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  1. 1. Agradecimientos Staff de Traducción Moderadora  Liseth_Johanna Traductores  r0r0_05♥  gaby828  baabo  Susanauribe  ~NightW~  Xhessii *ƸӜƷYosbeƸӜƷ*  Cami.Pineda  kathesweet  Elena Vladescu  LizC  kuami  Sherliin  carmen170796  PokerF ♠  Abril.  luisa1229  Pimienta  bixillo  Makilith Vivaldi  Dham-Love SweetObsession  Yre24  flochi  Ignacia_xx  Liseth_Johanna Staff de Corrección  Andy Parth  kathesweet  Maia8  Abbey  Vannia  Sirg Recopilación y Revisión  Andy Parth Diseño  Vannia2 PURPLE ROSE
  2. 2. 3 PURPLE ROSE
  3. 3. Índice Sinopsis 5 Capítulo 1 6 Capítulo 2 9 Capítulo 3 18 Capítulo 4 28 Capítulo 5 31 Capítulo 6 42 Capítulo 7 48 Capítulo 8 54 Capítulo 9 67 Capítulo 10 70 Capítulo 11 81 Capítulo 12 85 Capítulo 13 94 Capítulo 14 104 Capítulo 15 115 Capítulo 16 120 Capítulo 17 128 Capítulo 18 133 Capítulo 19 136 Capítulo 20 147 Capítulo 21 151 Capítulo 22 168 Capítulo 23 182 Sobre la autora 1844 PURPLE ROSE
  4. 4. Sinopsis Corregido por: Andy Parth aelyn Rice está destrozada más allá de todo arreglo, y después de una serie de intentos de suicidios frustrados, está determinada a conseguir matarse bien. Empieza a visitar una web para "completadores": www.a-traves-de-la-luz.comMientras está en la red, Daelyn bloguea sobre su vida, descubriendo una historia debullying que se remonta a la guardería. Cuando no está en la Web, Daelyn está ensu colegio privado, dónde la conocen como a un bicho raro que no habla.Entonces, un chico llamado Santana empieza a sentarse con ella después delcolegio, mientras espera a que sus padres vengan a recogerla. Incluso aunque hadejado muy claro que quiere que la dejen sola, Santana no la va a abandonar. Y yaes demasiado tarde para Daelyn dejar que la gente se meta en su vida, ¿no?5 PURPLE ROSE
  5. 5. Capítulo 1 — 23 Días— Traducido por *ƸӜƷYosbeƸӜƷ* Corregido por Maia8 l chico blanco, flaco, alto, de pelo blanco impactante, se cuela detrás del banco de piedra y se apoya en el tronco del árbol. Ya que no puedo mover mi cabeza, lo veo por el rabillo del ojo. Podría ser un fantasma. Por unmomento creo que está aquí para ponerse en contacto conmigo, pero eso sería unaestupidez. No veo gente muerta.Saca un libro de bolsillo y empieza a leer.Me inclino sobre mi propio libro.El CR-V1 negro de mamá rechina en la acera y se para. Arranco la página queacabo de leer, la hago una bola en mi puño, y me paro.El chico blanco me observa. No establezco contacto visual. Ni con él. Ni con nadie.Me pongo el bolso en los hombros, camino hacia el coche, abro la puerta y memeto. Mis muslos se juntan.—¿Quién es ése? —pregunta mamá. Está mirando por encima de mi hombro almuchacho blanco. En el espejo retrovisor lateral, veo que se movió al banco yocupó mi sitio. Como hizo ayer.—¿Estuvo hablando contigo? ¿Lo conoces?—Le gusto mamá. Le gustan las chicas feas y enfermas que tienen que usarcollarines.Ella se desplaza hacia la entrada.1 CR-V: Refiriéndose al carro Honda CR-V.6 PURPLE ROSE
  6. 6. —No quiero que te asocies con personas fuera de la escuela, gente que no conozco.Si alguien te habla, vuelve al interior del edificio.¿Qué pasa si hablo con ellos?Eso fue una broma.Revisa el espejo retrovisor para incorporarse a la calle. Su rostro está lleno de líneasde expresión.—Tu padre tiene una reunión hasta tarde con un cliente, así que sólo seremosnosotras en la cena.Sonríe expectante.Ni siquiera puedo mirarla.—Saldré para Houston mañana, pero no debería tener que quedarme más de dosdías. Papá te traerá a la escuela y te recogerá. Podría llegar con unos minutos deretraso si no puede salir a las dos y media, pero sólo espera por él en el banco.Damos la vuelta a la rotonda y, añade:—Si esa... persona, si alguien te molesta, díselo a papá.Seguro, mamá. Usaré lenguaje de señas.Wal-Mart2, a mi derecha, está lleno.—Oh, realmente necesito parar a comprar desodorante y pasta dental. —Reduce lavelocidad en la entrada, pero no gira. Pasamos el Wal-Mart.—No importa. Los compraré de camino al aeropuerto.Sus ojos delatan el miedo. Nunca lo perderá. No se detiene porque tiene miedo deque vaya a tener un grotesco ataque. Sólo he tenido uno en público, pero ocurriócuando ella me dejó sola en el auto. Fue en nuestro auto rojo, el antiguo. Y teníadiez años. Ella tenía que recoger a algunos comestibles en King Soopers3 de camino acasa desde la escuela. Dijo un momento. Tenía que ir al baño, pero pensé que unmomento significaba unos minutos. Dijo: “Regreso enseguida”. Dijo eso:Enseguida.La puerta se cerró e instantáneamente todo el aire en el coche se comprimió. Nopodía respirar. Los minutos pasaban. Las paredes se juntaban. Me dejó allí, sola, y2 Wal-Mart: Supertienda.3 King Soopers: Cadena de supermercados.7 PURPLE ROSE
  7. 7. yo sabía, sabía que no iba a volver por mí. Mi vejiga se hinchó como si hubieseestado bebiendo agua durante varias semanas, e incluso cuando crucé las piernas ylas apreté fuertemente, no podía retenerlo.En el primer goteo, chillé. Luego exploté. No me acuerdo de gritar o tocar labocina. El temor a quedar atrapada en el interior, lo recuerdo todos los días. Sicierro los ojos, puedo oír el zumbido en los oídos aún de la bocina. Veo los rostrosdistorsionados de todo el mundo mirando a través de la ventana. Los ojos depánico de mi madre. El desbloqueo de la puerta y su mano torciendo la mía lejos dela bocina.—¿Qué es lo que pasa? —chilló ella.Lancé un sollozo.—Me oriné encima. —Los elásticos pantalones cortos rosas que ella me acababa decomprar. Arruinados.Mamá me miró así, como diciendo, ¿Quién eres tú? ¿Qué eres?Tuvo que decirles a las personas:—No es nada. Está bien. Sólo me fui unos pocos minutos.La gente se fue.Se sentía humillada.—¿Por qué hiciste eso? —dijo entre dientes mientras se alejaba rápidamente. Ellaera incapaz de controlarme. Aún lo es. Estaba atrapada, mamá. ¿Por qué noentiendes eso?Orinarme en los pantalones no era la razón por la que no puede dejarme solaahora. Estoy bajo vigilancia por riesgo suicida las veinticuatro horas.Si pudiera hablar, le diría:—Lo que puede pasar en unos pocos minutos puede cambiarte para siempre.8 PURPLE ROSE
  8. 8. Capítulo 2 —22 Días— Traducido por Yre24 y Baabo Corregido por Maia8 ncontré A-través-de-La-Luz por casualidad. Yo normalmente no creo en casualidades. Intervención divina, quizás. Excepto que no creo en Dios. Quiero. Sólo que no puedo. Hay un poder superior guiándome, eso es seguro, porque me guió a A-través-de-La-Luz.No recuerdo qué estaba buscando en la Web. Suicidio. Muerte. Testamentos. Esoera. Testamentos. Yo quería escribir un testamento. No sería legal ni nada de eso,ya que no tengo dieciocho. Solamente pensaba que sería menos personal que unanota de suicidio. Menos… triste.www.Através-de-La-Luz.com apareció en mi pantalla.Mis ojos contemplaron fragmentos y partes de la descripción: ayuda acompletarlo... si tu momento es ahora... no puedes desalentarte o disuadirte... laauto-terminación es tu derecho.Tuve que elegir maximizar la ventana. A-través-de-La-Luz es un sitio donde la genteescribe su testamento. Esa es la única manera de explicarlo. No tienes que pagar yni llenar formularios para hacerlo legal. ¿Quién se preocupa por legalidades cuandoestás muerto?La página de inicio es blanca y negra. Sin florituras. Sin anuncios intermitentes.Eso me atrajo. Cuando entras, tu monitor se vuelve completamente en blanco,luego este blanco, se ilumina casi cegándote. Si miras fijamente, y no apartas lamirada, ves el mensaje:¿Está listo para pasar A través de La Luz?Yo lo había estado lista mi vida entera.La respuesta por defecto es No9 PURPLE ROSE
  9. 9. Yo clickeé a Sí.Una ventaba apareció y me requirió firmar una política de privacidad, la cual no leídetenidamente en ese momento. Debí hacerlo. El último párrafo terminaba: Estandode acuerdo con los términos de este sitio, usted libera a A-través-de-La-Luz de toda laresponsabilidad de sus acciones.¿Está de acuerdo? No SíPuse el puntero de mi ratón sobre Sí.Por favor, presione el dedo índice dominante en la pantalla.¿Por qué? Pensé. Extraño, pero lo hice.Por favor, espere.Juro que sentí calor a través de mi piel.¿Está de acuerdo usted con los plazos limitados de mínimos y máximos?Sí NoLo que sea. Yo quería entrar.Escogí Sí.Gracias, Daelyn Rice.¿Qué? ¿Cómo sabía esto mi nombre?Su ID es J_Doe071894.Lo que era misterioso. El 18 de julio de 1994 es mi cumpleaños. Papá debió haberestablecido un perfil para mí en este ordenador y no lo aseguró. Estúpido. Cadauno que es registrado o aceptado por A-través-de-La-Luz es J_Doe algo. Anónimo,sin género.Había tres secciones sobre el menú principal: DDD, FF, FDH.No sabía lo que querían decir.Comenzaré por el primero, me dije. Dirigí mi puntero hacia DDD y pulsé. Unmensaje apareció.Pantalla táctil activada.10 PURPLE ROSE
  10. 10. Mi nuevo PC tiene una pantalla táctil. Cuando mis padres me devolvieron misprivilegios, me sorprendieron con este nuevo ordenador. Paternalmente controlado,desde luego. Había usado pantallas táctiles en los quioscos en el Mundo de Wally yel Rey Soopers. Presioné mi índice derecho sobre DDD y una lista apareció.J_Doe092854J_Doe031392J_Doe102385...Ocho personas. O miembros. O pulsadores de luz.El monitor estuvo en blanco durante un segundo y un mensaje grande, en cursivallenó la pantalla.Su Día de Determinación4 será en 23 días a partir de hoy.¿Estarás preparada, Daelyn Rice?No Sí¿Veintitrés días? Era demasiado tiempo. Yo estaba lista ahora. Presioné No.Escriba DDD _____.Escribí la fecha de mañana, pero esto respondió Entrada Inválida. Intenté el díasiguiente. Un mensaje apareció:La política declara que el mínimo de DDD es de 23 días.Veintitrés días eran demasiado tiempo. Yo podría acabar echándome para atrás,cerrando la ventana. Pero no lo hice. Sentí que de algún modo A-través-de-La-Luzme había encontrado, sabía mi verdadero deseo. Toqué Por Defecto. La fecha posiblemás temprana apareció: El 24 de abril.Eso me pareció muy lejano.La lista DDD reapareció, desplazándose hacia abajo en mi pantalla. DDD. Día deDeterminación. Esta gente debía de haber finalizado su día, entendí.Afortunados ellos.4 DDD: Día de Determinación, del inglés Date of Determination.11 PURPLE ROSE
  11. 11. El Chico Blanco está de verde hoy. Su camisa es verde, de todas maneras. Con unlogo de tee5, que no puedo leer a esta distancia. Además, unos pantalones colorcaqui, que lo harían parecer un idiota si no estuvieran arrugados y demasiadolargos. Él levanta sus ojos de su libro y los fija en mí mientras abro la puerta, salgo,y cierro la puerta detrás de mí.Realmente no estaba mirando. Su cabello rubio tenía puntas con gomina.El banco de piedra es gris. La hierba es gris. Mi vida es del color gris sucio.Saco el libro Deseo en la Niebla6. Leo silenciosamente el capítulo 18. Maggie Louise sabía por la mirada sobre la cara de Charles que había dicho algo incorrecto. —Charles. Él sostuvo su mano. —No, Maggie Louise. No me interpondré en el camino de tu felicidad. Si amas a este hombre…El aspecto borroso de un cuerpo hace que parpadee y pierda mi concentración.Él baila hip-hop delante de mí. Salta, salta hacia adelante y hacia atrás.Primero que todo, da lástima.Segundo, déjenme sola.Reasumo la lectura. Maggie Louise nunca había conocido a un hombre que dejara de lado su felicidad por la de ella. Y ellaera toda la felicidad de él. Había sido su esposa durante cuatro años, su amante antes de eso, su amiga y aliada. Deseaba ahora que ellos hubiesen adoptado al niño Ruso. O al Vietnamita. Ella desearía no tener que dejarlo solo.Maggie Louise soy yo, en mi siguiente vida. Si obtengo una segunda oportunidad.El sonido de pisadas capta mi atención de nuevo. Él krumps7 por delante de mí.5 Tee, Soporte para la pelota de golf.6 Deseo en la Niebla, traducción de Desire in the Mist.7 Krumps, Krumping es un estilo de baile que se originó en Los Ángeles, California. Usualmentedescrito como movimientos de estilo libre.12 PURPLE ROSE
  12. 12. —Ow —dice, agarrando su brazo—. Creo que me disloqué el hombro.No es gracioso. —¿Cuándo quieres que me marche, Maggie Louise? —preguntó Charles. Ella no estaba preparada para darle una fecha. Vaciló y estudió al hombre que había sido su fiel compañero, su campeón y amigo. Charles, ah, Charles. No quería perderlo, ¿pero qué opción tenía?Bloqueando la luz, estaba el Chico Verde, esperando.Se quita el polvo de su otro hombro.Internamente, pongo en blanco mis ojos.—¡¡Ahá!! —señala.Pero él no vio eso. Se está riendo de mí. Idiota.Papá frena y arranco la página 181. Hago una bola de ella con mi puño, y la lanzohacia el chico.—Tu madre está en Houston. Llegó alrededor del mediodía. Quería que te avisarade que llegó bien.Porque esa es una preocupación importante.Papá dice:—¿Cómo estuvo tu día?Agitado, en realidad. Los chicos blancos no pueden bailar. También, dosmuchachas —dos muchachas de la Escuela Católica— compartieron un porromientras me estaba cambiando el tampón. Me senté sobre el inodoro tanto tiempocomo pude, inhalando su indirecto humo. Probablemente no podrías moririnhalando marihuana, pero la esperanza eterna brota.Mi trasero se entumeció, por lo que me puse de pie y me limpie. Ellas gritaron.Estaban dispersando el olor mientras salía de la cabina. Por un segundo pensé queestaban dispersando el olor de mi presencia. Una dijo:—Mierda. Es esa rara chica sorda.13 PURPLE ROSE
  13. 13. La otra chica le dio un codazo.Tonta, quería decir. No sorda. Tonta. Estúpida, como tú.—No nos vas a delatar ¿verdad? —preguntó la del codazo.La chica malvada chasqueó la lengua.—No puede hablar.Bien, pensé. Soy sorda.Necesitaba lavarme las manos. Para llegar al lavamanos, tendría que pasar entreambas o entre una de ellas. Lo que significaría contacto humano.—Maldita sea. Ese fue un desperdicio de buena hierba. —La intelectualmente-cuestionada-socialmente-consciente-y-sensible niña sopló la marihuana empapada.La sobrepasé por centímetros, golpeé el secador de manos con el codo (como ¿hola?Seca con el ventilador tu hierba). Luego salí.—Ella es tan malditamente extraña. —Oí decir a la chica malvada.Veinte y dos días, pensé. Levante las manos al aire como lo hacen los cirujanos en latelevisión, con los dedos separados. El otro baño de esta planta, era sólo para los dela facultad. Gracias a la Virgen María que no estaban cerrados.Me froto y froto con el jabón de manos. A medida que el agua diluye miinmundicia, expulso todo el aire de mis pulmones. ¿Qué pasaría si hubiera tenidosangre menstrual sobre mí?Realmente era una persona enferma.—Ella estará en casa para el viernes —dijo papá.Volví al presente.Él masajea su cuello.—¿Te parece bien si sólo pedimos algo? No me siento con ganas de cocinar.Entonces no lo hagas. Me concentro en el camino, el camino que tengo por delante.Debo reconocerlo. Las restricciones en mi reloj suicida del 24/7 se han relajado.Puede confiar en mí para ir a la escuela, y esperar en un banco. Ha pasado un añodesde mi último fracaso. No intento. Fracaso.14 PURPLE ROSE
  14. 14. Papá se acerca y sube el volumen del CD que está escuchando. Es techno, por amorde Dios. Mi estómago sufre de calambres de todos modos, pero esa música me daganas de romper algo.Creo que piensa que lo hará lucir genial.Noticias útiles, papá. Los perdedores no son geniales.Ordena uno de esos combos familiares con sopa de wonton, rollos de huevo,camarones agridulces, Kung Pao de pollo, carne de res Hunan, arroz al vapor, yarroz frito. Es suficiente comida para alimentar a todos los niños hambrientos deÁfrica.Huele bien, pero parecen desechos de perro ahora que está puesto en la licuadora.Ya no puedo comer comida real. Esta es la idea de Dios de la ironía.Papá dice:—Voy a ver las noticias. Puedes verlas conmigo o, si lo deseas, puedes comer en tuhabitación.¿Ves? Gran salto de fe.Él seguirá controlándome periódicamente. Va a encontrar alguna excusa paraentrar a mi habitación o abrir y cerrar el armario del pasillo. Desde la puerta de midormitorio, en el centro de la sala, me giro paulatinamente. Papá me está mirando.Le dirijo una mirada dura. Él la capta.—Me alegro de que estés aquí, Daelyn —dice.El psiquiatra le dijo que dijera eso.Entro en mi habitación. Sentada en mi escritorio, tengo un flash-back de laaudición cuando tenía siete años. Papá leyó acerca de esta agencia de talento quevenía a la ciudad en busca de niños actores.—La capacidad de cantar y bailar es un punto a favor —me decía.Yo le dije:—No puedo bailar.Y me respondió:—Pero cantas como un ángel.15 PURPLE ROSE
  15. 15. Me había oído cantando junto a un programa de televisión, y lo siguiente que supees que estaba cantando en solitario porque papá había apagado el sonido.—Eres muy buena —dijo—. Tal vez incluso mejor que tu madre. No le digas que lodije. —Hizo un guiño. Eso me hizo feliz porque mamá tenía una hermosa voz.Dondequiera fuéramos, papá reproducía CDs de películas y musicales, y meanimaba a cantar—. Vas a ser el próximo American Idol —Me sonrió. De hecho, lecreí.La audición se celebró en un gran auditorio que estaba lleno de niños con suspadres. Me puse mi mejor vestido, el que tiene las mangas anchas y brillos. Encuanto a todas esas personas... La idea de pararme frente a ellos y cantar...Le susurré a mi padre:—No quiero hacer esto. ¿Podemos ir a casa?—Vas a estar genial —me apretó la mano—. Sólo finge que estás cantando en elauto.—Papá —dije con urgencia—. No quiero hacerlo.No quiso escuchar.No escucha. Nadie me ha escuchado nunca.Se me asignó un número: 203. Para cuando llamaron por mi número, era de tarde.Mi estómago gruñía de hambre y estaba retorcida de nervios.Papá dijo:—No estés nerviosa. Sólo responde sus preguntas y habla. Luego canta en la formaen que lo haces para mí. —Sonrió y me empujó al escenario.No recuerdo las preguntas. Yo cantaba Somewhere Over the Rainbow como uncentenar de niños antes de mí. Mi voz tembló, pero no me olvide de la letra y logretodas las notas altas.Una voz profunda de la audiencia retumbó.—Gracias. Usted tiene una bonita voz, pero no estamos en busca de su tipo. —Mevolví para salir, pero mi padre entró al escenario.—¿Qué tipo?Cuando no hubo respuesta, papá repitió la pregunta.16 PURPLE ROSE
  16. 16. —¿Qué tipo? —Parecía enojado.La profunda voz sonó:—¿Tengo que decirlo?—Sí —dijo papá—. ¿Qué quiere decir con “su tipo”?Hubo un profundo silencio en el auditorio.Me sentía avergonzada y enrojecida. No lo digas, pensaba. No en voz alta.—En caso de que no se haya dado cuenta, su hija tiene... exceso de peso —retumbóla voz.Risitas de la gente y resoplos derivan hacia mí.Papá no dijo:—No, no lo es. —Porque sabía que lo era y me hizo humillarme en público.Llevo el plato de popó batido a la cama.Eso fue hace años, pero se mantiene en mi mente como un punto de inflexión.Nunca confié en mi papá de nuevo.17 PURPLE ROSE
  17. 17. Capítulo 3 —21 Días— Traducido por *ƸӜƷYosbeƸӜƷ* y Abril. Corregido por Maia8 ara registrarse en A-través-de-la-Luz sólo se requiere una coincidencia con la huella dactilar. Excelente tecnología. Bienvenid@ J_Doe071894.Presiono DDD.Cinco días. Cinco nuevos afiliados. No sé por qué, pero me pregunto cuántos son,eran, mujeres. Leí en algún lado que los hombres se suicidan más que las mujeres.Las chicas hablan de eso. Lo intentan. Los chicos lo hacen. Calculo cuantos añostenían cada uno. 22, 18, 30, 46, 15, mi edad.¿Como lo hacen? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿A qué hora? ¿Mañana, tarde? Quiero irmepor la mañana. Darme tiempo. Tiempo para morir y seguir muerta.Presiono FF.Una familiar pantalla aparece. Un foro de discusión. Vivo en los foros de discusión,en las salas de chat y disputas. Escribo historias sobre cómo la gente me asaltaverbalmente todos los días de mi vida y cómo a los adultos no les importa y nisiquiera contribuyen al abuso. Las personas en los foros son siempre simpáticas,pero tampoco se preocupan por mí. Sólo están allí por ellos mismos.Bienvenid@ al Foro Final. Usa este foro para comunicarte con otros que se completaron.Tenga en cuenta: Los participantes no pueden tratar de disuadir o desalentar la auto-terminación. El desprecio por la libre voluntad y su consentimiento fundamentado setraducirá en la eliminación inmediata del foro. El acceso futuro a A-través-de-la-Luz seránegado. Este foro es monitoreado a todo momento.Eso es confortante. He estado en foros de suicidio antes donde la gente se mete ydice cosas como, “No lo hagas. El suicidio no es la respuesta”.18 PURPLE ROSE
  18. 18. Ellos no saben la pregunta.O, “La vida es una perra. Acostúmbrense”.Gracias.“El suicidio es la vía fácil.”.Si es tan fácil, ¿por qué sigo aquí?Y mi favorito: “Dios te ama. La vida es el más precioso regalo divino. Romperás elcorazón de Dios si rechazas su regalo.”¿Dios tiene corazón? Eso es nuevo para mí.La gente en los foros puede ser muy, muy superficial.El Foro Final tiene una larga lista de temas, incluyendo: Quejas Varias, Acoso,Divorcio, Enfermedad, Muy Cansado, Odio Esta Vida, Desolado, Legados,Intentos.Ya me gusta este foro.Comienzo con Quejas Varias.El futuro no alberga esperanzas o algún significado para mí. Sé que suicidándome sufriránotras personas, pero ¿por qué continuar con este interminable infierno? ¿Cuál es el objetivo deestar aquí si no te sientes amada y abandonada por aquellos con los que solías contar yconfiar? ¿Cuál es el objetivo de vivir si no perteneces a ningún lugar?Muy cierto.La siguiente entrada.No soy nada. No soy nadie. Me he ido.Poético. Pero no soy filosófica en cuanto a la vida. Salto a Acoso.J_Doe032692 escribió: No soy una persona delgada. Como sea, eso no les da a las personasel derecho de reírse de mí todos los días. Eso no les da a las personas el derecho de burlarse demí, de llamarme fea y sin valor, diciéndome que me suicide porque nadie me querrá, o hacercanciones acerca de por qué soy tan gorda y cuanta comida como. NADIE. Repito, NADIETIENE EL DERECHO DE HERIR A OTRO HUMANO TAN ESPANTOSAMENTE.Mi garganta se contrae. Siento como si el soporte para el cuello se encogiese yapretara mi esófago. Me estiro para cubrir las palabras con la mano y se disuelve elsitio Web.19 PURPLE ROSE
  19. 19. Quiero irme. Ahora.Cuando papá me dejó no me dijo nada sobre recogerme temprano. Apuesto quequería dejarme para no regresar nunca. Me pregunto si mamá siquiera le comentóque tenía sólo medio turno hoy. Lo que dijo fue:—Te amo, cariño.Tiene que decir eso.Hace viento. No me gusta el viento. La carne de gallina cosquillea mis piernasdesnudas, y las aparto. No se involucra en tus sentidos. No se siente, no se toca, nose saborea, no se escucha, no habla.Nadie trata de abordarme en toda la mañana, lo que no es inusual. Mi profesora deeconomía me sonríe, pero tiene que hacerlo. Es una monja. Es obvio que saben mihistoria por la manera en que los profesores me evaden o me miran como si soy unaloca. Gracias, mamá y papá. No hay duda que se lo dijeron al director, quien hablocon todos mis profesores, quienes ahora me condenan o sienten lástima por mí.—Hola, saliste temprano. ¿Qué es hoy, el Día del Debutante? El Chico Verde sedeja caer a mi lado en el banco. Demasiado cerca. Mis brazos están presionados alos costados.Se mueve más cerca.Le disparo una mirada ardiente.—¡Uff! —retrocede unos centímetros—. Si quieres que me vaya, sólo dilo.No lo hago porque no puedo. Me movería si hubiese otro lugar para sentarme cercade la zona de carga. De cualquier manera, estaba aquí primero.Se estira, con sus piernas extendiéndose en línea recta y sus manos cerradas detrásde la cabeza.—El Higrómetro está en aumento. Las condiciones de ladera y una cresta de altapresión con ese penacho de humedad tropical típicamente significan el flujomonzónico del Golfo. ¿Hueles?No lo huelo.—Huele como a lluvia. Mezclada con un poco de mofeta.Consigo un vistazo de su cara. Su sonrisa. Mueve sus cejas oscuras y me encojopara tratar de hacerme invisible.20 PURPLE ROSE
  20. 20. Aléjate.—Soy Santana, por cierto. —Uno de sus brazos planea en frente de mi cara, consus dedos extendidos. Me estremezco. Espera un segundo, luego sube y baja lamano como si estuviera comprobando si estoy presente.Si me toca…Gritaré. Lo haré. O si no puedo, lo morderé.—Lo que has escuchado de mi es verdad. —El alza su dedo pulgar—. Las chicasme aman.Giro mis rodillas hacia la derecha, por el borde del banco, para darle la espalda.Saco Deseo en la Niebla de mi mochila. Las páginas se mueven con el viento y lassujeto.—Vivo en la casa de al lado. —Hace una pausa. Para qué, no sé—. Te veo venir dela escuela aquí todos los días después de la escuela.¿Él me observa?Añade:—Obviamente buscándome a mí.Cuando no respondo, dice:—Sí, me bañé esta mañana. Pasé por la cámara de descontaminación y todo.Me inclino sobre mi libro y me concentro fuertemente. Charles saca una maleta del armario y la abre encima de la cama. Maggie Louise lo mira desde lapuerta del cuarto. Su cuarto, donde dormían y hablaban por la noche y hacían el amor junto al sonido dela ciudad. Charles se detuvo de repente y se asió a la cabecera de caoba tallada. Sus hombros empezaron a temblar…El Chico Verde dice:—Bien, me confieso. Soy un acosador.Irritante. Alcanzo mi bolso para buscar un bolígrafo. En el margen inferior de milibro, escribo:—¿Por qué no me matas ahora? —arranco la página, la giro en el banco y se lamuestro.21 PURPLE ROSE
  21. 21. La lee.—Dije acosador. No estrangulador.Un segundo pasa. Sonríe.— ¿Mencione que las chicas me aman?Entierro mi cabeza en mi libro. —Oh, amor. Mi amor. —Maggie Louise se apresura hacia…El Chico Verde suspira.Pienso que es un perdedor. Con mi visión periférica, veo que me está observando.Sólo mira un lado de mi cara o mi collar ortopédico. Deseo que se vaya, deseo quese vaya, deseo…Dice:—¿Puedo preguntar qué estás leyendo? —Se estira para girar el libro hacia él.Lo aprieto contra mi pecho, como un escudo.Retira su brazo, pero dobla la cabeza para leer la portada.—Ah —dice—. Leí Deseo en la Niebla para literatura comparada8.No es nada gracioso.—Mi parte favorita es donde nuestra heroína le dice al cabeza de chorlito de laportada, “Eres el único hombre que he amado. El único hombre que amaré. Y aúnasí, te cambiaré por un bolso Gucci”.Cállate.—Oh, mi cielo. Mi cielo —se mofa el Chico Verde en falsete. Se deja caer del bancoarrodillándose y junta sus manos—. Solo una vez más, déjame tocar tu instrumento deamor.—Lo siento. —Su voz se vuelve normal y dice—: Me refiero, a tu tremendotrombón masculino.El viento levanta mi cabello y pienso, llévame lejos. No puedo sentir esto, lo quesea que fuese. ¿Interés? Me paro para irme.8 Literatura comparada: es una disciplina de los estudios literarios que concibe y trata las distintasliteraturas internacionales como manifestaciones de un mismo fenómeno cultural.22 PURPLE ROSE
  22. 22. —Espera. —Se pone de pie—. No me estoy burlando de tus gustos de lectura.Deberías ver la clase de basura que leo.Mi cabello se bate en frente de mi cara.¿Dónde está papá? Me está dejando plantada. Miro hacia abajo en la calle como sideseándolo hiciera que mágicamente apareciera.El Chico Verde extrae una lata de su bolsillo frontal. Sus mangas largas aletean alviento, al abrir la lata.El aroma de regaliz me hace cosquillas en la nariz. Absorbo todo el olor.—Compré esto en una tienda clásica de dulces en internet—dice—. La publicancomo: “Sen-Sen. El original perfume para el aliento”.¿Está diciendo que mi aliento huele? El aroma de regaliz es tan fuerte que no puedocontrolar la urgencia de pellizcar mi nariz.—Lo sé —dice—. Es medio repugnante.¿Qué, yo? ¿Mi respiración?No quiero respirar. Mi cabello se ha pegado en mi boca, donde puede permanecer.Por lo menos, el viento esparce el olor.El Chico Verde es alto, pero todos parecen torres en comparación conmigo. Sipudiera hablar, le diría: —Ve. Vuelve a casa.—Algunas veces me despierto a la mitad de la noche y todavía puedo sentir el sabora regaliz —dice—. Agradezcámosle al Señor por el Listerine9. —Hace la señal de lacruz, y luego murmura hacia al cielo.Deseo que se calle. ¿Dónde está papá? ¿Qué hora es?—Lo siento. No estoy siendo irrespetuoso. Bueno, quizás un poco. —Sonríe.Debe ser un completo perdedor para estar hablando conmigo. Es casi atractivo, deuna manera muy de cerebrito. No estoy juzgándolo ni faltándole el respeto. Es unchico. Todos se parecen.No lo mires. No lo escuches. Ni siquiera pienses que quizás es diferente.Lo único que puedo hacer es esperar. Esperar que mis padres me rescaten, lo quenunca hacen. Deseo haber traído un reloj para así poder mirarlo. Me he ganado9 Listerine: enjuague bucal.23 PURPLE ROSE
  23. 23. esta enorme confianza con mamá y papá y voy a necesitarla. No hay autos a lavista. Ningún otro lugar para sentarse. No puedo sólo sentarme aquí como unblanco esperándolo, esperando a que alguien que me ataque. Tomo una decisión,volver al banco.—El anemómetro mide ráfagas de más de cien kilómetros por hora durante lanoche. —Se desliza junto a mí, no tan cerca—. ¿Mencioné que soy adicto al canaldel clima?Saco Deseo en la Niebla.—También está el clima en la web. En cualquier parte de la tierra, puedes saber elclima.Fascinante.—Tienes cabello en tu... —Indica en su rostro su boca.Con la esquina del libro, saco el pelo de mi boca.—Me encantaría un Chinook10 —dice—. Excepto que es difícil hablar con el viento.—Habla un poco más fuerte—. Probablemente por eso no escuché lo que dijiste. —Siento sus ojos perforando mis oídos. Susurra audiblemente—. ¿Cómo te rompisteel cuello? ¿O te lo desgarraste?Página 143. Maggie Louise dejó escapar un suspiro gutural, con su amplio pecho expandiéndose…—El yeso, o lo que sea que es, parece incómodo. ¿Alguien te dejó caer sobre tucabeza?Dejé de escuchar antes de seguir leyendo...…el amplio pecho expandiéndose en su corsé de corte bajo y encaje rojo...—Espera, no me lo digas. Audiciones olímpicas. Luces atlética.No puedo evitar mirarlo de reojo.—¡Aja! Caíste mal en un Rudi. Ya me ha pasado. ¿O fue un salto mortal con unadoble vuelta?Me giro hacia un lado y me encorvo sobre mi libro.10 Chinook: vientos cálidos y secos que calientan las laderas orientales de las Montañas Rocosas enNorteamérica donde las praderas canadienses y éstas se encuentran. En los Alpes se presentan unosvientos de características similares llamados foehn.24 PURPLE ROSE
  24. 24. …de Victoria’s Secret que Charles le había regalado por el día de San Valentín.Nunca nadie me regalo algo para el día de San Valentín. Bueno, papá, pero eso nocuenta. Nunca tuve un novio y nunca lo tendré.El olor a regaliz es abrumador y cierro mis sentidos para leer.Charles se refregó sus ojos con su nudillo.—¿Y qué hay de…? ¿Un triple vuelta? —interrumpe el Chico Verde—. ¿Cuádruple?¡Basta! Detente.—Olvida a Emilio —sollozó Maggie Louise—. Somos sólo nosotros. Sólo ahora. —Maggie Louise se arrepintió de las palabras tan pronto como las dijo. Nunca podría renunciar a Emilio.Doy vuelta la página. Espero a que el Chico Verde hable de nuevo, pero no lo hace.Quizás, finalmente entendió la indirecta.Presionó su cabeza contra el pecho de Charles y sintió su corazón latir acompasado al suyo. Emilio. Oh, mi amor, Emilio. ¿Cómo pudo decirle que todo había terminado?—Puedo mostrarte mi salto Rudi —dice el Chico Verde.Una gota de lluvia se estrella contra la página en el momento exacto en el que papáconduce hasta mí.—Es un magnífico Rudi —grita el Chico Verde a mi espalda. Mientras abro lapuerta del auto, lo oigo murmurar bajo su aliento—, ¿Un magnífico Rudi? Dios,dime que no dije eso.Por encima del bullicio de la trituración del filete y la salsa viscosa de mi cena, papágrita:—Siento haberlo olvidado.¿Alguna vez has tomado carne?Se disculpa durante toda la comida por haber alargado mi horario.25 PURPLE ROSE
  25. 25. —Habían guardabarros y en la interestatal no avanzaban. Me tomó veinte minutosllegar hasta una rampa de salida. Lo siento mucho, Daelyn. Gracias por tupaciencia. —dijo las palabras, pero no sonaron verdaderas—. Espero que no hayasentrado en pánico.Odia incluso más que mamá que tenga un ataque. Una vez nos subimos a unascensor, creo que íbamos al psiquiatra, y era casi la hora del almuerzo y la genteno dejaba de apresurarse para entrar, de apretar el botón de Abrir Puerta y deaplastarme contra la pared donde me sentí atrapada y no pude respirar. Empecé aasustarme e hiperventilar, gimiendo y retorciéndome porque no podía salir, salir deallí, y mamá estaba allí, diciéndole a papá que presionara el botón del próximopiso. Hizo que la gente se moviera y ellos se enojaron, luego tomó mi brazodemasiado fuerte para tirarme a través de la multitud porque mis pies estabanquietos, pegados al piso. Los rostros de todos tenían un aspecto aterrador mientrasy papá gritaba:—¡Muévanse a un lado! ¡Déjennos PASAR!Su culpa por olvidarse de mí me libera de limpiar la cocina, por lo menos. Voy a micuarto y me conecto en A-Través-de-la-Luz.MDH es Maneras de Hacerlo. Cómo hacerlo. Métodos y Significados. Cada unoestá calificado del uno al cinco, desde el más bajo hasta el más alto, en términos deefectividad, disponibilidad y dolor.Exanguinación (sangrar hasta morir)Efectividad: 4–5, si cortas una arteria. De otra forma 1–2.Oh, ahora me lo dices, pienso.Tiempo: minutos a horas.Disponibilidad: 5. Los cuchillos afilados son los mejores. Las hojas de afeitar son difíciles desostener cuando están cubiertas de sangre.En serio. Odio la sangre. Mucha sangre.Dolor: 2–3. Duele al principio.No tanto. Duele más después, después de descubrir que fallaste.Notas: Cortarse las muñecas es un ―gesto‖ común de suicidio y, difícilmente, resulta ser algomás que una cicatriz. El tiempo promedio que tardas en morir depende de tu edad, peso, y decuan profundas y grandes son tus heridas. Espera, por lo menos, de dos a cuatro horas; más sipesas más o has incrementado tu masa corporal.26 PURPLE ROSE
  26. 26. Esa era un error de cálculo que hice. Aunque, ¿cuatro horas? ¿De desangrarse hastamorir?Se necesita fuerza y determinación para cortar profundamente la arteria carótida o ingle, queson las únicas heridas que te mataran. Cortarte la garganta es difícil debido al hecho de quelas arterias carótidas están cubiertas por tu tráquea. Si quieres cortarte las muñecas, corta porla vena azul que va por debajo de tu brazo. Un baño caliente ayuda, ya que mantiene a lasangre fluyendo rápidamente y disminuye la coagulación. Posiciónate para que tus muñecasno caigan sobre tu cuerpo, y así bloqueen el flujo de la sangre.Ese era mi segundo error.¿No se pondría fría el agua del baño en cuatro horas?Descubrir el peligro es fuerte.Especialmente si no te has dado tiempo suficiente.Esto me da ansiedad, y no quiero sentirla. Toco FF y escaneo los temas dediscusión. Lo mismo de antes. Presiono en Legados.Le dejo mi extensa colección de LEGOS a Dmitri R*. Quisiera que acoja a mi perro.J_Doe090859 debería hablar con Dmitri R* primero. ¿Qué hay si Dmitri R* noquiere su perro? Estoy bastante segura de que J_Doe090859 es un chico. Las chicasno dejan LEGOS en sus testamentos.Le dejo mi velo de novia a mi querido esposo, Ferdnor, quien me procedió a mi muerte. Sufrióun paro cardíaco masivo. Descubrí que no puedo vivir sin él. Ni quiero.Hasta ahora, en mi legado, tengo mi ropa, la que debería ser quemada porquemamá escogió la mayoría de ellas y son horribles; mi nuevo ordenador, el cual noes realmente mío porque nada de lo que compre papá me pertenece realmente; mislibros, de los que me estoy ocupando por mi propia cuenta; y todas mis otrasposesiones terrenales que tire dentro del armario cuando nos mudamos aquí. Sifuera una persona generosa, donaría mis cosas para la caridad o algo así.No lo soy, obviamente.Para el día que recojan la basura reuniré una pila de juegos, ropas y trastos inútilesviejos que sólo les recordara a mí, y los pondré dentro de una bolsa Glad. Losvecinos de al lado tienen toneladas de basura, así que una bolsa mas no se notara enel camión. El truco es sacar la basura a hurtadillas sin que papá o mamá me vean.Solo veintiún días más para eliminar todo rastro de mi existencia. Puedo hacer esoen veintiún minutos.27 PURPLE ROSE
  27. 27. Capítulo 4 —20 Días— Traducido por LizC Corregido por Vannia adie me llama culo gordo o trasero de manteca en esta escuela. Nadie aplasta un Twinkie en la rejilla de mi casillero. Nadie me empuja y dice: “Masa Amorfa” o “Cerda” o “Vientre Grasiento de Ballena”.En el segundo grado, este chico me llamaba Plumpkin11.—Hola, Plumpkin —decía—. Hola, obesa.Yo aún no era tan gorda. Tal vez sí lo era. Recuerdo cada una de las cosas quetodas las personas me dijeron alguna vez. Plumpkin. Culo gordo. Llorona. Gordallorona.Es tan Oprah, pero comía tratando de alejar el dolor para sentirme mejor. Luego, eldolor me comía a mí.No sé por qué no puedo lograr que los insultos no me afecten, pero no puedo. Soyel producto de cada ofensa que alguna vez me han formulado.Un producto de desecho humano. El desecho de ello.Él no está allí cuando salgo por el portón. Gracias a Dios. Me retrasé en el baño delas chicas unos minutos extra para que él se rindiera.¿Por qué no está en la escuela, de todos modos? Incluso ayer, cuando salítemprano, él estaba allí. Es un acosador.11 Plumpkin, Es una palabra combinada por: “plump” que significa gordo o rechoncho, y“pumpkin” que significa calabaza, y hace referencia al color de su cabello. Pude traducirse como“calabaza obesa”.28 PURPLE ROSE
  28. 28. Es un alivio que no esté aquí. Necesito estar sola, física y emocionalmente. El actofinal debe llevarse a cabo en un estado de pureza total. Las otras veces, ahora medoy cuenta, tenía pensamientos impuros. Duda, o esperanza.Abro mi libro. Las palabras resaltan fuertemente contra la página. Negro, blanco,negro, blanco...—¿Gustas una menta? —dice él, abriendo el envase.Gritaría, si pudiera. Le diría... la palabra que borbotea en mi cerebro, “respeto”.Respeto a mi espacio, a mi intimidad. No merezco respeto. No merezco nada. Lacamioneta CR-V de mamá da vuelta bruscamente en la esquina y me desorienta.¿Cuánto tiempo estuvo él ahí? ¿Yo estaba leyendo? Ni una sola palabra de lo que leíme viene a la mente.Me apresuro hacia la calle y él grita:—Oye, olvidaste tu marcapáginas. —Abro la puerta del coche y la cierro de golpe.Tengo otros marcapáginas.Mamá dice:—Hola, cariño. ¿Cómo estuvo tu día? Te extrañé.Ella nunca dice eso. ¿Por qué me echaría de menos?Casi volteo a verla, pero no lo hago.Hay 318 personas conectadas en A-través-de-la-luz. Los viernes por la noche sonsolitarias para muchas personas en el mundo.No sólo nunca he tenido un novio, sino que nunca he tenido una cita, por lo queestar en casa la noche del viernes es todo lo que conozco. Mamá y papá solían teneruna cita pautada los viernes por la noche. Antes, cuando podían dejarme sola en lacasa por la noche.El Foro Final, es una colmena de actividad. Buzz Buzz. Tema caliente de estanoche: Intentos.J_Doe122589: ¿Cuántas veces lo has intentado? Esta será mi tercera. Y la última.29 PURPLE ROSE
  29. 29. J_Doe050550: Yo intenté una sobredosis de heroína dos veces. Mi compañero de cuarto meencontró en ambas ocasiones. Debería haberme dejado morir, hombre. Estoy tan jodidameteharto.Yo podría contarles historias.J_Doe081967: Lo he intentado 12 veces. Pastillas, alcohol, cuchillos. Esta vez es de verdad.Qué mentiroso. Al intentarlo está fallando. Fallando por completo. Fallando al noplanificar y considerar todos los ángulos de su método. Siempre hay unaposibilidad de fracaso, SIEMPRE. Pero, ¿doce veces?Apuesto que la mayoría de los de aquí lo hemos intentado y fallado. Los que lolograron no están aquí, por supuesto. Somos cobardes ante sus ojos; si es que nospueden ver.J_Doe102259 escribe: Yo traté de electrocutarme y no funcionó. Mi amigo me dijo que sidejaba caer el secador de cabello en la tina del baño, moriría. Se equivocó.¿Es extranjera o algo así? Esto es una epidemia global.J_Doe012964 escribe: Elegí la electrocución, porque he leído que es rápida e indolora. Cortéel cable de la luz y me quedé con los pies descalzos en un charco. Perdí la conciencia y mivecino me (sp12) resucitó. Todo lo que obtuve fue una quemadura de 3er grado en la pierna.Eso NO es indoloro.Uno nunca quiere ser resucitado. Tienes que planificar el tiempo y lugar. Tienesque estar solo. Nadie quiere terminar conectado a tubos de alimentación ni conrespiración artificial, o como un vegetal. Debes destruir tu cuerpo más allá delpunto de donde pueda mantenerse con vida.La chica extranjera, añade: He tratado un total de 4 veces y cada vez me despierto en elhospital.Lo peor es despertarse en el hospital. Tus padres están ahí, llorando. O tu madreestá gritándoles a los médicos y enfermeras. Vuelves destrozado. Les arruinas el díaa todos.Eso no volverá a suceder.Lo prometo.12 Sp, Se refiere a reanimación cardiopulmonar.30 PURPLE ROSE
  30. 30. Capítulo 5 —19 Días, 18 Días— Traducido por bixillo y r0r0_05♥ Corregido por Vannia e despierto con miedo este sábado. No es que siempre tenga deseos de despertar, pero los fines de semana son especialmente malos. Más tiempo a solas con ellos, con sus patéticos intentos de arrastrarmefuera. “¿Qué debemos hacer hoy, Daelyn? ¿Ir a ver una película mañanera?”Porque no puedo avergonzarlos en un teatro oscuro, y las matinés nunca se llenan.“¿Jugar al Monopoly? ¿O al Clue? ¿Qué tal el Pictionary?” Cuando no les contestose dan por vencidos. Se han dado cuenta de que mis únicos amigos sólo existen enel ciberespacio; como si ellos realmente fueran amigos. Son sólo nombres en lapantalla. Yo no hago amigos.Cuando tenía nueve años, mi mamá dijo:—¿Te gustaría entrar a las Chicas exploradoras? Yo era una chica exploradora.Harás un montón de amigos.Por ese entonces, estar rodeada de un montón de chicas de mi edad meaterrorizaba.—No, gracias —le dije. Las niñas eran muy mezquinas.Ella dijo:—Ve a una reunión. Apuesto a que te gustará.No, no, no, no, no. Ella no lo entendía.Me hizo ir.En la reunión, ella se quedó unos minutos, luego me dejó en casa de undesconocido con todas esas chicas que ya se conocían entre sí. Algunas estaban enmi clase del colegio y una de ellas gimió. Eso les dio una pista a las demás. La líder31 PURPLE ROSE
  31. 31. de la tropa hizo que todas me hicieran un puente ceremonial de bienvenida y tuveque caminar debajo de todas las manos arqueadas en forma de campana. Más deuna chica trató de hacerme tropezar.El encuentro fue estúpido y aburrido. Una de las chicas de mi escuela se me acercódespués y me dijo:—Te gustará esta parte, Daelyn. Es el momento en que comemos. —Lo dijo bienfuerte para que todas escucharan—. Espero que tengamos suficientes pastelitos.Fui al baño y me encerré. La Líder intentó disuadirme, e incluso con las manossobre mis oídos pude escuchar a las chicas riéndose de mí. Me senté en el suelocontra la puerta hasta que mamá vino a recogerme.En el coche me dijo:—¿Por qué nunca lo intentas?¿Por qué siempre tengo que ser yo la única que lo intente? A sus ojos, soy unfracaso. Ella no me va a extrañar.Estoy obligada a dejar la puerta de mi habitación abierta mientras estoy conectada,lo primero que hizo papá cuando nos mudamos aquí fue quitar todos los pestillosde las puertas.Estoy delante de ellos, así que inicio sesión.Temas activos en el Foro Final: Asalto Sexual. No quiero leer esas historias. Acosome atrae de nuevo.Yo era objeto de burlas desde el jardín de infancia porque parezco gay. La burla se convirtió enacoso. J_Doe070790.Me han llamado maricón toda mi vida y ni siquiera soy gay. J_ Doe112985.La gente me llama cara de pizza. No puedo evitar tener acné. Ellos dicen ―hola pus degrano‖. Las chicas me dan la espalda cuando me acerco a ellas. Alguien hizo rotar un dibujoque hicieron en la clase de biología. Era ese monstruo marino con tentáculos. Tenía minombre y abajo escribieron grano de calamar. Todo el mundo tuvo un gran placer con esto.Me pregunto cómo se sentirán cuando yo esté muerto.J_Doe090291 escribe: El suicidio es la única cura para la vida.Suicidio. Conozco bien esa palabra. El suicidio es el escape del acoso. Cliqueo lapantalla en Añadir un Mensaje. Un bloc de notas blanco aparece con mi ID32 PURPLE ROSE
  32. 32. completo. Mis manos flotan sobre las teclas... cinco, diez segundos. Quiero escribirmi historia. Pero si lo hago...No.No puedo. Ya no confió en la gente. Voy a cerrar la pestaña, pero un nuevomensaje llama mi atención. J_Doe061890. Siempre fui la chica nueva, así que la gente meescogió a mí. Debo de haber hecho algo para merecerlo. He estado en esta escuela 2 años ymedio y cada día esas chicas me esperan y me persiguen. Me han amenazado conacuchillarme y golpearme mientras me desangro hasta morir. Voy a ahorrarles el trabajo.Tecleo rápidamente: —En primer grado un chico me dijo: “Eres gorda. Estás másgorda que el cerdo más gordo de la granja”. Eso me hizo llorar. Le dije a mamá loque pasó y todo lo que ella dijo fue: “No le hagas caso. Déjalo correr”. ¿Cuántasveces se supone que tienes que dejar correr las cosas?El sólo hecho de escribir esto hacía que mi pulso se acelerara.J_Doe110282 escribe: Los deportistas me llaman marica gay afeminado c*lo flojo desde elmomento en que llego a la escuela hasta que salgo de allí. Sé que nunca va a terminar.Nunca.Ellos te matan con sus palabras. Mis dedos vuelan: —El primer día en mi nuevaescuela, tres chicas mayores me rodearon. Eran un grupito. Estaba de pie esperandopara el columpio, cuando la líder dijo: “No puede ser verdad. Ni siquiera cabes enese columpio”. Se echaron a reír. Una de las otras chicas dijo: “Incluso si lograrassubirte, no queremos que rompas el nuevo columpio”.J_Doe061890 responde: La gente es tan malditamente cruel. Odio a todos.Bienvenido al club más grande del mundo.J_Doe100285 escribe: La gente se burlaba de mí debido a mi discapacidad. Cuando losreporté nadie hizo nada. Sólo se puso peor.—Yo fui a reportarlos —escribí—, pero me enteré que las personas con el chaleconaranja era los mediadores. Las tres chicas tenían el chaleco naranja.J_Doe061890: Maldita sea toda la raza humana.Todos los recreos. Era como si todos hubieran hecho un pacto en la escuela. Nodejar a la chica gorda jugar en cualquiera de los juegos infantiles. No jugar con ellaporque es gorda. Los gordos son feos. Los gordos son estúpidos.—Lloraba todas las noches, “No quiero ir a la escuela” le dije a papá y a mamá.Les rogué que me dejaran quedarme en casa. Mama dijo: “Tienes que ir a la33 PURPLE ROSE
  33. 33. escuela. Es la ley.” “¿No puedo ser educada en casa?” “Los dos tenemos quetrabajar” respondió mamá. A ellos les preocupaba más el trabajo que yo. Incluso lesdije que la gente me insultaba. Papá dijo: “Me pusieron apodos todo el tiempoporque no practicaba deporte. „Debilucho‟ y „Willy‟, cosas así. ¿Y qué? El cerebroconsiguió llegar más lejos que la fuerza física.” Me dio unas palmaditas en elhombro. “No dejes que te afecte.”. ¡Pero me afecta! Quise gritar.—Daelyn, ¿Qué estás haciendo? —Mamá entra en mi habitación.Mis manos se levantan del teclado. Alzo la mano para proteger la pantalla y sequeda a oscuras.—¿Estás bien?Yo no contesto porque no puedo hablar. De todos modos, la pregunta era retórica.Ella dice:—Te ves cansada. ¿Tuviste una mala noche?No duermo bien. Tengo pesadillas.—No puedo dormir bien. —Ella se cierra su bata y se abraza a sí misma—. Fue unasemana dura. He perdido la cuenta en Houston.No suena triste, pero sé que lo está. ¿Perderá el trabajo? Horror. Me da un apretónen los hombros. Me estremezco de dolor por su tacto. Odio mi piel por ser sensible.Por el rabillo del ojo, miro alrededor de mi habitación.Ella localiza mi cama y se dirige hacia ella. Levanta mi libro de la almohada y le dala vuelta, lee la reseña de atrás. Una sonrisa se asoma en sus labios antes de soltar ellibro.—Eran clientes difíciles, de todos modos. Nada que hubiera hecho habría estadobien. Cuando tu negocio se está hundiendo, no puedes culpar al contador. —Sedirige a la puerta y pienso, No, te culpas a ti misma—. ¿Sabes qué día es hoy? —dice.Mamá huele bien. Tiene esa crema en la cara que me hace recordar a un pastel dedurazno. No respiro.—Fin de semana. Por fin. Oh, no te olvides que veremos al Dr. Novotny a la una.—Hace una pausa en el umbral—. De verdad te ves cansada. Deberías irte a lacama pronto. Dormir más.Eso intento, mamá. El descanso eterno.34 PURPLE ROSE
  34. 34. El Dr. Novotny es nuestro cuarto o quinto terapeuta familiar. Perdí la cuenta. Éldice:—Hola Daelyn. —Quiere hablar conmigo a solas, lo sé. Pero me niego—. Hola,Chip. Kim. Por favor, tomen asiento.Quiero que todos nosotros, al unísono, tomemos las sillas y lo dejemos. Cuando elDr. Novotny se gire hacia nosotros, mamá y papá dirán: “Usted nos dijo que lastomáramos”.Uno, esto podría ser divertido. Dos, nosotros no somos divertidos.—¿Cómo están todos? —Él finge interés. Tiene manchas de sudor bajo sus fosasnasales. Parece como si no le pagaran lo suficiente por perder el tiempo con chicassuicidas y sus padres incompetentes.No se preocupe, doctor. No. Esta es su última sesión de tortura mensual con lafamilia cantante Rice.—¿Quién quiere empezar? —pregunta.Mi mano se dispara en el aire y queda suspendida.—Yo, yo lo hago —Tres… esto no pasará ninguna otra vez en la vida.Papá dice:—Daelyn, parece que lo está haciendo bien.Si sólo pudiera reírme, te daría eso, papá.—¿Entonces la nueva medicación está funcionando? —El Dr. Novotny miraintensamente a papá. Como si papá pudiera saberlo. Supongo que tengo quedejarles saber cómo me siento; si es que estos antidepresivos me hacen triste osuicida. ¿Qué está más allá de las tendencias suicidas?El Dr. No se gira hacia mí.—¿Cómo calificarías tu cociente de felicidad, Daelyn?Oh, fuera de la escala.35 PURPLE ROSE
  35. 35. Él examina mis ojos, lo que es inútil. No tengo nada en contra del Dr. No, nopersonalmente, pero él no puede ayudarme.Nadie puede cambiar el pasado.Mamá se da la vuelta.—Daelyn parece mucho más feliz. No llora tanto.Porque las lágrimas son inservibles.Mamá agrega:—Se ha adaptado muy bien a su nueva escuela. Al menos, esa es mi impresión.¿Me equivoco? —Arquea las cejas hacia mí.No la miro. No puedo. Estoy mirando las entradas del pelo del Dr. Novotny.Él empuja un bloc de notas en el escritorio hacia mí. Hay un lápiz en la partesuperior. No los tomo. ¿Qué podría escribir? ―¿Lo calvo es bello?‖.—Ella tiene un amigo —dice papá.¿Lo tengo?—¿Lo tiene? —dicen al mismo tiempo mamá y el Dr. No.—Un chico —explica papá—. Lo vi hablando con ella el miércoles.—¿Aquel chico? —La voz de mamá adquiere un borde afilado—. Te dije que nohablaras con extraños, especialmente con chicos. Él me parece peligroso —dicemamá al Dr. Novotny. A papá—: Como un punk. —A mí me dice—: No es unamigo tuyo, ¿o sí?¿Alguien ve el humor en esto?Los chicos no son amigos de las chicas. Nunca he conocido a un chico que sóloquiera ser amigo de una chica. Mamá tiene razón acerca de la peligrosidad de ellos.Toma mi mano y parece como si fuera a romperla. Llevamos sólo cinco minutos enla sesión y ella ya se está perdiendo. Por lo general no lo hace hasta que nos vamos.Odio tocar la libreta sucia. La pluma desagradable.Mamá sostiene mi mano en su regazo.36 PURPLE ROSE
  36. 36. —Él es tan... No sé cómo se le llame. Gótico. Pandillero —le dice ella a papá—.No quiero que Daelyn se asocie con gente así.Él está tan lejos de lo gótico o pandillero que ni siquiera es gracioso.—Se ve bien para mí —dice papá—. Daelyn va a tener que hablar con extraños enalgún momento. Quiero decir, que todo el mundo es un extraño al principio.Por el amor de Dios. Recupero mi mano y agarro la libreta. En la parte inferior dela esquina derecha, con la letra más pequeña que puedo, escribo: no.Paso la libreta a mamá. Ella entrecierra los ojos. Papá se inclina a ver.Incluso el Dr. No está intrigado. Le he hecho totalmente su día.—No, ¿él no es tu amigo? —pregunta mamá.Sé que va a doler, pero le doy una sacudida de cabeza definitiva a mamá. El gestolastima mi garganta.—Oh, Daelyn. —Sus ojos se llenan de lágrimas.Tengo que irme. Tengo que irme ahora.Mamá dice en el almuerzo del domingo:—Vamos a dar una vuelta. —¿Sigue siendo almuerzo cuando los huevos y el tocinoson licuados? ¿Cuándo tus waffles y las fresas son puré y tomas un sorbo con unapajilla?Yo no quiero “dar una vuelta”. Quiero ir a la cama.—Podríamos ir hasta Tiny Town. Te gustaba ese lugar. —Ella echa sal en sushuevos revueltos.Nunca me gustó Tiny Town. Esa falsa ciudad en miniatura que algún lococonstruyó. Caminas alrededor y miras todas las ventanas pequeñas. Acontinuación, obtienes un helado en cono y vuelves a casa.—¿Ese lugar sigue ahí? —pregunta papá. Separa el periódico, y me entrega loscómics. Ya no leo las páginas cómicas.37 PURPLE ROSE
  37. 37. —¿Puedo ir a mi cuarto?Mamá se acerca y me da palmaditas en la muñeca.—Va a ser divertido. Sólo nosotras dos.La veo a ella y a papá intercambiar un vistazo. Algo pasa.Me levanto y dejo la mesa.Mamá grita:—Toma tu chaqueta de mezclilla. Podría hacer frío en las montañas. —Cierro lapuerta del baño detrás de mí. Ella rondará entre la cocina y el baño, tomándome eltiempo.¿Cómo manejar esta situación? La chaqueta de mezclilla fue a la basura el jueves.Tenía un volado de flores de color rosa en la parte inferior. Demasiado horrible.Lavo mis dientes, sin mirarme en el espejo. La visión de mí me pone enferma. Tirode la cadena y abro la puerta para que mamá no se muera de asfixia por contener elaliento.Mientras nos adentramos en las montañas (me vestí con varias capas de ropa),mamá me habla de ese tiempo en la escuela secundaria cuando ella trató de salir dechica pom-pom. ¿Qué son las chicas pom-pom? Suena obsceno.—Mi amiga Bonnie era la única que realmente quería hacer el equipo, y había queintentar de a dos. No soy atlética, como tú sabes, pero nosotras trabajamos duro enla rutina.Mi mamá no es atlética, como el Papa no es musulmán.Ella dice:—Sabía que era terrible, en el fondo, pero Bonnie me convenció de que lo lograría.En el fondo sabía que no quería decir “nosotros”. Quería decir ella. Ella tenía quehacerlo.¿Lo sabías en el fondo, mamá? Tal vez deberías hablar con el Dr. No.38 PURPLE ROSE
  38. 38. Una plataforma de remolque se detiene en la carretera y mamá tiene que pisar elfreno de golpe. Instintivamente su brazo sale disparado hacia mí. Deseo que sehubiera desviado por el precipicio.Pasamos al remolque y mamá continúa donde se había quedado.—El día de las audiciones estaba muy nerviosa. Creo que en realidad vomité.Bonnie y yo vimos a todas las chicas por delante de nosotras, ya que fuimosúltimas. Ellas eran buenas, pero no tan buenas como nosotras, dijo Bonnie. Mesusurró al oído: “Están lejos de ser tan buenas como nosotras, Kimmy”. En elfondo sabía la verdad. Pero ella me hizo creerlo.¿En el fondo alguna vez quisiste morir?—Su pasión era contagiosa —dice mamá.Esto es extrañamente similar a mi audición, que tan pronto había olvidado. Lasalida a Tiny Town está a un kilometro más.Un kilometro más para la ciudad del helado de cono.—Tenemos por ahí nuestros trajes a juego que la madre de Bonnie hizo, y lospompones que nosotras hicimos. Ni siquiera recuerdo haber hecho la rutina. No mecaí de bruces. —Ella sonríe.¿Hay una razón para esto?—Tuvimos que esperar los resultados. Fue exasperante. Estaba segura de que iba avomitar todo sobre Bonnie. —Ella da una risita. Una especie de vacío—. Derepente, supe por qué estaba haciendo eso. Por mí. Lo quería. No era la chica máspopular de la escuela, como te puedes imaginar.¿Por qué iba a imaginar eso? No sé nada de mi mamá en la escuela.¿Por qué no era popular? ¿Estaba intimidada? No era gorda, como yo. Ella nuncahabla de cómo fue que creció. Nunca menciona a Bonnie, o a cualquiera de susamigos de la infancia. Ve las señales de salida y reduce la velocidad para el desvío.—Me faltaba confianza en mí misma. No sé por qué. Era inteligente y le gustaba ala gente. Ser una chica pom-pom parecía tan fuera de mi alcance. Pero tomé elriesgo. Ensayé.Esto es más de lo que ella siempre comparte, incluso en la terapia familiar. Me doycuenta de repente que mi mamá y yo somos algo parecidas. Tenemos vidassecretas. El camino a Tiny Town se hace estrecho y descendente.39 PURPLE ROSE
  39. 39. —Cuando los resultados se publicaron, me sorprendí —dice ella.Se oscurece a medida que entramos en el bosque.Espero. Ella no continúa.Vamos, mamá. Por lo menos termina lo que empezaste.—El nuestro fue el único equipo —dice finalmente—, en donde una persona loconsiguió y la otra no.Me gustaría poder girar la cabeza para mirar a mamá. En mi visión periférica, veoque sus ojos están en el camino. Está sonriendo. Oh, Dios mío. ¿Mi madre fue unapom-pom?Su sonrisa se disolvió.—Bonnie lo hizo.Expulso un corto suspiro.¿Ves? La vida apesta. No tienes poder sobre nada.Llegamos a Tiny Town y mamá aparca en el cajón de estacionamiento. Apaga elmotor y se sienta un momento.—No sé por qué te conté esa historia. —Sacude la cabeza—. Son cosas que unorecuerda.Tus fracasos y tus culpas. Se quedan contigo. Se aglomeran y afean, crecencancerosos dentro de ti y te dan ganas de morir.El viaje es una pérdida total porque Tiny Town está cerrada hasta el verano. Ellocal de los conos helados está tapiado. ¿Por qué creo que mamá esta vez lo sabía?Mientras estábamos fuera, papá estaba ocupado en casa. Se instaló una red paraconectar su ordenador al mío.Él está en frente del router, mirando avergonzado.—No debería interferir... con lo que sea que estás haciendo en tu PC —dice él.40 PURPLE ROSE
  40. 40. Lo qué estoy haciendo ahora puede ser monitoreado a 24/7. No soy estúpida.Papá se encoge de hombros como diciendo “Lo siento. Era necesario”.—Te amamos —dice mamá.¿Puedo volver a la cama?41 PURPLE ROSE
  41. 41. Capítulo 6 —17 Días— Traducido por SweetObsession Corregido por Vannia uento los minutos hasta que la escuela termina. Estoy pasando por la marea de alumnos, pero es agotador. Para el final del toque de la campana, estoy aplastada.—En el informe del tiempo, estará razonable a parcialmente nublado con un veintepor ciento de posibilidad de precipitación al este de la División Continental. Por lamañana, bruma irregular cercana a la niebla. —Él está leyendo de una pequeñalaptop.Lo miro por un minuto y él dice:—Fenomenal, ¿no? —Supongo que se refiere a la laptop. Tiene esta sonrisa desuficiencia en su cara, como si estuviera intrigando, al igual que él me tiene ahora.No está intrigado.Giro mis piernas sobre el banco, de espaldas a él, y recupero mi libro.Maggie Louise sintió su presencia en la habitación. Temía este encuentro con Emilio. Tenía que hacerlo.Por ella. Por Charles. El magnetismo que la atrajo a Emilio era energía pura, embotellada y fundida. Si enciendes una cerilla…El calor pica mi piel, y es suave. Él ha dejado de teclear. Oigo la tapa hacer clic ensu computadora, y vuelvo la cabeza un poco. Porque no confío en él. ¿Qué se traeentre manos? Huelo el regaliz en su aliento.—Está bien. Si los aparatos frikis no te impresionan, ¿qué tal esto? —Una mano seextiende por sobre mi hombro sosteniendo algo peludo—. Su nombre es Hervé.Grito por dentro y me levanto tambaleantemente. Esa cosa se retuerce en mi cuello.42 PURPLE ROSE
  42. 42. —Hervé Villechaize.Mi garganta. Duele. Necesito agua.La nariz se mueve y dejo caer mi libro mientras tropiezo con una mata de hierbapara poner distancia entre nosotros. Mi boca se abre, pero ningún sonido sale.Él se levanta, y agrega:—Junior. Estamos de luto porque su hermano, Harvey, falleció.Oh, Dios mío. ¿Qué es eso? ¿De dónde viene?Sostiene el... la cosa... en sus labios y la besa. Asqueroso.—Todo irá bien, Hervé. Harv está en un mejor lugar ahora. Acarícialo. —Empujala cosa hacia mí.Salto hacia atrás. Es una rata. La cola sin pelo se sacude como una serpiente.—Cuando mi personalidad ganadora me falla y los juguetes tecnológicos no llamanla atención, encuentro que los pequeños roedores peludos son confiables imanespara las chicas.Levanto la vista hacia su cara. Él es muy extraño. Así que...Su tierna sonrisa dirigida a la rata es algo dulce.—Rattus norvegicus. —El chico suelta el ratón sobre su hombro. La cola se envuelvealrededor de su cuello, y me estremezco, como si hubiera una soga alrededor del mío—.Comúnmente conocida como la rata marrón o rata fascinante. No porque sea engalanadacon sus mejores galas sino porque parece que a algunas personas les fascinan las ratas.—Lanza esa ancha sonrisa hacia mí.Me enfoco en la rata, en la mugre. Las ratas son mugre.La cosa lleva un arnés de cuerda, con una correa. Sus patas delanteras se aferran alcollar del cuello del chico. Ambos, la rata y él, están mirándome a mí. Lo siento, elconsenso.Sé que soy fea. No me mires.—No tienes miedo de las ratas, ¿verdad? —pregunta.No, estúpido. Estoy aterrorizada.—Vamos. —Él se mueve más cerca de mí—. Acarícialo.43 PURPLE ROSE
  43. 43. Voy corriendo hacia la puerta.—Espera. Lo siento. —Él se apresura a mi lado, bloqueando mi fuga—. Noparecías el tipo de chica que sería delicada.Él no sabe qué tipo de chica soy. No soy del tipo que juega y se lanza a sí misma alos chicos.Me toca el antebrazo.—Vuelve.Me apartó con un movimiento brusco.—Perdón —dice. Retrocede un paso, luego dos.¿El banco o el infierno que es la escuela? ¿Qué otra opción tengo?Él me sigue de nuevo al banco, inclinándose para recoger mi libro.—En nuestro último episodio nuestra heroína estaba tocando la inocencia de lasfibras sensibles de nuestro pobre semental. —Abre una página al azar—. ¿Ella lehabía conducido por el sendero de las lágrimas?Sólo dámelo.Diecisiete días más.La rata se escurre por debajo del chico y olfatea el libro. Mastica la cubierta.—¡Hervé, no! —El chico le arranca el libro a la rata—. Lo siento —me dice otravez—. Es un lector voraz. —Una pulida sonrisa se asoma en sus labios mientras meentrega el libro.Ahora está infectado con veneno de ratas. No voy a tocarlo.Él estudia mi rostro por un largo tiempo. SÉ que soy fea.Él sigue mirando. ¿Qué? Yo no lo voy a ver a los ojos. Incontrolablemente, lasangre sube a mis mejillas.Él lee algo en mi cara que no está allí.—¿Para nosotros? —Acuna el libro contra su pecho—. Hervé, la misteriosa chicanos ha dado un regalo. Un regalo que sigue manteniendo. —Besa el libro y la rataapoya una pata sobre él—. Hervé realmente puede hundir sus dientes en literaturafina como ésta.44 PURPLE ROSE
  44. 44. Saco mi pluma y mi carpeta de economía. Escribo en la última página: —Odio lasratas. Fascinantes o de otros tipos.Lo lee. Simula lanzar una estaca a su corazón.Es un idiota.Me está confundiendo porque creo —lo sé— que los chicos sólo quieren una cosa.Por lo menos, en mi experiencia. Pero él no es como cualquier chico que heconocido. Tal vez los idiotas son diferentes porque no pueden conseguir chicas.Incluso con el pelo teñido, de punta, su actitud fría, y su arrogancia, en el fondosigue siendo un idiota nerd. ¿Lo que lo hace una especie de desesperado?La computadora portátil en el banco tiene una piel de color azul neón y me acercoa tocarla. Es genial. Pequeña y delgada. Ojalá papá me hubiera conseguido unaportátil en lugar de una PC.El chico se sienta y levanta el equipo en su regazo. Dice:—¿Quieres llevarla a dar una vuelta? —Abre la tapa—. Tiene la pantalla táctil.Gran cosa. También la mía.No debería haber violado su propiedad.Estoy sintiendo picazón en la piel de nuevo, él sonríe y la rata está mirándomedesde el cuello del chico, hay rugidos en mis oídos y el gris está precipitándose.Una palabra destella en mi cabeza: ESCAPA.¿Dónde está mamá? Lee, lee. Tengo otros libros, pero están en casa.—No hay razón para temerle a las ratas —dice él—. Tienen un lenguaje propio, yasabes.La CR-V de mamá dobla la esquina y salto sobre mis pies.Él añade:—Al igual que las mujeres.Me tropiezo en la acera y abro la puerta. A medida que me dejo caer, mirespiración entrecortada me traiciona.Mamá dice:—¿Qué hay de malo? —Sus ojos se ponen como rendijas—. Es ese chico de nuevo.¿Te está molestando?45 PURPLE ROSE
  45. 45. Me abrocho el cinturón de seguridad. Vámonos.Él se acerca al coche.¡VÁMONOS!Él llama a mi ventana. Mamá dice:—¿Qué debo hacer?Señalo al frente. Mi dedo índice golpea en el tablero.La ventana se desliza hacia abajo. ¿Mi madre está loca? No hables con él.—Hola —dice él, inclinándose al interior—. Soy Santana, y él es Hervé VillechaizeJunior. —Rasca la cabeza de la rata. Los ojos pequeños y brillantes me queman, losdel muchacho y los de la rata.Mamá se ve asustada. Te dije que nos fuéramos. Nunca me escuchas.—Bien, entonces. —El chico retrocede—. Hervé y yo tenemos una tarea de lectura.—Me guiña el ojo y palmea el libro.Mamá me mira también. ¿Qué? ¡Qué! Te dije que avances.Envenenamiento por Monóxido de CarbonoEficacia: 4-5, siempre y cuando no sea rescatado.Tiempo: De minutos a horas dependiendo de la concentración.Disponibilidad: 5. El monóxido de carbono se emite a través del escape de los automóviles.Para acumular la concentración de CO suficiente (0,32% a 0,45%), es necesario un áreareducida como un garaje cerrado.Dolor: 1, aunque los síntomas son desagradables.¿No apesta? Me pregunto. ¿No habrá tos?Notas: La causa real de la muerte es la asfixia. El CO se une a la hemoglobina, desplazandoel oxígeno, que finalmente llevan a la hipoxia fatal. Los primeros síntomas son dolor de46 PURPLE ROSE
  46. 46. cabeza, mareos y debilidad, seguida de disminución de la agudeza visual, zumbido de oídos,náuseas, depresión progresiva, confusión y colapso. La pérdida del conocimiento puede iracompañada de convulsiones. A 0.32% de concentración, la muerte ocurre enaproximadamente una hora. Si sobrevive, habrá daño cerebral.Ok, esa no es una opción.¿Qué más?Saltar De un EdificioEficacia: 4-5 de seis pisos o más.Tiempo: Segundos (horas si tiene mala suerte).Disponibilidad: 4-5. Debe tener acceso a las ventanas del piso superior o del techo.Dolor: 5. Pero si la caída es fatal, el dolor se termina más rápido.Notas: Muy aterrador. Difícil de superar el miedo a las alturas. Fácilmente descubierto si loven. Si el intento falla es probable que resulte en la parálisis o la posibilidad de pasar su vidaen silla de ruedas.Esa NO es una opción.Este complejo de apartamentos está a sólo dos pisos de todos modos. La torre deSt. Mary podría ser de seis o siete pisos, pero no lo voy a hacer allí.Escucho un ruido en el pasillo y me congelo. Es papá en su oficina. ¿Estáespiándome? Apago la computadora, imaginando la posibilidad de que puedahaber visto lo que he leído. Mi corazón palpita como un martillo en mi pecho.Una persona no tiene privacidad en ningún lugar. Incluso desde la primera vez queme corté las venas, siento como si estuviera siempre siendo observada. Si es que noestoy siendo examinada, ni burlada o juzgada.De todos modos, me voy a morir en casa. Eso lo sé con seguridad. No quiero quemi cuerpo sea perdido o dañado tan gravemente que no pueda ser identificado. Mispadres estarían molestos, pero no tendrían que pasar el resto de su vida pensando, oesperando, a que yo regrese.Ellos son mis padres, después de todo. Mi legado para ellos será la paz mental.47 PURPLE ROSE
  47. 47. Capítulo 7 —16 Días— Traducido por ~NightW~ Corregido por Sirg abía ensayo de coro antes de la escuela a las 7:30 a.m. lo encerré en un circulo en el horario de eventos de mi mamá. El vacio visual de mi vida, mientras llegaba a su fin.—No entiendo porqué te inscribiste en la presentación del coro —dice mientras salede la cochera hacia la calle—. Ojalá pudieras explicármelo. Hay tantos clubes yactividades. ¿Estás intentando llamar la atención hacia tu… —Se detiene.¿Falla? ¿Anormalidad? No, mamá. Tú haces eso por mí al hacerme ir doctor trasdoctor y escuela tras escuela.Es sólo una broma, ¿de acuerdo? Llámalo un tributo a papá. Mantengo mis ojos enel camino. Ojos en el camino, mamá. Ella traga una respiración, como si estuvieraa punto de perderla. Dios, no llores. Ves el bien que hace. Lamento que no loentiendas, mamá. Algunas veces ni yo entiendo por qué hago las cosas que hago.Sólo sé que me levanto todas las mañanas y deseo estar muerta.En el coro, estar ahí de pie y fingir que pertenezco, es parte de mi castigo. Las otraschicas me miran. Escucho lo que me dicen. La chica rara. La fenómeno. Nisiquiera se molestan en esperar hasta que esté fuera del alcance auditivo paradecirle al Sr. Hyatt que piensan que es ridículo dejar que una chica muda cante enel coro.Están en lo correcto. Pero quiero que ellas, quiero que todas, vean a lo que me hanreducido. Una broma enferma.—Ella ni siquiera vocaliza las palabras —dice Jennifer Jessica. Ella es la chica malade los baños. El Sr. Hyatt murmura algo sobre las materias optativas. Aceptar atodos.Jennifer Jessica continúa. —¿No podría al menos ponerla en la fila de atrás?48 PURPLE ROSE
  48. 48. Me reiría de eso si pudiera. Soy de baja estatura, por lo que debo estar al frente.Cállate, Jennifer Jessica. No se trata de ti.Estamos cantando Bach Minuet en Sol, la cual el señor Hyatt arregló él mismo paranuestro concierto el primero de Mayo. Es una de mis canciones favoritas. Cierromis oídos y bloqueo todo.Él está aquí, sentado en la banca, en mi lugar. Esperándome. Sé lo que significacuando ellos esperan por ti. Dieciséis días, luego la espera termina.Podría pararme dentro de la puerta y esperar que se vaya. O regresar al baño. Odioel baño de las chicas. Odio cada segundo en la escuela.Irritada conmigo misma, con mi debilidad, empujo la puerta. El vuelve su cabeza ysonríe. —La hermosa chica misteriosa regresa.Qué línea. Si él cree que no sé lo que está haciendo, es más tonto de lo que pensaba.Saco mi cuaderno y escribo en la parte de atrás.—Fuera de mi banca.—¿Perdón? —Él dice.Sostengo el cuaderno frente a su rostro. Él lo agarra junto con mi lapicero. Luegoescribe: —Tienes que saber que esta es mi banca. Yo la vi primero.Recupero el cuaderno. Es tan infantil. No sé qué decir, o hacer. Le lanzo mi miradade zona muerta.—Pero estoy dispuesto a compartir —dice. Se hace a un lado. No muy lejos.Sus ojos sostienen una burla. Excepto que ahora mi estomago siente mariposas.DETENTE. Me quedo de pie durante un minuto, un poco inestable. Entonces misrodillas me fallan. Mi piel, huesos, nervios. Traición. Por un instante fugaz, megustaría seguir siendo gorda. Caigo en el banco y la repercusión hace que él salte.Tal vez aterrice sobre su propia cabeza.49 PURPLE ROSE
  49. 49. —Hervé quería venir, pero está de duelo. Está pasando una época difícil con lamuerte de su hermano —dice—. Toma asiento. —Pasa su mano por la esquina delbanco, sobre mi lugar.Trago saliva, pero mi garganta me duele. La operación para reparar el esófago fueuna pesadilla. Ojalá no tuviera que usar la abrazadera, pero la necesito, sobre todoahora, para recordarme mi misión.—Fue una muerte natural. Vejez. Hervé de hecho está contra todo pronóstico.Él está a determinada distancia mientras habla.Gracias.—Lo cual me da esperanzas —añade.Lo que sea que signifique.A pesar de mi instinto y mi sentido común, mi determinación y voluntad de hierro,me inclino hasta su altura. Llega hasta su bolsillo trasero y saca mi libro.Entregándomelo, dice: —Una lectura amena. Aunque quiero saber lo que pasa enlas primeras doscientas páginas. ¿Por qué las arrancas?No tomo el libro y no respondo.—De acuerdo —continua—. No te arruinaré el final, sólo diré que Maggie Louisetoma su decisión. Con su pecho bastante agitado, por supuesto.Ahora el libro está arruinado. Él lo toca. No sé dónde han estado sus manos. Detodas formas, ya lo había leído dos veces.—No es como si ella exactamente se redimiera al final —añade—. Quiero decir,ella ni siquiera se disculpa con Charles.¿Por qué debería hacerlo? pienso. Charles se merece todo lo que le sucede.Escribo en mi cuaderno en una página en blanco. —No HAY redención.Lo sostengo para que él lo lea.—¿Para ella? —dice—. ¿O él?Bajo el cuaderno y escribo, —Para ninguno de nosotros.Él frunce el ceño. —¿Eso crees?50 PURPLE ROSE
  50. 50. Escribo, —Por lo tanto, así es.Él se echa a reír. Tiene una risa retumbante, igual que un trueno.Ahora estoy enojada conmigo misma por hacerlo partícipe. Pensará que me gusta,y no es así. Se acerca un poco más y yo me alejo. Se detiene, alejándose, mientrasyo coloco mi libro entre los dos, sobre la banca. Me estiro hacia mi bolsa de libros,la cual mantengo en mi regazo solo en caso de que necesite hacer un cambiorepentino y bienvenido. Saco Deseo del Páramo.Su cabeza se abalanza sobre él, estirando su cuello de jirafa para leer el titulo.—Ah —dice—. La saga continúa.Abro el libro y comienzo a leer el capítulo uno. Él se desliza todo el camino hasta elotro extremo de la banca y se cae.Casi me echo a reír, entonces me contengo.Capítulo uno. Magnolia Louise Delacroix se despertó con un sobresalto. ¿Hoy encontraría a Camelot?Detrás de mí, él continúa, —La hermosa chica misteriosa en la banca, leyendo.Es superficial si piensa que me creeré esa línea, o cualquier línea, o que estoyleyendo este libro porque me parezco a Maggie en alguna forma. Maggie Louise esla hermosa y misteriosa. Es poderosa y fuerte. Siempre sintió que su Camelot eraCharles, pero últimamente él ha estado preocupado. Y no con ella.El chico suspira. Dando la vuelta a la banca, se tira en el suelo frente a mí, descansaun brazo sobre una rodilla y dice, —Dado que preguntaste, no, no voy a la escuela.Me han enseñado en casa toda la vida. Me gradué temprano. Ahora me tomo algode tiempo libre, haciendo un curso de pre-leyes online. Todo lo que necesitas saberpuedes encontrarlo, digerirlo, descargarlo, y con fuentes abiertas. ¿Usas Wikipedia?Cuando buscas “métodos de suicidio” tus padres se enteran. Buscan tu historial deGoogle y lo saben. Ahora mismo podrían están siguiendo mi acceso en A-través-de-la-Luz. Estoy preocupada.Clases en casa. Que suertudo. Me pregunto si fue su elección o la de sus padres. Éles una combinación de nerd, friki, y tonto. Además sus orejas sobresalen. ¿Loacosaron sin piedad y sus padres fueron más sensibles, más simpáticos que losmíos?Él continúa, —Logré entrar en el servicio nacional del clima, pero si de verdadquieres un fenómeno, echa un vistazo a los patentes en la Oficina de Patentes de losEE.UU. te enviaré el link, si tienes computadora.51 PURPLE ROSE
  51. 51. Me obligo a mí misma a leer.—¿Tienes? Yo paso casi todo el tiempo online.Eso me hace mirar hacia arriba. Es una mole cibernética, como yo.Se inclina hacia atrás sobre los dos codos y extiende sus piernas. —¿Sabes que hay4.014 patentes para diversos tipos de servicios? Mi favorito es la prenda unisexdeportiva con solapa para volar.¿Solapa para volar?—Así es. Solapa para volar.Deja de leer mi mente.Hay algo en su voz que no se puede bloquear. Sus piernas largas y delgadas. Mepellizco mis propias terminaciones nerviosas para adormecer toda sensación yleer…La niebla rodea el páramo lanza un escalofrió hasta la columna vertebral de Maggie Louise. Cierra las persianas y se apresura hasta la cama. Charles se mueve, luego se da la vuelta y la atrae hasta sus brazos.—Tal vez podríamos chatear.Me encojo en mi interior igual que una pasa. Nunca chateo con nadie.—Mi apodo es…Mamá está aquí, cierro mi bolso.—Espera. —Él se pone de pie y me persigue por la acera.Abro la puerta.Él atrapa la correa de mi mochila y yo me voy con ella. Pero él sólo levanta la tapay guarda mi libro. Mi Deseo en la Niebla.Su brazo casi me decapita mientras lo extiende a través de la ventana, junto a mirostro, y cerca a mamá.—No nos hemos conocido formalmente. Soy Santana Girard Segundo.Mamá no tiene otra opción que estrechar su mano. El vello en su brazo me hacecosquillas en la nariz y el calor se eleva por mi cuello.52 PURPLE ROSE
  52. 52. —Yo soy… la Sra. Rice. La madre de Daelyn.Me muerdo la lengua. Sangra. SANGRA.—Un placer conocerla. —Él retira su brazo. Luego me sonríe.Tiene una bonita sonrisa. No, no es cierto. Y ahora sabe mi nombre.—Su hija es una mujer de pocas palabras.Mamá me vuelve a traicionar.—No puede hablar. Es…Presiono para que la ventana automática se cierre. LA DE ELLA. ARRIBA.Nos alejamos. Veo la mirada de suficiencia en su rostro a través del espejoretrovisor. Se burla de mí. Los chicos son unos tontos. Demonios del sexo. ¿Porqué pensaría que él es diferente? Si piensa que no sé lo que está haciendo alhablarme, al mentirme sobre lo hermosa y misteriosa que soy…—Parece agradable. —Mamá disminuye en la esquina—. Lo prejuzgué por suapariencia. Ese cabello blanco, supongo. —Se detiene—. No necesitas miaprobación para escoger a tus amigos. Sabes eso, ¿cierto?Noticia de última hora, mamá. No escojo a mis amigos. Lo cual funciona muy biendado que ellos no me eligen a mí.53 PURPLE ROSE
  53. 53. Capítulo 8 —15 Días— Traducido por Ignacia_xx y flochi Corregido por Sirg migos no es un tema en el Foro Final. Nadie está aquí para hacer amigos. En cuarto grado una chica en la escuela me invitó a su fiesta de cumpleaños y yo estaba muy emocionada porque nunca había estado en una fiesta de cumpleaños. Le compré un regalo y lo envolví yo misma.Mamá me compró un vestido nuevo. Cuando llegamos allí, no había nadie en casa.—¿Estás segura de que esta es la casa? —preguntó mi mamá. Le mostré la direcciónque la muchacha me había apuntado en una hoja de cuaderno—. ¿Estás segura deque la fiesta es hoy? —Sábado, dijo la muchacha. Este sábado a la una. Al cruzar lacalle vi un movimiento de cortina, luego una cara, dos caras en la ventana dearriba. Detrás de la ventana un grupo de chicas estaban riéndose de mí.—Cometí un error. Vámonos de aquí —Le dije a mamá.—Tal vez podría buscar su número y llamarla —dijo.—¡Sólo vámonos! —grité.Lo más cerca que llegue a tener una verdadera amiga fue en la escuela media. Ellaera nueva, esta chica, y yo también. Nunca supe su nombre. Yo la reconocería si laviera, todavía escucho su voz. Se dejó caer en mi mesa del almuerzo, dijo hola, yapenas empezó a hablar y comer un sándwich de queso y chequeó a todos loschicos lindos, y me quedé atónita y sorprendida, porque nadie, ni una personaalguna vez se sentó conmigo o me habló en el almuerzo, y, finalmente, dijo en esteextraño acento:—¿Que hay acerca de ti? ¿Por qué luces así?Se refería a estupefacta. O fea. Yo no podía hablar. Quiero decir, yo podría haberhablado, en ese entonces. Mis cuerdas vocales funcionaban.54 PURPLE ROSE
  54. 54. Ella se encogió de hombros.Comía su almuerzo allí, charlando lejos de mí, ni siquiera preocupándose que yoestuviera a punto de llorar por compartir su compañía.Kim y Chip tenían “una conversación”. Los oigo a través de la delgada pared quesepara el cuarto de baño y cocina. Anoche decidí que ya era hora de iniciar losprocedimientos de separación. Primer paso, referirse a sus padres por sus nombres.Kim levanta su voz.—¿Cómo sabes si ella... ?Su voz se amortigua y Chip tergiversa—... vio la cuenta...?¿Están hablando de la computadora? Maldita sea. MIERDA. Ellos no tienenderecho a invadir mi privacidad.Me siento en el borde de la bañera con mi oreja pegada a la pared.—¿Por qué no me lo dijiste? —dice Kim.—Sabía que te molestaría —dice Chip.—Por supuesto que estoy molesta. No quiero agencias de colección de muestra ennuestra puerta —dice Kim.Suspiro de alivio. Solo están peleando por el dinero, de nuevo. ¿Por qué mecompraron este nuevo PC? El viejo estaba bien. Ellos no tienen que pagar por unterapeuta o enviarme a una escuela privada, donde soy aún más diferente de losdemás porque yo no soy rica. Chicas ricas son aún más malas que las regulares,estoy segura.Mis ojos escanean el cuarto de baño. Claustrofóbico. Más pequeño que el anterior,el tercero o cuarto condominio donde vivimos. Nos mudamos mucho. Kim creeque un cambio de escuela es la respuesta a mis impulsos suicidas. Noticias, Kim.Sólo los hace más fuertes.55 PURPLE ROSE
  55. 55. Esta bañera es de tamaño estándar. Supongo que todos lo son. Ojalá hubiera sabidoque un baño de agua caliente acelera el proceso. No me corte lo suficientementeprofundo y tarde demasiado tiempo reunir el valor. A continuación, Kim volvió acasa. El tiempo lo es todo. Y el método. Cuándo y cómo.Este cuarto de baño, el inodoro y la bañera son básicamente míos, ya que Kim yChip tienen el dormitorio principal de arriba. Kim me compró una máquina deafeitar a pilas, que no sirve para nada en mi pierna y en el vello en las axilas. Nopuedo tener hojas de afeitar o aparatos eléctricos en el baño.Ella incluso puso un tapón de seguridad en la salida. Kim, quiero decirte. Exceso.El argumento ha terminado.Ellos están sentados ahí, todo está tranquilo, cuando entro en la cocina.—Buenos días, cariño.Kim fuerza una sonrisa.—¿Qué puedo hacer para mi chica de desayuno? —dice Chip.Saca mi silla mientras está de pie y pasa por detrás de mí. Su mano sobre mihombro me hace poner una mueca de dolor. Él no parece sentirlo.Aliso la falda plisada en mi trasero y bajo del asiento. A pesar de que he perdidopeso, me sigo sintiendo aplastada y protuberante. Doblo mis manos en mi regazo.Chip pone un vaso de agua en mi sitio, junto con dos pastillas. Yo suspiro pordentro. El y Kim observan y esperan. Hoy tomaré la píldora rosa en primer lugar.Mi garganta se cierra en la anticipación. Todavía me duele al tragarlas enteras.Chip quería aplastarlos para mí, pero el doctor le dijo que eran pastillas deliberación prolongada, menos eficaz si se corta o se tritura. Esto baja como la grava.La píldora blanca es mi antidepresivo. Odio decirle a Chip y Kim que ningúnantidepresivo en el mundo va a cambiar el pasado. Sé que con la medicación sesupone que me hace sentir más optimista y feliz. Lo que necesito son las drogas quemejoran el rendimiento. Sí, los esteroides. Para hacerme fuerte y poderoso.—Así que. Desayuno. ¿Avena o avena? —dice Chip.Él es un cómico real. Kim esboza una sonrisa, creo. Ella todavía lo ama, creo. Nohe arruinado eso, todavía. Un plato de avena diluida aparece frente a mí. Me danganas de vomitar. No puedo comer otro plato de avena. Nunca me ha gustado.56 PURPLE ROSE
  56. 56. —¿No estás comiendo? —Dice Kim—. Trate de no amordazar su cara. ¿No tesientes bien? —Ella llega a la palma de mi frente. Trato de no retroceder ante sutacto.Ella me mira fijamente. En mí, en lo que pueda conseguir. —¡No me digas que hasdejado de comer! —Su voz chillona—. No te estás volviendo anoréxica, ¿verdad?Frío, mamá. Quiero decir, Kim. Muriendo de hambre hasta la muerte me esdemasiado lento.Chip se apoya en los codos. —Tienes que comer.¿O qué? ¿Me voy a morir?Bueno. Suspiro. Un tazón de avena más no me va a matar. Por desgracia.Cuando estoy recuperando mi bolsa de libros de la mecedora en mi habitación,tomo un rápido inventario. Hay seis libros en la estantería a la izquierda. Los herepartido para engañar a Kim. No hay problema leyendo seis libros en dossemanas. Estos libros son lo único que me mantiene cuerda. Dos pilas de basura enel armario de dos camionetas de basura semanal, con suerte, Kim no las confundirácon pilas para la lavandería.El ordenador. Carteles falsos en la pared. Mi mecedora. He tenido esta silla desdeque era un bebé. En realidad no es mío, es de Kim. Me arrulla el canto Minuet enSol ¿Cómo es la lluvia suave...Mi garganta se aprieta. Kim, puedes quedarte con la mecedora. Ella debe dehaberme amado, una vez. Mi papá también. Todo el mundo ama a un bebégordito, ¿verdad? Entonces te conviertes en una niña gorda, fea a quien todos losniños acosan.Hoy tuve una prueba de economía. Desde que mis días de escuela están contados,he renunciado al acto de estudiar. No es que mi promedio sea crucial. Los númerosson cruciales. Todo es número. Quince días. La última campana, la campana de ladoceava parte del día. Cuando suene, cuento mis pasos a la salida. Treinta y trespasos exactamente.57 PURPLE ROSE
  57. 57. Él está allí. ¿Cuál es su problema? ¿No tiene amigos? ¿Por qué no envía un SMSpara sus amigos?Lleva puesta una camiseta deportiva de color azul claro sin mangas con el número77.—Ah —dice—. La hermosa chica misteriosa ha vuelto. Ella se sienta en elbanquillo, con delicadeza.Eso es casi gracioso, ya que sólo me dejé caer.Me entrega un trozo de papel doblado en forma de triángulo. En realidad, lo poneen la banca entre nosotros. Le hace un gesto hacia ello.Yo quiero, pero...Recupero Deseo del Páramo. Con los dedos, empuja la nota hacia mí.Yo no estoy viendo. Una pulgada.Agarrando la nota, la desenrollo.—Lo siento —escribió con tinta verde—. Yo no sabía que no podías hablar. Solo penséque tenías un increíble dominio de ti misma. —Una flecha hacia abajo. Le doy lavuelta—. Tendrías que despreciar mis avances.¡Lo sabía! El sexo es lo único que quieren los chicos.Dice en voz alta: —He aprendido aquella expresión de Emilio.Levanto mi bolso y saco mi pluma. Escribo en su papel —Emilio no habla Inglés.Quiero añadir, Idiota. Paso la nota que le envié.Lo lee y dice: —Hablo portugués fluidamente.¿En serio? ¿Mis ojos se abren? Está mintiendo.Levanta el dedo índice. Saca un cuaderno de notas que trajo con él, hace clic en unbolígrafo y empieza a escribir. No quiero parecer interesada. Me obligo a leer milibro:Maggie Louise sintió aumentar la hombría de Charles para la ocasión. Ella sonrió para sus adentros en su poder sobre élSi yo supiera donde Maggie Louise tiene su poder, su confianza. El único poderque tengo sobre la gente es a dejarlos atrás. Y despreciar los avances.58 PURPLE ROSE

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