Los EcosistemasJulio, 2011<br />Tabla de contenido TOC o "1-3" h z u 1.Introducción. PAGEREF _Toc297754374 h 51.1 Concepto...
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Protecto final

  1. 1. Los EcosistemasJulio, 2011<br />Tabla de contenido TOC o "1-3" h z u 1.Introducción. PAGEREF _Toc297754374 h 51.1 Concepto. PAGEREF _Toc297754375 h 51.2 Descripción. PAGEREF _Toc297754376 h 51.3 Biomas. PAGEREF _Toc297754377 h 62.Clasificación de ecosistemas. PAGEREF _Toc297754378 h 63.Estructura. PAGEREF _Toc297754379 h 73.1 Estructura vertical. PAGEREF _Toc297754380 h 83.2 Estructura horizontal. PAGEREF _Toc297754381 h 84.Ecosistema acuático. PAGEREF _Toc297754382 h 85.Función y biodiversidad. PAGEREF _Toc297754383 h 96.Dinámica de ecosistemas. PAGEREF _Toc297754384 h 107.Selva. PAGEREF _Toc297754385 h 127.1 El balance entre oxígeno y dióxido de carbono en las selvas. PAGEREF _Toc297754386 h 137.2 Ecología PAGEREF _Toc297754387 h 147.3 Características de las selvas. PAGEREF _Toc297754388 h 167.4 Tipos de selvas. PAGEREF _Toc297754389 h 177.4.1 Selva ecuatorial. PAGEREF _Toc297754390 h 177.4.2 Selvas montañas. PAGEREF _Toc297754391 h 187.4.3 Selva tropófila. PAGEREF _Toc297754392 h 187.4.4 Selvas de galería. PAGEREF _Toc297754393 h 187.4.5 Selva alisia. PAGEREF _Toc297754394 h 197.5 Principales selvas. PAGEREF _Toc297754395 h 197.6 La selva y el cambio climático. PAGEREF _Toc297754396 h 198.Bosque. PAGEREF _Toc297754397 h 218.1 Clasificación de los bosques. PAGEREF _Toc297754398 h 228.1.1 Los Bosques Boreales: PAGEREF _Toc297754399 h 228.1.2 Los Bosques de las Zonas Templadas: PAGEREF _Toc297754400 h 228.1.3 Los Bosques tropicales y subtropicales: PAGEREF _Toc297754401 h 228.2 La Fisionomía, clasifica los bosques por su estructura física total o etapa de crecimiento. PAGEREF _Toc297754402 h 238.2.1 Bosques primarios: PAGEREF _Toc297754403 h 238.2.2 Bosques antropogénicos: PAGEREF _Toc297754404 h 238.2.3 Bosques secundarios: PAGEREF _Toc297754405 h 238.2.4 Bosques artificiales o plantación: PAGEREF _Toc297754406 h 238.3 Administración de los bosques. PAGEREF _Toc297754407 h 238.4 Impactos ambientales del manejo de bosques naturales. PAGEREF _Toc297754408 h 248.5 Principales amenazas ambientales para los bosques PAGEREF _Toc297754409 h 248.6 Impactos externos. PAGEREF _Toc297754410 h 259.Tundra. PAGEREF _Toc297754411 h 259.1 Situación y Clima. PAGEREF _Toc297754412 h 269.2 Fauna. PAGEREF _Toc297754413 h 269.3 Flora. PAGEREF _Toc297754414 h 279.4 Tundra alpina y tundra andina. PAGEREF _Toc297754415 h 279.5 Clima. PAGEREF _Toc297754416 h 2710.Desierto. PAGEREF _Toc297754417 h 2810.1 Grandes desiertos PAGEREF _Toc297754418 h 2910.2 Tipos de desierto PAGEREF _Toc297754419 h 3010.2.1Desiertos en regiones de vientos alisios. PAGEREF _Toc297754420 h 3210.2.2 Desiertos de latitudes medias. PAGEREF _Toc297754421 h 3210.2.3 Desiertos debidos a barreras al aire húmedo. PAGEREF _Toc297754422 h 3210.2.4 Desiertos costeros. PAGEREF _Toc297754423 h 3210.2.5 Desiertos de monzón. PAGEREF _Toc297754424 h 3310.3 Climas desérticos. PAGEREF _Toc297754425 h 3310.3.1 Zonas semiáridas o esteparias: PAGEREF _Toc297754426 h 3310.3.2 Zonas áridas: PAGEREF _Toc297754427 h 3410.3.3 Zonas hiperáridas: PAGEREF _Toc297754428 h 3410.4 Flora y fauna. PAGEREF _Toc297754429 h 3411.Sabana. PAGEREF _Toc297754430 h 3511.1 Sabanas de la zona intertropical. PAGEREF _Toc297754431 h 3511.2 Sabanas templadas. PAGEREF _Toc297754432 h 3611.3 Sabanas mediterráneas. PAGEREF _Toc297754433 h 3611.4 Sabanas montañosas. PAGEREF _Toc297754434 h 3711.5 Sabanas de galería. PAGEREF _Toc297754435 h 3711.6 Vegetación. PAGEREF _Toc297754436 h 3712.Matorral. PAGEREF _Toc297754437 h 3812.1 Matorrales mediterráneos. PAGEREF _Toc297754438 h 3912.2 Matorrales de interior. PAGEREF _Toc297754439 h 3912.3 Arbustos enanos PAGEREF _Toc297754440 h 3912.4 Otros matorrales. PAGEREF _Toc297754441 h 3913.Pradera. PAGEREF _Toc297754442 h 4013.1 Suelos. PAGEREF _Toc297754443 h 4113.2 Ecosistema. PAGEREF _Toc297754444 h 4113.3 Adaptaciones vegetales. PAGEREF _Toc297754445 h 4113.4 Adaptaciones animales. PAGEREF _Toc297754446 h 4213.5 Fauna. PAGEREF _Toc297754447 h 4214.Humedal. PAGEREF _Toc297754448 h 4314.1 Funciones del humedal. PAGEREF _Toc297754449 h 4314.2 Clasificación. PAGEREF _Toc297754450 h 4414.3 Tipos. PAGEREF _Toc297754451 h 4515.Taiga. PAGEREF _Toc297754452 h 4615.1 Clima y suelo. PAGEREF _Toc297754453 h 4715.2 Fauna. PAGEREF _Toc297754454 h 4716.Cambios naturales de los ecosistemas PAGEREF _Toc297754455 h 4817.Influencia humana sobre los ecosistemas. PAGEREF _Toc297754456 h 5018.Destrucción y fragmentación de hábitat. PAGEREF _Toc297754457 h 5019.Cambio climático. PAGEREF _Toc297754458 h 5020.Contaminación. PAGEREF _Toc297754459 h 5121.Especies Introducidas. PAGEREF _Toc297754460 h 5122.Sobreexplotación. PAGEREF _Toc297754461 h 5223.Control de la influencia humana sobre los ecosistemas. PAGEREF _Toc297754462 h 5224.Ecosistemas naturales y artificiales. PAGEREF _Toc297754463 h 5324.1 Ecosistemas naturales. PAGEREF _Toc297754464 h 5324.2 Ecosistemas artificiales. PAGEREF _Toc297754465 h 5725.Anexos PAGEREF _Toc297754466 h 5926.Referencias. PAGEREF _Toc297754467 h 60<br />Introducción.<br />1.1 Concepto.<br />Un ecosistema es un sistema natural que está formado por un conjunto de organismos vivos (biocenosis) y el medio físico donde se relacionan (biotopo). Un ecosistema es una unidad compuesta de organismos interdependientes que comparten el mismo hábitat. Los ecosistemas suelen formar una serie de cadenas que muestran la interdependencia de los organismos dentro del sistema.<br />El concepto, que comenzó a desarrollarse entre 1920 y 1930, tiene en cuenta las complejas interacciones entre los organismos (por ejemplo plantas, animales, bacterias, protistas y hongos) que forman la comunidad (biocenosis) y los flujos de energía y materiales que la atraviesan.<br />1.2 Descripción. <br />El término ecosistema fue acuñado en 1930 por Roy Clapham para designar el conjunto de componentes físicos y biológicos de un entorno. El ecólogo británico Arthur Tansley refinó más tarde el término, y lo describió como «El sistema completo, ... incluyendo no sólo el complejo de organismos, sino también todo el complejo de factores físicos que forman lo que llamamos medio ambiente». Tansley consideraba los ecosistemas no simplemente como unidades naturales sino como «aislamientos mentales» («mental isolates»). Tansley más adelante definió la extensión espacial de los ecosistemas mediante el término «ecotopo» («ecotope»).<br />Fundamental para el concepto de ecosistema es la idea de que los organismos vivos interactúan con cualquier otro elemento en su entorno local. Eugene Odum, uno de los fundadores de la ecología, declaró: «Toda unidad que incluye todos los organismos (es decir: la "comunidad") en una zona determinada interactuando con el entorno físico así como un flujo de energía que conduzca a una estructura trófica claramente definida, diversidad biótica y ciclos de materiales (es decir, un intercambio de materiales entre la vida y las partes no vivas) dentro del sistema es un ecosistema» concepto de ecosistema humano se basa en desmontar la dicotomía humano/naturaleza y en la premisa de que todas las especies están ecológicamente integradas unas con otras, así como con los componentes abióticos de su biotopo.<br />1.3 Biomas.<br /> Un concepto similar al de ecosistema es el de bioma, que es, climática y geográficamente, una zona definida ecológicamente en que se dan similares condiciones climáticas y similares comunidades de plantas, animales y organismos del suelo, a menudo referidas como ecosistemas de gran extensión. Los biomas se definen basándose en factores tales como las estructuras de las plantas (árboles, arbustos y hierbas), los tipos de hojas (plantas de hoja ancha y aguja), la distancia entre las plantas (bosque, selva, sabana) y el clima. A diferencia de las ecozonas, los biomas no se definen por genética, taxonomía o semejanzas históricas y se identifican con frecuencia con patrones especiales de sucesión ecológica y vegetación clímax.<br />Clasificación de ecosistemas.<br />Los ecosistemas han adquirido, políticamente, especial relevancia ya que en el Convenio sobre la Diversidad Biológica («Convention on Biological Diversity», CDB) —ratificado por más de 175 países en Río de Janeiro en junio de 1992.— se establece «la protección de los ecosistemas, los hábitats naturales y el mantenimiento de poblaciones viables de especies en entornos naturales» como un compromiso de los países ratificantes. Esto ha creado la necesidad política de identificar espacialmente los ecosistemas y de alguna manera distinguir entre ellos. El CDB define un «ecosistema» como «un complejo dinámico de comunidades vegetales, animales y de microorganismos y su medio no viviente que interactúan como una unidad funcional».<br />Con la necesidad de proteger los ecosistemas, surge la necesidad política de describirlos e identificarlos de manera eficiente. Vreugdenhil et al. argumentaron que esto podría lograrse de manera más eficaz mediante un sistema de clasificación fisonómico-ecológico, ya que los ecosistemas son fácilmente reconocibles en el campo, así como en imágenes de satélite. Sostuvieron que la estructura y la estacionalidad de la vegetación asociada, complementados con datos ecológicos (como la altitud, la humedad y el drenaje) eran cada uno modificadores determinantes que distinguían parcialmente diferentes tipos de especies. Esto era cierto no sólo para las especies de plantas, sino también para las especies de animales, hongos y bacterias. El grado de distinción de ecosistemas está sujeto a los modificadores fisionómicos que pueden ser identificados en una imagen y/o en el campo. En caso necesario, se pueden añadir los elementos específicos de la fauna, como la concentración estacional de animales y la distribución de los arrecifes de coral.<br />Estructura.<br />Al sumar la estructura de un ecosistema se habla a veces de la estructura abstracta en la que las partes son las distintas clases de componentes, es decir, el biotopo y la biocenosis, y los distintos tipos ecológicos de organismos (productores, descomponedores, predadores, etc.). Pero los ecosistemas tienen además una estructura física en la medida en que no son nunca totalmente homogéneos, sino que presentan partes, donde las condiciones son distintas y más o menos uniformes, o gradientes en alguna dirección.<br />El ambiente ecológico aparece estructurado por diferentes interfases o límites más o menos definidos, llamados ecotonos, y por gradientes direccionales, llamados ecoclinas, de factores físicoquímicos del medio. Un ejemplo es el gradiente de humedad, temperatura e intensidad lumínica en el seno de un bosque, o el gradiente en cuanto a luz, temperatura y concentraciones de gases (por ejemplo O2) en un ecosistema léntico.<br />La estructura física del ecosistema puede desarrollarse en la dirección vertical y horizontal, en ambos casos se habla estratificación.<br />3.1 Estructura vertical.<br />Un ejemplo claro e importante es el de la estratificación lacustre, donde distinguimos esencialmente epilimnion, mesolimnion (o termoclina) e hipolimnion. El perfil del suelo, con su subdivisión en horizontes, es otro ejemplo de estratificación con una dimensión ecológica. Las estructuras verticales más complejas se dan en los ecosistemas forestales, donde inicialmente distinguimos un estrato herbáceo, un estrato arbustivo y un estrato arbóreo.<br />3.2 Estructura horizontal.<br />En algunos casos puede reconocerse una estructura horizontal, a veces de carácter periódico. En los ecosistemas ribereños, por ejemplo, aparecen franjas paralelas al cauce fluvial, dependientes sobre todo de la profundidad del nivel freático. En ambientes periglaciales los fenómenos periódicos relacionados con los cambios de temperatura, helada y deshielo, producen estructuras regulares en el sustrato que afectan también a la biocenosis. Algunos ecosistemas desarrollan estructuras horizontales en mosaico, como ocurre en extensas zonas bajo climas tropicales de dos estaciones, donde se combina la llanura herbosa y el bosque o el matorral espinoso, formando un paisaje característico conocido como la sabana arbolada. <br />Ecosistema acuático.<br />Los ecosistemas acuáticos incluyen las aguas de los océanos y las aguas continentales dulces o saladas. La oceanografía se ocupa del estudio de los primeros y la limnología de los segundos. En este último grupo no sólo se consideran los ecosistemas de agua corriente (medios lóticos) y los de agua quieta (medios lénticos), sino también los hábitats acuosos de manantiales, huecos de árboles e incluso las cavidades de plantas donde se acumula agua y los ambientes de aguas subterráneas. Cada uno de estos cuerpos de agua tiene estructuras y propiedades físicas particulares con relación a la luz, la temperatura, las olas, las corrientes y la composición química, así como diferentes tipos de organizaciones ecológicas y de distribución de los organismos.<br />Función y biodiversidad.<br />Desde el punto de vista humano muchos ven a los ecosistemas como unidades de producción similares a los que producen bienes y servicios. Entre los bienes materiales más comunes producidos por los ecosistemas están la madera y el forraje para el ganado. La carne de los animales silvestres puede ser muy provechosa bajo un sistema de manejo bien controlado como ocurre en algunos lugares en África del Sur y en Kenia. No se ha tenido tanto éxito en el descubrimiento y la producción de sustancias farmacéuticas a partir de organismos silvestres.<br />Los servicios derivados de los ecosistemas incluyen:<br />1.disfrute de la naturaleza: lo cual proporciona fuentes de ingresos y de empleo en el sector turístico, a menudo referido como ecoturismo.<br />2.Retención de agua: facilita una mejor distribución la misma.<br />3.Protección del suelo: un laboratorio al aire libre para la investigación científica, etc.<br />Un número mayor de especies o diversidad biológica (biodiversidad) de un ecosistema le confiere mayor capacidad de recuperación porque habiendo un mayor número de especies éstas pueden absorber y reducir los efectos de los cambios ambientales. Esto reduce el impacto del cambio ambiental en la estructura total del ecosistema y reduce las posibilidades de un cambio a un estado diferente. Esto no es universal; no existe una relación comprobada entre la diversidad de las especies y la capacidad de un ecosistema de proveer bienes y servicios en forma sostenible. Las selvas húmedas tropicales producen muy pocos bienes y servicios directos y son sumamente vulnerables a los cambios. En cambio los bosques templados se regeneran rápidamente y vuelven a su anterior estado de desarrollo en el curso de una generación humana, como se puede ver después de incendios de bosques. Algunas praderas han sido explotadas en forma sostenible por miles de años (Mongolia, África, brezales europeos).<br />Dinámica de ecosistemas.<br />La introducción de nuevos elementos, ya sea abióticos o bióticos, puede tener efectos disruptivos. En algunos casos puede llevar al colapso y a la muerte de muchas especies dentro del ecosistema.<br />Sin embargo en algunos casos los ecosistemas tienen la capacidad de recuperarse. La diferencia entre un colapso y una lenta recuperación depende de dos factores: la toxicidad del elemento introducido y la capacidad de recuperación del ecosistema original.<br />Los ecosistemas están gobernados principalmente por eventos estocásticos (azar), las reacciones que estos eventos ocasionan en los materiales inertes y las respuestas de los organismos a las condiciones que los rodean. Así, un ecosistema es el resultado de la suma de las respuestas individuales de los organismos a estímulos recibidos de los elementos en el ambiente. La presencia o ausencia de poblaciones simplemente depende del éxito reproductivo y de dispersión; los niveles de las poblaciones fluctúan en respuesta a eventos estocásticos. Si el número de especies de un ecosistema es más alto el número de estímulos también es más alto. Desde el principio de la vida los organismos han sobrevivido a continuos cambios por medio de la selección natural. Gracias a la selección natural las especies del planeta se han ido adaptando continuamente a los cambios por medio de variaciones en su composición biológica y distribución.<br />Se puede demostrar matemáticamente que los números mayores de diferentes factores interactivos tienden a amortiguar las fluctuaciones en cada uno de los factores individuales. Dada la gran diversidad de organismos en la Tierra, la mayoría de los ecosistemas cambia muy gradualmente y a medida que unas especies desaparecen van surgiendo o entrando otras. Localmente las sub-poblaciones se extinguen continuamente siendo reemplazada más tarde por la dispersión de otras sub-poblaciones.<br />Si los ecosistemas están gobernados principalmente por procesos estocásticos deben ser más resistentes a los cambios bruscos que cada especie en particular. En la ausencia de un equilibrio en la naturaleza, la composición de especies de un ecosistema puede experimentar modificaciones que dependen de la naturaleza del cambio, pero es posible que el colapso ecológico total sea infrecuente.<br />Selva.<br />En idioma español, el concepto de selva se aplica a las florestas densas con gran diversidad de especies arbóreas y, por lo general, denso sotobosque y diversos "pisos", "estratos" o "niveles" de vegetación: desde árboles que pueden superar los 20 metros en los pisos altos hasta los musgos y mohos al ras del suelo, al cual difícilmente llega la luz solar (por este motivo también abundan los hongos). Estas condiciones suelen darse en las áreas cálidas y húmedas intertropicales del planeta Tierra; por tal motivo en la actualidad, cuando se habla de selva lo más usual es que se aluda a las llamadas selvas tropicales; riquísimas en biodiversidad y grandes retenedoras de agua dulce ya sea por su clima perhúmedo merced a la sombra y al "efecto esponja" de las densas vegetaciones o ya sea por el agua misma que contiene la enorme masa vegetal de las selvas tropicales.<br />Una selva tropical es un bioma de la zona intertropical con vegetación exuberante, en regiones de clima isotermo con abundantes precipitaciones y con una extraordinaria biodiversidad. Hay muchas especies vegetales diferentes (como puede observarse en la imagen con la floración de distintas especies), pero con pocos ejemplares de cada especie en cada unidad de superficie. Este tipo de bioma se da en climas intertropicales, especialmente en la franja ecuatorial, y algunas veces en las regiones subtropicales, en este último caso, en condiciones muy específicas y favorables. El nombre de selva tropical no es muy apropiado, aunque de uso muy extendido. Es preferible el nombre de selva ecuatorial, mucho más apropiado desde el punto de vista de su localización latitudinal.<br />Las selvas son el hábitat de 2/3 partes de toda la biodiversidad de fauna y flora del planeta. Aún quedan por descubrir millones de especies de plantas, insectos y microorganismos. Las selvas tropicales se suelen llamar "la mayor farmacia mundial" debido a la gran cantidad de medicinas naturales que provienen de ellas. Según los científicos, la cura de muchas enfermedades actuales, se conseguirá en el futuro gracias a la riqueza de sustancias químicas vegetales existentes en estos ecosistemas. Su vegetación es muy variada.<br />7.1 El balance entre oxígeno y dióxido de carbono en las selvas.<br />El oxígeno es el elemento más abundante en la naturaleza de acuerdo con su masa. Forma parte de las rocas de la litósfera, de la atmósfera (el oxígeno y el nitrógeno constituyen alrededor del 99 % de la atmósfera), de la hidrósfera (el agua tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno), de los animales (formados también por una gran proporción de agua) y, desde luego, de las plantas. La masa de todos los seres vivos está formada en su mayor proporción por oxígeno y carbono. Pero la diferencia entre los animales y las plantas es que los primeros son consumidores y los vegetales son productores de alimentos. Ello significa que los animales sólo pudieron aparecer en la Tierra después que aparecieran los vegetales. La diferencia que explica este hecho es que los vegetales producen biomasa a través de la fotosíntesis, que es el proceso por el cual los rayos solares proporcionan la energía suficiente para transformar, el dióxido de carbono y los minerales y agua del suelo o de la atmósfera, en hidratos de carbono, que vienen a ser las materias primas que los seres vivos utilizan para alimentarse, crecer y reproducirse. En el proceso de fotosíntesis se libera oxígeno libre que casi en su totalidad va a parar a la atmósfera o al agua (por la fotosíntesis de las plantas acuáticas).<br />Se ha calculado que el 28 % del oxígeno que consumen los seres vivos en nuestro planeta procede de las selvas intertropicales. El resto procede, evidentemente, del resto de la vegetación tanto silvestre como cultivada que hay en el mundo, mucho más extendida en superficie, aunque no tan productiva como la que hay en las selvas en la zona intertropical que es donde la acción de los rayos solares tiene su máximo nivel. La mayor parte del oxígeno liberado por los vegetales procede del fitoplancton, es decir, de la materia vegetal existente en los mares a la profundidad donde llegan los rayos solares. Entre las plantas acuáticas se encuentran las de mayor biomasa existente en la naturaleza y algunas variedades de algas pueden alcanzar varios km de longitud.<br />Las selvas son conocidas como "los pulmones de la Tierra", basándose en que los pulmones son los órganos encargados de suministrar el oxígeno necesario para la respiración, desechando el anhídrido carbónico. En realidad, el efecto es el inverso: los vegetales se alimentan de CO2 y liberan oxígeno mientras que los animales absorben el oxígeno y liberan la mayor parte del anhídrido carbónico. A largo plazo y a escala global, el balance entre los niveles de dióxido de carbono y oxígeno suele ser bastante estable por dos razones principales: la que establece el principio de Lavoisier de que la naturaleza no se crea ni se destruye, sino que sólo se transforma y la de que la absorción de anhídrido carbónico (o dióxido de carbono) es mucho mayor en las selvas de lo que se pensaba. La producción de biomasa en las selvas es enorme: unas 500 toneladas por hectárea.<br />El estrato herbáceo es escaso en la selva, ya que el espeso dosel vegetal que forman los distintos niveles de árboles impide que llegue la luz del sol al suelo. Por el contrario, si se abre un claro, el suelo rápidamente queda colonizado por una densa maraña de arbustos y árboles de rápido crecimiento (yagrumo, por ejemplo), que forman la vegetación pionera.<br />7.2 Ecología <br />El balance de CO2 y O2 sin perturbar en la selva del Amazonas no es neutro, lo que significa que siempre consume más CO2 y libera más oxígeno del que consume, al revés de los animales. El problema es que este balance parece estar equilibrado cada año si tomamos en cuenta sólo la biomasa que produce la selva. Pero para que las plantas sigan viviendo, aún sin producir nueva biomasa, requieren gran cantidad de energía que toman de la atmósfera y agua del suelo. Esto se evidencia en las imágenes infrarrojas tomadas desde el espacio, de las selvas y bosques, donde la vegetación aparece de color rojo, lo que demuestra la producción de energía que pasa de esa vegetación a la atmósfera en forma de calor a través del proceso conocido como transpiración o evapotranspiración lo cual evidencia fácilmente el consumo de dióxido de carbono y la liberación de oxígeno, proceso que hace posible la vida de animales y seres humanos en nuestro planeta. La selva contiene una enorme cantidad de biomasa y convierte el CO2 de la atmósfera en alimentos, es decir, en los hidratos de carbono que constituyen la base de esa biomasa. En definitiva, la vegetación, tanto terrestre como aérea o acuática es la responsable de mantener la proporción de dióxido de carbono en un 0,046 % a escala global, porcentaje cuyo bajo nivel no se explicaría sin la existencia de los vegetales.<br />Infortunadamente las selvas tropicales han sido objeto de clareos y talas indiscriminadas desde hace más de un siglo, lo que está reduciendo rápidamente su área por todo el mundo. En la década de los 90, se estima que hubo una reducción anual de 58.000 km². El 14% de la superficie de la Tierra estaba cubierto de selvas primarias, mientras que en la actualidad, este porcentaje se ha reducido tan sólo al 6% y al ritmo actual de deforestación, éstas habrán desaparecido alrededor del año 2050. Las selvas primarias son reemplazadas por vegetación secundaria de crecimiento rápido pero de menor valor desde el punto de vista de la conservación de los ecosistemas. Los biólogos consideran que gran cantidad de especies están siendo abocadas a la extinción —posiblemente más de 50.000 al año— debido a la eliminación de su hábitat. Sin embargo, tampoco se sabe cuál es el número de especies nuevas que aparecen cada año. Más aún, tampoco se ha estudiado la extensión de zonas desérticas o inundadas que son rescatadas para el uso agrícola cada año. Si observamos imágenes de satélite del Sáhara veremos en algunas zonas que la extensión bajo riego va aumentando cada año, como puede observarse en Waddan, Libia, donde las parcelas marginales están cada vez más alejadas de la población y son más grandes y mejor delimitadas. Y también están proliferando los cultivos mecanizados (cultivos circulares) con riego automático por aspersión en pleno desierto del Sáhara. En resumen, el consumo de CO2 en las selvas es enorme y ello ocasiona que este gas se mantenga en niveles relativamente bajos. Obviamente, los niveles o proporciones de CO2 en las grandes ciudades son mucho mayores que en los paisajes de selva, pero ello es un problema local y no global.<br />7.3 Características de las selvas.<br />Podríamos resumir las características de la vegetación de selva como:<br />Clima: Cálido húmedo (Af en la nomenclatura de Köppen).<br />Temperatura media anual: Oscila entre los 27º y los 29º C, hasta los 400 m de altitud o algo más.<br />Altitud: Se dispone normalmente en el piso de la tierra caliente. Si se encuentra en pisos superiores, debe hablarse de selvas montañas o nubladas o bosques nubosos.<br />Precipitación media anual: Oscila entre 1500 a 2000 mm y los 3000 mm o más. En el caso del límite inferior debe aclararse que estas lluvias tienen que estar muy bien repartidas durante el año, lo cual sólo hace referencia a climas con una localización muy específica.<br />Estacionalidad de las lluvias: Casi imperceptible: según el índice xerotérmico de Gaussen todos los meses son lluviosos. Puede presentarse un período de lluvias por debajo del promedio anual pero, por lo general, en todos los meses los montos pluviométricos son suficientes para el desarrollo de este tipo de vegetación. Como consecuencia de ello, los ríos, aunque sean relativamente cortos son de caudal considerable. En las zonas de transición con la vegetación de sabana puede presentarse una breve época de sequía en donde la enorme variedad y riqueza de la vegetación va disminuyendo progresivamente.<br />Suelos: son poco profundos, ácidos y pobres si los analizamos con criterios de la zona templada. Sin embargo, esta pobreza no es ningún obstáculo para la vegetación, como podemos observar en el desarrollo de las plantas epífitas de la imagen, donde se da el caso extremo de especies vegetales que no necesitan de ningún tipo de suelo. La escasa profundidad de los suelos queda contrarrestada con lo somero de las raíces de los grandes árboles, que tienen contrafuertes para sostener sus troncos y ramas, con la adaptación a las condiciones ambientales y con la extraordinaria biodiversidad, que aprovecha de manera muy eficiente, el agua, la temperatura y la energía solar. <br />Latitud: 0-5° latitud N y S (continua) y 5-10º de latitud N y S (discontinua).<br />Número de especies: Es la zona que posee mayor número de organismos, tanto vegetales como animales. Sin embargo, hay que señalar que no abundan las especies animales de mediano y gran tamaño. Y algunas de estas especies (jaguar y puma en América, danta, etc.) se limitan a las áreas de selva tropófila o de sabanas. En el caso de las hormigas herbívoras de la imagen es bueno señalar que no es exactamente así siempre. Son más bien hormigas agricultoras, que traen al subsuelo grandes cantidades de hojas, no para alimentarse directamente con ellas, sino para generar un alimento que pueda fermentarse y servir de nutriente para bacterias, microorganismos y fundamentalmente hongos que, a su vez, les sirven a ellas de alimento.<br />7.4 Tipos de selvas.<br />7.4.1 Selva ecuatorial. <br />(selva macrotérmica) es la que se presenta en la zona ecuatorial, ya explicada arriba. También llamada selva umbrófila.<br />7.4.2 Selvas montañas.<br />En algunos casos puede hablarse de selvas nubladas. Suelen presentarse, dentro de la zona intertropical, en las laderas de las montañas expuestas a los vientos dominantes, entre los 1000 y 2200 metros de altitud, aproximadamente, que es la zona en la que el grado de la condensación de la humedad es más intensa. Existen gran cantidad de árboles y plantas de todo tipo y su biodiversidad rivaliza con la de las selvas ecuatoriales.<br />7.4.3 Selva tropófila.<br />Es una selva con árboles que pierden sus hojas durante la época de sequía que puede durar varios meses. Se presenta en zonas de sabana (clima Aw) en las condiciones más favorables del nivel freático. En algunos casos puede confundirse con las selvas de galería. Contiene las especies maderables de mayor valor (maderas finas, muy pesadas, como la caoba y otras especies). Tiene menos especies por hectárea pero, en cambio, un mayor número de ejemplares de cada especie, lo que la hace atractiva para la explotación comercial (muy a menudo, excesiva, si no se va reforestando con las mismas especies a medida que se explotan).<br />7.4.4 Selvas de galería.<br />Son las que rodean a los ríos de las llanuras en la zona intertropical, en las zonas de vegetación de sabana. Como las orillas de los ríos presentan mayor altura que el resto de la llanura (por la acumulación de sedimentos en los diques naturales), es allí donde crecen los árboles que vienen a formar una selva bastante espesa que a menudo suele continuarse con los ríos próximos. En una imagen de satélite de WikiMapia pueden verse selvas de galería en varios ríos del Estado Apure (Venezuela) en el área cubierta por médanos procedentes de las arenas acarreadas por el río Orinoco.<br />7.4.5 Selva alisia.<br />En algunos países (Venezuela, por ejemplo), este tipo de selva se identifica para las zonas en las que el efecto orográfico actúa sobre los vientos alisios incrementando la pluviosidad permitiendo la vegetación selvática en lugares en los que, de otra forma, tendrían vegetación de sabana. <br />7.5 Principales selvas.<br />Selva Amazónica, en América del Sur, Selva del Congo, Selva de Papúa-Nueva Guinea, Selva de Borneo, Selva de Darién, en Panamá y Colombia, Selva Lacandona, en México y Guatemala, Selva de Madagascar, Selva Paranaense o Bosque Atlántico en Argentina, Paraguay y Brasil, Selva, Tucumano-Oranense o "Las Yungas", en Argentina, Selva de Petén o Petenera, en Guatemala, Selva misionera, en Argentina, Selva Valdiviana,en Chile. <br /> 7.6 La selva y el cambio climático. <br />La vegetación de selva no sirve para fundamentar un supuesto proceso de cambio climático, ni siquiera tomando sólo en cuenta la intervención antropogénica en su desaparición o transformación. Ello se debe a la extraordinaria estabilidad de la vegetación de selva: los árboles y plantas más antiguos que aparecieron en la Tierra siguen todavía creciendo en esta formación ecuatorial. Así, en las minas de antracita, el carbón de formación más antiguo y en otros restos de vegetales fósiles pueden distinguirse troncos, materias leñosas y hojas de helechos arborescentes, lo cual fundamenta la idea de que el ambiente climático ha seguido siendo el mismo a lo largo de cientos de millones de años, por lo menos, en las regiones intertropicales. Lo que ha sucedido en dichas regiones es una diversificación creciente de especies vegetales y adaptaciones de las mismas al clima. Además, las especies vegetales de la selva tienen su propia manera de defenderse de la intervención humana y no siempre el hombre ha triunfado ante su idea de la explotación de las selvas para hacerlas económicamente rentables convirtiéndolas en monocultivos de una sola especie de árboles.<br />Bosque. <br /> Un bosque (de la palabra germánica busch: arbusto y por extensión monte de árboles) es un área con una alta densidad de árboles. En realidad, existen muchas definiciones de bosque. Estas comunidades de plantas cubren grandes áreas del globo terráqueo y funcionan como hábitats animales, moduladores de flujos hidrológicos y conservadores del suelo, constituyendo uno de los aspectos más importantes de la biosfera de la Tierra. Aunque a menudo se han considerado como consumidores de dióxido de carbono, los bosques maduros son prácticamente neutros en cuanto al carbono, y son solamente los alterados y los jóvenes los que actúan como dichos consumidores. De cualquier manera, los bosques maduros juegan un importante papel en el ciclo global del carbono, como reservorios estables de carbono y su eliminación conlleva un incremento de los niveles de dióxido de carbono atmosférico.<br />Los bosques pueden hallarse en todas las regiones capaces de mantener el crecimiento de árboles, hasta la línea de árboles, excepto donde la frecuencia de fuego natural es demasiado alta, o donde el ambiente ha sido perjudicado por procesos naturales o por actividades humanas. Por regla general, los bosques dominados por angiospermas (bosques de hoja ancha) son más ricos de especies que aquellos dominados por gimnospermas (bosques de coníferas, de montaña, o de hoja estrecha), aunque hay excepciones (por ejemplo, las zonas de abedules y álamos temblones de las latitudes boreales, que tienen muy pocas especies). Los bosques a veces contienen muchas especies de árboles dentro de una pequeña área (como la selva lluviosa tropical y el bosque templado caducifolio), o relativamente pocas especies en áreas grandes (por ejemplo, la taiga y bosques áridos montañosos de coníferas). Los bosques son a menudo hogar de muchos animales y especies de plantas, y la biomasa por área de unidad es alta comparada a otras comunidades de vegetación. La mayor parte de esta biomasa se halla en el subsuelo en los sistemas de raíces y como detritos de plantas parcialmente descompuestos. El componente leñoso de un bosque contiene lignina, cuya descomposición es relativamente lenta comparado con otros materiales orgánicos como la celulosa y otros carbohidratos.<br />Los bosques se diferencian de los arbolados por el grado de cobertura del dosel vegetal; en un bosque las ramas y el follaje de los árboles distintos a menudo se encuentran o se entrelazan, aunque puedan haber huecos de distintos tamaños dentro de un bosque. Un arbolado tiene un dosel más abierto, con árboles más espaciados, que permite que más luz solar llegue al suelo entre ellos (véase también la sabana).<br />8.1 Clasificación de los bosques.<br />Los bosques pueden clasificarse de diferentes maneras, y en diferentes grados de especificación. Una forma, es determinar el ecosistema en el que existen, junto con la longevidad de las hojas de la mayoría de los árboles (sea de hojas perennes o caducas). Otra clasificación se establece por la composición predominante de los bosques, de tipo de hoja ancha, coníferas (pinos), o ambos.<br />8.1.1 Los Bosques Boreales:<br />Ocupan la zona subártica, y son por lo general de árboles con hojas perennes.<br />8.1.2 Los Bosques de las Zonas Templadas:<br />En ellos se encuentran bosques caducifolios de hoja ancha, y bosques perennifolios coníferos. En las zonas templadas cálidas hay árboles perennifolios de hojas anchas, como el bosque mediterráneo y la laurisilva (bosque de laurel).<br />8.1.3 Los Bosques tropicales y subtropicales:<br />Incluyen a los bosques tropicales y subtropicales húmedos, los bosques tropicales y subtropicales secos y los bosques tropicales y subtropicales de coníferas.<br />8.2 La Fisionomía, clasifica los bosques por su estructura física total o etapa de crecimiento.<br />Los bosques pueden también ser clasificados más específicamente por las especies dominantes presentes en los mismos.<br />Desde el punto de vista de su historia y grado de alteración, los bosques pueden ser clasificados en:<br />8.2.1 Bosques primarios:<br />También llamados nativos; son los que no han sufrido intervenciones antrópicas. Los bosques naturales sólo tienen los patrones originales de la biodiversidad. Esta biodiversidad y sus procesos no han sido afectados por los humanos con una frecuencia o intensidad que se pueda considerar grave.<br />8.2.2 Bosques antropogénicos:<br />Sí han sido afectados por los humanos con una frecuencia o intensidad suficiente para marcar grandes cambios en los patrones del bosque. A menudo, en estos tipos de bosques se encuentran especies exóticas. <br />8.2.3 Bosques secundarios:<br />Los que se han regenerado después de una primera tala, parcial o total.<br />8.2.4 Bosques artificiales o plantación:<br />Los que han sido plantados por el hombre, para cualquier fin.<br />8.3 Administración de los bosques.<br />El estudio científico de los bosques se denomina ecología forestal, mientras que su administración por lo general es conocida como silvicultura, normalmente con el fin de extracción de recursos sostenible. Los ecólogos forestales se especializan en los patrones y procesos del bosque, generalmente con el objetivo de aclarar las relaciones de causa y efecto. Los silvicultores por lo general se enfocan en extraer madera y en la silvicultura, incluyendo la regeneración y el proceso de crecimiento de los árboles.<br />Los bosques pueden ser alterados cuando suceden hechos como la tala de árboles, los incendios forestales, la lluvia ácida, los herbívoros, o las plagas, junto con otras cosas, provocando un daño. En los Estados Unidos, la mayoría de los bosques han sido históricamente "atacados" por los humanos hasta puntos muy altos, aunque en los últimos años las prácticas silvícolas han mejorado, ayudando así a regular el impacto. Pero de todos modos el Servicio Forestal estadounidense (United States Forest Service) estima que cada año se pierden cerca de 1,5 millones de acres (6.000 km²) de los 750 millones (3.000.000 km²) que hay en la nación.<br />8.4 Impactos ambientales del manejo de bosques naturales.<br />El manejo de los bosques naturales puede tener varios objetivos:<br />La producción de madera y otros productos forestales.<br />La protección de la cuenca hidrográfica.<br />La conservación de la biodiversidad.<br />En la presente, se enfocará en los proyectos o componentes forestales, que tienen que ver con la explotación de la madera y sus impactos ambientales<br />Por ejemplo en Misiones se explota el bosque nativo para diferentes usos. Las especies más valoradas son el cedro, el petiribi (muebles), el guatambu (madera terciada) y extensas áreas de pino (especie no nativa) y araucarias (en las márgenes del Río Paraná) y es para las fábricas de celulosa de Puerto Esperanza, Puerto Piray, y Puerto Pineral. Las fabricas de celulosas, abarcan todo el proceso productivo.<br />8.5 Principales amenazas ambientales para los bosques<br />En muchos casos, el interés de las compañías nómadas multinacionales por los recursos minerales, la construcción de presas que inundan amplias zonas selváticas o el crecimiento de las ciudades y las vías de comunicación (carreteras, canales, etc.) son otras tantas razones para la regresión o fragmentación del bosque. Mientras en el mundo la superficie forestal disminuye, en Europa aumenta. Durante los sesenta y setenta, se levanto una gran preocupación por el decaimiento del bosque, cuando el 45% de los bosques mostraban síntomas de enfermedad: defoliación, mortalidad de individuos, etc. La mayoría de estudios relacionaron el decaimiento forestal con la contaminación del aire. El proceso era particularmente grave en Europa Central, sobre suelos ácidos, donde las fuertes emisiones de dióxido de azufre hacia bajar el pH del agua de lluvia a valores cuyo promedio podía acercarse a 3.<br />8.6 Impactos externos.<br />Hay algunos factores externos que pueden causar el deterioro o destrucción del ecosistema del bosque, entre los que se incluyen la inundación del terreno de la represa para formar un reservorio (ver el capítulo sobre “Represas y Reservorios”), el desbroce del bosque para ganadería (ver el capítulo “Manejo de Ganado y Terrenos de Pastoreo”), la agricultura migratoria, y su conversión a la agricultura comercial (caucho, palma africana, café arroz y cacao).<br />Tundra. <br />La tundra (del finés tunturi significa "llanura sin arboles") es un bioma que se caracteriza por su subsuelo helado, falta de vegetación arbórea, o en todo caso de árboles naturales, lo que es debido a la poca heliofanía y al estrés del frío glacial; los suelos, que están cubiertos de musgos y líquenes, son pantanosos con turberas en muchos sitios. Se extiende principalmente por el Hemisferio Norte: en Siberia, Alaska, norte de Canadá, sur de Groenlandia y la costa ártica de Europa. En el Hemisferio Sur se manifiesta con temperaturas mucho más parejas durante el año y en lugares como el extremo sur de Chile y Argentina, islas subantárticas como Georgia del Sur y Kerguelen, y en pequeñas zonas del norte de la Antártida cercanas al nivel del mar.<br />La tundra ocupa aproximadamente un quinto de la superficie emergida. Subiendo las latitudes en dirección a ambos polos del planeta comienzan (entre los 45 y 60°, tanto norte como sur) las zonas de tundra. Bajando estas latitudes se suelen encontrar bosques de coníferas (en el Hemisferio Norte piceas) con algunas betulaceas enanas (es decir la taiga), en el Hemisferio Sur con bosques y selva húmeda fría antiboreal de fagáceas seguidos de coníferas australes.<br />También existen biomas semejantes a los de tundra por efecto de altura (páramos montanos), como en el Tíbet y en diversos niveles de las montañas alrededor del mundo como ocurre en zonas tropicales de Perú y Bolivia.<br />Se pueden distinguir dos tipos de tundra: alpina y ártica; la alpina, o de alta montaña, se encuentra en zonas montañosas, mientras que la ártica se encuentra en zonas más bajas en donde se forman charcos y es en ésta donde hay mayor presencia de vegetación.<br />9.1 Situación y Clima.<br />Son zonas cercanas a los polos, en torno a los círculos polares donde los inviernos son extremadamente fríos y los veranos cortos y frescos, con lluvias ligeras en verano y nevadas el resto del año. Su clima polar propicia que durante los largos inviernos la temperatura permanezca por debajo de los cero grados y que el terreno esté cubierto por hielo y nieve. En cambio durante los cortos veranos la temperatura puede variar de cero a diez grados centígrados por lo que grandes extensiones se convierten en pantanos en esta época, debido al deshielo y a que los suelos no permiten que se filtre el agua debido al permafrost que favorece la solifluxión, dando lugar a pantanos (turberas).<br />9.2 Fauna.<br />La fauna, en las tundras, tiene la necesidad de protegerse del frío, para esto los distintos organismos poseen diferentes formas para protegerse del frio dependiendo de su regulación de la temperatura. Así, homeotermos; desarrollan un denso pelaje, acumulan una gran cantidad de grasa subcutánea, su relación superficie volumen es lo más pequeña posible para así aislarse del frío, construyen galerías en la nieve cuando no hay permafrost en el suelo, y por último algunos migran en épocas muy frías como el reno y el caribú. Los poiquilotermos por su parte, contemplan estados de resistencia al frío, con ciclos de desarrollos cortos en épocas cálidas, abundan los insectos ápteros y acuáticos, escasean los reptiles y anfibios. Los niveles tróficos son muy cortos en invierno, con pocas especies no migratorias, aumenta la cadena trófica con la llegada de los animales migratorios. En ecosistemas litorales las aves y los mamíferos litorales como focas y lobos de mar (Otaria flavescens) también son un importante componente migratorio. Dado lo anterior y la poca diversidad de presas, los cambios de uno afectan al conjunto y de ahí las grandes fluctuaciones poblacionales periódicas de las tundras, mayor de lo que es general. Entre los animales podemos encontrar herbívoros, como el caribú, reno, buey almizclero, liebre ártica, cabra nival y el lemming, y carnívoros, como el oso blanco (en el extremo norte) lobo, halcón gerifalte, oso kodiak y el búho nival; los salmones son, en gran medida, la base de la red trófica para la fauna de este bioma.<br />9.3 Flora.<br />La vida vegetal se ve expuesta a bajas temperaturas lo cual le dificulta su supervivencia debido a la dificultad para conseguir agua la cual está congelada en la mayor parte del año, además el material orgánico mineralizado es muy pobre debido a la baja tasa de descomposición de la materia orgánica. En las tundras donde las temperaturas son inferiores a 10 °C en el mes más frío y períodos anuales sin hielos inferiores a 3 meses se imposibilita el crecimiento arbóreo, por lo que las plantas comunes son los musgos y líquenes, que no pasan los 10 cm de altura, gracias a los fuertes vientos que los hacen mantenerse pegados al suelo.<br />9.4 Tundra alpina y tundra andina.<br />La tundra alpina está situada en las montañas a través del mundo en alta altitud donde los árboles no pueden crecer. La estación de crecimiento y desarrollo dura aproximadamente 180 días. La temperatura de la noche es generalmente por debajo de bajo 0 °C. Se diferencia de la tundra andina, por sus suelos bien drenados. Las comunidades de plantas son similares a las árticas.<br />9.5 Clima.<br />Presión atmosférica: reducida afecta a los homeotermos.<br />luminosidad: aumenta la directa y disminuye la difusa.<br />Temperatura: baja 1 °C a 140 metros en los Alpes, a 165 metros en Cáucaso y a 200 metros en los Andes ecuatoriales.<br />Humedad relativa: muy variable.<br />Vientos: concentra nubes, obliga a buscar abrigo.<br />Nieve: Provoca periodicidad en actividad biológica.<br />Animales: diferencia con tundras polares debido a rarefacción de los estratos inferiores.<br />Desierto.<br />En geografía se define como desierto a la zona terrestre en la cual las precipitaciones casi nunca superan los 250 milímetros al año y el terreno es árido. El desierto puede ser considerado un ecosistema o un bioma.<br />Un desierto es un ecosistema que recibe pocas precipitaciones. Tienen reputación de tener poca vida, pero eso depende de la clase de desierto; en muchos existe vida abundante, la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad. El establecimiento de grupos sociales en los desiertos es complicado y requiere de una importante adaptación a las condiciones extremas que en ellos imperan. Los desiertos forman la zona más extensa de la superficie terrestre: con más de 50 millones de kilómetros cuadrados, ocupan casi un tercio de ésta. De este total, 53% corresponden a desiertos cálidos y 47% a desiertos fríos.<br />Los procesos de erosión son factores importantes en la formación del paisaje desértico. Según el tipo y grado de erosión que los vientos y la radiación solar han causado, los desiertos presentan diferentes tipos de suelos: desierto arenoso es aquel que están compuesto principalmente por arena, que por acción de los vientos conforma las dunas, desierto pedregoso o rocoso es aquel cuyo terreno está constituido por rocas o guijarros (este tipo de desiertos suele denominarse con la palabra árabe hamada).<br />Los desiertos pueden contener valiosos depósitos minerales que fueron formados en el ambiente árido, o fueron expuestos por la erosión. En las zonas bajas se pueden formar salares. Debido a la sequedad de los desiertos, son lugares ideales para la preservación de artefactos humanos y fósiles.<br />También se define desierto como un lugar despoblado, no habitado por humanos ni apenas por ser vivo alguno. Según esta definición, también son desiertos los situados en climas más fríos, como el ártico o la tundra.<br />10.1 Grandes desiertos <br />Dunas del desierto de Namibia.Gran parte de los desiertos del mundo se ubican en zonas caracterizadas por las altas presiones constantes (ver: anticiclón), condición que no favorece a la lluvia. Entre los desiertos de estas zonas están: los desiertos del Sáhara (el más extenso de la Tierra), Kalahari, Namib y del Ogaden en África; los desiertos Arenoso, Victoria en la mayor parte de Australia; los desiertos de Gobi (o Chamō), Kara Kum, Takla Makán, de Arabia, Rub Al Jalí, de Siria, de Judea, Sinaí-Néguev en Asia, y los desiertos de Arizona-Sonora, Mojave, Atacama, de Sechura y los Médanos de Paraguaná en América (en esta lista no se han incluido los denominados desiertos fríos).<br />Gran parte de los desiertos se deben a su continentalidad, es decir, su extrema distancia del mar: por ejemplo, el de Gobi y los demás del Asia Central. No llegan hasta ellos los vientos húmedos que provienen de los océanos.<br />Los desiertos de las costas occidentales del sur de África y de América del Sur se ven afectados por la presencia de corrientes oceánicas frías que provocan baja hidratación en la atmósfera.<br /> 10.2 Tipos de desierto <br />La mayoría de las clasificaciones radica en una combinación del número de días de lluvia por año, la cantidad pluviométrica anual, temperatura, humedad y otros factores. En 1953, Peveril Meigs dividió las regiones desérticas de la Tierra en tres categorías, de acuerdo con el total de lluvia que reciben. Por este sistema, hoy ampliamente aceptado, los terrenos extremadamente áridos son los que tienen por lo menos 12 meses consecutivos sin lluvia, los terrenos áridos tienen menos de 250 milímetros de lluvia anual y los terrenos semi-áridos tienen una media de precipitación anual entre 250 y 500 milímetros. Los terrenos áridos y extremadamente áridos son los desiertos, y los terrenos semiáridos, cubiertos de gramíneas, generalmente se llaman estepas.<br />Sin embargo, la aridez por sí sola no proporciona una descripción exacta de lo que es un desierto. Por ejemplo, la ciudad de Phoenix, en Arizona, recibe menos de 250 mm de lluvia al año, y está clasificada obviamente como desértica. Sin embargo, algunas regiones gélidas de Alaska o de la Antártida también reciben menos de 250 mm de lluvia por año, sin embargo para la percepción común no son desérticas (se trata en efecto de desiertos fríos o desiertos nivales: en ellos la vida superior es muy difícil, pero la evapotranspiración y la posibilidad de encontrar agua dulce es notoriamente mayor que en la clásica noción de lo que es un desierto). Para definir más concretamente un desierto, sea cálido o frío, uno de los parámetros que se utilizan es el del promedio anual de precipitaciones: menos de 500 mm/año suponen una zona semiárida en donde existe mucho estrés hídrico (aunque éste se puede amortiguar si las temperaturas son bajas, por debajo de los 15 °C promedio anual). Otra definición ecológica de desierto es la de una zona que recibe igual o menos de 100 mm/año de precipitaciones y sin la compensación de ninguna otra fuente natural de agua dulce.<br />Las diferencias de criterios residen en el fenómeno llamado evapotranspiración. La evapotranspiración es la combinación de pérdida de agua por evaporación atmosférica del agua del suelo, junto con la pérdida de agua también en forma de vapor a través de los procesos vitales de las plantas. El potencial de evapotranspiración es, por lo tanto, la cantidad de agua que se evapora en una región dada. La ciudad de Tucson, en Arizona, recibe unos 300 mm anuales de lluvia, sin embargo, pueden evaporarse unos 2.500 mm de agua en el periodo de un año. En otras palabras, significa que casi 8 veces más agua podría evaporarse en esta región de la que normalmente cae. Las tasas de evapotranspiración en regiones de Alaska son bastante más inferiores; entonces, aún recibiendo precipitaciones mínimas, estas regiones distan mucho de la definición básica de un desierto: un lugar donde la evaporación supera el total de la precipitación pluviométrica.<br />Por tanto, existen diferentes formas de zonas desérticas. Los desiertos fríos pueden estar cubiertos de nieve; estos lugares no reciben mucha lluvia, y la que cae permanece congelada como nieve compacta. Estas áreas se llaman comúnmente tundra, cuando en ellas existe una corta estación con temperaturas por encima de cero grados Celsius y florece algo de vegetación en ese periodo; o regiones polares, si la temperatura permanece bajo el punto de congelación durante todo el año, dejando el suelo prácticamente sin formas de vida.<br />La mayoría de los desiertos no-polares se forman porque reciben poquísima agua. El agua tiende a refrescar o, por lo menos, a moderar los efectos del clima en el que es abundante. En algunas partes del mundo los desiertos surgen debido a la existencia de «barreras» a la lluvia: cuando las masas de nubes descargan la mayor parte de su humedad sobre una cadena de montañas, las áreas que se encuentran más allá son áridas porque el aire apenas contienen humedad.<br />Los desiertos también se clasifican por su localización geográfica y patrón climático predominante, como vientos alisios, latitudes medias, barreras anti-lluvias, costeros, de monzón, y polares. Algunas áreas desérticas antiguas presentes en regiones no-áridas forman los llamados paleodesiertos.<br /> 10.2.1Desiertos en regiones de vientos alisios.<br />Los vientos alisios tienen lugar en dos franjas del globo divididas por la línea del ecuador, y se forman por el calentamiento del aire en la región ecuatorial. Estos vientos secos disipan la cobertura de nubes, permitiendo que se caliente más el suelo por la radiación del Sol. La mayoría de los grandes desiertos de la Tierra está en regiones surcadas por vientos alisios. El mayor desierto de nuestro planeta, el Sáhara, situado al norte de África —que en ocasiones experimenta temperaturas de más de 57° C—, es un desierto de vientos alisios.<br />10.2.2 Desiertos de latitudes medias.<br />Los desiertos de latitudes medias se localizan entre los paralelos 30° N y 50° N, y también en la misma franja en el hemisferio sur, en zonas subtropicales de alta presión atmosférica. Estos desiertos están en cuencas de drenaje apartadas de los océanos y tienen grandes variaciones de temperaturas anuales. El desierto de Sonora, en el suroeste de América del Norte es un típico desierto de latitud media. El desierto de Tengger, en China, es otro ejemplo.<br />10.2.3 Desiertos debidos a barreras al aire húmedo.<br />Se forman debido a grandes barreras montañosas que impiden la llegada de nubes húmedas en las áreas a sotavento (o sea, protegidas del viento, que trae la humedad). A medida en que el aire sube por la montaña, el agua se precipita y el aire pierde su contenido húmedo. Así, se forma un desierto en el lado opuesto. El desierto de Judea en Israel y Cisjordania, y el de Cuyo en Argentina, son un ejemplo.<br />10.2.4 Desiertos costeros.<br />Los desiertos costeros se localizan generalmente en los bordes occidentales de continentes próximos a los trópicos de Cáncer y de Capricornio. Están influidos por corrientes oceánicas costeras frías que discurren paralelas a la costa. Debido a los sistemas de viento locales que dominan los vientos alisios, estos desiertos son menos estables que los de otro tipo. Durante el invierno, la niebla, producida por corrientes frías ascendentes, cubre frecuentemente los desiertos costeros con un manto blanco que bloquea la radiación solar. Los desiertos costeros son relativamente complejos, pues son el producto de sistemas terrestres, oceánicos y atmosféricos. Un desierto costero, el de Atacama, en Chile, es el más seco de la Tierra. En él, una lluvia posible de ser medida —es decir, de 1 mm o más— puede tener lugar una vez cada 5, 20 o hasta cada 400 años. Esto se debe a que se encuentra la corriente marina fría de Humboldt (procedente de la Antártida) con la corriente marina cálida Ecuatorial Sur (procedente del ecuador). Al encontrarse, la humedad se condensa, llueve en el océano, y llegan pocas precipitaciones a esta zona, convirtiéndose en árida y deshabitada, lo que la lleva a ser desértica.<br />10.2.5 Desiertos de monzón.<br />Monzón (palabra derivada del árabe que significa estación climática) se refiere a un sistema de vientos estacionales. Las monzones se desarrollan como consecuencia de las variaciones de temperatura entre los continentes y los océanos. Así, los vientos alisios del sur del océano Índico descargan lluvias en la India al lleguar a la costa. Conforme el monzón cruza la India de sureste a noroeste, por el llamado Talweg del Monzón (aproximadamente el valle del río Ganges) y surca las elevadas montañas del Himalaya pierde su humedad en copiosísimas lluvias y nevadas hasta el punto que en el lado oriental de la cadena montañosa Aravalli el viento ya es seco y con efecto foehn (es decir por calentamiento adiabático). Los desiertos del Rajastán y Cholistán en el noroeste de la India, y el desierto de Thar entre Pakistán y la India, son parte de una región de desierto de monzón al oeste de la cadena montañosa.<br />10.3 Climas desérticos.<br />Los desiertos están distribuidos entre distintas zonas:<br />10.3.1 Zonas semiáridas o esteparias:<br />Tienen una media de precipitaciones de 250 a 500 mm anuales. Suelen estar situadas en los bordes de los desiertos y abarcan alrededor del 15 % de la superficie terrestre del planeta<br />10.3.2 Zonas áridas:<br />Con precipitaciones anuales de 25 a 250 mm, abarcando el 16 % de la superficie terrestre<br />10.3.3 Zonas hiperáridas:<br />Son tan secas que a veces no llueve durante años. Éstas abarcan el 4 % de la superficie terrestre. Temperatura entre 30 y 40 grados centígrados durante el día y de -10 a 0 grados centígrados durante la noche.<br />10.4 Flora y fauna.<br />En el desierto sólo logran sobrevivir algunos animales: lagartijas, serpientes, arañas, alacranes, buitres, coyotes, etc. Al igual que en la fauna, sólo se adaptan algunas plantas. Éstas se protegen de los animales con espinas y con gruesas capas de piel. Algunas de ellas son: cactus, palmeras, nopales y diversos arbustos y plantas de los oasis.<br />Sabana.<br />La sabana es una llanura ubicada en climas tropicales en la cual la vegetación se encuentra formando un estrato herbáceo continuo por gramíneas perennes, salpicada por algún árbol, arbusto o matorral individual o en pequeños grupos de talla inferior a 10 m. Normalmente, las sabanas son zonas de transición entre bosques y estepas. Estas zonas se encuentran en diferentes tipos de ecosistemas y existen varios tipos:<br />11.1 Sabanas de la zona intertropical.<br />Las sabanas propiamente dichas, son biomas generalmente situados en latitudes intertropicales y raras veces subtropicales. Las sabanas de África son típicas de unas de las más húmedas, siendo la más famosa la del Serengueti que está en Tanzania. Las sabanas de los Llanos colombo-venezolanos constituyen las típicas sabanas de clima Aw (o clima de sabana).<br />Caracterizadas por:<br />Precipitación: con una estación o período seco,esto afecta a las plantas y al suelo.<br />Suelo: escasamente fértil, por el lavado o lixiviación de las sustancias nutrientes<br />Temperatura: una estación templada, seca y otra calurosa y lluviosa.<br />Plantas: hierbas, no son frecuentes las concentraciones arbóreas, salvo en las zonas más favorables o junto a los ríos (selva de galería).<br />Animales: diferentes especies de mamíferos, pájaros e insectos.<br />Las sabanas de África son típicas de las sabanas más húmedas<br />Una de las más famosas es el Serengueti.<br />11.2 Sabanas templadas.<br />El nombre más frecuente de este bioma es el de praderas, que son biomas localizados en latitudes medias de los cinco continentes, caracterizados por poseer un clima de veranos más húmedos e inviernos fríos y secos:<br />agua: relativamente escasa;<br />temperatura: Una estación templada y una calurosa (a menudo con un invierno frío);<br />suelo: fértil;<br />plantas: Hierbas;<br />animales: Mamíferos, pájaros e insectos;<br />Actividad humana: Bastante intensa: cultivo de cereales, etc.<br />11.3 Sabanas mediterráneas.<br />Son biomas localizados en latitudes medias de los cinco continentes con clima mediterráneo. Se caracterizan por:<br />Agua: Semi-áridas<br />Suelo: Pobre y normalmente sin vegetación.<br />Plantas: Vegetación endémica<br />Fauna: Elefantes, jirafas, ciervos, leopardos... También se encuentran variados mustélidos.<br />11.4 Sabanas montañosas.<br />Se encuentran a altitudes elevadas (zonas alpinas y subalpinas) en diferentes regiones del planeta. La mayoría se sitúan en las montañas de África. Se caracterizan por haber evolucionado como islas, aisladas por las especiales condiciones climáticas y, frecuentemente, albergan muchas especies endémicas. Las plantas características de este hábitat muestran adaptaciones tales como estructuras en roseta, superficies cerosas y hojas pubescentes. Se sitúan en el continente americano.Muchas precipitaciones<br />11.5 Sabanas de galería.<br />Este tipo de sabanas crecen sobre las riberas pedregosas de los ríos.<br />11.6 Vegetación.<br />Herbáceas: Gramíneas de los géneros Andropogon, Louditia, Aristidia; Triodia y Astreba son tipicas de Australia. Estas herbáceas a veces superan los 2 m muchas veces por su tamaño pueden ser confundidas con estepas (pseudoestepas), especialmente entre sabanas y desierto. Las gramíneas tienen xeromorfía con aparato vegetativo en haces densos y rizomas de crecimiento activo, enraizamiento denso y semillas abundantes.<br />Arbustivo: Diversos; sin vegetación emergentes de las hierbas "campos de amazonia". Con árboles y arbustos diseminados "campos cerrados" (brasileños); Con árboles abundantes "bosques claros".<br />Características: Enraizamiento potente y profundo; hojas caducas en estación seca; Troncos bajos y tortuosos; Coronas escalonadas; Corteza fuerte protectora de fuego; Hojas grandes coriáceas.<br />Especies: Acacia, Albizia, Prosopis, Afzalia, etc.<br />Matorral.<br />El matorral o matojal es una comunidad de plantas caracterizada por una vegetación dominada por arbustos, que a menudo incluyen céspedes, plantas de porte herbáceo, y plantas geófitas. El matorral también puede surgir como consecuencia de la actividad humana. Puede ser la vegetación madura en una región particular y seguir de un modo estable durante un periodo de tiempo, o una comunidad transitoria que se desarrolle temporalmente como resultado de un disturbio, tal como el fuego. Un estado estable se puede mantener por un disturbio natural regular tal como el fuego. El matorral puede ser inadecuado para la habitación humana debido al peligro del fuego. En inglés el término correspondiente a Matorral "shrubland" fue impreso por vez primera en 1903.<br />12.1 Matorrales mediterráneos.<br />Los matorrales mediterráneos se encuentran de un modo natural en el bioma del bosque mediterráneo, localizado en las cinco ecorregiones del mundo de clima mediterráneo. Los matorrales son más comunes cerca de las costas, y se han adaptado a menudo al viento y al aire cargado de sal del océano. Los matorrales bajos, con hojas suaves que se encuentran alrededor de la cuenca mediterránea se conocen como maquia en Francia, phrygana en Grecia, tomillares en España, y batha en Israel. Los matorrales costeros septentrionales y chaparral costero se desarrollan a lo largo de la costa de California, strandveld en la provincia Occidental del Cabo de Sudáfrica, matorral costero en el Chile central, zonas de arena-brezo y kwongan en el sudoeste de Australia.<br />12.2 Matorrales de interior.<br />Los matorrales de interior se encuentran de un modo natural en zonas semiáridas donde los suelos son pobres en nutrientes, tales como en los «matos» de Portugal que están determinados por los esquistos Cámbricos y Silúricos. El breñal de Florida es otro ejemplo de maquia de interior.<br /> 12.3 Arbustos enanos <br />Páramo en el KilimanjaroAlgunos tipos de la vegetación se componen de arbustos-enanos: de crecimiento achaparrado o arbustos rastreros. Estos incluyen la maquia de climas mediterráneos, y los arbustos enanos de terrenos ácidos de brezal y paramera.<br />12.4 Otros matorrales.<br />La vegetación de matorral también se encuentra como parte constituyente de otros hábitat, tales como praderas, brezales y la vegetación de las dunas.<br />Pradera.<br />La pradera es un bioma cuya vegetación predominante consiste en hierbas y matorrales. El clima es templado, entre semiárido y húmedo; hay una estación cálida y, generalmente, otra estación fría en invierno.<br />En este ecosistema las gramíneas, juncales y otras plantas de pastizal o césped constituyen la vegetación dominante. Aunque en las praderas de las regiones templadas pueden existir más de 50 especies de plantas vasculares y en las praderas tropicales más de 200, en general, dos o tres especies de gramíneas son las que dominan más del 60% de la biomasa del terreno; aquí habitan grandes herbívoros y aves, además de una gran cantidad de flora. Se desarrollan en latitudes medias donde existen variaciones climáticas a lo largo del año que determinan cuatro estaciones bien diferenciadas. En las zonas donde la precipitación anual supera los 600 milímetros y los suelos son profundos y ricos en materia orgánica se extienden las praderas. La vegetación anual de este ambiente es continua y está representada por las gramíneas, pero éstas han sido prácticamente sustituidas por cultivos de cereales (maíz, trigo, cebada) y oleaginosas (girasol, soja).<br />Las praderas templadas se encuentran en cinco áreas principales: las prairies (praderas) de los Grandes Llanos de Norte América, la pampa de Argentina, la sabana de África del Sur, las estepas de Eurasia Central y rodeando los desiertos en Australia.<br />Las praderas ocurren generalmente en el centro de los continentes donde la precipitación pluvial es intermedia entre la de los desiertos y las selvas y donde hay grandes variaciones estacionales de la temperatura (veranos calientes e inviernos fríos). La presencia de árboles ha sido reducida en esta área debido a los fuegos, el pastoreo y ramoneo por herbívoros como el bisonte, venados y caballos, y la precipitación relativamente baja. La mayoría de las praderas han sido alteradas extensamente y ahora son las principales regiones mundiales de producción de cereales como trigo,maíz y otros granos.<br />13.1 Suelos.<br />Los suelos típicos de los pastizales son los chernozems, alcalinos debido a que el movimiento neto del agua es hacia arriba, arrastrando calcio que se precipita como carbonato de calcio. Los chernozems de las praderas tienen horizontes superiores negruzcos debido a la descomposición constante de las gramíneas formando humus negro. Los pastizales de gramíneas altas tienen suelos más marrones, más ricos en humus y de estructura.<br />13.2 Ecosistema.<br />En este ecosistema las gramíneas, juncales y otras plantas de pastizal o céspedes constituyen la vegetación dominante. Aunque en las praderas de las regiones templadas pueden existir más de 50 especies de plantas vasculares y en las praderas tropicales más de 200, en general, dos o tres especies de gramíneas son las que dominan más del 60% de la biomasa del terreno; aquí habitan grandes herbívoros y aves, además de una gran cantidad de flora.<br />13.3 Adaptaciones vegetales.<br />Las gramíneas están bien adaptadas para cubrir el suelo descubierto y son relativamente resistentes tanto al fuego como al pastoreo debido a que sus hojas crecen desde la base, a diferencia de la mayoría de la plantas donde las hojas nuevas se originan continuamente de las puntas de las ramas. Siempre que su base permanezca intacta, puede haber crecimiento inmediatamente luego de haber sido quemada o comida la parte productiva de las gramíneas. Sus hojas tienen un alto contenido de sílice que desgasta los dientes de los animales que pastorean, y algunas especies no gramíneas son altamente tóxicas para los herbívoros. La mayoría de las gramíneas proliferan por medio de estolones, tallos subterráneos horizontales y que producen nuevas hojas a intervalos regulares. Otras, especialmente en áreas más secas, crecen en mechones lo que les permite resistir la desecación por el viento debido a lo denso de su forma de crecimiento; muchas especies no gramíneas son similares estructuralmente. Las gramíneas son polinizadas por el viento, lo que es muy efectivo en este ambiente abierto.<br />13.4 Adaptaciones animales.<br />Algunos de estos animales que hacen madrigueras son coloniales, una probable adaptación a la detección temprana de los depredadores. Algunos carnívoros de tamaño medio están altamente adaptados para excavar en busca de los que viven en madrigueras. Debido a que es tan abierto y a que facilita el movimiento, este ambiente sustenta grandes poblaciones de mamíferos herbívoros, que forman manadas para defenderse de los grandes depredadores que los siguen. Las aves que anidan y/o se alimentan en el suelo están muy expuestas a la depredación, y casi todas son crípticas, con rayas marrones en la parte superior y con conductas distractoras bien desarrolladas; la mayoría de ellas cantan mientras vuelan ya que no disponen de ramas elevadas.<br />13.5 Fauna.<br />De las praderas de América del Sur son originarios roedores y otros animales pequeños: vizcachas, maras y cuises, armadillos como los peludos y mulitas, comadrejas, lagartijas y zorros. Entre las aves se encuentran ñandúes, perdices americanas, lechuzas, patos, martinetas, chajáes, teros, chimangos y caranchos. De las especies de pájaros que pueblan los sitios arbolados se distinguen horneros, cardenales, calandrias, benteveos, tijeretas, churrinches y picaflores. En las regiones de pajonales abundan los pechos colorados, las cachirlas y los chingolo.<br />En América del Sur corren peligro de extinción el puma y el venado de las pampas. En América del Norte los bisontes, que hasta el siglo pasado formaban grandes rebaños, ahora viven en reservas naturales. Por otra parte, también son animales característicos de esas praderas el tejón americano, la mofeta rayada y el coyote. En las praderas asiáticas se encuentra el antílope saiga, que también frecuenta las estepas.<br />La fauna de la pradera cumple un papel fundamental en la preservación del equilibrio natural, esencial para la cadena alimentaria. Numerosas especies de animales excavadores de las praderas, al remover el suelo, modifican el contenido postresal mineral de éste y posibilitan el crecimiento de las especies vegetales. Bajo tierra actúan las lombrices y otros invertebrados que, además, oxigenan el suelo, junto con millones de bacterias que descomponen los residuos orgánicos.<br />Humedal. <br />Pequeño humedal en el condado Marshall, Indiana en los Estados Unidos.Un humedal es una zona de tierras, generalmente planas, en la que la superficie se inunda permanente o intermitentemente. Al cubrirse regularmente de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los puramente acuáticos y los terrestres.<br />La categoría biológica de humedal comprende zonas de propiedades geológicas diversas: ciénagas, esteros, marismas, pantanos, turberas, así como las zonas de costa marítima que presentan anegación periódica por el régimen de mareas (manglares).<br />Definición de "humedal" según el Convenio de Ramsar: un humedal es una zona de la superficie terrestre que está temporal ó permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan.<br />14.1 Funciones del humedal.<br />El carácter distintivo de los humedales está en la escasa profundidad del nivel freático, con la consecuente alteración del régimen del suelo. La vegetación específicamente adaptada a estas condiciones se denomina hidrófita, cuando se ubica sobre zonas inundadas de agua; y freatofita cuando estas zonas se ubican sobre zonas de agua oculta (criptohumedales); en estos casos se reemplaza a las especies terrestres normales. Las peculiaridades del entorno hacen que la fauna presente sea por lo general endémica y netamente diferenciada de las zonas adyacentes; grandes familias de aves y reptiles están únicamente adaptadas a entornos de este tipo.<br />La función principal del humedal, aparte de ser un gran ecosistema y un importante hábitat para muchos seres vivos, es que actúan como filtradores naturales de agua, esto se debe a que sus plantas hidrófitas, gracias a sus tejidos, almacenan y liberan agua, y de esta forma hacen un proceso de filtración. Antiguamente los humedales eran drenados por ser considerados una simple inundación de los terrenos, pero hoy en día se sabe que los humedales representan un gran ecosistema y se los valora más.<br />Nótese que ciertos roles de las tierras húmedas poseen importancia institucional. Por ejemplo, los peces no reconocen las fronteras nacionales y son capaces de migrar largas distancias. Consecuentemente, la destrucción o degradación de las tierras húmedas en un país puede tener impactos directos sobre los recursos biológicos de otros.<br />A pesar de su importancia, las tierras húmedas en todo el mundo se encuentran amenazadas. Estos peligros provienen de la conversión intensiva a la agricultura o acuicultura, desarrollo industrial, cambios hidrológicos artificiales o degradación por medio de la explotación excesiva. Siendo este uno de los temas más importantes de cara a su futura conservación.<br />14.2 Clasificación. <br />Se pueden establecer distintos criterios para clasificar los humedales, en función de los objetivos que se persiguen o de los estudios en los que se basen: criterio morfológico (general, principalmente para divulgación), hidrogenético (según el origen y usos del agua, para demandas de agua), funcional (ecológico, según sus hábitats, para conservación medioambiental); o los criterios estructurales (desde el punto de vista de gestión), etc. <br />14.3 Tipos.<br />En 1989 fueron clasificados más de treinta humedales naturales y nueve artificiales. A pesar de ello es posible identificar cinco grandes tipos de sistemas de humedales:<br />Marinos, son aquellos que no son afectados por caudales fluviales. Ejemplo de ellos son los arrecifes de coral y litorales.<br />Ribereños, son aquellas tierras inundables frecuentemente por el desbordamiento de los ríos. Ejemplo de ellos son los bosques anegados, lagos de meandro y llanuras.<br />Estuarios, son aquellos donde los ríos desembocan en el mar y el agua de estos alcanza una salinidad media entre el agua dulce y salada. Ejemplo de estos son los deltas, marismas y bancos fangosos.<br />Lacustres, son aquellas zonas cubiertas de agua permanentemente con baja circulación. Ejemplo de ellos son los lagos glaciales de volcanes y lagunas en general.<br />Palustres, son aquellos ecosistemas que contienen casi permanentemente agua como los Marismas, Pantanos de papiro y ciénagas.<br />Taiga.<br />La taiga o bosque boreal es un bioma caracterizado por sus formaciones boscosas de coníferas, siendo la mayor masa forestal del planeta. En Canadá se emplea bosque boreal para designar la zona sur del ecosistema, mientras que taiga se usa para la zona más próxima a la línea de vegetación ártica. En otros países se emplea taiga para referirse a los bosques boreales rusos y bosque de coníferas para los demás países. Taiga es una palabra rusa que significa: "bosque frío".<br />Geográficamente se sitúan al norte de Rusia y Siberia, norte de Europa, en la región de la Bahía del Hudson, al norte del Canadá y en el estado de Alaska. Está limitada al sur por la estepa y al norte por la tundra. El Hemisferio Sur no tiene zonas de taiga porque la porción de tierra en las latitudes en que esta se desarrolla es muy reducida.<br />Su temperatura media es de 19 °C en verano, y -30 °C en invierno. El promedio anual de precipitaciones alcanza los 450 mm.<br />La vegetación dominante en la taiga es el bosque de coníferas. En las zonas de clima más duro el bosque es muy uniforme y puede estar formado exclusivamente por una sola clase de árbol. Las hojas en forma de aguja de las coníferas les permiten soportar bien las heladas y perder poca agua. Además, el ser de hoja perenne les facilita el que cuando llega el buen tiempo pueden empezar inmediatamente a hacer fotosíntesis, sin tener que esperar a formar la hoja. En las zonas de clima mas suave el bosque es mixto de coníferas y árboles de hoja caduca (chopos, álamos, abedules, sauces, etc.)<br />15.1 Clima y suelo.<br />El clima es extremadamente frío y húmedo. La temperatura media está por debajo de 0 hasta 5 °C. Los inviernos son más cortos y fríos, pero, a menudo más rigurosos que en la tundra y el suelo está cubierto de nieve. No llueve mucho -entre 160 y 320 mm anuales y además el agua permanece helada muchos meses, por lo que no está disponible para las plantas.<br />Las temperaturas bajas o medianas durante la mayor parte del año, así como la humedad generalmente elevada dan lugar a la formación de suelos de tipo podzol, suelos ácidos que favorecen la formación de turberas.<br />15.2 Fauna.<br />La vida es muy dura para los animales en invierno, por lo que las aves suelen emigrar a latitudes más cálidas, mientras que muchos de los otros animales hibernan. Los animales más característicos de la taiga son el oso pardo, lobo, zorro, comadreja, reno, ciervo, alce, búhos, halcones, etc. Hay muchos animales que se extinguieron en esta región como la tortuga demonia de la costa.<br />Cambios naturales de los ecosistemas<br />El mundo natural está en perpetuo estado de transformación. El cambio opera a todas las escalas de tiempo, desde las más cortas a las más largas. Los cambios a corto plazo, observables por las personas, suelen ser cíclicos y predecibles: noche y día, ciclo mensual de las mareas, cambio anual de las estaciones, crecimiento, reproducción y muerte de los individuos. A esta escala, muchos ecosistemas no expuestos a la acción humana parecen estables e invariables, en un estado de "equilibrio natural".<br />Cada vez es más evidente que esto no es así. Pero los cambios a largo plazo, los que actúan durante décadas, siglos, milenios y hasta decenas de millones de años, son más difíciles de seguir. La propia ecología es una ciencia con menos de un siglo de antigüedad, un simple guiño en la historia de la mayor parte de los ecosistemas naturales. Además, es evidente que casi todos estos cambios a largo plazo no son ni regulares ni predecibles.<br />En conjunto, el clima es, sin duda, el factor más influyente a corto y medio plazo. En tierra, la temperatura, la precipitación y la estacionalidad son los tres factores que más afectan a la distribución de ecosistemas. Los cambios de cualquiera de ellos pueden tener consecuencias duraderas. En tiempos geológicos recientes, el ejemplo más visible de esto es, sin duda, la serie de glaciaciones que han caracterizado a gran parte del pleistoceno. Estos prolongados periodos de enfriamiento global han afectado profundamente a los ecosistemas de todo el mundo, han provocado la invasión por los casquetes de hielo polares de regiones templadas y la contracción de los hábitats forestales húmedos en partes del trópico.<br />A escalas temporales más cortas pueden también producirse alteraciones climáticas de influencia geográfica amplia. Uno de los ejemplos más espectaculares es la corriente de El Niño, una corriente de agua cálida que recorre periódicamente el Pacífico. Ejerce una influencia enorme sobre los ecosistemas marinos y provoca, por ejemplo, la muerte de arrecifes de coral en muchos lugares del Pacífico o la pérdida de productividad de las pesquerías del ecosistema de la corriente de Humboldt, frente a las costas de Perú y Chile. La corriente de El Niño sigue un ciclo irregular y varía en cuanto a intensidad e impacto; raramente pasan más de veinte años sin que se produzca, pero en ocasiones el fenómeno se ha repetido con un intervalo de sólo uno o dos años. Afecta también a los ecosistemas terrestres, pues altera las pautas de precipitación, sobre todo en América.<br />Ciertos episodios locales también afectan con fuerza a los ecosistemas: incendios, inundaciones y corrimientos de tierras son fenómenos naturales que pueden tener repercusiones catastróficas a escala local. Este impacto no es necesariamente negativo: de hecho, muchos ecosistemas necesitan estas perturbaciones periódicas para mantenerse. Ciertos ecosistemas, una vez alcanzado el estado óptimo o clímax, son dependientes del fuego, ya que los incendios periódicos forman parte esencial del ciclo de crecimiento; estos ecosistemas son muy comunes en áreas semiáridas, como gran parte de Australia.<br />A escalas de tiempo más prolongadas, los fenómenos geológicos y la evolución desempeñan una función crucial en el cambio de funcionamiento de los ecosistemas. La deriva continental altera, literalmente, la faz de la Tierra, destruye paisajes y crea otros nuevos, mientras que la evolución da lugar a nuevas formas de vida que, a su vez, pueden crear ecosistemas nuevos al tiempo que inducen la extinción de otras especies y la pérdida o transformación de los ecosistemas de los que formaban parte.<br />Pero esto no significa que los ecosistemas naturales carezcan de continuidad. Muchos han demostrado una elasticidad y una persistencia enormes durante millones de años. Son ejemplos de ecosistemas que se han mantenido aparentemente estables durante mucho tiempo: las extensas llanuras del fondo oceánico, los ecosistemas de tipo mediterráneo del sur de África y el oeste de Australia y algunas áreas de selva tropical lluviosa o pluvisilva, como las del Sureste asiático continental o las montañas del este de África.<br />Influencia humana sobre los ecosistemas. <br />Todos los medios y ecosistemas naturales se enfrentan ahora a una dificultad sin precedentes: la humanidad. El ser humano ha comprimido en unos pocos siglos cambios que en su ausencia hubiesen exigido miles o millones de años. Las consecuencias de estos cambios están todavía por ver. A continuación se describen los impactos más importantes de la actividad de los seres humanos sobre los ecosistemas.<br />Destrucción y fragmentación de hábitat.<br />La influencia más directa del hombre sobre los ecosistemas es su destrucción o transformación. La tala a matarrasa (el corte de todos los árboles de una extensión de bosque) destruye, como es lógico, el ecosistema forestal. También la explotación selectiva de madera altera el ecosistema. Lo mismo ocurre con la desecación de humedales que se ha llevado a cabo de forma sistemática (para ganar tierras de cultivo o eliminar la fuente de enfermedades) y cuyo mayor exponente es la desecación del mar de Aral por el aprovechamiento de las aguas de sus tributarios. La fragmentación o división en pequeñas manchas de lo que era un ecosistema continuo puede alterar fenómenos ecológicos e impedir que las parcelas supervivientes continúen funcionando como antes de la fragmentación.<br />Cambio climático.<br />Ahora se acepta de forma generalizada que las actividades de la humanidad están contribuyendo al calentamiento global del planeta, sobre todo por acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero. Las repercusiones de este fenómeno probablemente se acentuarán en el futuro. Como ya se ha señalado, el cambio climático es una característica natural de la Tierra. Pero antes sus efectos se podían asimilar, porque los ecosistemas "emigraban" desplazándose en latitud o altitud a medida que cambiaba el clima. Como ahora el ser humano se ha apropiado de gran parte del suelo, en muchos casos los ecosistemas naturales o seminaturales no tienen ningún sitio al que emigrar.<br />Contaminación.<br />La contaminación del medio ambiente por herbicidas, plaguicidas, fertilizantes, vertidos industriales y residuos de la actividad humana es uno de los fenómenos más perniciosos para el medio ambiente. Los contaminantes son en muchos casos invisibles, y los efectos de la contaminación atmosférica y del agua pueden no ser inmediatamente evidentes, aunque resultan devastadores a largo plazo. Las consecuencias de la lluvia ácida para los ecosistemas de agua dulce y forestal de gran parte de Europa septentrional y central es un fenómeno que ilustra este apartado.<br />Especies Introducidas.<br />El hombre ha sido responsable deliberado o accidental de la alteración de las áreas de distribución de un enorme número de especies animales y vegetales. Esto no sólo incluye los animales domésticos y las plantas cultivadas, sino también parásitos como ratas, ratones y numerosos insectos y hongos. Las especies naturalizadas pueden ejercer una influencia devastadora sobre los ecosistemas naturales por medio de sus actividades de depredación y competencia, sobre todo en islas en las que hay especies naturales que han evolucionado aisladas. Así, la introducción de zorros, conejos, sapos, gatos monteses y hasta búfalos han devastado muchos ecosistemas de Australia. Plantas, como el arbusto sudamericano del género Lantana, han invadido el bosque natural en muchas islas tropicales y subtropicales y han provocado alteraciones graves en estos ecosistemas; el jacinto acuático africano, género Eichhornia, también ha perturbado de forma similar los ecosistemas de agua dulce de muchos lugares cálidos del mundo. En el litoral mediterráneo, la introducción accidental del alga marina Caulerpa taxifolia está provocando la desaparición de las ricas y productivas comunidades de fanerógamas marinas, las praderas de Posidonia.<br />Sobreexplotación.<br />La captura de un número excesivo de animales o plantas de un ecosistema puede inducir cambios ecológicos sustanciales. El ejemplo más importante en la actualidad es la sobre pesca en los mares de todo el mundo. El agotamiento de la mayor parte de las poblaciones de peces es, sin duda, causa de cambios importantes, aunque sus repercusiones a largo plazo son difíciles de evaluar.<br />Control de la influencia humana sobre los ecosistemas.<br />Controlar el cambio de los ecosistemas puede ser para la humanidad el reto más importante durante el presente milenio. Será necesario encontrar soluciones a todas las escalas, desde la local hasta la mundial, incidiendo en todos los estratos sociales, desde la clase política, hasta los niños y estudiantes, promoviendo programas de educación ambiental en escuelas y centros educativos.<br />La protección de los ecosistemas naturales que quedan en parques nacionales y otras áreas protegidas es decisiva. Pero esto no evitará la influencia de factores como el cambio climático o la contaminación arrastrada por el aire y el agua. Además, la continua pérdida de terreno que experimentan las áreas naturales significa que probablemente exigirán una gestión más activa para mantener sus funciones ecológicas: control de especies exóticas, manipulación de los niveles de agua en los humedales, incendios periódicos controlados en hábitats forestales, entre otros. Esta clase de intervenciones son siempre peligrosas, pues todavía desconocemos el funcionamiento de la mayor parte de los ecosistemas.<br />El control de la contaminación y de la emisión de gases de invernadero exigirá adoptar medidas a escala mundial; también requiere medidas coordinadas de este tipo la interrupción del deterioro de las pesquerías marinas por sobrepesca. En última instancia, la solución estriba en controlar el crecimiento de la población humana y en adoptar una postura mucho más restrictiva en cuanto al uso de recursos naturales y energía.<br />Ecosistemas naturales y artificiales.<br />La palabra ecología proviene del prefijo griego oikos que significa "casa". Así pues nos encontramos ante la "ciencia de la casa". El concepto básico de la ecología es el de ecosistema. Un ecosistema es un conjunto espacialmente limitado de seres (vivos e inertes) que se relacionan entre sí y con el exterior de forma que puede definirse una organización característica de la actividad de los seres vivos dentro de él. Como todas las definiciones, la anterior es incompleta y el concepto de ecosistema sólo acaba definiéndose por la práctica de su uso.<br />24.1 Ecosistemas naturales.<br />Los ecosistemas, como todos los sistemas, pueden clasificarse en abiertos (intercambian materia y energía con el exterior) y cerrados (no lo hacen). Como veremos todo ecosistema necesita intercambiar energía con el exterior. Sin embargo, los intercambios de materia, aunque siempre están presentes en casi todos los ecosistemas reales, pueden en principio ser tan reducidos como se quiera. La Biosfera, el ecosistema formado por todos los seres vivos sobre la Tierra más la materia inerte con la que interactúan, es un caso claro de ecosistema prácticamente cerrado en lo que respecta a los intercambios de materia con el exterior.<br />A una escala más modesta, un ejemplo típico de ecosistema natural es un lago en un paisaje de clima templado. De hecho la limnología o "ciencia de los lagos" es una parte muy importan de la ecología, y una de las primeras históricamente. Es fácil de comprender por qué: los lagos suelen estar muy bien delimitados (una característica esencial de cualquier ecosistema) y además intercambian pocos materiales con el exterior, lo que hace más fácil su estudio. Los describiremos brevemente como ejemplo.<br />Los lagos en un clima templado tienen un funcionamiento cíclico. Durante la primavera y el verano reciben más energía (solar) del exterior que la que ceden, mientras que durante el otoño y el invierno sucede a la inversa (el lago está en promedio más caliente que el aire y, por tanto, cede energía a éste). Durante la primavera y el verano el agua este estratificada de modo estable, más caliente en la superficie que en el fondo, ya que el agua caliente pesa menos que la fría. En la superficie las algas realizan la fotosíntesis y crean materia orgánica a partir del CO2 y del oxígeno disuelto en el agua, más los nutrientes minerales que llegan de los ríos. Los desechos orgánicas de las algas muertas, más los seres vivos que se alimentan de ellas, caen al fondo del lago donde son descompuestos por otros microorganismos que extraen la energía para sobrevivir de la descomposición de la materia orgánica muerta. Durante el otoño y el invierno, el agua de la superficie se enfría, se hace más densa que la del fondo y "cae", mezclándose con esta y provocando el ascenso de los nutrientes que han ido cayendo al fondo durante el verano, así el ciclo puede volver a comenzar.<br />Los lagos se clasifican en oligotróficos (oligo=poco) y eutróficos, según que la descomposición de los materiales en el fondo sea aerobia (en presencia de oxígeno) o anaerobia. El primer caso se produce cuando hay pocos nutrientes (de ahí el nombre de oligotrófico) y el segundo cuando hay demasiados nutrientes y no hay oxígeno suficiente en el fondo para efectuar la descomposición aerobia (u oxidación), con lo que la anaerobia toma su lugar, produciéndose gases malolientes como el metano, sulfhídrico, etc. y lodos negros en el fondo del lago.<br />Entenderemos mejor la diferencia entre un lago oligotrófico y uno eutrófico planteando la ecuación general de la vida aerobia (que es la dominante en la Tierra):<br />CO2+agua+minerales+energía (solar) materia orgánica+oxígeno<br />Cuando la reacción discurre hacia la derecha se está realizando la fotosíntesis, mediante la cual los vegetales verdes sintetizan la materia orgánica a partir de la energía solar, y cuando discurre hacia la derecha se está realizando la respiración o descomposición aerobia de la materia orgánica, de la que la mayoría de los seres vivos extraen la energía para vivir. Ponemos "solar" entre paréntesis en la ecuación, para enfatizar que cuando la reacción discurre hacia la derecha, la energía que se toma del ambiente es la energía solar. En cambio, cuando la reacción discurre hacia la izquierda, la energía que aparece en la ecuación es la que los seres vivos necesitan para mantener su actividad vital. La eutrofización ocurre cuando hay demasiada materia orgánica (o demasiado poco oxígeno) en el fondo del lago, de modo que los organismos anaerobios (más primitivos y menos eficientes) toman el relevo en la descomposición de la materia orgánica, extrayendo energía por medios menos eficientes y provocando desechos desagradables o incluso venenosos para los seres aerobios (como nosotros).<br />El ejemplo del lago sirve para ilustrar algunos conceptos elementales en el estudio de los ecosistemas:<br />La biomasa es el conjunto de la materia viva de un ecosistema (medible en toneladas, kg., etc... de carbono o también de "peso en seco"). En los ecosistemas terrestres casi toda la biomasa es vegetal (autótrofa), siendo la biomasa animal (heterótrofa) menos de una milésima de aquella. Esto es lógico si tenemos en cuenta que la biomasa vegetal es la única que posee la propiedad de producir más biomasa a partir de la materia inorgánica.<br />Los ciclos son muy importantes en ecología. Ya hemos visto como el comportamiento de los lagos templados es cíclico en el tiempo, reciclándose los productos de la descomposición de la materia orgánica en el fondo del lago de un año para otro. Una parte importante de la ecología es el estudio de los ciclos de los distintos materiales elementales (carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, etc...) en cada ecosistema en particular y en toda la Biosfera.<br />La sucesión de estados en un ecosistema es también muy importante. En los lagos templados hay una sucesión de estados diferentes de verano a verano, en los cuales el comportamiento y la composición del ecosistema difieren mucho de un estado a otro. Este es un tipo de sucesión cíclica que aparece en todos los climas con estaciones. Existe otro tipo de sucesión, que no es cíclica, que es el que aparece cuando un ecosistema es devastado (por ejemplo por un incendio), mediante la cual el ecosistema vuelve a su estado inicial.<br />Un ejemplo de esta sucesión aparece cuando un bosque se quema. Aparecen entonces una serie de plantas que colonizan la zona quemada (jaras, etc.) y que preparan el terreno para la regeneración del bosque. Al estado final de esta sucesión se le denomina clímax (y a la sucesión climácica). Durante la sucesión climácica aparece una serie temporal de estados diferentes, que se caracterizan en casi todos los casos por la siguiente regla: a medida que avanza la sucesión, la productividad de biomasa permanece constante (ya que es básicamente proporcional a la superficie y a la irradiación solar), la biomasa total aumenta, la destrucción de biomasa por el metabolismo y la respiración de animales y plantas aumenta al mismo ritmo y, finalmente, se llega a un estado de equilibrio dinámico en el que la destrucción y la producción de biomasa se igualan. Este estado es el climax (en climas con estaciones, el climax hay que entenderlo como un estado de equilibrio dinámico con oscilaciones anuales). El ejemplo típico de clímax es el ecosistema de la selva húmeda tropical, un ecosistema con gran producción de biomasa, que es inmediatamente destruida por el metabolismo de los seres vivos y con ciclos casi perfectos de todos los nutrientes. Como ocurre en la selva tropical, una característica de las sucesiones climácicas es que la biodiversidad (el número de especies presentes en el ecosistema) crece a medida que nos acercamos al climax.<br />No todos los ecosistemas pueden recuperarse tras una catástrofe e iniciar la sucesión climácica. Esta incapacidad la describimos con la palabra fragilidad (del ecosistema). La selva húmeda tropical, a diferencia de los bosques templados, es un ecosistema muy frágil, por lo que la actual destrucción de grandes zonas de selva es, en muchos casos, irreversible.<br />24.2 Ecosistemas artificiales.<br />La influencia cada vez mayor que las actividades humanas realizan sobre los ecosistemas naturales, hasta transformarlos radicalmente como hemos visto en los ejemplos anteriores, pone de manifiesto la necesidad de tener en cuenta estas actividades en el análisis de los ecosistemas. Al mismo tiempo, el hombre ha ido creando una serie de espacios tan humanizados que ya no cabe describirlos ni siquiera como ecosistemas naturales modificados. Estos espacios son las ciudades, las zonas industriales y sus interconexiones (que ocupan más del 3% de la superficie seca del Planeta). De hecho, como hemos visto y vamos a ver enseguida, a buena parte de las explotaciones agrícolas modernas habría que calificarlas también de ecosistemas totalmente artificiales, pues comparten con estos su principal característica (su carácter insostenible a largo plazo). Todas estas creaciones de la humanidad, desde el punto de vista de la ecología, forman parte del metabolismo exosomático (por oposición al metabolismo endosomático que hace referencia a los intercambios de materia y energía estrictamente necesarios para mantenernos vivos como individuos) de la especie humana, del mismo modo que los panales forman parte del metabolismo exosomático de las abejas. No obstante, en el caso de la especie humana, el metabolismo exosomático supone intercambios de energía que multiplican por 14 la energía de los intercambios endosomáticos.<br />Al aplicar los métodos de la ecología al análisis de estos sistemas creados por el metabolismo exosomático de la humanidad, observamos notables diferencias con los ecosistemas naturales. La primera y la más llamativa de todas es la fuente de energía. Todos los ecosistemas naturales sin excepció

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