Terremoto en Chile:¿Cuán preparados estábamos?. Parte 4. La organización comunitaria

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Terremoto en Chile:¿Cuán preparados estábamos?. Parte 4. La organización comunitaria

  1. 1. ¿Cuán preparados estábamos? Conversemos Comunidades de Aprendizaje TERREMOTO EN CHILE: Parte 4. La organización comunitaria
  2. 2. Arremete el mar, se abre la tierra, cunde la desesperación; se acerca la muerte a pasos ahogantes, el individuo corre tropezando buscando aire, vaciando sus pulmones a gritos. Nunca ha sentido esa sensación de soledad tan brutal, no sabe cómo pedir ayuda en medio de tanto desastre que lo rodea; no aprendió a saludar a su vecino, no sintió la enfermedad ajena, día a día alimentó solitariamente su ego de ganador. Sin embargo, ahora siente que necesita ayuda urgentemente, su mundo se derrumba y no sabe si pedirla a Dios o a esos desconocidos que corren esta madrugada junto a él en una maratón del “sálvese quien pueda”. El emprendedor solitario no tiene un centavo en los bolsillos, todo quedó en su tarjeta de crédito, la misma que no puede cambiar por un pedazo de pan ni menos transformarla en una tabla salvadora. Su cuerpo palpitante de solidaridad va comprendiendo lentamente que jamás aprendió a compartir, nunca entendió eso que algunos llaman comunidad , siempre relacionó la palabra comunero con unos indios del sur, atrasados y prehistóricos, y no con el concepto de solidaridad. Mientras se ahoga en el amanecer piensa en las zapatillas de 100 lucas que no le sirvieron para correr a ningún lado y en el celular de 400 que no le sirvió para llamar a nadie.   Conversemos La organización comunitaria. ¿Cuán preparados estábamos? Comunidades de Aprendizaje La Comunidad Perdida. W. Painemal. Mapuexpress.net 09/03/09/10
  3. 3. En medio de las carpas en la explanada cercana a unos agrietados edificios en Hualpén, en el sur de Chile, Liseth Ayala se alista a cocinar para 25 vecinos que duermen fuera de sus casas, temerosos de las incesantes réplicas del terremoto que sacudió el país hace más de una semana. Mientras llega la ayuda alimentaria y debido al corte de servicios básicos como electricidad y agua por la tragedia, que dejó al menos 452 muertos, habitantes de comunidades costeras de la región del Bío Bío decidieron compartir en "ollas comunes" los alimentos que lograron rescatar. " Lo poco que tenemos todos lo compartimos (...) y como todos tenemos gas industrial en casa, aquí estamos cocinando con leña porque nadie tiene un galón de gas ", dijo Ayala. Los vecinos aportan los ingredientes y se turnan la responsabilidad de preparar los alimentos, alternando el menú con los insumos que van quedando. "Entre nosotros nos ayudamos. Si al vecino le falta alguna cosa nosotros lo ayudamos, pero en algún momento se nos va a acaba", dijo preocupado Oscar Guzmán, un guardia de seguridad de 46 años, quien vive en un empobrecido sector de la vecina Concepción, mientras atizaba una fogata para ubicar una grande y quemada olla… La organización comunitaria. ¿Cuán preparados estábamos? Conversemos Comunidades de Aprendizaje
  4. 4. En algunos espigados edificios residenciales, grupos de propietarios prefieren reunirse para cocinar en conjunto hasta que la situación de los servicios mejore, así como bajen los nervios generados por la tragedia. " La idea es poder compartir un poco las incomodidades y, además, hacernos compañía mientras no hay luz ", explicó Carmen Ovalle, habitante de un céntrico edificio de Concepción cercano a una emblemática zona de saqueos en los días posteriores al movimiento telúrico de magnitud 8,8 del 27 de febrero. El Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha enviado a la extensa zona afectada por el terremoto cientos de toneladas de alimentos y ayuda en general, aunque en muchas poblaciones se quejan de haber visto pasar camiones con enseres pero no haber recibido todavía ayuda. El Gobierno ha admitido que los cortes de carreteras han dificultado acercar ayuda y combustible a la zona, aunque decenas de camiones con toneladas de ayuda se dirigían al área. " Estamos gastando lo que nosotros teníamos. Yo no tengo sueldo, no tengo casa, no tengo nada, pero la idea es ayudarnos en estos momentos ", dijo un habitante del sector San Pedro del Río, mientras repartía sopaipillas -una especie de pan frito hecho con calabaza cocida y harina de trigo- cerca de su casa. Reporte de Fabián Andrés Cambero; Editado por Juan José Lagorio. Reuters Argentina 7/03/10 Conversemos La organización comunitaria. ¿Cuán preparados estábamos? Comunidades de Aprendizaje
  5. 5. LOS HECHOS La madrugada del sábado 27, a las 3.36 AM el país fue sacudido por un terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter desatando la peor catástrofe de los últimos 50 años. A ello se sumó un maremoto sobre 700 kilómetros de nuestra extensa geografía, sumiendo bajo el agua caletas de pescadores y numerosos poblados. Siete regiones en el país fueron afectadas con millones de personas damnificadas, más de 500 mil viviendas con daños severos, centenares de muertos y desaparecidos. Las réplicas suman más de 200, algunas superando los 6 grados. Chile tiene una larga historia de desastres naturales. En todos ellos, las redes de organizaciones sociales y la solidaridad han permitido enfrentar la emergencia, acoger a las personas damnificadas y atender sus necesidades básicas en la fase inicial. La dictadura militar -un desastre político- también fue enfrentada a partir de la movilización social y la acción de los movimientos y organizaciones. En 20 años de gobiernos democráticos, el país ha experimentado notables avances económicos y sociales, estando a la cabeza de América Latina en muchos indicadores y siendo reconocido por su estabilidad política e institucional. Dichos avances, sin embargo, se han visto acompañados de cambios culturales, como son la declinación de los movimientos y movilizaciones sociales, la instalación de pautas de corte individualista por sobre el interés comunitario y colectivo, el consumo como mecanismo principal de integración social y las aspiraciones de ascenso social como motor de los proyectos individuales. Conversemos La organización comunitaria. ¿Cuán preparados estábamos? Comunidades de Aprendizaje http://www.observatoriogeneroyliderazgo.cl. 16/03/10
  6. 6. REACCIONES Viendo las imágenes de televisión no podemos quedar indiferentes al sinnúmero de testimonios angustiantes. El dolor más grande pareciera no estar en lo material, sino en el abandono, en la falta de solidaridad, en la impotencia ante el pillaje del propio vecino. Sin embargo cabe preguntarse: ¿de qué nos extrañamos si durante 20 años los valores individuales han sido fomentados en Chile como una verdad casi incuestionable? Ante la tragedia se asoma la añoranza de un país más solidario, se nota un dejo de nostalgia de los tiempos antiguos , tiempos de vecindad, de barrio, de comunidad , aquellos espacios que le brindaban soporte moral a la conducta de todos y cada uno; ¡si hasta los ladrones tenían entonces su moral! solo le robaban a los ricos, jamás a los suyos. Moral de ladrón, pero moral al fin y al cabo. ¿Existió esta comunidad alguna vez en Chile? Y si la hubo, ¿cuándo se perdió? Conversemos La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos? Comunidades de Aprendizaje Mapuexpress.net 09/03/09/10 Vladimir Painemal Antropólogo Subdirector de Azkintuwe
  7. 7. REACCIONES El mercado, el consumo y la producción podrán satisfacer muchas necesidades, tal vez la mayoría, pero lo estructural de una sociedad radica en aquello que no puede ser mediado por el precio: las relaciones humanas , la capacidad de ser comunidad y de organizarnos . Los tabiques de las redes productivas y de consumo sucumbieron, pero al igual que el resquebrajamiento de la pintura o las grietas superficiales, lo crucial es si nuestra construcción social tiene o no “falla estructural”, es decir, en la organización de base. Y lamentablemente, debemos responder con una afirmación. Salvo grandiosos ejemplos, el terremoto desnudó la precariedad que tenemos en la actualidad como sociedad en nuestras organizaciones comunitarias. La promoción de la organización comunitaria no ha sido la prioridad en las últimas décadas ni en las políticas públicas, ni en la educación formal, ni en nuestras mismas familias, y es éste el principal elemento de empoderamiento, participación, de seguridad social, de democracia, de resguardo de la ética del bien común y del levantamiento de un pueblo ante una catástrofe que podría existir… Conversemos Sebastián Bowen Sociólogo Comunidades de Aprendizaje La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  8. 8. REACCIONES En estos tiempos, en que la reconstrucción de Chile comienza a ejecutarse, debemos ser capaces de ver que junto con la tragedia se nos abre una oportunidad, y junto con la solución práctica, una forma de comunidad. Así como queremos levantar estructuras, nuestra mirada también debe estar en la estructura social y acompañar las obras, vías y casas que reconstruyamos con un fortalecimiento de las comunidades y su organización. Ahí yacen los muros, vigas y pilares que construyen un país. Podrá venir otro terremoto u otra catástrofe, son un rito en nuestra historia, se caerán nuevamente las construcciones, las iglesias y los caminos, pero es la organización de Chile y la de su pueblo la que no puede sufrir fallas. Cuando las construcciones se encuentran provistas del contenido de sus comunidades o son el producto de la organización de su gente, se levantan sobre los hombros de las personas y no de la tierra, viven en nuestro pueblo. Una vez pasada la urgencia, el desafío será la promoción de la organización de base y comunitaria. Es lento, silencioso y no se aprecia a simple vista, al igual que una viga estructural, pero en tiempos de crisis, todos preguntan por ella. Conversemos Sebastián Bowen Sociólogo Comunidades de Aprendizaje El Mostrador 10/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  9. 9. REACCIONES Los ejemplos de desmanes como respuestas iniciales al shock producido por desastres naturales son abundantes en la literatura y la experiencia en emergencias. Chile no ha estado libre de tales situaciones en momentos anteriores cuando el país no tenía los niveles de desarrollo que hoy luce y de los que se ufana. Lo que sí debe sorprender es que, en un país que mostraba orgulloso su gobernabilidad, su creciente infraestructura, sus TLCs, su organización institucional, la reducción de la pobreza y el aumento de la seguridad social en un “modelo” proyectado internacionalmente, pueda aflorar debajo de las aguas del maremoto y de las grietas del terremoto un evidente déficit de ciudadanía… Algunos argumentarán que la ciudadanía es un concepto legal de la relación entre el individuo con sus derechos y el Estado; otros dirán que el problema no es la ciudadanía sino la debilidad de las redes sociales. Independiente de cómo se llame, lo que ha quedado en evidencia crudamente es el nivel de violencia, la falta de límites éticos, el individualismo, el afán de lucro, es decir, una falla estructural, tectónica, en el alma misma de nuestra sociedad. Este déficit de ciudadanía   o en el capital social, con sus redes, confianzas y diálogo como lo define Putnam, merece la atención prioritaria del gobierno, los partidos políticos y parlamentarios, la comunidad académica, los organismos no-gubernamentales, los gremios, los padres y las madres, los y las profesoras, los y las jóvenes, en definitiva, todos. Conversemos Comunidades de Aprendizaje Marta Maurás Miembro del Comité de Naciones Unidas sobre Derechos del Niño El Mostrador 10/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  10. 10. REACCIONES (Chile) tiene un poderoso y bien estructurado Estado centralista, vertical y con enormes atribuciones. Pero en cambio cuenta con una sociedad civil extremadamente frágil . El nivel de organización y participación popular en instancias locales, sindicales, gremiales o barriales, es muy bajo. Y como toda sociedad con cierto desarrollo, se confía en que las instituciones cumplirán con su cometido. Si ello no ocurre cunde el pavor y la población, no acostumbrada a organizarse para enfrentar los problemas, clama al Estado por ayuda. El modelo político e ideológico imperante ha empujado a la población a actuar con una perspectiva de acendrado individualismo. Acumular riqueza es la llave que resuelve los problemas. En el caso puntual de la seguridad ciudadana con recursos se pueden contratar servicios privados de vigilancia, enrejado eléctrico, alarmas y otros mecanismos. Por lo tanto, la solución a los desafíos suele ser personal antes que colectiva. Conversemos Raúl Sohr Periodista Comunidades de Aprendizaje La Nación, 05/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  11. 11. REACCIONES Lo que ha ocurrido en Chile refleja algo de nuestra sociedad actual, la que hemos construido los últimos veinte años. Independiente de la evaluación que se tenga que hacer sobre la capacidad de reacción del Gobierno y del Estado frente a los efectos del terremoto, lo que se puede constatar es que la falta de redes sociales y de sociedad  civil es abismante. Con la excepción de los bomberos, no hay organización social, ni siquiera efectivas juntas de vecinos. Las juntas de vecinos  han sido atomizadas por la política, se prohibió que pueda haber más de una por unidad vecinal, nunca pudimos convencer a la derecha de corregir  la legislación. Pero el efecto que se revela ahora es que no hay verdaderas redes sociales a las que se pueda acudir o con las que se pueda construir. Están los municipios, pero también es cierto que en su gran mayoría o en su totalidad (…) el trabajo de los alcaldes es más asistencial que promocional, para volver a usar un lenguaje que describió las diferencias de propuestas en su momento. Todo hoy refleja una sociedad atomizada en lo organizacional y en la que la relación es directa, o se cree que es directa, entre el Estado y las personas, sin que los "cuerpos intermedios" se vean como necesarios. Ello ha sido favorecido por los cambios tecnológicos como internet, que permiten una información directa y crean la sensación de diálogo y comunicación, que en la relación con el Estado no es efectiva. También ha sido favorecido por el triunfo ideológico de las ideas liberal individualistas, que han desarrollado un eficaz discurso contrario al desarrollo comunitario, la democracia representativa y la política. Conversemos Andrés Palma Ex Ministro de Planificación y Cooperación Comunidades de Aprendizaje La Nación, 05/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  12. 12. REACCIONES Estos días son miles de jóvenes los que han salido a la calle a colaborar en recolectar ayudas, retirar escombros y prestar algún tipo de servicio. Ha habido momentos en que la cantidad ha superado la capacidad de atender o trabajar. Ello muestra que frente a la adversidad se tiene la disposición de aportar. Pero también esas multitudes reflejan falta de organización e incapacidad de canalizar esas voluntades por parte de la sociedad. Entonces me he preguntado estos días: ¿qué podemos aprender de esta situación? ¿Podremos corregir algo de lo que hemos o no hemos hecho? La necesidad de restablecer la educación cívica, el interés por lo político, por la organización social se revela como una demanda imperiosa, pero ¿será esto un diagnóstico compartido? En los últimos años esto lo hemos advertido varias veces, pero nunca se ha creído que la necesidad fuera tan apremiante. Ojalá aprendamos de esta catástrofe. Conversemos Andrés Palma Ex Ministro de Planificación y Cooperación Comunidades de Aprendizaje Paginadigital.es, 10/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  13. 13. REACCIONES En 1960, una nación desmembrada logró aunarse para emprender juntos la tarea de la restauración. Yo me pasé las semanas después del terremoto ayudando a recoger dinero, víveres, frazadas, colchones, que fueron enviados al sur con caravanas de entusiastas estudiantes y voluntarios. Fue una lección de solidaridad que nunca he olvidado: aquellos que menos poseían fueron los que más dieron, más se preocuparon, más se sacrificaron por sus compatriotas malheridos. Si Chile hoy es más opulento, también se ha vuelto una sociedad más egocéntrica e individualista donde, en vez de una visión de justicia social para todos, la ciudadanía se dedica, en su mayoría, a consumir en forma desenfrenada, lo que acarrea, por lo demás, un estrés y un deterioro psíquico considerable en la población. Creo que las fuentes más profundas de solidaridad que presencié durante el terremoto de 1960 todavía se encuentran fluyendo adentro de la amplia mayoría de los chilenos, y han de constituir el semillero desde el cual van a brotar los esfuerzos más duraderos y relevantes para levantar a nuestro país de su actual desolación, el motivo por el cual habremos tal vez de prevalecer una vez más, como en tantas contingencias pasadas, contra las fuerzas ciegas y roncas de la naturaleza. Hace cincuenta años, el pueblo de Chile halló un modo de sobrevivir a la muerte y al quebranto, y tengo la esperanza de que en esta ocasión triste también podremos, con dolor y con duelo y hasta, sí, con alegría, volver a llevar a cabo de nuevo aquella hazaña que nos necesita a todos. Conversemos Ariel Dorfman Escritor Chileno Comunidades de Aprendizaje lamaqdeescribir.blogspot.com 04/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  14. 14. REACCIONES Al parecer, en medio de situaciones graves como las catástrofes, es común que fallen las instituciones gubernamentales, los diversos servicios y también las empresas privadas. Todo parece colapsar, en gran medida porque la profundización de la economía de mercado ha ido carcomiendo los cimientos mismos del vínculo social. Las relaciones de confianza y proximidad que dieron vida al pequeño comercio barrial, donde los trabajadores llevaban alimentos y los pagaban a fin de mes, se quebraron con la implantación de los grandes supermercados. Los espacios de intercomunicación y sociabilidad, las plazas, las tabernas, las ferias vecinales, se fueron vaciando por la especulación urbana y la privatización de la vida cotidiana. La sociedad ha consumido, o está en vías de hacerlo, los recursos con los que puede hacer frente a los graves problemas que enfrenta. Esos recursos pueden resumirse en el daño que ha sufrido el vínculo social , en la inexistencia de cualquier autorregulación colectiva. Conversemos Raúl Zibechi Escritor uruguayo Comunidades de Aprendizaje ircamericas.org. 08/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  15. 15. REACCIONES En Chile, tras el golpe militar de 1973, el Estado ha sido desmantelado y sus organizaciones sociales populares perseguidas y desarticuladas. En este contexto, cualquier catástrofe natural cobra una dimensión mucho mayor. Si tomamos como ejemplo los terremotos de 1960 en pleno gobierno conservador de Jorge Alessandri, de similares características en intensidad, y el de 1971, ocurrido durante el gobierno de la Unidad Popular, encontramos grandes diferencias en la forma como se abordaron y en la respuesta de toda la ciudadanía. La solidaridad unió a los chilenos en la tragedia. Todos quisieron aportar su grano de arena. trabajos voluntarios, colectas y sobretodo cooperación. No hubo necesidad de aplicar leyes de excepción, imponer el toque de queda o llamar al ejército a defender la "propiedad privada" de las hoy opulentas clases dominantes surgidas al amparo del neoliberalismo. Esta sutil pero radical diferencia marca la línea divisoria. En el siglo pasado, el Estado por vía de sus organismos públicos, asumió la distribución de medicinas, instaló hospitales de campaña, trasladó a los enfermos mas graves a centros hospitalarios y distribuyo comida, agua y mantas. No hubo desmanes, ni asaltos, ni nada parecido. Existía conciencia de poseer una ciudadanía republicana que obligaba colectivamente. Conversemos Marcos Roitman Sociólogo Comunidades de Aprendizaje Azkintuwe.org. 09/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  16. 16. REACCIONES Los habitantes de este territorio hemos descubierto a golpes y con brusquedad que la organización propia, el voluntariado, la sociedad civil entendida como una red de relaciones, apoyos mutuos y prestaciones, es clave para enfrentar situaciones críticas incluso cuando el Estado flaquea. Constituye una hipótesis razonable postular que si en los sectores poblacionales hubiese operado el histórico tejido social, se habrían limitado los actos de saqueo y pillaje, instrumentalizados en buena medida por delincuencia común y lumpen organizados para desarticular las reglas mínimas de convivencia y cooperación. Chile requiere de una ciudadanía activa, plural, diversa , capaz de cuidar a sus integrantes y de protegerse a sí misma. Rearmar esta noción de comunidad es también parte de la reconstrucción. Conversemos Editorial La Nación Comunidades de Aprendizaje La Nación, 08/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  17. 17. REACCIONES ¿Se terminará de reconocer que una sociedad civil más organizada es el mayor capital social con que puede contar la sociedad?   Conversemos Mario Garcés Historiador Educación y Comunicaciones (ECO) Comunidades de Aprendizaje Mapuexpress, 03/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  18. 18. REACCIONES “ La comunidad tiene que entender que si no nos organizamos desde las bases vamos a demorar más tiempo en recuperarnos”. ( Gabriel Prudencio, director de la Fundación Un Techo para Chile)   Conversemos Gabriel Prudencio Director Fundación Un Techo para Chile Comunidades de Aprendizaje BBC Mundo 04/03/10 La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos?
  19. 19. 30 de MARZO 2010 ¿Reestructuración del Ministerio o molestia de grupos conservadores ? Conversemos Comunidades de Aprendizaje ? La organización comunitaria ¿Cuán preparados estábamos? ¿Y TU QUE OPINAS?

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