Palabras que matan

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Guía sobre Violencia Verbal y Psicológica, abuso emocional, negociación no violenta de conflictos... Violencia de Género, Medios de Comunicación

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Palabras que matan

  1. 1. Federación de Mujeres Progresistas ÍNDICE 1. La relación del lenguaje y la violencia contra las mujeres ....................... 03 2. Lenguajes sexistas y violencia estructural ............................................... 06 3. Violencia de género ............................................................................. 10 ¤ Violencia psíquica y emocional. ¤ Violencia física. ¤ Violencia sexual. ¤ Violencia patrimonial y económica. 4. Abuso verbal y emocional .................................................................... 16 5. Lenguaje como expresión de sentimientos, actitudes y valores ................. 19 ¤ Ira. ¤ Autoestima. ¤ Rabia. ¤ Dolor. ¤ Miedo. ¤ Celos. ¤ Culpa. 6. El lenguaje como arma de la violencia .................................................. 28 ¤ El acoso moral. ¤ La manipulación y el manipulador. ¤ Técnicas contra la manipulación. 7. Agresión verbal y repercusión en la salud de las mujeres ........................ 47 ¤ Trastorno del pánico. 8. Lenguaje no verbal y maltrato psíquico .................................................. 53 ¤ Lenguaje facial. ¤ Los ojos y las miradas. ¤ Los espacios. ¤ El tacto. ¤ Las sonrisas. 9. Negociación no violenta de conflictos ................................................... 67 ¤ Estrés familiar y negociación. 10. Aportación de los medios de comunicación a la violencia de género ...... 73 ¤ Lenguaje audiovisual y escrito. ¤ Lenguaje gráfico. ¤ Lenguaje simbólico. ¤ Lenguaje publicitario. 11. Derechos de la mujer maltratada psicológica y emocionalmente ............. 81 1
  2. 2. Federación de Mujeres Progresistas a modo de prólogo ... palabras que matan Miguel Lorente Acosta Hay palabras que no son aire, porque no van al aire; palabras que provocan lágrimas que no van al mar, porque ellas mismas son el mar; un mar muerto y enterrado en el que todas las mujeres maltratadas han puesto su granito de arena y su lágrima temblorosa. Hay palabras que se clavan en el corazón, o en cualquier otra parte del cuerpo, porque nada más salir de la boca van tomando forma de cuchillo, de bala, de puño o de fuego para buscar un destino en forma de mujer. El hombre cuando amenaza lo hace de verdad. La violencia sobre la mujer viene precedida y se produce en un contexto de extrema e innecesaria agresividad por parte del hombre, tanta que sorprende por la diferencia de fuerza entre el agresor y la víctima. El hombre siempre tiene una posición de superioridad sobre la mujer, le bastaría utilizar esa fuerza de más para conseguir con éxito el teórico objetivo de la agresión física. Pero el hombre realmente no sólo persigue golpear más o menos fuerte a la mujer, sino que lo que pretende es conseguir la sumisión de la mujer, su dominio, su control y, sobre todo, aleccionarla, por eso junto a las lesiones físicas es necesario utilizar el miedo, introducirle el temor en el cuerpo para que cuando desaparezca el hematoma del ojo y no lo vea al mirarse al espejo, se siga produciendo un estremecimiento al recordar esos gritos, esos gestos y esas amenazas que cada día están más cerca de hacerse realidad. Ahí es donde de nuevo la sociedad, la misma que asigna a unos la posibilidad de dar golpes a gritos; y a otras, la de recibirlos en silencio, actúa minimizando las amenazas del hombre, argumentando que son muchas las veces que se hacen y pocas las que se llevan a cabo, o considerándolas como frases propias del calor de la agresión o de una situación conflictiva. Pero la agresión a la mujer no es una obra de locos, ni de alcohólicos. El hombre cuando arremete sabe muy bien lo que hace y por qué lo hace, busca un objetivo concreto y tiene unas motivaciones específicas, por eso los estudios realizados sobre los agresores encuentran que la razón que dan para llevar a cabo las agresiones es "porque les va bien, porque funciona". No hay que olvidar, por tanto, al agresor ni hacer oídos sordos a sus palabras. En muchas ocasiones cuando hay lesiones leves y amenazas, o sólo éstas, los hechos suelen quedar en nada. La denuncia se archiva y la mujer sólo tiene como ayuda a su propio miedo que la lleva a encerrarse en casa para no encontrarse con el agresor 2
  3. 3. Federación de Mujeres Progresistas mientras él sigue al acecho. Hay que estudiar al agresor y determinar la peligrosidad criminal que presenta. Existen datos objetivos que, al margen, del estudio psicopatológico, nos pueden indicar la posibilidad de llevar a cabo las amenazas. Cuando se producen después de que la relación con la mujer se haya reforzado (tras el inicio del noviazgo, después del compromiso matrimonial, tras quedar embarazada o al nacer el hijo...) cuando se realizan durante la separación o justo después de finalizar todos los trámites, cuando después de un cierto tiempo de la separación vuelve a la carga, cuando la mujer intenta reiniciar su vida con una nueva relación o empezando a trabajar, cuando el argumento y la justificación que hace de las amenazas es coherente y razonada, comentando cómo lo va a hacer, con qué instrumento... o cuando, junto a las amenazas, hace referencia a lo que va a pasar con él, manifestando que no le importa ir a la cárcel, o que después él también se va a matar... Todos estos datos que hemos destacado son lo suficientemente significativos para que veamos en ellos palabras asesinas. Todos esos elementos nos deben llevar a proteger a la víctima y a actuar sobre el agresor adoptando las medidas policiales y judiciales que existen en nuestra legislación. ¿Por qué hemos de dar más credibilidad al hecho de que no se van a llevar a cabo las amenazas que a la posibilidad de que sí se cometerán, si tenemos una serie de elementos objetivos que así lo indican y ninguno a favor de lo contrario? Las consecuencias de tomar o no tomar medidas no son comparables. Que no nos pase como al pastor con las ovejas, porque aquí quien dice ¡que viene el lobo! No es el pastor, sino las víctimas. Miguel Lorente Acosta, es Médico Forense y Profesor asociado del Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada. 3
  4. 4. Federación de Mujeres Progresistas los lenguajes de la violencia 1. VIOLENCIA DE GÉNERO ¤ Física. ¤ Psíquica y Emocional. 2. LENGUAJES SEXISTAS Y DE PODER. ¤ Invisibilización. ¤ Generalización. ¤ Subordinación. ¤ Concordancia. 3. LENGUAJE COMO EXPRESIÓN DE SENTIMIENTOS, ACTITUDES Y VALORES. 4. VIOLENCIA Y LENGUAJE VERBAL: Abuso Verbal del Agresor (tono, timbre, etc.). Insultos: ¤ en relación con la actitud moral o sexual de la víctima. ¤ en relación con la capacidad intelectual o cognitiva de la víctima. ¤ en relación con la desvalorización y anulación de la víctima. Amenazas e Intimidación. Aislamiento y Silencios. Lenguaje Verbal de la Víctima. Defensas. Repercusiones del Abuso Verbal del agresor en la Salud Psíquica y Física de la Víctima. 5. VIOLENCIA Y LENGUAJE NO VERBAL: Utilización de lenguaje corporal para la Agresión (Expresión facial, ojos, manos, cuerpo, espacio...). ¤ Anticipar la violencia a través del lenguaje corporal del Agresor. ¤ Utilización del lenguaje corporal para la Defensa. ¤ Lenguaje corporal de la víctima para prevenir, paliar o contrarrestar la violencia. ¤ Gestos, Posturas, Actitudes... ¤ 4
  5. 5. Federación de Mujeres Progresistas 6. Lenguaje y Negociación NO Violenta de conflictos. 7. Aportación de los Medios de Comunicación a la Violencia: ¤ Lenguaje Gráfico y Visual. ¤ Lenguaje Verbal y No Verbal. ¤ Publicidad. LAS PALABRAS SON VENTANAS (O Paredes) Siento que tus palabras me sentencian, Que me juzgan y me apartan de ti, Pero antes de que me vaya, quiero saber Si es eso lo que me has dicho. Antes de erigirme en mi defensa, Antes de hablar herida o asustada, Antes de levantar paredes de palabras, Quiero saber si es eso lo que he oído. Las palabras son ventanas o paredes, Nos condenan o nos liberan. Ojalá que cuando hable o cuando escuche Resplandezca el amor a través de ellas. Porque yo necesito decir cosas, Cosas que son muy importantes para mí. Si no expreso lo que quiero con mis palabras, ¿Vas a ayudarme tú a liberarme? Si te figuras que quiero rebajarte, Si te figuras que no me importas, Trata de oír en todo cuanto digo Los sentimientos que ahora compartimos. Ruth Bebermeyer 5
  6. 6. Federación de Mujeres Progresistas la relación del lenguaje y la violencia contra las mujeres Si tenemos en cuenta que el lenguaje conforma nuestro pensamiento y nuestra forma de actuar; que pensamos y actuamos como hablamos y viceversa, habremos establecido la relación primigenia entre el lenguaje y cualquier expresión humana, ya que es precisamente el lenguaje el que, "en teoría", nos hace ser distintos de los animales. El Lenguaje (tanto verbal como no verbal) es la forma sublime de la comunicación humana . Con una caricia se le dice a un hijo cuánto se le quiere, con un giro de cabeza a derecha e izquierda se le dice que no a alguien que nos pide algo, con una palabra hermosa se describe un bello paisaje, con muchas palabras, ahormadas en un libro, se nos dicen tantas cosas... Sin embargo, con el Lenguaje también se puede hacer mucho daño. Es cierto que hay palabras que matan, o cuando menos dejan sin aliento el alma, y más si son pronunciadas por aquellas personas a las que amamos y de las que no esperamos ese daño. Está contrastado por la Federación de Mujeres Progresistas que muchas de las mujeres víctimas de violencia de género, de malos tratos, se quejan en muchas ocasiones de que les ha dolido más el insulto, la amenaza, la humillación... que la bofetada o el golpe que ha precedido o seguido a esas hirientes palabras. Cuando estudiamos la Violencia de Género, esa que inflige un hombre a una mujer por el sólo hecho de haber nacido mujer, de considerarla inferior, o de su propiedad... Nos damos cuenta que el Lenguaje se convierte en un arma fundamental con la que el hombre agrede, y de la que el hombre se sirve para conseguir sus propósitos de amedrentar y poner a la víctima en disposición de ser maltratada de por vida. En una situación de violencia hacia la mujer la comunicación se rompe. El lenguaje como vehículo de comunicación sigue sólo un canal unidireccional, en el que los hombres hablan e imponen sus criterios, y las mujeres callan y aceptan la sumisión, acatan todo lo que se las dice, por muy distintos motivos que iremos desgranando a lo largo de esta Guía. Cuando esto se produce, los hombres creen haber encontrado el mejor camino para resolver los conflictos con las mujeres, sin necesidad de dialo7
  7. 7. Federación de Mujeres Progresistas gar. El solo recurso a la violencia verbal o física les basta para conseguir imponerse. Por otro lado, las mujeres, que no saben dar respuesta a esta situación ilógica e irrazonable, aprenden a ser víctimas, a callar... quedando prisioneras de la violencia o de la amenaza de ella. Si esto es así a corto y medio plazo, hay que tener en cuenta como dice el médico forense Miguel Lorente en su artículo "La violencia como Lenguaje en la agresión a la Mujer", que a largo plazo, "se produce una elevación del uso de la agresividad y la violencia a la categoría de Lenguaje. Es decir, se acude a ella como vía de comunicación o como argumento que refuerza las posiciones mantenidas por uno de los interlocutores, en este caso el hombre. De este modo, no sólo se consiguen los efectos inmediatos y a medio plazo que hemos comentado, sino que se recurre a un lenguaje en el que el hombre ocupa una posición de privilegio por su mayor fuerza física y por el amparo o el apoyo social que lo respalda. Así se establece una vía de comunicación en la que el hombre tiene el dominio y por tanto una posición de ventaja, que conduce al establecimiento de una comunicación unidireccional, de un monólogo en el que el hombre habla, y la mujer sólo escucha". En esta Guía, pretendemos analizar la violencia estructural que mantiene una sociedad en la que las mujeres han sido invisibilizadas o subordinadas durante siglos, hasta hacer que forme parte del inconsciente colectivo y tanto mujeres como hombres acepten este orden de cosas sin cuestionarse el por qué son así. El por qué de que los hombres sean el centro y la medida de todas las cosas, y las mujeres sólo satélites que giran en torno a ellos, y cuando ellos quieren. Es importante tener en cuenta que existe una violencia que vertebra nuestra sociedad haciéndola cómplice de las agresiones, malos tratos, y asesinatos a mujeres por parte de los hombres. Una sociedad que, a veces, no es sólo cómplice sino que da carta de naturaleza y sanciona con leyes la permisividad de hacer daño a las mujeres. Parte de esa violencia estructural está sostenida por los medios de comunicación que bajo el falso disfraz de ser "notarios" de la realidad, "espejos" de lo que ocurre, conforman realidades en las que las mujeres no existen o están subordinadas y estereotipadas hasta el ridículo. Por todo ello, y partiendo de esa violencia, queremos afrontar el lenguaje como expresión de los sentimientos, actitudes y valores de los hombres hacia 8
  8. 8. Federación de Mujeres Progresistas las mujeres. Las palabras como vehículo de una violencia psicológica siempre minimizada en la sociedad (y hasta por las propias mujeres), como punto de partida de la violencia física con la que luego convive; como enganche con un acoso moral que deja a la mujer indefensa; como trampolín para un miedo que se instala en las mentes y corazones de millones de mujeres que no saben qué han hecho mal, qué han hecho para merecer ese trato... Trasladando la culpa que tiene el que agrede a ellas mismas, porque así se lo han enseñado desde pequeñas y así las ha convencido el agresor. Además de esta violencia verbal a la que estamos haciendo referencia, no queremos dejar de lado esa violencia no verbal, ese lenguaje de signos y símbolos que las mujeres maltratadas aprenden bien pronto a interpretar para saber a qué se enfrentan en cada situación en la que el hombre frunce el ceño, aprieta los puños, las mira con desdén o se planta en jarras ante ellas. No queremos olvidarnos de los puntos en común que tienen los lenguajes, las palabras utilizadas por los maltratadores, ni de las palabras o silencios expresivos que comparten las mujeres que son víctimas de malos tratos. A pesar de la clase social, la cultura, la profesión... las palabras son siempre las mismas en unos y en otras. Palabra tras palabra en una rueda de violencia que gira sin fin y que la mujer no sabe cómo detener. ¡Silencio! 9
  9. 9. Federación de Mujeres Progresistas lenguajes sexistas y violencia estructural El lenguaje se convierte en sexista cuando a través de él se invisibiliza, se subordina, se estereotipa o se humilla a las mujeres, bien sea a través del lenguaje común, de los Medios de Comunicación, de canciones, refranes, chistes, documentos oficiales o el mismísimo Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Por otra parte hay que considerar que ese mismo Lenguaje va conformando el pensamiento a través del cuál se hacen las construcciones culturales que conforman la Sociedad. Una Sociedad en la que el hombre es la medida de todas las cosas y el centro del universo, basada en la superioridad de un sexo sobre otro: de los hombres sobre las mujeres, los cuales hacen valer su poder de todas las formas posibles, hasta llegar a la imposición por la fuerza, y el ejercicio de la violencia de género. Se puede afirmar que las mujeres sufrimos violencia no sólo cuando nos agrede verbal o físicamente nuestra pareja, sino cuando esas agresiones son admitidas por las personas que se mantienen como público cómplice. Las mujeres sufrimos violencia cuando la sociedad en general, no reconoce ni valora nuestro trabajo dentro y fuera del hogar; cuando nos mandan callar porque en teoría nuestra opinión no es válida ni importante; cuando se utiliza un lenguaje sexista por parte de quienes nos prepresentan políticamente o por quienes dicen informarnos a través de los distintos medios de comunicación; cuando no se nos nombra; cuando nuestros salarios son más bajos que los de los hombres por hacer el mismo trabajo; cuando tenemos que soportar una publicidad que nos trata como mercancías y objetos sexuales; cuando se hacen chistes a nuestra costa; cuando se sentencia desde un refranero que nos compara habitualmente con los animales; cuando tenemos miedo de caminar solas por una calle poco transitada... Todo ello compone una violencia estructural que mantiene la sociedad patriarcal en la que vivimos y en la que desde la más tierna infancia nos socializa para que cada sexo asumamos y representemos el papel que nos ha asignado y en la esfera en la que se nos permite desenvolvernos. 11
  10. 10. Federación de Mujeres Progresistas Como afirma Fernando Barragán en su artículo "El sistema sexo género y los procesos de discriminación": Desde edades tempranas, niños y niñas aprenden el mundo social a través del lenguaje. "Las palabras de un idioma indican las categorías en las que divide el mundo una determinada comunidad lingüística, y aquellas imprimen en la mente de cada uno de sus miembros, una primera forma de clasificar el universo". Estamos de acuerdo con él en que la utilización del género masculino y femenino aplicado a los vocablos es otro de los mecanismos sociales de segregación que contribuyen a presentar una explicación androcéntrica de la realidad. El Lenguaje refleja, así, el sistema de pensamiento colectivo, y con él, se transmite una gran parte de la forma de pensar, sentir y actuar cada sociedad, Por lo tanto, el lenguaje sexista no representa adecuadamente a los grupos de personas, y sirve para deshumanizar o negar la existencia de las mujeres. El sexismo -como bien dice Laura E. Asturias en "Construcción de la masculinidad y relaciones de género"- incluye todos los aspectos de la conducta y las costumbres masculinas, del lenguaje y de las instituciones sociales -tales como la familia, el matrimonio y la educación- que crean, refuerzan y también provienen de las desventajas experimentadas por las mujeres. A los hombres les interesa perpetuar el sexismo porque éste les representa poder, privilegios y prestigio, además de un grupo entero de personas sobre quienes pueden sentirse superiores: las mujeres. Los varones desde niños son socializados para no expresar sus sentimientos, ser competitivos, fuertes, agresivos... para devenir en hombres adultos que han aprendido a ejercer el poder sobre las mujeres, y este ejercicio incluye no escuchar la voz de las mujeres, subordinar sus deseos, someter su voluntad y concentrarse en el cuerpo femenino como un objeto y una imagen, y no como la expresión integral de una persona completa, consciente, con derechos y sentimientos. Y han aprendido también -añade Asturias- que su poder patriarcal es "natural" y que no puede ser cambiado, lo cual, forma parte de la ideología del sexismo, que justifica y legitima la opresión de las mujeres y el uso de la violencia verbal o física. Los lenguajes orales "de la calle" son más difíciles de sistematizar y analizar, en cambio los escritos y verbales, los que nos llegan a toda la ciudadanía, a 12
  11. 11. Federación de Mujeres Progresistas través de los distintos medios de comunicación nos dicen mucho sobre la desigualdad y violencia que padecemos las mujeres. Las mujeres estamos invisibilizadas, no somos "nombradas", y eso ha hecho que no aparezcan nuestros logros, nuestras acciones... Se nos ha expulsado de la Historia como si ésta sólo hubiera estado transitada por hombres. Si tenemos en cuenta que lo que no se "nombra", no existe, ahí tenemos el primer punto de donde parte la violencia estructural de una sociedad que a través del lenguaje consigue eliminar al 51% de la población (las mujeres), de la faz de la tierra, de la cultura, de las ciencias, del deporte, de las artes, de la medicina, de la política... Otra forma de invisibilización, semejante a la de no nombrarnos, es la de querer que nos engañemos con un falso nombramiento como es el genérico masculino con el que por una parte se nombra al sexo masculino, y por otra a toda la humanidad. El Hombre, con mayúsculas, quieren que represente al hombre con minúsculas y a todas las mujeres, y eso no es así, puesto que existen palabras más acordes para referirse a la raza humana, sea cual sea su sexo, como puede ser precisamente la de Ser Humano o Persona. El principal sesgo androcentrista que encontramos en el Lenguaje y los Medios de Comunicación es la utilización del masculino plural (a veces en singular) para nombrar presuntamente a un conjunto de mujeres y hombres (Ej: los españoles, los hijos, los profesores, los empresarios, los ciudadanos...) en el que quieren incluir sin verbalizarlo ni escribirlo a las españolas, las hijas, las profesoras, las empresarias, las ciudadanas... o eludir los términos que podrían incluir a los dos géneros como población española, vástagos, profesorado, empresariado, ciudadanía... Otro de los mecanismos sexistas del lenguaje es el orden de cita de mujeres y hombres y la subordinación del sexo femenino al masculino (Ej. Niños y niñas, hombres y mujeres, Rodrigo y Ana, esposa de, nieta de...) en lugar de niñas y niños, mujeres y hombres, Ana y Rodrigo, esposo de, nieto de... También se producen incongruentes y sexistas problemas de concordancia (Ej: "Entre sus asesores estaba María, Juana, Inés y Pablo...", "los escritores latinoamericanos, Gabriela Mistral y M. A. Asturias...". Es discutiblre el caso, 13
  12. 12. Federación de Mujeres Progresistas pero para que la concordancia fuera más real -entre otras muchas opcioneslo más lógico sería "Entre sus asesores estaba Pablo...." ó "Entre su personal de asesoría estaban..." o "Entre sus asesores y asesoras estaban María...". Lo mismo ocurre con el segundo ejemplo. Algunas opciones serían: "Los escritores Latinoamericanos M.A. Asturias y Gabriela Mistral" por hacer coincidir el masculino con el nombre del varón, aunque sería más correcto "El escritor latinoamericano M.A. Asturias y la escritora Gabriela Mistral... " o poniendo en primer lugar a la mujer. Estos no son los únicos casos de sexismo en el lenguaje, pero sí unos buenos ejemplos de desequlibrio de poder, desequilibrio que se pone de manifiesto en las apariciones de mujeres y hombres en los medios audiovisuales, donde las mujeres ocupan el 15% (TV) y un 9% (Radio) del tiempo de informativos. El 85 y 91% restante lo ocupan respectivamente las noticias que hacen referencia a hombres. Las mujeres sólo son el 18% de las personas entrevistadas en los telediarios y ocupan el 15% de las entrevistas radiofónicas. Sólo superan las entrevistas de mujeres a las de los hombres cuando se tratan los temas de pobreza, vivienda, desempleo o educación. También aparecen más que los hombres en su calidad de cónyuge o familiares de otras personas, amas de casa, estudiantes o en su calidad de víctimas. 14
  13. 13. Federación de Mujeres Progresistas violencia de género Para que podamos relacionar el estudio del lenguaje con la violencia de género es preciso que, primero, demos unas cuántas nociones de lo que es ésta y de las fases en las que se divide la misma, para que podamos ir viendo en cuáles de ellas, es determinante el uso de un lenguaje violento, unas palabras que hacen tanto o más daño que los golpes (que no siempre se producen). Consideramos que Violencia de Género es la violencia que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres, desde que nacen hasta que mueren, e independientemente de la clase social, el nivel cultural, o la raza a la que pertenezcan. Independientemente si se produce en el hogar, en la calle, en su lugar de trabajo o en el gimnasio... Si un marido agrede a una mujer, si un padre golpea a una hija, si un cuñado o un yerno ataca a una mujer de su familia, si un hijo pega a su madre, si un vecino lesiona a su vecina, si un "amigo" te viola... Todo esto son expresiones de la violencia de género. De esta clasificación queda exluida la violencia fortuita que se puede producir por un desconocido en la calle y que lo mismo podía haber agredido a un hombre que a una mujer con el propósito de hacerle daño, robarle, etc. Por supuesto, que esto es discutible puesto que muchos delincuentes se ceban en sus fechorías con las mujeres, porque consideran que son más débiles y van a ofrecer menos resistencia que un hombre. También es cierto que además del robo, si se trata de una mujer, pueden cometer delitos sexuales que con los hombres no harían... Pero esta es una disquisición profunda que dejamos planteada para la reflexión y el análisis. Myriam Ordoñez, de la Asociación "Haz Paz", define la violencia contra las mujeres como "cualquier acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado". Sea cual sea la definición, todas las Asociaciones de Mujeres tienen claro que estos actos violentos tienen su origen y están asociados a una desigual distribución del poder entre hombres y mujeres, e impiden a estas últimas, ya 16
  14. 14. Federación de Mujeres Progresistas sean niñas o adultas, su desarrollo humano integral, negándolas el respeto a sus derechos humanos y a su integridad física, psíquica y sexual. La violencia implica una relación de dominación-subordinación, influenciada y sostenida por una sociedad discriminatoria entre hombres y mujeres. En la acción violenta hay un acto de dominación por parte del hombre, una acción de control e imposición. Por eso la violencia se relaciona con el poder. La violencia contra las mujeres es la máxima expresión del poder de los hombres, un poder que busca dominar, coaccionar y eliminar a las mujeres, en la creencia de que éstas son inferiores, objetos y posesiones de los mismos. Por lo tanto debemos distinguir claramente varios tipos de violencia: ¤ Violencia Psíquica y Emocional. ¤ Violencia Física. ¤ Violencia Sexual. ¤ Violencia Patrimonial y Económica. La Violencia Psíquica o Psicológica hace referencia a todo tipo de agresión a la vida afectiva, relacional e interior de las mujeres, a las cuales se les genera múltiples conflictos, frustraciones y traumas de orden emocional, en forma temporal o permanente. Este tipo de violencia suele tener 3 formas principales de expresión: ¤ Como Agresión Verbal: humillaciones, ridiculizaciones, insultos, manipulaciones, amenazas, denigraciones... ¤ Como Lenguaje Corporal (Agresión no verbal): manifestaciones exageradas, permanentes miradas de insatisfacción, rechazo o burla, ausencia de expresiones afectivas, exclusión, aislamiento, amago de golpes... ¤ Como Chantaje Afectivo. La violencia psicológica se manifiesta con palabras soeces, amenazas y frases encaminadas a desconocer el valor y el aporte de las mujeres; con la ridiculización como forma habitual de expresión; con el encierro y aislamiento a que muchos hombres someten a sus mujeres, alejándolas de la familia o del círculo de amistades, o impidiéndoles el acceso al estudio, al trabajo o el ocio; con celos excesivos que coartan la movilidad, el uso personal del tiem17
  15. 15. Federación de Mujeres Progresistas po y las relaciones sociales; con el incumplimiento de las obligaciones económicas, teniendo posibilidad para cumplirlas; o con la carga de todo el trabajo doméstico en manos de las mujeres, subvalorando y menoscabando su aporte a la economía familiar. La violencia psíquica o psicológica tiene unas características que es preciso que recordemos, ya que en esta Guía vamos a hacer especial referencia a la misma por estar íntimamente unida al Lenguaje y a las palabras con que se expresa el maltrato: 1. Se puede presentar independientemente de los otros tipos de violencia. 2. Suele acompañar a cualquier otro tipo de violencia. Está asociada al resto de malos tratos físicos, sexuales o patrimoniales. 3. Puede aparecer como la manifestación primera de la violencia contra las mujeres y derivar, o no, en otro tipo de violencia. 4. Es más difícil de reconocer y diagnosticar, siendo las propias mujeres, incluso, las que no reconocen este tipo de violencia como un tipo de mal trato de los hombres hacia ellas (quizá por asumir que dentro de su rol está el soportar estas humillaciones que consideran "normales"). 5. Los efectos en la psique y autoestima de las mujeres pueden ser gravísimos (y mucho más duraderos que las secuelas físicas). 6. Los efectos no sólo son psicológicos, sino que pueden ocasionar graves daños en el funcionamiento orgánico de las mujeres. Vamos a ver qué relación tiene el Lenguaje en el denominado Ciclo de la Violencia, que suele pasar por 3 fases más o menos diferenciadas: La violencia contra las mujeres, tiene generalmente 3 ciclos, aunque no siempre se den tal como se describen en los manuales, o en ocasiones no se den todos... lo que sí es común es que si se producen, todos empiezan por la violencia verbal y abuso emocional, que después perduran durante todo el tiempo, aunque el predominio de la violencia sea más físico que al principio: Fase de acumulación de tensión: El hombre empieza a mostrarse tenso e irritable, cualquier cosa que haga ella lo enfada. En esta fase es muy importante el lenguaje no verbal, sus gestos, su expresión facial, sus miradas... También lo es el tono y el timbre de su voz ya que sus respuestas son bruscas y sus palabras cortantes. 18
  16. 16. Federación de Mujeres Progresistas Ella intenta hablar y complacerle, pero esto le enfada más porque la ve excesivamente dependiente (colgada de él) complaciente e incluso como dicen muchos "empalagosa". La mujer, para que él no se moleste, intenta no expresar su opinión, ni hacer nada para no tener "bronca". Comienza una etapa de inmovilidad que solo sirve para que él la acuse de ser como "un mueble", de no hacer nada, de ser anodina y aburrida. En esta etapa comienza una escalada de abuso verbal e insultos cada vez más fuertes y desvalorativos de la mujer. Si la mujer se queja él lo niega todo y la hace sentirse culpable. La intenta convencer de que él tiene la razón y de que ella tiene una percepción de la realidad equivocada, hasta que ella empieza a dudar de su propia experiencia. El lenguaje utilizado en esta etapa por él es peyorativo, manipulativo y productor de confusión en la mujer: "No sé de que me hablas..." , "No comprendo porque te pones así..." "Qué sensible es la señora...", "No entiendo de qué te quejas", "Eres tonta, o jilipollas, o imbécil (o cualquier insulto que suela utilizar)...", "Vas a conseguir que me enfade...", "Yo no he hecho nada... es que tú eres muy pejiguera, puntillosa, sus ceptible...", "¿Es que quieres discutir...?" Las dudas de ella refuerzan más el comportamiento de él, que se va distanciando emocionalmente. La mujer se asusta pensando que le va a perder, pero el hombre ya no la ama, se distancia y cada vez está más irritable. Ella se disculpa una y otra vez confiando en arreglar la situación, pero el hombre se harta y siente la necesidad de castigarla verbal, físicamente o ambas cosas a la vez. En este momento se produce una escalada de abuso y violencia verbal con palabras que quieren hacerla daño, que quieren ridiculizarla, desvalorizarla, humillarla, hundirla. El conoce ya su poder y qué tiene que decirle para que ella se sienta mal y sufra. En esta primera fase, la violencia es sutil, toma forma, por lo general, de agresión psicológica. Por ejemplo se relaciona con graves lesiones en la autoestima de la mujer, ridiculizándola, agradiéndola emocionalmente, negándole afecto, ignorándola, riéndose de sus opiniones, mandándola callar, haciendo burla de sus sugerencias, criticando si físico o su vestimenta, prohibiéndole las salidas o contactos con amistades y familiares... 19
  17. 17. Federación de Mujeres Progresistas Si bien las consecuencias de este tipo de violencia psicológica, emocional o de acoso moral, no son visibles, provocan en la víctima un debilitamiento de sus defensas psicológicas. La víctima comienza a ser más introvertida, a deprimirse, mostrarse débil... La violencia verbal refuerza la violencia psicológica. El agresor comienza a denigrar a la víctima poniéndole sobrenombres o motes descalificantes, insultándola, faltándole al respeto, criticándole el cuerpo o el aspecto, comienza a amenazarla con agresión física o asesinato. El agresor va creando en ella un clima de miedo constante. La ridiculiza en presencia de otras personas, le grita, la culpa de todo. A partir de estas agresiones verbales, las víctimas se suelen sentir débiles y deprimidas. Fase de explosión violenta El hombre acaba explotando, pierde el control y castiga muy duramente a su pareja, verbal y físicamente. La insulta, la chilla, la amenaza a ella o a los hijos, rompe cosas, la pega, la controla todo lo que hace, la interrumpe el sueño, la viola... La violencia puede variar en gravedad, desde un empujón hasta el asesinato. Es la etapa en la que suelen comenzar los insultos a su honestidad y su moral: "puta" es la palabra más corriente, con sus variantes más o menos hirientes: guarra, golfa, perdida, cerda, buscona... Es el momento en el que él manifiesta de mayor manera los celos, con acusaciones de engaño sin ninguna base. La mujer que intentaba salvar la relación, se ve ahora impotente y débil. La desigualdad de poder y de fuerzas que se ha ido estableciendo con su pareja durante años, la paraliza. Puede protestar pero no se defiende. Ha aprendido que el poder está en él, y ella entra en una "indefensión aprendida" que le impide reaccionar. El lenguaje no verbal, fuertemente amenazante, en esta etapa también es muy importante, sobre todo los gestos con las manos, que ahora se cierran en puños, la distancia corporal a la hora de hablar y el nivel del tono de las palabras que se transforman en gritos y chillidos. El desprecio en ojos y boca es constante... 20
  18. 18. Federación de Mujeres Progresistas La violencia física puede comenzar con apretones, pellizcos, retorcimientos de brazos.. sigue con tortas y bofetadas, hasta llegar a los puñetazos y patadas. Luego más tarde, suele recurrir a objetos para provocarle daño y en medio de esta agresión le exige tener contactos sexuales. Esta escalada puede terminar en homicidio, asesinato, o en el suicidio de la víctima. Fase de luna de miel Comúnmente se le denomina así aunque es realmente una etapa de manipulación emocional, durante la cual él hace creer a la mujer que está arrepentido. Aquí, el lenguaje se vuelve dulce y sumiso. Abandona el tono crispado y emplea palabras de perdón, de cambio, de promesas.. El tono de voz es bajo. Se convierte en una persona atenta, le cura las heridas, le ayuda con las tareas domésticas, le regala flores y la hace creer que ella tiene el poder, que él ha cambiado y que se responsabiliza de ella y la ama. Se relaja y la deja un poco más de libertad, le permite alguna salida, etc. Si bebía, incluso puede ir a terapia. Y ella piensa que si puede dejar la bebida puede dejar de maltratarla, ya que en un porcentaje muy alto las mujeres relacionan la violencia a que las someten los hombres al alcohol que éstos toman, sin pararse a pensar que cuando él bebe no maltrata a otras personas sino sólo a ella o a los hijos. El rictus facial en esta etapa se suaviza. No hay crispación en los gestos, sino miradas de arrepentimiento y "cariño". Las manos acarician y dejan de ser puños amenazantes. Tras conseguir el perdón de la víctima y ella se ha confiado, él se siente seguro en la relación. Ya la ha recuperado y no tiene que seguir complaciéndola. Comienza de nuevo la Escalada de Violencia, la irritabilidad y los abusos... y cuando ella quiere ejercer su recién conseguido poder la castiga duramente, de forma verbal y física. Es él quien controla estos ciclos y quien decide cuándo acaba la "luna de miel". 21
  19. 19. Federación de Mujeres Progresistas abuso verbal y emocional El abuso verbal es un acto de violencia psicológica que se manifiesta por medio de las palabras que atacan o injurian, que nos llevan a creer lo falso, o que hablan falsamente de una persona. a. Es especialmente dañino cuando es negado por el maltratador, ya que fravalora o menosprecia la percepción que tiene la mujer y crea una confusión dolorosa. b. Ataca la naturaleza y las capacidades de la mujer que puede llegar a creer que pasa algo raro con ella y que sus capacidades fallan. Abuso verbal puede ser: 1. Abierto: (Explosiones de ira e insultos) Inculpatorio y acusador 2. Encubierto: (muy, muy sutil, como un lavado de cerebro). Agresión oculta que aporta confusión y control de la mujer sin que se dé cuenta. 3. El menosprecio puede ser expresado con palabras que parecen transcendentes, sinceras y consideradas. En cualquier caso el abuso verbal es: a. Manipulador y controlador, sin que la mujer sea consciente, aunque siente que no es feliz. b. Insidioso. c. Desconsiderado. d. Irrespetuoso. e. Desvalorizador: ¤ ¤ ¤ ¤ la autoestima de la mujer va disminuyendo con el tiempo casi sin que ella se dé cuenta. su confianza en sí misma va disminuyendo hasta perderla. puede cambiar su conducta para no enfadar al maltratador y no seguir siendo lastimada. puede no darse cuenta de un sutil lavado de cerebro. f. Impredecible; no se sabe cuando ocurrirá ni que "razones" lo motivan o cómo evitarlo. 23
  20. 20. Federación de Mujeres Progresistas g. El mayor problema de la relación, porque no se puede enfrentar a él como un problema real. h. Expresa un doble lenguaje; no se corresponde lo que hace el maltratador muchas veces con lo que dice. i. Progresivo; sufre escaladas, aumento de intensidad, frecuencia y variedad. Aunque muchas de las relaciones de abuso verbal no llegan forzosamente a la violencia física, hay un buen número que sí lo hace. La injuria precede al primer incidente de violencia y está siempre presente en la relación agresiva. Particularmente ningún hombre se va a vivir con una mujer e inmediatamente comienza a golpearla; antes la menospreciará, insultará, ignorará sus sentimientos y la humillará. La violencia verbal -al igual que la agresión física en una relación de pareja- es un problema de género. Hoy día somos más conscientes que antes de la represión que se mantiene por la fuerza física. En cambio somos menos conscientes de la represión psicológica, menos obvia pero muy generalizada. La represión se ejerce mediante la manipulación verbal y la coacción. Los sistemas represivos se perpetúan en la medida en que no son reconocidos, ni siquiera por quienes los sufren y padecen. La violencia verbal es una forma de agresión que no deja huellas visibles, comparables a las lesiones causadas por la violencia física. Pero es igualmente dolorosa y la recuperación puede llevar mucho más tiempo. La víctima vive en una situación que se le va haciendo gradualmente más confusa. El desmerecimiento sutil o las explosiones de ira, la indiferencia glacial o la prepotencia, el sarcasmo burlón o el reproche silencioso, la coerción manipuladora o las exigencias irrazonables, son hechos comunes. Pero se los disimula, diciéndole a la mujer que está exagerando las cosas y con muchas otras formas de negación. Se le dice que su percepción de la realidad es equivocada y que sus sentimientos no son los correctos, lo que a ella misma le pone en la tesitura de dudar sobre su propia visión de la situación, y de la comunicación con su pareja. O se enfrentan a la duda, o lo que es peor según ellas, como es el enfrentarse al miedo de perder el amor. 24
  21. 21. Federación de Mujeres Progresistas Según manifiesta Patricia Evans en su libro "Abuso Verbal", este tipo de abuso a través del lenguaje, de las palabras, tiene que ver con el control, con la forma de ejercer el poder sobre el otro. "Este abuso verbal puede ser abierto o encubierto, constante, controlador, y, como lo definen Bach y Deutsch, productor de locura". Efectivamente, más que cuantitativos, los efectos del abuso verbal son cualitativos. Es la calidad de la experiencia de la víctima, ya que es una experiencia individual, la que define el grado del abuso. La forma más corriente de la violencia verbal es el proferir palabras que ofenden, menosprecian o humillan a la mujer. Las formas más contundentes o expresivas como los insultos suelen producirse en la intimidad, ya que muchos maltratadores quieren preservar su "buena imagen" en público. No obstante, no deja de ejercer otras formas de abuso verbal y no verbal más sutil ante un público que lo acepta o lo considera "normal", para salir reforzado de su conducta y actitud. Es ante este público consentidor o cómplice cuando recurrirá a la ironía, el humor, o el silenciamiento de las opiniones de ella. Si la mujer protesta siempre puede recurrir a que no sabe aceptar una broma, o no tiene sentido del humor, o lo ha malinterpretado, o está sacando las cosas de quicio. Tanto la actitud del agresor en la intimidad (donde se une la forma más expresa y la "sutil") como la actitud en público, suelen ir volviéndose habituales con el tiempo, hasta que las mujeres se acostumbran a ellas y las consideran "normales", y por supuesto, no las identifican con el maltrato, tanto más cuanto el que las realiza lo niega. Lo que las mujeres no llegan a comprender en estas situaciones es que el abuso verbal es una agresión hostil, gratuita, que ellas no han provocado, y de la que no son culpables: por mucho que el agresor quiera hacérselo creer, al negar que él no está haciendo nada. Y ¡ojo! Si no lo reconoce, muy difícil es que el abusador asuma que tiene que cambiar. Con frases del tipo "no sé de que me hablas", "eres demasiado susceptible", "todo lo coges por el lado malo", el maltratador consigue que su pareja dude de ella misma y de su percepción de la realidad. 25
  22. 22. Federación de Mujeres Progresistas lenguaje como expresión de sentimientos, actitudes y valores Si a estas alturas estamos de acuerdo en que la violencia, agresión o abuso verbal tiene una relación directa con la comunicación de un hombre y una mujer, con el intento de sometimiento del sexo femenino por parte del masculino, como expresión de lo que siente por ella y piensa de su persona, es fácil llegar a la conclusión de que el lenguaje -como toda forma de interacción humana- es una expresión de los pensamientos, sentimientos, actitudes y valores de quien lo emplea. En este estado de la cuestión el lenguaje es el vehículo por el que el maltratador expresa su falta de amor hacia la mujer, sus ansias de someterla a su poder y sus dictados a través de la expresión de sentimientos como la ira, el desprecio, la prepotencia... Por otra parte, aunque las mujeres son conscientes de sus sentimientos, saben lo heridas que se sienten cuando las atacan con palabras que les ofenden, sin embargo están más inclinadas a creer lo que sus maltratadores dicen sobren ellas mismas y sobre sus relaciones, que lo que les dice su "corazón"; cuando éste debería ser su mejor guía. Lo contrario sólo provoca sentimientos de confusión, tristeza, frustración y desesperanza. Sentimientos como éstos deberían indicarnos que hemos sido dañadas, al igual que las heridas o hematomas en el cuerpo nos indican que nos han maltratado. Los sentimientos deben ser y son indicadores. Deben permitirnos reconocer el estado en que nos encontramos, así como lo que rechazamos y lo que necesitamos. Según Patricia Evans los sentimientos -en pares de opuestos- que nos impiden identificarnos como víctimas de violencia o abuso verbal son: 1. 2. 3. 4. Responsabilidad - Incapacidad Determinación - Frustración Afecto - Rechazo Esperanza - Decepción 27
  23. 23. Federación de Mujeres Progresistas 5. Felicidad - Tristeza 6. Seguridad - Miedo 7. Serenidad - Sorpresa o sobresalto A todos ellos, se les uniría el sentimiento de vergüenza (mayor si el abuso verbal se produce ante terceros) y por supuesto el sentimiento de culpa, subyacente en la víctima de cualquier tipo de violencia, ya sea psicológica, física o sexual. Secuelas y síntomas físicos del abuso verbal: Agotamiento, cansancio. Dolor de espalda. ¤ Jaquecas. ¤ Dolor de cuerpo. ¤ ¤ Uno de los sentimientos más comunes del abusador verbal es la IRA. Si algo le causa ansiedad o inseguridad se enfada rápidamente pero es incapaz de comunicarse, de dialogar con su mujer, de plantearse sus sentimientos y decirle a ella lo que siente en esos momentos. Esa falta de diálogo genera incomunicación y, sobre todo, distancia. Una distancia en la que él tiene el poder de callar, de ocultar, de explotar... y hacerle la vida imposible a su pareja con un alud de palabras ofensivas que a ella la dejan confundida. Sus palabras son sus armas. Al levantar un muro y negarse a compartir, el maltratador queda en disposición de dominar a su pareja, ya que no revela lo que piensa ni lo que siente, con lo cual le daría indicios a la mujer para saber qué pasa. A esta postura le ayuda el no demostrar interés por ella, para seguir conservando su imagen de superioridad y su sentimiento de poder y control . Si hablamos de sentimientos en relación con las vícitmas de la violencia debemos nombrar la AUTOESTIMA, ya que es la base humana de autoprotección. Nos ayuda a salir de crisis, traumas y permite el desarrollo de recursos personales que incrementan la seguridad y la calidad de vida. La autoestima -de la que hablamos en la anterior Guía de la FMP "Autoestima y Violencia"- es la relación que la mujer tiene consigo misma. La convicción que se tiene de que posees los mismos derechos y responsabilida- 28
  24. 24. Federación de Mujeres Progresistas des que cualquier ser humano (incluida tu pareja), independientemente de su condición. Es la apreciación que haces de tí y de tus cualidades personales, lo que te convierte en un ser único, con algo único que ofrecer. Además te sirve para apreciar lo mismo en otros seres humanos y respetarlos como te respetas a ti. La autoestima no depende de cómo te vean o te valoren los demás (tu pareja), lo que te ayuda a tomarte con seriedad tus emociones, necesidades, derechos y cuidado personal. Teniendo en cuenta lo dicho es fácil observar por qué el maltratador usa un lenguaje desvalorativo que lleve a la mujer a la pérdida de autoestima y la deja en situación de ser manipulada y sometida. Las frases que repiten las mujeres que son agredidas, tanto verbal como físicamente, son muy sugerentes: "Me siento como una mierda...", "No valgo para nada...", "Sólo hago daño a los demás...", "No tengo ganas de nada...", "No hago nada...", "Me siento como un perro, o como un vegetal, o como una piedra...", "Lo mejor sería que me quitara de en medio... (alusiones al suicidio en distintas variantes)". Son frases que les han dicho en contra de su autoestima y que ellas han interiorizado, dando más importancia a la valoración externa del maltratador que a sus propios sentimientos internos. Pero si la autoestima está en el fondo de toda la cuestión del maltrato, debemos señalar que las emociones básicas de supervivencia son las relacionadas con la respuesta de huida y ataque, presentes no sólo en las personas sino también en los animales. La RABIA, el DOLOR, y el MIEDO son sentimientos que siempre aparecen en situaciones de autoprotección, por eso mantener una buena relación con nuestra emociones es una forma de fomentar nuestros recursos de autopreservación. Lo que ocurre a menudo es que la expresión y uso adecuado de estas emociones están deteriorados en las relaciones víctima-agresor. El agresor no tiene que autoafirmarse ante la autoridad, descarga su frustración y rabia en una víctima a la que percibe indefensa porque él ha puesto todos los medios verbales y psicológicos para que sea así. La víctima tampoco usa su rabia y su MIEDO para solucionar su situación, sino que las inhibe para adaptarse al agresor, causándose a menudo, daños psicoló- 29
  25. 25. Federación de Mujeres Progresistas gicos y fisiológicos muy importantes. Si el Miedo, en vez de paralizarnos, nos sirviera para plantarnos y aportar cambios y bienestar a nuestra vida, sería un gran potenciador de nuestra autoestima, ya que el miedo es una emoción que está para ayudarnos a la superviviencia, puesto que aparece en situaciones donde hay peligro para avisar antes de que éste sea inevitable. Otro de los sentimientos que hay que tener muy en cuenta en la violencia de género, es la RABIA, que está siempre presente cuando algo nos hace daño. La rabia reprimida por la víctima, no expresada y oculta tiene el mismo efecto que el miedo. La rabia nos puede salir luego de forma inadecuada contra quienes menos lo merecen (como los hijos/as) o puede dañarnos órganos vitales como el estómago o los riñones. Hay que aprender a verbalizar adecuadamente lo que nos da rabia, y no guardarla, para no hacernos daños irreparables. Lo haremos si tenemos en cuenta que una emoción no es ni positiva ni negativa. Lo que hacemos como consecuencia de ella, es lo positivo o lo negativo. En el lenguaje cotidiano, la palabra DOLOR es casi siempre asociada al dolor físico, sin embargo, el dolor humano tiene también una dimensión psicológica muy importante. El mal procesamiento del dolor que hacen las mujeres víctimas (por represión o rechazo externo o interno) conlleva más dolor. Si tuviéramos una buena autoestima que nos permitiera percibir nuestras emociones y ser conscientes de ellas, escucharíamos lo que sentimos y lo que somos, y eso haría que nos valoráramos a pesar de sentir miedo, rabia o dolor. A la hora de hablar de abuso emocional y violencia psicológica, no podemos dejar de hablar del "Síndrome de estrés postraumático", el cual se asemeja a ataques de pánico que más tarde dan lugar a pesadillas, síndrome de ansiedad, depresión, insomnio, somatizaciones, estrés, alerta continua... y que nos lleva a tratar de evitar todo lo que se asemeja a la situación traumatizante del maltrato. El estrés postraumático se observa muy a menudo en mujeres sometidas a violencia de género y las sometidas a abuso psicológico durante largo tiempo. Es muy perjudicial para la resolución del problema, si tenemos en cuenta que la mujer maltratada puede tratar de evitar en todo momento que su pareja se enfade mínimamente, por la ansiedad que éste le provoca a ella. 30
  26. 26. Federación de Mujeres Progresistas Por otro lado, las emociones y estrategias que desarrolla el maltratador, además de la ira y las que ya hemos mencionado, son, según Luis Bonino, las que en la relación de pareja van relacionadas con el mantenimiento de su poder y posición privilegiada sobre su compañera, y que se concretan en: Abuso, mediante palabras que denigran a la mujer, mediante el control del dinero y el patrimonio, y el uso privilegiado del tiempo y del espacio físico. ¤ Intimidación, cuando ya tiene fama de abusivo, para lograr despertar en la mujer sentimientos de sumisión, haciendo siempre lo que se espera de ella. ¤ Toma repentina del mando, sin contar con las opiniones de ella a la hora de decidir cualquier cosa que les debería concernir a los dos. ¤ Apelación a la "lógica varonil", para salirse con la suya y persuadir de ello a la mujer. ¤ Una de las estrategias que mejor explota el hombre -y que arraiga en la mujer víctima hasta anularla- es la de culpabilizarla de cualquier disfunción de la pareja o de la familia. Él aparece como inocente, o como si no fuera también su responsabilidad. La culpa de disfrutar con otras personas. La somete a chantaje emocional con frecuencia: "Si no eres capaz de dejar de hacer eso por mí, es que no me quieres lo suficiente.. o no te importo...". La confunde con mensajes contradictorios: "No, si a mí no me importa que te diviertas con ellos...", pero poniendo cara de víctima, utilizando un mensaje verbal que no está en concordancia con el no verbal, con los gestos y expresiones faciales o corporales. La culpa se extiende y si ella dedica tiempo al trabajo u otras personas suele decirle: "No me importa que trabajes pero voy a tener que buscarme otra mujer...". O bien "Los niños están teniendo problemas en el colegio porque no estás nunca con ellos...". "Tampoco merece la pena que trabajes fuera para lo que ganas...". A veces esta culpabilización va disfrazada de paternalismo, haciéndola creer a ella que "todo" lo que él dice lo dice por su bien. 31
  27. 27. Federación de Mujeres Progresistas La mayor perversión que hace el maltratador con la mujer víctima de su maltrato es precisamente inculcarle CULPA porque él tenga que maltratarla. Es como si él no quisiera hacerlo pero ella le obliga con sus actitudes. Por último hay que hablar no sólo de los sentimientos y emociones expresados o reprimidos por víctima y maltratador, en una situación de violencia de género, sino por la negación o inexistencia de ellos. En las maniobras de control sobre la mujer, el hombre tiene actitudes activas de alejamiento, evitando la intimidad, ya que en lo íntimo el varón teme perder poder, y trata de bloquear la posibilidad de pedir afecto por parte de la mujer. Él niega las necesidades de la mujer como persona, sobrevalorando todo lo que hace y siente él. En este caso puede recurrir a: Silencios, encerrándose en sí mismo. No contestar, no preguntar, no escuchar, hablar sin dialogar ni comprometerse. ¤ Negar a la mujer el derecho a ser cuidada. ¤ Entrometer abusivamente a sus amigos en la relación, manteniendo falta de intimidad con ella y acusándola de ser poco sociable. ¤ ¤ Como excusas: Se hace el tonto. Apela a las dificultades de los hombres. ¤ Apela a sus obligaciones laborales. ¤ Argumenta torpeza masculina. ¤ Realiza comparaciones ventajosas para él. ¤ ¤ En definitiva, el maltratador recurre a los engaños como maniobras de control cuya función es desfigurar la realidad, ocultando lo que no le conviene que la mujer sepa, ya que él podría salir perjudicado y perder sus ventajas o privilegios. Mediante engaños niega el acceso de la mujer a toda la información, conservando él su poder intacto, a través de: Negar lo evidente. Inclumplir promesas. ¤ Adular por tareas tradicionales y domésticas. ¤ Mentir. ¤ Negar las intuiciones de la mujer sobre infidelidades. ¤ ¤ 32
  28. 28. Federación de Mujeres Progresistas Otra de las emociones que más se asocian con el maltratador son los CELOS, que utilizan como excusa para su control, disfrazándolos de un amor desmedido. Como bien dice el doctor Miguel Lorente en su libro "Mi marido me pega lo normal", todavía está muy extendida en nuestra sociedad patriarcal la idea de que si un hombre no es celoso es porque no quiere a la mujer. Afirma él que "el hombre celoso no tiene otro objetivo que el control de su pareja. Ese control, por desgracia, se interpreta como una forma de disponer de la vida de la persona amada como se quiere". Con el tema de los celos los maltratadores presionan hasta agotar psicológicamente a la víctima. Se permiten la fijación de ideas absurdas en su mente de forma obsesiva que desequilibran a cualquiera. No viven ni dejan vivir. Nunca llegan a estar satisfechos porque la duda siempre está presente en sus retorcidas mentes. Esta idea sobre los celos -que han interiorizado también muchas mujeres, maltratadas o no- está sostenida por una sociedad que asocia la masculinidad a la honestidad de la mujer, y que hace chanzas y refranes sobre los hombres cornudos o engañados. También los medios de comunicación contribuyen con titulares como "La mató en un acto de pasión", "Crimen Pasional en...", "La agredió por celos...". Bien es cierto que, a veces, los medios no hacen más que recoger lo que dicen instituciones o líderes de opinión, o jueces que imponen sentencias de 60 Euros por considerar que la amenaza con un hacha es un acto de amor. Algunos jueces y juezas, en los casos de agresión, juzgan con menos dureza si -según ellos/as-- están impulsados por los celos, la obcecación que provocan éstos, o la pérdida de control. Todavía muchas personas encuentran en los celos una razón que puede llegar a justificar conductas y actos inaceptables en otras circunstancias. Es Miguel Lorente, quien mejor resume la justificación social de los celos, al decir: "Los celos son la excusa perfecta para el hombre, una explicación para la mujer, una justificación para la sociedad y un atenuante para la justicia". En las relaciones basadas en posiciones de autoridad, poder y control, la "comunicación" suele establecerse como la manifestación de los deseos del hombre expresados en forma de exigencias, lo cual bloquea el diálogo y la comunicación en igualdad, ya que toda exigencia, amenaza explícita, o implí- 33
  29. 29. Federación de Mujeres Progresistas citamente, a la mujer que la escucha con la culpa o el castigo en caso de que no la satisfaga. En una mala comunicación en la pareja, el verbo "merecer" adquiere una especial relevancia. Por un lado, porque el hombre piensa que la mujer merece un castigo por lo que hace, por su insumisión y rebeldía. Por otro porque la mujer cree merecer el castigo de él por no ser precisamente como él quiere. Este verbo está en la base de la CULPA que lleva a anular a la mujer. Se merece todo lo que le pasa porque tiene la culpa de que el no esté a gusto, o de que la relación no funcione. Al principio se había planteado: "no merezco como me trata, o lo que me dice...", pero finalmente se desentiende de lo que ocurre dentro de sí misma, y acaba asumiendo que es culpable y sí lo merece. El primer paso para dejar de estar subordinadas o ser esclavas, es ponerse en contacto con los propios sentimientos y necesidades, y aprender a expresarlos y hacerlos valer. Las mujeres tienen que aprender a decir no sólo lo que No Quieren, sino también lo que quieren y necesitan para desarrollarse como personas y ser felices. En una sociedad dónde se suele juzgar muy mal a alguien que reconoce y expresa sus necesidades, puede llegar a ser aterrador hacerlo. Las mujeres, especialmente, son muy sensibles a las críticas que siempre se producen cuando se niega el sacrificio y la negación de sus propias necesidades en beneficio de las ajenas. Se les ha enseñando a cuidar de los demás y a ignorar sus necesidades. Cuando en la Federación de Mujeres Progresistas preguntamos a las víctimas de malos tratos psicológicos cuáles son sus deseos, es muy común que les cueste pensar en ellas y verbalizarlos, y la mayoría de las veces reflejan su convencimiento de no tener derecho a desear nada, que sus deseos son "egoístas" y carecen de importancia. Una situación cotidiana puede ser, cuando una mujer después de trabajar fuera del hogar ocho horas, con los problemas que tiene en el trabajo; después de hacer la compra en la media hora del desayuno. De utilizar el trans- 34
  30. 30. Federación de Mujeres Progresistas porte público para volver a casa, bañar a los niños, darles de cenar, acostarles, leerles un cuento, preparar la cena para ella y su pareja, planchar, poner la lavadora, planificar las compras, comidas, médicos, necesidades de los hijos y compañero, llamadas de "cumplidos" a familiares, etc., etc., etc... le dice a él, como si estuviera delante de un tribunal: Mira, en todo el día no he tenido ni un solo momento (para mí) he...,he..., y acaba diciendo en tono implorante "¿no podrías tú...?", la respuesta es ¡NO!. El tono lastimero del ruego ha provocado la resistencia más que la comprensión. Las mujeres acabamos convencidas de que nuestras necesidades no cuentan para nada, sin darnos cuenta que las expresamos de una manera que dificulta el obtener una respuesta positiva. A veces nos enfrentamos con alguien y podemos estar así durante años, sin expresar claramente ni una sola vez lo que necesitamos o deseamos, por temor a las críticas o a la desaprobación. 35
  31. 31. Federación de Mujeres Progresistas el lenguaje como arma de la violencia El abuso verbal es el más difícil de "ver", ya que no deja cicatrices visibles, pero es el más dañino, pues las heridas que produce van destruyendo a la persona lentamente hasta llegar a anularla. ¿Cuántas veces has sido blanco de sus ataques de ira, su sarcasmo su fría indiferencia? Y a continuación acaba con una actitud de "¿Qué té pasa a ti?" O te acusa de "hacer de todo una montaña". Entonces, vas perdiendo el equilibrio emocional y la seguridad y comienzas a preguntarte si eres tú la que estás loca. Las características del abuso verbal son: Ataca la naturaleza y las capacidades de la víctima. Es abierto: insulto "(inútil, loca..)", Arranques de ira: "por mí te puedes morir"..."Voy a acabar contigo.." ¤ Manipulador y controlador: "como yo no te va a querer nadie.." ¤ Imprevisible: nunca se sabe lo que quiere. ¤ ¤ El abusador verbal necesita tener el poder sobre su pareja o víctima, no aceptándole nunca como una igual, aunque diga lo contrario, puesto que llegar a aceptar la igualdad le supone sentirse inferior. No soporta la idea de perder el dominio y el control que le dan poder, seguridad e identidad como hombre; y es por todo ello que el abusador verbal se presenta como: Irritable Violento ¤ Tendente a culpar a su pareja de todo ¤ Celoso ¤ Huraño ¤ Incapaz de expresar sus sentimientos. ¤ ¤ Como ejemplo podemos visualizar la siguiente escena: María se dispone a salir con su marido, pareja…(Carlos) y le pregunta: ¿A dónde vamos? Carlos: ¿Es que tengo que ser siempre yo quien lo diga? ¿Siempre tengo que 37
  32. 32. Federación de Mujeres Progresistas tener alguna idea sobre lo que vamos a hacer? Maria: No, pero a lo mejor se te había ocurrido alguna idea. Carlos: Tú siempre pensando lo que no debes ¿es que nunca aprenderás a estar calladita? María: Solo decía…. Carlos: Y vuelta a lo mismo. No se como tengo que decirte las cosas. No creo que haya nadie que tenga tanta paciencia como yo para aguantar a una persona tan inútil como tú. Hace un buen rato que María se siente desconcertada: ¿Y esta vez que he hecho mal...? ¿Por qué habré hablado?... Las mujeres que sufren abuso verbal pasan mucho tiempo tratando de comprender lo que ha ocurrido, qué es lo que han hecho para que él se ponga de esta manera. Es inútil pensarlo, jamás llegarán a comprenderlo porque no hay comprensión posible, tal como ellas piensan. De forma sutil o no tan sutil, se le manda a la mujer la información o el mensaje de que su percepción de la realidad es incorrecta; por lo que ella tratará de comprender lo que ocurre sintiéndose culpable de lo que pasa. Cree que él no la entiende porque es ella quién se expresa mal. Como consecuencia la mujer víctima del abuso verbal presenta los siguientes síntomas: Confusión Culpabilidad ¤ Angustia ¤ Ansiedad ¤ Estrés ¤ ¤ La víctima debe ser consciente de que haga lo que haga siempre va a encontrar las mismas respuestas en su agresor: ¤ ¤ "haces de todo un problema". ¿por qué estás tan nerviosa? El acoso moral: "El acoso moral es una manifestación constante de una conducta abusiva que conlleva un desgaste psicológico que incluye comportamientos, palabras, 38
  33. 33. Federación de Mujeres Progresistas actos, gestos, que atentan la personalidad, la dignidad y la integridad psíquica de la persona". (Emérita Bara García, Dra. en Psicología). Son una serie de comportamientos deliberados del agresor con el fin de desencadenar la ansiedad de la víctima, lo que provoca en ella actitudes defensivas que acaban generando ansiedad. La perversidad del agresor verbal no está provocada por un trastorno psicológico sino por la intolerancia a la igualdad entre los seres humanos. El maltratador no es un loco, sino un perverso. El agresor verbal no siente compasión ni respeto por su víctima, por el contrario, necesita rebajarla para adquirir su autoestima y poder. De esta manera, tan malévola, acaba por "sorber el seso" de su víctima quién acabará padeciendo insomnio, ansiedad, nerviosismo, hasta caer en una depresión y en enfermedades psicosomáticas como trastornos digestivos, cardíacos y determinados tipos de cáncer que están asociados al estrés. A pesar de todo esto no debemos caer en la creencia de que es un enfermo. Rotundamente no. Marie France Hirigoyen, en sus trabajos sobre el acoso moral, comenta "el agresor verbal responde a un perfil narcisista y no a un tipo de psicópata como han venido afirmando algunas tendencias.." El acosador verbal es frío y calculador, utilizando la insinuación, las alusiones malintencionadas, las mentiras y la humillación. Como ejemplo diremos que no es raro ver a la víctima de un acosador moral agacharse a recoger el periódico que él ha tirado al suelo del salón después de leerlo. El fin del acosador moral es conducir a despersonalizar a la víctima e inutilizarla en sus funciones a base de desprecios o de negarle la comunicación. En muchas ocasiones no responde a las preguntas que ella le formula, le da la espalda con frecuencia para no hablarla, le niega el saludo…… "Me voy porque no hay quién te aguante...". "Hasta que no cambies tu actitud no pretenderás que no me enfade..". 39
  34. 34. Federación de Mujeres Progresistas Como resultado, la víctima de esta agresión verbal intenta tranmitirle su deseo de cambiar para acabar con esta lucha continua: "No volverá a ocurrir..". "Yo sólo quería...". "Lo único que decía es que....". El resultado es: Disminución de la espontaneidad. Pérdida de entusiasmo. ¤ Actitud depresiva. ¤ Voz crítica interior. ¤ Deseos de no ser como se es. ¤ Deseo de huir. ¤ Incertidumbre ¤ Duda sobre sí misma. ¤ Preocupación porque hay algo mal en ella. ¤ Ansiedad. ¤ Miedo a enloquecer. ¤ Pérdida de confianza en ella misma. ¤ Tendencia a vivir en el futuro "Todo estaría bien si yo...". ¤ Creer que jamás tendrá unas buenas relaciones, pues ella es la causa de todo lo malo. ¤ ¤ La manipulación y el manipulador: Aunque la hemos citado a lo largo de la Guía hay que adentrarse más específicamente en la Manipulación, ya que es consustancial a toda la violencia de género que se ejerce contra las mujeres, fundamentalmente en la violencia psicológica y emocional. Cuando él te sugiere o dice con palabras lo que tienes que hacer, o qué pensar, o qué sentir, de tal forma que le beneficia más a él que a ti... Cuando percibes amenaza o sientes miedo... Cuando haces algo contra tu voluntad, tus principios, valores o deseos... es que te está manipulando, se está aprovechando de ti, utilizando además el amor que le tienes. La cuestión es especialmente preocupante cuando te hace sentir miedo continuo, culpa o vergüenza. 40
  35. 35. Federación de Mujeres Progresistas Para que haya manipulación tiene que haber una relación asimétrica entre dos personas en la que una (generalmente la mujer) da, y la otra (generalmente el hombre) recibe. Uno gana y la otra pierde. Los Manipuladores pasan por la vida de las mujeres imponiéndoles su visión del mundo y su forma de hacer y sentir. Se aprovechan de una relación estrecha y afectuosa para satisfacer sus necesidades, sin importarles en absoluto los sentimientos de la otra persona. Aunque todas las personas somos un poco manipuladoras, cuando estas técnicas se convierten en el modo predominante de relacionarse con la mujer que es su pareja, es cuando la manipulación se agrava y se instaura el maltrato psicolóico y emocional. Las tácticas que emplean son asombrosamente simples y se pueden resumir en tres: Amenazar. Criticar. ¤ Inhibirse. ¤ ¤ También son muy eficaces: el miedo, la culpa o la vergüenza que mueven a la mujer en la dirección que ellos necesitan para seguir con su manipulación y acoso moral y psicológico. Podríamos preguntarnos si la manipulación es lo mismo que el chantaje emocional, y aunque la respuesta es No, sí tenemos que decir que se le parece mucho. En un prinicpio la mujer se topa con una manipulación sutil, que a veces incluso no percibe, basada fundamentalmente en el deseo del hombre de salirse con la suya a toda costa. Como dice Juan Carlos Vicente Casado en su Libro "Guía para sobrevivir a los manipuladores cotidianos", cuando la manipulación no es suficiente recurre al chantaje emocional: Hacer sentir miedo, culpa o vergüenza, y ejercer un grado variable de poder sobre ella. 41
  36. 36. Federación de Mujeres Progresistas Si el chantaje y el acoso moral tampoco funcionan, empieza a plantearse la posibilidad de emplear la violencia física. Para afrontar las relaciones con los manipuladores, hay que seguir ciertas pautas: 1. Conocer nuestros puntos débiles y reforzarlos, mientras que analizamos dónde están los puntos débiles y las carencias de ellos. 2. Tomar la decisión de modificar la relación, aunque seamos conscientes de que va a costar mucho esfuerzo. 3. Mantener abierto el canal de la comunicación. 4. Aprender a ser asertivas, tanto con técnicas de buena fe como con técnicas defensivas. 5. Plantearnos, prioritariamente, la superviviencia ante la agresividad, sea activa o pasiva. 6. Recurrir a todas las posibilidades que permite el sistema legal para enfrentarnos a las agresiones. 7. No empeñarse en intentar cambiarles. Son así. No hay que ser salvadora de ellos, sólo compañera si las circunstancias son positivas. 8. Tener siempre presente la posibilidad de romper la relación. Generalmente el hombre que ejerce violencia contra la mujer ha estudiado los puntos débiles de ésta, dónde es más vulnerable, para lograr manipularla y dominarla. Básicamente esos puntos débiles de las mujeres, suelen ser: Baja autoestima. Ejercer también intentos de manipulación por la inseguridad que tienen, las carencias afectivas, la ansiedad ante la evaluación de él y de la sociedad... ¤ Miedo: A pérdidas emocionales y físicas. ¤ ¤ Lo que hay que tener muy en cuenta en las relaciones en las que se produce violencia de género, es que si la mujer tiene una autoestima normal, él la irá minando hasta que se le anule; aunque la mujer no emplee estrategias de manipulación, él le irá imponiendo su estilo de comunicación hasta que sólo sepa hablar mediante indirectas, "comentarios inocentes" y sugerencias. Ellos establecen relaciones en las que arriesgan poco, de esta forma se sitúan en una posición de poder, al tener menos que perder que la otra parte en la ruptura de la relación. 42
  37. 37. Federación de Mujeres Progresistas Es normal, que en un primer momento de la manipulación, la mujer intente llegar a una negociación para evitar que la situación en la que no se encuentra a gusto, empeore y vaya a más. Intentan escucharles más atentamente para comprender qué es lo que quieren y poder hablar sobre la relación. Es cuando todavía la mujer, intenta decir cómo se siente sin echarles culpa. Todas ellas son técnicas asertivas de buena fe, aunque en la mayoría de los casos no se obtiene ningún resultado porque la intención primitiva de ellos es estar por encima de su pareja. Muchos manuales de psicología, recomiendan que cuando falla todo lo anterior hay que pasar a una fase de asertividad defensiva, que te sirva para detectar sus manipulaciones e intentar evitarlas en la medida de lo posible: La técnica del disco rayado te permite no darte por vencida cuando él te quiere imponer algo. Te permite decirle no cuando es injusto contigo. Veamos un caso práctico: Él dice que váis a ir a cenar con sus amigos a un sitio que no te agrada. Tú: A mí no me apetece ir con tus amigos, ni tampoco me gusta el sitio elegido... Él: Tú lo que quieres es no complacerme... No me quieres lo suficiente... Tú: Lo que ocurre es que no tengo ganas de ir con tus amigos, y ese sitio elegido tampoco me gusta nada... Él: Siempre pones pegas a todo... Jamás estás contenta con nada... Tú: Sencillamente es que prefiero ver una película de vídeo que ir con tus amigos a ese sitio. Es lo que quiero hacer. La idea es repetir una y otra vez lo que quieres y lo que no quieres, sin enfados, ni chillidos, aunque suenes como un disco rayado. Y Jamás debes dar explicaciones o excusas que te culpabilizarían, darían a entender que buscas excusas porque tienes la culpa de algo. De esta manera le das a entender que no estás dispuesta a lo que te pide, a que no cuente contigo, o a que cambie de conversación para llevarte a su terreno. La técnica del para ti-para mí, te permite empatizar en cierto modo con lo que él te dice pero quitándole la razón. Ejemplo práctico: Él te dice que eres siempre una pesada porque le obligas a hacer cosas en la casa... 43
  38. 38. Federación de Mujeres Progresistas Tú: Para ti seré una pesada... pero Para mí es tarea de los dos el tener la casa limpia para que disfrutemos de nuestro tiempo libre juntos. Él: Lo que pasa es que tú eres una mala esposa y una mala ama de casa que no cumples con tus deberes... Tú: Para ti yo no cumpliré con mis deberes... pero Para mí los cumplo de sobra en la medida que tengo que hacerlo. Soy muy buena en todo lo que hago. Esta técnica evita enfrentamientos ya que no se trata de culpabilizarle sino de hacerle ver que él tiene unas opiniones diferentes a las tuyas. Empatizas con él ya que le dejas que opine lo que quiera y le das razones por las que sus puntos de vista son erróneos. También te permite "echarte flores". Técnica desarmante (según David Burns) mediante la cual ni te defiendes ni contracriticas, reconoces que "puede" tener razón, pero que por ello no estás dispuesta a renunciar a tus derechos ni a ser su esclava. Puede parecer que estás cediendo pero no es así, y como lo que ellos esperan es que les contradigas para poder iniciar una pelea, se quedarán desarmados. Aserción negativa, es la que puedes utilizar cuando eres consciente de que verdaderemente has hecho algo mal sin querer y él te lo echa en cara. Debes reconocer el error ("¡Qué increible error por mi parte!") pero al mismo tiempo hacerle ver que el mundo no se acaba por ello. Interrogación negativa, es la que usas cuando te critica, pidiéndole aclaraciones, utilizando frases como "me gustaría saber exactamente que es lo te molesta de mi comportamiento", mientras sigues manteniendo que el mundo no se acaba porque a él no le guste lo que haces. Hay que tener en cuenta que los hombres que manipulan a sus parejas son inmaduros. No han alcanzado el desarrollo intelectual suficiente para resolver los problemas de forma creativa, no son capaces de un amor maduro, aunque se muestren muy "elocuentes" en grandes reuniones, pero no en las distancias cortas. Ellos no son asertivos, es decir no defienden sus derechos de una forma activa pero sin pisotear a los demás, porque ésa es precisamente su finalidad en el caso del maltratador. Por eso el hombre agresivo impone su punto de vista, sus definiciones del problema, sus derechos o la satisfacción de sus necesidades, empleando estrategias que generan en la mujer miedo, culpa o vergüenza. Y lo hacen de una forma relativamente sutil a través del enfado, pero también mediante vio- 44
  39. 39. Federación de Mujeres Progresistas lencia verbal o física. De esta manera, ejerce la agresividad de dos formas fundamentalmente: a. Activa. b. Pasiva. La Activa es lo que todo el mundo entiende por conducta violenta. Se caracteriza por una actitud de pisoteo contante y sin escrúpulos hacia la mujer y hacia sus derechos. Puede hacerlo personalmente o recurriendo a instrumentos contundentes. La agresividad pasiva es mucho más difícil de detectar, e incluso de denunciar. Se puede producir en forma de sabotaje, crítica, amenaza y todo tipo de abuso y violencia emocional y verbal... 45
  40. 40. Federación de Mujeres Progresistas agresión verbal y repercusión en la salud de las mujeres Las repercusiones en la salud, tanto psíquica como física, son muchas para las víctimas de abuso verbal y emocional. No son tenidas, en muchas ocasiones, en la consideración que merecen porque son menos visibles que las heridas físicas que produce una paliza o cualquier otro tipo de violencia física o sexual. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las secuelas en la salud son la mayoría de las veces mucho más duraderas que las heridas y hematomas. Precisamente esa falta de percepción de las heridas psicológicas, esa ausencia de diagnóstico en muchas ocasiones y, la falta de castigo de los agresores por este tipo de daños y lesiones... provocan en las mujeres una sensación de abandono social y aislamiento que la mayoría de las veces acaba en depresión aguda. La psiconeuroinmunología, nueva especialidad médica, estudia como se produce de forma precisa la comunicación entre el cuerpo y la mente, entre el cerebro y los sistemas inmunitario y neuroendocrino. Robert Ader en 1974, descubrió que el sistema inmunitario era capaz de aprender y modificar su comportamiento según sus diferentes experiencias, al igual que el cerebro. Actualmente la psiconeuroinmunología estudia la estrecha relación existente entre el estrés y la segregación de ciertas hormonas. Uno de los mecanismos que existen entre las emociones experimentadas por el sistema nervioso y el funcionamiento del sistema inmunitario, es el sistema neuroendocrino o sistema hormonal. Cuando aumenta al mismo tiempo la segregación de hormonas como la adrenalina, noradrenalina, cortisol y prolactina, sustancias capaces de ejercer un poderoso impacto en las células inmunitarias En casos de estrés agudo y continuado, el organismo se pone en alerta produciéndose una sobreexcitación física con consecuencias nocivas para la salud física y mental. 47
  41. 41. Federación de Mujeres Progresistas Se ha comprobado que las personas que sufren un estado crónico de estrés y ansiedad tienen doble riesgo de sufrir enfermedades como asma, artritis, dolores de cabeza, úlceras de estómago y trastornos cardiovasculares. Las emociones negativas que se prolongan en el tiempo son tan dañinas como el hábito de fumar o beber, o tener un alto nivel de colesterol. De entre todos los estudios que se están realizando en psiconeuroinmunología, destacan las conclusiones sobre los efectos perjudiciales de emociones negativas como la depresión y la rabia. Como síntesis podemos decir que las consecuencias de los mensajes negativos que llegan a nuestro cerebro y que repercuten negativamente en nuestro estado físico con: Gastritis. Vulnerabilidad a virus y bacterias. ¤ Arteriosclerosis. ¤ Infarto de miocardio. ¤ Diferentes tipos de cáncer (entre ellos el de mama). ¤ ¤ Trastorno del pánico: Especial atención merece el trastorno del pánico, una de las enfermedades que más se han incrementado en las últimas décadas, asociada a la violencia de género. Tras sufrir años de malos tratos, el Ataque de Pánico, se presenta en las mujeres víctimas, súbitamente, sin un motivo aparente, a través de episodios de temor intenso y manifestaciones físicas tales como: Palpitaciones. Taquicardia. ¤ Sudor. ¤ Debilidad. ¤ Mareo. ¤ Cosquilleos en las manos/entumecimiento. ¤ Sofocos. ¤ Escalofríos. ¤ Dolor en el pecho. ¤ ¤ 48
  42. 42. Federación de Mujeres Progresistas Sensación de ahogo. Sensación de irrealidad. ¤ Miedo a que suceda algo terrible. ¤ Miedo a perder el control sobre sí misma. ¤ ¤ Muchas veces, las mujeres que sufren un ataque de pánico creen que están sufriendo un ataque al corazón, o están perdiendo la razón sin poder hacer nada por evitarlo. Los ataques pueden ocurrir a cualquier hora, duran entre dos y cinco minutos, aunque a veces puedesn llegar hasta los diez, o incluso en casos muy extremos y raros, a más de una hora. Estas mujeres que han padecido años de sufrirmiento y miedo, y que padecen crisis de pánico, experimentan sensaciones de terror que aparecen repetida y repentinamente sin previo aviso. Como nunca saben cuándo se puede producir, existe una continua preocupación por si en cualquier momento se produjera un ataque. La calidad de vida de estas mujeres llega a hacerse muy pobre, porque se ven obligadas a evitar actividades diarias y normales. Básicamente evitan cualquier situación que temen pueda hacerlas sentir indefensas si ocurre un nuevo ataque, sobre todo si van solas. En ocasiones, la necesidad de evitar esas situaciones puede derivar en que la mujer no podrá volver a conducir, o a dar un paso fuera de su casa. En esta última situación ya estaríamos hablando de un trastorno causado por pánico con agorafobia, que no se curará a menos que la paciente reciba tratamiento, porque si no, estos síntomas se acentuarán hasta generar invalidez en las mujeres que los padecen. Los síntomas de una crisis de pánico, pueden ser: Palpitaciones fuertes y frecuentes. Sudoración profusa. ¤ Estremecimiento y temblores. ¤ Sensación de ahogo. ¤ Dolor y opresión en el pecho. ¤ Náuseas o molestias abdominales. ¤ Inestabilidad, vértigo, mareos o desmayo. ¤ Sensación de irrealidad (ficción) o de estar separada de una misma (despersonalización). ¤ ¤ 49
  43. 43. Federación de Mujeres Progresistas ¤ Temor a perder el control o volverse loca. ¤ Miedo a morir o sensación de muerte súbita. ¤ Hormigueos o entumecimientos en manos y pies (parestesias). ¤ Sofocos o escalofríos. ¤ Visión borrosa. Hay que señalar, aparte de lo dicho, que para tratar de establecer el impacto real de los efectos de la agresión psicológica y física sobre la salud individual y sobre la salud pública, se ha adoptado en España y en otros muchos países un indicador mixto basado en la pérdida de Años de Vida Saludable (AVISA), es decir, el número de años que se pierden sobre una esperanza de vida teórica basada en las características de la población y de la sociedad concreta. De este modo se ha podido determinar el número de pérdidas de AVISA que se producen como consecuencia de la agresión a la mujer y saber a qué se deben esas pérdidas. Con este enfoque se ha podido demostrar que los daños físicos suponen el 55% de los AVISA perdidos, mientras que los daños "no físicos", refiriéndose a los psicológicos y a la salud reproductora dan lugar el 45% de pérdidas. Precisamente en los daños "no físicos" que son los que nos ocupan principalmente en esta Guía, es importante destacar por la frecuencia con la que pasan desapercibidos o no son considerados, que el 60% de las mujeres maltratadas tienen trastornos psicológicos moderados o graves, que el 92% presenta disfunciones de la líbido, que la violencia durante el embarazo se produce en el 30% de los casos, y que conlleva un mayor riesgo de patología en el niño o niña y en la madre, además de presentar un menor peso al nacer. Son datos muy duros, pero cuando realmente se alcanza una adecuada percepción sobre las consecuencias en términos de salud de la agresión a la mujer, afirma el doctor Miguel Lorente, es cuando se relaciona con otras pato- 50
  44. 44. Federación de Mujeres Progresistas logías o situaciones. Así del porcentaje total de AVISA perdidos la proporción correspondiente a cada situación es la siguiente: Diabetes: Problemas del parto: AGRESIÓN A LA MUJER Cardiopatías isquémica: Accidentes de tráfico: 8,1% 7,9% 5,6% 5,5% 2,2% Para mayor profundización en los temas de salud y violencia de género, recomendamos la consulta del libro "La Prevención de la Violencia contra la Mujer" (Jornadas Interdisciplinares desde la sanidad y la justicia penal). Es una publicación de la Federación de Mujeres Progresistas en la que se recogen todas las ponencias de expertos y expertas, en medicina, sanidad, derecho, violencia de género, etc. que se llevaron a cabo en las citadas Jornadas, del 19 de noviembre al 10 de diciembre de 2001, en colaboración con la Real Academia de Medicina y Cirugía de Granada y el Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología. 51
  45. 45. Federación de Mujeres Progresistas lenguaje no verbal y maltrato psíquico El lenguaje no verbal contiene información que representa más de la mitad de lo que nuestros mensajes tratan de comunicar. Según las personas expertas que trabajan en este tema, la comunicación verbal representa sólo del 7 al 17% de la comunicación, mientras que el tono, timbre, volumen... y los gestos y movimientos corporales representan el resto de la comunicación, en cualquier caso más de un 80% de ella. Es más, afirman que si hay un mensaje verbal y no verbal que lo contradice, siempre se hará caso al no verbal. Dicho esto, podemos afirmar que si las palabras son el contenido del mensaje, las posturas, los gestos, la expresión y la tonalidad de la voz son el lugar donde el mensaje toma forma. La gestualidad de todo el cuerpo, nos pone de manifiesto cómo está esa persona, si es sincera o por el contrario nos miente o nos manipula. Detrás de un abrazo o de un acaricia se esconde en muchas ocasiones rabia, irritación, pero que si no somos capaces de identificar creemos que son de afecto, de cariño. Cuántas veces hemos llegado a creer que nos estaban demostrando amor y de repente, sin saber por qué comenzaron los insultos y los golpes ¿qué ha pasado?... Algo tan sencillo como que no eran demostraciones de amor, sino de enojo y de rabia. La cara constituye una zona muy importante de comunicación no verbal. Si se tiene los ojos abiertos, la mirada fija o, por el contrario, una mirada huidiza, transmite cómo se siente una persona: ¤ ¤ ¤ ¤ Un gesto de inclinación de la cabeza hacia un lado: soberbia. Hombros hacia arriba: desconfianza. Cabeza hacia adelante: sumisión. Cuando la postura del cuerpo se mantiene erguida, sin movimiento, con la cabeza levantada, sólo está captando imágenes, es decir, no te escucha sólo piensa visualmente en la manera de actuar. Lo mismo ocurre cuando se sienta en el borde de la silla con el cuerpo erguido. 53
  46. 46. Federación de Mujeres Progresistas ¤ ¤ Cuando el cuerpo se inclina hacia delante, se cruzan los brazos: esta en una posición de protección de sí mismo, de no escucha, lo cual indica una respuesta incontrolada. Respiración profunda: tranquilidad. Ahora que conocemos algunas maneras de cómo el cuerpo tiene su propio idioma corporal, cuando el cerebro está trabajando con imágenes, sonidos o sensaciones, nos podemos preguntar ¿cómo me relaciono?. Si las posturas son de relajación y de escucha, es que se ha creado una empatía, es decir, acomodan sus gestos, sus posturas, su respiración como si fuera el uno/a con el otro/a. ¿ Cuáles son los beneficios de empatizar el lenguaje corporal entre las personas?. Se crean lazos de relación, se establece un clima de confianza y armonía, se propicia una relación cordial y profunda. Lenguaje facial El rostro es uno de los elementos de nuestro cuerpo más rico en potencialidad comunicativa, no sólo por las características que de por sí transmite, sino por las referencias subjetivas que provoca (muchas veces ejercemos juicios de personalidad simplemente por identificación o atribución que le conferimos) y el uso que hacemos de él consciente o inconscientemente para facilitar respuestas en la interacción diaria. Ocupa un lugar primordial en la comunicación de los estados emocionales, refleja actitudes interpersonales, proporciona retroalimentaciones no verbales sobre los comentarios de los demás y aporta una gran cantidad de información que complementa aquella que transmitimos de manera verbal. El rostro y el manejo de la interacción ¿Cómo empleamos las partes que componen la cara en la comunicación diaria o con nuestra pareja? Para abrir y cerrar los canales de comunicación: a veces nos sentimos impacientes por la necesidad de querer decir algo o intervenir en una conversación y abrimos la boca, acompañado de una notoria inspiración. O empezamos a 54
  47. 47. Federación de Mujeres Progresistas sonreir si lo que pretendemos es encauzar un diálogo para que llegue a su fin. O hacemos un gesto de aviso con los ojos para evitar que alguien diga algo inapropiado. Para complementar o calificar otras conductas: si quienes hablamos somos nosotras, podemos por ejemplo aumentar las connotaciones tristes de un mensaje con un levantamiento de cejas, o emplear los diferentes tipos de sonrisas para suavizar algún contenido, para enfatizarlo, o incluso para darle un cariz completamente diferente al expresado verbalmente. Si nos referimos a cómo utilizamos los gestos para juzgar o apoyar los mensajes de otros, un levantamiento de cejas expresa sorpresa o desacuerdo, abrir desmesuradamente los ojos expresa estupefacción; o fruncir el ceño, irritación. Para reemplazar mensajes hablados: un rostro con la boca abierta y la mandíbula un poco caída indica que el comentario de él nos ha sorprendido y nos ha dejado estupefactas; los ojos ensanchados dicen lo mismo que un OH!; y un movimiento de cejas puede estar exigiendo una aclaración o una rectificación. El rostro y las expresiones de emoción La importancia del rostro en la exhibición de estados emocionales es crucial en el estudio y análisis de ciertas emociones básicas fidedignamente reflejadas en nuestros gestos y expresiones ya que más de mil expresiones faciales son anatómicamente posibles. Debemos saber que muchas veces, sobre todo en las relaciones de abuso y agresión emocional, se nos presentan mezclas faciales de varias emociones, que hay partes de la cara que pueden reflejar diferentes emociones, y que en unas partes se reflejan unas emociones y en otras, otras distintas. Además para el análisis deberíamos tener en cuenta que existen otras muchas expresiones que podríamos denominar micromomentáneas, que aparecen en todas las comunicaciones y que, aunque son prácticamente imperceptibles por sí mismas, nos están ofreciendo un diálogo paralelo dotando de una gran significación que implementa el resto de mensajes. Ekman, un estudioso de la comunicación no verbal, creó un sistema que divide la cara en tres zonas: 55
  48. 48. Federación de Mujeres Progresistas La zona de cejas y frente. La zona de ojos, párpados y caballete de la nariz, y La zona inferior, mejillas, nariz, boca, mentón y mandíbula. No parece que exista una zona que refleje mejor las emociones, sino que para cada emoción particular hay una zona de la cara con la que se emite más información. El miedo de la víctima hacia su Agresor, se suele expresar con: Cejas levantadas y contraídas al mismo tiempo. Las arrugas de la frente se sitúan en el centro. ¤ Párpado superior levantado, mostrando la esclerótica, con el párpado inferior en tensión y alzado. ¤ Boca abierta y labios, o bien tensos y ligeramente contraídos hacia atrás, o bien estrechados y contraídos hacia atrás. ¤ ¤ El disgusto tanto de la víctima como del agresor, dan origen a los siguientes gestos: Labio superior levantado. Labio inferior también levantado empujando hacia arriba el labio superior, o bien tirado hacia abajo y ligeramente hacia delante. ¤ Nariz arrugada. ¤ Mejillas levantadas. ¤ Aparecen líneas debajo del párpado inferior, y el párpado está levantado, pero no tenso. ¤ Cejas bajas, empujando hacia abajo el párpado superior. ¤ ¤ Sabemos que el Agresor está padeciendo una cólera incontenible cuando tiene: Cejas bajas y contraídas al mismo tiempo. Líneas verticales entre las cejas. ¤ Párpado inferior tenso, levantado o no. ¤ Párpado superior tenso y pudiendo estar bajo, o no, por la acción de las cejas. ¤ Mirada dura en los ojos, que pueden parecer hinchados. ¤ Labios en una de estas dos posiciones: mutuamente apretados, con las comisuras rectas o bajas; o bien abiertos, tensos y en forma cuadrangular, ¤ ¤ 56
  49. 49. Federación de Mujeres Progresistas ¤ como si gritaran. Ambigüedad, a menos que la cólera se registre en las tres zonas faciales. La tristeza general de la víctima, da lugar a: Los ángulos interiores de los ojos hacia arriba. La piel de las cejas forma un triángulo con el ángulo interior superior. ¤ El ángulo interior del párpado superior aparece levantado. ¤ Las comisuras de los labios se inclinan hacia abajo y los labios tiemblan. ¤ ¤ Los Ojos y las Miradas "Te echa una mirada de esas que matan...", "Si se pudiera matar con los ojos, hace mucho que yo estaría muerta...", "No me quita los ojos de encima, siempre vigilando...", "Sólo tiene ojos para otras mujeres, pero a mí ni me mira, sino es con desprecio y rabia...", "Cuando se pone rabioso parece que se le van a salir los ojos..." Éstas son algunas de las frases que pronuncian las mujeres maltratadas... y es que precisamente la conducta visual es uno de los campos más significativos de la comunicación no verbal, y quizá una de las formas más sutiles del lenguaje corporal. Quizá es también la conducta más identificable y que mejor han aprendido a "traducir" las víctimas: "Me estaba diciendo que él me quería mucho, y que me castigaba por mi bien, para que aprendiera las cosas... pero sus ojos estaban llenos de odio... No podía creer lo que me decía porque yo estaba viendo en su mirada que no era verdad..." Los expertos y expertas definen la "mirada" como la conducta relativa al modo de ver que tiene una persona. Las pautas normales de mirada varían con el marco de referencia, las personalidades individuales, el tema, etc. La sociedad también establece normas relacionadas con la mirada, como por ejemplo, no mirar fijamente a personas extrañas en lugares públicos. 57
  50. 50. Federación de Mujeres Progresistas La mirada tiene unas funciones que conviene tener en cuenta: 1. Regula la corriente de comunicación. 2. Nos dice cómo reaccionan las personas con las que nos relacionamos. 3. Expresa emociones. 1. Cuando se establece un contacto visual se abre un canal de comunicación. Tenemos ejemplos en la vida cotidiana cuando un cliente busca el contacto visual con el camarero, o cuando la alumna rehuye la mirada de la profesora, o cuando desviamos la mirada al cruzarnos por la calle con alguien a quien no queremos hablar. 2. Cuando hablamos a alguien, necesitamos que nos mire para saber, no sólo que nos está prestando atención, sino también cómo está reaccionando ante nuestras palabras. "Estaba viendo la tele mientras me quejaba, y yo le decía ¡pero mírame!... No me estás haciendo ni caso... pero él decía que podía ver la tele y oirme..." 3. Con la mirada, a través de nuestros ojos, expresamos las más variadas emociones: rencor, ira, burla, miedo, sorpresa, felicidad, tristeza... Los ojos son como las ventanas de nuestro interior más sensible. Los ojos, y las partes de la cara que los rodean, se agrandan, se contraen, se arrugan, se ensanchan, se fruncen... dependiendo de nuestro estado de ánimo y de nuestras reacciones ante las actitudes y hechos externos. La mirada en las relaciones interpersonales o de pareja El mirar, el no mirar o el mirarse mutuamente indican a menudo la naturaleza de la relación de las personas que están interactuando. Miramos de manera diferente a personas a las que acabamos de conocer que a personas a las que queremos. Tendemos a mirar más a las personas que nos son simpáticas que a las que no. Se utiliza mucho la mirada en el galanteo o comienzo de una relación, pero también puede ocurrir que tras años de convivir juntos, las miradas decaigan a niveles muy bajos. 58
  51. 51. Federación de Mujeres Progresistas "Cuando le digo que me mire, que me haga caso a lo que le estoy diciendo, simpre me contesta que me tiene ya muy vista...", "No me mira porque dice que para lo que hay que ver...". Cuando en la relación se ha instalado el maltrato de cualquier tipo, también se aprecia una disminución de las miradas. Por parte de él porque no siente por ella amor. Por parte de ella, porque no quiere dar lugar a ningún motivo de peleas. Una de las formas que utiliza el agresor para expresar su hostilidad a la mujer, es ignorándola visualmente, especialmente si ella sabe que lo hace a propósito, con premeditación. También, puede ocurrir lo contrario, que la mire fijamente para intentar producirle angustia y ansiedad. Las mujeres presentan más actividad que los varones en casi todas las dimensiones de la mirada -frecuencia, duración y reciprocidad--, también tienden a desviar más la mirada. Asimismo, es predominante en las mujeres el mirar y apartar la mirada en respuesta a la mirada fija de una hombre. Cuando el hombre está discutiendo con la mujer y le produce humillación, vergüenza, culpa o pena, ésta mira menos, trata de apartar la mirada en un esfuerzo por aislarse y no sufrir. En general, la mirada es más intensa cuando: Se está lejos de la persona con la que se habla. Se habla de temas poco importantes. ¤ No hay nada más que mirar. ¤ Nos interesan las reacciones de las personas con las que hablamos. ¤ Nos interesa, nos gusta o le amamos. ¤ Se trata de dominar o influir a la otra persona. ¤ Se es una persona extrovertida. ¤ Se es dependiente del compañero (y él ha sido indiferente). ¤ Se es más oyente que hablante. ¤ Se es mujer. ¤ ¤ Se producirán menos cantidad de miradas, y miradas menos intensas en las situaciones contrarias a las descritas anteriormente y siempre que la mujer se 59
  52. 52. Federación de Mujeres Progresistas encuentre confundida, avergonzada, apenada, triste o en situación de sumisión. Miradas, celos y dominación Las miradas no sólo nos transmiten mensajes positivos o negativos, sino también órdenes: "Cuando me mira ya sé qué es lo que quiere que haga..." "no hace falta ni que me hable, con mirarle ya se si estoy haciendo algo que le cabrea, o si la va a liar..." La mirada es una de las herramientas más poderosas que tiene el Abusador para lograr el acatamiento, obediencia y sumisión de la mujer, sobre todo, si se produce en el ámbito público, donde no puede o no se atreve a verbalizar lo que quiere. Es también en este espacio público o social donde la mujer encuentra más problemas con sus propias miradas. En las escasas veces que las mujeres maltratadas acompañan a sus maridos o parejas a un lugar público, se multiplican sus problemas y los temas de discusión... "Cuando vamos a un pub siempre me exige que le mire a él, tengo que estar de espaldas a la puerta, y no puedo mirar a los espejos, a otras personas, o simplemente pasear la mirada por el local... si se me escapa la vista me acusa de estar buscando a alguien, de estar ligando con alguno, o de estar provocando... Es absolutamente injusto e insoportable... prefiero no salir con él en esas condiciones porque siempre acaba insultándome y llamándome puta o buscona.." las miradas de la mujer en lugares públicos es algo que quiere controlar a toda costa el maltratador. "Hace poco me presentó a unos amigos suyos (hombres) y yo no sabía qué hacer porque en otras ocasiones por no hablar ni mirar me dijo que era como un mueble, que iban a pensar que estaba casado con una imbécil, con una subnormal... Así que me comporté normal, mirándoles a la cara y tratando de ser simpÀ

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