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Artículos para comentar repaso

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Artículos de opinión de diversos autores para comentar

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Artículos para comentar repaso

  1. 1. Página | 1 ARTÍCULOS PARA COMENTAR- REPASO El papanatismo de lo natural No hay nada más poderoso que una idea; y nada más potencialmente dañino que una falsa idea que todo el mundo “sabe” que es verdad. La popularidad de los remedios herbales se basa en muchos mitos, y el principal es la idea de que lo natural equivale a bueno. “Nuestro producto está hecho con ingredientes naturales”, dice la publicidad. ¿Pero qué quiere decir natural? Definirlo como algo que no ha sido alterado tiene sus problemas. Una raíz, hoja o fruto que se consume tal y como se colecta es natural. Pero un zumo es algo que ha sido procesado: ¿acaso ha dejado de ser natural? Quizá queramos definirlo como aquello que se ha derivado de algo ya existente en la naturaleza: entonces “todo” es natural, pues los humanos aún no hemos sido capaces de crear materia de la nada. Bueno, podemos decir, será lo que ha sido poco procesado. ¿Pero qué significa poco? Si entendemos todo aquello que podemos considerar como simple cocina –triturar, hervir, mezclar, separar–, entonces los medicamentos son naturales. También podemos referirnos a lo natural como algo que está presente en la naturaleza. Esto nos lleva al absurdo de tener que distinguir entre moléculas naturales y artificiales. Si se extrae y purifica una sustancia, como la cafeína, ¿deja de ser natural? ¿Y si se combinan dos sustancias naturales para dar una tercera? Si en estas condiciones lo que resulta no es natural, entonces preparar un té o un café no lo es. Ya ven, definirlo es tan complicado como describir el alma. Creer en moléculas naturales y artificiales es una falacia que quedó demostrada en 1828, cuando Friedrich Wöhler sintetizó la urea a partir de materiales inorgánicos y vio que era idéntica a la obtenida por métodos “naturales”. Que levante el dedo quien pueda distinguir entre una sustancia extraída de una planta y la misma sintetizada en el laboratorio. Los defensores de “lo natural” poseen escaso rigor y, para vender sus productos, se sirven del mito del Paraíso, en el que se cumple la profecía de Isaías de lobos y corderos conviviendo en armonía. Venden una naturaleza bondadosa con el ser humano, donde todo lo que existe está para servirle. Y venden más caro. Lo mejor de todo es que si uno se da una vuelta por las parafarmacias se encuentra con gran cantidad de extractos de plantas. Los “naturófilos” no deben entender de ciencia, pues para obtenerlos hay que usar más “química” que para muchos de los medicamentos que denostan. Las sustancias que se encuentran en la naturaleza son producto de la evolución. Las plantas medicinales, por ejemplo, no están ahí para tratar nuestras enfermedades, sino que las moléculas que nos son beneficiosas las usan para defenderse de los predadores o porque forman parte de su metabolismo. Pero el colmo de la memez lo encuentro cuando se empieza a hablar con reverencia de la madre naturaleza por parte de quienes lo más cerca que han estado de ella es una semana en un camping: a estos los soltaba yo en medio de la jungla, para que comprobaran lo amorosamente que les cuida esa madre suya.
  2. 2. Página | 2 Muy interesante. Élites ELPAIS.com, EDUARDO MENDOZA 02/04/2007 Se ha celebrado hace poco en Cataluña el 75º aniversario del Institut-Escola, un proyecto pedagógico que, como tantos proyectos, nació con la República y murió con ella. En el InstitutEscola no había libros de texto, no se daban notas, no se imponían castigos. La disciplina y el rendimiento eran responsabilidad de cada alumno en particular y del compromiso de todos en el proyecto común. Este recordatorio coincide, más o menos, con una medida pedagógica de la máxima trascendencia: la abolición del cero en las notas escolares. A partir de ahora, nadie podrá decir con vergüenza o con orgullo, según los casos, que le han puesto un rosco. Para fundamentar esta medida, dos razones específicas. Primera, nadie puede hacer algo tan rematadamente mal como para merecer un cero, que es, como el infinito, una abstracción. Segunda, el que recibe un cero se traumatiza, quizá de por vida. Con lo segundo no estoy de acuerdo: en mi incoherente currículo no faltan algunos ceros, y no estoy peor que otros que obtuvieron mejores calificaciones. Lo que sí traumatiza es un cuatro coma siete. Pensar que unas décimas separan el ser del no ser induce al crimen. En cambio contra el cero, como contra el destino, nadie la talla. En cuanto a merecerlo, cualquier profesor sabe que en ocasiones un cero es casi benévolo. La razón profunda es más grave: huir de una educación competitiva que inevitablemente deriva en elitista: sobrevive el que vale; el que no, se va al fondo. Error conceptual, porque la educación no ha de ser elitista, pero su razón de ser es formar élites, en todos los campos y a diversos niveles, porque si no, las forman las armas, la religión o el dinero, y es peor. Y formar élites no se consigue poniendo un uno a unos niños que luego reciben palizas en los patios, drogas en el váter y toqueteos en la sacristía. El Institut-Escola es un desiderátum, un ideal, pero no un modelo. En la práctica, es un experimento que sólo puede funcionar a muy pequeña escala, un restaurante con cuatro mesas. Tratar de universalizar este ideal en una sociedad compleja, inestable, peligrosa y dura, puede llevar, en el mejor de los casos, a nada, y en el peor, a utopías añejas, que en el juicio de la historia han merecido el consabido cero. CAUTELAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO Ya empiezan a percibirse las consecuencias del calentamiento del planeta a causa de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. No es casualidad que los inviernos sean cada vez más templados, ni la ausencia de nieve en las estaciones de esquí, ni el calor extremo de los últimos veranos. El sentido común aconseja no hacer oídos sordos a los informes científicos que alertan de una situación cada vez más preocupante. El estudio más reciente de la Comisión Europea plantea la crisis del turismo deplaya y delos cultivos agrícolas en el Mediterráneo como consecuencia de la sequía previsible. Las proyecciones macroeconómicas no dejan lugar a dudas: si no se frena el cambio climático, el crecimiento podría reducirse en un cinco por ciento anual. Los efectos
  3. 3. Página | 3 demográficos son también muy serios, puesto que se provoca la muerte prematura de miles de personas. Asimismo, también son dramáticos los efectos en materias como incendios forestales o destrucción irreversible de los ecosistemas. La situación es tan grave que los objetivos propuestos por los especialistas se limitan a paliar los daños: se trataría de conseguir que la temperatura media del planeta no suba más de dos grados de aquí a 2050. La defensa del medio ambiente no es un lujo para las sociedades desarrolladas o un apéndice secundario de las grandes cuestiones políticas. No hay que echar en saco roto los informes técnicos y tampoco sirve tranquilizar la conciencia pensando que se trata de exageraciones sin fundamento. El desarrollo sin control de las economías emergentes —como es el caso de China— se está realizando de espaldas a la naturaleza. El incumplimiento del protocolo de Kyoto y la falta de respaldo al mismo de países como Estados Unidos reflejan la escasa conciencia sobre el futuro de una sociedad que vive instalada en las urgencias del presente. Pero el futuro ya está ahí y estamos empezando a pagar la factura. Si los turistas abandonan la costa mediterránea por culpa de su degradación ecológica, los efectos serán dramáticos para uno de los sectores más pujantes de la economía española. De ahí que convenga estudiar con rigor la propuesta de Bruselas para que los países comunitarios reduzcan las emisiones de CO2 a la atmósfera en un veinte por ciento, de aquí hasta el año 2020. Las interconexiones entre miembros de la UE y el uso de biocombustibles son otras propuestas dignas de ser tomadas en consideración. Todo ello sin olvidar las ventajas de la energía nuclear, tantas veces rechazada desde la demagogia irresponsable, ya que los expertos consideran que es la que libera menos CO2. El derecho al medio ambiente figura ya en la gran mayoría de las Constituciones como uno de los derechos fundamentales de última generación. Lo importante ahora es que las sociedades desarrolladas tomen conciencia del problema: si no es por convicción, que sea al menos por interés (ABC, 12 de enero de 2007) Leo en el diario digital Público que se ha realizado en Madrid un “flashmob” en el metro organizado por la plataforma Yo no pago para protestar contra la subida de las tarifas decretado por el gobierno Aguirre. Un vídeo, subido en YouTube, muestra a centenares de jóvenes disfrazados para una fiesta, con pelucas estilo rococó y clamando por que les den canapés. Bajan en una de las estaciones del metro y todos a coro gritan “Esto es un lujo”, al tiempo que otros, vestidos elegantemente, ofrecen copas de cava? y canapés. Al final, todos cantan la conga. Se les ve felices. Imagino la reacción de la presidenta de la Comunidad de Madrid y sus comentarios despectivos ante esta marea humana que no puede controlar. Porque presiento que, si hay algo más peligroso que la protesta en sí misma, es el espíritu irónico y sarcástico que recorre todos los movimientos que ahora salen a la calle. La risa minimiza la autoridad y si en la antigüedad se veía reducida a ciertas festividades ahora está limando continuamente los resortes del poder. Produce satisfaccción pensar que tanta juventud no acabará su vida –como en el pasado- arrasada por conflictos bélicos que destruyeron sus ideales. Sus protestas –entre bromasy disfraces- no hacen másque desvelar la mascaradadenuestra sociedad y moverhacia ellos la mirada de quienes pensamos que algo se podría -y debe- cambiar. MANUEL VICENT
  4. 4. Página | 4 Moscú MANUELVICENT 21/10/2007 En Moscú los ricos tienen el privilegio de aparcar encima de la acera. Ésa es la señal inequívoca de que a uno le salen los millones por las orejas. Cochazos con las ventanillas entintadas acercan el morro a un palmo de la puerta de los hoteles o cabarets de lujo por donde entran y salen tipos gordos orlados por media docenade gorilas con chupas de cuero abiertas, que dejan ver latripa, pero no loshierrosque penden de sus axilas. La vidaenMoscú no está para perder un segundo en abrirse un botón de la chaqueta. Ese segundo le puede costar a uno el pellejo. El impudor de la riqueza en Moscú siempre se ve coronado con una rubia de plástico vestida de Dolce & Gabbana. En medio de esta convulsión, la momia de Lenin guarda silencio rodeada de lujosas tiendas que tratan de vestirla y perfumarla para presentarlaa la nuevasociedad. En el cementerio de Novodevichiestála tumba de Chejov en un jardín de cerezos. Lo que ha ocurrido en Rusia no tiene nada que ver con la melancolía conque éldescribió auna noblezaque se desvanecíay que iba a ser sustituida por los criados. Aquí muchos dirigentes comunistas se han convertido directamente en capos. Hoy Moscú ofrece a la modernidad una nueva metáfora. Se trata de un refugio atómico, mandado construir por Stalin en 1952, que acaba de abrirse al público. Es un enorme vientre de hormigón y planchasde hierro, de 7000 metrosde extensióny 60 de profundidad, por donde uno camina sobre una escombrerade teléfonosnegros, centralillas de teletipos, mascarillas de gas, máquina de escribir y muebles de formica, diseñados con el glamour soviético de los años cincuenta. Mientras las bombas de hidrógeno estaban a punto de reventar el planeta, en las entrañas de Moscúmiles de hormigas obrerasprepararonestamadriguera para que el alto mando pudierasobrevivir aunaguerraatómica, pero este tinglado de laantigua paranoia lo ha adquirido ahora una empresa privaday como es lógico, pronto se llenará de discotecas, restaurantes, prostíbulos y boleras. Si por casualidad llega el fin del mundo, a los nuevos millonarios de Moscúlospillará comiendo y bailando en este nido acorazado, que Stalin, con gran visión de futuro, preparó para ellos. FERNANDO SAVATER Escuela Siempre oí repetir que la enseñanza debe ser “crítica”. Nada de memoria, nada de llenar la cabeza de datos (¡se encuentran en Internet!), nada de que el maestro hable desde la tarima y los demás callen tomando apuntes, nada de asignaturas sin relación con la vida cotidiana (¿como las matemáticas, la historia o la gramática?) y nada de dar por hecho que uno sabe y los demás no. ¡Crítica ante todo! ¡El aprendizaje debe ser crítico, si me apuran más crítico que aprendizaje! ¿Qué es lo que hay que aprender? Pues aprender a aprender, a ser críticos con lo que pretenden enseñarnos. Cuando el maestro anticuado profiere como irrefutable cualquier tópico viejuno, v. gr. “París es la capital de Francia”, el alumno debe propinarle un certero “¡Eso lo dirás tú!”. Seguro que le desconcierta… Abracédócilmente esta rebeldía, hasta darmecuenta deque los críticos más contundentes son quienes mejor han aprendido aquello de lo que se habla: por plácido que sea su talante, los que saben aritmética no aguantan a los que dicen que dos y dos son cinco. Y tienen sus razones. Son precisamente esas razones las que deben enseñarse en la escuela, porque con ellas vendrá por añadidura el espíritu crítico, que no es simple afán de contradicción. Dos libros recientes, La conjura de los ignorantes (ed. Pasos Perdidos), de Ricardo Moreno Castillo, y Contra la nueva educación (ed. Plataforma Actual), de Alberto Royo, defienden esta asombrosa doctrina, la de siempre, y con ella el esfuerzo estudioso, el orden en el aula y el magisterio de los profesores, que no deben ser meros
  5. 5. Página | 5 colegas lúdicos ni animadores emocionales de la comuna escolar. Y lo hacen de modo muy divertido: quien mañana ocupe la cartera de Educación hará bien en leerles. El País, 14 de mayo 2016 ____________________________________________________________________________ TODO ES POSIBLE NATIVEL PRECIADO Los venenos que respiramos Estoy convencida de que pronto me acostumbraré a conducir a 110 km/h por la autopista que más frecuento, a pesar de ser tan enorme y solitaria que permite pisar el acelerador un poco más de la cuenta. A lo que no me acostumbro es a respirar el polvo atmosférico de mi ciudad, compuesto, según los expertos, de numerosas sustancias químicas y microorganismos perjudiciales para la salud. En Madrid y Barcelona hemos sufrido en febrero un alto grado de contaminación por la pésima calidad de un aire cargado de dióxido de nitrógeno. Que lasestacionesdemedicióndiganlo que quieran, peroyo me fío de mi alergia, migarganta y mis pulmones. Supongo que comparto los mismos síntomas con millones de ciudadanos, víctimas de los estragos provocados por las bacterias, los hongos y los virus que flotan en la atmósfera. Mi coche, motor diésel, también hace sentirme culpable. Cuando lo compré no sabía que estaba contribuyendo a envenenar el aire más de lo debido. En mi barrio hay moléculasde cocaína ensuspensión, creo que en cantidadesínfimascomparadas, sobre todo, con las sustancias venenosas procedentes del tráfico y de los materiales de construcción para las obras. En resumen, que estoy afónica y espero que llueva para recuperar plenamente la voz. Mientras tanto, voy firmando manifiestos (www.100percent.org.au) que caen en mis manos a favor de reducir las emisiones de CO² y de promover las energías renovables. Si se toman ahora las medidas correctas, con un poco de suerte, el cambio se verá dentro de 40 años. De momento, me conformaré con la lluvia. SOLEDAD GALLEDO-DÍAZ LOS JÓVENES AUSTRIACOS DE DIECISÉIS AÑOS EL PAÍS 29 MAY 2016 Las recientes elecciones presidenciales austriacas han sido ya casi olvidadas: finalmente, y por una pequeña diferencia, el candidato verde, apoyado por socialdemócratas y democratacristianos, consiguió derrotar al candidato de la extrema derecha, y buena parte de Europa se sintió aliviada. Esta vez se había conjurado el peligro de tener que convivir con un país miembro de la UE presidido por un extremista xenófobo y racista. Ya durante los años ochenta Austria eligió presidente a Kurt
  6. 6. Página | 6 Waldheim, pese a que se había hecho público su pasado como oficial alemán durante la II Guerra Mundial y se sospechaba que podía haber participado en crímenes de guerra en la terrible ocupación de Salónica (Grecia), de donde fueron deportados 60.000 judíos, en su mayoría sefardíes, que nunca volvieron. El caso, con todo, era distinto, porque Waldheim, ese mismo Waldheim nazi y posible asesino de guerra, acababa de dejar la secretaría general de la ONU después de ejercerla de 1972 a 1981, sin que nadie se hubiera molestado en investigar su pasado. Sea como sea, Austria se encontró bastante aislada y el presidente Waldheim, pese a su exquisito lenguaje diplomático, solo fue invitado a un país europeo: Ciudad del Vaticano. En esta ocasión, hubiera sido más complicado: ¿Cómo relacionarse con un presidente, sin antecedentes penales, pero abiertamente racista? Porque el caballero sonriente y de suave lenguaje que aparecía en las fotos, Norbert Hofer, de 45 años, es también un tipo que quiere echar de Austria a todos los musulmanes, al que le gusta llevar una pistola Glock bajo la chaqueta y que disfruta compartiendo con sus hijos prácticas de tiro. El mismo que “comprendió” que haya aumentado el número de licencias de armas en Austria “dadas las actuales incertidumbres”. Pasaron las presidenciales y todo pareció ya tranquilo. Pero no debería ser así. Austria tiene algunos elementos que la hacen digna de un estudio más detallado. Por ejemplo, es el primer país de Europa en el que se bajó la edad delvoto, en todo tipo de elecciones, de18 a 16 años. En los comiciosde 2008 votaron por primera vez 200.000 jóvenes de 16 y 17 años y se supone que en estas elecciones la cifra habrá sido parecida. Sería realmente interesante llegar a saber qué votaron exactamente esos cuasi adolescentes, cuántos se sintieron atraídos por el mensaje de Hofer y por el del principal líder de su partido,Heinz-Christian Strache, de57 años, un dirigente al que le gusta mucho rodearsedemilitantes muy jóvenes. Interesa también, y mucho, analizar la reacción de la UE ante lo ocurrido. En 2000, cuando el OVP, partido democratacristiano de Wolfgang Schussell, aceptó formar Gobierno con el Partido de la Libertad (dirigido entonces por el famoso Jorg Haider), hasta José María Aznar se unió a quienes dentro del Partido Popular Europeo pedían que se castigara con la expulsión cualquier alianza con fascistas. En esta ocasión, la reacción ha sido casi nula. De la primera a la segunda vuelta de la presidenciales, portavoces de la UE se negaron a “comentar asuntos internos de un país miembro” (como si nadie recordara lo sucedido en la Grecia de Syriza). “Al fin y al cabo, Tsipras nunca propuso llevar pistola ni poner vallas alrededor de la UE”, ironizan un pequeño grupo de europarlamentarios que sí protestó por tanta hipocresía. Ya nadie recuerda que la UE nació como producto de ideales antifascistas. Nadie recuerda el Manifiesto de Ventotene inspirado por Altiero Spinelli. Porque si alguien lo volviera a leer, se quedaría asombrado de semejante pasividad

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