El conductismo: historia de un fallido intento cientificista

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  • Este Bobadilla ya cansa. Dice que un 'mito' del conductismo es considerar a Pavlov como uno de sus antedentes, inspiradores, etc. Nuevamente, Bobadilla no cita ninguna prueba de lo que dice. Lo que los conductistas toman de Pavlov solamente sus métodos y sus datos. Evidentemente, y como Bobadilla ilustra, Pavlov no era un psicólogo, sino un fisiólogo, por tanto, mal podría ser Pavlov un 'antecedente' del conductismo. Ahora bien, resulta ya no solamente irónico, sino hasta risible, que Bobadilla acoga tan calurosamente la 'respuesta de un FISIÓLOGO a los psicólogos' y sus especulaciones sobre el cerebro, como argumentos contra el conductismo, cuando el mismo Bobadilla se queja en este mismo artículo de que el conductismo es la consecuencia del 'modelo biologicista' que, según él, reinaba en la psicología norteamericana. Tengamos también en cuenta que Pavlov no fue sólo crítico del conductismo, sino de toda la psicología, incluída la psicología de la gestalt, pues a Pavlov nunca le va a satisfacer ninguna investigación que no teorice sobre el cerebro. Realmente, el artículo de Bobadilla es uno de los peores que se puede encontrar como 'crítica' del conductismo.
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  • Otro error, nada involuntario, de Bobadilla, en su intento por manipular a sus lectores, tratando de re-escribir la historia. Dice que la tesis de Watson se tituló: 'Un estudio experimental sobre el crecimiento físico de la rata blanca, correlacionada con el desarrollo de su sistema nervioso', cuando en realidad el título fue: 'Animal Education: An Experimental Study on the Psychical Development of the White Rat, Correlated with the Growth of its Nervous System', es decir: 'Educación animal. Un estudio epxerimental del desarrollo PSIÍQUICO de la rata blanca.. etc' Bobadilla dice también que no es posible estudiar 'la mente' de los animales. Falso. Todo lo que se llama 'lo mental' es investigado en animales por los modernos psicólogos comparativos. Algunos de ellos son conductistas y otros cognitivistas, pero todos parten de la conducta como primera fuente de información. Bobadilla ignora todo esto simplemente porque no lee. Él se crea sus propias fantasías sobre cómo empezó la psicología en Norteamérica (que fue biologicista, etc.) y sobre cómo fue el título de la tesis de Watson y de ahí elabora conclusiones contrarias a los hechos reales (vénase mis otros posts) y a lo que realmente dicen los conductistas, Por ejemplo, lo que Watson realmente planteó para la psicología no fue dejar de lado el estudio de 'lo mental', sino dos cosas fundamentales: 1. dejar de estudiar 'lo mental' (pensamiento, percepción, etc.) con métodos introspectivos y 2. dejar de lado las teorías sobre la mente y explicar más bien la manera en que el individuo real interactúa con el mundo real. Sobre lo primero, el tiempo dio la razón a Watson, hoy día hasta los psicólogos cognitivos estudian 'lo mental' mediante experimentación objetiva y a partir del desempeño observable de los sujetos. Sobre lo segundo, la cosa es más compleja y no me voy a detener en particular sobre ese punto en particular porque hay una extensísima literatura conductista que aborda la explicación de los 'fenómenos mentales' sin mentalismo. Esto también desmiente la afirmación de Bobadilla de que a los conductistas no les interesa la teoría. Lo que pasa es que Bobadilla cree que la filosofía o las teorías con las que él simpatiza son las únicas formas posibles de filosofía o de teoría.
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  • Bobadilla dice que los pioneros de la psicología en Norteamérica 'acogieron el método de la biología... llevando a los estudiantes al dilemade tener que estudiar la conciencia en animales'. Agrega que 'la idolatría generada en torno al modelo de ciencia naturalista y por el método experimental transformó la tarea de investigación enuna parodia mecánica realizada exclusivamente en el laboratorio'. En cuanto a lo primero, por supuesto Bobadilla no presenta ninguna prueba. En cambio, hay muchos hechos que prueban lo contrario de lo que dice. Primero, uno de los pioneros de la psicología en Norteamérica fue Titchener, introspeccionista y discípulo de Wundt. Segundo, las primeras revistas, como Psychological Review y Psychological Bulletin, están llenas de reportes introspectivos, no de 'experimentos con animales'. Tercero, posteriormente a James hubo una legión de autores que definiron en sus textos la psicología como estudio de la concienca, entendiendo por tal lo mismo que los alemanes, es decir, lo que se observa introspectivamente, Por otro lado, a la luz de estos hechos, es irrelevante que los primeros maestros de psicología fuera clérigos o que la psicología fuera una novedad en Norteamérica. En cuanto a lo de la experimentación, es irónico ver que los primeros experimentalistas de laboratorio en psicología fueron los introspeccionistas, de los que Wundt fue el más conocido. ¿Todos ellos 'cientificistas'?
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  • Bobadilla repite hasta el cansancio que la literatura sobre el conductismo está plagada de mitos, que el conductismo no es más que una suma de falacias, etc. Pero, ¿quién realmente desinforma? Bobadilla dice que el conductismo redefinió la psicología como 'una ciencia natural perteneciente a la biología, ocupada de estudiar la conducta de los animales'. Falso. Lo que Watson dice más bien es que la 'psicología es una rama experimental puramente objetiva de la ciencia natural'. En esa definición no se menciona que su tema sea solamente la conducta animal. Más aún, en ese mismo artículo, Watson señala que el interés del conductismo es hacer una psicología que se ocupe tanto del hombre como del animal. En el mismo artículo, Watson menciona también las grandes diferencias que existen entre estudiar al hombre y al animal.
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  • Dice Bobadilla, que el conductismo 'es un tecnologismo efectista y un pragmatismo utilitarista e inmediatista, sin conceder espacios a la reflexión filosófica ni teórica.Recusaron a la filosofía por inútil'. El conductismo, en efecto, tiene potentes resultados tecnológicos, pero es falso que sea sólo tecnología. Desde la primera frase del manifiesto de Watson de 1913, el conductismo es reflexión filosófica: es ontología, epistemologìa, axiología y antropología. Bobadilla considera como 'filosofía' solamente el idealismo en el cual él cree, por tanto, la crítica del idealismo y del mentalismo, según él, es una actitud anti-filosófica.
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El conductismo: historia de un fallido intento cientificista

  1. 1. El conductismo: historia de un fallido proyecto cientificista "El conductista pregunta: ¿Por qué no hacer de lo que podemos observar el verdadero campo de la psicología? Limitémonos a lo observable, y formulemos leyes sólo relativas a estas cosas. Ahora bien: ¿qué es lo que podemos observar? Podemos observar la conducta." J. B. WatsonMg. Dante Bobadilla RamírezUniversidad de San Martín de PorresLima – PerúResumenAl conductismo se le ha reconocido -casi por la fuerza- como una escuela psicológica,pero en realidad fue un producto cultural norteamericano que provocó una grave crisis enla psicología. Surgió en los EEUU a inicios del siglo XX, poco tiempo después deinstalarse la psicología (1886) sobre la base del naturalismo inglés, por lo que losprimeros psicólogos americanos se entregaron a la experimentación con animales comotarea central. Para entonces EEUU carecía de una tradición psicológica y los temasbásicos de la psicología europea le eran extraños. Veinte años después de trabajoexperimental, los noveles psicólogos americanos iniciaron una especie de rebelióntecnocrática que buscaba validar su ocupación como un oficio en sí mismo, sin mayorescompromisos con las exigencias teóricas de la psicología, en especial con la conciencia,cuestión que les resultaba imposible de estudiar en sus animales. Esto los llevó a fundaruna disciplina distinta cuyo único objetivo era el control de la conducta animal, pues noconocían otra tarea ni concebían otra meta. Por desgracia, en lugar de hacer delconductismo una disciplina diferente, ya que lo era, decidieron imponerlo como una"nueva psicología", una "psicología científica", para lo cual iniciaron una insólita guerra encontra de la psicología y la conciencia. A decir verdad el conductismo fue unaantipsicología que tan solo tenía la praxis de un método. Al carecer de fundamentosepistémicos, asumieron el modelo causa-efecto, propio de la física, en la versión estímulo-respuesta, para usarla como todo fundamento explicativo de la conducta.El conductismo fue producto de una mala implantación de la psicología en Norteamérica,basada en el formato experimental de la biología inglesa, lo que condujo a una psicologíamal concebida y a una praxis equivocada. Asumió la forma de un movimiento gremial quebuscó validar su oficio brindando servicios a la sociedad. Se caracterizó por una retóricamuy pretenciosa, con un antimentalismo sumamente agresivo. Buscaron imponer su 1
  2. 2. modelo sobre un cientificismo militante, un tecnologismo efectista y un pragmatismoutilitarista e inmediatista, sin conceder espacios a la reflexión filosófica ni teórica.Recusaron a la filosofía por inútil. Concebían todo en términos simples, preocupados tansolo por la aplicación directa e inmediata de su técnica en la vida cotidiana, lo cual fueasumido como el fin supremo. En realidad, y en sentido estricto, el conductismo nunca fueni psicología ni ciencia, sino un conjunto de técnicas de control de conducta animal, quese llenó de falacias argumentativas para convencer de que se trataba de una ciencia y deuna "nueva psicología", y en especial, una "psicología científica", debido a su empleo delmétodo experimental. Bajo su retórica y, sobre todo, de sus espectaculares exhibicionesde amaestramiento animal, nuestra cultura se fue llenando de una cantidad enorme demitos alrededor del conductismo, los que se esparcieron muy pronto por occidente cuandoEEUU asumió en solitario el liderazgo mundial luego de la posguerra. La mayor parte delo que se publica hoy sobre el conductismo se basa en diversos conceptos errados ymitos ya consagrados. En el aspecto teórico el conductismo es fundamentalmente unamaraña de conceptos vagos que se sostienen precariamente gracias al malabarismoretórico de diversos autores.En suma, el conductismo no fue más que un error cultural de los norteamericanos sobre elcual se edificó un gran mito psicológico. Su mayor error fue confrontarse con la psicologíapretendiendo sustituirla. El conductismo se erigió como la corriente enemiga de lapsicología, dando inicio a una furibunda prédica antipsicológica caracterizada por suserrores conceptuales en torno a la conciencia. Su apogeo llegó al éxtasis durante los años1950s y 1960s, gracias al fulgor mediático alcanzado por B. F. Skinner. A partir de 1970 elconductismo empezó a declinar irremediablemente cuando se comprobó que sus técnicasno podían ser aplicadas a los humanos y especialmente cuando las críticas en el entornocientífico se multiplicaron. Los intentos por lograr versiones aplicables a la realidadhumana hicieron que el conductismo empezara a diluirse, pues se hizo necesarioincorporar factores internos en su modelo, es decir, propios de la psicología real, con loque se transitó al formato conocido como cognitivo-conductual, que fue la primera versiónrealmente útil, pero ya no puramente conductual. Enseguida la psicología real volvió arecuperar plenamente su sitial en el escenario científico de los EEUU probando que elconductismo no fue ningún avance científico sino un penoso desvarío. Tal como ocurriócon el psicoanálisis, hoy el conductismo permanece como una gama de técnicasterapéuticas muy específicas.AdvertenciaA continuación haré un rápido pero detallado estudio histórico del fenómeno delconductismo americano, analizando algunos de sus conceptos básicos. Mi propósito es,primero, desmitificar el conductismo y corregir varias ideas equivocadas que se repitensobre él en artículos y libros. Para esto me basaré en los hechos históricos documentadosy en fuentes primarias y directas. Es decir, haré mi propia investigación histórica. De estemodo eludiré la historia oficial del conductismo plasmado en los libros, ya que estáplagada de errores, mitos y falacias. En segundo lugar, deseo responder a variasafirmaciones que suelen hacer los conductistas respecto de la psicología y la conciencia.En tercer lugar, demostrar que los conceptos básicos del conductismo son precarios y quenunca ha sido ni puede ser una disciplina epistémica, es decir, una ciencia. Por último,intento demostrar que el conductismo no es psicología ni ciencia, y que no está encondiciones de debatir con la psicología por tener objetivos y campos distintos. Cualquier 2
  3. 3. confrontación teórica sólo podría tener sentido en el plano filosófico de la ciencia, pero deningún modo en el terreno de la psicología al cual el conductismo es ajeno. Mi mayorinterés es responder las afirmaciones conductistas sobre la psicología, pues nunca se lesha dado respuesta. Usualmente los psicólogos hemos permanecidos ajenos a losgratuitos embates conductistas, pero me parece que ya se han acumulado demasiadasfalacias y es preciso aclarar sus conceptos, especialmente ahora que la mitología delconductismo ha empezado a regarse por toda la web.Antes de iniciar quisiera explicar por qué considero al conductismo como un cientificismo.Es simple. A diferencia de la psicología y otras ciencias que se desprenden naturalmentede la filosofía, donde se halla el germen de sus nociones básicas tratadas durante siglos,desde la época de los griegos hasta la aparición formal de la ciencia, el conductismo encambio es un producto improvisado y equivocado desde su esencia, pues surge de unerror de montaje de la psicología en los EEUU y se fundamenta en las concepcionesculturales que sobre la ciencia ya constituida existían a fines del siglo XIX. El conductismonace bajo la influencia directa de la biología (experimentalismo animal) y de la física(operacionismo y teorías de campo), y se supedita al método experimental delnaturalismo. En consecuencia, lo que generan es una disciplina netamente cientificistacuyos conceptos dependen por completo de lo que su método permite. Es decir,colocaron la carreta delante de los caballos. Primero acogieron un modelo de cienciabasada en la biología experimental y en la física mecánica, y luego fabricaron una pseudopsicología ajustada a sus creencias. 3
  4. 4. IntroducciónLa aparición del conductismo alteró muchos conceptos, afectando incluso la definición dela psicología, que fue declarada "una ciencia natural perteneciente a la biología, ocupadade estudiar la conducta de los animales". Pero la psicología nunca fue eso. Por elloresulta indispensable iniciar este estudio haciendo ciertas precisiones básicas, para luegoubicarnos en los escenarios históricos en los que estudiaremos los hechos. La verdad irásurgiendo sola.En principio, la psicología es una ciencia que estudia al hombre. ¿Qué aspecto del serhumano? Pues, entre otros, el aspecto más reciente y complejo de la evolución: losfenómenos subjetivos, llamados también fenómenos mentales, correspondientes a lasestructuras y procesos propios de la porción más compleja del sistema nervioso: elcerebro. El amplio escenario de la psicología implica procesos humanos tales como lapercepción, la conciencia de la realidad y la construcción cognitiva de la misma, es decir,del pensamiento en sus procesos conscientes e inconscientes; la memoria y elrazonamiento, entendido este como un procesamiento arbitrario de información; así comootros procesos cognitivos específicos como el aprendizaje. Por ejemplo, la psicología esla ciencia responsable de explicar el fenómeno del conocimiento. A todo ello habría queañadirle el estudio del hombre como tal, ya que la psicología es la ciencia que estudia eldesarrollo de la persona humana como producto de una cultura. Por ello, el campo de lapsicología alcanza la racionalidad cultural y los sistemas cognitivos sociales, así como lapropia cultura asumida como una red cognitiva social sostenida por una gran variedad desistemas de comunicación simbólicos, entre ellos, el lenguaje. Es solo a partir de estecomplejo escenario que podemos ofrecer una explicación científica del funcionamiento delser humano como organismo concreto, es decir, como organismo de naturaleza cognitivay cultural. En consecuencia, podemos afirmar que la psicología es la ciencia encargadade explicar el fenómeno humano en toda su extensión, para lo cual permanece en íntimacomunicación con todas las ciencias que estudian al ser humano, desde las neurocienciashasta la antropología, con las cuales intercambia y contrasta información para edificarteorías que se encuadren en el marco general de la ciencia. El campo de la psicología esla última frontera de la ciencia, pues resulta la expresión última y más compleja de laevolución y de la realidad de la que formamos parte, y grandes aspectos permanecen aúncomo misterios por resolver. Por ello la psicología está además en contacto con lafilosofía, pues su escenario involucra nuestra misma noción de conocimiento y derealidad. Uno de los temas más intensos de la filosofía moderna es justamente la filosofíade la mente. Casi todas las ciencias derivan de la filosofía y van hacia ella, pero lapsicología es la que mantiene los vínculos más estrechos. Además, no se puede hacerciencia sin filosofía porque es ella la que nos orienta en la actividad científica, es como labrújula del navegante que va en busca de la realidad y de la verdad.La psicología no estudia pues la conducta de las personas y, mucho menos, la de losorganismos. La conducta del individuo humano es muy variada, azarosa y hasta arbitraria,además de ser circunstancial y circunscrita, temporal y cambiante de acuerdo a la cultura,por lo tanto no es materia de ninguna ciencia ni puede serlo, ya que tampoco es unaentidad independiente por sí misma y ajena al propio sujeto. La única conducta de interéscientífico es el comportamiento social, estudiado por la sociología, la psicología social yalgunas áreas de la economía, entre otras. El campo de la psicología como ciencia serefiere en sentido estricto y amplio a las capacidades superiores humanas. Y así fuedesde la época de los griegos. Se inicia formalmente con la publicación de "De Anima"por Aristóteles en el año 300 AC. Aristóteles define al hombre como un "animal racional", 4
  5. 5. y establece que la "psyche" es el motor que anima o mueve a los humanos, es decir, elintelecto. Por tanto, la "psyche" se refiere al intelecto humano y no al "alma" delcristianismo, como erróneamente fue traducido. La psyche es el aspecto cognitivohumano, el ánima de los humanos, su aspecto racional, tal como lo estableció Aristóteles.De modo que la psicología es el estudio de ese aspecto cognitivo de los humanos. Fueronlos escolásticos quienes confundieron la psyche con el "alma" y así fue como se difundiópor error; pero sería apenas el primer error histórico alrededor de la psicología. La historiade la psicología está llena de errores conceptuales y culturales. Aunque el conductismollegó a ser quizá el mayor de todos.Al igual que todas las ciencias, la psicología tuvo que transitar un largo proceso demaduración durante milenios, clarificando sus nociones mediante intensos debatesfilosóficos, antes de poder constituirse como ciencia real a mediados del siglo XIX. Luegotuvo que iniciar el proceso de investigación natural de su campo para establecer susconocimientos científicos, construir sus teorías explicativas, confrontarlas, etc., antes depoder ofrecer algún servicio concreto a la sociedad. Obviamente sufrió además losembates de la religión durante varios siglos, y hasta el ataque del cientificismo americano,además del manoseo de sus conceptos por el público. Pero todo esto tuvo que sersuperado. El avance científico en diversos campos conexos como las neurociencias y lainformática, la antropología y la paleontología, nutrieron a la psicología a lo largo del sigloXX. Es sólo a partir de un cierto nivel de maduración epistémica, cuando el núcleo centralde una ciencia empieza a rodearse de disciplinas tecnológicas periféricas, orientadas aofrecer aplicaciones concretas en la sociedad. Este grado de desarrollo lo alcanzó lapsicología recién a finales del siglo XX. A principios del siglo XX la psicología estabaapenas en su fase inicial de edificación como ciencia, concentrada básicamente en unsolo país (Alemania) y acabando de instalar plenamente sus primeros implementos. Nohabía pues razón para fustigarla ni apurarla ni criticarla. La psicología no era de ningúnmodo una ciencia improvisada. Tenía ya una larga historia.Los inicios de la psicología como ciencia se remontan aDescartes, con su teoría del reflejo y su posterior tratado de larelación cerebro-mente. Pero entonces aquello se considerabafilosofía. Este desarrollo se prolongó a lo largo de los siglosXVII al XVIII, hasta llegar a Kant (1781) y su magnífica obra,en la que aborda los procesos subjetivos implicados en elconocimiento, iniciando lo que luego sería la epistemología y,mucho más tarde, la psicología cognitiva y hasta lasneurociencias (Seki, 1993). Es a partir de la formidable obrade Kant que Alemania se convertiría en la cuna de lapsicología científica. Desde principios del siglo XIX seestablecen los primeros estudios científicos de la percepción,las sensaciones y la visión del color. Hay una larguísima lista de científicoscomprometidos con los estudios de los procesos mentales más evidentes, inmediatos ysimples. Mencionemos, por ejemplo, a Charles Bell (1774-1842), Thomas Brown (1778-1820), Johann Friedrich Herbart (1776-1841), Jan Evangelista Purkyne (1787-1869), ErnstHeinrich Weber (1795-1878), Johannes Müller (1801-1858), Gustav Theodor Fechner(1801-1887) y Wilhelm Wundt (1832-1920). Muchos fueron realmente los que iniciaron elestudio científico de la mente, a partir de sus fenómenos más simples y accesibles.Aunque la primera ley científica de la psicología, la Ley de Weber-Fechner, se publicó en1860, la historia oficial ha establecido el inicio de la psicología científica cuando W. Wundtabre su laboratorio de psicología experimental en Leipzig durante 1879, en una pequeña 5
  6. 6. habitación del Konvict Building de la Universidad de Zurich. No obstante, este laboratoriosería trasladado varias veces durante sus primeros años, hasta que recién en 1897 seinstala formalmente el Instituto Psicológico en un edificio propio. Fue este laboratorio elque serviría de cuna a la psicología científica, y desde donde se emitirían los primerosreportes oficiales de investigación psicológica, hasta la jubilación de Wundt en 1917,quien además nos legó una magistral obra sobre la mente y la cultura, que ya desdeentonces eran vistas en íntima relación. Por todo esto, el nacimiento de la psicologíacomo ciencia fue siempre considerado un parto natural de la filosofía.Para dar inicio a la investigación científica de la conciencia, Wundt empleó un método alque denominó "introspección". Era lo que la época permitía, pues aún no existíatecnología que permitiera otro tipo de métodos de indagación de la actividad consciente.Lo importante es dejar en claro que este método introspectivo no era una cuestiónfundamental para la edificación de la psicología. De hecho surgirían otros métodos mástarde. Lo que debemos entender es que ningún método en particular es fundamental paraedificar una ciencia. El método no determina a la ciencia. Los métodos surgen a partir deuna necesidad concreta de investigación y dependen del interés y creatividad delcientífico. De modo que los métodos se sujetan a las necesidades de la ciencia y no alrevés, como lo entendieron los conductistas. Pero más allá de esta cuestión metodológicaestaban los logros de la psicología alemana durante un siglo de investigación yexperimentación. Para inicios del siglo XX, la psicología alemana florecía con la escuelade la Gestalt, y sus estudios sobre la percepción de las formas, anunciando la teoríasobre el fenómeno phi y un conjunto de leyes científicas. De modo que no se puede negarque había un franco proceso de desarrollo de la psicología, el que lamentablemente seríasuspendido por las dos consecutivas guerras mundiales que devastaron Europa yespecialmente Alemania, con lo cual los norteamericanos tuvieron la oportunidad degenerar y publicitar su "nueva psicología", centrada en la conducta de los animales.Antes de hablar plenamente del conductismo, debemos todavía revisar algunos otrosantecedentes históricos que nos permitan asumir una perspectiva completa, a fin deentender cómo y por qué ocurrió este accidente de la historia. Cambiando de escenario, elsiglo XIX fue la era del resplandor tecnológico en la Gran Bretaña, que ya se habíainiciado incipientemente a fines del siglo anterior. Este suceso es conocido como laRevolución Industrial, y se caracterizó por la incesante aparición de prodigios tecnológicostales como la máquina de vapor y la locomotora. Los ingenieros británicos se entregaron ala invención de formidables maquinarias que impulsaron la producción agrícola y fabril.Esta revolución tecnológica precedió con mucho a lo que sería más tarde la RevoluciónCientífica, cuyo inicio podría señalarse, con toda ley, en la publicación de la Teoría de laEvolución, mediante un libro titulado "El origen de las especies por medio de la selecciónnatural", escrito por Charles Darwin (1859). Esto fue como un terremoto en medio de unhuracán. La teoría de Darwin provocó una fiebre de investigaciones en el terreno de labiología, tal que cambiarían el escenario y las ideas respecto de la investigación científica.Todos estos sucesos tuvieron un gran impacto en la cultura, pues produjeron cambiosdramáticos en las formas de pensar y concebir el mundo, y transformaron rápidamente lamentalidad de la sociedad. Así empezó a gestarse un nuevo fenómeno sociocultural,reconocido más tarde como "cientificismo", el cual se caracterizó por un sentimiento deintensa admiración hacia la ciencia y la tecnología, predisponiendo a una ciegaaceptación de sus productos, modelos y formatos. Los científicos fueron elevados alestatus más alto de la sociedad, mientras que la ciencia y la tecnología se mezclabanequivocadamente en una misma imagen, siendo prácticas muy distintas, pues latecnología es muy anterior, e incluso podría remontarse a la Edad de Piedra. La ingeniería 6
  7. 7. y la tecnología estuvieron siempre presentes en las grandes construcciones de losantiguos imperios, y también en las batallas, obviamente. Pero la ciencia, tal como hoy laconocemos, comienza con Galileo, se consagra con Newton y se establece plenamente amediados del siglo XIX con la teoría evolutiva, que sería seguida de inmediato por lateoría atómica. Hasta entonces estuvo claramente definida y separada la imagen delingeniero o inventor ligado a la tecnología, y por otro lado, la del científico vinculado a lafilosofía, pues su interés estaba centrado en la producción de conocimientos y no deproductos. La confusión actual entre ciencia y tecnología sería fruto del cientificismo.Luego de la Teoría de la Evolución, la ciencia naturalista experimentó un tremendoavance, iniciando la investigación en torno a lo que esta teoría proponía. Como productode estos esfuerzos, desarrollaron una serie de experimentos con animales, poblacionesde insectos, generaciones de plantas y bacterias, iniciándose también el estudio de lagenética. Todo esto los llevó a desarrollar técnicas específicas para el manejo deabundantes datos. El resultado fue la aparición de técnicas estadísticas y de un modeloexperimental orientado a esta clase de problemas, los cuales eran muy distintos a los queindagaba la psicología en Alemania. Pero fue esta ciencia naturalista la que llegó aNorteamérica en la década de 1880, siendo presentada como el modelo de ciencia aseguir, y de la cual surgiría más tarde el conductismo. En Norteamérica acogieron estemodelo, con el método de la biología, elaborado bajo el enfoque y para los problemas dela biología, y lo usaron en la enseñanza de psicología, llevando a los estudiantes al dilemade tener que estudiar la conciencia en animales. La idolatría generada en torno al modelode ciencia naturalista y por el método experimental transformó la tarea de investigación enuna parodia mecánica realizada exclusivamente en el laboratorio, bajo condicionesescrupulosamente controladas, y siguiendo las manipulaciones del "Dios experimentador".A diferencia del naturalismo inglés que estudiaba procesos naturales reales enlaboratorio, el conductismo americano estudiaba situaciones artificiales y forzadas. Hastaentonces "el método" no había sido más que un concepto filosófico gaseoso, vinculado alproceder heurístico de observación, razonamiento y pruebas de hipótesis, pero de prontoquedó convertido por el cientificismo americano en un proceder experimental-estadísticoque poseía insospechados poderes para producir conocimiento científico de manera casimágica. No hacía falta más que ir cosechando los datos para hacer ciencia.El ambiente predominante en los EEUU a principios del siglo XX erael de una ciencia novata y una psicología bisoña que recién iniciabaa instalarse como proyecto científico. Para entonces, la psicologíaamericana tenía un solo representante, William James, y su únicaproducción: "Principios de Psicología". Eso era prácticamente todo loque había en la psicología norteamericana, según los propioshistoriadores americanos antes de la instalación de los primeroslaboratorios a mediados de la década de 1880. En buena cuenta, noexistían antecedentes importantes en la psicología de Norteamérica.Lo que hubo fue una especie de psicología folclórica y teológica acargo de predicadores puritanos que se ocupaban de temas como lamoral, la voluntad y la naturaleza humana. Nada ni remotamente semejante a lapsicología científica que ya se practicaba en Alemania desde hacía un siglo. EnNorteamérica se manejaba todavía el concepto del alma inmortal e inmaterial, que fueasumida equivocadamente como "conciencia" cuando se implementó la cátedra depsicología alrededor de 1886. Incluso W. James, "el padre de la psicología americana",confundía el alma con la conciencia en un lamentable artículo publicado en 1904 titulado"¿Existe la conciencia?", artículo que hoy es considerado como el inicio de la expulsión de 7
  8. 8. la conciencia de la psicología americana. Pero esta confusión sería todavía más patenteen Watson, como veremos más adelante. La psicología moderna de los EEUU fue unaimportación cultural completa, que empezó luego de la instalación de laboratorios y laadopción de la metodología experimental del naturalismo inglés. El trasfondo culturalamericano fue siempre religioso, con sus ideales propios del Movimiento por el Progresoque predicaba llevar a la acción todas las ideas. Fue este escenario cultural el quedeterminó la manera particular que tuvieron los norteamericanos para hacer y entender supsicología.El fundador de la psicología moderna en América y primer Ph.D. de Psicología del mundofue Granville Stanley Hall. Después de instalar el primer laboratorio de psicología, fundó laAPA y luego la primera revista de psicología en 1886. A continuación concluyó susestudios de teología y recibió el grado de "Bachelor of Divinity". Posteriormente, ya enpleno siglo XX, fundó la "Revista de Psicología Teológica" en 1904. Años antes, W.James había publicado "Las variedades de la experiencia religiosa", que lo convirtió enpadre de la Psicología Religiosa. No hace falta pues recalcar el fuerte predominio de lareligión en la cultura norteamericana, y lo cercana que estuvo de su psicología. Debemosmencionar además que muchos clérigos fueron llamados a enseñar psicología en lasprimeras dos décadas, pues no tenían más alternativas. Fueron estos clérigos quienestuvieron a su cargo la formación de las primeras generaciones de psicólogos, entre ellosJ. B. Watson. Los historiadores del conductismo suelen pasar por alto estas condicionesculturales y materiales de la psicología norteamericana, y presentan al conductismo comouna creación original, novedosa y revolucionaria, pero nada de eso es cierto. En realidadel conductismo fue la consecuencia natural de los errores de concepción que secometieron al momento de instalar la psicología en los EEUU, como una carrera deformación académica cuando apenas era una ciencia en formación. Las universidades deEEUU empezaron a otorgar títulos en psicología cuando aún no sabían de qué trataba.Desde el principio la psicología en América asumió un formato biologista y experimentalcentrado en los animales, algo muy distinto a lo que realmente era la psicología. Elconocimiento teórico sobre la moderna psicología era escaso en Norteamérica, y susantecedentes psicológicos y filosóficos eran muy limitados. Detrás de la implantaciónacadémica de la psicología había en realidad intereses económicos muy concretos.Además de todo lo anterior, en los EEUU hubo siempre una fuerte inclinación hacía latecnología, tal vez como herencia de la cultura británica de la que procedían. Esto lespermitió también desarrollar su agricultura desde fines del siglo XVIII, con una granvariedad de innovaciones tecnológicas propias. La tecnología ha sido siempre una pasiónmuy grande de los norteamericanos, al extremo en que desarrollaron inventosfundamentales, como el aeroplano, el fonógrafo, el automóvil, el uso de la energíaeléctrica, etc. Los logros tecnológicos de los EEUU le permitieron ganar su primer PremioNobel de Física en 1907, aunque no por nuevas teorías sino gracias a la invención deinstrumentos ópticos de gran precisión que permitieron medir la velocidad de la luz. Perolas creaciones tecnológicas no se limitaban a ingeniosmecánicos sino incluso al perfeccionamiento de losprocesos fabriles, como los que diseñó F. W. Taylor,predecesor de la tecnología aplicada a la conducta humanaen el ámbito laboral. Y lo que podría sorprendernos hoy, esque todo ese tremendo escenario tecnológico se dio sinnecesidad de ninguna ciencia, sino apenas con la habilidadde ingenieros y simples curiosos como Tomas Alva Edison,George Westinghouse y hasta humildes mecánicos como 8
  9. 9. los hermanos Wright. También aquí ocurrió que los inventos precedieron con muchaanticipación a la ciencia norteamericana, que florecería tardíamente, impulsada por losapremios de la guerra mundial y la llegada de genios europeos. Para principios del sigloXX, con la llegada de la ciencia naturalista y el impulso de las ciencias sociales en lasuniversidades, empezó a florecer un nuevo cientificismo, propiamente norteamericano,que puede definirse como una ciencia mal entendida, pues la concibieron como unaherramienta para lograr la transformación de la sociedad mediante la generación detecnologías de control, guiados por su idiosincrasia pragmática y utilitarista, y por eltrasfondo religioso de su educación que marcaba sus pautas sociales, a lo que cabeañadir su inclinación a los negocios. También la escasa filosofía americana apuntabahacia un pragmatismo utilitario e inmediato, como lo prueba la obra de William James:"Pragmatismo" (1907), donde proclama que todas las ideas deben terminar convertidasen hechos, y que deberían evitarse las discusiones teóricas y "metafísicas". Estainclinación pragmática los llevaría a concebir la ciencia como el simple empleo riguroso yvirtuoso de un método, por lo que todas sus ciencias tuvieron un fuerte caráctermetodologista, que fue el rasgo principal del cientificismo americano.Con todo esto acabamos de describir el terreno cultural en el que floreció el conductismocomo algo muy natural, pero fue una afloración natural en todas las disciplinas científicassociales norteamericanas y no sólo en la psicología. También la sociología americanaasumió un marcado formato conductista. Por lo tanto, es equivocado considerar alconductismo como un producto "psicológico", pues en realidad nunca lo fue. En todo casosería más adecuado entenderlo como un producto "biológico", ya que salió de loslaboratorios de biología y desde el estudio de animales. Lo real es que fue un productocultural típicamente norteamericano, con repercusiones en la psicología, llevándola a sumayor crisis histórica y a su postergación científica por más de medio siglo. Veamos másde cerca su origen directo.Aparición del conductismoPara decirlo de una manera rápida, simple y clara, el conductismose originó como una consecuencia natural del escenariotormentoso de la psicología americana. Los psicólogos estabanconsagrados al empleo del método experimental del naturalismoinglés, y entregados al estudio de animales. Sin embargo, comopsicólogos tenían la obligación teórica de explicar procesosmentales y hablar de la conciencia. Vivían pues en medio de ungran dilema entre la teoría y la práctica. No fueron pocos los queescribieron sendos tratados sobre la mente animal. Por ejemplo,Margaret Floy Washburn, la primera mujer en alcanzar el grado dePhD en Psicología, publicó "La mente animal" (1908). El mismoWatson expuso este curioso tema en su artículo "Estudiando lamente de los animales", publicado en 1907 y donde aparece aúnmuy convencido de esta posibilidad. Pero como tal cosa es en realidad imposible, poco apoco se fue gestando una reacción tendiente a rechazar el estudio de la conciencia, puesresultaba una situación muy enojosa y difícil de solventar con animales. Así surgió lacreciente opinión de limitarse al estudio de la conducta animal tal cual, sin tener que irmás allá, argumentando que los datos experimentales obtenidos por simple observaciónya eran perfectamente útiles. Al mismo tiempo se originó una corriente pragmática queempezó a sembrar dudas sobre la existencia de la conciencia, a la cual confundían con el 9
  10. 10. alma en consonancia con su propia psicología folclórica. Además, desde la perspectivadel estudio de animales, no se entendía la necesidad de buscar explicaciones basadas enla conciencia cuando los mecanismos biológicos parecían ser más que suficientes paraexplicar la conducta animal. Como consecuencia de todo esto, acabaron rechazando laconciencia y la introspección, sobrestimaron el poder del método experimental naturalistay decidieron supeditarse a lo que este ofrecía. Además se conformaron con la estimaciónde los datos experimentales sin llegar a una teorización. Bajo esta postura, era suficientecon poder usar los datos en alguna aplicación útil. El interés científico por hallar unaexplicación teórica carecía de sentido y de interés práctico, por lo que llegó a considerarseinnecesaria y fatua. Por ello, si en Alemania la psicología científica fue el parto natural dela filosofía bajo el interés de entender y explicar la conciencia humana como tarea inicial,el conductismo americano fue el parto forzado de un cientificismo que se abrazó delmétodo experimental con animales para idolatrar un naciente modelo de ciencia físico-naturalista. En su afán por eludir los compromisos teóricos, los conductistas inventaron unnovedoso e insólito concepto de "ciencia descriptiva". Aunque toda esta situación ya erapatente desde principios del siglo XX, se hizo pública y formal cuando John BroadusWatson publicó en 1913 "La Psicología tal como la ve un conductista". De modo quevamos a ocuparnos un poco de él.Este artículo expone toda la tragedia y amargura de los psicólogos americanos, y expresapor primera vez el rechazo a la psicología de una manera frontal, planteando sureemplazo por el conductismo, es decir, por el estudio de la conducta animal tal cual. Sequeja de la situación incómoda en la que se hallan los psicólogos americanos, pues seenfrentaban a una verdadera paradoja: tenían por un lado una práctica experimentalcentrada en animales, y por otro, la teoría les exigía manejar conceptos como"conciencia". De modo que estaban en medio de un dilema entre el método experimentalnaturalista empleado con sus animales y la introspección, que era vista como el únicocamino a la conciencia. Con toda razón, Watson se queja de que a menudo no sabía quéhacer con los datos de sus experimentos, pues no le servían para deducir los estados deconciencia de sus animales. Una queja muy válida, ciertamente, ya que el métodoexperimental del naturalismo no sirve para ese propósito, y es un tanto difícil pedirleintrospección a una rata. De modo tal que la amargura y frustración de Watson estánplenamente justificadas. Entonces decide rechazar esta situación y exige que los datosexperimentales se valoren como están, abandonando la necesidad de ir hacia estados deconciencia. Aunque esto parecía muy razonable, Watson va más allá y propone hacer deeso la "nueva psicología", afirmando que esa era la única manera en que la psicologíapodría ser una ciencia. Watson no concebía la ciencia más allá del método quepracticaba. Este punto de vista "conductista" se origina en la forma en que losnorteamericanos aprendían psicología, pues en verdad la enseñanza era básicamentebiología. Una prueba de ello es la tesis de Watson titulada "Un estudio experimental sobreel crecimiento físico de la rata blanca, correlacionada con el desarrollo de su sistemanervioso". Evidentemente una tesis de biología en toda su extensión. Lo cierto es que losprimeros psicólogos americanos no hacían estrictamente psicología, pues carecían demaestros de psicología y hasta de libros. Estos fueron escribiéndose a la vez que seformaban las primeras generaciones, siendo básicamente guías experimentales, como laobra inconclusa de E. C. Sanford (1891) "Laboratory Course in Physiological Psychology".Además Watson expone un falso conflicto entre el método experimental naturalista y laintrospección, como si se tratara de una cuestión fundamental para determinar el caráctercientífico de una disciplina. Cree que el método experimental es el único métodorealmente científico, y por tanto decide acogerse a sus alcances. Su enfoque era errado. 10
  11. 11. Bajo su perspectiva, el método experimental ofrecía datos sin necesidad de teorías,mientras el otro exigía conceptos y teorías. En realidad ambos exigían conceptos, pues nohay ciencia sin teorías, como lo demostró el propio Darwin; pero el plano teórico de lapsicología se hallaba en torno a la conciencia y no al comportamiento de los animales. Locierto es que Watson no quería hacer teorías sino negocios, y para ello intentaba usar susdatos, convencido de que estos revelaban relaciones de causalidad entre estímulos yrespuestas, y que a partir de ello podría conseguirse un control sobre la conducta animaly, consecuentemente, hacer de eso un oficio rentable. Eso era todo. En buena cuenta, elfamoso "manifiesto conductista" de Watson, antes que una propuesta científica fue unapropuesta laboral y una declinación de la tarea de hacer real ciencia psicológica paradedicarse a la venta de datos. Esa fue la primera propuesta de una "ciencia útil".Finalmente, Watson rechaza amargamente la psicología porque no la entiende. Hay quenotar que se trataba de la psicología montada en Norteamérica. Pero claro, él ignora estoy su rechazo suena como un rechazo general a toda la psicología. Su lógica es bastantesimple. Debido a que obtiene sus datos a partir de la observación del quehacer de losanimales, propone que los psicólogos se ocupen tan sólo de lo que observan, y asumeque lo que se observa es conducta. Sugiere entonces que sea la conducta y no laconciencia el objeto de estudio de la psicología. Plantea además que la psicología imite ala física en su forma de explicar la conducta, es decir, siguiendo la lógica causa-efecto, lacual asume también como la única explicación científica. De este modo surge el famosoesquema estímulo-respuesta, el cual, con escasas variantes, fue la base de todo elenfoque conductista. Es decir, no es más que un fisicalismo simplista.Plantear que la psicología abandone la conciencia era como sugerir que la astronomíadejara los astros y se ocupara de otra cosa, por ejemplo las nubes, y llamar a eso la"nueva astronomía". De hecho Watson no era consciente del disparate que planteaba. Esnecesario advertir que, además de desconocer la verdadera psicología, Watson tampocoera ningún genio. Se trataba de un sujeto audaz, aventurero, eficiente en tareas prácticas,pero sumamente limitado en el campo teórico y con una formación académica muyconcreta. Al final fue expulsado de la Universidad por sus escándalos sexuales y acabaríasus últimos 25 años dedicado a la actividad comercial en la compañía Thompson. Así queno pensemos que Watson estaba en condiciones de producir una revolución científica,sino todo lo contrario: lo que causó fue el retraso y la perturbación de la psicología. Undesastre que no pudo ser advertido en los EEUU y que luego sería heredada por unasociedad confundida y alienada en la posguerra. Lo cierto es que la aparición delconductismo nunca tuvo nada de esas imágenes megalomaníacas con que fue recubiertadespués por sus seguidores.En apoyo final de su propuesta, Watson expresa el malestar de sus colegas porque todosu trabajo no tenía ninguna utilidad en la vida cotidiana de las personas, lo cual era vistopor la sociedad americana prácticamente como un pecado. Este fue su punto más fuertepara ganar aceptación. Enseguida menciona su desprecio por la psicología confesandoque no la entiende. Cree que la conciencia se refiere al alma. Por último plantea unultimátum: o la psicología abandona la conciencia, o los conductistas la rechazarán parafundar una nueva disciplina dedicada concretamente a la conducta animal, sin ir más alláde lo que se observa. Obviamente él creía que bastaba el uso del método naturalista paraque esa tarea sea una ciencia. Añade que la época en que el hombre era el principalinterés de la ciencia ya pasó, desde que Darwin esclareció su origen animal. Entoncesasegura que no existe ya ninguna necesidad de estudiar al hombre de una maneraespecial. Anuncia que aplicará a los humanos los mismos métodos que emplea en susanimales, sin otorgarles ninguna prerrogativa especial. Así se confronta con los que llama 11
  12. 12. "psicólogos humanos". Afirma también que ese es el único "método científico" y sostieneque no se puede ir más allá de lo que él ofrece. Antes de terminar, Watson explica, a manera de justificación, que se ha pasado toda su vida experimentando con animales, y que esto lo lleva a asumir una posición acorde con esta realidad. Creo que esta es la frase que resume toda la verdad del conductismo, pues era una disciplina creada alrededor del estudio de animales con el método experimental naturalista, siguiendo el formato de la biología. Para diferenciarse Watson anunció que su objeto de estudio no sería el animal sino tan solo su "conducta observable". Así fue como se creó elilusionismo general en torno a la conducta como si se tratara de algo diferente y separadoo separable del animal. Obviamente Watson no tenía la menor idea del frankeinsteinepistémico que estaba creando. Acababa de inventar un fantasma retórico que seríaasumido más tarde como "objeto" de una pretendida ciencia, cuando en realidad sólo setrataba de crear una ocupación experimental en busca de datos comercializables, esdecir, una profesión técnica. Sin duda las ciencias no se improvisan. Ninguna ciencia nacede un discurso o de una proclama; pero tampoco se las aniquila con retórica. Watson hizodel desprestigio de la psicología la ocupación más abyecta que se haya visto jamás en laciencia, pese a confesar que no la entendía. Por ello sus ataques nunca fueron a lapsicología real que él ignoraba, sino a una lamentable caricatura extraída de su propiotrasfondo cultural. En su proclama se tomó el trabajo de anunciar una serie depredicciones nefastas respecto de la psicología, todas las cuales fallaron. Y desde luego,tampoco pudieron cumplirse los ofrecimientos grandiosos que anunció que sería capaz deproporcionar el conductismo. Todo eso fracasó.Desde luego, Watson tenía todo el derecho a fundar su propia disciplina, ocuparse de laconducta animal, incluir a los humanos en sus métodos, vender sus datos, etc., pero notenía ningún derecho de llamar a eso "psicología". Estaba claro que la psicología era, enla misma Alemania, una ciencia naciente que andaba en busca de establecer susfundamentos, pues apenas tenía veinte años de desarrollo como ciencia formal. Encambio en Norteamérica ¡ya se ofrecían títulos académicos de psicología! En Europa lapsicología crecía confinada a los laboratorios de investigación científica, a cargo de unoscuantos especialistas interesados en los misterios de la conciencia humana. EnNorteamérica, en cambio, montaron la psicología como una carrera profesional a serenseñada en la Facultad, como si se tratara de un oficio, y se supeditaron a hacer biologíaen los hechos. Habían pues grandes errores de toda clase en la psicologíanorteamericana, tanto en su trasfondo cultural como en su montaje académico. Esto es loque explica realmente el origen del conductismo así como su rápida aceptación en esemedio. Pero lo más sorprendente de todo es que fue consagrada e idealizada por nuestracultura algunos años después. Y hoy aún pretende sostenerse como una forma depsicología, tras unos maquillajes de rigor.En resumen, el conductismo nació como producto de:  Los antecedentes culturales de Norteamérica en donde no hubo ninguna psicología científica sino una psicología teológica y folklórica, una predilección por la tecnología y los negocios, junto a una filosofía del pragmatismo que alentaba eludir las discusiones teóricas y metafísicas para ir a ofrecer servicios directos a la sociedad. 12
  13. 13.  El montaje equivocado de la psicología concebido como carrera profesional, es decir, como un oficio, pero confinada a laboratorios de biología y al empleo del método experimental sobre animales.  La concepción equivocada de los conceptos básicos de la psicología, especialmente el de conciencia, erróneamente vinculada al alma de acuerdo a la psicología folclórica americana, y -peor aún- su pretendido estudio sobre animales.  La concepción de la ciencia y, por consiguiente, de la psicología, como una actividad destinada a dar servicios directos a la sociedad.Como se ve, no hay nada de aquellos argumentos míticos generados después en torno alconductismo para mostrarlo como una revolución científica. Lo cierto es que no fue másque un lamentable error cultural. Leamos la proclama de Watson, describiendoclaramente lo que era la psicología en Norteamérica. "La psicología, tal como los conductistas la consideran, es una rama puramente experimental de la ciencia natural. Su meta teórica es la predicción y control de la conducta. La introspección no forma parte esencial de sus métodos, ni el valor científico de sus datos depende de la prontitud con que se prestan a interpretación en términos de conciencia. El conductista, en sus esfuerzos por establecer un esquema unitario de respuesta animal, no reconoce ninguna diferencia entre el hombre y el animal". (Watson, 1913).Esta sola frase ratifica la idea de que Watson desconocía la psicología. No es queplanteara otra forma de psicología. De hecho, no se puede plantear otra forma depsicología, como no se puede plantear otra forma de biología o de física. Las ciencias sonuna sola. Pueden ganar mayores perspectivas pero no se convierten en otra cosa. Portodo esto, la frase de Watson resulta abiertamente absurda en todos sus extremos. Lomejor que podemos decir en favor de Watson, es que realmente ignoraba lo que era lapsicología, pues esta nunca fue "una rama puramente experimental de la ciencia natural".En eso devino lamentablemente al llegar a Norteamérica y eso fue lo que Watsonconoció. Los objetivos de la psicología nunca tuvieron nada que ver con la conducta delos animales sino con las capacidades superiores humanas. Ninguna ciencia tiene porobjetivo el control sino el conocimiento y la formulación de teorías explicativas. El controlno es una "meta teórica". En suma, la frase de Watson era un sinsentido total. Lo cierto esque desde el punto de vista de un conductista, nunca se vio la psicología. Pero así fuecomo empezó el gran engaño conductista sobre una supuesta "psicología científica" queen realidad era cualquier cosa menos psicología. El conductismo fue siempre unaantipsicología y se constituyó como la negación de la psicología en todos sus aspectos.El primer gran exponente de la psicología americana, talcomo estos la concibieron, fue Edward Thorndike, quientrabajó con una gran variedad de animales y estableció loque luego serían las bases reales y únicas del conductismo,más allá de Watson y su manifiesto, que sólo fueronretórica. Lo cierto es que en más de medio siglo, elconductismo americano difícilmente podía ir más allá de loque Thorndike hizo. En conclusión, queda claro que elconductismo no nació de nuevas concepciones revolucionarias que permitieran un saltocualitativo de la psicología. Nada de eso. Peor aún: todo lo contrario. El conductismo 13
  14. 14. significó el retraso de la psicología en Norteamérica por casi medio siglo. Por tanto,resulta equivocado hablar del conductismo como un "cambio paradigmático" en lapsicológica. Nunca hubo ningún nuevo paradigma. Los errores académicos no sonparadigmas científicos. Tampoco lo son las limitaciones culturales, ni los interesesprofesionales o los apuros comerciales.Las consecuencias de la aparición del conductismo para la psicología en América fueronlas siguientes:  En primer lugar falsearon la psicología convirtiéndola en otra cosa muy distinta. Ganaron aceptación por el error generalizado existente en Norteamérica sobre la psicología, y porque le dieron a su disciplina una utilidad social que la psicología original no tenía.  Se justificaron como ciencia apelando al mito del "método científico", con lo cual lograron imponer el método experimental del naturalismo como fundamento del accionar psicológico, quedando reducidos a simples recolectores de datos.  Convirtieron a la psicología en una ciencia natural al estilo de la física y la biología. Es decir, se acomodaron a los esquemas epistémicos y metodológicos de dichas ciencias. No crearon nada nuevo sino que falsearon su psicología disfrazándola con ropajes extraños llevados por un marcado cientificismo que los hacía proclamarse insistentemente en todos sus escritos como "nueva ciencia", “única psicología científica", "ciencia de la conducta", etc.  Crearon sin mayor sustento teórico un nuevo objeto de estudio llamado "conducta", el cual fue asumido como un evento paralelo y exterior al organismo, susceptible de ser estudiado por sí mismo, sin tener que involucrarse con lo que ocurre en el organismo. Es decir, toda una falacia.  Con la tesis de que la causa de la conducta estaba fuera del organismo, trasladaron su interés al ambiente y acabaron estudiando la nada. Era una especie de física estudiando eventos bajo la perspectiva causa-efecto, ignorando por completo de la naturaleza real del organismo.  Establecieron la relación causa-efecto o estímulo-respuesta como todo principio explicativo, casi como un dogma, sin vislumbrar la necesidad de ir más allá, ni siquiera en los seres humanos.  Colocaron a la modificación de la conducta como todo su objetivo. Asumieron pues un formato de amaestradores de animales con manejo de datos y recubiertos de retórica cientificista.  Se confrontaron abiertamente con la psicología real tratando de deslegitimarla y reemplazarla. En este empeño consagraron diversos mitos y dogmas cientificistas como el objetivismo radical fundado en "lo observable".  Asumieron el perfil de practicantes libres del método experimental como rasgo central, por lo que generaron una gran dispersión de modelos debido a que carecían de una epistemología básica, pero además porque extraviaron todo el horizonte teórico de la psicología real.  Finalmente propiciaron el inicio de la gran crisis de la psicología en el siglo XX. 14
  15. 15. El conductismo y la psicologíaHay que destacar las diferencias enormes entre la psicología y el conductismo. En primerlugar, la psicología es una ciencia estructurada alrededor del interés por el hombre y, enparticular, por sus facultades superiores. Por el contrario, el conductismo se estructuraalrededor de los animales y todo su interés es diseñar técnicas de control conductual.Aunque pretende aplicar sus técnicas a los humanos, lo hace rebajándolos a la condiciónanimal para acomodarlos a su perspectiva. Este solo detalle delata que no se trata de unaciencia. En consecuencia, la psicología y el conductismo tienen perspectivas e interesesdiferentes y hasta divergentes, y parten de supuestos epistémicos completamenteopuestos. La psicología es una ciencia interesada, principalmente, en formular teoríasexplicativas; mientras que el conductismo es una técnica interesada en el control de laconducta animal. No tienen ni siquiera puntos de contacto. Para convencernos de que elhombre no era ningún ser superior, que esa idea junto con la conciencia no eran más quesupercherías religiosas, los conductistas se dedicaron a difundir una variada serie deembustes y falacias pseudocientíficas en contra de la conciencia, la psicología y delmismísimo ser humano. Nunca antes una disciplina había tratado de sustentarse en laaniquilación del "adversario" y en el rechazo de conceptos que no entendían y que nousaban.Otra diferencia fundamental es que la psicología -como cualquier otra ciencia-procura entender y explicar su campo, que es el ser humano como organismo superior,especialmente sus características cognitivas y culturales; el objeto de estudio de lapsicología es un existente real: el hombre como organismo complejo, sus procesosinternos de nivel psicológico y sus relaciones sociales en cuanto estructura cultural. Encambio, el conductismo se ocupa de un mero concepto llamado "conducta" del cual nointenta ninguna explicación sino tan solo su "predicción y control", aunque el término"predicción" es solo parte de la retórica conductista y se refiere más bien a reacciones quea conductas. En todo caso, el objetivo de control es propio de una tecnología. Pero comoel conductismo siempre ha confundido la tecnología con la ciencia, desarrollaron todassus técnicas creyendo que hacían ciencia. Lo peor de todo es que para hacer viable suproyecto, el conductismo no solo rebajó al ser humano al mismo nivel de los demásanimales, sino que también les quitó la libertad, la autonomía y el libre albedrío, pues erancaracterísticas muy incómodas para sus intenciones de control. Introducir el factor de laautonomía de los organismos era como pinchar el enorme globo del conductismo con unsimple alfiler. ¿Cómo controlar un organismo que tiene la capacidad de decidir susacciones con autonomía? La solución a este enojoso problema fue simple: negar laautonomía. Lo que además los exoneraba de tener que estudiar los procesos internos,que también fueron negados o rechazados por no ser observables ni prestarse a losalcances del método naturalista. El conductismo se limitó a negar retóricamente todo loque contradecía sus intenciones, eliminó todas las cualidades humanas para que suciencia pudiera transitar libremente. Además de predicar en contra de la psicología y laconciencia, sus ataques apuntaron también al hombre, quien, según ellos, ya no era elcentro del universo. Había que estudiarlo como a cualquier otro animal Este fue el sellomás distintivo del conductismo: se abrió camino derribando a sus oponentes yacomodando la realidad a su propia perspectiva. Todo fue redefinido de acuerdo a susvisiones e intereses, inventaron sus propios conceptos y sus propias verdades. Así fuecomo adquirió su perfil de secta pseudocientífica.La "conducta" como aparente objeto de estudio es una pura elaboración conceptual ylingüística sobre la cual no se pueden establecer principios. El término "conducta" jamás 15
  16. 16. pudo alcanzar la categoría de concepto científico, pues se trata de un atributo y no de unobjeto o fenómeno real. Todo organismo vivo tiene como propiedad fundamental sumovilidad. La acción, movimiento o "conducta" de un organismo vivo no es algo diferentedel mismo organismo, no se trata de una emanación o radiación que pueda estudiarse porseparado. De modo que concebir a la conducta como un objeto particular e independientede estudio es una impostura epistémica. En otros términos: un disparate. Es tan vago eltérmino que varios autores han notado que la mayoría de las ciencias sociales podríaninvocarla como su campo de estudio, por ejemplo, la Economía, la Historia, el Derecho,etc. Todas ellas estudian, a su modo, la conducta humana. Aunque el conductismo afirmaque son la "ciencia de la conducta de los organismos". Es decir, estudiarían la conductade cualquier especie con las mismas técnicas, aún la de los seres humanos, ignorandolas diferencias evidentes que gobiernan la conducta de los humanos, basadossimplemente en la tesis ingenua de que el origen o causa de toda conducta se halla fueradel organismo, con lo cual se sienten liberados de la complejidad interna de losorganismos. Se trata pues de una posición dogmática que carece de sentido científico. Yaunque fuera cierto que sus técnicas funcionan, sería totalmente irrelevante si al final sonincapaces de explicar cómo es que los organismos controlan por sí mismos sus acciones.Para entender y explicar las acciones de un organismo, como las de un robot -y hasta lasde una muñeca que camina- lo que necesitamos es conocer sus mecanismos internos decontrol. Esa es la única posibilidad que tiene la ciencia para explicar el fenómeno delaccionar de los organismos. Y en el caso de los humanos, estos mecanismos pasan porprocesos de tipo cognitivo. El problema del conductismo era que no podía hablar de losmecanismos internos de control del organismo y a la vez pretender controlarlo desdeafuera. Estaban dispuestos a vender su técnica de control y esto los llevó a falsificar larealidad del organismo inventando una doctrina basada en falacias.El conductismo en AméricaDos años después de su proclama, Watson sería nombrado Presidente de la APA, con locual ganó autoridad y tuvo la oportunidad de predicar su doctrina abiertamente. Sinembargo, no se puede decir que Watson haya creado una escuela. Si bien es cierto queotros autores desarrollaron también alguna forma de conductismo, no lo hicieronsiguiendo a Watson sino por la inercia de practicar la misma rutina experimental de lapsicología americana. El conductismo siguió practicándose en los EEUU tal como habíaocurrido desde principios del siglo, o desde la instalación de sus laboratorios. Algunos deestos practicantes nunca sintieron la necesidad de renegar de la conciencia, como fue elcaso de Tolman, por ejemplo. Al final, lo que se llamó "conductismo" fue en realidad unconjunto variado de prácticas y practicantes del método experimental naturalista, tratandopenosamente de hacer alguna forma de psicología en medio de la orfandad y laheterodoxia, pues carecían de una guía teórica y de un sustento filosófico de su actividad.El conductismo fue, en buena cuenta, el esfuerzo norteamericano por hacer psicologíadesde la nada, empleando tan solo el método naturalista de la biología inglesa, que fue loque les instalaron en sus universidades con la etiqueta de "ciencia". Podríamos aplicaraquí el dicho: quien tiene un martillo ve todo como un clavo. Por eso el conductismo veíatodo desde la perspectiva del naturalismo y del estudio de animales. De modo pues que elconductismo no fue una creación de nadie en particular. Fue simplemente laconsecuencia inevitable de un error de montaje y del trasfondo cultural en el que seinstaló la psicología en Norteamérica. Todo lo que hizo Watson fue otorgarle validezformal a la actividad experimental sobre animales, eludiendo los compromisos científicoscon la conciencia para tomar el camino corto de convertirse en una simple disciplina 16
  17. 17. ocupacional, extendiendo su método hasta los humanos con la intención de venderledatos a las demás disciplinas, como lo propone en su artículo. Todo el andamiaje teóricoque se levantó luego en torno a estas prácticas fue el resultado de las mil y una formas alas que se apeló para entenderlo e interpretarlo como "psicología". Pero de hecho no erauna psicología. Fue a fines de los 60, después de la consagración de la teoría de ThomasKuhn sobre las revoluciones científicas, que los defensores del conductismo apelaron a latesis de que se trataba de un "nuevo paradigma" en la psicología. Una falacia más ya quela aparición del conductismo no guarda ninguna relación con la estructura de lasrevoluciones científicas descritas por Kuhn.En suma, el manifiesto de Watson no fue ninguna pieza científica magistral, sinoesencialmente un reclamo profesional en busca de solucionar el problema de lospsicólogos en su trabajo experimental con animales. Lo malo fue que lejos de rechazaresta actividad por insulsa, la consagró, impidiendo así que la psicología pudieradesarrollarse apropiadamente. Si bien la psicología americana, aun con todos susdefectos de instalación, andaba en camino de consolidarse como ciencia, con lavalidación del conductismo ese proyecto quedó trunco, y derivó hacia una simple técnicaanimalista llena de pretensiones absurdas. El empleo del método naturalista les sirviócomo pretexto para mostrarse como una ciencia; pero aunque contaban con un método,carecían de una epistemología. Obviamente, las ciencias no se improvisan. Elconductismo aparecía como una "ciencia hueca" que había tomado prestado el métododel naturalismo, pero no tenían ninguna teoría de fondo. Ninguna filosofía en toda lahistoria de la humanidad se había ocupado jamás de algo llamado "conducta". Debido aesto el conductismo se llenó de una exuberante retórica pseudocientífica en busca desustentar sus postulados. Al final nunca hubo un concepto unitario en torno a la conducta.Su máximo exponente se limitó a decir: "es lo que uno ve que el otro hace".Esta retórica se caracterizó primero, por sus ataques a la psicología y a la concienciadesde concepciones equivocadas; segundo, por sus extravagantes afirmaciones respectodel ser humano, muy categóricas pero sin fundamento alguno; y tercero, por sus alardesmegalomaníacos de su condición científica, basadas únicamente en su método. Todo esediscurso asumió el formato de un dogma doctrinal que sería repetido como un credo encada texto conductista. Adicionalmente, aparecieron abundantes mitos en torno alconductismo, al punto que la gran mayoría de artículos y libros sobre conductismo estánplagados de esos mitos. Por ejemplo nos presentan al conductismo como la verdaderaciencia psicológica, afirmando que fue una creación de Watson, que Watson creó eltérmino "conductismo", que se basó en los estudios de Pavlov, en la filosofía de Mach, enla teoría de Darwin, en Bacon, etc., y que el conductismo hizo de la psicología unaciencia, que permitió comprender el aprendizaje humano, entre muchas otrasafirmaciones absurdas. En suma, la mitología del conductismo junto a sus falaciasdoctrinales han sido el producto más emblemático de la psicología norteamericanadurante el siglo XX. Y lo peor fue que toda esa aberración pseudocientífica se publicabaen los libros y se enseñaba así, lo que produjo en el ambiente académico la aparición deuna secta de fanáticos del conteo de respuestas, engañados por el discurso conductistasobre la objetividad, el "método científico", y la lucha antimentalista. 17
  18. 18. Pavlov y el conductismoUno de los mitos más generalizados en torno al conductismo esque se fundamenta en la obra de Pavlov. Esta falacia se inventócon la intención de otorgar legitimidad científica al proyectoconductista y sugerir que se trata de un estado superior a la obradel científico ruso, pues Skinner empleó el mismo término de"condicionamiento". Lo cierto es que el conductismo, en cualquierade sus formas, no es ni una sombra pálida del trabajo de Pavlov.Para confirmar esto, el mismo Pavlov les dedicó un artículo a losconductistas. Se titula "Respuesta de un fisiólogo a lospsicólogos", publicado en Psychological Review, vol. 37, nro. 5,1930. Primero hay que decir que en este artículo Pavlov no seinteresa por Watson. En la primera parte da cuenta de E. Guthrie,y en la segunda se ocupa de K. S. Lashley. En general demuestra el error delconductismo en su labor de estudio de ratas en laberintos y sus interpretaciones. Inclusose toma el trabajo de explicar el mecanismo del amaestramiento de animales poniendopor ejemplo cómo aprende un perro a dar la mano. A decir verdad, Pavlov dicta unacátedra magistral a los conductistas, mostrando sus falencias como experimentadores ydemostrando que no se puede explicar la conducta sin entender la complejidad delsistema nervioso en su conjunto, como sistema. Muchos autores sostienen que elconductismo quedó sin piso cuando Chomsky desbarató una tesis de Skinner; pero sedebe a que este artículo de Pavlov se mantuvo oculto y fue ignorado. En realidad elconductismo nació sin piso, y este documento científico es la prueba de ello. Después dehaberles mostrado sus falencias a los conductistas y ofrecido una gran lección de ciencia,Pavlov concluye de esta categórica manera: "Me parece superfluo detenerme por más tiempo en los argumentos que el autor esgrime contra la importancia de la estructura en el sistema nervioso. En general, no presta ninguna atención a cuanto se sabe sobre la complejidad de esta estructura y todavía menos a lo que se supone sobre la misma: la simplifica continuamente, reduciéndola, con manifiesto partidismo, al más sumario trazo esquemático para explicar la relación directa entre excitación y reacción. ¿Qué propone nuestro autor en lugar de la teoría de los reflejos? Nada." (Pavlov, 1930).Lo que nos dice Pavlov es que el conductismo no explica absolutamente nada. Tan soloes una correlación viciosa entre estímulos y respuestas. Luego de esta crítica pasaron 20años hasta que el conductismo volviera a sonar con Skinner. Pero estoy convencido deque si Pavlov hubiese leído los estudios y conclusiones de Skinner, tampoco hubieratardado mucho en demostrar la precariedad y falencia de sus enunciados, pues eran casilos mismos que ya había criticado veinte años antes. De modo que no existe ningunajustificación para considerar a Pavlov como un antecedente del conductismo, puesto queson dos cosas totalmente diferentes. Pavlov era un científico que estudiaba el cerebrohumano y tenía una clara convicción de que faltaba mucho por conocer acerca del serhumano, y de que se trataba de un escenario muy particular, diferente, amplio ymisterioso. Nos dejó sus pautas para seguir en su estudio y, a la vez, nos dio unamagistral explicación sobre lo que significa hacer ciencia, realmente. "El hombre es un sistema, y está sometido -como cualquier otro sistema de la naturaleza- a leyes naturales. Se trata de un sistema que, dentro de los 18
  19. 19. límites de nuestros conocimientos, se nos presenta como incomparable por su facultad de autorregulación. El estudio del hombre-sistema es el mismo que el de cualquier otro sistema: descomposición en sus partes constituyentes, estudio de la importancia de cada una de estas partes, estudio de las correlaciones con el medio ambiente y luego, tomando como base lo anterior, explicación de su funcionamiento. Nuestro sistema -autorregulador en su más elevada expresión- es capaz por sí mismo, de mantenerse, reintegrarse, repararse, incluso perfeccionarse. La impresión más fuerte y duradera que nos proporciona el estudio de la actividad nerviosa superior, es la extrema plasticidad de su actividad y sus inmensas posibilidades: nada está inmóvil, nada es inflexible, cualquier cosa siempre puede ser alcanzada y mejorada, siempre que se cumplan ciertas condiciones necesarias. [...] Desde el punto de vista de la evolución ¿no es el hombre la suma culminación de la naturaleza, la encarnación más elevada de los infinitos recursos de la materia, la realización de potentes leyes naturales todavía inexploradas?" (ibid).Como queda en evidencia, Pavlov no puede ser de ningún modo un antecedente delconductismo. Creo que es justo liberar a Pavlov de semejante responsabilidad. Tambiénqueda muy claro que el conductismo, lejos de ser una fase superior, fue un retrocesoabsoluto del nivel que ya Pavlov había señalado como siguiente meta de la ciencia. Estameta fue comprendida por la psicología rusa, pero no por la americana que cayó en elmás puro animalismo simplista y en un mecaniscismo externalista, sin entender laspeculiaridades especiales del ser humano y sin querer saber nada del organismo quetenían en frente. Si los conductistas consideraban que Pavlov era su padre biológico, esobvio que en realidad eran huérfanos. Incluso se quedarían sin su padre putativo, ya queWatson terminó sus últimos 25 años dedicado a la actividad comercial en una empresaprivada, en donde amasó una respetable fortuna. Por ello es otra falacia típica referirse a"la obra de Watson", ya que no dejó ninguna obra sino un desastre en la psicología y unmito pseudocientífico. Todo el valor del conductismo reposa en una variedad de técnicasmuy específicas, pero carece de cualquier valor como disciplina epistémica, es decir,como ciencia.El resultado final del proyecto conductistaAl igual que las personas, las culturas también cometen errores. En especial cuando setrata de emplear productos culturales, importados de otra realidad muy distinta, y peoraún, más avanzada. Los americanos importaron la psicología alemana y la biologíainglesa, y trataron de hacer psicología en laboratorios de biología. Por desgracia loserrores culturales son imposibles de ser percibidos por quienes viven inmersos en ella, yson difíciles de subsanar. Pueden quedar rezagados o adoptar formas novedosas y hastaaberrantes, pero nunca desaparecen porque siempre quedará un segmento de creyentesque mantiene vivo el credo. Suelen reaparecer de tiempo en tiempo renovados connuevas justificaciones y recursos. El túmulo cultural del conductismo siguió creciendodesordenadamente con cada practicante del método, que en el afán de subsistir producíaesforzados argumentos y complejos modelos, además de recurrir a múltiples falaciasteóricas para refutar a la psicología. Como una conclusión final, habría que reconocer queWatson provocó una seria crisis en la psicología, similar al Gran Cisma del cristianismo,ya que teníamos una psicología científica en Europa estudiando la conciencia (Gestalt), yotra en Norteamérica negando su existencia. Evidentemente, ambos no podían tener la 19
  20. 20. razón. El conductismo en América llegó a su cenit con Skinner, a mediados del siglo,luego de lo cual empezó a declinar rápidamente al hacerse evidente sus falencias comopretendida ciencia y falsa psicología. El consenso científico rechazó las tesis conductistasy la psicología original recobró su sitial en los EEUU antes de finalizar el siglo XX. Esto noimpidió que aparecieran nuevos núcleos de conductistas empeñados en sostener laescuela apelando a viejas y olvidadas teorías (y hasta completamente diferentes) como lade J. R. Kantor (1924).La mayoría de psicólogos norteamericanos, en medio de la barahúnda que era elescenario de la psicología norteamericana, decidieron seguir sus propios criterios. Ese fueel caso de E. C. Tolman, quien luego diría: “Tal vez mi teoría no se encuadre con ninguno de los cánones finales del proceder científico, pero me tiene sin cuidado. He preferido pensar en la psicología de la manera en que he probado que se me acomoda. Desde que todas las ciencias, y especialmente la psicología, están todavía inmersas en un tremendo escenario de incertidumbre y desconocimiento, lo mejor que puede hacer un científico, en especial un psicólogo, parece ser, es seguir su propia luz y su propia curva, aunque pueda resultar inadecuado. Y creo que así lo hice. Al final, el único criterio seguro es divertirse, y yo me he divertido”.Kurt Danziger (1979) explica así la situación creada por la proclama de Watson: "La razón de que su mensaje encontrara una resonancia masiva e inmediata fue que la mayoría de los psicólogos americanos ya aceptaban la premisa de que el negocio de su disciplina era producir datos para ser utilizados de manera práctica por educadores, hombres de negocios y así sucesivamente, y de producirlos rápidamente. Dada esta premisa, la propuesta de Watson, despojada de unas cuantas exageraciones polémicas, estaba, obviamente, en la línea correcta." "Lo que Watson había hecho, era colocar el sello retórico final, en el establecimiento de la psicología como una ciencia administrativa, como una tecnología a ser manejada por los gestores de la sociedad con la finalidad de dirigir las acciones de aquellos a su cargo hacia los canales deseados."Otro historiador de la psicología, Daniel M. Robinson (1982) ha resumido lo que ocurriócon esta frase: "…Ahora bien, lo que había ocurrido era la adopción de una posición metafísica no sobre la naturaleza de la verdad sino sobre la naturaleza de la psicología. Se tomó la decisión de que la psicología no era más que una cierta clase de método, un método experimental, y que sólo aquellas partidas tratables mediante este método constituirían la materia sobre la que versaría.".Bernard Baars (1989), ha resumido su opinión del conductismo así: 20
  21. 21. “Si uno tuviera que ser un crítico del conductismo, no lo sería acerca de lo que ellos trataron de conseguir, sino por aquello que creyeron necesario negar. Fundamentalmente, negaron la necesidad de las teorías, porque se limitaron al registro de los estímulos y respuestas observables. Negaron todo el sentido común. Negaron los constructos más elementales sin los cuales ninguno de nosotros podría permanecer en el mundo: la experiencia consciente, el pensamiento, el conocimiento, las imágenes mentales, los sentimientos, los deseos y todo lo demás. De hecho, rechazaron todo el sentido común sólo por ser simple, en lugar de comprobarlo y trascenderlo como lo hicieron todas las ciencias.”.La "conducta" como objetoEl apuro por la prestación de servicios y por convertirse en una"ciencia útil", indujo al conductismo a pasar por alto todos losproblemas teóricos y filosóficos de la psicología clásica, eincluso los de cualquier ciencia respetable, proclamandosimplemente que estos no importaban o, por último,asegurando incluso que no existían. Se llegó al extremo deacusar a la filosofía de ser una pérdida de tiempo y una fuentede confusión. Se sacralizaron conceptos como objetividad yempirismo, los que pasaron a formar parte de los fetichesideológicos de esta nueva psicología, que en realidad no eramás que una simple técnica de análisis conductual en busca de programas de control dela conducta animal. Me atrevería a decir incluso que las viejas técnicas deamaestramiento de animales trataron de meterse al club de las ciencias encubiertas conun disfraz de psicología y con un carnet de tecnociencia. La mayor parte de los anunciosde esta novedosa "ciencia conductual", tales como el papel de los premios y castigos enel comportamiento, eran conocimientos populares y cotidianos, tan viejos como lahumanidad, pero expresados en un novedoso lenguaje tecnicista. Su único valoragregado era la técnica experimental y de observación sistemática, en busca deprogramas de reforzamiento o extinción de conductas. Al fin y al cabo, a eso se reducíatodo el conductismo, aunque habría que añadirle su encendido discurso antimentalistapara completar su escenario. Lo más curioso y contradictorio de esta supuesta "psicologíacientífica", es que se propuso no saber nada acerca de los mecanismos internos decontrol del organismo, y limitarse dogmáticamente a lo observable desde afuera. Unadeterminación que carece de sentido científico y hasta de sentido común. Y este empeñoen la ignorancia de los factores internos sería la parte fundamental de su doctrina. Fue laprimera vez que una disciplina incorporaba a la ignorancia como su fundamentoepistémico. De hecho, tal posición insólita aisló al conductismo dejándolo como unadisciplina autista, sin comunicación con otras ciencias, sumido en su propio mundo, consus propios conceptos y sus propias verdades. Lo que llevó al conductismo a asumir suforma peculiar de secta pseudocientífica.El conductismo se presentaba como una psicología sin mente y sin organismo. Había quetener mucha imaginación para adivinar lo que estudiaban. Y es que en verdad, noestudiaba nada, primero porque el conocimiento no formaba parte de sus intereses sinotan sólo la producción de técnicas de control conductual; y segundo porque era obvio quela conducta no podía ser "objeto" de ninguna ciencia. Únicamente sirvió de pretexto para 21
  22. 22. vender una técnica como una falsa nueva ciencia. Toda la retórica conductista nuncapasó de ser una falacia pseudocientífica. Por ejemplo, la intención de ocuparse tan sólode lo observable, carece de todo sentido. Hasta llega a ser ridículo hoy. La condición deser observable nunca ha sido un criterio científico para definir un objeto de estudio. Dehecho, la ciencia se ocupa de muchas cosas que no son observables, y ni siquieraperceptibles, como la presión atmosférica. En la ciencia hay muchos objetos de estudioque no son observables y que incluso permanecen desconocidos, como la gravedad o losagujeros negros, pero cuya existencia es obvia por los efectos que produce. Por eso hoyla física habla de partículas virtuales y ha incorporado a la incertidumbre como parte delconocimiento científico, debido a que la realidad tiene límites naturales que nos impidenconocerla de manera observable y medible. En el ser humano también hay evidencia defenómenos como la memoria y el procesamiento de información. Hay evidencia de unarealidad virtual que sólo existe en la conciencia humana, y a partir de lo cual el hombreprograma sus acciones sobre el mundo real transformándolo.La conducta no es más que una construcción conceptual, propia de un observador. Todoobservador goza de la capacidad de determinar lo que observa y otorgarle un atributo a loobservado. La conducta es uno de esos atributos empleados cuando se observa unorganismo vivo. Hay otros como movilidad, actividad, habilidad, dinamismo, coincidencia,inteligencia, etc. De modo que el concepto conducta es propio de un observador, pero noes un existente real sobre el que puedan establecerse propiedades y principiosuniversales. En otras palabras, la conducta no es un "algo" que se desprenda del animalpara ser tratada aisladamente, tal como una emanación o radiación. Todo lo que hay esun organismo en acción, que es como todo organismo vive. Vale decir, que lo único quehay "realmente" es un organismo vivo. Lo único que tenemos para estudiar es a unorganismo. Y todo lo que "es" un organismo está en el interior del cuerpo que observamosy no fuera de él. Su relación con el mundo que le rodea no es una relación de causa-efecto como la que se concibe en el campo de la física entre objetos, pues los organismosgozan de mecanismos internos que les otorgan cierta autonomía a sus movimientos, porconsiguiente el enfoque de la física es inadecuado, no les son aplicables. Las respuestasa las interrogantes que nos plantea nuestra observación del movimiento de losorganismos están, por tanto, dentro de ese cuerpo observado. El escenario que rodea alorganismo es tan solo un marco de referencia; no es lo determinante.Muchas ciencias se ocupan de estudiar a los organismos debido a que en ellos ocurrendiversos procesos: físicos, químicos, fisiológicos, mecánicos, biológicos, etc. Y tambiénpsicológicos, cuando se trata de seres humanos, que son los organismos más complejosque hay. Toda la gama de ciencias que estudia a los organismos lo hacencoordinadamente para darle un mismo sentido coherente a la realidad del organismo. Porlo tanto, la psicología como parte de esas disciplinas, toma los conocimientos de lasdemás disciplinas así como también reporta sus hallazgos y se confrontan. Así es comofunciona la ciencia. No existen las ciencias aisladas y autistas, con campo y credo propio,y sin comunicación con las demás, como ha sido siempre el conductismo. Eso es locaracterístico de las pseudociencias.Cuando vemos a una flor abriéndose, no podemosseparar este hecho de la propia flor o planta. No sepuede decir: "no me interesa la flor sino tan sólo suacción observable de abrirse". No se puede pretendercrear una "ciencia" dedicada a “lo observable” en la flor,e ignorando todo lo que ocurre en la planta. Si esto nos 22
  23. 23. parece absurdo ¿por qué no el conductismo, que pretende exactamente lo mismo delanimal? El conductista podría ir más allá y ocuparse incluso del movimiento de las olasdel mar, sin abordar nunca el fenómeno en sí, estableciendo tan sólo la recurrencia delmovimiento; pero para saber porqué golpean las olas, porqué se abre una flor y porquécanta el ruiseñor, hay que indagar en sus interiores y entender el sistema que conforman.Saber que si le proporcionamos aire, agua y sol a una planta, eventualmente se abriráuna flor, es lograr un saber utilitario, pragmático, pero no constituye ciencia, por más útilque sea. Tampoco se puede pretender una "ciencia" de lo observable en el animal porquecon esa actitud nos quedamos en la ignorancia. Lo que observamos en un animal no essolo "conducta" sino el despliegue de un organismo en tanto ser vivo. Lo que observamos"realmente" es un organismo, y eso es lo que tenemos para estudiar: un organismo. Unobservador puede decir que observa la "personalidad", otro podrá decir que observa la"inteligencia", otros pueden decir lo que quieran; un conductista dirá que observa la"conducta", pero todos estos términos son apenas conceptos extraídos de la imaginaciónde un observador. Lo único real es que al frente solo hay un organismo. Cualquier cosaque se pretenda estudiar tiene que ser parte intrínseca de ese organismo, y debe serasumido como parte integrante de su sistema en su integración con sistemas mayores,como el medio ambiente, la cultura o la sociedad, sin inventar entidades especiales niconceptos ad hoc, como hacen las pseudociencias.Todo esto significa que no se puede estudiar la conducta por sí misma, sino asumiéndolacomo el despliegue de un organismo, que es el verdadero objeto de estudio, pues no setrata de dos fenómenos distintos sino de uno solo. Quiero ser reiterativo en esto: tratar deseparar la conducta y el organismo es un disparate ontológico. En consecuencia, laconducta resulta ser más fantástica que la propia mente, pues no existe más que en lamente. No se puede pues hacer una "ciencia de la conducta" por la misma razón que nopodemos hacer una "ciencia del amanecer". No son fenómenos reales independientessino percepciones y nociones de un observador. Lo único que hay realmente es unorganismo vivo, ergo, lo único que puede ser objeto de una ciencia es el mismoorganismo. Debemos pues involucrarnos con este organismo si queremos hacer ciencia.Debemos ir a desarmar su estructura, descubrir sus elementos, mecanismos o procesosinternos, conocer los principios de tales procesos y mecanismos, etc. Así es comoprocede la ciencia.En tanto tecnología de la conducta, el conductismo estaba irremediablemente condenadoal inmediatismo de un organismo en particular y, por tanto, sin probabilidades de podergeneralizar y enunciar leyes universales de la conducta, ya que toda conducta observadaestá referida a la circunstancialidad de un contexto particular. El concepto "moderno" deinterconducta es todavía peor, pues las interrelaciones de las personas se dan en uncontexto social, que es un escenario eminentemente caótico y azaroso, donde nunca seva a encontrar regularidad alguna. La teoría del "campo interconductual" solo tienesentido sobre el papel pero no en la realidad. Es por eso que demanda tantos esfuerzosteóricos para hacerla viable.Sólo confiando en la repetición de todas las condiciones sociales podríamos esperar laregularidad de una conducta, lo que en el contexto histórico y cultural del ser humano sehace imposible, pues nunca se repiten las mismas condiciones: las personas crecemos,envejecemos, aprendemos, las sociedades se transforman, el azar de la existencia socialnos garantiza dinamismo constante. El modelo conductista se inspiró en un contextoexperimental de laboratorio bajo condiciones controladas. Pero el mundo real y la vidahumana están lejos de ese modelo. Por tanto, su utilidad como técnica de control 23
  24. 24. conductual queda relegada, en el mejor de los casos, a sujetos individuales y a conductassumamente restringidas, casi reactivas. No puede ir más allá y no han podido ir más allá.Por eso mismo, el conductismo jamás ha podido enunciar conocimientos científicosuniversales, principios o "leyes de la conducta humana", como lo anunció el cientificismodel siglo XIX. Todo lo que han hecho es patentar técnicas específicas de control parasituaciones específicas. Nadie duda de su utilidad y valor, pero eso no es lo que estamosdiscutiendo acá. Esto deja en evidencia su falencia epistémica, pues no puedenconstituirse en cuerpo de conocimientos universales de la nada. Por ello mismo siemprefue una isla o disciplina autista, ajena a la confrontación y verificación de sus enunciadosy sin conexión con otras disciplinas. En su ansiedad por sobrevivir, no han dudado enabrazar otra propuesta cientificista, aunque se trate de algo diferente como lainterconducta. Ahora han tenido que refugiarse en la meditación filosófica para saber loque son o lo que pueden ser. Pero eso no los hace una filosofía, lamentablemente, pormucho que se sientan así.Si bien durante el siglo XVIII la psicología escolástica separó cuerpo y mente, elconductismo no fue muy diferente, pues acabaron separando cuerpo yconducta, convencidos de que tenían sustento científico debido a que "la conducta esobservable". Por ello, el conductismo hizo de la observación su principal fetichemetodológico. La vista se elevó así a la categoría de órgano rector en la edificación de laciencia conductista, pues postulaban que la realidad -y hasta el conocimiento- llegabadesde afuera ya estructurado y simplemente impactaba en un cerebro pasivo. Debido aesto rechazaban las teorías y procuraban centrarse en los hechos experimentales puros,yendo al revés de la ciencia. En la ciencia, primero se hace una teoría observando larealidad natural, y luego se la somete a pruebas y confrontaciones con otros enfoques. Enel conductismo solo se hacían experimentos controlados en laboratorio, y con eso lesbastaba para enunciar sus afirmaciones, llenándose de especulaciones respecto de loque sería la conducta humana.Por otro lado, no se puede hablar propiamente de "conducta humana" si no apelamos auna interpretación adecuada de lo observado en una persona o sociedad,considerándolas dentro de su circunstancia individual y cultural. Sólo así podríamoshablar de una cierta clase de "conducta". Este es el enfoque de las ciencias sociales,humanas y culturales, cuya epistemología empezó a ser definida por Dilthey (1910) yWindelband (1924), entre muchos otros. Pero el conductismo se definió rápidamentecomo un naturalismo positivista, abrazó una metodología de colección de datos y recusótoda interpretación, sin advertir que la ciencia se basa en interpretaciones y verificaciones.El enfoque metodologista del conductismo orientado hacia animales y a la recolección dedatos es opuesto al proceder científico. El requisito de la doctrina conductista reposa en laobjetividad absoluta, entendida esta como "lo observable", sin conjeturas acerca de lo queel organismo quiere hacer. De modo que en realidad se refieren lo que se puede observarcomo movimientos físicos de un organismo desde una perspectiva exterior, basados en elprincipio físico de causa-efecto. Otro absurdo contracientífico era asumir que el hombredebía ser igual que los demás animales, cuando todas las evidencias a la vistademuestran lo contrario. Esta pretensión implicaba desconocer el proceso evolutivo ehistórico del ser humano, e incluso desconocer el desarrollo de su cerebro. Así pues,como se puede apreciar, el conductismo adolecía de graves deficiencias epistémicas deforma y de fondo. Nunca fue pues una ciencia. No podía serlo.¿Qué era realmente el conductismo? ¿Una psicología sin mente? 24
  25. 25. ¿Un naturalismo sin organismo? ¿Una física de movimientos animales? ¿Qué era? ¡Nadielo sabía! Si fuera una ciencia, ¿qué clase de ciencia sería? ¿A qué nivel de la realidad yde la evolución dirigía su atención? ¿Con qué otras disciplinas científicas intercambiabainformación y qué clase de información? ¿Con qué objeto trataba realmente? Porsupuesto, todas estas inquietudes se reflejaban tan sólo al nivel de la filosofía de laciencia, ya que los hechos socioculturales simplemente se dan como se dan, con todossus errores, y las acciones humanas solo siguen acumulando material para configurar untúmulo cultural. Y el conductismo era netamente un producto sociocultural, movido porinquietudes socioculturales de moda. El conductismo fue un evidente error culturalnorteamericano en la concepción e implantación de la psicología en moldes tomados de labiología inglesa, que luego adoptó formas retóricas cientificistas en busca de asumir laimagen de una profesión socialmente útil, convirtiéndose finalmente en una de las estafasintelectuales más grande de la historia de la humanidad, fuera del terreno religioso, claroestá.La objetividad conductistaWatson creía ingenuamente que bastaba con resignarse a lo observable para sercientífico. De este modo hizo de la observación su principal fetiche metodológico, aunquenunca supo cómo es que llegaba a observar. Basados en el solo mito de la observación,los conductistas se han pasado la vida ufanándose de su "objetividad", pero esto se debea un error de concepto respecto de lo que es la objetividad. El conductismo siempre haconfundido la objetividad con "lo observable y medible", una noción propia del siglo XIX.Aunque esta noción se mantuvo durante las primeras décadas del siglo pasado, sufrió uncambio definitivo en los años 30, gracias a los avances de la física que descubrió variaspartículas y eventos que no son observables ni medibles. Y no por "limitacionestecnológicas" como han dicho algunos conductistas sino por la naturaleza misma de larealidad a escala subatómica. De otro lado, Einstein cambió la ciencia física con su Teoríade la Relatividad, formulada sin hacer experimentos de ningún tipo y apelando tan sólo ala imaginación, es decir, sobre un escenario subjetivo de la realidad. Si se puede estudiarla curvatura del espaciotiempo no veo por qué no se podría estudiar la lógica delrazonamiento. Todo esto transformó las viejas concepciones sobre el conocimientocientífico, pero no llegaron a afectar al conductismo ya constituido. Por ello el conductismoha permanecido hasta hoy creyendo en la fantasía de su objetividad por ocuparse de lo"observable y medible". Vamos a demostrar que ninguno de esos conceptos tiene sentidohoy.Pongamos un simple ejemplo: la visión del color. Los colores sólo existen en la mente delser humano, no existen en la "realidad objetiva exterior". Pero a pesar de que no existenen la "realidad objetiva exterior", los colores son observables. Entonces, ¿los coloresexisten o no existen? Si son observables, el conductismo supone que existen en larealidad física, lo cual es falso. Los colores sólo existen como fenómeno mental y formanparte de la construcción cognitiva de la realidad humana. Ahora pongamos otro caso: lapsicología, al igual que el conductismo, ha recogido conceptos de la calle, es decir, delvulgo. Al igual que el término "conducta", la psicología también recogió el término"personalidad" e "inteligencia", entre otros. Ambos son sólo conceptos. No son existentesreales. No hay nada en el mundo que sea una "personalidad" ni una "inteligencia". Sinembargo... ¡se miden! Y como las mediciones no son más que representaciones mentalesde ciertas propiedades vinculadas a una escala, la conducta pasa también a ser el conteo 25

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