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La Juventud Actual

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La Juventud Actual

La Juventud Actual

  1. 2. La Juventud Actual <ul><li>Realidad, Dificultades y Desafíos </li></ul><ul><li>P.Juan Jaime Escobar </li></ul><ul><li>Sacerdote Escolapio </li></ul>
  2. 3. <ul><li>“ La situación juvenil del mundo actual es muy distinta y, como saben educadores y pastores, presenta condiciones y aspectos multiformes. Sin embargo, también hoy perduran los mismos interrogantes: ¿Quiénes son los jóvenes, qué desean, hacia dónde van, qué es lo que necesitan? Son preguntas difíciles, pero ineludibles, que todo educador debe afrontar. </li></ul>
  3. 4. <ul><li>No faltan hoy día, entre los jóvenes de todo el mundo, grupos auténticamente sensibles a los valores del espíritu, deseosos de ayuda y apoyo en la maduración de su personalidad. Por otro lado, es evidente que la juventud está sometida a impulsos y condicionamientos negativos, fruto de visiones ideológicas diversas. El educador atento debe saber captar la condición juvenil concreta e intervenir con competencia segura y sabiduría clarividente.” (Carta Iuvenum Patris de Juan Pablo II, No. 6) </li></ul>
  4. 6. 1. Los hijos de la Soledad
  5. 7. Realidad: <ul><li>Soledad existencial de niños y jóvenes debido a realidades tales como: desplazamiento forzado, migración, disolución de la familia, maltrato, abandono. </li></ul><ul><li>Soledad emocional y afectiva de niños y jóvenes que, a pesar de estar acompañados, se sienten muy solos, en parte, porque los adultos están en sus propias crisis. </li></ul><ul><li>Reducción de las familias a pocos miembros y empobrecimiento de la vida al interior de las familias por estrés, ocupaciones, cambio de valores, intereses individualistas, crisis de la institución familiar. </li></ul><ul><li>Constatación, en dificultades prácticas, de los niveles de soledad que soportan los niños y adolescentes. </li></ul>
  6. 8. Dificultades: <ul><li>Búsqueda de experiencias de “pertenencia” por parte de niños y jóvenes, lo cual los puede llevar a diversos tipos de situaciones, no siempre positivas. </li></ul><ul><li>Falta de experiencia de vida familiar y deficiencia de los aprendizajes que en otro tiempo se recibían en familia. </li></ul><ul><li>Deprivación afectiva en muchos niños y jóvenes, de la cual se derivan dificultades de autoaceptación y búsqueda desesperada de amor o de realidades que se parezcan al amor. </li></ul><ul><li>Niños y jóvenes acompañados por adultos que no los acompañan porque tienen problemáticas análogas. </li></ul>
  7. 9. Desafíos: <ul><li>Ofrecer lugares valiosos y fecundos de pertenencia. </li></ul><ul><li>Posibilidad de construir experiencias de fraternidad y comunidad que superen lo simplemente funcional (hacer cosas juntos) y aporten un género de vida con valores familiares. </li></ul><ul><li>Responder a la necesidad de los niños y jóvenes de ser amados sinceramente con un amor de calidad que les ayude a crecer como personas íntegras. </li></ul><ul><li>Generar experiencias de acompañamiento real en las cuales los niños y jóvenes sean efectivamente guiados por adultos sólidos con experiencia real de vida y amor. </li></ul>
  8. 10. 2. La Crisis de la Autoestima
  9. 11. Realidad: <ul><li>La soledad, la deprivación afectiva, el abandono y el maltrato lesionan la propia estima y el concepto que los niños y jóvenes tienen de sí mismos. </li></ul><ul><li>Debido a experiencias internas (fallas y defectos personales, realidades propias que decepcionan, inseguridades de la edad), se alimenta una pobre concepción de sí (no ser bello, no ser deseado, no merecer amor.) </li></ul><ul><li>El ambiente externo (críticas y visiones negativas, burlas y rechazos, modelos inalcanzables de identidad e imaginarios juveniles) exacerba la pobre concepción de sí. </li></ul>
  10. 12. Dificultades: <ul><li>La baja autoestima se expande en otras problemáticas: </li></ul><ul><ul><li>descuido por sí mismo </li></ul></ul><ul><ul><li>intentos de hacerse daño e incluso de quitarse la vida </li></ul></ul><ul><ul><li>búsqueda del aprecio y del sentido en otras personas o en cosas o en experiencias intensas </li></ul></ul><ul><ul><li>comportamientos que lesionan la estima de otros </li></ul></ul><ul><li>La baja autoestima hace difícil la transparencia tanto para reconocer lo valioso, como para ver las dificultades y trabajarlas poniendo medios concretos. </li></ul>
  11. 13. Desafíos: <ul><li>Posibilidad de generar procesos formativos y comunitarios que permitan: </li></ul><ul><ul><li>enseñar un amor ordenado por sí mismo y por los demás </li></ul></ul><ul><ul><li>un adecuado cuidado de sí y de los otros </li></ul></ul><ul><ul><li>unas relaciones más como experiencia de entrega que de búsqueda de lo que nos hace falta </li></ul></ul><ul><li>Propiciar procesos de descubrimiento interior que permitan ver los propios valores y la propia belleza y trabajar seriamente las dificultades personales. </li></ul>
  12. 14. 3. La Ausencia de Utopías
  13. 15. Realidad: <ul><li>La conjunción de diversos fenómenos sociales y culturales, ha llevado a la irrupción de una niñez y juventud mucho menos utópica. Se destacan los siguientes fenómenos: </li></ul><ul><ul><li>Fracaso de utopías sociales y colapso de regímenes fundados sobre una utopía </li></ul></ul><ul><ul><li>Pérdida de confianza en la utopía científica </li></ul></ul><ul><ul><li>Visión pesimista del futuro </li></ul></ul><ul><ul><li>Mundo del consumo centrado en la satisfacción de deseos de corto plazo </li></ul></ul>
  14. 16. Dificultades: <ul><li>Los niños y jóvenes que carecen de utopías significativas, tienen menor tolerancia a las frustraciones. </li></ul><ul><li>Sin sentido utópico es muy difícil captar el sentido de realidades tales como el sacrificio, el esfuerzo, la ascesis, la entrega abnegada por algo o por alguien. </li></ul><ul><li>Sin utopía existe siempre el peligro de fundar el sentido existencial sobre el “estar bien” (lo cual es momentáneo) y sobre la satisfacción de deseos de corto plazo y baja estatura. </li></ul><ul><li>Sin utopía se dan mayores dificultades de sentido existencial. </li></ul>
  15. 17. Desafíos: <ul><li>Ofrecer la experiencia de Cristo y de su seguimiento como posibilidad de dar sentido completo a la vida, proveyéndola de un carácter utópico que ésta necesita. </li></ul><ul><li>Desde los valores cristianos, realidades insoportables para los jóvenes de hoy, pueden alcanzar sentido y posibilidad de ser vividas. Grandes dolores y realidades muy difíciles, pueden ser llevaderas desde la experiencia de la utopía cristiana. </li></ul><ul><li>Conectar con los sentimientos de los niños y jóvenes de hoy para, sin negar su sentido del momento presente, enriquecerlos con el sentido de la utopía. </li></ul>
  16. 18. 4. La Fragilidad
  17. 19. Realidad: <ul><li>Todo lo anterior ha conllevado la irrupción de una generación frágil, con poca resistencia a la frustración, los fracasos, las decepciones, el esfuerzo y la dificultad. </li></ul><ul><li>La fragilidad se nota en la facilidad con la cual se abandonan proyectos que antes ilusionaban o con la que se pasa del entusiasmo al desánimo en cuestión de instantes. </li></ul><ul><li>La fragilidad se ve especialmente en la poca tolerancia que tiene la generación actual para vivir en circunstancias difíciles. Los niños y jóvenes de hoy tienden a tener poca capacidad de aguante. </li></ul>
  18. 20. Dificultades: <ul><li>La fragilidad tiene múltiples consecuencias: </li></ul><ul><ul><li>mayor posibilidad de caer en estados depresivos debido a las dificultades, frustraciones u obstáculos </li></ul></ul><ul><ul><li>dificultad creciente para asumir compromisos definitivos, sin importar las circunstancias </li></ul></ul><ul><ul><li>dificultad para la incondicionalidad </li></ul></ul><ul><ul><li>tendencia a quebrarse afectivamente y, a partir de ahí, a derrumbarse en los demás aspectos de la vida </li></ul></ul><ul><ul><li>indolencia para asumir actitudes de crecimiento y curación de la interioridad </li></ul></ul>
  19. 21. Desafíos: <ul><li>Presentar la vida cristiana como lugar en el cual la fragilidad puede ser transformada por obra del Espíritu en fortaleza, entrega, compromiso e incondicionalidad. </li></ul><ul><li>Posibilidad de asumir una doble actitud: de acogida a la fragilidad humana y de trabajo para transformar esa fragilidad en oportunidad de crecimiento para las personas. </li></ul>
  20. 22. 5. El Individualismo y la crisis de pertenencia
  21. 23. Realidad: <ul><li>Estamos viviendo una época en la cual se ha pasado de la importancia del grupo a la importancia del individuo. Si hubo épocas en las cuales lo realmente importante era la tribu, la aldea, el clan, la comunidad, la familia o la patria, hoy ese lugar tiende a tenerlo el individuo. </li></ul><ul><li>Esto conlleva que los intereses individuales prevalezcan sobre los intereses colectivos. </li></ul><ul><li>Al mismo tiempo, implica que la búsqueda del bien común y del bien que beneficie a la mayor cantidad de personas, haya dado paso a la búsqueda de la conveniencia individual. Más aún, muchas decisiones perjudican al colectivo, pero benefician al individuo. </li></ul>
  22. 24. Dificultades: <ul><li>La tendencia individualista tiene diversas consecuencias: </li></ul><ul><ul><li>la absolutización de intereses y conveniencias individuales </li></ul></ul><ul><ul><li>la pérdida de sentido de pertenencia a un colectivo </li></ul></ul><ul><ul><li>o la tendencia a pertenecer sólo mientras lo colectivo no perjudique los intereses individuales </li></ul></ul><ul><ul><li>la dificultad para vivir valores típicamente comunitarios que suponen una negación de los intereses individuales: sacrificio, donación, solidaridad, capacidad de compartir, capacidad de aceptación de los otros, aguante. </li></ul></ul>
  23. 25. Desafíos: <ul><li>Ofrecer un género de vida que, sin anular la individualidad, permita vivir valores comunitarios. </li></ul><ul><li>Ofrecer a los niños y jóvenes de hoy, muchos de ellos privados de experiencias de pertenencia fuertes, un lugar donde ser acogidos, donde crecer en común y donde sentirse pertenecientes a algo. </li></ul><ul><li>Formar, en medio de un mundo cada vez más individualista, en valores generosos que partan de las necesidades de los otros y no de los intereses propios. </li></ul>
  24. 26. 6. Más allá del bien y del mal
  25. 27. Realidad: <ul><li>La juventud actual vive una época de desconcierto ético. Los valores tradicionales (muy influenciados por la sociedad de cristiandad) entraron en crisis y ha surgido una nueva escala de valores más acorde con el tipo de sociedad que hay hoy en día. </li></ul><ul><li>Más que el imperativo ético, existe hoy una moral del imperativo estético: hacer lo que nos nace o nos gusta. </li></ul><ul><li>Esto se acerca a aquella concepción nietzscheana del niño libre que en la playa juega sin el obstáculo de la moral y que, en ejercicio de su libertad, actúa yendo más allá del bien y del mal. </li></ul>
  26. 28. Dificultades: <ul><li>La tendencia a actuar sin un sentido ético claro, supone: </li></ul><ul><ul><li>desconcierto ético: no saber qué conviene o qué no conviene moralmente </li></ul></ul><ul><ul><li>pérdida del sentido del valor de la ética y, en particular, de la norma </li></ul></ul><ul><ul><li>tendencia a considerar legítimo moralmente lo que es sólo un gusto o una conveniencia individual </li></ul></ul><ul><ul><li>atracción por lo malvado, pues ello se concibe como una posibilidad de ejercer más plenamente la libertad </li></ul></ul><ul><ul><li>por ende, atracción por lo satánico y anti-religioso y desinterés por lo religioso, pues es muy normativo. </li></ul></ul>
  27. 29. Desafíos: <ul><li>Ofrecer un género de vida que, en el seguimiento de Cristo como modelo de humanidad, recupere el valor del actuar ético. </li></ul><ul><li>Proponer una ética fundamentada en la humanidad misericordiosa y plena de Jesucristo. </li></ul><ul><li>Ser guías de muchos jóvenes que, en medio de su desconcierto, buscan una respuesta para su forma de vivir y de actuar. </li></ul>
  28. 30. 7. El Consumo como respuesta
  29. 31. Realidad: <ul><li>Un rasgo de nuestra época es que, allí donde había grandes anhelos humanos (utopías), ha puesto el consumo de bienes, servicios y placeres como satisfacción sucedánea de tales anhelos. </li></ul><ul><li>Los niños y jóvenes de hoy son especialmente sensibles al consumo: por un lado, porque siendo “nuevos” en el mundo, creen que el consumo es la forma normal de experimentar satisfacción (no tienen elementos de juicio para creer lo contrario); y, por otra parte, porque la maquinaria publicitaria está especialmente dirigida a ellos, ya que son el estrato de la sociedad más determinante en la toma de decisiones de consumo. </li></ul>
  30. 32. Dificultades: <ul><li>Muchos niños y jóvenes viven en familias que, en vez de proveer felicidad y valores espirituales, ofrecen comodidades y bienes materiales. </li></ul><ul><li>No pocos niños y jóvenes sufren el “síndrome del niño rico”: tener bienes materiales y, sin embargo, sentirse profundamente desgraciados. </li></ul><ul><li>Sin embargo, el consumo de bienes, servicios y placeres, sigue pareciendo ante los jóvenes como una opción de libertad y de felicidad. En esta perspectiva resulta muy difícil comprender valores evangélicos tales como la pobreza, la simplicidad y la renuncia. </li></ul>
  31. 33. Desafíos: <ul><li>Ofrecer en la vida cristiana una opción existencial alternativa en la cual la felicidad es una experiencia interior y no la satisfacción de un deseo consumista. </li></ul><ul><li>Anunciar la pobreza evangélica como un valor profundamente liberador, ya que emancipa de la dependencia del consumo y abre la posibilidad de una vida centrada en la entrega de sí mismo, en la solidaridad con los otros (especialmente con los pobres) y en la capacidad de vivir la renuncia. </li></ul><ul><li>Descubrir el valor formativo de la carencia y de la dificultad. </li></ul>
  32. 34. 8. La Erotización y la crisis de roles sexuales
  33. 35. Realidad: <ul><li>Estamos viviendo una época de una gran erotización del medio. Aunque esa realidad nos afecta a todos, afecta especialmente a los niños y jóvenes. </li></ul><ul><li>Tal erotización está presente en la publicidad, en los medios de comunicación y cada vez más en los usos y costumbres cotidianos. </li></ul><ul><li>Lo que en otro tiempo era habitado por valores espirituales como la amistad, la ternura, el amor o la alegría, hoy está siendo colonizado por el erotismo. </li></ul><ul><li>Esto va unido a una crisis de los roles sexuales tradicionales: agenda homosexual, androginia, bisexualismo. </li></ul>
  34. 36. Dificultades: <ul><li>Aunque algunas dificultades no son únicas de nuestra época, sí se han exacerbado. Algunas son: </li></ul><ul><ul><li>Abuso sexual de menores </li></ul></ul><ul><ul><li>Pornografía infantil </li></ul></ul><ul><ul><li>Experiencias sexuales precoces y, en particular, experiencias de tipo homo o bisexual </li></ul></ul><ul><ul><li>Embarazos de adolescentes </li></ul></ul><ul><ul><li>Triunfo de la mentalidad preconizada por la agenda homosexual: toda orientación es normal </li></ul></ul><ul><ul><li>Dificultad para entender la opción por la virginidad </li></ul></ul>
  35. 37. Desafíos: <ul><li>Proponer el amor cristiano, que no niega lo erótico, sino que lo sublima y eleva, como verdadera realización en un amor capaz de entrega y que supera el nivel depredador. </li></ul><ul><li>Proponer la vivencia cristiana de la sexualidad en cuanto amor ordenado que, sin negar la legitimidad y el valor del placer, lo pone en su justo lugar, haciendo del valor espiritual del amor lo verdaderamente importante. </li></ul><ul><li>Ofrecer a través de la fe y de la misericordia una posibilidad de sanación para quienes tienen golpeada su vivencia de la sexualidad por dolores del pasado. </li></ul><ul><li>Proponer el amor cristiano de castidad como realizante. </li></ul>
  36. 38. 9. La absolutización libertaria
  37. 39. Realidad: <ul><li>Vivimos en una época que ha hecho de la libertad (entendida como hacer lo que uno quiere y cuando quiere) su más alto valor. </li></ul><ul><li>Desde esta perspectiva, las realidades que constriñen el libre ejercicio de la libertad, terminan siendo antivalores en la práctica: las normas, las obligaciones, los reglamentos, los compromisos. </li></ul><ul><li>El tipo de libertad que se preconiza, está especialmente centrado en los intereses y conveniencias del individuo. Los intereses y conveniencias de los otros, de la comunidad, no sólo son secundarios, sino que pueden suponer un límite al ejercicio de la libertad. </li></ul>
  38. 40. Dificultades: <ul><li>Algunas consecuencias del concepto actual de libertad son: </li></ul><ul><ul><li>Pérdida del sentido del valor de la autoridad </li></ul></ul><ul><ul><li>Pérdida del sentido del valor de la obediencia </li></ul></ul><ul><ul><li>Pérdida del sentido del valor de buscar el bien común, cuando dicho bien limita el ejercicio de la propia libertad </li></ul></ul><ul><ul><li>Tendencia a asumir que sólo es válido lo que uno mismo legitima y valora como tal: se pierde así el sentido del valor de la ascesis y el sacrificio </li></ul></ul><ul><ul><li>Vivencia de la libertad como libertinaje </li></ul></ul>
  39. 41. Desafíos: <ul><li>Presentar la vida cristiana como ejercicio de una libertad más auténtica: la libertad de Cristo. </li></ul><ul><li>Anunciar la libertad cristiana no como el ejercicio de la propias apetencias, sino como la realización de la voluntad del Padre para el bien de los hermanos. </li></ul><ul><li>Ayudar a los jóvenes a descubrir valores tan importantes como el sentido de la autoridad, la obediencia y el sacrificio personal para lograr el beneficio de los otros. </li></ul><ul><li>Ayudar a los jóvenes a tomar conciencia del daño interior que les hace una libertad de libertinaje. </li></ul>
  40. 42. 10. Lo “light” como talante existencial
  41. 43. Realidad: <ul><li>Vivimos en una época con grandes dificultades para asumir realidades radicales, comprometidas y fuertes. Hoy existe una tendencia sensible a lo leve, lo liviano, lo de baja intensidad, lo “light”. En la ciencia, en la literatura, en la cultura, en la vivencia religiosa, en las opciones existenciales, la tendencia a lo cómodo, llevadero, mediocre y sin radicalidad es sensible. </li></ul><ul><li>Particularmente en la vivencia de la fe aparecen diversas tendencias “light”: vivir lo atractivo de la fe y escamotear lo que supone compromiso y entrega, buscar opciones emocionales y no que comprometan la vida, tomar la persona de Jesús como modelo, pero no como salvador. </li></ul>
  42. 44. Dificultades: <ul><li>Muchos jóvenes se sienten atraídos por Cristo, por el seguimiento del Señor, por el servicio a los demás; pero tienen la tendencia a tomar de esto las realidades que les producen satisfacción o emociones positivas y a desdeñar las realidades que implican sacrificio, abnegación o dificultad. </li></ul><ul><li>La espiritualidad, la oración, la vida sacramental, el apostolado, tienden a ser experiencias vividas de forma superficial, provisional y mientras no impliquen una dedicación más allá de lo elemental. </li></ul><ul><li>Existe la tendencia a vivir elementos de la fe mezclados con elementos extraños a ella y más propios del ambiente “light” de la época (vgr. Nueva Era). </li></ul>
  43. 45. Desafíos: <ul><li>Proponer la opción por Jesucristo y por su seguimiento como una opción de radicalidad y entrega absoluta, en medio de una época que poco sabe de tal tipo de opciones. </li></ul><ul><li>Formar para la radicalidad, ofreciendo experiencias formativas fuertes y profundas en las diversas dimensiones de la vida humana, de la cultura y de la experiencia de fe. </li></ul><ul><li>Presentar la vida cristiana como estilos de vida alternativos ante la mediocridad de la vida burguesa. </li></ul>
  44. 46. La generación “Y”
  45. 47. La Nueva Generación: <ul><li>Son los jóvenes de la tecnología, el mundo del internet, de las relaciones virtuales, de los juegos de computador. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes de la generación “mírame” (look at me), que ponen su imagen, sus fotografías y su información en sitios públicos para darse a conocer. Aunque les cuesta mucho abrir el corazón. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes que aman la independencia, pero abandonan cada vez más tarde la casa paterna. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes de la provocación, a quienes les gustan los tatuajes, pendientes, piercings y modas de colores oscuros e intimidatorios. </li></ul>
  46. 48. La Nueva Generación: <ul><li>Son los jóvenes que, aunque pueden tener inquietudes espirituales, no suelen considerarse miembros de una confesión religiosa en particular y tienden a generar un concepto personal de Dios. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes más preocupados por sus intereses, gustos y diversiones, que por la vida política y social del país en el cual viven. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes globales, muy similares en diferentísimos lugares del mundo. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes que tienen por ideales la fama y la fortuna. </li></ul>
  47. 49. La Nueva Generación: <ul><li>Son los jóvenes de las emociones extremas, de las drogas de diseño, de las fiestas electrónicas, de los encuentros sexuales sin amor ni compromiso. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes de la permisividad sexual, que tienden a aceptar con naturalidad las diversas orientaciones sexuales. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes que necesitan admirar a personas importantes, las cuales suelen ser personas cercanas a ellos y, muy especialmente, aquellas personas que les han aceptado y amado así como son. </li></ul><ul><li>Son los jóvenes influenciados por tribus urbanas. </li></ul>
  48. 50. <ul><li>Son los jóvenes de nuestro tiempo. </li></ul><ul><li>Son los chicos con los que nos ha correspondido soñar. </li></ul><ul><li>Y es verdad que viven grandes dificultades. </li></ul><ul><li>Y que, en ocasiones, nos cuesta creer en ellos. </li></ul><ul><li>Pero son maravillosos. </li></ul><ul><li>Son nuestra esperanza. </li></ul><ul><li>Y aún son nuestro gran amor. </li></ul>
  49. 51. <ul><li>Y es que, con todo y sus dificultades, son obra creadora de Dios. </li></ul><ul><li>Con todo y sus realidades difíciles, por ellos dio la vida Cristo, nuestro Señor. </li></ul><ul><li>Y con todo y las cosas que nos cuestan de ellos, son los llamados a ser la Iglesia del mañana. </li></ul><ul><li>Son nuestros amados y, más aún, son los amados de Dios. </li></ul>
  50. 52. Sí, ellos son nuestra más bella misión.

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