Las aulas de clase

2,210 views

Published on

Published in: Education, Technology
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
2,210
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
28
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Las aulas de clase

  1. 1. Las aulas de clasePresentaciónLas aulas de clase son lugares que generan emociones encontradas, en algunos momentosquisiéramos estar allí siempre, porque el ambiente es grato para aprender de nosotros mismos, delos compañeros, de la vida, porque nos sentimos a gusto, porque podemos “ser”; en otros casoslas aulas carecen de atractivo, no convocan, la lógica es incomprensible, así, el aula se convierteen un no lugar, en una jaula donde los alumnos se sienten encerrados.Se trata de lograr el equilibrio entre aprendizaje y compromiso, las aulas tendrían que ser espaciosgratos, lugares de retos y propuestas comunes, territorios abiertos en donde entra la vida de lacalle, y a la vez, se construyen nuevas posibilidades.Preguntas de enlace¿Qué es lo mejor que sucede en nuestras aulas de clase?¿Construimos espacios de aprendizaje significativo en nuestras aulas?¿Tienen relevancia para todos las actividades de aula y las tareas que asignamos?¿Es la evaluación una oportunidad para aprender todos de nuestros procesos? La mirada crítica1. Tiempos del aulaSi evaluamos con mucha atención el tiempo real de aprendizaje en cada día de trabajo, seevidencia cuánto tiempo perdemos en rutinas, en dar instrucciones, en calmar el entusiasmo o el“desorden” de los estudiantes. Lo verdaderamente importante del intercambio en el aula se realizaen el menor tiempo.Los educadores hacen largas exposiciones o asignan actividades para que los estudiantesrespondan cuestionarios, resuelvan ejercicios, realicen trabajos individuales. En muchas ocasioneslos educadores y estudiantes sólo se comunican a través de la pizarraSiendo así, los tiempos en el aula son los tiempos de los educadores (o ellos exponen, o asignanactividades) y quedan fuera los tiempos reales de aprendizaje con los compañeros, con diversostextos y con la información, formación y experiencia del educador.Se considera tiempo perdido cuando se producen debates en torno a un tema, cuando losestudiantes o el educador plantea abiertamente las interrogantes y las dudas, también lasincoherencias en la información. Cuando los alumnos manifiestan sus problemas ypreocupaciones, o cuando están atentos a situaciones o eventos que los conmueven, asustan,inquietan o son de su particular interés. 1
  2. 2. 2. Planificaciones y ContenidosLa planificación por proyectos ha abierto una puerta para ubicar en diversos puntos el interés poraprender los nuevos contenidos y temas escolares. Pero de alguna manera seguimos viendo loscontenidos y las planificaciones como estructuras cerradas.La selección de los contenidos a trabajar en el aula, debería responder a los intereses del colectivo(estudiantes, educadores, comunidad, programas de estudio) por cuanto lo más importante en todocaso es la manera como llenamos de significación esos contenidos. No es común que se reúnaneducadores y estudiantes para preparar juntos lo que sería el trabajo de un lapso escolar.Algunas clases siguen siendo espacios donde un educador hace grandes esfuerzos por “transmitir”conocimientos. En esos casos, los contenidos escolares aunque estén enmarcados en proyectos,son estructuras rígidas y generalmente desarticuladas de los intereses y necesidades del grupo.Los estudiantes asumen la clase como una obligación sin ningún atractivo.Las planificaciones se hacen pensando en las paredes del aula, tendríamos que ponernos en ellugar de los estudiantes y tratar de sentir lo que significa estar 6 o más horas al día escuchandodiscurso tras discurso, copiando conceptos o interactuando solamente con los libros de texto.3. Dinámicas de aprendizajeLa organización de los estudiantes en filas o columnas, donde se pasan horas viendo la espaldadel compañero, no contribuye a que se produzca verdadera interacción constructiva entre ellos ycon el educador. El trabajo en colectivo es visto como “desorden”. Pocas veces proponemos tareasen equipo para que los estudiantes desarrollen su capacidad de organización y creatividad.Cuando los alumnos no “rinden” como esperamos, se generan conflictos internos en él, siente quele falla a su grupo, al maestro y a la familia. El educador deja la responsabilidad sólo en el alumno.Si los estudiantes van mal debe ser problema de todos. Es necesario construir compromisoscolectivos para crecer con el apoyo de todos.La voz de los estudiantes es requerida básicamente para que respondan preguntas. Noescuchamos con regularidad la voz de los otros que tienen más experiencia, la de la comunidad, lade la variedad de textos para cada tema, la voz de la cotidianidad y la lógica de la vida, que no estáen los libros de texto ni en los programas de estudio.Sucede también que los conflictos internos y propios de los grupos no son evidentes al educador,ya sea porque los estudiantes no los expresan abiertamente, o porque como educadores notenemos tiempo para ver en los ojos y gestos de los estudiantes; los días se nos van en la presiónde avanzar con los programas pautados.4. Tareas o asignaciones¿Para qué sirve que los estudiantes realicen largas y agotadoras tareas en el aula? (cuestionarios,actividades en los libros de texto, caligrafías, planas…), pareciera una pregunta innecesaria, noobstante sabemos que en la mayoría de los casos estas actividades poco contribuyen para que losestudiantes desarrollen síntesis, análisis o preguntas en torno a un tema.¿Es necesario asignar tareas o deberes? sin duda, pero ¿qué tipo de actividades? ¿Para qué lasasignamos? ¿Cuál es el propósito más allá de que los estudiantes ocupen una parte del tiempo en 2
  3. 3. su casa o en el aula? este aspecto requiere ser revisado permanentemente, en tanto se corre elriesgo de que la tarea sea sólo una excusa, una rutina, una manera de ocupar a los alumnos.En ocasiones las tareas se convierten en un dolor de cabeza para los padres, porque resultanexigentes, incomprensibles para los mismos estudiantes y en muchos casos no se indica en dóndepueden encontrar la información ni cuál es el propósito. Algunos padres buscan ayuda, otros conmenos posibilidades dejan solos a los chicos para que resuelvan como puedan.Tendremos que evaluar si la tarea contribuye a un nuevo aprendizaje, si en ella se le exige alestudiante el desarrollo de sus capacidades intelectuales y no sólo de su memoria; si conduce ainvestigaciones, si remite a otros textos, si confronta ideas, si promueve la lectura y la escrituracomo posibilidad de análisis y construcción de sentido en torno a un tema.5. EvaluaciónEl tema de la evaluación siempre genera discusión y mucho análisis, no es para menos, a travésde ella sellamos el destino de nuestros alumnos. Mediante un reporte decidimos si un estudiantereprueba una asignatura o si repite el año escolar, situaciones que en muchos casos contribuyen ala exclusión y deserción escolar.La historia nos ha dicho que los criterios evaluativos no siempre se ajustan con los verdaderosaprendizajes de los estudiantes, es muy común que se confunda evaluación con medición. Laevaluación se suele reducir al hecho de aplicar pruebas, dejando de lado los procesos deaprendizaje real y significativo de cada estudiante.Otro error es pensar que todos los estudiantes deben ser evaluados con un único instrumento, almismo momento y con los mismos parámetros. Siendo así no estamos evaluando las diferenciasindividuales, los conocimientos previos, las oportunidades ofrecidas, el avance y el aprendizajeindividual.Pocas veces hacemos verdadero trabajo de autoevaluación, tanto de nuestro trabajo diario, comode las oportunidades que ofrecemos a los estudiantes. Autoevaluación a la luz de los resultados,comportamiento, avances, interés o apatía de los estudiantes.Tampoco abrimos suficientes espacios para que los estudiantes asuman sus propiasresponsabilidades, evalúen sus avances, coevalúen a sus compañeros y el trabajo mismo deleducador. Propuestas para el cambio1. Tiempos del aulaNecesitamos evaluar permanentemente las razones, pertinencia y valor de cada una de las rutinasque se desarrollan en las sesiones de trabajo. Las prácticas cotidianas tienen sentido cuandoapuntan a desarrollar ideas, propuestas, a generar nuevos contenidos y experiencias deaprendizaje. 3
  4. 4. Todo es importante en el intercambio con los estudiantes, incluso lo que no podemos prever en laplanificación de cada clase. Aprendemos cuando confrontamos las experiencias previas con lasnuevas, en el conflicto cognitivo y en la reelaboración personal de los nuevos conocimientos.Los tiempos del aula tienen que servir para el verdadero aprendizaje. Los tiempos del docentedeben ser para proponer el análisis de los temas y para propiciar la relación multidireccional deinteracción con los estudiantes, entre los estudiantes y con diversos textos.El tiempo se valora cuando descubrimos que queremos seguir debatiendo una idea, cuandoevidenciamos que aun no están claros los conceptos, cuando sabemos que el timbre de fin de laclase será un obstáculo y no un alivio.El tiempo para dirimir diferencias en el grupo, para construir nuevos lazos de compañerismo, paracompartir las angustias o preocupaciones de todos o de uno de sus miembros; el tiempo de lareflexión, de la oración y del compartir, es tiempo no sólo muy valioso, sino imprescindible.Los mejores tiempos son los que se disfrutan, incluso en el desconcierto que genera una nuevainformación o una nueva manera de aproximarse a un tema. Los tiempos reales de aprendizaje seextrañan, se procuran, son los que valen la pena.2. Planificaciones y ContenidosSe requiere de una planificación abierta, con propuestas y actividades articuladas, que propiciesituaciones, que favorezca diferentes formas de relacionarse, de asumir los contenidos comoproblemas factibles de ser abordados desde diversos ángulos.Planificar por proyectos significa entre otras cosas, descubrir nuevos temas de interés, aprender enla acción, compartir saberes, sumar experiencias, abrir las puertas del aula para que entre la vida yel saber socialmente construido.No se trata sólo de incorporar nuevas metodologías, se trata de una posibilidad para romper conestructuras que la historia ha demostrado que no funcionan, porque no se adaptan a losrequerimientos de estos nuevos tiempos de construcción y difusión del saber y de la información.El educador tendría que ser uno más del grupo, no el único que marca las pautas y decide, enausencia del colectivo, lo que es conveniente para todos. Al ver el aula como una comunidadpuede aportar su saber, sugerir propuestas de trabajo, proponer tareas. Así aprenderá del grupo,se fortalecerán las relaciones y se disfrutará de los avances y descubrimientos de todos.La función educadora está en saber qué puede aportar cada uno de los estudiantes, cuáles sonsus puntos débiles y cuáles sus fortalezas. El educador cumple el lugar de quien coordina al grupopara que avancen juntos en el desarrollo de metas y logros. Es quien releva y mueve las piezaspermanentemente para que todos tengan oportunidades y aprendizajes significativos.3. Dinámicas de aprendizajeEs tan variada la posibilidad de abordaje de los contenidos y temas, y son tantas las alternativasdel trabajo escolar que no se justifica que las aulas estén organizadas de la misma manera todo eltiempo. Lo realmente valioso del trabajo colectivo es la posibilidad de interacción entre losestudiantes. 4
  5. 5. Con el trabajo en equipos, individual, por proyectos, por intereses comunes, fuera del aula, condiversos educadores, con la participación de los padres, con invitados especiales… estamoscontribuyendo en la formación de ciudadanos participativos, críticos, democráticos, creadores deideas y propuestas, solidarios, respetuosos, responsables, entre tantos otros logros.Las voces en el aula van cambiando en la medida en que abrimos espacios y oportunidades parael debate, para la disertación; cuando ponemos las “verdades” en el banquillo para descubrirlas,analizarlas y reconstruirlas.El día a día del aula es valioso no sólo para desarrollar los contenidos curriculares sino tambiénpara formarse en derechos, deberes, fortalecer los procesos de solidaridad, respeto por el otro,apoyo mutuo, resolución de problemas, conflictos…4. Tareas o asignacionesLa utilidad, pertinencia y razón de las tareas o deberes tiene que ser producto del trabajo del aula.¿qué proponer para trabajar en casa? ¿qué es preciso investigar? ¿cuáles preguntas debemosformularnos? ¿cómo avanzar desde la casa en el proyecto de aula? Todas estas tendrían que serpreguntas respondidas en colectivo.La tarea no puede ser un arma exclusiva del educador para poner a los estudiantes a hacer algoen casa, ni una exigencia de los padres para que sus hijos ocupen su tiempo libre. Los deberestendrían que ser una necesidad de todos, una consecuencia lógica de lo que se ha hecho en elaula ya que contribuye a avanzar en el desarrollo de una idea, de un tema, de un problema.Las tareas pueden ser difíciles pero no imposibles, las asignaciones tendrían que ser significativas,relevantes, retadoras, no sólo una obligación. A través de ellas podemos conocer mucho más delpensamiento de los estudiantes, saber sus necesidades y dificultades y desde ahí tenemos unamina para generar nuevas propuestas de trabajo.Es fundamental que los estudiantes encuentren retos para escribir, para leer con sentido, parainvestigar. La participación de los padres o adultos significativos tendría que ser para acompañar,no para asumir toda la responsabilidad y así evitar una sanción para sus hijos.5. EvaluaciónLos formatos de los reportes de evaluación están cambiando, poco a poco se está revalorizando laevaluación cualitativa y formativa y se apela menos a los números o letras que en definitiva dicenmuy poco de lo que los estudiantes han avanzado en sus procesos escolares.La evaluación tiene que ser en todas direcciones y apuntando básicamente a ver los avances, loslogros, el paso de un lugar a otro en los estudiantes, desde las alternativas que se ofrecen, desdelas oportunidades que se le presentan a cada uno.Necesitamos estar muy atentos para ver quiénes se relacionan entre sí, cuáles estudiantes noparticipan, a quiénes no les asignamos responsabilidades, quiénes son los líderes, quiénes tienenmenos oportunidades y opciones para avanzar…Todos requerirán de apoyo, respaldo, atención, valoración y reconocimiento en sus potencialidadesy valores. Todo esto también conduce a que autoevaluemos permanentemente nuestra acción, las 5
  6. 6. oportunidades que ofrecemos, los cambios que hacemos en la planificación para que el trabajo deaula, nuestros esfuerzos y nuestra acción tengan sentido para nosotros y para los estudiantes. Más propuestas para el cambio1. Tiempos del aulaTenemos que buscar soluciones para atender las rutinas diarias de limpieza, corrección de tareas,trabajos cotidianos, actividades de constancia que son necesarias en el aula. Se trata de que todasellas tengan sentido, valor, trascendencia, para que no se conviertan en tiempo perdido.Los tiempos pueden ser tan diversos como los objetivos mismos. Los estudiantes se entusiasmanmucho cuando la clase está en sus manos, cuando ellos tienen la responsabilidad de expresar susinvestigaciones o un tema que les interesa particularmente, en esos casos no se detienen,aprovechan los momentos, los instantes, se concentran en la actividad y no les importa incluso quellegue el momento del recreo.Es preciso también estar atento para abrir espacios de discusión de los temas propios de losestudiantes, de la situación del país, de los conflictos que se suceden en el centro educativo, en lasociedad y en el ámbito internacional, también esos tiempos necesarios para planificar lasactividades deportivas, los actos cultural, la fiesta del carnaval, tiempos de goce, recreación yfortalecimiento de los individuos.2. Planificaciones y ContenidosLa planificación por objetivos aislados fractura el conocimiento, lo artificializa. Por ello es necesarioplanificar actividades que cumplan más de un objetivo, que conecten las diversas líneas depensamiento y las miradas desde las diversas disciplinas.La planificación cerrada, sin posibilidades para los imprevistos, con esquemas cerrados eimpenetrables no da cabida para atender las prioridades de los estudiantes, prioridades que secorresponden con momentos históricos, sociales, imposibles de prever.Tenemos que arriesgarnos a sentarnos con el grupo y en colectivo revisar cómo es que vamos aestructurar el año escolar desde lo que sugiere el programa de estudio, desde el proyecto delcentro educativo, desde las características, tiempos y posibilidades del grupo, desde las metas quese fijen todos. Esta actividad requiere un trabajo previo del educador para conducir el trabajo deplanificación, pero sin duda redundará en un compromiso colectivo, con beneficios para todos.3. Dinámicas de aprendizajeConformar grupos de trabajo contribuye al intercambio de los estudiantes, ayuda a la convivencia,favorece la cohesión y el desarrollo de las potencialidades individuales y grupales. Sonsignificativos estos grupos si permanentemente rotan sus integrantes, si se justifica el debate y lasuma de opiniones. 6
  7. 7. El trabajo individual también es necesario, por cuando cada estudiante va evaluandopermanentemente sus aprendizajes, su capacidad de concentración, sus propias necesidades… Elasunto es lograr un equilibrio y decidir cuál es la opción de trabajo más acorde con cada situación ycada contenido.Necesitamos estructurar las clases con actividades rutinarias y novedosas. Las rutinarias referidasa esas dinámicas que se requiere que los estudiantes sostengan en el tiempo, porque es precisoque desarrollen mejor una acción y que no necesariamente deben ser necesarias para todo elgrupo. En algunos centros educativos asignan por turnos la responsabilidad de limpiar el aula, enotras ocasiones un estudiante verifica la asistencia, en otros casos hay estudiantes que estánatentos para buscar lo que se requiera traer al aula para que la actividad se desarrollan, también serotan las tareas de control de préstamo de libros…Hay actividades de orden conceptual que requieren una rutina, como la resolución de problemasmatemáticos, la escritura de textos extensos o complejos que precisan de cada estudiante suconcentración individual, la reelaboración para corregirlo y seguir escribiendo…4. Tareas o asignacionesSucede con la asignación de deberes lo mismo que con la planificación y con la evaluación y esque consideramos lo mismo para todos. En la medida en que comprendamos que cada estudiantepuede ser distinto, que la suma de individualidades es la que fortalece los grupos, que lasplanificaciones y las actividades diarias resultan más interesantes cuando cada uno aporta susaber, que es más valioso que las tareas sean diferentes para cada equipo o para cada individuo,veremos entonces cómo nuestro trabajo fluye mejor, los estudiantes serán más responsables yconscientes de su propio aprendizaje y el grupo se fortalece en los logros colectivos.Es preciso que pensemos en tareas nuevas cada día, en tareas diferentes para cada grupo, en quepueden pasar muchos días sin deberes para la casa, en que los estudiantes puedan decidir en quées preciso avanzar desde su casa, qué hace falta para el próximo día, y en consecuencia, qué harácada uno…Es preciso incorporar a los padres y a la comunidad desde lo que ellos saben y pueden aportar,conocer su pensamiento a través de entrevistas, encuestas, presentaciones que les solicitemospara el aula o para el centro educativo. No podemos olvidar que son muchos los niños que noreciben ayuda en casa, por diversas causas, y también que hay otros padres que exigen que desdela escuela planifiquemos también el tiempo libre de los estudiantes. Todo esto requiere serconsiderado para conversar con la comunidad de padres y representantes, de esta manera no haymalos entendidos y se concentra la acción en el desarrollo de lo verdaderamente importante: elaprendizaje y desarrollo emocional, intelectual, social y cultural de los estudiantes.5. EvaluaciónCuando los estudiantes tienen la oportunidad de asumir su propio aprendizaje, van construyendocriterios de evaluación de su acción y de los compañeros, también del educador.Evaluación no es sinónimo de prueba escrita, la evaluación incluye también todas esas accionesque podrían parecer insignificantes pero que llevan todo un trasfondo, como cuando un estudiantepide la palabra y conduce el desarrollo de la clase, también cuando no quieren entrar luego delrecreo, cuando no traen los deberes, cuando sus caras dicen que están aburridos o que noentienden, cuando están felices en el aula, cuando se enorgullecen de sus logros, cuando se 7
  8. 8. respetan y cuidan como grupo, cuando apoyan al que lo necesita, todo esto es evaluación deleducador, del trabajo que desarrollan juntos y del centro mismo.Pensemos en una escuela sin calificaciones, sin grados, veamos cómo en una situación así,hipotética, se nos ocurren actividades interesantes, imaginamos a los estudiando cambiando de unespacio a otro del centro con libertad y criterio, imaginamos un ambiente de creación permanentedonde participan todos con entusiasmo. Esta idea puede ayudarnos a dejar de lado las estructurasrígidas y cerradas que le restan libertad y alegría a nuestro trabajo día a día. 8
  9. 9. TEXTO 1 LA ESCUELA QUE QUIEROSi la mañana se vistiese de fiesta Si aprendiera a hacer aviones,y me acompañara a la escuela… a meter goles, a tocar batería,Si sintiera ganas terribles de saltar a contar cuentos, a investigar,de la cama a tener amigos de verdad y a enamorar…porque voy a un paseo, ¿y si averiguamos cuántas personasal parque, paradas caben en la lengua de lasal laboratorio, ballenas azúles?a un museo, ¿o por qué la luna sale de noche?al campo de fútbol, ¿acaso no sería divertido?a un taller,al cine, Si en vez de hacerme un examenal recreo… para decir lo que ya todo el mundo sabe, me preguntases lo que nadie sabe:Si el salón fuese el patio lo que yo creo,que es tan grande y verde, siento,lleno de lagartijas y mariposas imagino,allí quizá no molestaríamos a nadie sueño…podríamos hablar mucho, mucho, ¿no sería también divertido?muchísimo más que aprender de memoriay la maestra no nos diría presidentes y batallas que no entiendo.que la boca bonitaes cuando está calladita. Si la Dirección fuese algo más que un susto o castigo,Si en vez de escribir tantos números… si aquella señora sonrientetantas páginas muertas, supiera mi nombremi tarea fuese jugar con las cartas, y yo el suyoo el dominó… sería distinto ¿verdad?tal vez no me aburriría tanto seguro que no haría falta la lista negra…tal vez no me pondría a llorar. quizá su oficina sería un salónCreo que te has dado cuenta que ¿por qué no?escribir tantos númerosno me gusta ¡Cuántas cosas para averiguar!no nos gusta Tantos detalles…y con ellos nos asustas pero aquí estoycuando nos portamos mal. pegado en mi cama sin querer abrir los ojosSi no tuviera que escuchar tantos regaños escuchando a mami apurada,por el pelo que está largo neviosa,o la gelatina que no se debe, …es la hora, es tarde…por hablar con Alejandro ¡Hay que ir a la escuela, levántate ya!por dormirme en la lecturaa mi, por caminar lentoy al otro por correr.Si en cambio tuviera tu abrazoy tu beso siempre…y cuando hablas con mami Beatriz García. Material Mimeografiado.le puedas decir lo mucho que me quieres Centro de Formación Padre Joaquín,y las cosas que hago bien. Maracaibo, Venezuela. 9
  10. 10. TEXTO 2Las relaciones interactivas en clase. El papel del profesorado y del alumnadoLas secuencias didácticas comos conjuntos de actividades nos ofrecen una serie de oportunidadescomunicativas, pero que por sí mismas no determinan lo que constituye la clave de todaenseñanza: las relaciones que se establecen entre el profesorado, el alumnado y los contenidos deaprendizaje. Las actividades son el medio para movilizar el entramado de comunicaciones que sepueden establecer en clase: las relaciones que allí se establecen definen los diferentes papeles delprofesorado y el alumnado. De este modo, las actividades y las secuencias que forman, tendránunos u otros efectos educativos en función de las características específicas de las relaciones queposibilitan.(…)En la escuela se estudian muchas cosas diferentes, con intenciones también distintas. Losobjetivos educativos, y por consiguiente los tipos de contenidos a los que hacen referencia, influyene incluso a veces determinan el tipo de participación de los protagonistas de la situación didáctica,así como las características específicas que toma esta participación.(…)Promover la actividad mental estructurante, que posibilita el establecimiento de relaciones, lageneralización, la descontextualización y la actuación autónoma, supone que el alumno entiende loque hace y por qué lo hace, y tiene conciencia, al nivel que sea, del proceso que está siguiendo.Esto es lo que le permite darse cuenta de sus dificultades, y, si es necesario, pedir ayuda. Tambiénes lo que le permite experimentar que aprende, lo cual, sin duda, lo motiva a seguir esforzándose.Pero que esto suceda no es una casualidad. Que el alumno comprenda lo que hace depende, enbuena medida, de que su profesor o profesora sea capaz de ayudarlo a comprender, a dar sentidoa los que tiene entre manos; es decir, depende de cómo se presenta, de cómo intenta motivarlo, enla medida en que le hace sentir que su aportación será necesaria para aprender. El que puedaestablecer relaciones está en función, también, del grado en que el profesor le ayuda a recuperar loque posee y destaca los aspectos fundamentales de los contenidos que se trabajan y que ofrecenmás posibilidades de conectar con lo que conoce. Evidentemente, también depende de laorganización de los contenidos que los haga más o menos funcionales. Que los chicos y chicaspuedan seguir el proceso y situarse en él depende también del grado de contribución del profesor,con síntesis y recapitulaciones, con referencias alo que ya se ha hecho y lo que queda por hacer;los criterios que puede transmitir acerca de lo que constituye una relación adecuada contribuyenindudablemente a que los alumnos puedan evaluar la propia competencia, aprovechar las ayudasque se les ofrece y, si es necesario, pedirlas.Es todo un conjunto de interacciones basadas en la actividad conjunta de los alumnos y delprofesorado, que encuentran fundamento en la zona de desarrollo próximo, que, por consiguiente,ven la enseñanza como un proceso de construcción compartida de significados orientados hacia laautonomía del alumno, y que no oponen la autonomía –como resultado de un proceso– a la ayudanecesaria que dicho proceso exige, sin la cual difícilmente se podría alcanzar con éxito laconstrucción de significados que deberían caracterizar el aprendizaje escolar.(…)Del conjunto de relaciones interactivas necesarias para facilitar el aprendizaje se deduce una seriede funciones del profesorado que tienen como punto de partida la misma planificación. Podemosconcretar dichas funciones de la siguiente manera: 10
  11. 11. a) Planificar la actuación docente de una manera lo suficientemente flexible para permitir la adaptación a las necesidades de los alumnos en todo el proceso de enseñanza/aprendizaje.b) Contar con las aportaciones y los conocimientos de los alumnos, tanto al inicio de las actividades como durante su realización.c) Ayudarlos a encontrar sentido a lo que están haciendo para que conozcan lo que tienen que hacer, sientan que lo pueden hacer y les resulte interesante hacerlo.d) Establecer retos y desafíos a su alcance que puedan se superados con el esfuerzo y la ayuda necesarios.e) Ofrecer ayudas adecuadas, en el proceso de construcción del alumno, a los progresos que experimenta y a los obstáculos con los que se encuentra.f) Promover la actividad mental autoestructurante que permita establecer el máximo de relaciones con el nuevo contenido, atribuyéndole significado en el mayor grado posible y fomentando los procesos de metacognición que le faciliten asegurar el control personal sobre sus conocimientos y los propios procesos durante el aprendizaje.g) Establecer un ambiente y unas relaciones presididos por el respeto mutuo y por el sentimiento de confianza, que promuevan la autoestima y el autoconcepto.h) Promover canales de comunicación que regulen los procesos de negociación, participación y construcción.i) Potenciar progresivamente la autonomía de los alumnos en el establecimiento de objetivos, en la planificación de las acciones que les conducirán a ellos y en su realización y control, posibilitando que aprendan a aprender.j) Valorar a los alumnos según sus capacidades y su esfuerzo, teniendo en cuenta el punto personal de partida y el proceso a través del cual adquieren conocimientos, e incentivando la Autoevaluación de las competencias como medio para favorecer las estrategias de control y regulación de la propia actividad. Zavala Vidella, Antoni. (1995) La practica educativa. Cómo enseñar. Graó, Barcelona. 11
  12. 12. TEXTO 3Reflexiones y preguntas de maestros:P- ¿Cómo concibe la evaluación para un modelo de escucha nueva?R- La escuela que responde a la curva del gráfico 1, al finalizar un ciclo “mide” cuánto se hallenado de saber el alumno con una “prueba de medida” que posee límites precisos de suficiencia ode insuficiencia. El maestro en dicha prueba se encuentra en forma totalmente externa a laevaluación, a tal punto que, en líneas generales, ni siquiera se siente con la obligación de explicarpreviamente cuáles han sido los criterios para la elaboración de esa prueba. De este modo el éxitoo el fracaso es siempre del alumno.La evaluación en la escuela nueva debe estar ligada a la idea de “pro-mover”, es decir debería serla lectura de una experiencia continua y no puntual, donde el docente en un proceso de evaluaciónpermanente atienda especialmente a lo que saben sus alumnos y los estimule a que sepan más.Desde este punto de vista el error es base de evaluación y rectificación en la planificación en laplanificación del docente, más que la muestra de fracaso del estudiante. Esta concepción funda alsistema de evaluación en la confianza y no en la desconfianza y el temor.Recuerdo a mis profesores diciendo: “…si no se dan cuenta de sus ignorancias no podrán pasarpor el camino de la ciencia y la conciencia”… Hoy podríamos considerarla una afirmación escasaya que en algún sentido pareciera que ocurre lo contrario: “el reconocer nuestros conocimientosnos anima a ampliarlos y nos estimula a buscar nuevos saberes”. El maestro y la escuela debenestar dentro del proceso de evaluación junto con los alumnos, la familia y el ambiente externo.P- Usted y muchos autores nos dicen que debemos partir de los conocimientos previos de losniños, pero si tenemos treinta alumnos en el aula ¿cómo hacemos para saber lo que saben lostreinta?R- Aquí lo fundamental es partir de la base de que los treinta niños tienen un saber, y que comoson diferentes entre sí saben cosas distintas y de modos distintos. Este punto que podría constituirun obstáculo, es el que nos permite más bien comenzar un recorrido metodológico que produciríaefectos, y aunque sería difícil intentar en este contexto exponer los detalles de esta propuestametodológica les propongo que pensemos algunas cuestiones al respecto.El tomar como premisa que todos los niños saben y que cada uno sabe cosas diferentes, nosconduce a trabajar acerca de la relatividad en la construcción del conocimiento y este será elmaterial que se ubicará en el centro del saber. Además si son treinta alumnos, resultan treintaocasiones, treinta posibilidades para enriquecer el trabajo en el aula. Y aquí lo que se pone enjuego es el uso metodológico del trabajo grupal y lo que debe valorarse son los conceptos de“mutua libertad”, en tanto respeto por las diferentes opiniones en contraposición al concepto deigualdad, donde lo que termina sucediendo es que se margina al diferente. Francesco Tonucci. (1995) Con ojos de maestro. Editorial Troquel, Buenos Aires. 12
  13. 13. TEXTO 4Tiempo en el centro educativoEl tiempo del alumno debe relacionarse más con su propia actividad que con una red de horarios yespacios. Los estudiantes además de asistir a las clases, deberán realizar un número determinadode actividades que son necesarias para un buen aprendizaje.Uno de los errores graves en el mundo educativo, es la costumbre de pensar que el profesorado esimprescindible en la explicación, y no en los ejercicios. El profesorado da instrucciones y no siguede cerca los procesos de realización de las actividades. Vemos incluso que las los ejercicios queforman parte del proceso de aprendizaje, se dejan para la casa. Hay que organizar mejor el tiempode las clases para evitar el uso de metodologías que provocan estas circunstancias.(…)Si observamos la distribución del tiempo constatamos que, debido a fragmentaciones excesivas o auna visión demasiado optimista sobre la adquisición de hábitos de estudio, en los centroseducativos, los alumnos realizan pocos ejercicios y casi nunca tienen tiempo al estudio guiado.(…)El tiempo de las actividades escolares complementarias, salidas, excursiones, debe estar integradocon toda la educación de la enseñanza reglada. Estas actividades complementarias deben tener untiempo de dedicación que esté relacionado con el tiempo general.(…)El tiempo de descanso es un tiempo educativo tan importante como el utilizado en tareasacadémicas. En él, los alumnos realizan procesos de socialización que influyen en su educación.Como consecuencia la cohesión grupal de los alumnos se consigue o se deshace muchas vecesfuera del aula.Tiempo en casaEn casa deben realizarse trabajos complementarios o ejercicios de repaso. Este planteamiento enningún caso debe servir para realizar actividades que deberían realizarse en clase y que por faltade tiempo se pasan a la casa. Aprender no es fácil,pero aprender solo es muchas veces imposiblesegún las actividades y según la edad de los alumnos y las alumnas. Las actividades planteadashan de ser racionales, y obtener el interés del alumno. El profesorado calculará cuanto tiempoocupará el alumno para lograr una buena coordinación en el quipo de profesores y no agobiar a losalumnos. Joan Domènech y Jesús Viñas. (1999) La organización del espacio y del tiempo en el centro educativo. Graó, Barcelona. 13
  14. 14. Guía de investigación:1. ¿Cómo hacemos las planificaciones de nuestro trabajo diario, mensual, por lapso o anual? Los invitamos a que con la ayuda de la siguiente tabla revisen si es una rutina el trabajo colectivo, o si por el contrario, se hace de manera individual: SIEMPRE REGULARMENTE NUNCA LO VAMOS A CONSIDERAR¿Consultamos conlos compañeros decurso lasplanificaciones,tareas, evaluacionesy demás actividadesdel trabajo de aula?Elaboramos unaplanificación conjuntapor asignatura o porcursoTodos, regularmente,evaluamos el trabajode todos, en el marcodel proyecto decentro.Los estudiantes y lospadres, aportanmucho en lasplanificacionesindividuales y decentro.2. ¿Qué indicios nos conducen a pensar que las estrategias, actividades, dinámicas y ambientes de aprendizaje son los más indicados para propiciar un aprendizaje significativo, relevante, interesante, actualizado y valioso para todos? Coméntenlo en equipo.3. ¿Cuáles tareas o deberes, que asignamos para la casa y para el aula, son relevantes para los estudiantes y para el proyecto de aula y de educación que hemos fijado?4- ¿Evaluamos nuestro trabajo a la luz de los resultados de los estudiantes? Sobre este tema los invitamos a conversar y a fijar pautas y metas para que la Autoevaluación se convierta también en una rutina. 14

×