Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Temario Jornada Mundial de los Pobres 2018

112 views

Published on

Muy Apreciados Señores Arzobispos, Obispos y hermanos Presbíteros y Laicos en compromiso con la Iglesia de Cristo:
Les saludamos con afecto y respeto.
La celebración de Jesucristo Rey del Universo en este año 2018 será nuevamente engalanada por una hermosa manifestación de su realeza y una sincera expresión de nuestra adoración:
La II Jornada Mundial de los Pobres.
“Este pobre gritó y el Señor lo escuchó” (Sal 34,7).
Con estas palabras de la literatura sapiencial el Papa Francisco nos ha invitado a ejercer y ejercitar la caridad cristiana.

Published in: Data & Analytics
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Temario Jornada Mundial de los Pobres 2018

  1. 1. II JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES 18 DE NOVIEMBRE DE 2018
  2. 2. CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA PASTORAL SOCIAL Derechos reservados Tintoreto No. 104, Cd. de los Deportes, Del. Benito Juárez, C.P. 03710 Ciudad de México, México Teléfono: (52) (55) 5563-1604 y (52) (55) 5563-6543 www.caritasmexicana.org Contenido y composición. Comisión Episcopal para la Pastoral Social -Cáritas Méxicana Diseño editorial y diseño de ilustraciones. Comúnicación Social CEPS-Cáritas Mexicanas Fotografías interiores. Comúnicación Social CEPS-Cáritas Mexicanas y de www.pexels.com Edición: noviembre 2018 Publicado en México
  3. 3. Índice Contenido PÁGINA Tema 1: Pobreza y la construcción de paz en las emergencias Tema 3: Pobreza y la construcción de la paz en la Movilidad Humana Tema 5: Pobreza y la construcción de paz en la Casa Común Tema 7: Pobreza y la construcción de la paz en la readaptación social Tema 2: Pobreza y la construcción de la paz en los Pueblos Originarios Tema 4: Pobreza y la construcción de paz en las Víctimas de Crimen Tema 6: Pobreza y la construcción de paz en la Enfermedad 4 12 21 32 8 16 26
  4. 4. 4 I.- OBJETIVO: Ser conscientes de que Cristo está presente en tantos hermanos nuestros que a causa de la pobreza se vuelven vulnerables y viven una segunda victimización por los estragos que provocan los fenómenos naturales que tienen efectos desproporcionados principalmente en aquellos que viven sumergidos en la pobreza. II.- EL VER: En los últimos años, la pobreza ha crecido no sólo en su forma endémica y de injusticia social, sino ahora está ligada a las emergencias ocasionada por fenómenos naturales y sociales. En el campo, en la ciudad y entre los hermanos de pueblos originarios han surgido nuevas formas de empobrecimiento, de marginación y de exclusión1 . Hoy se habla de 53.4 millones de mexicanos viviendo en la pobreza, de los cuales, el 9.4 millones viven en pobreza extrema, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). El estudio también señala que el Estado de Chiapas encabeza la lista a nivel nacional; en donde ocho de cada diez hermanos chiapanecos se encuentran en situación de pobreza, seguido de Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla, estados que concentran la mayor 1 Conferencia del Episcopado Mexicano, Carta Pastoral Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos, 57. Tema 1: Pobreza y LA construcción de paz en las emergencias
  5. 5. 5 cantidad de personas en este rubro, 24 millones viven en estas entidades, más del 45% del total de personas en pobreza en México en sólo 5 entidades federativas2 . Las consecuencias sociales de la pobreza en nuestro país son numerosas y tienen que ver con temas como la deserción estudiantil, que lleva a su vez al empleo infantil o bien, la desigualdad de género; las mujeres son más propensas a vivir en pobreza que los hombres. En el tema económico, la pobreza repercute (como en todos los países del tercer mundo) en la tasa de desempleo y en el auge de la delincuencia, dada la imposibilidad de mantener a los jóvenes en un sistema educativo que refuerce los valores del orden y el trabajo. Ello a menudo conduce a la incapacidad de consumo y al agrandamiento de las diferencias entre los modelos de consumo de las clases sociales medias, altas y bajas3 . Estas solo por mencionar algunas causas que originan esta espiral de pobreza. A la pobreza enraizada en nuestro país desde décadas atrás se suman los estragos que ocasionan las emergencias. Tan sólo el año pasado, México enfrentó dos grandes sismos4 , huracanes e inundaciones por tormentas y demás de conflictos sociales, así como el desplazamiento forzado de comunidades indígenas en la diócesis de San Cristóbal de las Casas; en 2018, las recientes inundaciones en la diócesis de Culiacán, en el sur de Sonora, en Morelia, en San Andrés Tuxtla y en Nayarit, donde las zonas más afectadas fueron las de mayor pobreza. Algunos fenómenos han golpeado en los Estados con mayor rezago de todo el país como lo son Oaxaca, Puebla y Chiapas, los cuales han sido de los más damnificados. La experiencia y los estudios de la ONU, nos revelan, que cuando un desastre sucede en un país del primer mundo, por lo general, las consecuencias son mínimas, porque tienen recursos suficientes para disminuir el caos y la muerte que provocan los desastres. En cambio, si esto sucede en un país que vive en extrema pobreza, las cifras de la tragedia aumentan5 . III.- EL JUZGAR Ante las tragedias naturales, hay dos maneras de leer los acontecimientos: una como la visión del Dios de la muerte o el Dios que impulsa y desata la tragedia. En efecto algunos grupos de personas consideran la catástrofe como un castigo de Dios, sobre todo cuando se trata de sucesos ocasionados por fenómenos naturales, como sismos, erupciones volcánicas, sequías, huracanes, inundaciones, etc6 Si se considera que las catástrofes son castigo de Dios, se estaría mostrando a un Dios terriblemente injusto, porque estaría escarmentado a los pobres que viven en condiciones muy precarias y sufren las peores consecuencias, ya que la pobreza los obliga a vivir en zonas de alta vulnerabilidad estructural7 . Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo8 . 2 https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx 3 https://www.caracteristicas.co/pobreza-de-mexico/ 4 Se contabilizan los sismos del jueves 7 de Septiembre de 8.2 grados en la escala Richter con epicentro en Pijijiapan y que provocó afectaciones en los Estados de Oaxaca y Chiapas y el sismo del martes 19 de Septiembre con epicentro en la frontera de Morelos y Puebla de 7.1 grados en la escala Richter con efectos catastróficos. 5 Ante la emergencia Solidaridad, Guía Metodológica de Apoyo, Pág. 147. 6 Ibidem, Pág. 41. 7 Ibid, Pág. 42. 8 Exhort. Apost. Evangelii gaudium, 187
  6. 6. 6 Tenemos que aprender a estar con los pobres. No nos llenemos la boca con hermosas palabras sobre los pobres. Acerquémonos a ellos, mirémosles a los ojos, escuchémosles. Los pobres son para nosotros una ocasión concreta de encontrar al mismo Cristo, de tocar la carne que sufre9 . ¿Qué expresa el grito del pobre si no es un sufrimiento y soledad, su desilusión y esperanza? ¿Cómo es que este grito, que sube hasta la presencia de Dios, no alcanza a llegar a nuestros oídos, dejándonos indiferentes e impasibles?10 En la otra visión acerca del mal que aqueja al pobre tenemos que iluminar la historia con la presencia de Dios y es que en efecto como lo ha referido el Papa Francisco en su Carta Encíclica Lumen Fidei: “Al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña, con una historia de bien que se une a toda historia de sufrimiento para abrir en ella un resquicio de luz. En Cristo, Dios mismo ha querido compartir con nosotros este camino y ofrecernos su mirada para darnos luz. Cristo es aquel que, habiendo soportado el dolor, «inició y completa nuestra fe» (Hb 12,2)”11 . El Señor escucha a los pobres que claman a Él y es bueno con aquellos que buscan refugio en Él con el corazón destrozado por la tristeza, la soledad y la exclusión. Escucha a cuantos son atropellados en la dignidad y, a pesar de ello, tienen fuerza de alzar su mirada hacia lo alto para recibir luz y consuelo12 . IV.- EL ACTUAR La Exhortación Pastoral “Que en Cristo nuestra paz México tenga vida digna”, nos propone en su número 218 inciso L, que todos los organismos de ayuda para la superación de la pobreza deben incentivar la asistencia social en los casos de emergencia, o sea, en los que la vida está en peligro, sin olvidar que las políticas asistencialistas están en el origen de muchos fracasos en la ayuda a los pobres. El verdadero proyecto, a mediano y largo plazo, consiste en intervenir en la formación de personas y en desarrollar de manera integrada una cultura de la iniciativa13 de construcción de paz. La construcción de paz debe contemplar la superación de la pobreza como pieza elemental sobre la que se edifica una sociedad justa y fraterna; esto incluye el ayudar a las personas que por su pobreza extrema son obligados a vivir en zonas de alta vulnerabilidad: al margen de los ríos, en las faldas de las montañas, en zonas taladas con alto riesgo de deslaves e inundaciones14 . Esto nos llama a un desafío urgente para proteger nuestra casa común, que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar15 y debemos cambiar; recordemos las palabras del ex secretario general de la ONU Kofi Annan. “Salvaguardar el medio ambiente… Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz.”16 9 100 frases del Papa Francisco, No. 65. 10 Mensaje del Santo padre Francisco, II Jornada Mundial de los Pobres, 2018, No. 2. 11 Papa Francisco, Encíclica LUMEN FIDEI,n. 57. 12 Mensaje del Santo Padre Francisco, II Jornada Mundial de los Pobres, 2018, No. 1. 13 Que en Cristo nuestra paz México tenga vida digna, No. 218 (L). 14 Ante la emergencia Solidaridad, Guía Metodológica de Apoyo, Pág. 150. 15 Carta Encíclica, Laudato Si, del Santo Padre Francisco, Sobre el cuidado de la casa común. No. 13. 16 https://trianarts.com/las-mejores-frases-de-kofi-annan/#sthash.RMB8DYyf.dpbs
  7. 7. 7 Podemos concluir finalmente, que en una emergencia ambiental lo que mata realmente a las personas es la pobreza, no las fuerzas de la naturaleza y que si luchamos para erradicar la pobreza estamos salvando millones de vidas, que de otra forma quedan expuestas a un desastre17 , y esto es construcción de paz. 17 Ante la emergencia Solidaridad, Guía Metodológica de Apoyo, Pág. 151. 18 https://www.crsespanol.org/una-oracion-por-los-sobrevivientes-de-un-desastre-natural/ V.- ORACIÓN: UNA LUZ RESPLANDECIENTE DE ESPERANZA18 Padre Celestial, creador del universo, Hoy, pedimos tu intercesión por nuestros hermanos y hermanas que han sufrido debido a un desastre natural alrededor del mundo. Permanece cerca de ellos en sus momentos de angustia. Conforta a todos aquellos cuyos hogares han sido arrasados. Consuela y fortalece a todos los que han perdido a sus seres queridos. Llena con tu paz a los que esperan en el miedo y la incertidumbre. Oramos por un espíritu de perseverancia y unión, especialmente para aquellos que han surgido de los desastres naturales como cuidadores y víctimas; que tú seas una luz resplandeciente de esperanza a medida que comienzan el camino hacia la recuperación. Y ayúdanos a mantenernos firmes junto a ellos en solidaridad y amor. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo, Jesucristo. Amén.
  8. 8. 8 I.- OBJETIVO: Conocer las diversas situaciones de pobreza - violencia que viven los pueblos originarios de México acercándonos a su realidad para dar pasos en el reconocimiento de sus derechos individuales y colectivos que les lleven al buen vivir. II.- EL VER: 1.- Indígenas en el mundo Según estadísticas de la FAO19 , existen en el mundo 370 millones de personas que se auto identifican como indígenas, que pertenecen a una de las casi 5000 comunidades en alrededor de 90 países aproximadamente20 . Si bien, los pueblos originarios son una minoría respecto al porcentaje de la población en el mundo, éstos no dejan de ser una enorme riqueza por la diversidad cultural que representan. 2.- Indígenas en México “México goza de esta gran riqueza y diversidad cultural que se sustenta en sus pueblos y comunidades. La población indígena se estima en 12 millones 25 mil 947 personas, que constituye el 10.1% del total del país. El número de mujeres indígenas asciende a 6 millones 146 mil 479, mientras que los hombres indígenas suman 5 millones 879 mil 479. El Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales estima 68 agrupaciones lingüísticas, que tienen a su vez 19 Es la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación 20 Se puede corroborar la información en http://www.fao.org/indigenous-peoples/es/ Tema 2: Pobreza y LA construcción de la paz en los Pueblos Originarios
  9. 9. 9 21 Informe 2017 sobre la situación de los derechos de los pueblos indígenas en México, pág. 3. Relatora de la ONU para los Pueblos Indígenas. 22 Informe de OXFAM 2015. 23 Informe 2017 sobre la situación de los derechos de los pueblos indígenas en México, pág. 3. Relatora de la ONU para los Pueblos Indígenas. 24 Plan de la dimensión de Pastoral de Pueblos Originarios, pág. 27. 25 Plan de la dimensión de Pastoral de Pueblos Originarios pág. 35. 26 Ibidem, pág. 28. distintas variantes.”21 Es decir, 68 culturas y más de 300 variantes lingüísticas. El náhuatl y el maya con su diversidad, son las dos lenguas mayoritarias en México. A pesar de toda esta riqueza, existen mucho elementos que ponen en riesgo el desarrollo y la vida de los pueblos, su armonía, su Buen Vivir; veamos algunos ejemplos de lo que rompe con esta armonía del Buen Vivir. “México es uno de los 12 países megadiversos del mundo que albergan entre 60 y 70% de la biodiversidad total del planeta. Entre los estados que concentran la mayor diversidad se encuentran Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Guerrero y Michoacán, que al mismo tiempo son los de mayor presencia de pueblos indígenas. Esto obedece al papel central que juegan los pueblos y comunidades para la conservación y manejo de los ecosistemas, quienes aportan “una energía social importante para frenar el deterioro social, cultural y ambiental en los procesos de globalización (…)”. En contraste, y a pesar de ser México la decimocuarta economía del mundo, existen 53.3 millones de personas viviendo en la pobreza22 . Se estima que el 21% de la riqueza de la nación, se encuentra concentrada en el 1% de la población, lo que nos habla de la extrema desigualdad social que se vive en nuestro país. En este contexto, las poblaciones indígenas son especialmente vulnerables.”23 En el caminar de los Pueblos Originarios, se ha constatado una situación de invasión de territorios comunitarios y desprotección generalizada de sus derechos respecto de sus tierras, territorios y recursos vitales para su supervivencia y dignidad, lo cual genera conflictos y violaciones de sus derechos indígenas y el abandono de sus territorios buscando un mejor vivir, sin explotación laboral.24 El censo efectuado por el INEGI en el año 2014, sobre migración indígena, revela que el 67% de la población que emigró hacia los Estados Unidos Americanos o el Norte de México, lo hizo para buscar trabajo, frente al 14.4% que lo hizo para reunirse con sus familiares. Vemos pues, que los hombres y mujeres de pueblos originarios, se ven obligados a dejar sus tierras y territorios con el deseo “vivir bien”, de tener la vida armoniosa a la que tienen derecho, como es el sueño de sus ancestros. Muchos de los que migran lo hacen hacia el Norte del país. “El valle de San Quintín, en el estado de Baja California, por ejemplo, es una zona donde se desarrolla la actividad agrícola de exportación. En este contexto tienen lugar la sobreexplotación de la fuerza de trabajo de miles de indígenas migrantes, mayoritariamente mixtecos y triquis que llegan de estados del sur del país (Oaxaca, Chiapas y Guerrero) para laborar en el trabajo agrícola bajo condiciones laborales precarias y sociales paupérrimas e indignas.”25 La salud que el Estado ha proporcionado a los pueblos no promueve ni valora la medicina tradicional y la herbolaria indígenas. Los centros de salud promueven la esterilización; y aunque han aumentado, éstos, no tienen la atención debida. Hay hospitales pero no médicos, tampoco medicamentos, y si los hay, no son accesibles a la gente.26
  10. 10. 10 La lista puede ser muy larga pero estos son sólo unos ejemplos de que cuando todo esto se da, se violan los derechos de las personas y se pone en riesgo el buen vivir de las comunidades, haciendo presencia los diversos rostros de la violencia. III.- EL JUZGAR Existe el así conocido “Sumak Kawsay” o “Buen Vivir” como una característica de nuestros pueblos originarios. “Todos los pueblos originarios del continente caminaron -y aún siguen caminando no sin contradicciones-, hacia ideales de convivencia humana que tenían como criterio fundamental de comportamiento el respeto y la colaboración con la armonía de la vida en la madre tierra, en la familia humana y cósmica y con Dios. Es lo que las hermanas y hermanos de los Andes formularon con la expresión “Suma Qamaña”27 , “Sumak Kawsay”28 o Buen Vivir y que los demás pueblos sintetizaron de otras maneras pero coincidiendo en sus ejes fundamentales.29 La noción del Buen vivir implica convivencia comunitaria, igualdad social, equidad, solidaridad, justicia y paz. Tiene que ver con espacio comunitario, en donde existe reciprocidad, convivencia no sólo entre los seres humanos, sino de éstos con la naturaleza, implica responsabilidad social, consenso”. Supone una relación armónica entre la humanidad y la madre tierra como dice Francois Houtart.30 Se trata pues, de un saber vivir bien (no vivir mejor, que supondría hacerlo a costa de otros), sino vivir bien, para saber convivir bien con los otros y con la creación toda. Sin embargo, cuando este Suma Kawsay o Buen vivir no es respetado y garantizado, se rompe el equilibrio de las personas entre sí y de ellas con la Madre tierra, con la creación, por lo tanto se genera violencia, pobreza y desigualdad. A este respecto la voz de nuestros Pastores también ilumina nuestra realidad. “Sin embargo, muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban. ¡Qué tristeza!”31 “Hoy,lospueblosindígenasyafrosestánamenazadosensuexistenciafísica,culturalyespiritual; en sus modos de vida; en sus identidades; en su diversidad; en sus territorios y proyectos. Algunas comunidades indígenas se encuentran fuera de sus tierras porque éstas han sido invadidas y degradadas, o no tienen tierras suficientes para desarrollar sus culturas. Sufren graves ataques a su identidad y supervivencia, pues la globalización económica y cultural pone en peligro su propia existencia como pueblos diferentes. Su progresiva transformación cultural provoca la rápida desaparición de algunas lenguas y culturas. La migración, forzada por la pobreza, está influyendo profundamente en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso de religión.”32 “Nuestro servicio pastoral a la vida plena de los pueblos indígenas exige anunciar a Jesucristo y la Buena Nueva del Reino de Dios, denunciar las situaciones de pecado, las estructuras de muerte, la violencia y las injusticias internas y externas, fomentar el diálogo intercultural, 27 Término que utilizan el pueblo Aymara de Bolivia 28 Término que utiliza el pueblo Quechua de Ecuador 29 Discurso de apertura del VII Encuentro Continental de Teología India, Pujilí, Ecuador 2013. 30 El Concepto de Suma Kawsay y su correspondencia con el bien común de la humanidad, pág 2. 31 El Concepto de Suma Kawsay y su correspondencia con el bien común de la humanidad, n. 2. 32 Documento de Aparecida No. 90
  11. 11. 11 interreligioso y ecuménico. Jesucristo es la plenitud de la revelación para todos los pueblos y el centro fundamental de referencia para discernir los valores y las deficiencias de todas las culturas, incluidas las indígenas.”33 ¿Qué nos dicen estos textos en relación a la realidad de los Pueblos Originarios a la que nos hemos acercado?, ¿Cuál es el sueño de Dios para los Pueblos Originarios? IV.- EL ACTUAR Nos corresponde como discípulos y misioneros de Jesús, dar respuesta a estas realidades, junto con pueblos originarios para apoyar su lucha y su derecho por el buen vivir. Es una tarea posibilitar los medios para que las estructuras que sociales y eclesiales atendamos estas causas y para ello es necesario que pensemos juntos. ¿Qué nos toca hacer? En mi parroquia cómo podemos favorecer el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios para que se logre el Buen vivir? ¿Cómo enriquecernos de su aporte a la sociedad y a la Iglesia? 33 Ibid No 95 V.- ORACIÓN. Padre Bueno, te damos gracias porque en tu infinita bondad entregaste al hombre la creación entera, le dejaste a su cuidado para que con justicia y caridad sirviera a todos los pueblos como la casa común. Te damos gracias por los pueblos originarios que han sabido cumplir el mandato de cuidar la creación para bien de toda la humanidad. Te damos gracias por tu Hijo Jesucristo, que con su muerte y resurrección ha hecho de todos los pueblos de la tierra una nación santa. Te pedimos nos concedas la gracias del Espíritu Santo para que con sabiduría sepamos discernir los signos de los tiempos y reconocer a los pueblos originarios como un don precioso de tu amor. Te pedimos por intercesión de María, nuestra Madre, que sean respetadas las justas demandas y derechos de todos los pueblos originarios. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
  12. 12. 12 I.- OBJETIVO. Reflexionar sobre la pobreza como un factor obligatorio y determinante que fuerza la migración y que obliga a dejar atrás a la patria, la familia y el hogar, convirtiendo a personas otrora estables en sujetos propensos a todo tipo de vejaciones. II.- EL VER La pobreza es una de las causas de migración más importante. La migración internacional es un símbolo poderoso de la desigualdad que existe en el mundo, en lo que se refiere a los formas de vida, oportunidades económicas y posibilidades de superación. Resulta fundamental definir el concepto de pobreza para poder partir de un enfoque que nos otorgue un panorama amplio respecto a las condiciones y niveles de vida de los pueblos centroamericanos en la búsqueda de alternativas de desarrollo. Para comprender la definición es importante no hacerla limitativa de determinadas condiciones sino por el contrario identificarla con las causas y circunstancias a partir de una visión determinante y atendiendo a las necesidades de cada región. “La pobreza es una de las situaciones que se identifica en el estudio general del nivel de vida, cuya observación es menor que las normas mínimas. Bajo esta perspectiva, la pobreza está estrechamente vinculada a la noción de necesidades humanas, a su privación o insatisfacción. Precisamente, es en el terreno de las necesidades humanas donde resulta fundamental Tema 3: Pobreza y la construcción de la paz en la Movilidad Humana
  13. 13. 1334 Rodríguez y Gutiérrez, 2010, 9 35 Covarrubias et al, 2012: 21-23. establecer un mínimo indispensable de calidad de vida de las personas, acceso que debe ser garantizado para todos por el simple hecho de ser seres humanos.”34 La pobreza en el ideario tradicional del Estado Benefactor era considerada como el resultado de la falta de ingresos producida por la falta de trabajo, y como consecuencia de esta definición, las políticas de sostenimiento de ingreso. La pobreza puede estar ligada a la segregación por la discriminación étnica es decir formas de exclusión social, circunstancia que opera con frecuencia en los países latinoamericanos como México, donde es común observar a las poblaciones indígenas con altos índices de marginalidad social y por ende pobre. Diversos estudios que demuestran que las desigualdades raciales o étnicas están asociadas a la pobreza, a los bajos niveles de salud y educación, a las escasas oportunidades de generación de ingresos, a la migración forzada, entre otros. Resulta interesante entender como la pobreza se encuentra vinculada con la vulnerabilidad social, dentro de los procesos migratorios en el mundo. La vulnerabilidad social, comprende la interacción de condiciones y situaciones tanto estructurales como coyunturales; comprende varias dimensiones: la económica, la social y la cultural, y se manifiesta en varios niveles objetivo y subjetivo. Dentro de estos factores políticos y sociales que influyen en el tema de la pobreza, no se puede dejar a un lado los procesos de la globalización económica, con lo cual la pobreza deberá superarse a partir de este libre juego del mercado. “La expansión del capitalismo neoliberal y el régimen de acumulación centralizado han generado una propensión a crisis recurrentes en distintas regiones del planeta, particularmente en el mundo periférico. Se ha generado una dinámica destructora de empresas, empleos, poblaciones, ecosistemas y culturas. Entre las caras de la crisis está; la expansión inconmensurable del hambre en la periferia, pero también en el centro, en un contexto se ha consolidado la capacidad técnica para producir alimentos y la colonización de la conciencia y frivolización de la cultura”35 . No se puede seguir copiando los modelos discriminatorios y represivos de algunos países del Norte, se requiere de una visión integradora de principios en pos de la integración social y cultural de las comunidades, así como el respeto a los Derechos Humanos de todo tipo. Un estado que vía políticas públicas frene la exclusión a partir de la participación ciudadana y el cumplimiento efectivo de los Derechos Humanos. Tenemos la necesidad de adentrarnos al estudio de las deficiencias estatales, para poder transformarnos y exigir políticas públicas orientadas en la búsqueda de una sociedad más equilibrada con el respeto a las normas impulsoras del desarrollo social. Es por eso, que las leyes, las políticas y los sistemas burocráticos tienen que modificarse para la protección a los Derechos Humanos de las personas migrantes. Una de las formas para combatir la pobreza es por la vía de los movimientos sociales, en defensa de los derechos humanos, de exigir al Estado el uso de Políticas Públicas para la gestión y manejo de los recursos por la comunidades originarias, entender que solo con el involucramiento y consenso social se puede ir en contra de las lógicas que benefician a un puñado de capitalistas a costa de la miseria de las grandes masas.
  14. 14. 14 III.- EL JUZGAR. Es necesario que en el momento actual seamos capaces de ver la migración con la mirada de Jesús, haciendo nuestra esa opción preferencial por los pobres y mirar a los migrantes como los pobres entre los pobres. En la historia de la iglesia: los migrantes son justamente la clase de personas a las que Dios muestra su amor. En el Nuevo Testamento se refleja claramente en la Primera Carta de san Pedro: San Pedro escribe a los “extranjeros elegidos de la diáspora” (1,1) y anima a sus lectores a vivir con reverencia durante su residencia temporal, “su residencia extranjero” (1,17). De nuevo, sus instrucciones para vivir una vida santa van dirigidas a aquellos a los que se les acaba de empezar a llamar “cristianos” (4,16) siendo “desconocidos visitantes y residentes extranjeros” (2,11). Aquí san Pedro toma exactamente la misma frase que se empleó para Abraham en Génesis y para David en los Salmos y la aplica a las iglesias. Nuestros Obispos en el Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 en su iluminación han ubicado que en la Encarnación el Hijo de Dios conoció la migración y es esto lo que nos permite iluminar de una forma distinta esta cruda realidad: “De recién nacido vivió, junto a su familia, la experiencia del migrante refugiado (cfr. Mt 1,1318). La vida de refugiado pone delante de nosotros la cruda experiencia de quien tiene que huir a causa del odio de los demás, pero también el rostro de una paternidad responsable en la persona de San José, que carga con su familia para darle protección, atención y cuidado. La familia de Nazareth es signo de fortaleza para todas las familias que sufren dejando su lugar de origen por razones de seguridad o buscando mejores condiciones de vida.”36 Hoy en día hay muchos inmigrantes viviendo bajo un estatus irregular en los Estados Unidos. Muchos de ellos han viajado desde México y Centroamérica para trabajar y para reunirse con miembros de la familia, o quizá para huir de la pobreza y la violencia, pero se enfrentan a más amenazas durante su viaje. Aquellos que se ocultan entre las sombras sin autorización para vivir en los Estados Unidos legalmente sienten miedo y tienen que andar con cuidado. A menudo no existe una forma de arreglar la situación para los padres cuyos hijos han nacido en los Estados Unidos y se les ha concedido la ciudadanía por haber nacido en el país. En el trabajo, en la iglesia, en el barrio... la disparidad entre aquellos que gozan de residencia legal y aquellos que carecen de ella hace complicada la relación normal entre las personas. Esta forma irregular de vida, en cuanto a su estatus migratorio, sigue siendo un factor determinante de pobreza y marginación, la falta de libertad y legalidad para poder trabajar y conseguir una subsistencia apropiada, prolonga a la vez la pobreza que se vivía en el lugar de origen, puesto que no es tan fácil de subsanar sin la posibilidad de un trabajo digno. Siguiendo la enseñanza del evangelio, la Iglesia se esfuerza en practicar y vivir la caridad con estos hermanos nuestros, poniendo al servicio de los migrantes los albergues, comedores y centros de asistencia en favor de los migrantes recordando las palabras del Señor “yo les aseguro que quien diere aunque sea un vaso de agua por ser de Cristo, no se quedara sin recompensa” (Mt 25,31-46) y buscando así poder promover la justicia, la solidaridad, la armonía y La Paz. IV.- EL ACTUAR. La concientización ante las necesidades de los migrantes, entre las cuales resalta la pobreza 36 Proyecto Global de Pastoral 2031+2033, Conferencia del Episcopado Mexicano, n. 114.
  15. 15. 15 como un factor determinante de la migración, lleva consigo la oportunidad de desarrollar elementos de acción en cuanto a la caridad y en favor del beneficio de los migrantes. Actuar en la caridad con los migrantes significa brindar apoyo económico a los migrantes que en los cruceros de nuestra ciudad piden ayuda para comer o para continuar su camino y en esta situación de la Caravana de hermanos Hondureños y Centroaméricanos que cruzan por nuestra patria el hacer colectas de víveres, despensa, ropa, calzado, etc… con la finalidad de proporcionar ayuda directa a los albergues y casas para migrantes. Así mismo, se puede aportar parte de tu tiempo como voluntario en albergues, comedores y centros de atención para migrantes. Un elemento fundamental será el potenciar la oración tanto por el establecimiento de la justicia en nuestro mundo lo cual provocaría menos salida del lugar de origen como también pedir que Dios suscite compasión, misericordia y solidaridad en el corazón de aquellos que les vemos cruzar por nuestras calles. V.- ORACIÓN DE INTERCESIÓN DE SANTO TORIBIO ROMO, PATRONO DE LOS MIGRANTES. Padre mío, tú que me escuchas y que te gusta que te pidamos favores; como hijos tuyos y ánimas necesitadas, por la intercesión de Santo Toribio Romo,tu siervo amado, derrama tus gracias sobre mí. Ayúdame a ser sencillo y humilde de corazón para saber adorarte como él lo hizo; que entregó su vida: “Amando a Dios sobre todas las cosas”. Quiero entregarte lo mejor de mí, sin ninguna condición; y así como Santo Toribio fue fiel a Ti, hasta el martirio, yo también te ofrezco mi fidelidad, mis trabajos,mis sacrificios y mis oraciones, para alabarte y bendecirte incansablemente. Concédeme este favor especial que hoy te pido, si está dentro de tu plan divino:(hacer la petición) Dame lo que Tú creas que yo necesito y que sea para mi salvación; te lo pido con mucha fe, con mucha humildad y con mucha esperanza. Así sea. + ¡Santo Toribio, ruega por nosotros!
  16. 16. 16 I.-OBJETIVO: Generar compromiso y solidaridad en la comunidad para acompañar a los más pobres que han sido despojados de su libertad y lacerados en su dignidad para contribuir con la paz en nuestras comunidades. II.- EL VER: En el año 2016 la Comisión Nacional de Derechos Humanos presentó un informe ante el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, en el cual reconoció que la desaparición de personas constituye un serio problema de seguridad en México. Nuestros Obispos Mexicanos en su Exhortación Pastoral “Que en Cristo Nuestra Paz. México tenga vida Digna”, expresaron que la realidad de la inseguridad y violencia es compleja y multidimensional, pero no se puede atribuir a una sola causa, hacerlo sería ingenuo y nos llevaría a pretender, tener una única solución a una problemática tan vasta y complicada. En Febrero de 2016, en su visita a México el Papa Francisco hizo referencia con claro propósito, a la ciudad de Nínive, quien en su momento se destruía a consecuencia de la opresión y la degradación, de la violencia y de la injusticia. El hallazgo de una fosa clandestina, ocurrido en el mes de marzo de 2017, en el Estado de Veracruz, nos recuerda a esa gran ciudad de Nínive. Muestra tácita de que la violencia en México ha trasgredido lo más preciado que tiene la humanidad, que es la vida. Y un pueblo que Tema 4: Pobreza y LA construcción de paz en las Víctimas de Crimen
  17. 17. 17 rechaza la vida, es un pueblo invadido por el dolor y el sufrimiento. El Papa Francisco fue muy asertivo cuando citó el mensaje de Dios al pueblo de Nínive, en su homilía en Ciudad Juárez: “Ve, ayúdalos a comprender que, con esa manera de tratarse, regularse, organizarse, lo único que están generando es muerte y destrucción, sufrimiento y opresión. Hazles ver que no hay vida para nadie, ni para el rey, ni para el súbdito, ni para los campos, ni para el ganado”. Y es que la violencia frustra a todas luces, el disfrute de la vida, impidiendo inclusive el desarrollo de proyectos vitales. La vida comunitaria es la primera víctima de la violencia. La percepción de inseguridad y el miedo llevan a las personas a buscar espacios seguros refugiándose en sus propias casas, aislándose, encerrándose en el individualismo y en la desconfianza, en el enojo, en el resentimiento y en el deseo de venganza. Se establece un círculo vicioso. Pero a pesar del miedo que existe de parte de los familiares que han sido víctimas de desapariciones forzadas, existe un grupo cada vez más nutrido de personas que están saliendo a buscar a sus familiares y es la Iglesia Católica, en muchos casos quien los acompaña y quien busca la promoción de leyes que contemplen reformas consistentes en favor de las víctimas, desde sus Centros de Derechos Humanos, por parte de su Comisión Episcopal para la Pastoral Social; en su Dimensión de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política; con sus diferentes parroquias y bajo el liderazgo y acompañamiento eficaz de muchos obispos y sacerdotes responsables de la Pastoral Social o de la Dimensión de la Movilidad Humana en sus Diócesis y Provincias, que están unidos en oración y en acción, ante la realidad que acontece al pueblo de México. Diariamente somos testigos, a través de los medios de comunicación de personas desaparecidas, las redes sociales revelan y develan la búsqueda de muchas personas, entre las que destacan niños, mujeres y adolescentes, y la televisión exhibe rostros de personas perdidas. Por cerca de diez años hemos escuchado de fosas descubiertas a lo largo del país y en tiempos recientes sobre esas cajas remolques de tráileres repletas de cuerpos y estacionadas en la Ciudad de Guadalajara. Los Medios de Comunicación nos dan a conocer continuamente los “cementerios humanos”. La lista de los Estados en donde se han encontrado fosas clandestinas es penosamente más amplia que los Estados de la República en donde no las han encontrado aún. Atravesamos una crisis de desconfianza y de temor constantes. Hasta hace algunos años, los casos de desaparecidos se presentaban a la sociedad de una forma aislada. Pero ahora sabemos que hay personas desaparecidas en casi todos los lugares y a todos los niveles. Se han registrado casos públicos de desaparición de niños, mujeres, hombres. Que van desde hijos de empresarios, profesionistas, migrantes, campesinos, deportistas, sacerdotes, policías, militares y funcionarios públicos. Desde luego, que los primeros en ser lacerados por la injusticia y la violencia son los más vulnerables. Entre las víctimas sin voz, están los muchos migrantes, hombres, mujeres, jóvenes y niños de quienes nadie reclama. También las familias de campesinos que, invadidas por el miedo ante una represalia, callan su dolor. Actualmente resulta muy difícil cuantificar a detalle el número de personas que han sido víctimas de desaparición, pero la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) manifestó
  18. 18. 18 que ellos obtuvieron un registro de 57 mil 861 casos de desaparecidos en 20 años. Las autoridades han encontrado en los últimos 10 años, al menos 855 fosas clandestinas con 1548 cuerpos. Sin embargo, sabemos que estos datos no son concluyentes, pues hace falta tomar en consideración a las muchas personas que, por temor ante amenazas y desagravios, deciden enmudecer y evitan hacer una denuncia, que podría poner en riesgo a más integrantes de su familia. En el pasado existía en el imaginario colectivo, una serie de respuestas de las desapariciones, diseñadas por el eco de lo que la gente decía. Hoy en día, esas ideas preconcebidas se exhiben como insuficientes ante los ataques que la sociedad mexicana padece día a día. Sabemos que las personas desaparecidas son víctimas de la trata de personas, del tráfico de órganos, secuestros y por el narcotráfico. Y las fosas clandestinas representan un nuevo método para desaparecer abiertamente a personas en masa. Estos actos de violencia representan el más grande descaro y la mayor crisis de la legalidad. Uno de los aspectos más graves que llaman la atención, es que el número de cuerpos que se logran identificar en estas fosas es admirablemente reducido si se compara con el total de restos inhumados encontrados. La desaparición forzada de personas es uno de los delitos lacerantes que afectan a la sociedad por las violaciones múltiples a los derechos humanos. Para poder determinar que una persona ha sido desaparecida, las autoridades deben aplicar un protocolo dividido en fases, donde las dos primeras sirven para determinar un caso como verdaderamente serio y descartar una falsa indagatoria. La primera determina que deben pasar 24 horas sin que se haya localizado a la persona. La segunda indica que debe existir un mecanismo de búsqueda de entre 24 y 72 horas, que consiste en una entrevista a profundidad para verificar los lugares que frecuenta la persona desaparecida, declaraciones con testigos, amigos y familiares37 . III.- JUZGAR. ¿Qué nos imaginamos que sentiría Jesús ante lo que hemos escuchado? ¿Qué sientes tú? ¿Crees que esta realidad tiene que ver contigo? Nos refiere escuetamente el libro de los Hechos de los Apóstoles acerca de la benevolencia en Jesucristo y de su obrar para con los seres humanos: “Jesús pasó por su vida haciendo el bien” (Hch 10,38) Escuchemos juntos y trabajemos sobre el pasaje del ciego de Jericó del evangelio según San Lucas, capítulo 18 versículos del 35 al 43: “Cuando se acercaba a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazoreo y empezó a gritar, diciendo: “Jesús, Hijo de David, ¡ten compasión de mí!” Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!” Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran. Cuando se acercó, le preguntó: “¿Qué quieres que te haga?” El dijo: “¡Señor, que vea!” Jesús le dijo: “Recobra la vista. Tu fe te ha salvado.” Y al instante recobró la vista y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios. ¿Qué quisieras gritar hoy a Jesús, cuál es tu necesidad más profunda? ¿Qué crees que gritaría una persona víctima? ¿Quién es el ciego para Jesús? ¿Cómo lo trata? ¿Qué pasa entre Jesús y el ciego? ¿Qué podría pasar entre la persona víctima de violencia y Jesús? 37 Los párrafos que compartimos son parte del estudio del Observatorio Nacional de la CEM sobre los desaparecidos en México. (Ver completo en la página web de la CEM) cem.org.mx/Slider/79-ver-detalle.html
  19. 19. 19 ¿A qué conclusiones llegamos si unimos: construcción de paz, pobreza y acompañamiento a víctimas de la violencia? Para enriquecer el momento de oración y la reflexión, es adecuado que tengamos presentes los siguientes numerales de la Exhortación Pastoral: “Que en Cristo nuestra PAZ, México tenga vida digna”. 187. Lo que podemos ofrecer en esta situación, al servicio de la nación, es lo que la Iglesia tiene como propio: “una visión global del hombre y de la humanidad”. Somos discípulos misioneros de Jesucristo y estamos convencidos de que en Él nuestro pueblo tendrá vida. Los cristianos somos hombres y mujeres de esperanza y creemos que esta situación puede transformarse; desde la misión de la Iglesia, los discípulos misioneros de Jesucristo podemos colaborar principalmente en la prevención, en el acompañamiento y en la animación de la sociedad civil responsable. 188. El dolor de las víctimas inocentes, el sufrimiento, la perplejidad, el egoísmo, y la indiferencia, que la inseguridad y la violencia dejan en las familias y comunidades de México, traen a nuestro corazón el eco de las palabras del apóstol: “Ya es hora de que despertéis del sueño. La noche esta va pasando, el día está encima, despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de la luz. Andemos como en pleno día, con dignidad” (Rom 13,11b. 12-13a) IV.- EL ACTUAR. Debemos ser una Iglesia que acompaña y que no tiene miedo de ser voz de los que no la tienen. El acompañamiento integral a víctimas de las violencias desde un enfoque de construcción de paz es, ante todo, un proceso orientado desde y para la transformación social de las comunidades que lo emprenden. Necesita ser elegido y planeado por las entidades eclesiales y/o civiles que se encuentren inmersas en contextos de violencia social, económica, familiar, política y/o de cualquier otra índole, en cuyos territorios habiten o hayan habitado personas, familias, grupos o comunidades víctimas directas o indirectas de los diversos tipos de violencias o en los cuales, a causa de tales manifestaciones de violencia, se considere probable la aparición de estas. Este acompañamiento integral, como su nombre lo indica, se realiza a partir del reconocimiento y la implementación de todos los principios y herramientas propios del enfoque de construcción de paz y, por lo tanto, requiere para su implementación un previo ejercicio de conocimiento y aplicación de este en todas las comunidades y entes civiles o eclesiales que lo decidan implementar. Lo anterior significa que, antes de iniciar un proceso de acompañamiento integral a víctimas, las y los interesados deben haber hecho un recorrido de conocimiento e implementación de las diversas estrategias, principios y herramientas propias del enfoque de construcción de paz. Sólo de esta manera las y los responsables de implementar un proceso de acompañamiento integral a víctimas podrán contar con un espacio seguro para la implementación de un camino que poco a poco les ira llevando a la implementación de acciones de acompañamiento directo a las víctimas. El acompañamiento integral y con enfoque de proceso con las víctimas es holístico, es decir, que contempla las diferentes dimensiones y esferas de la persona, por esta razón se acompaña integralmente a las víctimas en cuatro dimensiones: pastoral, espiritual, psicosocial y jurídica.
  20. 20. 20 Existe una premisa fundamental: “El dolor que no se transforma se transfiere”, es por eso que es importante estar y acompañar los diferentes impactos de la violencia en los diferentes niveles: individual, familiar y comunitario, para romper el círculo vicioso de la violencia y tener la oportunidad de recuperar la verdad, mantener la memoria y trabajar por la justicia. V.- ORACIÓN. Te damos gracias Padre Dios, porque no se escapa nada ni nadie de tus manos ni de tu infinito amor misericordioso y entrañable, estamos firmemente convencidos de que, quien inició la buena obra en nosotros y la humanidad, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús. Te pedimos que aumentes nuestra fe y nos des lo necesario para no ser indiferentes ante el dolor de los que sufren. Acompáñanos María con tu entrañable amor, para que no caigamos en la desesperanza ni en el sin sentido que provoca la injusticia y el dolor, que, como tú, sepamos estar al pie de la cruz en espera de la resurrección. Amén.
  21. 21. 21 I.- OBJETIVO. Entender que el grito del pobre es el grito de la tierra y que el grito de la tierra es el grito del pobre, en tal manera que podamos percibir a los pobres como las principales víctimas de la pérdida de armonía y todas las agresiones cometidas contra la Casa Común. II.- EL VER. ¿Quiénes son los pobres medioambientales? Se trata de mujeres y hombres concretos vulnerados en sus necesidades tanto materiales, como espirituales, hablamos de hombres y mujeres que sufren de una brecha de inequidad y desigualdad que como efecto del cambio climático causado por el hombre, será exacerbada toda vez que acentuará las condiciones de rezago y pobreza de la población más vulnerable. No sólo son quienes están sometidos a formas de pobreza tradicional y de injusticia social, sino que “han surgido nuevas maneras de empobrecimiento en el campo y las ciudades, de marginación y hasta de exclusión de grandes grupos sociales, especialmente de campesinos e indígenas”.38 Tema 5: Pobreza y la construcción de paz en la Casa Común 38 III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla. La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, 1979. No. 30.
  22. 22. 22 La pobreza extrema configura una situación de vulnerabilidad. De este modo, La vulnerabilidad de las personas y las familias ante situaciones adversas forma parte de la pobreza. Los ingresos de los pobres extremos no les permiten adquirir una cantidad suficiente de alimentos para poder desempeñar sus actividades económicas y sociales satisfactoriamente. En consecuencia, estos ingresos tampoco les alcanzan para atender el resto de sus necesidades básicas como salud, vivienda y educación. El cambio climático no es discriminatorio; no tiene en cuenta las fronteras de los estados y ya ha incidido gravemente sobre personas en la otra punta del mundo, afectando tanto a ricos como a pobres, a la población rural y a la población urbana, en el norte y en el sur. Sin embargo, resulta evidente que la población pobre de los países en desarrollo es la más afectada. Ante el cambio climático, ellos son más vulnerables por su pobreza general, su posición geográfica y su dependencia de una agricultura sin producción. Las comunidades pobres se ven más limitadas al tratar de adaptarse al cambio climático ya que dependen más de los agroquímicos y los sistemas de abastecimiento de agua locales. Sabemos que la pobreza existe, con o sin cambio climático, pero éste está creando un nuevo problema que roba a las personas en situación de pobreza la capacidad de mejorar su situación. A nivel mundial existe un creciente número de sucesos climáticos graves: fuertes lluvias, sequía, el deshielo de los glaciares y la subida del nivel del mar. Cuando nos fijamos en la forma en la que se experimenta el cambio climático en las comunidades afectadas, resulta evidente que el impacto es mayor. Las muertes ocurridas actualmente están relacionadas con desastres naturales y en países en desarrollo. Las personas que viven en situación de pobreza están más expuestas al impacto de los desastres naturales, donde muchas personas pierden la vida, la mayoría su hogar y sus cultivos, a la vez que quedan contaminadas las fuentes de agua. La frecuencia e intensidad cada vez mayores de los desastres naturales, acelerados por el cambio climático, significa que quienes viven en situación de pobreza no cuentan con el tiempo ni los recursos para recuperarse adecuadamente de un desastre antes de que llegue el siguiente. El acceso al agua limpia y segura, ya insuficiente en muchos países, se ve aún más limitado como consecuencia del cambio climático. Esto es debido a las sequías y al hecho de que el agua salada se filtra en la Tierra en áreas costeras bajas, envenenando los pozos de agua dulce. Así mismo a estos se une la inconsciencia y los desperdicios de este vital líquido en las grandes ciudades y todas las zonas urbanas. Los agricultores dependen en muy alto grado de la cosecha para su sustento, cosechas que se ven afectadas por las condiciones meteorológicas cambiantes. La mayoría de los niños y las mujeres jóvenes de familias con bajos ingresos no pueden asistir a la escuela; ayudan a sus familias ganando ingresos adicionales con el trabajo que encuentran en pueblos y ciudades. La falta de acceso a recursos esenciales y los conflictos que frecuentemente provocan, están generando un aumento de la migración y del número de desplazados ambientales. Cada vez es mayor el número de esta clase de desplazados en todo el mundo y las personas se ven forzadas a vivir en campos mal equipados en los países de acogida, en la mayoría de los casos países en desarrollo vecinos, con recursos limitados a su vez, lo que lleva a un aumento de las tensiones sociales y a la degradación medioambiental.
  23. 23. 23 III.-EL JUZGAR. En el mensaje que el Papa Francisco nos ofreció el 13 de Junio del presente 2018 como referente orientador para nuestra Segunda Jornada Mundial de los Pobres nos muestra la actitud del pobre y su relación con Dios la cual se da a través de tres verbos, lo que se ejemplifica a través del pasaje del ciego Bartimeo: El primer verbo es Gritar: Que expresa su sufrimiento, su soledad, su desilusión y esperanza. ¿Hemos sido capaces de escuchar a los pobres? Si nosotros somos los que hablamos mucho no lograremos escucharlos y hacer algo coherente. El pobre por conflictos medioambientales lucha y grita por defender su territorio que está siendo atacado, contaminado y violentado por grupos cuyo único interés es el económico y nunca el desarrollo de las comunidades. Unagentedepastoralconstruyelapazsicomienzaporescucharlosgritosdeestascomunidades y por generar espacios de diálogo que les permitan a ellos y a los demás actores escucharse y llegar a acuerdos, aunque nos toca quedarnos de lado de los más pobres cuando estos acuerdos no lleguen. El segundo verbo es Responder: El Señor no solo escucha el grito del pobre, le responde con amor, es una intervención de salvación para curar las heridas del alma y el cuerpo para restituir justicia y ayudar a reemprender la vida con dignidad. El pobre por conflictos medioambientales suele sentirse solo frente a su lucha o su conflicto, pocos le acompañan y los que violentan suelen ser más poderosos y fuertes. Responder no significa dar soluciones hechas, significa provocar que los afectados generen sus propias respuestas. Un agente de pastoral construye la paz si promueve reflexión y acción en las comunidades pobres afectadas por ríos contaminados, deforestación, concentración de basura, pérdida cultural o pérdida de la flora y fauna. Construir la paz pasa indudablemente por recordar a la comunidad que su medio habla de su calidad de vida y que recuperar esos espacios es parte de la solución. El tercer verbo es Liberar: La acción con la que el Señor libera es un acto de salvación para quienes le han manifestado su propia tristeza y angustia. Dios es signo de su amistad y de su cercanía ofrece un lugar espacioso: lo que significa liberarlo de las redes del cazador, alejarlo de la trampa tendida a su camino para que pueda caminar libremente y mirar la vida con ojos serenos. Que un individuo se haga cargo de sí mismo es liberar al pobre. Liberar es no solo negarse a formas deformadas de desarrollo como la minería, sino proponer estrategias para la reordenación del territorio, esto es, que la comunidad asuma un compromiso de resguardar o rehabilitar su entorno, liberar es optar por el bien común. IV.- EL ACTUAR: Les compartimos 2 proyectos de los cuales les podemos asesorar desde la Dimensión de Pastoral Laboral en la Comisión Episcopal para la Pastoral Social.
  24. 24. 24 PRIMER PROYECTO: Nuestro proyecto es el construir una ciudadanía ecológica39 . DESARROLLO: Se trata de recorrer la comunidad para identificar los espacios residuales que han sido abandonados y que promueven ocasiones de delincuencia y violencia. Para generarlo siga estos pasos: • Ubica los lugares abandonados. • Describe las problemáticas que hay en cada espacio. • Describe la biodiversidad de cada lugar. • Seleccionaellugardondeintervendrásusandocriteriosdefacilidad,violencia,efectividad. • Describe las actividades que se pueden realizar en ese lugar: educación, jardines, compostas, etc. • Gestiona alianzas comunitarias y de gobierno. • Recupera y adecua el espacio. • Planea las actividades. LO QUE PODEMOS LOGRAR: Un estudio demostró de la delincuencia alrededor de módulos de policía no disminuyó en nada, sin embargo, la delincuencia en espacios recuperados, comunitarios, de encuentro, verdes, jardines, etc., la delincuencia disminuyó en un 50%. SEGUNDO PROYECTO: Nuestro Segundo Proyecto es Promover Escuelas Campesinas40 . DESARROLLO: Una escuela campesina es una iniciativa que tiene el objetivo de recuperar el campo y de dignificar al campesino. El aula es la parcela de un agricultor entusiasta en querer generar un cambio en su localidad. En esos lugares se dan un intercambio de saberes, conocimientos y experiencias acuñados en su modo de vida. Los temas que se pueden trabajar son: • Sensibilización de Productores • Organización Comunitaria • Agricultura familiar o de traspatio • Agricultura orgánica o sin uso de agroquímicos • Agroecología o agricultura ecológica • Ecoturismo o turismo de naturaleza • Organización autogestiva • Desarrollo rural participativo • Desarrollo endógeno • Rescate de artesanía local o comunitaria • Promoción de gastronomía regional • Tianguis de productos 39 Para obtener la metodología completa de este proyecto, puedes mandar un correo a ecologia@ceps.org.mx 40 Si quieres saber más de cómo construir una escuela campesina escribe a trabajo@ceps.org.mx
  25. 25. 25 LO QUE PODEMOS LOGRAR: Reducir la pobreza por hambre, reducir la dependencia a los agroquímicos y en consecuencia a enfermedades relacionadas a ellos y mejorar el ingreso de los campesinos. Compartamos con la comunidad: A lo largo de esta sesión ¿Cómo visualizo la intervención de la Iglesia en el cuidado de la Creación? Yo como parte de esta Iglesia ¿Qué aportes hago? V.-ORACIÓN: Le pedimos perdón a la Madre Tierra Te pedimos perdón por ser desagradecidos y poner por encima de tu bienestar, la avaricia, el orgullo y por elegir ser desleales a ti, y a nuestro Creador, y cada día en cada paso, atentamos con nuestras vida y seguridad y la de nuestros seres queridos y compañeros de habitad. Danos amor, humildad, disciplina, discernimiento, lealtad, sabiduría, tesón y valor para corregir nuestros malos hábitos de insensibilidad y sentido común.
  26. 26. 26 I.- OBJETIVO: Ubicar las diferentes enfermedades que se habían diagnosticado en el pasado distante y cercano, junto con el ser conscientes de las nuevas enfermedades emergentes que hoy nos solicitan tener actitudes pastorales para ejercer la caridad cristiana con este sector de nuestra humanidad. II.- EL VER: La realidad en la que se encuentra nuestro país, la corrupción y la violencia en la que hace años vivimos, nos llama como Iglesia a redoblar esfuerzos y actuar unidos, integrando y engarzando todas nuestras fuerzas y recursos. México enfrenta el problema de pobreza, asunto estructural que implica desigualdad y exclusión. En el año 2010 el 46.2% de la población se encontraba en condiciones de pobreza y el 10.4% en pobreza extrema. Se percibe una cultura individualista, materialista (de consumo) y relativista en un gran número de mexicanos. En el campo religioso se aprecia una pérdida de la fe e incredulidad. La mayor parte de la población católica se encuentra en la clase media. Esto representa un desafío y una posibilidad para la Iglesia para promover la comunión y llevar a cabo una pastoral misionera. En el aspecto social falta fomentar un orden social más justo y solidario que se encara en cuestiones como violencia, narcotráfico, desigualdad, pobreza. Tema 6: Pobreza y LA construcción de paz en la Enfermedad
  27. 27. 27 Todos estos problemas afectan la salud de cada persona. La esperanza de vida ha aumentado en un promedio de 76.05 años. Y las enfermedades que más causan la muerte siguen siendo las crónico-degenerativas, las relacionadas con la nutrición, las enfermedades mentales, otros escenarios son los homicidios, suicidios, muertes violentas, VIH y Sida, las dependencias y las amenazas al medio ambiente. (las enfermedades emocionales como la depresión y ansiedad están en un nivel muy alto). Los núcleos problemáticos que podemos considerar como más graves que tienen presencia en nuestro país pueden ser: la mentalidad débil (falta de una formación de criterios sólidos basados en el Evangelio), materialismo, corrupción en todos los niveles de la sociedad, pobreza y distribución de los recursos públicos mal encauzados. Esto nos debe llevar como Iglesia a detenernos y hacer una profunda reflexión y preguntarnos, ¿Qué estamos haciendo o que podemos hacer para ser factor de cambio y transformación desde el Evangelio para nuestra sociedad mexicana? Mirar la realidad nos debe mover, no quedarnos detenidos, pasivos como si no nos afectara o no tengamos nada que ver o aportar. En múltiples intervenciones el Papa Francisco ha identificado claramente este fenómeno humano y lo ha llamado “cultura del descarte”. Esta realidad genera en su raíz una eliminación de las personas: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son “explotados” sino desechos “sobrantes”41 . La Iglesia es hoy, en el pensamiento del Papa Francisco, un hospital de campaña con muchos heridos que se debe atender. Al analizar nuestra realidad presente, contemplamos que desde hace tiempo se habla y se experimentan profundas y aceleradas transformaciones que están afectando todos los campos de la vida de las personas. Estamos en una nueva época en el camino de la humanidad. El proceso de esta transformación que vivimos, trae consigo cambios, que incluso, nosotros como Obispos y muchos presbíteros, no alcanzamos aún a comprender, por lo que se nos dificulta tener una respuesta adecuada y pronta ante la profundidad y rapidez con la que están sucediendo. Esta desorientación se nota más en las personas que por su edad han ido acompañando estos cambios. Sin embargo, también constatamos que, para los jóvenes de hoy, esto constituye algo normal y natural.42 Observamos con mirada agradecida los múltiples recursos naturales y la gran biodiversidad con los que Dios ha bendecido a nuestra patria, riquezas que descubrimos en diferentes campos como la minería, la agricultura, los mares, los recursos forestales y toda una gran belleza y riqueza natural que se extiende por el territorio nacional. Descubrimos las bendiciones de Dios, sobre todo, a través de la nobleza de su gente, un gran abanico de culturas milenarias llenas de historia y misticismo, portadoras de grandes valores y tradiciones que nos llenan de orgullo. Un pueblo que ha nacido en la fusión, no sin dolor y violencia, de grandes culturas que han dado vida a una nueva sociedad, plena de un colorido social y racial que busca consolidarse en esta mezcla de modernidad y riqueza de sus tradiciones. 41 Cfr. FRANCISCO. Exhortación Apostólica post-sinodal Evangelii Gaudium. 24 de noviembre de 2013, n. 53 42 Cfr. Proyecto Global de Pastoral, Hacia el encuentro con Jesucristo Redentor…..nº23
  28. 28. 28 Nuestropaíshaidoexperimentandouncrecimientoyunestadodebienestarencamposcomola salud, el trabajo, la educación, la infraestructura de bienes y servicios, y un importante número de personas disfrutan ya de ellos. Consideramos por otro lado, que hay un empobrecimiento de un importante número de familias y que través de muchos años no hemos podido avanzar lo suficiente en el combate de este azote que consume la vida de innumerables personas, que pasan hambre, frío, enfermedades y que no encuentran la oportunidad para salir de un estado de pobreza que se hereda por generaciones. Nuestro país está catalogado como uno de los campeones de la desigualdad social a nivel mundial. Aquí residen personas de las más ricas y poderosas del mundo y, junto a ellos, un gran número de personas en la indigencia. Esta situación nos duele y nos escandaliza, ya que somos hermanos que vivimos en un país con tantos recursos43 . Hoy vivimos situaciones que nos han rebasado en mucho y que son un verdadero calvario para personas, familias y comunidades enteras, en una espiral de dolor a la que por el momento no se le ve fin. Muchos pueblos en nuestro país experimentan constantemente la inseguridad, el miedo, el abandono de sus hogares y una completa orfandad por parte de quienes tienen la obligación de proteger sus vidas y cuidar sus bienes. Tal parece que esta situación de violencia ha rebasado a las autoridades en muchas partes del país, los grupos delincuenciales se han establecido como verdaderos dueños y señores de espacios y cotos de poder y, debido a la furia y a la capacidad de terror de muchos de ellos, han puesto a prueba la fuerza de la ley y del orden. Son muchos los sufrimientos que a causa de la violencia a lo largo de estos últimos años se han ido acumulando en las familias del pueblo mexicano44 . Con relación a los temas de salud, nos angustia identificar que estamos frente a un conjunto de enfermedades endémicas, resultado de una política de estado corrupta y un estilo de vida que no tiene a la persona en el centro y ha modificado nuestros hábitos alimenticios, de convivencia y el descuido de nuestro cuerpo, alejándonos de la ejercitación física y de la vida interior. Respecto a la seguridad social, nos preocupa el abandono a muchas personas mayores que se encuentran desprotegidas y que el sistema colapse ante el aumento de ciertos padecimientos emergentes. Notamos, por otra parte, el incremento de otras adicciones, como el alcoholismo y la creciente demanda de narcóticos. También ha aumentado el cuadro de enfermedades de índole nerviosa y el espectro del suicidio por desgracia ha ido al alza en nuestras comunidades. Somos testigos de la implementación de políticas y prácticas de anticoncepción y pro-abortivas en algunas regiones y centros de salud que atentan contra la libertad y dignidad de las personas45 . III.- EL JUZGAR: Los once discípulos partieron para Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Cuando vieron a Jesús, se postraron ante Él, aunque algunos todavía dudaban. Jesús se acercó y les habló así: <<me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la Tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia>>. (Mt 28, 16-20) 43 Cfr. Proyecto Global de Pastoral, Hacia el encuentro con Jesucristo Redentor….. nn. 46, 48. 44 Cfr. Ibidem, nº56 45 Proyecto Global de Pastoral, Hacia el encuentro con Jesucristo Redentor….., nº63
  29. 29. 29 Jesús envía a sus apóstoles a evangelizar el mundo. La misión se va a extender al mundo entero; se ha entrado a los últimos tiempos y el pueblo de Dios se abre a todas las naciones. Estas enseñanzas de Cristo ocupan el primer lugar en el Evangelio de Mateo y nosotros tendremos que hacer la voluntad del Padre tal como Jesús nos la reveló. Nosotros como discípulos de Jesucristo estamos llamados también a ser evangelizadores de la Buena Nueva, donde hemos sido enviados a la misión. Cada uno de nosotros en el ámbito de su vida tendrá que ser profeta de esta Buena Noticia. Por esta razón, nuestra mirada sobre la realidad está permeada por la esperanza cierta de que no caminamos solos. Es verdad que las fortalezas y las miserias de nuestra vida tienen que ver con la fragilidad de nuestras decisiones, pero también y primeramente con el Dios fiel que, en su Hijo, Redentor nuestro, nos impulsa hacia adelante para conducirnos a la plenitud de su Reino. San Juan Pablo II afirmaba con determinación en la “Redemptor Hominis”: La respuesta fundamental y esencial... la única dirección del entendimiento, de la voluntad y del corazón es para nosotros esta: Jesucristo, Redentor del hombre; Cristo, Redentor del mundo. A Él nosotros queremos mirar, porque sólo en Él, Hijo de Dios, hay salvación, renovando la afirmación de Pedro “Señor ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna” (RH 7)46 . Por esta razón para encontrar la paz y erradicar la pobreza “necesitamos reencontrarnos con el Dios de Jesucristo, necesitamos volver al Evangelio. Porque solamente desde allí podemos comprender quiénes somos y a qué estamos llamados como Iglesia Redimida. La llamada crisis antropológico-cultural nos pide replantear nuestros esquemas de evangelización para el ser humano concreto a quien estamos llamados a servir; para recuperar una sana visión del ser humano, hemos de hacerlo desde la contemplación del misterio de Cristo Redentor. Encontrarnos con el Dios de Jesucristo nos permitirá contemplar en Él una imagen de hombre que reconozca la bondad original con la que fuimos creados, en libertad y para el bien. Pero también, nos permitirá contemplar nuestro ser fracturado interiormente, nuestras dificultades para mantener el equilibrio interior, los conflictos interpersonales, el pecado humano que hoy tiene múltiples manifestaciones y la ambigüedad radical de la vida humana que tiene rostro de crisis de esperanza.”47 IV.- EL ACTUAR. La Iglesia debe servir siempre a los enfermos y a los que cuidan de ellos con renovado vigor, en fidelidad al mandato del Señor (cf. Lc 9,2-6; Mt 10,1-8; Mc 6,7-13), siguiendo el ejemplo muy elocuente de su Fundador y Maestro. El mensaje del Papa Francisco para la XXVI Jornada mundial de oración por los enfermos celebrada el 11 de febrero de 2018 es directo y profundo. Este año, el tema de la Jornada del Enfermo se inspiró en las palabras que Jesús, desde la cruz, dirige a su madre María y a Juan: «Ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa» (Jn 19,26-27). Las palabras de Jesús son el origen de la vocación materna de María hacia la humanidad entera. Ella será la madre de los discípulos de su Hijo y cuidará de ellos y de su camino. Y 46 Ibidem,… nº 91 47 Proyecto Global de Pastoral, Hacia el encuentro con Jesucristo Redentor…, nº102
  30. 30. 30 sabemos que el cuidado materno de un hijo o de una hija incluye todos los aspectos de su educación, tanto los materiales como los espirituales. Jesús entregó a la Iglesia su poder de curar: «A los que crean, les acompañarán estos signos: […] impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos» (Mc 16,17-18). En los Hechos de los Apóstoles, leemos la descripción de las curaciones realizadas por Pedro (cf. Hch 3,4- 8) y Pablo (cf. Hch 14,8-11). La tarea de la Iglesia, que sabe que debe mirar a los enfermos con la misma mirada llena de ternura y compasión que su Señor, responde a este don de Jesús. La pastoral de la salud sigue siendo, y siempre será, una misión necesaria y esencial que hay que vivir con renovado ímpetu tanto en las comunidades parroquiales como en los centros de atención más excelentes. No podemos olvidar la ternura y la perseverancia con las que muchas familias acompañan a sus hijos, padres y familiares, enfermos crónicos o discapacitados graves. La atención brindada en la familia es un testimonio extraordinario de amor por la persona humana que hay que respaldar con un reconocimiento adecuado y con unas políticas apropiadas. Por lo tanto, médicos y enfermeros, sacerdotes, consagrados y voluntarios, familiares y todos aquellos que se comprometen en el cuidado de los enfermos, participan en esta misión eclesial. Se trata de una responsabilidad compartida que enriquece el valor del servicio diario de cada uno. <<Esta vocación materna de la Iglesia hacia los necesitados y los enfermos se ha concretado, en su historia bimilenaria, en una rica serie de iniciativas en favor de los enfermos. Esta historia de dedicación no se debe olvidar. Continúa hoy en todo el mundo. En los países donde existen sistemas sanitarios públicos y adecuados, el trabajo de las congregaciones católicas, de las diócesis y de sus hospitales, además de proporcionar una atención médica de calidad, trata de poner a la persona humana en el centro del proceso terapéutico y de realizar la investigación científica en el respeto de la vida y de los valores morales cristianos. En los países donde los sistemas sanitarios son inadecuados o inexistentes, la Iglesia trabaja para ofrecer a la gente la mejor atención sanitaria posible, para eliminar la mortalidad infantil y erradicar algunas enfermedades generalizadas. En todas partes trata de cuidar, incluso cuando no puede sanar. La imagen de la Iglesia como un «hospital de campaña», que acoge a todos los heridos por la vida, es una realidad muy concreta, porque en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población.>> A María, Madre de la ternura, queremos confiarle todos los enfermos en el cuerpo y en el espíritu, para que los sostenga en la esperanza. Le pedimos también que nos ayude a acoger a nuestros hermanos enfermos. La Iglesia sabe que necesita una gracia especial para estar a la altura de su servicio evangélico de atención a los enfermos. Por lo tanto, la oración a la Madre del Señor nos ve unidos en una súplica insistente, para que cada miembro de la Iglesia viva con amor la vocación al servicio de la vida y de la salud. Nuestro compromiso como miembros de la Iglesia es salir al encuentro de estos hermanos que se encuentran en medio del dolor y sufrimiento. Debemos ser esa <<Iglesia en salida>> que tanto nos pide el Papa Francisco y ser misioneros de la Paz de Cristo, liberarlos así de la pobreza y miseria que solo Dios puede llenar.
  31. 31. 31 V.- ORACIÓN. Padre bondadoso, que en tu Hijo Jesucristo Redentor del Mundo y por medio de la fuerza de tu Santo Espíritu, has mostrado al mundo tu proyecto salvador, concede a este pueblo tuyo, a quién has puesto bajo la amorosa mirada de Santa María de Guadalupe, emprender su camino de fe con un renovado entusiasmo y una sólida esperanza. En estos momentos de nuestra vida, descubrimos la luz gloriosa de Jesucristo Redentor y experimentamos el amor maternal de nuestra Morenita de Guadalupe. Concede a nuestra Iglesia en México acoger con fe esta intuición divina que ha nacido de tu corazón, para que juntos podamos avanzar por los caminos de tu Reino con una nueva luz. Amén.48 48 Cfr. . Proyecto Global de Pastoral, Hacia el encuentro con Jesucristo Redentor… nn.195
  32. 32. 32 I.- OBJETIVO. Concientizar en la vida de la Iglesia y de la Sociedad actual si realmente hemos sido capaces de “escuchar” a los pobres de entre los pobres, privados de su libertad, de “responder” y acompañar en su “itinerario de liberación” para que se reconcilien consigo mismos, con su familia y con la sociedad promoviendo así una paz autentica, individual y social. II.- EL VER: Nos parece muy fructífero que en este momento podamos compartir la lectura de un texto que una reclusa le compartió al Papa Francisco a nombre de las y los reclusos de los Centros de Readaptación Social en México durante la visita que él realizó en Febrero del año 2016 a nuestra patria49 . Muy buenos días, antes de iniciar mi intervención quiero darle la bienvenida a todos los que hoy nos acompañan en la gran alegría de recibir al Santo Padre. Santo Padre, Francisco, es para mí un honor ser la voz que representa los miles de hombres y mujeres que nos encontramos tras los muros y rejas de una prisión enfrentando procesos o cumpliendo alguna sentencia que por errores o malas decisiones cometidas en el pasado nos trajeron a este lugar. Tema 7: Pobreza y la construcción de la paz en la readaptación social 49 VISITA DEL PAPA FRANCISCO A MEXICO EN NOMBRE DE LAS Y LOS RECLUSOS. Sra. Evila Quintana Molina, Centro de Readaptación social, N. 3, Ciudad Juárez, Chihuahua, México.
  33. 33. 33 Su presencia en este centro es un llamado a la obra de misericordia para los internos de una prisión y sus familias. Es también un llamado para aquellos que se olvidaron de que aquí hay seres humanos pues aunque seamos transgresores de la ley del hombre y pecadores, la mayoría de nosotros tenemos la esperanza de la redención y en algunos casos la voluntad de conseguirla. Y es justo en estos lugares donde se pone a prueba tu fe, la fortaleza de tu espíritu. Desde este lugar donde no importa quién eres del otro lado de los muros, donde tu compañero de celda se convierte en parte de tu familia, donde compartes la mesa con extraños que se harán parte de tus días y donde todos somos iguales hasta en nuestra vestimenta, así como somos iguales ante los ojos de Dios. Esta experiencia nos va transformando. Al inicio de este viaje llamado cárcel nos sentimos expuestos, vulnerables, solos, física y emocionalmente, parte de nosotros se ha ido pero será en nuestro interior donde encontremos la fortaleza de como tomar o cómo vivir esta experiencia. En este mundo gris donde todos los días parecen ser iguales y donde uno no es dueño de su presente por lo tanto nuestros planes sobre nuestro futuro se convierten en inciertos. Sin embargo, sí eres dueño de ti, de tus ganas de sobrellevar la soledad y aventurarte a cambiar el rumbo de tu vida. Levántate, que tu compañeros sea un libro que te haga viajar a través de sus páginas. Dentro de este centro las actividades religiosas constituyen un elemento primordial en nuestro tratamiento hacia la reinserción y se convierten en el espacio personal y familiar de reflexión y conciencia de la magnitud de nuestros actos. Hoy nos alegramos porque las condiciones actuales de nuestro centro han permitido que tengamos acceso a nuestras actividades religiosas en un ambiente donde no se nos discriminan por ejercerlas y se nos alienta por atenderlas. Nuestra situación legal nos genera en ocasiones desesperanza y tristeza por eso es comprensible que para nosotros los internos no hay tesoro más grande que el contacto humano con nuestros seres queridos. Por eso agradecemos el gesto educador y encausador de nuestros instructores, nos podemos preparar, contamos con el tiempo de asistir a clases para no volver a ser víctimas de la ignorancia, tomemos talleres que nos hagan desear superar nuestro pasado y mejorar la manera en que visualizamos nuestro entorno. Aprendamos un oficio que nos sirva de herramienta para enfrentar la libertad con dignidad. No todo ha terminado aquí, solo es una pausa en nuestras vidas. Es un tiempo de reflexión sobre cómo quieres vivir y cómo anhelas que tus hijos vivan. Trabajemos en hacer que nuestros hijos e hijas no repitan nuestra historia, en lo personal, la gran bendición de ver crecer a mi hija y verla convertirse en una niña grande, hermosa de cabello largo, con esos ojos enormes que logro ver desde que se abre la puerta de la prisión para darle paso. Su sonrisa y el verla correr a mis brazos, me regresan un poco de vida. Un “te amo mamá” de sus bellos labios me darán la fuerza con la que sobreviviré los siguientes días de la cárcel. Si la vida y nuestros actos nos pusieron en la oscuridad, tal vez no es para morir en ella, es para que iluminemos con nuestra fe y con nuestras ganas de cambiar, así mismo a muchos de nosotros la Palabra de Dios nos ha llevado a entender que los muros de nuestra cárcel espiritual fueron levantados por nosotros mismos, por nuestros vicios, por nuestras pasiones mal encausadas.
  34. 34. 34 Esta experiencia nos convierte en seres pacientes y perseverantes. Estas dos grandes virtudes nos hacen excepcionales. Vamos a usarlas a nuestro favor, trabajemos en nosotros mismos. Que nuestro futuro se convierta en el proyecto de nuestras vidas. Fortalezcamos nuestro espíritu, que a donde vayamos, llevemos amor, de esta manera llevaremos a Dios, pues Dios es amor. El día que me dieron mi sentencia alguien me dijo, ya no te preguntes más “¿Por qué estás aquí?” Mejor pregúntate “¿Para qué estás aquí?” Un día me encontraba triste de saberme lejos de casa sin mi hija ni mi familia y en mi interior pensé: “Yo acepto tu voluntad, Señor” y le dije: “Señor, sólo déjame ver que tus planes son mejores que los míos. Y fue justo entonces cuando encontré la respuesta de “¿Para qué estoy aquí? Santo Padre, el único mérito que tengo para ser yo quien se dirige a Su Santidad es el uniforme que hoy porto como interna. En este centro de reinserción con una población mayor a 3 mil hombres y más de 200 mujeres, estoy segura que su visita será histórica, pues la visita que recibe un preso se convierte en el alimento que nos nutre de fe y esperanza de pronto regresar a casa y reencontrarnos con los nuestros. Nos sentimos profundamente bendecidos por cobijarnos con su presencia, a nuestro país México, a nuestro Estado Chihuahua y en especial a Ciudad Juárez. Santo Padre, queremos agradecerle el tomarnos en cuenta y traernos la ternura y la caricia de Dios a quienes nos encontramos reunidos. Aquellos quienes clamamos por el perdón de Dios y de la sociedad, porque también somos parte de ella y por supuesto del Pueblo de Dios. Su Santidad habla nuestro idioma, pertenece a nuestro bello continente, lo que lo hace muy cercano a nosotros y hoy Su Santidad se ha hecho uno de nosotros en la cárcel al hacer propias las palabras de la Sagrada Escritura del apóstol San Pablo a los hebreos que a la letra dice: “Acuérdense de los presos como si estuvieran presos con ellos”. Gracias por acordarse de nosotros, por su sencillez, por su humildad. Sé que Usted, más que nadie nos entiende. Le pedimos considere en sus oraciones a nuestras familias que son víctimas de agresiones a consecuencia de nuestros actos y por supuesto a las víctimas de nuestros actos, pues todos necesitamos de la presencia de Dios en nuestras vidas para que su misericordia no nos abandone. III.- EL JUZGAR: El cuarto domingo de la Pascua es considerado en la Iglesia el domingo del Buen Pastor. En ese domingo antiguamente la Iglesia visitaba de una forma especial los centros de reclusión, viendo en los presos no tan sólo el rostro de las ovejas de Cristo, puesto que lo son, sino el rostro del mismo Cristo, quien sin aceptar ningún tipo de negociaciones nos ha manifestado, que todo aquello que hagamos con un preso lo hemos hecho con Él mismo. Los ojos del cristiano al preso, parecen no enviar la información inmediatamente al cerebro sino al corazón de un creyente. De allí que mucho más que la razón, son la fe y los sentimientos los que generan la interpretación adecuada sobre lo que un preso significa para nosotros. Para todo mundo un preso podrá ser una persona irredenta, desadaptado, irreformable, condenado, caso perdido, pero para un bautizado los presos son hijos de Dios, son hermanos, y mucho más que todo esto,.... ellos son Cristo para nosotros. Jesucristo no vino por los justos sino por los pecadores, no son los sanos los que necesitan del médico sino los que nos experimentemos enfermos.
  35. 35. 35 ¡Sí!,... por los presos, y por todos aquellos que un día experimentamos la inconsistencia de nuestra fragilidad, Cristo ha dejado a las ovejas buenas en un lugar seguro, para ir en nuestra búsqueda. ¿Y quién de nosotros no se ha sentido un día incapaz de hacer el bien que quisiera hacer y que sabe que debe hacer? Pero existe otra gran verdad del cristianismo que en este tema tenemos que recordar: Cristo estuvo en donde los presos están, él vivió lo que ellos viven, y mucho más que eso. Cristo conoció los separos judiciales de su tiempo, Cristo fue acusado falsamente, fue abandonado mientras vivía un proceso que tuvo como desenlace el más injusto de los veredictos sobre la tierra. El decir que Cristo estuvo preso, no es un recurso de oratoria, ni fue un simulacro. Cristo fue tratado con altivez e injusticia por los guardianes del orden en su tiempo, y al ingresar al reclusorio, a los separos judiciales fue despojado de sus pertenencias y fue torturado por aquellos que tenían la aplicación de la justicia en sus manos. Jesucristo, el Buen Pastor, estuvo despojado de su libertad y habiendo pisado un lugar, como aquel en el que los presos se encuentran, Él santificó cada rincón de los lugares en los que ahora ellos experimentan la soledad, ¡y, la verdad, no debieran sentirse solos! El Señor se ha pasado las primeras horas del viernes-santo caminando de Anás a Caifás y de Herodes a Pilato, para acompañarles y sacar provecho en tu propia historia. Al que es la Verdad se le acusa de impostor de farsante, a aquel que es Luz se le acusa de portar la oscuridad de la blasfemia. Al único inocente se le comete la peor de las injusticias en una sentencia que fue manipulada por los hijos de la mentira. En Jesucristo, Buen Pastor, la Palabra se ha hecho carne, pero una carne como la tuya y como la mía. Se trata de una carne vulnerable, desgarrada, mortal, pero que al mismo tiempo está destinada a la gloria, así como la tuya ahora. El Dios de los cielos se ha hecho visible, cercano e indefenso en Jesucristo. Para nosotros los cristianos, creer en Jesús exige tomar conciencia de que hemos aceptado como nuestro modelo, la vida de un Dios hecho hombre rechazado, perseguido y sometido a juicio, a causa del escándalo que sus palabras y acciones producen en los que han atesorado intereses. Creer en Jesús supone poner la propia confianza en la verdad del Hijo de Dios hecho hombre ejecutado, abdicado, en consecuencia, de los intereses que encarnan muchos de nuestros pensamientos mezquinos. Jesucristo, Buen Pastor, se encontró ante una doble opción: o atenuaba la fuerza con la que enseñaba a sus ovejas, reduciendo la información que transmitía a los suyos, echaba, como dice el lenguaje popular, “agua en el vino”, transigía, claudicaba,... o llevaba hasta el final la tarea a favor de su rebaño: darles el alimento de su palabra, hacer lo que tenía que hacer por resguardarlas, sabedor que tropezaría con una resistencia tal, que acabaría por ser víctima de la misma, en donde el Pastor daría la vida por sus ovejas. Creer en Jesús conlleva sentir la tentación de esta doble opción,... y optar, finalmente, por lo que Jesús apostó. Si estamos dispuestos a consumir con alegría el resto de nuestros días, de nuestra fuerza, de nuestra energía, para luchar por la justicia, pero sin odio, sin violencia, sin armas, sin derramamiento de la sangre del hermano, tan sólo a través de la presión moral y del testimonio
  36. 36. 36 de la coherencia, es porque creemos en el Buen Pastor, y porque estamos convencidos de que sólo el amor es constructivo y verdaderamente fuerte en la vida. Sabemos que este amor que es a la apariencia frágil e inconsútil como el humo, es realmente tan fuerte como el más templado de los aceros. Sabemos que la fortaleza que proviene del corazón sobrepasa la fuerza de todo el resto de los músculos de nuestro cuerpo. Jesucristo nos ha enseñado el rostro de la dignidad, el rostro de aquel que no pierde la compostura a pesar de todas las vilezas en un trato recibido que jamás dependerá de nosotros, y que proviene del egoísmo del corazón humano. Jesús es Rey, pero “no de este mundo”. Su reinado se asienta en el más desconcertante de los tronos. Da miedo decir que su trono fue el patíbulo de la cruz. Digámoslo en otras palabras o mejor dicho con palabras de nuestro tiempo y que ustedes bien pueden comprender: el trono de Jesús es la guillotina, la horca, la silla eléctrica, la inyección letal..., eso significaba entonces la cruz. Y desde ella, con ella a la vista, Jesús se proclama Rey y Pastor de su pueblo. Y es por ello que la fiesta del Buen Pastor es una fiesta de la Pascua, puesto que celebramos, y con toda razón, a aquel que ha dado la vida por el rebaño, celebramos a quien ofreció su existencia para salvar a su pueblo y para ofrecerle los verdes pastos. IV.- EL ACTUAR: Dialoguemos de manera grupal o individual: a) ¿Qué acciones concretas como Iglesia debemos emprender en favor de los pobres que se encuentran en los centros Penitenciarios para una verdadera reinserción social y así ser promotores de paz en nuestro país? b) ¿De qué manera colaboraría la sociedad para lograr una verdadera reinserción social del privado de su libertad justa e injustamente? c) ¿Qué urge fortalecer en la dimensión de la Pastoral Penitenciaria en nuetra Diócesis, Provincia y en el país?
  37. 37. 37 V.- ORACIÓN. Hagamos oración con esta plegaria conocida como “La Oración de un preso”. Estoy muy agradecido por el colchón duro en el que duermo, algunos tienen únicamente el piso duro. Estoy muy agradecido por la celda en la que duermo caliente seca y segura algunos no tienen calefacción, refugio ni seguridad. Estoy muy agradecido por la comida que recibo no es como la de mi mamá pero es de nuestro Padre y en plenitud, algunos tienen que mendigar, limitarse o pasarla si nada. Estoy muy agradecido por los amigos, familia, voluntarios y ministros quedan tanto para ayudarme a mantenerme cerca de la familia de Dios, algunos son perseguidos, puestos en la prisión y aún matados cuando han tratado de aprender y exponer su palabra. Puede ser que no vea esto como un paraíso, pero este es un medio, su plan para mí y él me ha bendecido con dones de conocimiento, amigos y su amor. Por todo esto, estoy muy agradecido. Amén.
  38. 38. CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA PASTORAL SOCIAL Derechos reservados Tintoreto No. 104, Cd. de los Deportes, Del. Benito Juárez, C.P. 03710 Ciudad de México, México www.caritasmexicana.org

×