Odas elementales

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Recopilación de algunas odas de la obra Odas elementales de Pablo Neruda.

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Odas elementales

  1. 1. ODAS ELEMENTALES
  2. 2. Pablo Neruda Odas Elementales © Fundación Pablo Neruda © Pehuén Editores María Luisa Santander 537, Providencia, Santiago. Fono (56-2) 225 62 64 - 204 93 99 editorial@pehuen.cl www.pehuen.cl Inscripción Nº 147.387 ISBN 978-956-16-0393-6 Fotografía Pablo Neruda en portada, propiedad de Bernardo Reyes de su archivo privado Primera edición, junio de 2005 Segunda edición, febrero de 2008 Diseño y diagramación Ximena Silva V. Olaya Fernández A. Impresión Maval IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE
  3. 3. PRÓLOGO SE DA UNA VETA de creación muy especial en Neruda, como ocurre frecuentemente en él. Las odas, todas las odas, constituyen un increíble manantial de fuerza creadora, dentro de una vitalidad propia y una lúcida coherencia. Es un gran inventario, un nombrar y replantear objetos, oficios, aves, peces e infinidad de elementos. Hay odas a per- sonajes, a ciudades, sin desdeñar odas tan simples como la “Oda al hilo” y las muy famosas “Oda al caldillo de congrio” y “Oda al hombre sencillo”. El primer libro de odas, titulado Odas elementales, fue publicado por prime- ra vez en julio de 1954, y este ejemplar que usted, lector, tiene en su mano, corresponde a esa versión, corregida directamente por el poeta. Nota del Editor
  4. 4. ODAS ELEMENTALES 9 EL HOMBRE INVISIBLE Yo me rió me sonrió de los viejos poetas, yo adoro toda la poesía escrita, todo el rocío, luna, diamante, gota de plata sumergida, que fue mi antiguo hermano, agregando a la rosa, pero me sonrió, siempre dicen “yo”, a cada paso les sucede algo, es siempre “yo” por las calles sólo ellos andan o la dulce que aman, nadie más, no pasan pescadores, ni libreros, no pasan albañiles, nadie se cae de un andamio,
  5. 5. 10 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 11 nadie sufre, es decir, nadie ama, contra la poesía, sólo mi pobre hermano, y mi hermano el poeta, el poeta a él le pasan estaba enamorado, todas las cosas o sufría y a su dulce querida, porque sus sentimientos nadie vive son marinos, sino él solo, ama los puertos nadie llora de hambre remotos, por sus nombres, o de ira, y escribe sobre océanos nadie sufre en sus versos que no conoce, porque no puede junto a la vida, repleta pagar el alquiler, como el maíz de granos, a nadie en poesía él pasa sin saber echan a la calle desgranarla, con camas y con sillas él sube y baja y en las fábricas sin tocar la tierra, tampoco pasa nada, o a veces no pasa nada, se siente profundísimo se hacen paraguas, copas, y tenebroso, armas, locomotoras, él es tan grande se extraen minerales que no cabe en sí mismo, rascando el infierno, se enreda y desenreda, hay huelga, se declara maldito, vienen soldados, lleva con gran dificultad la cruz disparan, de las tinieblas, disparan contra el pueblo, piensa que es diferente
  6. 6. 12 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 13 a todo el mundo, y de sus alegrías, todos los días come pan todos pasan y todos pero no ha visto nunca me dicen algo, un panadero y cuántas cosas hacen! ni ha entrado a un sindicato cortan maderas, de panificadores, suben hilos eléctricos, y así mi pobre hermano amasan hasta tarde en la noche se hace oscuro, el pan de cada día, se tuerce y retuerce con una lanza de hierro y se halla perforan las entrañas interesante, de la tierra interesante, y convierten el hierro ésta es la palabra, en cerraduras, yo no soy superior suben al cielo y llevan a mi hermano cartas, sollozos, besos, pero sonrío, en cada puerta porque voy por las calles hay alguien y sólo yo no existo, nace alguno, la vida corre o me espera la que amo, como todos los ríos, y yo paso y las cosas yo soy el único me piden que las cante, invisible, yo no tengo tiempo, no hay misteriosas sombras, debo pensar en todo, no hay tinieblas, debo volver a casa, todo el mundo me habla, pasar al Partido, me quieren contar cosas, qué puedo hacer, me hablan de sus parientes, todo me pide de sus miserias que hable,
  7. 7. 14 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 15 todo me pide de noche y de día que cante y cante siempre, debo anotar lo que pasa, todo está lleno y no olvidar a nadie. de sueños y sonidos, Es verdad que de pronto la vida es una caja me fatigo llena de cantos, se abre y miro las estrellas, y vuela y viene me tiendo en el pasto, pasa una bandada un insecto color de violín, de pájaros pongo el brazo que quieren contarme algo sobre un pequeño seno descansando en mis hombros, o bajo la cintura la vida es una lucha de la dulce que amo, como un río que avanza y miro el terciopelo y los hombres duro quieren decirme, de la noche que tiembla decirte, con sus constelaciones congeladas, por que luchan, entonces si mueren, siento subir a mi alma por qué mueren, la ola de los misterios, y yo paso y no tengo la infancia, tiempo para tantas vidas, el llanto en los rincones, yo quiero la adolescencia triste, que todos vivan y me da sueño, en mi vida y duermo y canten en mi canto, como un manzano, yo no tengo importancia, me quedo dormido no tengo tiempo de inmediato para mis asuntos, con las estrellas o sin las estrellas,
  8. 8. 16 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 17 con mi amor o sin ella, la soledad no tiene y cuando me levanto flor ni fruto. se fue la noche, Dadme para mi vida la calle ha despertado antes que yo, todas las vidas, a su trabajo dadme todo el dolor van las muchachas pobres, de todo el mundo, los pescadores vuelven yo voy a transformarlo del océano, en esperanza. los mineros Dadme van con zapatos nuevos todas las alegrías, entrando en la mina, aun las más secretas, todo vive, porque si así no fuera, todos pasan, cómo van a saberse? andan apresurados, Yo tengo que contarlas, y yo tengo apenas tiempo dadme para vestirme, las luchas yo tengo que correr: de cada día ninguno puede porque ellas son mi canto, pasar sin que yo sepa y así andaremos juntos, adónde va, qué cosa codo a codo, le ha sucedido. todos los hombres, No puedo mi canto los reúne: sin la vida vivir, el canto del hombre invisible sin el hombre ser hombre que canta con todos los hombres. y corro y veo y oigo y canto, las estrellas no tienen nada que ver conmigo,
  9. 9. 18 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 19 ODA AL AIRE una cosa te pido, no te vendas. Andando en un camino El agua se vendió encontré al aire, y de las cañerías lo saludé y le dije en el desierto con respeto: he visto “Me alegro terminarse las gotas de que por una vez y el mundo pobre, el pueblo dejes tu transparencia, caminar con su sed así hablaremos”. tambaleando en la arena. Él incansable, Vi la luz de la noche bailó, movió las hojas, racionada, sacudió con su risa la gran luz en la casa el polvo de mis suelas, y levantando toda de los ricos. su azul arboladura, Todo es aurora en los su esqueleto de vidrio, nuevos jardines suspendidos, sus párpados de brisa, todo es oscuridad inmóvil como un mástil en la terrible se mantuvo escuchándome. sombra del callejón. Yo le besé su capa De allí la noche, de rey del cielo, madre madrastra, me envolví en su bandera sale de seda celestial con un puñal en medio y le dije: de sus ojos de búho, monarca o camarada, y un grito, un crimen, hilo, corola o ave, se levantan y apagan no sé quién eres, pero tragados por la sombra.
  10. 10. 20 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 21 No, aire, por eso eres no te vendas, transparente, que no te canalicen, para que vean que no te entuben, lo que vendrá mañana, que no te encajen por eso existes, ni te compriman, aire, que no te hagan tabletas, déjate respirar, que no te metan en una botella, no te encadenes, cuidado! no te fíes de nadie llámame, que venga en automóvil cuando me necesites, a examinarte, yo soy el poeta hijo déjalos, de pobres, padre, tío, ríete de ellos, primo, hermano carnal vuélales el sombrero, y concuñado no aceptes de los pobres, de todos, sus proposiciones, de mi patria y las otras, vamos juntos de los pobres que viven junto al río bailando por el mundo, y de los que en la altura derribando las flores de la vertical cordillera del manzano, pican piedra, entrando en las ventanas, clavan tablas, silbando juntos, cosen ropa, silbando cortan leña, melodías muelen tierra, de ayer y de mañana, y por eso ya vendrá un día yo quiero que respiren, en que libertaremos tú eres lo único que tienen, la luz y el agua,
  11. 11. 22 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 23 la tierra, el hombre, una pequeña cúpula, y todo para todos se mantuvo será, como tú eres. impermeable Por eso, ahora, bajo cuidado! sus escamas, y ven conmigo, a su lado nos queda mucho los vegetales locos que bailar y cantar, se encresparon, vamos se hicieron a lo largo del mar, zarcillos, espadañas, a lo alto de los montes, bulbos conmovedores, vamos en el subsuelo donde esté floreciendo durmió la zanahoria la nueva primavera de bigotes rojos, y en un golpe de viento la viña y canto resecó los sarmientos repartamos las flores, por donde sube el vino, el aroma, los frutos, la col el aire se dedicó de mañana. a probarse faldas, el orégano a perfumar el mundo, ODA A LA ALCACHOFA y la dulce alcachofa La alcachofa allí en el huerto, de tierno corazón vestida de guerrero, se vistió de guerrero, bruñida erecta, construyó como una granada,
  12. 12. 24 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 25 orgullosa, no le teme, y un día la examina, la observa una con otra contra la luz como si fuera un huevo, en grandes cestos la compra, de mimbre, caminó la confunde por el mercado en su bolsa a realizar su sueño: con un par de zapatos, la milicia. con un repollo y una En hileras botella nunca fue tan marcial de vinagre como en la feria, hasta los hombres que entrando a la cocina entre las legumbres la sumerge en la olla. con sus camisas blancas Así termina eran en paz mariscales esta carrera de las alcachofas, del vegetal armado las filas apretadas, que se llama alcachofa, las voces de comando, luego y la detonación escama por escama de una caja que cae, desvestimos pero la delicia entonces y comemos viene la pacífica pasta María de su corazón verde. con su cesto, escoge una alcachofa,
  13. 13. 26 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 27 ODA A LA ALEGRÍA sobre la boca amada un triste beso. Alegría, Aún es temprano. hoja verde Déjame arrepentirme. caída en la ventana, Pensé que solamente minúscula si quemaba claridad mi corazón recién nacida, la zarza del tormento, elefante sonoro, si mojaba la lluvia deslumbrante mi vestido moneda, en la comarca cárdena del luto, a veces si cerraba ráfaga quebradiza, los ojos a la rosa pero más bien y tocaba la herida, pan permanente, si compartía todos los dolores, esperanza cumplida, yo ayudaba a los hombres. deber desarrollado. No fui justo. Te desdeñé, alegría. Equivoqué mis pasos Fui mal aconsejado. y hoy te llamo, alegría. La luna me llevó por sus caminos. Como la tierra Los antiguos poetas eres me prestaron anteojos necesaria. y junto a cada cosa un nimbo oscuro Como el fuego puse, sustentas sobre la flor una corona negra, los hogares.
  14. 14. 28 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 29 Como el pan A las islas iremos, eres pura. a los mares. A las minas iremos, Como el agua de un río a los bosques. eres sonora. No sólo leñadores solitarios, pobres lavanderas Como una abeja o erizados, augustos repartes miel volando. picapedreros, me van a recibir con tus racimos, Alegría, sino los congregados, los reunidos, fui un joven taciturno, los sindicatos de mar o madera, hallé tu cabellera los valientes muchachos escandalosa. en su lucha. No era verdad, lo supe Contigo por el mundo! cuando en mi pecho Con mi canto! desató su cascada. Con el vuelo entreabierto de la estrella, Hoy, alegría, y con el regocijo encontrada en la calle, de la espuma! lejos de todo libro, Voy a cumplir con todos acompáñame: porque debo contigo, a todos mi alegría. quiero ir de casa en casa, quiero ir de pueblo en pueblo, No se sorprenda nadie porque quiero de bandera en bandera. entregar a los hombres No eres para mí solo. los dones de la tierra,
  15. 15. 30 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 31 porque aprendí luchando Amor, que es mi deber terrestre con una gota, propagar la alegría. aunque caiga Y cumplo mi destino con mi canto. durante toda y toda la nocturna primavera ODA AL AMOR no se forma el océano Amor, hagamos cuentas. y me quedé desnudo, A mi edad solitario, esperando. no es posible engañar o engañarnos. Pero, he aquí que aquella que pasó por mis brazos Fui ladrón de caminos, como una ola, tal vez, aquella no me arrepiento. que sólo fue un sabor Un minuto profundo, de fruta vespertina, una magnolia rota de pronto por mis dientes parpadeó como estrella, y la luz de la luna ardió como paloma celestina. y la encontré en mi piel Muy bien, pero, el balance? desenlazándose La soledad mantuvo como la cabellera de una hoguera. su red entretejida Amor, desde aquel día de fríos jazmineros todo fue más sencillo. y entonces Obedecí las órdenes la que llegó a mis brazos que mi olvidado corazón me daba fue la reina rosada y apreté su cintura de las islas. y reclamé su boca
  16. 16. 32 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 33 con todo el poderío de interminable luz, el hilo de oro, de mis besos, el pan de su fragancia como un rey que arrebata que son sencillamente, Amor, mi vida. con un ejército desesperado una pequeña torre donde crece la azucena salvaje de su infancia. ODA AL ÁTOMO Por eso, Amor, yo creo Pequeñísima que enmarañado y duro estrella, puede ser tu camino, parecías pero que vuelves para siempre de tu cacería enterrada y cuando enciendes en el metal: oculto, otra vez el fuego, tu diabólico como el pan en la mesa, fuego. así, con sencillez, Un día debe estar lo que amamos. golpearon Amor, eso me diste. en la puerta Cuando por vez primera minúscula: ella llegó a mis brazos era el hombre. pasó como las aguas Con una en una despeñada primavera. descarga Hoy te desencadenaron, la recojo. viste el mundo, Son angostas mis manos pequeñas saliste las cuencas de mis ojos por el día, para que ellas reciban recorriste su tesoro, ciudades, la cascada
  17. 17. 34 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 35 tu gran fulgor llegaba y entonces a iluminar las vidas, el guerrero eras te guardó en su chaleco una fruta terrible, como si fueras sólo de eléctrica hermosura, píldora venías norteamericana, a apresurar las llamas y viajó por el mundo del estío, dejándote caer y entonces en Hiroshima. llegó armado Despertamos. con anteojos de tigre y armadura, La aurora con camisa cuadrada, se había consumido. sulfúricos bigotes, Todos los pájaros cola de puerco espín, cayeron calcinados. llegó el guerrero Un olor y te sedujo: de ataúd, duerme, gas de las tumbas, te dijo, tronó por los espacios. enróllate, Subió horrenda átomo, te pareces la forma del castigo a un dios griego, sobrehumano, a una primaveral hongo sangriento, cúpula, modista de París, humareda, acuéstate espada en mi uña, del infierno. entra en esta cajita, Subió quemante el aire
  18. 18. 36 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 37 y se esparció la muerte Así, de tu refugio, en ondas paralelas, del secreto alcanzando manto de piedra a la madre dormida en que el fuego dormía con su niño, te sacaron, al pescador del río chispa enceguecedora, y a los peces, luz rabiosa, a la panadería a destruir las vidas, y a los panes, a perseguir lejanas existencias, al ingeniero bajo el mar, y a sus edificios, en el aire, todo en las arenas, fue polvo en el último que mordía, recodo de los puertos, aire a borrar asesino. las semillas, a asesinar los gérmenes, La ciudad a impedir la corola, desmoronó sus últimos alvéolos, te destinaron, átomo, cayó, cayó de pronto, a dejar arrasadas derribada, las naciones, podrida, a convertir el amor en negra pústula, los hombres a quemar amontonados corazones fueron súbitos leprosos, y aniquilar la sangre. tomaban la mano de sus hijos Oh chispa loca, y la pequeña mano vuelve se quedaba en sus manos. a tu mortaja,
  19. 19. 38 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 39 entiérrate a la velocidad de la alegría, en tus mantos minerales, vuelve al recinto vuelve a ser piedra ciega, de la naturaleza, desoye a los bandidos, ponte a nuestro servicio, colabora y en vez de las cenizas tú, con la vida, con la agricultura, mortales suplanta los motores, de tu máscara, eleva la energía, en vez de los infiernos desatados fecunda los planetas. de tu cólera, Ya no tienes en vez de la amenaza secreto, de tu terrible claridad, entréganos camina tu sobrecogedora entre los hombres rebeldía sin máscara para los cereales, terrible, tu magnetismo desencadenado apresurando el paso para fundar la paz entre los hombres, y extendiendo y así no será infierno los pasos de los frutos, tu luz deslumbradora, separando sino felicidad, montañas, matutina esperanza, enderezando ríos, contribución terrestre. fecundando, átomo, desbordada copa cósmica, vuelve a la paz del racimo,
  20. 20. 40 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 41 ODA A LAS AVES DE CHILE de aterradora altura, silenciosas estirpes Aves de Chile, de plumaje negro, asesinas, nacidas estrellas sanguinarias. entre la cordillera y las espumas, En la costa aves hambrientas, la espuma sube al ala. pájaros sombríos, Acida luz cernícalos, halcones, salpica águilas de las islas, el vuelo cóndores coronados por la nieve, de las aves marinas, pomposos buitres enlutados, rozando el agua cruzan devoradores de carroña, migratorias, dictadores del cielo, cierran de pronto aves amargas, el vuelo buscadoras de sangre, y caen como flechas nutridas con serpientes, sobre el volumen verde. ladronas, Yo navegué sin tregua brujas del monte, las orillas, sangrientas el desdentado litoral, la calle majestades, entre las islas admiro del océano, vuestro vuelo. el grande mar Pacífico, Largo rato interrogo rosa azul de pétalos rabiosos, el espacio extendido y en el Golfo de Penas buscando el movimiento el cielo de las alas: y el albatros, allí estáis, la soledad del aire y su medida, naves negras la ola negra del cielo.
  21. 21. 42 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 43 Más allá, el queltehue sacudido que al elevar el vuelo por olas y por alas, despliega su abanico cormoranes, de nieve blanca y negra, gaviotas y piqueros, el canastero y el matacaballo, el océano vuela, el fringilo dorado, las abruptas el jacamar y el huilque, rocas golpeadas por el mar se mueven la torcaza, palpitantes de pájaros, el chincol y el chirigüe, se desborda la luz, el crecimiento, la tenca cristalina, atraviesa los mares hacia el norte el zorzal suave, el vuelo de la vida. el jilguero que danza sobre el hilo de la música pura, Pero no sólo mares el cisne austral, nave o tempestuosas de plata cordilleras andinas y enlutado terciopelo, procreadoras la perdiz olorosa y el relámpago de pájaros terribles, de los fosforescentes picaflores. eres, En la suave cintura de mi patria, oh delicada patria mía: entre las monarquías iracundas entre tus brazos verdes se deslizan del volcán y el océano, las diucas matutinas, aves de la dulzura, van a misa tocáis el sol, el aire, vestidas con sus mantos diminutos, sois el temblor de un vuelo en el verano tordos ceremoniales del agua a mediodía, y metálicos loros, rayos de luz violeta en la arboleda, el minúsculo campanitas redondas, sietecolores de los pajonales, pequeños aviadores polvorientos
  22. 22. 44 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 45 que regresan del polen, Y en las ollas buzos en la espesura de la alfalfa. chilenas, en la costa, Oh vivo vuelo! nació el caldillo Oh viviente hermosura! grávido y suculento, provechoso. Oh multitud del trino. Lleven a la cocina Aves de Chile, huracanadas el congrio desollado, naves carniceras su piel manchada cede o dulces y pequeñas como un guante criaturas y al descubierto queda de la flor y de las uvas, entonces vuestros nidos construyen el racimo del mar, la fragante unidad del territorio: el congrio tierno vuestras vidas errantes reluce son el pueblo del cielo ya desnudo, que nos canta, preparado vuestro vuelo para nuestro apetito. reúne las estrellas de la patria. Ahora recoges ajos, ODA AL CALDILLO DE CONGRIO acaricia primero En el mar ese marfil tormentoso precioso, de Chile huele vive el rosado congrio, su fragancia iracunda, gigante anguila entonces de nevada carne. deja el ajo picado
  23. 23. 46 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 47 caer con la cebolla lentamente y el tomate entregar el tesoro hasta que la cebolla hasta que en el caldillo tenga color de oro. se calienten Mientras tanto las esencias de Chile, se cuecen y a la mesa con el vapor lleguen recién casados los regios los sabores camarones marinos del mar y de la tierra y cuando ya llegaron para que en ese plato a su punto, tú conozcas el cielo. cuando cuajó el sabor en una salsa formada por el jugo ODA A UNA CASTAÑA EN EL del océano SUELO y por el agua clara Del follaje erizado que desprendió la luz de la cebolla, caíste entonces completa, que entre el congrio de madera pulida, y se sumerja en gloria, de lúcida caoba, que en la olla se aceite, lista se contraiga y se impregne. como un violín que acaba Ya sólo es necesario de nacer en la altura, dejar en el manjar y cae caer la crema ofreciendo sus dones encerrados, como una rosa espesa, terminando en secreto y al fuego entre pájaros y hojas,
  24. 24. 48 PABLO NERUDA ODAS ELEMENTALES 49 escuela de la forma, Caíste linaje de la leña y de la harina, golpeando instrumento ovalado el suelo que guarda en su estructura pero delicia intacta y rosa comestible. nada pasó, En lo alto abandonaste la hierba el erizado erizo siguió temblando, el viejo que entreabrió sus espinas castaño susurró como las bocas en la luz del castaño, de toda una arboleda, por esa partidura cayó una hoja del otoño rojo, viste al mundo, firme siguieron trabajando pájaros las horas en la tierra. llenos de sílabas, Porque eres sólo rocío una semilla, con estrellas, castaño, otoño, tierra, y abajo agua, altura, silencio cabezas de muchachos prepararon el germen, y muchachas, la harinosa espesura, hierbas que tiemblan sin reposo, los párpados maternos humo que sube y sube. que abrirán, enterrados, Te decidiste, de nuevo hacia la altura castaña, la magnitud sencilla y saltaste a la tierra, de un follaje, bruñida y preparada, la oscura trama húmeda endurecida y suave de unas nuevas raíces, como un pequeño seno las antiguas y nuevas dimensiones de las islas de América. de otro castaño en la tierra.

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