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Z010013

  1. 1. ORIGINAL Síndrome metabólico en la enfermedad de Alzheimer: influencias clínicas y evolutivas J. Vilalta-Franch a,b, S. López-Pousa a,b, J. Garre-Olmo ª, A. Turón-Estrada b, I. Pericot-Nierga b SÍNDROME METABÓLICO EN LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER: INFLUENCIAS CLÍNICAS Y EVOLUTIVAS Resumen. Introducción. El síndrome metabólico (SM) comporta un incremento del riesgo para desarrollar la enfermedad de Alzheimer (EA), pero se desconocen las implicaciones que comporta su presencia cuando la enfermedad ya está establecida. Objetivo. Valorar la influencia del SM en las manifestaciones clínicas y sus efectos sobre la mortalidad en pacientes con EA tra- tados con fármacos contra el Alzheimer. Pacientes y métodos. Estudio de cohorte retrospectivo con 751 pacientes ambulatorios de un servicio de demencias que fueron diagnosticados de EA y a los que se les prescribió inhibidores de la colinesterasa y/o me- mantina. Se efectúa una recogida estandarizada de los datos de la historia clínica de los pacientes. Resultados. El tiempo medio de seguimiento es de 27,52 ± 12,15 meses. La frecuencia del SM es del 24,6% (n = 185). La mortalidad durante el período de estudio fue del 14,0% (n = 105). Los pacientes con SM son más jóvenes, presentan un menor deterioro cognitivo y funcional, una mayor comorbilidad orgánica a expensas de enfermedades cardíacas, consumen más fármacos y reciben con menor fre- cuencia antipsicóticos atípicos a expensas sobre todo de la olanzapina. Incluyendo en el modelo la edad, el sexo, las subescalas de actividades básicas de la vida diaria y trastornos de la conducta de la escala de Blessed (BDRS), el índice acumulativo de en- fermedad (CIRS)-corazón y el test minimental de Folstein (MMSE), el SM no incrementa el riesgo de mortalidad. Conclusiones. Los pacientes con SM son diagnosticados de EA en una edad más joven a pesar de un menor deterioro cognitivo y funcional. El SM no comporta un incremento de la mortalidad de los pacientes con EA. [REV NEUROL 2008; 46: 13-7] Palabras clave. Deterioro cognitivo. Deterioro funcional. Enfermedad de Alzheimer. Inhibidores de la colinesterasa. Meman- tina. Mortalidad. Síndrome metabólico.INTRODUCCIÓN diagnósticos utilizados [14]. La relación entre la EA y la edadMúltiples factores de riesgo cardiovascular se han identificado [15] y que el SM puede formar parte de los mecanismos fisiopa-también como factores de riesgo de deterioro cognitivo, en ge- togénicos de la EA [10,11] permitirían esperar una prevalencianeral, y de la enfermedad de Alzheimer (EA), en particular [1]. todavía superior en estos pacientes.El síndrome metabólico (SM) constituye un conjunto de facto- El SM en la población general se ha asociado a la diabetes,res de riesgo cardiovascular caracterizado por anormalidades en a las enfermedades cardiovasculares, a la mortalidad global [16,el metabolismo de la insulina, la glucosa y las lipoproteínas, 17] y a la mortalidad por enfermedad coronaria [17,18]. El in-asociado a hipertensión arterial (HTA) y obesidad [2-7]. Ade- cremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares parecemás, se ha sugerido que podría contribuir en la patogenia de la ser superior en el sexo femenino [19]. En la población geriátri-EA [8]. Los mecanismos vasculares podrían ser los responsa- ca se mantiene la asociación entre el SM y la enfermedad car-bles de la contribución de los factores de riesgo cardiovascular diovascular [20], pero se pierde la relación con la mortalidaden el deterioro cognitivo [9]. Se ha registrado una asociación [21]. No se dispone de estudios concluyentes sobre la influenciaentre SM y EA en muestras clínicas [10]. pero existen discre- en la mortalidad del SM en la EA [22-24].pancias entre los estudios con muestras comunitarias [11,12]. El Los objetivos del presente estudio son conocer las diferen-SM, a su vez, se ha relacionado con un incremento del deterio- cias clínicas y evolutivas de los pacientes con EA con y sin SMro cognitivo en muestras geriátricas jóvenes [13] pero no en en una muestra clínica a los que se les ha prescrito inhibidoresedades superiores a los 85 años [14]. Actualmente todavía se de la colinesterasa o memantina.desconocen las posibles diferencias en las manifestaciones clí-nicas y la evolución de los pacientes con y sin SM. PACIENTES Y MÉTODOS La prevalencia del SM se incrementa con la edad; en mues-tras geriátricas alcanza una prevalencia de entre el 22,6% [12] y Se efectúa un análisis retrospectivo de una serie clínica. Los pacientes in- cluidos en el presente estudio fueron seleccionados entre los pacientes delel 40,0% [13]. La variabilidad puede explicarse por los criterios dispensario de la Unitat de Valoració de la Memòria i les Demències, e in- cluyen a todos los pacientes diagnosticados de EA entre enero de 2001 y ju-Aceptado tras revisión externa: 26.10.07. nio de 2005, y a los que se les prescribió donepezilo, rivastigmina, galanta- mina o memantina. Se excluyó a los pacientes de quienes se desconocía suª Unitat de Recerca. b Unitat de Valoració de la Memòria i les Demències. Hos- estado vital o no habían realizado por lo menos una visita de control duran-pital Santa Caterina. Institut d’Assistència Sanitària. Salt, Girona, España. te el año previo a su muerte o a la finalización del período de estudio, en elCorrespondencia: Dr. Joan Vilalta-Franch. Unitat de Valoració de la Me- caso de los supervivientes.mòria i les Demències. Hospital Santa Caterina. Institut d’Assistència Sa-nitària. Doctor Castany, s/n. E-17190 Salt (Girona). Fax: +34 972 189 015. Diagnóstico de enfermedad de AlzheimerE-mail: uvamid@ias.scs.es El diagnóstico clínico de EA probable incluye una historia clínica completa,Los autores manifiestan no haber recibido honorarios ni compensación al- una exploración médica, neurológica y neuropsicológica, tomografía axialguna por la elaboración de este manuscrito. computarizada (TAC) craneal y una analítica que incluye hemograma, bio-© 2008, REVISTA DE NEUROLOGÍA química, vitamina B12, ácido fólico y tirotropina (TSH). La valoración cog-REV NEUROL 2008; 46 (1): 13-17 13
  2. 2. J. VILALTA-FRANCH, ET ALnitiva y funcional se realizó con el test minimental Tabla I. Diferencias entre los pacientes con enfermedad de Alzheimer con y sin síndrome metabó-de Foltstein (Minimental State Examination, MMSE) lico (SM): variables cuantitativas (media ± DE).[25] y la escala de valoración de la demencia(Blessed Dementia Rating Scale, BDRS) [26]. Con SM (n = 185) Sin SM (n = 566) t p Todos los pacientes cumplían los criterios para Edad (años) 78,62 ± 6,44 80,35 ± 6,71 3,13 0,002probable EA del National Institute of NeurologicalDisorders and Communicative Disorders-Alzhei- Años de escolaridad 4,66 ± 3,28 5,08 ± 3,69 1,400 0,162mer’s Disease and Related Disorders Association(NINCDS-ADRDA) [27]. MMSE 16,41 ± 4,75 15,08 ± 5,36 3,18 0,002Recogida de datos Blessed 1 3,10 ± 1,53 3,54 ± 1,55 3,39 0,001Se realizó una recogida estandarizada de los datos Blessed 2 0,63 ± 1,38 0,96 ± 1,65 2,46 0,014de la historia clínica de los pacientes entre los quefiguraban la escala de deterioro global (Global De- Blessed 3 3,26 ± 2,05 3,39 ± 1,97 0,726 0,468terioration Scale, GDS) [28], el MMSE, la BDRS yel índice acumulativo de enfermedad (Cumulative Blessed total 7 ± 3,80 ,00 7 ± 4,15 ,90 2,73 0,007Illness Rating Scale, CIRS) [29] en la visita basal,además de datos demográficos como: edad en el CIRS-corazón 0,48 ± 1,07 0,25 ± 0,80 2,70 0,007momento del diagnóstico, sexo, escolaridad, si es- CIRS-hipertensión 1,06 ± 0,81 0,51 ± 0,78 8,13 0,000taban o no institucionalizados y diversos trata-mientos realizados durante el período de estudio. CIRS-vascular 0,13 ± 0,49 0,15 ± 0,53 0,521 0,602 Se definió como diabetes cualquier anteceden-te de este diagnóstico con o sin tratamiento espe- CIRS-respiratorio 0,12 ± 0,44 0,08 ± 0,37 0,90 0,368cífico o registrar unos niveles de glucemia > 125 CIRS-otorrinolaringología 0,02 ± 0,21 0,01 ± 0,12 1,18 0,238mg/dL en la analítica basal. Un diagnóstico dediabetes o una cifra de glucemia > 110 mg/dL se CIRS-digestivo alto 0,16 ± 0,37 0,14 ± 0,36 0,78 0,434registró como resistencia a la insulina [30]. Se catalogó, a su vez, como paciente con HTA a CIRS-musculoesquelético 0,05 ± 0,23 0,05 ± 0,22 0,33 0,740aquel sujeto con los antecedentes de este diagnósti-co, con o sin tratamiento específico; como paciente CIRS-sistema nervioso 0,07 ± 0,30 0,05 ± 0,22 1,25 0,210con hipercolesterolemia, a aquel que presentaba CIRS-endocrino-metabólico 1,37 ± 0,91 0,51 ± 0,88 11,11 0,000antecedentes de este diagnóstico, con o sin trata-miento específico, o cifras > 200 mg/dL en la ana- CIRS-total 3,93 ± 1,70 2,25 ± 1,72 11,634 0,000lítica basal, y como paciente con hipertrigliceride-mia, a aquel que en sus antecedentes constaba este N.º fármacos 3,47 ± 1,91 2,46 ± 1,89 6,28 0,000diagnóstico, con o sin tratamiento específico, o ci- N.º psicofármacos 1,03 ± 0,99 1,07 ± 1,02 0,53 0,593fras de triglicéridos > 150 mg/dL en analítica basal. Quienes presentaron tres de las anteriores con- CIRS: Cumulative Illness Rating Scale; MMSE: Mini-Mental State Examination.diciones se consideraron pacientes con SM [31]. Durante las visitas de seguimiento se registra-ron todos los tratamientos concomitantes y el tiempo de su consumo. rior o, en el caso de los supervivientes, al finalizar el estudio. El tiempo me- Durante el primer semestre de 2005 se contactó telefónicamente con los dio de seguimiento fue de 27,57 meses –desviación estándar (DE) = 12,22–pacientes y con sus familias para recoger información sobre su estado vital con un rango de 1-54 meses.y, en el caso de muerte, sobre su causa. Características de la muestraAnálisis estadístico La media de edad fue de 79,92 años (DE = 6,68; rango: 49-97 años) y unPara analizar las diferencias clínicas y demográficas entre los pacientes con 70,7% fueron mujeres. El 13,8% de la muestra estaba institucionalizada eny sin SM se utilizó el test de χ2 y la t de Student. Con el objetivo de identi- residencias geriátricas. Un 4,4% se catalogó con un GDS de 3; el 58,1%, deficar el riesgo del SM se construyó un único modelo mediante la regresión 4; el 20,1%, de 5, y el 16,0%, de 6. En un 1,5% no fue posible establecer lade Cox con el estado vital del paciente al final del estudio como variable de- gravedad de la demencia. La puntuación media en el MMSE fue de 15,41pendiente. También se contempló como factor tiempo (en días) el período (DE = 5,25; rango: 3-29) y de 7,68 puntos (DE = 4,08; rango: 0,5-22) paratranscurrido desde la primera visita hasta el final del estudio o muerte en ca- la BDRS. La media de la puntuación total del CIRS fue de 2,16 (DE = 2,09;da caso. Como variable independiente principal se incluyó el SM (0 = au- rango: 0,11). La frecuencia de HTA fue del 44,9%; de la dislipidemia, delsencia; 1 = presencia), independientemente de los resultados del estudio 43,5%, y de la diabetes, del 22,5%. En la intención de tratar, el 33,0% reci-univariante, puesto que el objetivo es conocer sus posibles efectos sobre la bió donepecilo; el 27,7%, rivastigmina; el 24,4%, galantamina, y el 14,9%,mortalidad. Asimismo, se incluyeron como covariables las variables con memantina. El 18,1% (n = 144) recibió algún tipo de tratamiento antipsicó-significación estadística en el cribado univariado y que además han demos- tico, un 93% de los cuales (n = 134) eran de segunda generación. La rispe-trado a nivel teórico varios posibles efectos de confusión, como sexo (0 = ridona, en un 10,3% (n = 77), y la olanzapina, en un 7,7% (n = 58), fueronfemenino; 1 = masculino), edad (edad del paciente cuando se diagnosticó los más prescritos. El 26,0% recibió algún tipo de fármaco antidepresivo, ydemencia), presencia de trastornos psicológicos y de conducta (Blessed be- a un 24,1% de la muestra se le prescribió una benzodiacepina.havioral disorders), deterioro funcional (Blessed behavioral disorders) y de-terioro cognitivo (MMSE). Se excluyeron las variables que podían contener Síndrome metabólicoinformación redundante. Todos los análisis estadísticos fueron bilaterales y El 24,6% (n = 185) de la muestra presentaba un SM. Los pacientes con SMel intervalo de confianza se calculó con unos niveles del 95% (IC 95%). son más jóvenes (78,62 ± 6,44 frente a 80,35 ± 6,71; t de Student = 3,13; p = 0,002), obtienen mayores puntuaciones en el MMSE (16,41 ± 4,75 fren- te a 15,08 ± 5,36; t de Student = 3,18; p = 0,002), puntuaciones menores enRESULTADOS la BDRS (7,00 ± 3,80 frente a 7,09 ± 4,15; t de Student = 2,73; p = 0,007),Selección de la muestra un mayor índice de comorbilidad orgánica en el CIRS (3,93 ± 1,70 frente aSe seleccionaron 771 pacientes, de los cuales se excluyó a 20 por desconoci- 2,25 ± 1,72; t de Student = 11,634; p = 0,000) y consumen un mayor núme-miento de su estado vital o por no tener ningún control durante el año ante- ro de fármacos (3,47 ± 1,91 frente a 2,46 ± 1,89; t de Student = 6,26; p =14 REV NEUROL 2008; 46 (1): 13-17
  3. 3. SÍNDROME METABÓLICO EN ALZHEIMERTabla II. Diferencias entre los pacientes con enfermedad de Alzheimer con y sin síndrome metabó- de la BDRS (RR = 1,201; IC 95% = 1,087-1,326;lico (SM): variables cualitativas (%). p = 0,000) y el CIRS-corazón (RR = 1,368; IC 95% = 1,150-1,628; p = 0,000). El SM no se in- Con SM Sin SM χ2 p corporó en el modelo. Tampoco se evidenciaron (n = 185) (n = 566) interacciones entre el SM y los antecedentes deSexo femenino 73,5 69,8 0,934 0,334 enfermedad cardíaca (CIRS-corazón).Institucionalización 10,3 15,0 2,634 0,105IAChE DISCUSIÓN Donepecilo 35,3 32,2 Mientras algunos autores afirman que el SM no aporta como entidad un mayor Rivastigmina 28,8 27,4 4,121 0,249 significado que sus componentes indivi- Galantamina 25,5 24,0 duales [32], otros lo avalan claramente como concepto por sus implicaciones pro- Memantina 17,0 16,4 nósticas [22] y terapéuticas [4]. Las dife-Efectos adversos de los IAChE 24,2 15,9 6,392 0,011 rencias nosológicas [14], la discusión de si cada uno de los componentes tienen elFallecimiento 13,5 14,1 0,045 0,903 mismo valor [33] y su utilidad en sujetosGlobal Deterioration Scale de edad avanzada [14] pueden incremen- tar las dudas sobre la utilidad del SM. 3 7,6 3,4 La prevalencia del 24,6% registrada 4 60,0 57,4 en nuestro estudio se sitúa entre las más 11,112 0,025 bajas en muestras geriátricas, aunque es 5 16,8 21,2 similar (22,6%) a las halladas en los estu- 6 13,0 17,0 dios que utilizan criterios diagnósticos si- milares [12] y muy próxima a la prevalen- ? 2,7 1,1 cia del 30% observada en muestras clíni-Tratamiento con antipsicóticos 15,7 21,8 3,232 0,072 cas con EA [10]. Las características me- todológicas de nuestro estudio y los crite-Tratamiento con antipsicóticos atípicos 12,4 19,6 4,902 0,027 rios NCEP que aportan menores preva-Tratamiento con olanzapina 3,2 9,2 6,912 0,009 lencias [5] podrían explicar en parte la tendencia a la baja de nuestros resultados.Tratamiento con risperidona 8,1 11,0 1,227 0,268 Al no poder controlar algunos facto-Tratamiento con antidepresivos 24,9 26,3 0,155 0,694 res de riesgo, como el índice de masa cor- poral o la excreción urinaria de albúminaTratamiento con benzodiacepinas 23,8 24,2 0,014 0,907 [30], determina que los criterios diagnós-IAChE: inhibidores de la acetilcolinesterasa. ticos de nuestro estudio son más restricti- vos y permite explicar, en parte, nuestra baja prevalencia de SM. La obesidad es el0,000). Estos pacientes presentaban una menor gravedad en la GDS y reci- segundo factor de riesgo más frecuente [15] y, desde un puntobían con menor frecuencia antipsicóticos atípicos (15,7% frente a 21,8%; de vista cualitativo, ha adquirido un papel primordial en lasχ2 = 4,90; p = 0,027), a expensas, sobre todo, de una menor prescripción de nuevas nosologías para definir el SM [3]. Se considera que laolanzapina (3,2% frente a 9,2%; χ2 = 6,912; p = 0,009). A pesar de que no obesidad visceral es la determinante en el diagnóstico clínico deexisten diferencias en cuanto a la prescripción de inhibidores de la acetilco- SM basándose en un incremento de la circunferencia de la cintu-linesterasa (IAChE), los pacientes con SM presentaron con mayor frecuen-cia (24,2% frente a 15,9%; χ2 = 6,39; p = 0,011) diferentes efectos adversos ra, a pesar de que no es suficiente para determinarla [34]. Existeque determinaron la retirada o sustitución del IAChE inicial (Tablas I y II). una escasa evidencia de que la medida de la circunferencia de la cintura por sí sola sea un factor de riesgo independiente paraMortalidad la enfermedad cardiovascular [34]. Mientras algunos estudiosLa mortalidad global durante el período de estudio fue del 13,98% (n = 105). sugieren que la obesidad es un factor de riesgo independienteLas causas de muerte fueron varias: 22 casos se debieron a un deterioro pro- tanto para la enfermedad cardiovascular como para la mortali-gresivo del proceso de la demencia (20,9%), 19 casos a una insuficienciacardíaca (18,1%), 15 casos a una neumonía (18,1%), 8 casos a una enferme- dad global [35-37], otros apuntan a que el incremento de ladad cerebrovascular (7,6%), 7 casos (6,7%) debidos a otros procesos infec- mortalidad por obesidad se debe a otros factores de riesgo comociosos, 7 casos de otras complicaciones pasada una enfermedad (6,7%), 6 la HTA, la diabetes y la hiperlipidemia [38,39]. Todos estos da-casos debidos a procesos oncológicos (5,7%), 12 casos debidos a otras cau- tos avalan que tiene una escasa traducción cualitativa el sesgosas (11,4%) y 9 debidos a causas desconocidas (8,6%). cuantitativo en la determinación de la prevalencia del SM en la Para poder determinar los efectos sobre la mortalidad del SM se realizó EA que hemos cometido en nuestro estudio al no incluir la me-una regresión de Cox en la que las variables que se relacionaron de forma dida de la circunferencia de la cintura como una de las variablessignificativa con la mortalidad fueron: la edad (razón de riesgo, RR = 1,074;IC 95% = 1,036-1,112; p = 0,000), el sexo femenino (RR = 0,380; IC 95% diagnósticas del SM. Desconocemos el sesgo que se ha podido= 0,249-0,579; p = 0,000), el MMSE (RR = 0,934; IC 95% = 0,892-0,977; cometer en nuestro trabajo al incluir el colesterol total y no elp = 0,003), la subescala de actividades básicas de la vida diaria de la BDRS colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad como criterio(RR = 1,218; IC 95% = 1,098-1,350; p = 0,000), la subescala de conducta en la definición de SM.REV NEUROL 2008; 46 (1): 13-17 15
  4. 4. J. VILALTA-FRANCH, ET AL Nuestros resultados registran una mayor comorbilidad, en en la subescala de cambios de personalidad y de la conducta.general, y cardíaca, en particular, en el grupo de pacientes con Así pues, el grupo de pacientes con SM, a pesar de una grave-SM. Sin embargo, son los antecedentes de enfermedad cardíaca dad funcional menor, presenta cambios similares de la persona-y no el SM los que influyen en la mortalidad. Estos datos apoyan lidad y de la conducta, aunque probablemente sean de menorla teoría de que en la EA el comportamiento del SM no difiere intensidad puesto que se les prescribe con menor frecuencia an-del observado en la población geriátrica general, en la que se ob- tipsicóticos atípicos a expensas sobre todo de la olanzapina.serva una asociación entre el SM y la enfermedad cardiovascular Las limitaciones de nuestro estudio son: a) la muestra elegi-[23] que no influye en el riesgo de mortalidad [24]. Hay que se- da son pacientes con EA a los que se les ha prescrito algún tipoñalar, sin embargo, que el componente vascular puede influir en de IAChE o memantina, con el sesgo que puede comportar la noel incremento de mortalidad del deterioro cognitivo leve [40]. inclusión de los pacientes que a pesar del diagnóstico de EA no A pesar del indiscutible efecto de los factores cardiovascu- se ha prescrito ninguno de los anteriores tratamientos; b) la va-lares como mecanismo fisiopatogénico del deterioro cognitivo, loración psicométrica cognitiva se realiza sólo con el MMSE, loen general, y de la EA, en particular [41-46], no queda clara su que impide conocer diferencias neuropsicológicas cualitativasinfluencia en las características clínicas y en la evolución de los entre los pacientes con y sin SM; y c) no se han utilizado estric-aspectos cognitivos una vez establecida la demencia. En la EA, tamente los criterios recomendados [31] para el diagnóstico dela afectación vascular no comporta un mayor deterioro cogniti- SM. Asimismo, la recogida de la presencia de HTA se ha reali-vo global [47,48], a excepción de los estadios iniciales de la en- zado a través de los antecedentes sin poder aplicar los criteriosfermedad [43], que sí pueden influir en su evolución [49] deter- habituales para su diagnóstico [50].minando un patrón neuropsicológico específico [40]. Nuestrosresultados muestran que el grupo de pacientes con SM son más En conclusión, los pacientes con SM son diagnosticados de EAjóvenes y presentan un menor deterioro cognitivo y funcional. a una edad más joven y con un menor deterioro cognitivo y fun-Probablemente, la presencia de SM posibilita realizar el diag- cional. Por otra parte, tras el control de la edad, el sexo, las pun-nóstico de EA con una mayor precocidad. tuaciones en el MMSE, en la escala de Blessed (la subescala de Una afectación vascular subcortical no influye en los aspec- cambios en las actividades básicas de la vida diaria y la subes-tos cognitivos, pero sí en los no cognitivos [40], lo que permite cala de cambios de personalidad o conductuales) y los antece-apoyar nuestros resultados, en los que se registran menores pun- dentes de enfermedad cardíaca, el SM no influye en un incre-tuaciones en la subescala ‘cognitiva’ sin evidenciar diferencias mento de la mortalidad en muestras clínicas de EA. BIBLIOGRAFÍA 1. De la Torre JC. Vascular basis of Alzheimer’s pathogenesis. Ann N Y parison of different definitions of the metabolic syndrome. Eur J Clin Acad Sci 2002; 977: 196-215. Invest 2007; 37: 109-16. 2. Sacks FM. Metabolic syndrome: epidemiology and consequences. J Clin 18. 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Metabolic syndrome (MS) results in an increased risk of developing Alzheimer’s disease (AD), but its implications when the disease is already well established remain unknown. Aim. To assess the influence of MS in the clinical manifestations and its effect on mortality among AD patients treated with anti-Alzheimer drugs. Patients and methods. We conducted a retrospective cohort study with 751 outpatients from a dementia clinic who were diagnosed with AD and who had been prescribed cholinesterase inhibitors and/or memantine. Data was collected in a standardised manner from the patients’ medical records. Results. The mean follow-up time was 27.52 ± 12.15 months. Frequency of MS was 24.6% (n = 185). The mortality rate throughout the period of study was 14.0% (n = 105). Patients with MS are younger and present lower degrees of cognitive and functional impairment, with greater organic comorbidity at the expense of heart diseases. They take more medicines and are given fewer atypical antipsychotics at the expense of olanzapine, above all. When age, sex, the basic activities of daily living and conduct disorders subscales from the Blessed scale (BDRS), the Cumulative Illness Rating Scale (CIRS) for heart disease and the Folstein Mini-Mental State Examination (MMSE) were included in the model, MS did not increase the risk of mortality. Conclusions. Patients with MS are diagnosed with AD at an earlier age despite having a lower degree of cognitive and functional impairment. MS does not give rise to an increase in the mortality rate of patients with AD. [REV NEUROL 2008; 46: 13-7] Key words. Alzheimer’s disease. Cholinesterase inhibitors. Cognitive impairment. Functional impairment. Memantine. Metabolic syndrome. Mortality.REV NEUROL 2008; 46 (1): 13-17 17

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