Discurso graduación sexto_primaria_junio_2014

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Discurso graduación sexto_primaria_junio_2014

  1. 1. 1 DISCURSO DE GRADUACIÓN DE 6º DE PRIMARIA PROMOCIÓN 2008/2014 Buenos días a todos en nombre de los padres y madres de los alumnos de sexto de primaria del colegio. Colegio que nos ha invitado a participar en este acto de graduación y por tanto, vaya por delante nuestro agradecimiento por permitir nuestra intervención en una celebración que tiene algo de festivo y mucho de emotivo para nosotros, los padres de unos niños que llegaron al cole siendo casi bebes y que ahora recogemos preadolescentes. Con palabras e imágenes pretendemos cumplir dos objetivos: En primer lugar, por ser este un acto homenaje a los graduados en primaria, valorar el esfuerzo de nuestros hijos durante los nueve años que ha pasado en este colegio y que han hecho de ellos unas “personillas semi adultas” . En segundo lugar, pero no menos importante, agradecer su dedicación al profesorado que ha caminado con ellos desde los tres años, y les ha guiado y dirigido hasta este mismo momento para conseguir que ellos sean esas personillas que tenemos aquí. Cerrad los ojos, como dice la canción que escuchamos, y recordad. El 13 de septiembre del año 2005 comenzó la vida escolar de estos niños. Aquel primer día no fue el mismo para todos. Comenzaron con un periodo de adaptación que suponía su inicio en el cole de forma gradual y progresiva. En todo caso el momento era importante. Importantísimo, diría yo, no sólo para los niños sino también para los padres. Todos teníamos el estómago lleno de esas mariposillas que revolotean cuando los pensamientos corren deprisa y sin reposo por la cabeza.
  2. 2. 1 Para los padres por saber cuál sería la reacción de su niño que, desde el mismo día en que nació y hasta ese momento, había protegido de todo y de todos las veinticuatro horas del día. Llorará?, me soltará la mano cuando nos acerquemos a la puerta?, se quedará contento?, se acostumbrará a convivir con otros niños?, querrán los otros niños jugar con él?... Seguramente el número de preguntas era mucho mayor para aquellos de nosotros que teníamos en este al único hijo o, al menos el primero que hacía su aparición en el colegio, que para aquellos otros que por tener más, conocían ya la respuesta a muchas de esas preguntas. Para los niños, el momento suponía una mezcla curiosa de entusiasmo por lo nuevo y de miedo a lo desconocido, a separarse de sus padres durante varias horas cada mañana, a sentirse solos… En definitiva, un gran reto para ambos. Ahí tienen un claro ejemplo de la cara de preocupación que mostraban alguno de ellos minutos antes de salir de casa para ir al colegio Llega el momento. Nuestro hijo agarrado fuertemente de la mano. Entramos en el patio del cole y notamos que la fuerza aumenta. Nosotros, los padres, les vamos diciendo palabras tranquilizadoras, lo bueno que es ir al cole, la cantidad de cosas que van a hacer, los niños que van a conocer, lo buena que es la señorita…Nos acercamos a la puerta subiendo la cuestecilla, la fuerza de la mano aumenta. Al final, la puerta de entrada. La señorita sale a recibir a los niños. En ese momento el niño se queda inmovilizado con los ojos muy abiertos mirándola. Bien Teresa, bien Cristina o Lourdes, se acercan al niño con una amplia sonrisa. Le pregunta su nombre y le dice lo guapo que está con el babi nuevo y lo mayor que es porque ya va al cole, además de tenderle la mano para llevárselo a clase. Ahí comienzan todo tipo de reacciones, desde soltar la mano de mamá e irse tranquilamente con la seño, pasando por apretar más la mano para no soltarse, hasta un baño de desconsoladas lágrimas cuando nuestro hijo ve que lo de ir al cole no es voluntario.
  3. 3. 1 Las mamás salen del patio del colegio con sensaciones bien diferentes en unos y otros casos. Nos observamos unas a otras desde la más amplia de las sonrisas hasta la lagrimita que se escapa en los casos más trágicos. Todo pasa. Para eso están bien preparadas las profesoras. Si el niño llora mucho, sin consuelo, le pregunta cómo se llama su mamá para llamarla por teléfono. Cuando el niño grita desgarradoramente su nombre, la seño, con la más absoluta tranquilidad y normalidad, coge el teléfono de juguete más bonito que tiene en la clase, y marca el número de la casa del pobre desconsolado para decir a la madre que venga pronto a buscarle. En unos minutos el niño se tranquiliza. El llanto del niño va a menos, para unos más rápidamente que para otros. Pero un día ya ninguno llora. Lo mejor es el cole. La seño su ídolo: la más guapa, la más buena, la más lista….Pero la alegría, el entusiasmo y la seguridad que mostraban nuestros niños cuando nos veían en el patio del cole a la salida de clase…, eso nos reconfortaba…., siempre estará con nosotros. Su vida escolar ya se ha puesto en marcha. Y el cole también lo celebra dando la bienvenida a los nuevos alumnos de primero de infantil curso 2005-2006 en la revista ”La Piña”. Durante la etapa de infantil aprenden muy deprisa. Disfrutan de todo. Por ello los profesores se preocupan de incentivarles con todo tipo de actividades: - Así han sido pastorcillos en Navidad - Han ido con ilusión, en fila y agarrados de la manita de dos en dos , al buzón de correos para echar la carta a los Reyes Magos - Se han disfrazado de lo más variopinto: mosqueteros, princesas, superman, el zorro, chinos, moros, vaqueros, gatitos…. - Han participado en cuentacuentos
  4. 4. 1 - Ciencia divertida - Han ido de excursión - El bocadillo solidario - Almuerzos educativos - Celebraron la patarrona Y fuera del cole, pero ya juntos, han celebrado sus primeros cumpleaños con los amigos del cole. Les hemos visto disfrutar. Sus caras lo decían todo. O han ido seleccionando las actividades extraescolares que les gustaban y querían compartir con ellos. Han sido una promoción muy importante. Tanto es así que, el diario “El Día de Valladolid”, vino al colegio a hacerles una entrevista sobre lo que más le gustaba hacer en el cole y qué querían ser de mayores: A Enrique y a Sandra Méndez les gustaba mucho trabajar en las letras y hacer flores; a Alvaro y a Daniel pintar y jugar a los toros; a Mónica y Miriam pintar y las alubias verdes y blancas para comer; a Emma y a Sandra Yuguero pintar, leer cuentos y el arroz; a Jenny, Verónica y Rodrigo pintar y jugar a toros y a papás y mamás; a María Jaime y Cristina trabajar y hacer construcciones; a Javier e Iván pintar y hacer dibujos para los que cumplen años; a Gemma y a Judith pintar y trabajar, y jugar a tigres y leones; a Arturo y a Guillermo trabajar y leer; a Lucía García y Elena jugar y leer un poquitín, exactamente y a Raquel y Lucía Cubero dibujar y pintar, y jugar en el arenero. También tenían claro cuál sería su futuro profesional: Enrique de mayor tenía la intención de ser escritor; Alvaro, Daniel y Mónica mecánicos; Rodrigo, Raquel y Miriam cocineros; Lucía Cubero rotulista, ya lo llevaba en los genes; Emma doctora; Sandra veterinaria; Vero profesora; Javier camionero e Iván futbolista; Gemma, Judith y Cristina bailarinas; María cenicienta; Jaime maquinista; Lucía García y Elena amazonas Y Guillermo, aunque en el recreo jugaba al fútbol, quería ser jugador de baloncesto.
  5. 5. 1 No sabemos si hoy mantienen esas perspectivas profesionales. Pero la inocencia que mostraban en aquel momento nos hace, cuando menos, esbozar una sonrisa. Las profesoras de la etapa infantil, Teresa, Lourdes, Cristina y Henar nos han dejado huella a todos. A los niños y a sus padres. Se han preocupado por ellos día a día en el cole, y fuera de él. Han procurado ayudar y arropar a los niños en todo momento, teniendo en cuenta lo que ocurría fuera y dentro del aula. Algunos de nosotros podemos dar fe de estas palabras. Termina la etapa de infantil. Ahí está su primera orla. Ya estamos en primaria. Todo es más serio. En las aulas ya no tienen juguetes. Los libros de Flopi y de la abuelita Aris han desaparecido de las mochilas de nuestros niños. Ahora tienen libros “gordos” de cono, mate y lengua que, por supuesto, ya no meten en mochilitas de ruedas, sino en una de esas de colgar en la espalda, que todos nosotros hemos comprado, bien con dibujos, de Hello Kitty , Patito Feo o las Bratz para las niñas; o de Gormitti, Ben Ten o del equipo de futbol que corresponda para el caso de los niños. Estas eran de mayores. Ruedas ya no. Todavía seguían siendo un grupo que no distinguía entre unos y otros. El binomio chicos chicas no se dejaba ver en los primeros años de primaria. Así nos parece, al menos a los padres, que en silencio vamos viendo, con una mezcla de orgullo y tristeza, como crecen nuestros hijos. Siguen discurriendo los años. Ya tienen exámenes. Las mochilas cada vez pesan más, pero ya la llevan ellos colgadas a la espalda, por lo menos cuando se acercan al cole, para que los demás compañeros no vean que sus padres se la llevan. Nos empiezan a decir que quieren ir solos a clase. A nosotros no nos gusta mucho. Esta es la segunda separación de los hijos. Ya no nos necesitan todo el tiempo. La alegría de vernos a la salida del colegio ya no la
  6. 6. 1 demuestran como en los años anteriores. Nos duele. Pero calladitos todos, admitimos que el niño sigue creciendo. Nuestros niños ya pueden usar boli en el colegio; las mochilas siguen aumentando de peso; los exámenes son de más de un tema; ya no quieren que les preguntemos las lecciones; nos ruegan que no les llevemos al colegio ni les recojamos a la salida; y, por supuesto, chicos por un lado y chicas por otro….Nuestra mezcla de pena y orgullo, comprensión y rabia aumenta. Pero todo esto es la más clara expresión de que nuestros niños son ya mayores y… no termina de hacernos gracia. Así es la vida. Nuestros hijos empiezan a ser independientes, Ahora ya preadolescentes. Ya no somos imprescindibles para ellos en el discurrir de la vida diaria. Nada de un beso para despedirnos en la puerta del cole; nada de melenitas en las niñas; el color rosa que era el más bonito con tres años, es horrible ahora; los chicos no son niños, son machotes… En fin, nuestros niños ya no lo son tanto. A lo largo de este trayecto, durante nueve meses cada año, de lunes a viernes y cinco horas diarias nuestros hijos han compartido aula con sus profesores. Han tenido la difícil tarea de enseñar, guiar, hacer recapacitar, formar, disciplinar, corregir, incentivar, crear hábitos de estudio en nuestros hijos…, en definitiva educar desde su perspectiva docente y académica. Los padres hemos estado ahí. Ayudando y confiando en que no entorpecíamos en la labor educadora. Aunque en nuestro afán de querer o de participar, pudiera ser que en algunos casos nos hayamos excedido en nuestras intervenciones. Desde luego, no con intención de entrometernos en la tarea de los profesores, porque de sobra sabemos todos que su labor no llega a buen fin sin la colaboración activa y conjunta de ambos.
  7. 7. 1 La gratitud es la memoria del corazón y desde el corazón los padres y madres de los alumnos de sexto de primaria les damos las gracias a los profesores, por haberse ocupado de nuestros hijos más allá de instruirles, por regañarles y ser duros cuando no hicieron las cosas bien, por limpiar sus lágrimas, cuidarles y aconsejarles, por motivarles a salir adelante, por inculcarles el hábito del estudio y por enseñarles a no solo pensar en grande, sino ¡a ser grandes!. Gracias por transmitirles con firmeza y con cariño tantos buenos conocimientos y decirles que valoramos el esfuerzo que han hecho para formarles de la mejor manera. Cada uno habéis sembrado en nuestros hijos conocimientos y valores que permanecerán para siempre. A todos gracias por sus enseñanzas, su dedicación, su tiempo, su paciencia, su comprensión y esmero en el aprendizaje de nuestros hijos. Tengan la certeza, que lo que ustedes han sembrado no será en vano y que en el futuro se verán los frutos de esta noble labor que realizan. Decía Pitágoras: educar no es dar carrera para vivir si no templar el alma para las dificultades de la vida; gracias por educar a nuestros hijos. Y a nuestros niños decirles, en palabras del Quijote:: “Los hijos, señor, son pedazos de las entrañas de sus padres, y así, se han de querer, por buenos o malos que sean, como se quieren las almas que nos dan vida. A los padres toca encaminarlos desde pequeños por los pasos de la virtud, de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres.” Aunque ya no seáis unos niños, sigáis creciendo, haciéndoos adultos, siempre estaremos a vuestro lado.
  8. 8. 1 Hijos, si en vuestro camino tropezáis y caéis, nosotros no lo podremos evitar, pero ahí estaremos para ayudar a que os levantéis. Hijos, en los buenos momentos podremos disfrutar con vosotros. Pero si llegan otros peores, nosotros no podremos evitarlo, pero si acompañaros para hacerlos menos difíciles. Hijos, la vida es una improvisación. Ninguno de nosotros, puede predecir nada ni tiene idea de lo que va a pasar después. Pero contad con nosotros si necesitáis dirección. Os ayudaremos a que veáis que la mayoría de las veces vais a hacer las cosas a medida que vais avanzando. Hijos, no importa cuántas veces os equivoquéis o con que lentitud progresáis. Ahí estamos nosotros para recordaros que seguís estando muy por delante de los que ni siquiera lo intentan. Hijos, permaneceremos detrás para que no olvidéis que hay que trabajar con la humildad y constancia de una hormiga y con la disciplina de un buen militar. Hijos, nunca dejéis que nadie os diga que no podéis hacer algo. Ni siquiera nosotros los padres. Si tenéis un sueño, tenéis que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo os dirán que vosotros tampoco podéis. Si queréis algo id por ello y punto. Hijos, el éxito se logra únicamente con esfuerzo y con valentía. Ahí estarán vuestros padres también para insistiros. Gracias por vuestro ejemplo de esfuerzo y perseverancia, de inocencia, alegría y amistad, valores que ojalá conservéis siempre. Gracias por sorprendernos, por soportarnos en momentos difíciles, por sostenernos, por los retos a los que nos habéis sometido.
  9. 9. 1 No dejéis que vuestros miedos arrollen vuestros deseos. Dejad que las barreras a las que os enfrentáis sean externas, no internas. La fortuna favorece a los audaces, y estad seguros de que nunca sabréis de qué sois capaces hasta que lo intentéis. Disfrutad este momento y demostrad que lo sembrado hasta ahora, ha caído en tierra fértil, haced que nosotros como padres y este colegio que os ha acogido durante nueve años. nos sintamos orgullosos de vosotros. Y, al mismo tiempo entusiasmaros con la nueva etapa que viene. Nuevos sueños, nuevas metas, nuevos retos, nuevas personas, nuevos lugares. La aventura continúa para todos vosotros. Gracias a Teresa, Lourdes, Cristina y Henar de la etapa de infantil; a Marta y Esther de primero y segundo de primaria; a Juli, Mª Jesús y Pilar de tercero y cuarto; a Ana, Yolanda y Charo de quinto y sexto. Gracias a los demás profesores del colegio, con especial cariño a Gema por la dedicación que ha tenido con nuestros hijos para cualquier actividad, incluso no docente. Gracias a la Dirección del colegio Gracias a nuestros hijos Gracias al apoyo de Marta, hermana de Gemma Núñez, para realizar esta presentación. Y gracias a todos por la atención que habéis prestado. Con el permiso del colegio, pedimos a todos los alumnos de sexto de primaria que suban al escenario con las bandas y birretes colocados. También pedimos a las tutoras de sexto que suban al escenario.
  10. 10. 1 Y ahora, también se lo pedimos a Gema. Muchas gracias a todos.

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