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Ciudad-Palabra: Escritura Hablada, contigo.

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El proyecto Ciudad-Palabra, parte de una concepción de la cultura del juego como generadora de participación y comunidad.

Se trata de una experiencia ligada a la ciudad como “escenografía del encuentro” a través de la palabra escrita, hablada, leída y escuchada. La palabra hace posible el ámbito para re-significar los lugares mediante el juego de ofrecer pregunta-respuesta a personas todavía desconocidas.

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Ciudad-Palabra: Escritura Hablada, contigo.

  1. 1. Vita Martínez - Dulima Hernández CIUDAD - PALABRA Nací una noche de verano entre dos pausas: Háblame, Te escucho. (...) Sólo eso...
  2. 2. Mi voz es un relato, escrito por mis padres, en la penumbra de una habitación, una mañana de invierno. Tal vez lloviese, o no... Hilos de agua... No lo sé...
  3. 3. Mientras se hablaban la piel, el océano estaba presente, escribiendo en la arena, lienzo infinito de sí, su propio sonido. Así fue como nací a la luz. Sin más.
  4. 4. Los pasos de mis padres, dibujaron el mundo, en mis pies de niña. Con ellos, aprendí a mirar el mar soñando los barcos. (Mi padre fue marinero) Papá, cualquier barco, tú. Ese carguero rojo e blanco lleno de espuma. Tú... Ven...
  5. 5. De niña, recogía com mi madre piedras y conchas, a veces las escribíamos, a veces. Caminabamos juntas los senderos, embarrados y mudos en otoño, secos y agrillados en verano. A lo lejos, simepre el mar, escribiendo la piel de mi orilla. «O Corpo Sensible» Javier Abad - Vita Martínez - Chema Mesías» CIFP Anxel Casal - Montealto .
  6. 6. Soy salina. Mi pelo sabe a soplo de viento, norte. Es la nada...
  7. 7. Esta es mi historia. Y la tuya. Yo, como todos, nací del lenguaje del cuerpo. MAPA MUNDI
  8. 8. Después, crecí, amé, declaré el amor, y lo hice en palabras, en miradas, en gestos... Sentí. Siento.
  9. 9. Cuerpo a cuerpo es como nos habitamos.
  10. 10. Somos comunicación emocional, desde antes de nacer. En ese escenario vacío en el que nos encontramos. Tu y yo. Libres. Libres hasta de nombre...
  11. 11. A comunicación es concreta, topográfica y temporal. Sucede aquí y ahora.
  12. 12. Con todo. El silencio de la sala. Vuestra respiración. Mi voz. Las sillas. Cada cuerpo. El aire tibio que envuelve las palabras. Mi mirada en tus ojos. Tus ojos fijos en mi pupila. La ansiedad que me recorre la piel. La seda de la blusa que tiembla (imperceptiblemente).
  13. 13. Somos seres comunicantes. Escuchamos, no sólo a las personas. El paisaje es interlocutor nuestro, nos hace idioma, nos imagina, nos sueña. ¿Sabes...? Mi boca está llena de graznidos de gaviota y mi piel se estremece con sus plumas.
  14. 14. Decimos el lugar y nos dejamos decir por él. En imágenes – palabra. El océano escribe la costa todos os días. Dicta sus límites. Cartografía su cuerpo. Deshace las rocas, en piedras y arena. Dibuja su piel con algas y “crebas”. Y habla para él en espuma y salitre.
  15. 15. Cuando recorro la costa, mis pies dibujan y mis manos buscan piedras. Mi casa parece un lecho marino. Nunca lo dije... Pero... Una vez, debajo de un lecho de algas, encontré un mensaje de desamor, un ruego al mar. Será que lo escuchó?
  16. 16. Para mí, el océano es un ÉL, masculino, singular, que teje y desteje las olas en la feminidad de mi orilla. El mar tiene sus propias evocaciones, sueña e imagina a la arena. Y nos hace inventar sonidos... Sin comunicación no existiría nada.
  17. 17. A menudo sucede, que el lenguaje necesita salir, pero le negamos el poro. Nos avergüenza o contradice la convención social. Decimos no. Y morimos un poco. De esta idea de la no comunicación como muerte y de la necesidad humana de decir, nace el proyecto ciudad palabra.
  18. 18. Para hablarte a ti: Que escuchas y dices. En un lugar inesperado: la playa, lienzo infinito del océano. En un objeto preciso: la piedra, símbolo del yo y del tú. A través de la palabra. Con algas y “crebas” traídas por la marea. Olvidadas. Tinta de mar.
  19. 19. 9 de enero Esta mañana preparamos las piedras y el QR dibujado en la nube, comenzamos a caminar dejándolas en los lugares de esos otros que no conocemos, hospitales, facultades, paseos marítimos, bibliotecas, centros de asistencia social. Cali y Coruña caminan despacio. Escriben con el mar y con el lecho del río que canta ...
  20. 20. ¿Responderán? ¿Habrá alguien al otro lado?
  21. 21. 10 de enero Invierno. Invierno. Invierno. Fuera, llueve. Hoy también. El viento es piel. Mía. Salimos a la playa.
  22. 22. Escribimos, un verso, para ti, que nos lees sin saber quiénes somos.
  23. 23. Escribimos y esperamos (esperamos, sin esperar nada) que alguna cosa suceda. Alguna cosa... una palabra, que cambie todo.
  24. 24. 17 de enero Invierno. Invierno. Invierno. El sol infinito escribe el frio en las algas. Casi no las podemos sostener sin quemarnos las manos. Corremos libres por la orilla, hacia el mar, desde el mar. Dibujando la costa. Nos miramos, y reímos. Hace frío… Juntos, nos buscamos los cuerpos. Mis manos, en tus guantes, Rozando el calor. Los compartimos a ratos. Me sientes...? Dices. Me sientes...? Sí. A ti. Ahora.
  25. 25. Nuestra respiración agitada, cubre de vaho la distancia que nos mide. Sudamos los cuerpos de tantas algas. Caminar. Encontrar. Agacharse. Recoger. Transportar a la escritura. Infinito...
  26. 26. 20 de enero Sol de invierno. Sucedió una cosa, un acontecimiento pequeño, que nos hizo sentir, recíprocos, comunicados, libres, plenos… Alguien nos escucha.
  27. 27. 24 de enero En las redes sociales hervían as preguntas: Quiénes son? Porque lo hacen? Nadie sabia. Era un todo. En un mundo lleno de certezas inciertas, elegimos ser interrogante. Posibilidad. Pequeños. Anónimos.
  28. 28. 3 de febrero Hoy no hay mensaje. Todo es océano. Él escribe. Nosotros escuchamos el devenir de la tormenta.
  29. 29. No hay barcos. Ni playa. Ni mar. El océano barre a costa. Infinita. Murieron los límites. Este. Aquel. Aquí. Allí. Dejaron de tener sentido. No hay cabos, Ni bahías, Ni millas náuticas. Sólo viento. Fuerte. Salvaje. Violento. Indescriptible. Como el silencio de mis ojos, e esa lágrima. Esa.
  30. 30. 7 de febrero Frio. Sol. Lluvia a veces. Escribimos por encargo, a una mujer de Vigo enferma de cáncer. Se sintió viva. Y nos hizo vivir. Qué será de ti, Aloia? Ojalá...
  31. 31. 9 de febrero Las piedras continúan hablando para nosotros, cada vez más y más y más...
  32. 32. 13 de febrero La marea viva apagaba continuamente la escritura. Adelantábamos el margen, cada vez más arriba, Pero las olas se lo llevaban. Casi desistimos. Casi... Pero... No Re-dibujamos el lienzo. Y le gritamos al mar: Océano, Tú, Todo ¡¡¡ Y... Fue. Después de terminar, nos abrazamos. Resultó ser el mejor día.
  33. 33. 21 de febrero Invierno. Nubes y claros en el horizonte. Folio, infinito. Un grupo de jardineros piden un mensaje. Escribimos: Tú, cuidas mi jardín. Es un gracias. A ti, que me acompañas con a tu voz cada mañana. Haciendo de mi cuerpo la hierba que tú cavas. (Somos a tierra tibia, que todavía guarda sus últimos secretos.)
  34. 34. 9 de marzo Casi primavera... Días largos... Amaneceres tempranos... Volvieron los pájaros. Algunos nidos se cubrieron. Se desvela la identidad del mensajero. Escribimos su nombre, y decimos el océano.
  35. 35. 10 de marzo Salimos al mar. La playa desierta es símbolo del devenir. Hay un pupitre vacío en la arena: Para nadie. Algas. Océano. Un deseo: revelar la vida. Nos despedimos en un aula diferente, creada en un lugar imposible, la orilla la marea, las olas... Nos – otros y el océano.
  36. 36. Hoy Otro lienzo... Tú. vita.martinez.verez@gmail.com dulima.hz@gmail.com CIFP ANXEL CASAL - UNED A CORUÑA - INSTITUTO DEPARTAMENTAL BELLAS ARTES CALI Divenire: Ludovico Einaudi Fotografía: David Varela Colaboración: Javier Abad

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