Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Propuesta de Programa para el Aumento de la Capacidad Instalada de las Ucis para la Recepción de Pacientes con COVID-19 a Gran Escala

8,086 views

Published on

Propuesta de Programa para el Aumento de la Capacidad Instalada de las Ucis para la Recepción de Pacientes con COVID-19 a Gran Escala

Published in: Health & Medicine
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Propuesta de Programa para el Aumento de la Capacidad Instalada de las Ucis para la Recepción de Pacientes con COVID-19 a Gran Escala

  1. 1. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 PROPUESTA DE PROGRAMA PARA EL AUMENTO DE LA CAPACIDAD INSTALADA DE LAS UCIs PARA LA RECEPCIÓN DE PACIENTES CON COVID-19 A GRAN ESCALA. Esta propuesta podría sufrir modificaciones de acuerdo a la evolución de la situación de la actual pandemia. Numerosos trabajos presentados en distintos lugares del mundo expresan que la mortalidad de los pacientes ingresados a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no sólo se debe a su propia gravedad o a sus complicaciones sino también al hecho de haber sido atendidos por equipos de salud con escasa experiencia y entrenamiento en la atención de pacientes críticos. A tal fin, es necesario analizar la situación de nuestro país con el propósito de dar contexto a la presente propuesta. Argentina cuenta con un número aproximado de 9.000 camas de UCI de Adultos y 2.000 camas de UCI de Pediatría, 900 UCI de adultos y 300 UCI pediátricas y, en promedio, se estiman 10 camas por unidad de adultos y 7 por cada unidad pediátrica. El número de médicos intensivistas es de 1.500 y los respiradores cubren aproximadamente el 70% del total de camas. A título de ejemplo y sin considerar que estos datos son extrapolables a escala nacional, la encuesta de categorización de unidades de cuidados intensivos de SATI muestra que, en una muestra de 143 instituciones analizadas, se reportaron 18.504 camas de internación general (mediana, 110 camas/institución). Las camas totales de cuidados críticos (UCI, UCO, UCIP y reanimación no UCI de otras área hospitalarias) contabilizaron 2500 camas (mediana, 14 camas/Unidad). Las correspondientes a UCI propiamente dichas fueron 1631 camas (mediana, 9/UCI). Los respiradores disponibles sumaron 1388 (1328 microprocesados), lo que determina que 85% de las camas contaba con respiradores. Como se comentó con anterioridad estas cifras no son extrapolables ya que la encuesta fue voluntaria y no representativa del total. Surge de los datos que no parecen reflejar la realidad de las unidades de instituciones de baja complejidad. En relación con el recurso humano, 143 UCIs de la encuesta cuentan con jefatura propia y, en 95% (135/143) de las mismas, el jefe es Especialista Certificado en Terapia Intensiva. Los médicos coordinadores suman 208, de los cuales 161 (78.4%) son Especialista Certificado en Terapia Intensiva. El número de médicos asistenciales es de 1019 y el de médicos de guardia de 1141. Un número importante de médicos asistenciales realiza a la vez la labor de médicos de guardia junto a la concurrencia asistencial diaria. De estos dos grupos 549/1019 (53,6%) y 653/1141 (58%) son Especialista Certificado en Terapia Intensiva, respectivamente. Es importante destacar que la complejidad de una Unidad de Cuidados Intensivos no se mide solamente por la cantidad de médicos y respiradores, sino por el número, la certificación y entrenamiento en cuidados críticos y la relación de enfermero/as/pacientes. Asimismo, otro elemento de gran valor es el número y formación de kinesiólogo/as intensivistas. En relación con el personal de enfermería, según la encuesta anteriormente referida, desarrollan su labor 3200 enfermero/as en las 1631 camas. En la mayoría de los casos, se contabilizan cuatro turnos de enfermería, lo que totaliza 800 enfermeros por turno y una relación
  2. 2. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 de 2 enfermero/as/cama. De ellos, 1387 son profesionales y 1250 licenciados, correspondiendo el resto (567) a auxiliares de enfermería. Por todo lo antedicho, es necesario contar con personal debidamente formado para el desempeño de su rol para hacer frente a la pandemia. Sobre todo, teniendo en cuenta que parte del equipo puede verse afectado y sufrir la enfermedad. Por ello, recomendamos implementar un PROGRAMA DE AUMENTO DE LA CAPACIDAD INSTALADA DE LAS UCIs PARA HACER FRENTE A LA PANDEMIA DE COVID-19. Este Programa se basa en las siguientes premisas: 1. Asegurar la provisión (cantidad) y la calidad adecuada del Equipamiento de Protección Personal (EPP) para todo el equipo de salud para maximizar su protección y disminuir los riesgos de infección y, en consecuencia, evitar la disminución del recurso en el tiempo. Este requerimiento se ajusta a las Recomendaciones de la OMS (https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/51976/OPSPHEIHMCovid1920003_spa.pdf?sequence =1&isAllowed=y) Es fundamental la supervisión de cómo vestirse y desvestirse para optimizar su uso y el testeo periódico del personal de salud para detectar nuevos casos y la presencia de anticuerpos en aquellos que han superado la enfermedad para autorizar su retorno a las tareas habituales. Un cálculo estimativo sería asegurar el suficiente suministro de EPP para la atención de 10 pacientes en ventilación mecánica durante 20 días (tiempo aproximado de permanencia en UCI de los pacientes respirados). Poniendo en números, estos elementos corresponderían a: 5000 camisolines descartables; 200 camisolines hidro-repelentes; 5000 barbijos quirúrgicos; 100 máscaras N95 (o equivalentes en cuanto a eficiencia); 18.000 guantes descartable; 20 antiparras y 20 escafandras. 2. Designar a los hospitales de alta complejidad, públicos, privados y de la seguridad social, como centros de referencia para la atención de pacientes graves en cada jurisdicción. Estos hospitales cuentan, en condiciones de normalidad, con gran experiencia en la ventilación de pacientes críticos. 3. Convertir a los hospitales de alta complejidad en grandes Unidades de Cuidados Intensivos o Intermedios, según corresponda. 4. Cada uno de estos hospitales a escala nacional debe implementar un plan de aumento de su capacidad de camas de UCI mediante la formación de equipos de médicos, enfermeros y kinesiólogos intensivistas trabajando en conjunto con médicos, enfermeros y kinesiólogos no intensivistas en forma proporcional. Asimismo, se debe planificar mediante convenios interinstitucionales la eventual derivación de pacientes críticos no Covid19 a otros centros (públicos, privados o de la seguridad social), que cuenten con la complejidad necesaria.
  3. 3. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 5. En condiciones de normalidad, la relación médico/paciente en UCI es de 1 médico cada 7 camas y la de enfermería es de 1 enfermera cada 2 camas. 6. En casos de aumento de la demanda, si cada médico intensivista supervisara a 4 médicos no intensivistas que se ocupen de 6 camas cada uno, podrían manejar hasta 24 pacientes. 7. De la misma manera, si cada enfermera intensivista pudiera contar con 4 enfermeras no intensivistas, cada enfermera intensivista podría supervisar a 8 pacientes críticos. 8. Debe asegurarse el número de kinesiólogos según recursos y demanda de cada institución. En la encuesta referida, del total de las 143 unidades, excepto dos, declararon tener kinesiólogos en la unidad. Cuando se evaluó su actividad por horarios se observó que, en los turnos mañana y vespertino (08;00 a 20:00) se desempeñaban 292 profesionales (1 kinesiólogo/5,6 camas). Sin embargo, en horario nocturno (20:00 a 08:00) sólo lo hacían 45 profesionales en las 143 unidades (1 kinesiólogo/36 camas). 9. Otra alternativa a considerar para una UCI de 12 - 14 camas DURANTE LAS 24 HORAS sería la siguiente: a. MÉDICOS: i. OPCIÓN A: 1 (Uno) Intensivista más tres médicos residentes Terapia Intensiva. Relación 4 pacientes por residente. 1 medico intensivista por cada 12 pacientes. ii. OPCIÓN B: 2 (Dos) Intensivistas más tres/cuatro médicos externos a la UCI (Clínicos, Cardiólogos, Anestesistas, Neumonólogos, Emergentólogos) debidamente entrenados. Relación 1 médico no intensivista entrenado cada 3/4 pacientes y 1 médico intensivista c/6 pacientes. iii. OPCIÓN C: En el caso de no contar con un Intensivista presencial durante las 24 horas, la dotación podría organizarse con un médico Senior de Anestesiología/Emergentología/Cardiología con experiencia en Unidades Críticas y la misma proporción de médicos no intensivistas que en la opción B. Un médico intensivista de staff deberá realizar diariamente una recorrida de la sala y concordar con los médicos de la misma los detalles de los protocolos terapéuticos a seguir. b. ENFERMEROS: i. OPCIÓN A: 2 enfermeros intensivistas (recomendable, con más de 3 años de experiencia en UCI) + 4 enfermeros con alguna experiencia en el cuidado de pacientes graves (preferentemente residentes de
  4. 4. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 enfermería en UCI o egresados del Curso Superiores de SATI), debidamente entrenados ii. OPCIÓN B: 1 enfermero intensivista (recomendable, con más de 3 años de experiencia en UCI) + 1 enfermero residente de UCI o con acreditación en CI (con 3 años o menos de Cuidados Intensivos, ej; egresados Curso Superior SATI) + 5 (cinco) enfermeros no intensivistas con experiencia en UCI o en pacientes críticos (Cardiología, Emergencias, Quirófanos), debidamente entrenados iii. OPCIÓN C: 1 Enfermero intensivista (independiente de los años experiencia) + 7 enfermeros no intensivistas con experiencia en Quirófano, UCO, Emergentología, Cardiología. c. KINESIÓLOGOS: i. OPCION A: 2 (Dos) kinesiólogos intensivistas ii. OPCION B: 1 kinesiólogo intensivista y 2 kinesiólogos no intensivista debidamente entrenados: 10. De esta manera, la institución podría contar con un plan basal de camas disponibles con todo el recurso necesario, y tener un plan alternativo (plan B) para incrementar en un 40% el número de camas en un plazo inmediato, y disponer de un plan C para, de ser necesario, incrementar en un porcentaje similar el número de camas en el mediano plazo. 11. Para ello, es necesario implementar un plan de entrenamiento en conceptos básicos de cuidados críticos para los profesionales no intensivistas. Dichos profesionales podrían provenir de los servicios de medicina interna (clínica médica, cardiología, neumonología, nefrología, etc.), medicina general, anestesiología y emergentología (preferentemente que cuenten con una rotación previa por la UCI durante su residencia). En este sentido, la SATI, en alianza con Fundación Trauma, está desarrollando un curso de entrenamiento para médicos, enfermeros y kinesiólogos que será de fácil implementación en el corto plazo y de fácil asimilación. Un tema para la discusión es si hoy el curso Fundamental of Critical Care Support (FCCS) es la herramienta necesaria para este entrenamiento. 12. Ese mismo esquema podría adecuarse a otros hospitales de mediana complejidad de ser necesario por razones de volumen o por una justificación geográfica. 13. Para que este programa se implemente con efectividad el estado nacional debe dirigir el recurso que posee (respiradores y otros insumos) hacia estos hospitales para optimizar su capacidad de respuesta. Debe garantizarse la provisión de dichos suministros, en función de la demanda.
  5. 5. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 14. Se recomienda desalentar la internación de pacientes críticos en hospitales públicos, privados o de la seguridad social de baja complejidad, por los motivos previamente enunciados. 15. Para ello, se propone internar a los pacientes de menor complejidad (febriles en estudio u oligosintomáticos) en otras instituciones sanitarias o en estructuras prefabricadas como tiendas u hospitales de campaña, que no deben contar con UCIs en la estructura, para no atomizar al recurso humano. Es necesario que estas instituciones cuenten con conexiones formales con los hospitales de alta complejidad para favorecer la derivación oportuna que requieran mayor nivel de cuidado y puedan convertirse también en unidades receptoras de pacientes en proceso de recuperación provenientes de dichos hospitales. 16. Es imprescindible que todos los hospitales que formen parte de la estructura de respuesta cuenten con bases de datos de pacientes interconectadas con las oficiales, que deberían incluir, además, el stock de suministros. Estas bases permitirán, por un lado, a acceder a un adecuado conocimiento de la situación de los pacientes críticos y, por otro, a implementar estrategias de intervención basadas en la evidencia. Para ello es necesario asegurar la conectividad adecuada. Asimismo, sería imprescindible participar con la información en el estudio SATICORONAVIRUS para adecuar la información a las conductas terapéuticas, evolución clínica y análisis de la mortalidad ajustada por riesgo. 17. Por último, se propone el diseño de una política de comunicación con puntos claves, de actualización diaria según evolución y requerimientos, liderada por los responsables institucionales, que se implemente a través de canales seguros para garantizar la continuidad de los planes implementados. 18. SATI debería recabar datos de infraestructura y recurso humano con que cuenta cada UCI a través de sus filiales y regionales y conocer disponibilidades y necesidades de equipamiento, protección y recursos humanos. Los comités de infección y de investigación pueden filtrar y ordenar la bibliografía que resulte más útil para la asistencia y colocarla en un repositorio virtual de fácil acceso. Fomentar la capacitación virtual a las especialidades sugeridas a través de los canales habituales (tutoriales). Crear un foro de intensivistas de referencia para efectuar consultas en línea para casos complejos. Dra. Rosa Reina Presidente Dr. Guillermo Chiappero
  6. 6. Cnel. Niceto Vega 4617 – 1414 Buenos Aires – Argentina Tel/Fax: (54-11) 4778 0571 / 4778 0581 www.sati.org.ar Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Personería Jurídica Nº 2481 Vicepresidente Comisión Directiva Consejo Asesor de Ex Presidentes

×