La Clonacion

7,562 views

Published on

Published in: Business
0 Comments
2 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
7,562
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
7
Actions
Shares
0
Downloads
88
Comments
0
Likes
2
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

La Clonacion

  1. 1. LA CLONACION<br />Creación de una copia de una célula o de un organismo vivo. Las copias obtenidas mediante clonación tienen una composición genética idéntica y reciben el nombre de clones. En la naturaleza, hay muchos organismos que se reproducen mediante clonación. En el laboratorio, los científicos utilizan técnicas de clonación para crear copias de células u organismos que tienen características valiosas. El objetivo es encontrar aplicaciones prácticas de la clonación que se traduzcan en avances en la investigación biológica, la medicina y la industria.<br /> <br />ANTECEDENTES:<br />Hace miles de años, los agricultores empezaron a clonar especies vegetales utilizando una técnica muy sencilla; cortaban un fragmento de la planta y dejaban que creciesen raíces; luego lo plantaban y obtenían un nuevo ejemplar. Más tarde, idearon técnicas de cultivo para reproducir plantas con características determinadas, como crecimiento más rápido, semillas más grandes o frutos más dulces. Estas técnicas de cultivo se combinaron con las de clonación con el fin de obtener un gran número de plantas con las características deseadas. Estas primeras formas de clonación y cultivo fueron lentas y en muchos casos impredecibles. A finales del siglo XX, los científicos desarrollaron una técnica denominada ingeniería genética, mediante la cual se manipulaba el material genético de los seres vivos, el ácido desoxirribonucleico (ADN), para modificar con más precisión los genes de las plantas. Los científicos combinaron la ingeniería genética y la clonación con el objeto de producir, de forma rápida y barata, miles de plantas con una característica deseada.<br />Las técnicas de clonación también se pueden aplicar a los animales. Los científicos producen animales genéticamente modificados con nuevas características, como la capacidad de resistir a ciertas enfermedades, y emplean las técnicas de clonación para reproducir estos animales genéticamente modificados. Los científicos esperan poder aplicar estas técnicas para conseguir, en un futuro próximo, reforzar las poblaciones de especies en peligro de extinción mediante la clonación de ejemplares de las poblaciones existentes. Puede que incluso algún día sea posible recuperar especies extinguidas mediante la clonación de células procedentes de muestras conservadas.<br />En la industria también se utilizan las técnicas de clonación. Por ejemplo, algunas bacterias digieren sustancias tóxicas, como la gasolina o sustancias químicas industriales, que son contaminantes habituales. Estas bacterias pueden clonarse para obtener legiones de bacterias capaces de eliminar la contaminación medioambiental. De forma similar, los animales clonados pueden ser utilizados para fabricar una amplia variedad de sustancias, como es el caso de algunas proteínas empleadas en muchos productos comerciales.<br />Más importante desde el punto de vista humano son los grandes avances que en el campo de la medicina prometen las técnicas de clonación. Los científicos ya han conseguido introducir en las células de una oveja fragmentos de ADN que contienen el gen humano de una proteína implicada en la coagulación. Esta proteína es necesaria para las personas que padecen hemofilia, un trastorno de la coagulación. Mediante técnicas de clonación, se han creado ovejas que producen leche con esa proteína. En un futuro próximo, los investigadores esperan poder utilizar la clonación para desarrollar animales con enfermedades humanas y emplearlos para comprobar la seguridad y eficacia de nuevos tratamientos diseñados para el ser humano. Por otro lado, los científicos esperan obtener células de un paciente enfermo, modificarlas genéticamente y clonarlas con el fin de proporcionar al paciente exactamente las células que necesita para recuperar su salud. Algunos sueñan incluso con el día en que la clonación sea parte de un proceso que permita crear un órgano completo para ser trasplantado.<br />A pesar de los beneficios reales de la clonación, este procedimiento ha desatado un intenso debate. La clonación de plantas nunca planteó una gran controversia. De hecho, muy poca gente considera la creación de plantas mediante esquejes una clonación y sin embargo lo es. No obstante, muchas personas están en contra de la creación y clonación de plantas genéticamente modificadas. Pero, por lo general, esta preocupación se refiere a la manipulación del ADN de las plantas y no al proceso de clonación en sí.<br />Por otra parte, la clonación de animales plantea también una gran controversia. Las personas que la critican argumentan que esta técnica está aún en sus primeras fases de desarrollo y que en el intento de perfeccionarla se cometerán errores. Esto podría dar lugar a la clonación de animales o seres humanos con defectos graves. Además, los detractores de la clonación en seres humanos argumentan que sin una regulación apropiada, la clonación puede conducir a prácticas tan cuestionables como el diseño de bebés con cualidades genéticamente seleccionadas con el objeto de que sean más atléticos, guapos o inteligentes. Otros temen que la clonación interfiera con la voluntad de Dios.<br /> <br />LA CLONACION EN LA NATURALEZA:<br />A pesar de todas las preocupaciones relativas a la clonación en los laboratorios, la clonación es un proceso que existe en la naturaleza. Muchos organismos se reproducen mediante reproducción asexual. La información genética está codificada y se transmite de generación en generación a través del ADN, una molécula helicoidal que está presente en el interior de las células y que se organiza en unas estructuras llamadas cromosomas. A lo largo de la molécula de ADN existen segmentos diferenciados que reciben el nombre de genes. En la reproducción asexual, un organismo crea copias de su propio ADN y a partir de cada copia se desarrolla un nuevo organismo que será genéticamente idéntico a su progenitor. <br />Los organismos unicelulares, como las bacterias, se reproducen mediante un tipo de reproducción asexual llamado escisión o fisión. Durante la escisión, la célula duplica su ADN para formar dos conjuntos completos de ADN. Después, la célula progenitora se divide y da origen a dos células hijas. Cada célula hija recibe un conjunto de ADN. Las dos células son genéticamente idénticas a su progenitora y entre sí. La gemación es también otro tipo de reproducción asexual que emplean las levaduras y algún animal multicelular como la hidra. En la gemación se forma una pequeña yema en el cuerpo del organismo progenitor. El ADN de la célula se duplica y una copia se dirige hacia esta yema que crece y se separa como un clon del organismo progenitor.<br />Muchas plantas, como las fresas y algunas hierbas, se clonan a sí mismas para producir estolones, es decir, tallos que crecen sobre la superficie y emiten raíces en cualquier lugar que está en contacto con la tierra, dando lugar a nuevas plantas genéticamente idénticas a la original. Otras plantas, como los lirios, producen tallos subterráneos llamados rizomas, que originan plantas nuevas, genéticamente idénticas a la planta progenitora.<br />Algunos animales, como las pulgas de agua, pulgones, artemias y algunas especies de peces, ranas y lagartos, se reproducen asexualmente mediante un proceso llamado partenogénesis, una palabra que deriva del término griego parthenos (‘virgen’) y génesis (‘nacer’). En la partenogénesis el gameto femenino se desarrolla sin necesidad de que sea fecundado por un gameto masculino.<br />Algunos mamíferos también producen clones, aunque a diferencia de los clones de otros organismos, los descendientes proceden de una reproducción sexual en la que el gameto masculino fecunda el gameto femenino. En estos casos, el óvulo fecundado del mamífero se divide en el útero y forma dos o más embriones. Estos descendientes son clones unos de otros y comparten exactamente los mismos genes. Sin embargo, no existen clones del padre o de la madre, ya que sus descendientes solo heredan la mitad de los genes de cada progenitor.<br />¿CÓMO CLONAN CÉLULAS LOS CIENTÍFICOS?<br />Al principio, los científicos obtenían clones de células en el laboratorio permitiendo que una única célula se dividiese en una población de células genéticamente idénticas. Mediante esta técnica, la célula original se coloca en un disco de laboratorio que contiene un medio de cultivo (nutrientes necesarios para que la célula viva). El proceso natural de división celular, la mitosis, da origen a descendientes genéticamente idénticos. Este proceso es similar a la forma en la que las células se multiplican, por ejemplo, en las plantas y en el cuerpo humano.<br />Más adelante, se desarrollaron técnicas de clonación más complejas en las que se utilizaron embriones animales. Todas las células de un animal proceden de un óvulo fecundado. Este óvulo fecundado se divide para formar un embrión, de manera que cada una de las células del embrión contiene la misma información genética. En un momento determinado del crecimiento y desarrollo del embrión sus células se diferencian y se especializan para realizar una función determinada. Por ejemplo, una célula del corazón solo puede realizar su función en el corazón y no en otros órganos como el hígado, aún cuando los genes de la célula cardiaca y de la hepática sean los mismos.<br />En la década de 1950 los científicos empezaron a experimentar con células embrionarias indiferenciadas, es decir, células que aún no se han especializado en un tipo celular determinado. Los científicos descubrieron que dichas células embrionarias eran toti potencial, es decir, capaces de dar lugar a todos los tipos de células del organismo. Aprovechando esta propiedad se desarrollaron tres técnicas para clonar células embrionarias; separación de blastómeros, división del blastocito y transferencia nuclear celular somática.<br />1.Separación de blastómeros<br />En la separación de blastómeros, se realiza la fecundación del óvulo por el espermatozoide en un disco de laboratorio. Después, el embrión resultante se divide hasta formar una masa de aproximadamente cuatro células. Los científicos eliminan la cubierta exterior del embrión y lo introducen en una solución especial que provoca que las células del embrión, conocidas como blastómeros, se separen. Después, se coloca cada blastómero en un medio de cultivo, donde se forma un embrión que contiene la misma información genética que el original. Cada embrión nuevo puede ser implantado en el útero de una hembra, en el que se desarrollará durante el transcurso de un embarazo normal.<br />2.División del blastocito<br />En la división del blastocito los científicos permiten que el óvulo fecundado se divida hasta que forma una masa de unas 32 a 150 células, que recibe el nombre de blastocito. Posteriormente, el blastocito se divide en dos y se implantan las dos mitades en el útero de una hembra. Ambas se desarrollan como gemelos idénticos.<br />3.Transferencia nuclear celular somática<br />Mientras que la separación del blastómero y la división del blastocito originan animales que contienen el material genético del padre y de la madre, la transferencia nuclear celular somática origina un animal que solo tiene el material genético de un progenitor. En esta técnica los científicos transfieren el material genético de una célula somática donante (cualquier tipo de célula del organismo diferente del óvulo o los espermatozoides) a un óvulo enucleado, es decir, a un óvulo al que se le ha extraído el núcleo y que, por lo tanto, carece de su material genético. La célula clonada resultante contiene el material genético de la célula somática donante.<br />La unión de una célula somática y un óvulo enucleado se lleva a cabo mediante fusión o inyección. En la fusión, los científicos colocan una célula somática en contacto con un óvulo enucleado. Un impulso eléctrico aplicado a las dos células introduce el núcleo de la célula somática en el óvulo que carece de núcleo. En el método de inyección, el núcleo de la célula se inyecta directamente en el óvulo enucleado.<br />En los primeros experimentos con transferencia nuclear celular somática, esta técnica solo tenía éxito si se utilizaba el núcleo de células embrionarias o de células procedentes de animales inmaduros. En 1996, científicos británicos engendraron la oveja Dolly empleando una variante de la transferencia nuclear celular somática que utilizaba el núcleo de células adultas. Los investigadores trataron las células donantes adultas para conseguir un estado de reposo, de modo que el comportamiento de los genes de la célula adulta fuese lo más parecido al de una célula embrionaria indiferenciada. Se aisló una célula de la ubre de una oveja adulta forzándola a entrar en un estado de reposo que evitaba la división del núcleo. Los científicos descubrieron que este estado de reposo ayuda a la célula a volver al estado embrionario. Los investigadores transfirieron el material genético del núcleo de la célula adulta a un óvulo enucleado de una segunda oveja. El embrión resultante fue implantado a continuación en el útero de una tercera oveja, donde se desarrolló durante un embarazo normal.<br />El nacimiento de Dolly preparó el terreno para la clonación de células procedentes de un animal adulto, haciendo posible la selección del individuo adulto que se desea clonar. El empleo de células que proceden de animales inmaduros hace difícil a los científicos determinar con precisión las características físicas del clon resultante.<br />La transferencia nuclear celular somática solo utiliza el material genético presente en el núcleo de la célula donante. Sin embargo, no todos los genes de un animal están localizados en el núcleo. Un pequeño número de genes reside en las mitocondrias, una estructura celular que se localiza fuera del núcleo, en el citoplasma celular. Como consecuencia, los clones derivados de la transferencia nuclear celular somática pueden contener genes mitocondriales que pertenecen al óvulo enucleado utilizado en el proceso de clonación y no a la célula donante del material genético.<br />Además, debido a que todos los organismos están influidos por la interacción de los genes y el medio, los organismos clonados pueden exhibir ciertas características que difieran de las del donante genético. Por ejemplo, durante su desarrollo, un animal clonado está expuesto inevitablemente a muchos factores ambientales distintos de los que influyeron a su progenitor. Estos factores pueden ser el tipo y cantidad de alimentos, la exposición a enfermedades infecciosas o incluso la posición del embrión durante su desarrollo en el útero.<br />CÉLULAS MADRE Y CLONACIÓN<br />Como parte del proceso de clonación, los científicos emplean embriones que se dividen y crecen. Cuando alcanzan el estado de blastocito (entre 32 y 150 células), los embriones contienen células que pueden transformarse en todos los tipos celulares que un organismo necesita durante su desarrollo, como células de la sangre, células de la piel y todas las células especializadas que forman los tejidos del organismo. Los científicos son capaces de aislar estas células y favorecer su división bajo unas condiciones especiales de laboratorio, con el fin de obtener células madre embrionarias capaces de diferenciarse en cualquier tipo de célula. Aunque todas las células pueden dividirse para dar lugar a copias de ellas mismas, solo las células madre pueden originar tipos nuevos de células. Los seres humanos mantienen poblaciones de células madre en algunos tejidos, sin embargo, al envejecer, estas células tienden a perder su capacidad para transformarse en muchos tipos de células, con excepción de las células madre procedentes de la médula ósea que siguen conservando su capacidad para transformarse en distintos tipos celulares.<br />Los investigadores esperan poder aprovechar la versatilidad de las células madre para luchar contra las enfermedades. Los científicos creen que si un paciente recibe células madre clonadas procedentes de un óvulo fecundado que contiene el material genético del paciente, su sistema inmunológico no rechazará las células madre como un material extraño (véase Trasplante). Estas células madre “personalizadas” podrían ser utilizadas para tratar la enfermedad del paciente. En la enfermedad de Parkinson, por ejemplo, se produce la muerte de ciertas neuronas. Los científicos esperan poder introducir en el cerebro células madre que restituyan las poblaciones neuronales perdidas. Esta técnica podría utilizarse también para tratar lesiones de la médula espinal en las que hay una destrucción neuronal que causa una parálisis. Las células madre también podrían emplearse para reparar la lesión del músculo cardiaco después de un infarto de miocardio o para regenerar el cartílago en las articulaciones de personas que sufren artrosis. Podrían incluso cultivarse células madre para formar células pancreáticas que fabriquen insulina, de tal manera que la inyección de estas células pudiese curar la diabetes mellitus.<br />Las técnicas médicas que emplean estas células están en fase de experimentación. En el año 2001 se llevó a cabo el primer estudio clínico en el que se inyectaron células madre en el cerebro de pacientes con enfermedad de Parkinson con distintos resultados. Aunque las células inyectadas crecieron, no se obtuvieron beneficios relevantes en los pacientes mayores de 60 años. Algunos de los pacientes con edades inferiores a los 60 años experimentaron una mejoría después del tratamiento, si bien en el 15% de este grupo de pacientes más jóvenes se observaron efectos secundarios irreversibles, como tics y otros movimientos incontrolables.<br />Las células madre clonadas pueden presentar otros riesgos. Por ejemplo, en el proceso de clonación (producción de grandes cantidades de células a partir de una) pueden originarse errores genéticos en las células. Si se produce una alteración en la división celular durante la clonación, el error puede repetirse en muchas otras células, incluso en todas ellas si el error existe en la célula original. Sin embargo, en el año 2002, científicos de la Universidad Rutgers hallaron pocas mutaciones genéticas en las células madre embrionarias clonadas de ratones. De hecho, el estudio de estos investigadores demostró que las células madre eran más resistentes a las mutaciones que algunas células adultas.<br />Otra preocupación de la comunidad científica, respecto al uso de células madre, es que estas células puedan ser portadoras de alguna enfermedad. Por ejemplo, cuando se clonan células madre es habitual mezclar en el cultivo células madre humanas con células madre de ratón. Las células de ratón producen un nutriente o factor de crecimiento aún sin identificar que ayuda a mantener vivas las células madre humanas. Entre los científicos existe la preocupación de que células de ratón infectadas pudiesen transmitir con facilidad virus a las células madre humanas. Los investigadores esperan desarrollar métodos nuevos de cultivo celular que no dependan de estas “células nutrientes”.<br />CLONACION DE ANIMALES<br />Desde la clonación de la oveja Dolly en 1996, los investigadores han clonado una amplia variedad de mamíferos, incluyendo vacas, cabras, cerdos, gatos y conejos a partir de células adultas. Aunque los científicos han logrado algunos avances notables en la clonación de animales, siguen existiendo inconvenientes. La transferencia nuclear de células somáticas no es eficaz porque muy pocos embriones clonados sobreviven hasta el nacimiento. Así, por ejemplo, en los experimentos llevados a cabo en el año 2001 para obtener los primeros conejos clonados, se implantaron 371 embriones en varias hembras, pero solo nacieron seis conejos clonados. <br />Tal vez  resulta más preocupante aún el hecho de que los primeros estudios obtuvieran resultados cuestionables respecto a la salud de los animales clonados mediante transferencia nuclear de células somáticas. Los científicos señalaron que la oveja Dolly desarrolló prematuramente una artrosis. En otros experimentos se observó que los ratones clonados sufrían más enfermedades y fallecían a la mitad de edad que los ratones normales.<br />La clonación de animales puede tener consecuencias importantes. Las poblaciones salvajes de plantas y animales sanos mantienen, a través de la reproducción sexual, la diversidad genética, es decir, una amplia variedad de diferentes combinaciones de genes. La diversidad genética puede hacer a una población más resistente a la enfermedad y a los cambios medioambientales. Por otra parte, las grandes poblaciones de plantas o animales clonados pueden carecer de diversidad genética. Los agricultores de todo el mundo utilizan muchos cultivos, como el maíz y el arroz, que poseen menos variabilidad genética que sus homólogos que crecen salvajes en la naturaleza. Un solo virus podría eliminar estos cultivos. De la misma manera, si todas las vacas de un rebaño proceden de un único clon, una sola enfermedad podría potencialmente terminar con todo el rebaño.<br />La clonación puede permitirnos recuperar algunas poblaciones de animales que están próximos a desaparecer. En el año 2001 los científicos clonaron con éxito un gaur, un buey en peligro de extinción que vive en el Sureste asiático. Se introdujo el material genético de una célula de la piel de un gaur macho muerto en un óvulo sin núcleo de una vaca. El embrión obtenido fue implantado en una vaca que se utilizó como madre. El recién nacido murió dos días después de nacer de una infección bacteriana sin relación aparente con el proceso de clonación. En este mismo año, los científicos clonaron también un muflón, un bóvido en peligro en Cerdeña, Córcega y Chipre. Otros equipos de investigadores tienen la esperanza de clonar otros animales en peligro de extinción, como el bongo, un antílope africano; el tigre de Sumatra y el oso panda gigante.<br />Algún día los científicos podrán clonar animales extinguidos. El último bucardo, una cabra montés originaria de las montañas de los Pirineos del norte de España, murió en el año 2000. Los científicos españoles han conservado algunas de sus células con la esperanza de poder utilizarlas para crear un embrión clonado y después implantarlas en un tipo de cabra común con una carga genética similar a la del bucardo.<br />Sin embargo, para poder clonar animales en peligro de extinción, son necesarias células que contengan un núcleo intacto con ADN indemne. También es precisa la implantación del embrión clonado en el útero de una hembra de una especie relacionada muy próxima. Estos requerimientos impiden que los científicos puedan clonar células de los restos fosilizados de dinosaurios o de otros animales extinguidos hace mucho tiempo.<br />¿Es posible clonar seres humanos?<br />Si los científicos son capaces de clonar animales, ¿podrían clonar también seres humanos? En 1998 un equipo de investigadores surcoreanos anunció la clonación de un embrión humano mediante transferencia nuclear celular somática, si bien el embrión solo sobrevivió hasta alcanzar cuatro células. En el año 2001 investigadores en biotecnología de la firma Advanced Cell Technology afirmaron haber clonado embriones humanos que se dividieron hasta alcanzar seis células antes de morir. Muchos científicos argumentan que debido a que los embriones de estos dos experimentos no duplicaron su población celular cada 24 horas, no pueden considerarse verdaderos embriones humanos.<br />Independientemente de si dichas investigaciones son exitosas o no, plantean problemas éticos muy importantes. Para algunas personas es éticamente inaceptable destruir un embrión sea cuál sea la razón. Para otros, es éticamente aceptable si existe la posibilidad de comprender y tratar las enfermedades humanas. La producción de embriones mediante clonación ofrece ventajas específicas. Las células madre embrionarias podrían compatibilizarse con las del paciente de modo que los tejidos u órganos desarrollados a partir del embrión pudiesen ser reconocidos por su sistema inmunológico. De lo contrario, el sistema inmunológico podría rechazar cualquier tejido u órgano, o bien, sería necesario administrar al paciente fármacos para inhibirlo, lo que supondría un incremento de la susceptibilidad a sufrir infecciones.<br />Sin embargo, podría utilizarse esta técnica de clonación para procrear niños genéticamente idénticos a la persona que donase la célula madre embrionaria. Muchas personas piensan que esto es totalmente inaceptable. Para la mayoría es muy importante establecer la distinción entre la clonación cuyo fin es obtener células para un tratamiento terapéutico y la clonación reproductiva.<br />¿POR QUÉ ES CONTROVERTIDA LA CLONACIÓN?<br />Las nuevas investigaciones científicas suelen plantear cuestiones relativas a los posibles efectos adversos que pueden resultar de las nuevas técnicas. Los primeros experimentos de clonación de animales atrajeron la atención sobre sus peligros potenciales. Por ejemplo, en algunos experimentos realizados a principios de la década de 1990 las vacas clonadas desarrollaron un sistema inmunológico defectuoso. En otras investigaciones se clonaron ratones que al crecer desarrollaban obesidad. En algunos estudios, los animales clonados parecían envejecer con más rapidez y fallecían más jóvenes que los miembros normales de su especie.<br />En el año 2002 la Academia Nacional de Ciencias presentó un informe en el que se solicitaba la prohibición legal de la clonación de seres humanos. El informe concluía que la elevada incidencia de problemas de salud en los animales clonados indicaba que dicha tentativa en seres humanos podría ser altamente peligrosa para la madre y el embrión en desarrollo y que era probable que fracasara.<br />Además de los efectos adversos que pudieran surgir, la posibilidad de clonar seres humanos plantea también diversos problemas sociales. ¿Qué problemas psicológicos ocasionaría al niño clonado ser idéntico a su progenitor? ¿Cómo se enfrentaría con la presión de ser comparado con su donante genético? Sin embargo, un clon nunca sería idéntico a su donante genético ya que las diferencias medioambientales influirían en su desarrollo. <br />¿Son estos problemas suficientemente trascendentes como para prohibir la clonación de seres humanos? Aunque algunos eruditos argumentan que un clon debería enfrentarse a problemas únicos, la mayoría de los niños se enfrentan a varios tipos de cargas. Por ejemplo, los niños de familias pobres, sufren algunas privaciones que los niños de familias desahogadas nunca podrían imaginar. Los niños de algunos países en vías de desarrollo se enfrentan a una vida más dura que la de niños de otros países. Sin embargo, muy poca gente apoyaría la prohibición de tener bebés basada en la situación económica o el lugar donde viva una persona. Los defensores de la clonación argumentan que la clonación humana no debe prohibirse simplemente por las posibles dificultades para el descendiente.<br />Por otro lado, si la clonación se convierte en una opción para los padres, el nivel socioeconómico puede influir mucho, ya que probablemente la clonación sea cara y solo resultará accesible para ciertos niveles económicos. Por consiguiente, las familias adineradas podrían utilizar la clonación para dotar a sus hijos de las mejores características imaginables. Los científicos podrían utilizar la ingeniería genética para aunar genes con características como belleza o inteligencia y, por lo tanto, clonar células para crear un supe niño. Si solo la gente acomodada tuviera acceso a este proceso, las diferencias entre la pobreza y la riqueza podrían ser mayores de lo que han sido hasta ahora.<br />Poco después de la clonación del primer embrión humano en 2001, la iglesia católica condenó dicha investigación. Muchas otras religiones están de acuerdo en que la clonación humana debe estar totalmente prohibida. Los teólogos contemplan la clonación como una cuestión espinosa, un ejemplo de la actual tensión entre la fe y la ciencia. Algunas personas creen que los avances científicos que han hecho posible la clonación humana son una bendición de Dios. Otros argumentan que los científicos no deberían jugar a ser Dios manipulando la estructura genética humana. Algunos detractores reclaman la prohibición de la clonación debido a que implica la destrucción de embriones humanos, ya que estos se utilizan para obtener células madre. Piensan que cualquier embrión es un ser humano viable y nunca debe ser destruido intencionadamente.<br /> Clonación Humana: Reflexiones desde la Bioética<br />La clonación es un tema atractivo para muchos. Se argumenta que con la clonación, podríamos «inmortalizar» artistas famosos, políticos, estrellas de cine, etc. Por ejemplo, se podría clonar a Michael Jordan y obtener un equipo completo de jugadores de básquetbol idénticos a él para conformar el « dream team» del futuro. Otras personas con argumentos más conmovedores promueven la clonación humana para reemplazar a un hijo tempranamente muerto; permitir a personas infértiles tener descendencia; obtener órganos para gente enferma, etc.<br />Si describiéramos todos los supuestos beneficios de la clonación, nunca terminaríamos de escribir esta reflexión. Aunque muchas expectativas de la gente a favor de la clonación no provienen de la ciencia-ficción, hay que considerar que entre lo que se promete y lo que pueda realmente ocurrir hay mucha diferencia. Entonces, ¿en qué consiste la clonación?<br />La palabra «clonación» significa «división o aislamiento». Podemos decir que existen básicamente dos posibilidades de clonación. La primera es que después del proceso de unión entre la célula materna (óvulo) y la célula paterna (espermatozoide), el nuevo ser humano es una sola célula que se empezará a dividir para desarrollarse como un ser completo. Cuando se ha dividido en cuatro células, cada una de ellas todavía tiene toda la capacidad de desarrollar un ser humano completo. En 1993, la revista Science recogió las investigaciones de científicos de la George Washington University que dividieron (clonaron) por vez primera embriones humanos. Esta vez los científicos usaron embriones recién formados de cuatro células separando cada una de ellas, a este nivel cada una todavía tiene la capacidad de generar un ser humano completo. Esta posibilidad de clonación no goza del pleno respaldo de la comunidad científica justamente porque en este caso un mayor número de científicos acepta que se están manipulando seres humanos ya que el embrión está formado y ha sido concebido de una forma más «natural» (unión del óvulo y espermatozoide) que en el caso de la clonación «terapéutica» que explicamos a continuación.<br />La segunda técnica consiste en tomar el núcleo de una célula madura -que tiene todo el patrimonio genético de un ser humano- de cualquier parte del cuerpo de un adulto y depositarla dentro del óvulo materno, al que previamente se le ha extraído su propio núcleo. De esta manera, el núcleo de la célula madura «ordenará» a la célula primitiva la formación de un embrión que será depositado en el útero de la madre. Esto se logró en 1997 cuando la revista Nature informó el nacimiento de la oveja «Dolly», clonada por científicos escoceses. Este tipo de clonación se llama: «clonación terapéutica» y como el experimento parte de dos células (y no embriones todavía) goza de mas aceptación y popularidad.<br />Pretender que estos experimentos iniciales puedan satisfacer todas las esperanzas puestas en la clonación no sólo técnicamente es irreal por ahora, sino que presenta problemas morales serios, ya que la clonación y el proceso que conlleva violan los derechos fundamentales del ser humano y arriesga la vida del embrión. El experimento para la clonación de la oveja «Dolly» implicó 277 intentos de fusión de células, los investigadores lograron engendrar con éxito ocho embriones y de ellos uno sólo sobrevivió: «Dolly». Con estas cifras, se puede estimar la cantidad de vidas humanas que se perderán durante los eventuales experimentos de clonación mientras éstos ocurran con la tecnología actual. Por ello, el mismo Dr. Alan Colman que participó en la clonación de «Dolly» se opuso rotundamente en agosto de 2001 durante una conferencia de expertos en clonación en Washington a los comentarios de algunos científicos de tan dudosa reputación, como Severino Antinori de Italia, que ya aseguraban estar dispuestos a intentar clonar seres humanos con la técnica escocesa.<br />No hay que usar mucha ciencia para darse cuenta que toda esta pretensión de la clonación de seres humanos va en contra del sentido común. Retomemos el ejemplo inicial de este artículo. Si clonásemos a Michael Jordan obtendríamos una copia de su figura, pero, ¿qué pasa si el clon no tiene habilidades para el básquetbol?, ¿qué pasa si las tiene pero quiere hacerse músico?, ¿serían estos clones propiedad de los que pagaron por clonarlos, violándose así los derechos fundamentales de igualdad y libertad?, ¿qué pasaría si los dictadores quieren clonarse o quieren clonar otros seres humanos para sus propios fines?<br />Las posibles preguntas son innumerables y sólo la irresponsabilidad puede justificar a quien quiera seguir adelante sin dar respuesta a todas estas dudas. En este sentido, uno de los puntos que debe quedar claro -especialmente para los que tienen esperanzas en la cura de enfermedades con la producción de clones- es el hecho de que no existe actualmente forma de conseguir células estaminales u órganos para trasplantes provenientes de un embrión humano clonado sin matarlo.<br />La Iglesia Católica recuerda en documentos como la Instrucción Donum Vitae -publicada en 1987 sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación: «La investigación científica, fundamental y aplicada, constituye una expresión significativa del señorío del hombre sobre la creación. Preciosos recursos del hombre cuando se ponen a su servicio y promueven su desarrollo integral en beneficio de todos, la ciencia y la técnica no pueden indicar por sí solas el sentido de la existencia y del progreso humano. Por estar ordenadas al hombre, en el que tienen su origen y su incremento, reciben de la persona y de sus valores morales la dirección de su finalidad y la conciencia de sus límites» <br />

×