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La formación integral como objetivo básico de la universidad

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La formación integral como objetivo básico de la universidad

  1. 1. La formación integral como objetivo básico de la Universidad Ramiro Jesús Ceballos MelguizoConsideraremos en esta unidad el concepto de formación integral y susignificado. Se trata de comprender que el objetivo de la universidad es laformación integral de las personas para que sirvan a la sociedad y a sí mismas deuna manera creativa, humana y eficaz. La reflexión que desarrollaremos acontinuación planteará, en primer lugar, el problema de las dos tendencias quepugnan en el escenario educativo en general y, en particular, en la universidad: latendencia a interpretar la educación como acceso al saber y la idea de laeducación como entrenamiento para el trabajo. En segundo lugar examinaremosel concepto de formación integral. Y en tercer lugar, la formación integral comotarea de las instituciones y de cada estudiante en particular. 1. Dos tendencias en la educaciónLa educación ha sido vista desde siempre como el proceso de formación en elconocimiento y el saber en el sentido clásico en el cual la filosofía comprendió elsaber, es decir, como lucha contra la ignorancia. Pero también, y desde siempre,la educación ha sido vista por muchos como un simple procedimiento detransmisión de un saber ya adquirido y especialmente como un sistema deproducción de fuerza de trabajo calificada para satisfacer la demanda delmercado. En todo momento esta doble comprensión de la educación influye en elrumbo de las instituciones, definiendo su filosofía y perspectiva en la sociedad.Una reflexión detallada sobre esta polaridad de concepciones es la queencontrarás en la lectura complementaria: “Educación y Filosofía” del profesorEstanislao Zuleta, lectura número 1. 2. El concepto de formación integral
  2. 2. La idea de formación integral constituye la fórmula que pretende armonizar estasdos concepciones contradictorias que intentan prevalecer en la educación. Laidea es que la universidad no sólo educa para la vida, el carácter y el saber, sinotambién para la práctica y la aplicación técnica. Veamos a continuación loexpuesto por el profesor Luis Enrique Orozco con relación a este importanteconcepto: “Una formación integral es entonces aquella que contribuye aenriquecer el proceso de socialización del estudiante, que afina su sensibilidadmediante el desarrollo de sus facultades artísticas, contribuye a su desarrollomoral y abre su espíritu al pensamiento crítico. En este proceso, el estudiante seexpone a la argumentación y contraargumentación fundadas, a la experienciaestética en sus múltiples dimensiones y al integral como objetivo básico de launiversidad desarrollo de sus aptitudes y actitudes morales, a través deexperiencias que van estimulando y afinando su entendimiento y sensibilidad,tanto como su capacidad reflexiva y que en ello van „formando‟, en últimas, supersona. La formación integral, va más allá de la capacitación profesional aunquela incluye. Es un enfoque o forma de educar. La educación que brinda launiversidad es integral en la medida en que enfoque a la persona del estudiantecomo una totalidad y que no lo considere únicamente en su potencialcognoscitivo o en su capacidad para el quehacer técnico o profesional. El ámbitode la formación integral es el de una práctica educativa centrada en la personahumana y orientada a cualificar su socialización para que el estudiante puedadesarrollar su capacidad de servirse en forma autónoma del potencial de suespíritu en el marco de la sociedad en que vive y pueda comprometerse consentido histórico en su transformación. […]De lo anterior se infiere que la institución universitaria contribuye a la formaciónhumana de quienes pasan por ella en la medida en que a través de sus funcionesde docencia, investigación y proyección hacia la sociedad involucra al estudianteen vivencias intelectuales, estéticas y morales que le permiten sentirse implicadoy afectivamente comprometido en prácticas específicas y valores determinados.La universidad es espacio de un compromiso práctico y colectivo. Cuálesprácticas y cuáles valores adopte es un asunto que dependerá del rostro de lainstitución, y con él, de la manera en que ésta comprenda su sentido dentro deuna sociedad determinada. Al decir que la formación integral compromete alquehacer universitario en su conjunto, se está señalando que todos los niveles dela institución están involucrados en ella y permeados por sus fines: el profesor, elestudiante y el directivo de la universidad. En la interacción diaria se define elclima formativo, el „éthos universitario‟. Tal interacción define prácticasadministrativas, docentes, investigativas, de relación humana en el interior de lascuales todos dan testimonio de su visión del „mundo de la vida‟ de la sociedad en
  3. 3. que se vive, de las producciones del espíritu humano en general. En ellas, elestudiante y el profesor resultan esencialmente modificados; es decir, concambios —positivos o negativos— en su „forma‟. En la medida en que de talesinteracciones salgan fortalecidos, „crecidos‟, con una „forma superior‟, se diceque se trata de una „experiencia formativa‟, o que se recibe una „educaciónsuperior‟ y para lo superior. En este contexto se ponen de relieve la dimensiónsimbólica del proceso de aprendizaje, la dimensión ética del manejo académicode los currículos y de las formas de evaluación del aprendizaje y la finalidadcultural y crítica de la universidad en el desarrollo y la docencia de la ciencia.Los cursos que con destinación específica se ocupan de familiarizar a la personadel estudiante con los grandes valores de la cultura y sensibilizarlo ante ladimensión estética de la existencia, cumplen la función de fortalecer y acrecentarel conocimiento, las actitudes y los valores pero no remplazan le responsabilidadde todos en el quehacer de formación integral de la universidad. Su destinodebería ser el de desaparecer en la medida en que el interés formativo estépresente en toda acción de quienes componen la universidad. Un saber cualquiera—comprendido el de las humanidades— que se transmite con carácterinstrumental, exclusivamente, despoja al mismo de todo interés vital; es decir, detodo sentido humanístico”1. Para que amplíes el significado de la formaciónintegral te invitamos a leer el documento número 2, de Mario Díaz y Otros.La formación integral, va más allá de la capacitación profesional aunque laincluye.1 Orozco Silva, Luis Enrique. La formación integral. Mito y realidad. Capítulo3, El concepto de formación integral. Santafé de Bogotá. Ediciones Uniandes.1999. (Extracto sin notas del capítulo 3).3. La formación integral como tarea de las instituciones y de cada estudiante enparticular Una vez más, el profesor Luis Enrique Orozco nos expone aquí esteaspecto de la formación integral: “En todo lo anterior, se han presentado laslíneas principales del problema de la formación integral en una doble dimensión:la formación del carácter y la personalidad y la conformación de un pensamientocrítico. Para ello se han explicitado el sentido y exigencias de la formaciónhumana integral siendo atento al hecho de que ello involucra el mundo de losvalores y el desarrollo de la conciencia moral del individuo, conciencia
  4. 4. comprometida en la conformación de espacios sociales, al interior de los cualesse forja la personalidad individual. A su vez, se desplegó el verdadero sentido deldenominado pensamiento crítico, subrayando la necesidad de distinguir entredesarrollo cognitivo y desarrollo de la capacidad reflexiva. Quizá el punto centralque se necesita acentuar en el presente es la irrelevancia de un enfoqueintelectualista en la conformación de la vida ética individual y la falsaidentificación entre desarrollo cognitivo y moral. Sólo un aprendizaje queinvolucre el mundo de la vida afectiva y comprometa el proceso personal deelaboración de juicios morales permite que la persona pueda hacer un aprendizajeen términos de valores y actitudes. Para ello es indispensable tener capacidad dereflexión, descubrir el valor de la razón y sus límites en la orientación práctica dela existencia individual y comunitaria. Esta convicción nos permite sugerir lanecesidad de relacionar la formación integral con la capacidad de reflexionar ycon la eticidad; lo cual significa, que la tarea de formar no es responsabilidad deun sólo departamento dentro de la universidad, sino responsabilidad de todos losque conforman la comunidad universitaria. Ella se constituye en una dimensiónde cada saber, de cada acto docente, de toda práctica institucional en la que elestudiante se encuentra expuesto durante su paso por la universidad. Particularimportancia reviste en este proceso la relación profesor-alumno en el actodocente por la incidencia del mismo en el proceso de socialización del estudiante,en la imagen que a través de dicha relación se transfiere de la ciencia, de supráctica y por el testimonio intelectual que el profesor ofrece en su propiapráctica como docente. No se agota allí, sin embargo, la tarea; puesto que lasformas de evaluación, las metodologías utilizadas, las prácticas de trabajoindividual o de grupo, la dinámica toda del manejo curricular se constituyen enmediaciones que —de manera silenciosa— expresan los valores relevantes deltipo de formación que la universidad ofrece a sus futuros profesionales. Se debeagregar, sin embargo, que corresponde a la institución globalmente consideradael crear y ofrecer espacios que generen cultura en eticidad en sus prácticasadministrativas, académicas y financieras y un ambiente propicio para laformación de un pensamiento crítico. Es en ellas en donde se forma un „espíritu‟que impronta de una u otra manera el carácter y la personalidad de losestudiantes. Quizá por ello cobre relevancia la consideración de políticas decontratación de profesores que permitan a cada institución contar con loshombres indispensables para la educación deseable. Utopía, quizá, pero sin ellolas instituciones crecerán sin futuro en el orden del espíritu aunque se desarrollencomo empresas. Pero la formación es también y en gran parte responsabilidad decada quien, en este caso, del estudiante como persona. En efecto, llegar a ser unhombre formado o
  5. 5. "Corresponde a la institución globalmente considerada el crear y ofrecer espacios que generen cultura."Un hombre culto no significa quizá otra cosa que aspirar a ser uno mismo, aposeer en acto lo que podemos ser, a realizar la idea que se tiene de uno mismo, aposeer reflexivamente la estancia que se ha construido como especie y comoindividuo. Se es animal cultural, condenado a una esencial aleatoriedad quepermite a través de los símbolos, crear y recrear el propio espacio vital-humanosin que —al parecer— se pueda asumir totalmente el proceso por el cual lapersona se ha venido constituyendo. No es culto, en este sentido, el que sabemuchas cosas, el que tiene toda la información posible sobre un determinadosector de la realidad sino el que se ha apropiado de manera coherente y reflexivasu propio proceso vital-cultural. La formación (bulduing) significa el modoespecíficamente humano de dar forma a las disposiciones y capacidades naturalesdel hombre y desde Kant y Hegel, este „darse forma‟ es un deber que tiene cadapersona consigo misma. Pero, darse forma indica no sólo el proceso de darseforma sino el resultado de tal empeño (la cultura). El proceso de formación deuna persona es un proceso de „devenir culta‟, y como tal está íntimamente ligadoa los procesos de „socialización‟ que definen su existencia, al tipo de relacionesque guarda con su medio en el interior de instituciones determinadas, a través deestatus y funciones precisas, inspiradas en un universo normativo que, a su vez,encarna valores definidos como tales por el grupo social al que se pertenece(Weber). Se pueden identificar la adquisición de una formación y la de unacultura, hasta el punto de entender que el hombre culto es lo mismo que elhombre formado.Así se ha llegado a pensar que la mejor manera de formarse es adquiriendo unacultura. Lo cual es correcto, debe repetirse, si no se identifica cultura conproductos culturales (museos, discos, bibliotecas, pinturas, etc.) hasta el extremode definir al hombre culto por la cantidad de bienes culturales que tenga,independientemente de que los haya asimilado. Con lo anterior, se quiere llamarla atención sobre el hecho de que la formación personal es producto de laconfluencia de múltiples factores relacionados todos ellos con el proceso desocialización de los individuos y que aunque éste implica la adquisición de unacultura, de la cultura propia en primer lugar, no se satisface con la posesión debienes culturales sino con la asimilación reflexiva del proceso cultural. Reflexiónque involucra al mundo natural de la vida y de los afectos. Recuérdese lo queGadamer señala a este propósito: „el modo de percibir que procede delconocimiento y del sentimiento de toda vida espiritual y ética y que se derramaarmoniosamente sobre la sensibilidad y el carácter‟. De aquí que pueda llegarse a
  6. 6. pensar que la función formativa de la universidad puede verse disminuida en lamedida en que ella por sí sola no puede satisfacer tal tarea dentro de la sociedad.Aceptando este límite, debe reconocerse, sin embargo, que la etapa que se pasaen la universidad incide sobre el desarrollo de la personalidad del estudiante eimpronta en ella unas actitudes que son determinantes para su vida posterior.Debe agregarse, además, que tal influencia la ejerce la universidad comototalidad y en formas múltiples, entre las cuales la cátedra es tan sólo una deellas.Pero, como se dijo más arriba, hay una responsabilidad en la formación que elestudiante debe asumir críticamente; no todo depende de la institución”2. En lalectura número 3, “Universidad, humanismo y convivencia” de Carlos EnriqueOrtiz encontrarás una complementación a estas ideas relacionadas con lo quedeben hacer tanto las instituciones como los estudiantes para el logro de suobjetivo supremo: La formación integral. La formación integral como objeto básico de la Universidad La idea de Universidad como Institución SocialRamiro Jesús Ceballos Melguizo – Docente UnipamplonaLa universidad existe inmersa en la sociedad. Esto implica varias cosas: laprimera es que ella es afectada por las propias fuerzas y luchas que atraviesan lasociedad. La segunda cuestión es que, dado su carácter de institución social, launiversidad debe cumplir ciertas funciones muy definidas cuyo conocimiento esnecesario para que el estudiante se oriente mejor y sepa cuáles son sus deberesy derechos que le corresponden como miembro de la universidad.Los temas a tratar en esta unidad temática son dos: la relación universidadsociedad y las funciones de la universidad como institución social.1. Universidad y sociedadPara abordar esta relación, seguiremos aquí al profesor Jaime Castrejón Diez,quien expone el asunto de esta manera:“En los años treinta un educador británico publicó un relato sobre el papeljugado por la educación en la sociedad; lo tituló El Currículo del Tigre. En élubicaba una sociedad prehistórica que había logrado un equilibrio con suhábitat, estaba compuesta por un lago cristalino, que albergaba gran variedadde peces, unos caballos enanos atravesaban lentamente la región y
  7. 7. representaban una abundante fuente de alimentación, y también un tigre, laencarnación del gran peligro.Los hombres de esta región habían aprendido a vivir con estos recursos y conesta amenaza. El alimento lo obtenían capturando los peces con las manos ymataban con palos a los caballitos. También habían aprendido a utilizar elfuego, no sólo para preparar sus alimentos, sino para protegerse del tigre,evadiendo así la amenaza que éste representaba.En una sociedad en equilibrio surge, de manera natural, un proceso educativotendiente a perpetuar los valores de comunidad y a utilizar sus recursos paravivir de ellos; pescar con las manos en aguas cristalinas, matar caballitos, alejaral tigre. El sistema educativo en la sociedad descrita se perfeccionaba a grandespasos, ya había técnicas muy desarrolladas para resolver diferentes aspectos deaquella civilización.Todo el mundo estaba satisfecho al obtener los medios básicos para susubsistencia. Al mismo tiempo, este proceso educativo estaba equilibrado conlas condiciones de vida.En la época del deshielo sobrevino un cambio, el torrente y el lago crecieron ysus aguas se enturbiaron debido al aumento del caudal del río. Los caballitosemigraron hacia el sur buscando un clima más favorable y, en su lugar, llegó elciervo; el tigre también emigró hacia climas más cálidos, arribando entonces eloso. El hábitat había cambiado terminantemente para esta sociedad: ya nopodían pescar con las manos, el garrote no les servía para cazar al ciervo puestoque no podían darle alcance y el oso no temía al fuego.Las diferentes condiciones ecológicas obligaron a la sociedad a adecuarse aestas nuevas situaciones para poder sobrevivir, estableciéndose una estructuradistinta de trabajo. En esta sociedad, como en muchas otras, las circunstanciasque escapan al control del hombre lo han obligado a evolucionar primero parasobrevivir al cambio, después para aprovecharlo y más tarde para hacerlopropicio.Estos hombres inventaron, en el proceso de adecuación e innovación, la red, elarco y la flecha, y una trampa para capturar al oso y matarlo. Sin embargo, seproduce un desfase entre esta situación de hecho y lo que el proceso educativoviene trasmitiendo, que es la técnica para cazar al caballo, la habilidad paraahuyentar al tigre y la capacidad para capturar a los peces con las manos.Este desfase, que puede darse en cualquier tipo de sociedad, propició que seformaran dos bandos. Uno insistía en que la educación debía evolucionar demanera simultánea al medio ecológico, olvidando lo anterior y enseñando a losjóvenes a vivir en su medio actual.
  8. 8. El caballo, el pez y el tigre ya pertenecían al pasado. Otros afirmaban que la solaidea de que la educación sujeta a las necesidades diarias era improcedente.Defendían los conocimientos bellos de ese currículo extemporáneo que habíavenido manteniendo una sociedad en desarrollo y había producido gloriasintelectuales.Los dos bandos tomaron decisiones antagónicas. Mientras unos afirmaban quese estaba acabando con la sociedad al destruir sus tradiciones, otros decían quesi la educación no servía para vivir, entonces era inútil.En la sociedad actual encontramos que confluyen estas dos viejas posiciones.Se reproduce, aunque en forma más sutil, el mismo conflicto entre los radicalesy los que sostienen el ‘currículo del tigre’. Por un lado, se intenta adecuar laenseñanza a las necesidades sin tomar en cuenta la tradición; por otro, sequiere sostener a toda costa la tradición.Este relato apoya, implícitamente, la actitud utilitaria de la educación, y elmodelo parece ofrecer una solución aplicable a nuestros sistemas educativos.Sin embargo, nuestra sociedad no es tan simple como la del lago, porquerequiere de muchos otros satisfactores, e implica otras circunstancias que hacenque, para poder estudiar la relación entre sistema educativo y sociedad, seanecesario complicar el modelo para lograr conclusiones válidas.El modelo social se complicó en parte por el crecimiento demográfico y en partepor el progreso del hombre, quien mejoró los métodos de producción y logró susuperávit de comida, lo cual permitió dos situaciones: primero, la división deltrabajo; segundo, que hubiera quien se dedicara a las artes y otras actividadesque no producen satisfactores primarios, pero que satisfacen otras necesidadesde la comunidad. Estas actividades ‘superfluas’ evolucionaron, surgiendo deellas la ciencia y la tecnología, que en su inicio parecían no tener aplicacióninmediata. Con esta perspectiva no es fácil determinar lo que es y lo que no es‘útil’.Nuestro siglo ha visto el crecimiento complejo de la actividad intelectual. Elrápido progreso de algunos aspectos de la ciencia ha tenido efectos sobre lasociedad que ha hecho necesaria una adecuación constante de ésta a loscambios, haciéndola cada vez más consciente de su interdependencia con losavances científicos y tecnológicos.Esta relación ciencia-sociedad se ha convertido en un factor cada vez másimportan- te, obligando a una institución social como la universidad adesempeñar, además de sus funciones tradicionales, nuevas actividadesexigidas por un nuevo tipo de sociedad.Estas dos tendencias permanecen en el pensamiento social y se identifican condos conceptos, casi podríamos decir ideologías, de la educación superior. Uno,
  9. 9. la universidad es el camino para encontrar la pertenencia en una élite; otro, laeducación superior debe tener también un papel utilitario. En nuestra época, enla que tenemos una gran dependencia de la ciencia y la tecnología, la necesidadde esta segunda idea de la educación superior es palpable”1.La relación entre universidad y sociedad se funda entonces en las diversasideólogas que pretenden definir la misión y el sentido de la educación. Pero, seacual fuere la ideología, lo que permanece idéntico es la importancia de launiversidad en cuanto institución que prepara a las nuevas generaciones paraque la sociedad se mantenga en todos los aspectos y , en lo posible, mejore.Esta importancia se aprecia sobre todo en las funciones que las universidadescumplen o que, en todo caso, deberían cumplir.2. Funciones de la universidadSon funciones de la universidad tanto las finalidades académicas como lassociales y de formación. El profesor Jaime Castrejón dice al respecto: “¿Qué es la Universidad en nuestros días? Alain Touraine dice: porconveniencia, llamamos universidad a un establecimiento que ampara e integratres funciones: producción, trasmisión y utilización de los conocimientos”2. Este establecimiento tiene como misión diseñar las técnicas superiores de lasociedad y por consiguiente, la mayor parte de sus cuadros. Es centro deinvestigaciones de pensamiento científico creador y organiza el conjunto de loscuadros de investigación de la sociedad; la enseñanza superior es en ellaconcebida como inseparable de la investigación científica. Generalmente formatambién a los profesores de enseñanza secundaria y a los especialistas en lasciencias de la educación. Selecciona e integra su propio cuadro docente,manteniendo así su serenidad por medio de una partenogénesis social; conmayor o menor frecuencia se producen trasfusiones de una universidad a otra.Constituye, por último, como comunidad de profesores, de investigadores y deestudiantes, un espacio de tradición cultural y de renovación social. Con estosconceptos como un marco general de análisis podemos abordar la realidad denuestras universidades.El concepto de Touraine considera que la universidad combina: a) la producciónde conocimientos (investigación); b) la enseñanza del conocimiento científico(generación de científicos); c) la aplicación de la ciencia (profesionalización).Estas tres características describen a una universidad que podríamos llamar‘integrada’ cuando reúne las tres funciones.
  10. 10. No podríamos comprender la Universidad sin considerarla como variasentidades a la vez: institución, organización y comunidad. La universidad no eslo mismo en todas las sociedades y es necesario definir la sociedad junto con suuniversidad. Una es parte de la otra y no pueden estar en condiciones diferentessin crear tensiones.Para ser una institución se requiere la existencia de un reconocimiento de lasociedad hacia ella, a ello se debe que todas estén fundadas en un documentolegal, una constitución, una ley orgánica o algún otro instrumento de creación.Alain Touraine lo expresa con gran claridad:La universidad depende siempre de un poder que la financia, que reconoce susdiplomas y que confía en ella. No puede tener la ilusión de ser fuente de supropia legitimidad y de que puede poseer instituciones políticas y un sistema dedecisión independiente3.Por ello su actividad no se puede desligar por completo de los objetivos de lasociedad y del gobierno. A pesar de que existen épocas en que hay divergencias,después de las tensiones se vuelve a buscar un paralelismo en objetivos.¿Para qué se da en una sociedad una institución como la universidad? Lapreocupación por mantenerse al paso de la evolución del resto del mundo y lade preparar los dirigentes sociales es el elemento central. Por su naturaleza, launiversidad es el lugar donde se estudian y se discuten los temas de valoruniversal. En una sociedad tan compleja como la contemporánea, esimprescindible tener instituciones educativas de este tipo y aprovecharlas paramayor ventaja del país”4.La universidad, entendida como organización, tiene que ver con el conjunto deinstalaciones, dependencias y procedimientos encaminados a propiciar eldesarrollo armónico de las actividades académicas, las cuales son, en últimainstancia, la razón de ser de su existencia. En cuanto organización, la universidadobedece a criterios administrativos e ingenieriles que garantizan su eficiencia.Pero, por tratarse de un organismo cuya función es académica, posee ciertaspeculiaridades que son propias de dicha función. Las principales de ellas son: laflexibilidad, la horizontalidad y el sentido humanista.La primera tiene que ver con la necesidad de combatir la rigidez que losprocedimientos a veces llevan implícitos, pues siendo su materia prima lapersona misma y su proceso formativo, la inflexibilidad desvirtuaría la propianaturaleza de la universidad.La segunda característica es la horizontalidad, es decir, las relaciones armónicasy dialógicas entre las diversas instancias de control y administración. Estacaracterística se da muy claramente en las universidades, en el plano de los
  11. 11. mandos medios que organizan los servicios académicos. Nunca se debe olvidarque la universidad forma también con su propia práctica y ejemplo y toda lavida universitaria debe estar armonizada según el ideal de unas relacioneshumanas fluidas y respetuosas.El sentido humanista es la característica de la organización por la cual se tienepresente que la persona es el principio y el fin de la institución de formación.Aunque la universidad sirve a la sociedad y al conocimiento, a ambos los sirve através de las personas que forma. En síntesis, la universidad, como organización,se debe asimilar a una asamblea en la que las relaciones jerárquicas no puedendar paso a relaciones de poder arbitrario; en donde la finalidad humana yhumanizadora de su existencia debe estar siempre presente.La universidad como comunidad se identifica con el conjunto de personas encuanto buscadores de formación, es decir, una comunidad de aprendices. En talsentido las une unos intereses académicos, esto es, el saber y el conocimiento.Esto es lo que da la nota principal de la comunidad universitaria: ser unacomunidad académica. De aquí se deriva el hecho de que sea también, más quela mayoría de otras comunidades, una comunidad de intercambio deexperiencias cognoscitivas, una comunidad de diálogo y discusión.Las funciones tradicionales de la universidad, a las cuales se refiere AlanTouraine, son llamadas a veces con los nombres de investigación, docencia yextensión social o servicio social. El objetivo presente no es ahondar en cadauna de ellas sino enfatizar en la importancia de comprenderlas como solidarias,que no pueden desbalancearse y que en conjunto forman el sentidofundamental de la universidad.La investigación es una función importante por el carácter cambiante del saber yporque, dada nuestra condición limitada, es más lo que ignoramos ynecesitamos descubrir que lo que sabemos. Por otro lado, muchosconocimientos envejecen, pierden su adecuación y se hace precisoreinventarlos , revisarlos y actualizarlos; a ello se dirige la investigación.La formación o docencia consiste en la transmisión del saber a los neófitos. Escrucial que este proceso se realice adecuadamente, es decir, pedagógicamente.Para el feliz cumplimiento de esta función la universidad debe tener una políticade incorporación de personal idóneo, una política de cualificación de supersonal docente y una política de investigación que respalde dichacualificación.La extensión o servicio social tiene que ver con la misión que tiene launiversidad de retornar a la sociedad, valorizados, los recursos que recibe deella. En este sentido, la universidad cumple con su función, en primer lugar,formando excelentemente a sus alumnos; pero, adicionalmente, la universidad
  12. 12. debe estar abierta a las demandas de su entorno y propender por colocar susaber y recursos en general al servicio de la solución de la mayor cantidad deproblemas en los cuales su concurso sea pertinente y necesario.Con todo, la tríada docencia, investigación y extensión no representaadecuadamente las funciones de la universidad y es desconocida en Europa, losEEUU y Japón.El intento por limitar las funciones universitarias a un número reducido esigualmente desconocido en el mundo desarrollado.Se señalan funciones adicionales de la universidad moderna como la integraciónsocial, étnica y generacional, la creación de redes sociales, la selección decuerpos académicos y evaluación de pares, la generación de una comunidadmundial de estudiosos y creadores y la transferencia de conocimientos.Los estatutos de las universidades latinoamericanas reformadas en los años 60incluyeron expresamente: la reflexión filosófica, la reflexión teológica, lacreación artística. En los hechos, la universidad ha practicado otras funciones: laprestación de servicios técnicos, la integración cultural, el desarrollo de mediosde comunicación, de unidades productivas, de escuelas experimentales de nivelsecundario, de corporaciones deportivas y culturales, etc. El número de lasfunciones universitarias, lejos de constituir un trío, es ilimitado y susceptible devariadas clasificaciones.Entre las funciones menos debatidas quisiéramos destacar una: la integración laintegración la integración la integración la integración cultural. La definimoscomo el conjunto de todas las actividades universitarias que, por medio de laparticipación de personas de muy variados trasfondos profesionales,generacionales y culturales, tiende a la convergencia de una amplia gama dehabilidades y experiencias en el análisis e intento de solución de problemasesencialmente transdisciplinarios, que en la actualidad constituyen la temáticafundamental y más compleja a nivel nacional y mundial.La integración cultural promueve el libre debate, el respeto mutuo y laformación de identidad de la comunidad universitaria; sustituye la certeza con labúsqueda, la ideología con el conocimiento, el dogma con la duda, la consignacon la reflexión. Ella ocurre espontáneamente en aquellas universidades dondese dan las condiciones de libertad, participación y calidad; sin embargo esinhibida por mecanismos autoritarios, camarillas y complacencia. Por estasrazones, entendemos la integración cultural como la función más propiamenteuniversitaria y, potencialmente, la fuente de mayor aporte de la universidad a laresolución de la problemática más trascendente para la humanidad.

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