Sobre por que no abundan los conejos azules...

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Sobre por que no abundan los conejos azules...

  1. 1. Sobre por que no abundan los conejos azules…
  2. 2. Hace mucho mucho tiempo, los conejos eran de todos los colores. Había conejos rosas, conejos blancos, conejos grises, conejos marrones, conejos anaranjados y también conejos azules. Era muy lindo verlos correr por los bosques y por los campos, adornándolo todo con su colorido. Todo su pequeño mucho vivía tranquilamente en las campiñas. Lo cierto era que los concejos no prestaban mucha atención a sus diferencias de color. Es mas, esas diferencias les permitían reconocerse con mayor facilidad. Era una ventaja. Incluso había familias totalmente colorinches. Por ejemplo: jacinto conejo era azul, pero su hermana era gris, su padre negro y su madre marrón. Su abuelo era blanco y su abuela toda azul, como el. Era imposible equivocarse!!! Todos sabían quien era quien. Todos se llevaban bien. Los concejos eran muchos y como son muy familieros, hacían crecer rápidamente su número. Cada vez se volvían más y más. La vida era fácil, sencilla y todo el mundo era feliz.
  3. 3. Un día, sin embargo –no se sabe bien por que- la hierba de los campos de volvió menos verde, menos sabrosa, y comenzó a ser escasa en algunos lugares. Entonces, algunos conejos tuvieron la idea de cerrar los campos donde ellos vivan con alambres y cuidar las hierbas que crecían bien verde. Esos conejos comenzaron a engordad mientras que los otros, los que quedaron del otro lado del alambrado, corrían por todos lados buscando comida para poder alimentarse. Los conejos hambrientos veían a los conejos regordetes en sus bellas casas y no podían creer que antes todos habían sido compañeros. Ante la falta de hierba, algunos de ellos trataban de entrar a los campos cerrados para trabajar para los conejos gordos y que estos les dieran algo de hierba verde a cambio. Pasaron los días y los conejos ya flacos se agruparon y comenzaron gritar por las calles: TENEMOS HAMBRE!!! , Formando grandes manifestaciones. Los conejos se quejaban y se quejaban de que los otros conejos hubieran cerrado los campos donde crecía la hierba. Los conejos gordos comenzaron a tener miedo. “Esto no puede continuar así” –decían- “Nosotros no somos como esos conejuchos de afuera. Nosotros somos conejos blancos, comos inteligentes, somos mejores, por eso nos merecemos la hierba”. Entonces, comenzaron a decir que si la hierba no creía tan verde y era menos sabrosa, y el invierno era mas frío, todo eso era por culpa de los conejos de colores. ¡¡¡Tenemos hambre!!!
  4. 4. Lo decían y lo repetían. Hasta que un día, a un conejo blanco muy malo, mas malo que todos los otros conejos blancos malos, se le ocurrió un plan. Decidió empezar a separar a los conejos de colores y a prohibirles definitivamente que entraran a los campos donde vivían los conejos blancos. Y lo que hizo fue mandarlos a vivir a zonas especiales. Este conejo blanco, que tenía un pequeño bigote negro, se volvió jefe de todos los conejos blancos, y siguió intensificándose su plan. Finalmente, decidió matar a todos los conejos de colores, empezando por los azules que eran especialmente bellos y llamaban la atención. - “Quedaremos solo nosotros en el bosque. Y entonces la hierba nos alcanzara” decía. Para el solo debían quedar los conejos blancos. El resto de los conejos no dijo nada. Ni los conejos grises, los marrones, los anaranjados, los rosas, ni los conejos negros protestaron pensando que, de esa manera, si no armaban alboroto, el jefe se olvidaría de ellos. Después de todo, ellos no eran conejos blancos, pero tampoco azules. ¿Para que meterse? Es así, como los conejos malos, los blancos (pero ayudados por algunos conejos de colores distintos) comenzaron a matar a los conejos azules y hacerlos sufrir mucho. Primero separaron a las familias. Los chicos por un lado, los papas conejo por otro, las conejas para otro lado… Los hicieron trabajar y trabajar sin parar y sin darles siquiera un poco de hierba. Muchos murieron de hambre y de tristeza. Pero los conejos azules eran muy valientes y no se daban por vencidos… Sin embargo, los conejos blancos insistían con que ellos eran los mejores y que solo ellos debían vivir. Y siguieron matándolos durante años.
  5. 5. Y pasaron los años así, de esta manera, hasta que un día, al jefe de los conejos malos, en medio de un discurso que estaba dando bajo el árbol mayor sobre el nuevo plan que estaba armando para matar a los conejos azules de una forma mas rápida para que de una vez y para siempre no quedara ni uno solo (y de paso podían empezar a eliminar los de los otros colores también), le dio hambre. Entonces inmediatamente mando a pedir que le trajeran una fuente de hierba verde. El gritaba dando su discurso y comía. Gritaba y masticaba. Gritaba y tragaba. Gritaba y tragaba y se ponía nuevamente hierba en la boca, gritaba y masticaba, hasta que en medio del acto, se atraganto con la hierba que se le atasco con tanto grito, y así ahí en un instante, murió atragantado su propia hierba. No se sabe bien por que, pero ese mismo día, de golpe, la hierba volvió a crecer otra vez verde y sabrosa por todos lados. Incluso en las zonas especiales de los conejos azules. Cada conejo comenzó a comer y a comer por varios días para recuperar fuerzas. Hasta que ya no tuvieron más hambre. Entonces de pronto, empezaron a mirarse unos a los otros y mirar a su alrededor…Nadie entendía bien por que habían estado separados unos de otros. Si había hierba en todos lados. Adentro y afuera de los campos cerrados. Nadie se acordaba ya por que triste razón se habían separado los blancos de los negros, los negros de los grises, los grises de los rozas, los rosas de los marrones… Poco a poco volviera las cosas a su lugar y a vivir como antes, todos juntos… Pero, faltaban muchísimos conejos azules. Muchos compañeros que ya no estaban mas. En realidad, ya nada era como antes. Se había cometido una gran injusticia, una barbaridad. Había pasado algo terrible.
  6. 6. El resto de los animales observaron muy bien lo que le paso a los conejos y aprendieron a resolver sus diferencias y sus problemas de otra manera, teniendo mucho cuidado de que no les pasara lo mismo que a los conejos. Todos los animales aprendieron la lección. Todos menos el hombre. Los hombres, que son mucho mas inteligentes, todavía no han aprendido que es necesario y mucho mejor mas divertido y mas interesante ser de distintos colores, de distintas religiones, pensar distinto, ser diferentes unos de otros. Los hombres no aprendieron que debemos aceptarnos. Que ninguno es mejor que otro. Que nadie debe matar a nadie. Que no hay razones para odiarse. Porque todos somos seres humanos, y en eso, somos todos iguales…
  7. 7. El resto de los animales observaron muy bien lo que le paso a los conejos y aprendieron a resolver sus diferencias y sus problemas de otra manera, teniendo mucho cuidado de que no les pasara lo mismo que a los conejos. Todos los animales aprendieron la lección. Todos menos el hombre. Los hombres, que son mucho mas inteligentes, todavía no han aprendido que es necesario y mucho mejor mas divertido y mas interesante ser de distintos colores, de distintas religiones, pensar distinto, ser diferentes unos de otros. Los hombres no aprendieron que debemos aceptarnos. Que ninguno es mejor que otro. Que nadie debe matar a nadie. Que no hay razones para odiarse. Porque todos somos seres humanos, y en eso, somos todos iguales…

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