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Calvario
En el Monte
Escrito hace cien años por el americano George
Bennard, el himno ...
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me y seguro por los caminos del Todopodero-
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Fotos: Roberto Guerrero
Conforme a su misión
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y compartir e...
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[INFORME]
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Instituto Nacional Penitenciario (INPE), q...
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zó el primer bautizo del MMM en la cárcel de
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cinco mil preso...
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[ECONOMÍA]
Antes de la caída,
la soberbiaLas civilizaciones son como puentes construidos para
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más probable, l...
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BruchkoLibro autobiográfico del misionero norteamericano Bruce Olson,
el primer hombre blanco ...
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[LITERATURA]
El hombre blanco de corazón motilón, aprendió a pescar, a
cazar, y fue adaptándose...
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ayudarse unos a otros. Actualmente se preocu-
pan por los demás; se sacrifican verdaderamente.
Este cambio...
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[HÉROES DE LA FE]
El mendigo que Dios
liberóPerteneció a la Marina de Guerra del Perú, pero es...
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32 • Impacto evangelístico

[HÉROES DE LA FE]
ricordia del Altísimo, su destino no fue otro
que la calle y la indigencia. ...
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Movimiento Misionero Mundial. Por ello, y
debido principalmente a su entrega irrestricta
a Dios, se hizo c...
34 • Impacto evangelístico

amar
El hombre que supo
Una niñez atrapada por la pornografía y las fantasías
sexuales. La vid...
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[HISTORIAS DE VIDA]
APRENDIZ DE SEDUCTOR
Criado en un hogar típico francés de los
años sesenta...
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llegada de la Obra del Señor a territorio francés,
a través del impulso de los reverendos Luis M.
Ortiz y ...
38 • Impacto evangelístico
[DEVOCIONAL]
¿Podrá la Iglesia
evangelizarel mundo?
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido ...
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que verdaderamente pueden evangelizar al
mundo hasta lo último de la Tierra y a toda
criatura.
Hablando de...
40 • Impacto evangelístico
[DEVOCIONAL]
sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre
vosotros con debilidad, y ...
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si Dios no hacía algo con él, de manera que
pudiera seguir, ¿y sabe usted lo Dios hizo con
él, para que pu...
42 • Impacto evangelístico
[DEVOCIONAL]
¡Ha
resucitado!
“No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado;...
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tierra. Cuando analizamos la sección que
trata de la pasión, especialmente en el li-
bro de Marcos, nos da...
44 • Impacto evangelístico

[DEVOCIONAL]
rio terrenal. Por ende, el ángel le llama por
su nombre, JESÚS EL NAZARENO. En
se...
Jesucristo murió por tus pecados y el resucito el vive       699  semana santa
Jesucristo murió por tus pecados y el resucito el vive       699  semana santa
Jesucristo murió por tus pecados y el resucito el vive       699  semana santa
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  1. 1. abril 2012 • 1 La revista que edifica tu vida evangelístico Impacto Abril 2012 / Edición 699 / www.impactoevangelistico.net PUBLICACIÓN OFICIAL DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL Testimonio. El hombre que supo amar. Héroes de la fe. El mendigo que Dios liberó. Devocional. Ha resucitado! / La unción y la oración. Cristo El sacrificio de ¿De qué murio Jesús para salvar al mundo?
  2. 2. 2 • Impacto evangelístico
  3. 3. abril 2012 • 3 “ H e aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:32-33. En este pasaje, la Palabra de Dios nos habla de aquella gran victoria que nuestro Salvador obtuviera sobre el diablo, el pecado, la tumba, el temor, la tristeza, la ignorancia y la trasgresión. En efecto, a través de su muerte, el Señor derrotó para siempre a las tinieblas y a la muerte; y por ende, el mismo poder que operó en su resurrección, vivificará nuestros cuerpos mortales. Jesucristo vino al mundo, y cumplió a la perfección el plan de redención del Padre. Y por medio de aquel sacrificio, fueron satisfechos tanto el amor como la justicia de Dios, abriéndose las puertas de la gracia ante todo aquel que quiera aceptarlo. Nuestro Señor Jesucristo, después de haber resucitado, se apareció a dos de sus discípulos que iban al campo; mas ellos no lo reconocieron, y hasta lo llamaron “forastero”. Al oír estas palabras, nuestro Salvador les reprochó su ignorancia, diciéndoles: “¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas Rev. Gustavo Martínez Presidente Internacional del M.M.M. Yo he vencido al mundo han dicho!” (Lucas 24:25). Cristo, pues, recurrió a la Palabra para devolverles el gozo que deriva de la fe. Mas cuando lo contaron a los once apóstoles, ninguno los creyó (Marcos 16:12). Entonces, cuando Cristo se apareció a éstos, les reprochó tanto la dureza de su corazón como su incredulidad. Cuando Dios se quiere revelar a una persona, siempre lo hace por medio de las Escrituras. Estas producen fe, y la fe le lleva a Cristo, desintegrando la incredulidad del corazón (Romanos 10:17). La fe genuina permite que nada ni nadie pueda apartarnos del amor sublime de Dios, ni siquiera la muerte. Esto es, porque nuestra vida está fundamentada en la Roca que es Cristo. ¿Quién nos hará dudar de su existencia, cuando hemos recibido el testimonio de que Jesucristo vive en nuestros corazones, de que Él es real, de que su perdón todavía está vigente para todo aquel que se acerca al trono de la gracia? Amado lector, puede ser que nunca haya experimentado el gozo de la salvación, o bien que habiéndolo experimentado, los quehaceres de la vida le hayan alejado de Dios. En esta hora, Dios lo está llamando y le está dando una oportunidad de aceptarlo. Si usted lo hace, Él lo recibirá y lo hará heredero del Reino de los Cielos instantáneamente. Dios le bendiga l ¿Quién nos hará dudar de su existencia, cuando hemos recibido el testimonio de que Jesucristo vive en nuestros corazones, de que Él es real, de que su perdón todavía está vigente para todo aquel que se acerca al trono de la gracia? [EDITORIAL]
  4. 4. 4 • Impacto evangelístico 6 sumario PORTADA INFOGRAFIA + PORTADA MÚSICA INFORME ECONOMÍA ¿De qué murió Jesús? (USPS 012-850) PUBLICACIÓN OFICIAL DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL The World-Wide Missionary Movement, Inc.is a non-profit church with a vision to plant new churches in the United States of America and its territories, and also with a missionary vision to plant new churches wherever God opens new doors all over the World. PUBLISHED MONTHLY BY Movimiento Misionero Mundial, Inc World-Wide Missionary Movement, Inc San Juan, Puerto Rico Washington, D.C. Periodicals Postage Paid at San Juan, Puerto Rico 00936 POSTMASTER: send address changes to Impacto Evangelístico P.O.BOX 363644 San Juan, Puerto Rico 00936-3644 Teléfono (787) 761-8806;761-8805;761-8903 OFICIALES DEL M.M.M. INC. Rev. Gustavo Martínez Presidente Rev. José Soto Vicepresidente Rev. Jorge Álvarez Secretario Rev. Rodolfo González Tesorero Rev. Álvaro Garavito Director Rev. Margaro Figueroa Director Rev. Rómulo Vergara Director Rev. Rubén Concepción Director Rev. Humberto Henao Director Abril 2012 / Edición N° 699 evangelístico Impacto www.impactoevangelistico.net Distribución mundial: 200,000 ejemplares Director Fundador: Rev. Luis M. Ortiz Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2011-02530 Iglesia Cristiana Pentecostés-Movimiento Misionero Mundial: Av.28 de Julio 1781 - Lima 13 - Perú Impresión: Quad/Graphics Perú S.A. Av.Los Frutales 344 - Lima 03 - Perú OBRAS ESTABLECIDAS EN: Alemania Argentina Aruba Australia Austria Bélgica Belice Bolivia Bonaire Brasil Camerún Canadá Chile Colombia Congo Costa Rica Curazao Ecuador El Salvador España Estados Unidos Francia Gabón Ghana Guatemala Guinea Ecuatorial Guyana Francesa Guyana Inglesa Haití Holanda Honduras India Inglaterra Isla de San Andrés (Col.) Isla Mauricio Isla Rodrigues Islas Canarias (Esp.) Islas Hawái (EE.UU.) Israel Italia Jamaica Japón Kuwait Malasia México Nicaragua Nigeria Panamá Paraguay Perú Portugal Puerto Rico República Dominicana Suecia Suiza Surinam Trinidad y Tobago Uruguay Venezuela El Movimiento Misionero Mundial es una organización religiosa sin fines de lucro, debidamente registrada en San Juan, Puerto Rico, y en la capital federal, Washington D.C. con oficinas principales en ambas ciudades, así como en cada Estado de la Unión Americana y otros países, donde tenemos Obras misioneras establecidas. n Importante Las ofrendas y donaciones en efectivo, en equipo, en bienes raíces, en legados por testamento, en beneficio de esta Obra del Movimiento Misionero Mundial, Inc. son deducibles de la contribución sobre ingresos (Income Tax) y los recibos expedidos por el M.M.M. son reconocidos por el Servicio de Rentas Internas (I.R.S.) del Gobierno Federal de los Estados Unidos de América y del Estado Libre y Asociado de Puerto Rico. n Visite nuestra página web Obtenga información edificante de la Obra de Dios y manténgase al tanto de las últimas noticias. Un acceso personalizado desde cualquier lugar del mundo: www.impactoevangelistico.net n Si usted desea Escríbanos a nuestra dirección postal: Movimiento Misionero Mundial, Inc. P.O. Box 363644 San Juan, P.R. 00936-3644 n Copyright © 2009 Impacto Evangelístico Movimiento Misionero Mundial, Inc. (World-Wide Missionary Movement, Inc.) 6 12 14 16 20 24 Muerte y resurrección de Jesuscristo Pasión, resurrección y ascención de Cristo En el monte calvario La Palabra no tiene barreras Antes de la caída
  5. 5. abril 2012 • 5 marzo 2012 • 1 La revista que edifica tu vida evangelístico Impacto Marzo 2012 / Edición 698 / www.impactoevangelistico.net PUBLICACIÓN OFICIAL DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL Historia. Persecusión contra los cristianos. Testimonio. El hombre que escapó del alcohol. Devocional. ¿Podrá la Iglesia evangelizar el mundo? / Los líderes necesitan ayuda. Cristo Las joyas de Escuelas Dominicales centros de formación cristiana LITERATURA TESTIMONIO DEVOCIONAL DEVOCIONAL DEVOCIONAL EVENTOS HÉROES DE LA FE 18 34 Todo el contenido de esta revista y de cada edición subsiguiente está debidamente registrada en la Biblioteca del Congreso, Washington, D.C. USA. Todos los derechos son reservados. La reproducción parcial, completa y en cualquier forma o su traducción a otros idiomas, sin la debida autorización del Director está prohibida. Conforme a acuerdos internacionales de propiedad literaria es un delito punible por la Ley. n Declaración Doctrinal El Movimiento Misionero Mundial se adhiere a las doctrinas fundamentales de la Sagrada Escritura, tales como: • La inspiración de las Sagradas Escrituras: 2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:19-21. • La Adorable Deidad en Tres Personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo: Mateo 3:16,17; 17: 1-5; 28:19; Juan 17: 5, 24, 26; 16:32; 14:16, 23; 18:5, 6; 2 Pedro 1:17,18; Apocalipsis 5. • La Salvación por la Fe en Cristo: Lucas 24:47; Juan 3:16; Romanos 10:13; Tito 2:11; 3:5-7. • El Nuevo Nacimiento: Juan 3:3; 1 Pedro 1:23; 1 Juan 3:9. • La Justificación por la Fe: Romanos 5:1; Tito 3:7. • El Bautismo en Agua por Inmersión, según lo ordenado por Cristo: Mateo 28:19; Hechos 8:36-39. • El Bautismo en el Espíritu Santo, subsecuente a la salvación, hablando en otras lenguas conforme a: Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 2:4. • La Sanidad Divina: Isaías 53:4; Mateo 8:16, 17; Marcos 16:18; Santiago 5:14, 15. • Los Dones del Espíritu Santo: 1 Corintios 12:1-11. • Los Frutos del Espíritu Santo: Gálatas 5:22-26. • La Santificación: 1 Tesalonicenses 4:3; 5:23; Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:15, 16; 1 Juan 2:6. • El Ministerio y la Evangelización: Marcos 16:15-20; Romanos 10:15. • El Diezmo y el Sostenimiento de la Obra: Génesis 14:20; 28:22; Levítico 27:30; Números 18:21-26; Malaquías 3:7-10; Mateo 10:10; 23:23. • El Levantamiento de la Iglesia: Romanos 8:23; 1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:16,17. • La Segunda Venida de Cristo: Zacarías 14:1-9; Mateo 24:30, 31; 2 Tesalonicenses 1:7; Tito 2:13; Judas 14, 15. • El Reino Milenial: Isaías 2:1-4; 11:5-10; Zacarías 9:10; Apocalipsis 19:20; 20:3-10. • Cielos Nuevos y Tierra Nueva: Isaías 65:17; 66:22; 2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1. 26 34 38 42 46 48 30 Bruchko El hombre que supo amar PodrálaIglesia Evangelizar Ha resucitado La unión y la oración Confraternidad en Santander El mendigo que Dios liberó REFLEXIONES AMENIDADES CARTAS 54 64 63 6660 57 58 Confraternidad en Trujillo Japón con el Señor Confraternidad en Texas Convención en Argentina Tu Palabra es la verdad ¿Cuánto sabes de la Biblia? Nos escriben Portada Revista Impacto Evangelístico N° 698.
  6. 6. 6 • Impacto evangelístico [PORTADA] Jesús? ¿De qué murió Expertos médicos, historiadores y arqueólogos han examinado en detalle la ejecución que Jesucristo voluntariamente soportó. Todos coinciden en que sufrió una de las formas más duras y dolorosas de pena capital jamás imaginada por el hombre.
  7. 7. abril 2012 • 7
  8. 8. 8 • Impacto evangelístico [PORTADA] >>> E l sufrimiento intenso empezó antes de que se iniciara la vejación. Jesús tenía el peso del mundo sobre sus hombros; incluso antes de que la cruci- fixión empezara, mostraba claramente síntomas físicos relacionados con un in- tenso sufrimiento. La noche anterior a la ejecución sus dis- cípulos dicen haber visto a Jesús en “ago- nía” sobre el Monte de los Olivos; no tan solo no durmió en toda la noche, sino que parece haber estado sudando abundante- mente. Tan grande era el sufrimiento que había pequeños vasos sanguíneos que se rompían en sus glándulas sudoríficas y emitían gotas rojas tan grandes que caían al suelo (véase Lucas 22:44). Este síntoma de intenso sufrimiento se llama hemato- hidrosis. Jesús estaba físicamente agotado y en en un formulario a modo de red; bajo la presión de una gran tensión, los vasos se contraen; luego, cuando la ansiedad pasa a los vasos sanguíneos, se dilatan hasta el punto de ruptura. La sangre entra en las glándulas sudoríparas y a medida que és- tas producen sudor, la sangre brota a la superficie en forma de gotas. ¿Cuál era la fuente de estrés y angustia de Jesús? Es evidente que estaba en una intensa agonía. Siendo el Hijo de Dios co- nocía en detalle todo lo que estaba a punto de sucederle. Sabía que estaba físicamente frente a una de las formas más horribles de la pena capital. Su cuerpo era humano y sentía lo mismo que cualquier hombre o mujer sometido a los mismos castigos. ¿Fue este el origen de su estrés severo? Es dudoso. El peso más grande sobre Jesús era el conocimiento de que pronto asumiría to- dos los pecados del hombre e iba a sufrir una forma de infierno destinado a los pe- cadores perdidos. Jesús podría haber evitado todo esto y simplemente desaparecer; podría ha- ber utilizado una legión de ángeles para protegerlo; podría haber hecho su piel im- penetrable. Podría haber anestesiado su dolor, pero eligió hacer ninguna de estas cosas. Más bien, voluntariamente escogió ser “herido por nuestras transgresiones” y “molido por nuestros pecados” para que pudiera pagar por nuestros pecados y sufrir la muerte humana. “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados… Angustiado Él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus tras- quiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:5, 7). LOS AZOTES Fueron tres los momentos claves y de ma- yor sufrimiento a los que Jesús fue some- tido: Los castigos que daban los romanos: la flagelación era un preliminar legal para toda ejecución romana. Desnudaban la parte superior del cuerpo de la víctima, lo sujetaban a un pilar poco elevado, con la espalda encorvada, de modo que Jesús podría haber evitado todo esto y simplemente desaparecer; podría haber utilizado una legión de ángeles para protegerlo; podría haber hecho su piel impenetrable. Podría haber anestesiado su dolor, pero eligió hacer ninguna de estas cosas. Más bien, voluntariamente escogió ser “herido por nuestras transgresiones” y “molido por nuestros pecados” para que pudiera pagar por nuestros pecados y sufrir la muerte humana. peligro de sufrir un colapso si no recibía líquidos. Este es el Hombre al cual los soldados romanos torturaron. Antes de la crucifixión, Cristo oró en el Jardín del Getsemaní; el discípulo y médico Lucas señaló lo siguiente: “Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:44). Esto fue escrito por Lucas, un hombre bien educado y un ob- servador cuidadoso de profesión. Lucas es también el único escritor que menciona el sudor de sangre, posiblemente debido a su interés como médico en este raro fenó- meno fisiológico. De acuerdo con el Dr. Frederick Zugi- be, Jefe Examinador Médico del Condado de Rockland, Nueva York, a pesar de que esta dolencia es poco frecuente, es bien conocido y ha habido muchos casos de la misma. Alrededor de las glándulas sudo- ríparas, hay múltiples vasos sanguíneos
  9. 9. abril 2012 • 9 Ilustración:JulioLimachi
  10. 10. 10 • Impacto evangelístico >>> [PORTADA] al descargar sobre ésta los golpes, nada perdiesen de su fuerza y golpeaban, sin compasión y sin misericordia alguna. El instrumento usual era un azote corto (fla- grum o flagellum) con varias cuerdas o correas de cuero, a las cuales se ataban pe- queñas bolas de hierro o trocitos de hue- sos de ovejas a varios intervalos. De este modo, cuando los soldados azotaban repetidamente y con todas sus fuerzas las espaldas de su víctima, las bo- las de hierro causaban profundas contu- siones y hematomas. Los huesos de ove- ja desgarraban la piel y el tejido celular subcutáneo. Al continuar los azotes, las laceraciones cortaban hasta los músculos, produciendo tiras sangrientas de carne desgarrada, lo que creaba las condiciones para producir una pérdida importante de líquidos (sangre y plasma). Hay que tener en cuenta que la hematidrosis (sudora- ción de sangre) había dejado la piel muy sensible en Jesús. LA CORONA DE ESPINAS En el estado de sufrimiento de Cristo, tras los crudos golpes que habían sido Era costumbre de los romanos que los cuerpos de los crucificados permaneciesen lar- gas horas pendientes de la cruz, a veces hasta que entraban en putrefacción o las fieras y las aves de rapiña los devoraban. Por lo tanto, antes de que Jesús muriese, los príncipes de los sacerdotes y sus colegas del Sanedrín pidieron a Pilato que, según la costumbre romana, mandase rematar a los ajusticiados, haciendo que se le quebrasen las piernas a golpes. Esta bárbara operación se llamaba en latín crurifragium (Juan 19:31-37). Las piernas de los ladrones fueron quebradas, mas al llegar a Jesús y observar que ya estaba muerto, renunciaron a golpearlo, pero uno de los soldados, para mayor seguridad, quiso darle lo que se llamaba el “golpe de gracia” y le traspasó el pecho con una lanza. Por esta sangre y por esa agua que salieron del costado, los médicos han concluido que el pericardio (saco membranoso que envuelve el corazón) debió ser alcanzado por la lanza, o que se pudo ocasionar la perforación del ventrículo derecho, o tal vez había un hemopericardio postraumático, o representaba fluido de pleura y pericardio, de donde habría procedido la efusión de sangre l EL LANZAZO suficientes para matarlo, se agravó con la inserción de las espinas, profundas, en su cabeza. Su cuerpo ya estaba magulla- do, cortado y sangrante, y siguiendo las Escrituras y los dichos de los Apóstoles, no había tenido ningún alimento durante muchas horas, lo que se habría agravado por la pérdida de líquidos tras las abun- dantes hemorragias. Eso hizo suponer que Jesús estaría gravemente deshidrata- do. Esta tortura brutal ciertamente le ha- bría llevado a lo que los médicos llaman colapso o shock. Cuentan las Escrituras, que al mo- mento de la “coronación” congregaron a toda la corte conformada por entre 400 y 600 hombres para burlarse de Él. Allí lo desnudaron, lo hicieron sentar sobre cualquier banco de piedra, le echaron en las espaldas una capa corta color grana y le encasquetan la corona de espinas con fuerza sobre la cabeza, le pusieron una caña por cetro en la mano derecha y em- pieza la farsa… “¡Salve, Rey de los judíos! Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y lo escupían, y puestos de rodillas le hacían re- verencias. Después de haberlo escarnecido, lo desnudaron…” (Marcos 15:15-20; Mateo 27:26-31; Juan 19:1-3). La palabra “corona” ha inducido a pensar en un cerco de espinas en torno a la cabeza, tal como lo presentan los cruci- fijos, pero la frase empleada por Marcos al igual que Juan es: “Plexantes stephanon ex acanthon… epethekan epi tes kefales autou”, lo que significaría según los in- vestigadores: “Entretejiendo una corona de espinas que pusieron sobre su cabeza”. Estas espinas de una planta local se entre- tejían alrededor de la cabeza horizontal- mente de la frente a la nuca pasando por encima de las orejas. CRUCIFIXIÓN El efecto principal de la crucifixión, apar- te del tremendo dolor que presentaba en sus brazos y piernas, era la marcada inter- ferencia con la respiración normal, parti- cularmente en la exhalación. El peso del cuerpo jalado hacia abajo, con los brazos y hombros extendidos, tendían a fijar los músculos intercostales a un estado de in- halación y por consiguiente afectando la El médico Frederick Farrar describe el efecto torturador pretendido: “una muerte por crucifixión parece incluir todo lo que el dolor y la muerte puedan tener de horrible y espantoso, vértigo, calambres, sed, inanición, falta de sueño, fiebre, tétano, vergüenza, publicación de la vergüenza, larga duración del tormento, horror de la anticipación, mortificación de las heridas no cuidadas...”
  11. 11. abril 2012 • 11 exhalación pasiva. De esta manera la ex- halación era primeramente diafragmática y la respiración, muy leve. Esta forma de respiración no era suficiente y pronto pro- dujo retención de CO2 (hipercapnia). Para poder respirar y ganar aire, Jesús tenía que apoyarse en sus pies, tratar de flexionar sus brazos y después dejarse desplomar para que la exhalación se pro- dujera. Pero al dejarse desplomar le pro- ducía igualmente una serie de dolores en todo su cuerpo. El desarrollo de calambres musculares o contracturas tetánicas debido a la fatiga y la hipercapnia afectaron aún más la res- piración. La exhalación adecuada requería que se incorporara el cuerpo, empujándolo hacia arriba con los pies y flexionando los codos, aductando los hombros. Esta ma- niobra colocaría el peso total del cuerpo en los tarsales y causaría un tremendo dolor. Más aún, la flexión de los codos causaría rotación en las muñecas en torno a los cla- vos de hierro y provocaría enorme dolor a través de los nervios lacerados. El levantar el cuerpo rasparía dolorosamente la espal- da contra el estipe (la madera vertical de la cruz donde quedaba apoyada la espalda). Como resultado de eso, cada esfuerzo de respiración se volvería agonizante y fati- goso, eventualmente llevaría a la asfixia y finalmente a su fallecimiento. CAUSAS DE LA MUERTE Después de sufrir la flagelación, el largo vía crucis y la dolorosa crucifixión, Jesu- cristo murió de asfixia, insuficiencia car- diaca aguda y finalmente un infarto al miocardio, pero si hubiera necesidad de realizar una ficha o informe final de las causas clínicas de su fallecimiento, serían al menos diez los diferentes aspectos mé- dicos que le causaron la muerte. El médico Frederick Farrar describe el efecto torturador pretendido: “una muer- te por crucifixión parece incluir todo lo que el dolor y la muerte puedan tener de horrible y espantoso, vértigo, calambres, sed, inanición, falta de sueño, fiebre, téta- no, vergüenza, publicación de la vergüen- za, larga duración del tormento, horror de la anticipación, mortificación de las heri- das no cuidadas...” Un médico lo resumió como “una sin- fonía del dolor” producida por cada mo- vimiento, con cada inspiración, incluso una pequeña brisa sobre su piel podría causar un dolor intenso en ese momento. Zugibe cree que Cristo murió de un colapso debido a la pérdida de sangre y líquido, más un choque traumático por su heridas, además de una sacudida cardio- génica que causó que el corazón sucum- biera. James Thompson cree que Jesús no mu- rió por agotamiento, ni por los golpes o por las 3 horas de crucifixión, sino que murió por agonía de la mente, la cual le produjo el rompimiento del corazón. Su evidencia viene de lo que sucedió cuando el soldado romano atravesó el costado izquierdo de Cristo. La lanza liberó un chorro repentino de sangre y agua (Juan 19:34). Esto no solo prueba que Jesús ya estaba muerto cuando fue traspasado, sino que Thompson cree que ello también es una evidencia del rom- pimiento cardíaco. El renombrado fisiólogo Samuel Houghton cree que tan solo la combina- ción de crucifixión y ruptura del corazón podría producir este resultado. Cualquie- ra que fuere la causa final de la muerte, no hay duda de que fue dolorosa más allá de lo descriptible con la palabra. Cerca del fin, cuentan las Escrituras, un criminal crucificado junto a Él se burló: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a noso- tros” (Lucas 23:39). Quizás, no sabía que el hombre al cual él hablaba estaba colgado allí voluntariamente. Jesús permaneció en su agonía y ver- güenza, según la fe, no porque era omni- potente, sino por su increíble amor por la humanidad. Sufrió para crear el camino necesario para la salvación de todos, de quienes creen en Él o no l En el estado de sufrimiento de Cristo, tras los crudos golpes que habían sido suficientes para matarlo, se agravó con la inserción de las espinas, profundas, en su cabeza. Su cuerpo ya estaba magullado, cortado y sangrante, y siguiendo las Escrituras y los dichos de los Apóstoles, no había tenido ningún alimento durante muchas horas, lo que se habría agravado por la pérdida de líquidos tras las abundantes hemorragias.
  12. 12. 12 • Impacto evangelístico [PORTADA]
  13. 13. abril 2012 • 13 Infografía: Julio De La Cruz
  14. 14. 14 • Impacto evangelístico Cristo Pasión, resurrección y ascensión de Esta es la cronología detallada de la pasión de Jesús hasta su resurrección y ascensión, que ha sido relatado en varios libros de la Biblia que recogen los testimonios de los Apóstoles. PRENDIMIENTO, PROCESO, CRUCIFIXIÓN Y SEPULTURA DE JESÚS Jueves en la noche, viernes y sábado de la Semana de la Pasión, en el año 30 d. C. - Jesús es traicionado y aprehendido; y después abandonado por sus discípu- los (Huerto de Getsemaní, viernes, mu- cho antes del amanecer). Marcos 14:43- 52; Mateo 26:47-56; Lucas 22:47-53; Juan 18:2-12. - Jesús es examinado primeramente por el ex sumo sacerdote Anás (El proceso judío y los sucesos relacionados con Él, viernes antes del amanecer). Juan 18:12- 14, 19-23. - Jesús es procesado precipitadamente y condenado por Caifás y el Sanedrín. Los miembros de este se mofan de Él, y lo abofetean (En la residencia de Cai- fás, el sumo sacerdote. Viernes antes del amanecer). Marcos 14:53, 55-65; Mateo 26:57, 59-68; Lucas 22:54, 63-65; Juan 18:24. - Pedro niega tres veces a su Señor en el atrio de la residencia del sumo sa- cerdote, durante la serie de procesos (Viernes antes del amanecer y al amane- cer). Marcos 14:54, 66-72; Mateo 26:58, 69- 75; Lucas 22:54-62; Juan 18:15-18, 25-27. - Después del amanecer, Jesús es for- malmente condenado por el Sanedrín (Viernes). Marcos 15:1; Mateo 27:1; Lucas 22:66-71. - Remordimiento y suicidio de Judas el traidor en el templo y en un lugar den- tro de las murallas de Jerusalén (Vier- nes en la mañana). Mateo 27:3-10; Hechos 1:18, 19. - Jesús ante Pilato por primera vez (Je- rusalén, viernes, temprano en la maña- na). Marcos 15:1-5; Mateo 27:2, 11-14; Lu- cas 23:1-5; Juan 18:28-38. - Jesús ante Herodes Antipas el Tetrar- ca (Jerusalén, viernes, temprano en la mañana). Lucas 23:6-12. - Jesús ante Pilato por segunda vez (Pilato, atemorizado, lentamente y con renuencia cede a las demandas del Sane- drín que quiere la crucifixión de Cristo, viernes al amanecer). Marcos 15:6-15; Mateo 27:15-26; Lucas 23:13-25; Juan 18:39-19:16. - Los soldados romanos hacen burla de Jesús (Viernes, entre las 6 y las 9 am). Marcos 15:16-19; Mateo 27:27-30. - Vía dolorosa: Jesús lleva su cruz al lu- gar llamado Gólgota (Viernes antes de las 9 a.m.). Marcos 15:20-23; Mateo 27:31- 34; Lucas 23:26-33; Juan 19:16, 17. - Las primeras tres horas en la cruz (Desde las 9 a.m. hasta el mediodía del viernes. Este corto período incluye: tres de las últimas siete palabras o expresio- nes que Jesús pronunció; la repartición de las vestiduras de Cristo; la inscripción sobre la cruz; la burla que de Jesús hi- cieron: la multitud, el Sanedrín, los solda- dos, y aun los dos ladrones crucificados). Marcos 15:24-32; Mateo 27:35-44; Lucas 23:33-43; Juan 19:18-27. - Las tres horas de oscuridad: desde el mediodía hasta las tres de la tarde [PORTADA]
  15. 15. abril 2012 • 15 (Las últimas cuatro palabras de Cristo pronunciadas al caer las tinieblas y al aproximarse su muerte). Marcos 15:33- 37; Mateo 27:45-50; Lucas 23:44-46; Juan 19:28-30. - Los fenómenos que ocurrieron durante la muerte de Cristo en la cruz. Marcos 15:38- 41; Mateo 27:51-56; Lucas 23:45, 47-49. - La sepultura del cuerpo de Jesús, des- pués de comprobada su muerte en la tumba de José de Arimatea (Viernes en la tarde antes de las 6). Marcos 15:42- 46; Mateo 27:57-60; Lucas 23:50-54; Juan 19:31-42. - La vigilia de las mujeres ante el sepul- cro de Jesús (Las mujeres continúan su vigilia ante el sepulcro y descansan el sábado mientras los fariseos montan una guardia de soldados romanos para que vigilen el sello romano con que la tumba está sellada). Marcos 15:47; Mateo 27:61- 66; Lucas 23:55-56. LA RESURRECCIÓN, LAS APARICIO- NES Y LA ASCENSIÓN DE JESÚS Todos estos acontecimientos ocurrieron en un período de cuarenta días, comenzan- do el domingo después de la muerte de Cristo. En la primavera del año 30 d. C. - La visita de las mujeres al sepulcro de Jesús (Ellas permanecieron ante el sepul- cro hasta el sábado muy tarde y compra- ron las especies aromáticas el primer día de la semana. Marcos 16:1; Mateo 28:1. - El terremoto; la piedra de la puerta del sepulcro, revuelta por un ángel; el asombro de los guardas romanos (El domingo ante del amanecer). Mateo 28:2-4. - La visita de las mujeres a la tumba de Jesús, el domingo, más o menos a la hora de la salida del sol, y el mensaje de los ángeles con respecto al sepul- cro vacío (Gólgota. El domingo tempra- no en la mañana). Marcos 16:2-8; Mateo 28:5-8; Lucas 24:1-8; Juan 20:1. - María Magdalena y las otras mujeres informan a los apóstoles; y Pedro y Juan vistan la tumba vacía (Se relatan cinco apariciones de Jesús que ocurrie- ron en el día de la resurrección y cinco apariciones subsiguientes que sucedie- ron durante los cuarenta días. Las cinco apariciones de este día fueron: 1) a María Magdalena [Juan y Marcos]; 2) a otras mujeres [Mateo]; 3) a los dos en el camino a Emaús; 4) a Simón Pedro [Lucas 24:34]; 5) a diez apóstoles y a otros). Lucas 24:9- 12; Juan 20:2-10. - La aparición de Jesús a María Mag- dalena, y el mensaje que le dio a ella para los discípulos (Jerusalén. Domin- go, primer día de la semana). Marcos 16:9-11; Juan 20:11-18. - La aparición de Jesús a las otras mu- jeres (Jerusalén, domingo, primer día de la semana. Mateo 28:8-10. - Algunos de los guardias dan aviso de las cosas acontecidas, a los príncipes de los sacerdotes. Mateo 28:11-15. - La aparición de Jesús a dos de sus dis- cípulos (Cleofas y otro) en el camino a Emaús. Marcos 16:12, 13; Lucas 24:13-32. - El informe de los dos discípulos a los once y a otros. Y la noticia de la apa- rición de Jesús a Simón Pedro (Jeru- salén. El domingo después de oscurecer). Lucas 24:33-35; 1 Corintios 15:5. - Jesús se aparece a los asombrados discípulos (estando ausente Tomás) y les da una comisión; los discípulos no pueden convencer a Tomás de que Jesús ha resucitado (Jerusalén. Eran las primeras horas de la noche). Marcos 16:14; Lucas 24:36-43; Juan 20:19-25. - La aparición de Jesús a los discípu- los el domingo siguiente en la noche; Tomás se convence (Jerusalén). Juan 20:26-31; 1 Corintios 15:5. - La aparición de Jesús a siete discípu- los en la orilla del Mar de Galilea. La pesca milagrosa. Juan 21. - Jesús se aparece a más de quinientas personas en un monte previamente in- dicado por Él, y les da una comisión. Marcos 16:15-18; Mateo 28:16-20; 1 Corin- tios 15:6. - La aparición a Jacobo, el hermano de Jesús. 1 Corintios 15:7. - Jesús se aparece a los discípulos y les da otra comisión (Jerusalén). Lucas 24:44-49; Hechos 1:3-8. - La última aparición y la ascensión de Jesús (En el Monte de los Olivos, entre Jerusalén y Betania). Marcos 16:19, 20; Lucas 24:50-53; Hechos 1:9-12 l
  16. 16. 16 • Impacto evangelístico [MÚSICA] Calvario En el Monte Escrito hace cien años por el americano George Bennard, el himno resume la pasión y muerte de Cristo en la cruz. Todo un sentido homenaje. Johan Pérez Landeo Ilustración: Julio Limachi C uando en 1902 George Bennard, un cristiano misionero de inicios del siglo veinte, atravesó por una experiencia di- fícil que lo hizo reflexionar sobre el significado de la cruz y, en particular, lo que el apóstol Pa- blo quiso decir cuando habló de entrar en la co- munión del sufrimiento de Cristo, no imaginó lo que sus consideraciones alumbrarían para el mundo evangélico. Y es que, al meditar en- torno a la pasión y muerte del Hijo de Dios, se convenció de que la cruz era algo más que un símbolo religioso y escribió una canción eterna y maravillosa: “En el Monte Calvario”. Bennard, nacido en 1873 en Youngstown, en el estado norteamericano de Ohio, envió al poco tiempo una copia de su melodía a Char- les Gabriel, uno de los compositores de himnos cristianos más importantes en ese momento, quien de inmediato predijo que la canción sería muy popular. El canto se entonó por primera vez en una reunión especial de avivamiento en Pokagon, Michigan, el 7 de junio de 1913. Un par de años después el predicador Billy Sun- day, el evangélico de mayor renombre e in- fluencia de América durante las dos primeras décadas de la centuria pasada, la lanzó a la po- pularidad en su emblemático programa radial dedicado a la difusión de la Palabra de Dios. Singular por donde se mire, el himno está íntimamente relacionado con la vida espiri- tual de su autor. Su búsqueda permanente del conocimiento del verbo del Señor, que nutrió con esperanza y fe sus días terrenales, lo llevó a convertirse en el epítome del buen seguidor de Cristo. Un compendio humano del cristia- nismo que, alguna vez, aseguró que su oda la ideó: “mientras contemplaba mentalmente la escena de la cruz. Allí me vino el tema del himno y con él la melodía. Pero no vinieron los versos. Una voz interior parecía decirme espe- ra. Pasaron varias semanas de predicación en Michigan y Nueva York y de repente la letra vino casi sola y la anoté con facilidad”. Con cien años de victoriosa historia, “En el Monte Calvario” también enalteció a su autor quien batalló, desde muy joven, para andar fir- EL HIMNO En el Monte Calvario estaba una cruz, emblema de afrenta y dolor; mas yo amo esa cruz donde murió mi Jesús por salvar al más vil pecador. ¡Oh! Yo siempre amaré esa cruz, en sus triunfos mi gloria será; y algún día en vez de una cruz, mi corona Jesús me dará. Y aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús, para mí tiene suma atracción, pues en ella llevó el Cordero de Dios de mi alma la condenación. En la cruz de Jesús donde su sangre vertió, hermosura contemplo sin par; pues en ella triunfante a la muerte venció, y mi ser puede santificar. Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús, sus desprecios con Él llevaré, y algún día feliz con los santos en luz, para siempre su gloria veré.
  17. 17. abril 2012 • 17 me y seguro por los caminos del Todopodero- so. Así pese a querer instruirse para conocer y difundir la Palabra de Dios a los dieciséis años, luego de perder a su progenitor, George debió hacerse cargo de la manutención de su madre y hermanas y se alejó un tanto del Altísimo. Sin embargo, las puertas del cristianismo se le abrieron cuando se unió en matrimonio con Willaminta Bennard y en 1895 fue promovido al cargo de ministro del Señor. Luego de ello desarrolló una existencia consagrada a Cristo en la que compuso alrededor de trescientos cincuenta himnos evangélicos. En la actualidad, luego de casi cincuenta y cuatro años del deceso de George Bennard, el papel de su composición trasciende en la la- bor de tender nuevas vías de relación entre el Creador y la humanidad. En plena vorágine de un sinfín de transformaciones tecnológicas, su inspiración resuena con mayor fuerza y pode- río en la conmemoración anual cristiana de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Na- zaret. Y es desde esta particularidad, en la que el pueblo de Dios se reencuentra con el punto de partida de la corriente evangélica, desde donde se posiciona para plantearle y proyec- tarle al mundo la reivindicación del rol divino y glorioso del Salvador l
  18. 18. 18 • Impacto evangelístico [INFORME] 18 • Impacto evangelístico
  19. 19. abril 2012 • 19 Johan Pérez Fotos: Roberto Guerrero Conforme a su misión de llevar el Evangelio de Jesucristo a toda la humanidad, el Movimiento Misionero Mundial del Perú predica la Palabra de Dios dentro de los penales hace 19 años, en una labor que no conoce de barreras. no tiene barreras La Palabra abril 2012 • 19
  20. 20. 20 • Impacto evangelístico E n el penal de Lurigancho, una de las prisiones más hacinadas de Latinoa- mérica y una de las más peligrosas del mundo según National Geographic, es po- sible cambiar de vida y dar un primer paso hacia la reinserción social. Y es que, a diario, centenares de presos de esta cárcel, con capa- cidad para mil quinientos internos pero que alberga a más de once mil, luchan por salir adelante apoyados por voluntarios cristianos del Movimiento Misionero Mundial y dan sus primeros pasos para transformarse en perso- nas de bien gracias al poder de Jesucristo. Un esfuerzo que, desde septiembre de 1993, rea- liza la Obra de Dios con el único objetivo de ser fuente de esperanza y salvación para un gran grueso de seres humanos execrados por la sociedad. El gestor e impulsor de esta labor no es ni fue asaltante, ni terrorista, ni narcotraficante, pero ha recorrido casi todas las prisiones del Perú. Teófilo Estrada Maíz, pastor del Movi- miento Misionero Mundial, ha caminado des- de 1993 entre rejas en las tres regiones natu- rales del territorio peruano, voluntariamente, para llevar la Palabra de Dios a los presos y convertir al Creador en la única fuente de con- suelo espiritual en el infierno en el que mu- chos seres malviven. Su trabajo ad honorem es una guía de la re- socialización de las cárceles peruanas, un testi- monio del cambio que puede producir el Señor inclusoenlassituacionesmásadversas,elsueño de cualquier institución estatal y la validación del poder especial de las Sagradas Escrituras. Hombre de fe, Estrada Maíz concretó a ini- cios de los años noventa la idea de evangeli- zar en los centros penitenciarios del Perú. El punto de partida fue el penal de Lurigancho, famoso por ser un infierno terrenal y auténti- co, hasta que visitó al familiar de un integran- te del MMM y se quedó impresionado por la ausencia de la “sana doctrina” de Dios tras las rejas. Entonces, el pastor se trazó la meta de llevar la Palabra de Dios al interior de la cár- cel y fue tal su empeño que durante tres años visitó Lurigancho de forma semanal y en 1995 sacó al aire una radio comunitaria, llamada Redentor, que irradiaba mensajes bíblicos al interior de la cárcel y que fue surtidora de fe y esperanza durante dos años. Mientras cualquier reo soñaba con fugarse [INFORME]
  21. 21. abril 2012 • 21 de Lurigancho, Estrada Maíz hizo lo imposi- ble por entrar a la prisión más famosa del Perú y compartir el credo de Jesucristo con todo aquel que quisiera escucharlo. Así fue que en menos de cinco años, gracias a su empuje y coraje, la Obra de Dios caló entre los reclusos más avezados y temidos y se ganó un espacio preponderante en la tarea de resocialización de los internos. En esos tiempos, también, el pastor se ani- mó en 1997 a evangelizar a los internos del penal de Castro Castro, establecimiento peni- tenciario peruano de máxima seguridad espe- cialmente diseñado para albergar a terroristas y delincuentes de alta peligrosidad, y con prontitud llevó la doctrina cristiana al interior de un reclusorio donde Cristo era una imagen desconocida. Luego de ingresar a Castro Castro, y ya con varias obras establecidas dentro de Lurigancho y centenares de seguidores, la batalla espiritual librada por el Movimiento Misionero Mundial para llevar la Palabra de Dios al interior de las cárcelesperuanasprosiguiócongrannotoriedad. De hecho, en lo que va del presente siglo, la Obra de Dios recorrió, visitó y evangelizó los princi- pales penales de las veinticuatro regiones del te- rritorio peruano y captó miles de almas que, en virtud, a su fe transformaron sus existencias y le entregaron sus vidas al Todopoderoso. El éxito de su labor está legitimada por las autoridades peruanas, entre ellas los repre- Arriba. Los hombres de la fe. Pastores y hermanos que llevan la Palabra del Señor a quienes están sumidos en la desesperanza. En la página opuesta, los internos del penal de Piedras Gordas en pleno culto a Dios.
  22. 22. 22 • Impacto evangelístico [INFORME] sentantes del Ministerio de Justicia y del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), que la tienen como uno de sus principales aliados en materia de resocialización penal. Con cerca de dos décadas de trabajo, el quehacer penitenciario del Movimiento Mi- sionero Mundial está enfocado a convertir en realidad el milagro de la redención y es una historia que desde hace años se viene escri- biendo sobre las bases del cristianismo. Al respecto, el pastor Estrada Maíz, su gestor, asegura: “Nuestro compromiso es llevar el mensaje del Señor incluso donde muchos no ingresan. El equipo de hermanos que realiza- mos esta tarea evangelizadora, nutrido en su gran mayoría por ex reclusos hoy convertidos en seguidores de Cristo, no dividimos la labor para no dejar de visitar las cárceles ni un solo día del año. Nuestro apoyo no solo es a nivel espiritual, también es a nivel legal, educacio- nal y material”. EL PRIMER BAUTIZO La buena disposición de la Obra, que aprove- cha hasta el más pequeño de los espacios den- tro de las cárceles peruanas para edificar pe- queños templos, se pone de manifiesto cada 16 de julio cuando se celebra el día de Resocia- lización del Interno y se efectúa cultos a nivel nacional para refrendar la gloria del Creador. Asimismo, el 24 de junio de 2010, con la auto- rización de los funcionarios del INPE, se reali- En el trabajo desplegado por la Obra de Dios dentro de las cárceles del Perú, los establecimientos penales para mujeres también tienen un sitio preferente. Así en el Penal de Chorrillos, ubicado en Lima y que alberga a más de mil internas cuando solo tiene capacidad para cuatrocientas cincuenta, la presencia del Movimiento Misionero Mundial es permanente desde el 2006 y según el pastor Estrada Maíz cada miércoles es visitado por un grupo de hermanas del templo de Canto Grande quienes anuncian las buenas nuevas entre las reclusas de otro de los penales más súper poblados de Latinoamérica. También el grupo que encabeza Teófilo Estrada visita, frecuentemente, los penales de mujeres del interior del Perú entre los que se puede enumerar los ubicados en los siguientes puntos: Arequipa, Tacna, Piura, Trujillo, Junín, Cuzco y Loreto. En todos estos reclusorios, además del de Chorrillos, el MMM del Perú se encarga de evangelizar a aquellas mujeres que, por diversas circunstancias, delinquieron y optaron el camino del hampa y la delincuencia. Asimismo, cada cierto tiempo el grupo de las “Penalinas” ofrece shows cristianos para los hijos e hijas de las internas l MENSAJERAS DE LA FE Templo del MMM en el penal de Lurigancho, un reducto para la salvación.
  23. 23. abril 2012 • 23 zó el primer bautizo del MMM en la cárcel de Lurigancho ante la atenta presencia de más de cinco mil presos. Del mismo modo, cada mes el MMM, a través de un grupo de hermanas llamadas las “Penalinas”, realizan en dicho establecimien- to y Castro Castro un show infantil cristiano que sirve para cristianizar a los hijos de los internos. En la actualidad, con diecisiete Iglesias establecidas dentro de Lurigancho, miles de presos evangelizados y presencia en todas las cárceles del sistema penitenciario peruano, el trabajo iniciado por el reverendo Estrada Maíz no cesa y día a día recupera a personas que alguna vez optaron por el camino de la delincuencia y hoy andan por la sendas del Señor como criaturas nuevas liberadas de lo maligno. Un milagro de la redención que, en la visión de su impulsor, demuestra que el cambio de cualquier ser humano atrapado por las garras del mal es posible “solo con la guía y el apoyo divino” y constituye en un tes- timonio del “amor de Dios por el que tanto claman y oran miles de internos de las cárce- les peruanas y del mundo entero” l Decenas de almas han encontrado el camino a Dios en diversos penales del Perú. El trabajo de los pastores se inició hace casi dos décadas.
  24. 24. 24 • Impacto evangelístico [ECONOMÍA] Antes de la caída, la soberbiaLas civilizaciones son como puentes construidos para una época, parecen indestructibles en su tiempo, pero llegan a desmoronarse ante el peso de exigencias mayores, de no edificar una sociedad con bases morales suficientemente sólidas. Ana Roncal Villanueva Y el puente se quiebra otra vez… si al- guien pudo describir desde una pers- pectiva Teísta bíblica –esto es, desde la consideración de un Dios Creador, pero siem- pre en relación abierta, de libertad consciente del hombre– los ciclos de emergencia, gloria y caída de sociedades humanas, este fue el filó- sofo cristiano Francis Schaeffer (fallecido el año 1984). Él comparó las civilizaciones a puentes construidos para una época, los cuales pare- ciendo indestructibles en su tiempo, llegan a desmoronarse ante el peso de las exigencias mayores de maquinarias más pesadas, diga- mos, las secuelas, cada vez más abrumadoras, de no haber construido una sociedad con bases morales suficientemente sólidas. En su obra “¿Cómo debemos entonces vi- vir?”, y a través de trece capítulos formidables, los cuales analizan desde la era del Imperio Ro- mano hasta la de manipulación global de las élites de nuestros tiempos, Schaeffer propone que en realidad, los progresos y sofisticaciones políticas y económicas de la historia de edades y sociedades, terminan en esquemas similares en los que se justifica la tiranía política, es de- cir, de manera invariable, aunque sutilmente, se centralizan el poder y la toma de decisiones, y con ello, se asegura también la centralización de poder económico en una élite. Esta descrip- ción incluye a las edades en que, en diferentes grados, las fuertes bases morales del cristianis- mo constituyeron el cimiento de los “puentes” o edades de Europa. Erosionada la base por agentes corrosivos, el puente se cae… No se puede decir que estemos ante esce- narios diferentes. Habiendo ampliado merca- dos de ambos, bolsillos y mentes, a través de la globalización, y una cada vez más sofisticada electronalidad, el mundo no es sino la réplica de lo que el hombre hizo en otras edades. Si en un momento, todos los caminos conducían a Roma, hoy, un sistema financiero sin fronteras geográficas –perpetrado a través de piezas de plástico rectangular de aparente e ilusorio gran poder- nos conduce al mismo mundo hedonis- ta, de tragamonedas, que se niega a reconocer límites o arbitrio alguno. E igualmente, a pesar de que no está funcionando, sino más bien ca- yéndose aparatosamente, estamos siendo testi- gos de la terquedad y la negación de la verdad. Exactamente eso: somos los testigos de esta era de un puente que se desmorona por negar la verdad de que hay una moral cierta y que sin ella, ningún esquema político ni económico puede tener éxito. Algo interesante y clave a notar y entender es cómo la carencia de bases morales que ha caracterizado a todo imperio, ha conducido, luego del apogeo, y el inicio de los problemas –cuando empieza a notarse que el puente se está resquebrajando- no a un cambio de direc- ción, sino todo lo contrario, al endurecimiento y al cinismo. Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída es la altivez de espíritu1 , describe otra vez a la perfección lo que estamos atestiguando en nuestros días. No es que falte una voz moral en Occidente post-cristiano, al contrario, hay aún autoriza- “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.” Proverbios 16:18.
  25. 25. abril 2012 • 25 das voces levantándose, pero estas parecen – por lo que se ve en los medios- ahogarse y lo más probable, lo que se debe esperar, y aún lo mejor que puede pasar con una sociedad moralmente caduca es que llegue a la quiebra total, al menos, si no hay un reconocimiento de su propia falencia moral…. Y es que la- mentablemente una cultura caduca padece de puntos ciegos. Por ejemplo, es ahora común encontrar que los cristianos en Norteamérica creen que el capitalismo es el sistema oleado y sacramentado, o que está bien no dar docu- mentos a inmigrantes y que estos deben irse por respeto a “sus leyes”, muestra del olvido de principios bíblicos muy básicos. Para ilustrar el cinismo utilicemos tan solo un ejemplo: en el año 2009, Bernard L. Madoff, ex-presidente de Nasdaq2, propietario de Ma- doff Investment Securities (BMIS) de asesora- miento e intermediación bursátil, uno de los inversores más dinámicos de los últimos 50 años y considerado el intermediario financiero favorito de los ricos de Florida y Manhattan, fue condenado a 150 años de prisión por eje- cutar una de las mayores estafas financieras a manera de fraude piramidal3. Según abundan- tes fuentes electrónicas, ya en prisión Madoff habría afirmado que para él, estar preso era una liberación, pues estando en la cima de un gran fraude -que habría causado pérdidas de 50.000 millones de dólares a sus clientes- se en- contraba ya hastiado de tener que mantener la farsa ante “ancianos mezquinos y avariciosos que se lo merecían”. Lo que es importante no- tar, más allá del cinismo, es que Madoff no es el signo único de una corrupción y avaricia, sino más bien la cara visible en el mundo financiero de una colectividad anónima pero vasta, cuya conciencia está marcada por la ambición sin lí- mite. Madoff no es sino el rostro de una psique colectiva. Es vital que en este tiempo, las voces mora- les de sociedades que están pasando por una aurora en su historia, hagan un trabajo repetiti- vo, concientizador, docente, levanten su voz y prevengan a la sociedad “emergente” en la que se hallen, del triunfalismo que tan fácilmente se expresa en estos tiempos. Brasil es ahora po- tencia mundial, y Merkel abraza afanosamente a Rousseff, ante el hecho de que las arcas bra- sileras pueden ahora inclinar la balanza del poder mundial. Países como Perú, Colombia, Panamá anuncian sus marcas, sus comidas, sus “sites” turísticos, y se regodean en los pro- nósticos que los colocan en las listas de los más poderosos en un cuarto de siglo. Pero en todos estos países los crímenes indescriptibles, la co- rrupción –especialmente la debilidad de sus instituciones judiciales- las brechas de ingreso, la pobreza y la ignorancia constituyen aún ma- les que hacen de nuestra bulla emergente algo patético. ¿O hay algo más patético que una so- ciedad rica pero corrupta, necia e ignorante? ¿Qué hay más exasperante y temible que un necio con riquezas? ¿Que una neo-Roma po- derosa gobernada por los nerones y calígulas de este tiempo? La emergencia de nuestras so- ciedades es real y precisamente para impulsar una mejora sostenible en el tiempo y un legado estable a otras generaciones debemos tener el empuje y el rostro de pedernal necesarios para construir, como si fuera el puente de esta era, nuestros esfuerzos en verdades irrefutables, basadas en la lógica y la comprobación, en la identidaddelhombreylamujer,lahumanidad innegable del no nacido, el valor del matrimo- nio heterosexual que es - no los impuestos- el verdadero sustento y núcleo del Estado fuer- te, la responsabilidad del empresario de sacar adelante a su comunidad… En todo campo, en todo quehacer, hay una labor fundamental que requiere de preparación bíblica seria, de valor y de carencia absoluta de temor al hombre o apego a la conveniencia. La labor recién empie- za, y antes que jactancia, los verdaderos enten- didos de “países emergentes” deberán exhibir prudencia e inteligencia: Que no se alabe tanto el que se ciñe las armas como el que se las des- ciñe4 l 1 Prov. 16.18 2 Ver es.wikipedia.org/wiki/ Nasdaq 3 El caso Madoff encuentra muchas referencias en la web, así como la explicación del fraude Ponzi o piramidal 4 I Reyes 20.11 A la izquierda, Bernard Madoff, el empresario norteamericano que generó los mayores fraudes financieros de los últimos 50 años.
  26. 26. 26 • Impacto evangelístico BruchkoLibro autobiográfico del misionero norteamericano Bruce Olson, el primer hombre blanco que se internó en la selva colombiana y convivió con la peligrosa tribu motilona. La primera edición se publicó en 1970 con el título: “Por esta cruz te mataré”. [LITERATURA] Priscila Meza Ilustraciones: Julio Limachi Sabía muchas cosas acerca de las creencias de los motilones, pero nada que yo les contara de Jesús tendría sentido para ellos. Eso era lo que hacía todo hombre blanco. Nunca se ajustaría al estilo motilón. ¿Qué sucedería si alguno entregaba su vida al Señor Jesús? Pero necesitaban a Jesús. Era obvio. B ruce, desde muy joven, se deleita- ba en leer los textos de la Biblia en griego, hebreo y latín, pero siempre estaba en su corazón el ardiente deseo de conocer a Dios personalmente. Un día le entregó su vida a Él, y comenzó a visitar una Iglesia evangélica. Olson, soñaba con convertirse en un reconocido lingüista, pero Dios tenía otros planes para él: aquel joven alto y delgado, de cabellos rubios y ojos azules, predicaría el Evangelio en la selva suramericana. A sus cortos diecinue- ve años, viajó a Venezuela, sin el apoyo de la “Junta de Misiones”, ya que no había sido aceptado, pero el Señor nunca lo re- chazó. -¿Has oído hablar de la tribu de los motilo- nes?- me preguntó. Nuestra conversación fue fructífera. Descubrí entonces por qué Dios me había guiado a Suramérica. “El primer contac- to que hubo entre los motilones y la civilización ocurrió cuando ellos nos atacaron con sus fle- chas- dijo Nieto-. Nadie ha aprendido jamás la lengua de los motilones, ni se ha acercado lo suficiente como para describir sus costumbres. Los motilones viven en una zona selvática en la frontera entre Colombia y Venezuela”, añadió. “¿Qué puedo hacer yo por un grupo de indíge- nas primitivos y salvajes?”, me pregunté. Pero no importaba lo que pensara, sabía que Dios quería que fuera a ellos. El rechazo de los motilones hacia los hombres blancos se debía a que las gran- des compañías petrolíferas norteame- ricanas estaban muy interesadas en el territorio motilón y buscaban adueñarse de su “hogar”. Olson, sin embargo, tenía otras intenciones, pero sería sumamente complicado demostrarles a los motilones que aquel hombre blanco era inofensivo para ellos. En su primer intento, llegó a la aldea de los yukos, en donde casi es asesinado. -Señor Dios -dije-, ¿Cuánto tiempo va a continuar esto? ¿Tengo que pasar por este su- plicio? - Me imaginé un futuro lleno de tor- turas, de incapacidad para comunicarme y de muerte. Entonces sucedió algo extraño. Fue como si me hubieran derribado de un tremendo golpe. Me pareció ver a Jesús en la cruz. Co- mencé a llorar. -Oh Jesús -dije asombrado y te- meroso-, esto es lo que tú tuviste que soportar. ¡Nosotros debimos parecerte tan sucios como estos indígenas me parecen a mí! ¡Cuán insen- sato debió parecerte nuestro odio! Me quedé tendido. -Señor, te daré lo que pueda. Te daré mi fuerza, mi vida. Aguantaré cualquier cosa, toda dificultad. Moriré incluso si me permites hablarles de tu Hijo a los motilones. Solo un año después pudo pisar territo- rio motilón, en donde su recibimiento sería no menos sangriento. Como ya conocía a los yukos, les preguntó si podían condu- cirlo, pero nadie se atrevía a arriesgar su
  27. 27. abril 2012 • 27
  28. 28. 28 • Impacto evangelístico [LITERATURA] El hombre blanco de corazón motilón, aprendió a pescar, a cazar, y fue adaptándose al estilo de vida de aquellos simpáticos indígenas. Pero, en especial, se hizo amigo de un motilón llamado Bobarishora, o Bobby, como lo llamaba Olson. Eran como hermanos, y fue el primero en entregar su vida a Jesús. vida. Los motilones al verlo acercarse, lo hirieron con una flecha y fue conducido hacia una aldea. Bruce se sentía débil, en- fermo, con una fuerte infección y su estó- mago devolvía los gusanos que le daban por comida. Una noche decidió escapar, fue confundido con un guerrillero comu- nista y conducido a Bogotá. Sin embargo, al poco tiempo regresó. Los motilones, en esta ocasión ya no lo atacaron, sino, que, parecían divertirse observando aquel hom- bre blanco, su abundante vellosidad y su peculiar vestimenta. Pasó mucho tiempo hasta que aprendiera el dialecto motilón, era complicado y descubrió que era una lengua tonal. Bruchko, como lo llamaban los motilones, ya podía comunicarse con los indígenas y se preguntó cómo podía él hablarles de Jesús sin que eso afectara sus costumbres y creencias. Sabía muchas cosas acerca de las creencias de los motilones, pero nada que yo les conta- ra de Jesús tendría sentido para ellos. Eso era lo que hacía todo hombre blanco. Nunca se ajustaría al estilo motilón. ¿Qué sucedería si alguno entregaba su vida al Señor Jesús? Pero necesitaban a Jesús. Era obvio. ¿Cómo podía yo darles a conocer a Jesús tal como él es, indepen- dientemente de mi personalidad y mi cultura? Incliné la cabeza. El sol me quemaba el cuello. “Oh Jesús -oré-, esta gente te necesita. Revéla- te a ellos. Quítame de en medio y háblales en era un arduo trabajo. Un claro ejemplo de ello, es el siguiente párrafo, en donde Bo- bby quiere “atar las cuerdas de su hamaca a Jesús”, o sea, quiere entregarle su vida a Jesús y dejar que él conduzca su vida. -Bruchko -dijo-, yo quiero atar las cuerdas de mi hamaca a Jesús. ¿Cómo puedo hacerlo? No lo puedo ver ni tocar. -Has hablado a los espíri- tus, ¿no es cierto? -Le recordé inmediatamente. -Ah, ya entiendo -dijo. Jesús es un espíritu. Al día siguiente estaba muy risueño. -Bruchko, he atado las cuerdas de mi hamaca a Jesús. Ahora hablo una nueva lengua. No entendí lo que Bo- bby me quería decir. -¿Has aprendido algo de español? Se rió con una expresión clara y dulce. -No, Bruchko, hablo una nueva lengua. Enton- ces comprendí. Para un motilón, la lengua es la vida. Bobby gozaba de una nueva vida y una nueva forma de hablar. Su habla estaría orien- tada a la comunicación con Jesús. Echamos el brazo de cada uno sobre el hombro de otro. Mi pensamiento retrocedió al día en que tuve un “encuentro” con Jesús, y a la vida que fluyó en mi interior. Ahora mi hermano Bobby experi- mentaba a Jesús de la misma manera. Había comenzado su andar con Jesús. -¡Jesús ha re- sucitado de los muertos! -gritó Bobby; el sonido penetró en la selva-. Él ha recorrido nuestras sendas. Lo he encontrado. Con la conversión de Bobarishora, mu- chos motilones recibieron a Jesús en su corazón. Reemplazaron sus cánticos pa- ganos por alabanzas a Dios, empezaron a preocuparse por su prójimo, dejaron las bebidas fermentadas, empezaron a asear- se y desinfectar sus aldeas. El cambio fue muy evidente, y pronto las tribus aleda- ñas también conocieron del amor de Cris- to, gracias al testimonio de los motilones. Ocurrieron muchos milagros: los enfermos eran milagrosamente curados, las epide- mias se extinguían, los espíritus demonia- cos que se alojan en lo profundo de la selva eran ahuyentados con los cánticos de los motilones. El mundo estaba siendo testigo de un verdadero cambio en los indígenas suramericanos, y su progreso se debía a un encuentro personal con Dios. Con todo, el mayor milagro de que he sido testigo fue la transformación ocurrida en las vidas de los motilones. Ellos han encontrado su razón de vivir en Jesús.A raíz de esta nueva vida han rechazado el individualismo que les impedía su propia lengua para que puedan saber quién eres. Oh Jesús, hazte un motilón”. El hombre blanco de corazón motilón, aprendió a pescar, a cazar, y fue adaptán- dose al estilo de vida de aquellos simpá- ticos indígenas. Pero, en especial, se hizo amigo de un motilón llamado Bobarisho- ra, o Bobby, como lo llamaba Olson. Eran como hermanos, y fue el primero en en- tregar su vida a Jesús. Su cambio fue un contundente ejemplo para los demás indí- genas, pero buscar las palabras correctas que reemplazaran a las que Bruce conocía,
  29. 29. abril 2012 • 29 ayudarse unos a otros. Actualmente se preocu- pan por los demás; se sacrifican verdaderamente. Este cambio ha hecho posible su desarrollo tanto económico como espiritual. Cuando no tenían esta actitud, sus planes siempre fracasaban. Ahora se estaban resolviendo sus problemas. Pese al notable adelanto de los motilo- nes, todavía existía un perenne peligro que atentaba contra su tranquilidad. Los colo- nos, buscaban adueñarse de las tierras mo- tilonas, y una de las víctimas de esta inhu- mana guerra declarada a los indígenas, fue Bobby, quien fue cruelmente asesinado a manos de ellos. Bruchko sufrió muchísimo al enterarse de la muerte de su hermano de pacto y todo el pueblo motilón derramó lágrimas de extremo dolor por el falleci- miento de uno de sus líderes. El círculo de motilones se inclinó y se des- hizo poco a poco. Vi algo que nunca había visto entre los motilones: la gente se tapaba los ojos y lloriqueaba. Ocdabidayna se acercó a mí, inten- tando sonreír. Mira a todos nos ha afectado la gripe -dijo. -No -le contesté-, no es gripe lo que tenemos; no es gripe. Entonces Ocdabidayna, uno de los principales jefes, se llevó las manos a la cabeza y cayó al suelo. -Bruchko -dijo mi- rándome-, no soy un hombre. Soy un niño, un niño pequeño. Solo los niños lloran. Su dolor conmovió a los motilones de como nunca antes. Corrieron a la jungla para ocultar sus lágrimas unos de otros. -Bruchko -dijo Ocdabidayna-, Jesús murió por todas las tribus del mundo. Bobby es casi como él: murió por los motilones. Bruce Olson ha dedicado más de 30 años al servicio de los motilones. En cierta ocasión fue capturado por el Ejército de Li- beración Nacional, pero fue liberado nue- ve meses después, gracias a la insistencia de sus amigos motilones. Dios envió desde el otro extremo de América, un misionero sin preparación, pero de un gran corazón, y gracias a él, dieciocho tribus han cono- cido a Jesús y su amor transformador. En la actualidad, existen muchos jóvenes in- dígenas profesionales que trabajan en las cuarenta y cinco escuelas bilingües en la selva, en los más de cincuenta centros de salud, en cuarenta y dos centros agrícolas y en el proyecto del primer periódico in- dígena multilingüe. Y como mencionó en cierta entrevista un motilón llamando Ara- badoyca: “Todo esto se debe a Saymaydo- dji-ibateradacura (Dios)” l
  30. 30. 30 • Impacto evangelístico [HÉROES DE LA FE] El mendigo que Dios liberóPerteneció a la Marina de Guerra del Perú, pero estuvo atrapado en las drogas y el alcohol. Fue expulsado. Acabó como vagabundo en las calles. Dios se apiadó de él y transformó su gris camino. Ramón Reyes Castillo dejó la oscuridad y fue la luz que iluminó miles de vidas como obrero del Señor. Johan Pérez Landeo Fotos: Archivo personal Ilustraciones: Julio Limachi ¿Es posible que un humano pe- cador, bajo el influjo del maligno y apartado de Cristo se convierta en instrumento de la voluntad de Dios? ¿Exis- te algún proceso redentor por el cual se puede pasar de lo perverso a lo divino? ¿Se puede ser perdonado y restaurado? La res- puesta a todas estas interrogantes es una sola: sí. Y está encarnada en la vida y ac- tos del pastor Ramón Reyes Castillo. Sur- gido del barro de lo profano, se alzó para ser uno de los mejores anunciadores de los Santos Evangelios de la Obra del Señor. Reyes Castillo, hombre larguirucho como un junco, nació en la ciudad de Lima el 31 de agosto de 1946, fruto del amor de Andrés Reyes y Victoria Castillo, provin- cianos radicados en la capital del territorio peruano, quienes tuvieron 18 hijos. Ramón fue un niño que sufrió una infancia domi- nada por la estrechez económica y la falta de un credo en el cual creer. Sin embargo, sus progenitores se desvivieron para brin- darle educación secular con la que pudo abrazar una carrera militar en la Marina de Guerra del Perú a la edad de dieciocho años. Aquel rumbo, paradójicamente, años más tarde lo terminaría de depositar en las aguas benditas del cristianismo luego de una serie de acontecimientos oscuros. Influenciado por las malas juntas, el dia- blo, la soledad y diversos temores, la exis- tencia castrense de Ramón Reyes se pertur- bó y se trastocó por el consumo y abuso de estupefacientes y tocó fondo. Así, mientras navegaba por gran parte del Océano Pací- fico y alcanzaba la categoría de mecánico de motores marinos, sus días se volvieron turbulentos por las drogas y su periplo por la armada peruana se fue poco a poco por la borda y decantó primero en un tiempo de reclusión, en el presidio de la Isla del Fron- tón, y culminó en 1977 con su expulsión de- finitiva después de trece años de servicios. Empero, una corta carrera en la que cosechó el cariño de sus compañeros de armas. RUMBO AL SÓTANO La abrupta salida de Ramón de la Marina de Guerra del Perú, el punto final de una se- rie de errores y de una etapa de ignorancia espiritual, terminaría siendo esencial para su redención. Claro que el proceso de res- cate de este varón no fue, lamentablemen- te, un pasaje agradable. En el aturdimiento de aquellos días, se entregó a las sustancias prohibidas y su existencia social se hizo in- sostenible. Entonces, le sucedieron tantas cosas en tan poco tiempo que, sin la mise-
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  32. 32. 32 • Impacto evangelístico [HÉROES DE LA FE] ricordia del Altísimo, su destino no fue otro que la calle y la indigencia. En poco tiempo pasó de ser un marino alegre y fiestero a un loco haraposo que andaba, sin brújula, por las calles limeñas con un bulto a cuestas y cantando siempre a voz en cuello. No es difícil imaginar que en el peor momento de su estadía terrenal, cuando Ramón estaba a merced del rey de las ti- nieblas, el Señor lo recuperó de la inmun- dicia del asfalto con la intervención de sus hermanos Leonor, Carmen y Pablo, que ya para ese momento habían aceptado a Jesús como su Señor y Salvador. Así que después de andar dando vueltas sin sentido por Lima, durante doce años, Reyes conoció los Evangelios y se maravilló con el poder de Jesús y sobre la marcha les pidió a sus familiares una oportunidad para cambiar. De inmediato, conoció el templo central del Movimiento Misionero Mundial en el Perú, donde congregaban sus hermanos, y recibió al Todopoderoso y empezó a dar los primeros pasos de su nueva vida en Cristo. LA SALVACIÓN Desde el primer día de su llegada a la Obra del Creador, Reyes Castillo comenzó un feliz aprendizaje. Primero se empeñó en aprender las clases de doctrina, impartidas por los res- ponsables de la Iglesia de Lima, escudriñar de punta a punta la Biblia y en la recuperación de su salud mental y física. Luego, con la fe a tope, se unió en matrimonio con la hermana Juana Valencia Mendoza el diez de diciem- bre de 1993 y procreó a Simón y Sara. Pronto quedó claro que no sería un miembro más del Desde su vida fuera de los caminos del Señor, Ramón Reyes, mi esposo, siempre fue una persona a la que no le gustó la injusticia. Pese a su azarosa existencia, en la que experimentó cosas muy terribles como la drogadicción, el desempleo y el desamparo, jamás fue partidario de ningún maltrato y su corazón siempre estuvo hambriento por conocer el amor de Dios. Fue justamente esa necesidad de experimentar las buenas nuevas que lo convirtió con los años en uno de los seguidores de Cristo más sacrifica- dos y abnegados del Perú. Ya al lado del Creador, a quien se entregó sin reparos ni dudas, su historia se volvió ejemplar y se comprometió con ahínco para hacer realidad la causa divina del Movi- miento Misionero Mundial: evangelizar a la humanidad. Varón de carácter jovial y alegre, hermano apreciado de la Obra, Ramón supo edificar una biografía que se destaca por cumplir a cabalidad con la misión que el Todopoderoso le encomendó. Siempre lo voy a recordar con su mejor sonrisa, esa que regaló a más de un hermano, y entonando la canción cristiana “Agradecimiento”. HERMANA JUANAVALENCIA MENDOZA UN ABNEGADO HIJO DEL SEÑOR
  33. 33. abril 2012 • 33 Movimiento Misionero Mundial. Por ello, y debido principalmente a su entrega irrestricta a Dios, se hizo cargo del cuidado de la sede principal del MMM en el Perú y transitó por los diversos peldaños de la organización has- ta el alcanzar el título de ministro. Según cuentan quienes tuvieron el pri- vilegio de conocerlo en vida, el día que el pastor Ramón Reyes partió a la ciudad de Pisco, situada a 290 kilómetros al sudeste de Lima, se marcó un hito que trazó su historia terrenal. Ese 4 de abril de 1997, el hombre de la sonrisa ancha y blanca, y de los lentes redondos, estaba predestinado a trabajar en las tareas misioneras y evange- lizadoras del MMM y, con una gran cuota de convicción y de optimismo, se fabricó su propio espacio. Porque de esa fe y se- guridad en Dios, engarzados a su carisma y voz sonora, surgió un ministerio fértil y productivo. Radicado en la ciudad de Pisco por más de diez años consecutivos, difundió El Evan- gelio y estableció templos de la Obra en las localidades de San Clemente, San Andrés, Villa, Casalla, San Miguel, la Pascana y Ber- nales. Siempre pegado a la sana doctrina, materializó un legado para experimentar en cualquier momento con plenitud, alegría y esperanza. Mas la voluntad del Creador dispuso, en junio de 2007, que Ramón debía ir al encuentro de su Maestro. Empero, an- tes de partir el Todopoderoso le mostró que Perú sería asolado por un terremoto, aconte- cido el 15 de agosto de ese mismo año, que dejó en escombros a la región Ica. LosúltimosmesesenlatierradeRamónRe- yes Castillo -antes de que un cáncer pulmonar terminara con su existencia- fueron estreme- cedores, pero dignos: “agradecimiento hay en mi corazón. Canto de alegría elevo con mi voz. Muchas son las cosas que mi Dios me ha dado y en agradecimiento le sirvo a mi Señor… Ni por un momento Tú me has dejado solo y así tu santa mano ha sido mi sostén. Permite que mi vida yo ponga por servirte, que dentro de mi alma presente siempre estén los múltiples fa- vores y tus misericordias que ya sin merecerlo tuviste para mí”, interpretaba, con el corazón turbado, mientras esperaba su reunión con Je- sucristo, poco antes de morir el 8 de febrero de 2008, en el Hospital Nacional Guillermo Alme- nara, en su último día de vida l En la página opuesta, Ramón Reyes Castillo y las dos facetas de su existencia. Arriba, en el calor de su hogar, junto al Rev. Gonzalez y su esposa. Al medio, el glorioso día de su boda y, al costado, departiendo con los niños.
  34. 34. 34 • Impacto evangelístico amar El hombre que supo Una niñez atrapada por la pornografía y las fantasías sexuales. La vida de Christian Giordanino parecía ingobernable, pero a los 10 años conoció al Señor. Se transformó en cristiano y abanderado de la castidad hasta el día de su matrimonio. Johan Pérez Landeo Fotos: Roberto Guerrero, María Espejo y archivo personal [HISTORIAS DE VIDA] C hristian Giordanino Tarraja des- cubrió a los diez años de edad que la castidad, aquella capacidad mar- cada por la pureza de pensamiento y de actos, es una de las virtudes principales en la tarea de vivir en los caminos de Dios. Hasta entonces era un niño atrapado por la pornografía y las fantasías sexuales, que vivía en medio del pecado sin preocupar- se de las consecuencias que podrían haber derivado de los actos de su corrompida existencia. Giordanino, nacido en Lyon, Francia, el 8 de febrero de 1963, se sentía capaz de existir eclipsado por los apetitos carnales y sobrevi- vir sin fe alguna en medio de un mundo sub- yugado por el placer y la maldad. Pasó por la esclavitud de la masturbación, la degradación personal y el contacto con lo diabólico y so- brevivió. Hoy, con 49 años recién cumplidos, es miembro del Movimiento Misionero Mun- dial, erigido como un hijo ejemplar del Crea- dor, quien encontró en las Sagradas Escrituras una vía de escape y redención. Un cristiano, llamado despectivamente “mojigato” por sus convicciones evangélicas, que a lo largo de 48 años se mantuvo casto y puro y cumplió a ca- balidad con lo determinado por Dios respecto al placer sexual: abstinencia total hasta el ma- trimonio.
  35. 35. abril 2012 • 35
  36. 36. 36 • Impacto evangelístico [HISTORIAS DE VIDA] APRENDIZ DE SEDUCTOR Criado en un hogar típico francés de los años sesenta, donde el Todopoderoso bri- lló por su ausencia, Christian fue un chico ingobernable, pilluelo audaz de supermer- cados y brillante aprendiz de seductor que solía juguetear sin rubores, como un autó- mata, con niñas mayores que él en su afán de conocer los deleites de la vida munda- na. La verdad es que la infancia de Gior- danino fue como un filme prohibido en el que la presencia del demonio jamás estu- vo ausente. Así permaneció hasta los diez años, haciendo rabiar con su rebeldía y sus travesuras a sus padres Blanche Tarraja y Virgile Giordanino, pero ingeniándoselas para escapar de lo maligno, hasta que te- meroso del Altísimo modificó su rumbo errado. La cristianización de Giordanino ocurrió en el verano europeo de 1973. Impío, pen- denciero y orgulloso como pocos, encontró a Jesucristo en un campamento evangélico organizado muy cerca de la capital de los Al- pes franceses, la ciudad de Grenoble, a 572 kilómetros de París. Allí, en medio de una geografía imponente y maravillosa, Cristo se presentó ante uno de sus hijos más extravia- dos y le mostró la luz de su amor infinito. Casi cuatro décadas después recuerda hoy que: “fui convencido por Dios, por su Pa- labra y el Espíritu Santo me dijo: esta es la verdad. Entonces me arrodillé y levanté mis manos y confesé mis pecados y le entregué mi vida y mi fe a Jesús”. Ya en las filas del Evangelio, y con un notorio cambio de personalidad y com- portamiento, la historia de Giordanino Tarraja no estuvo libre de tentaciones. En su adolescencia y en los primeros años de su juventud experimentó muchos avatares y el demonio lo incitó de diversas formas. Sin embargo, Christian, guarecido por el poder de Cristo, sorteó cada una de las provocaciones y fortaleció su amor por la verdad. Las reminiscencias de esos días siempre lo acompañan y nunca teme com- partirlas: “pasé por muchas pruebas espi- rituales. Quizás las más terribles fueron la separación de mis padres y las innumera- bles proposiciones carnales que recibí de mujeres, colocadas en mi camino por el diablo, con el afán de hacerme pecar”. En septiembre de 1983, en los inicios del go- bierno de François Mitterrand, sucedió un acon- tecimiento vital para su biografía. Enterado de la Entre todas las enseñanzas contenidas por la Biblia, el conjunto de libros canónicos del cristianismo, se destacan varias relacionadas al dominio propio, la lujuria, la pureza y la castidad. En ese sentido, en 1 Corintios 6:18, el Creador sentencia: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” También en las Sagradas Escrituras, en Hebreos 13:4, Dios es enfático y apunta: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” Incluso, en Mateo 5:27 y 28, Jesús afirma: “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” l PECAR CONTRA SU PROPIO CUERPO
  37. 37. abril 2012 • 37 llegada de la Obra del Señor a territorio francés, a través del impulso de los reverendos Luis M. Ortiz y Alberto Ortega, decidió acudir a uno de los primeros servicios del Movimiento Misione- ro Mundial en la ciudad de Grenoble. Entonces en el corazón de una sociedad gris, mezquina e individualista, alcanzó la gracia. Según recuerda lo que más le impactó y terminó inclinando la balanza de su parecer fue: “percibir que el fue- go del Santo Espíritu estaba presente dentro del Movimiento Misionero Mundial”. EL ENCUENTRO CON ANGÉLICA Ese giro providencial, digno de las his- torias rubricadas por Jesús, le permitió a Giordanino estabilizar su fe cristiana y marchar a paso firme por las calzadas del Señor. Enseguida, este varón que habla francés, español, inglés y un poco de ita- liano y alemán, se transformó en uno de los colaboradores más pundonoroso de la Obra en Francia. Además, en forma para- lela a su vida secular, en la que se dedicó a especializarse en diseño industrial, Chris- tian empezó a predicar la Palabra de Dios y solidificó su convicción de abstenerse de todo goce carnal hasta el día de su boda. Y así transcurrieron 26 años, perseverando en la fe, siendo firme como un hierro, di- vulgando la Palabra de Dios, hasta que un nuevo suceso le mostró la misericordia y amor de Jesucristo. En la ciudad de Ginebra, fronteriza con Francia, al promediar el año 2009, Angélica Pizarro, una hermana del MMM emigrada del Perú, se fijó en la forma seria y mesu- rada de difundir el Evangelio por parte de Christian, en el establecimiento de la Obra en Suiza. De inmediato se generó una amistad entre los dos bendecida por Dios que al cabo de un par de años derivó en un feliz matrimonio franco-peruano. Una unión, producida el 28 de octubre de 2011 en Grenoble, que significó el encuentro con el verdadero amor. “Sé que nuestro Señor Jesucristo valoró muchísimo mi castidad y me premió con una mujer de fe como An- gélica, quien también se privó toda su vida de la fornicación”. Solo el Todopoderoso pudo hacer un guión sobre una vida con tanta convicción, una vida en la que el protagonista pasó del pecado a la virtud, para luego llevar su Pa- labra, ser emblema de la sana doctrina y demostrar ahora al mundo el valor de las Escrituras. Existencia que, asimismo, des- de agosto de 2008 está dedicada al Señor vía un ministerio y que en los próximos meses lo trasladará hasta París para hacer- se cargo de uno los templos del MMM en suelo francés. Biografía de la que se puede concluir, en palabras de su propio prota- gonista, como la acentuación ideal de “las grandes cosas que es capaz de hacer Cristo en las vidas de los descreídos, los ateos, los irreligiosos, los irreverentes e incluso en la de aquellos que han caído en las garras de la inmoralidad, la lujuria y la lascivia”. l En la página opuesta, el Pastor Cristhian Giordanino Tarraja en las calles de Lima. Al costado, bajo la Torre Eiffel, en su Francia natal. Arriba, con su esposa Angélica Pizarro.
  38. 38. 38 • Impacto evangelístico [DEVOCIONAL] ¿Podrá la Iglesia evangelizarel mundo? “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8. L a respuesta es firme y categórica: ¡Sí puede! ¿Cómo puede hacerlo, siguien- do qué plan, o usando qué método? A lo largo de la historia de la Iglesia se han se- guido muchos planes, se han usado muchos métodos. Sin embargo, el mundo no ha sido evangelizado. Pero hay un plan único que es el que realmente produce los mejores resulta- dos, los resultados anhelados y permanentes; no hay otro plan tan efectivo, tan eficaz, tan extraordinario que el plan recomendado por nuestro Señor Jesucristo en el libro de los He- chos capítulo 1 y versículo 8, que dice: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” La Iglesia al principio no se lanzó a la evangelización del mundo sin antes seguir al pie de la letra el plan ordenado por Cristo. “Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Je- rusalén, camino de un día de reposo. Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolo- mé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perse- veraban unánimes en oración y ruego, con las mu- jeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.” (Hechos 1:12-14). Y se quedaron Rev. Luis M. Ortiz en Jerusalén hasta que fueron investidos del poder de lo alto, y cuando recibieron esta envestidura del poder del Espíritu Santo co- menzaron a ser testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tie- rra. Y fue precisamente por esta investidura de poder en la Iglesia apostólica que en el libro de los Hechos hallamos una corriente interminable de milagros y maravillas que respaldaban e impulsaban eficazmente la evangelización del mundo. Y fue precisamente por esta investidura de poder que esta poderosa Iglesia durante los treinta y dos años que transcurrieron, desde el día de Pentecostés hasta que finaliza el libro de los Hechos, evangelizó a casi todo el mun- do conocido. Y dice en Hechos 19:10 leemos: “de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la Palabra del Señor Jesús.” También dice en Colosenses 1:5 y 6 leemos: “cual ya habéis oído por la Palabra verdadera del Evangelio, que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo”. El propósito fundamental y casi único de recibir esta investidura de poder del Espíri- tu Santo es para hacer testigos eficaces de la Venida del Señor y de Su Evangelio; dicho de otro modo no se puede ser un testigo verda- dero y eficaz del Evangelio sin la investidura del poder de lo alto. Tampoco habrá verdade- ra y completa evangelización del mundo sin la plenitud y el poder del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo úl- timo de la tierra.” (Hechos 1:8). Es decir, son los testigos del Señor llenos del Espíritu Santo los La Iglesia puede evangelizar a todo el mundo en nuestros días por el poder, la plenitud, la unción, la potencia, la investidura, el bautismo del Espíritu Santo; ese es el único método bíblico y eficaz. De esto se están dando cuenta muchos líderes evangélicos y muchas iglesias, y están buscando y recibiendo este poder de Pentecostés.
  39. 39. abril 2012 • 39 que verdaderamente pueden evangelizar al mundo hasta lo último de la Tierra y a toda criatura. Hablando de la total evangelización del mundo y de la participación de sus verdade- ros testigos llenos del poder del Espíritu San- to, Jesús dice: “Y será predicado este Evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14). Se destaca en este versículo una vez más que el mundo será totalmente evangelizado por testimonio, esto es por los verdaderos testigos llenos del poder del Espíritu Santo; repito que los verdaderos testigos del Señor son los que están llenos del Espíritu Santo. Un testigo del Señor tiene que testificar, tiene que hablar y al hablar debe hacerlo lleno del Espíritu Santo; si habla sin el poder, sin la investidura, sin la potestad del Espíritu Santo, su testimonio, sus palabras son vacías y sin fruto; y desde luego no es un verdadero testigo de Jesucristo. Por esto San Pablo que podía usar méto- dos distintos para evangelizar, que podía re- currir a muchos recursos humanos, que podía impresionar con su sabiduría humana, con su amplísima cultura y con sus doctorados; que podía montar buenos espectáculos, dramas y comedias; que en muchas ciudades podía intervenir exitosamente en la política, y salir electo alcalde, y buscarle empleo a los cristia- nos; que con su preparación académica podía fundar universidades para doctorar a los pas- tores; o podía tomar a su ayudante el médico Lucas, y podía establecer dispensarios, poli- clínicos y hospitales para los pobres, etc. Pero este gran paladín del Evangelio nada de esto hizo, aunque tenía la capacidad para hacerlo, mas él se dio cuenta que para evangelizar al mundo, para ganar almas para Cristo, tenía que ser por el testimonio, por la predicación ungida por el Espíritu Santo. Y Pablo escribe a los corintios de la si- guiente manera: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna
  40. 40. 40 • Impacto evangelístico [DEVOCIONAL] sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demos- tración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.” (1 Corintios 2:1-5). “Y noso- tros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también ha- blamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, aco- modando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede en- tender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1 Corintios 2:12-14). De manera amados, que como único la Iglesia puede evangelizar a todo el mundo en nuestros días es por el poder, la plenitud, la unción, la potencia, la investidura, el bautis- mo del Espíritu Santo; ese es el único método bíblico y eficaz. De esto se están dando cuenta muchos líderes evangélicos y muchas iglesias, y están buscando y recibiendo este poder de Pentecostés. Un conocido y prominente líder cristia- no escribió en cierta ocasión, y leemos: “No- nisterio notable, ahora se quiera perfeccionar en la carne y se torne un hueso seco. Amados, positivamente como único, la Iglesia puede hoy evangelizar a todo el mundo es con el poder y el fuego del Espíritu Santo. “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 4:6). En uno de mis viajes misioneros a Europa me relató un pastor de esta zona, que siendo el pastor bautista llegó un momento en su vida, hace varios años, que por causa de las duras pruebas de fuera y de adentro ya no podía se- guir adelante en el ministerio, desde luego él combatía el bautismo en el Espíritu Santo; es- tando claudicando por las pruebas, en oración le dijo al Señor que él no podía seguir adelante (...) los verdaderos testigos del Señor son los que están llenos del Espíritu Santo. Un testigo del Señor tiene que testificar, tiene que hablar y al hablar debe hacerlo lleno del Espíritu Santo; si habla sin el poder, sin la investidura, sin la potestad del Espíritu Santo, su testimonio, sus palabras son vacías y sin fruto; y desde luego no es un verdadero testigo de Jesucristo. sotros nos hemos dado cuenta que lo único que puede mover al mundo es el poder del Espíritu Santo operando a través de noso- tros, y nosotros lo estamos buscando, y lo estamos recibiendo; hemos dejado a un lado lo que creíamos que era indispensable como la educación académica y estamos recibiendo la plenitud del Espíritu Santo, pero también nos hemos dado cuenta que lo que nosotros estamos dejando a un lado por ineficaz, esto es los títulos académicos, muchos hermanos y ministros pentecostales los están recogiendo y están descuidando la plenitud y el poder del Espíritu Santo.” Es realmente lamentable que alguien que haya comenzado en el espíritu, con un mi-
  41. 41. abril 2012 • 41 si Dios no hacía algo con él, de manera que pudiera seguir, ¿y sabe usted lo Dios hizo con él, para que pudiera seguir adelante en este glorioso ministerio? ¿Sabe qué hizo? Lo bau- tizó con el Espíritu Santo hablando en otras lenguas conforme Hechos 2:4, y positivamen- te siguió adelante y ha levantado dos iglesias más. ¡Gloria a Dios! Es como único, la Iglesia puede seguir ade- lante victoriosamente y evangelizar a todo el mundo en nuestros días por medio del poder del Espíritu Santo. Si no lo ha recibido es para usted, pues, el apóstol Pedro dice: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios lla- mare.” (Hechos 2:39). Sea pentecostal, bautis- ta, metodista, presbiteriano, episcopal, no im- porta la denominación es para usted, y debe pedirlo, y debe creerlo, y debe recibirlo, y si ya lo recibió debe mantenerse lleno del Espíri- tu Santo y debe actuar como un fiel testigo de Cristo evangelizando y ganando almas para el reino de los cielos. Amigo, si no se ha rendido al Señor puede y debe hacerlo en este instante y el Señor le va a salvar, le va perdonar de sus pecados y aun le puede bautizar con el Espíritu Santo, pues, dice la Biblia: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu San- to.” (Hechos 2:38). Amén l
  42. 42. 42 • Impacto evangelístico [DEVOCIONAL] ¡Ha resucitado! “No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron”, Marcos 16:6. Rev. Rubén Concepción A lo largo de la historia, se han oído grandes proclamas declaran- do acontecimientos cruciales. Sin embargo, ninguna de aquellas ha sido tan transcendental, emotiva y jubilosa como la que expresa el autor del Evangelio de Mar- cos, cuando exclama: ¡Ha resucitado! He aquí el estruendoso grito de victoria que el Evangelio ha extendido por todas las par- tes de la tierra. En efecto, el mensaje de la cruz es al mismo tiempo, el mensaje de la resurrección (Hechos 1:22; 2:32). La resurrección de Jesucristo constituye junto con la ascensión –que es su comple- mento– el sello de la aprobación del Padre sobre las afirmaciones y la obra expiatoria de su Hijo. Estos fueron los dos aconteci- mientos que pusieron fin a la vida terrenal del Salvador, que transformaron en exalta- ción su estado de humillación (Filipenses 2:5-11), y que marcaron el inicio de Su mi- nisterio celestial. Por lo tanto, la resurrec- ción de Cristo es el milagro más grande reseñado en la Biblia y en la historia. Los cuatro evangelistas se esfuerzan por demostrar que Jesús resucitó corpo- ralmente, que no era un fantasma y que era el mismo Cristo que había vivido en la
  43. 43. abril 2012 • 43 tierra. Cuando analizamos la sección que trata de la pasión, especialmente en el li- bro de Marcos, nos damos cuenta de que a diferencia de otros períodos de la vida de Jesús, el evangelista narra esos días en un orden cronológico esmerado. El período de la pasión es el más vivido y el más importante. Marcos, con su estilo conciso y sencillo, intensifica el valor de la narración y hace que uno se pregunte por qué tan maravillosa persona, con tremenda autoridad, tuvo que llegar a un trágico fin. Dos respuestas a esta pregunta surgen en el mismo Evangelio. La primera es la declaración de Jesús, en Marcos 10:45, lee- mos: “Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. La tragedia fue parte inevitable de su servicio a los hombres, y de la redención que realizara por ellos. La segunda respuesta se encuentra en la últi- ma sección de Marcos 16:1-3, que trata de la resurrección. El descubrimiento de la tum- ba vacía probó que algo inexplicable, des- de un punto de vista natural, había acon- tecido en el huerto de José de Arimatea. El repentino terror de las mujeres demuestra que lo inesperado había acontecido y que, realmente, Jesús había resucitado. Es conmovedora la escena de las mu- jeres encaminándose al sepulcro en la madrugada del primer día de la semana. Aquellas llevaban especias aromáticas, pues deseaban ungir el cuerpo de Jesús como tributo final de su amor hacia Él. Con la muerte del Maestro, se habían des- vanecido sus más caras esperanzas. En su tristeza, ellas habían olvidado que el Señor había prometido que volvería a la vida después de su pasión y de su muerte. A medida que se acercaban al sepulcro, surge la pregunta: “¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?” (Marcos 16:3). La preocupación de estas mujeres era legítima y válida, pues ellas estaban conscientes de que no podrían mover la piedra del sepulcro que era extremada- mente pesada, “era muy grande” (Marcos 16:4). Esa toma de conciencia que manifes- taron aquellas mujeres es digna de ser imi- tada. En efecto, cuántas piedras hay en los “sepulcros” de nuestro corazón, las cuales tratamos de quitar con nuestras propias fuerzas, y no reconocemos que si no hay una intervención divina. Al igual que es- tas mujeres, nos preocupamos a menudo por los grandes obstáculos en el camino de nuestra fe, sin contar con la ayuda de Cris- to, actuando como si Él estuviera muerto. El gran amor que sentían por el Señor lle- vó a aquellas mujeres al sepulcro, pero, cuan- do llegaron al lugar, las dificultades habían desaparecido: el Señor había resucitado. Nin- guno de los cuatro evangelistas describe este maravilloso milagro, ni cuenta cómo Cristo salió del sepulcro. Mateo nos dice que hubo un gran terremoto. Al mismo tiempo que era sacudida la tierra, un ángel bajó del cielo e hizo rodar la piedra hacia un lado. ¿Por qué el ángel rodó la piedra? ¿Para que las mujeres entraran, o para que Jesús resucitara? El ángel no quitó la piedra para que Jesús pudiera salir, sino para demos- trar que el sepulcro estaba vacío. De forma invisible, maravillosa y silenciosa, el cuer- po vivificado y transformado de Jesús ya había pasado a través de la piedra. ¡Gloria El gran amor que sentían por el Señor llevó a aquellas mujeres al sepulcro, pero, cuando llegaron al lugar, las dificultades habían desaparecido: el Señor había resucitado. Ninguno de los cuatro evangelistas describe este maravilloso milagro, ni cuenta cómo Cristo salió del sepulcro. Mateo nos dice que hubo un gran terremoto. a Dios! Quienes buscan diligentemente a Cristo se percatarán de que las dificultades que se cruzan en su camino se desvane- cen de un modo sorprendente, y que una mano invisible les ayuda más allá de lo que esperaban. Al llegar a la tumba, las mujeres se sor- prendieron al ver que la piedra ya había sido retirada de la entrada. Luego, cuando penetraron en el sepulcro, en lugar de en- contrar el cuerpo de Jesús, vieron a un men- sajero de Dios quien les dio testimonio que Jesús no estaba allí. Es interesante compren- der las palabras del mensajero divino. Este les dijo: “buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado” (Marcos 16:6). Estas palabras encierran una verdad triple. En primer lugar, se establece que quien estuvo en la tumba fue el mismo que rea- lizó grandes milagros durante su ministe-
  44. 44. 44 • Impacto evangelístico [DEVOCIONAL] rio terrenal. Por ende, el ángel le llama por su nombre, JESÚS EL NAZARENO. En segundo lugar, aquel que estuvo en el se- pulcro fue el mismo que había sido CRU- CIFICADO, y por lo tanto, no se trataba de un impostor. En tercer lugar, nos encon- tramos ante la declaración que constituye la base y el fundamento de nuestra fe, HA RESUCITADO. Aquel descubrimiento era demasiado grande para aquellas mujeres. Se habían topado con algo sobrenatural que, por el momento, no parecía tener explicación. El mensaje de aquel ángel instó a las mujeres a realizar tres acciones. La primera, CREER, porque aunque todo aquello era sorpren- dente, el mensajero celestial les recordó la promesa del Señor, y les hizo ver que el se- pulcro estaba vacío. La segunda acción es NO TEMER, en otras palabras, “alégrate, Cristo ha resucitado”. Y para terminar, CO- MUNICAR, “id, decid a sus discípulos” que ha resucitado de los muertos. ¡Ve a proclamar! Esta es la orden que recibe todo aquel que ha experimentado el poder de la resurrección. La resurrección del Señor es el sello por excelencia que garantiza la victoria con- tundente del crucificado. El Hombre del calvario se ha constituido Rey y Señor de todas las cosas. Vemos estampado su sello de resucitado en todos los actos que están registrados en el Libro Sagrado. Desde el testimonio de los profetas hasta la garantía de la resurrección de los creyentes, vemos la marca incomparable, inconfundible y legible del resucitado. La resurrección de Cristo es el sello del testimonio de los profetas que, con voz firme y carácter inquebrantable ante las adversidades de su tiempo, mantu- vieron el mensaje que predecía esperanza a su pueblo. Ese testimonio lo reseñamos en el cántico del Siervo sufriente, que el profe- ta Isaías recoge en su libro diciendo: “Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Je- hová será en su mano prosperada.” (Isaías 53:10). La resurrección de Cristo es el sello del testimonio que Jesús dio sobre sí mismo. Fueron varias las ocasiones cuando Jesús declaró por sus labios todo lo que iba a pa-

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