que llegamos a la idea que me salvó la vida: las mujeres chinas noenfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porqueson incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman. Es más, supimos que los chinosson incapaces de comprender la preocupación occidental por tomar leche de vaca. Ellosnunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo no puedeser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial sea incapaz de digerirla lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisarnos a tiempo de que estamoscomiendo un alimento equivocado".Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quintotumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos,incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: sopas, galletas, pasteles,
  29. 29. 29margarinas, etc. ¿Y qué sucedió? "En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezóa encogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semanadespués de haber suprimido la leche y sus derivados el tumor empezó a picarme. Luego seablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido. Dehecho mi oncólogo delCharing Cross Hospital de Londres no pudo reprimir exclamar unmaravillado ¡No lo encuentro! cuando examinó la zona donde había estado el bulto. Por lovisto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi sistemalinfático- pudiera sobrevivir". Afortunadamente aquel oncólogo logró superar suescepticismo inicial y en la actualidad recomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes.Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida Jane Plantdecidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y deinmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto conella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron."Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan natural como la leche pudiera tenertales repercusiones para la salud -explica Plant- ahora no me cabe duda de que la relaciónentre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco yel cáncer de pulmón. Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor DanielCramer -de la Universidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados enla aparición del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen aconclusiones similares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que elnúmero de hombres que padecen este cáncer en China es de 0,5 por cada 10.000mientras que en el Reino Unido la cifra es 70 veces mayor. La clave está pues, sin duda,en el consumo de lácteos".Para la profesora Plant la leche de vaca es un gran alimento...¡pero sólo para los terneros!Y afirma convencida que la naturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otraespecie. "De hecho estoy convencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar deconsumir leche de vaca. Sólo deseo que mi experiencia puede servir a más mujeres yhombres que, sin saberlo, pueden estar enfermos a causa de los lácteos que consumen".En su libro, además de detalles de su propia experiencia e interesantes datos sobre susinvestigaciones acerca de los efectos de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogenuna serie de recomendaciones nutricionales que se resumen en alimentarse básicamentede leche de soja, té de hierbas, semillas de sésamo, tofu, nueces, pescado, huevos, carnemagra (no ternera picada, que puede ser vaca lechera), mucha fruta y verduras frescas.© 2006 DSALUD.COMEdiciones MK3 S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9,28220 Majadahonda, Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail:mk3@dsalud.com

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