Circular 932

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Circular 932

  1. 1. Quiero compartir con vosotras la rica ysignificativa experiencia vivida en calidad de auditora, en la XIII Asamblea GeneralOrdinaria del Sínodo de los Obispos sobre la«Nueva Evangelizaciónpara la transmisión de la fe cristiana».
  2. 2. Agradezco al SantoPadre su invitación, que considero una responsabilidad para el Instituto. Nuestro carisma ha sido dado a la Iglesia por elEspíritu Santo y nosotras estamos llamadas a hacer brillar esa perla, anunciando la Buena Noticia a las jóvenesgeneraciones de todos los continentes donde estamos presentes.
  3. 3. He vivido junto con el Rector Mayor y con Sor Enrica Rosanna, invitada como experta, una experiencia única, portadora deesperanza y de alegría, en contacto con una Iglesia viva, renovada por el Concilio Vaticano II, quecontinúa caminando con el mundo de hoy.
  4. 4. Os invito, desde ahora, a participar en las iniciativas de la Iglesialocal en la que este tema se propondrá.
  5. 5. Participar en el Sínodo ha sido un gran don, unainmersión en la vida de la Iglesia universal a la luz del Espíritu Santo.La actitud de escucha delSanto Padre ha sido muy significativa y estimulante.
  6. 6. Muchas veces me decía a mí misma: «Allí estamosnosotras». La implicación se hacía intensa y me sentía profundamente interpelada… me animaba el pensar que juntas hayamos podido realizar todo lo que elSínodo atribuye a la Vida Consagrada.
  7. 7. El clima, tanto durante lasCongregaciones Generales como en los Círculos Menores, era de cordialidad, diálogo, libertad de expresión,serena reflexión, humildad evangélica, ánimo al reconocerse Iglesia sufriente y vulnerable en sus miembros pero almismo tiempo deseosa de ser evangelizada para poder anunciar el Evangelio de Jesús a la sociedad de hoy.
  8. 8. He visto una Iglesiaapasionada, fuertemente unida para buscar con humildad caminos de NuevaEvangelización, mirando con objetividad los desafíos que el mundo pone al anuncio de la Buena Noticia del Evangelio.
  9. 9. El Papa nos ha ayudado a reflexionar: «Pero esprecisamente a partir de la experiencia de este desierto, de este vacío, cuando podemos descubrir la alegría de creer, comprender su importancia vital para nosotros hombres ymujeres. En el desierto seredescubre el valor de lo que es esencial para vivir».
  10. 10. «En el mundo contemporáneo son innumerables los signos, muchas veces expresados de forma implícita o negativa, de la sed de Dios, del sentido último de la vida. Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su misma vida, señalen el caminohacia la Tierra Prometida yasí mantengan despierta la esperanza»
  11. 11. En los momentos de oración vividos con los Padres Sinodales, hepensado en la misión quela misma Iglesia nos confía y en la cual pone gran confianza, ya que la transmisión de la fe tieneen la educación un camino privilegiado.
  12. 12. Ante todo reflexionaba lo importante que es no Tengo fe gastar las energías en en en TI plantearse qué hacerpara…, sino esencialmentecómo ser FMA, renovadas en la fe, enamoradas deJesús, para hacer brotar el agua fresca que Jesús ofreció a la Samaritana para ofrecerla a las y los jóvenes
  13. 13. No hay nadie que no se encuentre «junto al pozo con un ánfora vacía, conla esperanza de satisfacerel deseo más profundo del corazón, el Único que puede dar significado pleno a la existencia.Podemos hacer nuestra la toma de conciencia de laIglesia que siente el deberde sentarse como Jesús en el pozo de Sicar, parahacer presente al Señor de la vida
  14. 14. Es difícil hacer síntesis de los temas surgidos en el Sínodo, todos actuales y muy interesantes: el encuentro con Cristo, lasantidad, la conversión, las nuevas oportunidades deEvangelización, la familia, los jóvenes, la educación, la catequesis, el diálogo interreligioso, el ecumenismo, la relación con el Islam.
  15. 15. En el aula sinodal se hacía sentir continuamente la urgencia de dejarse tocar profundamente por el Evangelio, para poderlocomunicar con la vida. Setrata esencialmente de uncamino de conversión que debe involucrar a todo el Pueblo de Dios. A nosotras esta llamada nos recuerda los caminosde conversión al Amor que nos propuso el CGXII.
  16. 16. Os invito a meditar el Mensaje del Sínodo, a concretar aquellos aspectos que pueden marcar nuestrocompromiso con la Iglesia como educadoras ytestimonios del Evangelio con el estilo de la Espiritualidad Salesiana
  17. 17. El éxito del Sínodo no vendrá de iniciativas y planificaciones sino sobre todo de la coherencia evangélica de nuestros testimonios valientes yaudaces que sienten arder lo que escribe San Pablo:«Anunciar el Evangelio noes gloria para mí, sino una necesidad que se me impone. ¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio»
  18. 18. Emprender la aventura de la Nueva Evangelización requiere un camino de conversión para un encuentro renovado con Jesús. «Quien ha recibido laVida Nueva del encuentro con Jesús, a su vez, no E puede menos de ser anunciador de verdad y de esperanza para los demás».
  19. 19. En la intervención que presenté en la Asamblea Sinodal en nombre del Instituto, puse de relieve que la «Vida Consagrada femenina evangelizamediante el testimonio de vida, que refleja elatractivo de la relación con Jesús. Conseguimos esta atracción cuando nos dejamos evangelizar por Dios…»
  20. 20. Ser creíbles, es la condición para poder comunicar de manera convincente la riqueza del Evangelio que es siempre anuncio de esperanza, de belleza y de alegría. Tomar conciencia de esta responsabilidad despierta en nosotras la pasión misionera de D. Bosco y M. Mazzarello que querían exclusivamente hacerconocer a Jesús y comunicar la Buena Noticia del Evangelio a los jóvenes.
  21. 21. Al principio del Sínodo se tendía a subrayar los desafíos negativos, las problemáticas que hacendifícil el Anuncio. Después se produjo un giro que llevó alos Padres Sinodales a tener una mirada de esperanzasobre el mundo, invitando a acoger los desafíos actuales con valor, audacia y realismo, considerándolos como oportunidades
  22. 22. El Mensaje del Sínodo está entretejido de esperanza que ilumina la lectura del presente y permite vislumbrar nuevas perspectivas de Evangelización para el futuro, con atención particular a la familia y ala educación de las nuevas generaciones
  23. 23. La esperanza cristiana halla su raíz en Dios. Él no se cansa de nosotros, cree enla persona, tiene confianzaen todos; también en quien ha perdido el camino y loestá buscando, o bien ya no lo busca porque está desanimado y desengañado de promesas ilusorias.
  24. 24. El Señor nunca falta a su Palabra. Este es el fundamento de la esperanza cristiana. Es la razón para no dejarnos vencer por las corrientescontrarias y derrotistas que puedan insinuarse en nuestras realidades, debilitando la fuerza de la esperanza.
  25. 25. La Nueva Evangelización es ante todo obra deconversión, pide disponerse para este itinerario que el Espíritu Santo indica hoy a la Iglesia. Dios puede transformar nuestro corazón de piedra en corazón de carne.
  26. 26. Dios nos salva en Jesús. Por eso es necesario apasionarnos de nuevo por Él, volver a Él, dejarnos evangelizar el corazón;encontrarlo en la persona de las Hermanas, de los jóvenes, de la gente, valorando lo cotidiano que está siempre lleno de su Presencia.
  27. 27. Solo en Jesús podemos ser personas de esperanza ydirigirnos al mundo con ojos nuevos. El mundo es el espacio de su Amor, de su misericordia; el espacio del encuentro, de nuestra misión entre las jóvenes generaciones, el lugar donde brilla la belleza de Dios
  28. 28. Como educadoras, como mujeres al servicio de la esperanza, sabemos referirnos a la belleza de Dios vivificada por su amor fiel que iluminaincluso las situaciones más oscuras y dramáticas. Es esta belleza la que da a nuestros ojos la luz para captar lo que esverdadero, bueno y puro.
  29. 29. Nuestro corazón ¿no tiene acaso la necesidad dedescubrir la belleza de Diosque nos ama, que derramala salvación sobre cuantos, piden luz y fuerza para vivir una existencia con sentido y convertirla endon y servicio a la Verdad?
  30. 30. La esperanza fundada en Dios es una forma de laNueva Evangelización quehoy la Iglesia espera de la Vida Consagrada una nueva llamada a la que queremos responder con plena disponibilidad.
  31. 31. El CG XII subrayó que el nuestro es un «tiempo favorable». O sea tiempo de nuevas oportunidadespara una vida santa, para la misión educativa, paralas relaciones positivas con el mundo, con nosotras mismas; usando nuevos canales de comunicación con el deseo de hacerbrillar la presencia de Jesús en el mundo actual.
  32. 32. M. Mazzarello nos recuerda que «ahora es precisamente el tiempo dereavivar el fuego» (C,24), el fuego del Evangelio que queremos anunciar
  33. 33. Como las mujeres en el sepulcro la mañana de Pascua, descubriremoscon gran alegría que las primeras destinatarias dela Evangelización somos nosotras.
  34. 34. Hablar de alegría en estemomento histórico de crisis -no solo económica,financiera- sino sobre todo antropológica, puede suscitar en nosotras un pensamiento de impotencia. Es frecuente oir hablar de crisis y poco de alegría cristiana.
  35. 35. Os invito, queridasHermanas, a descubrir e irradiar la alegría delEvangelio con audacia yjuntas, porque es un donque se nos ha regalado ynos permite actualizar el carisma de nuestros Fundadores.
  36. 36. La alegría es parte integrante de nuestra espiritualidad, es un aspecto relevante denuestra misión orientada a hacer felices a los jóvenes
  37. 37. El Papa Pablo VI auspiciaba con visión penetrante de la realidad: «Que el mundo de nuestrotiempo, que busca tanto en la angustia como en laesperanza, pueda recibir la Buena Noticia no de evangelizadores tristes ydesanimados, impacientes y ansiosos, sino de ministros del Evangelio, cuya vidairradia fervor, que aceptan poner en juego su propiavida para que el Reino sea anunciado en el mundo»
  38. 38. Se ha dicho que «la alegría es el gigantesco secreto del cristiano». Yo añado que es el secreto de laFMA, llamada por carisma, a hacer brillar su rostro con una sonrisa que refleja un corazón que cree, espera y ama.
  39. 39. ¿Cómo podemos ayudarnos a vivir el año de la Fe, haciéndonos misioneras de esperanza y alegría en comunidad y entre las personas con quienes nos encontramos?
  40. 40. La raíz de la alegría se encuentra en un corazón habitado por Dios, aferrado a su Amor, transformado por la carta del Amor que cada día nos regala en su Palabra y que podemossaborear en la Eucaristía y en el encuentro con Él.
  41. 41. El Sínodo ha dedicado una especial atención a los jóvenes «porque ellos, que son parte relevante delpresente de la humanidad yde la Iglesia, son también su futuro»
  42. 42. El Rector Mayor en su Aguinaldo para el 2013, nos involucra en este compromiso que se hace servicio a las nuevas generaciones como FamiliaSalesiana: «Alegraos siempre en el Señor, os lo repito, estad alegres»
  43. 43. D. Bosco escribe: «Solo tengo un deseo, veros felices en eltiempo y en la eternidad» y la M. Mazzarello: «Estad siempre alegres, amaos todas en el Señor».Refiriéndose a las jóvenes y alas Postulantes recomienda: «Quiero que sean buenas yalegres, que salten, que rían, que canten».
  44. 44. Cultivar la esperanza y la alegría como misión nos permite emprender hoy un renovado camino de evangelización y, al mismotiempo, transforma nuestras Comunidades en lugares vocacionales donde la alegría atrae y suscita interrogantes vitales en el corazón de los jóvenes.
  45. 45. ¡Cuántas de nosotras hemos descubierto el eco de la llamada de Jesúsprecisamente en ambientes donde la alegría no eraimagen mediática, sino unarealidad que procedía de la experiencia del Amor del Padre hecho visible en la comunión entre las Hermanas y las jóvenes!
  46. 46. Deseo que esta sencillacomunicación nos ayude avivir en plenitud el don de la Navidad: acontecimiento esencialpara la fe cristiana porque revela un Dios tanapasionado por la felicidadde la persona humana queenvía a la Tierra a su único Hijo.
  47. 47. María, Estrella de laEvangelización, nos lleva aJesús. Con mucho afecto os auguro una buena fiesta de la Inmaculada y una luminosa Navidad.

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