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Libro de Teatro Histórico

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Libro de Teatro Histórico. Ministerio del Poder Popular para la Educacion. Historia de Venezuela. Efemerides.

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Libro de Teatro Histórico

  1. 1. DIRECTORIO Rodulfo Pérez Ministro del Poder Popular para la Educación Humberto González Viceministro de Educación Básica Gisela Toro Viceministra de Educación Inicial y Primaria Yoama Paredes Viceministro de Educación Media Maritza Loreto Viceministra de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo Kelvin Báez Director General de Cultura Arnaldo Moncada Director de Linea de Arte y Patrimonio Jesús Fontalvo Director de Linea de Promoción Cultural Juan Tunez Coordinador de Memoria y Bolivarianismo Autores Marta Elena Crespo Pedroza Nelson Garzón Noreida Flores Flaminio Hernández Toloza
  2. 2. "El título de maestro no debe darse sino al que sabe enseñar, esto es al que enseña a aprender; no al que manda aprender o indica lo que se ha de aprender, ni al que aconseja que se aprenda. El maestro que sabe dar las primeras instrucciones, sigue enseñado virtualmente todo lo que se aprende después, porque enseñó a aprender" Simón Rodríguez Edición No. 1 Distribución Gratuita CARACAS, JULIO 2016 Deposito Legal No. MI2016000051
  3. 3. PRÓLOGO No hay revolución sin educación, y no hay avances en la educación si no se da importancia a la cultura. Esto lo dejó plasmado claramente El Comandante Hugo Chávez Frías en las bases del pensamiento Socialista, específicamente en el Plan de la Patria, donde se exponen los objetivos y estrategias que propician y fortalecen el afianzamiento de los valores que arraigan la identidad, construyen soberanía y defensa de la Patria, a partir del disfrute físico, espiritual e intelectual, así como en el reconocimiento de nuestro patrimonio cultural y natural, la obligación de Ampliar la Red de Intelectuales y Artistas, la consolidación del protagonismo popular en las manifestaciones culturales y deportivas, centrado en la creación de una conciencia generadora de transformaciones para la construcción del socialismo a través de la transmisión de la historia local y nacional. El arte, en todas sus expresiones es en sí una ruptura del silencio, abre ventanas al ser humano como ser pensante, dueño de sus dudas y ambiciones, para que exprese sus emociones, sus inquietudes, lo que lo entusiasma y lo que lo entristece. Es por este motivo, que el proceso de transformación curricular da mayor importancia a la formación integral privilegiando a los grupos estables como estrategia de la pedagogía del amor, el ejemplo y la curiosidad en el quehacer educativo diario, en permanente convivencia y vinculando siempre el estudio con el trabajo y la educación con la creación. En esta primera entrega, con piezas teatrales de la recopilación de cuatro destacados y destacadas docentes venezolanos, esperamos poder llegar a los corazones y la conciencia de las niñas, niños, adolescentes, jóvenes, y sus docentes, convirtiendo a la República Bolivariana de Venezuela en un gran escenario verdadero, donde millones de ciudadanos y ciudadanas son protagonistas de la refundación de la República. Rodulfo Pérez Ministro del Poder Popular Para la Educación.
  4. 4. PRESENTACIÓN “… el sol no sólo alumbra, sino que deslumbra a los ojos infantiles, que la vida es fantasía, que la realidad y el sueño se confunden mágicamente en el juego de las apariencias” José Dimas Raga Rumbos En el momento histórico que vive Venezuela, cuando todos y todas requerimos de docente que llenen las expectativas de cada estudiante de hoy, presentamos ante ustedes,un compendio de obras de teatro escritas por destacados y destacadas profesionales que buscan compartir saberes relativos a nuestra historia patria a través de un área tan hermosa e integral como lo es el teatro, espacio del conocimiento ligado a la realidad, la imagen, la fantasía, la verdad, la ficción, la historia, la fábula, y la tradición todo esto inmerso en la pedagogía del amor, la curiosidad y el ejemplo. Cuando te hablamos de la pedagogía del amor te estamos hablando de una didáctica, que nos sumergirá en las memorias de los territorios, y de las ciudadanías en su dimensión más pura y genuina, retratada desde los principios de la soberanía e independencia. Nos proponemos con esta obra literaria, motivarte a dar un paso importante, que es atreverte a innovar en tu comunidad, aula de clase y/o agrupación cultural a través del ingenio que nos acompaña para enseñar; y enseñar bien, con ideas que atrapen al niño, a la niña, al joven, y a adultos y adultas a participar en algo que dé a su experiencia destellos de luz con alegre colorido de sabiduría. Se pasearan en el contenido de este trabajo, por diferentes etapas de la Historia de la República Bolivariana de Venezuela, plasmada a través de la dramaturgia del siglo XXI, con acotaciones internas y externas que les ayudaran a desarrollar en sus espacios y con sus recursos la puesta en escena de cada propuesta ofrecida por estos docentes venezolanos, como un meritorio aporte a nuestra cultura e identidad nacional. Es una invitación a seguir profundizando en el proceso histórico y el devenir de la independencia de nuestra República a través de un área tan indiscutiblemente hermosa como el teatro y desde la investigación y la formación permanente sistematizando cada experiencia de vida para tener siempre una practica pedagógica mejorada. Maritza Loreto Viceministra de Educación.
  5. 5. ÍNDICE p.p 1 Plaza Miranda 9 2 El adiós de Manuela 16 3 La Obra Maestra 20 4 Se llamó Simón Bolívar 24 5 El Delirio de Bolívar 28 6 El Velorio de Bolívar 31 7 Justica en el Cielo 34 8 Bienvenido maestro 38 9 Tierra Coraje 44 10 Manuelita una pasión Bolivariana 58 11 Fuera el Rey 63 12 Aquel 19 de Abril 67 13 Bandera Soy 77 14 El Gran Mariscal 85 15 Los Colores de mi Bandera 90 16 El 19 de Abril de 1810 93 17 Día de la Juventud 99 18 Cumpleaños en la Carraca 101 19 Verachí 108 20 Y San Pedro hizo el milagro 119 21 El extraño caso del Lápiz y el Pincel Encantados 134
  6. 6. PLAZA MIRANDA DE: NOREIDA FLORES PERSONAJES: Francisco de Miranda, Carlos, Policía, Transeúnte y Buhoneras ESCENA 1 Se observa una plaza completamente sucia, y en ella el busto de Francisco de Miranda. Se escucha una música clásica, la cual sigue Miranda su ritmo con la cabeza. Al bajar la música aparece sigiloso un ladrón que mira a todos lados. Se dirige al busto. TRANSEUNTE: ¿Dios mío por aquí no hay ni un baño público? (Mira a los lados) ¡Bueno será detrás de esta estatua! El transeúnte va detrás de Miranda. Pasan unos segundos, sale con cara de alivio y se marcha. Aparece un policía, este rodea la plaza, camina como buscando algo, al pasar por la estatua la golpea con el rolo. MIRANDA: (Grita) ¡Ay… me duele! El policía hace caso omiso al no escuchar a Miranda. Se retira. Aparece un indigente, comiéndose una arepa. MIRANDA: (A Carlos) ¡PSS, PSS, Señor! ¿Tiene hora? CARLOS: (Mira a todos lados) ¿Cómo que alguien me habla? Pero aquí no hay nadie. MIRANDA: ¡Soy yo señor, la estatua, sería tan amable de decirme la hora!
  7. 7. CARLOS: (Sorprendido) ¡Claro amigo mío, las 8:00 en punto! MIRANDA: ¡Ay, ya van a llegar! CARLOS: ¿Quiénes? MIRANDA: ¡Las mujeres que me ahorcan! CARLOS: ¡Tranquilo mi pana, yo te defiendo! ¡Mucho gusto mi nombre es Carlos! ¿Y tú quien eres? MIRANDA: ¡Francisco de Miranda, mucho gusto! CARLOS: (Quitándose el sombrero) ¿El Generalísimo? MIRANDA: ¡Así es! CARLOS: ¡Caramba que honor, disculpe si no lo reconocí! MIRANDA: (Triste) ¡En esta plaza nadie me reconoce! CARLOS: (Dándole palmadas en el hombro) ¡No se preocupe cuente con un pana pa’lo que salga! MIRANDA: Tengo hambre. ¿Qué comes? CARLOS: Arepa con caraotas MIRANDA: ¿Caraotas? ¿Alguna exquisitez que no conozca?
  8. 8. CARLOS: ¡No chico! Esto es criollo, no sé si en tu tiempo existía, pero tampoco es lo que comías en España, Italia, Francia y sabe Dios, todos los sitios que visitaste. MIRANDA: ¡Seguro conocí las caraotas, pero tanto tiempo viajando…! CARLOS: ¡El venezolano universal! ¡Cómo te envidio! MIRANDA: (Ríe) ¡Me recuerdas a mi amigo Juan Manuel Cagigal! Pasa por el escenario una linda chica, haciendo caso omiso a lo que sucede. Carlos y Miranda la siguen con la mirada. CARLOS: ¡Bonita la muchacha! ¿No? MIRANDA: Me recuerda a mi “Querida Susan” Se escucha nuevamente una música clásica. Al bajar la música. CARLOS: ¡Ah no compadre actualízate! ¡No se puede vivir solo de recuerdos! Se escucha una algarabía, voces de mujeres se pelean entre si y por la mercancía. MIRANDA: ¡Horror! Estas damas deberían tener el glamour de la hermosa “Emperatriz Catalina o de la atractiva Marquesa Delphine de Custine” CARLOS: (Ríe) ¡Compa usted tuvo más novias que ropa! Le voy a decir algo, en el pueblo donde yo nací a los hombres mujeriegos como usted, le
  9. 9. sale la Sayona. MIRANDA: ¿La Sayona? ¿Cuándo me va a presentar a esa hermosa dama? CARLOS: ¡No compa, eso es una leyenda! (Asustándolo) ¡Más bien un espanto! MIRANDA: ¡No, no, no, entonces no me la presente! ESCENA 2 Vuelve la algarabía, las mujeres aparecen en escena con cajas llenas de mercancía y tarantines. BUHONERA 1: ¡Ayúdenme armar esto! BUHONERA 2: ¿Dónde? BUHONERA 1: ¡De la cabeza de piedra! BUHONERA 3: (Arrastrando unas cajas) ¡Que buena idea, para algo debe servir! Las mujeres comienzan a pasar mecates por el busto de Miranda, para amarrar los tarantines. Miranda comienza a gritar pidiendo auxilio. CARLOS: (Tratando de quitar a las mujeres) ¡Dejen al compadre tranquilo! Las mujeres comienzan a reírse, burlándose de Carlos. BUHONERA 1: Muchachas, este pobre hombre, pretende que no pongamos nuestra
  10. 10. mercancía en la plaza. BUHONERA 2: ¡Si hombre! ¡Dice que la cabeza de piedra es su compadre! Todas ríen. CARLOS: ¡Pues sí! Es mi amigo ¡Es el busto del Generalísimo Francisco de Miranda! BUHONERA 3: ¡Miranda! ¿Quién es ese? BUHONERA 1: (Recordando) ¡Chica, él lucho contra la indigencia! BUHONERA 2: (Con curiosidad) ¿Pero es compadre de este? BUHONERA1: (Burlona) ¡Ese es un loco! Todas vuelven a reír CARLOS: (Orgulloso) ¡Mi compa luchó por la libertad de los pueblos! BUHONERA 1: ¡Ya recuerdo! ¡Escuché decir, que también por los Derechos de la Mujer! BUHONERA 3: ¡Si, hay plazas, avenidas, estados venezolanos que llevan su nombre! BUHONERA 2: Fue un hombre muy culto. Conoció a muchas personas importantes. BUHONERA 3: ¡Fue la gran figura de la Revolución de América!
  11. 11. CARLOS: Su muerte fue injusta. ¿Ahora me entienden? BUHONERA 1: ¡Ya sabemos de quien es el busto, pero no nos caigas a coba de que es tu compadre! BUHONERA 2: ¡El hambre te voló los tapones! CARLOS: ¡Es un irrespeto hacia su memoria! BUHONERA 3: ¡Cierto! Vamos muchachas, recojamos los tarantines y busquemos otro lugar. BUHONERA 1: Recojamos la basura. Todos limpian. Al terminar la limpieza Carlos, espanta a las mujeres con el sombrero, una buhonera le quita la arepa y salen. CARLOS: (Hacia Miranda) ¡No me creyeron compa, pero mañana vengo y conversamos otro ratito! Le traigo pan con sardina. Yo le dije que lo cuidaría. MIRANDA: ¡Epa amigo! Vea detrás de mí, tengo algo para usted. Carlos se agacha por detrás de la estatua. Toma unas joyas y comienza a dar gritos de alegría. CARLOS: ¡Compa me resolvió la vida! ¡Gracias mi amigo! Te voy a reparar tu plaza. MIRANDA: ¡Prométame algo!
  12. 12. CARLOS: (Sin prestar atención) ¿Quién dejó eso allí? MIRANDA: ¡Un hombre que no conozco, las puso allí el otro día! ¡Pero prométame algo! CARLOS: ¡Lo que tú quieras! MIRANDA: ¡No lo quiero ver más como indigente, haga algo útil con su vida! CARLOS: ¿Me cree si le digo que me pondré a estudiar? MIRANDA: ¡El tamaño de tu éxito, será del tamaño de tu esfuerzo! CARLOS: ¡Se lo prometo compa! MIRANDA: ¡El trabajo y la moral son las bases fundamentales sobre las que reposa el sólido sistema de la libertad! CARLOS: ¿Usted cree que no conozco sus frases? ¡Lograr el bienestar de la patria, es la cúspide de la felicidad humana! Carlos se despide agradecido de Miranda y sale cantando. TELÓN
  13. 13. EL ADIOS DE MANUELA DE: NOREIDA FLORES PERSONAJES: Manuela Sáenz. La Muerte y el Espíritu de Simón Bolívar (En esta pieza se recomienda música clásica y sacra) ESCENA 1 Una mecedora, al lado de esta una mesita pequeña. Manuela sentada está dormida. Se escucha música de fondo. Va apareciendo lentamente por un lateral la muerte, esta se le acerca a Manuela y le acaricia el cabello. MUERTE: (riendo a carcajadas y con voz de ultratumba) ¡Te queda poco tiempo Manuela! (Ríe) ¡Está llegando tu hora! (Grita) Se apaga la llama de tu vida. La Muerte sale lentamente de escena riendo a carcajadas. ESCENA 2 Manuela despierta. MANUELA: ¿Dónde estarán los perros? (Mira a todos lados) no han venido a visitarme hoy. ¿Será que les huele a muerte? Y yo con tanto cariño que los trato. Tan mal agradecidos. (Con desolación) mi general Bolívar, tampoco volvió más, por un tiempo las dulces melodías de sus cartas bañaron mi alma. (Pausa) pero ya ni eso. Se escucha música. Aparece Bolívar lentamente por un lateral. No es
  14. 14. visto por Manuela. Se acerca poco a poco. Manuela con dificultad toma un tabaco de la mesa. Bolívar se lo enciende. BOLÍVAR: Tu amor fue el dolor indecible de mi alma. ¡Como crecía en tu ausencia! (Pausa corta) ¡Solo me acompañaba la soledad! MANUELA: (Llora) ¡Quisiera olvidar este tormento! ¡Pero cómo olvidar el calor de tus brazos y la locura de mi amor! (Pausa larga). En ocasiones la cabeza de Manuela cae hacia los lados, como si la venciera en sueño. BOLÍVAR: ¡Día tras día tu recuerdo me bañó de amargura! MANUELA: ¡Fue un amor tan raro al que estuvimos condenados! (Ríe desconcertada) ¡El amor por la patria, separados en la lucha por la libertad y ahogado en la pasión de nuestros cuerpos! MANUELA: (Fuma despacio. mira el tabaco como estudiándolo) ¡Mi general, no puedes negar que aprendiste de mí la intuición y la prudencia! (Pausa) ¡Tenía que ser así, el matrimonio que cargaba sobre mis hombros no dejaba otra opción! ¡Te rendí piadoso homenaje de admiración, a tu aventura de héroe, a tu coraje y al amor por tu patria! BOLÍVAR: ¡El recuerdo de tu amor y de mis luchas, siguen las huellas de mis pasos!
  15. 15. MANUELA: ¡Me gustaría acostarme un día de estos y despertar en la oscuridad! Esta eterna espera de mi muerte desespera a cualquiera. (Grita) ¡Bolívar, nuestra separación es como un desierto impenetrable! (Pausa) ¡Te veo y te escucho en mis recuerdos! (Decaída) ¡Siempre fuiste mi adorado tormento, tal vez como la patria amada, sueño, delirio, pasión y lamento! BOLÍVAR: ¡Si el amor surgió al encontrarte! ¡Si el amor fue la razón de separarnos! ¡Esperarte sigue siendo mi razón! MANUELA: (Mira a los lados buscando algo) Maracucho ¿Dónde estás? ¿Me olvidaste? No puedes. ¡Tú has sido mi amigo, mi guía! ¡Tú que no conoces de ambición, ni de poderes, ni siquiera de traición! (Pausa) ¡Aparece! Eres lo que más quiero después de la partida injusta y obligada de Bolívar (Pausa corta) aquella que punzó mi alma y la dejó agonizante por perderlo. (Silencio absoluto por un instante) BOLÍVAR: ¡Regresa nuevamente a la lucha! MANUELA: ¡El volvió! En Ayacucho está con sus Generales. Se prepara para la batalla final. BOLÍVAR: El pueblo firme y confiado en la Victoria, también espera por ti. (Grita) ¡Hoy contra el imperialismo y la pobreza! Se escucha música. MANUELA: (Con voz quebrantada) ¡No importa o ya no es necesario que vengas a verme! (Ríe) ¡Estoy feliz, veo el camino que me conduce a mi general! ¡Más allá de la soledad y de la muerte, donde termina el dolor y comienza nuestra gloria! Manuela va desvaneciendo poco a poco, a medida que sus ojos se
  16. 16. cierran lentamente. Bolívar hacia el público suspira y sonríe BOLÍVAR: Mi anhelo fue estar juntos y amarte. Sigo oyendo tu voz en la distancia. (CON DULZURA) ¡Ahora feliz por estar contigo, puedo decirte Manuela! Tu sufrimiento no fue en vano. ¡Toma ahora mi mano y vivamos la Gloria! Manuela abre los ojos. Mira a Bolívar con emoción. Se toman de las manos. Se escucha un vals. Bailan mientras aparece la muerte por un lateral y sigue al ritmo del baile por todo el escenario. Al terminar la música salen los tres tomados de la mano. TELÓN
  17. 17. LA OBRA MAESTRA DE: NOREIDA FLORES PERSONAJES: Francisco de Miranda y Arturo Michelena ESCENA 1 Al abrir el telón hay algunos cuadros colgados. Una mesa, con silla, lápices, pinceles y libros en el piso. Arturo Michelena en la mesa trata de pintar algo. No lo logra y arruga papeles y los lanza al piso. ARTURO: (Para sí) Si yo, Arturo Michelena a los 11 años pinte mi autorretrato, ya es hora de conseguir mi obra maestra. ¿Pero cómo lo haré? ESCENA 2 Se recuesta sobre la mesa y se queda dormido. Aparece Francisco de Miranda. Michelena despierta sobresaltado. MIRANDA: ¿Con quien sueña el ilustre pintor? ARTURO: ¡Con mi obra maestra, Generalísimo! ¿Pensó en lo que hemos hablado? MIRANDA: Por supuesto. Quiero que me pinte con uno de mis grandes amores. La Emperatriz Catalina, por ejemplo o tal vez con Sarah. ARTURO: He pasado mi vida entre lienzos y pinceles. No será alguien sin conocimientos el que me diga que hacer. MIRANDA: (Molesto) ¿Me dice ignorante? Mi nombre está grabado en el arco del triunfo en Paris. Conozco de arte, derecho, filosofía, historia y lenguas clásicas.
  18. 18. ARTURO: No se moleste precursor. Sé muy bien quién es usted. Hasta fue amigo de Napoleón Bonaparte. MIRANDA: Las cosas no son así. Es cierto que conocí al francés, cuando aún no era emperador pero nunca simpatizamos. ARTURO: Fue usted un gran hombre, siempre luchando a favor de la independencia hispanoamericana. MIRANDA: La lucha fue mi dura transmití “el fuego sagrado de la libertad” en ocasiones tuve que adoptar seudónimos como el Conde Meroff, para poder salvar la vida. ARTURO: (Complacido) Tengo entendido que el Príncipe Hesse, le predijo a través de las cartas que tendría éxito en librar América. MIRANDA: Mi estimado Michelena, combatí en defensa de la Revolución Francesa. ARTURO: ¿Debió tener muchos enemigos? MIRANDA: ¡Muchos! Algunos me acusaron de traidor. ARTURO: (Ríe) ¡Le encantaba estar preso, varias veces lo encerraron! MIRANDA: (Molesto) ¡No se ría Michelena! Vi a muchos compañeros ser conducidos a la guillotina. ARTURO: ¡Disculpe Generalísimo! No fue mi intención molestarlo, es que su vida fue tan llena de aventuras.
  19. 19. MIRANDA: ¡Pero en ningún momento, olvide a mi amada Venezuela! ARTURO: ¡Hasta su archivo personal, fue enviado aquí! MIRANDA: Así lo dispuse en mi testamento. ARTURO: Estimado, creo que hablamos de muchas cosas, mas no de lo que me interesa. ¿Puedo pintarlo? MIRANDA: Solo con mis amores. ARTURO: ¡Que amores y que nada, permita que mi creatividad vuele! ¡Total a usted nadie le puso freno en su lucha por sus ideales! MIRANDA: ¿Qué va a pintar? ARTURO: Aún no lo sé, pero le aseguro que la próxima vez que me visite entre mis sueños algo se me abra ocurrido. MIRANDA: Ha sido un placer compartir con usted pero debo retirarme. Ya conoce suficiente de mí, para que elabore su obra maestra. Miranda hace una venia a Michelena y se retira. Michelena toma los lienzos, lápices, pinceles y comienza a trabajar. Se escucha música mientras este rompe y lanza al piso papeles. Michelena se duerme. ESCENA 3 Aparece Miranda. MIRANDA: ¡Espero que mi amigo no piense que tengo apuro!
  20. 20. ARTURO: ¡He pensado muchísimo! MIRANDA: ¡Déjeme adivinar! ¿Pintó la bandera que traje a mi patria? ARTURO: Esta bastante lejos de mi señor... MIRANDA: ¿Cuándo el verdugo, quemó mi retrato en la plaza Mayor? ARTURO: ¡Frío, frío! Es capaz de decirme, que pinte unas páginas del periódico “El Colombiano”. MIRANDA: (Ríe) ¡Dígame entonces usted! Michelena toma la pintura y la muestra a Miranda. MIRANDA: (Asombrado) ¡No puede ser! ¿Cómo lo hizo tan perfecto mi señor? Jamás hablamos de esto. ¿Conoció usted España? ARTURO: ¡Jamás estuve allá! ¡Solo pinte el único lugar donde podía estar tranquilo! MIRANDA: ¡Tan tranquilo, que allí llego la muerte a buscarme! ARTURO: ¡Era preciso, el cielo necesitaba de un gran hombre! MIRANDA: Debo dejarlo dormir en paz estoy seguro que será su obra maestra. ¡Le augurio éxitos! Miranda y Michelena se abrazan. TELÓN
  21. 21. SE LLAMÓ SIMÓN BOLÍVAR. DE: NOREIDA FLORES. PERSONAJES: El Padre y Karina. ESCENA 1 El padre está sentado, leyendo la prensa. Aparece la niña, lo interrumpe. KARINA: ¡Papá, háblame de Simón Bolívar! PADRE: No me interrumpas Karina, estoy ocupado KARINA: Nunca tienes tiempo para mí. Prefieres tu trabajo, la prensa. PADRE: ¿Tu mamá ya va a servir la comida? KARINA: ¡Sólo piensas en comer! PADRE: ¡Uh, que rico, un pollito, ensaladita, arrocito y tajadas! KARINA: ¡Papá por favor! El padre continúa leyendo la prensa, Karina sale por un instante, regresa con una corneta. La toca el padre se sobresalta. PADRE: ¿Estás loca? ¡Me vas a matar de un susto! KARINA: ¿Será que me atiendes? PADRE: ¿Dime qué quieres? KARINA: ¡Tengo dos horas, pidiéndote que me hables de Bolívar! PADRE: ¿No ves que estoy ocupado? KARINA: ¡Está bien papá! Karina se va a retirar. PADRE: (Reflexionando) ¡Espera Karina! Tienes razón hija. Es poco el tiempo
  22. 22. que te dedico. KARINA: ¿Me vas a contar? PADRE: ¡Ven, siéntate! ¡Bolívar fue un niño como cualquiera que conozcas, nació en Caracas el 24 de Julio de 1783! KARINA: ¿Qué más? PADRE: ¿Pregunta lo que quieras y yo te respondo? KARINA: ¿Tuvo mamá y papá? PADRE: (nervioso) ¡Creo que necesito ayuda! El padre se dirige al público y les hace la pregunta. Espera que respondan. PADRE: ¡Claro! Pero quedó huérfano a los nueve años KARINA: ¿Entonces no pudo estudiar? PADRE: (Para si) ¿Por qué hace preguntas tan difíciles? El padre se dirige al público hace la pregunta. PADRE: ¡Ya recuerdo! Todo lo contrario, se educó con hombres como Simón Rodríguez, Andrés Bello y el Padre Andujar. KARINA: ¿Tuvo hijos? El padre camina por el escenario. PADRE: (Para sí) ¡Dios mío esta niña si me hace preguntas difíciles! ¡Qué sé yo si tuvo hijos! Se dirige al público, le hace la pregunta. PADRE: (Muy intelectual) ¡Ya recuerdo, ninguno! Se casó muy joven en 1802
  23. 23. con María Teresa Rodríguez del Toro. Una muchacha española. KARINA: ¿Por qué no tuvo hijos? PADRE: (Esquivo) ¡Ah no mija! El papá camina por el escenario, como buscando la respuesta en el aire. PADRE: ¡Ya recuerdo! Al año de casado, María Teresa enfermó de fiebre amarilla y murió en San Mateo. KARINA: ¿Qué hizo después? PADRE: (Al público) ¿Regresó a Europa? (Pausa. Se rasca la cabeza) ¡Si mi mente no me falla, allá se encontró con su antiguo maestro Simón Rodríguez! KARINA: ¡Me imagino que se puso muy feliz! PADRE: ¡Sí! Conversaron mucho sobre la libertad e igualdad de los hombres. KARINA: ¿Desde allí es libertador? PADRE: (Al público) ¡Esto si lo tengo muy clarito! ¡No! Fue tomando conciencia de la necesidad de liberar América de la tutela española. KARINA: ¡Eso si lo sé papá! ¡Lucho y lo logró! PADRE: ¡Caramba, al fin sabes algo! KARINA: ¡De Bolívar conozco mucho, pero quería compartir contigo! PADRE: ¡Me estás haciendo trampa! KARINA: ¡De alguien tan importante, hay que discutir! PADRE: ¡Así es! ¡En esa lucha se mantuvo más o menos veinte años! ¡Lo hizo con Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Bolivia! KARINA: ¡Sabes mucho de Bolívar!
  24. 24. PADRE: ¡Quizás porque mi padre siempre tenía tiempo para mí! El padre abraza a su hija. Se escucha la canción, viva Venezuela. TELÓN
  25. 25. EL DELIRIO DE BOLIVAR DE: NOREIDA FLORES. PERSONAJES: Bolívar y La Muerte. ESCENA 1 La obra se desarrolla en una montaña. Aparece Bolívar, La entrada ofrece un fondo musical. BOLÍVAR: ¡He recorrido los caminos y las cumbres de América, para cumplir el juramento que un día hice frente a mi maestro Simón Rodríguez! ¡Que no daría descanso a mis brazos, ni reposo a mi alma hasta que haya roto las cadenas que oprimen del poder español! (Triste) ¡He sido perseguido por la ambición de los hombres que quieren el poder! Ellos toman la traición por el patriotismo y la venganza por la justicia. ¡Cuánta ingratitud…..cuanta impiedad! (Desconsolado) Solo he querido el bienestar y la paz de mis hermanos americanos. ¡Mi fantasía es una quijotesca realidad! Va galopando por las llanuras y valles del continente portando la antorcha de la libertad. Aparece la muerte, en una especie de danza MUERTE: (Ríe a carcajadas) Recuerda ¡Oh gran genio, que no eres inmortal! Tus carnes están débiles y flácidas de dolor, tus surcos se agrietan al paso de los años (Ríe burlona) ¡Ya escucho el latido de la tierra que espera tu sepulcro! BOLÍVAR: (Molesto) ¡Aparta tu veneno! ¡Reina de las sombras! Ni el tiempo ni tú, podrá detener la marcha hacia la libertad, que nos llevará a la paz. MUERTE: La paz conseguida debajo de la tierra, es la que espera al indio, al negro y al mestizo en todos los pueblos de América. ¿Acaso osas desafiar los designios de Dios? BOLÍVAR: (Iracundo) ¡Apartaos de mi fantasma siniestro! Dejadme en paz. Debes ir a las profundidades de las sombras. Alejaos que mi espada
  26. 26. empuña el espíritu de la libertad. No me harás tuyo todavía. ¡Alejaos! MUERTE: (Sarcástica) ¡Hombre necio y arrogante! ¡Mírate en el resplandor de tu gloria y mirarás tu impotencia! BOLÍVAR: ¡Mis ojos lloran al ver la sangre del soldado! Pero ese sacrificio aumenta este frenesí dentro de mi alma. ¡Oh Muerte, Alejaos! MUERTE: (Convincente) ¡La libertad no existe!...es mentira ¡El enemigo de los pueblos no ha sido expulsado! ¡Sigue allí! BOLÍVAR: ¡Venezuela! ¡Tierra de ensueños donde mi fantasía hizo crecer la gloria de los dioses en sus valles y montañas! Las lágrimas se convirtieron en ríos que regaron los campos de sus hijos ¿Por qué me olvidas madre mía? MUERTE: (Acercándose) ¡No te resistas Bolívar ven a mis brazos! Bien sabe que al final todos vienen, nadie, ni siquiera tú podrás evitarlo. ¡Ven duerme el sueño eterno entre mis brazos! BOLÍVAR: ¡Las dificultades siguen siendo mi gran tormento más allá de la muerte! ¡Mi espíritu no reposará hasta que el último americano se sienta verdaderamente libre de las cadenas y de la injusticia! ¡Clamo al Dios del Universo…Potente y Misericordioso, para que se honre la dignidad de la patria! MUERTE: ¡Quiero librarte de odios, intrigas y conspiraciones! BOLIVAR: ¡Aunque siento en mis pies los umbrales del abismo, me iré contigo cuando vea a Venezuela renacer el sueño bolivariano! MUERTE: ¡Me marcharé, solo para ver de lejos tu frustración! ¡Muchos escucharán la danza macabra de tu muerte! BOLÍVAR: Mi cansancio se hospeda entre las sombras. ¡Soy el indígena que perdura errante navegante en la corriente inquisidora! ¡Soy el futuro que el pueblo conmemorará! La muerte sale bajo una música. Baja la música.
  27. 27. BOLÍVAR: ¡Viva Venezuela! ¡Viva América libre! Elevaré el Pabellón ondeante. Bolívar ondea la bandera. Se escucha música. TELÓN
  28. 28. EL VELORIO DE BOLÍVAR DE: NOREIDA FLORES PERSONAJES: Juana, Bolívar, Josefina, Isabel, Bernardina, Delfina, Manuela, Hipólita ESCENA 1 Se escucha música. Cuando baja se observa al cura rezando en la cabecera de la urna y un grupo de mujeres, le siguen y lloran, cada una va recordando aspectos de su vida. JUANA: (Tímida) Yo soy Juana Pastrano, a pesar de ser una campesina ¡Te amé Libertador! BOLÍVAR: ¡Yo también! Pero cuando fui a preguntar por ti durante la Campaña Admirable, Tu madre te había ocultado en Piedra Gorda. ¡Nunca más pude saber de ti! JOSEFINA: (Altiva) ¡Josefina Machado! Así me llaman, te acompañe en tus batallas. BOLÍVAR: ¡Cariñosamente te llamaba, Pepita! ¡Nos amamos desde el mismo instante en que nos vimos! JOSEFINA: (Triste) ¡Estuvimos juntos 6 años! ¡No me importó hacer pública nuestra relación! BOLÍVAR: ¡Supiste ganarte mi confianza! ¡Mujer Guerrera! ISABEL: (Alegre) ¡Yo, Isabel, fui tu perla caraqueña en Guayana! BOLÍVAR: ¡Adorada Isabel! Hermana de Soublette. Tu blanca tez y tus hermosos ojos me deslumbraron. BERNARDINA: (Seca) A mi Bernardina Ibáñez, me llamaba la Melindrosa. BOLÍVAR: ¡Fuiste mi perla! Pero estabas comprometida en matrimonio, con Ambrosio Plaza. DELFINA: (Vanidosa) ¡Yo soy la Bella de Angostura! Delfina Guardiola. BOLÍVAR: (Ríe) Tuve que meterme por la ventana de tu cocina y permanecer contigo 3 días hasta convencerte de mi amor. DELFINA: (Reclamando) ¡Pero tu corazón nunca fue para mí! ¿Qué me dices de
  29. 29. Manuelita Madroño, Anita Lenoit, Aurora Pardo? Y pare usted de contar. BOLÍVAR: ¡Tuve gran gusto por las féminas! MANUELA: (Valiente) ¡Su único y gran amor fui yo! Manuela Sáenz BOLÍVAR: ¡Mi Manuela! Tu pasión me acompañó hasta el final de mis días. MANUELA: ¡Fue una relación tormentosa y apasionada! Aunque no me fuiste completamente fiel. BOLÍVAR: ¡Falso! MANUELA: Hasta permitiste que Joaquina, la que llamabas “la Gloriosa” usara tu apellido para firmar. BOLÍVAR: Me seguías tras cada declaración de independencia y batallas. MANUELA: ¡Sin embargo nuestra relación se consideró tabú en aquel tiempo! BOLÍVAR: ¡Fuiste blanco del repudio colectivo! MANUELA: ¡Sí! Fui exiliada y me prohibieron la entrada a Colombia. BOLÍVAR: (Grita) ¡América es mi Patria y Manuelita, uf... Manuelita es otra cosa!       Se escucha un vals. Bolívar y Manuela bailan. Al bajar la música. HIPÓLITA: ¡Como recueldo aquellas líneas mi niño! "Te mando una carta de mi madre Hipólita, le des todo lo que ella quiere; para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida y no he conocido otro padre que ella" BOLÍVAR: Hipólita con tu cariño sincero, tu afecto permanente conquistó un lugar importante en mi vida. ¡¡Me hiciste un hombre de bien! HIPÓLITA (Canta, arrullando) Duélmete mi niño Mi niño Simón
  30. 30. Que allá viene el coco Con un carrerón, BOLÍVAR: ¿Por qué me lloran si no estoy muerto? ¡Viviré por siempre en el corazón de muchos hombres y mujeres! Bolívar se retira. MANUELA: (A las demás) ¿Ustedes no sintieron como si el Libertador, estaba aquí? TODAS: ¡Bolívar siempre estará presente! Se escucha música. TELÓN
  31. 31. JUSTICIA EN EL CIELO DE: NOREIDA FLORES. PERSONAJES: San Pedro, Cristóbal Colón, Ángeles. ESCENA 1 Se desarrolla en el cielo. Todo el ambiente entre blanco y azul. Cristóbal Colón, está sentado en una esquina, se nota triste, cansado muy despacio bebe de un vaso, se muestra pensativo. Aparecen Los Ángeles bailan por todo el escenario. Baja la música. Los Ángeles se retiran. Se escuchan unos pasos. Aparece San Pedro, mira hacia todos lados como buscando algo. COLÓN: ¡Creí que no saldrías más nunca San Pedro! ¿Cómo que estás huyendo de mí? S. PEDRO: ¡Que va Colón! Mucho trabajo allá dentro. Ya sabes ordenando a cada quien en su habitación, el comedor. ¡Bueno ya sabes! COLÓN: ¡Como voy a saberlo si tengo 517 años, esperando que me dejes entrar! S. PEDRO: ¡Sabes que eso es imposible! COLÓN: (Molesto) ¿Qué tienes en mi contra? S.PEDRO: (Riendo) ¿Estás cansado, de pasar frío en esa puerta? COLÓN: ¡Eres inclemente conmigo! S. PEDRO: ¿Acaso tú no fuiste inclemente con los indígenas venezolanos cuando pisaron sus tierras? COLÓN: ¡Yo no les hice nada! S. PEDRO: ¡Estoy decepcionado de ti! COLÓN: ¡Insisto, fueron los hombres que me acompañaron en el viaje! S. PEDRO: (Dudoso) No trates de engañarme. COLÓN: ¡Fíjate, viaje por muchos días en la Pinta, La Niña y la Santa María! ¡Me convertí en un hombre muy importante ante los Reyes de España!
  32. 32. S. PEDRO: (Mirándolo de arriba abajo) ¡Si ya veo! COLÓN: ¿No me crees? Entra y pregúntales. S. PEDRO: ¡Estás muy seguro, que se encuentran aquí! COLÓN: ¿No creo que le hayas hecho lo mismo que a mí? S. PEDRO: ¡No! Pero a ti si es verdad que no te dejo entrar. COLÓN: ¡Pero chico! S. PEDRO: (Con rabia) ¡Adentro hay muchos de esos que hicieron sufrir! COLÓN: ¿Y qué hay con eso? S. PEDRO: Cuando se den cuenta que tuviste que ver con los saqueos, robo del oro, violación de sus mujeres y todo aquel derramamiento de sangre. COLÓN: ¡Es muy cruel lo que dices! Yo no hice eso. S. PEDRO: ¡Pero tus hombres si! ¿No me vengas a decir que no lo sabías? Colón, con la boca abierta no hallaba que decir, por un momento se quedo en silencio. COLÓN: (Defendiéndose) ¡Los indígenas nos atacaron! S. PEDRO: No había motivo para lo que hicieron. Aún admiro el valor de Guaicaipuro. COLÓN: ¿Cómo puedes admirar a un indígena, sin educación? S. PEDRO: Fue un hombre que defendió con valor a su familia, su religión sus costumbres. COLÓN: (Burlándose) ¡Ay si! Muy héroe. S. PEDRO: ¿Y su esposa Urquia? Con un gran amor hacia Guaicaipuro. COLÓN: ¡Muy sentimental! S. PEDRO: Su amigo Tamanaco, quien murió cuando fue lanzado por los españoles a pelear con los perros. COLÓN: ¡Eso no lo sabía! S. PEDRO: (Llevándose las manos a la cabeza) ¿Y te parece poco, la barbarie que cometieron?
  33. 33. Colón, esconde la cara entre sus manos como con pena, no halla que decir. COLÓN: (Gritando) ¡Déjame entrar! ¡Déjame entrar! Yo nunca estuve en Venezuela, fueron otros españoles. S. PEDRO: ¿No? Y en tu tercer viaje, en el año de 1498 visitaste el Golfo de Paria y luego estuviste en Nueva Esparta. COLÓN: ¡Quiero un abogado! S. PEDRO: ¿Para qué? COLÓN: (Desesperado) ¡Voy a reclamar mis Derechos Humanos! S. PEDRO: (Riendo) ¿Derechos Humanos? COLÓN: Me estás faltando el respeto ¿No te das cuenta de lo importante que soy? S. PEDRO: ¿Importante? COLÓN: ¡Claro! ¡El día de la raza se celebra en honor a mí! S. PEDRO: ¡Estás bien pelao! COLÓN: ¿Cómo? S. PEDRO: ¡En Venezuela se ha hecho Justicia! COLÓN: ¿Qué quieres decir? S. PEDRO: Ya no celebran el “Día de la Raza” Ahora celebran el “Día de la Resistencia Indígena” COLÓN: ¿Y eso? S. PEDRO: En honor a todos esos hombres y mujeres que dieron su vida por la libertad, ante aquellas bestias llenas de maldad. COLÓN: ¿Es decir que ya nadie me toma en cuenta? S PEDRO: ¡Así es, sin embargo…! COLÓN: ¿Sin embargo que? S. PEDRO: ¡No puedo negarte la oportunidad para que te arrepientas!
  34. 34. COLÓN: ¡Estoy arrepentido! S.PEDRO: ¡Me lo dirás con el tiempo! COLÓN: ¿Me dejarás entrar? Aparecen los ángeles bajo una música celestial, toman a Colón de una mano y bailan. San Pedro se retira. TELÓN
  35. 35. BIENVENIDO MAESTRO DE: NOREIDA FLORES PERSONAJES: Simón Rodríguez, María y Ana. ESCENA 1 Se Desarrolla en un espacio donde hay una mesa y están sentadas María y Ana, tratando de escribir algo en un cuaderno. Se nota que tienen dificultad. ANA: ¡Uy María, esta tarea está difícil! ¡Ya tenemos mucho rato tratando de comenzar y lo que me está dando es sueño! MARÍA: ¡Y sin nadie que nos ayude, aquí se nos van a quemar las neuronas! ANA: ¿Bueno acaso no tenemos la canaimita? MARÍA: ¡Verdad, estamos pasadas de tontas! María se levanta a buscar la canaima, regresa, se ponen a revisar. MARÍA: Mira Ana, este señor es Simón Rodríguez. ANA: ¿Y quién es ese? MARÍA: ¡Chica el de la tarea que nos mandaron! ANA: ¡Sería buenísimo tenerlo aquí de frente y hacerle como una entrevista! MARÍA: ¿Cómo vas a pedir eso? ¡Él se murió hace muchos años! ANA: Aquí dice, que fue uno de los intelectuales americanos más importantes de su tiempo. MARÍA: ¡Ah pero fue maestro de Bolívar! ANA: ¡Ay ya me canse de leer, yo quiero entrevistarlo! MARÍA: ¿Vas a seguir? Por un lateral aparece Simón Rodríguez, ambas se sorprenden. SIMÓN R: ¿Querían hablar conmigo? MARÍA: (Asustada) ¿Quién es usted? SIMÓN R: ¡Simón Rodríguez! ANA: ¡Te lo dije, lo pedí con fuerza y se me dio! MARÍA: ¡Cállate, los muertos no hablan, esto es una broma!
  36. 36. SIMÓN R: ¡Estoy muerto solamente de cuerpo, mi espíritu y mis enseñanzas permanecen por siempre! MARÍA: ¡Estoy viendo visiones! SIMÓN R: ¡No niñas, vine ayudarlas con su tarea! MARÍA: ¿Y eso como porque? SIMÓN R: ¡Enseñar es hacer comprender! ¡Sólo la educación impone obligaciones a la voluntad. Estas obligaciones son las que llamamos hábitos! Ustedes deben hacer preguntas. ANA: (Emocionada) ¡Yo pregunto, yo pregunto, así como los periodistas! ¿Cuando nació? Ana y María toman nota en su cuaderno. SIMÓN R: Nací en Caracas el 28 de octubre de 1769. MARÍA: ¡Usted es medio viejito! Todos ríen. MARÍA: ¡Está bien pues! ¿Cómo llegó a ser maestro de Bolívar? SIMÓN R: En junio de 1793 me casé con María de los Santos Ronco. ¡Dos años después el niño Bolívar se fugó de la casa de su tutor y me lo enviaron para que me encargara de su formación! ANA: ¿Bolívar se fugó de su casa? MARÍA: ¿Por qué? SIMÓN R: ¡Desde niño, tuvo ideales distintos, revolucionarias! MARÍA: ¿Usted también fue revolucionario? SIMÓN R: ¡Sí! Pero la primera tentativa revolucionaria fracasó, fui expulsado de Venezuela, adonde no regresé jamás. ANA: ¡Lo botaron por alborotado! Todos ríen. MARÍA: ¡Ah recuerdo una frase suya! ¡Enseñen y tendrán quien sepa! SIMÓN R: ¡Ah, pero ustedes en algo me conocen! ANA: ¡Claro maestro, no sabemos todo, por eso queremos preguntarte! SIMÓN R: ¡Pregunten, para que se acostumbren a obedecer a la razón, no a la
  37. 37. autoridad como los limitados, no a la costumbre como los estúpidos! MARÍA: ¿Para donde agarró cuando se fue de Venezuela? SIMÓN R: ¡A Jamaica, allí residí por algún tiempo y me cambié el nombre por el de Samuel Robinson! ANA: (Riendo) ¡Hasta le gustaba jugar a los escondidos! SIMÓN R: ¡Estrategias políticas! Después me fui a los Estados Unidos, luego a Francia, allá me encontré de nuevo con Bolívar. MARÍA: ¡Ya Bolívar estaba grande! SIMÓN R: ¡Sí! Nos fuimos a Italia a presenciar la coronación de Napoleón Bonaparte como rey. ANA: ¡Parecían unos trompos viajando por todo el mundo! SIMÓN R: (Ríe) ¡Tu si tienes ocurrencias! Al terminar la gira por Roma, juramos dedicarnos por completo a la causa de independencia de Hispanoamérica. MARÍA: ¿Y se quedó viviendo en Italia? SIMÓN R: ¡No María, me fui a Londres donde me encontré con mi amigo Andrés Bello, emprendiendo ese mismo año el retorno a América! ANA: ¡Andrés Bello! Ese es otro que un día de estos voy a llamar, a ver si aparece como usted. MARÍA: ¡Concéntrate Ana, que ya me duele el dedo de tanto escribir! ANA: ¡Es que el maestro tiene una historia muy larga! MARÍA: ¡Hay algo que no entiendo! SIMÓN R: ¿Qué cosa? MARÍA: ¿Se llamaba Simón Rodríguez o Samuel Robinson? SIMÓN R: Al regresar al continente americano, por Cartagena de Indias, retomé mi nombre de Simón Rodríguez. ANA: ¡A mí también me gustaría cambiarme el nombre! MARÍA. Inspirado en usted fue que Bolívar dijo: "Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que Ud. me señaló”
  38. 38. SIMÓN R: ¡Así es! ANA: ¿Usted solamente le daba clases a Bolívar? SIMÓN R. ¡No Ana! En Ecuador dicté clases de agricultura y botánica en el Colegio Nacional. En Ibarra, fundé una "sociedad de socorros mutuos” y en 1825 Bolívar me recibe en Lima y me incorpora de inmediato a su grupo de colaboradores directos. MARÍA: ¡Ah tuvo bastantes trabajos! SIMÓN R: Ese mismo año, Bolívar me nombra "director de Enseñanza Pública, Ciencias Físicas, Matemáticas y de Artes y director general de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana. ANA. ¡Perroooo! ¡Usted si fue inteligente! SIMÓN R: ¡Lamentablemente esa fue la última vez que vi a Bolívar! MARÍA: ¿Hasta cuando estuvo en esos trabajos? SIMÓN R: En 1826 renuncié a todos los cargos. ANA: ¿Por qué? SIMÓN R: Tuve algunos problemas con el mariscal Antonio José de Sucre presidente para ese entonces de dicha nación. ANA. ¡Yo también tengo problemas a veces con María, porque es muy terca! Todos ríen. ANA: ¿Por qué le gustaba enseñar? SIMÓN R: Enseñen, y tendrán quien sepa; eduquen, y tendrán quien haga. Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra. MARÍA: ¡Profundo eso que dijo! SIMÓN R: También publique varios libros y ensayos. MARÍA: ¿Cuándo fue que se vio con Manuelita Sanz? SIMÓN R: En 1842, iba para Ecuador y a mí paso por Perú tuvimos una entrevista. ANA: ¿Así como la que le estamos haciendo nosotras? SIMÓN R: ¡Algo así! ¡Ya Manuela estaba anciana y próxima a morir!
  39. 39. ANA: ¿Esos libros que escribió donde podemos encontrarlos? SIMÓN R: Estando en Guayaquil, perdí gran parte de mis obras en un incendio ocurrido en la ciudad. MARÍA: ¡Ay que malo! SIMÓN R: En 1853, regresé a Perú con mi hijo José y Camilo Gómez, un amigo. Allá me sorprendió la muerte. MARÍA: ¿Maestro pero sus restos están en el panteón Nacional? SIMÓN R: ¡Sí! En el siglo justo de mi fallecimiento, fueron devueltos a mi amada Caracas, ciudad natal. MARÍA: ¡Maestro me duele el dedo, porque esta floja de Ana, lo que hace es preguntar! SIMÓN R: ¡Las voy a dejar para que descansen, cuando necesiten de mi no duden en llamarme! ANA. (Alegre) ¿Tú sabes de todo? SIMÓN R: ¡No soy como los árboles que echan raíces en un solo lugar, soy el viento, el agua, el sol! ANA: ¿Sabes una cosa maestro? SIMÓN R: ¡Dime Ana! ANA. ¡Cuando sea grande voy a ser periodista! MARÍA: ¡Yo historiadora! SIMÓN R: Hacen la pareja perfecta. Así me gusta que estudien porque la ignorancia es la causa de todos los males que el hombre se hace y hace a otros; y esto es inevitable. ANA: ¡Es verdad maestro! SIMÓN R: Ahora si las dejo, no sin dejarles esta frase que quiero que recuerden siempre: Acostúmbrese a ser veraz, fiel, servicial, comedido, benéfico, agradecido, consecuente, generoso, amable, diligente, cuidadoso, aseado; a respetar la reputación y a cumplir con lo que promete. Simón Rodríguez sale de escena.
  40. 40. ESCENA 2 Ana y María, están dormidas con la cabeza encima de la mesa, van despertando simultáneamente. ANA: ¿Se fue? MARÍA: ¿Quién? ANA. ¡El maestro Simón Rodríguez! MARÍA: ¿Entonces no fue un sueño? ANA: ¡Revisa el cuaderno, tu tomaste nota de todo! MARÍA: (Revisando el cuaderno) ¡Está en blanco, pero lo extraño es que me duele el dedo! ANA: ¡No importa si te duele, comienza a escribir que ya en nuestra mente está toda la tarea! María observa a Ana extrañada. MARÍA: ¿Fue un sueño de ambas? ANA: ¡Fue nuestra realidad! María comienza a escribir. TELÓN
  41. 41. TIERRA CORAJE DE: FLAMINIO HERNÁNDEZ TOLOZA. PERSONAJES: María Guevara, Viejo Guerrero, Piache, Urquía, Luisa Cáceres, carcelera, Soldado 1, Soldado 2, General, Juana, Mujer1, Mujer2, Mujer3, Mujer4, Morales, Ana María Campos, Manuelita Vieja, Manuelita Joven, Bolívar, Argelia Laya, Livia Gouberneur. ESCENA 1 Cortina musical de inicio algo lúgubre, fantasmal e indígena. Entran a escena una a una las voces fantasmales y con una música de ambiente se genera una mínima coreografía, son ellas los mismos personajes indígenas, cubiertos del traje fantasmal. TODOS: (Cortina musical indígena) Esta es la presencia eterna….esta es nuestra presencia eterna….esta es nuestra presencia eterna….esta es nuestra presencia eterna (Todos) ¡Esta es nuestra presencia eterna! TODOS: (Juegan corporalmente al ritmo de la voz) ¡Todo Empieza, todo concluye! ¡Todo empieza todo concluye! ¡Todo empieza, todo concluye y de nuevo empieza! (Se van incorporando todos con el mismo parlamento) ¡Este es el comienzo! ¡Urquía! ¡Ana María Campos! ¡Luisa Cáceres¡ Juana la Avanzadora! ¡Manuelita Sáenz! ¡Livia Gouberneur! ¡Argelia Laya! ¡Tú las leyendas María Guevara! ¡María Guevara, la leyenda! ¡Leyenda María Guevara! Leyenda, leyenda, leyenda…(Quitan el traje fantasmal a María Guevara, quien queda en el centro sentada de espaldas al público. las voces van desapareciendo mantienen la palabra leyenda y bajando el tono desaparecen) MARÍA GUEVARA: (Se levanta lentamente mientras habla) Soy una de las tantas leyendas. Quiero ser como tu Urquía… Urquíaaaa!!!!...Urquiaaaaa!!!
  42. 42. VIEJO GUERRERO: Bella mujer de los cerros gemelos ¿Qué tanto gritas? MARÍA GUEVARA: Miren pues ¡Un Guerrero! (Ríe) VIEJO GUERRERO: Eres la multifacética ninfa que sale de la imaginación de la gente convertida en leyenda. MARÍA GUEVARA: ¡Gran Guerrero! No se te ha otorgado el valor que mereces. VIEJO GUERRERO: ¿Así lo crees? MARÍA GUEVARA: ¡Eres el Guerrero Invisible! VIEJO GUERRERO: Es cierto. Después de ganar muchas batallas, quedé postrado e ignorado por años hasta que vino la muerte. PIACHE: No te lamentes, tu nombre gira en cada rincón de todos los pueblos. VIEJO GUERRERO: ¿Qué opinas? ¿Lo dicho por él, es cierto? MARÍA GUEVARA: Eres grande. El más importante. PIACHE: Eres masa viva que da la fuerza a todas las defensas asumidas por proteger nuestras tierras y forma de vida…. PIACHE Y MARÍA: ¡Eres El Guerrero Desconocido! VIEJO GUERRERO: Seguiré llevando mi espíritu a todos los que aún están en las filas de los que luchan por preservar nuestras tierras…
  43. 43. El Viejo Guerrero sale. PIACHE: Sigue el camino, los tiempos son largos y tortuosos pero sigue el camino. MARÍA GUEVARA: ¿Que puedes decir de mí? Tonterías…sé lo que vas decirme. AMBOS: ¡Eres una leyenda! (Se miran al rostro y ríen) MARÍA GUEVARA: (Reflexionando con ligera tristeza)) Soy como la musa para los poetas, algo intangible, un rostro que existe, pero que no existió jamás. PIACHE: Las leyendas, surgen de la necesidad de nuestros pueblos para generar enseñanzas y contar nuestras historias de manera mágica. MARÍA GUEVARA: Soy pura fábula…una mentira y…. PIACHE: No eres una mentira. MARÍA GUEVARA: ¡Sí! Solo falta que me digas que soy una Diosa. PIACHE: Eres una Diosa como la luna, eres la Diosa de las Montañas Gemelas. ¡Eres tierra Coraje! Eres la cosecha, producto de la siembra en la mente de los pobladores, y así como se colocan las semillas sobre la corteza y el barro, tú eres el abono moldeado en las conciencias. Es allí donde te conviertes en leyendas…. MARÍAGUEVARA: Suenan hermosas tus palabras. PIACHE: Estas en la mente de tus creadores…la sabiduría del pueblo.
  44. 44. El Piache sale. MARÍA GUEVARA: Oye, oye pero…no te vayas… (Analizando) dijo que estoy…. URQUIA: En la conciencia de tus creadores… MARÍA GUEVARA: ¡Urquia! URQUIA: Fui realidad en las montañas de los Teques. Allí donde Guaicaipuro, resistía ante la barbarie imperialista de ese entonces. MARÍAGUEVARA: Lamento no haber sido real, para ufanarme del coraje como lo haces tú. URQUIÍA: Tonterías…las leyendas promueven la sabiduría de los pueblos… MARÍA GUEVARA: Tienes razón pero….háblame de ti y Guaicaipuro. URQUÍA: Sus cenizas intactas giran en el universo y su espíritu toca las fibras de los que luchan por nuestros ancestros. MARÍA GUEVARA: Supongo que sin él, fue terrible. URQUIA: Cosas muy importantes siguieron…Es allí cuando te levantas de la tragedia, y resurges con nuevos bríos y sientes que él, está en ti. MARÍA GUEVARA: ¿Algo así como que las leyendas estamos en la conciencia de la gente? URQUIA: Algo así. Aquel día, Guaicaipuro caía entre el fuego y la espada del enemigo. Los cantos y tambores retumbaron en las montañas como
  45. 45. un eco y mi grito recorría el Universo ¡Guaicaipuro! ¡Guaicaipuro! (Baja tono, ligeros sollozos). MARÍA GUEVARA: (Le ayuda a levantar) fuiste una valerosa mujer, Cacica, Esposa y Madre de Guerreros. URQUIA: Sígueme para que conozcas algunas de esas mujeres que por siglos, con dignidad, lucharon por su pueblo (Sale). MARÍAGUEVARA: ¡Si Urquía! Voy contigo. Urquía y María Guevara salen. Cortina musical. ESCENA 2 Entra en escena Luisa Cáceres de Arismendi. LUISA CACERES: ¡Sin Patria no quiero Esposa! eso dijo mi esposo el General. Y yo ¡Luisa Cáceres de Arismendi! les digo a ustedes los realistas, apresaron mi cuerpo pero mi voz está incólume. Las llagas me desvanecen del dolor. Aquí en el vientre me acompaña un fuerte olor a futuro…Bebé, mi bebe...Nacerás con la insignia de soldado y ondearás con la brisa mezclado en multitudes, confundido en una masa viva capaz de abrazar los más puros principios de libertad. Mi bebé…mi bebé… mi. CARCELERA: (Ríe) te aferras a la abstracción que raya en el autismo (Ríe). LUISA CACERES: Agua, tengo sed…. CARCELERA: Toma pues, ¡bebe! (Ríe) Es la clara del líquido que se unió descontroladamente con la pestilencia que corre por los conductos subterráneos. El ligero púrpura y escarlata, es de tus libertadores
  46. 46. fusilados y mutilados (Ríe). LUISA CACERES: (Manos al vientre) ¡No te acerques! mí bebe… mi bebe… CARCELERA: ¡Despierta ya mujer! tú bebe está allí. No tienes olfato…van dos días que nació cadáver. Leales a tu esposo fueron apresados y fusilados. En pocos instantes vas al patio…caminarás sobre ellos, descalza, triturando sus órganos como las uvas para vino (Ríe) ¿Así que tienes sed? (Rabia) Bebe entonces (Ríe). La Carcelera se retira. LUISA CACERES: Juan Bautista ¿Sin Patria no quieres esposa? Escucha bien entonces, mi convicción patriota lo acepta. Y Si algo quiero en este instante Juan Bautista, y eso va por encima de nuestra filiación, es una Patria libre de imperios. Si eso es sí, (Con fuerza) ¡Patria libre! ESCENA 3 Entran los Soldados. SOLDADO 2: Esta batalla la estamos perdiendo, ¡Quiero resistir! SOLDADO 1: (Herido) La Patria es lo primero, ofrendo mi vida por ella. El Soldado 1 sale. SOLDADO 2: ¡No lo hagas! Es un suicidio… ni modo, ¡Moriré contigo! GENERAL: (También herido) ¡Deténgase soldado! SOLDADO. No puedo detenerme debo ir al frente GENERAL: ¡Deténgase soldado! ¡Es una orden! (Grita hacia lateral) ¡Escuchen Ustedes mujeres!¡Estamos perdiendo esta batalla, tienen que salir al frente de inmediato¡ Yo me encargo de estos heridos.
  47. 47. Todos salen mientras entra voz de Juana. JUANA: (En off) ¡Los Generales han puesto su confianza en el Batallón de Baterías de Mujeres!¡La República pide más esfuerzos a sus hijas!¡Los Realistas avanzan! si logran entrar a Maturín, harán su carnicería; mujeres violadas, ancianos y niños degollados. Ellos insisten en mantener un Imperio que pronto será historia. Las quiero como las valientes mujeres que somos ¡Batallón de Baterías de mujeres! Quiero que sepan bien, los imperialistas no nos dejarán sin Patria! ¡Nuestra lucha es por la República! Cortina musical. TODAS: 25 de Mayo de 1813, en Alto de los Godos, Maturín, al mando de Juana Ramírez, fuimos guerreras infranqueables. MUJER 1: Aquel glorioso día, nos enfrentamos al enemigo imperialista, hasta que logramos vencerlo. MUJER 2: Juana Ramírez, nuestra comandante, con solo 23 años, nacida en Chaguaramal, nos bañó con su ímpetu de guerrera. JUANA: La de altos de los Godos, sería nuestra gran batalla. MUJER 3: Juana Ramírez, ve caer a los Patriotas ante avalancha enemiga. MUJER 4: Sale de la retaguardia y ordena a su batallón de mujeres que la sigan. JUANA: Y tomando la espada de un oficial realista caído, se lanzó de primera a la lucha, cuerpo a cuerpo. Esa fue Juana Ramírez. TODAS: ¡La Avanzadora! ESCENA 4 Morales sentado a un lateral con mirada soslayada cuando entra Ana María.
  48. 48. MORALES: Vaya, vaya pues… miren a quien tenemos por aquí… ANA MARÍA CAMPOS: En este lago vine a morir. Las aguas emancipadas del funesto Imperio Español me recibieron. Ya eran libres de la brisa imperial y bautizaron mi alma para la gloria eterna. En sus orillas mi cuerpo quedó inerte por las convulsiones que se hicieron constantes como secuela del atroz castigo. MORALES: ¿Estabas conspirando contra España? ANA MARÍA CAMPOS: Sí, quería una Patria libre de todo imperio. MORALES: Fue imperdonable tu atrevimiento. ANA MARÍA CAMPOS: ¿Sabes algo Francisco Tomas Morales? MORALES: ¿Acaso hay algo más que deba saber de ti? ANA MARÍA CAMPOS: Como la bengala que es el “Relámpago del Catatumbo” surgió mi grito insurgente multiplicado, incesante. Te lo grité una y otra vez... MORALES: ¡Ya! ¡Calla! ¿No pretendas comenzar de nuevo? ANA MARÍA CAMPOS: Y otra vez lo haré. Claro que lo haré si nacemos de nuevo… MORALES: (Sarcástico) Eso es imposible… ANA MARÍA CAMPOS: Lo gritaría desde mi propia tumba, desde la nada donde ahora eres mí igual. MORALES: No estoy dispuesto a escucharte. ANA MARÍA CAMPOS: Esa frase me permitió mantener las fuerzas ante los latigazos que hicieron surcos en mi dorso desnudo. MORALES: Tenías que retractarte…fue un castigo que pudiste evitar. ANA MARÍA CAMPOS: Mi pasión por una Patria libre fue mi fortaleza…
  49. 49. MORALES: ¡Ya no sigas! ANA MARÍA CAMPOS: La frase que tanto te indignaba, cuyo contenido surgió de los más claros instintos y principios de la mujer Patriota que lo fui, sería el mejor presagio para lo que ya venía en camino. Tu capitulación (Ríe). MORALES: Tonterías... ANA MARÍA CAMPOS: Sí, tu capitulación ¿Te acuerdas? MORALES: Fue una tontería de tu parte semejante petición. ANA MARÍA CAMPOS: Esa frase movió los cimientos de tus nervios. MORALES: No quiero escucharte más. ANA MARÍA CAMPOS: No quieres escuchar más la frase que te tiene penando en la eternidad MORALES: ¡Calla! ANA MARÍA CAMPOS: ¡No! ¡No voy a callar! tienes que escucharla siempreee… ¡Si Morales no capitula monda! ¡Si morales no capitula monda! ¡Si Morales no capitula monda. MORALES: ¡Ya bastaaaaa! (Le huye en el espacio escénico). ANA MARÍA CAMPOS: No huyas Francisco Tomas Morales, Los realistas no entenderían jamás que la Patria no se negocia; que la idea de nación se consolida porque sus componentes que éramos los patriotas republicanos sentíamos la pasión de verla libre de todo imperio. No hubo dolor que me hiciera flaquear, no hubo miedos ni humillaciones que forzaran mi declinación. Pero lo más importante y esto debe quedar para la posteridad, mi frase se metió en los huesos, espíritu y cuerpo de la gente; se hizo carne viva en el colectivo, convirtiéndonos en un sólido cuerpo que con precisión tenía bien claro su objetivo; erradicar al oprobioso imperio para que la Patria perteneciera a los Republicanos. Así que escucha bien. Si Morales no capitula monda. Si Morales no capitula monda…Si
  50. 50. Morales no capitula monda (Apoyan todos en off, mutis). ESCENA 5 Entrando con dificultad Manuelita Vieja, se apoya en la tumba de Simón Rodríguez. MANUELITA VIEJA: Don Simón Rodríguez, la providencia quiso sembrarlo en Amotape. A casi dos años de su partida, aún inhalo el mismo aire que usted dejó de respirar por estos cielos de Paita. Justo aquí, la región que cobijó nuestro destierro, aquí se me apaga la vida, El espíritu suyo maestro Rodríguez y el de mi Simón aun me acompañan Amar y proteger al Libertador, me lo cobró Santander, uno de los tantos intentos de magnicidio fue planificado desde la sombra donde la presencia de ese traidor era evidente. Simón, El sol que alumbró cada uno de tus pasos, no escatimó pudores para mostrarme siempre a tu lado. A un lateral como sombra, aparece Bolívar. BOLÍVAR: El balcón nos permitió ver la noche en su inmensidad. Las estrellas del universo, no se comparan con la enorme luz que se abrió en mi corazón, alumbrando desde ya todos mis caminos… con ellos vendrá la gloria que he de compartir siempre a tu lado Manuelita. MANUELITA JOVEN: (Desde el balcón) ¡Es él! ¡Sí! ¡Lo sigue la multitud! ¡Monta en hermoso corcel blanco! ¡Se acerca el Libertador! el mismo que selló el triunfo en Carabobo ¡Libertador! ¡Simón Bolívar! (Ademan de lanzar un objeto) allí va una corona de laureles; fíjala en tu corazón (Con resignación) no me escucha… pero… (Emocionada) lee mis labios ¡Dios santo! ¡No aparta su vista de mí! me contempla sin vacilar ante los gritos de la multitud. Se aleja y no deja de mirarme…Dame fuerzas Señor ¡Libertador! ¡Simón Bolívar! ¡Sé que no me escuchas,
  51. 51. pero quiero decirte que te amooo,,(Para sí) te amo…te amo. Mi cuerpo era un tormento de tempestades anárquicas…aquella noche en la recepción, temblorosa le dije ¡Simón¡ Ven, acércate, (Entra música) ahora bailemos Simón. (Manuelita se desprende) que la música nos traslade a los rincones más apartados y desconocidos de nuestra existencia. Manuelita Joven sale. BOLÍVAR: (Acciones dando sensación de espejismo) Manuelita, Manuelita, Manuelita, debo marcharme, y no estamos cerca para una despedida, pero te esperaré por décadas en la eternidad… te esperaré Manuelita… Manuelita te espero. MANUELITA VIEJA: (En la tumba) Supongo Maestro Rodríguez, Samuel Robinson que así te llamaste cuando te hiciste clandestino, supongo que estás muy cerca de él. Quiero que le digas pues ¡Que la irreverente! La que con firmeza y fidelidad a su obra, la misma que lo amó más allá de su muerte, estará con ustedes en muy poco tiempo… si lo estaré…seguro que… Manuela Vieja sale ESCENA 6 Aparece Argelia Laya, como oradora de orden leyendo un discurso en el Congreso Nacional de entonces) ARGELIA LAYA: Señoras y señores de este congreso…En menos de diez años entramos al siglo XXI. Así que la mujer de hoy no puede seguir siendo vista como un ser de segunda categoría, o como muchos pretenden decir que ella pertenece al “Sexo Débil” La mujer es luchadora, solo tienen que verla allá en sus casas de cartón como lo dijo el camarada Alí, en su canto comprometido (Entra coro techos de cartón) La mujer, es forjadora de una patria como la soñamos, libre de hegemonías imperiales, que solo
  52. 52. pretenden colocarla como un objeto de compra venta. ¿Que la mujer Venezolana es hermosa? si, en eso estamos totalmente de acuerdo. Hermosa sí, pero tonta ¡No!... (Queda congelada). Por lateral opuesto aparece Livia Gouberneur. LIVIA GOUBERNEUR: ¡Abajo Rómulo! (Voces tras cortinas apoyan)¡Abajo Rómulo Betancourt! ¡Compañeros! El llamado es a sumarse para que caiga este sistema opresor estimulado por los intereses de los gringos. Ellos manejan como marioneta a Rómulo Betancourt. Este gobierno con sus socios y lacayos del pacto de punto fijo está bien protegido desde el norte con la presencia de la C.I.A..Ellos ordenan a la Digepol que como sabemos este cuerpo represivo está minado de la gusanera policial cubana y junto a la Municipal, nos persiguen sin tregua. Debemos ser cautelosos, reclamamos una sociedad más justa….los invito a seguirme camaradas ¡Abajo el imperialismo! ¡Fuera Rómulo Betancourt! queremos una Patria sin que nos dirijan desde el norte….queremos que las riquezas del país seas distribuidas con equidad ¡Viva la lucha del proletariado! ¡Fuera el Imperialismo Yanqui! Con orgullo lo grito Soy comunista, soy comunista y comunista siempre seré. Cortina musical a la Bella Ciao, se ejecuta, mientras ambas se desplazan para comunicarse. ARGELIA LAYA: ¡La virgen Roja de los estudiantes! Así te llamaron a ti Livia Gouberneur. LIVIA GOBERNEUR: La magnánima luchadora por darle un puesto justo a la mujer. Esa fuiste tú Argelia laya. ARGELIA LAYA: Aquel 1ro, de noviembre de 1961, una bala con apoyo de la gusanera apagó tu futuro. LIVIA GOUBERNEUR: Fuiste una gran activista por los derechos de la mujer.
  53. 53. ARGELIA LAYA: Como tú, quería una sociedad de iguales. Tu precoz andar por esos caminos de lucha, fue truncado, se acabó tu poesía adolescente, apagaron tus sueños, cegaron tu vida… LIVIA GOUBERNEUR: Pero mi voz siguió en ti. Siento la satisfacción de saber que todo lo que quise hacer en vida, tuvo continuidad dignamente por ti. Así que Juntemos nuestras manos. Tú Argelia Laya. ARGELIA LAYA: A tu lado siempre Livia Gouberneur AMBAS: ¡Fuimos una sola bandera! Coro. Canción de Ali. Se adapta esto…”viva Argelia viva Livia agarrados de la mano”) (cortina musical la misma del principio para que regresen los indígenas con los trajes fantasmales. luego se lo van quitando brechtianamente se lo colocan en el brazo para que Urquía, despojada del personaje hable normal. URQUIA: Siempre debe estar en los adentros de todos, un grito persistente, porque La Patria pertenece a los que se fueron, los que estamos y los que vendrán. Es un grito que ha de repercutir como la fuerza del Orinoco, el Resplandor del Catatumbo, las Cataratas del Auyantepuy. Ese grito debe salir del alma, para que la brisa ondule al Tricolor con sus ocho estrellas cabalgando las inmensas riquezas asentadas en el Subsuelo y el Mar… con el Caballo del Escudo que ahora corre hacia la izquierda y adelante, para que el grito se escuche por el resto de los siglos venideros…ese grito es: TODOS: ¡Viva la República Bolivariana de Venezuela! (Cortina musical) TELÓN
  54. 54. MANUELITA UNA PASIÓN BOLIVARIANA DE: FLAMINIO HERNÁNDEZ TOLOZA. PERSONAJES: 1) Como Monologo, Para lo cual los cambios pueden hacerse preferiblemente en el escenario 2) Como diálogo, con la presencia de un actor para el personaje Bolívar, y otra actriz para Manuelita Vieja. MANUELITA: (Llegando de visita a la tumba del Maestro) Don Simón Rodríguez, la providencia quiso sembrarlo en Amotape. Desde aquí, con mi mirada fija hacia el mar, quiero ofrecerle un saludo en oraciones. A casi dos años de su partida, aún inhalo el mismo aire que Usted dejó de respirar por estos cielos de Paita. Justo aquí, la región que cobijó nuestro destierro, aquí se me apaga la vida, pobre como he quedado, en indigencia absoluta por mi fidelidad a los pensamientos y obra de mi Simón. Por eso me persiguen. No, no son fantasmas; el espíritu suyo maestro Rodríguez y el de mi Simón aun me acompañan. MANUELITA JOVEN: Simón Bolívar, el General que al mando de su Ejército libertó naciones enteras. Siendo una coronela, curiosamente me permitió ser su libertadora. Sí, es cierto; me comprometí sin miedos a la causa libertadora; estuve presente en diezmadas batallas; enfrenté como soldada los desmanes del enemigo realista, Y nada más cerca de la verdad: estuve mezclada en los mejores salones de las fiestas oligarcas, ¡ah! pero accediendo a informaciones precisas de los opresores. Puse al servicio de la causa Patriota, muchos detalles comprometedores de las estrategias absolutistas. Fueron tantas las acciones que me
  55. 55. regocijan a plenitud porque llenaron mi alma. Haber sido gobernadora del corazón de Bolívar, me mantiene viva con firmeza, a pesar de mi delicado estado de salud. Amar y proteger a bolívar me lo cobró Santander, porque uno de los tantos intentos de magnicidio fue planificado desde la sombra donde la presencia de ese traidor era muy evidente. Todo comenzó cuando me condecoraron como caballeresa del sol; me lo gané entre otras acciones, cuando convencí a mi medio hermano, quien siendo Capitán diera un salto adelante, y junto a otros muchos del Ejercito Realista, se colocaron al servicio de la Causa Patriota. ¡Simón Bolívar! desde aquel día en el balcón, llegando en tu entrada triunfal a Quito y el baile de gala cuando nos presentaron formalmente, me convertí en tu sombra, El sol que alumbró cada uno de tus pasos, no escatimó pudores para mostrarme siempre a tu lado como un brazo que le dio brillo a tus mejores emociones… lo recuerdo como si lo viviera en este instante. Cortina musical para cambiarse. ¡Es él! ¡Sí! Lo sigue la multitud; monta en hermoso corcel blanco, sí ¡Se acerca el Libertador! el mismo que selló el triunfo en Carabobo; aquel que impregnado de los más nobles principios de libertad, lo dejó todo para adelantar la gesta más sublime…y como un gigante erradica siglos de dominio español en América ¡Libertador! ¡Simón Bolívar! (Pone su mano en el corazón y hace ademán de lanzar un objeto) allí va como movimiento simbólico una corona de laureles; fíjala en tu
  56. 56. corazón (Con resignación) no me escucha pero… (Emocionada) lee mis labios ¡Dios santo! ¡No aparta su vista de mí! me contempla sin vacilar ante los gritos de la multitud… y ahora se aleja y… no deja de mirarme ¡Dame fuerzas señor! Permíteme resistir su turbadora mirada… ahora se aleja y su vista no la desprende de mí, debo gritarle aunque mi voz sea tapiada en el bullicio por los cientos de seguidores ¡Libertador! ¡Simón Bolívar! ¡Sé que no me escuchas! Pero ¡quiero decirte que te amo!!!! (Para sí) te amo… te amo. BOLÍVAR: Hoy ha sido un día muy hermoso. Un pueblo entero gritando vivas a mi ejército… convirtiendo mi figura diminuta, en un gigante de espíritu… luego en el balcón… pude verla… aquí se convirtió en mi dueña con su turbadora mirada. El balcón nos permitió ver la noche con su inmensidad de estrellas… si eso le dije en aquel tono agradable de enamorado con afán de conquista; insistí en lo contradictorio de lo claro que era la oscuridad aquella noche y la desaparición del horizonte que se escondió en sus aguas… se lo dije a pesar de lo nerviosa que se sentía entonces, pero se lo dije (RIE)… La oscuridad no deja ver el horizonte…pero cada lucero dará luz a mi camino, para que siga cumpliendo con mi magna empresa… MANUELITA: Y dando vueltas sin equilibrio, porque mi cuerpo era un tormento de tempestades anárquicas hasta que al fin me calmé, pude ofrecerle mi apasionada mirada…y fijando mi vista a las alturas, leo las intenciones de la composición estelar, y a través de su vibra encantadora con un silenció inequívoco de gallarda intención, sin que sus voces internas se resquebrajaran, sus pensamientos llegaban a los míos y construí frases que no
  57. 57. salieron de sus labios pero que la interpreté en su silencio… BOLÍVAR: Las estrellas del universo, no se comparan con la enorme luz que se abrió en mi corazón, alumbrando desde ya todos mis caminos… con ellos vendrá la gloria que he de compartir siempre a tu lado Manuelita. MANUELITA: Fue entonces incontenible la noche, la fuerza apasionada de aquellas frases eran hermosas melodías que me cautivaron por siempre, transformando mis latidos en un concierto de truenos desequilibrados, pero que me convirtieron en la mujer propietaria de la dicha más reluciente… quise pedirle que se acercara… y lo hice. Simón ven acércate, nuestros corazones se acoplaron armoniosamente… ellos se han convertido en uno solo… (Entra música) ahora bailemos Simón… Música y bailan, mientras ejecutan el baile, en algún momento manuelita se desprende y va a cambiarse de inmediato a su traje del principio. MANUELA: ¡Que la música nos traslade a los rincones más apartados y desconocidos de nuestra existencia…! Bolívar queda solo en escena y ejecuta acciones que dan la sensación de despedida terrenal. BOLÍVAR: Manuelita… Manuelita… Manuelita, debo marcharme, y no estamos cerca para una despedida… pero te esperaré por décadas, para que me alcances en la eternidad… te esperaré Manuelita… Manuelita te espero.
  58. 58. Entra Manuela Vieja, con el traje del comienzo. MANUELITA VIEJA: Supongo Maestro Rodríguez, Samuel Robinson que así te llamaste cuando quisiste hacerte clandestino, supongo que estás muy cerca de él, sí, muy cerca de mi simón. Quiero que le digas pues… dile; que la irreverente, la que con firmeza y fidelidad a su obra… la misma que lo amó mas allá de su muerte, estará con ustedes en muy poco tiempo… si lo estaré… estaré… seguro que lo estaré… Baja la voz gradualmente y sale. TELÓN
  59. 59. FUERA EL REY DE: FLAMINIO HERNANDEZ TOLOZA. PERSONAJES: Luisa Cáceres y Carcelera. ESCENA 1 Se desarrolla en dos espacios, de la nefasta fortaleza y prisión, los cuales son: el cuartucho enrejado y la antesala del mismo; ellas marcan tres momentos del confinamiento de la heroína en una celda. A manera de sugerencia, estos tres momentos se pueden marcar con un paraban que muestre por una cara la parte interna de la celda, y por la otra cara, la parte frontal de la misma, que al quedar al fondo con los barrotes, muestra al espectador la antesala del cuartucho, cuyos cambios se sugieren con cortina musical que marque el cambio de tiempo y espacio, además de los elementos que destaquen la mutación de personajes. LUISA CÁCERES: (En triste estado de shock) ¡Sin Patria no quiero Esposa! eso dijo el General. Y yo, Luisa Cáceres de Arismendi, les digo a ustedes ¡Tiranos! Llegaron a estas tierras con su faz imperial, masacrando al nativo, propietario natural de este paraíso. Luego traen esclavizado al negro de la lejana África (Ríe) y se entramparon ustedes mismos. El cruce de las razas incluyendo la de ustedes, dio origen a una nueva tez, a un nuevo pensamiento, a nuevos deseos…anda por allí capitalizando el ambiente a favor de un despertar…se intuye…se huele…es sabia fresca que va en erupción desde los más candentes cimientos de la piel. Sin temor alguno les digo, apresaron mi cuerpo pero mi voz está incólume, divagando por la tortura psíquica en este inhóspito, insalubre e indigno lugar que me han dado, pretendiendo convertirme en virtual despojo. Las llagas me desvanecen del dolor, sin embargo, cada una de ellas atomiza mi espíritu, proyectando desde lo más profundo de mí ser la facultad de resistir sin desmedro de mi madurez prematura. (Soñadora) Aquí en el vientre me acompaña un fuerte olor a futuro… no dejaré que lo mancillen con la feroz garra del despiadado intruso. Lo protegeré con mi cadáver de ser
  60. 60. posible. Me sobra valor para bloquear los bajos instintos de las manos asesinas que me enclaustraron con este martirio. (Ternura) Bebé, niño o niña que quieres ver luz, estás aquí acompañándome, serás testigo de la deshonra que la oprobiosa actitud de los realistas ejerce sobre nuestra Patria. Nacerás con la insignia de soldado y ondearás por la brisa mezclado en multitudes, confundido en una masa viva capaz de abrazar los más puros principios de libertad. Te siento nadar en las aguas agitadas aleteando tus tiernos bracitos en busca de superficie para mostrarte ante el mundo y otorgarme el noble Titulo de madre. Mi bebé…mi bebé. Cortina musical acompañando las últimas frases, Luisa Cáceres va volteando lentamente el paraban simultáneamente incorpora algunos elementos de vestuario que la identifiquen como celador, al voltear totalmente el paraban, se muestra la fachada de la celda. CARCELERA: Observo con cautela cada uno de tus movimientos (Ríe despiadadamente) te aferras a la abstracción que raya en el autismo… no quieres contemplar la sed insaciable que tenemos por culpa de los Insurgentes Republicanos (Ríe) ¿Sed? Claro tienes sed, quieres calmar la sequedad en tu organismo. Sacio mi sed vengando a mis compañeros caídos en defensa de la corona. Sí, tienes sed y… toma, bebe de nuevo. Es la clara del líquido que se unió descontroladamente con la pestilencia que corre por los conductos subterráneos. El ligero púrpura y escarlata, ya lo sabes, surgió de esos cuerpos mutilados y fusilados de tus libertadores (Ríe de manera desordenada) Ahorra tus preguntas… es cierto me siento satisfecha. Los ruidos de sables y cañones dieron al traste con el intento de tu rescate hecho por leales a tu esposo. En pocos instantes sales al patio; caminarás sobre ellos, descalza, debes triturar sus órganos como las uvas para el vino…bebe entonces (Ademan de entregar el recipiente) con tranquilidad neutraliza tu sed… siento alivio en la mía.
  61. 61. Cortina musical y paralelamente despojándose los elementos de celador, incorpora nuevos detalles de vestuario o utilería que la identifican con luisa pero en un tiempo distinto al primer momento. LUISA CÁCERES: ¡Bebita… mi bebita! (Tararea)… arrorró mi niña. Los maltratos castraron nuestros planes; surcar el mar saludando a los delfines. En tierra firme, encandilados por montañas de salinas conocerías la riqueza de paisajes donde se confunde la espesa vegetación con grandes ríos, sabanas y montañas armonizados con el dulce canto de las aves y… nada es posible ya. ¡Nooo! Mi niña; dije algo injusto: protegerte con mi cadáver si fuera posible ¡Nooo! No pude hacerlo ni con mi vida. Mi niña… te dejé ir sin un hasta luego… no fui lo fuerte que te prometí para retenerte otro instante y no escapara tu aliento. Cobardemente te deje salir de mi cuerpo y contigo se fue mi alma ¿ahora? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Qué espíritu puede haber en mi para continuar la batalla? Ya no tengo fuerzas para insistir, es una lucha inútil con la que te sometí a un suplicio. Mi niña… ¿dónde andas? ¿Qué territorios pisas? Te fuiste… dame fuerzas te lo ruego… ilumina mi fe de nuevo (Cambiando el semblante… si…si… allí estás, te veo. Saliendo de mí cuerpo iniciaste un vuelo sin retorno… allá vas acompañando al batallón de ángeles que adornan el cielo. Mi niña… eres un bello recuerdo… fuiste la mejor compañía en este infierno… (Presintiendo movimientos externos) muy cerca lo intuyo, se avecina el fin de este tormento… tu darás sentido a mis anhelos lo presiento. Gracias mi bella criatura… siento que me cobija un nuevo brío… el temple aun no lo pierdo… te prometo que me armaré de nuevos bríos para hacer un combate eterno. (Cambiando su estado anímico) El trato de mis captores se ha suavizado… cambiaron a la feroz carcelera y el Capellán ordena alimento desde su propia casa. Todos aquí se notan nerviosos… hay mucho movimiento… si es eso, me cambian, me llevan a otro encierro. Soy un botín que temen perder sí, se les pone difícil. Mi esposo no desmaya en su intento de liberarme, lo escuché de un guardián y a Cádiz será mi destierro. Pero volveré, seguro que vuelvo… debo estar aquí en una Patria libre… ¡Juan Bautista! ¿Sin Patria no quieres esposa? Escucha entonces… desde está prisión lo acepté. “Cumple con tu deber que yo cumpliré con el mío” sigue la lucha ¡fuera el Rey! Sí… ¡fuera el Rey! (Para sí) Si algo quiero en este instante y que se escuche más
  62. 62. allá de los mares; que retumbe en los más remotos rincones del nefasto, oprobioso y degradante imperio, que llegue a lo más profundo del corazón, espíritu y conciencia de cada uno de los nacidos o no en estos suelos, y que a pesar de mi tono trémulo que es consecuencia de un cuerpo recuperándose de los suplicios recibidos en este nefasto encierro con los continuos y deshonrosos vejámenes y martirio…si algo quiero en este instante es una Patria libre… sí, eso es ¡Patria libre! ¡Viva la República! Se escucha música. TELÓN
  63. 63. AQUEL 19 DE ABRIL DE: FLAMINIO HERNÁNDEZ TOLOZA. PERSONAJES: Militar de Rango, Emparan, Campesino, Soldado 1, Bolívar, Señora 1, Señora 2, Don Ramírez, Indio, India, Esposa del Campesino, El Negro, Los Tres, Vecino1, Vecino 2, Vecino 3, Francisco Salias, El Pueblo. ESNENA 1 La escena se desarrolla en el despacho del Capitán General Vicente de Emparan. MILITAR DE RANGO: ¡Capitán General, a sus órdenes, estoy aquí atendiendo su llamado! EMPARAN: Muy bien. Es usted, uno de los más fieles a la Corona, la misma que nos guía por Gracia Divina del Altísimo, y que como bien lo sabemos, ha sido usurpada generando gran conmoción al otro lado del Mar. Por lo tanto, estamos obligados a ser cautelosos. MILITAR DE RANGO: Usted solo ordene, que los soldados de la realeza, acantonados en esta Provincia de Caracas, estamos prestos para defender a nuestro señor Fernando VII. EMPARAN: (Le entrega un pergamino) Allí reposan los detalles de mis requerimientos. Cumpla eficazmente con esa orden. Las reuniones de mantuanos en las casas de ciertos señores honorables, han de seguirse con detenimiento, por lo tanto, quiero que usted, acompañado de soldados confiables, (Irónico) entregue esta invitación en casa de los Bolívar. Y acompañen al teniente y su hermano, a la hacienda de su propiedad ubicada en las afueras de Caracas.
  64. 64. MILITAR DERANGO:¡Entendido Capitán General, Don Vicente de Emparan! (Mutis). EMPARAN: (Intenciones reflexivas) ¡Ay Bolívar! Estas poniendo en juego tu fortuna. ¿Qué ambiciones corren por tu mente? ¿Acaso no lo tienes todo? ¿Cómo vas a prestar la casa de reposo de tu familia allá en el Guaire, para confabularte ante mi autoridad? La verdad que no te entiendo. (Ambicioso) Tu enorme fortuna, puede hacerle un gran favor a la Corona. ¡Y por supuesto, fortalecer esta Capitanía General! (Risas y mutis). ESCENA 2 La escena se desarrolla en un camino fuera de Caracas. CAMPESINO: (Con un saco a cuestas) ¡Uf! Ya mi cuerpo no da para tantas jornadas…debo descansar. Felizmente falta poco para llegar a la ciudad donde me espera mi esposa y unos asuntitos muy importantes (Come una fruta de las que se supone lleva en el saco y con cortina musical se dormita). SOLDADO l: Mira viejo, despeja el camino, debes dar paso a la custodia. CAMPESINO: ¡Ah! ¿Qué quiere señor? ¡Ah claro! (Mirando el saco) Naranjas jugosas, compre una. Mire que son producidas en mi casita con mucho amor y… SOLDADO: (Empujando al campesino) ¡Vamos viejo tonto apártate ya! Debemos llevar la encomienda (Ríen los militares). SOLDADO ll: Ya está bueno, ¿Qué dirán estos señores que acompañamos a su hacienda, que nosotros actuamos de muy mala fe? ¿Y tú viejo? Dame unas naranjas. El camino aun es largo. CAMPESINO: Sí. Con tanto gusto, ¡Claro que sí! Son las mejores de la región. Salen del árbol frutal que sembramos en mi casita con tanto cariño mi mujer y yo. SOLDADO 1: Y por supuesto no contribuyen con la hacienda pública (Soldados se
  65. 65. ven y Ríen). CAMPESINO: Somos muy pobres. SOLDADO 2: Bueno está bien. (Mete la mano al saco y extrae varios frutos, le pasa algunos al otro soldado, ríen, y se dirige a su superior) ¡Puede avanzar señor, el camino está despejado! CAMPESINO: Pero deben pagarme las frutas, somos muy pobres y…. SOLDADO 1: ¿Pagarte? (Ríe) Estás delirando viejo… SOLDADO: Anda a España y se lo cobras al Rey (Risas) CAMPESINO: Por favor apiádense de mí, es el único sustento que tenemos mi mujer y yo… MILITAR DE RANGO: (Entra con dos soldados, quienes custodian a Bolívar y su hermano)¡Vamos soldados! Ya dejen al viejo, hay que avanzar… (Un soldado de mala fe empuja al viejo quien cae). CAMPESINO: Señor apiádate de este humilde granjero… Se desprende de la custodia y levanta al viejo. BOLIVAR: Tenga usted buen hombre (Con disimulo entrega un papel y le habla como en secreto) debes ser cauteloso cópialo y distribuye en la ciudad, que todos sepan que me llevan contra mi voluntad (Subiendo el tono) para que lleve alimento a su esposa… CAMPESINO: Dios se lo pague… BOLIVAR: No tiene caso, vaya usted pronto que en casa le esperan. MILITAR DE RANGO: (Se acerca a ambos) Ya estuvo bien Simón Bolívar, hay que seguir el Camino.
  66. 66. BOLIVAR: ¡Vaya usted pronto que en casa lo esperan! MILITAR DE RANGO: ¡Andando Bolívar! Usted no está en condiciones de hacer favores en el Camino. ¡Vamos soldados! Acompañen a Bolívar. Que no se detenga más en el camino… Salen. CAMPESINO: (Lee lo escrito por Bolívar) Es el Propio Simón, el joven más rico de los Bolívar, es llevado fuera de Caracas con una orden de invitación obligatoria, es decir contra su voluntad es alejado de la ciudad. No hay duda que Emparan no lo quiere cerca. Cortina musical. ESCENA 3 La escena se desarrolla en la plaza mayor. Con la misma cortina musical que viene de la escena anterior, entrando por laterales distintos, se encuentran en el centro hacia el fondo, así se desarrolla escena muda con gesticulaciones, propias del encuentro con un cura entre la pareja de campesinos y Cortez de Madariaga, a quien le enseñan el mensaje de Bolívar. hay una especie de arenga en secreto, cuando van entrando por lateral derecho las dos señoras y el caballero, el sacerdote Madariaga, se retira con cierto disimulo, mientras que por lateral izquierdo un indio, india y negro hacen lo propio, rodeando al campesino quien está mostrando el mensaje de Bolívar, se acercan otros vecinos, mientras la esposa se desprende del grupo para ir donde indio, india y negro y se supone hablan es del mensaje y señalan al cabildo eventualmente. ESCENA 4 Parte delantera del lateral derecho, dos señoras y un caballero.
  67. 67. SEÑORA l: Ciertamente Don Ramírez, es un fraude lo que ha hecho Napoleón con nuestro Rey. DON RAMÍREZ: No diga usted mi señora, con tanta confusión, los desleales a la Corona están calentando el oído de muchas familias honorables. SEÑORA ll: No podemos estar aislados de los acontecimientos de España y créanme lo digo con mucha propiedad. Creo que llegó el momento de darnos un gobierno propio. SEÑORA l: Mire usted Don Ramírez, pienso que debe ser cauteloso, no sea que pase como los Bolívar, que… DON RAMÍREZ: (Con asombro) ¡Señora! Tengo muy claras mis convicciones y debo decirle que… Continúan la conversa en mímica. ESCENA 5 Parte delantera lateral izquierdo india indio y negro y la esposa del campesino. INDIO: Yo pienso que si el Rey no gobierna al otro lado de los mares, nosotros tenemos que imponernos y quitarles la idea de que los indios somos flojos. INDIA: No solo eso, tenemos que demostrarles que somos gente, y que si tenemos alma, que en nosotros se encuentran presentes los espíritus de nuestros ancestros. En verdad para la lucha, indias e indios siempre estamos bien dispuestos. mbá lo tambore, tamo é poseído pola furia que no ha dao la eclavitu. Y ahitán, vea no má a lo amo, prepara la celápa sé gobielno padifrutedello no ma. Guenopue, no diga tu si naciera otro José Leonardo, yo taria dipueto. ESPOSA CAMPESINO: Ya guarden su apetito, que los pueden escuchar…por ahí se rumorea que algunos comprometidos que no creen mucho en Junta, o Regencia… LOS TRES: ¿Cómo es eso pues?
  68. 68. ESPOSA CAMPESINO: Ya, ya, bajito pues no se desesperen. Hay algunos que piensan que ni El Rey Femando VII ni el Francés Bonaparte. LOS TRES: ¿Autonomía? (Disimulan, casi los escuchan). NEGRO:yo pienso e que Lo Bolíva si lo lleva di caracapoeso, pa que no alborotepue. ESPOSA CAMPESINO: (Pela los ojos) estas en lo cierto, pero bajen el tono si, escuchen bien. Los mantuanos están divididos. Pero hay un tercer grupo más osado, son los que se reúnen en la casa de los Bolívar cerca del río, allí es donde quiero insistir que cuando lo llevaron fuera de Caracas, mi esposo le…. Van bajando el tono cortina musical. ESCENA 6 Al centro más hacia el fondo, formando un triángulo escénico, con la ubicación de los grupos anteriores quienes aún se mantienen en su lugar haciendo intenciones de diálogos en mímica, el campesino conversa con varios vecinos. VECINO l: Bolívar, alborotó a muchos mantuanos pero al final se fue de la ciudad y abandonó toda la discusión y eso me parece que fue comodidad de su parte. VECINA 2: Es cierto, justamente ahora que la discusión está en mejor cuando lo llevaron en custodia fuera de la ciudad momento, es cuando se necesitan esas voces. VECINA 3: Pienso que se está siendo injusto con Bolívar. Yo mismo vi CAMPESINO: Y Yo recibí de sus propias manos este mensaje para divulgarlo…a ver a ver (Busca en sus bolsillos o morral) ¡Claro! Ven mujer el escrito de… ESPOSA CAMPESINO: (Se incorpora al grupo) Si por aquí lo tengo y…
  69. 69. VECINA 2: ¡Miren! Es el Capitán General. VECINA l: Va muy apurado. VECINA 3: Es lo lógico, debe estar en la Santa Misa, por ser hoy Jueves Santo ESPOSA CAMPESINO: No el plan es otro, es en Cabildo donde debe estar. CAMPESINO: Sí, es en Cabildo. TODOS: (Se preguntan desconcertados) ¿En Cabildo? ESPOSA CAMPESINO: ¡Sí! A Cabildo. TODOS: (Timoratos, en voz baja) ¡A Cabildo! ¡A Cabildo! ¡A Cabildo! ESPOSA DE CAMPESINO: Hay que dejar el miedo Emparan debe ir a cabildo y hay que gritarlo… CAMPESINO: Mi mujer tiene razón, tenemos que gritarlo sin temor. TODOS: ¡A cabildo! ¡A Cabildo! ¡A Cabildo! FRANCISCO SALIAS: (Tomando de un brazo a Emparan) ¡Capitán General, Don Vicente Emparan! ¡Usted debe ir a Cabildo! EMPARAN: ¡Suélteme Francisco Salias! ¡Es un atrevimiento a mi alta investidura! FRANCISCO SALIAS: ¡No lo haré! El pueblo está ordenando que usted vaya con nosotros, a discutir en Cabildo.
  70. 70. EMPARAN: Tengo un compromiso con Dios, ¿O se olvida usted de los oficios religiosos por ser hoy jueves santo? VECINOS: (Comentarios generalizados) Dios puede esperar…Dios está con el pueblo…Nosotros somos Dios…que regrese a Cabildo. EMPARAN: ¡Ordeno a mi custodia, que despejen mi paso hacia a la iglesia! MILITAR DE RANGO: ¡Bajen las Armas soldados! ¡Posiciones de descanso! Escolten al Capitán General Don Vicente Emparan a Cabildo. FRANCISCO SALIAS: Ya escucho usted Don Emparan ¡debe ir a Cabildo! EMPARAN: (Con malcriadez) ¡Está bien! Voy a Cabildo. TODOS: (Alegría total). Cortina musical mientras se retiran a cabildo, quedando los personajes de la plaza, quienes se van entrecruzando con el público, dando imagen de un solo pueblo. ESCENA 7 Sobre la cortina musical, comentarios generalizados del pueblo desesperados por saber que pasa arriba en el cabildo hasta que aparecen los personajes en el balcón una vez ubicados baja la cortina musical hasta desaparecer. Emparan tiene a los lados la guardia y a un lateral trasero en segundo plano a Cortez de Madariaga. EMPARAN: Pueblo de Caracas, Yo Don Vicente de Emparan, en Mi condición de Capitán General, quiero dirigirme a ustedes para hacer la siguiente
  71. 71. pregunta, ¿Quieren ustedes en el nombre de España que yo continúe al mando? En complicidad con Cortez de Madariaga, emite un no rotundo se generan frases variadas en rechazo a Emparan. El PUEBLO: ¡No te queremos! ¡Fuera el rey! ¡Abajo el imperio!... EMPARAN: Ya, calma, si ustedes no quieren que yo en nombre de mi señor, el Rey Fernando VII, continúe mandando, les digo entonces ¡Yo tampoco quiero mando! Alegría total de todos excepto Emparan. Cortina musical. ESCENA 8 La escena se desarrolla en el mismo camino de encuentro entre Bolívar y el Campesino Junto a su esposa, pero esta vez van a la inversa. CAMPESINO: Fue en este lugar exactamente. Es la mitad del camino para llegar al rio Tuy. ESPOSA CAMPESINO: Parece un buen lugar para descansar. BOLÍVAR: ¡Y un buen lugar para un reencuentro! CAMPESINO: Te lo dije mujer. Algo me decía que me encontraría de nuevo con el joven Bolívar. ESPOSA: Mi marido me contó e hicimos lo necesario para salvar tu reputación. BOLÍVAR: Es una deuda que tengo con ustedes pero digan ¿Para donde se
  72. 72. dirigen ahora? CAMPESINO ESPOSA : A nuestra casa, cerca de los nietos, los animales, sembrar, en fin… CAMPESINO: Enseñar a los pequeños con la naturaleza los cuentos y bueno. BOLÍVAR: ¿Saben algo? Ustedes me recuerdan a alguien que me formó para lo grande, para lo bello, para lo hermoso, con mensajes suficientes para sembrar las bases, que como lo acaban de vivir en la Plaza Mayor es el primer paso a lo más importante, ser libre…así que griten conmigo ¡Abajo los imperios! LOS TRES: ¡Abajo los imperios! ¡Viva la libertad! Cortina musical. TELÓN
  73. 73. BANDERA SOY DE: FLAMINIO HERNÁNDEZ TOLOZA. Personajes: Niño Chávez, Maestra, Josefa, Jefe, Secretario, Soldado Jefe, Miranda, Bolívar, Mamá Vieja. ESCENA 1 La escena se desarrolla en la sala de la casa del Niño Chávez. MAESTRA: Allí está ella. Bordando otra copia de la Bandera, para el movimiento insurreccional. NIÑO CHAVEZ: Sí, Esa señora está bordando y bordando. Josefa Joaquina Sánchez, tejiendo la bandera. JOSEFA: Bordar y bordar, es como tejer los sueños de mi esposo José María España y los de Manuel Gual. Sus sueños son los míos...los sueños de tanta gente que pisa este suelo oprimido, que son los míos (Se percata que vienen soldados) vienen Soldados Realistas (Oculta en sus manos lo que teje) ¿Que se les ofrece a los señores? JEFE: ¡Vaya, vaya! Josefa Joaquina Sánchez, la esposa del más buscado, José María España.... ¿Qué estás bordando? ¿Una guarida para tu esposo? (El otro Ríe). JOSEFA: Han entrado ustedes de manera abrupta. Esta es una casa decente. Y merece respeto de buena ley.
  74. 74. SECRETARIO: Es muy cierto. Y de buena ley teje usted con gran maestría y es obvio que no está tejiendo sueños… JOSEFA: Quiere mirar usted lo que estoy tejiendo. SOLDADO JEFE: No señora. No se moleste en justificar con una telita lo que ya es sabido por todos en la Guaira (Risas) Y fíjese usted, se supone que su esposo está más allá del mar. JOSEFA: ¿Dónde quiere llegar con tanto rodeo? JEFE: Que esa barriga la delata como encubridora de su esposo…y es obvio que teje para vestir al niño. Por lo tanto señora diga usted ¿Cómo pudo embarazarse con la ausencia de su marido? SECRETARIO: Es la mejor prueba de que el conspirador José María España se encuentra escondido en algún lugar de la Guaira y usted tiene que decirnos donde encontrarlo. JOSEFA: Buscan a mi esposo o al padre de esta criatura. JEFE: ¡Señora! ¡Vamos al punto! Basta de jugarretas ¿Diga usted dónde se oculta el padre de esa criatura? Que como bien lo sabemos es su esposo, José María España. JOSEFA: ¡Mi esposo se encuentra en el destierro y ustedes lo saben! JEFE: Está mintiendo y su inflamación corporal la delata. Además bordando y en fin. Debe atender de inmediato a la justicia por encubridora de su marido… JOSEFA: ¡Esta bien! Si es lo que quieren saber de mi propia boca…les diré que…
  75. 75. JEFE: ¡Exactamente! Levante el acta secretario…que la señora contará con lujos de detalles donde se oculta el conspirador contra la Corona, José María España. JOSEFA: Ya les dije que se encuentra en el destierro ¿O es que acaso no hay en el mundo otro hombre que José María España? SECRETARIO: ¡Señora! JOSEFA: ¿No es lo que quería escuchar? JEFE: ¡Vaya que sí…se hace interesante y siendo así señora! (Se le acerca con apetencias) Creo que yo…pues, debo decirle que… JOSEFA: Otro hombre dije (Risas ocultas del resto de realistas) No se equivoque. JEFE: (Despreciado y ligeramente molesto, a sus acompañantes) No tiene caso, hay que salir ya de aquí. ¡Vamos! ¡Déjala! Ya sabemos que no está tejiendo sueños. Ríen y salen. JOSEFA: Los realistas no se imaginan que esté tejiendo la primera Bandera, que nos unirá, al enfrentarnos con mayor valentía provocando la caída del imperio, para que este niño tenga una Patria Libre. Josefa se retira. NIÑO CHAVEZ: Josefa Joaquina Sánchez, “La Bordadora” (La maestra lo observa con cierto orgullo) con sus propias manos bordó la primera Bandera
  76. 76. de Venezuela… ESCENA 2 Entra Miranda dando instrucciones. MIRANDA: Tenemos que retirarnos. El ejército realista nos supera diez veces en armas y soldados y muy pronto comenzaran el acecho de nuestro movimiento...pero que nos quede claro, hace diez días el 3 de agosto de este año que transcurre, logramos izar la Bandera en territorio Venezolano, cuando desembarcamos aquí en la Vela. Quiero que me escuchen bien todos, solo meses han pasado de aquel 12 de Marzo cuando en el Puerto de Jasmel en Haití izamos el tricolor en la nave Capitana Leander. Lo que ahora parece una derrota, no es tal. Regresaremos en un mejor momento, para que la Bandera flamee con las mejores brisas que han de soplar los bondadosos aires de libertad. ¡Ustedes soldados! Tienen el deber de custodiar esa Bandera, la suben a la nave y la colocan a buen resguardo…este poblado inhóspito que tomamos sin mayor esfuerzo fue testigo y allí dejaremos una Bandera en el Fortín de San Pedro, otra en La torre de la iglesia y otras edificaciones altas de la región tienen en la cúspide el símbolo que nos une en esta lucha. Así que la retirada es de inmediato, la población no dio su apoyo a nuestro movimiento, los realistas ya se están concentrando y nos aventajan en soldados y armas, ¡Retirada! (Mutis) NIÑO CHAVEZ: ¡Increíble! Esa Bandera la conozco. MAESTRA: Si Huguito, vino entonces el 19 de abril de 1810, abriendo las compuertas en un grito desesperado de libertad, para dar paso al juramento en 1811 frente a la Bandera Madre, el mismo tricolor amarillo azul y rojo, que Miranda izó en Coro.
  77. 77. NIÑO CHAVEZ: ¿La Bandera de 1806, es la misma de 1811? MAESTRA: Sí. Las fuerzas terrestres y navales de Venezuela al mando de Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Santiago Mariño, Luis Brión, Antonio José de Sucre y otros Jefes Republicanos, la llevaron en la Vanguardia de todos los frentes de la inmensa Gesta Republicana. NIÑO CHAVEZ: Y por qué le pusieron estrellas. MAESTRA: Fue en Pampatar, Mayo de 1817, Por Decreto del emergente Congreso de Cariaco en representación de las siete provincias que en 1811 habían declarado la Independencia de Venezuela, siendo ellas Caracas, Cumaná, Barinas, Barcelona, Margarita, Mérida y Trujillo. La maestra sale. NIÑO CHAVEZ: ¿Por qué se va Maestra? ¡Oiga! ¡Espere! Quiero saber más de la Bandera. Entra Bolívar BOLÍVAR: Yo personalmente te hablaré de ella. NIÑO CHAVEZ: ¿Tú? BOLÍVAR: Sí, Yo. NIÑO CHAVEZ: Pero tú eres… BOLÍVAR: Si, claro que soy. NIÑO CHAVEZ: ¿Me vas a contar más sobre la Bandera? BOLÍVAR: Claro pequeño. Escucha, la Bandera que ondeó por primera vez en el
  78. 78. Buque Leader, y que luego se izara en nuestro suelo patrio, es la misma con sus siete estrellas pero el 20 de noviembre de 1817 en Angostura lancé este decreto: “Que se sume a nuestra Bandera una estrella más, representando a la provincia de Guayana” por lo tanto, la Bandera debe tener ocho estrellas. NIÑO CHAVEZ: Pero la Bandera solo tiene siete estrellas. BOLÍVAR: Es una deuda de siglos que se tiene con mi decreto, porque es verdad, vino la unión de Naciones y la Gran Colombia ostentaba una sola Bandera…pero a mi muerte se fraccionan de nuevo las Repúblicas y mi decreto queda en el olvido, porque tuve muchos seguidores pero los detractores eran incontables. NIÑO CHAVEZ: ¡Libertador! BOLÍVAR: Dime Huguito NIÑO CHAVEZ: ¿Puedo ser tu seguidor? BOLÍVAR: ¡Que no te quede la menor duda! Serás el más grande de mis seguidores….Ahora debes apoyarte en la banqueta, quiero compartir unos escritos contigo. NIÑO CHAVEZ: ¿Cómo lo sabes? BOLÍVAR: ¿A qué te refieres? NIÑO CHAVEZ: Que seré tu seguidor de los más grandes y fieles BOLÍVAR: En realidad no sé si lo sé, pero algo me dice que así ha de ser…ahora, escucha, quiero que prestes mucha atención. Voy a contarte algunas líneas sobre mi Delirio sobre el Chimborazo
  79. 79. NIÑO CHAVEZ: Si, me gusta escuchar cuentos, mamá vieja siempre me cuenta algo, y la maestra también me cuenta sobre ti, ella dice que la historia es muy importante porque nos dice de dónde venimos, por qué estamos y hacia dónde vamos BOLÍVAR: Tu maestra tiene razón Huguito, los opresores rechazan la historia, porque quieren borrar todo el daño que han hecho a la humanidad, los que actuaron como ellos actúan. Pero en fin, escucha con atención NIÑO CHAVEZ: (Bostezando) si Libertador te escucho BOLÍVAR: “Yo venía envuelto en el manto de Iris, desde donde paga su tributo el caudaloso Orinoco al Dios de las aguas.(Niño Chávez se dormita hasta queda rendido) Había visitado las encantadas fuentes amazónicas, y (El niño queda rendido y Bolívar inicia el mutis lentamente) quise subir al atalaya del Universo….” MAMÁ VIEJA: ¡Huguito! ¡Huguito! ¡Despierta mi criatura! ¡Tienes que salir a vender las arañas! NIÑO CHAVEZ: Si mamá vieja voy corriendo… descansaba y me quedé dormido MAMÁ VIEJA: Bueno pué, aquí tiene la bandeja con las arañas y no se distraiga porque usted es muy disposicionero. NIÑO CHAVEZ: Tranquila Mama Vieja (PARA SI) ¿Será que lo soñé? La Bandera tiene siete estrellas. Ah no, mañana le pregunto a la maestra, y cuando sea grande, si a la bandera le falta una estrella ya veré como le pongo la otra para que Simón Bolívar, el Libertador, esté contento. ¡Bandera soy! MAMÁ VIEJA: ¡Bueno Huguito! ¿Usted como que no va salir a vender las arañas?
  80. 80. Mire que ya lo conozco…no pierde tiempo para subir a las matas, y eso si me pone nerviosa NIÑO CHAVEZ: Ay Mamá Vieja, tu siempre con el miedo…ya te he dicho que si me caigo va ser sobre el topochal… MAMÁ VIEJA: Ay mi muchacho no diga eso! Y bueno pué, termine de irse para que venda todas las arañas… NIÑO CHAVEZ: Si Mama Vieja, voy…Arañas, arañas….arañas calientes para las viejas que no tienen dientes…..arañas, arañas sabrosas para las muchachas buenas mozas….arañas…arañas… TELÓN
  81. 81. EL GRAN MARISCAL DE: NELSON GARZÓN. PERSONAJES: Petrolito: (Un niño humilde e inteligente). Ira. Envidia. Maldad. Paz. Justicia y Libertad El General José Antonio Sucre fue un gran venezolano que luchó junto a Bolívar por la independencia de América, con su muerte cesan las esperanzas de mantener unida la gran Colombia y triunfan los intereses de quienes se oponían a este proyecto del libertador. ESCENA 1 Puede omitirse la escenografía o colocar un telón blanco o negro de fondo. Los personajes Ira, Envidia y Maldad, vestirán de negro. Los personajes Paz, Justicia y Libertad vestirán de blanco. Música de fondo, sale Petrolito, viste ropa muy humilde. PETROLITO: Sucre Antonio José, un gran héroe fue, lo sé. Gran Mariscal de Ayacucho, De eso se habla mucho. En Pichincha luchó con fervor, Sin esperar ningún favor. Bolivia lo viste de gloria, Y permanece en su memoria. De Bolívar fue amigo entrañable, Sucre fue un hombre muy honorable. Inteligente, fiel, leal; Amigo, un estratega genial. Así era el Gran Mariscal.
  82. 82. Militar de gran oficio, Por nuestra libertad Luchó con sacrificio. La Gran Colombia también fue su sueño, Sin querer hacerse de ella el dueño. Y por ser él un gran señor, El libertador lo nombra su sucesor, Pero la ira, la envidia y la maldad, Se opusieron a este sueño de libertad. Salen la envidia, la ira y la maldad. Visten de negro. IRA: ¡Yo soy la ira, odio y no es mentira! MALDAD: ¡Yo la maldad, soy mala de verdad! ENVIDIA: ¡Envidia me llaman y algunos me aman! IRA: ¡Ay que rabia! ¡Es que me da una rabia! ¡Ese Sucre en todo lado lo nombran! MALDAD: ¡Hay que acabar con su prestigio, y no dejar de él ningún vestigio! ENVIDIA: ¡Muy talentoso Sucre! ¡Yo tengo más talento, yo debería ser Gran Mariscal! IRA: ¡Ay! es que me da una rabia con ese Mariscal. MALDAD: ¡Hagamos un plan para que nadie lo recuerde! ENVIDIA: Si, que se olviden de él y me recuerden a mí. IRA: Si, si, ¡sí!, acabemos con el Mariscal. MALDAD: ¡Hay que acabar esa unidad, que ellos pregonan con vanidad!

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