Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Intención

848 views

Published on

  • Be the first to comment

Intención

  1. 1. 1 INTENCIÓN Intención es un término con origen en el latín intentĭo que permite nombrar a la determinación de la voluntad hacia un fin. Lo intencional es conciente (se lleva a cabo en pos de un objetivo). Por ejemplo: ―Perdón, no tuve intención de golpearte‖, ―Mi intención fue llevar un poco de calma y no generar un nuevo enfrentamiento‖, ―Estoy molesto porque aún no logró descubrir cuál es la intención de Romina‖. La intención suele estar vinculada al deseo que motiva una acción y no a su resultado o consecuencia. Si un jugador de fútbol golpea a un rival cuando intentaba patear la pelota, se dirá que fue un golpe sin intención, ya que el jugador en cuestión pretendía impulsar el balón y no lastimar al colega. Esto hace que también sea posible distinguir entre la buena intención y la mala intención. Hay actos que se realizan con buena intención (con un objetivo noble) aunque sus consecuencias sean dañinas, mientras que otras acciones nacen con mala intención cuando su objetivo es herir o lastimar.
  2. 2. 2 Un ejemplo de un comentario con buena intención que termina lastimando al prójimo ocurre cuando una persona le pregunta a otra sobre un determinado familiar, y el interlocutor se apena y le responde que falleció. El sujeto removió un recuerdo doloroso sin querer hacerlo, ya que realmente le interesaba saber cómo andaba la persona fallecida y, obviamente, no sabía de la muerte. La filosofía, por último, define a la intencionalidad como la relación entre la conciencia y el mundo. Esto quiere decir que la intencionalidad está vinculada a la actividad de la mente con referencia a un objeto. Lo que importa es la intención Esta frase podría sonarnos como ―lo que importa no es ganar es participar‖ o ―lo que importa no es lo de afuera, sino el interior‖ y otras frases cliché de ese estilo, pero esta frase me parece muy importante porque a veces no somos conscientes de la intención que llevan nuestros actos. Cuando hacemos algo, cualquier cosa, desde comprar hasta dormir o trabajar debemos de reflexionar unos minutos ¿para qué? el tener conciencia del objetivo de nuestras acciones hace toda la diferencia cuando buscamos atraer la felicidad. Por ejemplo, si yo me compro una bolsa CH o cualquier marca de estas carísimas no es lo mismo que yo la compre para presumir a mis amigas, porque siento que la necesito, porque si no tengo una me siento menos, etc. La intención de nuestros actos debe de ir dirigido a compartir, amar y ayudar, estos fines no nos harán sentir culpables en nuestra intención, otro tipo de
  3. 3. 3 fines, si a lo largo de la vida nos medimos por nuestras acciones, pero no sólo eso, por la intención con la que lo hicimos. Si nuestro esposo o novio nos da un regalo, es fundamental la intención que tiene al darlo, si nos lo da por amor será bien recibido; pero cuantos de nosotros hemos escuchado de hombres que llenan a las mujeres de regalos, viajes y joyas pero ellas no son felices a su lado, porque no hay intención… Desde que comencé a escribir este blog, la intención y consciencia con mis pacientes cambió, ahora estoy enfocada no sólo a llevar a cabo la teoría y todo lo que aprendí durante mi formación como terapeuta, sino a darles felicidad, apoyo, amor y compartir lo que yo sé con ellos; este pequeño cambio de enfoque me ha hecho toda la diferencia, le da un sentido más trascendental a mi trabajo y eso me ha hecho aun más feliz; este cambio de intención ha hecho que tenga más pacientes, más entrevistas, más trabajo, sólo por el simple hecho de que mis acciones van dirigidas hacia el dar y amar. Los reto a que lo intenten… hagan consciente sus intenciones en cada acción del día y vean lo que llega con eso, el dinero, la felicidad, el amor del otro viene por si sólo no es necesario hacer las cosas con la intención de ganar, de obtener dinero, felicidad o amor así no funciona simplemente no llega, funciona sólo cuando nos dedicamos no al ego, no al yo, a compartir… No hay intención sin acción No hay intención sin acción
  4. 4. 4 Para cambiar la intención interna debemos adjuntarle la acción. Para cambiar la intención de recibir a otorgar, debemos adjuntarle la acción, porque la intención sin acción no tiene sentido alguno. Cuando actuamos y adjuntamos el pedido de cambio de la intención, el esfuerzo interior para acercarnos al Superior, para corregir el alma, solo entonces la acción se convierte en real. Nosotros vivimos en el mundo de la acción y a ella debemos adherirle la intención, solo no debemos quedarnos de brazos cruzados como tontos. Mala intención o mala fe Introducción. Para la realización correcta de cualquier acto jurídico se necesitan cubrir ciertos requisitos de existencia y de validez. Como elemento de existencia tenemos al consentimiento que es la manifestación de la voluntad por las partes, y para que se de esto es necesario que no presenten ningún tipo de vicio. Es necesario partir de la definición de vicio: "realización incompleta o defectuosa de cualquiera de los elementos de esencia de un acto jurídico". Por lo tanto Mala fe, es un vicio del consentimiento el cual induce a una persona a permanecer en el error.
  5. 5. 5 Conceptos. La legislación vigente dice que mala fe o mala intención " es la determinación de la voluntad individual en orden a un fin que se opone a lo que el legislador de una época establece en protección de los derechos de los demás sujetos jurídicos. Esta puede ser de dos tipos: 1.-Mala fe o mala intención pasiva.- Consiste en la disimulación en que de manera fortuita se encuentra la contraparte. 2.-Mala fe o mala intención activa.- Es la que se genera cuando conociendo el error fortuito de la contraparte, se realizan además maquinaciones para mantenerlo en ese error. El Código Civil para Puebla dice en el artículo 1471 que mala fe es la disimulación del error de uno de los contratantes una vez conocido. Mala fe o mala intención.- Se presenta cuando una de las partes conoce un error y lo disimula, se verifica mediante hechos o inactividades dirigidas a que la otra parte continúe en el error. Si se presenta por las dos partes (al igual que en el dolo) ninguna de ellas puede reclamar indemnización alguna ante tal conducta. En materia de Derecho, la mala fe es la actitud fraudulenta o de engaño por parte de quien conviene un acuerdo (contrato), adoptada con ánimo de perjudicar a la otra parte contratante. Una definición más técnica es que la mala fe es la actuación ilegítima y desleal. Jean-Paul Sartre dice que la mala fe es la mentira inmanente, es decir, el "autoengaño". En ella nos engañamos a nosotros mismos. Guillermo Antonio Borda dice que la mala fe se divide en tres etapas: 1. Mala fe en las tratativas (negociación) preliminares.-en la ruptura fuera de tiempo de la negociación; en el dolo para inducir a la otra parte y en el abuso de la posición dominante. 2. Mala fe en la interpretación.- error en su declaración de voluntad, las partes están obligadas a hablar claro para que no se pueda inducir al error. 3. Mala fe en el cumplimiento.- la obligación debe cumplirse lealmente, sin defraudar la confianza de la otra parte.
  6. 6. 6 Problemática en el concepto. Uno problema que se presentan es que fe significa creer no conocer como en este caso. En derecho la mala fe no es no creer en algo sino no conocer y ser inducido a un error ya seas sujeto activo o pasivo. Ejemplos: Comprar una motocicleta a un pandillero que no tiene ingresos fijos que puedan presumir su posesión legal, sin papeles, hay que tener por seguro que estamos ante un caso de posesión de mala fe. Si encuentro una billetera en la calle y tiene documentación que permita devolverla, si me quedo con ella estoy ejerciendo dominio sobre está billetera y actuando por consiguiente con mala fe. Cuando vendo una casa que está en mal estado y le digo al comprador que está bien a pesar de que con el transcurso del tiempo va a sufrir graves daños. Cuando una persona compra unos zapatos en un tianguis y estos no son de las características que el comprador dice similando a unos originales de una tienda.
  7. 7. 7 De buenas intenciones está lleno el infierno No basta con tener una buena intención. A veces, las personas creemos que basta con tener buenas intenciones para que la gente quede satisfecha o contenta con nuestros actos. Se nos olvida que somos diferentes y que, por lo tanto, tenemos pensamientos, necesidades y sentimientos diferentes. Si sólo nos basamos en nuestras ―buenas intenciones‖ podemos correr el riesgo de equivocarnos y de sorprendernos desagradablemente al ver que el otro se molesta con nuestra acciones o palabras. Por eso, es muy importante TAMBIÉN ver la reacción del otro ante nuestra acción. Si no la recibe como pensábamos, podemos preguntar qué le pasa con lo que hemos dicho o hecho y también, aclarar nuestra intención, pero sin dejar de ver que, tan importante como
  8. 8. 8 nuestras intenciones, son la manera en que el otro recibe las cosas, ambas son igualmente válidas y, por tanto, si queremos tener una buena relación con el otro, debemos buscar un equilibrio entre la intención nuestra y la reacción o acción del otro. Pondré un ejemplo: a Juan le encanta el helado y va a visitar a un chico que acaba de conocer. Queriendo halagarlo, le lleva lo que más le gusta a él mismo (a Juan), compra no uno, dos o incluso tres botes con helado y llega feliz a casa de Roberto. Le entrega los botes de helado y el otro lo mira entre descontrolado y molesto. Juan no entiende la reacción de Roberto, él ha traído el helado CON LAS MEJORES INTENCIONES. Roberto, seco, le dice que no le gusta el helado, que es alérgico y que lo odia. Como es de esperar, Juan se siente muy mal, pero, si comprende que Roberto no lo está rechazando a él, sino al helado, la próxima vez tomará en cuenta las necesidades de ambos, comprará el helado para él y le preguntará a Roberto que es lo que a él le gusta. Recuerda: Un buen consejo para una relación sana, es no quedarnos sólo con nuestras buenas intenciones, es necesario conocer al otro, sus gustos y sus necesidades para lograr una mejor comunicación y convivencia.
  9. 9. 9 Ciencia, buena intención, felicidad Los medievales creían que la maldad era mera ignorancia. Actúa mal, decía Sócrates, quien ignora. Pensar así es creer en el ser humano, en su bondad intrínseca. Pero hoy, ciertamente, los psicólogos han ahondando en el estudio de la consciencia, es decir, de la intención. ¿De qué sirve que la ciencia vaya adelante y deje atrás a la moral? El conocimiento, sin moral, es como una pistola en manos de niños. Gracián, dice: “Saber con recta intención. Asegura fecundidad de aciertos. Monstruosa violencia fue siempre un buen entendimiento casado con una mala voluntad”. Es muy difícil ser justos. Cuando Sancho Panza gobernó la imaginaria ínsula Barataria, recibió el siguiente consejo del Quijote: “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia”. ¡Magnífico! Si vamos a actuar bajo la fresca sombra de la ignorancia, que al menos sea una actuación sincera, honesta, bienintencionada.
  10. 10. 10 Pero lo mejor siempre será combinar conocimiento y buenas intenciones. Cuando acaece lo contrario nacen los terroristas (Unabomber), los tiranos (Mussolini), los demagogos (Goebbels), los déspotas (empresarios que abusan del poder). ¿Qué hizo Sancho Panza cuando entendió que gobernar exige no sólo juicio, sino cierta frialdad para tomar decisiones? Desistió. Todo profesional porta saberes científicos, pero también éticos y estéticos (verdad, bondad y belleza). Un dato, sin moral, es un simple guarismo. Un dato en las manos de un buen hombre es una guía y en manos de un artista es un camino. Visualiza tu meta: el poder de la intención Posiblemente alguna vez hayas escuchado a alguien decir que nuestra intención crea nuestra realidad. Si nunca has escuchado estas palabras anteriormente te invito a que tomes esta oportunidad para reflexionar acerca de su significado. ¿Qué quieren decir estas palabras para ti?
  11. 11. 11 La primera vez que yo escuché esta frase no comprendí toda su profundidad. Años de estudio, de práctica profesional y de mi trabajo personal me han ayudado a comprender el poderoso mensaje que encierran y hoy quiero compartirlo contigo. En muchos sentidos la intención es la semilla de todo lo que existe. Mucho de lo que los seres humanos hemos creado en el mundo (sean éstos objetos, organizaciones o movimientos sociales) en un momento dado en el tiempo, fueron una intención, un pensamiento. Piensa por un momento en la silla en que estás sentado ahora mismo. Ese objeto concreto que te sostiene ahora en un momento fue una idea en la mente de alguien. Esa persona primero visualizó en su mente la silla que quería crear. Luego posiblemente la dibujó. Más adelante quizás le contó a alguien acerca de su idea. Eventualmente consiguió materiales y construyó un prototipo. Más adelante le presentó el producto a alguien con recursos e interés en producirla en mayor cantidad. Tú la adquiriste y ahora estás cómodamente sentado en lo que en un momento fue "sólo una idea". Así las ideas que visualizamos y les damos nuestra energía pueden pasar de ser una idea abstracta a una realidad concreta. La intención crea nuestra realidad.
  12. 12. 12 Una intención es un pensamiento específico que busca lograr una consecuencia determinada mediante la aplicación de la voluntad personal. La visualización es una técnica que se ha utilizado en el campo de la psicología por décadas con múltiples y diversos propósitos tales como el facilitar el aprendizaje de nuevas destrezas, conquistar miedos o alcanzar metas, entre otros. Un ejercicio de visualización puede tomar muchas formas. En esencia la visualización consiste en utilizar imágenes mentales o imágenes reales para generar estados emocionales/psicológicos que faciliten alcanzar el objetivo deseado. Por ejemplo, muchos tenistas profesionales como parte de su entrenamiento hacen ejercicios de visualización en los que se imaginan a ellos mismos jugando el partido paso a paso hasta que logran derrotar a su oponente.
  13. 13. 13 Estudios científicos han demostrado que cuando nos visualizamos realizando una actividad de manera detallada en el cerebro se activan los mismos circuitos neuronales que se activarían si estuviéramos realizado la actividad en la vida real. Otros estudios han encontrado que la práctica mental mediante la visualización puede ser tan efectiva como la práctica real para la consecución de una meta. De manera que si tienes, por ejemplo, una reunión importante en tu trabajo o necesitas tener una conversación importante con alguien en tu vida, en preparación para ella puedes practicar un ejercicio de visualización en donde te imagines, detalladamente y paso a paso, cómo te diriges a la otra persona, qué palabras escoges para comunicar lo que quieres decir, tu tono de voz, etc. Hacer este ejercicio te puede ayudar a fortalecer tu confianza en ti mismo y a tener claridad acerca de lo que quieres decir y cómo decirlo.
  14. 14. 14 Otro ejercicio que puede ser útil en tu proceso de comenzar a darle energía y forma a tus intenciones es construir un collage con imágenes que representen la visión que tienes de aquello que deseas conseguir. Recopila imágenes en revistas que ilustren lo que deseas. Pega las imágenes en una cartulina y ponlas en un lugar de tu hogar donde puedas ver con frecuencia el collage que has creado. Esta representación visual de tus intenciones son recordatorio de tu meta y una manera de comenzar a darle energía a tu visión de lo que quieres conseguir. Para concluir los dejo con las palabras del escritor y Premio Nobel de literatura, George Bernard Shaw: "La imaginación es el principio de la creación. Tú imaginas lo que deseas, pones voluntad en lo que imaginas y por último creas lo que quieres". Ver con más claridad el camino a seguir contribuye a fortalecer tu seguridad en ti. Actuar con la intención correcta ¿Acaso debemos agregar intención al hecho o el hecho a la intención? ¿Para qué hacer una acción cualquiera si no la haces con intención? Siéntate y no hagas nada, es preferible.
  15. 15. 15 Solo si tú vez que por medio de la acción puedes avanzar en dirección a la Meta, entonces actúa. Cuando tu acción sea el resultado de la intención, ninguna fuerza será desperdiciada inútilmente y todo será a favor de la eternidad que alcanzas, así tú te realizas correctamente. No es necesario hacer una acción y agregarle intención, sino tener la intención, y de acuerdo a la intención revisar y ver cuál es la acción necesaria que debes hacer. Pasa de la intención a la acción La movilidad profesional puede estancarse por falta de compromiso y miedo al fracaso: expertos; para vencer las barreras es necesario enfocarse en lograr el cambio en el momento presente.
  16. 16. 16 Frente a un reto complejo lo mejor es lanzarse a la acción y antes de inmovilizarse por temor. ENFOQUE: ¿Miedo a la innovación? Naufragio seguro Muchos de nosotros nos quedamos atorados entre querer actuar y actuar. La incertidumbre de un camino desconocido puede ser atemorizante. A veces se siente como si las circunstancias conspiraran contra nosotros y nos vemos acorralados. En la cultura corporativa esa duda puede traducirse en lo que los profesores Bob Sutton y Jeffrey Pfeffer llaman la "brecha del saber hacer": ese espacio entre lo que sabemos que debemos hacer y lo que finalmente hacemos. La "brecha del saber hacer" puede llevar a una compañía a la parálisis cuando las discusiones sustituyen a las acciones. Nota relacionada: ¿Por qué la innovación es tan difícil? Luego de conocer este concepto, comenzamos a verlo en todos lados. Por ejemplo, lo vimos de primera mano con Eastman Kodak. En una fría mañana de primavera a mediados de los 90, un equipo de IDEO (firma consultora de innovación y diseño) viajó a Rochester, Nueva York, para una audiencia con el equipo ejecutivo de Kodak. Encontramos a un grupo de líderes con una gran experiencia y quienes entendían intelectualmente que el futuro de la fotografía era digital. Al ver al pasado, los historiadores de los negocios pueden verse tentados a sugerir que el liderazgo de Kodak fue ingenuo. Pero ese no es el caso. De hecho, tuvimos que hacer un esfuerzo para mantenernos a la par de la ágil mente del CEO, George Fisher. Nadie puede afirmar que Kodak carecía de conocimiento sobre la fotografía digital. De hecho inventaron la cámara digital en 1975, y más tarde fueron pioneros con el primer
  17. 17. 17 sensor de megapíxeles. Kodak tenía un fuerte inicio que pudo haberse traducido en una ventaja. Así que, ¿por qué todo ese conocimiento no se convirtió en una acción decisiva? Para los emprendedores, la tradición se impuso. El pasado glorioso de Kodak fue demasiado atractivo. Kodak fue esencialmente dueño de la fotografía por 100 años, con porciones de mercado, en algunos segmentos, que llegaban al 90%. Al enfrentar a fuertes competidores globales en el mercado digital, Kodak supo que tendría problemas y el miedo al fracaso se transmitió entre todo el equipo directivo. Al estar atrapado en la brecha del saber hacer, Kodak se aferró al negocio que les había dado tanto éxito en el siglo XX, y dejó de invertir en el mundo digital del siglo XXI. Como resultado, una de las marcas más poderosas de los Estados Unidos perdió el rumbo. Ninguna compañía que pierde frente a la competencia es culpable de mantenerse completamente sin hacer cambios. Pero en algunos casos nuestros esfuerzos fallan por el poco nivel de compromiso para cambiar. "Trataré" puede convertirse en una promesa de hacer algo en lugar de convertirse en acción decisiva.
  18. 18. 18 El director académico de Stanford, Bernie Roth, demuestra esta idea con un ejercicio con sus estudiantes. Sostiene una botella de agua y les pide que intenten quitársela. Al encarar a Bernie, un veterano del Programa de Diseño de Stanford, los estudiantes usualmente dudan mientras intentan quitársela. Sus esfuerzos no llegan a nada. Se vuelven más aprehensivos a medida que intentan quitarle la botella al profesor. Bernie luego reflexiona sobre el ejercicio. Les dice que dejen de intentarlo y lo hagan, que le quiten la botella. Una persona entonces avanza y con éxito le quita la botella. ¿Qué cambió? Como Bernie lo explica, la excusa radica en la idea de "intentar". Es como si el día de hoy fuera para intentos y la acción real sucediera en algún momento vago en el futuro. Para lograr la meta, para vencer las barreras en el camino, se debe estar enfocado en lograrlo en ese momento. O como Yoda, otro sabio maestro, se lo pone a Luke Skywalker en la Guerra de las Galaxias: "Hazlo o no lo hagas. No hay intentos". "La acción más pequeña, es mejor que la intención más grande." Anónimo Nota relacionada: Innovar, clave en futuro de los negocios Algunas veces, pese a la determinación para hacerlo, el tamaño de una tarea importante, puede detenerte, especialmente al inicio. Comenzar puede ser difícil. El escritor enfrenta una página en blanco, el maestro encara el primer día de escuela, y la gente de negocios el lanzamiento de un nuevo proyecto. La escritora Anne Lamott captura esta idea con una historia de su libro "Pájaro por Pájaro". Su hermano de 10 años tenía que entregar un reporte sobre pájaros y no había comenzado hasta una noche antes de la fecha de entrega. "Estábamos todos en la casa y él estaba en la mesa de la cocina casi llorando, rodeado por papel, lápices y un libro sin abrir sobre los pájaros, inmovilizado por la tarea que tenía enfrente. Entonces mi padre se sentó junto a él, puso su brazo en su hombro y le dijo ‗pájaro por pájaro, amigo. Sólo empieza pájaro por pájaro'". Los dos nos apropiamos de la frase "pájaro por pájaro" cuando nos vemos confrontados con una tarea intimidante, algunas veces diciéndolo en voz alta. Esas tres palabras nos recuerdan que no importa qué tan grande sea la tarea, podemos reducir la brecha de hacerlo al cumplir con la tarea un paso a la vez. En otras palabras, para alcanzar un coyuntura creativa, necesitas empezar, sin importar las pequeñas fallas que puedan ocurrir en el camino. Es poco probable que en el primer
  19. 19. 19 intento tengas éxito. Pero está bien. Es difícil ser el mejor al principio, así que debemos comprometernos a mejoras rápidas y continuas. La dinámica de ensayo error puede parecer poco confortable al inicio, pero la acción nos permite aprender a un ritmo más rápido y eso es un prerrequisito para el éxito. De otra manera el deseo de ser el mejor puede interponerse en verdaderamente ser el mejor. Intención de implementación. Aplicación al Ritual de plena presencia. De buenas intenciones está empedrad el camino al infierno— San Bernardo of Clairvaux Convertir las intenciones en acciones consecuentes es una de las cosas más difíciles.
  20. 20. 20 Tomemos un ejemplo personal: uno de mis rituales es la plena presencia. Tengo una idea más o menos clara de lo que significa y lo tengo desglosado en 4 sub-rituales en los que me concentro cada semana del mes sucesivamente: plena presencia en el movimiento, en la comida, en el pensamiento-emociones y en la conversación. El ritual está bien justificado y las veces que lo practico cosecho bienestar y calma. Sin embargo, no siempre consigo recordarlo. Uso el Motiveaider como un disparador táctilvibratorio para los sub-rituales de movimiento, pensamiento-emociones y conversación con bastantes buenos resultados; pero el ritual de plena presencia en la comida, que es más limitado (sólo en las 5 comidas del día), no consigo practicarlo consistentemente a pesar de revisarlo todas los días de la semana en que me centro en él. ¿Qué puedo hacer? La estrategia tradicional se basaría en fortalecer la visión de la meta, en recordarme todos los beneficios para la salud y mente que tiene su práctica. Sin embargo, la mera intención y el reconocimiento de los beneficios de un hábito a veces no son suficientes:Las investigaciones han mostrado que intenciones sobre objetivos generales (por ejemplo, ―Me propongo firmemente alcanzar la meta X‖) sólo explican entre el 20% y el 30% de la varianza en el cambio de comportamiento. Después de todo, el
  21. 21. 21 comportamiento pasado tiende a ser un mejor predictor del comportamiento futuro de las personas que las metas que se proponen. –Wikipedia Intención de implementación vs intención de meta He decidido cambiar el enfoque: en vez de fortalecer la visión de la meta, voy a procurar fortalecer la visión del proceso para alcanzar la meta. Es decir, voy a centrarme en el proceso y voy a crear una ―intención de implementación‖ en vez de reforzar la ―intención de la meta‖.Una intención de implementación es una estrategia auto-regulatoria en la forma de un SI—ENTONCES–PLAN (―Si la situación X se da, entonces ejecutaré la respuesta Y‖) que puede llevar a un mejor logro de la meta. Está subordinada a las intenciones de meta, ya que especifica el cuándo, el dónde y el cómo de un comportamiento dirigido por metas. –Wikipedia -Hasta ahora el detonante o disparador del ritual de plena presencia en el comer era el comienzo de la comida, pero no tenía más que la vaga intención de comer con conciencia. ¿Cómo se come con conciencia? ¿Qué significa exactamente? ¿Cómo podría asegurarme de que estoy practicando la plena presencia? Tengo el cuándo (horas de las comidas) y el dónde (mesa) pero me falta el cómo. Voy a crear una regla altamente específica que convertiré en automática para que me ayude a regular el ritmo en la comida. Tiene que ser una regla que me mueva a comer más lentamente, porque supongo que si consigo comer más pausadamente, podré también ser más consciente de mis movimientos, de los sabores, olores y texturas, y ejercer la plena presencia. Regla del ritmo en el comer (en el ritual de plena presencia en el comer): Sólo empiezo a comer después de que el resto de los comensales hayan empezado. Nunca acabo un plato antes de que acabe el último de los comensales. Termino de comer después que el resto de los comensales. Procuro no dejar migas u otros restos en la mesa y mantengo la servilleta bien doblada. Saboreo morosamente el primer bocado de cada plato y el primer sorbo de cada vaso.
  22. 22. 22 Generar automatismos para liberar fuerza de voluntad Esta regla supone el desplazar la intención y esfuerzos conscientes a un mecanismo automático facilitado por una regla muy concreta qué especifica el cuándo, dónde y cómo. Así puedo liberar fuerza de voluntad y hacer más sencillo el cumplimiento del ritual, la meta, el qué.
  23. 23. 23 Mis reglas del minimalismo existencial son todas ejemplo de estas intenciones de implementación en distintos contextos y pretenden lo mismo que la regla anterior del ritmo en el comer. Son mecanismos automáticos condicionales en forma de reglas SI <X>, ENTONCES <Y> con los que pretendo liberar fuerza de voluntad, uno de los dos cuellos de botella de la auto-regulación. Un estudio alemán muestra que la persona normal emplea una media de 4 horas resistiéndose a deseos o tentaciones: [...] A menudo, pensamos en la fuerza de voluntad como en una fuerza extraordinaria que tenemos que invocar para manejar las emergencias, pero no es esto lo que Baumeister y sus colegas encontraron cuando recientemente monitorizaron a un grupo de más de doscientos hombres y mujeres en Alemania central. Estos alemanes llevaron avisadores electrónicos que sonaban a intervalos aleatorios siete veces al día, pidiendo a las personas que informaran si estaban experimentando algún tipo de deseo o si habían sentido recientemente tal deseo. El cuidadoso estudio, dirigido por Wilhelm Hofmann, recogió más de 10,000 informes puntuales desde la mañana a la media noche. [...] Los investigadores concluyeron que las personas emplean alrededor de un cuarto de sus horas despiertas resistiéndose a deseos —al menos cuatro horas al día—. Dicho de otro modo, si abordaras a cuatro personas de manera aleatoria en cualquier momento del día, una de ellas estaría usando la fuerza de voluntad para resistir un deseo. Y esto no incluye todas las veces en que la fuerza de voluntad se ejercita, porque la gente la usa para otras cosas, como para tomar decisiones. -
  24. 24. 24 Paradójicamente, según Baumeister —en su último libro Willpower—, las personas más voluntariosas y disciplinadas no son las que más esfuerzos de voluntad realizan a lo largo del día. Lo que hacen mejor las personas disciplinadas es el dedicar su fuerza de voluntad a establecer mecanismos automáticos— como el visto arriba en forma de intenciones de implementación—, y a urbanizar su entorno para poder concentrarse de la mejor manera y estar más libres de las interrupciones y tentaciones. Es decir, las personas disciplinadas son más estratégicas en el uso de la fuerza de voluntad, eligen mejor sus batallas.
  25. 25. 25 Intención + Implementación= Satisfacción
  26. 26. 26 ¿Cuántas vidas se han acabado antes de haber comenzado? ¿Cuántos sueños se han quedado en el olvido por una falta de implementación? Mientras que hay muchas razones del porqué podemos quedarnos cortos al momento de alcanzar nuestros sueños, uno de los más comunes y letales es una falta de acción. Una persona que implementa un plan medio pensado vale más que 100 personas que no implementan un sueño bien pensado. Los que actúan en el teatro de la vida son los que logran los premios más grandes… Son los que logran hablar con la persona que más desean Son los que logran tener las mejores relaciones con sus seres queridos Son los que compran los mejores autos y las casas en los mejores lugares Son los que dan su opinión y escuchan a los demás para llegar a mejores acuerdos Todos tenemos una capacidad increíble para soñar y querer cualquier cantidad de cosas…
  27. 27. 27 Queremos una nueva nevera Soñamos con una mejor relación Queremos que nuestro jefe nos respete Soñamos con una familia saludable y feliz Los que logran obtener estos objetivos son los que aterrizan después de haber volado por un bello viaje soñado con un plan contundente para lograr lo que más desean. El juego de la vida es igual para todos. Mientras que el lugar y las circunstancias son diferentes, las reglas son iguales para todos. Tenemos el mismo aire para respirar, el mismo cielo para mirar y las mismas 24 horas al día para vivir. ¿Por qué algunas personas logran mucho mientras que otros logran poco? En pocas palabras, es porque algunos implementan su intención y otros se quedan en el ―intento‖ sin tomar acción. Imaginar y desear lo que más queremos no es suficiente, tenemos que tomar acción creativa en pro de lo que más deseamos tener. Veamos un ejemplo: Dos muchachos creen que una muchacha en su colegio es bella e interesante. Los dos desean salir con ella en una cita para conocerla mejor. Los dos imaginan todas las posibilidades que podrían generarse al estar cerca de ella. Uno pregunta a una de sus amigas lo que le gusta y el otro simplemente la admira desde lejos. Uno le compra una flor y el otro observa mientras que el primero entrega la flor a la muchacha. Uno celebra que va a salir en una cita con ella, el otro maldice su mala suerte. No es la suerte o las circunstancias lo que hace la diferencia en la vida. Los que logran mucho crean su propia suerte y se amoldan a sus circunstancias. La vida no tiene favoritos y las posibilidades que ella nos ofrece están disponibles para todos. Cuando dirigimos nuestra intención e implementamos un plan de acción logramos mucha satisfacción.
  28. 28. 28 Pa’lante porque pa’tras ASUSTAN
  29. 29. 29 A continuación véase un ejemplo de cómo con intenciones de meta (10%) y de implementación (90%) se puede lograr un cambio de rutina benéfico para quien así lo pretenda. ¿Por dónde empezar para perder peso y ponerte en forma? "Necesito perder peso y ponerme en forma pero cuando lo intento al final me agobio y abandono". Hace no mucho tenía una conversación con un amigo en la que me decía esta misma frase. Sergio era un chico delgado en su adolescencia que solía jugar al futbol habitualmente. Sin embargo, la edad, los malos hábitos como el tabaco y las copas de los fines de semana, una alimentación poco equilibrada y una desafortunada lesión jugando al fútbol que lo tuvo durante algún tiempo apartado de hacer deporte han contribuido a que con 34 años roce los 100 kilos (mide aproximadamente 1.75 m.) El año pasado empezó a tomarse su salud en serio otra vez porque veía que se asfixiaba y que no podía seguir el ritmo de su hijo, quien ya despunta como portero de fútbol, así que dejó de fumar (te lo he dicho muchas veces, pero te lo digo otra: ¡estoy muy orgullosa de ti por eso!), se lanzó de cabeza y tras perder algunos kilos, abandonó. En principio parece que lo hizo todo bien. Fue a un famoso médico nutricionista, contrató a un entrenador personal y se lo tomó muy en serio.
  30. 30. 30 "¿Por qué abandonó entonces?", te estarás preguntando. Pues por la razón que abandona mucha gente, porque como dice mi madre (y seguro que la tuya también): "El Que mucho abarca poco aprieta" De repente un día te levantas y dices "hoy voy a dar el cambio". Entonces te apuntas al gimnasio y te dices que vas a ir 5 días a la semana, haces limpieza en la cocina y tiras toda la comida poco sana y compras un montón de frutas y verduras que estás segurísimo que vas a consumir a diario y para terminar te guardas en tus favoritos 365 recetas sanísimas para cocinar cada día de tu próximo año. ¡Uf! Yo no sé tú, pero yo ya estoy agobiada de solo pensar en todo esto, ¡y eso que a mí me encanta este estilo de vida! Entonces, ¿por dónde empiezo para ponerme en forma? Vamos a hacer un pequeño ejercicio mental. 1. Imagínate cómo te ves dentro de un año en cuanto a tu forma física y tu estilo de vida. ¿Qué aspectos te caracterizan? Haces deporte 5 días a la semana. Has dejado de beber refrescos en las comidas. Cocinas regularmente y evitas la comida precocinada. Consumes frutas y verduras diariamente. Bebes diariamente unos 8 vasos de agua. Haces media hora de relajación y meditación todos los días. (Lo que sea que se te ocurra que te parezca sano y que quieras alcanzar). 2. Apunta todas esas características. 3. Elige UNA de ellas y rodéala, resáltala con colores o escríbela en un papel y pégala en tu nevera. Lo que sea para que la tengas bien presente. 4. Trabaja para hacer de esa meta un hábito, porque... La constancia es el secreto de tu éxito Y ve observando e incluso anotando tus avances. Por ejemplo: "día 5: he perdido 300 grs.", "día 12: ya corro 15 minutos sin ahogarme"... 5. Cuando hayas conseguido hacer de esa meta una rutina diaria, ve a la lista que hiciste en el punto 2 y tacha esa meta. 6. Concédete un premio por ello. TE LO MERECES. ¡Pero ojo! Que no sea algo que atente contra tu nuevo estilo de vida o que ponga a prueba tu voluntad como por ejemplo, salir de fiesta toda la noche y tener que esquivar un montón de mojitos.
  31. 31. 31 7. Elige una nueva meta y trabaja para integrarla en tu rutina junto con la anterior. Por ejemplo, imagina que te pones a hacer tu lista y esto es lo que esperas estar haciendo dentro de un año: Corro media hora 3 días a la semana. Hago pesas 5 días a la semana. Tomo agua en vez de refrescos en cada comida. Solo tomo alcohol un día a la semana. Cocino y como comida sana al menos 6 días a la semana. Duermo 8 horas diarias. Si te fijas, no he puesto metas del tipo "corro habitualmente" o "estoy en forma". Eso es demasiado impreciso o ambiguo. Debes intentar expresar tus metas de la forma más concreta y exacta posible porque esto te ayudará a ver tu grado de consecución o desviación con respecto a cada objetivo. Ahora elijo: corro media hora 3 días a la semana. Y ME OLVIDO DE LO DEMÁS POR EL MOMENTO. Tu objetivo ahora es únicamente correr 3 días a la semana y ahí es donde debes llegar. Pero ¡oye! Esto no quiere decir que tengas que empezar a correr media hora 3 veces en semana desde el día 1. Esto quiere decir que vas a trabajar para GRADUALMENTE llegar a eso. Poco a poco, vas a crear el hábito de "correr media hora 3 días a la semana", de forma que llegue un punto donde salir a correr esa media hora no sea un esfuerzo monumental, sino algo que te pide tu cuerpo. Cuando llegues a eso, ya puedes considerar que has alcanzado esa meta. Sé que estarás pensando "¡Jo! Pero así voy a tardar bastante en conseguir los resultados que quiero". Y yo no te voy a mentir diciendo que no, que se tarda menos de lo que piensas. ¡Pues claro que se tarda! Pero es que las cosas duraderas y resistentes requieren de tiempo para hacerse y consolidarse. No hay puentes, cimientos, casas, catedrales, investigaciones, cuadros, esculturas, coches, o lo que sea que quieras que se haya hecho en muy poco tiempo y sea resistente. Y tú, querido o querida, no quieres algo que te dure un mes o dos, tú quieres algo que te dure mucho, que sea fuerte y sólido para que sea casi imposible de quebrantar. Por eso necesitas convertirlo en un hábito Para que lo tengas más claro: Tu fuerza de voluntad es limitada. No tienes una fuente inagotable de fuerza de voluntad. ¡Nadie la tiene! Todos necesitamos un descanso. Así que si te propones demasiados cambios drásticos o solo uno pero demasiado grande, en cuestión de una semana o dos estarás agobiado, quemado y agotado mentalmente y físicamente. La idea clave es coger esa gran montaña de objetivos para la que necesitarías un equipo de escalada profesional y el mejor sherpa y dividirla en pequeñas lomas fáciles de subir paseando y...¡DISFRUTAR DEL VIAJE!
  32. 32. 32 Esto es todo por hoy que no quiero que te agobies. Pero no te despistes demasiado porque el lunes llega la segunda parte de esta serie de posts y muy pronto una receta que triunfa siempre que la hago (y la hago muy a menudo). Y para acabar, te propongo estas tareas: 1) Haz tu lista de objetivos que te gustaría haber logrado para dentro de 1 año y compártela en los comentarios para inspirar a otros y para comprometerte.
  33. 33. 33 Como ya has leído el post anterior, y encima tienes aquí el recordatorio de las tareas, ya sabes que la clave es:
  34. 34. 34 Haz de tu meta tu rutina diaria Pero claro, eso de hacerse una rutina suena muy fácil y bonito pero todos sabemos que luego no es "moco de pavo". Así que vamos a hacer lo que mi hermano me dice siempre... ¡Utilizar el Sun Tzu! "Cuando eres capaz de ver lo sutil, es fácil ganar" Así que vamos a conocer lo sútil de nuestro contrincante: la rutina. Si analizas la mayoría de las acciones que haces en tu día a día te darás cuenta de que muchas de ellas son hábitos (a veces buenos y a veces no tan buenos): la hora a la que te levantas, el lavarte los dientes antes de entrar en la ducha, las cucharadas de azúcar que echas al café, la Coca-Cola de media mañana...Son acciones que haces casi sin pensar en ello. Te salen solas. Si no te sientes feliz con tu estado físico y tu apariencia, piensa qué rutinas de tu día a día te han llevado a eso: - ¿Ver la tele cada día más de una hora? - ¿No usar nunca las escaleras para subir a casa?
  35. 35. 35 - ¿Coger el coche para ir a la tienda de la esquina? - ¿Zamparte un paquete de patatas fritas mientras ves una película? - ¿Quitarte un disgusto comiéndote una tarrina de medio kilo de helado? Piénsalo bien, porque no llegamos a donde estamos por arte de magia. Es el resultado de nuestros actos. ¿Cuándo se convierte una acción en un hábito? Si buscas información por la red sobre cúanto se tarda en crear un hábito, descubrirás que en muchos sitios hablan de 22 días. Sin embargo, y tras mucho buscar, no he encontrado ningún estudio científico que respalde este dato. Por lo tanto, es un dato del que dudo mucho, aunque nunca se sabe. Sin embargo, he encontrado un estudio llevado a cabo en el University College de Londres y publicado en la European Journal of Social Psychology (Lally et al. (2009)), que establece que se tarda en crear un hábito unos 66 días. Y subrayo el "unos" porque esos 66 días son un promedio, ya que según el estudio, se pueden tardar entre 18 y 254 días en función del tipo de hábito que se quiera formar. Como imaginarás, no es lo mismo crear el hábito de beber un vaso de agua cada mañana nada más levantarse que correr todos los días media hora. Cada uno requiere un nivel de esfuerzo diferente para nuestro cerebro (y nuestro cuerpo en muchos casos) y un tiempo de ejecución diferente. Además de que también se observó en dicho estudio que hay
  36. 36. 36 personas con más facilidad para crear hábitos que otras. ¿Y cómo se crea un hábito? El Premio Pulitzer y best seller Charles Duhigg lo explica en su libro El poder de los hábitos como un ciclo de tres partes: 1) El estímulo: que es el detonante que hace que ocurra el hábito en primer lugar. 2) La recompensa: que es gracias a esta que el cerebro codifica y fija el hábito para repetirlo en el futuro. 3) La rutina: que es el comportamiento en sí mismo. Si has estudiado un poco de Psicología, esto te recordará mucho al Condicionamiento Operante de B. F. Skinner. Hay un estímulo, una respuesta y un refuerzo. Así que básicamente lo que necesitamos para crear nuestra rutina es: Obtener algo positivo de un estímulo para que nuestro cerebro quiera repetir la misma respuesta. ¡Vayamos al ejemplo práctico! 1. Has tenido un enfado con alguien y estás triste. (Estímulo). 2. Te comes una caja de galletas viendo una película. (Respuesta). 3. Te sientes mejor gracias a la glucosa y se te pasa un poco la tristeza. (Refuerzo). ¿Qué crees que pasará la próxima vez que estés triste? Esto. Otra situación: 1. Sales del trabajo con mucho estrés. (Estímulo). 2. Te fumas un cigarro. (Respuesta). 3. Te tranquilizas. (Refuerzo). Seguro que no hace falta que te pregunte qué pasará cada vez que estés de los nervios. Ahora vamos a ver los mismos estímulos con otras respuestas: 1. Has tenido un enfado con alguien y estás triste. (Estímulo). 2. Sales a dar un paseo. (Respuesta). 3. Te sientes menos triste porque te has entretenido con el paisaje y con más energía. (Refuerzo). 1. Sales del trabajo con mucho estrés. (Estímulo). 2. Haces 5 minutos de respiraciones profundas. (Respuesta). 3. Estás más relajada y te sientes bien por no haber fumado. (Refuerzo).
  37. 37. 37 Así que: Una rutina es una respuesta casi automática de nuestro cerebro ante un estímulo. Se necesitan aproximadamente unos 66 días para crear una rutina. Para despertar el hábito necesitas obtener algo positivo de la respuesta. Te lo pongo en esquema que queda mucho más claro. **Este esquema está basado en el esquema de Charles Duhigg. Como puedes ver, Duhigg fija un período de 2 semanas para comprobar la existencia de la rutina, pero como hemos visto arriba, este tiempo variará en función del tipo de rutina que quieras crear.
  38. 38. 38 ¿Cómo puedes aplicar este esquema? Tan sencillo como crearte una regla, tal como lo sugiere Duhigg: Cuando (estímulo), yo (responderé de tal forma) porque así (obtendré tal recompensa). Por ejemplo: Cuando me levante por las mañanas, desayunaré y así pondré un +1 en mi calendario de objetivos. Te puede parecer una absoluta chorrada lo de poner un +1 en un calendario, pero te aseguro que no deberías subestimar el poder del +1 y no romper la serpiente para conseguir tus objetivos . Si buscas mejorar tu estado físico, piensa en todos esos malos hábitos que te han llevado a donde te encuentras. Piensa en qué obtienes de esos hábitos y actúa para cambiarlos. Recuerda: No tienes que ser el esclavo de las decisiones que tomaste en el pasado. Siempre puedes cambiar de opinión. Ahora toma la iniciativa de una vez y comprométete con lo que quieres lograr. Hazte una regla como el ejemplo que te he puesto arriba y hazlo público. Puedes hacerlo comentándolo en la página de Facebook.¿Te apuntas o qué?… ¡SÍ, ME APUNTO! Principio de la buena fe o de la intención La buena fe significa que cada uno debe guardar fidelidad a la palabra y no defraudar la confianza o abusar de ella.
  39. 39. 39 Intenciones de implementación: cómo cumplir tus propósitos de año nuevo Hagamos de cuenta que se inicia un año. Llegadas estas fechas todo el mundo hace nuevos y -por lo general- también buenos propósitos para el año que comienza. Aprender un idioma, apuntarse a un gimnasio y hacer deporte, ponerse a dieta o dedicar más tiempo a las cosas verdaderamente importantes, junto a otro listado de intenciones que comienzan por ―ser más…‖ y ―ser menos…‖ son los objetivos estrella que figuran en el top ten de los listados de Año Nuevo. Sin embargo, hay algo problemático en ellos…nunca se cumplen. Y lo que es peor: incluso sabemos que será muy difícil que a finales de enero logremos evitar una sonrisa condescendiente al pensar en ellos y en lo ingenuos que –un año más- hemos sido. No hay que desesperarse. Tampoco hay que pensar que nuestra
  40. 40. 40 voluntad es más débil que la de los demás. Como ha señalado Gollwitzer (1999), las correlaciones entre intenciones y conductas son más bien modestas, y las primeras tan sólo llegan a explicar entre un 20%-30% de la variabilidad de las segundas. Pero este año la psicología viene al rescate. ¿Cómo tiene que ser un propósito para que se incremente la probabilidad de que lo llevemos realmente a cabo? ¿Cómo puede hacerse que la gente sea más eficaz cuando tratan de poner en marcha sus buenas intenciones? Hay varios factores que parecen contribuir al éxito en este sentido: o En primer lugar, parece que la fuerza de nuestras intenciones y el grado de compromiso con ellas parece que influyen en que sean o no traducidas posteriormente en conducta. o Segundo, los objetivos que se formulan de una manera concreta, precisa y desafiante son mejores que aquellos que se plantean en términos genéricos y vagos (como ―ser más feliz‖, ―ser mejor‖, etc.) o Tercero, formular objetivos en términos más próximos y cercanos ayuda más que plantearse objetivos distantes y lejanos. Ir paso a paso es mejor que ir a lo grande.
  41. 41. 41 o Cuarto, los propósitos deberían establecerse en términos de ―aprender a hacer algo‖ o de ―cómo hacer que…‖, más que en términos de ―resultados‖ a los que no siempre sabemos cómo llegar. o Quinto, parece que los objetivos que tienen que ver con ―conseguir algo‖ dan mejores resultados que aquellos que se plantean en términos de ―evitar o prevenir algo‖. Bien, un primer paso es definir adecuadamente nuestro objetivo. Pero eso no nos va a garantizar que seamos capaces de ponernos manos a la obra y dar los pasos necesarios que implica su consecución. Incluso una vez que hemos comenzado, pueden aparecer diversos obstáculos que nos desvíen de realizar nuestro propósito. Entonces…ya tenemos una ―intención‖. Pero ahora necesitamos una ―intención de implementación‖ (Gollwitzer, 1999). La diferencia es sutil, pero va a ser definitoria de lo que ocurra posteriormente con nuestro objetivo (además de con nuestra sonrisa condescendiente a finales de enero, y con los remordimientos propios del próximo diciembre). Una intención o propósito tiene la forma ―intento llegar a/alcanzar… (objetivo)‖, pero una ―intención de implementación‖ adopta una expresión mucho más operativa: ―siempre que la situación X aparezca, yo iniciaré la respuesta Y, encaminada a mi objetivo‖. Sólo falta sustituir X e Y en la ecuación y ―despejar‖ ante qué situaciones pondremos en marcha qué conductas. Otra formulación posible es en términos de ―Si… (ocurre X, estoy en la situación X, etc.), entonces… (haré Y, mi respuesta será Y, etc.). Las ―intenciones de implementación‖ en definitiva nos hacen precisar cuándo, dónde y cómo vamos a realizar las conductas que nos llevan al objetivo, señalando por tanto un compromiso a responder de una determinada forma ante una situación dada. Según Gollwitzer (1999) las ―intenciones de implementación‖ nos ayudan a conseguir los objetivos planteados por varias razones: o Implican una pre-decisión sobre cómo vamos a actuar en una situación determinada, reduciendo la cantidad de esfuerzo cognitivo en comparación con la que tendríamos que realizar si hubiéramos optado por simplemente determinar el objetivo y en cada situación ―ver cómo se puede llevar a cabo‖.
  42. 42. 42 o Conllevan una automatización del comportamiento a realizar cuando nos encontramos en una situación relevante para nuestros objetivos. o Las ―intenciones de implementación‖ no sólo nos ayudan a ponernos en marcha, sino que también sirven para manejar adecuadamente aquellos obstáculos que nos puede desviar del objetivo, como las distracciones, los malos hábitos, las tentaciones de abandono o los conflictos de objetivos. ¿Cómo? Bien, se trataría de formular ―intenciones de implementación‖ adicionales para esos escenarios; por ejemplo, ―siempre que aparezca una distracción, haré…‖ o ―siempre que alguien me ofrezca un cigarrillo, haré…‖. En definitiva, con las intenciones de implementación lo que hacemos es pasar estratégicamente el control de nuestra conducta desde nosotros –lo que implica un control consciente y costoso- a determinadas ―pistas‖ o estímulos de la situación –lo que supone anticipación la respuesta a emitir y automatización-. La aplicación de la técnica de intenciones de implementación ha demostrado ser eficaz en numerosos contextos, desde la realización de tareas académicas a la rehabilitación de personas con enfermedad mental, adicciones o daño cerebral, pasando por la promoción de hábitos saludables o de la realización de comportamientos cívicos (Gollwitzer y Sheeran, 2006; Schweiger Gallo y Gollwitzer, 2007). En este sentido, el meta-análisis realizado por Gollwitzer y Sheeran (2006) reveló que las intenciones de implementación tienen un efecto positivo sobre el logro de objetivos, con una magnitud del efecto que podría considerarse media o grande (d=0.65). Más aún, en algunos de sus estudios Gollwitzer encontró que las intenciones de implementación resultaban también eficaces en períodos navideños. Y no es broma, basta leer los estudios 1 y 2 de Gollwitzer y Brandstätter (1997) para convencerse de ello. Bueno, ahora sólo queda determinar cuándo, dónde y cómo vamos a poner en práctica nuestros propósitos de Año Nuevo… Tal vez este año sea diferente, pero lo consigamos o no, ¡Feliz 2013 - 2014 o… n! Puedes leer el texto completo de los artículos citados aquí: Gollwitzer (1999); Gollwitzer y Brandstätter (1997); Gollwitzer y Sheeran (2006); Schweiger Gallo y Gollwitzer (2007). Referencias:
  43. 43. 43 Gollwitzer, P. (1999). Implementation intentions: Strong effects of simpleplans.American Psychologist, 54 (7), 493-503 DOI: 10.1037/0003-066X.54.7.493 Gollwitzer, P & Brandstätter, V (1997). Implementation intentions and effective goal pursuit Journal of Personality and Social Psychology, 73 (1), 186-199 Gollwitzer, P, & Sheeran, P (2006). Implementation intentions and goal achievement: a meta-analysis of effects and processes. Advances in experimental social psychology, 38, 69-119 Schweiger Gallo I, & Gollwitzer PM (2007). Implementation intentions: a look back at fifteen years of progress. Psicothema, 19 (1), 37-42 PMID: 17295981 Establecer tus Metas y Planificarlas Te explico cómo establecer tus Metas personales. Debes iniciar con las Metas de tu vida en general, y luego trabajar a través de una serie de planes de nivel inferior, y culminar en un diario de: Lista de Tareas Pendientes.
  44. 44. 44 Con esta estructura y este modo de planificación, cubres la Meta mayor de tu vida, de tal forma divides en un número de pequeñas tareas que necesitas realizar cada día para alcanzar los objetivos de toda la vida. El primer paso para establecer Metaspersonales es, considerar lo que quieres lograr en tu vida. El establecimiento de objetivos de vida, da una perspectiva general, que a su vez, genera forma a todos los demás aspectos y regirá a la hora de tomar decisiones. Para brindarte una cobertura más amplia y equilibrada de todas las áreas importantes de tu vida, trata de establecer Metas en algunas (o todas) las siguientes categorías: • Artística: ¿Quieres lograr alguna Meta artística? Si es así, ¿qué es? ¿Quieres escribir un libro, pintar una obra maestra, o escribir una canción? • Actitud: ¿Tienes tu propio esquema mental que evita que estés progresando? ¿Hay alguna parte de la forma en que te comportas, que realmente te molesta? Por ejemplo, ¿hablas demasiado? Si es así, fija una Meta que te permita mejorar este comportamiento o encontrar una solución al problema. • Formación: ¿Qué nivel quieres alcanzar en tu carrera? ¿Tu Meta es ser jefe o dueño de tu propio Negocio algún día, o quieres ser el presidente de la compañía de otra persona? • Educación: ¿Hay algún conocimiento en particular que deseas adquirir, o algún área de estudio que te gustaría seguir? ¿Qué información y que habilidades necesitas para alcanzar estas Metas? • Familia: ¿Quieres ser padre/madre? Si es así, ¿Qué harías para ser un buen padre/madre? ¿Cómo quieres que tu pareja o miembros de la familia te vean? • Financiera: ¿Cuánto Dinero quieres ganar? ¿Qué puedes hacer para que llegar a esa cifra? • Físicas: ¿Existen objetivos deportivos que quieres lograr, o quieres una buena salud en la vejez? ¿Qué medidas vas a tomar para lograr esto? • Placer: ¿Qué te gusta? Debes asegurarte de que algunos aspectos de tu vida se orientan hacia la fabricación de ser feliz, no como otra razón de ser feliz. • Servicio: ¿Quieres hacer del mundo un lugar mejor para su existencia? Si es así, ¿cómo?.
  45. 45. 45 Una vez que has decidido tus Metas en las distintas categorías, debes asignar una prioridad a cada una de ellas si en verdad quieres alcanzar el Éxito. Enseguida, revisa las Metas y vuelve a dar prioridad a cada una, hasta que estés satisfecho de que reflejan la forma de vida que quieres llevar. Asegurarte que los objetivos que has establecido, son las Metas que tu deseas lograr, y no las Metas u objetivos que otras personas quieren que sean. El Éxito. Sólo sucede cuando se trabaja para el propio bienestar, porque al hacerlo por los demás, solo asegurarás el sabotaje de tu propio Éxito. Ficha para establecer Metas y Objetivos Personales Establecer objetivos es un ejercicio muy útil, especialmente si queremos alcanzar resultados en la vida. Escribir los planes facilita que los sueños se hagan realidad. Esta ficha para el establecimiento de objetivos te ayudará a definir qué es lo importante para tu vida. Después de que completes el ejercicio, guárdalo en un lugar seguro y cada mañana dedícale al menos 10 minutos planificando cómo convertir tus objetivos en pasos concretos a seguir. Cuando te acostumbres a revisar regularmente tus objetivos, te resultará más fácil alcanzarlos- .
  46. 46. 46
  47. 47. 47 Ficha de objetivos personales diarios Te invitamos a imprimir este formulario de objetivos diarios. Si utilizas esta herramienta prodigiosa, en unos meses, notarás grandes adelantos hacia tus objetivos. ¡El principio es simple! Debes aplicarlo si deseas progresar en tus prioridades. ¡Te prometemos que dentro de 6 meses, si aplicas diariamente este método de la " ficha de objetivos ", tu vida va a cambiar! Cómo utilizarla: * Imprime tantas fichas como días vayas a trabajar hacia tus objetivos. * Rellena cada tarde (o por la mañana) la lista de las 5 cosas más importantes que tienes que hacer durante el día. * ¡Escríbelos! * ¡Tómate 3 minutos para visualizar las 5 etapas de tu día, imaginando su realización! * A cada realización, marca una cruz en la casilla "realizar‖ * Léela cada tarde y felicítate por cada casilla punteada
  48. 48. 48 "¡Hay demasiado quehacer y el tiempo no alcanza!" "Estoy muy ocupado", dijo un adolescente. "Hago de todo. Estoy en una banda y en el equipo de bádminton; tomo clases de conducción, tengo dos empleos y doy lecciones particulares una vez a la semana. Soy socio de cinco clubes de la escuela y asisto a un montón de cursos especiales." ¡Tanto quehacer y tan poco tiempo! ¿Cómo puedo hacerlo todo? Puedes hacerlo todo, o casi todo, si administras tu tiempo. Como dijo Benjamin Franklin:
  49. 49. 49 ¿No sería sensacional que los días tuvieran 25 horas? Piensa en lo que podrías hacer con 7 horas extras a la semana. Pues ¿sabes qué? Apuesto a que pierdes de 7 a 20 horas por semana y ni cuenta te das. Para comprobarlo, anota cuánto tiempo pierdes en estas cuatro actividades. Ve llenando la table conforme discutimos cada actividad. Ve menos televisión Ver televisión es, con mucho, la mayor pérdida de tiempo y lo que a los holgazanes les encanta hacer durante horas. Un poco de televisión está bien, pero en exceso es un desperdicio total, una actividad del cuadrante 4 que no es ni urgente ni importante (ve los cuadrantes del tiempo en la página 24). ¿Sabías que el adolescente estadunidense medio ve televisión 21 horas por semana? Y luego se quejan de que no tienen tiempo. Hmm...
  50. 50. 50 BUSCATIEMPO: Recuerda los últimos 7 días. Suma el tiempo que dedicaste a ver televisión o películas en ese lapso, incluido el fin de semana. Sé sincero y anótalo en el Buscatiempo, en la sección "Horas dedicadas a esto la semana pasada". Ahora, ¿cuánto tiempo crees que puedes quitarle sin desmoronarte? Anótalo en "Horas que podría ahorrar cada semana". Reduce tu gasta tiempo personal (GP) Todos realizamos algunas actividades del cuadrante 4, donde vive el vago, que nos hacen perder tiempo. Yo las llamo gasta tiempos personales, o GP. Cada quien tiene los suyos: puede ser entretenerte demasiado al teléfono enviando mensajes de texto, jugando con el PlayStation o Xbox, de compras, maquillándote, reacomodando tu cuarto o leyendo revistas. Necesitas tiempo para relajarte y descansar. No digo que te deshagas de tu GP, sino que lo recortes un poco. Conozco a un chico de 16 años, Miguel Juan, que pasa de dos a tres horas diarias comprando y vendiendo zapatos en eBay. Seguro que podría recortar ese tiempo a la mitad sin enloquecer. BUSCATIEMPO: Anota tu GP en el Buscatiempo. Ahroa recuerda los últimos 7 días y anota cuánto tiempo le dedicaste. Luego anota cuánto tiempo podrías recortarle sin sufrir un grave síndrome de abstinencia.
  51. 51. 51 Di que no con una sonrisa El cuadrante 3, hogar del hombre del eterno sí, es el infierno. Por quedar bien con todos y no perderte nada, dices que sí a todo y te saturas de actividades. Está bien que participes
  52. 52. 52 en deportes, te asocies a clubes y realices otras actividades, pero no exageres. Lo primero que hay que analizar es tu trabajo. Unos dos tercios de los preparatorianos estadounidenses trabajan a medio tiempo durante el año escolar. Pregúntate: ¿de verdad necesito trabajar mientras estudio? Algunos deben hacerlo para ayudar a mantener a su familia, pero muchos otros no. Lo poco que ganas para comprarte ropa u otras cosas no vale la pena si el trabajo afecta tu rendimiento escolar. Me gusta lo que dice el escritor y maestro Tomás Sinamor: "Hay quienes alejgan que el trabajo enseña a ser responsable y a funcionar en el mundo real. Una manera mejor de aprender a ser responsable es inscribirse en los cursos más difíciles y terminar las tareas a tiempo y bien. ¿Quién está mejor preparado para el mundo real: alguien con aptitudes matemáticas y científicas o alguien con capacidad para voltear hamburguesas y dar el cambio en una caja registradora?" Pregúntate: "¿Quiero abarcar mucho?" Si participas en demasiadas actividades y sientes que has perdido el control de tu vida, descarta las menos importantes y concéntrate en las pocas esenciales. Empieza a decir que no y dilo sonriendo, como aprendió Isabel, de la Preparatoria Hilliard Darby. Una vez me pidieron que editara un video de tercer año. Yo no tenía idea de cómo editar videos. Al final tuve que decirle al encargado que no podría hacerlo. Me costó mucho trabajo porque no quería parecer irresponsable. He llegado al punto de tener que aprender a decir que no. Simplifica. Haz unas cuantas cosas con excelencia en vez de muchas cosas con mediocridad. BUSCATIEMPO: Elige una actividad poco importante de las que sueles realizar y anótala en el Buscatiempo. Anota cuánto tiempo le dedicaste en los últimos 7 días, incluido el fin de semana. Luego anota cuánto tiempo crees que ahorrarías si la redujeras o la abandonaras. Deja de posponer En la preparatoria, mi hermano y yo compartíamos un Honda destartalado. Un día vi que tenía mal los frenos y debía llevarlo al taller para que lo arreglaran, pero lo dejé pasar hasta que empezó a hacer un ruido horrible al frenar. Cuando por fin lo llevé al taller, los frenos ya estaban deshechos. Se llevó varios días y mucho dinero repararlos: como cinco veces más que si lo hubiera llevado antes. Todo por dejar para mañana lo que debería haber hecho hoy. Posponer las cosas siempre acaba por costar y tardar más, ya sea hacer el trabajo de fin de curso, ofrecer una disculpa o pedir empleo en las vacaciones de verano. Ahora mejor me guío por la consigna: "Siempre que tengas un trabajo pendiente, hazte dos preguntas. Si no es ahora, ¿cuándo? Si no lo hago yo, ¿quién?" ¿Acostumbras desvelarte para estudiar? ¿No hacer nada durante semanas y luego estudiar toda la noche antes del examen? ¿Te funciona? Quizá en el corto plazo. ¿Alguna vez has trabajado en una granja? ¿En la granja puedes dejar todo para el final?
  53. 53. 53 ¿Olvidarte de sembrar en primavera, holgazanear todo el verano y luego aparecer en otoño para cosechar? Creo que no. La vida, a la larga, se parece más a la una granja que a la escuela. Cosecharás lo que siembres. Confieso que en la preparatoria fui un moroso profesional. Aplazaba el estudio, estudiaba toda la noche antes del examen y me iba bien, pero no retenía gran cosa. A esto lo llamo bulimia académica: memoriza y olvida; date un atracón y vomita. Cuando llegué a la universidad y a los cursos de posgrado tuve que compensar todos los años de estudiar de prisa. En muchos aspectos nunca recuperé el terreno perdido, y lo lamento mucho. Hay un remedio para la morosidad. Se llama Just do it "¡Hazlo!") ¡Gracias, Nike!) Mantente al día en tus estudios y no te retrases. Ve al cuadrante 2 l priorizador) y adquiere el hábito de la planeación. Te aconsejo usar una agenda. Muchas escuelas las dan a sus alumnos. Si no, cómprala. No son caras y se consiguen casi en cualquier tienda de artículos de oficina. Elige una que tenga calendarios mensuales y espacio para notas semanales o diarias. También podrías probar una agenda electrónica. Bridgett, chica de 17 años que iba en primero de preparatoria en Joliet, Illinois, llamaba a su agenda su "mejor amiga". Mi mayor reto es que el tiempo me alcance para todo lo que tengo que hacer, así que uso una agenda. Es mi mejor amiga. Me ayuda a organizar mis pensamientos. Soy muy olvidadiza, pero en ella puedes escribir todo lo que necesitas. Antes de salir de la escuela le echas un vistazo y allí está anotado lo que debes hacer el resto del día. No la usé en primer año, pero en segundo me inscribí en un curso de biología con un profesor considerado el más estricto durante cinco años seguidos, y tuve que usarla parque deja mucha tarea. Una agenda parece una tontería, como que no te va a servir, pero, si sabes usarla, te sirve mucho. Cuando tengas tu agenda, anota todo: exámenes, fechas de entrega de trabajos, días feriados, vacaciones, juegos, cumpleaños, acontecimientos familiares, etc. Anotar las cosas te hará descansar la mente porque no tendrás que recordarlo todo. Luego, al comenzar la semana, revisa qué hay que hacer. No esperes hasta el último minuto para estudiar para un examen o hacer un trabajo. Mejor haz las cosas poco a poco desde el principio. BUSCATIEMPO: Recuerda la última semana y anota cuánto tiempo crees haber invertido en rectificar cosas que postergaste ejemplos: reanudar una relación que descuidaste, hacer trabajos o tareas extras porque te atrasaste, arreglar un aparato descompuesto por negligencia, sanar de una enfermedad sufrida por excederte). Luego anota cuánto tiempo crees que podrías ahorrar cada semana si dejaras de posponer las cosas.
  54. 54. 54 Ahora suma la comuna "Horas que podría ahorrar cada semana" y ve el resultado. ¿Llegó a 7 horas, a 15, o más? ¿No es asombroso? Y tú que pensabas que no tenías tiempo. Todos disponemos de 168 horas a la semana para hacer lo que queramos. Como escribió Miguel Altushuler: "Lo malo es que el tiempo vuela. Lo bueno es que tú eres el piloto".
  55. 55. 55 La noche había caído ya; sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido. El motivo bien valía la pena; estaba esperando a su papá. Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente cuando se abrió la puerta. El niño se incorporó como impulsado por un resorte y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:
  56. 56. 56 - Papá, ¿cuánto ganas por hora?, dijo con ojos muy abiertos. Su padre entre molesto y cansado, fue tajante en su respuesta: - Mira hijo, eso ni siquiera tú madre lo sabe, no me molestes y vete a dormir que ya es tarde. - Si papá, pero por favor solo dime, ¿a cuánto te pagan por una hora de trabajo?, reiteró suplicante el niño. Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir: - Cien pesos. - Oye papá, ¿me podrías prestar cincuenta pesos?, preguntó el pequeño. El padre se enfureció y tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo: - Así que por eso quieres saber cuánto gano ¿no?, vete a dormir y no sigas fastidiando chico aprovechado. El niño se alejó tímidamente. Al meditar lo sucedido el padre comenzó a sentirse culpable. Tal vez necesita algo, pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo. Con voz suave le preguntó: - ¿Duermes hijo? - Dime papá, respondió éste entre sueños. - Aquí tienes el dinero que me pediste. - Gracias papá, susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada de donde sacó varias monedas.
  57. 57. 57 - ¡¡Ya completé!!Gritó jubiloso, tengo cien pesos..... Papá, ¿me podrías vender una hora de tu tiempo?
  58. 58. 58
  59. 59. 59

×