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CASTELLANI

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Excelente trabajo de mi alumna Sally Hernández sobre los joyeros italianos Castellani.

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CASTELLANI

  1. 1. Castellani Sally Hernández Historia de la Joyería y Orfebrería 2º C.G.S. de Joyería Artística Escuela de Arte y Superior de Diseño de Gran Canaria 1
  2. 2. INDICE 0. Introducción 3 1. Orígenes de la firma 4 1.1. Primera etapa. Los comienzos 4 1.1.1 Michelangelo Caetani. Un encuentro trascendental 9 1.1.2 Inicios de la joyería historicista de Castellani: 18301840 12 2. Segunda etapa: consolidación de la firma. Los hermanos Alessandro y Augusto Castellani 15 2.1 Reconocimiento internacional 29 2.2 La muerte de Fortunato Pío y la separación de los dos hermanos : 1865-1868 44 2.3 Augusto y Alessandro en Roma tras la unificación de Italia: la década de 1870 46 3. Tercera etapa: Alfredo, el declive y cierre de la firma Castellani 47 4. Glosario 51 5. Bibliografía recomendada 51 6. Webgrafía 51 2
  3. 3. 0. Introducción Castellani es el apellido de una familia de orfebres italianos. Fueron los auténticos inventores de la joyería historicista y aunque abrieron paso a múltiples seguidores e imitadores, fueron los únicos que continuaron con éxito la producción de este tipo de joyería hasta finales del siglo XIX. No obstante, el origen de la joyería historicista que caracterizó a los Castellani no surgió exclusivamente a raíz de una idea o impulso creativo, dada su fascinación por la joyería griega y etrusca y el re- descubrimiento de la ancestral técnica del granulado, aspectos ambos centrales en su producción joyera, sino que tiene sus raíces en factores sociales y políticos de la época, en concreto de la Italia y Roma del siglo XIX, dando como resultado la constitución de Italia como estado en 1870. Tras la caída de Napoleón, el gobierno de Roma y los estados pontificios estaban aún gobernados por la autoritaria curia papal, cuyo principal objetivo era preservar su supervivencia a toda costa, algo a lo que se oponían los Castellani. En cambio, sí apoyaban su legitimidad espiritual, a excepción de Alessandro Castellani, de tendencia política y religiosa liberal. Tan pronto se produjo la unificación de Italia, era evidente que la supremacía de Roma iba a ser incuestionable y que se convertiría en la capital del país. Se transformó así en un importante destino para comerciantes y amantes del arte en general y es ahí donde la joyería historicista italiana encontró su lugar, precisamente en Roma, donde residía la familia Castellani. Los Castellani se caracterizaron por dedicarse a la joyería principalmente. Se consideraban a sí mismos como parte de una larga saga de orfebres italianos que se remontaba a los etruscos; al siglo 7 a.c. Si bien se implicaron también en muchos asuntos políticos de la ciudad, participando en su gobierno militar y municipal, promoviendo obras de beneficencia, haciendo donaciones de piezas a museos y apoyando a las artes y la música. Es por ello, que fueron considerados por sus conciudadanos italianos como altamente patrióticos, alimentando el orgullo nacional de la recién constituida nación italiana. Antes de 1870, la firma Castellani tuvo como mecenas a la aristocrática familia de los Saboya hasta la muerte de Umberto I en 1900. Una vez que la dinastía de los Saboya se convirtió en la monarquía reinante en Italia, su preferencia por Castellani hizo que su joyería se convirtiera de algún modo en “oficial”; en el estilo representativo de la época. No obstante, esta joyería también adoptó otro significado tanto para sus creadores como para sus compradores, y era que evocaban la historia del arte de la orfebrería y servían para recuperar la exquisita tradición artesanal romana. Al mismo tiempo, estas piezas aportaban como novedad un toque de modernidad a la tradición, a la vez que evocaban la grandeza de la antigüedad clásica romana. Llevar una joya de Castellani podía significar para su comprador una forma de participar en la grandeza del pasado y su identificación con un restringido círculo internacional de eruditos y expertos en literatura, arte y arqueología, como los poetas Elizabeth y Robert Browning y el escultor John Gibson, por citar algunos de los célebres clientes de la marca. Asimismo, clientes católicos y ortodoxos, especialmente de Rusia e Inglaterra, quizás se sintieron atraídos hacia esta joyería por sus motivos y connotaciones cristianas romanas. Por tanto, como vemos, los Castellani y sus creaciones tienen un rico y variado contexto, digno de estudio dentro de la historia de la joyería universal. 3
  4. 4. El Museo Nazionale Etrusco de Villa Giulia en Roma posee 520 objetos de la firma en exposición. Otras importantes piezas se conservan en museos internacionales, mientras que numerosos ejemplos únicos y destacados se hallan en colecciones privadas. Además, Alfredo Castellani, el nieto del fundador de la firma, Fortunato Pío, legó en 1930 al estado italiano todo el enorme archivo de la familia, compuesto por cartas, manuscritos y libros de cuentas, que actualmente están disponibles para su estudio en el Archivio di Stato di Roma. Cuatro álbumes de diseños, cientos de herramientas y fotografías se encuentran en el Istituto Statale d'Arte de Roma. Hablar de Castellani supone remontarnos a la historia de su fundador, Pío Fortunato, y de sus hijos Alessandro, Augusto y, por último, Alfredo, tras cuya muerte sin descendencia se produjo el cierre de la firma en 1927. Árbol genealógico de la familia Castellani 4
  5. 5. 1. Orígenes de la Firma La historia de la firma podemos dividirla, por tanto, en tres etapas. La primera de ellas, corresponde a la de su fundador, Pío Fortunato. La segunda, a sus hijos Alessandro y Augusto. La tercera, a su último descendiente, Alfredo, con el que se produjo el declive y clausura de la marca. 1.1. Primera etapa. Los comienzos Fortunato Pío nació el 6 de mayo de 1794. Su padre, el orfebre Pasquale Castellani, murió cuando Fortunato tenía apenas 3 años, por lo que éste no pudo influir en la formación artística de su hijo. Fortunato Pío pasó sus primeros años de vida al cuidado de su tío materno, un sacerdote llamado Sebastiano Santucci, que trabajaba como profesor para la nobleza romana principesca de los Chigi. Tal vez fue este tío suyo el que le proporcionó una excepcional educación general, si bien no se sabe a ciencia cierta con quien, si hubo alguien, aprendió el oficio de orfebre. La historia de la familia mantiene que Fortunato Pío se unió a las tropas de Napoleón, que ocupó Italia desde 1796 hasta 1814, en los últimos años del régimen y siendo todavía muy joven. En 1814, a la edad de 20 años, abrió una joyería en la Via del Corso, tras haber adquirido la licencia de Maestro, si bien se desconoce cómo consiguió la financiación necesaria para su apertura. Asimismo, contrajo matrimonio con Carolina Baccani, en 1815. Para entonces, Fortunato Pío ya había experimentado con nuevas técnicas de joyería desde hacía unos años y en octubre de 1826 había incluso dado una ponencia sobre cómo colorear el oro para conseguir el tono amarillo característico de las piezas arqueológicas de la antigüedad, circunstancia que iba a cambiar el curso de su obra. Punzón de la firma joyera Castellani 5
  6. 6. Pax. Pío Fortunato Castellani, 1840. Única pieza que se conoce que diseñó y fabricó él mismo. Oro, niello. San't Eligio degli Orefici. Roma 6
  7. 7. Diseño de Parure de oro, diamantes y rubíes de Pío Fortunato Castellani, 1835-36. Lápiz y acuarela. Archivo Borghese. Roma 7
  8. 8. Diseño de Parure de oro y diamantes de Pío Fortunato Castellani, 1834. Lápiz y acuarela. Archivo Borghese. Roma Diseño de Parure de oro, diamantes y esmeraldas de Pío Fortunato Castellani, 1834. Lápiz y acuarela. Archivo Borghese. Roma 8
  9. 9. 1.1.1 Michelangelo Caetani. Un encuentro trascendental Fue precisamente en esa charla de 1826 organizada por la Accademia dei Lincei, el círculo más ilustrado de Roma, donde también estuvo presente Michelangelo Caetani. Impresionado por la ponencia dada por Pío Fortunato, inició con éste una amistad que resultó ser clave para la historia de la firma. Para entonces, el joven Pío, de 22 años, era conocido por su erudición, sus conocimientos de historia, su pasión por Dante y su gusto estético. Por su parte, Caetani era entonces un brillante conversador, de mentalidad política abierta, a pesar de pertenecer a una de las familias más antiguas de la aristocracia romana. Era, además, un personaje popular en la alta sociedad; un invitado y anfitrión perfecto en las fiestas de moda. Retrato de Michelangelo Caetani, ca. 1860-82. Fotografía del siglo XIX tras posar para un retrato. Foto: Archivio Musei Capitolini, Roma. Al parecer, el mayordomo de su padre, Paolo Pulini, era hijo de un joyero e instruyó al joven Michelangelo en el arte del dibujo, dándole también una buena formación en el trabajo del metal y en los procesos de fabricación de joyería. Más tarde, Caetani se interesó por la escultura en mármol, trabajando en el estudio del escultor Pietro Tenerani. Asimismo, adquirió algo de experiencia en el tallado de madera y se hacía él mismo su mobiliario. Dos álbumes y varias cartas con bocetos, acuarelas, inscripciones, ejercicios caligráficos, diseños de joyas, etc. que se conservan en la Fondazione Camillo Caetani en Roma, muestran la amplitud de sus intereses artísticos y dan pie a la hipótesis de que quizás fuera él el que diseñó el famoso logo de las dos Cs invertidas, distintivo de la marca Castellani. Michelangelo Caetani. Diseño de un brazalete fabricado por Castellani. Oro, rubíes, esmeraldas. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma 9
  10. 10. Michelangelo Caetani. Diseño para un broche micromosaico “laberinto” y dos joyas con forma de cruz. Antes de 1860. Pluma y tinta sobre lápiz. Fondazione Camillo Caetani, Roma Michelangelo Caetani. Diseño para un broche con serpiente y la inscripción “Latet anguis in erba”. Antes de 1860. Pluma y tinta sobre lápiz. Fondazione Camillo Caetani, Roma Tanto Alessandro como Augusto Castellani atribuyen a Caetani el mérito de haber sido el que dio la idea a Fortunatio Pío de imitar y buscar inspiración en la joyería de la antigüedad. Pero más allá de eso, Caetani fue para Castellani un mentor tanto a nivel personal como artístico; el amigo más importante de la familia, llegando a ser incluso el albacea del testamento de Pío Fortunato a su muerte. Además, fue profesor y consejero de su hijo Alessandro hasta el exilio de éste en 1860, y más tarde, de su hermano Augusto. Caetani visitaba a Augusto prácticamente cada día y con él compartió sus ideas políticas, llegando incluso a pedirle que le acompañara en octubre de 1870 a Florencia, con motivo de la ceremonia del plebiscito de Roma, que dio como resultado la integración de la ciudad en la nueva nación italiana bajo el reinado de Victor Emmanuel II, acontecimiento que resultó memorable para Augusto y del que dejó constancia en sus memorias. Los lazos de unión de Caetani con los Castellani se extendían también a los negocios. Su amistad y mecenazgo posibilitaron que Fortunato Pío atrajera a una clientela aristocrática ilustrada. Fue seguramente a través de los contactos de Caetani con la poderosa familia Torlonia, que Pío Fortunato fue presentado a muchos de los nobles ingleses que mantenían relaciones financieras con los banqueros romanos. Además, tanto la segunda como la tercera esposa de Caetani eran inglesas, las cuales contribuyeron a recomendar a Castellani a más clientela de ese país. Diseño de Cáliz de Michelangelo Caetani, fabricado por Fortunato Pío Castellani. Plata dorada, rubíes, diamantes, esmeraldas y zafiros. Patriarcale Basilica di Santa Maria Maggiore, Roma. 10
  11. 11. Abridores de cartas, diseñados o personalmente tallados por Caetani, fueron algunos de los objetos que se exhibieron en la joyería de Castellani con gran éxito en esa época. (Izquierda) Diseño de Michelangelo Caetani fabricado en plata por Castellani, siendo el de madera tallado por Caetani. Colección privada. (Derecha) Dibujos de ángel y diablo alado de Caetani. Antes de 1860. Pluma y tinta sobre lápiz. Fondazione Camillo Caetani, Roma. Michelangelo Caetani. Abrecartas con angel sedente. Posiblemente diseñado por Caetani y fabricado por Castellani. Oro y esmalte. Metropolitan Museum, Nueva York 11
  12. 12. 1.1.2 Inicios de la joyería historicista de Castellani: 1830-1840 Se desconoce exactamente cuándo Fortunato Pío, bajo las directrices de Caetani, comenzó a producir joyería de estilo historicista. Una manera de poder saber cuáles fueron las primeras piezas realizadas bajo este estilo, es consultar los libros de cuentas de la casa de joyería y la descripción que respecto a cada una de ellas pudiera haber en dichos libros. De este modo, podemos saber, a raíz de un inventario realizado entre junio de 1850 y mayo de 1852, que se fabricaron dos brazaletes con escarabajos al “estilo etrusco”, uno de los cuales fue vendido a Lord “Havord” (¿o Howard?) por 180 escudos. Asimismo, un pin con la inscripción XAIPE (SALVE) y escarabajos aparece como “vendido” por 32 escudos; y dos horquillas de pelo con cabeza de carnero, por 24 escudos. Asimismo, dejaba constancia de la existencia de un broche con “camafeo de Medusa y flores doradas” y un brazalete con seis círculos de flores y putti, vendido por 120 escudos. (Izquierda) Broche con la inscripción XAIPE y entalladuras fabricado por Castellani. Oro y cornalina. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma. (Derecha) Horquillas con cabeza de ternero en su caja original. Realizadas entre 1853-54. Colección privada. Por otra parte, Augusto habla del año 1852 como el año donde la casa comenzó la renovación del mosaico, partiendo de piezas cristianas y medievales, así como de antiguos motivos romanos. De nuevo, fue Michelangelo Caetani el consejero, diseñador y amigo entusiasta de esta nueva iniciativa. Pero los Castellani también contaron con un investigador amateur, el Conde ruso Olsoufieff. Es difícil precisar qué joyas se crearon y qué motivos se utilizaron en los inicios de la joyería historicista de Castellani, pero una de las piezas puede haber sido la gran cruz realizada para dicho Conde ruso. Pronto aparecieron artistas que trataron de emular la técnica del micromosaico a la manera de Castellani, pero por fortuna para la marca, el mejor artista de esta técnica, Luigi Podio, permaneció fiel a la casa hasta su muerte en 1888. 12
  13. 13. (Izquierda) Broche de micromosaico con Medusa, realizado por Castellani. Oro y téseras de cristal. Colección privada. (Derecha) Broche de micromosaico con la Mano de Dios, fabricado por Castellani. Oro y téseras en oro y cristal. Colección privada. Broche de pavo real con micromosaico, realizado por Castellani. Oro, plata y téseras de cristal. Colección privada. Durante lo que debe de haber sido una etapa sin precedentes de estudio e investigación práctica, los Castellani analizaron y experimentaron con la tipología de joyas y técnicas descritas en los tratados de Plinio el Viejo (Historia naturalis, ca. 77 A.D.), el monje Theophilus (Schedula diversarum artium, ca. siglo XII, en el que describe los diferentes procedimientos necesarios para llevar a cabo una vidriera pintada.) y Benvenuto Cellini (Dell' Oreficeria, 1568) Fue probablemente en esa época, y bajo la dirección de Alessandro, que la firma incorporó sofisticados trabajos de esmaltado a su creciente repertorio de obras. En 1862, Alessandro contaba que había mostrado al eminente investigador medieval Jules Labarte algunas piezas de esmaltado de Castellani y que éstas recibieron la total aprobación de Labarte. Siendo comparadas con las merovingias. Alessandro incluso emprendió entonces la creación de una variedad de piezas con inspiración renacentista. 13
  14. 14. El número de orfebres que trabajaba en el taller creció considerablemente a lo largo de los años, mientras Alessandro y Augusto recibían formación práctica. No obstante, al parecer ninguno de los dos se solía sentar en el banco de trabajo regularmente, sino que preferían centrarse en la creación y refinamiento de los diseños. Alessandro era la figura artística principal, pero Augusto también aportó sus propios diseños. Su nueva orientación arqueológica y las técnicas relacionadas requerían una considerable cantidad de instrucción y aprendizaje por parte de sus trabajadores, a los que se les exigía precisión y calidad en la ejecución de los diseños. Ello supuso un revolucionario resurgimiento de la artesanía local, que pronto se extendió por imitación y por la presencia de aprendices en el taller de Castellani. Por tanto, Fortunato Pío creó en sus propias instalaciones una “nueva escuela de orfebrería” en Roma. La firma contaba con 9 trabajadores en 1857, diez en 1859 y diecisiete en 1860. También solía subcontratar a algunos artesanos para la realización de algunas piezas o parte de ellas, especialmente en el caso de los micromosaicos y el tallado de gemas. Augusto era el gerente del negocio y fue un jefe honesto que trataba a sus trabajadores como miembros de su extensa familia y se preocupaba por ellos en los tiempos difíciles. (Izquierda) Aderezo de inspiración renacentista compuesto por collar, broche y pendientes, realizado por Castellani. Oro, rubíes, esmeraldas, perlas, ónice y esmalte. Los camafeos contienen motivos mitológicos y bíblicos. Colección privada. (Centro) Broche con camafeo de Medusa, fabricado por Castellani. Oro, rubíes, perla, ágata y esmalte. Colección privada. (Derecha) Colgante de inspiración renacentista con acanto y máscara grotesca, realizada por Castellani. Oro, rubíes, perla y esmalte. Colección privada. Pin de búho, realizado por Castellani. Oro, ágata. Colección privada. 14
  15. 15. 2. Segunda etapa: consolidación de la firma. Los hermanos Alessandro y Augusto Castellani La fama y fortuna del negocio crecieron de manera indiscutible, pero la familia tenía que atravesar todavía una serie de dificultades. En 1850 Alessandro perdió a su esposa y a su hijo de 2 años, Arnaldo, debido a una enfermedad y entró en una debilitante depresión que le duró varios meses. Asimismo, desde principios del año 1853, la familia y los amigos comenzaron a preocuparse seriamente por las continuas reuniones clandestinas y las disputas sedicionistas de Alessandro, que ponían en peligro no sólo a él mismo sino a toda su familia y al negocio. Caetani y el Conde Lavinio Spada de Medici, otro de los mentores de alta alcurnia de la familia, le advirtieron de que había vuelto a llamar la atención de la policía vaticana de nuevo, pero en el amanecer del 13 de agosto de 1853 fue arrestado en su casa, rodeado de otros sospechosos activistas republicanos y acusado de traición. Esta vez, cuenta Augusto en sus memorias, su padre no pudo reunir las grandes cantidades de dinero necesarias para sobornar al juez instructor, ni tampoco pudo hacer nada por Alessandro ninguno de los influyentes amigos de la familia. Tras varios meses en prisión, Alessandro volvió a entrar en depresión de nuevo y tuvo que ser internado en una clínica mental en 1854. Años más tarde, Augusto mantenía la creencia de que su hermano había fingido una enfermedad mental para escapar de prisión, donde sufría la “tortura moral” de los interrogatorios y el dañino efecto de los tratamientos a los que el perverso doctor de prisión le sometía para tratar sus fiebres. Fortunato Pío estaba tan contrariado por estos acontecimientos que le dio de plazo un año a Augusto para hacerse cargo del negocio, mientras él se encargaba de gestionar el extenso patrimonio de la familia y las inversiones inmobiliarias, tanto dentro como fuera de la ciudad. En 1856 Alessandro recibió permiso para volver a casa a recuperarse bajo la condición de estar localizable para la policía en caso necesario. Fue así como se recuperó lo suficiente como para volver a diseñar joyería en 1857 y ya en 1858 hacerlo para la firma Castellani de nuevo. No obstante, cuando las autoridades vaticanas supieron de su recuperación, le amenazaron con devolverle a prisión a continuar su pena. Fue entonces cuando contempló la posibilidad de exiliarse de Roma, a pesar de querer permanecer en su ciudad natal con todas sus fuerzas. Finalmente, su familia le convenció para que se fuera a París en junio de 1860. No regresaría a Roma hasta el día de la Brecha de Puerta Pía el 20 de septiembre de 1870, que supuso la unificación de Italia. Augusto Castellani antes de 1914. Museo de Roma. Archivo fotográfico comunale. Retrato de Alessandro Castellani del “Cataloque des objets...” Alessandro Castellani. Roma (1884). Colección privada. 15
  16. 16. Diadema de Alessandro Castellani tal como fue adquirida por el Victoria & Albert Museum. Fotografía de antes de 1903. Diadema de Alessandro Castellani tras su restauración. Oro, esmalte y perlas. 1884. Victoria & Albert Museum Pulseras de Alessandro Castellani. Oro, hilo y granulado. 1870. Victoria & Albert Museum 16
  17. 17. Collar atribuido a Alessandro Castellani. Oro, hilo y granulado. 1870. Posible reproducción de una pieza arqueológica griega encontrada en el 330-300 a.c. en Crimea en 1864 y que actualmente se encuentra en el Museo Hermitage. Victoria & Albert Museum Diseño de pendientes atribuido a Alessandro Castellani. Lápiz y tinta. Istituto Statale d' Arte, Roma Diseño de peineta atribuido a Alessandro Castellani. Lápiz y tinta. Istituto Statale d' Arte, Roma 17
  18. 18. Diseño de collar de senador atribuido a Augusto Castellani. 1869. Oro, esmeraldas, rubíes, zafiros, cristal y téseras. Capitoline Museum, Roma Colgante tríptico de Augusto Castellani de inspiración medieval. Oro y micromosaico. Colección privada 18
  19. 19. Con ambos hermanos la casa continuó su investigación historicista, especialmente con Alessandro, gran coleccionista de antigüedades y obsesionado por emular la maestría de los etruscos en el arte del granulado. La firma llegó a crear piezas de gran calidad gracias al buen hacer de los artesanos que contrató especialmente para investigar y desarrollar esta técnica. Además de diseñar joyas de inspiración clásica, también crearon piezas de inspiración egipcia, medieval y gótica, entre otros estilos. Pulsera de Castellani, 1880. Oro y esmeraldas. Smithsonian Cooper-Hewitt, National Design Museum, Nueva York Broche de inspiración renacentista de Castellani. Oro, rubíes, zafiros, perlas y esmalte. Ca. 1860-1900. Victoria & Albert Museum, London 19
  20. 20. Colgante-broche de la Batalla de Dogali, de Augusto Castellani. 1888. Intaglio realizado por Antonio Girardet. Oro, rubíes, zafiro, perlas y esmalte. Victoria & Albert Museum, London (Izquierda) Broche de inspiración gótica, ca. 1860. Oro y zafiros. Colección privada. (Derecha) Collar de inspiración bizantina con quinarios romanos, ca. 1860. Colección privada 20
  21. 21. Broche de Castellani, ca. 1860. Oro, rubíes, perlas y otras piedras preciosas. Colección privada. (Derecha) Broche lazo con camafeos. Oro, calcedonia, sardónice, ágata, esmalte. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma Collar, anillo y broche de Castellani, ca. 1870. Oro y micromosaicos. Victoria & Albert Museum 21
  22. 22. (Izquierda) Anillo de inspiración renacentista de Castellani. Oro y turquesa. Colección privada. (Derecha) Broche de inspiración renacentista. Oro y rubíes. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma (Izquierda) Brazalete “moderno” de Castellani. Oro, diamantes, rubíes, perlas, esmalte. Colección privada. (Derecha) Parte de un collar con 2 colgantes de inspiración medieval. Oro, zafiros, rubíes y perlas. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia Brazalete de inspiración renacentista. Diseñado por Caetani y fabricado por Castellani. Oro y granates. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma 22
  23. 23. Broche con camafeo, ca. 1898. Oro, zafiros, diamantes y rubíes. National Design Museum, Nueva York Broche con camafeo de Medusa de Castellani. Oro, zafiro y perlas. British Museum, Londres 23
  24. 24. Brazalete de Castellani, ca. 1860. Oro, sardónices y cornalinas. Colección privada Brazalete con 6 cabezas de emperadores romanos de Castellani. Oro, ónice y calcedonia. British Museum, Londres 24
  25. 25. 1 Broche Camafeo de la Caridad de Girardet 1 y Castellani. Oro, zafiro. National Design Museum, Nueva York Broche Camafeo de la Caridad de Girardet y Castellani. Oro, ónice y zafiros. Colección privada 1 Giorgio Antonio Girardet fue un excelente maestro tallador de gemas que trabajó para la firma Castellani. 25
  26. 26. Collar con camafeos de máscaras teatrales de Castellani, ca. 1880-1900. Oro, esmalte, esmeraldas, perlas. Smithonian Cooper Hewitt, National Design Museum, Nueva York 26
  27. 27. Brazalete con Camafeo reversible de Augusto y Julio César. Oro y bronce. Colección privada Pendants Bulla de Castellani, ca. 1860-69. Oro, bronce y micromosaico. Colección privada 27
  28. 28. Colgante de inspiración renacentista, ca. 1890 de Castellani. Oro. Colección privada Colgante Baco de Castellani. Oro y granulado. Colección privada 28
  29. 29. 2.1 Reconocimiento internacional La joyería historicista de Castellani fue promocionada en el exterior de una manera que sólo podemos calificar de agresiva campaña de marketing. Alessandro aprovechó su exilio forzoso para sacar partido de la situación tanto para sí mismo como para su familia. Financiado por su padre, Pío Fortunato, montó una pequeña sucursal en los Campos Elíseos en 1860, donde vendía las joyas que le enviaba su familia de Roma. Pronto se ganaría el acceso a los mejores salones, gracias a sus ademanes elegantes, ganándose los favores de Napoleón III, gran amante de las antigüedades, que adquirió la colección de joyas helénicas, romanas y etruscas del Marqués Giovanni Pietro Campana. En diciembre de 1860, Alessandro fue capaz de presentar un gran número de joyas a Napoleón III en una velada organizada por una de las favoritas del monarca francés, la Princesa Mathilde. En una entusiasta carta a su padre, Alessandro le describía con todo lujo de detalles el perfecto escenario en el que fueron mostradas las joyas, con una luz tenue que resaltaba su belleza y cómo Napoleon III inmediatamente seleccionó una joya para cada una de las cinco damas presentes y ocho objetos más para él. Las adquisiciones del emperador incluían algunas de las más elaboradas y caras piezas de Castellani, tales como un pin con doble roseta con motivos de Hagia Sofia. Broche con doble micromosaico y motivos de Hagia Sophia hecho por Castellani y posiblemente adquirido por Napoleón III. Oro, téseras. Colección privada Asimismo, Alessandro oficialmente ganó prestigio académico mediante la impartición de una ponencia en francés sobre el antiguo arte de trabajar el oro en la venerable Académie des Inscriptions et Belles Lettres el 20 de diciembre de 1860. Parte investigación, parte historia familiar, la presentación incorporó una muestra de un buen número de ilustraciones de piezas que Alessandro había creado para acompañar su ponencia. Sin duda, dicha muestra incluía piezas antiguas, pero principalmente contenía reproducciones de la firma Castellani. Esta ponencia pasó a publicarse y a ser utilizada por Alessandro y Augusto para promocionar tanto su conocimiento académico como sus piezas. El 5 de julio de 1861, Alessandro impartió la misma ponencia en inglés, al Instituto Arqueológico de Londres, y una versión más extensa de la misma fue publicada con el nombre “Antique Jewellery and its Revival” en agosto de 1862. Dicha publicación fue difundida hábilmente por la familia en Italia, Francia e Inglaterra con una nota que decía “para que circule estrictamente entre los amigos de la familia”, y unas 29
  30. 30. palabras de agradecimiento “a los expertos en arte ingleses por su amable y cordial acogida”. Si duda, ello contribuyó a que aumentara tanto su prestigio como su popularidad, así como las recomendaciones. Por todo ello, no es de extrañar que las apariciones de Castellani en la Feria de Florencia de 1861 y en la Exposición Internacional de Londres de 1862 fueran un rotundo éxito, llegando a ganar incluso dos importantes premios en este último certamen. De este modo, la joyería historicista se convirtió en una moda que se extendió a lo largo de toda Europa, e inevitablemente pronto surgió un buen número de imitadores, como Carlo Giuliano. Brazalete del joyero Carlo Giuliano, ca. 1870. Oro, gemas y esmalte. Colección privada La casa matriz de Castellani en Roma desde entonces recibió una mayor afluencia de clientes y cada vez más notables, lo cual agradaba sobremanera a un cada vez más anciano Fortunato Pío, sobresaltado en más de una ocasión por los avatares de la familia y la constante inestabilidad política. Para entonces la firma ofrecía no sólo aderezos, sino pins, abrecartas, cajas de rapé y decoraciones de mesa, trípodes, candelabros, lámparas de aceite en plata, etc. Brazalete con guerrero clásico de Castellani, ca. 1860-69. Oro y ágata. Colección privada 30
  31. 31. Abrecartas con la forma de una daga romana de Castellani. Oro, aluminio y perlas. Colección privada Pin de Castellani. Oro y marfil. Smithonian Cooper-Hewitt, National Design Museum, Nueva York 31
  32. 32. Detalle de brazalete de Castellani. Oro y plata. Colección privada Diadema de oro de inspiración helenística, ca. 1860. Oro. Colección privada 32
  33. 33. Collar con flecos de Castellani, ca. 1860. Oro, turquesas y esmalte, lapislázuli, cadenas, flores y ánforas. Inspirado en el collar “Melos” ca. 330-300 a.c. actualmente en el Museo Británico. 33
  34. 34. Collar de Castellani, ca. 1875. Oro, micromosaico. Colección privada Broche de Castellani. Oro, micromosaico. Colección privada 34
  35. 35. Aderezo de Castellani con diseño de Caetani, 1860-69. Oro y perlas. La tiara mirtilo es de inspiración etrusca y está inspirada en una pieza del siglo V a.c. que se conserva en el British Museum como parte de la Colección Campanari. Victoria & Albert Museum, Londres 35
  36. 36. Pendientes Campana. Oro. Circa 1860. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma. Inspirados en una pieza hallada en Bolsena, Italia, en el siglo IV a.c. Actualmente en el Museo del Louvre, Paris Collar de Castellani. Circa 1875. Oro. Ánforas y palmetas. Colección privada 36
  37. 37. Collar de Castellani, ca. 187o. Oro. Ánforas y micromosaicos. Colección privada Broche de Castellani, 1870-80. Oro granulado. Museum of Fine Arts, Boston 37
  38. 38. Collar de Castellani, ca. 1880. Oro y cristal. Colección privada Pendientes de Castellani, ca. 1880. Oro y cristal. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma 38
  39. 39. Collar de Castellani, 1820-75. Oro y cuentas de cristal. Victoria & Albert Museum, Londres Pendientes de Castellani. Oro, cerámica y esmalte. Colección privada 39
  40. 40. Joyero con 33 joyas de Castellani de la Reina María Pía de Saboya, 1860-62. Oro y diversos materiales. Palácio Nacional da Ajuda. Lisboa 40
  41. 41. Pendientes Taranto de Castellani, 1860. Oro. Colección privada Pendientes en estilo etrusco de Castellani. Oro. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia, Roma 41
  42. 42. Collar y broche de inspiración egipcia de Castellani. Oro, téseras de cristal, fayence, esteatita. Colección privada Pin con escarabajo de Castellani, 1860. Oro y granate. Colección privada 42
  43. 43. Collar de inspiración egipcia de Castellani, 1860-62. Oro, ágata y esmeraldas. Museo de Artes Decorativas de París Broche de inspiración egipcia de Castellani, 1860-62. Oro, ágatas y esmeraldas. Museo de Artes Decorativas de París 43
  44. 44. 2.2 La muerte de Fortunato Pío y la separación de los dos hermanos : 1865-1868 En las primeras horas de la mañana del 1 de enero de 1865 el septuagenario Fortunato Pío moría en los brazos de Augusto tras una enfermedad, mientras Alessandro continuaba en el exilio. No pudo tener el funeral que hubiera merecido una personalidad como la suya debido a la represión política existente, ya que la policía pontificia impidió que miembros del gremio de orfebres de San Eligio, así como otros amigos, acompañaran al cortejo fúnebre hasta la iglesia de los Santos Vincenzo y Anastasio , declarando que se trataba de una movilización ilegal. Por lo que la familia fue escoltada por la policía hasta el lugar de sepultura, cuya área fue además acordonada para evitar el acceso de terceras personas. Roberto Bompiani. Busto de Fortunato Pío Castellani, 1866. Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia Fue a partir de la muerte de Fortunato Pío cuando comenzó una batalla sucesoria entre los hermanos. Para empezar, tuvieron que hacer un inventario exhaustivo de todas las propiedades y bienes del patriarca, lo cual obligó al cierre temporal de la empresa, ya que era primordial calcular el valor total del patrimonio de la familia. Tal proceso fue minuciosamente detallado ante Notario y dirigido por el principal albacea del testamento, el fiel amigo de Pío Fortunato, Michelangelo Caetani, junto al sacerdote Gioacchino di Giovanni. Fue además necesaria la presencia de peritos para calcular el valor de la colección de antigüedades de la familia. El abogado de Alessandro estuvo presente durante todo el proceso de inventario de la empresa. En su testamento, Pío Fortunato había dispuesto generosas pensiones económicas para su viuda, su hermana, hermano y para sus cinco hijos, puntualizando además que el total de su patrimonio debía ser dividido entre sus tres hijos varones: Guglielmo, Alessandro y Augusto en administración fiduciaria. Pero una condición había impuesto al respecto; que Guglielmo, afectado de una minusvalía, recibiera de sus otros dos hermanos una renta mensual hasta la edad de 55 años. Finalmente, y basándose en el inventario del patrimonio y en la circunstancia del exilio forzoso de Alessandro, Augusto viajó hasta Nápoles, donde en ese momento se encontraba su hermano, y le propuso quedarse él con la empresa, a cambio del valor correspondiente, que Alessandro podía recibir en objetos 44
  45. 45. o en dinero, a su elección, a lo largo de seis años. De este modo, y tras aceptar la propuesta, Alessandro decidió quedarse con la colección completa de joyas de oro y antigüedades de metal que la familia había coleccionado desde el año 1851 hasta el 1865. Por su parte, Augusto pudo reabrir el negocio bajo el nuevo nombre de “A. Castellani” en la primavera de 1868. Sin embargo, todas estas negociaciones no contribuyeron sino a minar la delicada relación que mantenían los dos hermanos desde hacía ya tiempo. Mientras Augusto permaneció en Roma a cargo de la empresa, Alessandro vivió a caballo entre París y Londres, siendo un miembro destacado de la alta sociedad parisina, rodeado de estudiosos y expertos en arte. Dada su pasión por las antigüedades, decidió entonces dedicarse casi por entero a ello. Además de amigos, algunos de los clientes que solían comprarle antigüedades fueron Augustus Franks, del South Kensington Museum y Charles Newton, del British Museum. A finales de 1862 Alessandro se vio obligado a dejar París, debido a su relación con una mujer casada, Henriette Charlon, a la que había dejado embarazada, dando a luz a su hijo Arnaldo, que nació en Florencia un poco más tarde ese mismo año. Los tres pronto se mudaron a Nápoles, junto a los otros dos hijos mayores de Alessandro; Torquato y Beatrice. La elección de Nápoles como lugar de residencia no fue casual. Era una ciudad más tolerante desde el punto de vista político que Roma, tenía un clima más suave al lado del mar, lo cual era beneficioso para el frágil estado de salud de Alessandro, y era el segundo lugar importante, después de Roma, en el mercado de antigüedades, gracias a los emplazamientos de Herculano y Pompeya. Así podía continuar con sus negocios de compra-venta. Además, abrió un taller de joyería en la ciudad, donde tuvo como aprendiz al joven Giacinto Melillo, quien, después de 1870 se hizo cargo del negocio con gran éxito. En dicha joyería, Alessandro continuó diseñando y fabricando reproducciones de piezas antiguas y contó con buenos artesanos orfebres y restauradores que llegaban a la ciudad atraídos por las oportunidades que brindaba el negocio de antigüedades. Alessandro disfrutó de un acomodado nivel de vida, gracias al legado familiar y a sus propios negocios, por lo que viajaba a menudo a Londres y París, donde se hospedaba en los mejores hoteles. Continuó vinculado a tendencias políticas progresistas, participando y dando apoyo económico a varios partidos republicanos en Nápoles. Él mismo estaba entre las tropas italianas que marcharon hacia Roma en 1870, y tras muchos años de exilio, pudo volver a su ciudad natal el 20 de septiembre, día de la victoriosa batalla que finalmente acabó con el poder absoluto de la curia papal que él tanto detestaba. Escena del ataque a la Porta Pía en 1870. Reconstrucción fotográfica de Altobelli realizada el 21 de septiembre, día después del evento. Museo Centrale del Risorgimento. Roma, 1883. 45
  46. 46. 2.3. Augusto y Alessandro en Roma tras la unificación de Italia: la década de 1870 Tras la caída del gobierno absolutista del vaticano en 1870, Augusto participó en numerosos comités y encargos de servicio a la ciudad. Su experiencia política le llevó a ser reclamado para participar en el gobierno de Roma. Sus conocimientos financieros le llevaron a involucrarse en proyectos de re estructuración del presupuesto municipal, y su conocimiento académico artístico fue vital para la conservación y mejora del patrimonio de la ciudad. Augusto supo defender con energía los tesoros que salían a la luz en cada una de las nuevas excavaciones que tenían lugar. Esta defensa del patrimonio quedó patente en acciones como la donación a los Musei Capitolini de piezas de su patrimonio privado, hecho por el cual recibió el título de Director Honorífico en 1875. También impulsó la fundación del Museo Artistico Industriale (M.A.I.), primer museo de artes aplicadas de Roma. Por su parte, Alessandro, después de su regreso a Roma en septiembre de 1870, abrió una tienda de antigüedades, en la propiedad de la familia de la via Poli, cerca de la Fontana di Trevi, donde vendía piezas y cuadros antiguos, cerámica y otros objetos, a la vez que exponía, a modo de museo, piezas propias de su colección de antigüedades. No volvió a vincularse al taller de joyería “A. Castellani” de su hermano Augusto en Roma y siguió manteniendo el suyo propio de Nápoles, a cargo de Giacinto Melillo. La relación entre ambos hermanos continuó siendo tensa. Y especialmente irritaba a Augusto cómo Alessandro sacaba provecho del nombre de su marca A. Castellani para promocionar las piezas de su taller de Nápoles, pareciendo propiciar abiertamente que los clientes las confundieran con piezas del taller de Augusto en Roma, e incluso copiara algunas de ellas. Alessandro, además, siguió impulsando causas políticas revolucionaras, como la de exigir que los tesoros de los museos vaticanos fueran anexionados al patrimonio de la ciudad, algo que Augusto consideraba ultrajante e ilegal. Dicha tensión entre ambos hermanos continuó hasta la muerte de Alessandro. Fue su hija Beatrice la que llamó a su tío Augusto para decirle que su padre había enfermado gravemente tras un ataque de asma. De este modo, Augusto y su otro hermano, Guglielmo, partieron en tren hacia Nápoles para reencontrarse con su hermano en el lecho de muerte. Hubo entonces un acercamiento emocional entre hermanos y con la segunda familia de Alessandro. Para Augusto este reencuentro quedó oscurecido por la presencia en el lugar de los colegas políticos de Alessandro, a los que consideraba demagogos radicales. Como último deseo antes de morir, fiel a sus ideales y creencias, Alessandro pidió ser enterrado en Roma en una ceremonia civil, “sin imágenes ni lámparas”. Murió el 10 de junio de 1883. Augusto utilizó sus influencias para conseguir que fuera enterrado en uno de los lugares prominentes del cementerio de Verano, pero no participó en ninguno de los actos fúnebres organizados por los aliados políticos de su hermano. Augusto siempre sintió que no tenía nada que reprocharse a sí mismo respecto a la relación con su hermano, considerando que había sido el artífice de que su hermano tuviera un buen nivel de vida durante su exilio en París, además de garantizar la educación de sus hijos, que vivían sin su padre en Roma. 46
  47. 47. La prensa de América, París y Londres se hizo eco del fallecimiento de Alessandro y le dedicó obituarios destacando su importancia y sus contribuciones al mundo del arte y la arqueología, en contraposición con la nula influencia que ejerció en la política de su país, Italia, en el sentido más amplio y liberal. Monumento funerario hecho en piedra de Alessandro Castellani en el Cementerio de Verano. Roma, 1883. Augusto, por su parte, fue viendo cómo gradualmente descendían las ventas de su negocio en comparación con años atrás. El rey y la reina Umberto I y Margarita de Saboya se mantuvieron como los mejores y más fieles clientes y una clientela ilustre internacional continuó visitando la firma, tales como el Rey de Grecia, que encargó un aderezo para la esposa del presidente de la República francesa de 1899 a 1906, Emile Loubet. Augusto murió el 23 de enero de 1914 y fue enterrado en el sepulcro de la familia construido en 1865 en el cementerio de Verano. Mucho antes habría de sufrir la pérdida de su querido Michelangelo Caetani, el 13 de diciembre de 1882, su “Duque y Maestro”, como le llamaba cariñosamente. Bustos de Annetta y Augusto Castellani. Capilla de la familia Castellani en Roma 47
  48. 48. 3. Tercera etapa: Alfredo, el declive y cierre de la firma Castellani El hijo de Augusto, Alfredo, cerró la firma en junio de 1927 acosado por los problemas financieros y las pocas ventas. Probablemente desde 1914 hasta su cierre fue vendiendo piezas ya creadas con anterioridad junto a su padre, como el collar y brazalete con escarabajos que se le atribuyen y que se encuentran en el Victoria & Albert Museum de Londres. Collar de escarabajos atribuido a Alfredo Castellani, 1925. Oro y cornalina. Victoria & Albert Museum, Londres 48
  49. 49. Brazalete con escarabajos atribuido a Alfredo Castellani, 1925. Oro y cornalina. Victoria & Albert Museum, Londres Dos fulcros del Bisellium diseñado por Alfredo Castellani antes de su ensamblaje. Fotografía de Ludovico Tuminello, 1887. Istituto Statale di Arte, Roma 49
  50. 50. Collar atribuido a Castellani, 1880. Oro y ámbar. Museum of Fine Arts, Boston 50
  51. 51. Pero, sin duda, la mayor contribución de Alfredo ha sido la de haber logrado que se hiciera realidad el deseo de su padre Augusto y haber donado la colección de antigüedades de la familia al estado italiano, la cual se encuentra expuesta en el Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia de Roma. Gracias a ello el legado de Castellani seguirá vivo a lo largo de la historia. 4. Glosario Quinario: moneda romana de plata creada en el año 211 a. c. Parure: aderezo de joyería 5. Bibliografía recomendada WEBER SOROS, S., y WALKER, S., Castellani and Italian Archaelogical Jewelry, The Bard Graduate Center for Studies in the Decorative Arts, Design and Culture, Nueva York 6. Webgrafía http://www.villagiulia.beniculturali.it/ http://www.hermitagemuseum.org/ http://www.louvre.fr/ 51
  52. 52. http://www.nationalgallery.org.uk/ http://www.metmuseum.org/ http://www.britishmuseum.org/ http://www.getty.edu/ http://www.victorianweb.org/art/design/jewelry/classical/21.html http://www.palacioajuda.pt/ http://www.1stdibs.com/ http://www.inezstodel.com/ http://www.liveauctioneers.com/ http://www.cooperhewitt.org/ http://www.bgc.bard.edu/ http://www.christies.com/ http://www.bonhams.com/ http://www.lesartsdecoratifs.fr/ 52

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