En sus manos

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En sus manos

  1. 1. Charles E. BradfordEN SUS MANOSLa predicación debe traer al pecador ante el Salvadora preparación del sermónrequiere atención tanto delmacro como del micro, de louniversal y lo particular. Aveces necesitaremos presen-tar el panorama completo delplan de salvación, pintándolocon una brocha gorda. Otras,habremos de centrarnos sólo en los detalles.Usemos Apocalipsis capítulo 5como modelo parapreparar un sermón. Nos da el cuadro más amplio:el telón de fondo completo. El marco es un esce-nario celestial sobre el cual se representa el dramade los siglos, el plan completo de la salvación. Losversículos 1-5 constituyen nuestro texto clave ydeberían leerse tan claramente como sea posiblemientras el predicador se adentra en su mensaje.PreparaciónYo uso OVTeBo1El acrónimo describe un proce-dimiento, paso a paso, de cómo adentrarse en elpasaje. (Los 4 pasos están enumerados.)1. Observación. Lea el pasaje una yotra vez, entodas las versiones posibles, yen griego ohebreo siconoce esas lenguas. Como predicador, debe ru-miar, diríamos, el pasaje, darle vuelta en su mente.Escríbalo amano, inspírese en él. ¿Qué palabras sele antojan significativas? Haga un estudio minuciosode ellas. La estructura sintáctica puede darle algunapista. ¿Qué género literario tenemos aquí? El pasajesugiere toda clase de imágenes. Imagine, imagine.Visualice, visualice.Una palabra captura realmente mi atención: "tro-no•. ¿Qué significa esa palabra? ¿Qué asociacionestrae ami mente? Dominio, soberanía, el gobierno deDios, el desafío satánico aese trono.2. Verdad. En un pasaje como Apocalipsis 5hayciertas grandes verdades del evangelio, verdadesacerca de Jesucristo verdaderamente notables.JULIO-AGOSTO, 1995Haga una lista de ellas. La verdad no consiste sola-menteen hechos, sino en realidades que tienen sulugar en el marco del evangelio. Dios, su autoridadypoder; Jesús, su relación con el Padre, la Deidad.El Espíritu Santo, "enviado por toda la tierra". Elministerio de los ángeles. El plan de salvación.Extraer una listade verdades constituye uno delos pasos más duros para mí en la preparación deun sermón. Requerirá bastante trabajo para arran-carle su secreto.3. Tema. Vea lo que el profeta trata de decir.Considere la esencia de su tesis, el pensamientocentral. En nuestro pasaje el tema es la salvación,por supuesto. Pero,¿podemos hacerlo un poco másespecífico? ¿Cómo sonaría el oficio yel ministerio:la misión de Cristo como Cordero? Si es así, detén-gase entonces un tiempo para considerar su funcióncomo Sustituto y Garantía.4. Bosquejo. El sermón no es una producciónliteraria. Anote palabras y frases claves, encabeza-dos, cualquier cosa que lo ayude a avanzar, queayude al predicadoraasirse bien del mensaje. Esta-mos desarrollando un sermón, no escribiendo unartículo. Esta es la palabra hablada, y debemostener ala gente en mente en cada paso, tanto comola forma en que podemos hacerles llegar la Palabra."Me gustaría hablarles hoy acerca de ...". Estamospensando en estas queridas y amadas personas;ellas están en nuestra mente yen nuestro corazón.Anhelamos compartir; deseamos contribuir; quere-mos hablarles acercade Jesús, nuestro mejor Amigo. Este tipo de pensamiento mantiene al predicadorconcentrado yen contacto con la gente real. Libra a.sermón de ser una conferencia, una fría presentación de hechos. ·cuando se deleite en la Palabra deDios, a causa de la preciosa luz que usted obtienede ella, preséntala a otros para que se regocijentambién con usted. Pero que su comunicación sealibre yde corazón".21Z
  2. 2. La predicación·y vi en la mano derecha del que estaba sentadoen el trono un libro escrito por dentro y por fuera,sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte quepregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir ellibro y desatar sus sellos? Yninguno, ni en el cieloni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir ellibro, ni aún mirarlo. Ylloraba yo mucho, porque nose había hallado aninguno digno de abrir el libro, nide leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos medijo: No llores. He aquí que el León de la tribu deJudá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libroy desatar sus siete sellos• (Apoc. 5:1-5).IntroducciónImagine la escena: una sala con paneles, unenorme escritorio de caoba, credenza, librero, variossillones tapizados de fino cuero. Un caballero deaspecto serio está sentado detrás de él con algunosdocumentos en la mano. Otras tres personas estánen la sala cuya edad gira alrededor de los cuarentaarios: un hombre y dos mujeres. Parecen nerviososy ansiosos. Las mujeres sostienen sus pariuelos, elhombre se ajusta la corbata. Todos miran con aten-ción hacia la puerta. De pronto, como si fuera unaserial, se dicen los unos a los otros, con voces lle-nas de intensidad, y sin embargo subyugadas, porun involuntario nerviosismo: ·¿Dónde está Bill? Elconoce los términos del testamento de papá. Nadiepuede abrir el testamento excepto Bill. ¿Qué loretrasará?" Usted comienza a darse cuenta que seencuentra en la oficina de un abogado. El documen-to que el hombre que está sentado detrás del escri-torio tiene en sus manos es un testamento. Hallegado el momento de abrirlo, pero el papá dejóestablecido que sólo el hijo mayor, Bill, puedehacerlo. La tensión empieza a apoderarse de ellos;apenas si pueden controlarse. Todos están pensan-do lo mismo. (¿Qué otra cosa podían hacer?): ·¿Ysi Bill no viene?"·¿Si Bill no se presenta, tendremosque regresamos sin nada?"Hay otra escena. Ahora es telestial. Juan ya haentrado por una puerta "abierta en el cielo" (Apoc.4:1 ). Es quien describe la escena. Esto es lo quesignifica ser un profeta auténtico: un vidente, unperiodista privilegiado. De vez en cuando es admi-tido en una reunión de Gabinete. Ve, oye, y nosinforma. "Porque no hará nada Jehová el Serior, sinque revele su secreto a sus siervos los profetas•(Amós 3:7). Por supuesto, todo tiene su límite. Nin-14gún ser humano puede participar de todos los se-cretos que se manejan en los concilios celestiales.Pero lo que se le permite ver y oír a Juan es unainformación vital:la suficiente como para damosunaidea en cuanto alos planes ypropósitos de Dios. "Elque tiene oído, oiga• (Apoc. 3:22).El libro misteriosoEsta es la sala del trono: el centro de control deluniverso. ·y vi en la mano derecha del que estabasentado en el trono un libro escrito por dentro yporfuera,sellado consiete sellos• (Apoc. 5:1). Un trono,símbolo de dominio y soberanía. Aquí es donde setoman las grandes decisiones. Desde ese tronogobierna por decreto el Admirable -un fiat adminis-trativo, si ustedgusta. Juan ve al Admirable sentadoensu trono. El profeta es todo ojos yoídos yexpec-tación. Siente quealgo decisivo está ocurriendo. Undrama cósmico de primera magnitud está apunto derevelarse ante sus ojos. Su atención es atraídapoderosamente hacia un libro misterioso que elTodopoderoso sostiene en su poderosa mano dere-cha: un libro "escrito por dentro y por fuera, selladocon siete sellos•.En el ImperioRomano de los días de Juan docu-mentos sellados con siete sellos como éste sería,casi con seguridad, un testamento o, un instrumentode mandato legal, un hecho fiduciario. Los librosantiguos eran realmente rollos. En el marco celestialesun libro del destino,el documento vital de todalacreación. Dicho libro contiene el secreto de Dios. Suplan, del cual Pablo dice que ha sido guardado ensecreto desde"edades eternas•. El libro está escritopor dentro ypor fuera, por detrás ypor delante. Unabase dedatos celestial. Contiene toda la informaciónnecesaria para llevar a cabo el plan de redención.Todoestá allí. Juan percibe que la apertura de estelibro significa salvación. Si permanece sellado, todoestá perdido. Pero el libro está en la mano derechadel Admirable, y está sellado.El desafio. De pronto un poderoso ángel, comosi hubiera leídola mente de Juan, lanza un desafío.·¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sussellos?" (vers. 2). Ahora podemos ver que el profetaes movido por algo mucho más importante que unasimple curiosidad. Todo está en juego: el futuro dela humanidad,el futurodel planeta, la seguridaddeluniverso.Esperaque alguien se adelante; pero nadaocurre, no hay movimiento, sólo un silencio mortal.EL MINISTERIO ADVENTISTA
  3. 3. .,Nadie se ofrece como voluntario para aceptar eldesafío. •y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra nidebajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mira-rlo" (vers. 3). El profeta llora mucho yamargamente.Incontrolables sollozos sacuden su cuerpo. Suslágrimas son por Dios ypor la humanidad.Por Dios,porque él ha sufrido un dolor incomprensible desdeque el pecado invadió el cosmos. Por la humanidad,porque ella nada puede contra el despiadado enem-igo. La situación demanda la intervención definitivade un poderoso libertador, un mediador. ¿Hayalguno que nos pueda ayudar, que pueda ponersefrente al portillo?Aquel que tiene midestino en sus.manos es quientomó mi carne,quien plantó sutienda junto a lamía. El caminó enmis zapatos.Experimentó lacondición humanaen toda plenitud.Sólo él puede.Juzgarnostotalmente.Se ha encontrado aalguienEl plan no puede ejecutarse sin un agente queJULIO-AGOSTO, 1995tenga autoridad ydignidad. Este debe representar ala humanidad. "Porque por cuanto la muerte entrópor un hombre, también por un hombre la resurrec-ción de los muertos· (1 Cor. 15:21). Aquí está eldilema: el rollo se encuentra en las manos de Aquelque está sentado sobre el trono, el Todopoderoso.¿Quién, entonces, seríacapaz de realizar esta obra?¿Quién podría tomar el libro de su mano? Pero hayesperanza. Uno de losancianos del tribunal celestialle dice al profeta que no llore, porque he aquí queel león de la tribu de Judá, la raíz de David, havencido para abrir el libro ydesatar sus siete sellos•(vers. 5). Jesús es el embajador plenipotenciario deDios.Todo el poder está en sus manos. El comparteel trono universal con su Padre. El es capaz, comoser humano -el Hijo del Hombre- de tomar ellibro.No es necesario que lo arrebate de la mano delPadre. El Padre lo ha preparado para esta tarea. Porsunombramiento comoMediador ante el Trono, estárevestido de humanidad. El Padre se ha agradadode él. El drama se representa para nuestro benefi-cio. El cieloya está al tanto del escenario divino. Esnuestro privilegio quedar atrapados por la escena,sentir el temor, el pavoryla aprensión. Sí, llorar conel profeta hasta que encontremos al que comprónuestra salvación a gran precio, por medio delsufrimiento, la muerte y su sangre derramada. Nohabremos aprendido nada del drama hasta quelleguemos apesar el costo.La historia de la salvación está relacionada conun estado de perdición. Nosotros perdimos la pro-piedad. Un anciano mellamó junto a su cama. "Porfavor", ayúdeme asalvar mi propiedad de mis irres-ponsables hijos. Yo sé que después de mi muerteperderán todo aquellopor lo cual he trabajado tantoymi viuda será dejada sin nada". Era triste escucharaquello, pero yo no podía hacer nada. Como setemíaque aquellos muchachos hicieran, así nuestrosprimeros padres perdieron los bienes.Cierto personaje de Las Vegas vino a escuchara un evangelista. El predicador habló acerca de laforma en queAdán cayó. Todo le pareció tan nuevoyextralio. Pero cuandolas mujeres de su cabaret lepreguntaron de qué había hablado el predicador, éllo expresó en su lenguaje pintoresco y mundano."Dios le dio aese sujetoAdán un verdadero manojode billetes, y él lo echó todo a volar". La vida, eldominio sobre la naturaleza,el hermoso hogar en eljardín, una perfecta relación con su Creador. Todo15
  4. 4. perdido. La creación misma estaba sujeta ala deca-dencia y la muerte. Las tinieblas, como un mantomortal, se asentaron sobre el planeta. Nuestra con-dición perdida es una de las inescapables realidadesde la vida. Es una dura realidad. Billy Graham dijouna vez: ·o el hombre comenzó en la nada yestábuscando adónde ir, ocomenzóen algún lugar yhaperdido el camino".Ahora surge la gran pregunta. ¿Quién puedecomprarlo de nuevo? ¿Quién cuenta con los recur-sos para lograr la reacuperación de los bienes perdi-dos? La respuesta: "El león de la tribu de Judá, laraíz de David, ha vencido para abrir el libro ydesa-tar sus siete sellos· (vers. 5). Su misma persona esuna perfecta unidad de poder yamor. El es el León:regio, poderoso, infunde respeto. Es también elCordero: el Siervo sufriente de Dios, quien se dio así mismo por los pecados del mundo. Jesús es elünico calificado para aceptar el desafío en todo elsentido de la palabra.Lo vemos claramente ahora. El libro es, en pri-mer lugar, un tratado sobre la redención, la divinaestrategia contra el pecado, el plan divino para larecuperación de los bienes perdidos. Todo lo queAdán perdió será recuperado por nuestro parientecelestial. Desde antiguo, en los tiempos del AntiguoTestamento, surgió la figura del goel, o pariente-redentor. La idea comprende venganza así comosalvación. En el libro de Rut, Booz es el parientecercano, quien restaura la fortuna de la familia deElimelech. En aquellos días redención significabadesatar, libertar de. El goe/tenía que ser una perso-na fuerte y hábil para poder recuperar los bienesperdidos. El goel, bajo la antigua ley, tenía derechosy responsabilidades. Siempre que un israelita caíaen la esclavitud, el goel tenía la responsabilidad derescatarlo. Por eso Abrahán se vio compelido arescatar a Lot de los cinco reyes que lo habían to-mado prisionero. Era una cuestión de honor. Serequería fortaleza y determinación para hacerlo.Jesús, nuestro hermano mayor, pariente cercano(asumió nuestra humanidad), tomó nuestro caso ensus manos como si fuera un asunto personal. ¡Cuánincreíble es el plan secreto de Dios! Envía a su Hijoal campamento enemigo como un bebé aparente-mente indefens0. Pero este nino es Dios encarnado.Es la divinidad revestida de humanidad. El planetaque viene a visitar es obra de su creación. Tiene lavoluntad yel poder suficientes para efectuar nuestrasalvación. Arrebata la presa de las garras del ene-16migo. •y despojando alos principados yalas potes-tades, los exhibió públicamente, triunfando sobreellos enla cruz" (Col. 2:15). Su propósito es restau-rarnos a nuestro hogar edénico. Sus credencialesson impecables. Es igual en dignidad, poder yauto-ridad al Uno que se sienta sobre el trono. Y lo quees más, es el dador de la vida. ¡Es digno en todoslos sentidos de la palabra!"Y vi en la manoderecha del queestaba sentado enel trono un libroescrito por dentro ypor fuera, selladocon siete sellos. Yvi a un ángel fuerteque pregonaba agran voz: ¿Quiénes digno de abrir ellibro y desatar sussellos? Y ninguno,ni en el cielo ni enla tierra ni debajode la tierra, podíaabrir el libro, ni aúnmirarlo...EL MINISTERIO ADVENTISTA
  5. 5. •y miré, y vi que en medio del trono y de loscuatro seres vivientes, yen medio de los ancianos,estaba en pie un Cordero como inmolado, que teníasiete cuernos, y siete ojos, los cuales son los sieteespíritus de Dios enviados por toda la tierra· (vers.6). Es como Cordero inmolado que Jesús se con-vierte en Ejecutor de la voluntad de su Padre:perfecto en poder (siete cuernos), perfecto ensabiduría (siete ojos). No debemos pensar en suomnipotencia como el poder de una fuerza ilimitada.Es el poder incoquistable del amor.El profeta es todoojos y oídos yexpectación. Sienteque algo decisivo· está ocurriendo. Undrama cósmico deprimera magnitudestá a punto derevelarse ante sus.OJOS.Convenía que el Padre diera especial honor yreconocimiento al Hijo. En los concilios eternos setomó el acuerdo de que la segunda Persona de laDeidad viniera en forma humana yejecutara el plan.La tierra fue su destino, su proyecto especial. Escomo si la Deidad hubiera hecho el pacto de que elHijo la recuperara, sin importar el costo. Al tomar ellibro, se comprometió totalmente a cumplir suresponsabilidad redentora de pariente cercano hastasus últimas consecuencias. Cristo no ascendió a lamano derecha de Dios y, como un predicador loJULIO-AGOSTO, 1995expresa, se retiró para escribir sus memorias. Eltodavía está activo en el negocio de la salvación."Viviendo siempre para interceder por ellos· (Heb.7:25). El resultado final a que se aspira es ununiverso en perfecta paz: su pueblo como una co-munidad reconciliada. El ha comenzado la buenaobra, y él la terminará.Todoestá en susmanos. Su obra tuvo un princi-pio, ypronto la culminará. No vino adivertirse cuando asumió la naturaleza humana para luego abandonarla cuando ascendió. El es nuestro para siempre. Repito de nuevoque, ciertamente, convenía aPadre que lo hicieratambién Juez. "Porque el Padrea nadiejuzga, sino que todo el juicio dio al Hijo... Ytambién le dio autoridad de hacer juicio por cuantoes el Hijo del Hombre• (Juan 5:22-27). Aquel quetiene mi destino en sus manos es quien tomó micarne, quien plantó su tienda junto a la mía. El ca-minó en mis zapatos. Experimentó la condiciónhumana en toda su plenitud. Sólo él puede juzgar-nos totalmente. El Padre no nos puso en manos deun extrano que no sabe nada acerca de nuestrasluchas. Que los pastores y los maestros, que lasmadres y los padres, y todo aquel que ha gustadode su salvación, sí, que todos los redimidos digan,"Cristo es nuestro Juez. Nuestro caso está en susmanos·.Elena G. de White lo expresó muy bien cuandodijo:"Porque gustó lasmismas heces de la aflicciónytentación humanas, ycomprende las debilidadesy los pecados de los hombres; porque en nuestrofavor resistió victoriosamente las tentaciones deSatanás ytratará justa ytiernamente con las almaspor cuya salvación fue derramada su sangre; portodo esto, el Hijo del Hombre ha sido designadopara ejecutar el juicio".3El presidente estadounidense Clinton extenderíael cuidado universal de la salud a cada ciudadanonorteamericano, una cobertura que nunca pudieraanularse o quitarse. Loable y ambicioso. Los opo-nentes al plan dicen que escapa a la realidad. In-cluso algunos de su propio partido dicen que es"demasiado costoso". Pero él tiene este sueno, yestá empenado en realizarlo. Hay muchos tramospor delante. Todo el asunto es extremadamentecomplejo. ¿Un sueno imposible? Nosotros no losabemos. El Cielo ha ofrecido ala raza humana unaamnistía general. Cristo murió para extender.lacobertura a cada hijo de Adán. Al enemigo le gus-taría que fracasara el plan. Apesar de la oposición,17
  6. 6. demoníaca y humana, el resultado deseado estáasegurado. La salvación se ha llevado acabo. Comodicen en el mundo de los negocios, es un tratohecho. Con él, la palabra y el hecho son lo mismo.Misión cumplidaEl drama todavía está en desarrollo. El Corderotodavía está en el centro como inmolado. El es elDios que está en medio. Toma su posición entreDios y el hombre, siempre buscando atravesar labrecha, reconciliar al mundo con Dios. Está traba-jando intensamente en el santuario celestial comonuestro misericordioso sumo sacerdote. El nuncaduerme. Tiene como único propósito llevar el dramaasu absoluta conclusión. Su misión no estará termi-nada totalmente, sino cuando ponga fin al pecado.No se satisface con sólo perdonar el pecado y de-cretar la amnistía general. El pecado, esa cosamaldita, debe ser totalmente erradicado.Y él no sólo toma el libro sino que rompe lossellos uno tras otro, hasta abrir el último. Cuando elséptimo sello sea abierto, un profundo silencio so-brecogerá la sala del trono, en realidad, a toda lacreación. Ahora todo quedará completamente acla-rado. El gran libro queda abierto. El drama ha termi-nado. En el esquema de los asuntos celestiales hayprofecía, cumplimiento yconsumación. Llegaráel díacuando todas las profecías cesarán. Jesús declara-rá: "Hasta que pasen el cielo yla tierra, ni una jota,ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se hayacumplido" (Mal. 5:18). Eso es consumación.La historia de la salvación no es una representa-ción callejera que se repite continuamente en formaindefinida. No habrá eterna coexistencia entre elbien yel mal. El Cordero inmolado es Señor deltiempo y de la historia, Sellor de las esferas. Susbrazos no se han acortado de modo que no puedasalvar. Su capacidad para alcanzar y su capacidadde aprehender son iguales. Es lo suficientementefuerte como para asirse del trono yal mismo tiempoabarcar el globo. La misión ha sido cumplida: En-trega el paraíso recobrado de nuevo al Padre quelocomisionó para llevar acabo la gran misión. Eso esconsumación.Lavictoria suprema de Cristo, el Cordero inmola-do, esel objetivo final de la historia. No extrana quetodo el cielo se una en cantos de adoración y ala-banza al •que está sentado en el trono, yal Corde-ro" (Apoc. 5:13).Sí, Dios el Padre ha puesto todas las cosas enlas fuertes manos de su Hijo. Ha puesto todas lascosas bajo su responsabilidad. Yahora aquí está lagran pregunta: ¿Ha puesto usted su vida en lasmanos del Cordero? ¿Ha puesto su vida, completa-mente, en sus manos? Usted puede confiar en él.Sólo Jesús es digno de confianza.1. Para un tratamiento completo de OTIO(OVTeBo en espallol), vea mi libro Preaching to theTimes (Wáshington, D.C.: Review and Herald Pub.Assn., 1975).2. Elena G. de White, Counsels to Writers andEditors (Nashville, Tenn.: Southem Pub. Assn.,1946), pág. 87.3. __ El Deseado de todas las gentes (Bo-gotá: AsociaciónPublicadora lnteramericana, 1995),pág. 181."Debemos realizar nuestra obra con pureza y fidelidadaunque en el mundo no haya nadie para decirnos: Está bien hecho.Nuestras vidas deben ser precisamente lo que Dios dispone quesean: fieles en buenas palabras, en acciones bondadosas yconsideradas, en la manifestación de humildad, pureza y amor.En esta forma representaremos a Cristo ante el mundo...11(Elevangelísmo, pág. 457).18 EL MINISTERIO ADVENTISTA

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