Mitos y leyendas<br />La sirena de hurtado<br />
Cuentan los abuelos que Rosario Arciniegas, era una niña muy linda y caprichosa, nacida en el barrio &quot;Cañaguate&quot;...
Un peso enorme en sus piernas le impedía moverse y como pudo llegó a la orilla donde comprobó, horrorizada, que sus extrem...
Enterado todo el pueblo se sumó a la búsqueda de su cádaver creyendo que se había ahogado, pero en la mañana del Viernes S...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

PresentacióN1

542 views

Published on

Published in: Spiritual, Self Improvement
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

PresentacióN1

  1. 1. Mitos y leyendas<br />La sirena de hurtado<br />
  2. 2. Cuentan los abuelos que Rosario Arciniegas, era una niña muy linda y caprichosa, nacida en el barrio &quot;Cañaguate&quot; de Valledupar. Acostumbrada a hacer siempre su voluntad, no hizo caso cuando sus padres, fieles a la tradición, le prohibieron que fuera a bañarse a las profundas aguas del pozo de Hurtado en el río Guatapurí, por ser un Jueves Santo, día consagrado a rememorar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Orgullosa y resuelta, Rosario se marchó a escondidas y al llegar al pozo, soltó sus largos cabellos, se quitó la ropa y se lanzó al agua desde las más altas rocas. Eran las dos de la tarde y, no obstante, el cielo se oscureció y cuando Rosario trató de salir de las aguas no pudo. <br />
  3. 3. Un peso enorme en sus piernas le impedía moverse y como pudo llegó a la orilla donde comprobó, horrorizada, que sus extremidades inferiores habían desaparecido y en su lugar había una inmensa cola de pez. Estaba convertida en Sirena. Bien entrada la tarde, su madre, que suponía donde podía estar, salió a buscarla llamándola por toda la orilla del río. Pero nadie respondió. <br />
  4. 4. Enterado todo el pueblo se sumó a la búsqueda de su cádaver creyendo que se había ahogado, pero en la mañana del Viernes Santo al salir el sol apareció sobre la roca desde donde se había lanzado y a la vista de su familia y de todos los que la buscaban, dijo adiós con la cola y se zambulló por última vez. Dicen que desde entonces la ven y oyen su canto los trasnochadores y los que amanecen por la orilla del río.<br />

×