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Las identidades
FELIPE BENÍTEZ REYES
IES Vega del Guadalete
ENCUENTROS
LITERARIOS
Tampoco incluye en esa falacia “Hospital...
Las identidades (Visor, 2012)
Este volumen reúne 64 poemas escritos por Felipe
Benítez Reyes entre el 2006 y el 2012. El l...
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Tríptico. las identidades. poesía. Felipe Benítez Reyes.

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Análisis del libro de poemas "Las identidades" del poeta Felipe Benítez Reyes. Encuentro Literario en el IES Vega del Guadalete, 8 de mayo de 2014.

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Tríptico. las identidades. poesía. Felipe Benítez Reyes.

  1. 1. Las identidades FELIPE BENÍTEZ REYES IES Vega del Guadalete ENCUENTROS LITERARIOS Tampoco incluye en esa falacia “Hospital” ni los otros poemas del libro en que se alude –con pudor– a una muerte cercana. El olor, la luz artificial, el pasillo con perspectiva de túnel, los enfermos entrevistos… HOSPITAL El olor, sobre todo (algo, no sé, de laboratorio de alquimista y de comedor de beneficencia), indica que se trata de un universo aparte: solo puede oler así la mezcla de la asepsia y la putrefacción, del vendaje y la llaga, de lo químicamente puro y de lo humanamente enfermo, en su palpitación peculiar por sobrevivir. La luz artificial sugiere un blindaje escenográfico ante el goteo del tiempo en los relojes: ni la noche ni el día. Apenas hay sombras: se opta por la fulguración , por los matices esterilizados del color y la luz. Los temerosos suplican un segundo diagnóstico, una clave para racionalizar el infortunio. una bata puede ser el uniforme de un dios. Ante la máquina de golosinas, un paciente con su sonda vesical, como ante el árbol de la ciencia, sin saber qué elegir. En el pasillo con perspectiva de túnel, una niña muy pálida y sin pelo acaricia el pelo de su muñeca de ojos fijos. En la cafetería bulliciosa, los exégetas de la fragilidad ajena dibujan en el aire con sus gestos el contorno de la incertidumbre. Y el olor, sobre todo. Finalmente, la tercera, "Entre sombras y bosquejos", oscila entre la nostalgia por el pasado y a la incertidumbre sobre lo que nos espera, tema muy presente en su obra lírica. Las paradojas del tiempo, del olvido, de la identidad –de las identidades sucesivas que nos constituyen– son formuladas en poemas que avanzan entre tanteos, que recurren una y otra vez a la paradoja, que no buscan el golpe de efecto ni la imagen brillante. De estos poemas destacamos el de los viajes soñados en la infancia, el dedo sobre el mapa (“Atlas Geográfico Universal, 1972”). ATLAS GEOGRÁFICO UNIVERSAL, 1972 Allí estaban los mares, en azules cautivos; las estepas , el invierno entre los montes, los jardines que extenúan el invierno. Allí estaban los ríos, los polos metafísicos. El mundo entre unos límites. Allí estaban marcados con colores vivaces los países remotos y el lugar que era el tuyo. los grandes lagos eran una mota en el aire, las ciudades soberbian cabían en un punto. … Lluvia tras el cristal. En cuadernos cuidados copiabas esos nombres que eran su propio eco: regiones que sonaban a reino imaginario, ínsulas que sabían en la boca a secreto. La infancia viaja siempre por sus mares inmóviles a ciudades que tienen las luces apagadas. (El Sur está hecho desierto, y tan nevado el Norte, y allá lejos los oros sobre el oro de Asia…) Aprenderte sus nombres, y pensar cómo era aquel mundo infinito trazado en miniatura, como se guarda el tiempo en un reloj de arena. Y saber que algún día la vida sería tuya. Y ese firme soñar. Comentarios http://www.mbagencialiteraria.es http:/crisisdepapel.blogspot.com.es Textos Las identidades. Ed. Visor, 2012.
  2. 2. Las identidades (Visor, 2012) Este volumen reúne 64 poemas escritos por Felipe Benítez Reyes entre el 2006 y el 2012. El libro está dividido en tres partes. La primera, titulada "Los protocolos inversos" es más abstracta y reflexiva, poemas que juegan a la vaguedad, a las grandes cuestiones sobre el tiempo y el olvido, sobre el ser y la nada. MITOS Todos los mitos nos afectan. Todos somos, en esencia, paradigmas de un mito: somos Apolo o somos Dafne, la carrera imposible hacia otro cuerpo, el temor a otro cuerpo; somos Caronte en la noche de hospital, mientras lloramos en un pasillo de luz fría el tránsito de alguien al lugar sin espacio; somos el Minotauro en el laberinto de toda incertidumbre, somos la soledad de Polifemo, somos Sísifo y somos la Arcadia y Eldorado Y un fauno. Somos Qué La segunda parte, "Actualidades y símbolos al paso", acoge impresiones, viajes, homenajes literarios y varios poemas sobre la actualidad, como los dedicados al dinero y la crisis. Se trata de poemas más anecdóticos y circunstanciales, en algunos casos casi, o sin casi, postales viajeras (“Postal del Báltico” se titula uno de ellos). A la poesía viajera –hay también un “Cuento de Tokio”, que parece reescribir un relato de Clarín, y un poema titulado “Turistas”– se añaden las muestras de lo que podría denominarse poesía social, no demasiado frecuentada por Benítez Reyes (al contrario de lo que ocurre con García Montero, su compañero de generación). DINERO Tras una combinación difícil, bajo llave, Protegido por poleas de acero, camuflado en unas siglas o en el cajón secreto del avaro, duerme en su soledad plenipotente de dios convencional de todo esto: de los teatros mercantiles, de la Bolsa enigmática y cambiante como la luna, en su condición de testaferro manoseado del oro. Suma y resta del todo y del vacío, multiplicador del poder y de la angustia, irrealidad portátil en su ruta estratégica, hundiendo, rescatando, inflacionando, dragón herido siempre por la espada enmohecida de la incertidumbre, en su cueva especulativa. Mendigo arrogante de la capa bordada, misterio desvelado en la exactitud de los porcentajes, por activo y por pasivo, abstracción callejera, metal de calderilla, prestidigitador de operaciones en el aire a escala mundial y, sin embargo, también de casi nada: el niño que cuenta unas monedas ante el kiosko, midiendo su poder de apropiación del mundo, calculando lo que cuesta un deseo, la mercancía del corazón, el ansia oscura. Los poemas “El precio de un soldado” y “Playa de Rota, octubre de 2003” nos hablan del negocio de la guerra y de la emigración clandestina y lo hacen sin incurrir en el tópico inane ni en la falacia patética. PLAYA DE ROTA, OCTUBRE DE 2003 Los antepasados de estas aguas de hoy conocieron los naufragios y el trasiego mercader de las naves venidas de las Indias, sintieron el peso afortunado del oro y la caoba, de la plata aún impura, de abalorios labrados para el goce litúrgico de un dios. Estas aguas corsarias contienen la niñez de quienes fuimos aquí los dueños de un castillo en la arena mojada, el escándalo silencioso de la vista y no vista juventud, la vejez apacible de veraneantes sucesivos bajo parasoles inestables. El zafiro pulimentado de estas aguas de octubre, la mar de los fenicios y de Heracles, ha devuelto del cadáver y el ensueño forzado de treinta y siete fugitivos del reino de Marruecos. Se desconoce su identidad. Serán enterrados con un número. La cadencia bisílaba del oleaje manso al romper en la orilla escribirá su epitafio perpetuo, como un mantra: 25 de octubre. Treinta y siete.

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