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SEMINARIO FUTBOL BASE

  1. 1. SEMINARIO PRÁCTICO PARA ENTRENADORES DE FÚTBOL “FÚTBOL BASE: JUSTIFICACIÓN, METODOLOGÍA, ENSEÑANZA ADMINISTRACIÓN” EN VALORES, GESTIÓN Y ADMINISTRACIÓN MÁLAGA, 10 DE ABRIL DE 2010 ORGANIZAN: Federación Andaluza de Fútbol Comité Técnico Andaluz Federación Malagueña de Fútbol DIRIGE: Autores: David Tenorio Aguilera tenorio_david@hotmail.com Técnico Deportivo Superior / Entrenador Nacional Fútbol Master Universitario en Psicología del Deporte Master Universitario de Preparación Física en Fútbol Licenciado en Administración y Dirección de Empresas Licenciado en Investigación y Técnicas de Mercado (Marketing) B.A. Hons Internacional Business Finance José María Del Pino Medina jmdelpino@hotmail.com Técnico Deportivo Superior / Entrenador Nacional Fútbol Master Universitario en Psicología del Deporte Master Universitario de Preparación Física en Fútbol Licenciado en Psicopedagogía Maestro de Educación Infantil, Audición y Lenguaje José Manuel Aguado Fernández jaguadof@yahoo.es Técnico Deportivo Superior / Entrenador Nacional Fútbol Licenciado en Psicopedagogía
  2. 2. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol índice *. PRESENTACIÓN DEL SEMINARIO PRÁCTICO *. FÚTBOL Y FORMACIÓN *. PROGRAMA *. ORGANIZACIÓN FÚTBOL BASE: JUSTIFICACIÓN, METODOLOGÍA, ENSEÑANZA EN VALORES, GESTIÓN Y ADMINISTRACIÓN BLOQUE 1: 1.JUSTIFICACIÓN DE LA IMPORTANCIA DEL FÚTBOL–DEPORTE BASE 2.LA PRESIÓN EN EL FÚTBOL BASE: JUSTIFICACIÓN DEL HECHO Y RECOMENDACIONES PARA PADRES Y ENTRENADORES 3.INTERVENCIÓN PRÁCTICA: TORNEO EDUCATIVO DE NAVIDAD BLOQUE 2: 1.EDUCACIÓN EN VALORES A TRAVÉS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA 2.ZINEDINE ZIDANE: UN RECURSO FORMATIVO PARA LA EDUCACIÓN DEPORTIVA EN VALORES BLOQUE 3: 1.METODOLOGÍA DEL ENTRENAMIENTO: DE LO ANALÍTICO, A LO GLOBAL Y ESTRUCTURADO 2.EJEMPLO PRÁCTICO: FUNDAMENTACIÓN DE LOS CONTENIDOS DE ENTRENAMIENTO DEL 3º CAMPUS DE FÚTBOL Y FORMACIÓN (Año 2005) 3.EJEMPLO PRÁCTICO: ENSEÑANZA DE LOS PUESTOS ESPECÍFICOS Y DE LA REGLAMENTACIÓN BLOQUE 4: 1.CREACIÓN Y GESTIÓN DE UN CLUB DEPORTIVO DE BASE: CIUDAD DE GRANADA 2. ACTIVIDAD FÚTBOL Y FORMACIÓN 2
  3. 3. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol presentación El proceso de formación continua que experimenta un técnico durante su carrera deportiva, exige la celebración de actividades dirigidas a mejorar la preparación de los mismos. Así pues, complementariamente a la organización de Jornadas y Congresos nació hace unos años, para los entrenadores andaluces, un nuevo sistema formativo denominado Seminarios Prácticos. Esta fórmula de trabajo, utilizada entre otros por prestigiosas universidades europeas, incrementa el interés y el grado de implicación de los técnicos deportivos. Dicho instrumento pedagógico aboga por la participación activa de los asistentes, eliminado su habitual rol de espectadores y sustituyéndolo por el de protagonistas necesarios en el evento planteado. El proyecto iniciado por el Comité Técnico Andaluz de Entrenadores, deberá consolidarse con la aceptación de sus participantes y con las conclusiones obtenidas en las diversas sesiones, teórico-prácticas, de trabajo. El proceso metodológico seleccionado, con la formación de grupos de trabajo que abordarán cuestiones concretas, establecidas previamente en un marco teórico general, permitirá llegar a resultados finales colectivos, resultantes de la puesta en común sobre el tema específico abordado. El Fútbol Base, es el habitual escenario donde se mueven la mayor parte de técnicos surgidos de los cursos de entrenadores. La comprensión amplia del escenario, será el objetivo primordial del Seminario, abordando el tema desde variadas perspectivas. 3
  4. 4. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol fútbol y formación Fútbol y Formación es una entidad centrada en el servicio a la sociedad en general, y a la formación deportiva de los jóvenes en particular, consiguiendo así el desarrollo integral de la persona a través de los valores que el deporte conlleva. La componen TÉCNICOS DEPORTIVOS SUPERIORES, con la especialidad en Fútbol, regulados según el REAL DECRETO 320/2000, de 3 de Marzo (BOE) / Ministerio de Educación y Cultura. Junto a dicha titulación, los integrantes de Fútbol y Formación se encuentran cualificados en otra serie de ámbitos necesarios para la gestión y desarrollo del Organismo, contando así con Especialistas en Administración, Gestión y Marketing, Educación Física, Psicología del Deporte, etc. Del mismo modo, la entidad cuenta con la colaboración y participación de profesionales de distintas áreas. Según sus estatutos, la existencia de esta Asociación “tiene como fines la educación, mediante la actividad físico-recreativa de carácter deportivo, a fin de fomentar la participación de la juventud en toda clase de actividades deportivas como medio de vida saludable, para de esta forma, mejorar la calidad de vida a través de las numerosas cualidades que ofrece el deporte. Es por ello que, mediante el deporte, se pretende facilitar la inserción social de grupos marginados, previniendo el consumo de toda clase de drogas, alcohol, o cualquier otra sustancia estupefaciente, para de esta forma prevenir posibles conductas delictivas, favoreciendo y fomentando la autoestima propia, y la estima y respeto por los demás, así como la valoración de conductas éticas. Se pretende también fomentar el deporte como medio de diversión y recreación, así como el intercambio de experiencias socio-culturales entre distintos municipios y provincias, acercando a los jóvenes a su entorno, mediante un mayor conocimiento de las tradiciones del mismo. Es por tanto finalidad de esta Asociación, ofrecer una formación integral, entendiendo como tal, una formación saludable, educativa y social”. Entre los objetivos de la Asociación encontramos: • FOMENTAR LA FORMACIÓN DE LOS JÓVENES A TRAVÉS DEL DEPORTE, EN GENERAL, Y DEL FÚTBOL, EN PARTICULAR • PROMOVER TODO TIPO DE INICIATIVAS Y ACTIVIDADES QUE PROPORCIONEN UNA EDUCACIÓN INTEGRAL A LA JUVENTUD Y A LA SOCIEDAD EN GENERAL. Fútbol y Formación centra su actividad, fundamentalmente, en tres áreas: - Organización de eventos deportivos para jóvenes deportistas: en este sentido encontramos el Campus de Fútbol y Formación, el Campus Profesional de Alto Rendimiento en Fútbol, el Torneo Educativo de Navidad, el Masters Nacional de Fútbol, la Campaña de Promoción del Deporte en Los Montes, la Concentración de Navidad de la Selección FyF, Encuentro Mujer y Deporte, Torneo FIDA…. - Gestión de Escuelas Deportivas: en la actualidad, la Escuela de Fútbol de Las Gabias y la Escuela de Fútbol de Órgiva, están adheridas a la entidad. - Desarrollo de nuestro propio club: Hace tres años se creó el C.D. Ciudad de Granada – Fútbol y Formación, constituido en el Registro Andaluz de entidades deportivas. Se adhieren a todo lo anterior, las visitas y entrenamientos de centros escolares en el CAR de Sierra Nevada, los Seminarios Prácticos para Entrenadores organizados en colaboración con el Comité Técnico Andaluz, la Web de la entidad, la participación mediante comunicaciones y posters en congresos, la presencia en la Feria del Deporte y la gestión de actividades extraescolares y aula matinal de centros. www.futbolyformacion.es 4
  5. 5. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol organización COMITÉ DE HONOR Y ORGANIZADOR: Sr. Eduardo Herrera Jiménez Presidente de la Federación Andaluza de Fútbol Sr. Antonio Mendoza Pérez Presidente del Comité Técnico Andaluz de Entrenadores Sr. Miguel Sánchez Miguel Presidente de la Federación Malagueña de Fútbol Sr. Sebastián Cervantes Berrocal Delegado del Comité de Entrenadores en Málaga GRUPO DE TRABAJO: David Tenorio Aguilera José María Del Pino Medina José Manuel Aguado Fernández 5
  6. 6. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol BLOQUE 1: JUSTIFICACIÓN DE LA IMPORTANCIA DEL FÚTBOL– FÚTBOL–DEPORTE BASE Un estilo de vida saludable basado, entre otros aspectos, en la realización de ejercicio físico regular, ayuda a la consecución de un equilibrio psíquico, a mejorar las relaciones sociales, familiares y laborales, a la ausencia de enfermedades y, en definitiva, a “sentirse sano”, en el sentido amplio del término. Es decir, permite conseguir una adecuada calidad de vida. Un gran número de jóvenes, en edad escolar, se inician en el deporte y dedican un tiempo considerable a sus entrenamientos y competiciones. La alta motivación que los niños tienen por practicar deporte, convierte a éste en una poderosa herramienta educativa, cuyos efectos pueden ser muy positivos si se maneja correctamente: optimiza su desarrollo físico, adquisición del hábito saludable de hacer ejercicio, de higiene, cuidado personal y alimentación, y además, es una excelente forma de ocupar el tiempo libre y relacionarse con los demás (proceso de socialización). Del mismo modo, la competición es atractiva por motivos como los siguientes: actividad física y lúdica que conlleva, interacción con personas de la misma edad, elemento competitivo que ayuda a mejorar y superarse y, el hecho de que lo practiquen deportistas profesionales, al ser éstos modelos sociales que los jóvenes admiran y tienden a imitar. Con el deporte competitivo, son numerosas las experiencias gratificantes que proporciona a los niños que lo practican: divertirse, aprender cosas nuevas y sentirse competentes. Sin embargo, padres y entrenadores se preocupan demasiado por la victoria, dejando de lado otros aspectos relevantes tales como las actitudes de cooperación que se dan en el deporte, el esfuerzo que realiza el niño o, simplemente, el mero hecho de que lo esté pasando bien. Estás demandas pueden producir estrés y ansiedad. A veces llegan a perjudicar el rendimiento, afectan al bienestar del joven y, en último término, le llevan al abandono del deporte. Estudios recientes confirman que los entrenadores y monitores deportivos, que desarrollan su labor en la iniciación, suelen imitar la forma de trabajar de los entrenadores de élite. Asimismo, algunos padres se forman expectativas poco realistas sobre el futuro deportivo de sus hijos y les presionan con exigencias prematuras de resultados. En definitiva, es necesario que los organizadores de las competiciones deportivas, padres, entrenadores, jueces, y demás personas que intervienen en el proceso, aprovechen la alta motivación inicial del joven para alcanzar los fines educativos del deporte. La correcta utilización de la práctica deportiva, permite desarrollar valores personales y sociales que formarán parte de la personalidad del deportista, así como a desarrollar recursos psicológicos que contribuyen al funcionamiento eficaz, la salud y el bienestar de las personas. Divirtiéndose logrará aprender LA PRESIÓN EN EL FÚTBOL BASE: JUSTIFICACIÓN DEL HECHO Y RECOMENDACIONES PARA PADRES Y ENTRENADORES Teniendo en cuenta la enorme responsabilidad que técnicos, padres y todas aquellas personas físicas y jurídicas vinculadas al mundo del fútbol, tenemos en la formación de los jóvenes que se ejercitan en nuestra modalidad deportiva, era imprescindible centrar nuestro esfuerzo, en lo referente al tema en cuestión, 6
  7. 7. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol particularizando en la presión que desgraciadamente, desde edades tempranas, se ejerce sobre los jóvenes deportistas. Abarcaremos el concepto presión desde la óptica del fútbol formativo o de iniciación. Comenzamos haciéndonos eco de que es científica y socialmente admitido que el deporte es salud, cultura, educación y ocio. Además, la utilización de la práctica físico-deportiva es una excelente herramienta para combatir las grandes amenazas que imperan en nuestra sociedad, como son las drogas, tabaco, alcohol, intolerancia, estrés o poco ejercicio. Así visto, el deporte es vida, y debe ser utilizado, en la iniciación, como una extraordinaria herramienta educativa que permita, en el futuro adulto que representa el joven que lo practica, formarse en valores, aprender recursos propios, ser un medio de socialización, y engancharse al ejercicio de forma recreativa como medio de vida saludable en su etapa de madurez. Un estilo de vida saludable basado, entre otros aspectos, en la realización de ejercicio físico regular, ayuda a la consecución de un equilibrio psíquico, a mejorar las relaciones sociales, familiares y laborales, a la ausencia de enfermedades y, en definitiva, a sentirse sano, en el sentido amplio del término. Es decir, permite conseguir una adecuada calidad en la existencia humana. Refiriéndonos a los jóvenes, éstos se dividirán entre aquellos que llegarán a ser profesionales, tan sólo algunos, mientras que la gran mayoría, se convertirán en adultos para la sociedad, influidos indudablemente por las experiencias aprendidas en el deporte practicado. “Algunos, los menos, como paso previo a una carrera deportiva en la élite. La mayoría como una actividad lúdica, formativa y de salud, tanto para unos como para otros, como medio de diversión, relación y práctica de actividad física que fomenta la salud. Se trata de conseguir practicantes de deporte y actividad física a largo plazo que disfruten del mismo” (Torregrosa & Cruz, 2006). Siguiendo con esta idea y en coincidencia con los autores anteriores, “en el deporte de base, de lo que se trata es de promover que los niños y jóvenes adquieran estilos de vida adecuados, intentando su adherencia a actividades físicas, lo que permitirá que los más cualificados practiquen, enfocándolas hacia la élite y los menos cualificados lo hagan con fines más relacionados con la salud, lo que no quita la práctica competitiva, la autosuperación u otros valores positivos del deporte” (Dosil, 2004). Por otro lado, incluso en edades tempranas, hemos de distinguir el deporte desarrollado de forma reglada, de aquel que se practica de forma lúdica o recreativa. De hecho, en el primero de los casos diferenciaremos también entre el deporte escolar, efectuado en las clases convencionales de educación física, del que se efectúa en un club o escuela deportiva determinada. Así, nos centraremos fundamentalmente en este segundo grupo. Son un gran número los jóvenes, que en edad escolar, se inician en el deporte no obligatorio, es decir aquel no dictaminado por el gobierno del país en cuestión, según su educación reglada, y dedican un tiempo considerable a sus entrenamientos y competiciones. Por tanto, el primer paso para el joven, se centrará en la toma de decisión de la modalidad deportiva deseada. Ocurre, ya desde este punto tan inicial, la existencia de padres que toman un excesivo partido decisional. De hecho, es comprensible que los progenitores intervengan, aconsejando al joven, sin que se ejerza presión sobre el mismo en la elección del deporte a practicar. En esta línea, el afamado profesor Smoll (1991), de la Universidad de Washington, expresaba esta idea en el libro de Jean Williams, Psicología del Deporte: ”Los padres deberían alentar a la participación, pero sin presionar a sus hijos, intimidarles o chantajearles. En cumplimiento de su responsabilidad, los padres deberían asesorar a sus hijos, darles opiniones sobre el deporte elegido y sobre el nivel de competición en que el chico quiera jugar. Por supuesto, los padres deberían, además, respetar la decisiones de los muchachos”. El problema, según el mismo autor explica, radica en el hecho de que los padres extienden en sus hijos su propio ser, y creen que el éxito futuro de los jóvenes continuará el que previamente ellos obtuvieron, si es que fue así, o eliminarán con él la frustración que sufrieron por no haberlo conseguido. “Algunos padres, incomprensiblemente llegan a ser una fuente de estrés para los jóvenes atletas. Todos los padres se identifican con sus hijos como una prolongación de sí mismos, y así quieren lo mejora para ellos. Desafortunadamente, en algunas ocasiones, el grado de identificación llega a ser excesivo. El muchacho se convierte en una extensión de los padres. Cuando esto sucede, los padres comienzan a definir su propia autovaloración en términos de éxito que su hijo o hija parece alcanzar….Algunos padres, de esta manera llegan a ser “vencedores” o “perdedores” mediante sus hijos, y la presión ejercida sobre los muchachos llega a niveles extremos”. Finalizamos con el mismo profesor que piensa, en el entrenador, como posible pieza clave para atajar el problema planteado. “El entrenador debe estar capacitado para neutralizar 7
  8. 8. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol esta tendencia y decirles que si ejercen una excesiva presión sobre los muchachos, pueden decrementar el potencial que pueden tener los deportes para el entretenimiento y desarrollo personal”. De lo mencionado hasta ahora destaca el hecho de que, sin tan siquiera comenzar el discurso referido estrictamente al deporte de competición, existen manifestaciones de la presión ejercida sobre los jóvenes, por parte de los padres, en la elección del deporte a practicar. Asimismo, y aunque Smoll considere clave al entrenador en el proceso de disminución de dicho efecto, no podemos olvidar que existe una segunda forma de presión, esta vez ejercida por el técnico, hacia aquellos chicos o chicas que por diversas cuestiones no encajan en el deporte en cuestión, o en el equipo formado, siempre según criterio subjetivo del propio entrenador. Superada ya esta fase inicial, comenzaremos con los efectos del deporte que conlleva la disputa de competición/es. Así, iniciamos nuestro sendero nombrando al Dr. Buceta, citado en los Textos del Master Universitario de Psicología de la Actividad Física y del Deporte (2004), cuando el autor indica los motivos por los que el deporte de competición es atractivo para los niños: “ - la actividad física y lúdica que conlleva; muy gratificante en estas edades. - la interacción que se produce con otros niños de la misma edad; un aspecto muy valioso para los jóvenes. - el elemento competitivo; el deporte proporciona esta oportunidad que gusta entre los niños. - el hecho de que lo practiquen deportistas profesionales; al ser éstos modelos sociales que los jóvenes admiran y tienden a imitar.” Una vez conocidos los motivos, el mismo autor señala los beneficios del deporte de competición en estas edades, en el desarrollo de valores personales, sociales y recursos psicológicos, que formarán parte de la personalidad de los deportistas, haciéndoles más capaces de enfrentarse eficazmente a la vida, hoy como niños y mañana como adultos: “- asumir responsabilidades - aceptar y cumplir compromisos con los demás y con uno mismo - ser exigente con uno mismo, pero aceptando las propias limitaciones - ser perseverante realizando el máximo esfuerzo posible: sin abandonar con cualquier excusa, ni conformarse fácilmente; aprendiendo a luchar y ser constante; trabajando disciplinadamente para conseguir lo que uno se propone. - ser capaz de trabajar en equipo: pensando en los intereses colectivos; sacrificando planteamientos egoístas en beneficio del grupo; cooperando con los demás para conseguir objetivos comunes. -aceptar y respetar las normas, compitiendo con honestidad, sin trampas. - aceptar equilibradamente las victorias y las derrotas, los éxitos y los fracasos, los aciertos y los errores. - ser capaz de obtener el máximo beneficio de la experiencia de la competición, con independencia del resultado. - respetar a los demás: ya sean compañeros, rivales, jueces,… - ser tolerante y solidario con otras personas, aceptando las debilidades y errores ajenos y ayudando a aquellos que lo necesiten. - desarrollar la capacidad atencional, incluyendo su capacidad de concentración. - proporcionar experiencias que ayuden a percibir que uno es capaz de controlar las cosas que le importen, en lugar de sentirse indefenso. - desarrollar y fortalecer la autoconfianza. - mejorar el autoconcepto y la autoestima. - aumentar la capacidad de autocontrol.” Por tanto, parecería evidente que la estrecha unión que podría existir entre las motivaciones que guían a los jóvenes a practicar deporte, en primera instancia, y a que éste sea competitivo, en segunda, unidas a las ventajas y/o beneficios que aporta la competición, establecerían una red perfecta de no existir los considerados como, agentes externos, que envenenan dicha conexión. Por tanto, el problema del deporte competitivo no deriva en la propia competición en si, ni tampoco, en el principal actor que es el niño. La 8
  9. 9. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol presión que se transmite al joven deportista, al enrolarse en el sistema deportivo de competición, la generan los entrenadores, los padres, los organizadores deportivos, árbitros y demás. Una competición deportiva, adecuadamente orientada por los actores secundarios, provocará efectos formativos extraordinarios, en los niños y niñas deportistas. Sin embargo, “cuando la actividad deportiva está mal organizada o mal dirigida por los entrenadores, o el comportamiento de los padres es inapropiado, el deporte de competición puede ser perjudicial para los niños. Así, si el niño deportista se encuentra estresado por la presión que ejercen sobre él su entrenador y sus padres para que rinda, el deporte se convertirá en una experiencia aversiva que le hará sufrir; siendo más probables las lesiones y el abandono de la actividad como mecanismos de escape e incluso, en la etapa de la adolescencia, que el deportista tome sustancias dopantes para mejorar su rendimiento. Si además recibe insultos de su entrenador, o éste le pone en ridículo delante de sus compañeros, o percibe que decepciona a sus padres si no consigue buenos resultados todavía será peor, porque se debilitarán su autoconcepto y su autoestima en una edad especialmente vulnerable” (Buceta, 2004). Sobre este mismo aspecto, se advierten los peligros que puede conllevar una práctica deportiva errónea, mal dirigida por el entrenador y con una implicación inadecuada por parte de los padres. En palabras de Gimeno (2006), “puede ocasionar perjuicios emocionales y físicos en un joven deportista”. Estaría en consonancia con lo que el mismo autor considera “un estilo de alta presión o excesiva implicación”. El problema radica en distintos ámbitos. En primer lugar, en el diseño de competiciones de fútbol base resultadistas, preocupadas de premiar tan sólo a los vencedores deportivos sin valorar ninguna otra cuestión. Además, normalmente ocasionado por la imposibilidad de hacerlo, no se evalúa ni se determina el nivel competitivo de los equipos inscritos en competición, que podría determinar la formación de grupos algo más homogéneos. De todas formas, estos problemas carecerían casi de importancia de no existir entrenadores y padres obcecados en los parámetros de la competición. La transmisión de valores positivos o negativos para el joven dependerá de que “los integrantes de la comunidad deportiva adopten modelos adecuados a la edad y a la capacidad de los participantes, el deporte adquiere un valor potencialmente educativo positivo), mientras que cuando se rigen por un mimetismo del deporte de elite, en el que prima el rendimiento, la probabilidad de que sea educativo se reduce, reforzándose conductas que pueden resultar negativas” (Dosil, 2004). Para el caso de los técnicos, suele coincidir que el fútbol base cuenta con los entrenadores menos cualificados y peor remunerados. Se une a esto la obsesión por la victoria y la dificultad de entender que se está trabajando con niños y los objetivos son absolutamente distintos al del fútbol de élite, con el que habitualmente se quieren comparar. Los padres, por su parte, y dependiendo de su pertenencia a las diferentes categorías que han sido desarrolladas por diversos psicólogos del deporte, suelen incurrir en errores similares. La preocupación prioritaria por la victoria no permite observar el alto beneficio que pueden obtener sus hijos de la experiencia competitiva. Así, refiriéndonos al entorno más cercano del niño, es decir, a su entorno familiar, encontramos que “los jóvenes atletas reciben muy pronto la presión de sus padres. Estos últimos creen hacerlo por su bien, pero el origen de su error es dar demasiada importancia al resultado. Ven el éxito de su hijo su propio éxito” (Chevallon, 2000). Volviendo incluso más atrás, y centrándonos en los motivos por los que los niños practican deporte, sería necesario atender a los motivaciones que les guían a iniciarse en una actividad deportiva. Cruz (o.c.), basándose en los estudios de Wankel y Kreisel (1985), establece las tres categorías de motivos, en orden de importancia, que suelen explicar la iniciación deportiva en los jóvenes: “1º. Razones intrínsecas: divertirse o mejorar las destrezas. 2º. Motivos sociales: estar con amigos o hacer nuevas amistades.3º Razones extrínsecas: competir o agradar a otros” (Cruz en Dosil, 2004). Así entenderemos que, aunque el niño desee participar en una actividad deportiva competitiva, y los beneficios que pueda obtener con ésta sean altísimos, sus motivaciones principales para realizar deporte distan bastante del interés por la propia competición. En esa misma línea, confirmamos los datos anteriores con los propios Wankel y Kreisel, citados por Torregrosa y Cruz (2006). “La mayoría de los jóvenes participan en el deporte, en primer lugar, por razones intrínsecas como divertirse y mejorar las propias destrezas. En segundo lugar, por motivos sociales como estar con los amigos y hacer nuevas amistades y, por último, por razones extrínsecas como competir y agradar a otros”. De hecho, ese aspecto tan determinante para el entorno del joven jugador que es la competición, está en el grupo de cola de las motivaciones que al joven guían. Así, este choque de intereses, suele provocar que el niño decida abandonar la actividad deportiva, con el consiguiente perjuicio que tendrá este hecho en su 9
  10. 10. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol formación actual, y en su vida futura. “Si los responsables de las actividades deportivas promoviesen un deporte más educativo y menos competitivo, habría menos abandonos en los últimos años de la escolaridad y, posiblemente, una continuidad de la actividad deportiva a lo largo de la vida” (Dosil, 2004). Es necesario puntualizar que, todo el entramado argumental expuesto, nos lleva a determinar ahora a la presión, como uno de los factores principales indicados como causa del abandono del deporte por parte de los jóvenes. Así lo corroboran diversos autores: “Un número importante de abandonos se producen por una serie de factores negativos que están bajo el control de los entrenadores y organizadores de las competiciones: el estrés competitivo, ser suplente la mayoría de los partidos, etc” (Cruz en Dosil, 2004). Asimismo, un trabajo d Gould et al. (1982), recogido por Durand (1988), y resumido en los apuntes del Master Universitario en Psicología de la Actividad Física y del Deporte (2004), plantea algunas razones o causas del abandono deportivo en jóvenes deportistas. Entre ellas destaca el no soportar la presión, lo que denota una falta de recursos ante la competición y una importante orientación a la competencia. “La mayor parte de los jóvenes mantendrán su participación deportiva mientras encuentren que la actividad satisface sus necesidades, cuando las necesidades no son cubiertas o cuando las exigencias son demasiado altas se produce lo que algunos autores han denominado como desgaste deportivo” (Brustad, Babees y Smith, citados en Torregrosa & Cruz, 2006). Una obra de Orlick y Botterill, citada en Torregrosa & Cruz (2006), llamada Every kid can win (Cada chico puede ganar), los autores insistían en que los adultos que organizan y llevan a cabo los programas deportivos para niños, realzaban demasiado la importancia de la victoria, lo cuál acarrea muchas veces una serie de demandas, tanto físicas como psicológicas, que a los niños les resultan excesivas. Un estudio posterior, elaborado sobre el deporte del fútbol por Pooley, citado también en Torregrosa & Cruz (2006), se centraba en dos de los elementos claves en el deporte del joven: la competición deportiva, por un lado, y la actitud de los entrenadores, por otro. Por ello, el estrés competitivo, producido por ambos, puede conllevar un número importante de abandonos. Además, dicha presión e insistencia en la victoria es percibida, paulatinamente, de una forma más clara por los jugadores, según crecen en edad, siendo la razón del 25% de los abandonos en los jugadores de menos de 12 años, y el 38% en el grupo de 12 a 15 años. Así pues, analizando todo el proceso expuesto, comprobamos como el deporte es una actividad neutra. De esta forma, dependiendo de la actuación y el manejo del mismo por parte de los agentes externos, supondrá una herramienta educativa poderosa, en la transmisión de valores positivos para el individuo o, por el contrario, la presión impuesta por la obtención de resultados conllevará la transmisión de valores negativos y, en un gran número de casos, el abandono definitivo. Por tanto, si los niños por si mismos, disfrutan con la actividad deportiva, es necesario establecer estrategias de intervención, mediante la elaboración de programas de asesoramiento, centrados principalmente en los dos grandes agentes que, por la presión que ejercen en la consecución de resultados, evitan el que el deporte sea educativo. “Hay que preocuparse de que los adultos no estropeen esta experiencia enriquecedora para el deporte infantil, a partir de un enfoque educativo y preventivo de asesoramiento a padres y entrenadores” (Torregrosa & Cruz, 2006). Es desde ahora cuando comienza a ser importante la figura del Psicólogo Deportivo o del Especialista en Psicología del Deporte, con formación específica en estas cuestiones. Como la realidad es que no resulta fácil, encontrar personas cualificadas en esta disciplina en el entorno de las escuelas y clubes de fútbol base, propondremos aquí algunas ideas generales en el asesoramiento a padres y entrenadores, así como una serie de recomendaciones. Comenzando con los progenitores, Anne-Marie Rouchon, de la federación francesa de tenis, citada por Chevallon (2000), considera que la formación psicológica del joven jugador pasa por la formación de su entorno. Organiza reuniones con los padres que desea aproximar a la evolución de sus hijos y realiza la relación de los “grandes errores” que conviene evitar y que, según ella, son: “buscar el éxito del joven deportista a cualquier precio, incluso sacrificando su infancia, por ejemplo. Los niños que reciben una presión tan grande por parte de sus padres que les piden siempre ser los mejores y que manifiestan una cierta reprobación si obtienen malos resultados, se arriesgan a que pierdan la confianza en sí mismos. En efecto, acaban por tener miedo al fracaso desarrollando un sentimiento de inferioridad”. Una gran mayoría de los padres, aquellos no incluidos en la categoría de desinteresados, acuden frecuentemente a las competiciones deportivas. Por ello, puede resultar esencial facilitarles orientaciones para utilizar antes, durante y después de la competición. 10
  11. 11. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol Antes de la competición Durante la competición Después de la competición - Escuchar y comprender - Transmitir seguridad - Mostrar emociones adecuadas en - Darle seguridad - Fomentar la deportividad función del resultado - Destacar el carácter divertido de la actividad - Animar y reforzar las buenas acciones - Reforzar las cosas que hizo bien - Utilizar la competición como autosuperación - No maximizar los errores y no insistir excesivamente en lo - Potenciar lo positivo del deporte - Cuidar la comunicación no verbal que hizo mal - Destacar los valores positivos de la competición (Dosil, 2004). Orientaciones para utilizar antes, durante y después de la competición. Se precisa de un cambio radical en la concepción, que del deporte de sus hijos, tienen la mayor parte de los padres. Este cambio de mentalidad requerido, ocurrirá cuando se comience a entender la importancia del esfuerzo por encima del resultado. Ningún deportista que se esfuerza al máximo, dando todo lo que tiene, puede resultar derrotado. “En definitiva, la orientación principal para los padres es que se centren en aspectos relacionados con el desarrollo de la actividad (proceso) y que minimicen el excesivo interés por el resultado final de la misma (producto), con el objetivo que con el paso del tiempo se vaya asumiendo que lo verdaderamente importante es el esfuerzo realizado” (Dosil, 2004). Conocer el problema nos acerca a la solución. Afortunadamente, sabemos con certeza, la necesidad de intervenir sobre padres y entrenadores para mejorar el deporte de base. La fe, en esta tarea de asesoramiento, permitirá la obtención de resultados futuros. Por este motivo, a continuación exponemos, una serie de recomendaciones, con lo padres como protagonistas. Esta información relevante se organiza en una serie de recomendaciones sobre la forma de actuar con sus hijos y pequeños jugadores, tanto en entrenamientos como en competiciones. En lo que se refiere al contenido de las recomendaciones, se ha optado por una serie de frases muy significativas, que llegaran con facilidad y que, además, fuesen de fácil lectura. De esta forma, se han incluido únicamente dos apartados: • Entiende que … • ¿Cómo Ayudarle? Con el primero de los apartados, se pretende que el padre/madre del joven jugador entienda lo siguiente: El “DEPORTE ES VIDA”. Un estilo de vida saludable, basado en la realización de ejercicio físico regular permite, a tu hijo/a y a cualquier persona: - Mejorar sus relaciones sociales, familiares y laborales. - Conseguir un equilibrio psíquico. - Ausencia de enfermedades Es decir, CALIDAD DE VIDA. Además, mediante la práctica deportiva tu hijo/a: - Se educará en valores: cooperación, tolerancia, respeto, solidaridad, … - Estará lejos de las amenazas de nuestra sociedad: drogas, tabaco, alcohol, estrés, obesidad e intolerancia. El “FÚTBOL ES SU VIDA”. - A tu hijo/a le encanta el Fútbol. Está altamente motivado por practicarlo. 11
  12. 12. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol - Sus deseos principales cuando juega son: DIVERTIRSE (Pasárselo bien), HACER NUEVOS AMIGOS Y MANTENERLOS (Relacionarse), MEJORAR COMO FUTBOLISTA (Ir creciendo como deportista), INTENTAR GANAR CUANDO COMPITE (Ser campeón). POR TANTO: “Has de conseguir que tu hijo/a nunca deje de practicar su deporte favorito pues eso repercutirá positivamente en su futura vida adulta” Posteriormente, una vez comprendida y despertada la necesidad de ayudar a su hijo/a, le explicamos el cómo hacerlo. Se expresa de la siguiente manera, los puntos o cuestiones donde el progenitor puede intervenir: EXIGE UN ENTRENADOR TITULADO, O EN PERÍODO DE FORMACIÓN, O SUFICIENTEMENTE PREPARADO Sólo así tu hijo/a podrá obtener los grandes beneficios derivados de la práctica deportiva. La importancia del entrenador en la educación de tu hijo/a es altísima. Ten en cuenta que, el poder de influencia del monitor deportivo sobre el niño es infinitamente mayor que el de su profesor de matemáticas, lengua o cualquier otra asignatura. La explicación es muy sencilla: Al niño lo que le gusta es el fútbol y su entrenador para él es un importante punto de referencia. Algo así como su ídolo. ENSÉÑALE LA IMPORTANCIA DEL CUIDADO DEL MATERIAL, PROPIO Y AJENO, ASÍ COMO DE HÁBITOS HIGIÉNICOS Tu hijo/a comparte unas instalaciones públicas, que son de todos, y que ha de respetar. Para ello es necesario comenzar con el propio cuidado personal, tanto de su material como de si mismo como persona. Es importante que comprenda la importancia del aseo posterior a la actividad deportiva, tanto a nivel físico por los efectos tan beneficiosos que tiene, como a nivel social, por la exposición pública de su cuerpo ante sus compañeros/as y las relaciones sociales que en el vestuario se derivan. Acostúmbralo desde pequeñito a ello ya que sino, posteriormente, será demasiado tarde. COMPORTATE COMO QUIERAS QUE TU HIJO SE COMPORTE No olvides nunca que un Padre o Madre debe ser la referencia más importante para un hijo. Por tanto, todos tus comportamientos, gestos, palabras o acciones tienen repercusión en tu hijo/a. Él te observa y tratará de imitarte en la medida de lo posible. Recuerda que no hay nada más importante para un hijo/a que sentirse querido por sus progenitores. Es decir, un hijo/a siempre intentará hacer feliz a sus padres, que se sientan orgullosos de él. Así que tu responsabilidad es inmensa. Debes sentirte observado diariamente. Tu labor educativa no descansa. Cualquier momento o situación constituyen un excepcional escenario formativo. Así que: - Se respetuoso con el entrenador: Permítele trabajar, desarrollar su labor. No pongas a tu hijo/a en contra de él. Acata sus decisiones y si tienes que comentarle algo hazlo en privado y no públicamente. - Disfruta de los entrenamientos: Deja trabajar al entrenador con el grupo, sin entorpecer. Diviértete con las situaciones de entrenamiento planteadas, con los avances que observes en tu hijo/a. No acudas en demasía, es decir, es bueno dejar a tu hijo/a expresarse libremente, sin ataduras de ningún tipo y tu presencia puede serlo. - No critiques a los árbitros: Habitualmente los colegiados de Fútbol Base son de la misma edad que tu hijo/a. De esta forma, al igual que tu hijo/a está en período de formación, el árbitro también lo está. Los malos gestos hacia los árbitros, los insultos y las recriminaciones pueden producir dos efectos en 12
  13. 13. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol tu hijo/a: Por un lado, sentirá vergüenza y le incomodará su práctica deportiva o, incluso peor, se envalentonará siguiendo el ejemplo que tú le has dado. - Anima durante el partido: Siéntate tranquilamente en la grada o aléjate lo suficiente del terreno de juego. Recuerda que el que juega es tu hijo/a y no tú, y que el que dirige es el entrenador y no tú. Es decir, no retransmitas el partido, no pienses por tu hijo/a y deja que tome sus propias decisiones (Permítele que se equivoque), no hagas de entrenador improvisado porque en el terreno de juego, y aunque tu seas su padre, el que manda es el mister y él es al único al que debe escuchar el joven futbolista. Imagínate que cada padre, de cada jugador, diese instrucciones paralelas al entrenador. Ponte en el lugar de tu hijo/a y observa el tremendo lío que se ocasiona. El Fútbol es un juego donde se combinan aciertos y errores. Más aún en los niños, en etapa formativa, prevalecerán los segundos sobre los primeros. Así que, lejos de recriminar los errores, anima cuando éstos se produzcan. El entrenador es el encargado de corregirlos, tú simplemente anima. Es mucho más importante la ayuda, el refuerzo positivo y el ánimo cuando se comete un error a cuando se produce un acierto. - Felicítale tras el partido: Esto es sólo en juego. Se puede ganar o perder así que, si se ha esforzado y ha luchado: felicítale, con independencia del resultado. HAZLE COMPRENDER LAS SITUACIONES DIFÍCILES No todo en la vida es de color de rosa. Existen muchos momentos donde las cosas no salen como a uno le gustaría. En el caso del deporte pueden ir, desde obtener una derrota, hasta no participar demasiado en los partidos, etc. En esos momentos, no es hora de culpar a nadie. Ni a tu hijo/a, ni al entrenador, ni al árbitro, ni a los compañeros, ….. Es, por tanto, momento para dialogar con tu hijo/a, apoyarle, y pedirle que se siga esforzando al máximo. Las situaciones difíciles, el afrontamiento de las mismas y su superación ayudará al endurecimiento de la persona. Esta serie de recomendaciones, que indicábamos previamente, son amplia y exquisitamente desarrolladas en el libro: Los padres son importantes para que sus hijos hagan deporte, de David Peris (2003). En lo que respecta a los entrenadores, comenzaremos desde los cimientos y por tanto, precisamos del conocimiento de la idiosincransia que debe guiar al entrenador de deporte infantil. Así, John Wooden, técnico de baloncesto, citado en los textos del Master Universitario en Psicología de la Actividad Física y del Deporte (2004), explica la filosofía que debe tener dicho técnico: “- Ganar no es lo único importante, pero esforzarse por lograrlo sí lo es. El éxito consiste en esforzarse al máximo para obtener la victoria. - Cuando intentáis hacerlo lo mejor posible siempre sois ganadores, aunque, a veces, el otro equipo marcara más goles”. En los mismos textos, encontramos lo siguiente: “- Ganar no lo es todo, ni es lo único importante. - El fracaso no es sinónimo de derrota. - El éxito no es sinónimo de victoria. - Se debe enseñar a los niños que el éxito consiste en luchar al máximo por conseguir la victoria” (Smoll y Smith, 1987). Hemos venido insistiendo en la necesidad de aprovechar los aspectos positivos que transmite el deporte, para lo cual precisaremos de la colaboración de padres y entrenadores, fundamentalmente. Así, el desarrollo personal del joven, es el objetivo prioritario en el deporte infantil. El niño o niña debe aprender progresivamente todos los aspectos concernientes a la modalidad deportiva practicada y, a la hora de competir, debe convivir con la victoria y con la derrota, y aprender de ambas. Una de las dificultades con las que se encuentra el entrenador, es la de transmitir la idea de que el éxito no va vinculado a la victoria, y el fracaso con la derrota. Para ello, Smoll y Smith, citados en Dosil (2004), indican tres estrategias para mejorar 13
  14. 14. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol la relación entrenador-deportista: “- Cambiar el concepto de resultado o victoria: la mayor parte de los entrenadores valoran el rendimiento del deportista en función del resultado, por lo que deben cambiar esta concepción y trasmitírsela a los deportistas, entrando su valoración en el esfuerzo realizado. - Abordar el entrenamiento de forma positiva: la utilización del refuerzo positivo en los entrenamientos favorece el aprendizaje de habilidades y el bienestar del deportista, así como establece una forma de entender la actividad como algo motivante. - Autoevaluación de la propia conducta: es uno de los errores típicos de los entrenadores, pues están acostumbrados a valorar a sus jugadores y no a ellos mismos. Es recomendable que alguien externo ayude a evaluar el trabajo del entrenador, así como emplear tiempo en realizar autocríticas constructivas”. Ofrecemos, a continuación, un total de diecisiete recomendaciones, para el entrenador de fútbol base, inspiradas en la propuesta de Sánchez (2001): 1º. UTILIZA SIEMPRE EL REFUERZO POSITIVO. Debemos conseguir que la práctica deportiva suponga para los niños una actividad placentera. Además de los objetivos y contenidos de aprendizaje, te recomiendo que nunca pierdas de vista el principal objetivo de esta etapa: la diversión. A través del reforzamiento positivo potenciamos la actividad deportiva al tiempo que motivamos al niño a seguir realizándola. 2º. RECOMPENSA LAS CONDUCTAS CORRECTAS TAN PRONTO COMO OCURRAN. Esta es la única manera de que los deportistas jóvenes puedan asociar la ejecución de sus acciones con las conductas o intenciones correctas para cada deporte en cuestión. Debemos tener en cuenta que el éxito en la resolución de las acciones de juego se sostiene, primero, en lo que el niño percibe, es decir lo que ve y experimenta, y como interpreta dicha información, y segundo, en como ejecuta, o como soluciona la acción de juego con un determinado movimiento o gesto técnico. Es importante saber diferenciar ambos momento, pues nos podemos encontrar jugadores muy inteligentes pero con una deficiente habilidad motriz (esto es la técnica), o por el contrario, jugadores muy técnicos que no saben resolver o interpretar las situaciones de juego, o lo que es lo mismo, con una carencia importante en el aspecto táctico del juego. Por lo tanto, nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje debe tener en cuenta tanto los aspectos perceptivos o tácticos del juego, como los propiamente ejecucionales o técnicos. Reforzar intenciones y acciones, en su justo momento, ayuda a los jóvenes deportistas a adquirir las nociones y fundamentos necesarios para aprender el juego, mejorar los que ya posee y descartar los innecesarios o erróneos. 3º. REFUERZA LOS ESFUERZOS TANTO COMO LOS RESULTADOS. Los niños juegan al fútbol para divertirse. Es importante que como formadores no perdamos este objetivo de vista. En los primeros años, es importante que los niños jueguen al fútbol, y que experimenten sensaciones de éxito y fracaso practicando el juego. No debemos primar objetivos de resultado, es decir ganar, sobre los propiamente formativos. De que nos sirve ganar partidos si en realidad no estamos educando o enseñando el deporte a nuestros jugadores. Piensa que como entrenador tus éxitos no dependen del premio “ganar la liga”, sino de la satisfacción de convertir jugadores de fútbol en futbolistas. 4º. ÁNIMA INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE UN ERROR, SI EL DEPORTISTA SABE COMO CORREGIRLO. Intenta que en cada situación de enseñanza, el niño sea protagonista de su propio aprendizaje. Las situaciones de juego son siempre cambiantes, es muy difícil o imposible que se reproduzcan dos de la misma manera a lo largo de toda una vida deportiva. Por ello es importante que centres la enseñanza en los principios y fundamentos del juego, para que en la multitud de situaciones a las que se enfrenta, el niño sea capaz de discriminar la solución acertada o más conveniente en el momento en que se produzca. Evita “radiar” los encuentros, y permite que el niño decida en función de su aprendizaje. 5º. Cuando sea conveniente dar una INSTRUCCIÓN TÉCNICA O TÁCTICA CORRECTIVA después de un error, hazlo siempre de forma positiva. La única manera de aprender los contenidos es asimilándolos. Evita regañar o recriminar en público o en voz alta. Es conveniente que el niño identifique el contenido y sentido de tus correcciones, y no se quede en la forma de la recriminación, es decir, en el grito o mal gesto de tu 14
  15. 15. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol indicación. De esta manera, la siguiente vez, estará predispuesto a escucharte y aprender de ti, en lugar de tener miedo al error o al reproche, lo que limitará enormemente su capacidad creativa o talento deportivo. 6º. NO CASTIGUES CUANDO LAS COSAS VAN MAL. Precisamente este es el momento en el que los niños más te necesitan. Es muy difícil hacer crítica constructiva cuando las cosas van bien o ante la victoria., pero ten siempre presente que el éxito y los buenos resultados son caprichosos y efímeros. Hay un gran número de variables que se escapan de nuestro control como entrenadores y que condicionan enormemente los resultados deportivos. No olvides que tú eres el adulto, el “mister”, y es en este momento cuando debes ejercer como tal. Ayuda a los niños a identificar los porqués de las cosas y situaciones que experimentan, y dótales de las herramientas necesarias para enfrentarse con éxito la siguiente vez. Evita los castigos, utiliza el refuerzo y anímalos en los momentos difíciles de la competición o práctica deportiva. Debes ofrecer un conocimiento acertado de los hechos y acciones que han condicionado el resultado. 7º. MANTÉN EL ORDEN EN EL GRUPO, siendo consciente de lo que tienes entre manos. Son niños, tienen ilusiones, no se las quites con expectativas desajustadas o con ilusiones de grandeza, reproduciendo los modelos de élite. Lo importante no es ganar, sino como se gana, y en la derrota también se puede aprender, mucho más si cabe, que cuando se es el vencedor. No mires al grupo, como un equipo. Son un colectivo, es decir una suma de individualidades. Para que la máquina funcione, deben hacerlo cada una de su piezas. Por lo tanto, tu principal tarea como entrenador es conocer los componentes de la plantilla, para poder desarrollar una enseñanza lo más individualizada posible, dentro de los medios de entrenamiento grupales que utilices en tus sesiones. Recuerda: “no es válido dar café con leche para todos, hay algunos a los que les puede sentar mal el café”. 8º. CREAR UN BUEN CLIMA EN EL GRUPO, y establecer las directrices conductuales para el buen funcionamiento, debe ser tarea fundamental en los primeros momentos de andadura del equipo. Ten en cuenta que los niños hacen lo que ven, y lo que ven es lo que aprenden. No puedes pedir orden si tú no eres ordenado, puntualidad si llegas después que ellos, y seriedad si utilizas el sarcasmo. Es cierto que no se deben implementar siempre las mismas normas para cualquier equipo. Debes tener en cuenta la propia idiosincrasia del grupo, incluso cuando sea de la misma edad o período evolutivo que otro en el que te fue bien aplicar dichas normas. Debes conocer la problemática de cada jugador, los esfuerzos que hacen él y sus padres para acudir a las sesiones de entrenamiento y ser flexible cuando las faltas están justificadas. Ten en cuenta que a ti acuden con toda la ilusión del mundo, nadie les obliga, van porque quieren y porque les apasiona el deporte que practican. No les quites la ilusión con la rigidez de unas normas que a veces no se ajustan a la realidad. Se firme con aquellas reglas consensuadas y no apliques “la ley” con diferente rasero, en función del niño o la circunstancia. Perderías la credibilidad y desestabilizarías al grupo. 9º. BUSCA EQUILIBRIO ENTRE LIBERTAD Y ESTRUCTURACIÓN. Son niños. Quieren jugar. Están en un proceso formativo y forjando su personalidad. A veces confunden “el cachondeo con la falta de respeto”. Por lo tanto, es complicado en ocasiones hacerles ver cuando se está de broma y cuando en serio. La disciplina no debe ser entendida como rigidez o mano dura. Las sesiones de entrenamiento no deben convertirse en pesadas actividades donde apenas se puede abrir la boca o disfrutar. El niño debe entender donde empieza y termina su libertad, que normalmente es donde empieza la del compañero. Es por esto que no debemos utilizar la disciplina como un elemento principal de nuestras sesiones pero si como un pilar imprescindible. Permite que los pequeños disfruten de las sesiones de entrenamiento y que aprendan que como tales, deben esforzarse por aprender y poner en práctica los contenidos que en ellas les presentas. Esto favorecerá la adherencia a la práctica deportiva. Recuerda que a los pequeños les gusta jugar al fútbol, no tanto entrenar a fútbol. Si las sesiones o ejercicios son cercanas a la estructura del juego, es decir, aprenden a través de juegos de fútbol o situaciones reducidas, es más probable que muestren un mayor interés por tus enseñanzas. A jugar al fútbol se aprende jugando al fútbol, y la mejor manera de preparar físicamente a un niño es utilizando situaciones de fútbol. Diseña juegos y ten cuidado con las cargas de entrenamiento físico que, en esta etapa, deben ser un contenido secundario, más como soporte que como objetivo. 15
  16. 16. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol 10º. TODOS LOS MIEMBROS DEL EQUIPO O DEL GRUPO SON PARTE DEL MISMO. El término titular o suplente no debe ser entendido como tal en la etapa en la que nos encontramos. ¿Cómo puede aprender a jugar al fútbol un niño desde el banquillo, o jugando diez minutos de cada partido?. Todos podemos aprender. Utiliza las sesiones de entrenamiento para afianzar conocimientos, corregir errores y limar asperezas. Desecha el objetivo de resultado, y así hazlo ver al que te rodea. Te pedirán explicaciones por estas decisiones, incluso te darán consejos o ultimatums, pero debes mantenerte firme. El día de mañana el niño que hoy tienes delante, te mirará a la cara y te agradecerá la confianza y tiempo que le dedicaste. Esa es la verdadera recompensa, no engrosar tu currículo deportivo con títulos o victorias. Hoy defiendes estos colores, pero ¿y mañana?. No desperdicies la oportunidad de enseñar, ellos no dejaran pasar la de aprender. 11º. UTILIZA LA RECOMPENSA PARA REFORZAR LA PARTICIPACIÓN. Este es un deporte colectivo, un deporte de grupo. El poder del Nosotros es más poderoso que el del Yo. El colectivo es mucho más que la suma de las individualidades. Es por esto que para desarrollar un buen trabajo, primero tenemos que cimentar nuestra labor en las relaciones interpersonales y en el grupo. La confianza en las propias habilidades no es relevante, sin la confianza en las del compañero con el que voy a luchar por alcanzar el éxito. El trabajo en grupo, y la recompensa por el logro de los objetivos colectivos, debe ser el pilar fundamental de nuestras enseñanzas. Recuerda que “un gol hace feliz a uno, una asistencia a dos, una jugada bien culminada a varios y el buen hacer del juego colectivo a todos”. 12º. PERMITE A LOS NIÑOS DEPORTISTAS EXPLICAR SUS ACCIONES. En un deporte de equipo, en el que la interrelación de las decisiones es fundamental para el desarrollo del juego colectivo, la comunicación debe ser un instrumento de primordial importancia. Debes permitir que los niños se expresen, que te comuniquen sus inquietudes e impresiones. Esta es la única manera de tener un conocimiento más cercano a la realidad de cada deportista. No debes plantear situaciones de aprendizaje cerradas o mecanizadas. Es importante que los pequeños experimenten en el terreno de juego todas aquellas situaciones con las que se encontraran en un partido o situación de competición. Es importante que aprendan a resolver situaciones de juego a través de acciones o automatismos motores propios, en relación a una determinada estructura de juego. Hablar y comunicarse dentro del campo, con nuestro cuerpo y a través de la palabra, permite cohesionar las acciones de juego y actuar en consecuencia. Como entrenador, expresa tus ideas con calma y seguridad, esto es lo que los pequeños aprenderán de ti. Sé un buen ejemplo de comportamiento. 13º. PERMITE A LOS NIÑOS DEPORTISTAS PARTICIPAR EN LA ORGANIZACIÓN DE LAS REGLAS DE FUNCIONAMIENTO INTERNO. Ayuda a los niños a encontrar sus propias normas y elaborar su código de actuación en el equipo ante determinadas situaciones. Es más fácil cumplir las reglas elegidas que las impuestas, y esto repercute directamente en el desarrollo de las sesiones de entrenamiento o situaciones en las que el colectivo debe atenerse a unas normas, por ejemplo en el vestuario, o en los desplazamientos, o ante el rival, por estar plenamente asumidas por el jugador. De esta manera se establece un orden lógico en la estructura interna del grupo. Los niños saben a que atenerse, que deben respetar y ante que pueden ser sancionados. Recuerda que son niños y las reglas a veces son algo para lo que no están preparados, sobre todo si se rigen por los parámetros que utilizamos los adultos. Todas nuestras normas han de ser sencillas y claras; ante todo, justas y coherentes, y sobre todo, que tengan en cuenta la edad de los niños con los que trabajamos. 14º. SE CONSCIENTE E IMPARCIAL. Todos los niños tienen los mismos derechos. No podemos establecer jerarquías o diferencias en función de “no sé que criterios”. En el grupo todos somos iguales y disfrutamos de los mismos privilegios, o nos atenemos a las mismas reglas y posibles sanciones. No cambies el trato ante un niño u otro por factores como la simpatía o caer bien. Cada cual tienen su personalidad y, en la heterogeneidad del grupo, se cimentan las bases del éxito colectivo. Recuerda que a través del deporte se aprende a vivir en sociedad, a respetar unas normas, a regirse por unos códigos de actuación, y lo que es más importante, a interrelacionarse con compañeros con los mismos objetivos y deseos que los propios, o ante rivales que intentan luchar dignamente por la obtención de su particular éxito deportivo. Enseña a vivir a través del fútbol, es un poderoso medio para transmitir valores y forjar personalidades. 16
  17. 17. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol 15º. EVITA LOS "SERMONES" LARGOS. “Como retiene un adolescente la informacion: el 10% de lo que lee, el 20% de lo que escucha, el 30% de lo que ve y el 50% de lo que hace” (Sandak). Utliza las situaciones de juego como el principal medio para transmitir tus conocimientos y cimentar las enseñanzas. La capacidad retentiva de los niños, en estas edaddes, es limitada. Rápidamente se dispersan y dejan de atender las largas y tediosas explicaciones de los entrenadores. Evita dar instrucciones largas antes de los partidos, su mente está en otro sitio, en el campo, en el juego, en la sensación de tensión, ansiedad o exaltación que le genera el verse participe de un hecho tan importante para él. No incrementes su estrés con verbalizaciones largas y complejas. Anímale, relajalé o activalé, y facilita el éxito en su intención por hacerlo bien. Recuerda que con instrucciones sencillas sabra a lo que atenerse, y que en largas verbalizaciones le costará discriminar lo verdaderamente importante. Es el momento de transmitir seguridad, el trabajo ya está hecho. Además, recuerda que son incapaces de hacer lo que no han practicado, por lo tanto no pierdas el tiempo dando instrucciones, si antes no las has cimentado a través de situaciones de juego en el entrenamiento. 16º. EN LA ADMINISTRACIÓN DE SANCIONES, ES MEJOR PRIVAR AL DEPORTISTA DE ALGO QUE SEA VALIOSO PARA ÉL. Partiendo del hecho de que estas deben ser utilizadas en aquellos casos de extrema necesidad, ante la reiterada acción punible por parte de los niños, y siempre como último recurso y tras haber hablado con él. Si a pesar de ello fuera necesario, lo haremos en función del código o normativa que para el grupo se ha establecido. Cuando clarificamos el tipo de sanciones, debemos tener muy presente que no sólo pueden afectar al individuo, sino también al colectivo. Cuando se sanciona a un jugador, fuera de las sanciones propias de la competición, se está privando al equipo de la participación de uno de sus miembros, y si no tenemos cuidado y mucho tacto ante estas situaciones, podemos agraviar la tensión en el equipo, si no se actúa con precaución, ante la “solidaridad” de los demás miembros con el compañero “agraviado”. Las normas están para cumplirse, pero el entrenador, que es el adulto, está para aplicarlas en función de unos intereses comunes, y sobre todo en bien de un individuo que debe rectificar un comportamiento desajustado. Para ello debemos evitar castigar con tareas físicas del tipo, dar vueltas al terreno de juego o hacer flexiones, pues pueden resultar aversivas para el niño, y provocar el efecto contrario al deseado. Tampoco debemos apartarle de la práctica deportiva, ya que entonces estamos alejándolo del medio donde tiene que aprender a desenvolverse aplicando las normas de conducta que para éste se han establecido. Es mejor privarle de otras cosas que le resulten atractivas. 17º. NO DES ÁNIMOS O INSTRUCCIONES DE FORMA SARCÁSTICA. Para los niños es muy importante lo que hacen. Sin duda, es uno de los momentos en los que intentan controlar el mayor número de variables para alcanzar su éxito deportivo. A la hora de dar instrucciones o corregir deficiencias, debemos ser coherentes con nuestras pretensiones. De nada sirve el sarcasmo cuando se esta enseñando. Las indicaciones deben ser claras y lo más objetivas posibles. No pueden variar en función del sujeto o la acción. Si está mal está mal, y no podemos reforzar las acciones incorrectas. Otra cosa es que animemos a seguir intentándolo a pesar de los frecuentes errores. De eso se trata ,de aprender. A veces la intención es más efectiva que la propia acción. Debemos tener en cuenta que se trata de niños en etapas formativas, están interactuando con el medio futbolístico, y de la reiterada acción de situaciones donde unas veces lo harán bien y otras mal, es de donde podrán ir adquiriendo la experiencia suficiente para desarrollar su memoria táctica y patrones motrices para la ejecución de las distintas acciones técnicas. Concluimos incluyendo, algunos fragmentos propios, de textos orientados al asesoramiento en cuestiones de presión en el fútbol base. Ellos nos permitirán establecer un nuevo espacio que vuelva a tener como objetivo reflexionar, sobre el tema abordado, así como aconsejar, a padres y entrenadores, en la importancia de utilizar el fútbol como un acertado instrumento de formación. “…El joven futbolista debe aprender, y para ello, debe divertirse. Esas dos palabras deben considerarse básicas, a la hora de trabajar en el Deporte de Base. El Entrenador ha de proponer tareas de entrenamiento siguiendo dichos preceptos. Es decir, los ejercicios propuestos deberán ser variados, atrayentes para el joven, rápidamente comprensibles, y adaptados a su capacidad. Debemos comprender el nivel de nuestros futbolistas y proponer tareas acorde con su 17
  18. 18. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol potencial. El proceso de mejora es lento y progresivo. Al igual que no es posible hacer una raíz cuadrada sin previamente saber multiplicar, tampoco podremos exigir a un joven zurdo pasar con la diestra, si aún no lo hace con su pierna hábil. El papel del Educador Deportivo consiste en no desesperarse. Analizar correctamente al grupo de futbolistas permite obtener información relevante para plantear situaciones de entrenamiento…” La unión entre diversión y aprendizaje es esencial en el fútbol formativo. El entrenador deberá proponer situaciones de entrenamiento acorde con estos parámetros, demostrando así, un conocimiento de su grupo de trabajo. Por tanto, tareas entretenidas y con objetivos alcanzables tras el esfuerzo. “…Cada gesto, palabra o indicación, transmitida a tu deportista, supone una experiencia significativa para él o ella. Debes cuidar tu vocabulario, motivar constantemente e infundir valores de manera continuada. Tu alumno/a será deportivo si tú lo eres. Respetará al árbitro y contrario si tú se lo enseñas. Estará motivado para ejercitarse en los días programados si tú le motivas………Recuerda que eres su ídolo, su maestro y su confidente. Probablemente cuente contigo para expresar aquello que es incapaz de hacer ante sus padres y profesores. Aprovecha la oportunidad diaria de construir auténticos deportistas y personas para la sociedad. Prepárate, aprende permanentemente con ellos y de ellos, y sigue esforzándote en esmerar tus métodos y actuaciones. TIENES UNA ENORME Y PRECIOSA RESPONSABILIDAD………….!APROVÉCHALA!...” El entrenador cuenta con la mejor arma para influir sobre el niño: el fútbol. Aprovechar, diariamente, este potencial, permitirá evolucionar de forma constante en el proceso de aprendizaje. “…De una u otra forma, en el fútbol base, o también llamado fútbol formativo, cada situación es una forma de aprendizaje. Cuando se entrena el joven futbolista aprende. Tanto o más que lo anterior, la competición ha de entenderse como una forma más de entrenamiento en la que, por el enorme bagaje que el pequeño ha de asimilar, hemos de tratar con sumo esmero y delicadeza. Como decía el profesor Garganta (2003) “en el deporte profesional se entrena para competir mientras que, en la formación, se compite para entrenar”…..” La competición vista como una parte más del proceso formativo. Resaltando de ella aspectos como el enfrentamiento a situaciones nuevas, la necesidad de toma de decisiones, la asunción de responsabilidad, el respeto a las normas, etc, muy por encima del resultado. “…Tras un cruce de acusaciones entre entrenadores, entran en escena los delegados de ambos equipos y la afición local. Los niños acudían impasibles y atónitos al espectáculo. Juanito, junto a sus compañeros y adversarios, no entendían nada de lo sucedido. Sentían miedo e incomprensión. Algunos de ellos rompieron a llorar sin haber nadie que los consolara. Los mayores estaban pendientes de sus polémicas y desatendieron a los verdaderos protagonistas……sus hijos y futbolistas. El partido se suspende y cada uno vuelve a casa. Marquitos, autor del primero de los goles del encuentro, explica a su padre que no desea volver a jugar al Fútbol. Su padre, lejos de entenderle, le acusa de cobarde...” El desconocimiento de las motivaciones de los jóvenes, al realizar deporte, así como el ansiado deseo de los agentes externos por la victoria, creará situaciones de incomprensión, y posible abandono, por parte del niño. “…Una vez superados estos pasos, te quedará el más difícil: ¡Permitir al Entrenador de tu hijo ejercer como tal! Si has comprobado que es una persona preparada, con los adecuados conocimientos, debes concederle la oportunidad de participar en la educación de tu hijo. Delegar en el entrenador supone acatar sus decisiones, dejarle entrenar-dirigir a su equipo sin intromisiones y, por supuesto, apoyarle constantemente…” La primera tarea del padre es comprender, que no es él el entrenador. Una vez elegido el lugar, donde el niño disponga de un adecuado técnico, es momento de dejarle trabajar, como profesional cualificado que es, y sin trabas. 18
  19. 19. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol BENEFICIOS DEL DEPORTE BENEFICIOS DEL DEPORTE LÚDICO-RECREATIVO DE COMPETICIÓN PRESIÓN PADRES ELECCIÓN DEL DEPORTE PRESIÓN ENTRENADOR ABANDONO DEL DEPORTE PRESIÓN PADRES MOTIVACIONES DEL NIÑO PRESIÓN PADRES PRESIÓN OTROS AGENTES EXTERNOS:Organizadores de Competiciones, Árbitros, Directivos,Prensa,… … ABANDONO DEL DEPORTE DEPORTE DE ÉLITE DEPORTE SALUD-RECREATIVO Esquema del proceso de presión en el fútbol base. La imagen presentada muestra, de forma breve, un resumen del hilo argumental seguido desde el comienzo del epígrafe. Así, inicialmente se parte de los beneficios que genera el deporte, tanto en su versión lúdico- recreativa, como competitiva, para el joven que se inscribe en cualquier modalidad de actividad física. Descartando la primera de las opciones, conocemos que entre los múltiples beneficios del deporte de competición se encuentran: el aprendizaje de valores, facilitación del proceso de socialización y generar un estilo de vida saludable (calidad de vida) en el potencial adulto del futuro. De esta forma, la primera de las fases del proceso, es la elección de la modalidad deportiva prioritaria, es decir, aquella en la que el niño enfocará su tiempo y esfuerzo de manera predominante. Desde esta situación inicial, encontramos ya los posibles efectos negativos, generados en el joven, por la presión ejercida por padres y entrenador. Así, es posible ocasionar desde el inicio, el perjuicio necesario para que el joven decida el abandono inmediato de la actividad deportiva seleccionada. Superada esta fase inicial, el aspecto determinante se centra ahora, en encontrar la coincidencia entre las motivaciones del joven, a la hora de practicar deporte, y lo que conlleva la competición. Así, vuelven a ser agentes externos, al margen de lo que representan el niño y la propia competición, los que provocan situaciones de choque. En este sentido, a la presión ejercida por padres y entrenadores se unen ahora la de los organizadores de competiciones deportivas, árbitros, directivos, medios de comunicación, etc. Esa presión, ejercida sobre los jóvenes, puede ser la causante del abandono de la actividad deportiva. Este es, sin lugar a dudas, el período que conlleva un mayor tiempo desde su inicio, que 19
  20. 20. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol se puede producir ya en categoría prebenjamín, hasta la finalización en la etapa juvenil. Una vez concluido este largo proceso, los jóvenes que sigan en la línea marcada se dividirán, entre aquellos que practiquen el deporte de élite, de alta competición, y aquellos que disfruten del deporte como medio de vida saludable, de forma recreativa, por la cultura inculcada desde su etapa de formación. Debemos concluir mostrando la importancia del asesoramiento, principalmente, a padres y entrenadores. De hecho, el remedio adecuado a la presión de estos agentes es incidir en su formación. Esta fórmula, permitirá reducir el número de abandonos y permitir, un desarrollo idóneo, del proceso educacional deportivo de los jóvenes. El camino iniciado para conseguir la comprensión, por parte de padres y entrenadores, de la correcta orientación del deporte de base, es largo y dificultoso. Más aún, si a estos agentes externos del fenómeno deportivo infantil, les añadimos los organizadores de competiciones deportivas, árbitros, directivos, prensa, etc. Evidentemente, tenemos el infortunio de que la costumbre y los malos hábitos juegan, claramente, en nuestra contra. De hecho, la resolución de este problema radica en una necesaria concienciación, de todos los sujetos que forman parte del proceso. Sin embargo, esta idea, que tan sólo unos pocos entienden, debe ser la guía a utilizar por parte de los que pretendemos cambiar el hecho. Así, y pese a las problemas por el amplio reto propuesto, la obligación de los profesionales del deporte es seguir trabajando en esta línea, intentando lograr resultados exitosos, ya en el corto plazo, que sean extensibles en el futuro, alcanzando a una mayor parte de la sociedad. La meta es lejana pero apetecible…….!sigamos caminando!. Nuestro esfuerzo y dedicación permitirá crear escenarios idóneos desde el punto de vista formativo. De hecho, existen propuestas actuales que pretenden marcar un punto de inflexión en el tratamiento del deporte como una verdadera herramienta educativa. Este enfoque, distinto a lo establecido, permitirá diseñar competiciones deportivas donde, al contrario de lo que existe en la actualidad, el joven sea el auténtico protagonista. Haciendo hincapié en las expectativas e inquietudes del niño, según su edad, se conseguirá aunar motivación y aprendizaje. Se obtendrán los beneficios formativos del deporte a través de la diversión, estableciendo así las bases sólidas que consoliden un estilo de vida saludable, basado en el deporte, en la futura vida adulta del joven. En definitiva, todo se resume en utilizar el fútbol, como instrumento de formación. INTERVENCIÓN PRÁCTICA: TORNEO EDUCATIVO DE NAVIDAD 1. PUNTO DE PARTIDA Se tomaron en consideración una serie de aspectos, como punto de inicio, que fueron básicos en el establecimiento del formato, objetivos y fines del Torneo Educativo de Navidad: 1º. Año Europeo de la Educación por el Deporte Contábamos con un precedente singular. La proclamación de 2004 como Año Europeo de la Educación por el Deporte pone de relieve la trascendencia de las funciones sociales, culturales y, principalmente, educativas del mismo. El objetivo fue definido como “fomentar la cooperación entre el mundo de la educación y el mundo del deporte, para promover los valores educativos y sociales de la actividad deportiva”. La Comunidad Europea ha reconocido en varias ocasiones el importante papel social y educativo del deporte. La práctica deportiva fomenta actitudes de cooperación, solidaridad y tolerancia. Es decir, engloba la columna vertebral de la educación en valores. Al mismo tiempo, es científica y socialmente admitido que la práctica físico-deportiva se contempla como un extraordinario medio para erradicar las amenazas de nuestra sociedad: drogas, tabaco, alcohol, estrés, obesidad e intolerancia. La sola participación en cualquier especialidad implica igualdad e integración, tanto para personas con discapacidad como para aquellos excluidos por razones sociales, raciales, culturales o de sexo. 20
  21. 21. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol 2º. Ejercicio Físico Saludable Un estilo de vida saludable basado, entre otros aspectos, en la realización de ejercicio físico regular, ayuda a la consecución de un equilibrio psíquico, a mejorar las relaciones sociales, familiares y laborales, a la ausencia de enfermedades y, en definitiva, a “sentirse sano”, en el sentido amplio del término. Es decir, permite conseguir una adecuada calidad de vida. 3º. Motivaciones de los jóvenes para practicar deporte Un gran número de jóvenes, en edad escolar, se inician en el deporte y dedican un tiempo considerable a sus entrenamientos y competiciones. La alta motivación que los niños tienen por practicar deporte, convierte a éste en una poderosa herramienta educativa, cuyos efectos pueden ser muy positivos si se maneja correctamente: optimiza su desarrollo físico, adquisición del hábito saludable de hacer ejercicio, de higiene, cuidado personal y alimentación, y además, es una excelente forma de ocupar el tiempo libre y relacionarse con los demás (proceso de socialización). Del mismo modo, la competición es atractiva por motivos como los siguientes: actividad física y lúdica que conlleva, interacción con personas de la misma edad, elemento competitivo que ayuda a mejorar y superarse y, el hecho de que lo practiquen deportistas profesionales, al ser éstos modelos sociales que los jóvenes admiran y tienden a imitar. Con el deporte competitivo, son numerosas las experiencias gratificantes que proporciona a los niños que lo practican: divertirse, aprender cosas nuevas y sentirse competentes. Siguiendo un estudio realizado por Gould (1980) y recogido por Smoll (1986), encontramos las siguientes motivaciones en orden de prioridad: 1º. Pasármelo bien (objetivo lúdico) 2º. Mejorar su habilidad y aprender otras nuevas (mejora) 3º. Estar con los amigos y hacer nuevos (social) 4º. Experimentar nuevas sensaciones y emociones (orientado a sí mismo) 5º. Tener éxito y ganar (competencia y social) 6º. Mejorar físicamente (mejora) 4º. Abandono del deporte Son variadas las causas pero uno sólo el problema final. Existen unas elevadas tasas de abandono en el deporte de niños en edad escolar. El triángulo estratégico que para el niño forman sus padres, su entrenador y los organizadores de competiciones deportivas, suele estropear el carácter formativo del deporte. Padres y entrenadores se preocupan demasiado por la victoria, dejando de lado otros aspectos relevantes tales como las actitudes de cooperación que se dan en el deporte, el esfuerzo que realiza el niño o, simplemente, el mero hecho de que lo esté pasando bien. Estás demandas pueden producir estrés y ansiedad. A veces llegan a perjudicar el rendimiento, afectan al bienestar del joven y, en último término, le llevan al abandono del deporte. Estudios recientes confirman que los entrenadores y monitores deportivos, que desarrollan su labor en la iniciación, suelen imitar la forma de trabajar de los entrenadores de élite. Asimismo, algunos padres se forman expectativas poco realistas sobre el futuro deportivo de sus hijos y les presionan con exigencias prematuras de resultados. De igual forma las competiciones están orientadas al rendimiento. Se valora y se premia únicamente al vencedor. No se tiene en cuenta el rendimiento sino únicamente el resultado. 5º. “El poder del Fútbol” El denominado deporte rey, atrae a un porcentaje alto de los niños que se inician en la realización de actividades deportivas. Si existe un deporte que ejemplarice de manera exacta, las motivaciones de los jóvenes por el deporte y la desafortunada actuación del triángulo estratégico, este es, sin ningún lugar a dudas, el Fútbol. La extraordinaria cobertura mediática de este deporte de masas, la idolatrización de futbolistas, el potencial del marketing y merchandaising, y el arraigo permanente en las culturas, prácticamente de todo el mundo, convierten a éste en un instrumento poderoso, cuya utilización en la base determinará en gran medida la personalidad adulta del joven deportista. 21
  22. 22. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol 2. OBJETIVOS Tomando en consideración los aspectos de partida anteriormente mencionados, obteníamos las siguientes concreciones: PERJUICIOS DEL DEPORTE DE COMPETICIÓN INFANTIL: Cuando la actividad deportiva está mal organizada, o mal dirigida por los entrenadores, o el comportamiento de los padres es inapropiado, el deporte de competición será perjudicial para el joven. - No se divierte ni progresa - Se encuentra estresado por la presión que ejercen sobre él su entrenador y padres - Se le exigen cosas que no sabe hacer, con lo que se - Si además recibe insultos del entrenador, o éste le encuentra inseguro y su autoconfianza se debilitará pone en ridículo delante de sus compañeros, o percibe que decepciona a sus padres si no consigue buenos resultados ESTRÉS: SENSACIÓN PERMANENTE DE BAJO RENDIMIENTO: Problemas de sueño, hábitos FRACASO: No sólo en el deporte alimentarios deficientes, riesgo de Como deportista y como personas lesiones, ….. ABANDONO DEL DEPORTE BENEFICIOS DEL DEPORTE DE COMPETICIÓN INFANTIL: La correcta utilización de la práctica deportiva, permite desarrollar valores personales y sociales que formarán parte de la personalidad de los deportistas; haciéndoles más capaces de enfrentarse eficazmente a la vida, hoy como niños y mañana como adultos. - Asumir Responsabilidades - Obtener el máximo beneficio de la experiencia de competir, con independencia del resultado - Aceptar y cumplir los compromisos - Obtener el máximo beneficio de la experiencia de competir, con independencia del resultado - Ser exigente con uno mismo, aceptando las propias - Respetar a los demás: compañeros, rivales, árbitros, limitaciones entrenador,…. - Ser perseverante, realizando el máximo esfuerzo posible - Aumentar la capacidad de autocontrol - Ser capaz de trabajar en equipo - Desarrollar la capacidad atencional - Aceptar y respetar las normas - Desarrollar y fortalecer la autoconfianza - Aceptar las victorias y las derrotas - Mejorar el autoconcepto y la autoestima - Ser tolerante y solidario con otras personas DIVERTIRSE APRENDER COSAS NUEVAS SENTIRSE COMPETENTES Por todo lo enunciado, llegamos al establecimiento del siguiente objetivo genérico: Crear una competición formativa que estableciese un punto de inflexión en la organización de eventos deportivos para jóvenes. Para la consecución de dicho objetivo era necesario marcarse otra serie de subobjetivos que, aunque dependieran del principal, requerían un tratamiento individualizado. En este sentido, habría que incidir sobre: 22
  23. 23. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol - Los organizadores de la competición deportiva. No era sencillo adaptarse al objetivo propuesto por la extensa cultura de competiciones inapropiadas y la inexperiencia en el planteamiento de algo distinto a lo establecido. Debíamos ser los primeros en creer en lo que presentábamos. - Los agentes que rodearían a dicha competición deportiva. Los niños y niñas participantes serían los auténticos protagonistas. De todas formas, existe un grupo amplio de personas que influiría directamente en el objetivo previsto. En primer lugar, era necesario convencer a los responsables políticos del proyecto. Hacerles partícipes de la idea , y que la entendiesen, no era labor sencilla. Ellos, como la mayor parte de la población, no se paran a pensar en los beneficios o perjuicios del deporte para los jóvenes. Lo ven como simples aficionados y con un carácter meramente competitivo. Por otro lado, los entrenadores y padres. De su actuación y comportamiento deriva buena parte del éxito final. Y por último, los jueces deportivos o árbitros, los medios de comunicación que darían cobertura al campeonato y el público en general. De esta forma, se estableció una doble línea de trabajo: - Con los organizadores de la competición, asesorando sobre el formato, estructura, aspectos distintivos y demás que caracterizarían a este campeonato infantil. - Con el resto de agentes, asesorando a todos ellos en aspectos concretos y determinantes, en función de nuestras posibilidades. En definitiva, era necesario que tanto los organizadores de la competición deportiva, como los padres, entrenadores, jueces, y demás personas que intervendrían en el proceso, aprovechasen la alta motivación inicial del joven para alcanzar los fines educativos del deporte. La correcta utilización de la práctica deportiva, permite desarrollar valores personales y sociales que formarán parte de la personalidad del deportista, así como a desarrollar recursos psicológicos que contribuyen al funcionamiento eficaz, la salud y el bienestar de las personas. 3. LÍNEAS DE ACTUACIÓN (ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN) 1. Nombre del Torneo La primera de las decisiones a tomar, que marcaría el desarrollo final del evento fue, a través del nombre, distinguir esta competición deportiva de todas las demás existentes. Es evidente que en el mundo empresarial, el nombre de la marca puede y debe ser una de las fuentes potenciales de diferenciación de nuestro producto y/o servicio con respecto al resto. Por ello, era interesante imponer esta distinción desde el principio. Así, al contrario de lo que suele ser habitual, se amplió al nombre genérico de campeonato o torneo de fútbol el lema educativo. De igual forma se seleccionó el término Torneo y no el de Campeonato, por las connotaciones que entresacamos y pensamos que distinguían a estas dos palabras. Por un lado, Campeonato suele ir asociado en mayor medida a la necesidad de que exista un campeón o ganador. Lleva aparejado en mayor medida la relación triunfador - perdedor. Sin embargo, son esos términos no tan cercanos a la palabra Torneo. Pareciendo ésta una actividad más lúdica y/o recreativa, que evidentemente conlleva una competición, donde no es tan significativo el campeón. De ahí que la frase final escogida fuera: I Torneo Educativo de Navidad. 2. Slogan En segundo lugar, era necesario encontrar un mensaje apropiado que caracterizase al Torneo. Debería, por un lado, atraer al futbolista, entrenador y clubs participantes, y por otro, ir relacionado con la filosofía propia del evento. Se escogió definitivamente ¡Diviértete!. Con este término, se establecía un atractivo reto que los organizadores de la competición deportiva enviábamos a los participantes. El venir al Torneo Educativo de Navidad iría ligado a pasar un día lleno de diversión. Por otro lado, coincidía con la principal motivación que suelen demostrar los jóvenes a la hora de realizar deporte. Por encima del resultado, la correcta utilización de 23
  24. 24. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol la práctica deportiva debería orientarse a cubrir los deseos de sus practicantes. El lema escogido por la organización recogía el sentir propio del evento. Divirtiéndose, logrará aprender. Además, se incluía dentro de la campaña “vive la vida, vive el deporte”. El objetivo fundamental de ésta es conseguir enganchar a la juventud a la práctica deportiva continuada, algo que mantengan durante su vida adulta. 3. ¿Fútbol-5? Por todos es conocido que las modalidades reconocidas federativamente para la práctica del Fútbol son las de 11 y 7. La primera recoge a las categorías Juvenil, Cadete e Infantil, mientras que la segunda engloba a los Alevines, Benjamines y Prebenjamines. Entonces, ¿por qué Fútbol-5?. Varias fueron las razones para ello: - Esta modalidad deportiva suponía un punto de diferenciación. El Fútbol-5 se práctica en el modo de Fútbol Sala, sobre pista y jamás sobre campo de césped. - Permitía la disputa de cuatro partidos de forma simultánea. Para crear un macroevento de estas características, con más de 400 participantes, se requiere la participación activa de todos ellos de manera continuada. Para ello, se apostó por esta modalidad de fútbol adaptado. - Se resta carácter competitivo. Son más de 40 participantes interactuando al mismo tiempo. Este simple hecho resta importancia al marcador. Se asocia más a un evento lúdico o de exhibición. - Se proyecta una imagen distinta. Las competiciones infantiles que se disputan el fin de semana acostumbran a mostrar un formato de competición claramente establecido: Fútbol 7 ó 11. Sin embargo en este caso se trataba de una fiesta deportiva, claramente participativa. 4. Formato del Torneo Debido a la masiva afluencia de participación, completando el cupo de conjuntos establecido como máximo por la Organización, se formaron grupos de cuatro equipos para jugar mediante el sistema de liguilla. Posteriormente, los primeros clasificados accedieron al cuadro final. Podría entonces pensarse que se estimulaba el carácter competitivo. Es posible que en cierta medida así fuera. De todas formas, se creyó conveniente realizarlo de esta forma. El deporte es también competición, implica intentar superarse a si mismo y poder vencer a un adversario. La competición se orientó a que todos los equipos tuvieran una similar participación y a premiar a los ganadores deportivamente. Reconocer así al vencedor y poder felicitarlo. En definitiva, saber aceptar la derrota y también la victoria. La correcta utilización de la competición, permitirá desarrollar valores personales y sociales, haciéndoles más capaces de enfrentarse eficazmente a la vida, hoy como niños y mañana como adultos. Además, el deporte contribuirá a desarrollar recursos psicológicos muy valiosos (capacidad atencional, capacidad de control de situaciones, autoconfianza, autoestima,….). 5. Mixto Al contrario de lo que podría pensarse, se admitieron equipos formados únicamente por varones, equipos formados sólo por mujeres, así como conjuntos mixtos. Todos ellos compitieron en una misma categoría sin hacer diferencias por sexo. En categorías precoces no deben existir diferencias entre el deporte masculino y femenino. El desarrollo de ambos permite crear competiciones donde tengan cabida, sin ningún problema, niños y niñas de manera conjunta. 6. La música Existe un refrán que dice…..que la música amansa a las fieras. Este sentido puede ser recogido aquí para referirnos al Torneo Educativo de Navidad. De hecho, fue la música un elemento característico y nuevo punto de diferenciación del evento. Acompañar la celebración de los partidos con música de fondo en la megafonía, sumaba un nuevo aspecto que aludía a la participación, la recreación, lo lúdico, la diversión. En definitiva, se trataba de volver a restar transcendencia al resultado. El joven competía pero, al ser algo no habitual en las competiciones estándar, hacía que se restará trascendencia, sobre todo, para padres y entrenadores. Fue un extraordinario elemento distractorio, que eliminaba la tensión que se asocia a toda competición. 24
  25. 25. Seminario Práctico para Entrenadores de Fútbol Comité Técnico Andaluz de Entrenadores de Fútbol 7. Reglamentación Una de las características distintivas del Torneo, fue la existencia de una doble reglamentación. Por un lado, se modificó el reglamento propio del deporte en cuestión, realizando una serie de adaptaciones. En este caso, resalta la regla tercera referente al número de jugadores. Se admitieron equipos con un máximo de ocho futbolistas, pudiéndose efectuar todos los cambios que se consideren oportunos. Asimismo, era requisito obligatorio el que todos los futbolistas del equipo entrasen obligatoriamente en las rotaciones, no pudiendo ninguno de ellos disputar un tiempo inferior a cinco minutos por encuentro. Con la idea comentada previamente de dinamizar el número de partidos disputado, se optó por incluir un solo tiempo de 20 minutos de duración. Por otro lado, y es sin duda lo más significativo, se elaboró un reglamento educativo donde se incluían cuestiones relativas a los propios futbolistas, a sus entrenadores y a los padres - familiares. El reglamento era el siguiente: REGLAMENTO EDUCATIVO Junto al árbitro correspondiente en cada uno de los partidos, existirá la figura del Jefe de Mesa. Ambos serán los encargados de hacer respetar la Normativa Básica del Torneo desde el punto de vista Educacional. Como expresábamos con anterioridad, los objetivos en este tema no son nada ambiciosos. Tan sólo se pretende dar un pequeño paso que nos ayude, a todos, a reflexionar sobre cómo debieran ser las competiciones deportivas en edades tempranas. Por ello requerimos tu ayuda, sea cual sea tu papel (Padre, Entrenador o Futbolista), en la disputa del Campeonato. 1º. Se permitirá la entrada al Terreno de Juego a los 8 futbolistas del equipo con su respectivo Entrenador o Persona Responsable. Es decir: padres, familiares y acompañantes verán el partido desde la grada. Con respecto a los Futbolistas: 2º. Cualquier tipo de actitud, expresión, gesto o demás, alejado de un comportamiento razonablemente educado será sancionado por el árbitro o el Jefe de Mesa con su Expulsión Momentánea del Terreno de Juego durante 5 minutos (pudiendo ser sustituido por otro compañero). Se entiende por comportamiento no adecuado: Gestos, palabras, protestas o manifestarse violentamente ante un rival, un compañero, el árbitro, un aficionado, o cualquier persona en general. En caso de reiterarse dicho comportamiento podrá ser expulsado del partido definitivamente (pudiendo ser sustituido por otro compañero). Con respecto al ENTRENADOR: 3º. Se espera del entrenador el uso, en el desarrollo de sus funciones, de tres aspectos básicos: 1) El Refuerzo Positivo a sus futbolistas (con ánimo constante). 2) La corrección de aquellas cuestiones o acciones que crea convenientes (tanto individual como colectivamente). 3) La recriminación y explicación adecuada a aquellos futbolistas que no estén actuando acorde a lo expresado en el apartado anterior. Por otro lado se sancionará con Expulsión del Terreno de Juego cualquier tipo de actitud, expresión, gesto o demás, alejado de un comportamiento razonablemente educado; pudiendo incluso ser expulsado del Torneo. Con respecto a los PADRES: Tan sólo se les recomienda que tengan un comportamiento decoroso acorde a la Normativa del Torneo. SE COMPITE POR GANAR PERO LA MAYOR VICTORIA ES “DIVERTIRSE”, DANDO TODO LO QUE UNO TIENE. Como podemos comprobar, una serie de aspectos primaron en la elaboración de este documento: 1. Sencillez y corta extensión: Como en el mismo se indican, los objetivos eran poco ambiciosos al resultar un aspecto novedoso. No se pretendía aburrir y cansar a los que estuvieran obligados, o simplemente tuvieran a bien, efectuar la lectura del escrito. 25

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