Proceso historico-preh-de-san-a-laboyos

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Proceso de poblamiento del pueblo agustiniano en el sur del Huila

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Proceso historico-preh-de-san-a-laboyos

  1. 1. Hacienda Cálamo en el valle de Laboyos, Pita lito
  2. 2. PROCESO HISTORICO PREHISPANICO DE SAN AGUSTIN EN EL VALLE DE LABOVOS (Pitalita - Huila) HECTOR LLANOS VARGAS Profesor Asociado Departamento de Antropología Universidad Nacional de ColombiaFundación de Investigaciones Arqueológicas NacionalesBanco de la República Bogotá, 1990
  3. 3. FICHA BIBLIOGRAFICA1. SAN AGUSTIN - PITA LITO (Huila) II. Arqueología Colomb ianal. Títul o 2. SerieClasificación Dewe: 913 .8657LLANOS VARGAS , HECTORProceso histórico prehispánico de San Agustín en e/ Valle de Laboyos (Pita/ito, Hui/a)BIBLIOGRAFIA: p. 106Págs. 121, Ilust, 29. Cms. 24 (Publicación de la fundación de Investig aciones ArqueológicasNacionales ) No . 44
  4. 4. Dedicado a Lisandro Llanosya la Laboyana Lucrecia Vargas, mis padres
  5. 5. AGRADECIMIENTOSLa investigación arqueológica en el valle de Laboyos se pudo hacergracias a la junta directiva de la Fundación de Investigaciones Arqueoló-gicas Nacionales, del Banco de la República, que aprobó su realización yaportó su financiación. En particular, su director ejecutivo, el doctor LuisDuque Gómcz, que como reconocido investigador de la cultura de SanAgustín, desde un comienzo fomentó el desarrollo de este trabajo. Deigual manera merece nuestro reconocimiento el departamento de funda-ciones del Banco de la República por el apoyo constante para la ejecucióndel mismo, de manera particular a la doctora Ivonne Hatty , su directora. Desde el inicio de la prospección en la población de Pitalito recibimosla acogida por parte de sus moradores, sobre todo de los señores Jaime yAlberto Saad Molina, que en compañía de sus familiares nos brindaron nosólo el permiso para trabajar en la finca Cálamo, sino también las instala-ciones para el alojamiento del equipo científico. Gracias a su interés por laarqueología y por todo lo que pueda rescatar la historia de la región deLaboyos, este trabajo se pudo culminar. También queremos agradecer aLeonel, Concha, Gloria y demás miembros de la familia Cabrera dePitalito por la acogida que nos dieron. Don Hem án Cuéllar, administrador del Parque Arqueológico Nacio-nal de San Agustín, desde trabajos anteriores y en particular para éste,junto con su familia, han merecido nuestra gratitud por brindamos todo loque ha estado a su alcance, en beneficio de la investigación agustiniana. La exploración del valle de Laboyos se inscribe en el Programa deInvestigaciones Arqueológicas del Alto Magdalena, del Departamento deantropología, de la Facultad de Ciencias Humanas de la UniversidadNacional de Colombia. Por eso recibió la aprobación de sus directivas y se 9
  6. 6. inscribió en los cursos del área de Arqueología de la carrera de Antropo-logía, que conllevó la participación de un grupo de alumnos, como partede sus prácticas de terreno y laboratorio. En la primera temporada se tuvo la colaboración de los estudiantesAura María Gómez, María Mercedes Villalobos, Jorge Sánchez, EduardoDurán y de Carlos López, hoy egresado como antropólogo. Para la segunda temporada de terreno se tuvo la valiosa colaboraciónprofesional de los antropólogos Leonardo Moreno y Arturo Cifuentes ydel auxiliar de investigación, Fernando Osorio. El doctor Pedro José Botero, como en otras ocasiones, nos ofreció denuevo sus conocimientos científicos como investigador del Centro Intera-mericano de Aerofotointerpretación (CIAF), para la interpretación de lossuelos excavados y asociados a la secuencia histórica prehispánica delvalle de Laboyos. También fue indispensable la colaboración del doctorElfas Ruiz Beltrán, por sus valiosos conocimientos adquiridos en sustrabajos de investigación agrológica, realizados en el valle de Laboyos,para el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC, 1988). El antropólogo Fernando Piñeros, además de ofrecernos sus resulta-dos obtenidos en su investigación sobre paleoecolcgía en el volcán deMerenberg (1987), en un comienzo, motivó la realización de esta investi-gación al darnos datos preliminares sobre hallazgos cerámicos en laregión de Pitalito, obtenidos como auxiliar del proyecto sobre la influen-cia tectónica y cambios climáticos en los patrones de sedimentación en lacuenca cuaternaria de Pitalito, del investigador Jos Bakker (1990). De igual manera agradecemos a este último investigador y a la colegaLuisa Fernanda Herrera, porque este último trabajo ha sido un grancomplemento para la arqueología del valle de Laboyos, sobre todo en loconcerniente a los cambios climáticos sucedidos en esta región en losúltimos 7.000 años. El análisis palinológico realizado, que corresponde aeste período, hecho por estos dos científicos, aportó valiosa informaciónsobre prácticas agrícolas muy antiguas (segundo y tercer milenio antes deCristo), y los cambios climáticos que ayudaron a comprender los períodosde ocupación precolombina del valle de Laboyos. El antropólogo Luis Guillermo Vasco, profesor del Departamento deAntropología de la Universidad Nacional, además de participar en laprospección inicial del valle de Laboyos, mantuvo su interés a lo largo del 10
  7. 7. proyecto y colaboró con sus conocimientos sobre la etnología de lascomunidades indígenas del departamento del Cauca. Carmen Alicia Peña participó en la presentación final de la partegráfica, y el texto final tuvo la ayuda, en su corrección, de Javier AlonsoLozano y en la mecanografía de Gladys Montoya. A todos ellos ya las demás personas que colaboraron con este trabajo ,nuestro reconocimiento y agradecimiento. 11
  8. 8. INDICE GENERAL Pági naAbreviaturas 15Fechas de C.14 17INTRODUCCION 191. EL VALLE DE LABOYO S 23l. Paisajes 252. .SENTAM IENTOS PREHISPÁNICOS 31l. Localización .......................... ........ 31 1.1 Cála mo ...... 31 1.2 Finca Santa Isabel ........................................................... 36 1.3 Colegio Juvenil Campesino 37 lA La Ca neca.. .......... 37 1.5. Vereda Montañita 38 1.6. Casa antig ua de la finca Cálamo 38 1.7. La Lagun a ....................................................................... 392. Excavaciones en la finca Cálamo (Cortes 1 y 2) 39 2. 1. Primera ocupación (Período Form ativo) 41 2.2. Segunda ocup ación (Período Clásico Regional) 46 2.3. Tercera ocupación (Período Reciente) 50 13
  9. 9. Página3. ALFARERÍA Y PAUTAS OE ASENTAMIENTO: UN PROCESO HISTÓRICO REGIONAL 531. Período Formativo (l000 A.e. - 300 O.e.) 58 1.1. Alfarería 58 Baño rojo pulido (l) .. 64 Baño café claro pulido (2) .. 65 Baño café osc uro pulido (3) 66 Café claro sin baño (2) ................. ...... 67 1.2. Pautas de asentamiento 692. Período Clásico Regional (300 - 800 O.e.) 70 2. l. Alfarería 71 Baño rojo (1) ......................................... ........................ .. 71 Baño café claro (2) 75 Baño café oscuro (3.2) 75 Negra (4). ........................... .............................. ........... 76 Café claro sin baño (2) 76 Crema sin baño (4.4) 76 2.2. Pautas de asentamiento 783. Período Reciente (800 - 1550 O. C) 81 3. l . Alfarería 81 Baño Rojo (1) 82 Baño café claro (2) 82 Baño café oscuro (3) 85 Café friable sin baño (l) 85 Café claro sin baño (2) .......... 85 Café oscuro no friable (3) 86 Rojiza sin baño (5) 86 3.2. Pautas de asentamiento 92BIBLIOGRAFÍA ::....................................................................... .. 107INDICE DE LÁMINAS 111INDICE DE FIGURAS 115 14
  10. 10. ABREVIATURAS Lam.(s) : lámina(s) Fig.(s) : figura(s) N. : número A.e. : antes de Cristo D.e. : después de Cristo BP. : antes del presenteNOTA: Todos los dibujos fueron elaborados por el autor, lo mismo lasfotografías, a excepción de las que se especifiquen en el índice de láminas.Para la localización de los materiales arqueológicos se utilizó un solosistema de codificación: por ejemplo: P. 3.2.1 donde: P : Pitalito 3 : sitio arqueológico 2 : número de corte 1 : número del nivel 15
  11. 11. FECHAS DE C.14BETA-25156 Corte 2 Cuadrícula A 1430 ± 370 BP. Nivel 95-100 cm. (520 D. C.)BETA-25157 Corte 2 Cuadrícula A 2200 ± 120BP. Nivel 120-125 cm . (250 A. C.) 17
  12. 12. INTRODUCCIONComo se aprecia en este informe, la región sur del Alto Magdalena, en lasúltimas dos décadas ha sido investigada de manera continua, por parte deinvestigadores, que han aumentado de manera considerable el conoci-miento que se tiene sobre la llamada cultura de San Agustín . El universode datos y sus significados, cada vez más, alcanza una mayor aproxima-ción a su compleja historia prehispánica. Al tomar conciencia de la magnitud del territorio cultural de SanAgustín, en los últimos años se ha buscado estudiar nuevos asentamientosaborígenes, localizados en regiones diferentes a las investigadas hacevarias décadas. Primero se investigó la región de Quinchana (Llanos yDurán, 1983), luego el cañón del río Granates en el municipio de Salado-blanco (Llanos , 1988), y en esta ocasión se escogió el valle de Laboyos,que por su ubicación geográfica y por sus características fisiográficas yclimáticas, constituye un área atractiva para haber sido ocupada por losmismos habitantes precolombinos de San Agustín. De la arqueología del valle de Laboyos apenas se tenía conocimientode algunos hallazgos ocasionales recientes, pero esta zona no había sidoobjeto de un proyecto de investigación arqueológica. Razón por la cualesta exploración se propuso como objetivo general lograr una primeraaproximación a los asentamientos prehispánicos, para apreciar sus víncu-los culturales con la historia agustiniana investigada en regiones vecinas. La prospección realizada en diferentes sectores del valle, en unaprimera etapa, permitió apreciar la gran cantidad de yacimientos arqueo-lógicos, entre los que sobresalieron los ubicados en la finca Cálamo,porque en ellos se pudo apreciar que se trata de las diferentes ocupaciones 19
  13. 13. aborígenes identificadas en San Agustín, -íesdc el período formativo hastalos tiempos de la conquista hispánica. Los cortes realizados en Cálamo ratificaron y precisaron la aprecia-ción inicial. En una misma terraza se encontraron, de manera superpuesta,las evidencias culturales de sitios de vivienda y campos de cultivo delperíodo formativo superior, el clásico regional y el reciente, según laperiodización propuesta por los investigadores Luis Duque Gómcz y JulioCésar Cubillos Ch. (1979). Lo anterior hizo que este trabajo se inscribiera en la compleja realidadprehispánica del sur del Alto Magdalena. De inmediato, se integró el vallede Laboyos a San Agustín, 10 que dio la oportunidad de hacer un balancede los períodos que conformaron su proceso histórico. Por tal razón, losmateriales cerámicos se presentan integrados a la información existentesobre los demás elementos culturales, que constituyeron sus respectivaspautas de asentamiento. Es interesante destacar que los indígenas de San Agustín no sólohabitaron los paisajes conformados por ellomerío de origen volcánico, oen las terrazas aluviales y coluviales a orillas de ríos como el Magdalena,el Quinchana o el Granates, sino también en terrazas naturales, en mediode áreas pantanosas o inundables, propias del valle del Laboyos. Lo quesignifica la gran capacidad de adaptación a diferentes medios ambientes,de los grupos indígenas del sur del Alto Magdalena, que les permitió elaprovechamiento de sus recursos animales y vegetales y la utilizaciónpermanente de unos suelos propicios para la agricultura de cultígenos. delos pisos cálido, templado y frío. Cada vez más , se ratifica y amplía, que en el sur del Alto Magdalenase dio un proceso histórico indígena durante más de dos milenios, queprodujo una tradición cultural rica en experiencias sobre el manejo de unanaturaleza compleja y difícil, Yen prácticas rituales mágicas cuyos sím-bolos perduran tallados en la piedra, como testimonio de un pasado queaún merece ser conocido en el presente. 20
  14. 14. LOCALlZACION AREA DE INVESTIGACION MUNICIPIOS SUR DEL HUILA 0,- - // . " ~ - - 1. - ...... . . / ..-" " SALADO - - - - - - -~ BLANCOe!) ) C--....N CAQUETA o VALLE DE LA BOYOS r GAC . 1. 985 ES CALA 1: 400 .0 0 0
  15. 15. 1 EL VALLE DE LABOYOSLa región escogida para ser investigada se conoce con el nombre de vallede Laboyos, que hace parte del municipio de Pitalito, ubicado en el sur deldepartamento del Huila y que limita con los siguientes municipios : alnorte con Saladoblanco y Elías, al noroeste con San José de Isnos, alnoreste con Timaná, al sur con Palestina, al este con Acevedo y al oestecon San Agustín . El valle de Laboyos es la parte central del municipio de Pitalito yconstituye el centro geográfico de la parte sur del Alto Magdalena,delimitado por las estribaciones de la cordillera oriental, hacia el sur y eloriente, y varias serranías que lo separan del profundo cañón del ríoMagdalena, hacia el norte y el oeste . (Lams. 1-2). Está ubicado entre1°5113" y 1°544" de latitud norte y entre 76°17" y 76°540" de longitudoeste. Es una región privilegiada en tanto que de ella se desprenden víasnaturales que la comunican con la Alta Amazonia, con el valle medio delrío Magdalena, el altiplano de Nariño y el valle del río Cauca. El valle ha sido formado principalmente por la acción de los ríosGuarapas y Guachicos que nacen en la cordillera Oriental y corren para-lelos de sur a norte; el primero desemboca en el río Magdalena después dehacer recibido las aguas del segundo. El valle también es regado porquebradas como Mortinal, Regueros, Aguadulce y El Guadual, que corrende norte a sur formando un solo caudal que se llama Cálamo, que desem-boca en el río Guarapas, en un sitio que hace parte del perímetro urbano dePitalito. (Lam . 1). La zona estudiada del valle se encuentra en clima templado, entre1.200 y 1.500 metros. De un total de 1.012 kilómetros que tiene el 23
  16. 16. LAMINA 1 1 2 24
  17. 17. municipio de Pitalito, 681 pertenecen al piso t érmico medio y 331 al Irío.Las temperaturas varían entre los 17 y los 23 °C., para las tierras del pisotemplado del valle de Laboyos. (Univ. Nacional, 1983: 20). Según Holdridge, el valle se inscribe en la zona de vida de bosquehúmedo subtropical (bh-ST): "La vegetación primaria ha sido, en gran parte, destruida para formar potreros y algunos cultivos como café, caña, cacao y otros; solamente hacia las cañadas y en la vega del río Guarapas, se presenta uno que otro especimen vegetal como guama (inga sp), guadua (Guadua angustifotia), balso (Ochroma lagopus), sangre- gao (Groton sp), guarumo (Cecropia sp), higuerón (Ficus labran- ta), aguacate (Persea sp), sauce (Satix humboLtiana), carbonero (Calliandra semaniiy y una variedad de especies menores disemi- nadas en toda el área estudiada". (lGAC, 1988: 12) (Lam. 1:1). El clima del valle de Laboyos es relativamente homogéneo, " losparámetros climáticos no varían excesivamente respecto los promediosanuales". (ldem: 6). Hay un promedio anual de lluvias de 1.000 a 2.000mm. Existen dos períodos de mínima precipitación, comprendidos, elprimero entre finales del mes de diciembre y comienzo de marLO, y elsegundo entre los meses de agosto y septiembre; de igual manera dosperíodos de invierno, uno entre el mes de octubre y los comienzos dediciembre, y el otro entre abril y junio. (ldem).1. PaisajesLa región centro y norte de Pitalito, recorrida por los ríos Guarapas yGuachicos es el 40% del área del municipio y corresponde a suelosdesarrollados a partir de rocas sedimentarias. (Univ. Nacional, 1983: 21). En esta zona se distinguen cuatro tipos de paisajes: zona montañosa,zona de terraza, zona de valles y vegas recientes y montículos y colinas .De ellas, se han seleccionado como área de investigación de este proyectolos paisajes de terrazas planas y de valles y vegas recientes: "El ambiente morfogenético en el cual se han desarrollado los paisajes del valle y piedemonte, es de carácter deposicional y en su construcción han tenido acción principal los ríos Magdalena, Guachicos y Guarapas, los que en competencia con otros ríos, en 25
  18. 18. su continuo divagar, han depositado materiales, dejando por esta causa los diferentes tipos de relieve". (IGAC, 1988: 3). Entre las vegas del río Guarapas y el piedemonte de la cordilleraOriental se localizan en secuencia terrazas: baja, media y alta. La primeraintegra el paisaje del valle y es "estrecha, alargada, contigua y paralela alcauce del río Guarapas, está formada de materiales francos y arcillosossobre estratos pedregosos". (Idem: 4) (Lam. 1). La terraza media "se ha formado a partir de sedimentos aluvialesespesos (arcillas) que descansan sobre estratos profundos de materialesarenosos,...", y tienen un desnivel de 60 a 70 metros con respecto de labaja. (Idem: 4). La terraza alta es considerada la más antigua, y "está localizada entrelos abanicos y la montaña y se ha formado a partir de materiales aluvialesarcillosos"; tiene un desnivel de 15 a 20 metros a la terraza media. (Idem :4). Por último, el piedemonte lo forma el abanico, que "está formado pordepósitos aluviales derivados de rocas volcánicas muy antiguas (de edadJurásica) correspondientes en su mayoría a la formación Saldaña, que estáintegrada por rocas ácidas e intermedias, especialmente ignimbritas detipo riolita y riodacita y lavas volcánicas de tipo andesftico". (Idem: 4)(Lam. 2: 1). Como se verá más adelante en el capftulo de la prospección, lamayoría de los asentamientos hallados , se localizan entre las formas de laterraza media: taludes, albardones y cubetas de decantación. Los taludes: "se han formado como producto de la incisión y entalle ocasiona- da por el río Guarapas y otros caños, intermedios entre el nivel alto de la terraza media y la terraza baja. Tienen configuración estre - cha y alargada; son paralelos al curso del río Guarapas y caños menores; topográficamente son rectilíneos, de relieve fuertemente quebrado y con pendientes entre 25 y 75% Yestán dominados por el relieve plano de los albardones". (Idem: 5). Los albardones son diques naturales que : 26
  19. 19. LAMINA 2 1 2 27
  20. 20. "corre sponden a depósitos de materiales efectuados en un proceso de modelaje según el cual, los ríos en esta zona sufrieron represa- miento en el choque contra la cordillera Oriental , dividiendo su cauce en brazos y éstos efectuaron la respectiva disposición en sus márgenes en un sistema fluvio deltáico. Debido a su dinámica alterna de deposición inicialmente horizontal (rápida) y posterior- mente vertical (lenta), predominan los materiales arcillosos con inclusiones, en zonas de materiales arenosos. Como resultado de este proceso, estas formas son de configuración estrecha y sinuosa con relieve plano convexo, con pendientes de 0-1-3-7%. (ldem : 5) (Lam. 2: 2). Las cubetas de decantación son las formas depre sionales característi-cas del sistema fluvio deltáico: "Estas posiciones que alternan en complejo con los albardones (diques), en gran cantidad , en el valle de Laboyo s constituyen un subpaisaje multideltaico-multibasínal. Las cubetas han sido so- metidas a estancamiento prolongado de agua y la deposición de materiale s sobre estas posiciones, ha sido en forma vertical, lenta, por tanto en general son arcillosas con más de 60% de arcilla. En su configuración son anchas, masivas, de relieve plano cóncavo y pendiente de 0-3%". (ldem: 6) (Lam. 3: 1). En general los suelos se han desarrollado a partir de material esaluviales de diferentes orígenes: "los sedimentos son arrastrados desde lascordillera s y depositados en el valle de Laboyos. Hay materiales igneo smetamórficos y sedentarios". (Idem: 117). Los relieves son plano con-vexos y plano cóncavos: "En los conve xos el agua percola fácilmente, los suelos son mo- deradamente bien drenados. En los relieves cóncavos el agua no percola fácilmente y forma un ambiente de saturación, originando suelos pobremente drenado s. También las zonas de bajos que se encuentran constantemente en medio hidromórfico, han favorec i- do el ambiente para la formación de los suelos orgánicos". (ld em : 59). Sin embargo, se puede decir "que los aportes de materiales de origenaluvial que han formado abanicos, terrazas y vegas ya estabili zadas, hancontribuido tanto en la ganancia de materiale s como en la nivelación deestas superficies, facilitando en cierta forma su uso adecuado". (ldem:59). 28
  21. 21. Como se pudo constatar en las escavaciones, los suelos de la terrazamedia al ser derivados de sedimentos aluviales, " poseen un estrato supe-rior espeso de arcillas que descansan sobre estratos profundos de materia-les arenosos, que sirven de matriz a materiales heterométricos". (Idem :59). En la formación de bosque húmedo subtropical (bh-ST), la lluviaexcede a la evapotranspiración, lo cual significa un sobrante de agua en elsuelo , lo que es "condición favorable para la planeación de las tierras deesta región y en especial para aprovechar al máximo sus suelos". (Idem:12) Además, por ser generalmente un área de tierras planas, los procesoserosivos son muy escasos, siendo favorables para actividades agrícolas.(Idem : 73). En síntesis, los suelos del valle de Laboyos tienen una fertilidadgeneralmente alta . Una dificultad se presenta en las regiones más bajas ,como La Coneca, donde los suelos están muy saturados de agua, form an-do pantanos, pero que si se drenan bien, serían aptas para la agricultura alser ricas en contenidos orgánicos. Los aborígenes que vivieron en el valle de Laboyos, desde tiemposanteriores a la era cristiana hasta los tiempos de la colonización hispánica,comprendieron las características de los suelos, con sus cualidades para laagricultura y con la dificultad de saturación de agua en algunas área s,porque de lo contrario no se entendería cómo lo habitaron durante tanlargo proceso histórico. 29
  22. 22. 2 ASENTAMIENTOS PREHISPANICOS1. LocalizaciónAl no existir un trabajo de investigación arqueológica anterior sobre elvalle de Laboyos, inicialmente se hizo una exploración de los diferentespaisajes que lo conforman, con el fin de localizar asentamientos aboríge-nes y para lograr una primera aproximación a sus pautas de asentamiento,según planteamientos utilizados en trabajos anteriores, en Quinchana(Llanos y Durán, 1983) y en el cañón del no Granates (Llanos, 1988).1.1. CálamoEl punto de partida de la prospección fue la finca Cálamo, que limita conlos barrios del noroeste de la ciudad de Pitalito y que pertenece a losseñores Jaime y Alberto Saad Molina, porque se tenía conocimiento de loshallazgos ocasionales hechos por un trabajador de la finca. Este habíaencontrado en un campo de cultivo, algunas tumbas, en una de las cualesobtuvo una cabeza antropomorfa de piedra (Lam. 6: 2) y unas pequeñasvasijas de barro. Estas piezas se conocieron con anterioridad gracias a lainformación dada por don Hemán Cuéllar, administrador del ParqueArqueológico Nacional de San Agustín, que había sido llamado a la fincacuando fueron encontradas. El sitio del hallazgo se localiza en un albardón que bordea la margenderecha de la quebrada Cálamo (Fig. 1, p. 1-3). Este aterrazamiento escasi plano en su totalidad, teniendo en la parte central dos elevacionesnaturales de cima plana. (Lam. 3: 1). El lugar donde aparecieron algunas de las tumbas (p. 1), es plano,levemente inclinado hacia el borde oriental de la terraza, que cae varios 31
  23. 23. LAMINA 3 1 2 32
  24. 24. o P.IO LOCALlZACION SITIOS ARQUEOLOGICOS TERRENO SUJETO A INUMDACIO N o P.12N - - A SAN AG ST IN -. VALLE DE LABOYOS I.G .A. C . 1.976 M . DE PITALlTO ESCALA 1:25000
  25. 25. metros de forma casi vertical hacia el cauce de la quebrada Cálamo. Lasuperficie se encuentra alterada por actividades agrícolas modernas. Aquíse hicieron varios pozos de sondeo, de 30 x 30 cm. a lo largo de un eje quecruza el campo de cultivo (16 mt . de largo). En la superficie del terreno como en todos los pozos de sondeo seencontraron fragmentos de cerámica y algunos artefactos de obsidiana yotras rocas con varios fragmentos de carbón, en la tierra orgánica de colorcafé negruzco, con buen contenido de arcilla, que alcanzó una profundi-dad de SO cm.; luego se halló un horizonte de arcilla gris oscura conpequeñas piedras que no contenía evidencias culturales. Todo pareceindicar que se trata de un basurero prehispánico en donde también hayvarios entierros. Según información del trabajador, las tumbas eras superficiales y seconformaban de una fosa más o menos rectangular, cubierta parcialmentecon algunas lajas de piedra sin tallar, con formas columnares. La tumba donde se excavó la cabeza de piedra se localiza a unos cienmetros en línea recta del sitio anterior, hacia la parte central más alta delaterra zamiento (p. 2). Aquí se hicieron varios pozos de sondeo cuyoscontenidos indicaron que se trataba de un lugar de habitación aborigendonde también se hicieron varios entierros. Este plano central tiene una pendiente suave que lo integra al resto delaterrazamiento, en donde se arrojaron las basuras (cerámicas y líticos), yen donde se localizó una tumba que se excavó. La fosa , de forma ovoidal ,fue hecha en la capa de tierra arcillosa, debajo de la capa vegetal, a unaprofundidad de SO cm.; de largo tiene 104 cm., de ancho 38 cm . y 24 cm .de profundidad. En el extremo oeste se comunica con un nicho que tiene50 cm. de largo, 30 cm. de ancho y 36 cm. de alto. (Fig . 2) Encima delnicho, a manera de cubierta se hallaron unas piedras de forma columnar,apoyadas sobre las paredes. La tumba y el nicho solamente conteníanfragmentos de cerámica y piedra en la tierra de relleno. Por sus dimensio-nes corresponde al entierro de un niño. Los datos del trabajador de la finca que había guaqueado otras tumbasse confirmaron y precisaron con esta excavación. Por informacionesobtenidas en la región, se pudo conocer que cuando hicieron la carreteracircunvalar de Pitalito, que cortó el aterrazamiento en referencia, sedestruyó su extremo norte, y los obreros encontraron otras tumbas, conalgunas vasijas y lajas de piedra similares a las excavadas. 34
  26. 26. )Oc .... . 104 e .... . " .... N PLANTA TUteA P. 2 t5Oelftt.12e.... EST RATO ARCIUDSO CAFE CLARO e ORT E A - A FiQuro No 2 35
  27. 27. En las barrancas que generó la carretera en el extremo norte delaterrazamiento, quedó a la vista un perfil estratigráfico, donde se pudoapreciar una secuencia de estratos con fragmentos de cerámica, hasta unaprofundidad de 150 cm., que corresponden a los diferentes complejosidentificados para la cultura de San Agustín. La barranca del lado norte de la carretera está muy alterada a diferen-cia de la que está al sur. Por lo cual en los terrenos planos de encima deeste lado se hicieron pozos de sondeo controlados, que ratificaron lasecuencia apreciada en el perfil de la barranca. (p. 3). El trazo de la carretera sigue en línea recta, después de cruzar laquebrada Cálamo, en dirección oriental, hasta encontrar la carretera prin-cipal del norte que llega a Pitalito procedente de Timaná. Lo observado en la terraza de la finca Cálamo, mostró que se podíatomar la carretera como un eje de prospección, en este sector del valle deLaboyos, en tanto que ésta cruza otros albardones y cubetas de decanta-ción. Se localizaron cuatro terrazas más, de menor magnitud que la de lafinca Cálamo (p. 4, p. 5, p. 6, p. 7), donde se hicieron pozos de sondeo queresultaron positivos, pero no tan atractivos en cuanto a complejidadcultural como los tres primeros yacimientos.1.2. Finca Santa Isabel (p. 8)Queriendo continuar con la prospección de la terraza media del valle deLaboyos, se tomó la carretera que sale de Pitalito para Acevedo, endirección suroriental. A un kilómetro de distancia aproximadamente setomó una desviación hacia el norte que pasa por la finca Santa Isabel. Aorillas de esta carretera está la casa de la finca, que como se pudo apreciarfue construida encima de un albardón que había sido habitado en tiemposprehispánicos. En el patio posterior de la casa y en un cafetal que está a continuación,afloran en la superficie gran cantidad de pedazos de carámica. Los pozosde sondeo que aquí se hicieron, dieron una alta concentración de materia-les culturales, en la capa vegetal (hasta 40 cm. de profundidad), mostran-do que son basureros del período tardío de San Agustín. Por información de los campesinos, en esta zona es frecuente hallarfragmentos de cerámica y artefactos líticos cuando se cultiva, de talproporción que motivó que a una corriente de agua que cruza el área se lallamara zanjón de los tiestos. 36
  28. 28. 1.3. Colegio Juvenil Campesino (p. 9)Posteriormente se continuó la exploración hacia los terrenos del sur dePitalito. Para ello se siguió la carretera que sale del hospital regional, endirección sur, de manera paralela al río Guarapas, hasta llegar al ColegioJuvenil Campesino. Este, limita con la finca de don Alvaro Barrera, endonde se encuentran algunas de las altas terrazas que conforman lamargen derecha del mencionado río en este sector del valle. (Lam . 1: 1).En potreros inmediatos a la casa de la finca y a orillas del río Guarapas sehicieron varios pozos de sondeo que dieron algunos fragmentos de cerá-mica, sin encontrarse una concentración de los mismos. Luego se prospectó la finca que está al frente, en la otra margen delrío. A diferencia de las tierras planas de la margen derecha, los terrenos dela margen izquierda son lomas altas y de cimas redondeadas. (Lam . 2: 1)Varias de ellas se sondearon sin lograr resultados positivos.1.4. La Coneca (p. 10)Una vez realizado el reconocimiento del área suroriental del valle deLaboyos se visitaron los terrenos de La Coneca, que hacen parte del sectornorte del valle, con el fin de apreciar si habían sido ocupados en tiemposprehispánicos en tanto que hacen parte del paisaje más inundable delvalle . Las tierras, al ser bajas (cubetas de decantación), en un alto porcentajehan permanecido inundadas, al estar los suelos sobresaturados de agua ,que los campesinos actuales están drenando y adaptando para la agricul-tura, en tanto que son suelos muy ricos en contenidos orgánicos. Los terrenos de La Coneca limitan con el conjunto de lomas quebordean el valle de Laboyos en su parte norte y que lo separan delprofundo cañón del río Magdalena, en la parte que corresponde a lainspección de policía de Guacacayo. En medio de las tierras planas de La Caneca hay algunas elevacionesno muy altas (albardones) , en donde se cultiva café; algunas de ellas seprospectaron encontrándose restos culturales asociados al período tardíode San Agustín. Fue interesante observar una constante o pauta de asen-tamiento similar, en tanto que los sitios prehispánicos se localizaron sobrealbardones, que a manera de islas se encuentran rodeados de cubetas dedecantación o tierrasinundables. 37
  29. 29. 1.5. Vereda Montañita (p. 11)Está localizada hacia el norte de Pitalito. Sobre la margen occidental de lacarretera que viene de Timaná, y a unos 5 kilómetros antes de llegar aPitalito, está localizada la casa de la finca Montañita de la señora Celeniade Burbano. En la parte posterior de esta casa se hizo una prospección enun cafetal. Los pozos de sondeo indicaron que en la capa vegetal hayfragmentos de cerámica e instrumentos líticos que constatan la presenciade grupos indígenas del período reciente o tardío de San Agustín.1.6. Casa antigua de la finca Cálamo (p. 12)La casona de la colonial hacienda de Cálamo fue construida sobre unalbardón rodeado de cubetas de decantación. En ambos lados de la casaque corresponden a los extremos de la terraza, hay cultivos de café y maíz.En estos campos aparecen gran cantidad de fragmentos cerámicos yartefactos líticos en la capa superficial. Además de núcleos lascados,golpeadores, fragmentos de metates, hachas, manos de moler, raspadores,cortadores y gran variedad de lascas de obsidiana, sobresale la presenciade una pequeña punta de proyectil en este material, de forma triangular ycon pedúnculo (25 mm. de alto por 20 mm. de ancho en la base). En unode sus lados presenta retoques por presión y se encuentra fracturada enuno de los ángulos de la base. (Lam. 12: 1). Esta punta de proyectil por sus características técnicas y formalestiene gran similitud con la excavada por el arqueólogo Julio César Cubi-llos Ch. en la tumba No. 1 del cementerio de la Mesita C., del ParqueArqueológico Nacional de San Agustín, fechada en el siglo III D. C.(Formativo Superior) . Se diferencia por ser ésta última un poco másgrande y por haber sido tallada en cristal de roca. (1980). Desafortunadamente por haber sido hallada en recolección superfi-cial, no se puede hacer una asociación cultural directa, pero sí significa encompañía de la punta de proyectil de la Mesita C, que en el Alto Magda-lena se mantiene una tradición de talla no sólo de instrumentos líticos decarácter doméstico, en obsidiana, sino también de puntas de proyectilcuya función puede estar asociada a la cacería, aunque por ser tan escasas,no se puede descartar una función mágica, como lo insinúa la presencia deuna de ellas en una tumba, y la escultura de un guerrero sentado en unbanco, que apoya sobre el pecho con su mano izquierda una flecha(montículo No. 1 del Alto de los ldolos, fechado en el siglo 1 A. C.) . 38
  30. 30. Según los investigadores Duque Gómez y Cubillos, quienes excava-ron este montículo, la estatua que "guarda la entrada, es una deidad de lacaza y de la pesca. Lleva en las manos una ardilla y atrás una bolsa(cargador) con dos peces, cuyas cabezas sobresalen a los lados". (1979:48).1.7. La Laguna (p. 13)Aunque el objetivo principal de este proyecto era investigar el valle deLaboyos, se decidió hacer un recorrido del lamería de la inspección depolicía de Guacacayo y de los alrededores de la laguna de Guaitipán o LaGaitana, en la inspección de policía de La Laguna, localizados en lamargen derecha del río Magdalena (norte del municipio de Pitalito). La Laguna se encuentra rodeada de montañas y suaves lomas, dondese encontraron fragmentos de cerámica del período reciente de San Agus-tín, que como se expondrá más adelante está asociado a la etnia de losYalcones, que enfrentó a los conquistadores españoles en el siglo XVI.(Lam. 3: 2). Como bien se sabe, las lagunas tuvieron un carácter sagrado, paraculturas aborígenes como los Muiscas y aún lo tiene para comunidadesindígenas del Cauca, como los Guambianos y los Paeces, cuyos mitoshablan de la presencia sagrada de los páramos y las lagunas. Sería interesante poder investigar esta región de la laguna de Guaiti-pán, en un futuro, para profundizar el significado que debió tener en sumundo cosmológico.2. Excavaciones en la finca Cálamo (cortes 1 y 2)Los pozos de sondeo realizados en el sector p. 3 de la gran terraza de lamargen derecha de la quebrada Cálamo, pertenecientes a la finca con elmismo nombre, indicaron que era un yacimiento que contenía una secuen-cia histórica de ocupaciones culturales asociada a los diferentes períodosde San Agustín, razón por la cual se escogió para ser excavada. (Lam . 3:1). Se delimitó un área muy pn. . .na al borde de la barranca del lado surde la carretera circunvalar, por estar libre del cultivo de cafetos. Allí, enprimer lugar se realizó un primer corte, en forma de L, de tres cuadrículasde dos metros de lado cada una (A-B-C); luego. de acuerdo con los 39
  31. 31. LAMINA 4 1 2 40
  32. 32. resultados obtenidos en este primer corte, se decidió ampliar la informa-ción obtenida, haciendo un segundo corte, a 8 mts. de distancia endirección oriental, de 2 por 4 mt., subdividido en dos cuadrículas (A-B) .(Lam. 4: 1, 2). La excavación de los dos cortes se hizo de manera controlada, conniveles artificiales de 5 cms. y con el registro detallado de los materialesculturales y los cambios estratigráficos. Como la estratigrafía de los dos cortes tiene una correspondenciacultural histórica, o sea pertenecen a una misma secuencia de períodos deocupación prehispánica, a continuación se presenta la estratigrafía delcorte 2, por ser la más rica en contenidos culturales, y se complementa conlos resultados del corte 1. La interpretación de los resultados del análisis del laboratorio de lasmuestras de los diferentes suelos, se logró con la valiosa colaboración deldoctor Pedro J. Botero, investigador del Centro Interamericano de Aero-fotointerpretación (CIAF). La información sobre los paleoclimas se reto-ma del trabajo de investigación realizado por el antropólogo FernandoPiñeros sobre la paleoecología en el volcán de Merenberg y la arqueologíadel valle de La Plata (1987), que se puede ampliar para el valle deLaboyos en términos generales. Las fechas que se dan se obtuvieron por elanálisis de C.14 en muestras de carbón vegetal asociadas a estratos.También se incluyen los análisis palinológicos hechos por Jos Bakker yLuisa Fernanda Herrera, en el sitio La Coneca (Bakker, 1990: 123). Por encontrarse que el asentamiento fue ocupado en tres períodosprehispánicos, se hace la descripción e interpretación de los estrato sasociados a aquellos, desde los más profundos y antiguos hasta los mássuperficiales y tardíos, para reconstruir el proceso histórico de la ocupa -ción indígena de la terraza de Cálamo (ver Fig. 3; Lams. 5, 6: 1).2.1. Primera ocupación (período Formativo)Entre el 7200 y el 4100 antes del presente , el clima del valle de Laboyosmejoró, se volvió más tropical, la vegetación comprendió elementostropicales y subandinos bajos (1.200-1.800 m.s.n.m.): Acalypha, Cecro-pia, Urticaceae/Moraceae, Proteaceae. En La Coneca existieron lagunascon vegetación característica (Selaginella, Oenotheraceae, algae Botryo -coccus, Pediastrum y Spirogyra). De acuerdo con cálculos cronológicos,en esta zona se halló polen de maíz (Zea Mais) con una antigüedad de 41
  33. 33. LAMINAS 42
  34. 34. 2 PERFI L ESTRATI GR AF IC O PAR E D 2 00I • • f RANCO A RE NOSO 4 5~ [[[]j]Jj FR " eo ARC I LLOSe AF. ErWS<" 7 . FRA ca mi N IIk CI LLOS0 ARENOse 10 _ _ PAlEOS LJELO FRAN CO "" Cll Losa e "2 f RANCC ARENOSü fRAN CO 8 ................. fR AN CO AFiC ll l OSQ AkENQ5 r 3 • fR ANCO ARCILLOSO IIRENOSO A REN OSO f RANCO 9 . F RA NCO AFoU lO S C
  35. 35. 4.300 años antes del presente (2350 A. C.), siendo la evidencia másantigua de agricultura en el sur del Alto Magdalena (Bakker, op. cit.: 129). Esta fecha parece insólita, al profundizar de manera considerable lapresencia de grupos agricultores en el sur del Alto Magdalena, pudiéndosepensar que el período Formativo va hasta el tercer milenio antes de Cristo;pero, no parece extraña, si se asocia al fogón excavado en el Alto delLavapatas fechado en el 5250 ± 120 antes del presente (3300 A. C.).(Duque y Cubillos, 1988) . Aunque no hay materiales culturales asociadosa estas fechas antiguas, se puede afirmar que la presencia de gruposhumanos es muy antigua en el sur del .Alto Magdalena, abriéndose unadimensión histórica que futuros proyectos de investigación arqueológicaayudarán a comprender. La investigación arqueológica más reciente está constatando la exis-tencia de agricultura del maíz, con fechas cada vez más antiguas, en elsuroccidente colombiano. En el valle de El Dorado (región Calima, Valledel Cauca), se halló "polen fósil de maíz en estado ya probablementedomesticado, en un estrato fechado seis mil y medio milenios (4730 ± 230A. C.)" . (Herrera, Cardalc y Bray, 1990: 115). Recientes estudios hechosen el Araracuara, río Caquctá (Amazonia), muestran agricultura del maízen el 4645 ± 40 antes del presente (2695 ± 40 A.c). (Mora, Herrera yCavalier, 1988: 106). Entre el 4100 y el 2800 antes del presente (2.150-850 A. C.) lascolinas del valle de Laboyos estuvieron cubiertas con vegetación tropicaly subandina (Cecropia, Palmae, Alchomea, Quercus, Hedyosmun, Melia-ceae, Solanaceae, Vallea, Clethra y Rapanea); además hubo lagunasrodeadas por vegetación (Gramineae, Labiatae, Poligonum, Piper, Gya-theaceae, Elaphoglossum) y otros elementos como Hydrocotylc y Rumexque pudieron fijar sus raices en los suelos arcillosos. También se encontrópolen de maíz (Zea mais) y fríjol (Phaseolus spp.), fechado hacia el 3500antes del presente (1550 A.c) (Bakker, op . cit.) Este último dato significa la continuidad de grupos agricultores en elvalle de Laboyos . Para esta fase formativa (segundo milenio antes deCristo) tampoco hay evidencias culturales materiales, aunque está próxi-ma a la fecha más antigua asociada a material cerámico del períodoformativo de San Agustín, hallado en una tumba del Alto de Las Piedrasdel siglo IX A. C, y al perteneciente a un sitio de vivienda fechado en elsiglo VII A. C. (Duque y Cubillos, 1988: 104) 45
  36. 36. Según el trabajo de Piñeros (op. cit.) entre el año 1050 y el 50 antes denuestra era la precipitación aumentó y disminuyó la temperatura, bajan-dose el bosque Alto Andino; por eso grupos de agricultores del sur delAlto Magdalena habitaron la terraza a orillas del río Cálamo, hacia el sigloIII A. C. (2.200 ± 120 B.P.), al encontrar un clima más favorable que el delas altas sierras de las cordilleras. La terraza debió ser muy atractiva para construir allí sus viviendas ycultivar sus huertas, por estar próxima al río y a las áreas lacustres de lastierras más bajas, en donde podemos pensar, habitaron especies animalespropias para hacer parte de una dieta alimentaria. El suelo superficial, enese entonces, fue el resultado de un largo proceso evolutivo, maduro y conelementos de origen volcánico, muy apropiado para la agricultura (Fig . 3,estrato 10; Lam. 6: 1, paleosuelo negro) . Allí, en ese entonces, los indígenas cultivaron sus huertas, tallaronartefactos de piedra como lo indica la presencia de un raspador lateral, unanavaja de obsidiana, un cuchillo, tres núcleos y varios desechos de talla.En un determinado momento, sobre este suelo agrícola construyeroncasas de planta circular y paredes con estructura de postes. (Fig. 4). Los aborígenes permanecieron en la terraza en un período durante elcual manufacturaron una alfarería con un estilo propio y una tecnologíaque habían heredado de sus ancestros, que habitaron en la cima del Alto deLavapatas, hacia el siglo VII A. C. (Duque y Cubillos, 1988). Por razones que se desconocen la teraza de Cálamo fue abandonada.Según parece, sus habitantes emigraron hacia otros terrenos del valle ohacia las cordilleras. Se sabe que sus descendientes vivieron durante elsiglo 1 D. C. en lugares como la cima de una loma en El Mondey(municipio de Saladoblanco) (Moreno, 1987) y el Alto del Lavapatas(Duque y Cubillos, 1988).2.2. Segunda ocupación (período Clásico Regional)A diferencia del período anterior, el clima mejoró y se caracterizó por ladisminución de la temperatura y la humedad, entre el 50 A. C. y el 550 D.C. (Piñeros, op. cit.). Durante este período climático, favorable para laocupación humana, la terraza de Cálamo no fue habitada, aunque no sepuede descartar que los aborígenes trasladaron sus viviendas a otros sitiosdel valle. Sobre este período se sabe que los indígenas agustinianosestuvieron ocupando otras regiones localizadas más que todo en el piso 46
  37. 37. 2 mt s 2 m ts . l, PA L EOSU ELO NEGRO + + t>N . , , " ,, o + 2 mIs . +t • RASPAD OR . ,, + t::. " , + "" -, . .... -, . ........... ...... ...... ...... + + CORTE 2 P.3 NIVEL: 115cms. FORMATIVO TARDIO (SI GLO m A.C .) • CONVE NCI ONE5 PL ANTA HUECOS DE POSTES DE V IVIENDA C A R BO N VEGETAL F RA GME NT OS DE CE RA MICA o 20 40 60 eo 100 cm• . FRAG MENTOS LIT I C OS ESC .
  38. 38. térmico templado, donde construyeron su , centros funerarios monumen-tales, en un período de esplendor cultural . A partir de esta sexta centuria y hasta el 1300 D. C, el clima volvió acambiar, aumentando la precipitación y la temperatura (ldem.). Estoparece confirmarse en la terraza de Cálamo, porque los estratos que estánsuperpuestos arriba del paleosuelo negro (del 9 al 4) se originaron porfenómenos de inundación, causados por el desbordamiento de la quebradaCálamo. A pesar de las inundaciones un denso grupo aborigen habitó laterraza. Estos estratos también tienen cenizas volcánicas que los hicieronpropicios para la agricultura. Los materiales volcánicos fueron arrastradosdesde las montañas por los ríos del valle, y no se puede descartar laposibilidad de que hayan llegado por vía aérea , en tanto que se tienendatos en la investigación de Luisa FemandaHerrera (1986), que indicanlluvias de ceniza volcánica en el comienzo y al final de este períodoclimático, en regiones de la Cordillera Central, en los departamentos delCauca, Huila y Tolima (Piñeros, 1987). En el corte 2, los estratos 9 y 8 corresponden al comienzo de lasegunda ocupación, En éstos hay restos culturales arrojados como basu-ras. Los estratos 6 y 7 pertenecen también a la segunda ocupación. (Fig. 3)En el estrato 7 se halló un piso de vivienda levemente inclinado (entre 95y 100 cm.), de arcilla amarilla endurecida. En la cuadrícula B sobre estepiso se localizaron 5 huecos de postes de vivienda, de planta circular (Fig.5). En este estrato se encontraron evidencias de ocupación humana: tierraquemada (fogón), área de basurero y de vivienda, gran cantidad de frag-mentos de cerámica y sectores con carbón y dos raspadores circulares, unpulidor, dos fragmentos de manos de moler, un núcleo lascado, sietefragmentos de núcleo, tres lascas de obsidiana y varios desechos de talla.El piso de esta área de vivienda fue fechado en el siglo VI D. C. (1430 ±370 BP). Los materiales culturales disminuyen en el estrato 6; a causa de unainundación, el sitio de vivienda fue abandonado. Luego, en el lugar seconstruyó otra vivienda, en tanto que a los 60 cm. se encontró un hueco deposte, asociado a pedazos de carbón vegetal y a escasos fragmentos decerámica. Este segundo piso de vivienda es arenoso. (Estrato 5). El estrato 4 contiene el tercer piso de vivienda de esta segundaocupación. En la cuadrícula B a los 40 cm. se localizó otro hueco de poste 48
  39. 39. ~ rnr S . 1"1 /:;. . ; >, /:;. /:;. /:;. /:;. <.: i·: /:;. ,.;,. .- é; /:;. é; /:;. t /:;. /:;. A + ~ /:;. é; + /:;. ® F R AGM E NTO DE M A NO DE MOLE R /:;. 2m! s , /:;. /:;. /:;. PI SO DE AR E NA t Y AR C IL L A e: /:;. /:;. /:;. /:;. . »Ó : . /:;. /:;. /:;. CORTE 2 P. 3 NIVEL : 95-IOOcms .CLASICO REGIONA L (SIG LO 1LI D .C .) CONVENCIONES •é9 PL ANT A HUE COS DE POST ES DE VI V I EN DA P ISO OE A RCI LLA SOLI DO FR AGMENTOS DE CE RA MI C A 20 40 60 80 1 0 c ms . 0 t F R A G ME NTOS L IT I C O S ESC . F i g ur o No 5
  40. 40. de vivienda, a cuyo lado estaban tres núcleos lascados, algunos desechosde talla y restos de carbón vegetal. Esta vivienda también sufrió elimpacto de una inundación, lo que motivó su abandono, como lo señalauna delgada capa de arcilla localizada a los 35 cm. En el estrato 4, en sectores, como el correspondiente a la cuadrículaA, hay abundantes fragmentos de cerámica y líticos (un raspador lateral,un cuchillo, cuatro lascas de obsidiana, cuatro núcleos lascados y dese -chos de talla). (Lam. 11). Las basuras están esparcidas en un terreno quefue una huerta o campo de cultivo. El estrato 3 es delgado y aparece en sectores (cuadrícula A); hastaaquí llegó la ocupación del período Clásico y significa el abandono de laterraza. Los aborígenes de esta ocupación del período Clásico son los cons-tructores de las monumentales obras funerarias (montículos, templetes,tumbas, esculturas), localizados en diferentes regiones del sur del depar-tamento del Huila, como en las Mesitas del Parque Arqueológico Nacio -nal de San Agustín y en Morelia (Saladoblanco). Las tumbas guaqueadasy la excavada, junto con la cabeza de piedra, localizadas en la mismaterraza donde se efectuaron los dos cortes, pertenecen a la fase final deeste período Clásico. Los maestros escultores desarrollaron una cerámica que tiene dife-rencias formales con la de los alfareros de la primera ocupación, como seanalizará en el capítulo siguiente.2.3 Tercera ocupación (período Reciente)La tercera ocupación cultural de la terraza de Cálamo corresponde a losdos primeros estratos y aunque no se pudo fechar, su alfarería se ubica enel período Reciente de San Agustín, que ha sido fechado entre el siglo X yel XVI D. C. Los indígenas de la segunda ocupación, aunque soportaron parte delperíodo climático caracterizado por las inundaciones, resolvieron aban-donar la terraza. Esta quedó desocupada durante un largo período, des-pués del cual volvió a ser habitada por tercera vez. Los últimos 1.100 años antes del presente (850 D.C., - período colo-nial hispánico) se caracterizaron por el incremento y establecimiento de 50
  41. 41. elementos tropicales alrededor del valle de Laboyos. En la base de estazona hubo Myriophyllum, Polygonum, Typha y Cyperaceae que indicanla presencia de pequeñas lagunas (Bakker, op .cit.: 130). La abundante presencia de asentamientos humanos del período Re-ciente en el valle de Laboyos, detectados en la prospección, parecen habersurgido con el cambio de clima, que como lo anota Piñeros (op.Git.), haciael 1300 o. C. la temperatura y la humedad ambiental volvieron a dismi-nuir (hacia condiciones actuales), mermándose los elementos del bosqueandino-subandino, haciendo del valle una zona más propicia para serhabitada, por la etnia de los Yalcones, hasta el tiempo de la conquistahispánica, durante el siglo XVI. Para Bakker (op.cit.), la desaparición de Quercus hacia 450 antes delpresente (1500 O. C.), fue causada probablemente por actividad humana(deforestación), que permitió la aparición de elementos tropicales comoAcalypha, Cecropia y Trema, como vegetación secundaria en espaciosabiertos. En el corte 2 de la terraza de Cálamo los dos primeros estratos sonsuelos agrícolas; en el segundo se encontraron restos culturales esparci-dos, a diferencia del primero, donde en el extremo oriental de la cuadrícu-la B se halló un pequeño basurero. En esta cuadrícula a 10 cm . deprofundidad se encontró una pequeña lámina de oro fino, rectangular (7x4mm.) y repujada. En el corte 1, a 20 cm. de profundidad, donde se inició latercera ocupación, se localizaron cinco huecos de postes de una viviendacircular, asociados a un fogón, a fragmentos de cerámica y a varios líticos(Fig.6). A semejanza de lo sucedido durante los dos períodos anteriores, laterraza de Cálamo fue el asiento de viviendas, construidas cercanas ahuertas o campos de cultivo y a los sitios donde arrojaron sus basuras,durante el período Reciente. La terraza de Cálamo, aunque parcialmente excavada, resultó muyinteresante, porque en ella se conservan testimonios culturales del largoproceso histórico de las comunidades aborígenes que habitaron en losterritorios del sur del departamento del Huila, en los contextos particula-res de los paisajes investigados del valle de Laboyos. 51
  42. 42. L:. L:. +- + L:. +- L:. 0 ® ¡ L:. N ()---+ PU LI DOR t L:. +- +- + L:. + L:. .:». L:. + .....:., " .CORTE 1 P. 3 NIVEL 20 cms. RECIENTE (800-1550 oc: CONVENCIONES ~, -, +- ,, . ,, 0 0 ¿L}.Q A RE A DE ----- F O GD N + • PLAN TA HUECOS DE POSTES DE V I VIENDA CA R 8 0 N VEGETAL , ", , + "A +- FRA GM ENT OS DE C E RA M ICA L:. ~ + FR AGM ENTOS LlT ICO S ® " ... , ..... -, ..... t- ....... ..... ...... ........ ..... +- ESC. o . . , _1Ii::= __t::::=__ 20 , 40 60 80 ! IOOC"lI . + +- + +
  43. 43. 3 ALFARERIA Y PAUTAS DE ASENTAMIENTO: UN PROCESO HISTORICO REGIONALComo ya se había planteado desde el trabajo realizado en los asenta-mientos prehispánicos de Quinchana (San Agustín) (Llanos y Durán,1983), el arqueólogo le da mucha importancia a objetos materiales comola cerámica, para hacer identidades étnicas en un referente cronológico.Como hien se sabe, ésta es la concreción que resulta de un proceso culturalllamado alfarería, que satisface necesidades cotidianas, tanto en el mundodoméstico como en el mágico. Para cada una de las comunidades aborígenes con desarrollos socialesequivalentes, las necesidades que satisface la alfarería pueden ser lasmismas, pero cada una de ellas le imprime aspectos formales propios, quehacen parte de su identidad cultural. Por eso, el estudio de la cerámicaexcavada no consiste en identificar arbitrariamente elementos materialesaislados, sino en llegar hasta la comprensión del conjunto de elementos deidentidad cultural que produjo cada comunidad. En sociedades comunitarias cuando el conjunto de unidades queconforman su vajilla doméstica y ritual satisface las necesidades delgrupo, tiende a perdurar, identificándose solamente algunas variantesregionales y temporales. Como las culturas no están aisladas, es deesperarse que en determinadas fases de su proceso histórico se den con-tactos interétnicos que pueden alterar su alfarería con la aceptación oimposición de elementos de identidad cultural foráneos. Si el conjunto de elementos culturales de una alfarería o sistemaalfarero cambia radicalmente, desapareciendo su estructura de identidad,es porque hay hechos históricos que significan la destrucción de esacultura, como sucede cuando se da la invasión de su territorio por parte deotra etnia; si los cambios son parciales, no estructurales, es mejor pensar 53
  44. 44. en una causa producida por la propia cultura, que desarrolla cambiosrelacionados con la alfarería. Los cambios también pueden surgir y satis-facerse en y con otros grupos étnicos con los que ha establecido inter-cambios, apareciendo nuevos elementos cerámicos transplantados o adop-tados y recreados en su propio estilo alfarero. De todas maneras aunque elestudio de los sistemas alfareros permite aproximarse a las identidadesculturales prehispánicas y a sus cambios históricos, al no estar descontex-tualizados de una realidad cultural, hace falta conocer los demás elemen-tos y objetos culturales en los respectivos asentamientos, a través delconcepto de pautas de asentamiento y de un enfoque metodológico, comoel que se ha experimentado en la región de Quinchana y en Morelia.(Llanos, 1988). En las diferentes clases de asentamientos, viviendas aisladas, pobla-dos, cementerios y campos de cultivo, entre los principales, vistos demanera articulada, se conocen las pautas de asentamiento, y por lo tanto apartir de éstas se logra una identidad cultural integral: HA cada modelo de organización social corresponde una determi- nada pauta de asentamiento, que en un proceso histórico regional adquiere una identidad cultural propia. Si la pauta de asentamiento cambia es porque hechos históricos de gran trascendencia produ- cen cambios en toda la sociedad. Los motivos pueden ser muchos y se particularizan en cada proceso histórico regional. Explicar estos cambios es muy difícil y no sólo se requiere de una investi- gación arqueológica interdisciplinaria y sistemática, sino también de la búsqueda de un mundo conceptual que está surgiendo de la reflexión crítica de la etnología y la historiografía, que llamamos enfoque etnohistórico". (Llanos, 1988a). La región del sur del Alto Magdalena presenta un balance arqueoló-gico grande y complejo, en tanto que ha sido objeto de investigación porparte de experimentados arqueólogos como Luis Duque Gómez y JulioCésar Cubillos, que han trabajado en ella durante varias décadas, o comoGerardo Reichel Dolmatoff que ha planteado una interpretación de lallamada cultura de San Agustín diferente a la de los dos investigadoresanteriores. Un balance de los resultados y las respectivas interpretaciones de losautores antes mencionados se hizo en el trabajo del río Granates (Llanos,1988), aunque allí no se pudo encontrar evidencias de los tres períodosalfareros del proceso histórico regional, como sí se logró en este proyecto S4
  45. 45. del valle de Laboyos . Es bueno retomar, aunque de manera breve, loescrito por estos investigadores, para analizar los resultados obtenidos enla región de Pitalito. En primer lugar, Duque Gómez propuso una periodización arqueoló-gica con base en los resultados que había logrado en las excavacionesrealizadas durante las décadas de los años cuarentas y cincuentas. Es unasecuencia de tres complejos cerámicos que llamó Mesitas; Inferior (siglosVI A. C. - V D. C), Medio (siglos V-XII D. C) y Superior (siglos XII-XVI D. e.) (1966). Posteriormente, Reichel Dolmatoffpublicó los resultados de su inves-tigación sobre estratigrafía cerámica, definiendo una secuencia de cincocomplejos cerámicos : Horqueta y Primavera (antes de la era actual , sinfechas de C-14), Isnos (siglos I-IV D.e.), Potrero (sin fechar) y Sombre -rillos (siglos XV-XVII D. C) (1975). Al encontrar emparentados elcomplejo Primavera con el Horqueta y el Potrero con el Sombrerillos, enpublicaciones posteriores reduce su periodización a la secuencia cronoló -gica de tres complejos: Horqueta, Isnos y Sombrerillos; interpretando queentre ellos no hay continuidad cultural, sino que por el contrario enfatizaque en la región del sur del Alto Magdalena no se puede hablar de unacultura de San Agustín, sino de muchas culturas. (1979). A diferencia de lo anterior, Duque Gómez desde un comienzo hablóde los cambios en la alfarería de la cultura de San Agustín. Años más tardeeste investigador en compañía de Cubillos hizo esta periodización histó-rica; Arcaico (3.300- 1.000 A. e.), Formativo (inferior del 1.000 A. e.-200 A. C. y Superior, del 200 A. e. - 300 D. c .i Clásico Regional (300-800 o.c.: y Reciente (800-1550 D.C.). (1979). Si se comparan los complejos cerámicos definidos por Duque Gómezy Reichel Dolmatoff se constata que entre ellos no hay una equivalenciatipológica ni cronológica. En términos generales se puede decir queambos distinguen tres grandes complejos cerámicos, y a pesar de susdiferencias metodológicas en la definición de tipos cerámicos, se puedeestablecer que se trata de la misma alfarería. Reichel Dolmatoff halló losmismos materiales cerámicos que había clasificado inicialmente DuqueGómez, simplemente propuso una clasificación diferente, ignorando laanterior. Como se dijo al comienzo de este capítulo el proceso histórico del surdel Alto Magdalena no se puede reducir a los complejos cerámicos, ss
  46. 46. aislado s de los contextos culturales que contienen otros elementos. Elanálisis de la alfarería excavada en el valle de Laboyos se inscribe en laperiodización histórica propuesta por Duque Gómez y Cubillos, con el finde identificar los diferentes períodos con sus continuidades y cambios. Como este trabajo del valle de Laboyos es una continuación de losrealizados en Quinchana (198 3) y el río Granates (1988 ), la clasificaciónde los materiales cerámicos se hace con los mismos criterio s metodoló-gicos y retomando los grupos y unidades ya identificados en ese entonces.Por tratarse de la cerámica de tres ocupaciones históricas superpuestasestratigráficamente en la terraza excavada en Cálamo, (cortes 1 y 2), acontinuación se expone de manera integral todo el conjunto de grupos yunidades cerámicas para los tres períodos, para luego hacer su descripcióny análisis. SISTEMA ALFARERO DEL VALLE DE LABOYOS y RÍO GRANATESCon baño o engobe:l. ROJO: 1.1. Am bas caras: 1.1. A Pulido (Recie nte)* 1.1. A Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.1. A" Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.1. A" Pulido (Clásico Regional) 1.1. B Friable (Clás ico Regional-Reciente)* 1.2. Cara externa: 1.2. A Pulido (Reciente)" 1.2. A Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.2. A" Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.2. A" Pulido (Reciente) 1.2. B Friable (Reciente)" 1.3 Cara Interna: 1.3. A Pulido (Reciente)* 1.3. A Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.3. A" Pulido (Formativo-Clásico Regional) 1.3. A " Pulido (Reciente) 1.3. B Friable (Reciente)"• Las unidades con asteriscos no se encontraron en el valle de Laboyos, pero si está n presentes en la región de Morelía, en el cañón del río Granates (Saladoblaneo) (1988). Es una cerám ica del complejo Potrero (S. x D. C.), que plantea relaciones con el grupo baño rojo del Cl ásico Regiona l. 56
  47. 47. 2. CAFE CLARO 2. Pulido (Formativo-Clásico Regional-Reciente) 2. Pulido (Formativo) 2." Pulido (Reciente)3. CAFE OSCURO 3.1. Burdo (Clásico Regional-Reciente) 3.2. Pulido (Clásico Regional-Reciente) 3.2.Pulido (Formativo) 3.2."Pulido (Formativo) 3.3. Friable (Clásico Regional-Reciente)4. NEGRO 4.1.Ambas caras pulido (Clásico Regional) 4.2.Cara externa pulido (Clásico Regional)Sin baño o engobe:l . CAFE FRIABLE (Reciente)2. CAFE CLARO : 2. Pulido (Clásico Regional-Reciente) 2. Pulido (Formativo)3. CAFE OSCURO NO FRIABLE 3. Burdo (Reciente) 3. Burdo (Reciente)4. CREMA : 4. Pulido (Clásico Regional-Reciente) 4 Gris claro-pulido (Clásico Regional)5. ROJIZA (Reciente) En el listado anterior hay algunas unidades cerámicas exclusivas dealgunos de los tres períodos, mientras que otras son compartidas. Estasúltimas no son idénticas en todas sus características en los períodos quelas comparten, sino que tienen algunos elementos en común, pero presen-tan diferencias en cuanto a forrnas y decoraciones de un período a otro. Además, se da el caso, como era de esperarse, que varias unidadespertenecientes a un mismo período comparten entre sí varios elementos en 57
  48. 48. cuanto a pasta, formas y decoraciones, diferenciándose por alguno deellos, como lo es la presencia de un baño . En el valle de Labo yos hay tres períodos alfareros que están presentesen otras regiones del sur del Alto Magdalena, asociados a la llam adacultura de San Agustín, que corresponden más o menos, a los tres grandescomplejos establecidos en un comienzo por Duque Gómez y ReichelDolmatoff. Cada uno de estos períodos, tiene su estilo cerámico propio, que endeterminado lapso sufre transformaciones, o mejor dicho, algunas de susunidades desaparecen, otra s se transforman (cambios de form as y decora-ciones) y apare cen nuev as unidades. Las diferencias mayores se apreci anentre el período Clásico regional con respecto al Reciente. Para explica restos cambios cerámicos hace falta anali zarlos en un contexto históri cosocial.1. Período Formativo (tOOO A.C.-300 D. C.)Para los investigadores Luis Duque Góme z y Julio César Cubillos Chaparroeste largo período no es homog éneo , sino que en él encuentran algunoscambios, por lo cual lo subdividen en Inferior ( 1000- 200 A. C.) YSuperi or (200 A. C.-300 D. C.). (1979) . La fecha más antigua del Form ativo Inferior la obtu vieron en elrelleno de la tumba 1, del montículo 1 del Alto de las Piedras (siglo IX A.C.) (1988 : 104) y la asocia da a un sitio de vivienda, en el Alto deLavapatas (sig lo VII A. C.) (Idem). La fecha que marca la transición entreel formativo Inferior y el Superior es la del siglo II A. C., lograd a en latumba No. 1, del montículo norte de la Mesita B. (19 83: 125). Por último ,la fecha más tardía del form ativo Superior se obtuvo en la tumb a 27, delmontículo occidental, de la Mesita A (siglo III D. C.) (19 88: 105).1.1. AlfareríaSe tiene información de la alfarería de este período, procedente deyacimientos de los municipios de San Agustín, San José de Isnos, Sala-doblanco y en el valle de Laboyos, que señalan un amplio territorio. En la terraza de Cálamo (p. 3), en los dos cortes se halló la cerámic adel Formativo (paleosuelo negro , estrato 10, Fig. 4), que está fechado enel siglo III A. C. Esta cerámica está conformada por los grupos con baño o 58
  49. 49. V ALL E DE LA B O Y O S < C O RR E E S A T S ~ -~ SU- B G L O 1 n __ P3 BULA R E S_ ~ _ _ _ --
  50. 50. lO ~~ 17 18 16 11 19 20 ~ (J 22 24 25 23 SISTEMA ALFARERO DE SAN AGUSTIN VALL E DE LABOY OS - P.3 - EL MONDEY -SA LADOBLANCO FORMATIVO TARDIO (SIGLOS n A.C.-JlLD c.) o $ 10 " lO n 3O {M $[ SC ,tl, A L ......... -~ ~
  51. 51. 2 4 6L A MI NA 7
  52. 52. 8LAMINA 8
  53. 53. engobe: Rojo 0.1. A, 1.1. A", 1.2. A, 1.2. A", 1.3. A, 1.3. A") , Caféclaro (2, 2) , Café oscuro (3.2, 3.2), Y sin baño o engobe sólo la unidadCafé claro (2 ).Baño Rojo pulido (1)El grupo con baño rojo tiene una.pasta de color café (7.5 YR 5/4 brown, 6/6 reddish brown; 10 YR 7/2 Lightgray; 10 R 4/8 red). Las unidades 1.1.A , 1.2. A Y 1.3. A tienen un desgrasante conformado por pequeñaspartículas blancas a diferencia de las unidades 1.1. A", 1.2. A", 1.3. A"cuyo desgrasante es arena fina con abundante mica que aflora sobre lasuperficie. Tod as las unidades de este grupo tienen un baño rojo 00 R 5/6 red, 3/6 dark red; 2,5 YR 4/2 weak red, 4/4 rcddish brown) y una si perficiepulida ; las unidades que tienen el desgrasante arenoso con abundantemica se diferenci an de las otras por tener el baño rojo con tonalidadesgristceas. por efectos de la cocción . Las formas características de este grupo son : • asijas globulares asubglobulares con o sin aquillamiento, con borde bien evertido (Fig. 7,tipos RR, Y., W; Fig. 8: 10, 11 ,20,27; Fig. 9: 52, 57, 59, 60, 61, 64);cazr elas con o sin aquillamiento, de borde levemente hacia afuera (Fig. 7,tipos U, Ñ, Ñ; Fig. 8: 16, 19; Fig. 9: 17,21,22,23,24); cuencos conborde recto y labio redondeado (Fig. 7, tipo K; Fig. 8: 1, 2). Es un grupo cerámico con variedad de decoracione s: Incisa: líneas rectas finas, paralelas, oblicuas, vertic ales y horizonta-les, hechas sobre la parte superior del cuerpo de las vasijas (encima delhombro o del aquillamiento); motivos geométricos que se repiten alrede-dor de las cerámicas (cara externa) (Fig. 11 : 1, 2, 5, 6, 7); alguna sincisiones están rellenas de pasta blanca (Fig. 11: 1, 2, 3, 9), Yen otroscasos estos diseños se hicieron cuando la arcilla estaba dura o después dela cocción (Fig. 1}: 4); también existe el caso de una hilera de punto shecha sobre el aquillamiento (Fig. 11: 31), Ya lo largo del borde sobre ellabio. Acanalada : de manera similar, se hicieron diseños geométricos conlíneas acanaladas sobre la parte superior del cuerpo de las vasijas (caraexte rna) (Fig. 11: 8, 13, 17); hay un caso de acanaladuras zonificadassobre la superficie interna del borde, y se encuentran una o dos líneasacanaladas alrededor del cuello (Fig. 11 : 22, 23). 64
  54. 54. Presionada: hileras de puntos ovalados y circulares,horizontales yverticales, que van paralelos a líneas acanaladas, que se lograron coninstrumentos de punta roma; estos puntos se ubican en la parte superiordel cuerpo de las vasijas, sobre la superficie externa y sen pro tundas (Fig.11: 28, 29, 30, 32, 36); tambicn hay un/ conjunto de punto s de formatriangular sobre la superficie interna, o hilera de éstos alrededor del cuello(cara externa); hay un Iragmento de borde con labio plano, sobre el cual sehizo una hilera de circulas logrados por impresión de un instrumentotubul-ar. Muescas : hilera de muescas hechas sobre el labio y sobre el aquilla-miento (Fig . 11: 39,41). Modelada: secuencia horizontal de óvalos en relieve con incisiones alo largo de la superficie externa (Fig. 11 : 43); tira en relieve, cortada demanera intermitente, formando pequeños rectángulos, o tira en relieve,continua.Baño Café claro pulido (2)Este grupo presenta dos unidades que se diferencian por el desgrasante : la2 tiene inclusiones de arena, abundantes (cuarzo blanco); y la 2 undesgrasante arenoso , pero con abundante mica que aflora sobre la super-ficie. La arcilla de ambas unidades es de color café claro o rojizo . Sobre la superficie se aplicó una especie de aguada (delgada capa) dela misma arcilla de la pasta, (10 YR 5/4 yellowish brown , 6/3 Pale brown)que se pulió, quedando algunas huellas del pulidor. En alguna s partes delas superficies hay manchas grises debidas a la cocción. La forma característica de este grupo es la vasija globular o subglo-bular, con o sin aquillamiento, con borde s ligeramente o bastante everti -dos (Fig. 7, tipos U, RR, Y, W; Fig. 8: 19,22,23; Fig. 9: 55,59,61).También hay cazuelas con o sin aquillamiento, con bordes levementeevertidos (Fig. 7, tipo U; fig. 8: 15; Fig. 9: 19,25). El grupo café claro comparte sus técnicas decorativas con el grupocon baño rojo: Incisa : sobre la parte superior del cuerpo de la vasija se hicieronmotivos geométricos que se repiten alrededor de ella (línea s incisasirregulares y paralelas alrededor del cuello , y cruzadas formando rombos) 65
  55. 55. (Fig. 11: 38); algunos de estos motivos se hicieron cuando la archillaestaba dura o después de la cocción (Fig. 11: 15). Acanalada: hay conjuntos de líneas acanaladas sobre la superficieexterna (Fig. 11: 13, 14), o formando diseños geométricos (Fig . 11: 27) yalrededor del cuello (Fig. 11: 23). Presionada: hilera de puntos ovalados y circulares, paralelos a líneasacanaladas, y alrededor delcuello (Fig. 11: 28, 36). Muescas : hilera de muescas sobre el labio con presiones circularesalrededor del cuello y sobre la superficie interna del borde (Fig . 11: 42).Muescas delgadas y oblicuas, grandes y verticales sobre el labio (Fig. 11:39,40).Baño caf é oscuro pulido (3)Las dos unidades que pertenecen a este grupo (3.2 Y 3.2"), sólo sediferencian entre sí por tener la primera un baño café oscuro por ambascaras (lO YR 4/2 dark grayish brown, 3.1 very dark gray), mientras que lasegunda sólo lo tiene sobre la superficie externa. La cara interna de estaúltima es pulida y lleva una delgada capa (aguada), lograda con la arcillade la misma pasta, de color café claro o rojizo. (10 YR 7/3 very Palebrown ; 7.5 YR 6/4 Light brown) . El color de la arcilla de 3.2 es café, debido a la poca oxigenacióncuando la cocción (7.5 YR 5/4 brown). El desgrasante es fino con abun-dante mica que aflora sobre la superficie, la que es pulida. En este grupo hay vasijas globulares con o sin aquillamiento, y conbordes bien evertidos (Fig. 7, tipos Y, W; Fig. 8: 19,22, 24; Fig. 9: 59,63), Y cazuelas que pueden tener aquillamiento y con bordes levementeinclinados hacia afuera (Fig. 7, tipo U; Fig. 8: 10, 16; Fig . 9: 12, 18,23). También es un grupo cerámico con decoraciones similares a las de losgrupos anteriores. Incisa : sobre la parte superior del cuerpo de la vasija (cara externa) sehicieron grupos de líneas paralelas, verticales u horizontales, que serepiten a lo ancho de la pieza (Fig. 11: 8, 9. 10); Ymotivos zonificados,reticulares, delimitadospor líneas acanaladas (Fig . 11: 37). Hay líneas depuntos paralelas a una línea incisa y a otra acanalada, alrededor delequillamiento, y líneas cortas alrededor de este mismo. (Fig. 11 : 11, 31). 66
  56. 56. Acanalada: hay una o dos líneas acanaladas alrededor delcuello (Fig.11:22, 23), Yvarias líneas formando diseños geométricos (Fig. 11: 13, 14,16, 17); algunas vasijas tienen un tratamiento especial de la superficieexterna (corrugado-acanalado). (Fig. 11: 26). Presionada : líneas de puntos ovalares y triangulares formando dise-ños con líneas acanaladas, o sobre el aquillamiento. (Fig. 11: 27, 28, 29,30,41). Muescas: hilera de muescas pequeñas y grandes, paralelas rectas yoblicuas sobre el labio (Fig. 11: 39, 40).Café claro sin baño (2 )Comparte todos los elementos con la unidad café claro pulido con baño(2), diferenciándose solamente porque no tiene el baño. Por eso esposible que haya perdido éste por motivos de erosión, aunque parece quesea un hecho intencional, indicando una función doméstica diferente. Las formas corresponden a vasijas globulares y subglobulares con osin aquillamiento, de bordes muy evertidos (Fig. 7, tipos Y, W; Fig. 8: 19,20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 28). Hay cazuelas cono sin aquillamiento ybordes levemente evertidos (Fig. 7, tipo U; Fig. 8: 15, 16; Fig. 9: 17); ycuencos de borde recto y labio redondeado (Fig. 7, tipo K; Fig. 8: 1,2). Las decoraciones también son compartidas con los otros grupos: Incisa: sobre la parte superior del cuerpo de la vasija (cara externalíneas incisas formando rombos (Fig. 11: 38), y líneas paralelas horizon-tales y oblicuas (Fig. 11: 8, 10). Acanalada: conjunto de líneas acanaladas fonnando diseños geomé-tricos (Fig. 11: 13, 14, 17). Presionada: hileras de presiones circulares sobre elborde (cara exter-na e interna (Fig. 11: 33, 34, 35). Línea de presiones ovaladas alrededordel cuello (Fig. 11: 36), y líneas de presiones ovaladas y circularesparalelas a líneas acanaladas , formando diseños geométricos, sobre laparte superior del cuerpo de las vasijas (Fig. 11: 28, 29). Muescas: grandes y pequeñas, perpendiculares y oblicuas, sobre ellabio (Fig. 11: 39,40). 67

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